El NobleCORÁN القرآن الكريم Personajes
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Pasajes y comentarios

Los versículos de tu traducción que lo nombran, en el orden del muṣḥaf. Bajo cada pasaje, el comentario de The Study Quran y el de Reynolds sobre esos mismos versículos.

3 Āl ʿImrānLa Familia de ʿImrānMedinense · rev. 89 · 1 versículo Abrir
3:33

33 En verdad, Dios eligió a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la familia de ʿImrān por encima de los mundos,

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 33–34

El lenguaje de «ser escogido por Dios» (muṣṭafā) se emplea en relación con diversas figuras en el Corán (véase 3:42; 6:84–87; 7:144; 38:47). De hecho, uno de los nombres del Profeta Muhammad es al-Muṣṭafā, «el Elegido». Familia [o casa] se emplea aquí en el sentido de linaje familiar. Al igual que en otros lugares, como 21:71, sobre todos los mundos podría leerse también como «sobre todas las gentes» y se emplea asimismo en conexión con otras figuras (por ejemplo, 2:47; 6:86; 7:140).

ʿImrān es el nombre del padre de María (también en el v. 35; 66:12), quien no es nombrado en la Biblia, pero es conocido en la literatura extrabíblica como Joaquín, que significa «Aquel a quien Yahvé levantó». Los comentaristas que equiparan el nombre ʿImrān con el hebreo Amram (el nombre del padre de Moisés) y que por tanto creen que tanto el padre de Moisés como el padre de María se llamaban por separado ʿImrān, no parecen tener conocimiento del nombre de Joaquín. El Corán y el Ḥadīz no nombran al padre de Moisés; de ahí que no esté claro cómo se produjo la equiparación entre ʿImrān y Amram, aun cuando comentaristas tan tempranos como Muqātil (m. 150/767) parecen aceptarla y establecen una distinción explícita entre ambos (incluidos los siglos que median entre ellos). Es digno de mención que ʿImrān proviene de la raíz ʿ-m-r, entre cuyos significados figuran «erigir», «edificar» o «levantar». El nombre es afín a la palabra ʿumrān, que significa edificio, estructura o civilización construida, y la terminación -ān es sumamente común en árabe, como en el nombre ʿUzmān y en muchos otros vocablos, tales como gaḍbān, subḥān, sakrān, ḥirmān, ḥasrān, furqān. Podría conjeturarse que ʿImrān Allāh equivale a Yehoyaqim.

Como descendientes, unos de otros se entiende en términos de linaje de sangre, en cuanto que la Familia de ʿImrān desciende de la Familia de Abraham, que a su vez desciende de Noé, quien descendía de Adán (M). Se entiende también como una filiación espiritual, en la medida en que estas casas y figuras se encuentran enlazadas a través de su adoración y obediencia al Dios Único (Ṭ). El versículo puede leerse asimismo como una manera de no elevar un linaje familiar por encima de otro, dado que la frase aquí vertida como unos de otros aparece como sois los unos de los otros en 4:25 (M).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
3:33

El nombre ʿImrān (v. 33) parece corresponderse con el bíblico Amram, el padre de Moisés, Aarón y Miriam (la forma hebrea de «María») (cf. Num 26:59; 1Ch 5:29; también Exo 15:20). Aquí (cf. Q 66:12), sin embargo, aparece como el padre de María, la madre de Jesús. El Corán confunde así a las dos Marías, del mismo modo en que lo hace cuando describe a María como «hermana de Aarón» (Q 19:28; nótese cómo en esa misma azora, 19:53, Moisés es llamado el «hermano de Aarón»). Dicha confluencia es con toda probabilidad una confusión (sobre esto véase Geiger, Judaism and Islam, 136–37), si bien algunos especialistas sostienen que se trata de un recurso intencional para enfatizar el vínculo de María con el templo de Jerusalén donde (según la tradición que el Corán sigue en este pasaje) fue criada. El autor cristiano siriaco del siglo IV Afraates traza un paralelismo entre las dos Marías: «Miriam se apostó a la orilla del río cuando Moisés flotaba en el agua; y María dio a luz a Jesús, después de que el ángel Gabriel le hubo hecho la anunciación» (Demonstrations 21:10).

