al-Shuʿarāʾ
Los PoetasAntes del textoIntroducción
Introducción
Según la mayoría de los comentaristas, al-Šuʿarāʾ es una sūrah mequí, aunque algunos opinan que un pequeño número de aleyas (vv. 224–27) son medinenses (Āl, Q, Ṭs), y otros incluyen el v. 197 entre los aleyas medinenses (Āl). Toma su nombre del v. 224, que menciona a los poetas (šuʿarāʾ), quienes desempeñaban un papel de gran relevancia en la cultura árabe preislámica, un papel que perduró durante la época islámica, pero bajo una forma diferente y con un significado transformado.
Gran parte de esta sūrah relata las historias de profetas anteriores. Comienza con una narración parcial del relato de la confrontación de Moisés con el Faraón, su enfrentamiento con los hechiceros y la huida de Egipto con los Hijos de Israel (vv. 10–66). A esta sección le sigue un relato de Abraham (vv. 69–89) y su pueblo idólatra, y la súplica de perdón de Abraham en favor de su padre. A continuación se relata la historia de Noé (vv. 105–21), haciendo hincapié en la aversión de su pueblo hacia los individuos de baja condición social que le seguían. A esto le siguen las historias de Hūd (vv. 123–39), cuyo pueblo es condenado por su afán de dominación y gloria mundana, y Ṣāliḥ (vv. 141–58), cuyo pueblo se caracteriza por sus apegos materiales, así como breves relatos de Lot (vv. 160–73) y Šuʿayb (vv. 176–89).
La última sección de la sūrah comienza con una afirmación de que el Corán es ciertamente revelado desde una fuente espiritual (v. 193), y señala que fue revelado en lengua árabe a un pueblo destinado a comprenderlo y asimilarlo (vv. 197–200). La sūrah concluye afirmando que ningún demonio o ŷinn podría haber traído el Corán (vv. 210–212), y lanza un ataque contra los poetas, cuyas palabras a menudo se consideraba que tenían un origen mágico o sobrenatural en demonios o ŷinns (vv. 224–227), a diferencia del Corán, cuyo origen es Dios y que fue revelado a través del arcángel Gabriel.
Un aspecto formal significativo de al-Šuʿarāʾ es su naturaleza rítmica y poética y la repetición de ciertos aleyas a modo de estribillos al comienzo y al final de las historias de cada profeta (véanse vv. 8–9, 107–9), vinculándolas entre sí al mostrar que las enseñanzas fundamentales (y los desafíos) de los profetas fueron los mismos.
Sura 26al-Shuʿarāʾ227 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
طسٓمٓ ﴿١﴾
ṭā-sīn-mīm
Ṭā. Sīn. Mīm.
1Para una discusión sobre las letras separadas que aparecen al comienzo de algunas sūrahs, véase 2:1c. Algunos sugieren que la ṭāʾ aquí representa el gozo (ṭarab) de los corazones de quienes conocen a Dios, la sīn, la alegría (surūr) de los amantes de Dios, y la mīm, el coloquio íntimo (munāŷāh) de quienes anhelan a Dios (R). Otras interpretaciones afirman que la ṭāʾ representa el Poder de Dios (ṭawl), la sīn Su Resplandor (sināʾ), y la mīm Su Soberanía (mulk; Q), o que corresponden a los Nombres de Dios al-Ṭāhir (el Puro), al-Salām (la Paz) y al-Maŷīd (el Glorioso; Q). Otros sugieren que representan un nombre para esta sūrah, son un nombre del propio Corán, o constituyen un juramento que Dios presta (Ṭ).
Versículo 2
تِلْكَ ءَايَٰتُ ٱلْكِتَٰبِ ٱلْمُبِينِ ﴿٢﴾
tilka āyātu l-kitābi l-mubīn
Estas son las señales del Libro claro.
2El Libro claro es el Corán (R; cf. 12:1; 28:2; 43:2; 44:2). Claro traduce mubīn, un adjetivo emparentado con bayyin (traducido comúnmente como «claro», pero que también significa «lo que hace manifiesto o evidente»); bayyin es una descripción frecuente de los aleyas (lit. «señales») del Corán (p. ej., 10:15; 22:16; 24:34; 28:36; 57:9; 65:11).
Versículo 3
لَعَلَّكَ بَٰخِعٌۭ نَّفْسَكَ أَلَّا يَكُونُوا۟ مُؤْمِنِينَ ﴿٣﴾
laʿallaka bākhiʿun nafsaka allā yakūnū muʾminīn
Quizá te atormentes a ti mismo porque no son creyentes.
3Atormentes traduce bājiʿ (cf. 18:6), que literalmente significa «luchar» o «destruir», significando que se advierte al Profeta que no dañe su propia alma mediante la angustia y la preocupación por saber si su pueblo aceptará o no su mensaje (Q, Ṭ). Algunos señalan que luchar el Profeta contra su propia alma le resulta tan inútil como lo es el mensaje del Corán para quienes se niegan a escuchar y beneficiarse del Libro claro (v. 2; R), y este aleya tiene como fin consolar al Profeta (IK). En lugar de atormentarse a sí mismo, el Profeta debe recordar que el estado de las almas de aquellos a quienes se le ordena dirigirse por disposición divina es un asunto que incumbe determinar a Dios y no es de la incumbencia del Profeta (Su).
Versículo 4
إِن نَّشَأْ نُنَزِّلْ عَلَيْهِم مِّنَ ٱلسَّمَآءِ ءَايَةًۭ فَظَلَّتْ أَعْنَٰقُهُمْ لَهَا خَٰضِعِينَ ﴿٤﴾
in nashaʾ nunazzil ʿalayhim mina s-samāʾi āyatan faẓallat aʿnāquhum lahā khāḍiʿīn
Si quisiéramos, haríamos descender sobre ellos una señal del Cielo ante la cual sus cuellos permanecerían inclinados en humildad.
4Señal (āyah) es la misma palabra empleada para un versículo del Corán, pero en este caso se refiere a un acontecimiento milagroso o prodigio (Q). Cuellos traduce aʿnāq, que literalmente significa «cuellos», pero que en este caso se refiere al acto de inclinar la cabeza en señal de anonadamiento, un gesto de humildad (R). Aʿnāq también puede connotar la jefatura o los líderes de un grupo, en cuyo caso esta frase también podría entenderse como: «Y sus jefes [es decir, los poseedores de aʿnāq] quedarían humillados» (Q, R). Aʿnāq puede, además, significar «grupos», en cuyo caso se entiende que esta frase significa que las tribus y clanes de los árabes serán humillados (Ṭ).
Versículo 5
وَمَا يَأْتِيهِم مِّن ذِكْرٍۢ مِّنَ ٱلرَّحْمَٰنِ مُحْدَثٍ إِلَّا كَانُوا۟ عَنْهُ مُعْرِضِينَ ﴿٥﴾
wamā yaʾtīhim min dhikrim mina r-raḥmāni muḥdathin illā kānū ʿanhu muʿriḍīn
Y no les llega ningún nuevo recuerdo del Compasivo sin que se aparten de él.
5Nuevo traduce muḥdaṯ (cf. 21:2), que también conlleva el sentido de «reciente», refiriéndose al modo en que el Corán fue revelado gradualmente y cada nueva revelación era un nuevo recordatorio o mención (ḏikr) para ellos (R). La trascendencia de que la revelación llegara por partes en lugar de toda a la vez se analiza también en el comentario sobre 25:32: Y dicen los que no creen: «¿Por qué no le fue revelado el Corán de una sola vez?»; véase también 17:106c. Muḥdaṯ llegaría a entenderse como un término técnico en la teología y filosofía islámicas que denota el hecho de que algo haya sido creado en el tiempo.
Versículo 6
فَقَدْ كَذَّبُوا۟ فَسَيَأْتِيهِمْ أَنۢبَٰٓؤُا۟ مَا كَانُوا۟ بِهِۦ يَسْتَهْزِءُونَ ﴿٦﴾
faqad kadhdhabū fasayaʾtīhim ambāʾu mā kānū bihī yastahziʾūn
Ciertamente lo han desmentido, pero les llegarán las noticias de aquello de lo que solían burlarse.
6Que recibirán noticias de aquello de lo que solían burlarse significa que finalmente llegarán a contemplar la verdadera naturaleza de aquellas cosas de las que se mofaban, acompañado por implicación de un castigo por ello (Q), ya sea en este mundo o en el venidero (R). Otras dimensiones de las consecuencias de burlarse de la verdad se analizan también en 39:48c, donde se dice respecto a la vivencia en el Día de la Resurrección para quienes obran el mal: Les cercará aquello de lo que solían burlarse (cf. 11:8; 45:33).
Versículo 7
أَوَلَمْ يَرَوْا۟ إِلَى ٱلْأَرْضِ كَمْ أَنۢبَتْنَا فِيهَا مِن كُلِّ زَوْجٍۢ كَرِيمٍ ﴿٧﴾
awalam yaraw ilā l-arḍi kam ambatnā fīhā min kulli zawŷin karīm
¿Acaso no han observado la tierra, cuántas especies nobles de toda clase hemos hecho brotar en ella?
7Aquí noble (karīm) significa también bueno y bello, y estos aleyas se refieren a la vegetación de la tierra de la que pueden alimentarse personas y animales (Ṭ). Al-Rāzī señala que especie o clase aquí puede referirse tanto a lo que es beneficioso como a lo que pudiera no parecerlo; de hecho, afirma que toda cosa que brota posee algún beneficio, aunque uno pueda ignorarlo. Otro sentido del crecimiento aparece en un dicho atribuido a Sufyān al-Ṯawrī: «Los seres humanos se cuentan entre las cosas que brotan de la tierra; quien entra en el Jardín es noble, y quien entra en el Fuego es miserable» (IK, Th). Especie traduce zawŷ, que también significa «pareja». Cuando se lee con este significado, el aleya puede entenderse como una referencia a Adán y Eva, «la pareja más noble», que dio origen a todos los profetas y santos (Su).
Versículo 8–9
إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ ۖ وَمَا كَانَ أَكْثَرُهُم مُّؤْمِنِينَ ﴿٨﴾ وَإِنَّ رَبَّكَ لَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلرَّحِيمُ ﴿٩﴾
inna fī dhālika laʾāyatan wamā kāna aktharuhum muʾminīn · waʾinna rabbaka lahuwa l-ʿazīzu r-raḥīm
En verdad, en ello hay una señal, pero la mayoría de ellos no son creyentes.
Y en verdad tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso.
8–9Estos aleyas se reiteran a lo largo de esta sūrah, al final de la historia de cada uno de los diversos profetas citados (vv. 67–68, 103–4, 121–22, 139–40, 158–59, 174–75, 190–91). Por lo general se piensa que la mayoría de ellos se refiere a los contemporáneos del profeta Muḥammad (R). La mayor parte de aquellos a quienes el Profeta predicaba no eran creyentes, y este estribillo tiene como finalidad servirle de consuelo, recordándole que no se halla solo en esa tesitura; profetas anteriores se habían encontrado con la misma situación (R).
Versículo 10
وَإِذْ نَادَىٰ رَبُّكَ مُوسَىٰٓ أَنِ ٱئْتِ ٱلْقَوْمَ ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿١٠﴾
waʾidh nādā rabbuka mūsā ani ʾti l-qawma ẓ-ẓālimīn
Y [recuerda] cuando tu Señor llamó a Moisés: «Ve al pueblo transgresor,
Versículo 11
قَوْمَ فِرْعَوْنَ ۚ أَلَا يَتَّقُونَ ﴿١١﴾
qawma firʿawna alā yattaqūn
el pueblo del Faraón. ¿Acaso no serán temerosos de Dios?».
11Algunos entienden que este aleya significa que Dios ordena a Moisés que les pregunte: «¿Acaso no seréis temerosos de Dios?» (Q). Según cómo se vocalice el final de este aleya, también podría significar: «¿Acaso no Me temerán?» (R). Como ocurre en la mayoría de los usos del verbo «temer [a Dios]», conlleva el sentido de ser consciente o estar en guardia, y por ello algunos entienden que este aleya significa que deben ser conscientes del castigo del Más Allá (Ṭ).
Versículo 12–13
قَالَ رَبِّ إِنِّىٓ أَخَافُ أَن يُكَذِّبُونِ ﴿١٢﴾ وَيَضِيقُ صَدْرِى وَلَا يَنطَلِقُ لِسَانِى فَأَرْسِلْ إِلَىٰ هَٰرُونَ ﴿١٣﴾
qāla rabbi innī akhāfu an yukadhdhibūn · wayaḍīqu ṣadrī walā yanṭaliqu lisānī faʾarsil ilā hārūn
Dijo: «¡Señor mío! En verdad, temo que me desmientan,
y que mi pecho se oprima y mi lengua no se desate; envía, pues, a Aarón.
12–13Algunos dicen que es precisamente el ser desmentido y tildado de mentiroso lo que puede hacer que el pecho se oprima, lo que a su vez dificulta hablar con soltura (R). Debido a su sincero deseo de cumplir con su servicio a Dios, a Moisés le preocupaba no poder desempeñar adecuadamente sus responsabilidades en solitario, temiendo que la gente negara que fuera un profeta (Q). Aunque el Corán no especifica la naturaleza de la dificultad de Moisés en el habla (cf. 20:27, donde Moisés ruega: Y desata un nudo de mi lengua), algunos comentaristas musulmanes aceptaron la idea —también presente en la tradición judía— de que Moisés pudo haber sufrido una lesión en la lengua o una forma de tartamudez o balbuceo (véase 20:27c). A la luz del uso que el Corán hace de otras facultades como el corazón, la vista y el oído (2:7; 16:108; 22:46) en un sentido espiritual antes que biológico, resulta plausible que la «lengua» no se refiera a una limitación física, sino más bien a un obstáculo interior o psicológico. Cf. Éxodo 4:10–16.
La designación de Aarón como auxiliador de Moisés se menciona también en 19:53 y 20:29–30. Al igual que en la versión inglesa, la frase árabe traducida por envía, pues, a Aarón es condensada y carece de un objeto directo explícito (Z). Los comentaristas mencionan que el deseo de Moisés de enviar a Aarón significa bien que el propio Moisés salió a su encuentro directamente y le informó de ello, o bien que Dios envió a Gabriel para anunciarle su misión (R); es decir, Moisés pedía a Dios que concediera la condición de profeta a Aarón (Q).
Versículo 14
وَلَهُمْ عَلَىَّ ذَنۢبٌۭ فَأَخَافُ أَن يَقْتُلُونِ ﴿١٤﴾
walahum ʿalayya dhambun faʾakhāfu an yaqtulūn
Y tienen un cargo contra mí por un crimen; temo, pues, que me maten».
14El cargo por un crimen se refiere al hecho de que Moisés golpeó y mató a un egipcio que peleaba con un israelita, como se describe en 28:15–21 (cf. Éxodo 2:11–14), motivo por el cual huyó de Egipto. La respuesta de Dios en el v. 15 se interpreta como una promesa de protección (Q).
Versículo 15
قَالَ كَلَّا ۖ فَٱذْهَبَا بِـَٔايَٰتِنَآ ۖ إِنَّا مَعَكُم مُّسْتَمِعُونَ ﴿١٥﴾
qāla kallā fadhhabā biʾāyātinā innā maʿakum mustamiʿūn
Dijo: «¡De ningún modo! Id, pues, ambos con Nuestras señales. En verdad, estaremos con vosotros, escuchando.
15Por Nuestras señales suele entenderse los milagros mediante los cuales Moisés demuestra su veracidad. Estaremos con vosotros, escuchando se entiende en el sentido de que Dios estará del lado de Moisés, apoyándole a él y a Aarón frente al Faraón (R).
Versículo 16–17
فَأْتِيَا فِرْعَوْنَ فَقُولَآ إِنَّا رَسُولُ رَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿١٦﴾ أَنْ أَرْسِلْ مَعَنَا بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ ﴿١٧﴾
faʾtiyā firʿawna faqūlā innā rasūlu rabbi l-ʿālamīn · an arsil maʿanā banī isrāʾīl
Id, pues, al Faraón y decidle: "En verdad, somos enviados del Señor de los mundos,
para que dejes marchar con nosotros a los Hijos de Israel"».
16–17Dejes marchar con nosotros significa liberar a los Hijos de Israel y permitirles (Q, R) marchar hacia la tierra de Palestina (Th).
Versículo 18
قَالَ أَلَمْ نُرَبِّكَ فِينَا وَلِيدًۭا وَلَبِثْتَ فِينَا مِنْ عُمُرِكَ سِنِينَ ﴿١٨﴾
qāla alam nurabbika fīnā walīdan walabithta fīnā min ʿumurika sinīn
Dijo [el Faraón]: «¿Acaso no te criamos entre nosotros de niño, y no permaneciste entre nosotros años de tu vida?
18Las palabras del Faraón aluden al hecho de que Moisés vivió en la casa del Faraón durante su niñez, respecto a lo cual véase 28:8–13.
Versículo 19
وَفَعَلْتَ فَعْلَتَكَ ٱلَّتِى فَعَلْتَ وَأَنتَ مِنَ ٱلْكَٰفِرِينَ ﴿١٩﴾
wafaʿalta faʿlataka llatī faʿalta waʾanta mina l-kāfirīn
Y cometiste la acción que cometiste, y fuiste de los ingratos».
19Ingratos traduce kāfir, que habitualmente se traduce como «incrédulo», y ciertamente algunos interpretan esto en el sentido de que el Faraón llama a Moisés incrédulo con respecto a la religión del Faraón (Q, Ṭ). Algunos comentaristas descartan la idea de que el Faraón adoptara una postura doctrinal sobre la incredulidad (kufr), puesto que tales cuestiones teológicas no le motivaban (Th). Kāfir significa ingrato (cf. 2:276; 31:32; 43:15) en la medida en que connota el «encubrir» un favor o beneficio recibido de otro y comportarse como si no se hubiera recibido nada, y en este caso se refiere a lo que el Faraón otorgó a Moisés mientras éste vivió entre los egipcios (Q, Ṭ, Th). Y fuiste de los ingratos también podría traducirse como una cláusula adverbial: «siendo un ingrato», lo que significa que el acto de matar al egipcio se perpetró en ese estado (R).
Versículo 20
قَالَ فَعَلْتُهَآ إِذًۭا وَأَنَا۠ مِنَ ٱلضَّآلِّينَ ﴿٢٠﴾
qāla faʿaltuhā idhan waʾana mina ḍ-ḍāllīn
Dijo: «La cometí entonces, cuando era de los extraviados.
20Por extraviados muchos comentaristas entienden «ignorantes» (IK). Al-Rāzī señala que Moisés no golpeó al egipcio con la intención de matarlo, sino con la de «disciplinarlo», pero lo hizo de forma improcedente. Como se mencionó en 27:10–11c, algunos teólogos, aunque no la mayoría, admitían la posibilidad de que un profeta pudiera «errar» o cometer una falta menor antes de ser investido con su misión, pero tras convertirse en profeta o mensajero goza de protección frente al pecado, ostentando en adelante el atributo de ʿiṣmah, que significa «protegido [del pecado]» o «inerrante [con respecto al pecado]»; véanse también 4:59c; 4:105–7c; 7:151c; 33:33c; 48:2–3c.
Versículo 21
فَفَرَرْتُ مِنكُمْ لَمَّا خِفْتُكُمْ فَوَهَبَ لِى رَبِّى حُكْمًۭا وَجَعَلَنِى مِنَ ٱلْمُرْسَلِينَ ﴿٢١﴾
fafarartu minkum lammā khiftukum fawahaba lī rabbī ḥukman waŷaʿalanī mina l-mursalīn
Huí, pues, de vosotros cuando os temí; luego mi Señor me concedió juicio y me puso entre los mensajeros.
21Este aleya se refiere a la huida de Moisés a Madián (véase 28:21–22). Juicio traduce ḥukm, una palabra que también puede significar «poder» en el sentido de autoridad para decidir, y algunos comentaristas entienden que denota algo distinto de la profecía (la cual está designada por me puso entre los mensajeros), tal como el conocimiento y la inteligencia (R) o el entendimiento (Th).
Versículo 22–24
وَتِلْكَ نِعْمَةٌۭ تَمُنُّهَا عَلَىَّ أَنْ عَبَّدتَّ بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ ﴿٢٢﴾ قَالَ فِرْعَوْنُ وَمَا رَبُّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿٢٣﴾ قَالَ رَبُّ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ وَمَا بَيْنَهُمَآ ۖ إِن كُنتُم مُّوقِنِينَ ﴿٢٤﴾
watilka niʿmatun tamunnuhā ʿalayya an ʿabbadtta banī isrāʾīl · qāla firʿawnu wamā rabbu l-ʿālamīn · qāla rabbu s-samāwāti wal-arḍi wamā baynahumā in kuntum mūqinīn
Y ese favor con que me echas en cara es que has esclavizado a los Hijos de Israel».
Dijo el Faraón: «¿Y qué es el Señor de los mundos?».
Dijo: «El Señor de los cielos y de la tierra y de cuanto hay entre ambos, si tuvierais certeza».
