Yūsuf
JoséAntes del textoIntroducción
Introducción
La tercera en una serie de seis suras cuyos versículos iniciales incluyen las letras alif, lām y rāʾ y hablan de el Libro, Yūsuf pertenece al periodo mequí (JJ). La sura se ocupa primordialmente de relatar toda la historia del profeta José (a quien también se alude en 6:84 y 40:34) y constituye la narración individual más larga y continua del Corán (vv. 3–101). El esquema general de la vida y época de José aquí expuesto se corresponde con Génesis 37:1–46:7, aunque existen diversas diferencias significativas entre los relatos coránico y bíblico. Se dice que la historia de José fue revelada al Profeta cuando algunos eruditos judíos de La Meca persuadieron a los idólatras mequíes de que preguntasen al Profeta sobre ciertos detalles relativos a la vida y el legado de José (R). Según otro informe, Dios reveló la historia de José al Profeta después de que sus Compañeros le pidieran que les relatara una historia (Ṭ).
Al comenzar la más hermosa de las historias (v. 3), José confía a su padre, Jacob, un sueño especial que tuvo, y Jacob advierte a José de que no cuente su sueño a sus hermanos (vv. 4–5), quienes sienten una envidia desmedida hacia él (v. 8). Los hermanos conspiran para deshacerse de José y logran convencer a Jacob de que permita que José los acompañe a campo abierto (vv. 9–14). Una vez bajo su custodia, sus hermanos llevan a José al desierto y lo arrojan a un pozo (v. 15). José es finalmente rescatado por una caravana (v. 19) y comprado en Egipto por un alto dignatario (v. 21), identificado con la figura bíblica de Putifar (véase 12:21–22c).
Mientras José está al cuidado de Putifar, la esposa de este, Zulayjā (no mencionada por su nombre), se enamora de él e intenta seducirlo, pero José no sucumbe a sus insinuaciones (vv. 23–25). Tras acusaciones falsas ante Putifar (v. 25) y rumores generalizados por todo Egipto de lo acontecido entre José y Zulayjā (v. 30), José es arrojado a prisión (v. 35). Posteriormente José es exonerado, liberado de la cárcel y nombrado para un alto cargo en la sociedad egipcia (vv. 50–56). Al final del relato, los padres y hermanos de José llegan a Egipto para quedarse con él (v. 99), y se cumple el sueño que tuvo al comienzo de la historia (v. 100).
Quizá más que cualquier otra narración coránica, la historia de José ha proporcionado material para una asombrosa variedad de obras artísticas, literarias y espirituales en la tradición islámica. La figura del propio José, de quien se dice que poseía una belleza física excepcional, se asocia a menudo en la literatura islámica con el reflejo de la Belleza Divina, la paciencia en tiempos de adversidad y el arte de la interpretación de los sueños. Los comentarios a esta sura reflejan esta rica tradición e incorporan a sus relatos material que con frecuencia es folclórico e imaginativo. El incidente entre José y Zulayjā ha constituido la base de diversos romances místicos y literarios, uno de los más conocidos de los cuales es un extenso poema persa titulado José y Zulayjā (Yūsuf wa Zulayjā), obra del célebre poeta sufí ʿAbd al-Raḥmān Ŷāmī (m. 898/1492). El filósofo y fundador de la Escuela de la Iluminación, Shihāb al-Dīn al-Suhrawardī (m. 587/1191), emplea también los motivos y símbolos de la historia de José en su tratado filosófico Sobre la realidad del amor (al-Risālah fī ḥaqīqat al-ʿishq) a fin de explicar el significado metafísico del amor y su relación con la belleza y la alegría, por un lado, y la tristeza y el anhelo, por el otro. Muchos interpretan la historia de José de manera simbólica y espiritual como un relato de la separación del alma humana de su Origen Divino y de su retorno a Él. En el nivel más elevado de interpretación, se ha visto a menudo como un sublime relato de amor que versa sobre la relación entre el amante humano y el Amado Divino. Como dice al-Maybudī en su comentario coránico: «¡Cuán hermosa es la historia de José! Es una historia de amante y amado, un relato de separación y unión. [En ella,] el afligido por el dolor debería leer sobre aquellos que están afligidos por el dolor, y el amante debería recibir noticias sobre el dolor del amor y el ardiente anhelo de los amantes».
Sura 12Yūsuf111 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
الٓر ۚ تِلْكَ ءَايَٰتُ ٱلْكِتَٰبِ ٱلْمُبِينِ ﴿١﴾
alif-lām-rā tilka āyātu l-kitābi l-mubīn
Alif. Lām. Rā. Estos son los signos del Libro claro.
1Las letras árabes alif, lām y rāʾ, que también aparecen en 10:1, 11:1, 13:1, 14:1 y 15:1, se cuentan entre las letras aisladas (al-muqaṭṭaʿāt) que se encuentran al principio de veintinueve suras y cuyo significado último, según sostienen la mayoría de los comentaristas, solo Dios conoce; véase 2:1c. El Libro claro se refiere al Corán (Kl, Q) y a su capacidad para hacer manifiesta la verdad (Kl; para versículos idénticos, véanse 26:2; 28:2; véanse también 43:2; 44:2). Alternativamente, el Libro claro podría ser una referencia a la Tabla Preservada (véase 85:22c; Ṭb). Véase también 10:1c, donde el adjetivo sabio se entiende como una referencia al hecho de que el Libro es claro.
Versículo 2
إِنَّآ أَنزَلْنَٰهُ قُرْءَٰنًا عَرَبِيًّۭا لَّعَلَّكُمْ تَعْقِلُونَ ﴿٢﴾
innā anzalnāhu qurʾānan ʿarabiyyal laʿallakum taʿqilūn
En verdad lo hemos hecho descender como un Corán árabe, para que tal vez entendáis.
Versículo 3
نَحْنُ نَقُصُّ عَلَيْكَ أَحْسَنَ ٱلْقَصَصِ بِمَآ أَوْحَيْنَآ إِلَيْكَ هَٰذَا ٱلْقُرْءَانَ وَإِن كُنتَ مِن قَبْلِهِۦ لَمِنَ ٱلْغَٰفِلِينَ ﴿٣﴾
naḥnu naquṣṣu ʿalayka aḥsana l-qaṣaṣi bimā awḥaynā ilayka hādhā l-qurʾāna waʾin kunta min qablihī lamina l-ghāfilīn
Nosotros te relatamos la más hermosa de las historias al haberte revelado este Corán, aunque antes de él ciertamente te contabas entre los desprevenidos.
3En 39:23, el Corán se describe como el más hermoso discurso, del cual forma parte la historia de José, a la que aquí se hace referencia como la más hermosa de las historias. Esta narración se describe así porque se entiende que reúne todas las verdades relativas tanto a la vida religiosa como a los asuntos mundanos (Q). Por una parte, trata sobre materias tales como la Unicidad de Dios; la naturaleza de los profetas, los ángeles, los santos, los justos, los malvados, las personas sabias y los ignorantes; la interpretación de los sueños; el perdón; y el Amor Divino. Por otra parte, trata sobre la realeza, las pruebas y castigos terrenales, el amor humano, los viajes, las transacciones comerciales, la etiqueta social, la política y el engaño humano (Aj, My, Q). Hermosa podría referirse a la belleza del lenguaje y la elocuencia de la historia, así como a su contenido (R). Te contabas entre los desprevenidos significa que el Profeta no tenía conocimiento de esta historia antes de la revelación de esta sura (Kl, N, R).
Versículo 4
إِذْ قَالَ يُوسُفُ لِأَبِيهِ يَٰٓأَبَتِ إِنِّى رَأَيْتُ أَحَدَ عَشَرَ كَوْكَبًۭا وَٱلشَّمْسَ وَٱلْقَمَرَ رَأَيْتُهُمْ لِى سَٰجِدِينَ ﴿٤﴾
idh qāla yūsufu liʾabīhi yāʾabati innī raʾaytu aḥada ʿashara kawkaban wash-shamsa wal-qamara raʾaytuhum lī sāŷidīn
Cuando José dijo a su padre: «¡Oh, padre mío! En verdad he visto once estrellas, y el sol y la luna. Los he visto prosternándose ante mí».
4El padre de José fue Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham; todos ellos fueron profetas; para la línea abrahámica de profetas, véase 6:84c. Es ampliamente aceptado que la visión que tuvo José fue un sueño verídico (Aj, R, Ṭ, Ṭs), el cual en la tradición islámica se concede no solo a los profetas, sino también a los seres humanos ordinarios. Los sueños verídicos se distinguen de los sueños comunes en que transmiten una verdad procedente de otro nivel de la realidad o representan una manifestación del espíritu en el mundo imaginal (véase también 12:6c). Algunos comentaristas observan que los sueños de los profetas son una forma de Revelación Divina (Ṭ). Sin embargo, otros sitúan el inicio de la misión profética de José en un periodo ligeramente posterior (véase 12:15c), en cuyo caso esta visión podría ser vista como un presagio de su inminente función profética, como ocurrió con el Profeta Muhammad (véase la introducción a la Sūra 96).
Se entiende que las once estrellas representan a los once hermanos de José (Bg, Q, Ṭ, Ṭs); el sol representa a su padre y la luna a su madre (R), o viceversa (Q, Ṭ). Se dice que la prosternación de estos cuerpos celestes ante José fue interpretada por Jacob en el sentido de que una gran calamidad sobrevendría pronto a su hijo (cf. Génesis 37:10), basándose en la creencia de que un ser creado no se prosterna ante otro ser creado sin que aquel ante quien se hace la prosternación sufra una dura prueba, como cuando los ángeles se inclinaron ante Adán, quien poco después fue expulsado del Paraíso (Aj); para la caída de Adán, véase 2:35c. Al-Rāzī interpreta la prosternación de los cuerpos celestes ante José como símbolo de que los hermanos, el padre y la madre de José terminarían quedando bajo su custodia y cuidado. Para el cumplimiento de este sueño, véase 12:100c.
Versículo 5
قَالَ يَٰبُنَىَّ لَا تَقْصُصْ رُءْيَاكَ عَلَىٰٓ إِخْوَتِكَ فَيَكِيدُوا۟ لَكَ كَيْدًا ۖ إِنَّ ٱلشَّيْطَٰنَ لِلْإِنسَٰنِ عَدُوٌّۭ مُّبِينٌۭ ﴿٥﴾
qāla yābunayya lā taqṣuṣ ruʾyāka ʿalā ikhwatika fayakīdū laka kaydan inna sh-shayṭāna lil-ʾinsāni ʿaduwwum mubīn
Dijo: «¡Oh, hijito mío! No relates tu visión a tus hermanos, no sea que urdan alguna estratagema contra ti. Ciertamente Satanás es para el hombre un enemigo declarado.
5Jacob dijo a José que no contara su sueño a sus hermanos porque temía los celos de estos hacia él, pues sabía que el sueño significaba que José no solo experimentaría tribulaciones, sino que también alcanzaría una posición exaltada (Kl). Algunos dicen que Jacob entendió que el sueño de José significaba que Dios lo había elegido para la profecía y temió así que José sufriera a causa de la envidia y la opresión de sus hermanos (Bḍ). Según un relato, debido a la inocencia de su corta edad, José sí relató su visión a sus hermanos (Q; véase el v. 8); cf. Génesis 37:5, 9–10. Para Satanás como un enemigo declarado, véanse, por ejemplo, 2:168, 208; 6:142; 7:22.
Versículo 6
وَكَذَٰلِكَ يَجْتَبِيكَ رَبُّكَ وَيُعَلِّمُكَ مِن تَأْوِيلِ ٱلْأَحَادِيثِ وَيُتِمُّ نِعْمَتَهُۥ عَلَيْكَ وَعَلَىٰٓ ءَالِ يَعْقُوبَ كَمَآ أَتَمَّهَا عَلَىٰٓ أَبَوَيْكَ مِن قَبْلُ إِبْرَٰهِيمَ وَإِسْحَٰقَ ۚ إِنَّ رَبَّكَ عَلِيمٌ حَكِيمٌۭ ﴿٦﴾
wakadhālika yaŷtabīka rabbuka wayuʿallimuka min taʾwīli l-aḥādīthi wayutimmu niʿmatahū ʿalayka waʿalā āli yaʿqūba kamā atammahā ʿalā abawayka min qablu ibrāhīma waʾisḥāqa inna rabbaka ʿalīmun ḥakīm
Así te elegirá tu Señor, y te enseñará la interpretación de los acontecimientos, y completará Su Gracia sobre ti y sobre la familia de Jacob, del mismo modo que la completó antes sobre tus antepasados, Abraham e Isaac. En verdad tu Señor es Conocedor, Sabio».
6Así te elegirá tu Señor significa que, así como Dios había elegido a José para tener una visión tan excelsa, del mismo modo lo elegiría para realizar grandes tareas (R), lo cual algunos entienden como una referencia a la función de la profecía (Bḍ, Q). La interpretación de los acontecimientos se refiere a la capacidad de interpretar sueños (véanse también el v. 21 y el v. 44c). En la psicología islámica tradicional, este arte entraña conocer el origen de los sueños. Se dice que los sueños verídicos proceden de una fuente angélica, mientras que los sueños falsos provienen del alma inferior o de una fuerza demoníaca (Bḍ); respecto a la interpretación de los sueños por parte de José, véanse los vv. 37, 41, 47–49. La interpretación de los acontecimientos puede referirse también a la capacidad de discernir los significados ocultos dentro de las escrituras (véase 3:7c; Bḍ). De manera más general, puede aludir al don de poder discernir la verdadera naturaleza de las cosas.
El que Dios complete Su Gracia sobre José y sobre la familia de Jacob (véase también 19:6) puede referirse a la bendición de la profecía (Bḍ, R), en cuyo caso del mismo modo que la completó antes sobre tus antepasados, Abraham e Isaac se refiere a la profecía de estos. Alternativamente, la Gracia de Dios sobre José y la familia de Jacob puede aludir a la combinación de bendiciones que recibirán en este mundo y en el próximo (Bḍ). En este caso, la Gracia de Dios sobre los antepasados Abraham e Isaac se referiría a: (1) el hecho de que Abraham fue tomado por Dios como amigo íntimo (véase 4:125) y salvado del fuego al que su pueblo lo había arrojado (véanse 21:69; 37:97); y (2) el hecho de que Isaac obedeció la petición de Abraham de ser su sacrificio y luego fue rescatado mediante la sustitución por un carnero por Mandato de Dios (Bḍ; véase el comentario a 37:102–7).
Versículo 7
۞ لَّقَدْ كَانَ فِى يُوسُفَ وَإِخْوَتِهِۦٓ ءَايَٰتٌۭ لِّلسَّآئِلِينَ ﴿٧﴾
laqad kāna fī yūsufa waʾikhwatihī āyātul lis-sāʾilīn
Ciertamente en José y sus hermanos hay signos para los que indagan.
7En el relato de José y sus once hermanos hay signos, es decir, lecciones (IJ), para aquellos que desean adquirir verdadero conocimiento y aprender el alcance universal de la historia de José (Bḍ, JJ). Una de las lecciones morales de esta narración es la futilidad última de la envidia, que motivó a los hermanos de José y llevó a los propios parientes del Profeta Muhammad a rechazarlo y causarle daño. Sin embargo, tanto Muhammad como José fueron auxiliados por Dios, y sus enemigos terminaron bajo su autoridad (R). Se relata que el Profeta dijo: «Guardaos de la envidia, pues consume las buenas obras como el fuego consume la leña».
La historia de José contiene también signos para quienes buscan una respuesta a su situación existencial, aconsejándoles tener paciencia en tiempos de tribulación, por una parte, y gratitud por las bendiciones de Dios, por la otra (Qu). Además, la historia muestra muchas de las formas en que Dios cuida con delicadeza a Sus amigos protegiéndolos. También encierra signos que demuestran que el Amor de Dios se realiza a través de la prueba y la tribulación (Qu).
Versículo 8
إِذْ قَالُوا۟ لَيُوسُفُ وَأَخُوهُ أَحَبُّ إِلَىٰٓ أَبِينَا مِنَّا وَنَحْنُ عُصْبَةٌ إِنَّ أَبَانَا لَفِى ضَلَٰلٍۢ مُّبِينٍ ﴿٨﴾
idh qālū layūsufu waʾakhūhu aḥabbu ilā abīnā minnā wanaḥnu ʿuṣbatun inna abānā lafī ḍalālim mubīn
[Recuerda] cuando dijeron: «Ciertamente José y su hermano son más amados para nuestro padre que nosotros, a pesar de que somos un grupo numeroso. ¡Ciertamente nuestro padre está en un extravío manifiesto!
8Su hermano se refiere a Benjamín, el hijo menor de Jacob y único hermano de padre y madre de José (JJ, Kl, Ṭs). Dado que al comienzo del relato José y Benjamín eran muy pequeños, Jacob era especialmente bondadoso con ellos y los mantenía más cerca de sí que a sus hermanos, pero los demás hermanos no podían soportar esta distinción y sentían envidia (Ṭs). Un grupo numeroso traduce ʿuṣbah, que transmite el sentido de un grupo nutrido de personas que habitualmente se entiende que oscila entre diez y cuarenta (Bg, Kl). A pesar de que somos un grupo numeroso puede leerse así como una expresión de asombro o perplejidad, pues los hermanos creían que, como grupo más grande y poderoso, tenían más derecho al amor de su padre que sus dos hijos menores (Bḍ, Z). En las culturas tribales, tener muchos hijos varones que ayudaran en el trabajo y defendieran a la familia y a la tribu era motivo de gran valoración. Según esta lógica, tener muchos hijos adultos sería por ende más valioso que tener dos pequeños, ya que estos últimos no bastarían como defensores de su padre ni como poderosos portadores de su legado. Con respecto a José en particular, se dice que Jacob lo amaba tanto que lo mantenía consigo de día y de noche, sin separarse jamás de su compañía (Aj). Al principio, los hermanos de José le envidiaban porque Jacob lo prefería, pero su envidia se volvió más intensa tras enterarse del sueño de José (véase 12:5c; Ṭs).
Versículo 9
ٱقْتُلُوا۟ يُوسُفَ أَوِ ٱطْرَحُوهُ أَرْضًۭا يَخْلُ لَكُمْ وَجْهُ أَبِيكُمْ وَتَكُونُوا۟ مِنۢ بَعْدِهِۦ قَوْمًۭا صَٰلِحِينَ ﴿٩﴾
uqtulū yūsufa awi ṭraḥūhu arḍan yakhlu lakum waŷhu abīkum watakūnū mim baʿdihī qawman ṣāliḥīn
Matad a José o arrojadlo a alguna tierra [lejana], para que la atención de vuestro padre sea solo para vosotros. Y sed, después de ello, gente recta».
9Los hermanos creían que matar o desterrar a José a alguna tierra [lejana] lo apartaría de la atención de Jacob y haría que este terminase poniendo su corazón en ellos (My), lo que significaba que su atención se centraría entonces exclusivamente en ellos. Y sed, después de ello, gente recta significa que los hermanos tenían la intención de arrepentirse más tarde ante Dios por su transgresión contra José (JJ, Z), y ser rectos en adelante (Kl), o que, tras haberse deshecho de José, intentarían reparar su relación con su padre (Kl, Z).
Versículo 10
قَالَ قَآئِلٌۭ مِّنْهُمْ لَا تَقْتُلُوا۟ يُوسُفَ وَأَلْقُوهُ فِى غَيَٰبَتِ ٱلْجُبِّ يَلْتَقِطْهُ بَعْضُ ٱلسَّيَّارَةِ إِن كُنتُمْ فَٰعِلِينَ ﴿١٠﴾
qāla qāʾilum minhum lā taqtulū yūsufa waʾalqūhu fī ghayābati l-ŷubbi yaltaqiṭhu baʿḍu s-sayyārati in kuntum fāʿilīn
Uno de entre ellos dijo: «No matéis a José; arrojadlo, más bien, al fondo del pozo para que alguna caravana lo recoja, si es que vais a hacer algo».
10Uno de entre ellos es una referencia a su hermano mayor (IK), a quien no se identifica en el Corán, pero cuya acción se asemeja a la de Judá (R) o a la de Rubén (cf. Génesis 37:22–28; Bḍ, IK, Ṭū). Según la mayoría de los comentaristas, la sugerencia de arrojarlo al fondo del pozo para que alguna caravana lo recoja no obtuvo la aprobación de los hermanos sino más adelante; véase 12:15c.
Versículo 11–12
قَالُوا۟ يَٰٓأَبَانَا مَا لَكَ لَا تَأْمَ۫نَّا عَلَىٰ يُوسُفَ وَإِنَّا لَهُۥ لَنَٰصِحُونَ ﴿١١﴾ أَرْسِلْهُ مَعَنَا غَدًۭا يَرْتَعْ وَيَلْعَبْ وَإِنَّا لَهُۥ لَحَٰفِظُونَ ﴿١٢﴾
qālū yāʾabānā mā laka lā taʾmannā ʿalā yūsufa waʾinnā lahū lanāṣiḥūn · arsilhu maʿanā ghadan yartaʿ wayalʿab waʾinnā lahū laḥāfiẓūn
Dijeron: «¡Oh, padre nuestro! ¿Qué te ocurre que no nos confías a José? En verdad le deseamos el bien.
Envíalo mañana con nosotros para que se divierta y juegue. Ciertamente nosotros seremos sus guardianes».
11–12La pregunta de los hermanos es un indicio de que Jacob temía lo que pudieran hacerle a José (R) y de que anteriormente habían pedido a Jacob que les permitiera llevarse a José con ellos, pero él se había negado a su petición (Q). Si es así, la propuesta de arrojar a José al pozo mencionada en el v. 10 era tal vez uno de varios otros planes que habían tramado para deshacerse de él. Al decir En verdad le deseamos el bien, los hermanos hicieron ver a Jacob que sentían gran amor y compasión por José (R), dando a entender que no tenían intención de hacerle daño. Era costumbre de los hermanos ir al pastizal y pasar allí algún tiempo de recreo (R). Así, su petición de que Jacob permitiera a José ir con ellos para que se divierta y juegue fue el pretexto perfecto para llevar a cabo su plan. La expresión ciertamente nosotros seremos sus guardianes es empleada también por los hermanos en el v. 63, donde intentan convencer a Jacob de que nada le ocurriría a Benjamín si lo enviaba junto a ellos; véase el v. 64 para la respuesta de Jacob.
