al-Muŷādilah
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Introducción
Al-Mujādilah es una sūrah medinense, aunque algunos comentaristas sostienen que solo los diez primeros versículos son del período medinense y el resto es del período mecanés; otros sostienen que toda la sūrah es medinense a excepción del v. 9 (Āl, Q). Toma su nombre de la historia de una mujer llamada Khawlah bint Thaʿlabah, cuyo esposo, Aws ibn al-Ṣāmit, se divorció de ella según la costumbre preislámica del ẓihār, en la que un hombre podía repudiar a su esposa diciendo: «Eres para mí como la espalda de mi madre». Debido a que aborda esta cuestión, la sūrah también es conocida como al-Ẓihār. Por costumbre, la invocación del ẓihār significaba que el esposo quedaba libre de todo deber hacia la esposa, pero que su esposa no era libre de abandonar a su esposo y contraer otro matrimonio. Khawlah se quejó de esta injusticia ante el Profeta y ante Dios. Su súplica fue escuchada, y Dios proveyó un medio por el cual ella y su esposo pudieron reconciliarse.
Al-Mujādilah es la primera de una serie de diez sūrahs medinenses que abordan muchas de las cuestiones jurídicas que afrontó la recién independizada comunidad musulmana en Medina. En la medida en que demuestran la intervención inmediata de Dios en los asuntos de la comunidad musulmana, esta serie de sūrahs se deriva de la afirmación en 57:4: Él sabe lo que entra en la tierra y lo que de ella sale, lo que desciende del Cielo y lo que a él asciende. Y Él está con vosotros dondequiera que estéis, y Dios ve cuanto hacéis. La omnipresencia de Dios está especialmente indicada en esta sūrah, ya que los cuatro primeros versículos ofrecen un ejemplo de cómo Dios responde directa e instantáneamente a la súplica de una mujer musulmana.
Tras los versículos de apertura (vv. 1–4), que abordan la cuestión del ẓihār, los vv. 5–6 introducen la discusión sobre aquellos que se oponen a Dios y a Su Mensajero, el tema del resto de la sūrah. Los vv. 7–10 analizan la conversación secreta de aquellos que se oponen al Profeta y se burlan de él, y la manera apropiada de mantener un diálogo privado, seguidos de los vv. 11–13, que inicialmente prescriben a los musulmanes ofrecer una limosna antes de conversar con el Profeta y luego alivian este mandato. La sección más extensa, vv. 14–21, aborda la naturaleza de los hipócritas y su oposición al Profeta, y la sūrah concluye con un largo versículo referente a las recompensas que Dios otorga a aquellos que creen en Dios y en el Último Día.
Sura 58al-Muŷādilah22 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
Toca un versículo para ver su comentario
Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1–2
قَدْ سَمِعَ ٱللَّهُ قَوْلَ ٱلَّتِى تُجَٰدِلُكَ فِى زَوْجِهَا وَتَشْتَكِىٓ إِلَى ٱللَّهِ وَٱللَّهُ يَسْمَعُ تَحَاوُرَكُمَآ ۚ إِنَّ ٱللَّهَ سَمِيعٌۢ بَصِيرٌ ﴿١﴾ ٱلَّذِينَ يُظَٰهِرُونَ مِنكُم مِّن نِّسَآئِهِم مَّا هُنَّ أُمَّهَٰتِهِمْ ۖ إِنْ أُمَّهَٰتُهُمْ إِلَّا ٱلَّٰٓـِٔى وَلَدْنَهُمْ ۚ وَإِنَّهُمْ لَيَقُولُونَ مُنكَرًۭا مِّنَ ٱلْقَوْلِ وَزُورًۭا ۚ وَإِنَّ ٱللَّهَ لَعَفُوٌّ غَفُورٌۭ ﴿٢﴾
qad samiʿa llāhu qawla llatī tuŷādiluka fī zawŷihā watashtakī ilā llāhi wallāhu yasmaʿu taḥāwurakumā inna llāha samīʿum baṣīr · alladhīna yuẓāhirūna minkum min nisāʾihim mā hunna ummahātihim in ummahātuhum illā llāʾī waladnahum waʾinnahum layaqūlūna munkaram mina l-qawli wazūran waʾinna llāha laʿafuwwun ghafūr
Dios ciertamente ha oído las palabras de la que disputaba contigo acerca de su esposo y se quejaba ante Dios. Y Dios oye vuestro diálogo. Ciertamente Dios es Oyente, Veedor.
Aquellos de vosotros que declaran el ẓihār contra sus esposas, ellas no son sus madres. Ninguna es su madre salvo aquella que los dio a luz. En verdad pronuncian palabras reprobables y falsedad. Y verdaderamente Dios es Remisorio, Perdonador.
1–2La mayoría de los comentaristas coinciden en que aquella que disputa se refiere a Khawlah bint Thaʿlabah, si bien algunos proponen otros nombres, los cuales, no obstante, se basan en diferentes linajes del mismo individuo (Q). Se relata que, después de que su marido le dijera: «Eres para mí como la espalda de mi madre», Khawlah se quejó ante el Profeta, diciendo: «Él ha consumido mi juventud y le permití disfrutar de mí, pero cuando envejecí y ya no pude engendrar hijos, me repudió diciendo que soy como la espalda de su madre. ¡Oh, Dios! A Ti me quejo», y que no se movió de su posición hasta que el ángel Gabriel descendió con los vv. 1–4 (IK, Q, Ṭ, W). En otros relatos de esta historia, se transmite que el Profeta dijo: «Tú le estás [ahora] vedada», dando a entender que no había forma de que pudieran reconciliarse. Pero ella objetó que él no había invocado el divorcio como tal, estableciendo una distinción entre el divorcio y el ẓihār, y volvió a quejarse de su situación. El Profeta, viendo probablemente el ẓihār como equivalente al divorcio, volvió a decir: «Tú le estás [ahora] vedada». Y mantuvieron este intercambio de esta manera hasta que Gabriel descendió con los vv. 1–4 (IK, Q, T). Que Dios es Oyente, Vidente (véase también 4:58, 134; 22:61, 75; 31:28) parecería indicar aquí que Dios oye y conoce las súplicas de todas las personas, como en el caso de Khawlah. De manera más general, refuerza la noción de la Omnisciencia de Dios; véase 4:58c.
Versículo 3–4
وَٱلَّذِينَ يُظَٰهِرُونَ مِن نِّسَآئِهِمْ ثُمَّ يَعُودُونَ لِمَا قَالُوا۟ فَتَحْرِيرُ رَقَبَةٍۢ مِّن قَبْلِ أَن يَتَمَآسَّا ۚ ذَٰلِكُمْ تُوعَظُونَ بِهِۦ ۚ وَٱللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرٌۭ ﴿٣﴾ فَمَن لَّمْ يَجِدْ فَصِيَامُ شَهْرَيْنِ مُتَتَابِعَيْنِ مِن قَبْلِ أَن يَتَمَآسَّا ۖ فَمَن لَّمْ يَسْتَطِعْ فَإِطْعَامُ سِتِّينَ مِسْكِينًۭا ۚ ذَٰلِكَ لِتُؤْمِنُوا۟ بِٱللَّهِ وَرَسُولِهِۦ ۚ وَتِلْكَ حُدُودُ ٱللَّهِ ۗ وَلِلْكَٰفِرِينَ عَذَابٌ أَلِيمٌ ﴿٤﴾
waalladhīna yuẓāhirūna min nisāʾihim thumma yaʿūdūna limā qālū fataḥrīru raqabatim min qabli an yatamāssā dhālikum tūʿaẓūna bihī wallāhu bimā taʿmalūna khabīr · famal lam yaŷid faṣiyāmu shahrayni mutatābiʿayni min qabli an yatamāssā famal lam yastaṭiʿ faʾiṭʿāmu sittīna miskīnan dhālika lituʾminū billāhi warasūlihī watilka ḥudūdu llāhi walilkāfirīna ʿadhābun alīm
En cuanto a quienes cometen el ẓihār contra sus esposas y luego se retractan de lo que dijeron, deberán manumitir a un esclavo antes de tocarse; a ello sois exhortados. Y Dios está bien informado de cuanto hacéis.
Y quien no halle [medios], que ayune dos meses consecutivos antes de que se toquen. Y quien no pueda, que alimente a sesenta indigentes. Eso es para que creáis en Dios y en Su Mensajero. Esos son los límites fijados por Dios; y los incrédulos tendrán un castigo doloroso.
3–4Después de que se hubieran revelado los vv. 1–4, el Profeta le dijo a Khawlah bint Thaʿlabah: «Debe manumitir a un esclavo». Ella respondió: «No se lo puede permitir». Él dijo: «Debe ayunar dos meses consecutivos». Ella respondió: «Mensajero de Dios, es un anciano; no puede guardar los ayunos». El Profeta dijo entonces: «Debe alimentar a sesenta pobres». Ella respondió: «No tiene nada que dar en limosna». En ese momento le fue traído al Profeta un ʿarq (un canasto de dátiles con capacidad para treinta medidas de dátiles). Khawlah dijo: «Le ayudaré con otro ʿarq». El Profeta respondió: «Has obrado bien. Ve y alimenta a sesenta pobres en su nombre, y regresa junto a tu primo [es decir, su esposo]» (Q, W). En otras narraciones, se dice que tuvo lugar una conversación similar entre el Profeta y el esposo de Khawlah, Aws ibn al-Ṣāmit; la resolución final fue que el Profeta le dio la mitad de los dátiles necesarios para alimentar a sesenta personas y alcanzar la expiación, y Aws suministró la otra mitad (Q, Ṭ, W).