22–24Echas en cara traduce mannā, que tiene una rica gama de significados, entre ellos los de otorgar, enumerar y también jactarse y recordar a otros la dádiva que se les ha concedido, como en 2:264: ¡Oh, creyentes! No malogréis vuestras dádivas con reproches y agravios. Aquí se refiere a la supuesta beneficencia que el Faraón había otorgado en su momento a Moisés, a quien Moisés recuerda que esclavizó y persiguió a los Hijos de Israel. Moisés le dice en efecto: «¿Acaso es este favor con el que me beneficiaste el que hayas esclavizado a los Hijos de Israel?» (Ṭ).
Al-Rāzī se vale de este intercambio entre Moisés y el Faraón para abordar la imposibilidad de ofrecer en rigor una definición de Dios, que es lo que parece demandar la primera pregunta del Faraón en el v. 23. En su lugar, Moisés responde describiendo los actos divinos: la creación de los cielos y de la tierra, del propio Faraón y de sus antepasados, y del Oriente y el Occidente. Las respuestas del Faraón (vv. 25, 27, 29) denotan asombro o incredulidad, bien porque no le agradan las réplicas o bien porque no comprende que, en cierto sentido, formula la pregunta con falta de sinceridad, dado que él ya se erige en dios ante su pueblo (véanse 28:38; 79:24; Q, Ṭ). Ibn Kaṯīr descarta la interpretación de comentaristas como al-Rāzī y al-Qurṭubī según la cual el Faraón indagaba sobre la esencia o quididad (māhiyyah) de Dios, puesto que el Faraón no creía en tal cosa; se limitaba a mostrarse provocador y polemista.
Versículo 25
قَالَ لِمَنْ حَوْلَهُۥٓ أَلَا تَسْتَمِعُونَ ﴿٢٥﴾
qāla liman ḥawlahū alā tastamiʿūn
Dijo a quienes le rodeaban: «¿Acaso no oís?».
25El Faraón responde burlonamente, como diciendo: «¿No os asombra lo que está diciendo?» (IK).
Versículo 26
قَالَ رَبُّكُمْ وَرَبُّ ءَابَآئِكُمُ ٱلْأَوَّلِينَ ﴿٢٦﴾
qāla rabbukum warabbu ābāʾikumu l-awwalīn
Dijo: «Vuestro Señor y el Señor de vuestros antepasados de antaño».
26Se entiende que la mención por parte de Moisés de los antepasados del Faraón resalta la verdad de que los seres humanos proceden de orígenes que son ellos mismos efímeros, ya que los antepasados del Faraón nacieron y murieron tal como le ocurriría al Faraón (Q).
Versículo 27
قَالَ إِنَّ رَسُولَكُمُ ٱلَّذِىٓ أُرْسِلَ إِلَيْكُمْ لَمَجْنُونٌۭ ﴿٢٧﴾
qāla inna rasūlakumu lladhī ursila ilaykum lamaŷnūn
Dijo: «¡En verdad, vuestro mensajero que os ha sido enviado es un poseso!».
27El Faraón afirma efectivamente: «No hay fundamento alguno en su alegación de que exista un Señor distinto de mí» (IK).
Versículo 28
قَالَ رَبُّ ٱلْمَشْرِقِ وَٱلْمَغْرِبِ وَمَا بَيْنَهُمَآ ۖ إِن كُنتُمْ تَعْقِلُونَ ﴿٢٨﴾
qāla rabbu l-mashriqi wal-maghribi wamā baynahumā in kuntum taʿqilūn
Dijo: «El Señor del Oriente y del Occidente y de cuanto hay entre ambos, si comprendierais».
28Esta respuesta, continuación de la descripción ininterrumpida de lo que Dios ha creado y de lo que es Señor, se entiende orientada a diferenciar el dominio limitado y finito del Faraón de la soberanía totalizadora de Dios (Q). La triple respuesta de Moisés a la pregunta del Faraón en el v. 23 no pretende transmitir el conocimiento de Dios en cuanto tal —imposible, puesto que la naturaleza última de Dios no es cognoscible—, sino más bien sugerir los medios a través de los cuales puede alcanzarse dicho conocimiento (Q).
Versículo 29
قَالَ لَئِنِ ٱتَّخَذْتَ إِلَٰهًا غَيْرِى لَأَجْعَلَنَّكَ مِنَ ٱلْمَسْجُونِينَ ﴿٢٩﴾
qāla laʾini ttakhadhta ilāhan ghayrī laʾaŷʿalannaka mina l-masŷūnīn
Dijo: «¡Ciertamente, si tomas a un dios fuera de mí, haré que seas de los encarcelados!».
29Sintiendo la futilidad de su argumentación, el Faraón recurre a la tiranía y a la coacción (IK, Q) y amenaza con arrojar a Moisés a prisión.
Versículo 30
قَالَ أَوَلَوْ جِئْتُكَ بِشَىْءٍۢ مُّبِينٍۢ ﴿٣٠﴾
qāla awalaw ŷiʾtuka bishayʾim mubīn
Dijo: «¿Aun si te traigo algo manifiesto?».
30Algo manifiesto (mubīn) suele connotar algo que sirve como prueba concluyente y testimonio indiscutible.
Versículo 31–33
قَالَ فَأْتِ بِهِۦٓ إِن كُنتَ مِنَ ٱلصَّٰدِقِينَ ﴿٣١﴾ فَأَلْقَىٰ عَصَاهُ فَإِذَا هِىَ ثُعْبَانٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿٣٢﴾ وَنَزَعَ يَدَهُۥ فَإِذَا هِىَ بَيْضَآءُ لِلنَّٰظِرِينَ ﴿٣٣﴾
qāla faʾti bihī in kunta mina ṣ-ṣādiqīn · faʾalqā ʿaṣāhu faʾidhā hiya thuʿbānum mubīn · wanazaʿa yadahū faʾidhā hiya bayḍāʾu lin-nāẓirīn
[El Faraón] dijo: «¡Tráelo, pues, si eres de los veraces!».
Entonces arrojó su vara, y he aquí que era una serpiente manifiesta.
Y sacó su mano, y he aquí que estaba blanca para los que miraban.
31–33Cf. 7:106–8.
Versículo 34
قَالَ لِلْمَلَإِ حَوْلَهُۥٓ إِنَّ هَٰذَا لَسَٰحِرٌ عَلِيمٌۭ ﴿٣٤﴾
qāla lil-malaʾi ḥawlahū inna hādhā lasāḥirun ʿalīm
Dijo a los dignatarios que le rodeaban: «En verdad, este es un hechicero experto,
34Dignatarios (malaʾ) también puede significar «consejo» o «asamblea de líderes», refiriéndose aquí a los consejeros y allegados del Faraón. El Corán menciona asimismo a los dignatarios de la reina de Saba (27:29); a los de los qurayshíes (38:6); al pueblo de Hūd (7:65); al pueblo de Šuʿayb (7:88); y al monarca en la historia de José (12:43). Que los profetas sean rechazados por los «dignatarios» de sus comunidades se constata a lo largo de todos los relatos proféticos en la Sūrah 7 y en otros pasajes del Corán (p. ej., 34:34; 43:23).
Versículo 35
يُرِيدُ أَن يُخْرِجَكُم مِّنْ أَرْضِكُم بِسِحْرِهِۦ فَمَاذَا تَأْمُرُونَ ﴿٣٥﴾
yurīdu an yukhriŷakum min arḍikum bisiḥrihī famādhā taʾmurūn
que desea expulsaros de vuestra tierra con su hechicería. ¿Qué ordenáis, pues?».
35La declaración del Faraón sugiere que Moisés sembrará la enemistad entre los egipcios, acarreando su desintegración como comunidad (R). Al-Ṭabarī lo interpreta en el sentido de: «Expulsará de aquí a vuestros siervos, los Hijos de Israel», pero esto fuerza el sentido llano, que es que, en vez de abordar el asunto en cuestión, el Faraón recurre a acusaciones de que Moisés pretende algo distinto de liberar a los Hijos de Israel. ¿Qué ordenáis, pues? significa: «¿Cuál es vuestro parecer?» (R) o «¿Qué dispondríais que haga?». Véase también 7:110.
Versículo 36–37
قَالُوٓا۟ أَرْجِهْ وَأَخَاهُ وَٱبْعَثْ فِى ٱلْمَدَآئِنِ حَٰشِرِينَ ﴿٣٦﴾ يَأْتُوكَ بِكُلِّ سَحَّارٍ عَلِيمٍۢ ﴿٣٧﴾
qālū arŷih waʾakhāhu wabʿath fī l-madāʾini ḥāshirīn · yaʾtūka bikulli saḥḥārin ʿalīm
Dijeron: «Dales una tregua a él y a su hermano, y envía emisarios a las ciudades
para que te traigan a todo hechicero experto».
Versículo 38
فَجُمِعَ ٱلسَّحَرَةُ لِمِيقَٰتِ يَوْمٍۢ مَّعْلُومٍۢ ﴿٣٨﴾
faŷumiʿa s-saḥaratu limīqāti yawmim maʿlūm
Así pues, fueron reunidos los hechiceros para el encuentro de un día señalado.
38De ese día se habla en 20:59: Dijo: «Vuestro encuentro será el Día del Adorno; y que la gente sea congregada a media mañana».
Versículo 39–40
وَقِيلَ لِلنَّاسِ هَلْ أَنتُم مُّجْتَمِعُونَ ﴿٣٩﴾ لَعَلَّنَا نَتَّبِعُ ٱلسَّحَرَةَ إِن كَانُوا۟ هُمُ ٱلْغَٰلِبِينَ ﴿٤٠﴾
waqīla lin-nāsi hal antum muŷtamiʿūn · laʿallanā nattabiʿu s-saḥarata in kānū humu l-ghālibīn
Y se dijo a las gentes: «¿Os vais a congregar,
para que tal vez sigamos a los hechiceros si resultan vencedores?».
39–40Algunos comentaristas señalan que lo que falta en esta declaración es la posibilidad de que la gente siguiera a Moisés si resultaba vencedor, puesto que ello los habría enfrentado a la religión del Faraón (IK, Ṭ). Otros interpretan esto como una declaración irónica y burlona, en la cual los hechiceros son Moisés y Aarón, y la gente bromea sobre seguir a Moisés y Aarón en caso de que ganaran (Th).
Versículo 41–42
فَلَمَّا جَآءَ ٱلسَّحَرَةُ قَالُوا۟ لِفِرْعَوْنَ أَئِنَّ لَنَا لَأَجْرًا إِن كُنَّا نَحْنُ ٱلْغَٰلِبِينَ ﴿٤١﴾ قَالَ نَعَمْ وَإِنَّكُمْ إِذًۭا لَّمِنَ ٱلْمُقَرَّبِينَ ﴿٤٢﴾
falammā ŷāʾa s-saḥaratu qālū lifirʿawna aʾinna lanā laʾaŷran in kunnā naḥnu l-ghālibīn · qāla naʿam waʾinnakum idhal lamina l-muqarrabīn
Luego, cuando llegaron los hechiceros, dijeron al Faraón: «¿Tendremos de verdad una recompensa si somos los vencedores?».
Dijo: «Sí, y en verdad seréis entonces de los allegados».
41–42Aquí la recompensa consiste en un aumento de rango o estatus, connotado por en verdad seréis entonces de los allegados, lo que significa que los hechiceros estarán cerca del Faraón, lo que conllevaría otros beneficios inherentes a una posición próxima al poder (R). Para otros, esta cercanía puede poseer asimismo una connotación espiritual; véase 7:113–14c.
Versículo 43–45
قَالَ لَهُم مُّوسَىٰٓ أَلْقُوا۟ مَآ أَنتُم مُّلْقُونَ ﴿٤٣﴾ فَأَلْقَوْا۟ حِبَالَهُمْ وَعِصِيَّهُمْ وَقَالُوا۟ بِعِزَّةِ فِرْعَوْنَ إِنَّا لَنَحْنُ ٱلْغَٰلِبُونَ ﴿٤٤﴾ فَأَلْقَىٰ مُوسَىٰ عَصَاهُ فَإِذَا هِىَ تَلْقَفُ مَا يَأْفِكُونَ ﴿٤٥﴾
qāla lahum mūsā alqū mā antum mulqūn · faʾalqaw ḥibālahum waʿiṣiyyahum waqālū biʿizzati firʿawna innā lanaḥnu l-ghālibūn · faʾalqā mūsā ʿaṣāhu faʾidhā hiya talqafu mā yaʾfikūn
Moisés les dijo: «¡Arrojad lo que vayáis a arrojar!».
Arrojaron, pues, sus cuerdas y sus varas, y dijeron: «¡Por el poder del Faraón, que en verdad seremos nosotros los vencedores!».
Entonces Moisés arrojó su vara, ¡y he aquí que devoraba lo que habían fraguado con falsedad!
43–45Véase el comentario sobre 7:115–17, donde se analizan las tácticas de los hechiceros al intentar sobrepasar el milagro de Moisés y cómo Moisés los derrotó.
Versículo 46–48
فَأُلْقِىَ ٱلسَّحَرَةُ سَٰجِدِينَ ﴿٤٦﴾ قَالُوٓا۟ ءَامَنَّا بِرَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿٤٧﴾ رَبِّ مُوسَىٰ وَهَٰرُونَ ﴿٤٨﴾
faʾulqiya s-saḥaratu sāŷidīn · qālū āmannā birabbi l-ʿālamīn · rabbi mūsā wahārūn
Entonces los hechiceros cayeron postrados.
Dijeron: «Creemos en el Señor de los mundos,
el Señor de Moisés y de Aarón».
46–48Véase el comentario sobre 7:119–122, que analiza la naturaleza de la nueva fe de los hechiceros, quienes, por encima de todos los demás, comprendieron que el milagro de Moisés era verdadero.
Versículo 49–51
قَالَ ءَامَنتُمْ لَهُۥ قَبْلَ أَنْ ءَاذَنَ لَكُمْ ۖ إِنَّهُۥ لَكَبِيرُكُمُ ٱلَّذِى عَلَّمَكُمُ ٱلسِّحْرَ فَلَسَوْفَ تَعْلَمُونَ ۚ لَأُقَطِّعَنَّ أَيْدِيَكُمْ وَأَرْجُلَكُم مِّنْ خِلَٰفٍۢ وَلَأُصَلِّبَنَّكُمْ أَجْمَعِينَ ﴿٤٩﴾ قَالُوا۟ لَا ضَيْرَ ۖ إِنَّآ إِلَىٰ رَبِّنَا مُنقَلِبُونَ ﴿٥٠﴾ إِنَّا نَطْمَعُ أَن يَغْفِرَ لَنَا رَبُّنَا خَطَٰيَٰنَآ أَن كُنَّآ أَوَّلَ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿٥١﴾
qāla āmantum lahū qabla an ādhana lakum innahū lakabīrukumu lladhī ʿallamakumu s-siḥra falasawfa taʿlamūna laʾuqaṭṭiʿanna aydiyakum waʾarŷulakum min khilāfin walaʾuṣallibannakum aŷmaʿīn · qālū lā ḍayra innā ilā rabbinā munqalibūn · innā naṭmaʿu an yaghfira lanā rabbunā khaṭāyānā an kunnā awwala l-muʾminīn
Dijo: «¿Creéis en Él antes de que yo os dé permiso? Ciertamente él es vuestro maestro, quien os ha enseñado la hechicería. ¡Pero ya lo sabréis! Ciertamente os cortaré las manos y los pies en lados opuestos, ¡y ciertamente os crucificaré a todos juntos!».
Dijeron: «¡No importa! En verdad, hacia nuestro Señor retornamos.
En verdad, anhelamos que nuestro Señor nos perdone nuestras faltas por haber sido los primeros de los creyentes».
49–51Véase el comentario sobre 7:123–26. Los primeros de los creyentes puede tener el sentido literal de que los hechiceros fueron los primeros del pueblo egipcio en creer (Ṭ), que fueron los primeros en creer en esa señal en particular (Ṭs), o que fueron los primeros hechiceros en hacerlo (R); en otros contextos, primero tiene también el sentido de «principal» o «destacado», como cuando Abraham se refiere a sí mismo en 6:163 como el primero de los sometidos.
Versículo 52
۞ وَأَوْحَيْنَآ إِلَىٰ مُوسَىٰٓ أَنْ أَسْرِ بِعِبَادِىٓ إِنَّكُم مُّتَّبَعُونَ ﴿٥٢﴾
waʾawḥaynā ilā mūsā an asri biʿibādī innakum muttabaʿūn
Y revelamos a Moisés: «Parte con Mis siervos de noche; en verdad seréis perseguidos».
Versículo 53–56
فَأَرْسَلَ فِرْعَوْنُ فِى ٱلْمَدَآئِنِ حَٰشِرِينَ ﴿٥٣﴾ إِنَّ هَٰٓؤُلَآءِ لَشِرْذِمَةٌۭ قَلِيلُونَ ﴿٥٤﴾ وَإِنَّهُمْ لَنَا لَغَآئِظُونَ ﴿٥٥﴾ وَإِنَّا لَجَمِيعٌ حَٰذِرُونَ ﴿٥٦﴾
faʾarsala firʿawnu fī l-madāʾini ḥāshirīn · inna hāʾulāʾi lashirdhimatun qalīlūn · waʾinnahum lanā laghāʾiẓūn · waʾinnā laŷamīʿun ḥādhirūn
Entonces el Faraón envió emisarios a las ciudades [diciendo]:
«En verdad, estos son una banda insignificante,
y ciertamente nos han provocado,
¡mas nosotros somos una hueste prevenida!».
53–56Banda insignificante (širḏimah), refiriéndose a los Hijos de Israel que huían, es una palabra que connota el remanente de un grupo o cosa mayor (Ṭ). Ciertamente nos han provocado es una declaración de enemistad (Th) y se refiere a la reacción de los egipcios ante las plagas que habían caído sobre ellos, así como al rechazo de su religión por parte de Moisés y los israelitas (Q, R). Hueste prevenida conlleva la connotación de estar pertrechada y preparada (Q), en este caso con armas y monturas (Ṭ).
Versículo 57–58
فَأَخْرَجْنَٰهُم مِّن جَنَّٰتٍۢ وَعُيُونٍۢ ﴿٥٧﴾ وَكُنُوزٍۢ وَمَقَامٍۢ كَرِيمٍۢ ﴿٥٨﴾
faʾakhraŷnāhum min ŷannātin waʿuyūn · wakunūzin wamaqāmin karīm
Así pues, los expulsamos de huertos y manantiales,
de tesoros y de una noble morada.
57–58Los expulsamos (lit. «les hicimos abandonar») se refiere al hecho de que Dios hizo que los egipcios dejaran atrás sus posesiones y su alto rango (Ṭ), que eran de carácter mundano al carecer de fe (R). Algunos entienden que significa que Dios infundió en sus corazones el deseo de abandonar estas cosas para perseguir a los israelitas (R).
Versículo 59
كَذَٰلِكَ وَأَوْرَثْنَٰهَا بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ ﴿٥٩﴾
kadhālika waʾawrathnāhā banī isrāʾīl
Así fue, e hicimos que los Hijos de Israel los heredasen.
59Se hizo que los Hijos de Israel poseyeran aquellas cosas mencionadas en los vv. 57–58 (R), no que fueran una herencia directa. Otros comentaristas mencionan opiniones según las cuales esto podría referirse a parte de las riquezas que los israelitas se llevaron consigo por Mandato de Dios (Q). Según otra opinión atribuida a al-Ḥasan al-Baṣrī, tras la destrucción del Faraón y de su pueblo, los israelitas regresaron a Egipto, aunque esta última interpretación parecería entrar en conflicto con el propio relato coránico de lo que aconteció a los israelitas tras su éxodo (p. ej., 7:138); cf. 44:28.
Versículo 60
فَأَتْبَعُوهُم مُّشْرِقِينَ ﴿٦٠﴾
faʾatbaʿūhum mushriqīn
Y los persiguieron al salir el sol.
60Los egipcios persiguieron a los israelitas.
Versículo 61
فَلَمَّا تَرَٰٓءَا ٱلْجَمْعَانِ قَالَ أَصْحَٰبُ مُوسَىٰٓ إِنَّا لَمُدْرَكُونَ ﴿٦١﴾
falammā tarāʾā l-ŷamʿāni qāla aṣḥābu mūsā innā lamudrakūn
Y cuando las dos huestes se divisaron, los compañeros de Moisés dijeron: «¡Ciertamente somos alcanzados!».
61Las dos huestes son los egipcios y los israelitas (R).
Versículo 62–63
قَالَ كَلَّآ ۖ إِنَّ مَعِىَ رَبِّى سَيَهْدِينِ ﴿٦٢﴾ فَأَوْحَيْنَآ إِلَىٰ مُوسَىٰٓ أَنِ ٱضْرِب بِّعَصَاكَ ٱلْبَحْرَ ۖ فَٱنفَلَقَ فَكَانَ كُلُّ فِرْقٍۢ كَٱلطَّوْدِ ٱلْعَظِيمِ ﴿٦٣﴾
qāla kallā inna maʿiya rabbī sayahdīn · faʾawḥaynā ilā mūsā ani ḍrib biʿaṣāka l-baḥra fanfalaqa fakāna kullu firqin kaṭ-ṭawdi l-ʿaẓīm
Dijo: «¡De ningún modo! En verdad mi Señor está conmigo; Él me guiará».