Versículo 13–14
قَالَ إِنِّى لَيَحْزُنُنِىٓ أَن تَذْهَبُوا۟ بِهِۦ وَأَخَافُ أَن يَأْكُلَهُ ٱلذِّئْبُ وَأَنتُمْ عَنْهُ غَٰفِلُونَ ﴿١٣﴾ قَالُوا۟ لَئِنْ أَكَلَهُ ٱلذِّئْبُ وَنَحْنُ عُصْبَةٌ إِنَّآ إِذًۭا لَّخَٰسِرُونَ ﴿١٤﴾
qāla innī layaḥzununī an tadhhabū bihī waʾakhāfu an yaʾkulahu dh-dhiʾbu waʾantum ʿanhu ghāfilūn · qālū laʾin akalahu dh-dhiʾbu wanaḥnu ʿuṣbatun innā idhal lakhāsirūn
Dijo: «Ciertamente me apena que os lo llevéis. Y temo que el lobo se lo coma mientras estáis desatentos a él».
Dijeron: «¡Si el lobo se lo comiera siendo nosotros un grupo numeroso, entonces ciertamente seríamos unos perdedores!»
13–14A Jacob le entristecía la posibilidad de verse separado de José siquiera una hora (N) debido a su intenso amor por él (véase 12:8c). Desde una perspectiva espiritual, del mismo modo que Jacob no podía estar sin su amado ni por una hora, así tampoco los creyentes deberían olvidar a su Amado Divino ni por un instante, puesto que la desatención hacia Dios es separación, mientras que Su recuerdo es unión (Aj).
Algunos comentaristas relatan la historia de un sueño que tuvo Jacob en el que se encontraba en la cima de una montaña y José estaba en un valle, cuando de repente diez lobos rodearon a José para devorarlo. Pero uno de los lobos se apartó de él, momento en el cual el suelo se hendió y José permaneció oculto bajo tierra durante tres días. Según este relato, los lobos representan a los hermanos; el único lobo que se apartó de José representa a Judá o a Rubén, quien convenció a los demás de que no lo mataran; y la grieta en el suelo representa el pozo al que los hermanos resolvieron arrojar a José (véase el v. 10). Así, al hablar de que el lobo devoraría a José, Jacob se refería a los diez hermanos (Q), quienes, como lobos, actuarían con engaño para devorar a su presa. Otros, no obstante, dicen que puesto que los lobos eran por lo general las criaturas más temidas en los pastizales, Jacob se refería a un lobo real (Q), e incluso a un lobo específico, como indica el artículo determinado en el lobo (véase también 12:16–17c). La respuesta de los hermanos se entiende como un juramento o una promesa de que nada le sucedería a José (JJ).
Versículo 15
فَلَمَّا ذَهَبُوا۟ بِهِۦ وَأَجْمَعُوٓا۟ أَن يَجْعَلُوهُ فِى غَيَٰبَتِ ٱلْجُبِّ ۚ وَأَوْحَيْنَآ إِلَيْهِ لَتُنَبِّئَنَّهُم بِأَمْرِهِمْ هَٰذَا وَهُمْ لَا يَشْعُرُونَ ﴿١٥﴾
falammā dhahabū bihī waʾaŷmaʿū an yaŷʿalūhu fī ghayābati l-ŷubbi waʾawḥaynā ilayhi latunabbiʾannahum biʾamrihim hādhā wahum lā yashʿurūn
Y así, cuando se lo llevaron y acordaron ponerlo en el fondo del pozo, le revelamos: «Ciertamente les informarás de este asunto suyo cuando no se den cuenta».
15Y así, cuando se lo llevaron implica que Jacob había otorgado permiso a los hermanos para llevarse a José con ellos (IḤ, IJ, R); cf. Génesis 37:13, donde es Jacob quien envía a José con sus hermanos. Según un relato, cuando Jacob envió a José con sus hermanos, tomó de ellos un solemne compromiso de que lo protegerían (cf. v. 66). Rubén (en este relato) accedió a ello, y entonces Jacob le dijo: «¡Oh, Rubén! Es pequeño. Y tú conoces, ¡oh, hijo mío!, mi compasión por él. Si tiene hambre, aliméntalo. Si tiene sed, sacia su sed. Si está cansado, llévalo en brazos, y luego tráemelo pronto de vuelta» (Q).
El que acordaron ponerlo en el fondo del pozo se refiere tanto al plan como a su ejecución (IḤ, JJ, Q, R). Así, entre las palabras se lo llevaron y acordaron ponerlo en el fondo del pozo tuvo lugar una secuencia de acontecimientos que no se menciona en el Corán, pero que da cuenta del periodo transcurrido entre la partida de José con sus hermanos y su estancia en el pozo.
Los comentaristas describen esta secuencia extra-coránica de acontecimientos como sigue: cuando los hermanos partieron con José, se turnaron para llevarlo sobre sus hombros, y Jacob los despidió a todos. Una vez que estuvieron fuera de la vista de Jacob, el hermano sobre cuyos hombros iba sentado José lo arrojó al suelo, casi quebrándole algunos miembros (Q). José buscó entonces el auxilio de sus otros hermanos, pero en vano, ya que cada hermano al que acudía se turnaba para golpearlo (R). Se dice que fue golpeado con tanta severidad que quedó al borde de la muerte (R, Ṭ). Una narración común en los comentarios sugiere que los hermanos habían prometido previamente a Judá o a Rubén (el hermano mayor en algunas versiones) que al menos no matarían a José (véase 12:10c). Cuando estaban a punto de matar a José, este hermano mayor intercedió y les recordó su promesa (R, Ṭ). Fue entonces cuando decidieron ponerlo en el fondo del pozo.
Según otro relato, cuando José pidió ayuda a uno de los hermanos mientras los otros lo atacaban, este hermano se conmovió de compasión hacia él y por ello intercedió ante los hermanos diciéndoles que devolvieran a José a Jacob y no lo mataran. Al oír esto, los demás hermanos acusaron a este de ser oportunista, procurando salvar a José solo para ganar consideración a los ojos de Jacob. Amenazaron entonces con matarlo a él junto con José si optaba por ayudarlo. De modo que este hermano los convenció de que debían arrojar a José a un pozo antes que matarlo (cf. Génesis 37:26–27, donde convence a los hermanos de vender a José), puesto que arrojándolo al pozo José posiblemente moriría, en cuyo caso la mancha física de su sangre no caería sobre sus manos, o bien terminaría siendo recogido por una caravana, lo que al menos garantizaría que se lo llevarían lejos de ellos (Q).
Los hermanos llevaron a José al pozo y lo ataron con una cuerda (IK). Se dice que el pozo era muy profundo, ancho en el fondo y con una abertura estrecha en la parte superior (IḤ). Comenzaron entonces a bajar a José al pozo. Cuando intentó aferrarse a uno de los hermanos mientras lo bajaban, el hermano lo golpeó y lo insultó; y cuando José intentó salvarse agarrándose al borde del pozo, los hermanos le golpearon las manos para que se soltara (IK). Los hermanos también le ataron las manos y le arrancaron la túnica. Entonces José exclamó: «¡Hermanos míos, devolvedme la túnica, para cubrirme con ella en el pozo!», a lo que sus hermanos respondieron sarcásticamente: «¡Llama al sol, a la luna y a las once estrellas [cf. v. 2] para que te consuelen!» (Ṭ, Ṭs). Cuando José estaba a mitad del descenso, los hermanos cortaron la cuerda. Cayó en el agua al fondo del pozo, y el agua lo cubrió por completo. Para salvarse, José se aferró a una roca en medio del pozo y se puso de pie sobre ella (IK).
Estando José en el pozo, Dios le reveló, por mediación de un ángel o por inspiración (ilhām; Kl), que él les informaría de este asunto suyo cuando no se dieran cuenta. Algunos comentaristas han dicho que este fue el momento exacto en el que José se convirtió en profeta (Q, Ṭs), ya que había recibido una revelación de Dios. Los comentaristas coinciden en que estas palabras reveladas a José eran un vaticinio del futuro. Su propósito era infundirle consuelo en una situación difícil (JJ) y fortalecer su corazón con la firme certeza de que finalmente sería liberado de su estado actual de prueba y de que sus hermanos quedarían un día bajo su autoridad (R).
Cuando no se den cuenta también puede leerse en el sentido de «mientras ellos no se percatan», en cuyo caso estas palabras no formarían parte de la alocución directa de Dios a José sobre un acontecimiento futuro, sino que serían una referencia dentro del versículo a la situación real en la que José se encontraba en el pozo (Bḍ): Dios le estaba revelando algo de lo cual sus hermanos no se percataban. Al-Rāzī observa que la sabiduría de ocultar esta revelación a los hermanos de José radica en que, de haber sabido que José era profeta, su envidia habría sido aún mayor y ciertamente lo habrían matado. Al-Bayḍāwī señala que cuando no se den cuenta es un anticipo del v. 58, donde José se encuentra con sus hermanos y los reconoce, pero ellos no lo reconocen a él. Esta lectura concuerda con la secuencia de acontecimientos que siguen al v. 58, donde José conoce la identidad de sus hermanos y finalmente les informa de sus malas acciones (véanse vv. 58–90).
Muchos comentaristas transmiten asimismo detalles del folclore popular en torno a la historia de José. Por ejemplo, que el agua del pozo era amarga, pero cuando José entró en él, su agua se tornó dulce (My, R); y el pozo mismo, que antes era tenebroso, quedó entonces iluminado (My). También se nos dice que lo único que José llevaba puesto cuando estaba en el pozo era un amuleto (taʿwīdh) que contenía una túnica hecha de seda del Paraíso. Gabriel había traído originariamente esta túnica a Abraham cuando fue arrojado al fuego por su pueblo (véanse 21:69; 37:97), quien luego la legó a su hijo Isaac, y este a su vez a su hijo Jacob. Cuando José tuvo la edad suficiente, Jacob se la ató al cuello. Mientras José estaba en el pozo, Gabriel vino a él, abrió el amuleto y le puso la túnica (My, R, Ṭs).
Versículo 16–17
وَجَآءُوٓ أَبَاهُمْ عِشَآءًۭ يَبْكُونَ ﴿١٦﴾ قَالُوا۟ يَٰٓأَبَانَآ إِنَّا ذَهَبْنَا نَسْتَبِقُ وَتَرَكْنَا يُوسُفَ عِندَ مَتَٰعِنَا فَأَكَلَهُ ٱلذِّئْبُ ۖ وَمَآ أَنتَ بِمُؤْمِنٍۢ لَّنَا وَلَوْ كُنَّا صَٰدِقِينَ ﴿١٧﴾
waŷāʾū abāhum ʿishāʾan yabkūn · qālū yāʾabānā innā dhahabnā nastabiqu wataraknā yūsufa ʿinda matāʿinā faʾakalahu dh-dhiʾbu wamā anta bimuʾminil lanā walaw kunnā ṣādiqīn
Y por la tarde vinieron llorando a su padre.
Dijeron: «¡Oh, padre nuestro! Fuimos a echar carreras entre nosotros y dejamos a José junto a nuestras pertenencias, y el lobo se lo comió. Pero tú no nos creerías, aunque fuéramos veraces».
16–17Cuando los hermanos llegaron llorando, Jacob se preocupó y les preguntó si les había ocurrido algo a sus ovejas que estaban en el pastizal (Bg, Q, Ṭ). Al comentar sobre las falsas lágrimas de los hermanos, al-Qushayrī observa que fue su hipocresía lo que les permitió mentir de una manera tan flagrante, afirmando que cuando las personas se vuelven hipócritas consumadas, pueden dominar sus ojos hasta el punto de llorar a voluntad. Al responder a la pregunta de Jacob, los hermanos dijeron que nada les había ocurrido a sus ovejas, lo que llevó consecuentemente a Jacob a preguntar: «¿Qué os ha ocurrido entonces, y dónde está José?» (Bg). Expusieron entonces su mentira: fueron a echar carreras entre ellos para entrenarse con miras a combatir a los enemigos y al lobo, que había estado arrebatando sus ovejas (R); y habían dejado a José con sus pertenencias, a saber, sus ropas y vestidos (Bg). Al oír la noticia de la muerte de José, Jacob se desmayó, y los hermanos le arrojaron agua para reanimarlo. Con todo, permaneció inconsciente hasta la madrugada siguiente (Q). Los hermanos dijeron a Jacob que no podrían convencerle aunque estuviesen diciendo la verdad, porque sentían que Jacob tenía un mal concepto de ellos (Bḍ); cf. Génesis 37:33, donde Jacob cree su relato. Desde la perspectiva de Jacob, no podía creerles porque para empezar desconfiaba de ellos (R), razón por la cual los propios hermanos le habían preguntado en el v. 11: ¿Qué te ocurre que no nos confías a José? (véase 12:11–12c). Esta desconfianza hacia los hermanos presagia un incidente posterior en esta sura en el que los hermanos regresan ante Jacob con una noticia en la que eran verdaderamente veraces; con todo, él sigue sin creerles, y ellos mismos quedan velados ante la verdad de lo que estaba sucediendo en gran parte debido a sus propias acciones (véanse vv. 81–83); véanse también 12:5c; 12:18c.
Versículo 18
وَجَآءُو عَلَىٰ قَمِيصِهِۦ بِدَمٍۢ كَذِبٍۢ ۚ قَالَ بَلْ سَوَّلَتْ لَكُمْ أَنفُسُكُمْ أَمْرًۭا ۖ فَصَبْرٌۭ جَمِيلٌۭ ۖ وَٱللَّهُ ٱلْمُسْتَعَانُ عَلَىٰ مَا تَصِفُونَ ﴿١٨﴾
waŷāʾū ʿalā qamīṣihī bidamin kadhibin qāla bal sawwalat lakum anfusukum amran faṣabrun ŷamīlun wallāhu l-mustaʿānu ʿalā mā taṣifūn
Y trajeron su túnica con sangre falsa. Dijo: «¡No! Vuestras almas os han seducido en este asunto. ¡Hermosa paciencia! Y es a Dios a Quien se pide auxilio frente a lo que describís».
18Los hermanos tenían la túnica de José desde el momento en que se la habían arrancado antes de arrojarlo al pozo (véase 12:15c); cf. Génesis 37:3, que dice que Jacob amaba tanto a José que le hizo «una túnica de mangas largas» o «una túnica de muchos colores». Antes de regresar ante Jacob por la noche, salpicaron sangre falsa sobre la túnica, procedente de un cabrito o de un cordero que sacrificaron para tal fin (IṬ; cf. Génesis 37:31, donde es la sangre de un cabrito). La respuesta de Jacob: ¡No! Vuestras almas os han seducido, indica que se habían convencido a sí mismos de que sus actos no eran graves (Aj), pero que él no les creía (Ṭb). Jacob también preguntó a sus hijos por qué la túnica no presentaba ningún indicio de que un depredador hubiera atacado a José, puesto que si un lobo hubiera devorado a José, su túnica habría quedado completamente desgarrada por las garras y dientes del animal (IṬ, Ṭ).
Al oír la flagrante mentira de los hermanos y ver su prueba falsa, Jacob exclamó: ¡Hermosa paciencia!, lo cual alude a una clase de paciencia que hace que uno no se queje a nadie excepto a Dios; véanse el v. 86 y 70:5c. Algunos lo interpretan en el sentido de: «[Mi paciencia es/será] una hermosa paciencia» (Ṭ). Así, ¡Hermosa paciencia! es una expresión empleada en momentos de extrema aflicción para hallar solaz en el hecho de que la paciencia triunfará al final y de que la dificultad terminará pasando. Y es a Dios a Quien se pide auxilio frente a lo que describís significa que Jacob busca el Auxilio de Dios para sobrellevar la mentira que sus hijos le estaban contando acerca de la muerte de José (Aj); para una declaración casi idéntica, véase 21:112. Cf. v. 83. Las palabras de Jacob relativas a las almas de los hermanos y a su propia paciencia se repiten en el v. 83.
Versículo 19–20
وَجَآءَتْ سَيَّارَةٌۭ فَأَرْسَلُوا۟ وَارِدَهُمْ فَأَدْلَىٰ دَلْوَهُۥ ۖ قَالَ يَٰبُشْرَىٰ هَٰذَا غُلَٰمٌۭ ۚ وَأَسَرُّوهُ بِضَٰعَةًۭ ۚ وَٱللَّهُ عَلِيمٌۢ بِمَا يَعْمَلُونَ ﴿١٩﴾ وَشَرَوْهُ بِثَمَنٍۭ بَخْسٍۢ دَرَٰهِمَ مَعْدُودَةٍۢ وَكَانُوا۟ فِيهِ مِنَ ٱلزَّٰهِدِينَ ﴿٢٠﴾
waŷāʾat sayyāratun faʾarsalū wāridahum faʾadlā dalwahū qāla yābushrā hādhā ghulāmun waʾasarrūhu biḍāʿatan wallāhu ʿalīmum bimā yaʿmalūn · washarawhu bithamamim bakhsin darāhima maʿdūdatin wakānū fīhi mina z-zāhidīn
Y luego llegó una caravana y enviaron a su aguador, quien bajó su cubo. Dijo: «¡Albricias! ¡Aquí hay un muchacho!». Y lo ocultaron como mercancía. Y Dios bien sabía lo que hacían.
Y lo vendieron por un precio vil, unos pocos dírhams, pues no lo tenían en gran aprecio.
19–20La tradición registra que José llevaba tres días en el pozo cuando llegó una caravana procedente de Madián en camino hacia Egipto (IK), una caravana que se había extraviado y que encontró el pozo de manera fortuita (Bg, My). La gente de la caravana acampó cerca del pozo y enviaron a su aguador para sacar agua de él. Cuando bajó su cubo, José se asió a su soga y salió del pozo (Bg). Presentaron a José como mercancía (Ṭ); es decir, dijeron que lo tomaban como esclavo. José consintió por temor a que lo mataran si se oponía a sus deseos (JJ). Pasaron a vender a José en Egipto (Bg, IK) por un precio vil, lo cual es entendido por algunos en el sentido de que era una persona libre que había sido tomada ilícitamente como esclavo (R): precio vil significa también que cualquier precio habría sido «vil». No lo tenían en gran aprecio significa que no le concedían gran importancia, considerándolo meramente «bienes de desecho», o que no deseaban conservarlo por temor a que el legítimo dueño de José (según ellos imaginaban) viniera y lo reclamara (R).
Versículo 21–22
وَقَالَ ٱلَّذِى ٱشْتَرَىٰهُ مِن مِّصْرَ لِٱمْرَأَتِهِۦٓ أَكْرِمِى مَثْوَىٰهُ عَسَىٰٓ أَن يَنفَعَنَآ أَوْ نَتَّخِذَهُۥ وَلَدًۭا ۚ وَكَذَٰلِكَ مَكَّنَّا لِيُوسُفَ فِى ٱلْأَرْضِ وَلِنُعَلِّمَهُۥ مِن تَأْوِيلِ ٱلْأَحَادِيثِ ۚ وَٱللَّهُ غَالِبٌ عَلَىٰٓ أَمْرِهِۦ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَ ٱلنَّاسِ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٢١﴾ وَلَمَّا بَلَغَ أَشُدَّهُۥٓ ءَاتَيْنَٰهُ حُكْمًۭا وَعِلْمًۭا ۚ وَكَذَٰلِكَ نَجْزِى ٱلْمُحْسِنِينَ ﴿٢٢﴾
waqāla lladhī shtarāhu mim miṣra limraʾatihī akrimī mathwāhu ʿasā an yanfaʿanā aw nattakhidhahū waladan wakadhālika makkannā liyūsufa fī l-arḍi walinuʿallimahū min taʾwīli l-aḥādīthi wallāhu ghālibun ʿalā amrihī walākinna akthara n-nāsi lā yaʿlamūn · walammā balagha ashuddahū ātaynāhu ḥukman waʿilman wakadhālika naŷzī l-muḥsinīn
Y el hombre de Egipto que lo compró dijo a su mujer: «Dale un hospedaje honroso. Puede que nos aporte algún beneficio o que lo adoptemos como hijo». Y así establecimos a José en la tierra, para que pudiéramos enseñarle la interpretación de los acontecimientos. Y Dios prevalece en Su designio, pero la mayoría de la humanidad no sabe.
Y cuando alcanzó la madurez, le dimos sabiduría y conocimiento. Así retribuimos a los virtuosos.
21–22Al igual que en la Biblia (Génesis 39:1), el hombre de Egipto que compró a José es identificado por los comentaristas como Putifar (Qiṭfīr o Iṭfīr), aludido en el Corán con el título de al-ʿAzīz, traducido en esta sura como dignatario (término empleado para cualquiera que ocupe una posición de alto rango; véanse vv. 30, 51, 78, 88; Ṭs) y a veces identificado por los comentaristas (como en Génesis 37:36) como el capitán de la guardia de Faraón (Ṭs). ʿAzīz también puede significar «rey» (IK, Ṭ), pero, además, denota a alguien o algo que es grandioso, poderoso, estimado u honorable; de ahí que pueda referirse a una posición excelsa o importante. Dado que esta sura habla asimismo de un rey (vv. 43, 50, 54, 76), ʿazīz denotaría a un funcionario poderoso, que es lo que Putifar era y lo que José llegaría a ser. Otras fuentes islámicas afirman que Putifar supervisaba el tesoro de Egipto (Aj, R, Ṭs, Z), lo cual tal vez se derive del hecho de que cuando a José se le llama más adelante al-ʿAzīz, su función es la de custodio de los almacenes del reino (véanse vv. 78, 88). El nombre de su mujer en las fuentes islámicas a veces se da como Rāʿīl o, más habitualmente, Zulayjā (AJ, R, Ṭs), aunque ella no es nombrada en el Corán. Se dice que Putifar compró a José en el mercado (Kl), después de haber quedado impresionado por la belleza interior de José (My). Instruyó entonces a Zulayjā para que diera a José un hospedaje honroso, en otras palabras, para que dispusiera una morada hermosa y digna para José en su hogar (Bḍ, Z).
Puede que nos aporte algún beneficio o que lo adoptemos como hijo son las mismas palabras pronunciadas ante Faraón por su esposa en relación con el infante Moisés; véase 28:9. Putifar propuso que adoptasen a José como hijo porque no tenían hijos (Ṭs) y eran incapaces de tenerlos (Bḍ, JJ). Y así establecimos a José en la tierra (tierra en el sentido de Egipto; IK) se refiere a las acciones de Dios al salvar a José de la muerte, sacarlo del pozo y situarlo en la casa de Putifar (cf. Génesis 39:2–6; Bg); véase también el v. 56. Para que pudiéramos enseñarle la interpretación de los acontecimientos se refiere a que Dios enseñó a José la interpretación de los sueños que vaticinaban acontecimientos (véanse vv. 6, 36–37, 41, 43–49; Bg); este don fue el medio primordial por el cual alcanzaría la preeminencia en la sociedad egipcia (véanse vv. 54–56). Dios prevalece en Su designio se entiende en el sentido de que, aunque los hermanos de José quisieron que permaneciera en el pozo, Dios quiso elevarlo a un rango de proximidad al rey (Qu). La mayoría de la humanidad no sabe aparece otras dos veces en esta sura (vv. 40, 68) y en 7:187; 16:38; 30:6, 30; 34:28, 36; 40:57; 45:26.