Liberar a un esclavo sirve también como expiación para otras faltas, como matar a una persona por inadvertencia (4:92) o quebrar un juramento (5:89), y se considera una forma loable de caridad (90:13). Un esclavo liberado en expiación debe gozar de buena salud, sin defectos físicos (Q, Ṭ). Si no se posee un esclavo, se puede pagar para que se libere al esclavo de otro (Q). Antes de que se toquen significa antes de que mantengan relaciones sexuales (JJ). Para quienes no dispongan de medios, un ayuno de dos meses consecutivos sirve como expiación en lugar de liberar a un esclavo, al igual que ocurre en el caso de matar accidentalmente a otro creyente (véase 4:92). Para aquellos cuya salud les impida ayunar, alimentar a los indigentes puede servir entonces como expiación. Alimentar a los indigentes es también un «rescate» del ayuno del mes de Ramadán para quienes no pueden realizarlo, pero se considera preferible ayunar (véase 2:184). Existe cierto debate respecto a cuánta comida se debe dar a los indigentes para cumplir este requisito. La mayoría sostiene que es un mudd (JJ), lo que sería suficiente comida para alimentar a una persona con dos comidas completas en un día. Según la mayoría de las escuelas jurídicas, se debe alimentar a sesenta personas. Pero según la escuela jurídica ḥanafī, también se puede alimentar a un solo indigente durante sesenta días o más, hasta haber entregado el equivalente de lo que se habría dado para sesenta personas (Q). Respecto a los requisitos para alimentar a los indigentes, véase 5:89c.
Eso es para que creáis en Dios y en Su Mensajero (cf. 48:9) indica que Dios ha revelado estas disposiciones con el fin de aclarar y enseñar Su Decreto, de modo que, al conocer el Decreto Divino, quienes siguen a Dios y a Su Mensajero puedan ahora actuar según estas disposiciones y dejar de seguir las de la Época de la Ignorancia preislámica (R).
Versículo 5
إِنَّ ٱلَّذِينَ يُحَآدُّونَ ٱللَّهَ وَرَسُولَهُۥ كُبِتُوا۟ كَمَا كُبِتَ ٱلَّذِينَ مِن قَبْلِهِمْ ۚ وَقَدْ أَنزَلْنَآ ءَايَٰتٍۭ بَيِّنَٰتٍۢ ۚ وَلِلْكَٰفِرِينَ عَذَابٌۭ مُّهِينٌۭ ﴿٥﴾
inna lladhīna yuḥāddūna llāha warasūlahū kubitū kamā kubita lladhīna min qablihim waqad anzalnā āyātim bayyinātin walilkāfirīna ʿadhābum muhīn
Ciertamente quienes se oponen a Dios y a Su Mensajero serán abatidos tal como fueron abatidos los que les precedieron. Ciertamente hemos hecho descender signos evidentes, y los incrédulos tendrán un castigo humillante
5Quienes se oponen a Dios y a Su Mensajero, que aparece tres veces en esta sūrah (vv. 5, 20, 22), puede entenderse como un énfasis en la dimensión legislativa de la sūrah y de las nueve sūrahs que le siguen. En este contexto, la frase indica, por tanto, a aquellos que eligen seguir dictámenes diferentes de los que Dios ha establecido (Bḍ); véase el comentario a 33:36: Quienquiera que desobedezca a Dios y a Su Mensajero se ha extraviado en un error manifiesto.
Versículo 6
يَوْمَ يَبْعَثُهُمُ ٱللَّهُ جَمِيعًۭا فَيُنَبِّئُهُم بِمَا عَمِلُوٓا۟ ۚ أَحْصَىٰهُ ٱللَّهُ وَنَسُوهُ ۚ وَٱللَّهُ عَلَىٰ كُلِّ شَىْءٍۢ شَهِيدٌ ﴿٦﴾
yawma yabʿathuhumu llāhu ŷamīʿan fayunabbiʾuhum bimā ʿamilū aḥṣāhu llāhu wanasūhu wallāhu ʿalā kulli shayʾin shahīd
el Día en que Dios los resucite a todos juntos y les informe de cuanto hicieron. Dios lo ha computado minuciosamente mientras ellos lo han olvidado; y Dios es Testigo de todas las cosas.
6El comienzo de este versículo es o bien una cláusula que califica a castigo humillante, o bien el objeto de un verbo implícito, «menciona» o «recuerda» (udhkur), lo cual significaría: «Recuerda» o «haz mención del Día en que Dios reunirá a todo ser humano en una llanura abierta y estéril para el juicio» (véase 18:47c; 20:106; 39:69–70c; 79:14c). Dios lleva la cuenta de las acciones de las personas en un libro o registro que luego les es presentado en el Día del Juicio, ante lo cual los incrédulos dicen: «¡Ay de nosotros! ¿Qué clase de libro es este? No deja nada fuera, pequeño o grande, sin haber llevado cuenta de ello». Y hallan presente [en él] cuanto hicieron (18:49; véase también 6:59; 17:13–14). Para Dios es Testigo de todas las cosas, véase también 4:33; 5:117; 22:17; 33:55; 34:47; 41:53; 85:9. En otros lugares se dice que Dios es Testigo de lo que hacéis (véase, p. ej., 3:98).
Versículo 7
أَلَمْ تَرَ أَنَّ ٱللَّهَ يَعْلَمُ مَا فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَمَا فِى ٱلْأَرْضِ ۖ مَا يَكُونُ مِن نَّجْوَىٰ ثَلَٰثَةٍ إِلَّا هُوَ رَابِعُهُمْ وَلَا خَمْسَةٍ إِلَّا هُوَ سَادِسُهُمْ وَلَآ أَدْنَىٰ مِن ذَٰلِكَ وَلَآ أَكْثَرَ إِلَّا هُوَ مَعَهُمْ أَيْنَ مَا كَانُوا۟ ۖ ثُمَّ يُنَبِّئُهُم بِمَا عَمِلُوا۟ يَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ ۚ إِنَّ ٱللَّهَ بِكُلِّ شَىْءٍ عَلِيمٌ ﴿٧﴾
alam tara anna llāha yaʿlamu mā fī s-samāwāti wamā fī l-arḍi mā yakūnu min naŷwā thalāthatin illā huwa rābiʿuhum walā khamsatin illā huwa sādisuhum walā adnā min dhālika walā akthara illā huwa maʿahum ayna mā kānū thumma yunabbiʾuhum bimā ʿamilū yawma l-qiyāmati inna llāha bikulli shayʾin ʿalīm
¿Acaso no has visto que Dios sabe cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra? No hay conversación secreta entre tres sin que Él sea el cuarto, ni entre cinco sin que Él sea el sexto, ni menos que eso, ni más, sin que Él esté con ellos dondequiera que se hallen. Luego, en el Día de la Resurrección, les informará de lo que hicieron. Ciertamente Dios es Conocedor de todas las cosas.
7Los vv. 7–8 abordan la conversación secreta (najwā) de quienes conspiran contra el Profeta, lo insultan e intentan apartar a otros de seguirlo, como en 21:2–3: Ningún nuevo Recordatorio les llegó procedente de su Señor sin que lo escucharan mientras jugaban, con sus corazones distraídos. Y quienes obran mal confían en conversación secreta: «¿Acaso no es este sino un ser humano como vosotros? ¿Acaso cederéis a la hechicería mientras veis claramente?». Véase también 43:80, donde se advierte a los incrédulos e hipócritas de que Dios conoce y escucha su secreto y su conversación secreta (cf. 9:78). Para una discusión sobre la manera en que puede decirse que Dios está «con» los seres humanos, véase el comentario a 50:16: Estamos más cerca de él que su vena yugular; y 57:4: Y Él está con vosotros dondequiera que os halléis.