Y revelamos a Moisés: «¡Golpea el mar con tu vara!». Y se hendió, y cada parte fue como una enorme montaña.
62–63Cuando Moisés abrió el mar, cada lado de la brecha que se formó fue como una enorme montaña (cf. Éxodo 14:21–22). El Corán no identifica la masa de agua que se dividió, pero los musulmanes la consideran tradicionalmente el Mar Rojo, al igual que los judíos. Algunas fuentes musulmanas señalan que el milagro no residía tanto en la separación de las aguas, puesto que el agua puede retirarse de su lecho habitual por causas naturales como la presencia de corrientes o la evaporación, sino en el hecho de que el agua se mantuvo erguida como una montaña (R).
Versículo 64
وَأَزْلَفْنَا ثَمَّ ٱلْءَاخَرِينَ ﴿٦٤﴾
waʾazlafnā thamma l-ākharīn
E hicimos que los otros se aproximaran allí.
64Los otros se refiere a la hueste egipcia, que literalmente estaba siendo acercada al mar y, en sentido último, a su propia muerte (R).
Versículo 65–66
وَأَنجَيْنَا مُوسَىٰ وَمَن مَّعَهُۥٓ أَجْمَعِينَ ﴿٦٥﴾ ثُمَّ أَغْرَقْنَا ٱلْءَاخَرِينَ ﴿٦٦﴾
waʾanŷaynā mūsā wamam maʿahū aŷmaʿīn · thumma aghraqnā l-ākharīn
Y salvamos a Moisés y a quienes estaban con él a todos juntos.
Luego ahogamos a los demás.
65–66Moisés y quienes estaban con él alcanzaron la otra orilla del mar, y luego la abertura se cerró y quienes los perseguían se ahogaron. La salvación de los israelitas y el ahogamiento de los egipcios se mencionan en 2:50: Y cuando hendimos el mar para vosotros y así os salvamos, y ahogamos a la gente del Faraón mientras mirabais. El ahogamiento de los egipcios se menciona también en 7:136; 8:54; 10:90; 17:103; 20:77–79. Además de en la historia de Noé (11:36–48 passim), el ahogamiento se menciona asimismo como castigo en 17:69 y 36:43.
Versículo 67–68
إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ ۖ وَمَا كَانَ أَكْثَرُهُم مُّؤْمِنِينَ ﴿٦٧﴾ وَإِنَّ رَبَّكَ لَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلرَّحِيمُ ﴿٦٨﴾
inna fī dhālika laʾāyatan wamā kāna aktharuhum muʾminīn · waʾinna rabbaka lahuwa l-ʿazīzu r-raḥīm
En verdad, en ello hay una señal, aunque la mayoría de ellos no son creyentes.
Y en verdad tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso.
67–68Para este estribillo, véase 26:8–9c.
Versículo 69–70
وَٱتْلُ عَلَيْهِمْ نَبَأَ إِبْرَٰهِيمَ ﴿٦٩﴾ إِذْ قَالَ لِأَبِيهِ وَقَوْمِهِۦ مَا تَعْبُدُونَ ﴿٧٠﴾
wautlu ʿalayhim nabaʾa ibrāhīm · idh qāla liʾabīhi waqawmihī mā taʿbudūn
Y recítales la historia de Abraham,
cuando dijo a su padre y a su pueblo: «¿Qué adoráis?».
69–70Esta pregunta se formula también en 6:74, donde Abraham se dirige a su padre y a su pueblo diciendo: ¿Acaso tomas ídolos por dioses? y en 21:52, donde dice: ¿Qué son estas estatuas a las que permanecéis consagrados?. Ibn ʿAŷībah señala que el ḥanīf abrahámico (véanse 2:135c; 3:95; 4:125; 6:161), el ideal del seguidor de un monoteísmo puro y primordial no afectado por el sectarismo tribal, pasa al primer plano en esta historia, donde Abraham renuncia a todos los señores excepto a Dios y califica de enemigos a aquellas cosas que ocupan el corazón en lugar de Dios y a aquellas personas que siguen sus pasiones egoístas.
Versículo 71–73
قَالُوا۟ نَعْبُدُ أَصْنَامًۭا فَنَظَلُّ لَهَا عَٰكِفِينَ ﴿٧١﴾ قَالَ هَلْ يَسْمَعُونَكُمْ إِذْ تَدْعُونَ ﴿٧٢﴾ أَوْ يَنفَعُونَكُمْ أَوْ يَضُرُّونَ ﴿٧٣﴾
qālū naʿbudu aṣnāman fanaẓallu lahā ʿākifīn · qāla hal yasmaʿūnakum idh tadʿūn · aw yanfaʿūnakum aw yaḍurrūn
Dijeron: «Adoramos ídolos y permanecemos siempre consagrados a ellos».
Dijo: «¿Acaso os oyen cuando invocáis?
¿O acaso os benefician o perjudican?».
71–73Un lenguaje similar se emplea en 20:91, donde los israelitas dicen a Aarón con respecto a su nuevo ídolo: No dejaremos de estar consagrados a él hasta que Moisés regrese a nosotros; y en 20:97, donde Moisés les dice: ¡Mira ahora a tu dios, al que has permanecido consagrado: ciertamente lo quemaremos y esparciremos sus cenizas en el mar!.
Versículo 74–76
قَالُوا۟ بَلْ وَجَدْنَآ ءَابَآءَنَا كَذَٰلِكَ يَفْعَلُونَ ﴿٧٤﴾ قَالَ أَفَرَءَيْتُم مَّا كُنتُمْ تَعْبُدُونَ ﴿٧٥﴾ أَنتُمْ وَءَابَآؤُكُمُ ٱلْأَقْدَمُونَ ﴿٧٦﴾
qālū bal waŷadnā ābāʾanā kadhālika yafʿalūn · qāla afaraʾaytum mā kuntum taʿbudūn · antum waʾābāʾukumu l-aqdamūn
Dijeron: «No, sino que encontramos a nuestros padres haciendo lo mismo».
Dijo: «¿Habéis considerado lo que adoráis,
vosotros y vuestros antepasados de antaño?
74–76Los idólatras reconocen que los ídolos carecen de poder para perjudicar o beneficiar (IK). Esto constituye, para al-Rāzī, un argumento diáfano contra la creencia basada en el seguidismo ciego a la autoridad (taqlīd) y a favor de la fe fundamentada en el razonamiento sólido y la prueba. La respuesta de Abraham demuestra que el error, ya sea reciente o inveterado, sigue siendo error con independencia de la autoridad en la que uno se ampare para sostenerlo (Q, R). Respecto a la noción de los idólatras que siguen ciegamente las costumbres de sus antepasados, véase el comentario sobre 5:104: «Nos basta con aquello en lo que encontramos a nuestros padres». ¿Cómo? ¿Aun si sus padres no sabían nada y no estaban bien guiados?. Amonestaciones semejantes se dirigen a los Hijos de Adán (7:28), a los egipcios (10:78; 28:36) y a las gentes en general en 31:21 y 43:24.
Versículo 77
فَإِنَّهُمْ عَدُوٌّۭ لِّىٓ إِلَّا رَبَّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿٧٧﴾
faʾinnahum ʿaduwwul lī illā rabba l-ʿālamīn
Pues en verdad todos ellos son enemigos para mí, excepto el Señor de los mundos,
77Otra interpretación es que ellos se refiere a quienes adoran a los ídolos y no a los ídolos mismos (R). Bajo esta interpretación, la frase siguiente se entendería en el sentido de: «excepto quienes adoran al Señor de los mundos» (Q). La afirmación de Abraham parece sugerir que el Señor de los mundos figuraba entre los seres o realidades adorados por su pueblo junto con sus ídolos (de forma muy similar a los qurayshíes), y Abraham deseaba dejar claro que sólo manifestaba enemistad hacia los ídolos y los falsos objetos de culto, y no hacia el Señor de los mundos (Q). En un plano espiritual, esto significa que en cierto sentido uno debe convertir las cosas del mundo en su enemigo antes de poder amar verdaderamente a Dios (Su). Al-Rāzī razona que enemigos para mí también puede significar que, debido al culto tributado a los ídolos por parte de su pueblo, éstos asumieron, a los ojos de quienes los adoraban, la condición de seres vivos destructivos y corruptores, y es en este sentido como podían convertirse en enemigos para Abraham.
Versículo 78–81
ٱلَّذِى خَلَقَنِى فَهُوَ يَهْدِينِ ﴿٧٨﴾ وَٱلَّذِى هُوَ يُطْعِمُنِى وَيَسْقِينِ ﴿٧٩﴾ وَإِذَا مَرِضْتُ فَهُوَ يَشْفِينِ ﴿٨٠﴾ وَٱلَّذِى يُمِيتُنِى ثُمَّ يُحْيِينِ ﴿٨١﴾
alladhī khalaqanī fahuwa yahdīn · waalladhī huwa yuṭʿimunī wayasqīn · waʾidhā mariḍtu fahuwa yashfīn · waalladhī yumītunī thumma yuḥyīn
Quien me creó y me guía,
y Quien me alimenta y me da de beber,
y Quien, cuando enfermo, me cura,
y Quien me hará morir y luego me devolverá la vida,
78–81Sólo un ser capaz de los actos enumerados en estos aleyas es digno y merecedor de adoración (R, Ṭ). Interpretados simbólicamente, estos aleyas pueden significar que Dios alimenta y nutre el alma, sana las dolencias del alma y vivifica el espíritu al dar muerte al ego apasionado. Un dicho atribuido a Ŷaʿfar al-Ṣādiq afirma: «Cuando enfermo a causa del pecado, Él me cura con el arrepentimiento» (Th). Otros dicen que el alimento es la fe, y la bebida es la confianza en Dios y la complacencia (Su). Al-Ṯaʿlabī resume las dimensiones espirituales de estos aleyas diciendo que Dios da la muerte mediante la justicia y la vida mediante la gracia; la muerte mediante la desobediencia y la vida mediante la obediencia; la muerte mediante la separación y la vida mediante el encuentro con Él; la muerte mediante la ignorancia y la vida mediante el conocimiento. Otros señalan que a uno se le hace morir exteriormente, pero se le da vida interiormente; muere por el olvido de Dios y vive por el recuerdo de Él (Su). Algunos citan a Ŷunayd, quien dice que cuando los seres humanos sean resucitados en el Día del Juicio, todos estarán desnudos excepto aquellos a quienes se les dé la vestidura de la reverencia, y todos estarán hambrientos excepto aquellos a quienes se les conceda el alimento de la gnosis, y todos estarán sedientos excepto aquellos a quienes se les otorgue la bebida del amor (Aj, Th).
Versículo 82
وَٱلَّذِىٓ أَطْمَعُ أَن يَغْفِرَ لِى خَطِيٓـَٔتِى يَوْمَ ٱلدِّينِ ﴿٨٢﴾
waalladhī aṭmaʿu an yaghfira lī khaṭīʾatī yawma d-dīn
y de Quien anhelo que perdone mis faltas el Día del Juicio.
82Prácticamente todos los teólogos musulmanes defienden el principio de que los profetas están libres de pecado o tienen asegurado el perdón de sus faltas. Por ello, a algunos les resulta difícil la idea de que Abraham pudiera anhelar o albergar esperanza de perdón, lo que expresa una aspiración más que una certidumbre de la materialización de lo esperado, mientras que otros batallan con la aparente atribución de pecado que Abraham hace a sí mismo (R). Para algunos significa que, en el caso de Abraham, la «esperanza» es una especie de certeza, pero para los creyentes es un anhelo (Q), mientras que otros dicen que las palabras de Abraham pretenden ser un ejemplo y ofrecer a los musulmanes una pauta para realizar súplicas adecuadas (R). Muŷāhid dice que podría referirse a 21:63, donde Abraham «miente» y dice a la gente que el ídolo mayor destruyó a todos los demás, cuando en realidad lo había hecho el propio Abraham; y a 6:76 y 37:89, que tratan ambos de cómo Abraham dirigió su mirada hacia las estrellas, lo que parece exteriormente significar que no demostró fe únicamente en Dios.
Versículo 83
رَبِّ هَبْ لِى حُكْمًۭا وَأَلْحِقْنِى بِٱلصَّٰلِحِينَ ﴿٨٣﴾
rabbi hab lī ḥukman waʾalḥiqnī biṣ-ṣāliḥīn
¡Señor mío! ¡Concédeme juicio y úneme a los justos!
83Se considera que juicio (ḥukm) se refiere aquí a la sabiduría y el entendimiento o a la condición profética (Q); esta última interpretación es rechazada por algunos, que señalan que Abraham ya era un profeta (R). Los justos se refiere a los profetas, a los habitantes del Jardín (Q) o a quienes se hallan complacidos en todos los estados y circunstancias (Su). Úneme a los justos puede referirse a estar con los justos tanto en esta vida como en el Más Allá (IK).
Versículo 84
وَٱجْعَل لِّى لِسَانَ صِدْقٍۢ فِى ٱلْءَاخِرِينَ ﴿٨٤﴾
waiŷʿal lī lisāna ṣidqin fī l-ākhirīn
¡Y concédeme una mención veraz entre las generaciones venideras!
84La petición de una mención veraz tiene diversos significados: que las comunidades religiosas se unan en torno a Abraham; que sea alabado con hermosura y goce de un alto rango por siempre jamás; que tenga descendientes que defiendan la verdad hasta el fin de los tiempos; o que desea oraciones en su favor hasta el Día del Juicio (Q); véase también 19:50, que en cierto sentido puede considerarse una plasmación de esta plegaria. Mención o renombre traduce lisān, que literalmente significa «lengua» y que algunos entienden que denota «palabra», y veraz traduce ṣidq, que también puede significar «sincero» o «verdadero», de modo que el sentido primordial aquí es que Abraham desea que se pronuncien palabras buenas y sinceras en su favor (Q). Otra forma de interpretar la petición de Abraham es que pide cualidades nobles que sean dignas de memoria en tiempos posteriores (R) o que anhela que no se viertan mentiras sobre él en épocas venideras (Ṭ). Otros entienden que este aleya es una súplica cuyo cumplimiento es el propio profeta Muḥammad, lo que significa que Abraham estaba rogando por un descendiente que llamara a otros hacia Dios (Q, R).
Versículo 85
وَٱجْعَلْنِى مِن وَرَثَةِ جَنَّةِ ٱلنَّعِيمِ ﴿٨٥﴾
waiŷʿalnī min warathati ŷannati n-naʿīm
¡Y cuéntame entre los herederos del Jardín de la delicia!
Versículo 86
وَٱغْفِرْ لِأَبِىٓ إِنَّهُۥ كَانَ مِنَ ٱلضَّآلِّينَ ﴿٨٦﴾
waighfir liʾabī innahū kāna mina ḍ-ḍāllīn
¡Y perdona a mi padre, pues en verdad es de los extraviados!
86Respecto a la súplica de Abraham por su padre, véase 9:114: Y la petición de perdón de Abraham por su padre no fue sino en cumplimiento de una promesa que le había hecho. Pero cuando le quedó en claro que era un enemigo de Dios, se desentendió de él, y 9:113–14c, que remite a 19:47: Pediré perdón por ti a mi Señor. Algunos interpretan que una promesa que le había hecho (9:114) era una promesa hecha por el padre de Abraham a Abraham de convertirse en creyente (Q), pero esta es una postura minoritaria.
Versículo 87
وَلَا تُخْزِنِى يَوْمَ يُبْعَثُونَ ﴿٨٧﴾
walā tukhzinī yawma yubʿathūn
¡Y no me envanezcas ni avergüences el Día en que sean resucitados,
87La vergüenza o deshonra se discute a menudo como parte de la dimensión espiritual del sufrimiento en el Más Allá; véanse 3:192c; 3:194c. La deshonra en este mundo se menciona también como castigo a lo largo del Corán (véanse, p. ej., 2:85, 114; 5:33, 41; 10:98; 39:26; 41:16). Algunos citan, en relación con este aleya, un ḥadīṯ que describe a Abraham viendo a su padre en el Día de la Resurrección en un estado miserable cubierto de polvo. Cuando pregunta a Dios: «¿Acaso no me prometiste que no me avergonzarías el día en que sean resucitados?», Dios responde: «He prohibido el Jardín a los incrédulos» (IK).
Versículo 88
يَوْمَ لَا يَنفَعُ مَالٌۭ وَلَا بَنُونَ ﴿٨٨﴾
yawma lā yanfaʿu mālun walā banūn
el Día en que ni la riqueza ni los hijos servirán de nada,
Versículo 89
إِلَّا مَنْ أَتَى ٱللَّهَ بِقَلْبٍۢ سَلِيمٍۢ ﴿٨٩﴾
illā man atā llāha biqalbin salīm
salvo quien acuda a Dios con un corazón puro!».
89Un corazón puro (o sano) se asocia también con Abraham (véase 37:84c); se refiere a saber que Dios es real, que el Más Allá vendrá y que Dios resucitará a quienes yacen en las tumbas (Q). También puede denotar un corazón libre de dudas, sincero (Ṭ) y exento de politeísmo (IK), de ignorancia, de vicios y de apegos a la vida de este mundo (R). Además, hace alusión al corazón espiritualmente sano en contraposición al que está enfermo (Th), un corazón despojado de todo salvo de su Señor y únicamente dichoso con Él (Su).
Versículo 90–91
وَأُزْلِفَتِ ٱلْجَنَّةُ لِلْمُتَّقِينَ ﴿٩٠﴾ وَبُرِّزَتِ ٱلْجَحِيمُ لِلْغَاوِينَ ﴿٩١﴾
waʾuzlifati l-ŷannatu lil-muttaqīn · waburrizati l-ŷaḥīmu lil-ghāwīn
Y el Jardín será acercado a los temerosos de Dios,
y el Fuego del Infierno se hará visible para los descarriados.
90–91Parte del gozo de los temerosos de Dios residirá en ver el Jardín cuando sean acercados a él (cf. 50:31), pero antes de que entren en él, mientras que los descarriados sufrirán ante la visión del Infierno (R).
Versículo 92–93
وَقِيلَ لَهُمْ أَيْنَ مَا كُنتُمْ تَعْبُدُونَ ﴿٩٢﴾ مِن دُونِ ٱللَّهِ هَلْ يَنصُرُونَكُمْ أَوْ يَنتَصِرُونَ ﴿٩٣﴾
waqīla lahum ayna mā kuntum taʿbudūn · min dūni llāhi hal yanṣurūnakum aw yantaṣirūn
Y se les dirá: «¿Dónde está lo que adorabais
en lugar de Dios? ¿Acaso os auxilian o se auxilian a sí mismos?».
92–93La incapacidad de ayudar o ser ayudado por nadie fuera de Dios, en especial en lo que concierne al propio destino en el Más Allá, se presenta también en 7:192, 197; 14:22; 18:43; 28:81. Retóricamente, estos aleyas se asemejan a pasajes como 16:20–21: Y aquellos a quienes invocan fuera de Dios no crean nada, sino que ellos mismos son creados. [Están] muertos, no vivos, y no se dan cuenta de cuándo serán resucitados.
Versículo 94
فَكُبْكِبُوا۟ فِيهَا هُمْ وَٱلْغَاوُۥنَ ﴿٩٤﴾
fakubkibū fīhā hum wal-ghāwūn
Entonces serán arrojados en él de bruces, ellos y los descarriados,
94Se entiende que este aleya significa que los descarriados serán precipitados al Infierno junto con los ídolos que adoraban (Ṭ, Z), una interpretación que parece encajar con el contexto, pero otros dicen que esto podría significar que los descarriados serán arrojados junto con sus caudillos (IK) o con los demonios (Ṭ) a los que seguían; no obstante, esta última opinión parecería ser lo que se menciona explícitamente en el v. 95: las huestes de Iblīs. La palabra arrojados de bruces (kabkaba) evoca el sentido de rodar cabeza abajo y también el de ser amontonados conjuntamente (Q, Ṭ).
Versículo 95
وَجُنُودُ إِبْلِيسَ أَجْمَعُونَ ﴿٩٥﴾
waŷunūdu iblīsa aŷmaʿūn
y las huestes de Iblīs todos juntos.
95Aunque algunos interpretan este aleya como referido únicamente a los ŷinns (Q), podría referirse a cualquiera que fuera seguidor de Iblīs, incluidos los seres humanos (Ṭ); tanto a algunos de entre los seres humanos como de entre los ŷinns se les denomina demonios en el Corán (véanse 2:14c; 6:112).
Versículo 96–97
قَالُوا۟ وَهُمْ فِيهَا يَخْتَصِمُونَ ﴿٩٦﴾ تَٱللَّهِ إِن كُنَّا لَفِى ضَلَٰلٍۢ مُّبِينٍ ﴿٩٧﴾
qālū wahum fīhā yakhtaṣimūn · taallāhi in kunnā lafī ḍalālim mubīn
Dirán mientras disputan entre sí en él:
«¡Por Dios, que en verdad estábamos en un error evidente,
Versículo 98
إِذْ نُسَوِّيكُم بِرَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿٩٨﴾
idh nusawwīkum birabbi l-ʿālamīn
cuando os equiparábamos con el Señor de los mundos!