Le dimos sabiduría, esto es, la profecía o la capacidad de juzgar entre las personas con justicia (Aj), y conocimiento, es decir, el conocimiento de la interpretación de los sueños y de los acontecimientos futuros o el conocimiento de los misterios y de la debida etiqueta de servidumbre hacia Dios (Aj). Así retribuimos a los virtuosos aparece también literalmente en 6:84 y 28:14; véase también 5:85. Virtuosos se emplea en relación con José numerosas veces en esta sura; véanse vv. 36, 56, 78, 90; 12:36c.
Versículo 23
وَرَٰوَدَتْهُ ٱلَّتِى هُوَ فِى بَيْتِهَا عَن نَّفْسِهِۦ وَغَلَّقَتِ ٱلْأَبْوَٰبَ وَقَالَتْ هَيْتَ لَكَ ۚ قَالَ مَعَاذَ ٱللَّهِ ۖ إِنَّهُۥ رَبِّىٓ أَحْسَنَ مَثْوَاىَ ۖ إِنَّهُۥ لَا يُفْلِحُ ٱلظَّٰلِمُونَ ﴿٢٣﴾
warāwadathu llatī huwa fī baytihā ʿan nafsihī waghallaqati l-abwāba waqālat hayta laka qāla maʿādha llāhi innahū rabbī aḥsana mathwāya innahū lā yufliḥu ẓ-ẓālimūn
Pero aquella en cuya casa se hospedaba intentó seducirlo contra su voluntad. Cerró con cerrojo las puertas y dijo: «¡Ven aquí!». Dijo él: «¡Dios sea mi refugio! En verdad Él es mi señor y ha hecho hermoso mi hospedaje. ¡Ciertamente los malhechores no prosperarán!»
23Se relata que el Profeta dijo que a José se le concedió la mitad de la belleza, lo cual comúnmente se ha interpretado en el sentido de que se le otorgó la mitad de toda la belleza del mundo (cf. Génesis 39:7). La esposa de Putifar, Zulayjā, a quien su esposo había encomendado atender las necesidades de José mientras este era huésped en su casa, se enamoró de él a causa de su excepcional belleza física (IK). Su belleza era tal que la impulsó a desearlo sexualmente (R), e intentó seducirlo contra su voluntad, es decir, seducirlo (IK). La objeción de José: Él es mi señor y ha hecho hermoso mi hospedaje, puede ser una referencia a Putifar (Kl, Q, Ṭs), quien en el v. 21 ordena a Zulayjā dar a José un hospedaje honroso (N, Z). Según esta lectura, la declaración de José equivale a decir: «Putifar me ha honrado, y no lo traicionaré» (Q; cf. Génesis 39:8–10). Alternativamente, la referencia puede ser a Dios (Bg, Kl, Qu); según esta lectura, significaría: «Él, Altísimo, es mi verdadero Señor y es Quien me salvó del pozo y me concedió una alta consideración en el corazón del ʿAzīz, de modo que me proporcionó un hospedaje honroso. Por consiguiente, no es propio que tenga la audacia de desobedecerle» (Qu).
Versículo 24
وَلَقَدْ هَمَّتْ بِهِۦ ۖ وَهَمَّ بِهَا لَوْلَآ أَن رَّءَا بُرْهَٰنَ رَبِّهِۦ ۚ كَذَٰلِكَ لِنَصْرِفَ عَنْهُ ٱلسُّوٓءَ وَٱلْفَحْشَآءَ ۚ إِنَّهُۥ مِنْ عِبَادِنَا ٱلْمُخْلَصِينَ ﴿٢٤﴾
walaqad hammat bihī wahamma bihā lawlā ar raʾā burhāna rabbihī kadhālika linaṣrifa ʿanhu s-sūʾa wal-faḥshāʾa innahū min ʿibādinā l-mukhlaṣīn
En verdad ella se inclinó hacia él, y él se habría inclinado hacia ella de no haber visto la prueba de su Señor. Así fue, para que apartáramos de él el mal y la obscenidad. En verdad él era de Nuestros siervos sinceros.
24La mayoría de los comentaristas mencionan que José deseó a Zulayjā tal como ella le deseó a él, pero él no actuó según su deseo; para él fue un sentimiento pasajero que surgió en su corazón y no le dio curso. Por el contrario, se volvió de inmediato hacia Dios y descartó el pensamiento de atracción hacia ella tan pronto como hubo visto la prueba de su Señor (Kl). Al-Rāzī compara este relato con las personas rectas que, mientras ayunan durante el verano, ven agua de rosas con hielo; se sentirían naturalmente inclinadas a beberla, pero, dada su fiel observancia de la ley religiosa, no lo hacen.
Un incidente ampliamente transmitido explica qué se entiende por el hecho de que José viera la prueba de su Señor. Zulayjā, que adoraba ídolos, había cubierto un ídolo en la estancia. Cuando José le preguntó por qué había hecho eso, ella respondió diciendo que le daba vergüenza pecar ante el ídolo. Al oír este relato, José preguntó cómo podía avergonzarse ante un ídolo, que no puede ni ver ni oír, pero no se avergonzaba ante Dios, Quien Todo lo Oye y Todo lo Ve (My). Este intercambio llevó a José a contemplar su propia situación ante Dios, y esta toma de conciencia le sirvió de prueba (My, Q). Alternativamente, se dice que la prueba fue que el arcángel Gabriel se apareció ante José (R). Para apartar de él el mal se refiere a evitar que fuera desleal a Putifar (IJ, JJ) o que tuviera un deseo sexual profundamente arraigado (shahwah) por la esposa de Putifar (Q); la indecencia se refiere al acto sexual ilícito (JJ).
Versículo 25
وَٱسْتَبَقَا ٱلْبَابَ وَقَدَّتْ قَمِيصَهُۥ مِن دُبُرٍۢ وَأَلْفَيَا سَيِّدَهَا لَدَا ٱلْبَابِ ۚ قَالَتْ مَا جَزَآءُ مَنْ أَرَادَ بِأَهْلِكَ سُوٓءًا إِلَّآ أَن يُسْجَنَ أَوْ عَذَابٌ أَلِيمٌۭ ﴿٢٥﴾
waistabaqā l-bāba waqaddat qamīṣahū min duburin waʾalfayā sayyidahā ladā l-bābi qālat mā ŷazāʾu man arāda biʾahlika sūʾan illā an yusŷana aw ʿadhābun alīm
Y ambos corrieron hacia la puerta, y ella le rasgó la túnica por detrás. Y encontraron al amo de ella junto a la puerta. Dijo ella: «¿Cuál es la retribución para quien desea el mal para tu mujer, sino que sea encarcelado o sufra un doloroso castigo?»
25José intentó huir de Zulayjā y se dirigió a la puerta; ella corrió tras él (JJ), rasgando su camisa por detrás en su intento de impedirle escapar (Kl; cf. Génesis 39:11–12). Cuando se encontraron con Putifar a la puerta, Zulayjā buscó exculparse haciendo parecer como si ella fuera la víctima que huía de José (Bḍ). Aunque Zulayjā estaba enamorada de José, su amor por él aún no era completo ni sincero, pues mintió a Putifar para salvarse a sí misma, aun cuando ello implicara acusar a José de un acto que él no había cometido (My), a saber, pretender el mal contra ella, lo cual alude a relaciones sexuales ilícitas (Āl); para una discusión sobre la progresión del amor de Zulayjā, véase 12:51c. También se dice que con su pregunta a Putifar, que en realidad era una sugerencia (Āl, Bḍ), Zulayjā buscó incitar los celos y la cólera de Putifar a fin de vengarse de José por no haber acedido a sus deseos (Aj; cf. Génesis 39:13–19). Algunos comentaristas, especialmente los sufíes, mencionan que el amor de Zulayjā por José era tan grande que la cegaba a cualquier otra consideración.
Versículo 26–27
قَالَ هِىَ رَٰوَدَتْنِى عَن نَّفْسِى ۚ وَشَهِدَ شَاهِدٌۭ مِّنْ أَهْلِهَآ إِن كَانَ قَمِيصُهُۥ قُدَّ مِن قُبُلٍۢ فَصَدَقَتْ وَهُوَ مِنَ ٱلْكَٰذِبِينَ ﴿٢٦﴾ وَإِن كَانَ قَمِيصُهُۥ قُدَّ مِن دُبُرٍۢ فَكَذَبَتْ وَهُوَ مِنَ ٱلصَّٰدِقِينَ ﴿٢٧﴾
qāla hiya rāwadatnī ʿan nafsī washahida shāhidum min ahlihā in kāna qamīṣuhū qudda min qubulin faṣadaqat wahuwa mina l-kādhibīn · waʾin kāna qamīṣuhū qudda min duburin fakadhabat wahuwa mina ṣ-ṣādiqīn
Dijo él: «Fue ella quien intentó seducirme contra mi voluntad». Y un testigo de la gente de ella atestiguó: «Si su túnica está desgarrada por delante, ella ha dicho la verdad y él es de los mentirosos.
Pero si su túnica está desgarrada por detrás, ella ha mentido y él es de los veraces».
26–27Las palabras de José en su defensa significan: «Ella quiso cometer una indecencia conmigo, pero yo me negué y huí» (Bg). Un testigo de su propia gente se refiere, según muchas fuentes tradicionales, a uno de los primos paternos de Zulayjā que era un hombre sabio (R). Si la camisa estuviese rasgada por delante, indicaría que Zulayjā decía la verdad, porque significaría que Zulayjā luchó para defenderse de José (Kl). Que la camisa estuviese rasgada por detrás indica que José decía la verdad, porque significa que Zulayjā persiguió a José y se agarró a su camisa por la espalda para impedir que escapase (Kl).
Versículo 28
فَلَمَّا رَءَا قَمِيصَهُۥ قُدَّ مِن دُبُرٍۢ قَالَ إِنَّهُۥ مِن كَيْدِكُنَّ ۖ إِنَّ كَيْدَكُنَّ عَظِيمٌۭ ﴿٢٨﴾
falammā raʾā qamīṣahū qudda min duburin qāla innahū min kaydikunna inna kaydakunna ʿaẓīm
Así, cuando vio que su túnica estaba desgarrada por detrás, dijo: «En verdad esto es parte de vuestras maquinaciones de mujeres; ¡vuestras maquinaciones son ciertamente formidables!
28Él en él vio puede referirse a Putifar o al hombre sabio de la familia de Zulayjā (Q). Si se refiere a Putifar, entonces su declaración En verdad, esto es parte de vuestras estratagemas de mujeres sería una respuesta a la mentira de Zulayjā hacia él en el v. 25: ¿Cuál es la retribución de quien desea el mal para tu mujer? (Q).
Versículo 29
يُوسُفُ أَعْرِضْ عَنْ هَٰذَا ۚ وَٱسْتَغْفِرِى لِذَنۢبِكِ ۖ إِنَّكِ كُنتِ مِنَ ٱلْخَاطِـِٔينَ ﴿٢٩﴾
yūsufu aʿriḍ ʿan hādhā wastaghfirī lidhambiki innaki kunti mina l-khāṭiʾīn
¡José, apártate de esto! Y tú, pide perdón por tu pecado. En verdad eras de las culpables».
29Aquí algunos entienden que quien habla es el hombre sabio de la familia de Zulayjā (Q). Su consejo a José de desentiéndete de esto significa que José no debe mencionar este incidente a nadie y debe ocultar sus detalles (Q, Z), no sea que se haga público (JJ) y presumiblemente sirva de base para muchas especulaciones y habladurías. No obstante, la noticia de este acontecimiento se difundió, como se indica en el v. 30.
Versículo 30
۞ وَقَالَ نِسْوَةٌۭ فِى ٱلْمَدِينَةِ ٱمْرَأَتُ ٱلْعَزِيزِ تُرَٰوِدُ فَتَىٰهَا عَن نَّفْسِهِۦ ۖ قَدْ شَغَفَهَا حُبًّا ۖ إِنَّا لَنَرَىٰهَا فِى ضَلَٰلٍۢ مُّبِينٍۢ ﴿٣٠﴾
waqāla niswatun fī l-madīnati mraʾatu l-ʿazīzi turāwidu fatāhā ʿan nafsihī qad shaghafahā ḥubban innā lanarāhā fī ḍalālim mubīn
Y algunas mujeres de la ciudad dijeron: «¡La mujer del dignatario intenta seducir a su muchacho contra su voluntad! Él la ha colmado de un amor apasionado. En verdad consideramos que está en un extravío manifiesto».
30A medida que las noticias de lo acontecido entre José y Zulayjā se difundían por todo Egipto, algunas de las esposas de los notables comenzaron a criticar y censurar a Zulayjā por su intento de seducir a José (IK). Él la ha colmado de un amor apasionado significa que el amor de Zulayjā por José había alcanzado los rincones más profundos de su corazón (My) y se había vuelto absorbente (R). Al igual que los hermanos que acusaron a Jacob en el v. 8 de estar en un extravío evidente debido a su intenso amor por José, las mujeres consideraban que Zulayjā estaba en un extravío evidente a causa de su apasionado amor por él (R).
Versículo 31
فَلَمَّا سَمِعَتْ بِمَكْرِهِنَّ أَرْسَلَتْ إِلَيْهِنَّ وَأَعْتَدَتْ لَهُنَّ مُتَّكَـًۭٔا وَءَاتَتْ كُلَّ وَٰحِدَةٍۢ مِّنْهُنَّ سِكِّينًۭا وَقَالَتِ ٱخْرُجْ عَلَيْهِنَّ ۖ فَلَمَّا رَأَيْنَهُۥٓ أَكْبَرْنَهُۥ وَقَطَّعْنَ أَيْدِيَهُنَّ وَقُلْنَ حَٰشَ لِلَّهِ مَا هَٰذَا بَشَرًا إِنْ هَٰذَآ إِلَّا مَلَكٌۭ كَرِيمٌۭ ﴿٣١﴾
falammā samiʿat bimakrihinna arsalat ilayhinna waʾaʿtadat lahunna muttakaʾ waʾātat kulla wāḥidatim minhunna sikkīnan waqālati khruŷ ʿalayhinna falammā raʾaynahū akbarnahū waqaṭṭaʿna aydiyahunna waqulna ḥāsha lillāhi mā hādhā basharan in hādhā illā malakun karīm
Y cuando oyó sus murmuraciones, mandó a llamarlas, preparó para ellas un banquete y dio a cada una de ellas un cuchillo. Y dijo [a José]: «¡Sal ante ellas!». Y cuando lo vieron, se quedaron tan maravilladas ante él que se cortaron las manos y dijeron: «¡Dios sea loado! Esto no es un ser humano. ¡Esto no es sino un ángel noble!»
31Las habladurías entre las esposas de los notables de Egipto sobre Zulayjā y José se denominan maquinaciones porque se llevaban a cabo en secreto (Kl) y equivalían, por tanto, a murmuraciones. Al-Rāzī observa que las conversaciones de las mujeres aquí se llaman maquinaciones porque ellas mismas deseaban contemplar a José y sabían que sus murmuraciones obligarían a Zulayjā a permitirles hacerlo para exculparse de todo reproche. Se dice que Zulayjā invitó a cuarenta mujeres en total, cinco de las cuales estaban implicadas en las habladurías (Bg, N). Se sentaron juntas y ella entregó a cada una de ellas algunos cidros y un cuchillo y les dijo que cortasen la fruta, invitando a José a entrar en la estancia al mismo tiempo (Qm). Cuando vieron a José, «los rayos de su belleza iluminaron sus templos interiores» (My), y se cortaron las manos en lugar de la fruta, al caer en un estado de total desconcierto y perder la consciencia ordinaria de sí mismas (My).
Aquí ¡Alabado sea Dios! [o ¡Dios nos libre!] se concibe como una expresión de asombro ante el Poder creador de Dios, en este caso por haber creado a alguien como José (Kl). Al asemejar a José a un ángel noble, las mujeres buscaron expresar su absoluto asombro ante su belleza celestial e inigualable. Fue también su modo de reconocer que José no había cometido ningún acto de lascivia con Zulayjā, pues vieron en él su pureza interior. Su contemplación de él les dejó claro que él estaba, como un ángel, libre de las pasiones ordinarias que caracterizan la condición humana (R).
Versículo 32
قَالَتْ فَذَٰلِكُنَّ ٱلَّذِى لُمْتُنَّنِى فِيهِ ۖ وَلَقَدْ رَٰوَدتُّهُۥ عَن نَّفْسِهِۦ فَٱسْتَعْصَمَ ۖ وَلَئِن لَّمْ يَفْعَلْ مَآ ءَامُرُهُۥ لَيُسْجَنَنَّ وَلَيَكُونًۭا مِّنَ ٱلصَّٰغِرِينَ ﴿٣٢﴾
qālat fadhālikunna lladhī lumtunnanī fīhi walaqad rāwadttuhū ʿan nafsihī fastaʿṣama walaʾil lam yafʿal mā āmuruhū layusŷananna walayakūnam mina ṣ-ṣāghirīn
Dijo ella: «Este es aquel por cuya causa me censurabais. En verdad intenté seducirlo contra su voluntad, pero él se mantuvo casto. Y si no hace lo que le ordeno, ciertamente será encarcelado y estará entre los humillados».
32La declaración de Zulayjā: Este es por quien me censurabais, sugiere que, puesto que las mujeres ni siquiera pudieron soportar la vista de José un solo instante sin perder el juicio, a ella no se la podía culpar por lo que hizo, ya que él estaba en su presencia día y noche (Ṭs). Al hacerlo, admitió su «falta» y la inocencia de José. Si no hace lo que le ordeno se refiere a su orden inicial dada a José de acostarse con ella; véase 12:23c.
Versículo 33
قَالَ رَبِّ ٱلسِّجْنُ أَحَبُّ إِلَىَّ مِمَّا يَدْعُونَنِىٓ إِلَيْهِ ۖ وَإِلَّا تَصْرِفْ عَنِّى كَيْدَهُنَّ أَصْبُ إِلَيْهِنَّ وَأَكُن مِّنَ ٱلْجَٰهِلِينَ ﴿٣٣﴾
qāla rabbi s-siŷnu aḥabbu ilayya mimmā yadʿūnanī ilayhi waʾillā taṣrif ʿannī kaydahunna aṣbu ilayhinna waʾakum mina l-ŷāhilīn
Dijo él: «¡Señor mío! La prisión me es más querida que aquello a lo que me llaman. Y si no apartas de mí sus maquinaciones, me inclinaré hacia ellas y seré de los ignorantes».
33Se dice que cuando las mujeres oyeron el ultimátum de Zulayjā a José, la respaldaron, diciéndole que no tenía más opción que obedecer su orden, no fuera a ser arrojado a prisión (R). La preferencia de José por la prisión frente a aquello a lo que las mujeres le incitaban significa que prefirió la otra vida a los placeres efímeros de esta vida; sucumbir a la insinuación de las mujeres implicaría placer en esta vida, pero castigo en la otra, mientras que entrar en prisión conllevaría incomodidad en esta vida, pero gran felicidad en la otra (R), pues renunciaba a un amor humano que era real pero ilícito por Amor a Dios. José se volvió hacia Dios con humildad (Kl) y pidió Su Auxilio, pues sabía que sólo Dios podía salvarle de su difícil situación, y no sus propios esfuerzos (Qu).
Versículo 34
فَٱسْتَجَابَ لَهُۥ رَبُّهُۥ فَصَرَفَ عَنْهُ كَيْدَهُنَّ ۚ إِنَّهُۥ هُوَ ٱلسَّمِيعُ ٱلْعَلِيمُ ﴿٣٤﴾
faistaŷāba lahū rabbuhū faṣarafa ʿanhu kaydahunna innahū huwa s-samīʿu l-ʿalīm
Así que su Señor le respondió y apartó de él las maquinaciones de ellas. En verdad Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe.
34Dios respondió a José y apartó de él sus estratagemas fortaleciendo de tal modo su capacidad de resistir a las mujeres que aceptó gustoso las penurias de la prisión (Aj). La conexión entre la súplica y la Respuesta de Dios se establece en otros pasajes del Corán, como en 40:60: Invocadme y os responderé.
Versículo 35
ثُمَّ بَدَا لَهُم مِّنۢ بَعْدِ مَا رَأَوُا۟ ٱلْءَايَٰتِ لَيَسْجُنُنَّهُۥ حَتَّىٰ حِينٍۢ ﴿٣٥﴾
thumma badā lahum mim baʿdi mā raʾawu l-āyāti layasŷununnahū ḥattā ḥīn
Luego les pareció bien, después de haber visto los signos, que debían encarcelarlo por un tiempo.
35Les pareció se refiere a la familia de Putifar y Zulayjā o a aquellos miembros del séquito de Putifar a quienes consultó sobre este asunto (Kl); las señales alude a los indicios de la inocencia de José (JJ, Kl). La decisión de encarcelar a José durante un tiempo fue una medida temporal hasta que las habladurías sobre lo acontecido entre José y Zulayjā hubiesen amainado (JJ; cf. Génesis 39:20).
Versículo 36
وَدَخَلَ مَعَهُ ٱلسِّجْنَ فَتَيَانِ ۖ قَالَ أَحَدُهُمَآ إِنِّىٓ أَرَىٰنِىٓ أَعْصِرُ خَمْرًۭا ۖ وَقَالَ ٱلْءَاخَرُ إِنِّىٓ أَرَىٰنِىٓ أَحْمِلُ فَوْقَ رَأْسِى خُبْزًۭا تَأْكُلُ ٱلطَّيْرُ مِنْهُ ۖ نَبِّئْنَا بِتَأْوِيلِهِۦٓ ۖ إِنَّا نَرَىٰكَ مِنَ ٱلْمُحْسِنِينَ ﴿٣٦﴾
wadakhala maʿahu s-siŷna fatayāni qāla aḥaduhumā innī arānī aʿṣiru khamran waqāla l-ākharu innī arānī aḥmilu fawqa raʾsī khubzan taʾkulu ṭ-ṭayru minhu nabbiʾnā bitaʾwīlihī innā narāka mina l-muḥsinīn
Y entraron con él en la prisión dos jóvenes. Uno de ellos dijo: «En verdad me vi [en un sueño] prensando vino». El otro dijo: «En verdad me vi [en un sueño] llevando pan sobre mi cabeza, del que comían las aves». «Infórmanos de su interpretación. En verdad vemos que eres de los virtuosos».