Versículo 8
أَلَمْ تَرَ إِلَى ٱلَّذِينَ نُهُوا۟ عَنِ ٱلنَّجْوَىٰ ثُمَّ يَعُودُونَ لِمَا نُهُوا۟ عَنْهُ وَيَتَنَٰجَوْنَ بِٱلْإِثْمِ وَٱلْعُدْوَٰنِ وَمَعْصِيَتِ ٱلرَّسُولِ وَإِذَا جَآءُوكَ حَيَّوْكَ بِمَا لَمْ يُحَيِّكَ بِهِ ٱللَّهُ وَيَقُولُونَ فِىٓ أَنفُسِهِمْ لَوْلَا يُعَذِّبُنَا ٱللَّهُ بِمَا نَقُولُ ۚ حَسْبُهُمْ جَهَنَّمُ يَصْلَوْنَهَا ۖ فَبِئْسَ ٱلْمَصِيرُ ﴿٨﴾
alam tara ilā lladhīna nuhū ʿani n-naŷwā thumma yaʿūdūna limā nuhū ʿanhu wayatanāŷawna bil-ithmi wal-ʿudwāni wamaʿṣiyati r-rasūli waʾidhā ŷāʾūka ḥayyawka bimā lam yuḥayyika bihi llāhu wayaqūlūna fī anfusihim lawlā yuʿadhdhibunā llāhu bimā naqūlu ḥasbuhum ŷahannamu yaṣlawnahā fabiʾsa l-maṣīr
¿Acaso no has visto a aquellos a quienes se prohibió la conversación secreta y luego volvieron a lo que se les había prohibido, confabulándose en secreto para el pecado, la enemistad y la desobediencia al Mensajero? Y cuando vienen a ti te saludan con un saludo con el que Dios no te ha saludado y dicen en su fuero interno: «¿Por qué no nos castiga Dios por lo que decimos?» Les bastará el Infierno, en el que arderán. ¡Qué pésimo destino!
8Se transmite que la primera mitad de este versículo fue revelada en relación con las tribus judías de Medina y los hipócritas. Según se relata, estos últimos hablaban en secreto entre sí y luego miraban a los creyentes guiñándose el ojo mutuamente. Cuando los creyentes veían esto, pensaban que los hipócritas tenían noticias sobre sus parientes que habían partido en expediciones militares: que habían muerto, resultado heridos o sido derrotados. Pero al continuar estas conversaciones secretas, se quejaron ante el Profeta, y él les ordenó que no conversaran de esta manera. No acataron su orden y volvieron a conversar en secreto entre sí. Por lo tanto, Dios reveló este versículo (Q, Sy, Ṭ, W).
Se dice que la segunda mitad del versículo fue revelada en respuesta a algunos de los judíos de Medina quienes, en lugar de decir «La paz sea con vosotros (al-salāmu ʿalaykum)» al Profeta, decían burlonamente: «La muerte sea con vosotros (al-sāmu ʿalaykum)». La esposa del Profeta, ʿĀʾishah, estaba presente y respondió: «La muerte sea con vosotros. Dios os ha maldecido y está airado con vosotros», a lo cual el Profeta respondió: «¡Calma, oh ʿĀʾishah! Debes ser bondadosa». En otro relato de este mismo incidente, se transmite que el Profeta dijo: «Dios no ama la indecencia ni la pronunciación de palabras indecentes» (W). Cuando ʿĀʾishah objetó que solo había respondido con la misma moneda, fue revelada la segunda mitad de este versículo, que comienza con Y cuando vienen a ti (Q, Sy, Ṭ, W). En su fuero interno también podría verterse como “entre sí”. Su pregunta, ¿Por qué no nos castiga Dios?, indica su postura de que, si Muhammad fuese un verdadero profeta, Dios los castigaría por saludarlo como lo hacían (IK, JJ). Les bastará el Infierno significa que, aunque no sean castigados por ultrajar al Profeta en esta vida, en el Más Allá recibirán el castigo correspondiente por sus obras (IK).
Versículo 9–10
يَٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓا۟ إِذَا تَنَٰجَيْتُمْ فَلَا تَتَنَٰجَوْا۟ بِٱلْإِثْمِ وَٱلْعُدْوَٰنِ وَمَعْصِيَتِ ٱلرَّسُولِ وَتَنَٰجَوْا۟ بِٱلْبِرِّ وَٱلتَّقْوَىٰ ۖ وَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ ٱلَّذِىٓ إِلَيْهِ تُحْشَرُونَ ﴿٩﴾ إِنَّمَا ٱلنَّجْوَىٰ مِنَ ٱلشَّيْطَٰنِ لِيَحْزُنَ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَلَيْسَ بِضَآرِّهِمْ شَيْـًٔا إِلَّا بِإِذْنِ ٱللَّهِ ۚ وَعَلَى ٱللَّهِ فَلْيَتَوَكَّلِ ٱلْمُؤْمِنُونَ ﴿١٠﴾
yāʾayyuhā lladhīna āmanū idhā tanāŷaytum falā tatanāŷaw bil-ithmi wal-ʿudwāni wamaʿṣiyati r-rasūli watanāŷaw bil-birri wat-taqwā wattaqū llāha lladhī ilayhi tuḥsharūn · innamā n-naŷwā mina sh-shayṭāni liyaḥzuna lladhīna āmanū walaysa biḍārrihim shayʾ illā biʾidhni llāhi waʿalā llāhi falyatawakkali l-muʾminūn
¡Oh creyentes! Cuando converséis en secreto, no converséis en secreto para el pecado, la inquina y la desobediencia al Mensajero; conversad en secreto para la piedad y la devoción. Y temed a Dios, hacia Quien seréis congregados.
La confabulación secreta procede tan solo de Satanás, para entristecer a los que creen; mas en nada podrá dañarlos, salvo con el permiso de Dios. Y en Dios deben confiar los creyentes.
9–10Mientras que los vv. 7–8 tratan sobre la conversación secreta de los incrédulos y los hipócritas, estos versículos aclaran que, si bien la conversación secreta suele ser de naturaleza insidiosa, el discurso privado no es malo en sí y por sí mismo, como en 4:114: No hay bien en la mayor parte de su conversación secreta, salvo para aquel que prescribe la caridad, la bondad o la reconciliación entre los hombres. Y a quienquiera que haga eso buscando el buen agrado de Dios, le concederemos una gran recompensa. En este sentido, un ḥadīth afirma: «Las palabras de los hijos de Adán siempre van en su contra, no a su favor, excepto cuando se trata de ordenar el bien y prohibir el mal, o de recordar a Dios». Que Satanás no dañe a nadie salvo con el permiso de Dios indica que, en última instancia, carece de poder, como en 14:22: Y Satanás dirá, cuando el asunto haya sido decretado: «En verdad Dios os hizo la Promesa de la verdad; y yo os hice una promesa, pero os fallé. Y no tenía autoridad alguna sobre vosotros, salvo que os llamé y me respondisteis. Así pues, no me culpéis a mí, sino culpaos a vosotros mismos».
Versículo 11
يَٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓا۟ إِذَا قِيلَ لَكُمْ تَفَسَّحُوا۟ فِى ٱلْمَجَٰلِسِ فَٱفْسَحُوا۟ يَفْسَحِ ٱللَّهُ لَكُمْ ۖ وَإِذَا قِيلَ ٱنشُزُوا۟ فَٱنشُزُوا۟ يَرْفَعِ ٱللَّهُ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ مِنكُمْ وَٱلَّذِينَ أُوتُوا۟ ٱلْعِلْمَ دَرَجَٰتٍۢ ۚ وَٱللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرٌۭ ﴿١١﴾
yāʾayyuhā lladhīna āmanū idhā qīla lakum tafassaḥū fī l-maŷālisi fafsaḥū yafsaḥi llāhu lakum waʾidhā qīla nshuzū fanshuzū yarfaʿi llāhu lladhīna āmanū minkum walladhīna ūtū l-ʿilma daraŷātin wallāhu bimā taʿmalūna khabīr
¡Oh creyentes! Cuando se os diga: «Haced sitio en las asambleas», haced sitio, que Dios os ensanchará el espacio. Y cuando se diga: «Levantaos», levantaos, que Dios elevará en grados a aquellos de vosotros que hayan creído y a quienes se les haya dado el conocimiento. Y Dios está bien informado de cuanto hacéis.
11Respecto a la revelación de este versículo, se relata que el temprano comentarista Muqātil ibn Sulaymān (m. 150/767) dijo: «El Profeta se encontraba en al-ṣuffah [un porche delante de la mezquita de Medina donde solían congregarse muchos de los conocidos por su piedad y ascetismo]. El lugar no era espacioso, y era viernes. El Mensajero de Dios tenía la costumbre de honrar a aquellos de entre los Emigrantes y los Auxiliares que habían participado en la batalla de Badr. Algunos de los que habían participado en Badr llegaron a la asamblea y encontraron que ya había gente antes que ellos. Se quedaron, por tanto, de pie, frente al Profeta y esperando a que la gente les hiciera sitio. Pero nadie les hizo sitio. Al Mensajero de Dios le dolió ver esto; de modo que pidió a aquellos que no habían participado en Badr que se levantaran, y desplazó a tantas personas como el número de los que estaban de pie que habían participado en la batalla de Badr. Aquellos a quienes se les pidió que desocuparan sus asientos no quedaron complacidos, y el Mensajero de Dios vio el disgusto en sus rostros. Entonces los hipócritas dijeron a los musulmanes: “¿Acaso no afirmabais que vuestro hombre trataba a la gente con equidad? ¡Por Dios, que no ha sido justo con estas personas! ¡Ha retirado a personas que querían estar cerca de su Profeta de lugares en los que ya estaban sentadas y ha sentado en su lugar a personas que llegaron tarde!”. Dios reveló entonces este versículo» (Q, R, W).