Otras menciones en el comentario de esta sura2
4 al-NisāʾLas mujeresMedinense · rev. 92 · 1 versículo Abrir
4:163

163 En verdad, te hemos revelado a ti como revelamos a Noé y a los profetas que le sucedieron, y como revelamos a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las Tribus, y a Jesús, Job, Jonás, Aarón y Salomón; y a David le concedimos los Salmos;

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 163

Múltiples versículos similares presentan relaciones de los mensajeros de Dios a través de los cuales Él transmitió la revelación, todos los cuales los musulmanes deben aceptar (p. ej., 2:136; 3:84; 6:83–89; 19:49–58). En este contexto particular, algunos lo contemplan como una réplica a quienes pedían al Profeta que hiciera descender sobre ellos un libro del Cielo (v. 153), desvirtuando su pretensión de que Dios no había enviado un libro a nadie con posterioridad a Moisés (Ṭ, Z). Los Salmos otorgados a David traduce al-Zabūr, que, empleado en singular y con artículo determinado, y ciertamente vinculado explícitamente a David, se asume universalmente como referido a los Salmos (17:55; 21:105), algunos de los cuales la tradición judeocristiana considera de autoría davídica. Cuando este vocablo se emplea en plural (zubur) y no se asocia a David como profeta, se traduce llanamente como «escrituras» (p. ej., 3:184; 16:44; 26:196). Este es el primer lugar del texto coránico donde las figuras bíblicas de Job y Jonás son identificadas como profetas; para más datos sobre Job, véanse 6:84; 21:83–84; 38:41–44; y sobre Jonás, véanse 6:86; 10:98; 37:139–48; 68:48–50.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
4:163–65

La lista de profetas aquí (exclusivamente bíblicos) puede compararse con otras: 2:136; 3:84; 6:84–86; 21:48–91; 33:7; 42:13; 37:75–148. El lugar de Jesús en medio de la lista de profetas (entre «las tribus» y Job) del versículo 163 no sigue el orden de la Biblia ni ningún orden cronológico tradicional. Su nombre podría figurar en este lugar debido a la preocupación del Corán por la rima, si se asume que este largo versículo podría dividirse en versículos rimados más cortos: «tribus» (ár. asbāṭ) y Salomón (ár. sulaymān) quedarían al final de versículos; Jesús (ár. ‘īsā) quedaría al comienzo de un versículo en una posición prominente paralela a la de Noé y David.

La declaración al final del versículo 163, «a David le dimos los Salmos» (zabūr; en otros lugares el plural zubur se usa para la escritura en general; sobre esto véase el comentario a 17:55, con referencias adicionales), refleja la idea tradicional judía y cristiana de que David es el autor principal de los Salmos. Esta idea se hace evidente ya en el Midrás (Avot 6:9) y en textos del Nuevo Testamento (p. ej., Mar 12:36–37), que atribuyen versos de los Salmos a David. La alocución directa de Dios a Moisés (v. 164) refleja Números 12:4–8 (cf. Éxo 33:11; Deu 5:4–5). Véase también el comentario a 2:253 (con referencias adicionales).

6 al-AnʿāmEl GanadoMequí · rev. 55 · 1 versículo Abrir
6:84

84 Y le concedimos a Isaac y a Jacob, a cada uno guiamos. Y a Noé guiamos con anterioridad, y de entre su descendencia, a David, Salomón, Job, José, Moisés y Aarón; así es como retribuimos a los virtuosos.

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 84

Y le concedimos —a saber, a Abraham— su descendencia, Isaac y Jacob, a título de galardón por su acatamiento y devoción en el culto al Dios Único tras haber abandonado a su pueblo (IK, Ṭ). Todos los personajes enumerados por su nombre en los vv. 84–86 son reconocidos como profetas en el islam. Isaac se menciona habitualmente junto a su padre Abraham, su hermano Ismael o su hijo Jacob. Isaac y Jacob figuran catalogados a la par como profetas en 19:49 y asimismo como una dádiva divina conferida a Abraham en 21:72; véase el comentario a 51:27–30 para la escena en que Abraham y su esposa Sara reciben la buena nueva de la inminente concepción de Isaac. Y a Noé lo habíamos guiado antes, habida cuenta de que Noé antecede en el tiempo a Abraham. Y de su descendencia alude a la progenie de Noé, si bien la inmensa mayoría de las figuras citadas en los vv. 84–86 constituyen igualmente descendientes de Abraham. Para la historia de Noé, véanse 7:59–64; 10:71–73; 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21; 37:75–82; 54:9–15; Sūrah 71. Para David, véanse 2:251; 4:163; 17:55; 21:78–80; 27:15–16; 34:10–11; 38:17–26. Para Salomón, vástago de David, véanse 21:78–82; 27:15–44; 34:12–16; 38:30–40. Para Job, a quien se señala como vástago de Isaac por mediación de su hijo Esaú (Ṭ), véanse 21:83–84; 38:41–44. Para José, véase la Sūrah 12. Extensos relatos coránicos en torno a Moisés y Aarón se hallan en 2:49–74; 5:20–26; 7:103–55; 10:75–90; 18:60–82; 20:9–99; 26:10–67; 27:7–14; 28:3–47; 43:46–56; 79:15–26. Así retribuimos a los que hacen el bien, tales como estos profetas, recompensados merced a su paciencia y sumisión en el crisol de la prueba (Ṭ).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
6:84