36La mayoría de los comentarios señalan que los dos jóvenes que estaban en prisión con José eran servidores del rey de Egipto. Uno de ellos era su panadero (Ṭ) y el otro su copero (JJ, Ṭ). El panadero había tramado envenenar al rey. Fue capturado y encarcelado, y el copero fue encarcelado también, pues el rey pensó que había ayudado al panadero en el intento de matarle (R, Ṭ; cf. Génesis 40:1–3). El joven que había soñado con el vino era el copero, y el joven que había soñado con el pan era el panadero (Bg; para sus sueños tal como se narran en el Génesis, véase 40:9–11, 16–17). Según se relata, pidieron a José que interpretase sus sueños porque le habían visto interpretar los sueños de otras personas (JJ). Al-Rāzī transmite que, al ver el virtuoso carácter de José y su bondadoso comportamiento hacia los demás compañeros de prisión, así como sus devotas prácticas religiosas, el panadero y el copero concluyeron que él estaba entre los virtuosos, en cuya interpretación de los sueños se podía por ende confiar (cf. Génesis 40:6–8). Para la interpretación de José de estos dos sueños, véase el v. 41.
Versículo 37–38
قَالَ لَا يَأْتِيكُمَا طَعَامٌۭ تُرْزَقَانِهِۦٓ إِلَّا نَبَّأْتُكُمَا بِتَأْوِيلِهِۦ قَبْلَ أَن يَأْتِيَكُمَا ۚ ذَٰلِكُمَا مِمَّا عَلَّمَنِى رَبِّىٓ ۚ إِنِّى تَرَكْتُ مِلَّةَ قَوْمٍۢ لَّا يُؤْمِنُونَ بِٱللَّهِ وَهُم بِٱلْءَاخِرَةِ هُمْ كَٰفِرُونَ ﴿٣٧﴾ وَٱتَّبَعْتُ مِلَّةَ ءَابَآءِىٓ إِبْرَٰهِيمَ وَإِسْحَٰقَ وَيَعْقُوبَ ۚ مَا كَانَ لَنَآ أَن نُّشْرِكَ بِٱللَّهِ مِن شَىْءٍۢ ۚ ذَٰلِكَ مِن فَضْلِ ٱللَّهِ عَلَيْنَا وَعَلَى ٱلنَّاسِ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَ ٱلنَّاسِ لَا يَشْكُرُونَ ﴿٣٨﴾
qāla lā yaʾtīkumā ṭaʿāmun turzaqānihī illā nabbaʾtukumā bitaʾwīlihī qabla an yaʾtiyakumā dhālikumā mimmā ʿallamanī rabbī innī taraktu millata qawmil lā yuʾminūna billāhi wahum bil-ākhirati hum kāfirūn · waittabaʿtu millata ābāʾī ibrāhīma waʾisḥāqa wayaʿqūba mā kāna lanā an nushrika billāhi min shayʾin dhālika min faḍli llāhi ʿalaynā waʿalā n-nāsi walākinna akthara n-nāsi lā yashkurūn
Dijo: «No os llegará alimento alguno con el que seáis provistos sin que os informe de su interpretación antes de que llegue. Esto forma parte de lo que mi Señor me ha enseñado. He abandonado el credo de un pueblo que no cree en Dios, y que no cree en el Más Allá.
Y sigo el credo de mis antepasados: Abraham, Isaac y Jacob. No nos corresponde asociar copartícipe alguno a Dios. Eso forma parte del favor que Dios nos ha concedido a nosotros y a la humanidad, pero la mayoría de la humanidad no da gracias.
37–38Al hablar de la comida con la que seáis provistos, José alude a los sueños que los jóvenes en prisión pudieran tener durante el sueño, los cuales les asegura que podrá interpretar antes de que se actualicen como acontecimientos en su estado de vigilia (Aj, JJ; cf. Génesis 40:8). Sobre el hecho de que a José se le enseñara la capacidad de interpretar sueños, véase 12:6c. Algunos interpretan este aleya en el sentido de que Dios le enseñó estas cosas porque rechazó el credo de un pueblo que no cree en Dios (Bḍ). Alternativamente, el aleya puede entenderse en el sentido de que José hizo mención de su conocimiento concedido por Dios y de su fe como medio para invitar a los jóvenes a creer en la Unicidad de Dios (Aj).
Eso en Eso forma parte del favor que Dios nos ha concedido es una referencia a la afirmación de la Unicidad de Dios (JJ) o una alusión al hecho declarado por José cuando dijo: No nos corresponde atribuir partícipe alguno a Dios (R), lo que significa: «La no atribución de partícipes a Dios forma parte de los favores que Dios ha concedido». Para la idea de que la mayoría son ingratos, véanse 2:243; 10:60; 27:73; 40:61; 10:59–60c.
Versículo 39–40
يَٰصَىٰحِبَىِ ٱلسِّجْنِ ءَأَرْبَابٌۭ مُّتَفَرِّقُونَ خَيْرٌ أَمِ ٱللَّهُ ٱلْوَٰحِدُ ٱلْقَهَّارُ ﴿٣٩﴾ مَا تَعْبُدُونَ مِن دُونِهِۦٓ إِلَّآ أَسْمَآءًۭ سَمَّيْتُمُوهَآ أَنتُمْ وَءَابَآؤُكُم مَّآ أَنزَلَ ٱللَّهُ بِهَا مِن سُلْطَٰنٍ ۚ إِنِ ٱلْحُكْمُ إِلَّا لِلَّهِ ۚ أَمَرَ أَلَّا تَعْبُدُوٓا۟ إِلَّآ إِيَّاهُ ۚ ذَٰلِكَ ٱلدِّينُ ٱلْقَيِّمُ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَ ٱلنَّاسِ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٤٠﴾
yāṣāḥibayi s-siŷni aʾarbābum mutafarriqūna khayrun ami llāhu l-wāḥidu l-qahhār · mā taʿbudūna min dūnihī illā asmāʾan sammaytumūhā antum waʾābāʾukum mā anzala llāhu bihā min sulṭānin ini l-ḥukmu illā lillāhi amara allā taʿbudū illā iyyāhu dhālika d-dīnu l-qayyimu walākinna akthara n-nāsi lā yaʿlamūn
¡Oh, compañeros míos de prisión! ¿Acaso son mejores diversos señores, o Dios, el Único, el Supremo?
No adoráis en lugar de Él sino nombres que habéis dado —vosotros y vuestros padres— para los cuales Dios no ha hecho descender autoridad alguna. El juicio no pertenece sino a Dios solo. Él ha ordenado que no adoréis a nadie salvo a Él. Esa es la religión recta, pero la mayoría de la humanidad no sabe.
39–40Tras haber establecido la importancia de la profecía en el v. 38, el v. 39 busca asentar el fundamento de la profecía, a saber, su Origen Divino (R). La mayoría de los profetas se enfrentaron a la realidad de la adoración por parte de la gente de falsas divinidades, y este fue también el caso de José. Por ello el v. 39 comienza con una demostración de la futilidad de tomar dioses junto a Dios (R). La pregunta retórica ¿Acaso amos diversos son mejores, o Dios, el Único, el Dominante Supremo? alude a la enseñanza coránica de que si hubiese más de un dios, el orden cósmico contendría fisuras y se arruinaría, mientras que el Ser del Dios Único, que es la Fuente de toda realidad, hace posible el orden y la belleza en el cosmos (R), como en 21:22: Si hubiera en ellos otros dioses aparte de Dios, ciertamente se habrían corrompido (R).
Tras establecer la necesidad, tanto lógica como ontológica, de la Unicidad de Dios, el v. 40 llama luego la atención sobre la necesidad de adorar al único Dios verdadero y no a los falsos dioses divinizados por los pueblos idólatras. Para la insistencia del Corán en que los falsos dioses no son más que los nombres que se les asignaron, véanse 7:71; 53:23. La Orden de Dios de que no adoréis sino a Él es análoga a 17:23: Tu Señor ha decretado que no adoréis sino a Él. Para Esa es la religión recta, pero la mayoría de la humanidad no sabe, véanse 6:161c; 30:30c.
Versículo 41
يَٰصَىٰحِبَىِ ٱلسِّجْنِ أَمَّآ أَحَدُكُمَا فَيَسْقِى رَبَّهُۥ خَمْرًۭا ۖ وَأَمَّا ٱلْءَاخَرُ فَيُصْلَبُ فَتَأْكُلُ ٱلطَّيْرُ مِن رَّأْسِهِۦ ۚ قُضِىَ ٱلْأَمْرُ ٱلَّذِى فِيهِ تَسْتَفْتِيَانِ ﴿٤١﴾
yāṣāḥibayi s-siŷni ammā aḥadukumā fayasqī rabbahū khamran waʾammā l-ākharu fayuṣlabu fataʾkulu ṭ-ṭayru mir raʾsihī quḍiya l-amru lladhī fīhi tastaftiyān
¡Oh, compañeros míos de prisión! En cuanto a uno de vosotros, servirá vino a su señor. Pero en cuanto al otro, será crucificado y las aves comerán de su cabeza. El asunto sobre el que consultabais ha sido ya decretado».
41José ofrece su interpretación de los sueños de los jóvenes: el copero sería salvado y restituido a su antigua posición (N) como escanciador de vino para el rey de Egipto (Kl; cf. Génesis 40:12–13); el panadero sería crucificado por su crimen, y tras su muerte las aves comerían de su cabeza (My; cf. Génesis 40:18–19).
Versículo 42
وَقَالَ لِلَّذِى ظَنَّ أَنَّهُۥ نَاجٍۢ مِّنْهُمَا ٱذْكُرْنِى عِندَ رَبِّكَ فَأَنسَىٰهُ ٱلشَّيْطَٰنُ ذِكْرَ رَبِّهِۦ فَلَبِثَ فِى ٱلسِّجْنِ بِضْعَ سِنِينَ ﴿٤٢﴾
waqāla lilladhī ẓanna annahū nāŷim minhumā dhkurnī ʿinda rabbika faʾansāhu sh-shayṭānu dhikra rabbihī falabitha fī s-siŷni biḍʿa sinīn
Y dijo a aquel de los dos que sabía que se salvaría: «Mencióname ante tu señor». Pero Satanás le hizo olvidar mencionarlo a su señor. Así que permaneció en prisión varios años.
42José dijo al copero que le mencionase ante el rey de Egipto (Kl; cf. Génesis 40:14–15), pero Satanás le hizo olvidar mencionarlo ante su señor; es decir, olvidó mencionar a José al rey (Kl). Por este motivo, la estancia de José en prisión se prolongó durante varios años, un total de siete años según la mayoría de los comentaristas (IK, N).
Satanás le hizo olvidar mencionarlo ante su señor también puede traducirse como «Satanás le hizo olvidar recordar a su Señor», en cuyo caso significaría que en el preciso momento en que José dijo al copero: Mencióname ante tu señor, olvidó acordarse de Dios (Kl, Q). A consecuencia de su olvido, Dios hizo que José permaneciese en prisión durante varios años. Según Ibn ʿAbbās, de haberse acordado José de Dios cuando dijo al copero que le mencionara a su señor, Dios le habría liberado de la cárcel antes (Q). Acerca de esto, se transmite que el Profeta dijo: «Dios tenga misericordia de José. De no haber sido por unas palabras que pronunció —Mencióname ante tu señor—, no habría permanecido en prisión tanto tiempo como permaneció» (Ṭ).
Versículo 43
وَقَالَ ٱلْمَلِكُ إِنِّىٓ أَرَىٰ سَبْعَ بَقَرَٰتٍۢ سِمَانٍۢ يَأْكُلُهُنَّ سَبْعٌ عِجَافٌۭ وَسَبْعَ سُنۢبُلَٰتٍ خُضْرٍۢ وَأُخَرَ يَابِسَٰتٍۢ ۖ يَٰٓأَيُّهَا ٱلْمَلَأُ أَفْتُونِى فِى رُءْيَٰىَ إِن كُنتُمْ لِلرُّءْيَا تَعْبُرُونَ ﴿٤٣﴾
waqāla l-maliku innī arā sabʿa baqarātin simānin yaʾkuluhunna sabʿun ʿiŷāfun wasabʿa sumbulātin khuḍrin waʾukhara yābisātin yāʾayyuhā l-malaʾu aftūnī fī ruʾyāya in kuntum lir-ruʾyā taʿburūn
Y el rey dijo: «En verdad veo [en un sueño] siete vacas gordas devoradas por siete flacas; y siete espigas verdes y otras secas. ¡Oh, dignatarios! Dadme vuestra opinión sobre mi visión, si es que sabéis interpretar visiones».
43La petición del rey a sus dignatarios, a saber, quienes formaban su séquito y ostentaban altos cargos en su reino (Kl), de que le diesen su parecer, significa que deseaba que le interpretasen el sueño (JJ). Por visiones aquí se entienden sueños verdaderos o verídicos (véase 12:4c). El verbo vertido como interpretar (ʿabara) en si sabéis interpretar las visiones procede de la raíz ʿ-b-r, que transmite la idea de «cruzar» de un lado al otro de algo. Con respecto a la interpretación de los sueños, el verbo derivado de esta raíz connota la noción de pasar de las formas imaginales y simbólicas de los sueños a los significados reales que simbolizan (Bḍ). Para la interpretación del sueño del rey, véanse los vv. 47–49 (cf. Génesis 41:1–8).
Versículo 44
قَالُوٓا۟ أَضْغَٰثُ أَحْلَٰمٍۢ ۖ وَمَا نَحْنُ بِتَأْوِيلِ ٱلْأَحْلَٰمِ بِعَٰلِمِينَ ﴿٤٤﴾
qālū aḍghāthu aḥlāmin wamā naḥnu bitaʾwīli l-aḥlāmi biʿālimīn
Dijeron: «¡Pesadillas confusas! ¡Y nosotros no somos expertos en la interpretación de los sueños!»
44Interpretación traduce taʾwīl, que etimológicamente transmite el sentido de reconducir algo a su origen; véanse también el v. 6c y el v. 21. En el Corán, el término tiene diversos usos, entre los cuales están la interpretación de los aleyas multivalentes, simbólicos o equívocos (mutashābih) (como en 3:7; véase también 10:39) y la explicación de sucesos cuyos significados no son inmediatamente claros (como en 18:87). En el contexto de los sueños, taʾwīl significa llegar al significado original o pretendido de un sueño. En la tradición intelectual islámica, taʾwīl pasó también a denotar más particularmente la hermenéutica espiritual o esotérica que desvela los significados internos de un aleya coránica y se contrasta a menudo con el tafsīr, que se ocupa de su significado exterior. Sin embargo, la distinción entre estos dos términos no es rígida: el título del comentario enciclopédico de al-Ṭabarī sobre el Corán utiliza la palabra taʾwīl, y no tafsīr, en su título. Para los diferentes usos y significados de taʾwīl en el Corán, véanse 3:7c; 7:53c.
Sueños traduce aḥlām, que en este aleya es un sinónimo de ruʾyā, o visión, en el v. 43. Los dignatarios describen la visión del rey como pesadillas confusas —es decir, pertenecientes a la categoría de sueños revueltos e ilusorios—, que provienen del parloteo interior del alma (nafs) o de la inspiración demoníaca y, por consiguiente, no son susceptibles de interpretación significativa (Kl), porque no hay nada en ellos que corresponda a una realidad objetiva (My). Al decir que no son diestros en el arte de la interpretación de los sueños, los dignatarios del rey podían estar refiriéndose a los sueños falsos en particular o, con mayor probabilidad, a su incapacidad para interpretar sueños en general (Kl).
Versículo 45
وَقَالَ ٱلَّذِى نَجَا مِنْهُمَا وَٱدَّكَرَ بَعْدَ أُمَّةٍ أَنَا۠ أُنَبِّئُكُم بِتَأْوِيلِهِۦ فَأَرْسِلُونِ ﴿٤٥﴾
waqāla lladhī naŷā minhumā waddakara baʿda ummatin ana unabbiʾukum bitaʾwīlihī faʾarsilūn
Entonces aquel de los dos que se había salvado, acordándose al cabo de un tiempo, dijo: «Yo os informaré de su interpretación, así que enviadme».
45El copero se acordó de las palabras de José en el v. 42 (Bg). Al cabo de un tiempo se refiere a un período de siete años (Bg), que corresponde a la duración que José pasó en prisión (véase 12:42c). El copero logró convencer al rey de que le permitiese consultar con José sobre el sueño señalando su propia experiencia con los dones de interpretación de sueños de José: cuando estaba en prisión, José interpretó el sueño del copero, y se cumplió exactamente tal como había dicho que ocurriría (My); cf. Génesis 41:9–14.
Versículo 46
يُوسُفُ أَيُّهَا ٱلصِّدِّيقُ أَفْتِنَا فِى سَبْعِ بَقَرَٰتٍۢ سِمَانٍۢ يَأْكُلُهُنَّ سَبْعٌ عِجَافٌۭ وَسَبْعِ سُنۢبُلَٰتٍ خُضْرٍۢ وَأُخَرَ يَابِسَٰتٍۢ لَّعَلِّىٓ أَرْجِعُ إِلَى ٱلنَّاسِ لَعَلَّهُمْ يَعْلَمُونَ ﴿٤٦﴾
yūsufu ayyuhā ṣ-ṣiddīqu aftinā fī sabʿi baqarātin simānin yaʾkuluhunna sabʿun ʿiŷāfun wasabʿi sumbulātin khuḍrin waʾukhara yābisātil laʿallī arŷiʿu ilā n-nāsi laʿallahum yaʿlamūn
«¡José, oh, veraz! Danos tu parecer sobre siete vacas gordas devoradas por siete flacas, y siete espigas verdes y otras secas, para que tal vez regrese a la gente a fin de que sepan».
46Al regresar a la celda de José en la prisión, el copero le llama el veraz, lo cual puede referirse al hecho de que José interpretó su sueño con veracidad o al hecho de que nunca había visto a José decir una mentira durante el tiempo que compartieron en prisión (R; véase también 12:36c). Al decirle a José que buscaba su interpretación del sueño para que tal vez pueda regresar ante la gente, a fin de que sepan, el copero indicaba que el rey y sus dignatarios podrían llegar a conocer su interpretación del sueño del rey (My), o el verdadero rango y conocimiento de José y así liberarle de la prisión (My, Ṭs). Cuando el copero relató el sueño a José, este vio en ello una oportunidad de impresionar al rey interpretando el sueño para poder ser puesto en libertad. Al mismo tiempo, José vio también una oportunidad de ayudar al rey, ya que una parte del sueño alertaba de una crisis agrícola para el pueblo de Egipto (véase el v. 48); cf. Génesis 41:14–24.
Versículo 47–49
قَالَ تَزْرَعُونَ سَبْعَ سِنِينَ دَأَبًۭا فَمَا حَصَدتُّمْ فَذَرُوهُ فِى سُنۢبُلِهِۦٓ إِلَّا قَلِيلًۭا مِّمَّا تَأْكُلُونَ ﴿٤٧﴾ ثُمَّ يَأْتِى مِنۢ بَعْدِ ذَٰلِكَ سَبْعٌۭ شِدَادٌۭ يَأْكُلْنَ مَا قَدَّمْتُمْ لَهُنَّ إِلَّا قَلِيلًۭا مِّمَّا تُحْصِنُونَ ﴿٤٨﴾ ثُمَّ يَأْتِى مِنۢ بَعْدِ ذَٰلِكَ عَامٌۭ فِيهِ يُغَاثُ ٱلنَّاسُ وَفِيهِ يَعْصِرُونَ ﴿٤٩﴾
qāla tazraʿūna sabʿa sinīna daʾaban famā ḥaṣadttum fadharūhu fī sumbulihī illā qalīlam mimmā taʾkulūn · thumma yaʾtī mim baʿdi dhālika sabʿun shidādun yaʾkulna mā qaddamtum lahunna illā qalīlam mimmā tuḥṣinūn · thumma yaʾtī mim baʿdi dhālika ʿāmun fīhi yughāthu n-nāsu wafīhi yaʿṣirūn
Dijo: «Sembraréis con diligencia durante siete años. Luego, lo que cosechéis, dejadlo en su espiga, salvo un poco de lo que comáis.
Luego, tras esto, vendrán siete [años] duros que consumirán lo que hayáis guardado de antemano para ellos, salvo un poco de lo que hayáis almacenado.
Luego, tras esto, vendrá un año en el que la gente será socorrida y en el que prensarán [vino y aceite]».
47–49La interpretación de José del sueño ofrece una ventana a lo que sucedería durante los siguientes quince años del ciclo agrícola de Egipto. Durante la primera fase, los egipcios habrían de sembrar con empeño durante siete años, ya que este sería un período de gran fertilidad y abundancia (R). La segunda fase traería siete [años] difíciles, es decir, una época de carestía que resultaría sobremanera difícil para la gente (R). José propuso almacenar gran parte de la cosecha durante la primera fase a fin de que la gente tuviese alimento durante la segunda. El año de alivio durante el cual la gente prensarán [vino y aceite] se refiere al último año del ciclo, que sería un año bendito de gran generosidad para el pueblo de Egipto (R); el prensado de aceite y uvas es un indicio de que habría alimentos en abundancia una vez más; cf. Génesis 41:25–36.
Versículo 50
وَقَالَ ٱلْمَلِكُ ٱئْتُونِى بِهِۦ ۖ فَلَمَّا جَآءَهُ ٱلرَّسُولُ قَالَ ٱرْجِعْ إِلَىٰ رَبِّكَ فَسْـَٔلْهُ مَا بَالُ ٱلنِّسْوَةِ ٱلَّٰتِى قَطَّعْنَ أَيْدِيَهُنَّ ۚ إِنَّ رَبِّى بِكَيْدِهِنَّ عَلِيمٌۭ ﴿٥٠﴾
waqāla l-maliku ʾtūnī bihī falammā ŷāʾahu r-rasūlu qāla rŷiʿ ilā rabbika fasʾalhu mā bālu n-niswati llātī qaṭṭaʿna aydiyahunna inna rabbī bikaydihinna ʿalīm
El rey dijo: «¡Traédmelo!». Así que cuando el mensajero llegó ante él, dijo: «Regresa a tu señor y pregúntale: ‘¿Qué fue de aquellas mujeres que se cortaron las manos? ¡Ciertamente mi Señor conoce bien sus maquinaciones!’».