En un sentido más amplio, este versículo indica que cuando uno sigue el ejemplo establecido por Dios y Su Mensajero y hace sitio para Dios y Su Mensajero, Dios hace sitio o “ensancha” los asuntos para ellos, tales como su provisión y su alojamiento, su conocimiento y su pecho —la dilatación del pecho implica alivio psicológico y comprensión espiritual—. También puede atañer a asuntos del Más Allá, en el sentido de que Dios ensancha para ellos la tumba y el Jardín (Aj), convirtiéndolos así en lugares de desahogo y alegría. Al-Rāzī aboga por la amplia aplicabilidad de este versículo, diciendo: «A quien abre las puertas del bien y del desahogo (rāḥah) a los siervos de Dios, Dios le ensanchará lo que es bueno en esta vida y en el Más Allá. De ahí que ninguna persona juiciosa podría restringir este versículo a hacer sitio en una asamblea. Al contrario, lo que con él se pretende es extender el bien a los musulmanes y hacer entrar la felicidad en sus corazones. En este mismo sentido, [el Profeta] ha dicho: “Dios no deja de socorrer al siervo mientras el siervo socorra a su hermano musulmán”».
Y cuando se diga: «Levantaos», levantaos significa levantarse para realizar la oración u otras buenas obras (JJ). En palabras de Qatādah: «Siempre que seáis llamados a realizar una buena obra, responded a la llamada» (Ṭ). Ambas oraciones del presente versículo reflejan el tema coránico más amplio de la reciprocidad entre lo Divino y lo humano, más evidente en 2:152: Recordadme, pues, y Yo os recordaré. Desde una perspectiva islámica, el sincero esfuerzo humano por buscar a Dios es correspondido por Dios con una compensación inconmensurable, como en un célebre ḥadīth qudsī: «Yo soy como Mi siervo piensa de Mí. Estoy con él cuando Me recuerda. Si Me menciona en su interior, Yo lo menciono en Mi interior. Si Me menciona en una asamblea, Yo lo menciono en una asamblea mejor. Si se acerca a Mí un palmo, Yo Me acerco a él la distancia de un codo. Si se acerca a Mí la distancia de un codo, Yo Me acerco a él la distancia de dos brazos extendidos. Si viene a Mí caminando, Yo voy a él corriendo».
Aunque la creencia o la fe (īmān) en sí misma se considera superior al conocimiento en sí mismo, el creyente que posee conocimiento se considera superior al creyente que no tiene conocimiento. Hay muchos aḥādīth en este sentido; entre ellos: «La superioridad de quien posee conocimiento sobre quien [meramente] adora es como la superioridad de la luna llena sobre todos los planetas» (Aj, Q, Z). También se dice que le fue revelado a Abraham: «Yo soy Conocedor y amo a quienes conocen» (Aj, Āl, Z). Con respecto al conocimiento en grados, Ibn ʿAjībah escribe: «Hay diferentes clases de conocimiento. Su nobleza se corresponde con aquello que es conocido [a través de cada clase de conocimiento]. La clase más excelsa de conocimiento es el conocimiento de la Esencia Suprema [de Dios] (al-dhāt al-ʿulyā) por la vía del desvelamiento y la visión directa, luego el conocimiento de los Atributos y Nombres Divinos, luego el conocimiento de los preceptos (aḥkām), luego el conocimiento de las mercedes vinculadas a Él».
Versículo 12–13
يَٰٓأَيُّهَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓا۟ إِذَا نَٰجَيْتُمُ ٱلرَّسُولَ فَقَدِّمُوا۟ بَيْنَ يَدَىْ نَجْوَىٰكُمْ صَدَقَةًۭ ۚ ذَٰلِكَ خَيْرٌۭ لَّكُمْ وَأَطْهَرُ ۚ فَإِن لَّمْ تَجِدُوا۟ فَإِنَّ ٱللَّهَ غَفُورٌۭ رَّحِيمٌ ﴿١٢﴾ ءَأَشْفَقْتُمْ أَن تُقَدِّمُوا۟ بَيْنَ يَدَىْ نَجْوَىٰكُمْ صَدَقَٰتٍۢ ۚ فَإِذْ لَمْ تَفْعَلُوا۟ وَتَابَ ٱللَّهُ عَلَيْكُمْ فَأَقِيمُوا۟ ٱلصَّلَوٰةَ وَءَاتُوا۟ ٱلزَّكَوٰةَ وَأَطِيعُوا۟ ٱللَّهَ وَرَسُولَهُۥ ۚ وَٱللَّهُ خَبِيرٌۢ بِمَا تَعْمَلُونَ ﴿١٣﴾
yāʾayyuhā lladhīna āmanū idhā nāŷaytumu r-rasūla faqaddimū bayna yaday naŷwākum ṣadaqatan dhālika khayrul lakum waʾaṭharu faʾil lam taŷidū faʾinna llāha ghafūrur raḥīm · aʾashfaqtum an tuqaddimū bayna yaday naŷwākum ṣadaqātin faʾidh lam tafʿalū watāba llāhu ʿalaykum faʾaqīmū ṣ-ṣalāta waʾātū z-zakāta waʾaṭīʿū llāha warasūlahū wallāhu khabīrum bimā taʿmalūn
¡Oh creyentes! Cuando vayáis a conferenciar en secreto con el Mensajero, haced preceder a vuestra conversación secreta una limosna. Eso es mejor para vosotros y más puro. Mas si no halláis [medios], verdaderamente Dios es Perdonador, Misericordioso.
¿Acaso teméis dar limosnas antes de vuestras conversaciones secretas? Si no lo hacéis y Dios se apiada de vosotros, observad la oración, entregad la limosna preceptiva y obedeced a Dios y a Su Mensajero. Y Dios está bien informado de cuanto hacéis.
12–13Según se relata, estos versículos fueron revelados a propósito de algunos miembros acaudalados de la comunidad musulmana que solían acudir a las reuniones con el Profeta y monopolizar la conversación con él, de modo que los pobres no tenían oportunidad, y al Profeta esto le disgustaba. Dios reveló por ello el v. 12, ordenando que se diera limosna antes de cada conversación privada con el Profeta. Quienes se hallaban en estrechez económica no tenían nada que dar como limosna, mientras que los acomodados fueron mezquinos. A los Compañeros del Profeta esto les resultó difícil, por lo que en el v. 13 se reveló una dispensa (IK, Sy, W). Se relata que ʿAlī ibn Abī Ṭālib dijo respecto al v. 12: «Hay un versículo en el Libro de Dios que nadie ha puesto en práctica antes de mí, ni hay nadie que lo haya puesto en práctica después de mí [58:12]. Tenía una pieza de oro que cambié por piezas de plata, y cada vez que mantenía una conversación privada con el Mensajero, gastaba una pieza de plata en caridad hasta que las gasté todas. Luego el versículo fue abrogado por otro versículo [58:13]» (Q, Sy, Ṭ, W). Según una minoría, transcurrió solo una hora entre la revelación del v. 12 y su abrogación o modificación por el v. 13 (IK).
El Mandamiento en el v. 13 de obedeced a Dios y a Su Mensajero (cf. 3:32, 132; 4:59; 5:92; 8:1, 20, 46; 24:54; 47:33; 49:14; 64:12; véase también 7:156–57; 59:7) se contrapone a la condena en esta misma sūrah de aquellos que se oponen a Dios y a Su Mensajero (vv. 5, 20, 22). Que el Mandamiento se combine con las prescripciones de observad la oración y entregad la limosna preceptiva (como en 33:33) implica que es a través de la oración y de la limosna, entre otras cosas, como se alcanza dicha obediencia.
Versículo 14–18
۞ أَلَمْ تَرَ إِلَى ٱلَّذِينَ تَوَلَّوْا۟ قَوْمًا غَضِبَ ٱللَّهُ عَلَيْهِم مَّا هُم مِّنكُمْ وَلَا مِنْهُمْ وَيَحْلِفُونَ عَلَى ٱلْكَذِبِ وَهُمْ يَعْلَمُونَ ﴿١٤﴾ أَعَدَّ ٱللَّهُ لَهُمْ عَذَابًۭا شَدِيدًا ۖ إِنَّهُمْ سَآءَ مَا كَانُوا۟ يَعْمَلُونَ ﴿١٥﴾ ٱتَّخَذُوٓا۟ أَيْمَٰنَهُمْ جُنَّةًۭ فَصَدُّوا۟ عَن سَبِيلِ ٱللَّهِ فَلَهُمْ عَذَابٌۭ مُّهِينٌۭ ﴿١٦﴾ لَّن تُغْنِىَ عَنْهُمْ أَمْوَٰلُهُمْ وَلَآ أَوْلَٰدُهُم مِّنَ ٱللَّهِ شَيْـًٔا ۚ أُو۟لَٰٓئِكَ أَصْحَٰبُ ٱلنَّارِ ۖ هُمْ فِيهَا خَٰلِدُونَ ﴿١٧﴾ يَوْمَ يَبْعَثُهُمُ ٱللَّهُ جَمِيعًۭا فَيَحْلِفُونَ لَهُۥ كَمَا يَحْلِفُونَ لَكُمْ ۖ وَيَحْسَبُونَ أَنَّهُمْ عَلَىٰ شَىْءٍ ۚ أَلَآ إِنَّهُمْ هُمُ ٱلْكَٰذِبُونَ ﴿١٨﴾
alam tara ilā lladhīna tawallaw qawman ghaḍiba llāhu ʿalayhim mā hum minkum walā minhum wayaḥlifūna ʿalā l-kadhibi wahum yaʿlamūn · aʿadda llāhu lahum ʿadhāban shadīdan innahum sāʾa mā kānū yaʿmalūn · ittakhadhū aymānahum ŷunnatan faṣaddū ʿan sabīli llāhi falahum ʿadhābum muhīn · lan tughniya ʿanhum amwāluhum walā awlāduhum mina llāhi shayʾ ulāʾika aṣḥābu n-nāri hum fīhā khālidūn · yawma yabʿathuhumu llāhu ŷamīʿan fayaḥlifūna lahū kamā yaḥlifūna lakum wayaḥsabūna annahum ʿalā shayʾin alā innahum humu l-kādhibūn
¿Acaso no has visto a aquellos que toman por aliados a gentes contra las cuales Dios está airado? No son de los vuestros ni vosotros de los suyos. Y juran en falso a sabiendas.