Sobre la posibilidad de que el Corán considere tanto a Isaac como a Jacob hijos de Abraham, véase el comentario a 29:27 (con más referencias).

Otras menciones en el comentario de esta sura7
7 al-AʿrāfLas AlturasMequí · rev. 39 · 2 versículos Abrir
7:59

59 Ciertamente enviamos a Noé a su pueblo, y dijo: «¡Oh pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. ¡En verdad temo por vosotros el castigo de un día tremendo!».

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 59

Este versículo inaugura una dilatada sección (vv. 59–136) que pormenoriza las misiones de varios profetas repudiados por los pueblos a los que fueron comisionados, cuya contumacia acarreó espantosas catástrofes sobre sus gentes. Las narraciones de tales profetas y de sus trayectorias aquí expuestas comparten numerosos paralelismos temáticos y textuales destinados a recalcar la unidad sustancial de propósitos que enlaza a todos los enviados, así como los extravíos humanos recurrentes que condujeron a sucesivas civilizaciones a rechazar a los profetas y a mofarse de sus avisos. Cuadros semejantes de estos relatos de castigo jalonan 11:25–100; 26:105–90; 54:9–42.

Al igual que en las demás exposiciones seriadas de los relatos de escarmiento, la sección arranca con la figura de Noé, su exhortación a sus compatriotas para adorar al Dios Único y su advertencia sobre el castigo inminente si desoían su llamada. El relato de Noé en los vv. 59–64 constituye la primera narración sobre este patriarca en la ordenación canónica del Corán; otros pasajes sobre su gesta se localizan en 10:71–73; 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21; 54:9–15; y en la Sūrah 71. En la tradición islámica se identifica a Noé como Nūḥ ibn Lamak (Lamec) ibn Matūšalaḥ (Matusalén) ibn Ujnūj (Henoc), identificándose este último en el ámbito islámico con Idrīs, profeta coránico (19:56; 21:85; IK, R, Z). Otros trazan la genealogía de Noé hasta Adán a través de Set (Šīṯ; IK, Th). Se refiere asimismo que fue carpintero de oficio y que contaba cincuenta años al recibir su llamamiento profético (Th, Z). En el cómputo cronológico de los profetas, Noé figura como el enviado comisionado por Dios tras Idrīs (Ṭs).

En esta narración, la alocución inicial de Noé a su gente consiste en la orden tajante de adorar al Dios Único, que incorpora una variante del testimonio de fe islámico: No tenéis más dios que Él (véase también 11:26; 23:23). Esta misma proclamación, enarbolada por Hūd en el v. 65, Ṣāliḥ en el v. 73 y Šuʿayb en el v. 85, oficia de eje vertebrador de las narraciones proféticas de este bloque. Que las misiones de estos profetas, al igual que la de Muḥammad, descansen en el llamamiento a la adoración exclusiva del Dios Único pone de manifiesto la unidad intrínseca del mensaje traído por los enviados y consolida la consideración islámica de Muḥammad como restaurador de la religión prístina y universal profesada por todos los profetas, y no como creador de un credo «novedoso»; véase 46:9, donde se ordena a Muḥammad declarar: No soy una innovación entre los mensajeros, y el ensayo «The Quranic View of Sacred History and Other Religions». Si bien el Génesis bíblico omite toda mención al culto a otros dioses por parte de los coetáneos de Noé, el Corán explicita que rendían culto a divinidades falsas que los opositores de Noé citan expresamente en 71:23: Wadd, Suwāʿ, Yaġūṯ, Yaʿūq y Naṣr. Según ciertas fuentes, tales apelativos correspondían a ancestros venerados a los que, con el transcurso de los siglos, el pueblo de Noé acabó deificando (IK). El castigo de un día tremendo puede remitir a la catástrofe terrenal del diluvio, al castigo inapelable del Juicio Final (R, Z), o a ambos.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
7:59–137

visión de conjunto Aquí el Corán relata una serie de relatos que involucran a profetas, incrédulos y el castigo divino. Esta serie, o una versión de ella, se encuentra principalmente en cuatro suras (cf. también 37:75–148, una serie de narraciones que conciernen exclusivamente a personajes bíblicos):