50Cuando el copero, llamado aquí el emisario, regresó e informó al rey de la interpretación que José hizo de su sueño, el rey pidió que le trajeran a José (JJ). Pero cuando el emisario se acercó a José para liberarle de la prisión, José buscó exculparse, preguntando: ¿Qué fue de las mujeres que se cortaron las manos?, lo que se entiende como una petición de José de que las mujeres fuesen confrontadas por el rey (JJ). El emisario regresó entonces e informó al rey de la indagación de José, y el rey accedió reuniendo a las mujeres ante él (JJ).
Versículo 51
قَالَ مَا خَطْبُكُنَّ إِذْ رَٰوَدتُّنَّ يُوسُفَ عَن نَّفْسِهِۦ ۚ قُلْنَ حَٰشَ لِلَّهِ مَا عَلِمْنَا عَلَيْهِ مِن سُوٓءٍۢ ۚ قَالَتِ ٱمْرَأَتُ ٱلْعَزِيزِ ٱلْـَٰٔنَ حَصْحَصَ ٱلْحَقُّ أَنَا۠ رَٰوَدتُّهُۥ عَن نَّفْسِهِۦ وَإِنَّهُۥ لَمِنَ ٱلصَّٰدِقِينَ ﴿٥١﴾
qāla mā khaṭbukunna idh rāwadttunna yūsufa ʿan nafsihī qulna ḥāsha lillāhi mā ʿalimnā ʿalayhi min sūʾin qālati mraʾatu l-ʿazīzi l-āna ḥaṣḥaṣa l-ḥaqqu ana rāwadttuhū ʿan nafsihī waʾinnahū lamina ṣ-ṣādiqīn
Dijo [el rey a las mujeres]: «¿Cuál era vuestro propósito cuando intentasteis seducir a José contra su voluntad?». Dijeron: «¡Dios sea loado! No sabemos ningún mal de él». La mujer del dignatario dijo: «Ahora ha salido a la luz la verdad. Fui yo quien intentó seducirlo contra su voluntad, y ciertamente él es de los veraces».
51Confrontadas por el rey, las mujeres dijeron que no sabían de ningún mal contra él, lo que equivale a decir que absolvieron a José de toda culpa (Kl). En cuanto a Zulayjā, es en este punto donde su amor por José se hace plenamente real. Antes le había culpado de un pecado que él no había cometido, porque su propio deseo era más importante que el bienestar de él (véase el v. 25). Más tarde, admitió la inocencia de José, pero sólo ante un pequeño grupo de mujeres a modo de librarse del desdén a sus ojos (véase el v. 32). Algunos comentaristas entienden que en este momento de la historia su amor por José se había vuelto tan intenso que había superado su propio interés egoísta, por lo que dijo la verdad sobre él (My). La narración indica que hubo una progresión en los grados de amor en la propia alma de Zulayjā y, por ende, en su viaje espiritual. Su atracción inicial hacia José fue puramente sensual, pero en este punto del relato ha vencido a su yo inferior (nafs), y su encaprichamiento con la belleza física de José se ha transformado ahora en un amor espiritual en el que es capaz de ver la belleza interior de José, de forma muy parecida a como hizo Putifar cuando le vio por primera vez en el mercado (véase 12:21–22c). El catalizador aquí parecen haber sido las virtudes interiores de José, marcadas por su cualidad de veracidad, que Zulayjā reconoció cuando se refirió a él como entre los veraces.
Versículo 52
ذَٰلِكَ لِيَعْلَمَ أَنِّى لَمْ أَخُنْهُ بِٱلْغَيْبِ وَأَنَّ ٱللَّهَ لَا يَهْدِى كَيْدَ ٱلْخَآئِنِينَ ﴿٥٢﴾
dhālika liyaʿlama annī lam akhunhu bil-ghaybi waʾanna llāha lā yahdī kayda l-khāʾinīn
«Esto es así para que sepa que no lo traicioné en su ausencia. En verdad Dios no guía las maquinaciones de los traidores.
52Quien habla aquí es José, que busca exculparse de todo reproche ante Putifar (JJ, My, R, Ṭ). Alternativamente, quien habla aquí podría ser Zulayjā (Kl, R, Ṭs).
Versículo 53
۞ وَمَآ أُبَرِّئُ نَفْسِىٓ ۚ إِنَّ ٱلنَّفْسَ لَأَمَّارَةٌۢ بِٱلسُّوٓءِ إِلَّا مَا رَحِمَ رَبِّىٓ ۚ إِنَّ رَبِّى غَفُورٌۭ رَّحِيمٌۭ ﴿٥٣﴾
wamā ubarriʾu nafsī inna n-nafsa laʾammāratum bis-sūʾi illā mā raḥima rabbī inna rabbī ghafūrur raḥīm
Mas no pretendo exculpar a mi propia alma. Ciertamente el alma incita al mal, salvo aquella de quien mi Señor tiene misericordia. En verdad mi Señor es Perdonador, Misericordioso».
53Aunque algunos han sostenido que quien habla aquí es Zulayjā (IK, R), la mayoría de los comentaristas consideran que estas palabras son de José (Bḍ, Bg, Kl, Q, Ṭs, Z), y por tanto una continuación de su declaración en el v. 52. Se dice que José pronunció No exculpo a mi propia alma por humildad (Kl), y porque deseaba llamar la atención sobre el hecho de que fue Dios Quien le protegió de caer en el pecado (Bḍ; véase 12:24c).
Ciertamente el alma incita al mal desempeña un papel fundacional en la comprensión musulmana de la psicología moral y la estructura del alma humana. Las fuentes islámicas identifican tres niveles del alma basándose en referencias coránicas. El primer nivel es el «alma que incita al mal» (al-nafs al-ammārah bi-l-sūʾ, basada en el presente aleya); esta es el alma que llama a la persona a someterse a sus deseos más bajos y a aquellos pensamientos y acciones que conducen al olvido de Dios y van contra Su Mandato. Luego viene el alma que se reprocha a sí misma (al-nafs al-lawwāmah; 75:2), que increpa a la persona por sus malos estados y su olvido de Dios, al tiempo que intenta activamente propiciar un cambio en esa persona para mejor. Por último, el tipo más elevado de alma es el alma sosegada (al-nafs al-muṭmaʾinnah; 89:27), que ha vencido al yo inferior y mora en paz en el recuerdo de Dios, regresando a Dios complacida (rāḍiyah) y complaciente [a Dios] (marḍiyyah). Respecto a estos tipos de almas, véanse 75:1–2c y 89:27c.
Versículo 54–55
وَقَالَ ٱلْمَلِكُ ٱئْتُونِى بِهِۦٓ أَسْتَخْلِصْهُ لِنَفْسِى ۖ فَلَمَّا كَلَّمَهُۥ قَالَ إِنَّكَ ٱلْيَوْمَ لَدَيْنَا مَكِينٌ أَمِينٌۭ ﴿٥٤﴾ قَالَ ٱجْعَلْنِى عَلَىٰ خَزَآئِنِ ٱلْأَرْضِ ۖ إِنِّى حَفِيظٌ عَلِيمٌۭ ﴿٥٥﴾
waqāla l-maliku ʾtūnī bihī astakhliṣhu linafsī falammā kallamahū qāla innaka l-yawma ladaynā makīnun amīn · qāla ŷʿalnī ʿalā khazāʾini l-arḍi innī ḥafīẓun ʿalīm
Y el rey dijo: «¡Traédmelo, para que lo reserve exclusivamente para mí!». Luego, cuando hubo hablado con él, dijo: «En verdad hoy posees ante nosotros un alto rango y eres digno de confianza».
Dijo él: «Ponme al frente de los almacenes de la tierra. Ciertamente soy un custodio experto».
54–55Tras haber convocado a José y hablado con él, el rey percibe su inteligencia, sabiduría y virtud (Q, Ṭ); expresa entonces el deseo de reservar las habilidades de José exclusivamente para sí mismo y, con el tiempo, le pone al frente de los almacenes de la tierra. Cf. Génesis 41:37–44.
Versículo 56–57
وَكَذَٰلِكَ مَكَّنَّا لِيُوسُفَ فِى ٱلْأَرْضِ يَتَبَوَّأُ مِنْهَا حَيْثُ يَشَآءُ ۚ نُصِيبُ بِرَحْمَتِنَا مَن نَّشَآءُ ۖ وَلَا نُضِيعُ أَجْرَ ٱلْمُحْسِنِينَ ﴿٥٦﴾ وَلَأَجْرُ ٱلْءَاخِرَةِ خَيْرٌۭ لِّلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَكَانُوا۟ يَتَّقُونَ ﴿٥٧﴾
wakadhālika makkannā liyūsufa fī l-arḍi yatabawwaʾu minhā ḥaythu yashāʾu nuṣību biraḥmatinā man nashāʾu walā nuḍīʿu aŷra l-muḥsinīn · walaʾaŷru l-ākhirati khayrul lilladhīna āmanū wakānū yattaqūn
Y así establecimos a José en la tierra, para que pudiera asentarse en ella donde quisiera. Hacemos que Nuestra Misericordia alcance a quien queremos, y no dejamos perder la recompensa de los virtuosos.
Y la recompensa del Más Allá es mejor para quienes creen y son temerosos [de Dios].
56–57Al igual que en el v. 21, Así establecimos a José en la tierra (cf. Génesis 41:45) llega después de que José pase por un período de prueba y dificultad. El propósito de establecer a José en Egipto en el v. 21 es para que Dios pudiera enseñarle la interpretación de los acontecimientos —es decir, los sueños (véase 12:21–22c)—, mientras que en el v. 56 es para que José pueda establecerse en ella donde quiera. Estos dos aleyas están, por ende, conectados, ya que fue sólo después de que José interpretase varios sueños cuando se le concedió una posición de tal poder en Egipto que podía elegir vivir donde quiera, lo cual algunos interpretan en el sentido de que José podía «establecer su hogar en cualquiera de las ciudades de Egipto gracias a su control sobre todas ellas» (Kā). Se dice también que cuando Putifar murió, el rey de Egipto concedió a José el antiguo cargo de Putifar de estar a cargo del tesoro de Egipto. Por extensión, esto significaría también que a José se le confirió el título de ʿAzīz.
Sobre el hecho de que Dios no descuida la recompensa de los virtuosos, véanse también los vv. 90; 11:115; 11:115c. En varios aleyas, la recompensa del Más Allá se menciona como mayor que la recompensa de este mundo (16:41), y el Más Allá mismo se describe como mejor para ti que esta vida (93:4). Esto se debe a que la vida de este mundo no es sino distracción y juego, mientras que la Morada del Más Allá es ciertamente la Vida (29:64).
Versículo 58
وَجَآءَ إِخْوَةُ يُوسُفَ فَدَخَلُوا۟ عَلَيْهِ فَعَرَفَهُمْ وَهُمْ لَهُۥ مُنكِرُونَ ﴿٥٨﴾
waŷāʾa ikhwatu yūsufa fadakhalū ʿalayhi faʿarafahum wahum lahū munkirūn
Y vinieron los hermanos de José y entraron ante él, y él los reconoció mientras que ellos no lo reconocieron.
58Los hermanos fueron a Egipto porque la hambruna que había asolado a Egipto había afectado también a Canaán (cf. Génesis 42:1–8), y buscaban comprar parte de las provisiones que se habían almacenado durante los siete años de prosperidad agrícola de Egipto (véase 12:47–49c; Bḍ, Kl). Los hermanos no reconocieron a José porque había transcurrido un largo período de tiempo desde la última vez que le vieron. Además, ahora se hallaba ante ellos ataviado con ricos ropajes egipcios, y su reverencia hacia él les impidió naturalmente reconocerle como su hermano, a quien suponían perecido tras haberle arrojado al pozo hacía tantos años (Bḍ; véase 12:15c).
Versículo 59
وَلَمَّا جَهَّزَهُم بِجَهَازِهِمْ قَالَ ٱئْتُونِى بِأَخٍۢ لَّكُم مِّنْ أَبِيكُمْ ۚ أَلَا تَرَوْنَ أَنِّىٓ أُوفِى ٱلْكَيْلَ وَأَنَا۠ خَيْرُ ٱلْمُنزِلِينَ ﴿٥٩﴾
walammā ŷahhazahum biŷahāzihim qāla ʾtūnī biʾakhil lakum min abīkum alā tarawna annī ūfī l-kayla waʾana khayru l-munzilīn
Y cuando hubo dispuesto sus provisiones, dijo: «Traedme a un hermano vuestro de parte de vuestro padre. ¿Acaso no veis que doy la medida colmada y que soy el mejor de los anfitriones?
59Provisiones denota aquí los alimentos que los hermanos habían comprado a José (Kl). El hermano de vuestro padre que José tiene en mente es considerado por los comentaristas como Benjamín (JJ; véase 12:8c), aunque su nombre no se menciona en el Corán. Los diez hermanos que llegaron a Egipto llevaban consigo once camellos y solicitaban once cargas de camello de víveres, diez para ellos y una para Benjamín, que estaba en casa (Q). Pero José exigió que se le trajese al otro hermano que no estaba presente como prueba de que existía efectivamente otro dependiente que justificara la compra de otra carga de camello de grano en una época de escasez (Q). Su pregunta se contempla como una manera sutil de denegar a los hermanos su petición sin acusarles de mala conducta (R).
Versículo 60–61
فَإِن لَّمْ تَأْتُونِى بِهِۦ فَلَا كَيْلَ لَكُمْ عِندِى وَلَا تَقْرَبُونِ ﴿٦٠﴾ قَالُوا۟ سَنُرَٰوِدُ عَنْهُ أَبَاهُ وَإِنَّا لَفَٰعِلُونَ ﴿٦١﴾
faʾil lam taʾtūnī bihī falā kayla lakum ʿindī walā taqrabūn · qālū sanurāwidu ʿanhu abāhu waʾinnā lafāʿilūn
Pero si no me lo traéis, no obtendréis ninguna provisión de mí, ni os acercaréis a mí».
Dijeron: «Intentaremos persuadir a su padre respecto a él; ciertamente lo haremos».
60–61Cf. Génesis 42:9–20. En el relato coránico, José dice a sus hermanos que, sin satisfacer su exigencia, no comerciaría con ellos ni se les permitiría siquiera entrar en la ciudad (Bg), ya que el no cumplir con su condición significaría que mentían al solicitar la carga de camello adicional de víveres. Los hermanos aseguraron a José que la próxima vez regresarían con su undécimo hermano, pues sabían que necesitarían volver a Egipto por más alimentos en el futuro.
Versículo 62
وَقَالَ لِفِتْيَٰنِهِ ٱجْعَلُوا۟ بِضَٰعَتَهُمْ فِى رِحَالِهِمْ لَعَلَّهُمْ يَعْرِفُونَهَآ إِذَا ٱنقَلَبُوٓا۟ إِلَىٰٓ أَهْلِهِمْ لَعَلَّهُمْ يَرْجِعُونَ ﴿٦٢﴾
waqāla lifityānihi ŷʿalū biḍāʿatahum fī riḥālihim laʿallahum yaʿrifūnahā idhā nqalabū ilā ahlihim laʿallahum yarŷiʿūn
Y dijo a sus servidores: «Poned sus mercancías en sus alforjas; tal vez las reconozcan cuando hayan regresado a su gente; tal vez así vuelvan».
62Sus mercancías se refiere a aquellos bienes que los hermanos habían presentado a José a cambio de alimentos (Bg, Z) o al precio real (athmān) que los hermanos pagaron por el grano (JJ, My, Ṭ). Al devolver toda la mercancía a los hermanos, José buscó ganarse su confianza y que contaran con él para futuras transacciones, con la intención de que regresaran pronto con su hermano Benjamín; cf. Génesis 42:25–26.
Versículo 63
فَلَمَّا رَجَعُوٓا۟ إِلَىٰٓ أَبِيهِمْ قَالُوا۟ يَٰٓأَبَانَا مُنِعَ مِنَّا ٱلْكَيْلُ فَأَرْسِلْ مَعَنَآ أَخَانَا نَكْتَلْ وَإِنَّا لَهُۥ لَحَٰفِظُونَ ﴿٦٣﴾
falammā raŷaʿū ilā abīhim qālū yāʾabānā muniʿa minnā l-kaylu faʾarsil maʿanā akhānā naktal waʾinnā lahū laḥāfiẓūn
Así, cuando regresaron a su padre, dijeron: «¡Oh, padre nuestro! Se nos ha negado la provisión. Envía, pues, a nuestro hermano con nosotros para que obtengamos la provisión. Ciertamente seremos sus guardianes».
63Se nos ha denegado la medida se refiere al resto del alimento que los hermanos procuraban adquirir (My), a saber, la undécima carga de camello de víveres (véase el v. 59; Bg). Para que podamos obtener la medida significa «para que podamos obtener el alimento» (Bg), es decir, la medida completa de alimentos que pretendían.
Versículo 64
قَالَ هَلْ ءَامَنُكُمْ عَلَيْهِ إِلَّا كَمَآ أَمِنتُكُمْ عَلَىٰٓ أَخِيهِ مِن قَبْلُ ۖ فَٱللَّهُ خَيْرٌ حَٰفِظًۭا ۖ وَهُوَ أَرْحَمُ ٱلرَّٰحِمِينَ ﴿٦٤﴾
qāla hal āmanukum ʿalayhi illā kamā amintukum ʿalā akhīhi min qablu fallāhu khayrun ḥāfiẓan wahuwa arḥamu r-rāḥimīn
Dijo: «¿Acaso os lo he de confiar como os confié a su hermano antes? Pero Dios es el mejor de los guardianes, y Él es el más Misericordioso de los misericordiosos».
Versículo 65
وَلَمَّا فَتَحُوا۟ مَتَٰعَهُمْ وَجَدُوا۟ بِضَٰعَتَهُمْ رُدَّتْ إِلَيْهِمْ ۖ قَالُوا۟ يَٰٓأَبَانَا مَا نَبْغِى ۖ هَٰذِهِۦ بِضَٰعَتُنَا رُدَّتْ إِلَيْنَا ۖ وَنَمِيرُ أَهْلَنَا وَنَحْفَظُ أَخَانَا وَنَزْدَادُ كَيْلَ بَعِيرٍۢ ۖ ذَٰلِكَ كَيْلٌۭ يَسِيرٌۭ ﴿٦٥﴾
walammā fataḥū matāʿahum waŷadū biḍāʿatahum ruddat ilayhim qālū yāʾabānā mā nabghī hādhihī biḍāʿatunā ruddat ilaynā wanamīru ahlanā wanaḥfaẓu akhānā wanazdādu kayla baʿīrin dhālika kaylun yasīr
Y cuando abrieron sus equipajes, encontraron que sus mercancías les habían sido devueltas. Dijeron: «¡Oh, padre nuestro! ¿Qué [más] podemos pretender? ¡Aquí están nuestras mercancías devueltas a nosotros! Ahora podemos abastecer a nuestra familia y cuidar de nuestro hermano, obteniendo además la carga de un camello; ¡esa es una provisión fácil!»
65Aquí los hermanos apelan al gesto de buena voluntad de José a fin de convencer a Jacob de que les permita llevar a Benjamín (Bg), cuya presencia ante José era esencial para obtener más víveres. Las escasas provisiones son los alimentos que los hermanos ya tenían en su poder, a saber, el valor de diez cargas de camello (véase 12:59c), que no bastaban para sustentarles por mucho tiempo (Kl); cf. Génesis 42:27–36.
Versículo 66
قَالَ لَنْ أُرْسِلَهُۥ مَعَكُمْ حَتَّىٰ تُؤْتُونِ مَوْثِقًۭا مِّنَ ٱللَّهِ لَتَأْتُنَّنِى بِهِۦٓ إِلَّآ أَن يُحَاطَ بِكُمْ ۖ فَلَمَّآ ءَاتَوْهُ مَوْثِقَهُمْ قَالَ ٱللَّهُ عَلَىٰ مَا نَقُولُ وَكِيلٌۭ ﴿٦٦﴾
qāla lan ursilahū maʿakum ḥattā tuʾtūni mawthiqam mina llāhi lataʾtunnanī bihī illā an yuḥāṭa bikum falammā ātawhu mawthiqahum qāla llāhu ʿalā mā naqūlu wakīl
Dijo: «No lo enviaré con vosotros hasta que me prestéis un solemne juramento por Dios de que ciertamente me lo traeréis de vuelta, a menos que seáis cercados». Así, cuando le hubieron prestado su solemne juramento, dijo: «Dios es Garante de lo que decimos».
66Jacob hace que sus hijos presten un compromiso solemne de que le devolverán a Benjamín, tal como hizo antes con respecto a José (véase 12:15c). La única diferencia es que, en lo concerniente a Benjamín, Jacob incluye también la salvedad a menos que os veáis cercados, que es una condición general (Z) interpretada en el sentido de «a menos que caigáis en una situación en la que os resulte imposible cumplir el juramento» (JJ). Dios es Garante de lo que decimos significa que Dios es testigo del juramento (R); cf. Génesis 42:36–38. Moisés pronuncia la misma declaración en 28:28 al prestar juramento con su futuro suegro.
Versículo 67
وَقَالَ يَٰبَنِىَّ لَا تَدْخُلُوا۟ مِنۢ بَابٍۢ وَٰحِدٍۢ وَٱدْخُلُوا۟ مِنْ أَبْوَٰبٍۢ مُّتَفَرِّقَةٍۢ ۖ وَمَآ أُغْنِى عَنكُم مِّنَ ٱللَّهِ مِن شَىْءٍ ۖ إِنِ ٱلْحُكْمُ إِلَّا لِلَّهِ ۖ عَلَيْهِ تَوَكَّلْتُ ۖ وَعَلَيْهِ فَلْيَتَوَكَّلِ ٱلْمُتَوَكِّلُونَ ﴿٦٧﴾
waqāla yābaniyya lā tadkhulū mim bābin wāḥidin wadkhulū min abwābim mutafarriqatin wamā ughnī ʿankum mina llāhi min shayʾin ini l-ḥukmu illā lillāhi ʿalayhi tawakkaltu waʿalayhi falyatawakkali l-mutawakkilūn
Y dijo: «¡Oh, hijos míos! No entréis por una sola puerta, sino entrad por puertas separadas. Con todo, nada puedo valeros contra Dios. El juicio no pertenece sino a Dios solo. En Él confío; y que en Él confíen los que confían».