Dios ha preparado para ellos un castigo severo. Malo es verdaderamente cuanto solían cometer.
14–18Estos versículos abordan la cuestión de la hipocresía entre los musulmanes de Medina, que se trata más ampliamente en la Sūrah 63. Se dice que el presente pasaje fue revelado con respecto a un hombre del cual el Profeta dijo a un grupo de musulmanes: «Vendrá a vosotros un hombre y mirará con los ojos de Satanás. ¡Cuando venga a vosotros, no le habléis!». Entró entonces un hombre de tez azulada. El Profeta lo saludó y dijo: «¿Por qué tú y tus compañeros me insultáis?». El hombre dijo: «Permíteme que te los traiga». Y él y sus amigos juraron por Dios y presentaron excusas. Entonces Dios reveló este versículo (Sh, Sy, Ṭ, W). En otro relato, el hombre en cuestión es identificado como un hipócrita llamado ʿAbd Allāh ibn Nabtal, que solía frecuentar la compañía del Profeta y luego informar de lo que le oía a los judíos de Medina. Cuando se le preguntó por qué él y sus amigos insultaban al Profeta, juró por Dios que no lo hacía, pero el Profeta dijo que sí. ʿAbd Allāh ibn Nabtal fue y trajo a sus amigos, quienes entonces juraron por Dios que no lo insultaban. Entonces Dios reveló los vv. 14–18 (Q, W, Z). Este versículo también forma parte del mandato general de no tomar a los enemigos de los musulmanes como protectores, como en 3:28: No tomen los creyentes a los incrédulos como protectores en lugar de los creyentes. Quienquiera que haga eso no tiene vínculo alguno con Dios (véase también 4:139, 144; 5:51, 57; 9:23).
Versículo 16
ٱتَّخَذُوٓا۟ أَيْمَٰنَهُمْ جُنَّةًۭ فَصَدُّوا۟ عَن سَبِيلِ ٱللَّهِ فَلَهُمْ عَذَابٌۭ مُّهِينٌۭ ﴿١٦﴾
ittakhadhū aymānahum ŷunnatan faṣaddū ʿan sabīli llāhi falahum ʿadhābum muhīn
Tomaron sus juramentos como escudo y se desviaron del camino de Dios; tendrán pues un castigo degradante.
16Que los hipócritas tomaron sus juramentos como escudo (cf. 63:2) indica que los han usado de manera engañosa, una práctica también aborrecida en la Arabia preislámica. El Corán ensalza así a quienes cumplen sus juramentos (3:77; 38:44) y advierte contra el usarlos para dañar o engañar, como en 16:94: No toméis vuestros juramentos para practicar el engaño entre vosotros, no sea que un pie resbale después de haber estado firmemente plantado, y probéis el mal por haberos desviado del camino de Dios, y tengáis un gran castigo (véase también 2:224; 5:53, 89; 6:109; 9:13; 16:38, 91–92; 24:53; 35:42). Que se desviaron del camino de Dios se entiende que indica el modo en que apartan a otros o les bloquean el camino de Dios denigrando a los musulmanes y sembrando la duda (Sh). Pero también puede significar que ellos mismos se desviaron.
Versículo 17
لَّن تُغْنِىَ عَنْهُمْ أَمْوَٰلُهُمْ وَلَآ أَوْلَٰدُهُم مِّنَ ٱللَّهِ شَيْـًٔا ۚ أُو۟لَٰٓئِكَ أَصْحَٰبُ ٱلنَّارِ ۖ هُمْ فِيهَا خَٰلِدُونَ ﴿١٧﴾
lan tughniya ʿanhum amwāluhum walā awlāduhum mina llāhi shayʾ ulāʾika aṣḥābu n-nāri hum fīhā khālidūn
De nada les valdrán sus riquezas ni sus hijos frente a Dios. Esos son los moradores del Fuego, en el que habitarán eternamente.
17Este versículo es casi idéntico a 3:10 y 3:116. En el Más Allá, nada aparte de la fe y las buenas obras puede valer a nadie. Así, se relata que Abraham dijo que el Día de la Resurrección es el Día en que ni las riquezas ni los hijos valdrán de nada, salvo para quien acuda a Dios con un corazón sano (26:88–89).
Versículo 18
يَوْمَ يَبْعَثُهُمُ ٱللَّهُ جَمِيعًۭا فَيَحْلِفُونَ لَهُۥ كَمَا يَحْلِفُونَ لَكُمْ ۖ وَيَحْسَبُونَ أَنَّهُمْ عَلَىٰ شَىْءٍ ۚ أَلَآ إِنَّهُمْ هُمُ ٱلْكَٰذِبُونَ ﴿١٨﴾
yawma yabʿathuhumu llāhu ŷamīʿan fayaḥlifūna lahū kamā yaḥlifūna lakum wayaḥsabūna annahum ʿalā shayʾin alā innahum humu l-kādhibūn
El Día en que Dios los resucite a todos, Le jurarán a Él tal como os juran a vosotros, creyendo que se apoyan en algo. ¡Ciertamente ellos son los mentirosos!
18Los hipócritas juran a Dios que son musulmanes (Z), creyendo que se apoyan en algo porque piensan que sus declaraciones externas de fe los beneficiarán (Z). Tal sentimiento indica asimismo la implacabilidad de su duplicidad, puesto que nada puede convencerlos de su error.
Versículo 19
ٱسْتَحْوَذَ عَلَيْهِمُ ٱلشَّيْطَٰنُ فَأَنسَىٰهُمْ ذِكْرَ ٱللَّهِ ۚ أُو۟لَٰٓئِكَ حِزْبُ ٱلشَّيْطَٰنِ ۚ أَلَآ إِنَّ حِزْبَ ٱلشَّيْطَٰنِ هُمُ ٱلْخَٰسِرُونَ ﴿١٩﴾
istaḥwadha ʿalayhimu sh-shayṭānu faʾansāhum dhikra llāhi ulāʾika ḥizbu sh-shayṭāni alā inna ḥizba sh-shayṭāni humu l-khāsirūn
Satanás se apoderó de ellos y les hizo olvidar el recuerdo de Dios. Esos forman la facción de Satanás. ¡Ciertamente la facción de Satanás son los perdedores!
19Satanás domina a los hipócritas, de modo que su obediencia es hacia él en todo cuanto les pide, forman parte de su grey y olvidan recordar a Dios con sus lenguas y sus corazones (Sh, Z). Y como afirma un famoso ḥadīth: «La semejanza de quien recuerda a su Señor y de quien no Lo recuerda es como la semejanza del vivo y del muerto».
Versículo 20
إِنَّ ٱلَّذِينَ يُحَآدُّونَ ٱللَّهَ وَرَسُولَهُۥٓ أُو۟لَٰٓئِكَ فِى ٱلْأَذَلِّينَ ﴿٢٠﴾
inna lladhīna yuḥāddūna llāha warasūlahū ulāʾika fī l-adhallīn
Ciertamente quienes se oponen a Dios y a Su Mensajero se contarán entre los más humillados.
20Quienes se oponen a Dios y a Su Mensajero se refiere a aquellos que se oponen abiertamente y conspiran contra la comunidad musulmana. Las relaciones normales entre los musulmanes y aquellos no musulmanes que no se les oponen están permitidas a nivel individual y comunitario por versículos como el 60:8: Dios no os prohíbe, respecto de quienes no combatieron contra vosotros por causa de la religión ni os expulsaron de vuestros hogares, que los tratéis con rectitud y seáis justos con ellos; y a nivel social por versículos como el 8:61: Y si se inclinan hacia la paz, inclínate tú hacia ella.
Versículo 21
كَتَبَ ٱللَّهُ لَأَغْلِبَنَّ أَنَا۠ وَرُسُلِىٓ ۚ إِنَّ ٱللَّهَ قَوِىٌّ عَزِيزٌۭ ﴿٢١﴾
kataba llāhu laʾaghlibanna ana warusulī inna llāha qawiyyun ʿazīz
Dios ha decretado: «¡Ciertamente venceré, Yo y Mis mensajeros!» Ciertamente Dios es Fuerte, Omnipotente.
