El NobleCORÁN القرآن الكريم 112 · al-Ikhlāṣ
112 Sura 112 de 114

al-Ikhlāṣ

La Sinceridad
Antes del textoIntroducción

Introducción

La mayoría de los comentaristas dice que al-Ikhlāṣ pertenece al primer período mequí, aunque algunos admiten que pueda ser del período medinense (Āl, Ṭs, Z). Es una de las dos únicas sūrahs que no toman su nombre de algo mencionado en ellas. El título, al-Ikhlāṣ, describe en cambio su contenido, ya que denota una combinación de sinceridad, devoción y pureza, y puede indicar también ser salvado (khalaṣa).

Esta sūrah ha sido conocida por al menos veinte epítetos diferentes (R), entre ellos “La que Absuelve” (al-Barāʾah), porque quien la recita con sinceridad queda absuelto de la práctica de la idolatría (Āl, R); “La que Ahuyenta” (al-Munaffirah), porque ahuyenta a Satanás de quien la recita (Āl, R); “La Liberación” (al-Naŷāh), porque libra de atribuir semejanza (tashbīh) a Dios (Āl, R); “El Reconocimiento” (al-Maʿrifah), porque el verdadero conocimiento de Dios solo puede obtenerse reconociendo la verdad de lo que esta sūrah contiene (Āl); “La que Recuerda” (al-Mudhakkirah), porque recuerda la Unidad Divina (tawḥīd) en una forma pura y sencilla (Āl); y “La Luz del Corán” (Nūr al-Qurʾān), por un ḥadīth que dice: “Todo tiene una luz, y la luz del Corán es Sūrat al-Ikhlāṣ” (Āl, R).

En cuanto a la ocasión de la revelación, Ubayy ibn Kaʿb relata que los idólatras preguntaron al Profeta: “¿Cuál es el linaje de tu Señor?”, y entonces Dios reveló esta sūrah, que comienza: Di: “Él, Dios, es Uno, Dios, el Eternamente Autosuficiente.” El Eternamente Autosuficiente es Aquel que no engendra, ni fue engendrado, pues todo el que es engendrado ciertamente morirá, y solo de quienes mueren puede hablarse de linaje. Según otros relatos, esta sūrah fue revelada en respuesta a un grupo de judíos que pidieron al Profeta “el linaje de su Señor” (R, Ṭ, Ṭs). Una tercera perspectiva dice que fue revelada en relación con una pregunta similar planteada por un grupo de cristianos (R).

Un ḥadīth qudsī hace eco de las palabras de los vv. 2–4 de la sūrah: “Dios dijo: ‘El hijo de Adán miente contra Mí, aunque no tiene derecho a ello. Me injuria, aunque no tiene derecho a ello. En cuanto a su mentira contra Mí, es su afirmación de que no lo recrearé como lo creé la primera vez. En realidad, la primera creación no Me fue más fácil que una nueva creación. En cuanto a su injuria contra Mí, es su afirmación de que Dios ha engendrado hijos, cuando Yo soy el Uno, el Eternamente Autosuficiente; no engendro, ni fui engendrado, y nada es semejante a Mí’”.

Según muchas autoridades tempranas, el Profeta dijo que esta sūrah “equivale a un tercio de todo el Corán” (Āl, IK, Q, R, Ṭs), lo cual algunos entienden en el sentido de que el mensaje acerca de la Unicidad de Dios es un tercio del mensaje del Corán. Se ha transmitido, sobre la autoridad de ʿĀʾishah, esposa del Profeta, que el Profeta recitaba al-Ikhlāṣ y las dos que la siguen inmediatamente, al-Falaq y al-Nās, juntas mientras soplaba en sus palmas, y luego se las pasaba por el cuerpo cada noche. Por ello se entiende que las tres juntas proporcionan protección.

Esta sūrah solo es superada por la Sūrah 1, al-Fātiḥah, en la vida devocional musulmana, y se recita con frecuencia tanto en las oraciones canónicas como en las supererogatorias, así como en las súplicas (duʿāʾ). Según algunos, está estrechamente vinculada a la Sūrah 109, al-Kāfirūn, ya que se dice que ambas juntas constituyen la expresión completa de la Unidad Divina: al-Kāfirūn proporciona una negación firme de toda falsedad, y al-Ikhlāṣ proporciona una afirmación completa de toda verdad (Āl). Por eso ambas sūrahs se conocen juntas como “Las Dos Curas” (al-Muqashqishatān) y a menudo se recitan juntas, especialmente en los dos ciclos de la oración del alba (faŷr), en la oración supererogatoria de la mañana (ḍuḥā) y en la oración supererogatoria posterior a la oración del ocaso (Āl). Al-Ikhlāṣ suele ser también la primera sūrah que se memoriza después de la Fātiḥah. Al resumir los méritos y la centralidad de esta sūrah, al-Rāzī escribe: “El Corán entero es una ostra, y la perla es Su dicho Di: ‘Él, Dios, es Uno’”.

Sura 112al-Ikhlāṣ4 versículos

بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ

bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm

En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso

قُلْ هُوَ ٱللَّهُ أَحَدٌ ﴿١﴾qul huwa llāhu aḥadDi: “Él, Dios, es Uno,1 ٱللَّهُ ٱلصَّمَدُ ﴿٢﴾allāhu ṣ-ṣamadDios, el Eternamente Autosuficiente.2 لَمْ يَلِدْ وَلَمْ يُولَدْ ﴿٣﴾lam yalid walam yūladNo engendra, ni fue engendrado.3 وَلَمْ يَكُن لَّهُۥ كُفُوًا أَحَدٌۢ ﴿٤﴾walam yakul lahū kufuwan aḥadY nada es semejante a Él.”4

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