67Cf. Génesis 43:11–15. El consejo de Jacob a sus hijos de entrar por puertas separadas se dio para ayudarles a evitar el mal de ojo (R), que en muchas culturas tradicionales, especialmente las del Mediterráneo y el Próximo Oriente, se asocia con malos augurios que afligen a las personas por ser objeto de envidia. Jacob procuró proteger a los hermanos del mal de ojo al entrar en Egipto, pues eran muy apuestos (Bḍ, N) y habían sido víctimas del mal de ojo la última vez que estuvieron allí (Aj). Al entrar por diferentes puertas en vez de hacerlo por una sola puerta en un grupo numeroso, la presencia de los hermanos sería más discreta y, por ende, estarían menos expuestos a los efectos del mal de ojo. Otros comentaristas no asocian este aleya con el temor al mal de ojo, sino simplemente con una prudencia práctica para no llamar una atención indeseada, dado que los hermanos se habían vuelto reconocibles y podían suscitar hostilidad o envidia si entraban como un solo grupo (R). No puedo valeros de nada contra Dios significa que, a pesar del consejo de Jacob a sus hijos, no pueden escapar a lo que Dios ha decretado para ellos (Bḍ, Z).
Versículo 68
وَلَمَّا دَخَلُوا۟ مِنْ حَيْثُ أَمَرَهُمْ أَبُوهُم مَّا كَانَ يُغْنِى عَنْهُم مِّنَ ٱللَّهِ مِن شَىْءٍ إِلَّا حَاجَةًۭ فِى نَفْسِ يَعْقُوبَ قَضَىٰهَا ۚ وَإِنَّهُۥ لَذُو عِلْمٍۢ لِّمَا عَلَّمْنَٰهُ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَ ٱلنَّاسِ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٦٨﴾
walammā dakhalū min ḥaythu amarahum abūhum mā kāna yughnī ʿanhum mina llāhi min shayʾin illā ḥāŷatan fī nafsi yaʿqūba qaḍāhā waʾinnahū ladhū ʿilmil limā ʿallamnāhu walākinna akthara n-nāsi lā yaʿlamūn
Y cuando entraron por donde su padre les había ordenado, de nada les sirvió frente a Dios, salvo para satisfacer un anhelo en el alma de Jacob. En verdad poseía conocimiento a causa de lo que le habíamos enseñado, pero la mayoría de la humanidad no sabe.
68De nada les valió contra Dios significa que, a pesar de las medidas que los hermanos tomaron para evitar que les sobreviniese ningún mal en su segundo viaje a Egipto, habrían de pasar no obstante pronto por una gran prueba (Bḍ; véanse los vv. 70–82). Sino que satisfizo una necesidad en el alma de Jacob; es decir, el consejo de Jacob a sus hijos, junto con la aceptación por parte de estos, fue un medio para mitigar el temor de Jacob a perder a sus hijos (R).
Versículo 69
وَلَمَّا دَخَلُوا۟ عَلَىٰ يُوسُفَ ءَاوَىٰٓ إِلَيْهِ أَخَاهُ ۖ قَالَ إِنِّىٓ أَنَا۠ أَخُوكَ فَلَا تَبْتَئِسْ بِمَا كَانُوا۟ يَعْمَلُونَ ﴿٦٩﴾
walammā dakhalū ʿalā yūsufa āwā ilayhi akhāhu qāla innī ana akhūka falā tabtaʾis bimā kānū yaʿmalūn
Y cuando entraron ante José, acogió a su hermano junto a sí y dijo: «En verdad yo soy tu hermano; no te aflijas, pues, por lo que solían hacer».
69Cf. Génesis 43:29–31. Cuando los hermanos llegaron ante José, él les honró y les trató con benevolencia. Logró informar a Benjamín en privado de que era su hermano (IK, Kl) y le explicó todo lo que le había sucedido (IK). Dio luego consuelo a Benjamín, diciéndole que no se apenase por lo que los hermanos habían hecho, señalando que esos sucesos pertenecían al pasado y respondían a la Voluntad de Dios (Bg). Pidió también a Benjamín que no mencionase su encuentro privado a los demás hermanos (IK). Ibn Kaṯīr señala que José y Benjamín urdieron entonces un plan que aseguraría que Benjamín se quedase con él (véanse los vv. 70–82); al-Ṭabarī, no obstante, sostiene que el plan no era conocido por Benjamín.
Versículo 70–71
فَلَمَّا جَهَّزَهُم بِجَهَازِهِمْ جَعَلَ ٱلسِّقَايَةَ فِى رَحْلِ أَخِيهِ ثُمَّ أَذَّنَ مُؤَذِّنٌ أَيَّتُهَا ٱلْعِيرُ إِنَّكُمْ لَسَٰرِقُونَ ﴿٧٠﴾ قَالُوا۟ وَأَقْبَلُوا۟ عَلَيْهِم مَّاذَا تَفْقِدُونَ ﴿٧١﴾
falammā ŷahhazahum biŷahāzihim ŷaʿala s-siqāyata fī raḥli akhīhi thumma adhdhana muʾadhdhinun ayyatuhā l-ʿīru innakum lasāriqūn · qālū waʾaqbalū ʿalayhim mādhā tafqidūn
Y cuando hubo preparado sus provisiones, puso la copa en la alforja de su hermano. Luego un pregonero gritó: «¡Oh, viajeros de la caravana! ¡Ciertamente sois unos ladrones!»
Volviéndose hacia ellos, dijeron: «¿Qué echáis en falta?»
70–71La alforja de su hermano significa la saca de Benjamín, llena con sus pertenencias (Ṭ). Tal como se menciona en el v. 72, la copa de beber era la copa del rey. Él la utilizaba no sólo para beber, sino también para medir alimentos (Ṭ); se dice que estaba hecha de oro y cuajada de joyas (JJ). Jacob tenía una norma acerca del robo —quienquiera que fuese sorprendido robando quedaba apartado de él—, de modo que José colocó la copa en la alforja de Benjamín porque eso haría que Benjamín pareciese culpable del «delito» (Aj, Kl).
Versículo 72–73
قَالُوا۟ نَفْقِدُ صُوَاعَ ٱلْمَلِكِ وَلِمَن جَآءَ بِهِۦ حِمْلُ بَعِيرٍۢ وَأَنَا۠ بِهِۦ زَعِيمٌۭ ﴿٧٢﴾ قَالُوا۟ تَٱللَّهِ لَقَدْ عَلِمْتُم مَّا جِئْنَا لِنُفْسِدَ فِى ٱلْأَرْضِ وَمَا كُنَّا سَٰرِقِينَ ﴿٧٣﴾
qālū nafqidu ṣuwāʿa l-maliki waliman ŷāʾa bihī ḥimlu baʿīrin waʾana bihī zaʿīm · qālū tallāhi laqad ʿalimtum mā ŷiʾnā linufsida fī l-arḍi wamā kunnā sāriqīn
Dijeron: «Echamos en falta la copa del rey». «Y quien la traiga obtendrá la carga de un camello. Yo soy fiador de ello».
Dijeron: «¡Por Dios! Ciertamente sabéis que no hemos venido para corromper en la tierra, y no somos ladrones».
72–73Los compañeros de José fueron quienes dijeron: Echamos en falta la copa del rey (Ṭs), pero la promesa de una carga de camello de alimentos (JJ) fue proclamada por el pregonero (Kl, Ṭs). Yo seré garante de ello significa que a quien sea capaz de presentar la copa se le concederá la carga de camello (Ṭ).
Versículo 74–75
قَالُوا۟ فَمَا جَزَٰٓؤُهُۥٓ إِن كُنتُمْ كَٰذِبِينَ ﴿٧٤﴾ قَالُوا۟ جَزَٰٓؤُهُۥ مَن وُجِدَ فِى رَحْلِهِۦ فَهُوَ جَزَٰٓؤُهُۥ ۚ كَذَٰلِكَ نَجْزِى ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿٧٥﴾
qālū famā ŷazāʾuhū in kuntum kādhibīn · qālū ŷazāʾuhū man wuŷida fī raḥlihī fahuwa ŷazāʾuhū kadhālika naŷzī ẓ-ẓālimīn
Dijeron: «¿Y cuál será su retribución si resultáis ser mentirosos?»
Dijeron: «Su retribución será que aquel en cuya alforja sea hallada, él mismo será su retribución. Así retribuimos a los malhechores».
74–75La respuesta de los hermanos, aquel en cuya alforja se encuentre, él mismo será su retribución, significa que quienquiera que sea aquel en cuya alforja se halle la copa del rey será castigado por su delito siendo entregado por los hermanos a José y a su séquito. Se dice que esta era la costumbre de los hermanos al tratar con los ladrones, a saber, entregar al ladrón a aquel a quien había robado, del mismo modo que las propiedades de este último habían sido tomadas por el ladrón (Th). Los hermanos permitieron entonces que José registrase sus alforjas (JJ).
Versículo 76
فَبَدَأَ بِأَوْعِيَتِهِمْ قَبْلَ وِعَآءِ أَخِيهِ ثُمَّ ٱسْتَخْرَجَهَا مِن وِعَآءِ أَخِيهِ ۚ كَذَٰلِكَ كِدْنَا لِيُوسُفَ ۖ مَا كَانَ لِيَأْخُذَ أَخَاهُ فِى دِينِ ٱلْمَلِكِ إِلَّآ أَن يَشَآءَ ٱللَّهُ ۚ نَرْفَعُ دَرَجَٰتٍۢ مَّن نَّشَآءُ ۗ وَفَوْقَ كُلِّ ذِى عِلْمٍ عَلِيمٌۭ ﴿٧٦﴾
fabadaʾa biʾawʿiyatihim qabla wiʿāʾi akhīhi thumma stakhraŷahā min wiʿāʾi akhīhi kadhālika kidnā liyūsufa mā kāna liyaʾkhudha akhāhu fī dīni l-maliki illā an yashāʾa llāhu narfaʿu daraŷātim man nashāʾu wafawqa kulli dhī ʿilmin ʿalīm
Comenzó entonces por los sacos de ellos antes del saco de su hermano. Luego la extrajo del saco de su hermano. Así tramamos un plan para José. Según la ley del rey, no habría podido retener a su hermano a menos que Dios lo quisiera. Elevamos en grados a quien queremos, y por encima de todo poseedor de conocimiento hay un conocedor.
76Así tramamos una estratagema para José indica que el plan de colocar la copa en la saca de Benjamín se basó en la Revelación Divina (waḥy), porque el objetivo primordial de la trama era que Dios mostrase Su Solicitud hacia los hermanos de José (Aj). Algunos comentaristas afirman que las leyes del rey sobre el robo estipulaban que, si alguien era sorprendido robando, se le golpeaba físicamente por el delito y luego se le cobraba el doble del valor del artículo sustraído (R). Así, según la ley del rey, José no habría podido tomar a su hermano a menos que Dios quisiese: si José hubiera seguido la ley del rey, que habría sido el curso ordinario de acción, no habría podido retener a Benjamín, quien habría quedado en libertad de regresar con sus hermanos tras el castigo estipulado por el rey. En su lugar, Dios quiso que los propios hermanos propusieran el castigo por el robo según su propia costumbre (véase 12:74–75c), gracias a lo cual pudo llevarse a cabo el plan de José (R).
Sobre Elevamos en grados a quien queremos, véase 6:83c; véase también 40:15, donde a Dios se Le denomina el Elevador de los grados. En el presente contexto, por encima de todo poseedor de conocimiento hay uno que sabe más significa que, aunque los hermanos de José eran instruidos y poseían conocimiento, José poseía más conocimiento que ellos (R), y que todo conocimiento culmina en Dios (Aj), a Quien se denomina el Omnisciente a lo largo de todo el Corán. Este aleya tiene también un alcance más universal y los autores musulmanes la citan a menudo en un contexto más general. Apunta a la jerarquía del conocimiento y al hecho de que, por mucho conocimiento que adquiera un ser humano, siempre existe un grado superior de saber, el más encumbrado de los cuales es el Conocimiento de Dios.
Versículo 77
۞ قَالُوٓا۟ إِن يَسْرِقْ فَقَدْ سَرَقَ أَخٌۭ لَّهُۥ مِن قَبْلُ ۚ فَأَسَرَّهَا يُوسُفُ فِى نَفْسِهِۦ وَلَمْ يُبْدِهَا لَهُمْ ۚ قَالَ أَنتُمْ شَرٌّۭ مَّكَانًۭا ۖ وَٱللَّهُ أَعْلَمُ بِمَا تَصِفُونَ ﴿٧٧﴾
qālū in yasriq faqad saraqa akhul lahū min qablu faʾasarrahā yūsufu fī nafsihī walam yubdihā lahum qāla antum sharrum makānan wallāhu aʿlamu bimā taṣifūn
Dijeron: «Si ha robado, ciertamente un hermano suyo ya robó antes». Pero José lo guardó en secreto en su alma y no se lo manifestó. Dijo [para sí]: «¡Estáis en una posición peor! Y Dios bien sabe lo que describís».
77Un hermano suyo ya robó antes es una referencia a José, de quien se dice que, cuando era más joven, hurtó un ídolo de su abuelo materno y lo destruyó, no fuera a ser adorado (IK, JJ, R). Lo que José guardó... en secreto en su alma se refiere a su respuesta a sus hermanos: ¡Estáis en una posición peor!, la cual se dijo a sí mismo y no pronunció en voz alta (Z). Con ello quiso decir que los hermanos se hallaban en una posición peor que la de Benjamín, puesto que le habían robado a él (José) a su padre y le habían tratado injustamente, mientras que Benjamín no había participado en semejante acción (JJ, Z).
Versículo 78–79
قَالُوا۟ يَٰٓأَيُّهَا ٱلْعَزِيزُ إِنَّ لَهُۥٓ أَبًۭا شَيْخًۭا كَبِيرًۭا فَخُذْ أَحَدَنَا مَكَانَهُۥٓ ۖ إِنَّا نَرَىٰكَ مِنَ ٱلْمُحْسِنِينَ ﴿٧٨﴾ قَالَ مَعَاذَ ٱللَّهِ أَن نَّأْخُذَ إِلَّا مَن وَجَدْنَا مَتَٰعَنَا عِندَهُۥٓ إِنَّآ إِذًۭا لَّظَٰلِمُونَ ﴿٧٩﴾
qālū yāʾayyuhā l-ʿazīzu inna lahū aban shaykhan kabīran fakhudh aḥadanā makānahū innā narāka mina l-muḥsinīn · qāla maʿādha llāhi an naʾkhudha illā man waŷadnā matāʿanā ʿindahū innā idhal laẓālimūn
Dijeron: «¡Oh, dignatario! Tiene un padre anciano y venerable; toma, pues, a uno de nosotros en su lugar. En verdad vemos que eres de los virtuosos».
Dijo: «¡Dios me libre de tomar a nadie salvo a aquel en cuyo poder hemos hallado nuestra propiedad! Pues entonces ciertamente seríamos malhechores».
78–79Sobre el modo en que José llegó a ocupar el antiguo rango y posición de Putifar como virrey, véase 12:56–57c. El padre anciano y venerable de Benjamín alude a Jacob. Al mencionar a su padre, los hermanos indicaban que Jacob amaba a Benjamín más que a ellos, y que, habiendo sido Benjamín un medio de consuelo para Jacob en sustitución de José, no recuperar a Benjamín le causaría mayor aflicción (JJ).
Versículo 80
فَلَمَّا ٱسْتَيْـَٔسُوا۟ مِنْهُ خَلَصُوا۟ نَجِيًّۭا ۖ قَالَ كَبِيرُهُمْ أَلَمْ تَعْلَمُوٓا۟ أَنَّ أَبَاكُمْ قَدْ أَخَذَ عَلَيْكُم مَّوْثِقًۭا مِّنَ ٱللَّهِ وَمِن قَبْلُ مَا فَرَّطتُمْ فِى يُوسُفَ ۖ فَلَنْ أَبْرَحَ ٱلْأَرْضَ حَتَّىٰ يَأْذَنَ لِىٓ أَبِىٓ أَوْ يَحْكُمَ ٱللَّهُ لِى ۖ وَهُوَ خَيْرُ ٱلْحَٰكِمِينَ ﴿٨٠﴾
falammā stayʾasū minhu khalaṣū naŷiyyan qāla kabīruhum alam taʿlamū anna abākum qad akhadha ʿalaykum mawthiqam mina llāhi wamin qablu mā farraṭtum fī yūsufa falan abraḥa l-arḍa ḥattā yaʾdhana lī abī aw yaḥkuma llāhu lī wahuwa khayru l-ḥākimīn
Así, cuando desesperaron de [persuadirlo], se retiraron a deliberar en privado. El mayor de ellos dijo: «¿Acaso no sabéis que vuestro padre tomó de vosotros un solemne juramento por Dios, y que antes ya descuidasteis a José? Por tanto, no saldré de esta tierra hasta que mi padre me dé permiso o Dios juzgue a mi favor, ¡y Él es el mejor de los jueces!
80El mayor de ellos se refiere a Rubén (no nombrado en el Corán, pero registrado como tal en los comentarios; véase 12:10c). Sobre el compromiso solemne que los hermanos prestaron ante Jacob, véase el v. 66. Los hermanos descuidaron a José cuando desatendieron su cuidado (Bg, Ṭs) y, por extensión, cuando quebrantaron el voto que habían hecho a Jacob de devolver a José sano y salvo (Ṭs; véase también 12:15c). Rubén declara que no abandonará Egipto hasta que su padre le dé permiso —es decir, Jacob le mande regresar a casa (véase también el v. 83)— o Dios dicte sentencia para él, refiriéndose a la Decisión de Dios de devolverle a Benjamín o de enviarle de regreso a casa sin Benjamín (Bg). Sobre Dios como el mejor de los jueces y otras expresiones afines en el Corán, véase 7:87c.
Versículo 81–82
ٱرْجِعُوٓا۟ إِلَىٰٓ أَبِيكُمْ فَقُولُوا۟ يَٰٓأَبَانَآ إِنَّ ٱبْنَكَ سَرَقَ وَمَا شَهِدْنَآ إِلَّا بِمَا عَلِمْنَا وَمَا كُنَّا لِلْغَيْبِ حَٰفِظِينَ ﴿٨١﴾ وَسْـَٔلِ ٱلْقَرْيَةَ ٱلَّتِى كُنَّا فِيهَا وَٱلْعِيرَ ٱلَّتِىٓ أَقْبَلْنَا فِيهَا ۖ وَإِنَّا لَصَٰدِقُونَ ﴿٨٢﴾
irŷiʿū ilā abīkum faqūlū yāʾabānā inna bnaka saraqa wamā shahidnā illā bimā ʿalimnā wamā kunnā lil-ghaybi ḥāfiẓīn · wasʾali l-qaryata llatī kunnā fīhā wal-ʿīra llatī aqbalnā fīhā waʾinnā laṣādiqūn
Regresad a vuestro padre y decid: ‘¡Oh, padre nuestro! En verdad tu hijo ha robado. Y solo dimos testimonio de lo que sabíamos, pues no éramos guardianes de lo no visto.
Pregunta, pues, a la ciudad en la que estuvimos y a la caravana con la que vinimos. En verdad somos veraces’».
81–82No teníamos conocimiento de lo No Visto significa que los hermanos no tenían modo de prever que Benjamín «robaría» en Egipto cuando contrajeron su pacto con Jacob (Z). Al declarar este punto, los hermanos deseaban eximirse de haber quebrado el juramento, invocando implícitamente la condición excepcional que Jacob incluyó en su compromiso con ellos (véase el v. 66). La ciudad se refiere al pueblo de Egipto, y la caravana a la gente de Canaán (JJ). Se dice que cuando estos últimos regresaron ante Jacob, dieron testimonio de la veracidad de los hermanos (JJ).
Versículo 83
قَالَ بَلْ سَوَّلَتْ لَكُمْ أَنفُسُكُمْ أَمْرًۭا ۖ فَصَبْرٌۭ جَمِيلٌ ۖ عَسَى ٱللَّهُ أَن يَأْتِيَنِى بِهِمْ جَمِيعًا ۚ إِنَّهُۥ هُوَ ٱلْعَلِيمُ ٱلْحَكِيمُ ﴿٨٣﴾
qāla bal sawwalat lakum anfusukum amran faṣabrun ŷamīlun ʿasā llāhu an yaʾtiyanī bihim ŷamīʿan innahū huwa l-ʿalīmu l-ḥakīm
Dijo: «¡No! Vuestras almas os han seducido en este asunto. ¡Hermosa paciencia! Puede ser que Dios me los traiga a todos juntos. En verdad Él es el Conocedor, el Sabio».
83Las palabras de Jacob aquí son semejantes a su respuesta ante la noticia de la pérdida de José en el v. 18. El pronombre a todos ellos se refiere a José, Benjamín y Rubén, que aún estaban en Egipto (véase el v. 80; Kl); semejante declaración es una suerte de profecía, ya que todavía no se sabía si José estaba vivo (véase el comentario a los vv. 85–87).
Versículo 84
وَتَوَلَّىٰ عَنْهُمْ وَقَالَ يَٰٓأَسَفَىٰ عَلَىٰ يُوسُفَ وَٱبْيَضَّتْ عَيْنَاهُ مِنَ ٱلْحُزْنِ فَهُوَ كَظِيمٌۭ ﴿٨٤﴾
watawallā ʿanhum waqāla yāʾasafā ʿalā yūsufa wabyaḍḍat ʿaynāhu mina l-ḥuzni fahuwa kaẓīm
Y se apartó de ellos y dijo: «¡Ay, cuán grande es mi pesar por José!». Y sus ojos se tornaron blancos a causa de la tristeza, consumido por la congoja.
84Se dice que en su tristeza, Jacob lloró tanto que se quedó ciego (My) o que su vista se debilitó sobremanera (Kl), lo cual queda indicado por las palabras sus ojos se blanquearon.
Versículo 85–86
قَالُوا۟ تَٱللَّهِ تَفْتَؤُا۟ تَذْكُرُ يُوسُفَ حَتَّىٰ تَكُونَ حَرَضًا أَوْ تَكُونَ مِنَ ٱلْهَٰلِكِينَ ﴿٨٥﴾ قَالَ إِنَّمَآ أَشْكُوا۟ بَثِّى وَحُزْنِىٓ إِلَى ٱللَّهِ وَأَعْلَمُ مِنَ ٱللَّهِ مَا لَا تَعْلَمُونَ ﴿٨٦﴾
qālū tallāhi taftaʾu tadhkuru yūsufa ḥattā takūna ḥaraḍan aw takūna mina l-hālikīn · qāla innamā ashkū baththī waḥuznī ilā llāhi waʾaʿlamu mina llāhi mā lā taʿlamūn
Dijeron: «¡Por Dios! No cesarás de recordar a José hasta que estés enfermo al borde de la muerte o seas de los perecidos».