21Decretado también podría verterse como «inscrito», lo que indica que esto ha sido escrito en la Tabla Preservada (85:22; JJ, Sh, Z). Se entiende que el modo en que Dios y Sus mensajeros vencen es tanto por medio de la prueba —que podría referirse a la revelación— como de la espada (Sh, Z).
Versículo 22
لَّا تَجِدُ قَوْمًۭا يُؤْمِنُونَ بِٱللَّهِ وَٱلْيَوْمِ ٱلْءَاخِرِ يُوَآدُّونَ مَنْ حَآدَّ ٱللَّهَ وَرَسُولَهُۥ وَلَوْ كَانُوٓا۟ ءَابَآءَهُمْ أَوْ أَبْنَآءَهُمْ أَوْ إِخْوَٰنَهُمْ أَوْ عَشِيرَتَهُمْ ۚ أُو۟لَٰٓئِكَ كَتَبَ فِى قُلُوبِهِمُ ٱلْإِيمَٰنَ وَأَيَّدَهُم بِرُوحٍۢ مِّنْهُ ۖ وَيُدْخِلُهُمْ جَنَّٰتٍۢ تَجْرِى مِن تَحْتِهَا ٱلْأَنْهَٰرُ خَٰلِدِينَ فِيهَا ۚ رَضِىَ ٱللَّهُ عَنْهُمْ وَرَضُوا۟ عَنْهُ ۚ أُو۟لَٰٓئِكَ حِزْبُ ٱللَّهِ ۚ أَلَآ إِنَّ حِزْبَ ٱللَّهِ هُمُ ٱلْمُفْلِحُونَ ﴿٢٢﴾
lā taŷidu qawman yuʾminūna billāhi wal-yawmi l-ākhiri yuwāddūna man ḥādda llāha warasūlahū walaw kānū ābāʾahum aw abnāʾahum aw ikhwānahum aw ʿashīratahum ulāʾika kataba fī qulūbihimu l-īmāna waʾayyadahum birūḥim minhu wayudkhiluhum ŷannātin taŷrī min taḥtihā l-anhāru khālidīna fīhā raḍiya llāhu ʿanhum waraḍū ʿanhu ulāʾika ḥizbu llāhi alā inna ḥizba llāhi humu l-mufliḥūn
No hallarás a gentes que crean en Dios y en el Último Día amando a quienes se oponen a Dios y a Su Mensajero, aunque sean sus padres, sus hijos, sus hermanos o los miembros de su clan. En los corazones de esos ha grabado la fe y los ha fortalecido con un Espíritu procedente de Él. Y los hará entrar en Jardines por cuyos bajos fluyen ríos, habitando en ellos eternamente, complacido Dios con ellos y ellos complacidos con Él. Esos constituyen la facción de Dios. ¿Acaso no es la facción de Dios la que prosperará?
22Este versículo está en segunda persona del singular y, por tanto, puede tomarse como dirigido a los musulmanes en general, según se ha traducido, o como dirigido al propio Profeta, con el sentido de «No hallarás» (Sh). Según se transmite, la primera frase de este versículo fue revelada a propósito de varios casos en los que los musulmanes combatieron en batalla contra miembros de su propia familia por la causa del islam. Interpretado de este modo, sus padres se refiere a Abū ʿUbaydah ibn al-Jarrāḥ, quien mató a su padre, ʿAbd Allāh, un soldado en el ejército mequí rival, en la batalla de Uḥud (IK, Q, Sy, W); sus hijos se refiere a Abū Bakr al-Ṣiddīq, quien desafió a su hijo a un duelo en la batalla de Badr, diciendo: «¡Oh, Mensajero de Dios!, déjame estar entre los primeros [en combatir o morir]» (IK, W); sus hermanos se refiere a Muṣʿab ibn ʿUmayr, quien mató a su hermano, ʿUbayd ibn ʿUmayr, durante la batalla de Badr (IK, Q, W); y los miembros de su clan se refiere a ʿUmar ibn al-Khaṭṭāb, quien mató a su tío al-ʿĀṣ ibn Hishām en la batalla de Badr (Q, W). Más allá de estos casos específicos a los que el versículo puede referirse, este indica que el vínculo de la fe y la creencia prevalece sobre el de la familia y proporciona una mayor protección (Sh); véase 49:10c. Refleja asimismo el tema coránico más amplio de que no se debe amar nada de este mundo a expensas del amor por Dios y por Su Mensajero, como cuando se le ordena al Profeta: Di: «Si vuestros padres, vuestros hijos, vuestros hermanos, vuestras esposas, vuestro clan, las riquezas que habéis adquirido, el comercio cuyo estancamiento teméis y las moradas que os complacen os son más queridos que Dios, Su Mensajero y luchar en Su camino, esperad hasta que Dios venga con Su orden». Y Dios no guía a la gente inicua (9:24).
Que Dios haya grabado la fe en sus corazones indica que Él la ha establecido firmemente en los corazones de los creyentes y ha dilatado sus pechos para ella (Z) o que ha consolidado la fe en sus corazones de modo que creen en ella plenamente, en lugar de creer en unas partes de ella pero no en otras (Q, R). Que los haya fortalecido con un Espíritu procedente de Él se entiende de diversas maneras. Algunos dicen que indica el modo en que Dios auxilia a los creyentes para vencer a sus enemigos (Sh). Otros dicen que un Espíritu procedente de Él se refiere al Corán y a sus pruebas; a la luz y a la fe; a la prueba clara y a la guía; a la Misericordia de Dios; o al arcángel Gabriel (Q), todo lo cual está profundamente interrelacionado. También puede considerarse una referencia a la luz de la certeza (Aj). En este sentido, el comentarista al-Ālūsī escribe: «Lo que [aquí] se pretende denotar con Espíritu es la luz del corazón, que es la luz que Dios infunde en los corazones de quienquiera que Él desea de entre Sus siervos, y mediante la cual los corazones alcanzan la paz [véase 13:28] y ascienden a las alturas de la realización (taḥqīq)». El sufijo pronominal procedente de Él (minhu), interpretado aquí como una referencia a Dios, también podría leerse «procedente de ella», en cuyo caso se referiría a la fe que Él ha grabado en sus corazones (Aj, Āl, R, Z).
Complacido Dios con ellos y ellos complacidos con Él (cf. 5:119; 9:100; 98:8) indica que Dios está complacido con la obediencia de ellos hacia Él y ellos están complacidos con Su Recompensa para ellos en el Más Allá y con lo que Él ha dispuesto para ellos en el mundo (Aj, IK). Según al-Rāzī, los elementos mencionados en este versículo pueden considerarse cuatro bendiciones de Dios: la fe en el corazón, el apoyo mediante un Espíritu procedente de Él, la admisión en el Jardín y la complacencia mutua con Dios; y dice también: «La bendición de la complacencia es la mayor de las bendiciones y el más distinguido de los rangos [espirituales]». Respecto a este estado de complacencia, un ḥadīth afirma: «Quienquiera que se haya sometido es provisto de lo suficiente, y aquel a quien Dios ha hecho estar complacido con aquello que Él le ha otorgado ha triunfado» (Bg sobre 98:8). Véase también 5:119c.
La facción de Dios también se menciona en 5:56, donde se emplea para describir a quienes evitan tomar protectores distintos de Dios, el Mensajero y los creyentes, tal como se prescribe en 5:51 y 5:55. Aquí se sitúa en contraste con la facción de Satanás (v. 19), la cual, al referirse a los hipócritas mencionados en esta sūrah, indica a quienes comprometerían al Profeta y a la comunidad musulmana por las mezquinas ganancias de este mundo.
Red de conexiones
Suras que esta sura cita en el comentario de The Study Quran y suras cuyo comentario la cita a ella. Toca un punto para abrirla. Se trazan las 24 conexiones más fuertes; las demás aparecen solo como puntos de color.
Lo mismo en el comentario de Reynolds: a qué suras remite al comentar esta y qué suras remiten a ella. Toca un punto para abrirla.
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Suras para las que Reynolds cita los mismos capítulos de la Biblia. El grosor indica cuántos capítulos comparten. Toca un punto para abrirla.
Personajes
Figuras que nombra esta sura. Cada ficha reúne todos sus pasajes y un recorrido en orden de revelación.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Documento de Informe: Análisis Integral de la Sura 58 (Al-Mujādilah)
Resumen Ejecutivo
La Sura 58 del Corán, titulada Al-Mujādilah ("La que disputa") o Al-Ẓihār, constituye el primer texto de una serie de diez suras reveladas en Medina que abordan la estructuración legal, ética y social de la naciente comunidad musulmana. El documento examina de manera exhaustiva los mandatos legislativos, la interacción social, la dinámica de la hipocresía política y la omnipresencia divina.
Entre las conclusiones clave expresadas en el texto destacan:
- Intervención Divina Inmediata y Reforma Legal: Dios responde directamente al reclamo de una mujer (Khawlah bint Thaʿlabah) para abolir la injusta costumbre preislámica del ẓihār (divorcio por asimilación materna) y establece un sistema escalonado de expiación.