7: Noé, vv. 59–64; Hūd, 65–72; Ṣāliḥ, 73–79; Lot, 80–84; Shuʿayb, 85–93; Moisés, 103–62 11: Noé, vv. 25–49; Hūd, 50–60; Ṣāliḥ, 61–66; Abraham y Lot, 69–83; Shuʿayb, 84–95; Moisés, 96–99 26: Moisés, vv. 10–68; Abraham, 69–102; Noé, 105–22; Hūd, 123–40; Ṣāliḥ, 141–59; Lot, 160–75; Shuʿayb, 176–91. 54: Noé, vv. 9–17; Hūd, 18–20; Ṣāliḥ, 23–32; Lot, 33–40; Moisés, 41–42

En cada caso, el Corán se propone enseñar una lección acerca del castigo divino, no describir la historia de la salvación. En este aspecto, el Corán es más cercano en espíritu a 2 Pedro 2, que alude a las historias de Noé y Lot en aras de la exhortación moral, de lo que es a las narraciones del Antiguo Testamento. En última instancia, sin embargo, estos relatos se comprenden mejor a la luz de la propia profetología del Corán; es decir, el Corán proyecta la imagen y el mensaje de su propio profeta sobre figuras pretéritas para convencer a su audiencia de aceptar y obedecer a Muḥammad (y evitar el destino de pueblos anteriores condenados).

Los relatos de Moisés (Q 7:103–62; 11:96–99; 26:10–68; 54:41–42) en estas suras no siguen estrictamente la estructura formulaica de las otras historias proféticas. Véase el comentario a 20:9–16 (sobre el llamamiento de Moisés); 26:18–29 (sobre la confrontación con el Faraón); 28:7ss. (sobre la infancia y los primeros años de Moisés); 40:23ss. (sobre el Faraón y Hamán).

7:69

69 ¿O acaso os asombra que os haya llegado un recordatorio de vuestro Señor a través de un hombre de entre vosotros, para advertiros? Recordad cuando Él os designó sucesores después del pueblo de Noé y os incrementó ampliamente en estatura. Recordad, pues, las mercedes de Dios, para que tal vez prosperéis».

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 69

Al igual que Noé, Hūd echa en cara a su pueblo su incapacidad para aceptar que Dios transmita un recordatorio a través de un simple mortal semejante a ellos (véase 7:63c). El pueblo de ʿĀd fue constituido en sucesores después del pueblo de Noé, lo que significa que fueron sus herederos en la tierra y recibieron una posición de señorío (Z) —estando tanto la sucesión como la herencia implícitas en el vocablo árabe para sucesores (julafāʾ)—. El que Dios los incrementara ampliamente en estatura alude a su corpulencia presuntamente gigantesca. Relatos legendarios afirman que el menor de ellos alcanzaba 60 codos y el mayor 100 codos de altura, es decir, entre 35 y 60 metros (Ṭs, Z). Las mercedes de Dios remiten por consiguiente a su sucesión y soberanía en la tierra y a su formidable corpulencia (Z). Además de conminar a su pueblo al monoteísmo, se dice que Hūd les advirtió contra la opresión hacia los demás. Diversas crónicas refieren que, debido a su desmedida corpulencia, lograron conquistar extensos territorios más allá de su comarca natal (IK).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible3 comentarios
7:59–137

visión de conjunto Aquí el Corán relata una serie de relatos que involucran a profetas, incrédulos y el castigo divino. Esta serie, o una versión de ella, se encuentra principalmente en cuatro suras (cf. también 37:75–148, una serie de narraciones que conciernen exclusivamente a personajes bíblicos):

7: Noé, vv. 59–64; Hūd, 65–72; Ṣāliḥ, 73–79; Lot, 80–84; Shuʿayb, 85–93; Moisés, 103–62 11: Noé, vv. 25–49; Hūd, 50–60; Ṣāliḥ, 61–66; Abraham y Lot, 69–83; Shuʿayb, 84–95; Moisés, 96–99 26: Moisés, vv. 10–68; Abraham, 69–102; Noé, 105–22; Hūd, 123–40; Ṣāliḥ, 141–59; Lot, 160–75; Shuʿayb, 176–91. 54: Noé, vv. 9–17; Hūd, 18–20; Ṣāliḥ, 23–32; Lot, 33–40; Moisés, 41–42