Dijo: «Solo me quejo de mi pena y aflicción ante Dios. Y sé de Dios lo que vosotros no sabéis.
85–86La pregunta de los hermanos, motivada por el amor y la compasión hacia su padre (Ṭs), es un modo figurado de decirle que temen por su muerte si continúa lamentándose por José (IK). Que Jacob exprese su queja de su angustia y mi pena sólo a Dios retrotrae a los vv. 18 y 83, donde se exhorta a sí mismo a tener una hermosa paciencia, que es una forma de paciencia en la que uno se queja sólo a Dios de su sufrimiento y no a otros seres humanos; véase 12:18c. Sé de parte de Dios lo que vosotros no sabéis (véase también el v. 96) es interpretado por algunos en alusión al conocimiento intuitivo de Jacob de que José estaba aún vivo (R); véanse también los vv. 84, 87; 12:18c.
Versículo 87
يَٰبَنِىَّ ٱذْهَبُوا۟ فَتَحَسَّسُوا۟ مِن يُوسُفَ وَأَخِيهِ وَلَا تَا۟يْـَٔسُوا۟ مِن رَّوْحِ ٱللَّهِ ۖ إِنَّهُۥ لَا يَا۟يْـَٔسُ مِن رَّوْحِ ٱللَّهِ إِلَّا ٱلْقَوْمُ ٱلْكَٰفِرُونَ ﴿٨٧﴾
yābaniyya dhhabū fataḥassasū min yūsufa waʾakhīhi walā tayʾasū mir rawḥi llāhi innahū lā yayʾasu mir rawḥi llāhi illā l-qawmu l-kāfirūn
¡Oh, hijos míos! Id e indagad acerca de José y de su hermano, y no desesperéis del Consuelo de Dios; ciertamente nadie desespera del Consuelo de Dios salvo la gente incrédula».
87Benjamín estaba bajo custodia, razón por la cual Jacob envió a sus hijos a indagar sobre él, pero Jacob les dijo también que indagaran sobre José; creía que José aún vivía porque o bien lo había visto en un sueño o bien el Ángel de la Muerte le había informado de que este último no había tomado el alma de José (Q). No desesperéis del consuelo de Dios significa que los hermanos no deben perder la esperanza en la Misericordia de Dios (JJ, N; para su perdón, véanse los vv. 92, 97). Este aleya es semejante en significado a 39:53: No desesperéis de la Misericordia de Dios. Ciertamente Dios perdona todos los pecados. En verdad, Él es el Indulgente, el Misericordioso.
Versículo 88
فَلَمَّا دَخَلُوا۟ عَلَيْهِ قَالُوا۟ يَٰٓأَيُّهَا ٱلْعَزِيزُ مَسَّنَا وَأَهْلَنَا ٱلضُّرُّ وَجِئْنَا بِبِضَٰعَةٍۢ مُّزْجَىٰةٍۢ فَأَوْفِ لَنَا ٱلْكَيْلَ وَتَصَدَّقْ عَلَيْنَآ ۖ إِنَّ ٱللَّهَ يَجْزِى ٱلْمُتَصَدِّقِينَ ﴿٨٨﴾
falammā dakhalū ʿalayhi qālū yāʾayyuhā l-ʿazīzu massanā waʾahlanā ḍ-ḍurru waŷiʾnā bibiḍāʿatim muzŷātin faʾawfi lanā l-kayla wataṣaddaq ʿalaynā inna llāha yaŷzī l-mutaṣaddiqīn
Así, cuando entraron ante él, dijeron: «¡Oh, dignatario! La aflicción ha caído sobre nosotros y sobre nuestra gente. Traemos una mercancía escasa; concédenos, pues, la medida colmada y sé caritativo con nosotros. En verdad Dios retribuye a los caritativos».
88Los hermanos fueron a Egipto a fin de indagar sobre José y Benjamín de acuerdo con los deseos de Jacob. Cuando llegaron ante José (a quien aún no reconocían como tal), se quejaron de su aflicción, con lo que se entiende su intensa hambre (Bḍ), así como de sus escasas mercancías, aludiendo a los pocos bienes que llevaban consigo para canjear por víveres (Bḍ, Q). Los hermanos abrigaban la esperanza de que sus bienes les bastasen para obtener una medida colmada de víveres. Y sé caritativo con nosotros se entiende como una petición para la devolución de Benjamín (Q).
Versículo 89–90
قَالَ هَلْ عَلِمْتُم مَّا فَعَلْتُم بِيُوسُفَ وَأَخِيهِ إِذْ أَنتُمْ جَٰهِلُونَ ﴿٨٩﴾ قَالُوٓا۟ أَءِنَّكَ لَأَنتَ يُوسُفُ ۖ قَالَ أَنَا۠ يُوسُفُ وَهَٰذَآ أَخِى ۖ قَدْ مَنَّ ٱللَّهُ عَلَيْنَآ ۖ إِنَّهُۥ مَن يَتَّقِ وَيَصْبِرْ فَإِنَّ ٱللَّهَ لَا يُضِيعُ أَجْرَ ٱلْمُحْسِنِينَ ﴿٩٠﴾
qāla hal ʿalimtum mā faʿaltum biyūsufa waʾakhīhi idh antum ŷāhilūn · qālū aʾinnaka laʾanta yūsufu qāla ana yūsufu wahādhā akhī qad manna llāhu ʿalaynā innahū man yattaqi wayaṣbir faʾinna llāha lā yuḍīʿu aŷra l-muḥsinīn
Dijo: «¿Sabéis lo que hicisteis con José y con su hermano cuando erais ignorantes?»
Dijeron: «¿Acaso eres tú verdaderamente José?». Dijo: «Yo soy José y este es mi hermano. Dios nos ha agraciado. En verdad, quienquiera que sea temeroso [de Dios] y paciente... ciertamente Dios no descuida la recompensa de los virtuosos».
89–90La pregunta de José se refiere a cuando le separaron de Benjamín siendo jóvenes, y a haberle dañado a él (José) y cometido injusticias contra Benjamín, tales como degradarle e injuriarle (Kl). José busca entonces una excusa para las malas acciones de sus hermanos (Kl, R), al decir cuando erais ignorantes, lo cual se refiere o bien a su ignorancia de la vileza de sus actos o bien a su estado general de inmadurez debido a su juventud (Kl). Se dice que los hermanos reconocieron que su interlocutor era José cuando pronunció estas palabras ante ellos, o cuando sonrió (Bḍ), o cuando se quitó la corona (Sh). Para ciertamente Dios no malogra la recompensa de los virtuosos, véanse 9:120; 11:11c, 115c; 12:56.
Versículo 91–92
قَالُوا۟ تَٱللَّهِ لَقَدْ ءَاثَرَكَ ٱللَّهُ عَلَيْنَا وَإِن كُنَّا لَخَٰطِـِٔينَ ﴿٩١﴾ قَالَ لَا تَثْرِيبَ عَلَيْكُمُ ٱلْيَوْمَ ۖ يَغْفِرُ ٱللَّهُ لَكُمْ ۖ وَهُوَ أَرْحَمُ ٱلرَّٰحِمِينَ ﴿٩٢﴾
qālū tallāhi laqad ātharaka llāhu ʿalaynā waʾin kunnā lakhāṭiʾīn · qāla lā tathrība ʿalaykumu l-yawma yaghfiru llāhu lakum wahuwa arḥamu r-rāḥimīn
«¡Por Dios!», dijeron, «Dios te ha preferido sobre nosotros, y ciertamente fuimos culpables».
Dijo: «No habrá reproche contra vosotros en este día. Dios os perdonará. Y Él es el más Misericordioso de los misericordiosos.
91–92Cf. Génesis 45:5–8. La declaración de José No hay reproche contra vosotros hoy se describe en algunas fuentes como «una hermosa forma de perdón» (Kl). Reproche aquí puede significar también castigo físico (ʿiqāb; Kl). Estas palabras de perdón y consuelo pronunciadas por José fueron citadas por el Profeta Mahoma cuando él también perdonó a miembros de su tribu que habían sido sus opresores. Se cuenta que, durante la conquista de La Meca, cuando el Profeta hubo tomado la ciudad y los idólatras mecanos no tenían esperanza alguna de escapar, el Profeta se dirigió a los Quraysh: «¡Oh, gente de Quraysh! ¿Qué pensáis que haré con vosotros?». Ellos respondieron: «Bien. Eres un hermano noble e hijo de un hermano noble». Entonces el Profeta dijo: «En verdad, os digo como José dijo a sus hermanos: no hay reproche contra vosotros hoy. Marchaos, pues sois libres».
Versículo 93
ٱذْهَبُوا۟ بِقَمِيصِى هَٰذَا فَأَلْقُوهُ عَلَىٰ وَجْهِ أَبِى يَأْتِ بَصِيرًۭا وَأْتُونِى بِأَهْلِكُمْ أَجْمَعِينَ ﴿٩٣﴾
idhhabū biqamīṣī hādhā faʾalqūhu ʿalā waŷhi abī yaʾti baṣīran waʾtūnī biʾahlikum aŷmaʿīn
Llevaos esta túnica mía y ponedla sobre el rostro de mi padre; recobrará la vista. Y traedme a toda vuestra familia, a todos juntos».
93La orden de José de que arrojasen su camisa sobre el rostro de Jacob se basó según se cuenta en una inspiración Divina (Kl, My). Se dice que la camisa era la misma túnica confeccionada con la seda del Paraíso que Gabriel trajo a José cuando estaba en el pozo (véase 12:15c; My); cf. Génesis 45:9–13.
Versículo 94
وَلَمَّا فَصَلَتِ ٱلْعِيرُ قَالَ أَبُوهُمْ إِنِّى لَأَجِدُ رِيحَ يُوسُفَ ۖ لَوْلَآ أَن تُفَنِّدُونِ ﴿٩٤﴾
walammā faṣalati l-ʿīru qāla abūhum innī laʾaŷidu rīḥa yūsufa lawlā an tufannidūn
Y en cuanto la caravana partió, su padre dijo: «¡En verdad percibo el aroma de José, a menos que me tengáis por senil!»
94Las palabras de Jacob iban dirigidas a aquellos de su tribu que estaban con él (My). A pesar de que la caravana se encontraba de camino de Egipto a Canaán, Jacob pudo percibir el aroma de José debido a la fragancia celestial que emanaba de su camisa (Bg, My). Algunos afirman que esto fue un milagro debido a que Jacob y José eran profetas (My).
Versículo 95
قَالُوا۟ تَٱللَّهِ إِنَّكَ لَفِى ضَلَٰلِكَ ٱلْقَدِيمِ ﴿٩٥﴾
qālū tallāhi innaka lafī ḍalālika l-qadīm
Dijeron: «¡Por Dios! Ciertamente sigues en tu antiguo desvarío».
95Cf. 12:85–86c. Al decir extravío aquí los hermanos se refieren al desmedido amor de Jacob por José y a su esperanza de encontrarse con él, lo cual consideraban irrazonable bajo las circunstancias tal como las conocían (JJ).
Versículo 96
فَلَمَّآ أَن جَآءَ ٱلْبَشِيرُ أَلْقَىٰهُ عَلَىٰ وَجْهِهِۦ فَٱرْتَدَّ بَصِيرًۭا ۖ قَالَ أَلَمْ أَقُل لَّكُمْ إِنِّىٓ أَعْلَمُ مِنَ ٱللَّهِ مَا لَا تَعْلَمُونَ ﴿٩٦﴾
falammā an ŷāʾa l-bashīru alqāhu ʿalā waŷhihī fartadda baṣīran qāla alam aqul lakum innī aʿlamu mina llāhi mā lā taʿlamūn
Y cuando llegó el portador de albricias, la puso sobre su rostro y recobró la vista. Dijo: «¿Acaso no os dije que sé de Dios lo que vosotros no sabéis?»
96Cf. Génesis 45:9–13, 27–28. El portador de las albricias que arrojó la camisa de José sobre el rostro de Jacob fue el mismo hermano (véase 12:10c; JJ) que antes había intercedido ante los hermanos cuando estos tramaban matar a José (véase 12:15c). Para la pregunta de Jacob, véase su declaración en 12:85–86c.
Versículo 97–98
قَالُوا۟ يَٰٓأَبَانَا ٱسْتَغْفِرْ لَنَا ذُنُوبَنَآ إِنَّا كُنَّا خَٰطِـِٔينَ ﴿٩٧﴾ قَالَ سَوْفَ أَسْتَغْفِرُ لَكُمْ رَبِّىٓ ۖ إِنَّهُۥ هُوَ ٱلْغَفُورُ ٱلرَّحِيمُ ﴿٩٨﴾
qālū yāʾabānā staghfir lanā dhunūbanā innā kunnā khāṭiʾīn · qāla sawfa astaghfiru lakum rabbī innahū huwa l-ghafūru r-raḥīm
Dijeron: «¡Oh, padre nuestro! Pide perdón por nuestros pecados para nosotros. En verdad fuimos culpables».
Dijo: «Ciertamente pediré perdón por vosotros a mi Señor. En verdad Él es el Perdonador, el Misericordioso».
97–98Esta conversación tuvo lugar después de que los hermanos regresaran a casa desde Egipto (Q). Algunos registran que Jacob aplazó su súplica de perdón durante un cierto período de tiempo (Q, R), tal vez para cerciorarse de si estaban siendo sinceros y veraces (Z).
Versículo 99
فَلَمَّا دَخَلُوا۟ عَلَىٰ يُوسُفَ ءَاوَىٰٓ إِلَيْهِ أَبَوَيْهِ وَقَالَ ٱدْخُلُوا۟ مِصْرَ إِن شَآءَ ٱللَّهُ ءَامِنِينَ ﴿٩٩﴾
falammā dakhalū ʿalā yūsufa āwā ilayhi abawayhi waqāla dkhulū miṣra in shāʾa llāhu āminīn
Así, cuando entraron ante José, acogió a sus padres junto a sí y dijo: «¡Entrad en Egipto con seguridad, si Dios quiere!»
99Para entrad... con seguridad, si Dios quiere en referencia al Profeta Mahoma y a sus seguidores, véase 48:27, donde se afirma que los musulmanes entraréis en la Mezquita Sagrada con seguridad, si Dios quiere.
Versículo 100
وَرَفَعَ أَبَوَيْهِ عَلَى ٱلْعَرْشِ وَخَرُّوا۟ لَهُۥ سُجَّدًۭا ۖ وَقَالَ يَٰٓأَبَتِ هَٰذَا تَأْوِيلُ رُءْيَٰىَ مِن قَبْلُ قَدْ جَعَلَهَا رَبِّى حَقًّۭا ۖ وَقَدْ أَحْسَنَ بِىٓ إِذْ أَخْرَجَنِى مِنَ ٱلسِّجْنِ وَجَآءَ بِكُم مِّنَ ٱلْبَدْوِ مِنۢ بَعْدِ أَن نَّزَغَ ٱلشَّيْطَٰنُ بَيْنِى وَبَيْنَ إِخْوَتِىٓ ۚ إِنَّ رَبِّى لَطِيفٌۭ لِّمَا يَشَآءُ ۚ إِنَّهُۥ هُوَ ٱلْعَلِيمُ ٱلْحَكِيمُ ﴿١٠٠﴾
warafaʿa abawayhi ʿalā l-ʿarshi wakharrū lahū suŷŷadan waqāla yāʾabati hādhā taʾwīlu ruʾyāya min qablu qad ŷaʿalahā rabbī ḥaqqan waqad aḥsana bī idh akhraŷanī mina s-siŷni waŷāʾa bikum mina l-badwi mim baʿdi an nazagha sh-shayṭānu baynī wabayna ikhwatī inna rabbī laṭīful limā yashāʾu innahū huwa l-ʿalīmu l-ḥakīm
Y elevó a sus padres sobre el trono, y cayeron [todos] postrados ante él. Dijo: «¡Oh, padre mío! Este es el cumplimiento de mi visión; mi Señor la ha hecho realidad. Fue bueno conmigo cuando me sacó de la prisión y os trajo del desierto, después de que Satanás sembrara la discordia entre mis hermanos y yo. Ciertamente mi Señor es Sutil en lo que quiere. En verdad Él es el Conocedor, el Sabio.
100Cf. Génesis 46:5–7. José elevó a sus padres al trono; es decir, los sentó (JJ) en el trono del rey (Kl). Sobre la visión de José de la que este aleya es el cumplimiento, véase 12:4c. Todos ellos se refiere a los padres de José y a sus once hermanos, que corresponden al sol, a la luna y a las once estrellas, respectivamente (N). Postrarse ante alguien era una forma de saludar y honrar a esa persona, muy semejante a ponerse de pie ante alguien por respeto o besarle la mano (N).
José no menciona el pozo del que fue librado, sino sólo la prisión, ya que antes había dicho a sus hermanos en el v. 92: No hay reproche contra vosotros hoy (N). Que José culpe a Satanás de haber sembrado la cizaña entre él y sus hermanos equivale a dispensarles una excusa por sus malas acciones (Qu; véase también 12:89–90c). La descripción que hace José de Dios como Sutil en lo que quiere significa que la manera en que Dios ejecuta Su Voluntad es sutil (N).
Versículo 101
۞ رَبِّ قَدْ ءَاتَيْتَنِى مِنَ ٱلْمُلْكِ وَعَلَّمْتَنِى مِن تَأْوِيلِ ٱلْأَحَادِيثِ ۚ فَاطِرَ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ أَنتَ وَلِىِّۦ فِى ٱلدُّنْيَا وَٱلْءَاخِرَةِ ۖ تَوَفَّنِى مُسْلِمًۭا وَأَلْحِقْنِى بِٱلصَّٰلِحِينَ ﴿١٠١﴾
rabbi qad ātaytanī mina l-mulki waʿallamtanī min taʾwīli l-aḥādīthi fāṭira s-samāwāti wal-arḍi anta waliyyī fī d-dunyā wal-ākhirati tawaffanī musliman waʾalḥiqnī biṣ-ṣāliḥīn
¡Señor mío! Me has concedido algo de soberanía y me has enseñado la interpretación de los acontecimientos. ¡Originador de los cielos y de la tierra! ¡Tú eres mi Protector en este mundo y en el Más Allá! Hazme morir sometido a Ti y reúnenme con los justos».
101A José se le concedió parte de la soberanía ya que ostentaba la más alta posición en Egipto inmediatamente después del rey (véase 12:56–57c). Sobre Dios como Originador de los cielos y de la tierra, véanse 2:117; 6:14, 101; 35:1; 39:46; 42:11; véanse también 6:14c; 35:1c. Dios es descrito en todo el Corán como un Protector, como en 2:257: Dios es el Protector de quienes creen. José dice que Dios es su Protector en este mundo y en el Más Allá ya que quienes están bajo la Protección de Dios son considerados Sus amigos o allegados (awliyāʾ, término que deriva de la misma raíz que Protector), sobre quienes no habrá temor (10:62) y para quienes hay albricias en la vida de este mundo y en el Más Allá (10:64). La súplica de José a Dios: tómame sometido a Ti, es una petición a Dios de no morir sino en un estado de completa sumisión a la Voluntad de Dios (como en 3:102: Y no muráis sino sometidos), y de conformidad con el credo de Abraham (véase 22:78). Para una discusión sobre el significado más amplio de la sumisión (islām) en el Corán, véase el ensayo «La perspectiva coránica de la historia sagrada y de otras religiones».
Versículo 102
ذَٰلِكَ مِنْ أَنۢبَآءِ ٱلْغَيْبِ نُوحِيهِ إِلَيْكَ ۖ وَمَا كُنتَ لَدَيْهِمْ إِذْ أَجْمَعُوٓا۟ أَمْرَهُمْ وَهُمْ يَمْكُرُونَ ﴿١٠٢﴾
dhālika min ambāʾi l-ghaybi nūḥīhi ilayka wamā kunta ladayhim idh aŷmaʿū amrahum wahum yamkurūn
Estas son noticias de lo no visto que te revelamos. Y tú no estabas con ellos cuando decidieron su asunto y conspiraban.
102Este aleya, dirigida al Profeta Mahoma, señala que él no estaba presente con los hermanos de José cuando planearon lo que harían con José (R). El aleya argumenta así a favor de la naturaleza milagrosa del conocimiento del Profeta, puesto que se le concedieron los detalles ocultos de la historia de José sin haber estado físicamente presente durante su desarrollo y, según las enseñanzas islámicas, sin haberlo aprendido de maestros humanos ni a través de libros (R), ya que se le considera el Profeta iletrado (7:157).
Versículo 103
وَمَآ أَكْثَرُ ٱلنَّاسِ وَلَوْ حَرَصْتَ بِمُؤْمِنِينَ ﴿١٠٣﴾
wamā aktharu n-nāsi walaw ḥaraṣta bimuʾminīn
Y la mayoría de los seres humanos, por mucho que lo desees, no son creyentes.
103Para la mayoría de la humanidad... no son creyentes, véanse 11:17c; 13:1; 40:61. En otros pasajes del Corán se aborda la preocupación del Profeta por su pueblo (y, por extensión, por toda la humanidad) (véanse 9:128; 18:6; 26:3), lo cual forma parte del tema coránico más general de que sólo Dios es Quien guía y sólo Dios es Quien hace que las personas crean; véanse 2:272; 3:20; 3:128–29; 28:56.
Versículo 104
وَمَا تَسْـَٔلُهُمْ عَلَيْهِ مِنْ أَجْرٍ ۚ إِنْ هُوَ إِلَّا ذِكْرٌۭ لِّلْعَٰلَمِينَ ﴿١٠٤﴾
wamā tasʾaluhum ʿalayhi min aŷrin in huwa illā dhikrul lil-ʿālamīn
Y no les pides recompensa alguna por ello; no es sino un recordatorio para los mundos.
104Para el significado de este aleya, véase el comentario a 6:90, donde se instruye al Profeta que diga: No os pido por ello recompensa alguna. No es sino un recordatorio para los mundos.