- Omnipresencia y Omnisciencia Divina: Se enfatiza que Dios posee conocimiento absoluto de los asuntos humanos, participando simbólicamente como el "cuarto" o "sexto" elemento en cualquier conversación privada o conspiración secreta (najwā).
- Ética de la Conversación y Etiqueta Social: Se condena el uso de la conspiración para el pecado, la enemistad y la desobediencia, regulando a su vez la conducta dentro de las asambleas (al-ṣuffah) y priorizando el honor hacia los veteranos de Badr y los poseedores de conocimiento.
- Separación Distintiva de Grupos (Ḥizb): La sura traza una línea divisoria tajante entre la "Facción de Satanás" (ḥizb al-Shayṭān) —caracterizada por la hipocresía, el uso de juramentos falsos como escudo y la traición— y la "Facción de Dios" (ḥizb Allāh), cuyos integrantes priorizan los lazos de fe sobre los vínculos de sangre, alcanzando la complacencia divina.
Contexto Histórico y Origen
Al-Mujādilah es catalogada predominantemente como una sura medinesa, si bien existen debates entre los comentaristas sobre la procedencia de versos específicos (algunos sostienen que solo los primeros diez son medineses y el resto mecano, o que toda la sura es medinesa salvo el verso 9).
El nombre de la sura deriva del incidente protagonizado por Khawlah bint Thaʿlabah y su esposo, Aws ibn al-Ṣāmit. Aws la repudió mediante el ẓihār, una costumbre preislámica en la que el marido pronunciaba la fórmula: "Eres para mí como el dorso de mi madre". En la costumbre preislámica (Jāhiliyyah), esta invocación eximía al esposo de las obligaciones conyugales, pero impedía a la mujer quedar libre para contraer un nuevo matrimonio. Khawlah acudió al Profeta Mahoma y a Dios para denunciar esta injusticia. Tras una discusión en la que el Profeta inicialmente consideró que el ẓihār equivalía al divorcio definitivo, la revelación divina intervino para revocar dicha costumbre y ofrecer una vía de reconciliación.
Análisis Temático Detallado
┌─────────────────────────────────────────────────────────┐
│ Estructura Temática Principal │
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▼ ▼ ▼
[vv. 1–4] [vv. 7–10, 12–13] [vv. 14–22]
Reforma del Ẓihār Ética de la Conversación Hipocresía vs. Fe
Expiación e Imparcialidad (Najwā) y Asambleas Facción de Satanás vs. Dios
1. La Jurisprudencia del Ẓihār y el Sistema de Expiación (vv. 1–4)
El texto establece explícitamente que las esposas repudiadas bajo ẓihār no son las madres de los maridos; solo son sus madres quienes les dieron a luz. Por ende, califica dicha práctica como una mentira y una calumnia.
Para aquellos que incurran en el ẓihār y deseen retractarse para reanudar la relación conyugal (antes de tener contacto físico), se impone un orden jerárquico y obligatorio de expiación (kaffārah):
- Liberación de un esclavo: Debe ser un esclavo con buena salud y sin deficiencias físicas. Si no se posee uno, se permite pagar por la liberación del esclavo de otra persona.
- Ayuno consecutivo: Si no se dispone de los medios para liberar a un esclavo, se debe ayunar durante dos meses consecutivos.
- Alimentación de indigentes: Si la salud o edad impiden el ayuno (como el caso de Aws ibn al-Ṣāmit, quien era anciano), el infractor debe alimentar a 60 personas indigentes.
Detalles Normativos de la Alimentación:
- La cantidad estipulada por la mayoría de las escuelas es de un mudd por persona (suficiente para dos comidas completas en un día).
- La escuela de jurisprudencia ḥanafí permite alternativamente alimentar a un solo indigente durante 60 días con la cantidad equivalente.
- En el relato histórico, Khawlah contribuyó con una canasta de dátiles (ʿarq, equivalente a 30 medidas) y el Profeta proporcionó la otra mitad para completar la expiación de su esposo.
2. Oposición a las Leyes Divinas y Omnisciencia (vv. 5–6)
La frase "aquellos que se oponen a Dios y a su Mensajero" aparece en tres ocasiones (vv. 5, 20 y 22), resaltando la dimensión legislativa del texto. Incurren en esta oposición quienes eligen adoptar o seguir leyes y estatutos diferentes a los decretados por Dios.
- Consecuencia: La humillación en esta vida y un castigo aflictivo en el Día de la Resurrección.
- Registro de Acciones: Dios mantiene un registro exacto (kitāb) de las obras humanas. Aunque los hombres las hayan olvidado, Dios es testigo (Shahīd) de todas las cosas.
3. Regulación de la Conversación Secreta (Najwā) (vv. 7–10)
El texto condena y reestructura las reuniones privadas y la conspiración:
- Omnipresencia Divina: No hay conversación secreta entre tres sin que Dios sea el cuarto, ni entre cinco sin que Él sea el sexto.
- Contexto Político-Social: Ciertos grupos de la tribu judía de Medina e hipócritas se reunían en secreto, guiñando los ojos a los creyentes para sembrar el pánico, insinuando que sus parientes en expediciones militares habían sido derrotados o asesinados. A pesar de la prohibición del Profeta, reincidieron en esta conducta.
- Provocación Verbal: Los opositores saludaban al Profeta distorsionando el saludo islámico, diciendo "Al-sāmu ʿalaykum" ("La muerte sea sobre ti") en lugar de "Al-salāmu ʿalaykum" ("La paz sea sobre ti"). Ante la airada respuesta de ʿĀʾishah, el Profeta moderó la reacción recordando que Dios aborrece la indecencia.
- Normativa del Najwā: La conversación privada no es mala en sí misma. Se prohíbe el najwā enfocado en el pecado, la enemistad y la desobediencia al Mensajero; pero se permite y alienta cuando se realiza para promover la piedad (birr), la reverencia (taqwā), la caridad o la reconciliación.
4. Etiqueta en las Asambleas y la Exaltación del Conocimiento (v. 11)
El origen de este mandato se sitúa en la al-ṣuffah (una galería contigua a la Mezquita del Profeta). En un día de reunión, veteranos de la Batalla de Badr llegaron al lugar y no encontraron espacio. El Profeta, al notar que nadie les cedía el lugar, pidió a personas que no habían participado en Badr que se levantaran para cedérselo. Los hipócritas criticaron este acto acusando al Profeta de parcialidad.
- Principio de Reciprocidad: La revelación instruyó a los creyentes a hacer espacio en los asientos. A cambio, Dios "hace espacio" (expande) en sus vidas: expande su provisión, su pecho (paz espiritual), sus tumbas y su estancia en el Jardín.
- Jerarquía del Conocimiento: Aunque la fe (īmān) es primordial, el verso declara que Dios eleva en grados a aquellos creyentes a quienes se les ha otorgado conocimiento (ʿilm).
5. Mandato de la Limosna Previa al Diálogo Privado (vv. 12–13)
Debido a que ciertos miembros adinerados de la comunidad monopolizaban las audiencias privadas con el Profeta —relegando a los de escasos recursos—, Dios ordenó que se entregara una limosna antes de solicitar una audiencia privada.
| Elemento | Descripción Histórica / Jurídica |
|---|---|
| Causa de la Orden | Evitar el acaparamiento del tiempo del Profeta por parte de los ricos. |
| Reacción Creada | Los acomodados mostraron tacañería y los necesitados carecían de medios. |
| Aplicación Única | ʿAlī ibn Abī Ṭālib declaró ser la única persona en aplicar este verso: cambió un dinar de oro por monedas de plata y pagó una limosna por cada audiencia hasta agotar su dinero. |
| Abrogación/Alivio | El mandato fue abrogado o flexibilizado poco tiempo después (según una minoría, una hora más tarde) mediante el verso 13, que perdonó la exigencia reenfocando a los creyentes en la oración (ṣalāt), el azaque (zakāt) y la obediencia. |
6. Caracterización de los Hipócritas y la "Facción de Satanás" (vv. 14–21)
Esta sección expone a los individuos (ejemplificados en personajes como ʿAbd Allāh ibn Nabtal) que mantenían apariencias musulmanas mientras informaban secretamente a los enemigos de la comunidad.
- Mecanismos de Engaño:
- Usan sus juramentos como escudo (junnāh) para protegerse y desviar a otros del camino de Dios.
- Incurren en perjurio consciente tanto en este mundo como en la Resurrección, creyendo falsamente que sus declaraciones verbales les otorgarán alguna posición.
- Consecuencias:
- Satanás los ha dominado hasta hacerles olvidar el recuerdo de Dios (dhikr).
- Constituyen el "Partido de Satanás" (ḥizb al-Shayṭān), cuyo destino es la pérdida absoluta y el Fuego de la Gehena.
- Ni sus riquezas ni sus hijos les servirán de nada ante Dios.
- Decreto Divino de Prevalencia: El verso 21 establece el decreto supremo grabado en la Tabla Protegida (al-Lawḥ al-Mahfūẓ): "¡Ciertamente venceré, Yo y Mis mensajeros!". Esta victoria se materializa mediante la prueba/revelación y la espada.