98Los idólatras dirigen las palabras de este aleya a los ídolos que adoraban, no porque crean aún que los ídolos puedan escucharlos, sino porque los idólatras desean expresar que reconocen ahora a dichos ídolos por lo que realmente son (R). O bien están diciendo esto a aquellos a quienes siguieron en la idolatría, equiparándolos a Dios al obedecerles a ellos cuando debieron haber obedecido a Dios (IK).
Versículo 99
وَمَآ أَضَلَّنَآ إِلَّا ٱلْمُجْرِمُونَ ﴿٩٩﴾
wamā aḍallanā illā l-muŷrimūn
Y nadie nos extravió sino los culpables.
99Los culpables podría referirse a los citados descarriados y a las huestes de Iblīs, o podría referirse a sus antepasados que les legaron la idolatría (Q); según ʿIkrimah, se refiere al hijo de Adán (Caín) y a Iblīs, quienes inauguraron la incredulidad y el pecado (Q, Ṭ).
Versículo 100
فَمَا لَنَا مِن شَٰفِعِينَ ﴿١٠٠﴾
famā lanā min shāfiʿīn
No tenemos ahora intercesores,
Versículo 101
وَلَا صَدِيقٍ حَمِيمٍۢ ﴿١٠١﴾
walā ṣadīqin ḥamīm
ni amigo íntimo alguno.
101Amigo íntimo traduce ṣadīq ḥamīm. Ḥamīm (cf. 40:18; 41:34; 70:10) es alguien que se preocupa por lo que le importa a la otra persona y siente dolor cuando la otra siente dolor (R). Algunos entienden que ṣadīq es un plural (R) o una forma intensiva que denota a alguien con quien se mantiene un lazo de amistad particularmente firme (Q). Algunos dicen que ṣadīq se refiere a quien meramente presta auxilio, mientras que ḥamīm connota a quien intercede en favor de uno (IK, Th). La soledad de la comparecencia y ajuste de cuentas ante Dios y la ausencia de amigos o auxilio para quienes no creyeron se analizan en 69:35c, y esta cuestión entronca con el tema coránico más amplio del hecho de que las gentes carecen de auxiliadores (p. ej., 3:22, 90, 192) o protectores (p. ej., 2:120; 33:65) fuera de Dios.
Versículo 102
فَلَوْ أَنَّ لَنَا كَرَّةًۭ فَنَكُونَ مِنَ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿١٠٢﴾
falaw anna lanā karratan fanakūna mina l-muʾminīn
¡Si tuviéramos un retorno, seríamos de los creyentes!».
Versículo 103–104
إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ ۖ وَمَا كَانَ أَكْثَرُهُم مُّؤْمِنِينَ ﴿١٠٣﴾ وَإِنَّ رَبَّكَ لَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلرَّحِيمُ ﴿١٠٤﴾
inna fī dhālika laʾāyatan wamā kāna aktharuhum muʾminīn · waʾinna rabbaka lahuwa l-ʿazīzu r-raḥīm
En verdad, en ello hay una señal, pero la mayoría de ellos no son creyentes.
Y en verdad tu Señor es ciertamente el Poderoso, el Misericordioso.
103–4Para este estribillo, véase 26:8–9c.
Versículo 105
كَذَّبَتْ قَوْمُ نُوحٍ ٱلْمُرْسَلِينَ ﴿١٠٥﴾
kadhdhabat qawmu nūḥini l-mursalīn
El pueblo de Noé desmintió a los mensajeros,
105Para la historia de Noé, véanse también 7:59–64; 10:71–73; 11:25–48; 23:23–30; 37:75–82; 54:9–15; y la Sūrah 71. El plural mensajeros se utiliza aquí aun cuando se esté tratando de Noé, porque el rechazo del pueblo hacia él implicaría el desmentido de todos los mensajeros, ya que la vía para reconocer y respaldar a un mensajero es universal y no varía según las circunstancias históricas (R); en este sentido, cada mensajero convoca a su pueblo a reconocer a todos los mensajeros. También puede significar que rechazaron la profecía de Noé de que vendrían mensajeros después de él; o puede ser un caso en el que una categoría general representa a un individuo específico (Q).
Versículo 106
إِذْ قَالَ لَهُمْ أَخُوهُمْ نُوحٌ أَلَا تَتَّقُونَ ﴿١٠٦﴾
idh qāla lahum akhūhum nūḥun alā tattaqūn
cuando su hermano Noé les dijo: «¿Acaso no seréis temerosos de Dios?
106Su hermano significa que era uno de ellos (R). Sobre el concepto de reverencia o piedad (taqwā), véase 2:2c. Aquí ser temerosos de Dios se interpreta también como ser cuidadosos o precavidos, significando: «¿Acaso no seréis precavidos ante la desobediencia hacia Mí?» (R).
Versículo 107–109
إِنِّى لَكُمْ رَسُولٌ أَمِينٌۭ ﴿١٠٧﴾ فَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ وَأَطِيعُونِ ﴿١٠٨﴾ وَمَآ أَسْـَٔلُكُمْ عَلَيْهِ مِنْ أَجْرٍ ۖ إِنْ أَجْرِىَ إِلَّا عَلَىٰ رَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿١٠٩﴾
innī lakum rasūlun amīn · fauttaqū llāha waʾaṭīʿūn · wamā asʾalukum ʿalayhi min aŷrin in aŷriya illā ʿalā rabbi l-ʿālamīn
En verdad, soy para vosotros un mensajero fidedigno.
¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!
Y no os pido por ello recompensa alguna; mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos.
107–9Noé era fidedigno porque, al ser uno de los miembros de su propio pueblo, le conocían de toda la vida, tal como acontecía con Muḥammad entre los coraichitas, y no les había dado motivo alguno para desconfiar de él (R), ya que había sido veraz a lo largo de toda su existencia (Q). El llamamiento a temer a Dios precede al de obedecer a Noé, porque esto último depende de lo primero (R). El pueblo debía obedecer a Noé cuando les conminaba a la fe (Q). Un tema recurrente en el Corán es que los mensajeros no buscan enriquecimiento ni posición social a cambio de servir de instrumento para transmitir el mensaje de la fe a sus comunidades.
Versículo 111
۞ قَالُوٓا۟ أَنُؤْمِنُ لَكَ وَٱتَّبَعَكَ ٱلْأَرْذَلُونَ ﴿١١١﴾
qālū anuʾminu laka wattabaʿaka l-ardhalūn
¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!».
Dijeron: «¿Vamos a creer en ti cuando los más viles te siguen?».
Dijo: «¿Y qué conocimiento tengo yo de lo que solían hacer?
111A ojos de sus adversarios, el hecho de que Noé fuera seguido por individuos de baja condición social constituía un obstáculo insalvable para tener fe en su mensaje (Ṭ). Una dinámica similar se menciona en 25:20c en relación con aleyas tales como 46:11, donde los coraichitas afirman respecto a los Compañeros empobrecidos del Profeta que ellos eran el motivo por el cual rechazaban la nueva fe: Si hubiera sido algo bueno, no se nos habrían adelantado en [alcanzar]lo.
Versículo 112
قَالَ وَمَا عِلْمِى بِمَا كَانُوا۟ يَعْمَلُونَ ﴿١١٢﴾
qāla wamā ʿilmī bimā kānū yaʿmalūn
Su cuenta sólo corresponde a mi Señor, si os dierais cuenta.
112Esto también podría traducirse: «Ningún conocimiento tengo de lo que solían hacer» (Z). Es decir, Noé no asume responsabilidad alguna por lo que sus seguidores hicieron en el pasado; sólo atiende a sus actos presentes (Ṭ). También puede estar diciendo que sólo se le ha encomendado convocarlos a la fe, y su ocupación u oficio carece de relevancia (Q). Algunos comentaristas aprecian en la postura de los adversarios una acusación implícita de que los seguidores de Noé están motivados por el lucro material más que por la convicción espiritual (Q, R), como sugiriendo que debe haber una razón ajena a la religión por la cual sólo los humildes siguen a Noé (véase también 6:52c). Implícito en la respuesta de Noé se halla el hecho de que él no es responsable de desentrañar las intenciones que pudieran albergar al seguirle, puesto que incumbe a Dios juzgarlos (v. 113), no a Noé (Q, R, Ṭ).
Versículo 113
إِنْ حِسَابُهُمْ إِلَّا عَلَىٰ رَبِّى ۖ لَوْ تَشْعُرُونَ ﴿١١٣﴾
in ḥisābuhum illā ʿalā rabbī law tashʿurūn
Y no voy a expulsar a los creyentes.
Versículo 114
وَمَآ أَنَا۠ بِطَارِدِ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿١١٤﴾
wamā ana biṭāridi l-muʾminīn
No soy sino un advertidor claro».
114La implicación en las palabras de los incrédulos en el v. 111 es que Noé debería distanciarse de las personas de baja extracción social (IK), del mismo modo que los qurayshíes deseaban que hiciera el profeta Muḥammad (véase 6:52c), pero la declaración de Noé ratifica que fue enviado a todos los seres humanos, no sólo a los ricos o a los pobres (Q), que jamás rechazará a quienes hablen la verdad, sin importar la clase social a la que pertenezcan, y que protegerá a los amigos de Dios (Su).
Versículo 115
إِنْ أَنَا۠ إِلَّا نَذِيرٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿١١٥﴾
in ana illā nadhīrum mubīn
Dijeron: «¡Si no desistes, oh Noé, ciertamente serás de los apedreados!».
115Esta frase se atribuye también a Noé en 7:184; 11:25; 71:2, así como al profeta Muḥammad en 15:89; 22:49; 29:50; 38:65, 70; 46:9; 51:50; 67:26; véase 38:65–66c. Sobre el concepto de que los profetas son advertidores (naḏīr), a menudo combinado con el de ser portadores de albricias (bašīr), véase 4:165c.
Versículo 116
قَالُوا۟ لَئِن لَّمْ تَنتَهِ يَٰنُوحُ لَتَكُونَنَّ مِنَ ٱلْمَرْجُومِينَ ﴿١١٦﴾
qālū laʾil lam tantahi yānūḥu latakūnanna mina l-marŷūmīn
Dijo: «¡Señor mío! Ciertamente mi pueblo me ha desmentido.
116Los incrédulos afirman que lapidarán a Noé hasta matarlo (R) por vilipendiar a sus dioses y a su religión (Q). Algunos dicen que apedreados (marŷūm) no denota lapidación física literal, sino insulto y denigración (Q, Ṭ), como en la expresión «el Satán maldito» (al-šayṭān al-raŷīm), que literalmente significa «el Satán lapidado», pero que habitualmente se entiende en el primer sentido. Al-Qurṭubī señala el ejemplo de la «lapidación» en las palabras que el padre de Abraham le dirige en 19:46 (¡Si no desistes, ciertamente te lapidaré!) como una muestra de lapidación metafórica antes que literal.
Versículo 117
قَالَ رَبِّ إِنَّ قَوْمِى كَذَّبُونِ ﴿١١٧﴾
qāla rabbi inna qawmī kadhdhabūn
¡Juzga, pues, con una decisión clara entre mí y ellos, y sálvame a mí y a los creyentes que están conmigo!».
117Noé fue desmentido en el sentido de que fue calificado de embustero; de modo que se volvió hacia Dios apesadumbrado porque su pueblo no aceptaba tener fe en Él (Q).
Versículo 118
فَٱفْتَحْ بَيْنِى وَبَيْنَهُمْ فَتْحًۭا وَنَجِّنِى وَمَن مَّعِىَ مِنَ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿١١٨﴾
faiftaḥ baynī wabaynahum fatḥan wanaŷŷinī wamam maʿiya mina l-muʾminīn
Y le salvamos a él y a quienes estaban con él en la nave repleta.
118Una súplica similar es pronunciada por Šuʿayb en 7:89: Decide entre nosotros y nuestro pueblo con la verdad.
Versículo 119–120
فَأَنجَيْنَٰهُ وَمَن مَّعَهُۥ فِى ٱلْفُلْكِ ٱلْمَشْحُونِ ﴿١١٩﴾ ثُمَّ أَغْرَقْنَا بَعْدُ ٱلْبَاقِينَ ﴿١٢٠﴾
faʾanŷaynāhu wamam maʿahū fī l-fulki l-mashḥūn · thumma aghraqnā baʿdu l-bāqīn
Luego ahogamos a los restantes.
En verdad, en ello hay una señal, pero la mayoría de ellos no son creyentes.
Versículo 121–122
إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ ۖ وَمَا كَانَ أَكْثَرُهُم مُّؤْمِنِينَ ﴿١٢١﴾ وَإِنَّ رَبَّكَ لَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلرَّحِيمُ ﴿١٢٢﴾
inna fī dhālika laʾāyatan wamā kāna aktharuhum muʾminīn · waʾinna rabbaka lahuwa l-ʿazīzu r-raḥīm
Y en verdad tu Señor es ciertamente el Poderoso, el Misericordioso.
Los ʿĀd desmintieron a los mensajeros,
121–22Para este estribillo, véase 26:8–9c.
Versículo 123–127
كَذَّبَتْ عَادٌ ٱلْمُرْسَلِينَ ﴿١٢٣﴾ إِذْ قَالَ لَهُمْ أَخُوهُمْ هُودٌ أَلَا تَتَّقُونَ ﴿١٢٤﴾ إِنِّى لَكُمْ رَسُولٌ أَمِينٌۭ ﴿١٢٥﴾ فَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ وَأَطِيعُونِ ﴿١٢٦﴾ وَمَآ أَسْـَٔلُكُمْ عَلَيْهِ مِنْ أَجْرٍ ۖ إِنْ أَجْرِىَ إِلَّا عَلَىٰ رَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿١٢٧﴾
kadhdhabat ʿāduni l-mursalīn · idh qāla lahum akhūhum hūdun alā tattaqūn · innī lakum rasūlun amīn · fauttaqū llāha waʾaṭīʿūn · wamā asʾalukum ʿalayhi min aŷrin in aŷriya illā ʿalā rabbi l-ʿālamīn
cuando su hermano Hūd les dijo: «¿Acaso no seréis temerosos de Dios?
En verdad, soy para vosotros un mensajero fidedigno.
¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!
Y no os pido por ello recompensa alguna; mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos.
Versículo 128
أَتَبْنُونَ بِكُلِّ رِيعٍ ءَايَةًۭ تَعْبَثُونَ ﴿١٢٨﴾
atabnūna bikulli rīʿin āyatan taʿbathūn
¿Construís por frivolidad una señal en cada colina elevada?
128Colina elevada traduce rīʿ, que también puede referirse a un camino o calzada (Ṭ). Se ofrecen diversos relatos que describen lo que construían los ʿĀd, como edificaciones en lugares altos con el propósito de exhibir un monumento o señal de su riqueza y poder ante la vista de todos. Lo que erigían pudieron haber sido también baños públicos (Q). Ibn Kaṯīr adopta la postura de que los pormenores exactos de lo que edificaron carecen de relevancia en este relato.
Versículo 129
وَتَتَّخِذُونَ مَصَانِعَ لَعَلَّكُمْ تَخْلُدُونَ ﴿١٢٩﴾
watattakhidhūna maṣāniʿa laʿallakum takhludūn
¿Y tomáis fortalezas palaciegas con la esperanza de ser inmortales?
129Fortalezas palaciegas traduce maṣāniʿ, que puede referirse a ciudadelas (Th), acueductos u otras estructuras de canalización hidráulica (R). Con la esperanza de ser inmortales da a entender que aquellas gentes no meditaban sobre su propia muerte, sino que construían edificaciones como si fueran a vivir eternamente (Q).
Versículo 130
وَإِذَا بَطَشْتُم بَطَشْتُمْ جَبَّارِينَ ﴿١٣٠﴾
waʾidhā baṭashtum baṭashtum ŷabbārīn
¿Y cuando golpeáis, golpeáis como tiranos déspotas?
130Golpear aquí denota asestar un golpe con un arma como un látigo o una espada (Ṭ), lo cual los ʿĀd hacían en calidad de tiranos. «Tirano» traduce ŷabbār, vocablo que puede significar quien domina o somete despiadadamente (cf. 5:22; 11:59; 14:15; 19:14, 32; 28:19; 40:35; 50:45; 59:23). El aleya significa por tanto que cuando tratan con otras personas, lo hacen de manera despótica y dominadora (R). Para al-Rāzī, las tres cualidades que los ʿĀd persiguen para sí mismos —la gloria, la eternidad y la dominación— sólo son privativas de Dios; ciertamente, al-Ŷabbār, «el Subyugador Implacable», es un Nombre Divino.
Versículo 131
فَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ وَأَطِيعُونِ ﴿١٣١﴾
fauttaqū llāha waʾaṭīʿūn
¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!
131Cf. v. 108.
Versículo 132–134
وَٱتَّقُوا۟ ٱلَّذِىٓ أَمَدَّكُم بِمَا تَعْلَمُونَ ﴿١٣٢﴾ أَمَدَّكُم بِأَنْعَٰمٍۢ وَبَنِينَ ﴿١٣٣﴾ وَجَنَّٰتٍۢ وَعُيُونٍ ﴿١٣٤﴾
wauttaqū lladhī amaddakum bimā taʿlamūn · amaddakum biʾanʿāmin wabanīn · waŷannātin waʿuyūn
Y temed a Quien os ha favorecido con aquello que bien conocéis:
os ha favorecido con ganado e hijos,
con huertos y manantiales.
132–34Dios puso las cosas mencionadas en este aleya al servicio y utilidad de los seres humanos; por ello se Le deben rendir gracias por ellas (Q).
Versículo 135
إِنِّىٓ أَخَافُ عَلَيْكُمْ عَذَابَ يَوْمٍ عَظِيمٍۢ ﴿١٣٥﴾
innī akhāfu ʿalaykum ʿadhāba yawmin ʿaẓīm
¡En verdad, temo para vosotros el castigo de un día tremendo!».
Versículo 136
قَالُوا۟ سَوَآءٌ عَلَيْنَآ أَوَعَظْتَ أَمْ لَمْ تَكُن مِّنَ ٱلْوَٰعِظِينَ ﴿١٣٦﴾
qālū sawāʾun ʿalaynā awaʿaẓta am lam takum mina l-wāʿiẓīn
Dijeron: «Nos da igual que nos exhortes o que no seas de los que exhortan.
136En este aleya los incrédulos afirman sobre sí mismos lo que el Corán dice acerca de ellos en 2:6: En verdad, da igual para los incrédulos que les adviertas o que no les adviertas; no creen (cf. 36:10); y en 7:193: Y si los llamáis a la guía, no os siguen. Da igual para vosotros que los llaméis o que permanezcáis en silencio.
Versículo 137
إِنْ هَٰذَآ إِلَّا خُلُقُ ٱلْأَوَّلِينَ ﴿١٣٧﴾
in hādhā illā khuluqu l-awwalīn
Esto no es sino la costumbre de los antiguos,
137Costumbre o carácter moral (juluq) se entiende en el sentido de la religión, las fábulas (asāṭīr), los usos tradicionales (ʿādah) o algo inventado o urdido por los antiguos (Q, Ṭ); esto se halla emparentado con la idea sostenida por los incrédulos de que la religión del Profeta estaba compuesta por fábulas de los antiguos (véase 25:4–5c). Otros interpretan estas palabras como referidas no al mensaje de Hūd, sino a lo que los ʿĀd estaban haciendo efectivamente; es decir, como si dijeran: «Lo que ahora hacemos, oh Hūd, es idéntico a las acciones de los antiguos, personas que no fueron castigadas por ello, de modo que tampoco nosotros seremos castigados» (Q, Ṭ). Si se lee como jalq («creación») en lugar de juluq, como hacen algunos, significaría que son asuntos que los antiguos crearon o inventaron, o que los ʿĀd crearon estos monumentos (vv. 128–29) al igual que hicieron quienes les precedieron (R).
Versículo 138
وَمَا نَحْنُ بِمُعَذَّبِينَ ﴿١٣٨﴾
wamā naḥnu bimuʿadhdhabīn
y no seremos castigados».
138Los comentaristas señalan que, aunque aquellas gentes creían en un Creador a la manera de los coraichitas (quienes aceptaban la noción de una deidad creadora), no creían que fueran a ser llamados a rendir cuentas en ningún Más Allá (Ṭ).
Versículo 139–140
فَكَذَّبُوهُ فَأَهْلَكْنَٰهُمْ ۗ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ ۖ وَمَا كَانَ أَكْثَرُهُم مُّؤْمِنِينَ ﴿١٣٩﴾ وَإِنَّ رَبَّكَ لَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلرَّحِيمُ ﴿١٤٠﴾
fakadhdhabūhu faʾahlaknāhum inna fī dhālika laʾāyatan wamā kāna aktharuhum muʾminīn · waʾinna rabbaka lahuwa l-ʿazīzu r-raḥīm
Le desmintieron, pues, y los destruimos. En verdad, en ello hay una señal, pero la mayoría de ellos no son creyentes.
Y en verdad tu Señor es ciertamente el Poderoso, el Misericordioso.