Versículo 105
وَكَأَيِّن مِّنْ ءَايَةٍۢ فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ يَمُرُّونَ عَلَيْهَا وَهُمْ عَنْهَا مُعْرِضُونَ ﴿١٠٥﴾
wakaʾayyim min āyatin fī s-samāwāti wal-arḍi yamurrūna ʿalayhā wahum ʿanhā muʿriḍūn
¡Cuántos signos hay en los cielos y en la tierra junto a los cuales pasan, y sin embargo se apartan de ellos!
105La gente encuentra de continuo señales y pruebas que indican el Ser de su Creador, así como Su Sabiduría, Poder y Unicidad, y sin embargo no reflexionan sobre el significado de estas señales; ni extraen una lección de ellas (Bḍ); así, 6:157 pregunta retóricamente: ¿Quién es más injusto que aquel que desmiente las señales de Dios y se aparta de ellas?. Respecto a la variedad y trascendencia de los signos de Dios, véase el comentario a 45:3–6. Más específicamente, este aleya hace alusión a las civilizaciones y pueblos del pasado que han desaparecido y dejado vestigios tras de sí, de los cuales quienes vienen después debieran tomar lección, pero en vez de ello no lo hacen (N). Respecto a las lecciones que deben extraerse de las naciones pasadas, véase 30:9c.
Versículo 106
وَمَا يُؤْمِنُ أَكْثَرُهُم بِٱللَّهِ إِلَّا وَهُم مُّشْرِكُونَ ﴿١٠٦﴾
wamā yuʾminu aktharuhum billāhi illā wahum mushrikūn
Y la mayoría de ellos no creen en Dios sino asociándole copartícipes.
106Se dice que este aleya fue revelada acerca de los idólatras mecanos, que creían en Dios pero también adoraban a otros dioses junto a Él (Kl). Para más información sobre atribuir partícipes a Dios, véase 4:48c. Los dioses que uno pudiera poner a la par de Dios no se limitan a los ídolos materiales, sino que pueden ser también otros elementos que uno «idolatriza», como los propios deseos, el poder o las ideas (véanse también 10:28–29c; 25:43; 45:23).
Versículo 107
أَفَأَمِنُوٓا۟ أَن تَأْتِيَهُمْ غَٰشِيَةٌۭ مِّنْ عَذَابِ ٱللَّهِ أَوْ تَأْتِيَهُمُ ٱلسَّاعَةُ بَغْتَةًۭ وَهُمْ لَا يَشْعُرُونَ ﴿١٠٧﴾
afaʾaminū an taʾtiyahum ghāshiyatum min ʿadhābi llāhi aw taʾtiyahumu s-sāʿatu baghtatan wahum lā yashʿurūn
¿Acaso se sienten a salvo de que les sobrevenga un castigo abrumador de parte de Dios, o de que la Hora les llegue de repente mientras no se dan cuenta?
107Para la pregunta retórica ¿Acaso se sienten a salvo? (respecto al Castigo de Dios), véanse también 16:45–47; 17:68–69; 67:16–17. Aquí la pregunta se refiere a los idólatras mecanos (Ṭs). El castigo abrumador alude a un rayo (JJ, Ṭs) o a alguna clase de castigo envolvente (Bg); la Hora se refiere al Día del Juicio. Sobre la naturaleza repentina de la llegada del Último Día y el estado general de inadvertencia en el que hallará a la mayoría de las personas, véanse 6:31c; 7:188; 21:40.
Versículo 108
قُلْ هَٰذِهِۦ سَبِيلِىٓ أَدْعُوٓا۟ إِلَى ٱللَّهِ ۚ عَلَىٰ بَصِيرَةٍ أَنَا۠ وَمَنِ ٱتَّبَعَنِى ۖ وَسُبْحَٰنَ ٱللَّهِ وَمَآ أَنَا۠ مِنَ ٱلْمُشْرِكِينَ ﴿١٠٨﴾
qul hādhihī sabīlī adʿū ilā llāhi ʿalā baṣīratin ana wamani ttabaʿanī wasubḥāna llāhi wamā ana mina l-mushrikīn
Di: «Este es mi camino. Llamo a Dios con visión clara, tanto yo como quienes me siguen. ¡Gloria a Dios! Y no soy de los que asocian copartícipes a Dios».
108Aquí camino puede referirse o bien a la costumbre habitual del Profeta (Bg) o bien a la religión que trajo (Bg, Z; cf. 16:125). Por clara visión se entiende aquello mediante lo cual uno puede distinguir con certeza entre la verdad y la falsedad, a saber, la certidumbre (Bg).
Versículo 109
وَمَآ أَرْسَلْنَا مِن قَبْلِكَ إِلَّا رِجَالًۭا نُّوحِىٓ إِلَيْهِم مِّنْ أَهْلِ ٱلْقُرَىٰٓ ۗ أَفَلَمْ يَسِيرُوا۟ فِى ٱلْأَرْضِ فَيَنظُرُوا۟ كَيْفَ كَانَ عَٰقِبَةُ ٱلَّذِينَ مِن قَبْلِهِمْ ۗ وَلَدَارُ ٱلْءَاخِرَةِ خَيْرٌۭ لِّلَّذِينَ ٱتَّقَوْا۟ ۗ أَفَلَا تَعْقِلُونَ ﴿١٠٩﴾
wamā arsalnā min qablika illā riŷālan nūḥī ilayhim min ahli l-qurā afalam yasīrū fī l-arḍi fayanẓurū kayfa kāna ʿāqibatu lladhīna min qablihim waladāru l-ākhirati khayrul lilladhīna ttaqaw afalā taʿqilūn
Y no enviamos antes de ti sino a hombres a los que revelamos de entre la gente de las ciudades. ¿Acaso no han viajado por la tierra y observado cómo fue el fin de quienes los precedieron? Y ciertamente la Morada del Más Allá es mejor para quienes son temerosos [de Dios]. ¿Acaso no razonáis?
109Algunos han dicho que este aleya fue revelada como respuesta a la pregunta de los mecanos en 6:8: ¿Por qué no se ha hecho descender a un ángel sobre él? (Q). Sobre la trascendencia de que los profetas fuesen seres humanos y hablasen la lengua de su pueblo, véanse 6:8–9; 11:12; 14:10; 17:94; 18:110; 23:33; 25:7; 35:15; 41:6; 54:24; 14:4c; 14:11c; 64:6c. Muchos comentaristas entienden la mención de las gentes de las ciudades como señal de que nunca se eligió a nómadas para ser profetas, ya que los habitantes de las ciudades eran, según los comentaristas, más instruidos y refinados (Q, R, Z), y tampoco se eligió a mujeres como profetas (véase 16:43c), aunque algunos sostienen que la mención de hombres denota no el género, sino que eran seres humanos, y no ángeles (Z; véase 17:94–95c).
Para ¿Acaso no han viajado por la tierra y observado cómo acabaron quienes les precedieron?, véase 30:9c (véase también 12:105c). Sobre la superioridad del Más Allá respecto a este mundo, véase 12:56–57c, aunque 12:57 menciona la recompensa del Más Allá en lugar de la Morada del Más Allá.
Versículo 110
حَتَّىٰٓ إِذَا ٱسْتَيْـَٔسَ ٱلرُّسُلُ وَظَنُّوٓا۟ أَنَّهُمْ قَدْ كُذِبُوا۟ جَآءَهُمْ نَصْرُنَا فَنُجِّىَ مَن نَّشَآءُ ۖ وَلَا يُرَدُّ بَأْسُنَا عَنِ ٱلْقَوْمِ ٱلْمُجْرِمِينَ ﴿١١٠﴾
ḥattā idhā stayʾasa r-rusulu waẓannū annahum qad kudhibū ŷāʾahum naṣrunā fanuŷŷiya man nashāʾu walā yuraddu baʾsunā ʿani l-qawmi l-muŷrimīn
Hasta que, cuando los mensajeros desesperaron y pensaron que se los había tenido por mentirosos, les llegó Nuestro Auxilio, y quien Nos plugo fue salvado. Y Nuestro Castigo no será apartado de la gente culpable.
Versículo 111
لَقَدْ كَانَ فِى قَصَصِهِمْ عِبْرَةٌۭ لِّأُو۟لِى ٱلْأَلْبَٰبِ ۗ مَا كَانَ حَدِيثًۭا يُفْتَرَىٰ وَلَٰكِن تَصْدِيقَ ٱلَّذِى بَيْنَ يَدَيْهِ وَتَفْصِيلَ كُلِّ شَىْءٍۢ وَهُدًۭى وَرَحْمَةًۭ لِّقَوْمٍۢ يُؤْمِنُونَ ﴿١١١﴾
laqad kāna fī qaṣaṣihim ʿibratul liʾulī l-albābi mā kāna ḥadīthan yuftarā walākin taṣdīqa lladhī bayna yadayhi watafṣīla kulli shayʾin wahudan waraḥmatal liqawmin yuʾminūn
Ciertamente en sus historias hay una lección para los dotados de intelecto. No es un relato forjado, sino una confirmación de lo que vino antes de él, y una explicación detallada de todas las cosas, y una guía y una misericordia para gente que cree.
111Por sus relatos se entienden las historias de los mensajeros mencionadas a lo largo del Corán (JJ). Para quienes poseen entendimiento, véanse 5:100c; 38:29c; 39:9c. Sobre el hecho de que el Corán no es inventado, sino que confirma las escrituras que le precedieron, véase 10:37; cf. el comentario a 10:15–17. Al igual que el propio Corán (véanse también 16:64, 89), la Torá concedida a Moisés es descrita también como una explicación detallada de todas las cosas, y una guía y una misericordia (véase 6:154 y su comentario).
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Personajes
Figuras que nombra esta sura. Cada ficha reúne todos sus pasajes y un recorrido en orden de revelación.
En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Análisis Exhaustivo de la Sūrah 12: Yūsuf (José)
1. Resumen Ejecutivo
La Sūrah 12 del Corán, titulada Yūsuf, representa la narrativa continua más larga y detallada del texto sagrado, autodefinida como "la más bella de las historias" (v. 3). A diferencia de otras crónicas proféticas fragmentadas, esta sūrah ofrece un relato lineal que abarca desde la infancia de José hasta su ascenso al poder en Egipto y la eventual unificación de su familia.
El documento revela una estructura temática profunda donde la voluntad divina prevalece sistemáticamente sobre las conspiraciones humanas. Los puntos críticos incluyen la traición de los hermanos de José motivada por la envidia, su resistencia ante la seducción de la esposa del viceroy (Zulaykhā), su injusto encarcelamiento y su posterior exoneración gracias al don de la interpretación de sueños (taʾwīl).
Un aspecto central es la tensión entre el dolor humano —ejemplificado en la ceguera de Jacob por el duelo— y la "paciencia hermosa" (ṣabr jamīl), una confianza inquebrantable en que Dios es el "Mejor de los Guardianes". La sūrah no solo funciona como un relato histórico, sino como una confirmación de la profecía de Muhammad, enviada en un periodo de persecución en Makkah para demostrar que, al igual que José, los elegidos por Dios triunfan sobre sus opresores tras periodos de prueba extrema.
2. Análisis Temático
A. La Naturaleza de la Revelación y el "Libro Claro"
La sūrah comienza identificándose como parte del "Libro claro" y un "Corán árabe" enviado para el entendimiento (vv. 1-2).
- Origen y Propósito: Pertenece al periodo makkan y comienza con las letras aisladas (al-muqaṭṭaʿāt) alif, lām, rā. Se presenta como una revelación de "lo oculto" para el Profeta Muhammad, quien no conocía estos detalles previamente (v. 102).
- La "Más Bella de las Historias": Se le otorga este título porque integra verdades religiosas (unicidad de Dios, naturaleza de los ángeles y profetas) con asuntos mundanos (política, economía, etiqueta social, psicología del deseo y la traición).
B. El Conflicto Familiar: Envidia frente a Elección Divina
El detonante de la narrativa es el sueño de José (once estrellas, el sol y la luna postrándose ante él), que simboliza su futura preeminencia.
- La Envidia de los Hermanos: Los hermanos de José, sintiéndose superiores por ser un "grupo numeroso" (ʿuṣbah), consideran que su padre, Jacob, está en un "error manifiesto" por preferir a José y Benjamín (v. 8).
- El Complot: La intención inicial de asesinar a José se mitiga por la intervención de uno de ellos (identificado en comentarios como Rubén o Judá), quien propone arrojarlo a un pozo para que sea recogido por una caravana (v. 10).
- La Falsedad y el Duelo: Los hermanos utilizan una "sangre falsa" en la camisa de José para engañar a Jacob, alegando que un lobo lo devoró. Jacob, sospechando el engaño, se refugia en la "paciencia hermosa" (v. 18).
C. La Prueba de la Virtud: José y Zulaykhā
Tras ser vendido en Egipto, José es acogido por el viceroy (al-ʿAzīz), cuya esposa (conocida en la tradición como Zulaykhā) intenta seducirlo.
- La Seducción y la "Prueba del Señor": José se resiste a los avances de Zulaykhā incluso cuando ella cierra las puertas. El texto indica que él habría cedido de no haber visto "la prueba de su Señor" (v. 24), interpretada por comentaristas como una manifestación del arcángel Gabriel o una realización interna de la presencia divina.
- La Evidencia de la Camisa: El conflicto se resuelve legalmente mediante el análisis de la camisa de José: si estaba desgarrada por delante, él era el agresor; si estaba desgarrada por detrás, ella era quien lo perseguía. Al estar rota por detrás, se confirma la culpabilidad de la mujer y su "gran esquema" (vv. 26-28).
- El Banquete y los Ángeles: Ante los rumores de la ciudad, Zulaykhā invita a las mujeres críticas a un banquete. Al ver a José, las mujeres quedan tan estupefactas por su belleza que se cortan las manos con cuchillos, exclamando que él no es un humano, sino un "ángel noble" (v. 31).
D. La Psicología Moral: Los Niveles del Alma (Nafs)
El texto ofrece una base para la psicología moral islámica a través del análisis de las acciones de los personajes.
- Al-Nafs al-Ammārah bi’l-Sūʾ: El "alma que ordena el mal", responsable de los impulsos bajos y el deseo ilícito. José reconoce que el alma tiende al mal a menos que Dios muestre misericordia (v. 53).
- Evolución del Amor: El caso de Zulaykhā muestra una progresión desde la atracción puramente sensual y egoísta (que busca encarcelar al objeto de deseo) hacia un reconocimiento de la belleza interna y la veracidad de José (v. 51).
E. El Don del Taʾwīl (Interpretación de Eventos/Sueños)
La interpretación de sueños no es tratada como una adivinación común, sino como un conocimiento divino otorgado a José.
- En la Prisión: José interpreta correctamente los sueños de dos compañeros (el copero y el panadero), prediciendo la liberación de uno y la ejecución del otro (v. 41). Aprovecha esta instancia para predicar la unidad de Dios (tawḥīd).
- El Sueño del Rey: Interpreta las siete vacas flacas devorando a las siete gordas como un ciclo agrícola de abundancia seguido de hambruna. Su solución técnica (almacenar el grano en su espiga para preservarlo) le otorga el control sobre los almacenes del reino (vv. 47-55).
F. Reconciliación y Cumplimiento de la Visión
El hambre lleva a los hermanos de José a Egipto, donde él los reconoce, pero ellos a él no. José utiliza una serie de estratagemas (colocar la copa del rey en el saco de Benjamín) no por venganza, sino como parte de un plan divino para traer a toda su familia a Egipto.
- El Perdón Final: Al revelarse ante sus hermanos, José declara: "No hay reproche contra vosotros este día. Dios os perdonará" (v. 92). Este acto es citado como el modelo de perdón absoluto.
- La Curación de Jacob: El aroma de la camisa de José, enviado desde Egipto, devuelve la vista a Jacob antes de que la camisa llegue físicamente, un milagro atribuido a la percepción profética (vv. 94-96).
3. Síntesis Trans-Fuente y Patrones Emergentes
A través del análisis de la sūrah y sus comentarios, emergen varios patrones significativos:
El Simbolismo de la Camisa: La camisa actúa como un hilo conductor con tres funciones distintas:
- Como evidencia de una falsa muerte (manchada con sangre de cabra).
- Como evidencia de castidad y veracidad (desgarrada por detrás).
- Como instrumento de sanación milagrosa (restaurando la vista de Jacob).
La Jerarquía del Conocimiento: El texto enfatiza repetidamente que "por encima de todo poseedor de conocimiento hay un Conocedor" (v. 76). Los hermanos creen saber, pero son ignorantes; los expertos del rey consideran su sueño "confuso", pero José posee el taʾwīl.
La Soberanía de Dios: Un concepto recurrente es que "Dios prevalece en Su asunto, pero la mayoría de la humanidad no sabe" (v. 21). Los intentos humanos de destruir a José (el pozo, la seducción, la prisión) son precisamente los peldaños que Dios utiliza para elevarlo al trono.
4. Detalles de Importancia Preservada
| Categoría | Detalles Específicos |
|---|---|
| Números Clave | 11 estrellas; 7 vacas gordas/flacas; 7 espigas verdes/secas; 7 años de abundancia/hambruna; José en el pozo por 3 días. |
| Nombres y Títulos | Jacob (padre), José, Benjamín (hermano menor), Potifar (Viceroy/al-ʿAzīz), Zulaykhā (esposa del viceroy), Abraham e Isaac (antepasados). |
| Términos Técnicos | Al-muqaṭṭaʿāt (letras separadas), Taʾwīl (interpretación/hermenéutica), Ṣabr jamīl (paciencia hermosa), ʿUṣbah (grupo numeroso). |
| Moneda | José fue vendido por "unos pocos dirhams" (v. 20). |
| Geografía | El relato se mueve entre Canaán (el desierto donde vivía Jacob) y las ciudades de Egipto. |
Citas Directas Relevantes
- Sobre la paciencia: "¡Paciencia hermosa! Y Dios es Aquel Cuya ayuda se busca contra lo que describís" (Jacob, v. 18).
- Sobre el perdón: "No hay reproche contra vosotros este día. Dios os perdonará" (José, v. 92).
- Sobre la naturaleza humana: "Ciertamente el alma ordena al mal, salvo aquel a quien mi Señor muestre misericordia" (v. 53).
5. Preguntas Abiertas y Vacíos en las Fuentes
El análisis identifica áreas donde el texto coránico y los comentarios dejan espacio para la interpretación o investigación adicional:
- Identidad de los Hermanos: El Corán no nombra individualmente a los hermanos de José; las identidades como "Rubén" o "Judá" provienen de comentarios externos y tradiciones bíblicas, existiendo discrepancias sobre cuál de ellos fue el que intercedió por José.
- Naturaleza de la "Prueba del Señor": El versículo 24 menciona que José vio una "prueba" que le impidió ceder a la tentación, pero la naturaleza exacta de esta visión no está especificada en el texto sagrado, lo que ha generado múltiples interpretaciones folclóricas y místicas en los comentarios.
- Cronología Exacta: Aunque se mencionan periodos de "varios años" en prisión y ciclos de siete años, no hay una cronología absoluta de la edad de José en cada etapa.
- El Papel del Rey: No se especifica si el monarca egipcio era un Faraón o un rey de otra dinastía, centrándose la narrativa más en su función institucional que en su identidad personal.
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Periodo Mecano
- Narrativa continua más larga del Corán
- Respuesta a eruditos judíos e idólatras
- La más bella de las historias
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- Unicidad de Dios (Tawhid)
- Interpretación de sueños
- Paciencia ante la adversidad (Sabr)
- Belleza Divina y humana
- Naturaleza del alma (Nafs)
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- Sueño de los 11 astros
- Celos de los hermanos
- Arrojado al pozo
- Vendido como esclavo en Egipto
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- Cuidado de Putifar (el Aziz)
- Seducción de Zulaykha
- Prisión y exoneración
- Ascenso a tesorero real
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- Hambruna en Canaán
- Viajes de los hermanos a Egipto
- Estrategia del cáliz del rey
- Curación de la ceguera de Jacob
- Reunión familiar en Egipto
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- El Profeta como 'Sincero Servidor'
- Prueba de amor y belleza
- Retorno del alma a su Origen Divino
- Futilidad de la envidia
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- Lección para los dotados de intelecto
- Confirmación de escrituras anteriores
- Guía y misericordia para creyentes
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Contexto adicional | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| 4-15 | El sueño de José y la traición de sus hermanos | José comparte un sueño profético con Jacob. Sus hermanos, movidos por la envidia, conspiran contra él y lo arrojan a un pozo en el desierto, simulando su muerte ante su padre. | Escenario: Canaán y el desierto (el pozo). Personajes clave: Jacob, José y sus hermanos. | [1] |
| 19-22 | Rescate y esclavitud en Egipto | Una caravana rescata a José del pozo y lo vende en Egipto a un alto oficial (el viceroy). Dios establece a José en la tierra y comienza a enseñarle la interpretación de los eventos. | Escenario: Egipto (casa del viceroy). Personajes clave: Miembros de la caravana, el viceroy (Potifar). | [1] |
| 23-34 | La seducción fallida de la esposa del viceroy | La esposa del viceroy intenta seducir a José; él se niega por temor a Dios. Tras una acusación falsa y la prueba de la túnica rasgada por detrás, su inocencia es cuestionada socialmente. | Escenario: Casa del viceroy. Personajes clave: Zulaykhā (esposa del viceroy), el viceroy, las mujeres de la ciudad. | [1] |
| 35-42 | José en la prisión e interpretación de sueños | José es encarcelado para evitar rumores. En prisión, interpreta los sueños de dos sirvientes del rey, prediciendo el destino de cada uno. | Escenario: La prisión. Personajes clave: José, el panadero del rey y el copero del rey. | [1] |
| 43-57 | El sueño del rey y la exaltación de José | José interpreta el sueño del rey sobre las siete vacas flacas y gordas. Es liberado, exonerado públicamente y nombrado guardián de los almacenes de Egipto. | Escenario: Corte real de Egipto. Personajes clave: El Rey, José, el copero (mensajero). | [1] |
| 58-93 | Reencuentro con los hermanos y la prueba de Benjamín | Durante la hambruna, los hermanos de José vienen a Egipto. Él los reconoce y trama un plan con una copa en la alforja de Benjamín para retener a su hermano menor y probar el arrepentimiento de los mayores. | Escenario: Egipto (oficinas del viceroy). Personajes clave: José, sus hermanos, Benjamín. | [1] |
| 94-101 | Reunificación familiar y cumplimiento de la visión | Jacob recupera la vista al recibir la túnica de José. La familia se traslada a Egipto, donde se postran ante José, cumpliendo así el sueño inicial de su infancia. | Escenario: Egipto (el trono real). Personajes clave: José, Jacob (padre), su madre y sus hermanos. | [1] |