7. La "Facción de Dios" (Ḥizb Allāh) y la Primacía de la Fe (v. 22)
El verso final impone que la fe sincera trasciende y anula cualquier vínculo de parentesco cuando los familiares se oponen a Dios y a su Mensajero.
Ejemplos Históricos de Ruptura Familiar por la Fe:
- Padres: Abū ʿUbaydah ibn al-Jarrāḥ mató a su padre (ʿAbd Allāh) en la Batalla de Uḥud porque militaba en el ejército enemigo pagano.
- Hijos: Abū Bakr al-Ṣiddīq desafió a su propio hijo a un duelo individual en la Batalla de Badr.
- Hermanos: Muṣʿab ibn ʿUmayr mató a su hermano (ʿUbayd) en la Batalla de Badr.
- Tribus/Tíos: ʿUmar ibn al-Khaṭṭāb ejecutó a su tío materno (al-ʿĀṣ ibn Hishām) en Badr.
Las Cuatro Bendiciones Otorgadas a la "Facción de Dios":
- Fe Inscrita: Dios ha grabado (kataba) la fe de forma indeleble en sus corazones.
- Fortalecimiento Espiritual: Apoyados con un Espíritu (rūḥ) proveniente de Él (interpretado como luz, certeza, la guía del Corán o el Arcángel Gabriel).
- Recompensa Eterna: Admisión en los Jardines de los que fluyen ríos.
- Complacencia Mutua (Raḍiya Allāhu ʿanhum wa-raḍū ʿanhu): Dios está satisfecho de la obediencia de ellos, y ellos están satisfechos con la recompensa y el decreto divino. Se considera el estado espiritual más elevado.
Citas y Pasajes Clave
Sobre la Escucha Divina e Inmediata (v. 1): "Dios ha oído las palabras de la que disputaba contigo sobre su esposo y se quejaba a Dios. Y Dios oye vuestra conversación. En verdad Dios es Omnioyente, Omnividente."
Sobre la Omnipresencia en la Conversación Privada (v. 7): "¿No has considerado que Dios conoce cuanto hay en los cielos y en la tierra? No hay conversación secreta entre tres sin que Él sea el cuarto, ni entre cinco sin que Él sea el sexto... Él está con ellos dondequiera que estén."
Sobre el Dominio de la Hipocresía (v. 19): "Satanás los ha dominado y los ha hecho olvidar el recuerdo de Dios. Esos son la facción de Satanás. ¿Acaso no es la facción de Satanás la perdedora?"
Sobre el Decreto Inalterable de la Victoria Divina (v. 21): "Dios ha decretado: '¡Ciertamente venceré, Yo y Mis mensajeros!' En verdad Dios es Fuerte, Todopoderoso."
Sobre la Promesa a la Facción de Dios (v. 22): "Dios está complacido con ellos y ellos están complacidos con Él. Esos son la facción de Dios. ¿Acaso no son los de la facción de Dios los que prosperarán?"
Tabla Comparativa: Ḥizb al-Shayṭān vs. Ḥizb Allāh
| Característica | Facción de Satanás (Ḥizb al-Shayṭān) | Facción de Dios (Ḥizb Allāh) |
|---|---|---|
| Lealtad Principal | Intereses mundanales, enemigos de la fe, lazos tribales/desviación. | Dios, el Mensajero y los creyentes (por encima del linaje). |
| Uso de la Palabra | Conversaciones secretas para el pecado (najwā), uso de juramentos falsos como escudo. | Conversación para la piedad, la caridad y la reconciliación. |
| Relación con el Recuerdo Divino | Olvido total del recuerdo de Dios (dhikr). | Fe grabada en el corazón, búsqueda constante de la complacencia divina. |
| Resultado Espiritual | Dominio satánico, abatimiento y castigo humillante en el Fuego. | Fortalecidos por un Espíritu (rūḥ), entrada a los Jardines. |
| Estatus Final | Perdedores manifiestos. | Prósperos, complacidos con Dios y objeto de la complacencia divina. |
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Periodo madiní (primeros diez versos o toda la sūrah)
- Nombres alternativos: Al-Mujādilah y Al-Ẓihār
- Propósito: Aborda cuestiones legales de la comunidad en Madinah
- Omnipresencia divina: Dios responde directamente a los ruegos
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- Definición: Renunciar a la esposa comparándola con la espalda de la madre
- Protagonistas: Khawlah bint Thaʿlabah y su esposo Aws ibn al-Ṣāmit
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- Liberar un esclavo en buena salud
- Ayunar dos meses consecutivos
- Alimentar a sesenta personas indigentes
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- Significado: Seguir normas ajenas a los decretos divinos
- Destino: Abatimiento y castigo humillante
- Día de la Resurrección: Rendición de cuentas y registro de actos
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- Omnisciencia divina: Dios está presente en toda charla secreta
- Prohibición: Conversar en secreto para el pecado y la enemistad
- Estímulo: Conversar en secreto con vistas a la piedad y la reverencia
- Burla de los hipócritas y judíos de Madinah hacia el Profeta
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- Asambleas: Hacer espacio para otros en las reuniones
- Virtud del conocimiento: Dios eleva en grados a los creyentes con conocimiento
- Caridad previa: Obligación inicial de dar limosna antes de hablar en privado
- Abrogación: La regla de la caridad previa fue aliviada posteriormente
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- Alianza con enemigos: Amistad con aquellos que desafían a Dios
- Uso de juramentos falsos como escudo para el engaño
- Influencia de Satanás: Olvido del recuerdo de Dios
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- Lealtad: Los creyentes no aman a los opositores ni a familiares infieles
- Promesa de victoria: Dios y Sus mensajeros prevalecerán
- Recompensa: Jardines con ríos y contentamiento mutuo
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Contexto histórico o motivo de revelación (Inferred) | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| vv. 1–4 | Leyes sobre el zihār y la misericordia divina | Dios escucha las súplicas de Khawlah bint Thaʿlabah contra la costumbre preislámica del zihār y establece normas legales de expiación (liberar a un esclavo, ayunar dos meses o alimentar a sesenta indeseables) para permitir la reconciliación matrimonial. | Khawlah se quejó ante el Profeta de la injusticia cometida por su esposo Aws ibn al-Ṣāmit, quien recurrió al zihār para repudiarla sin darle la libertad de volver a casarse. | [1] |
| vv. 5–6 | Oposición a Dios y a Su Mensajero y el Juicio Final | Quienes se oponen a los mandatos de Dios y de Su Mensajero serán humillados y castigados. Dios mantiene un registro exacto de todos sus actos para revelárselos el Día de la Resurrección. | Surgió como una advertencia a quienes rechazaban la dimensión legislativa y los límites establecidos por la nueva comunidad musulmana en Medina. | [1] |
| vv. 7–10 | La conversación secreta (najwā) y las maquinaciones de los hipócritas | Dios conoce todos los secretos y está presente en cada conversación. Se prohíben las conversaciones privadas destinadas al pecado, la enemistad y la desobediencia al Profeta, permitiendo únicamente aquellas con fines de piedad y devoción. | Los hipócritas y tribus judías de Medina conspiraban e insultaban en secreto al Profeta (saludándole con mofa) y hacían gestos para atemorizar a los creyentes sobre la suerte de sus familiares en expediciones militares. | [1] |
| vv. 11–13 | Normas para las asambleas y caridad antes de hablar con el Profeta | Se insta a hacer espacio y levantarse en las reuniones comunitarias. Inicialmente se exigió dar una limosna antes de tener una audiencia privada con el Profeta, mandato que luego fue aliviado para mantener la obediencia a través de la oración y el zakat. | Ocurrió cuando miembros adinerados monopolizaban el tiempo del Profeta en la mezquita dejando de lado a veteranos de Badr o a los pobres, y tras la incomodidad causada, la norma fue abrogada rápidamente. | [1] |
| vv. 14–21 | La naturaleza de los hipócritas y el Partido de Satanás | Se expone la falsedad de los hipócritas que juran en falso y se alían con los enemigos de los musulmanes. Manipulados por Satanás, sus riquezas no los salvarán del Fuego, mientras que Dios decreta que Él y Sus Mensajeros prevalecerán. | Un hipócrita llamado ʿAbd Allāh ibn Nabtal filtraba información secreta del Profeta a los judíos de Medina y juraba falsamente para ocultar su traición. | [1] |
| v. 22 | El Partido de Dios (Ḥizb Allāh) y la prioridad de la fe sobre el parentesco | Los verdaderos creyentes no muestran afecto hacia quienes se oponen a Dios y a Su Mensajero, aunque sean sus propios padres, hijos o hermanos. Dios ha inscrito la fe en sus corazones y les recompensará con el Paraíso y Su complacencia. | Ocurrió a raíz de enfrentamientos en batallas como Badr y Uhud, donde varios musulmanes (como Abū ʿUbaydah o Muṣʿab ibn ʿUmayr) tuvieron que luchar y matar a sus propios familiares paganos por la causa de Islam. | [1] |