139–40Para este estribillo, véase 26:8–9c.
Versículo 141–145
كَذَّبَتْ ثَمُودُ ٱلْمُرْسَلِينَ ﴿١٤١﴾ إِذْ قَالَ لَهُمْ أَخُوهُمْ صَٰلِحٌ أَلَا تَتَّقُونَ ﴿١٤٢﴾ إِنِّى لَكُمْ رَسُولٌ أَمِينٌۭ ﴿١٤٣﴾ فَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ وَأَطِيعُونِ ﴿١٤٤﴾ وَمَآ أَسْـَٔلُكُمْ عَلَيْهِ مِنْ أَجْرٍ ۖ إِنْ أَجْرِىَ إِلَّا عَلَىٰ رَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿١٤٥﴾
kadhdhabat thamūdu l-mursalīn · idh qāla lahum akhūhum ṣāliḥun alā tattaqūn · innī lakum rasūlun amīn · fauttaqū llāha waʾaṭīʿūn · wamā asʾalukum ʿalayhi min aŷrin in aŷriya illā ʿalā rabbi l-ʿālamīn
Los Ṯamūd desmintieron a los mensajeros,
cuando su hermano Ṣāliḥ les dijo: «¿Acaso no seréis temerosos de Dios?
En verdad, soy para vosotros un mensajero fidedigno.
¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!
Versículo 146–148
أَتُتْرَكُونَ فِى مَا هَٰهُنَآ ءَامِنِينَ ﴿١٤٦﴾ فِى جَنَّٰتٍۢ وَعُيُونٍۢ ﴿١٤٧﴾ وَزُرُوعٍۢ وَنَخْلٍۢ طَلْعُهَا هَضِيمٌۭ ﴿١٤٨﴾
atutrakūna fī mā hāhunā āminīn · fī ŷannātin waʿuyūn · wazurūʿin wanakhlin ṭalʿuhā haḍīm
Y no os pido por ello recompensa alguna; mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos.
¿Acaso se os dejará seguros en medio de lo que aquí hay,
entre huertos y manantiales,
campos sembrados y palmeras datileras de espatas maduras?
146–48La pregunta denota que los Ṯamūd viven como si esperasen ser dejados indefinidamente en la tierra, como si no hubiera una morada de retribución para ellos (R). Aunque el v. 147 menciona huertos, algunos estiman que la mención expresa de las palmeras datileras manifiesta la preeminencia de la palmera datilera sobre otros frutos (R). Maduras traduce haḍīm, que algunos entienden en el sentido de «esbeltas»; o bien significa que las frágiles espatas están dobladas o quebradizas, de modo que casi se parten debido al peso de los frutos maduros amontonados unos sobre otros (Ṭ).
Versículo 149
وَتَنْحِتُونَ مِنَ ٱلْجِبَالِ بُيُوتًۭا فَٰرِهِينَ ﴿١٤٩﴾
watanḥitūna mina l-ŷibāli buyūtan fārihīn
¿Y labráis con destreza moradas en las montañas?
149Con destreza traduce fārih, que algunos leen con la vocal corta como farih. Farih significa más bien «ágilmente» o, en otro sentido, «alborozadamente» o «con arrogancia exuberante», aunque algunos comentaristas consideran fārih y farih sinónimos (Q, Ṭ). Al-Rāzī observa que esta sūrah muestra cómo los ʿĀd fueron vencidos por su afán de dominación y gloria, mientras que los Ṯamūd fueron seducidos por las comodidades materiales del mundo, desviaciones que representan los dos conjuntos de vicios presentes en el alma irascible y concupiscible, respectivamente.
Versículo 150
فَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ وَأَطِيعُونِ ﴿١٥٠﴾
fauttaqū llāha waʾaṭīʿūn
¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!
150Cf. v. 108.
Versículo 151–152
وَلَا تُطِيعُوٓا۟ أَمْرَ ٱلْمُسْرِفِينَ ﴿١٥١﴾ ٱلَّذِينَ يُفْسِدُونَ فِى ٱلْأَرْضِ وَلَا يُصْلِحُونَ ﴿١٥٢﴾
walā tuṭīʿū amra l-musrifīn · alladhīna yufsidūna fī l-arḍi walā yuṣliḥūn
Y no obedezcáis las órdenes de los desmesurados,
que siembran la corrupción en la tierra y no ponen las cosas en orden».
151–52Sobre el vicio de la prodigalidad o el despilfarro en el Corán, véanse 3:147c; 7:80–81c; 25:67c; y especialmente 10:12c. La advertencia contra los desmesurados significa que uno no debe dejarse seducir por quienes persiguen con exceso las cosas de este mundo y que debe buscar, más bien, la complacencia y la moderación (R). Sobre el significado en el Corán de los conceptos opuestos de sembrar la corrupción (fasād) y poner las cosas en orden (iṣlāḥ), véase 2:220c.
Versículo 153
قَالُوٓا۟ إِنَّمَآ أَنتَ مِنَ ٱلْمُسَحَّرِينَ ﴿١٥٣﴾
qālū innamā anta mina l-musaḥḥarīn
Dijeron: «Tú no eres sino uno de los hechizados.
153Antes que denotar a alguien que se halla bajo el influjo de la hechicería (siḥr; Q), hechizado (musaḥḥar) es entendido por algunos en el sentido meramente de una criatura que consume alimento (emparentado con saḥr, que alude a los pulmones o a la parte superior de las entrañas). Los Ṯamūd recalcan que Ṣāliḥ, al ingerir comida, es un ser idéntico a ellos mismos y por ende no ostenta ninguna autoridad especial (R, Ṭ); esto sería concordante con el aleya siguiente; véase 25:7c, donde se analiza cómo los incrédulos se escandalizan ante el hecho de que el Profeta sea un ser humano como ellos que come y camina por los mercados.
Versículo 154
مَآ أَنتَ إِلَّا بَشَرٌۭ مِّثْلُنَا فَأْتِ بِـَٔايَةٍ إِن كُنتَ مِنَ ٱلصَّٰدِقِينَ ﴿١٥٤﴾
mā anta illā basharum mithlunā faʾti biʾāyatin in kunta mina ṣ-ṣādiqīn
No eres sino un ser humano como nosotros; ¡trae, pues, una señal si eres de los veraces!».
154Un ser humano como nosotros es una frase que aparece asimismo en relación con otros profetas, como en 11:27; 14:10; 21:3; 23:24, 33–34. Es pronunciada a modo de acusación por parte de quienes rehúsan seguir a un simple ser humano, pero es dicha también por los profetas acerca de sí mismos (p. ej., 18:110; 41:6) como medio de subrayar su condición humana y la impotencia que comparten con los demás ante Dios.
Versículo 155
قَالَ هَٰذِهِۦ نَاقَةٌۭ لَّهَا شِرْبٌۭ وَلَكُمْ شِرْبُ يَوْمٍۢ مَّعْلُومٍۢ ﴿١٥٥﴾
qāla hādhihī nāqatul lahā shirbun walakum shirbu yawmim maʿlūm
Dijo: «Esta es una camella: ella tendrá su turno de abrevar y vosotros tendréis vuestro turno de abrevar en un día señalado.
155La historia de la camella de los Ṯamūd se narra con mayor amplitud en 7:73 (también 11:64; 17:59; 54:27; 91:13). Algunos entienden que este aleya significa que había un día determinado en el que la camella abrevaba, mientras que otros lo interpretan en el sentido de que las gentes y la camella dispondrían de una ración determinada de bebida (Q, Ṭ), de modo que significaría: «Ella tendrá una cuota de agua, y vosotros tendréis una cuota de agua».
Versículo 156–158
وَلَا تَمَسُّوهَا بِسُوٓءٍۢ فَيَأْخُذَكُمْ عَذَابُ يَوْمٍ عَظِيمٍۢ ﴿١٥٦﴾ فَعَقَرُوهَا فَأَصْبَحُوا۟ نَٰدِمِينَ ﴿١٥٧﴾ فَأَخَذَهُمُ ٱلْعَذَابُ ۗ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ ۖ وَمَا كَانَ أَكْثَرُهُم مُّؤْمِنِينَ ﴿١٥٨﴾
walā tamassūhā bisūʾin fayaʾkhudhakum ʿadhābu yawmin ʿaẓīm · faʿaqarūhā faʾaṣbaḥū nādimīn · faʾakhadhahumu l-ʿadhābu inna fī dhālika laʾāyatan wamā kāna aktharuhum muʾminīn
¡Y no le causéis daño alguno, no sea que os alcance el castigo de un día tremendo!».
Pero la desjarretaron y luego quedaron arrepentidos.
Les sobrevino, pues, el castigo. En verdad, en ello hay una señal, pero la mayoría de ellos no son creyentes.
Versículo 158–159
فَأَخَذَهُمُ ٱلْعَذَابُ ۗ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ ۖ وَمَا كَانَ أَكْثَرُهُم مُّؤْمِنِينَ ﴿١٥٨﴾ وَإِنَّ رَبَّكَ لَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلرَّحِيمُ ﴿١٥٩﴾
faʾakhadhahumu l-ʿadhābu inna fī dhālika laʾāyatan wamā kāna aktharuhum muʾminīn · waʾinna rabbaka lahuwa l-ʿazīzu r-raḥīm
Y en verdad tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso.
158–59Para este estribillo, véase 26:8–9c.
Versículo 160–164
كَذَّبَتْ قَوْمُ لُوطٍ ٱلْمُرْسَلِينَ ﴿١٦٠﴾ إِذْ قَالَ لَهُمْ أَخُوهُمْ لُوطٌ أَلَا تَتَّقُونَ ﴿١٦١﴾ إِنِّى لَكُمْ رَسُولٌ أَمِينٌۭ ﴿١٦٢﴾ فَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ وَأَطِيعُونِ ﴿١٦٣﴾ وَمَآ أَسْـَٔلُكُمْ عَلَيْهِ مِنْ أَجْرٍ ۖ إِنْ أَجْرِىَ إِلَّا عَلَىٰ رَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿١٦٤﴾
kadhdhabat qawmu lūṭini l-mursalīn · idh qāla lahum akhūhum lūṭun alā tattaqūn · innī lakum rasūlun amīn · fauttaqū llāha waʾaṭīʿūn · wamā asʾalukum ʿalayhi min aŷrin in aŷriya illā ʿalā rabbi l-ʿālamīn
El pueblo de Lot desmintió a los mensajeros,
cuando su hermano Lot les dijo: «¿Acaso no seréis temerosos de Dios?
En verdad, soy para vosotros un mensajero fidedigno.
¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!
Y no os pido por ello recompensa alguna; mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos.
Versículo 165–166
أَتَأْتُونَ ٱلذُّكْرَانَ مِنَ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿١٦٥﴾ وَتَذَرُونَ مَا خَلَقَ لَكُمْ رَبُّكُم مِّنْ أَزْوَٰجِكُم ۚ بَلْ أَنتُمْ قَوْمٌ عَادُونَ ﴿١٦٦﴾
ataʾtūna dh-dhukrāna mina l-ʿālamīn · watadharūna mā khalaqa lakum rabbukum min azwāŷikum bal antum qawmun ʿādūn
¿Os allegáis a los varones de entre todas las criaturas,
y abandonáis a vuestras esposas que vuestro Señor creó para vosotros? ¡Al contrario, sois un pueblo transgresor!».
165–66Según algunos, estos aleyas significan que estas personas practicaban el coito anal tanto con hombres como con mujeres (Ṭ), aunque el contexto parecería indicar que rehuían a las mujeres; para algunos esto significa que incurrían en esta conducta con varones forasteros (Q). Véanse también 7:80–81c; 11:77–79c; 29:28–29c.
Versículo 167
قَالُوا۟ لَئِن لَّمْ تَنتَهِ يَٰلُوطُ لَتَكُونَنَّ مِنَ ٱلْمُخْرَجِينَ ﴿١٦٧﴾
qālū laʾil lam tantahi yālūṭu latakūnanna mina l-mukhraŷīn
Dijeron: «¡Si no desistes, oh Lot, ciertamente serás de los expulsados!».
167Cf. 7:82.
Versículo 168–169
قَالَ إِنِّى لِعَمَلِكُم مِّنَ ٱلْقَالِينَ ﴿١٦٨﴾ رَبِّ نَجِّنِى وَأَهْلِى مِمَّا يَعْمَلُونَ ﴿١٦٩﴾
qāla innī liʿamalikum mina l-qālīn · rabbi naŷŷinī waʾahlī mimmā yaʿmalūn
Dijo: «En verdad, soy de los que detestan vuestra conducta.
¡Señor mío! ¡Sálvame a mí y a mi familia de lo que hacen!».
168–69Lo que Lot «detesta» son sus prácticas sexuales (Ṭ).
Versículo 170–171
فَنَجَّيْنَٰهُ وَأَهْلَهُۥٓ أَجْمَعِينَ ﴿١٧٠﴾ إِلَّا عَجُوزًۭا فِى ٱلْغَٰبِرِينَ ﴿١٧١﴾
fanaŷŷaynāhu waʾahlahū aŷmaʿīn · illā ʿaŷūzan fī l-ghābirīn
Así pues, le salvamos a él y a su familia a todos juntos,
salvo a una anciana entre los que se rezagaron.
170–71Algunos comentaristas mencionan aquí que ella (es decir, la esposa de Lot) fue castigada porque delató a los huéspedes ante los habitantes de la ciudad (véanse también 7:83; 27:57; 29:32), mientras que otros mencionan ciertos pormenores de la historia tal como se describe en Génesis 19 (Q), a saber, que quedó convertida en una estatua de sal, aunque tales detalles no se mencionan en el Corán.
Versículo 172–173
ثُمَّ دَمَّرْنَا ٱلْءَاخَرِينَ ﴿١٧٢﴾ وَأَمْطَرْنَا عَلَيْهِم مَّطَرًۭا ۖ فَسَآءَ مَطَرُ ٱلْمُنذَرِينَ ﴿١٧٣﴾
thumma dammarnā l-ākharīn · waʾamṭarnā ʿalayhim maṭaran fasāʾa maṭaru l-mundharīn
Luego aniquilamos a los demás.
E hicimos llover sobre ellos una lluvia; ¡pésima fue la lluvia de los que fueron advertidos!
172–73Véase 25:40, que también se considera referido al pueblo de Lot: Y ciertamente pasaron junto a la ciudad sobre la que cayó la funesta lluvia. Esta lluvia se describe como una lluvia de fuego y azufre (cf. Génesis 19:24; Th).
Versículo 174–175
إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ ۖ وَمَا كَانَ أَكْثَرُهُم مُّؤْمِنِينَ ﴿١٧٤﴾ وَإِنَّ رَبَّكَ لَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلرَّحِيمُ ﴿١٧٥﴾
inna fī dhālika laʾāyatan wamā kāna aktharuhum muʾminīn · waʾinna rabbaka lahuwa l-ʿazīzu r-raḥīm
En verdad, en ello hay una señal, pero la mayoría de ellos no son creyentes.
Y en verdad tu Señor es ciertamente el Poderoso, el Misericordioso.
174–75Para este estribillo, véase 26:8–9c.
Versículo 176–180
كَذَّبَ أَصْحَٰبُ لْـَٔيْكَةِ ٱلْمُرْسَلِينَ ﴿١٧٦﴾ إِذْ قَالَ لَهُمْ شُعَيْبٌ أَلَا تَتَّقُونَ ﴿١٧٧﴾ إِنِّى لَكُمْ رَسُولٌ أَمِينٌۭ ﴿١٧٨﴾ فَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ وَأَطِيعُونِ ﴿١٧٩﴾ وَمَآ أَسْـَٔلُكُمْ عَلَيْهِ مِنْ أَجْرٍ ۖ إِنْ أَجْرِىَ إِلَّا عَلَىٰ رَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿١٨٠﴾
kadhdhaba aṣḥābu lʾaykati l-mursalīn · idh qāla lahum shuʿaybun alā tattaqūn · innī lakum rasūlun amīn · fauttaqū llāha waʾaṭīʿūn · wamā asʾalukum ʿalayhi min aŷrin in aŷriya illā ʿalā rabbi l-ʿālamīn
La gente de la espesura desmintió a los mensajeros,
cuando Šuʿayb les dijo: «¿Acaso no seréis temerosos de Dios?
En verdad, soy para vosotros un mensajero fidedigno.
¡Temed, pues, a Dios y obedecedme!
Y no os pido por ello recompensa alguna; mi recompensa sólo incumbe al Señor de los mundos.
176–80Para un comienzo semejante en las historias de otros profetas, cf. vv. 105–9, 123–27, 141–45, 160–64. Véase el comentario sobre 26:105–9. Sobre Šuʿayb, véase 7:85c. La espesura (aykah) se menciona asimismo en 15:78; 26:176; 38:13; 50:14; una aykah se entiende como un árbol enmarañado o retorcido (Q, Ṭ) o una arboleda espesa (Ṭ). A veces se considera que los habitantes de la espesura formaban parte del pueblo de Madián o eran un pueblo independiente al que Šuʿayb fue enviado como profeta (Q), aunque se ignora su identidad exacta; véanse 29:36–37c; cf. 50:12–14. Al-Ṯaʿlabī argumenta que dado que se describe a Šuʿayb como enviado al pueblo de Madián como su hermano (29:36), pero no se describe de este modo en el caso de los habitantes de la espesura, ello significa que Šuʿayb era de Madián y que los habitantes de la espesura constituían un pueblo distinto.
Versículo 181–183
۞ أَوْفُوا۟ ٱلْكَيْلَ وَلَا تَكُونُوا۟ مِنَ ٱلْمُخْسِرِينَ ﴿١٨١﴾ وَزِنُوا۟ بِٱلْقِسْطَاسِ ٱلْمُسْتَقِيمِ ﴿١٨٢﴾ وَلَا تَبْخَسُوا۟ ٱلنَّاسَ أَشْيَآءَهُمْ وَلَا تَعْثَوْا۟ فِى ٱلْأَرْضِ مُفْسِدِينَ ﴿١٨٣﴾
awfū l-kayla walā takūnū mina l-mukhsirīn · wazinū bil-qisṭāsi l-mustaqīm · walā tabkhasū n-nāsa ashyāʾahum walā taʿthaw fī l-arḍi mufsidīn
¡Completad la medida y no seáis de los que defraudan!
¡Pesad con la balanza exacta!
¡Y no merméis a las gentes sus bienes, ni obréis con maldad en la tierra sembrando la corrupción!
181–83Estos aleyas ordenan a las gentes no cometer fraude en cuestiones de compra y venta (Ṭ, Th). Los actos aludidos por obréis con maldad en la tierra sembrando la corrupción se entiende habitualmente que comprenden el asalto en los caminos y el bandidaje, las incursiones y la devastación de los sembrados (R). Sobre las prácticas mercantiles corruptas y rapaces de las que eran culpables los madianitas, véanse 7:85c; 11:84–86c.
Versículo 184
وَٱتَّقُوا۟ ٱلَّذِى خَلَقَكُمْ وَٱلْجِبِلَّةَ ٱلْأَوَّلِينَ ﴿١٨٤﴾
wauttaqū lladhī khalaqakum wal-ŷibillata l-awwalīn
¡Y temed a Quien os creó a vosotros y a las generaciones de antaño!».
184Generaciones traduce ŷibillah, que algunos entienden en el sentido de «criaturas», «una multitud de criaturas» (Ṭ) o «muchas gentes» (Q).
Versículo 185–186
قَالُوٓا۟ إِنَّمَآ أَنتَ مِنَ ٱلْمُسَحَّرِينَ ﴿١٨٥﴾ وَمَآ أَنتَ إِلَّا بَشَرٌۭ مِّثْلُنَا وَإِن نَّظُنُّكَ لَمِنَ ٱلْكَٰذِبِينَ ﴿١٨٦﴾
qālū innamā anta mina l-musaḥḥarīn · wamā anta illā basharum mithlunā waʾin naẓunnuka lamina l-kādhibīn
Dijeron: «Tú no eres sino uno de los hechizados.
No eres sino un ser humano como nosotros, y ciertamente te consideramos de los mentirosos;
185–86Véase el comentario sobre 26:153–54.
Versículo 187–188
فَأَسْقِطْ عَلَيْنَا كِسَفًۭا مِّنَ ٱلسَّمَآءِ إِن كُنتَ مِنَ ٱلصَّٰدِقِينَ ﴿١٨٧﴾ قَالَ رَبِّىٓ أَعْلَمُ بِمَا تَعْمَلُونَ ﴿١٨٨﴾
faʾasqiṭ ʿalaynā kisafam mina s-samāʾi in kunta mina ṣ-ṣādiqīn · qāla rabbī aʿlamu bimā taʿmalūn
¡haz caer, pues, sobre nosotros pedazos del cielo si eres de los veraces!».
Dijo: «Mi Señor sabe mejor lo que hacéis».
187–88Pedazos o fragmentos (kisaf) es entendido por algunos en el sentido de «un costado», como en «un pedazo desgajado del cielo» (Q); una imaginería similar se utiliza en 17:92 y 34:9. La demanda de que los profetas produzcan milagros, un tema prominente en el Corán, se encuentra también en 3:183, y el desafío de hacer descender un castigo (a menudo como forma de mofa) se menciona asimismo en 6:57; 7:70; 16:1; 17:90–93; 22:47; 29:53; 37:176; 42:18; 46:22; 51:14; véanse, además, 8:23c; 8:32c, que abordan los desafíos planteados al Profeta.
Versículo 189
فَكَذَّبُوهُ فَأَخَذَهُمْ عَذَابُ يَوْمِ ٱلظُّلَّةِ ۚ إِنَّهُۥ كَانَ عَذَابَ يَوْمٍ عَظِيمٍ ﴿١٨٩﴾
fakadhdhabūhu faʾakhadhahum ʿadhābu yawmi ẓ-ẓullati innahū kāna ʿadhāba yawmin ʿaẓīm
Le desmintieron, pues, y les alcanzó el castigo del día del dosel de sombra. En verdad, fue el castigo de un día tremendo.
189Algunos comentaristas relatan la historia de que Dios afligió a la gente de la espesura reteniendo el viento y enviando un calor abrasador durante siete días, tras lo cual apareció una nube bajo la cual un hombre encontró sosiego y frescor. Llamó a su pueblo para que se reuniera con él bajo ella, y cuando lo hicieron, fueron todos destruidos por un fuego que brotó de ella (IK, Q, Th). Ese fue el dosel de sombra o día tenebroso que los aniquiló.
Versículo 190–191
إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ ۖ وَمَا كَانَ أَكْثَرُهُم مُّؤْمِنِينَ ﴿١٩٠﴾ وَإِنَّ رَبَّكَ لَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلرَّحِيمُ ﴿١٩١﴾
inna fī dhālika laʾāyatan wamā kāna aktharuhum muʾminīn · waʾinna rabbaka lahuwa l-ʿazīzu r-raḥīm
En verdad, en ello hay una señal, pero la mayoría de ellos no son creyentes.
Y en verdad tu Señor es ciertamente el Poderoso, el Misericordioso.
190–91Para este estribillo, véase 26:8–9c.
Versículo 192–193
وَإِنَّهُۥ لَتَنزِيلُ رَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿١٩٢﴾ نَزَلَ بِهِ ٱلرُّوحُ ٱلْأَمِينُ ﴿١٩٣﴾
waʾinnahū latanzīlu rabbi l-ʿālamīn · nazala bihi r-rūḥu l-amīn
Y en verdad es una revelación del Señor de los mundos,
bajada por el Espíritu Fiel,
192–93El Espíritu Fiel (al-Rūḥ al-Amīn) es una referencia, según la mayoría de los comentaristas, al arcángel Gabriel (Ṭ), el ángel de la revelación. Según una lectura del verbo en este aleya, significaría: «El Espíritu Fiel descendió con él» —es decir, con el Corán (Ṭ)— en lugar de la lectura aquí vertida, que es más afín a «hacerlo descender [es decir, el Corán]».
A Gabriel se le llama Espíritu porque fue creado de Espíritu, porque es el portador de aquello que da vida, o porque es enteramente Espíritu, a diferencia de los seres humanos, que poseen una dimensión material además de una naturaleza espiritual (R). A Gabriel se le llama Fiel debido a su lealtad fidedigna al transmitir el mensaje de Dios al profeta Muḥammad y a otros profetas (R). Es digno de mención asimismo que varios profetas en esta sūrah afirman que son un mensajero fidedigno (p. ej., vv. 107, 126, 143), y esta es la única sūrah que hace referencia al Espíritu Fiel.
Versículo 194–195
عَلَىٰ قَلْبِكَ لِتَكُونَ مِنَ ٱلْمُنذِرِينَ ﴿١٩٤﴾ بِلِسَانٍ عَرَبِىٍّۢ مُّبِينٍۢ ﴿١٩٥﴾
ʿalā qalbika litakūna mina l-mundhirīn · bilisānin ʿarabiyyim mubīn
sobre tu corazón —para que seas de los advertidores—,
en una lengua árabe clara.
194–95Un orden sintáctico más diáfano podría ser: «Sobre tu corazón en una lengua árabe clara, para que seas de los advertidores» (cf. 2:97). La trascendencia de que el Corán esté en lengua árabe, el idioma del pueblo del profeta Muḥammad, se menciona también en 12:2; 13:37; 16:103; 20:113; 39:28; 41:3, 44; 42:7; 43:3. Algunos entienden que el hecho de haber sido hecho descender «sobre el corazón» del Profeta significa que el Espíritu Fiel hizo que el Profeta lo comprendiera y retuviera en su memoria (R) o que Gabriel fortaleció su corazón (Q).
Aquí al-Rāzī comenta sobre el significado coránico del corazón como sede del entendimiento y del conocimiento, de la que dependen las facultades del alma. Explica que, en contraste con ciertas posturas vigentes incluso en su época, no es el cerebro sino el corazón la sede de la inteligencia, aun cuando reconoce abiertamente el papel del cerebro en la fisiología humana y detalla diversos modos en que el cerebro puede funcionar conjuntamente y en armonía con el corazón. No obstante, no va más allá, como hacen muchos filósofos y autoridades del sufismo doctrinal al atribuir al corazón una realidad espiritual y sutil de la cual el corazón biológico es únicamente un símbolo, un reflejo y su manifestación en el plano corpóreo de la realidad. Sobre la trascendencia del corazón en el Corán, véase también 2:7c.
Versículo 196
وَإِنَّهُۥ لَفِى زُبُرِ ٱلْأَوَّلِينَ ﴿١٩٦﴾
waʾinnahū lafī zuburi l-awwalīn
Y ciertamente está en las escrituras de los antiguos.
196Escrituras traduce aquí zubur (véase 3:184c). Se entiende que este aleya significa que el Corán es mencionado o descrito en algunas de las escrituras previas reveladas a otros profetas (Ṭ) o que el propio Profeta se halla así mencionado (Th).
Versículo 197
أَوَلَمْ يَكُن لَّهُمْ ءَايَةً أَن يَعْلَمَهُۥ عُلَمَٰٓؤُا۟ بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ ﴿١٩٧﴾
awalam yakul lahum āyatan an yaʿlamahū ʿulamāʾu banī isrāʾīl
¿Acaso no es para ellos una señal que los sabios de los Hijos de Israel lo sepan?
197Algunos consideran que los sabios de los Hijos de Israel es una referencia a ʿAbd Allāh ibn Salām (entre otros), uno de los eruditos judíos de Medina que abrazó el Islam y cuya conversión tuvo, debido a su saber y prestigio dentro de la comunidad judía de su tiempo, una relevancia especial (Q, Ṭ). Esta opinión, empero, no concordaría con la postura de que esta sūrah procede del período mequí, dado que ʿAbd Allāh ibn Salām se convirtió tras la emigración del Profeta a Medina. Se refiere que los idólatras de La Meca solían consultar a la Gente del Libro sobre ciertas cuestiones religiosas, tales como la profecía de Muḥammad, y al menos algunos de ellos les respondieron que él era el profeta descrito en sus escrituras y que este era su tiempo (Q).
Versículo 198
وَلَوْ نَزَّلْنَٰهُ عَلَىٰ بَعْضِ ٱلْأَعْجَمِينَ ﴿١٩٨﴾
walaw nazzalnāhu ʿalā baʿḍi l-aʿŷamīn
Y si lo hubiéramos hecho descender sobre algún no árabe,
198No árabe traduce aʿŷam, vocablo que denota asimismo a quien no habla árabe con soltura y por ende connota a un extranjero; véase 41:44c. En los textos islámicos el término acabó utilizándose principalmente para referirse a los persas.
Versículo 199
فَقَرَأَهُۥ عَلَيْهِم مَّا كَانُوا۟ بِهِۦ مُؤْمِنِينَ ﴿١٩٩﴾
faqaraʾahū ʿalayhim mā kānū bihī muʾminīn
y se lo hubiera recitado a ellos, no habrían creído en él.
199No habrían creído en él; es decir, no lo habrían comprendido. Esta idea entronca con el énfasis que el Corán pone en el hecho de que los profetas no son extranjeros para el pueblo al que son enviados, sino que les son bien conocidos, como en 10:16, donde se ordena al Profeta decir a su pueblo: Si Dios hubiera querido, yo no os lo habría recitado ni Él os lo habría hecho saber. En verdad, he permanecido entre vosotros una vida entera antes de él. Constituye asimismo un recordatorio de que el Corán habla mediante pruebas y testimonios evidentes, contra los cuales los idólatras están endurecidos (R), y de que está destinado a ser comprendido y no sólo repetido ritualmente. Véanse también 41:44: Y si hubiéramos hecho de él un Corán en lengua no árabe, habrían dicho: «¡Ojalá se hubieran explicado con detalle sus aleyas! ¿Cómo? ¿Una lengua no árabe y un [mensajero] árabe?»; y 14:4: Y no hemos enviado a ningún mensajero sino en la lengua de su pueblo.
Versículo 200
كَذَٰلِكَ سَلَكْنَٰهُ فِى قُلُوبِ ٱلْمُجْرِمِينَ ﴿٢٠٠﴾
kadhālika salaknāhu fī qulūbi l-muŷrimīn
Así es como lo introducimos en los corazones de los culpables;
200Para algunos, el pronombre en este aleya significa que la negación del Corán es infundida por Dios dentro de los corazones de los incrédulos (R). Otros lo interpretan en el sentido de que Dios hace que el Corán mismo penetre en los corazones de los incrédulos y se convierta en una prueba contra ellos cuando no creen en él (Th, Ṭs). Algunos señalan que la partícula negativa lā aquí se lee posiblemente con un sentido implícito de «a fin de que», lo que daría lugar a la traducción de los vv. 200–201 como: «Lo introducimos en los corazones de los culpables a fin de que no crean en él hasta que vean el castigo doloroso» (Q, Ṭ, Th). Varios comentaristas interpretan este aleya como una articulación de la predestinación divina de ciertas almas, reflejando la comprensión de que lo que se introduce en el alma no es el Corán, sino la incredulidad, tal como insinúa el final del v. 199 (Bḍ, R). Una lectura plausible, fundamentada en el contexto de este aleya, es que la recepción del Corán por parte de quienes no creen es análoga a la de los no árabes que escuchan el árabe: pueden oírlo, pero no pueden comprenderlo.
Versículo 201
لَا يُؤْمِنُونَ بِهِۦ حَتَّىٰ يَرَوُا۟ ٱلْعَذَابَ ٱلْأَلِيمَ ﴿٢٠١﴾
lā yuʾminūna bihī ḥattā yarawu l-ʿadhāba l-alīm
no creerán en él hasta que vean el castigo doloroso;
201Los culpables creerán sólo cuando ya sea demasiado tarde y el castigo caiga inexorablemente sobre ellos (IK; cf. 10:88, 97).
Versículo 202
فَيَأْتِيَهُم بَغْتَةًۭ وَهُمْ لَا يَشْعُرُونَ ﴿٢٠٢﴾
fayaʾtiyahum baghtatan wahum lā yashʿurūn
les sobrevendrá, pues, de improviso, sin que se den cuenta.
202Se dice que al-Ḥasan al-Baṣrī leyó el verbo sobrevenir en este aleya en género femenino gramatical, lo cual no concordaría con el castigo gramaticalmente masculino del aleya anterior, sino más bien con una «Hora» (sāʿah) implícita, dando a entender que el fin del mundo sobrevendría repentinamente (Q). La idea de que la Hora sobrevendrá de forma imprevista aparece en 6:31; 7:187; 12:107; 21:40; 22:55; 39:55; 43:66; 47:18.
Versículo 203–204
فَيَقُولُوا۟ هَلْ نَحْنُ مُنظَرُونَ ﴿٢٠٣﴾ أَفَبِعَذَابِنَا يَسْتَعْجِلُونَ ﴿٢٠٤﴾
fayaqūlū hal naḥnu munẓarūn · afabiʿadhābinā yastaʿŷilūn
Dirán entonces: «¿Acaso se nos concederá una prórroga?».
¿Acaso buscan apresurar Nuestro Castigo?
203–4En el momento de la verdad, los incrédulos pedirán que se aplace el castigo, aunque en vida se burlaban buscando apresurar el Castigo de Dios, como en el v. 187 (R, Ṭ). Esto se relaciona con otros aleyas que hablan de quienes desearían tener una segunda oportunidad en la vida para obrar rectamente (p. ej., 2:167; 39:58). Respecto al anhelo de las gentes de regresar al mundo para vivir sus vidas de otro modo, véanse 2:167c; 6:27–28c; 23:99–100c; 32:12c. Que busquen apresurar el Castigo de Dios alude al modo en que los incrédulos desoyen las advertencias de los profetas y se mofan de los castigos que vaticinan; véanse 10:50–51; 13:6; 22:47; 27:46, 72; 29:53c; 37:176–77; 38:16; 42:18; 51:14.
Versículo 205–207
أَفَرَءَيْتَ إِن مَّتَّعْنَٰهُمْ سِنِينَ ﴿٢٠٥﴾ ثُمَّ جَآءَهُم مَّا كَانُوا۟ يُوعَدُونَ ﴿٢٠٦﴾ مَآ أَغْنَىٰ عَنْهُم مَّا كَانُوا۟ يُمَتَّعُونَ ﴿٢٠٧﴾
afaraʾayta im mattaʿnāhum sinīn · thumma ŷāʾahum mā kānū yūʿadūn · mā aghnā ʿanhum mā kānū yumattaʿūn
Considera: si les concedemos disfrute durante años,
y luego les llega lo que se les había prometido,
¿de qué les servirá aquello de lo que se les dejó disfrutar?
205–7Este pasaje constituye una referencia a los idólatras de La Meca y afirma que, aun cuando el castigo prometido tardara mucho tiempo en manifestarse, los bienes del mundo de los que disfrutaron no les servirían de nada en el Más Allá (Q). Además, en su caso sólo aumentaría su perdición, ya que se habrían atrincherado en su falta de fe y habrían pasado años adicionales sin arrepentirse (Ṭ).
Versículo 208–209
وَمَآ أَهْلَكْنَا مِن قَرْيَةٍ إِلَّا لَهَا مُنذِرُونَ ﴿٢٠٨﴾ ذِكْرَىٰ وَمَا كُنَّا ظَٰلِمِينَ ﴿٢٠٩﴾
wamā ahlaknā min qaryatin illā lahā mundhirūn · dhikrā wamā kunnā ẓālimīn
Jamás destruimos una ciudad sin que tuviese advertidores,
a modo de recordatorio; y jamás fuimos injustos.
208–9Sobre la idea de que Dios no destruyó a ningún pueblo sin haberle concedido antes la oportunidad de obrar rectamente, véanse también 15:4; 17:15; 20:134; 28:59. Algunos leen a modo de recordatorio no como una cláusula subordinada que califica a advertidores, sino como la segunda parte de una frase cuya primera mitad es implícita, de modo que se traduciría: «Tuvieron advertidores [que transmitieron] un recordatorio», o bien: «Tuvieron advertidores; [ello fue] un recordatorio» (Q).
Versículo 210–212
وَمَا تَنَزَّلَتْ بِهِ ٱلشَّيَٰطِينُ ﴿٢١٠﴾ وَمَا يَنۢبَغِى لَهُمْ وَمَا يَسْتَطِيعُونَ ﴿٢١١﴾ إِنَّهُمْ عَنِ ٱلسَّمْعِ لَمَعْزُولُونَ ﴿٢١٢﴾
wamā tanazzalat bihi sh-shayāṭīn · wamā yambaghī lahum wamā yastaṭīʿūn · innahum ʿani s-samʿi lamaʿzūlūn
Y no lo hicieron descender los demonios;
ni les compete a ellos, ni son capaces de ello.
En verdad, están vedados de escuchar[lo].
210–12Estos aleyas ratifican que el Corán fue traído por un ángel (v. 193), del cual no puede provenir falsedad alguna (IK, Q). Los demonios siembran la corrupción y el desvío entre los siervos de Dios, mientras que el Corán ordena el bien, prohíbe el mal y constituye una luz y una guía (IK). Tampoco los demonios serían capaces de traer semejante revelación aun cuando desearan hacerlo. Respecto a la ineptitud de los seres no humanos para recibir la revelación, Ibn Kaṯīr cita 59:21: Si hubiéramos hecho descender este Corán sobre una montaña, la habrías visto humillada, resquebrajada por el temor de Dios. En cuanto a que están vedados de escuchar[lo], menciona que se describe a los ŷinns diciendo en 72:8: Y alcanzamos el Cielo y lo encontramos lleno de guardianes severos y estrellas fugaces ardientes; véanse 15:17–18c; 37:6–10c; 72:8–9c; y la introducción a la Sūrah 72. Algunos dicen que vedados de escuchar[lo] significa que no pueden comprender el Corán o que escuchan sus preceptos pero no los obedecen (Su).
Versículo 213
فَلَا تَدْعُ مَعَ ٱللَّهِ إِلَٰهًا ءَاخَرَ فَتَكُونَ مِنَ ٱلْمُعَذَّبِينَ ﴿٢١٣﴾
falā tadʿu maʿa llāhi ilāhan ākhara fatakūna mina l-muʿadhdhabīn
No invoques, pues, a ningún otro dios junto a Dios, no sea que seas de los castigados.
213Este aleya está en segunda persona del singular y, por ende, se considera dirigido al propio Profeta, pero también se interpreta como una Orden al Profeta de proclamar estas palabras a los demás (Q).
Versículo 214
وَأَنذِرْ عَشِيرَتَكَ ٱلْأَقْرَبِينَ ﴿٢١٤﴾
waʾandhir ʿashīrataka l-aqrabīn
Y advierte a tu tribu, tus parientes más cercanos,
214Se relata que cuando se reveló este aleya, el Profeta se dirigió directamente por su nombre a sus parientes más cercanos, entre ellos su hija Fāṭimah, su tío ʿAbbās y su tía Ṣafiyyah, y a su tribu, los coraichitas, en términos más generales, diciendo: «¡Comprad vuestras almas a Dios! Nada puedo valeros ante Dios» (Ṭ, Th). En una versión de la historia privilegiada por las fuentes chiíes, el Profeta preguntó a una asamblea de sus parientes más próximos quién de ellos sería su valedor, auxiliador y albacea; sólo su joven primo ʿAlī, que era todavía un muchacho, se levantó para responder (Qm, Ṭ). En algunos relatos, las palabras del Profeta a su familia y parientes se sucedieron a lo largo de tres noches consecutivas durante las cuales los invitó a compartir una comida. En otros relatos, el Profeta asciende a la colina de Ṣafā para proclamar su advertencia, preguntando a sus parientes (por lo común se menciona una cifra aproximada de cuarenta) si le creerían si les dijera que un ejército estaba a punto de desembocar tras la montaña; cuando responden afirmativamente, les advierte entonces de la llegada del Más Allá (Ṭ, Z).
Versículo 215
وَٱخْفِضْ جَنَاحَكَ لِمَنِ ٱتَّبَعَكَ مِنَ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿٢١٥﴾
waikhfiḍ ŷanāḥaka limani ttabaʿaka mina l-muʾminīn
y baja tu ala ante los creyentes que te siguen.
215Cf. 15:88. Baja tu ala significa ser afable y bondadoso (Ṭ). Algunos comprenden este simbolismo a través de la imagen de un ave que, cuando se halla en vuelo y desea descender, baja sus alas, lo cual representa humildad y dulzura (R); o puesto que, en el caso de un ser humano, un ala (ŷanāḥ) es el flanco o costado, significa «inclinar el flanco» ante los creyentes y tratarlos con delicadeza (Q).
Versículo 216
فَإِنْ عَصَوْكَ فَقُلْ إِنِّى بَرِىٓءٌۭ مِّمَّا تَعْمَلُونَ ﴿٢١٦﴾
faʾin ʿaṣawka faqul innī barīʾum mimmā taʿmalūn
Y si te desobedecen, di: «En verdad, soy inocente de lo que hacéis».
216Soy inocente (barīʾ) de lo que hacéis significa que el Profeta no es responsable de los desobedientes y está libre de culpa por sus malas acciones (cf. 6:19, 78; 10:41; 11:35, 54). El Corán menciona con frecuencia que el Profeta no tiene que responder por los pecados de su pueblo; él sólo es responsable de advertirles y de traerles buenas nuevas (véase 26:115c).
Versículo 217
وَتَوَكَّلْ عَلَى ٱلْعَزِيزِ ٱلرَّحِيمِ ﴿٢١٧﴾
watawakkal ʿalā l-ʿazīzi r-raḥīm
Y encomiéndate al Poderoso, el Misericordioso,
217Encomendarse aquí significa que el temor y la esperanza de uno deben reposar enteramente en Dios, reflejando la confianza del corazón en Dios, la cual se acrecienta a medida que madura la fe (Su). El concepto de la confianza en Dios (tawakkul) es una piedra angular de la espiritualidad islámica, y en docenas de aleyas se ordena a los creyentes confiar en Dios (p. ej., 4:81; 5:23; 8:61; 25:28); respecto a la trascendencia de la confianza en Dios, véase 14:11–12c.
Versículo 218–220
ٱلَّذِى يَرَىٰكَ حِينَ تَقُومُ ﴿٢١٨﴾ وَتَقَلُّبَكَ فِى ٱلسَّٰجِدِينَ ﴿٢١٩﴾ إِنَّهُۥ هُوَ ٱلسَّمِيعُ ٱلْعَلِيمُ ﴿٢٢٠﴾
alladhī yarāka ḥīna taqūm · wataqallubaka fī s-sāŷidīn · innahū huwa s-samīʿu l-ʿalīm
Quien te ve cuando te levantas [para orar],
y ve tus movimientos entre los que se postran.
En verdad, Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe.
218–20Según una interpretación, cuando te levantas [para orar] se refiere a la oración de vigilia nocturna (tahayyud; véase la introducción a la Sūrah 73), que muchos consideran que en un tiempo fue un acto obligatorio en La Meca que más tarde pasó a ser supererogatorio; véase 73:20c. Cuando se levantó la obligatoriedad, se cuenta que el Profeta iba de casa en casa para comprobar si sus Compañeros mantenían la práctica a pesar de que ya no constituía un deber preceptivo, lo cual es lo que denota tus movimientos entre los que se postran (R). En otra interpretación, esto alude al papel del Profeta como guía (imām) de la oración comunitaria, comprendiendo sus movimientos de inclinación y postración junto con los demás fieles (R, Ṭ). Según otra interpretación, movimiento (taqallub) se refiere al movimiento de la mirada del Profeta —en 2:144 taqallub alude al volver el rostro el Profeta hacia el Cielo— sobre los fieles situados tras él, de conformidad con un ḥadīṯ que afirma que el Profeta podía ver delante de sí y detrás de sí durante la oración: «Alinead vuestras filas, pues ciertamente os veo detrás de mí» (IK, R).
Versículo 221–223
هَلْ أُنَبِّئُكُمْ عَلَىٰ مَن تَنَزَّلُ ٱلشَّيَٰطِينُ ﴿٢٢١﴾ تَنَزَّلُ عَلَىٰ كُلِّ أَفَّاكٍ أَثِيمٍۢ ﴿٢٢٢﴾ يُلْقُونَ ٱلسَّمْعَ وَأَكْثَرُهُمْ كَٰذِبُونَ ﴿٢٢٣﴾
hal unabbiʾukum ʿalā man tanazzalu sh-shayāṭīn · tanazzalu ʿalā kulli affākin athīm · yulqūna s-samʿa waʾaktharuhum kādhibūn
¿Acaso os informo sobre quiénes descienden los demonios?
Descienden sobre todo calumniador empedernido y pecador,
prestando oído furtivo; y la mayoría de ellos son mentirosos.
221–23En relación con estos aleyas, los comentaristas mencionan diversos aḥādīṯ que describen cómo los ŷinns y demonios escuchan a hurtadillas algo del mundo invisible de los ángeles y transmiten este conocimiento a sus aliados entre los seres humanos, como los adivinos (sing. kāhin); transmiten algo de verdad, pero le añaden cien mentiras (IK, Q, R); véase 72:8–9c. Todo calumniador empedernido y pecador se interpreta en el sentido de los adivinos. Prestando oído furtivo se refiere a su escucha del coloquio celestial (véase la Sūrah 72) para transmitirlo luego a los adivinos (IK). La mayoría de ellos son mentirosos es entendido por algunos en el sentido de que estos adivinos mienten acerca de lo que escuchan de los demonios y ŷinns (R), o puede significar que la mayoría de los demonios mienten a los adivinos (Sm, Ṭ).
Versículo 224–226
وَٱلشُّعَرَآءُ يَتَّبِعُهُمُ ٱلْغَاوُۥنَ ﴿٢٢٤﴾ أَلَمْ تَرَ أَنَّهُمْ فِى كُلِّ وَادٍۢ يَهِيمُونَ ﴿٢٢٥﴾ وَأَنَّهُمْ يَقُولُونَ مَا لَا يَفْعَلُونَ ﴿٢٢٦﴾
waash-shuʿarāʾu yattabiʿuhumu l-ghāwūn · alam tara annahum fī kulli wādin yahīmūn · waʾannahum yaqūlūna mā lā yafʿalūn
Y en cuanto a los poetas, los siguen los extraviados.
¿Acaso no has visto que vagan errantes por cada valle,
y que dicen lo que no hacen?
224–26El Corán se distancia de la poesía (šiʿr) y de la acusación de que el Profeta fuera un poeta (21:5; 36:69; 37:36; 52:30; 69:41). En la Arabia preislámica, un poeta (šāʿir) no era simplemente una persona que componía versos, sino más bien alguien que formaba parte de un abanico de individuos afectados sobrenaturalmente que incluía a los adivinos (sing. kāhin) y a los posesos o dementes (sing. maŷnūn), tal como se describe en 52:29–30: Amonesta, pues, que no eres, por la Gracia de tu Señor, adivino ni poseso. ¿O acaso dicen: «Es un poeta; esperemos a ver qué vicisitudes del destino le deparan»?. Los adivinos afirmaban abierta y directamente tener contacto con los ŷinns o demonios y desempeñaban por lo general una función oracular fundada en su capacidad de comunicarse con fuerzas invisibles que podían transmitir información del mundo de lo No Visto (ġayb). Los poetas no cumplían esta función, pero sus facultades imaginativas se asociaban con frecuencia a la inspiración procedente del mismo tipo de fuente mágica o ultraterrena. Es decir, fue la fuente y función ampliamente admitida de la «poesía» en la Época de la Ignorancia (al-ŷāhiliyyah) lo que constituyó el punto de discordia entre el Profeta y los idólatras que le acusaban de ser un «poeta». Cuando el Corán se distancia de la poesía, no lo hace para negar que el Corán posea una belleza formal identificable, pues muchas de sus secciones reflejan la más elevada elocuencia poética, o que emplee alegorías y simbolismos y, por ende, coincida en gran medida con lo que cualquiera denominaría poesía. Se trata más bien de puntualizar que en el contexto de la Arabia en la que fue revelado el Corán, llamar a alguien šāʿir o denominar a un texto šiʿr sugería una procedencia ajena a Dios o al Espíritu Fiel mencionado en el v. 193. Es decir, šāʿir y šiʿr tal como se usaban en la época de la revelación coránica no se corresponden con exactitud con «poeta» y «poesía» en el sentido en que estas palabras se emplean modernamente.
En otro orden de cosas, los poetas se asociaban asimismo con la vulgaridad y con muchos de los peores aspectos de la cultura tribal, tales como la vanagloria, la intemperancia, la lujuria y la agresividad pendenciera. Al-Rāzī reflexiona sobre este pasaje señalando que los poetas forjaban palabras en alabanza de alguien un día y al día siguiente decían todo lo contrario ante un público diferente. Destrozaban retóricamente a una persona por la falta más insignificante de un antepasado, mientras ellos mismos cometían toda clase de pecados. Al-Qurṭubī puntualiza que en la tradición la poesía se considera una clase especial de discurso, que puede ser bueno o malo, bello o repugnante, pero constata que los poetas árabes preislámicos versificaban por dinero con cualquier fin que el cliente deseara, fuera verdadero o falso. Hubo excepciones, como el poeta preislámico Labīd, algunos de cuyos poemas fueron elogiados por el Profeta.
Algunos dicen que los extraviados (ġāwīn) se refiere a los demonios antes mencionados (v. 221) o a los rapsodas o recitadores (rawwāh), individuos cuya función consistía en memorizar y transmitir las composiciones de los poetas (Ṭ, Th). Otras opiniones afirman que son idólatras o personas descarriadas en general (Ṭ).
Versículo 227
إِلَّا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَعَمِلُوا۟ ٱلصَّٰلِحَٰتِ وَذَكَرُوا۟ ٱللَّهَ كَثِيرًۭا وَٱنتَصَرُوا۟ مِنۢ بَعْدِ مَا ظُلِمُوا۟ ۗ وَسَيَعْلَمُ ٱلَّذِينَ ظَلَمُوٓا۟ أَىَّ مُنقَلَبٍۢ يَنقَلِبُونَ ﴿٢٢٧﴾
illā lladhīna āmanū waʿamilū ṣ-ṣāliḥāti wadhakarū llāha kathīran wantaṣarū mim baʿdi mā ẓulimū wasayaʿlamu lladhīna ẓalamū ayya munqalabin yanqalibūn
Excepto aquellos que creen, obran rectamente, recuerdan a Dios con frecuencia y se defienden tras haber sido agraviados. ¡Y sabrán quienes han sido inicuos hacia qué destino habrán de regresar!
227Se entiende que este aleya se refiere a aquellos poetas que componen versos y ejercitan la imaginación con fines nobles, a diferencia de los referidos en el aleya precedente (IK), y ciertamente hubo poetas ilustres entre los Compañeros del Profeta, como ʿAbd Allāh ibn al-Rawwāḥah y Ḥassān ibn Ṯābit, quienes pusieron su talento al servicio de la causa de los creyentes. Vale la pena señalar asimismo que dondequiera que llegó el Islam, la tradición poética cobró gran fuerza; y precisamente debido a la forma misma del Corán, la poesía constituye una de las artes más elevadas en el Islam y desempeña un papel mucho mayor en la cultura islámica que en la cultura occidental.
Recuerdan a Dios con frecuencia puede traducirse también como «mencionan mucho a Dios» o «invocan mucho a Dios», y algunos interpretan que esto constituye una referencia no a los poetas, sino a la poesía misma si contenía temas espiritualmente edificantes (Ṭ). Algunos señalan que recordar mucho a Dios no es cuestión de una mera cantidad de tiempo, sino de ser consciente de la Presencia de Dios de un modo que no se vea alterado por el hábito o el olvido (Su).
Haber sido agraviados es entendido por algunos en el sentido del empleo de la poesía por parte de los idólatras para burlarse o satirizar a los creyentes (Ṭ). Comentaristas como al-Rāzī e Ibn Kaṯīr señalan que el Profeta ordenó en ocasiones a sus Compañeros componer versos en respuesta a los idólatras, diciendo, por ejemplo, a Ḥassān ibn Ṯābit: «Versifica contra ellos, pues Gabriel está contigo». Con ocasión de la conquista de La Meca, ʿAbd Allāh ibn al-Rawwāḥah recitó versos contra los idólatras. Fue reprendido por ʿUmar por recitar poesía en las inmediaciones de la Kaʿbah, pero el Profeta dijo a ʿUmar: «Déjale, oh ʿUmar, pues ciertamente [su verso] hace más mella en ellos [los idólatras] que una flecha».
Quienes han sido inicuos se entiende referido a cualquiera que obre con iniquidad (IK), pero se asocia asimismo más específicamente con individuos como los poetas o idólatras de La Meca antes mencionados (Ṭ). Destino o retorno (munqalib) es el participio activo de regresar (yanqalib), que conlleva el sentido de retornar, pero también el de ser llevado al estado opuesto del propio (Q), y aquí se refiere a aquello a lo que se retorna tras la muerte (Th). En este sentido, munqalib se emparenta con otros vocablos similares referidos al retorno definitivo del ser humano a Dios en el Más Allá, tales como maṣīr (término del viaje; p. ej., 2:286; 24:42; 31:14; 35:18; 40:3), maʾāb (retorno; p. ej., 3:14) y marŷiʿ (retorno; p. ej., 3:55), todos los cuales significan «retorno» o «lugar de retorno», así como con los aleyas generales que proclaman que todas las cosas retornan a Dios (véanse, p. ej., 2:210; 3:109; 22:76; 35:4; 57:5).
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Personajes
Figuras que nombra esta sura. Cada ficha reúne todos sus pasajes y un recorrido en orden de revelación.
En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Documento de Brevario: Análisis Integral de la Sura 26 del Corán (Al-Shuʿarāʾ - Los Poetas)
Resumen Ejecutivo
La Sura 26 del Corán, titulada Al-Shuʿarāʾ (Los Poetas), es fundamentalmente una revelación mequí —con un debate académico sobre la procedencia medinesa de un reducido número de versículos (vv. 197, 224-227)— que aborda la unidad esencial del mensaje profético, la verdad divina del Corán y la refutación de las acusaciones vertidas contra el Profeta Muhammad. La sura deriva su nombre del versículo 224, donde se evalúa críticamente el rol de los poetas en la cultura arábiga preislámica y su distinción respecto a la inspiración divina.
Los pilares analíticos y teológicos de la sura se estructuran en tres ejes principales:
- Unidad del Mensaje Profético y Repetición Estructural: A través de la recitación de las historias de Moisés, Abraham, Noé, Hūd, Ṣāliḥ, Lot y Shuʿayb, la sura utiliza un estribillo rítmico recurrente ("Verdaderamente en eso hay una señal, pero la mayoría de ellos no son creyentes. Y verdaderamente tu Señor es el Poderoso, el Misericordioso") para demostrar que todos los profetas enfrentaron idénticos desafíos, predicaron el monoteísmo y sufrieron el rechazo de las élites dominantes.
- Tipología de los Vicios Humanos y la Corrupción Social: Los relatos proféticos sirven como un catálogo explícito de las desviaciones morales de las sociedades pasadas: la tiranía y opresión política (Faraón), la conformidad ciega con la tradición ancestral o taqlīd (pueblo de Abraham), el elitismo y desprecio a las clases bajas (pueblo de Noé), la obsesión por la dominación y la gloria mundana (los ʿĀd), la seducción por el lujo material y el consumo prodigal (los Thamūd), la transgresión de los límites sexuales naturales (pueblo de Lot) y la corrupción comercial e inequidad financiera (los habitantes del Espeso Bosque).
- Naturaleza del Corán frente a la Poesía y la Adivinación: La sección final afirma categóricamente que el Corán fue descendido por el Espíritu Fidedigno (al-Rūḥ al-Amīn, el Arcángel Gabriel) en una lengua árabe clara (lisān ʿarabī mubīn) directamente sobre el corazón del Profeta. Se establece una clara línea divisoria entre la revelación divina y el discurso de los adivinos (kāhin) o los poetas preislámicos (shuʿarāʾ), estos últimos caracterizados por la inconsistencia moral, la influencia satánica y la falsedad verbal, haciendo una excepción explícita con aquellos poetas creyentes que utilizan su arte en defensa de la justicia.
Estructura Formativa y Aspectos Generales de la Sura
Contexto de Revelación y Nomenclatura
- Clasificación: Sura mequí en su inmensa mayoría. Comentaristas como Āl, Q y Ṭs consideran los versículos 224-227 como medineses, mientras que Āl incluye también el versículo 197 en dicho grupo.
- Denominación: Toma su nombre del v. 224 (al-shuʿarāʾ), haciendo referencia a los poetas cuya influencia social en la Arabia preislámica era central, pero que requería una redefinición bajo el marco ético monoteísta.
- Estructura Poética y Estribillos: Presenta una métrica altamente rítmica. La repetición metódica de versículos clave (ej. vv. 8-9, 67-68, 103-104, 121-122, 139-140, 158-159, 174-175, 190-191) actúa como un nexo estructural que vincula las historias proféticas, reforzando la continuidad de la doctrina divina a lo largo de la historia humana.
Las Letras Separadas (Ṭā. Sīn. Mīm.)
El versículo 1 inicia con las letras místicas Ṭā. Sīn. Mīm. Diversas tradiciones exegéticas ofrecen interpretaciones sobre su significado:
- Interpretaciones Espirituales (al-Rāzī): La ṭāʾ representa la alegría (ṭarab) de los corazones de quienes conocen a Dios; la sīn, la felicidad (surūr) de los amantes de Dios; y la mīm, el discurso íntimo (munājah) de quienes lo buscan.
- Nombres y Atributos Divinos (al-Qurṭubī): Representan el Poder (ṭawl), el Esplendor (sināʾ) y la Soberanía (mulk) de Dios. Asimismo, se asocian a los Nombres al-Ṭāhir (El Puro), al-Salām (La Paz) y al-Majīd (El Glorioso).
- Otras Perspectivas (al-Ṭabarī): Constituyen el nombre de la sura, un nombre del propio Corán o un juramento divino.
Consolación Profética y Naturaleza de los Signos (vv. 2-9)
- El Libro Claro (al-Kitāb al-Mubīn): El adjetivo mubīn designa aquello que es evidente por sí mismo y que, a su vez, clarifica el mensaje.
- Consolación al Profeta Muhammad (v. 3): La palabra bākhiʿ (destruirse o atormentarse) advierte al Profeta que no debe perjudicar su alma por la aflicción de que su pueblo rechace el mensaje. La guía de las almas corresponde exclusivamente a Dios (al-Suhrawardī).
- Los Signos y las Cabezas Inclinadas (v. 4): El término aʿnāq (literalmente "cuellos") hace referencia a inclinar la cabeza en señal de humillación ante un milagro manifiesto. También connota a las élites/líderes de un grupo o a las diversas tribus árabes.
- La Revelación Gradual (Muḥdath, v. 5): Un "nuevo recordatorio" alude a la revelación descendida en etapas. Teológicamente, el término muḥdath adquirió relevancia posterior para denotar lo creado en el tiempo.
- Crecimiento Noble en la Tierra (v. 7): La expresión "par noble" (zawj karīm) alude a la vegetación benéfica o, simbólicamente, a Adán y Eva como la pareja más noble que dio origen a profetas y santos.
Narrativas Proféticas: Desarrollo, Conflictos y Tipología de Vicios
1. Moisés (Mūsā) y Faraón: El Enfrentamiento con la Tiranía (vv. 10-66)
Misión y Aprensiones de Moisés (vv. 10-15)
- Llamado Divino: Dios ordena a Moisés acudir al pueblo opresor de Faraón. Moisés expresa dos temores principales: el temor a ser mentado/negado —lo cual estrecha su pecho y dificulta la fluidez de su habla— y el temor a ser ajusticiado por el homicidio del egipcio (v. 14; cf. 28:15-21).
- Súplica por Aarón (Hārūn): Moisés solicita la investidura profética para su hermano Aarón a fin de que le sirva de apoyo. La limitación del habla de Moisés es interpretada por algunos comentaristas como una condición física (tartamudez o lesión en la lengua) y por otros como un obstáculo psicológico o espiritual interno.
- Promesa de Protección Divina: Dios responde "¡De ningún modo!" (Kallā), garantizando su compañía y asistencia auditiva ("Estaremos con vosotros escuchando").
Confrontación Teológica con Faraón (vv. 16-29)
- Argumento Ad Hominem de Faraón: Faraón echa en cara a Moisés la crianza en su palacio y califica el homicidio cometido por Moisés como un acto de ingratitud (kāfir, en el sentido de tapar o negar un beneficio recibido).
- Respuesta de Moisés: Admite haber actuado en ignorancia antes de recibir el juicio/sabiduría (ḥukm) y el mensajazgo, e increpa a Faraón señalando que el pretendido "beneficio" palaciego se basó en la esclavitud sistemática de los Hijos de Israel.
- Imposibilidad de Definir la Esencia Divina: Cuando Faraón pregunta "¿Y qué es el Señor de los mundos?" (v. 23), al-Rāzī enfatiza que Moisés no define la esencia o quiddidad (māhiyyah) de Dios —lo cual es imposible—, sino que describe Sus actos: Creador de los cielos, la tierra, los antepasados y el Oriente y Occidente. Ante esto, Faraón acusa a Moisés de locura y amenaza con encarcelarlo.
El Duelo con los Magos y la Conversión (vv. 30-51)
- Las Señales Manifestadas: Moisés muestra su vara, que se transforma en una serpiente real, y su mano, que se torna blanca y resplandeciente.
- Estrategia del Consejo (Malaʾ): Los notables aconsejan a Faraón convocar a los magos más sabios para contrarrestar lo que califican como "hechicería orientada a expulsar a los egipcios de su tierra".
- Derrota de la Falsedad: En el día fijado, la vara de Moisés devora las cuerdas y varas de los magos. Al reconocer que el acto de Moisés sobrepasaba la magia y provenía de Dios, los magos se arrojan en prostración, profesando fe en el "Señor de Moisés y Aarón".
- Amenazas de Crucifixión y Firmeza de la Fe: Faraón les amenaza con amputarles manos y pies de lados opuestos y crucificarlos. Los magos responden que tal castigo carece de daño permanente ("No hay daño. Verdaderamente a nuestro Señor retornamos") y aspiran a ser perdonados por ser los "primeros de los creyentes" de su entorno.
El Éxodo y la Partición del Mar (vv. 52-66)
- La Persecución Egipcia: Faraón moviliza a sus ejércitos calificando a los israelitas como un "grupo reducido" (shirdhimah) que los ha enfurecido. Los egipcios son forzados por Dios a dejar sus jardines, fuentes y tesoros para sufrir su ruina.
- Milagro en el Mar: Al verse atrapados frente al agua con el ejército egipcio aproximándose al amanecer, los compañeros de Moisés exclaman: "¡Hemos sido alcanzados!". Moisés afirma: "¡De ningún modo! Verdaderamente mi Señor está conmigo; Él me guiará".
- Morfología del Mar: Al golpear el mar con la vara, las aguas se dividen elevándose como "grandes montañas". Los israelitas cruzan a salvo y el ejército perseguidor es ahogado en su totalidad.
2. Abraham (Ibrāhīm): Racionalismo y el Corazón Sano (vv. 69-104)
Crítica al Tradicionalismo Ciego (Taqlīd) (vv. 69-76)
- Abraham cuestiona la utilidad práctica y ontológica de los ídolos. Su pueblo admite que rinden culto a estatuas simplemente porque "encontramos a nuestros padres haciéndolo".
- Abraham rechaza la autoridad dogmática del pasado y declara que tales ídolos son sus enemigos, reafirmando la postura del monoteísta puro (ḥanīf).
Atributos Divinos y Dimensión Espiritual (vv. 77-82)
Abraham define su relación con el Señor de los Mundos a través de las funciones de creación, guía, provisión y sanación:
- "El que me creó y me guía, y el que me alimenta y me da de beber, y cuando me enfermo, Él me cura".
- Interpretaciones Espirituales (al-Thaʿlabī, al-Suhrawardī): Alimentar y sanar se interpretan simbólicamente como la nutrición del alma mediante la fe, el perdón de los pecados por la vía del arrepentimiento y la muerte del ego pasional para infundir vida al espíritu.
Las Súplicas de Abraham (vv. 83-89)
- Sabiduría y Rectitud: Pedido de juicio (ḥukm) y unión con los justos.
- Renombre Verdadero (Lisān Ṣidq): Deseo de dejar una reputación sincera y perdurable entre las generaciones posteriores, oración cuya respuesta histórica se materializa en la llegada del Profeta Muhammad.
- Perdón para su Padre: Elevó oraciones por su padre descarriado antes de que le fuera revelado que era un enemigo de Dios y rompiera vínculos con él (cf. 9:114).
- Protección contra la Deshonra: Plegaria para ser preservado del deshonor en el Día de la Resurrección, definido como "el Día en que ni la riqueza ni los hijos valdrán, excepto para quien venga a Dios con un corazón sano (qalb salīm)".
- El Corazón Sano (Qalb Salīm): Un corazón libre de politeísmo, duda, hipocresía, apego mundano y vicios espirituales.
La Condena de los Errantes en el Infierno (vv. 90-102)
- Los extraviados, sus líderes e ídolos, junto con las huestes de Iblīs, serán precipitados o volteados (kabkaba) en el Fuego.
- En su disputa infernal, admiten su error manifiesto por equiparar a criaturas con el Señor de los mundos, deplorando la ausencia de intercesores o de un amigo leal y compasivo (ṣadīq ḥamīm), e implorando vanamente una "segunda oportunidad" para regresar a la vida terrenal.
3. Noé (Nūḥ): La Igualdad Social ante el Mensaje (vv. 105-122)
- Estructura Estándar de Introducción Profética: Presenta la fórmula repetida en suras proféticas: "¿No seréis reverentes? Verdaderamente soy para vosotros un mensajero fidedigno... No os pido por ello ninguna recompensa".
- El Pretexto de la Elite Social (v. 111): Los poderosos rechazan a Noé preguntando: "¿Vamos a creerte a ti, cuando los más desfavorecidos/bajos (al-ardhalūn) te siguen?".
- Respuesta de Noé: Declara que no le corresponde juzgar las profesiones, estatus o intenciones pasadas de sus seguidores, pues la cuenta de las almas le atañe a Dios. Reafirma que su función es ser un advertidor claro (nadhīr mubīn) y que jamás expulsará a los creyentes.
- Desenlace: Tras la amenaza de lapidación (marjūm, ya sea física o mediante difamación verbal), Noé pide el juicio divino. Es salvado en el Arca llena y sus opositores son ahogados.
4. Hūd y los ʿĀd: La Soberbia y la Tiránica Monumentalidad (vv. 123-140)
- Cultura del Materialismo Dominante: Hūd recrimina a su pueblo tres desviaciones de carácter irascible y dominador:
- Construcción de monumentos o señales (āyah) en cada lugar elevado (rīʿ) por pura frivolidad y vanagloria.
- Edificación de palacios/fortalezas (maṣāniʿ) con la ilusión de permanecer inmortales en el mundo.
- Ejercicio de la fuerza y el castigo como tiranos crueles (jabbārūn).
- Rechazo y Argumentación de los ʿĀd: Califican la advertencia profética como "la costumbre o mitología de los antiguos" (khuluq / khalq al-awwalīn), negando la existencia del Juicio Final. Como resultado de su obstinación, fueron destruidos.
5. Ṣāliḥ y los Thamūd: El Lujo Concupiscente y el Desafío (vv. 141-159)
- Vicios de la Concubiscencia: Al-Rāzī destaca que, a diferencia de la búsqueda de dominación de los ʿĀd, los Thamūd sucumbieron a la seducción del lujo y los placeres sensoriales: jardines, fuentes, campos sembrados y palmeras datileras con brotes tiernos o maduros (haḍīm).
- Destreza e Impiedad: Tallaban casas en las montañas de forma hábil u orgullosa (fārih/farih). Ṣāliḥ les advierte no obedecer las órdenes de los prodúgalos o desmedidos (musrifūn), quienes siembran corrupción (fasād) y no rectifican los asuntos (iṣlāḥ).
- El Signo de la Camella (Nāqah): Acusado de estar "embrujado" o de ser un mero ser humano (musaḥḥar), Ṣāliḥ presenta la camella milagrosa, estableciendo un turno estricto de consumo de agua entre ella y el pueblo. Los Thamūd le cortaron los jarretes (hamstrung) y, tras un breve remordimiento, el castigo los aniquiló.
6. Lot (Lūṭ): La Transgresión de los Límites Naturales (vv. 160-175)
- Infracción Ética: Lot condena las prácticas homosexuales masculinas de su pueblo y el abandono deliberado de las esposas que Dios creó para ellos, calificándolos de pueblo transgresor.
- Respuesta de la Sociedad y Resolución: Amagaron con expulsar a Lot de la ciudad. Dios salvó a Lot y a su familia, con la excepción de su esposa (referida como "una anciana que quedó atrás"). El resto fue destruido mediante una lluvia maligna (fuego y azufre).
7. Shuʿayb y los Habitantes del Espeso Bosque (Aṣḥāb al-Aykah) (vv. 176-189)
- Identidad: Los habitantes del Espeso Bosque (aykah, árboles enredados) son asociados o bien con el pueblo de Madián o bien con una comunidad distinta a la que Shuʿayb fue enviado (al-Thaʿlabī remarca que el Corán no usa el término "su hermano Shuʿayb" en este caso específico, a diferencia del relato de Madián).
- Fraude Mercantil: Shuʿayb exige dar la medida justa, no alterar las balanzas, no defraudar a la gente en sus bienes ni practicar el salteamiento de caminos o la piratería (behave wickedly upon the earth).
- El Castigo del Día de la Penumbra (Yawm al-Ẓullah): El pueblo desafía a Shuʿayb a hacer caer fragmentos (kisaf) del cielo. Dios les envió un calor asfixiante durante siete días, seguido de una nube refractaria que ofreció sombra aparente; al congregarse bajo ella, una descarga de fuego los destruyó.
Tabla Resumen de las Narrativas Proféticas
| Profeta | Pueblo / Comunidad | Vicio / Desviación Principal | Desafío al Profeta | Castigo / Desenlace |
|---|---|---|---|---|
| Moisés (Mūsā) | Faraón y los Egipcios | Opresión política, esclavitud de Israel, tiranía teológica. | Acusación de hechicería y conspiración de expulsión. | Ahogamiento del ejército egipcio en el Mar Rojo. |
| Abraham (Ibrāhīm) | Idólatras de Caldea | Conformismo ciego a la tradición ancestral (taqlīd). | Disputa racional sobre la impotencia de los ídolos. | Fracaso de los ídolos; condena infernal de los errantes. |
| Noé (Nūḥ) | Pueblo de Noé | Elitismo social; desprecio por los creyentes humildes. | Amenaza de lapidación (marjūm) o difamación. | Aniquilación mediante el Gran Deluvio. |
| Hūd | Los ʿĀd | Soberbia, tiranía (jabbār), construcciones vanas (rīʿ). | Negación del Juicio; calificar el mensaje de mitología. | Destrucción divina total. |
| Ṣāliḥ | Los Thamūd | Lujo desmedido, prodigalidad (musrifūn), corrupción. | Acusaciones de embrujo (musaḥḥar); rechazo a la señal. | Matanza de la camella (nāqah); castigo fulminante. |
| Lot (Lūṭ) | Pueblo de Lot | Homosexualidad masculina, ruptura del orden cónyugal. | Amenaza de expulsión de la ciudad. | Lluvia de fuego y azufre; ruina de la ciudad. |
| Shuʿayb | Habitantes del Espeso Bosque | Fraude comercial, pesas falsas, robo en los caminos. | Desafío a hacer caer fragmentos del cielo (kisaf). | Castigo del Día de la Penumbra (Yawm al-Ẓullah). |
La Naturaleza de la Revelación Coránica y la Crítica a los Poetas
El Origen Divino de la Revelación (vv. 192-212)
- El Vehículo de la Revelación: El Corán no es producto de la especulación humana ni de fuerzas demoníacas. Fue descendido por el Espíritu Fidedigno (al-Rūḥ al-Amīn, Gabriel) directamente sobre el corazón del Profeta Muhammad, para que sea de los advertidores en una lengua árabe clara (lisān ʿarabī mubīn).
- El Corazón como Sede del Entendimiento (al-Rāzī): Al-Rāzī aclara que el corazón es el centro neurálgico de la inteligencia y el conocimiento de las facultades del alma. Aunque reconoce la función fisiológica del cerebro y su trabajo coordinado con el corazón, sostiene que en la doctrina Coránica el corazón representa la realidad sutil y el asiento del entendimiento espiritual.
- Precedencia en las Escrituras Antiguas (Zubur): La venida de la revelación y del Profeta estaba predicha en los textos antiguos. Se señala como un signo el hecho de que los sabios de los Hijos de Israel (ʿulamāʾ Banī Isrāʾīl, ej. ʿAbd Allāh ibn Salām) poseyeran dicho conocimiento.
- Imposibilidad de la Mediación Satánica: Se refuta categóricamente que los demonios (shayāṭīn) hayan descendido con el Corán: no les corresponde, no tienen la capacidad y están estrictamente bloqueados o privados de escuchar el discurso celestial (mā kānū ʿan al-samʿi l-maʿzilūn).
Instrucciones Directas al Profeta (vv. 213-220)
- Monoteísmo Absoluto: Prohibición estricta de invocar a otra divinidad junto a Dios.
- Advertencia al Núcleo Familiar: Exhortación a advertir a los parientes más cercanos ("Warn thy tribe, thy nearest kin"). La tradición documenta que el Profeta convocó a su tribu (Quraysh) y a familiares directos (Fāṭimah, ʿAbbās, Ṣafiyyah) declarándoles que cada alma debe responder ante Dios. Fuentes shiítas resaltan en este contexto la respuesta y apoyo temprano de ʿAlī ibn Abī Ṭālib.
- Humildad hacia los Crespúsculos Creyentes: Plegar el ala (iafḍiḥ janāḥaka) significa actuar con gentileza y humildad hacia los seguidores.
- Confianza en Dios (Tawakkul): Apoyar la misión en el Poderoso y Misericordioso, Quien ve al Profeta cuando se levanta a orar por la noche (tahajjud) y sus movimientos entre los que se prostran.
Adivinos, Demonios y la Crítica a la Poesía Preislámica (vv. 221-227)
La Revelación Satánica sobre los Adivinos (vv. 221-223)
Los demonios solo descienden sobre cada embustero pecador (kull afākin athīm), refiriéndose a los adivinos o soothsayers (kāhin). Los jinn interceptan fragmentos dispersos de las conversaciones celestiales y los transmiten a los adivinos, mezclando una verdad con más de cien mentiras.
Evaluación de la Poesía en la Arabia Preislámica (vv. 224-226)
- Distinción Ontológica: El Corán rechaza la acusación de los paganos de que el Profeta fuera un poeta (shāʿir). En la Arabia preislámica, el poeta no era un mero literato, sino una figura percibida como poseída por espíritus, jinn o demonios, asociada a adivinos y locos (majnūn).
- Características del Poeta Preislámico:
- Son seguidos por los errantes o extraviados (ghāwīn).
- "Vagan por cada valle" (yahīmūn): Representa la inconstancia moral, la exageración infundada y el cambio de postura por conveniencia monetaria (alabar a alguien un día y difamarlo al siguiente; al-Rāzī, al-Qurṭubī).
- "Dicen lo que no hacen": Falta de coherencia ética y vanagloria verbal.
La Excepción de los Poetas Creyentes (v. 227)
La sura concluye estableciendo una distinción clara entre la poesía difamatoria e impía y el uso virtuoso de la palabra:
- Excepción: Aquellos poetas que creen, realizan obras de rectitud, recuerdan a Dios frecuentemente y se defienden tras haber sido objeto de injusticia.
- Aplicación Histórica: Esta excepción amparó a poetas del entorno profético como Ḥassān ibn Thābit y ʿAbd Allāh ibn al-Rawwāḥah, quienes emplearon su talento poético para responder a las sátiras de los idólatras. El Profeta incentivó esta labor declarando que sus versos impactaban a los opositores con mayor eficacia que las flechas.
- Advertencia Final: La sura se cierra con un aviso categórico a los opresores e impíos: "¡Y los que hacen el mal sabrán a qué destino/retorno (munqalib) volverán!".
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Clasificación: Sūrah makana con excepciones madinanas (vv. 224-227)
- Origen del nombre: Menciona a los poetas en el versículo 224
- El Libro Claro: El Corán revelado por el Espíritu Fiel
- Idioma y accesibilidad: En lengua árabe clara para ser comprendida
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- Llamamiento: Orden de ir ante Faraón el malhechor
- Temor y petición: Miedo a la negación y solicitud de enviar a Aarón
- Confrontación: La esclavitud de los Hijos de Israel
- Signos: El bastón convertido en serpiente y la mano blanca
- Duelo de hechiceros: Los magos se prosternan creyentes ante Dios
- Éxodo y persecución: Salida nocturna y persecución al amanecer
- Milagro del mar: Partimiento de las aguas como grandes montañas
- Desenlace: Salvación de Moisés y ahogamiento de Faraón
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- Crítica a la idolatría y seguimiento ciego de los antepasados
- Atributos del Creador: Guía, sustento, curación, vida y muerte
- Súplica: Petición de juicio, unión a los rectos y perdón
- El Día del Juicio: Inutilidad de bienes salvo un corazón sano
- Destino final: Caída de los idólatras e Iblís al Fuego
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- Llamamiento: Exhortación a la reverencia sin pedir recompensa
- Objeción: Rechazo por los seguidores de baja condición social
- Salvación: El arca cargada de creyentes
- Castigo: Inundación de los que persistieron en la negación
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- Acusaciones: Construcción suntuosa de signos en altos lugares
- Arrogancia: Ocupación de castillos con actitud tiránica
- Destrucción: Castigo en un día tremendo por su negación
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- Estilo de vida: Dwellings esculpidas hábilmente en montañas
- El signo de la camella: Turnos de agua establecidos
- Crimen y castigo: Lesión a la camella y destrucción
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- Condena moral: Prácticas contrarias a la naturaleza con varones
- Salvación y excepción: Rescate de Lot y su familia, salvo su esposa
- Castigo: Lluvia destructiva de fuego y azufre
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- Exhortación comercial: Balanza justa y medidas completas
- Acusación: Corrupción en la tierra y desafío de fragmentos del cielo
- Castigo: El día de la oscuridad y penumbra
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- El Signo: En verdad hay un signo divino
- La Incredulidad: Mas la mayoría de ellos no cree
- Atributos Divinos: El Poderoso (al-Mighty), el Misericordioso (al-Merciful)
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- El Espíritu Fiel: El arcángel Gabriel como portador
- El Corazón del Profeta: Lugar donde descendió la revelación
- Incapacidad satánica: Los satanes no pueden descender con él
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- Crítica a los poetas paganos: Seguidos por los errantes y vagando en valles
- Excepción de los creyentes: Los que obran rectamente y recuerdan a Dios
- Uso legítimo: Poesía defensiva y devocional en el Islam
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Profeta o personaje principal | Pueblo o destinatarios | Lección o contexto adicional | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|---|
| vv. 1-9 | Introducción sobre la revelación del Corán y consuelo al Profeta | Afirma la autenticidad de los signos del Libro claro y consuela al Profeta por la aflicción que le causa el rechazo y las burlas de su pueblo, recordándole las señales de la creación divina en la tierra. | Mahoma | Los idólatras de La Meca (Quraysh) | Dios alivia la carga emocional del Profeta recordando que la fe de las personas depende de la voluntad divina y que los anteriores profetas vivieron situaciones similares. | [1] |
| vv. 10-68 | La historia de Moisés frente al Faraón y el Éxodo | Moisés y Aarón son enviados por Dios ante el Faraón para exigir la liberación de los Hijos de Israel. Moisés demuestra milagros, supera el desafío de los magos (quienes terminan convirtiéndose) y guía a su pueblo a través del mar Rojo, culminando con la salvación de los israelitas y el ahogamiento de las tropas del Faraón. | Moisés y Aarón | El Faraón y los egipcios / Los Hijos de Israel | Muestra el triunfo definitivo de la verdad sobre la tiranía y la soberbia, y destaca la fe sincera de los magos que aceptaron la verdad a pesar de las severas amenazas del Faraón. | [1] |
| vv. 69-104 | La historia de Abraham y la confrontación con la idolatría | Abraham cuestiona el culto a las imágenes de su padre y su pueblo, proclama las bendiciones y atributos del Señor de los mundos, ruega por un corazón puro, intercede por su padre y describe los horrores del Día del Juicio para los descarriados. | Abraham | El padre de Abraham y su pueblo | Critica la obediencia ciega a las tradiciones ancestrales (taqlīd) y subraya que en la Otra Vida solo beneficiará presentarse ante Dios con un corazón sano (qalb salīm). | [1] |
| vv. 105-122 | La historia de Noé y la respuesta a la arrogancia social | Noé exhorta a su gente a ser piadosos y adorar al Dios único sin pedir recompensa a cambio. Su pueblo rechaza la fe argumentando que solo lo siguen los de clase social baja. Dios salva a Noé y a los creyentes en el Arca y ahoga a los incrédulos. | Noé | Pueblo de Noé | Enseña que el mensaje profético es universal y no discrimina por estratos sociales; el juicio final le corresponde únicamente a Dios. | [1] |
| vv. 123-140 | La historia de Hūd y la condena de la opresión y la vanagloria | Hūd advierte a la tribu de ʿĀd sobre su vanidad al edificar construcciones lujosas en lugares altos y su conducta tiránica al reprimir a los demás. La gente rechaza la advertencia considerando que son tradiciones antiguas y son destruidos. | Hūd | El pueblo de ʿĀd | Advierte contra el exceso en el afán de dominación, las glorias mundanas y el estilo de vida materialista y tiránico. | [1] |
| vv. 141-159 | La historia de Ṣāliḥ y la prueba de la camella | Ṣāliḥ insta a los Thamūd a abandonar la corrupción y la búsqueda desenfrenada del lujo. Como prueba de su profecía, se envía una camella milagrosa cuyo derecho al agua deben respetar. Los Thamūd la desjarretan y sufren el castigo divino. | Ṣāliḥ | Los Thamūd | Denuncia la seducción por las comodidades materiales, la prodigalidad y el sometimiento a los líderes corruptos que siembran el mal en la tierra. | [1] |
| vv. 160-175 | La historia de Lot y la condena de las aberraciones morales | Lot censura a su pueblo por incurrir en prácticas homosexuales e inmorales en lugar de buscar a sus esposas legítimas. La gente intenta expulsarlo, por lo que Dios salva a Lot y a su familia (excepto a su esposa) y destruye a la ciudad con una lluvia devastadora. | Lot | El pueblo de Lot | Muestra que la perversión de los límites éticos y naturales fijados por Dios acarrea un castigo severo e inminente. | [1] |
| vv. 176-191 | La historia de Shuʿayb y la honestidad en el comercio | Shuʿayb exige a los habitantes de la espesura que den la medida justa, usen balanzas exactas y no estafen a la gente ni corrompan la tierra. Tras tildarlo de mentiroso y desafiarlo, son aniquilados por el castigo del 'día de la penumbra'. | Shuʿayb | Los habitantes de la espesura (asociados a Madián) | Subraya que la fe exige ética social y comercial, rechazando el fraude, el bandidaje y las injusticias económicas. | [1] |
| vv. 192-227 | Origen divino de la revelación Coránica y contraste con los poetas | Reafirma que el Corán fue descendido por el Espíritu Fiel (Gabriel) en lengua árabe clara, y niega que provenga de los demonios o jinn. Se advierte al Profeta que prevenga a su parentela y sea benévolo con los creyentes. Concluye distinguiendo a los poetas inmorales e incoherentes de aquellos creyentes que usan su talento para defender la justicia. | Mahoma | Toda la humanidad, los Quraysh y los poetas de la época | Establece la pureza de la revelación divina frente a las pretensiones de adivinos o poetas paganistas, revalorizando la poesía cuando se orienta hacia el bien y la alabanza a Dios. | [1] |