En cada caso, el Corán se propone enseñar una lección acerca del castigo divino, no describir la historia de la salvación. En este aspecto, el Corán es más cercano en espíritu a 2 Pedro 2, que alude a las historias de Noé y Lot en aras de la exhortación moral, de lo que es a las narraciones del Antiguo Testamento. En última instancia, sin embargo, estos relatos se comprenden mejor a la luz de la propia profetología del Corán; es decir, el Corán proyecta la imagen y el mensaje de su propio profeta sobre figuras pretéritas para convencer a su audiencia de aceptar y obedecer a Muḥammad (y evitar el destino de pueblos anteriores condenados).

Los relatos de Moisés (Q 7:103–62; 11:96–99; 26:10–68; 54:41–42) en estas suras no siguen estrictamente la estructura formulaica de las otras historias proféticas. Véase el comentario a 20:9–16 (sobre el llamamiento de Moisés); 26:18–29 (sobre la confrontación con el Faraón); 28:7ss. (sobre la infancia y los primeros años de Moisés); 40:23ss. (sobre el Faraón y Hamán).

7:69

Geiger (Judaism and Islam, 88–91) considera que Hūd es el Héber bíblico (Gén 10:21, 24, 25; passim) y asocia el castigo de su pueblo con la dispersión de las gentes en la Torre de Babel, pero esto dista de ser seguro.

7:69

Como señala Bell (Commentary, 1:238), la declaración de Hūd (a su pueblo) —«y os acrecentó ampliamente en la creación»— podría sugerir la noción de que el pueblo de Hūd eran gigantes. En Q 26:130 leemos cómo Hūd declara que los ʿĀd actuaban como jabbārīn, vocablo que podría ser afín al hebreo gibbōrīm, que significa «gigantes». Es posible que los ʿĀd hayan de entenderse como los nephilīm antediluvianos de Génesis 6:4. El Tafsīr al-Jalālayn refiere que el más alto de ellos medía cien pies.

Otras menciones en el comentario de esta sura24
9 al-TawbahEl ArrepentimientoMedinense · rev. 113 · 1 versículo Abrir
9:70

70 ¿Acaso no les ha llegado la noticia de quienes les precedieron: el pueblo de Noé, de ʿĀd y de Zamūd, el pueblo de Abraham, los habitantes de Madián y las ciudades subvertidas? Sus mensajeros les trajeron pruebas claras. Dios no fue injusto con ellos, sino que ellos mismos fueron injustos consigo mismos.

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 70

Por ciudades destruidas (cf. 53:53; 69:9) se entiende en general las ciudades que fueron aniquiladas, literalmente «puestas del revés», si bien algunos interpretan trastornadas en el sentido de su cambio de estado del bien al mal (R). Aunque muchos comentaristas creen que este versículo alude al pueblo de Lot, otros dicen que puede referirse a cualquier pueblo que fuera destruido (Q). Los ʿĀd fueron el pueblo al que fue enviado el profeta árabe preislámico Hūd, mientras que los Ṯamūd fueron el pueblo al que Dios envió al profeta Ṣāliḥ. Los habitantes de Madián alude al pueblo del profeta Šuʿayb. Véase 7:59–102 y la sura 11 para los relatos de estos profetas.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
9:70

En este versículo, el Corán alude a la destrucción por parte de Dios de aquellos pueblos que rechazaron a Sus mensajeros, y con ello proporciona a su audiencia una razón de peso para no rechazar al mensajero más reciente. La lista de los pueblos (cf. las listas ligeramente distintas en 14:9; 22:42–44) que han sido destruidos concluye con una referencia a al-muʾtafikāt (Qarai: «ciudades que fueron trastornadas»; cf. 53:53, 69:9). Es probable que este término árabe esté relacionado con el uso de la raíz h-p-k tanto en la versión hebrea como en la aramea de Génesis 19:25 («Y destruyó [heb. wayyahapōk; aram. wahpak] aquellas ciudades y toda la llanura, con todos los habitantes de las ciudades y todo lo que crecía en la tierra») para indicar cómo Dios «trastornó» o «destruyó» Sodoma y Gomorra; de hecho, Corán 11:82 relata que Dios «puso del revés» la ciudad de Lot. En otras palabras, se trata probablemente de una referencia al pueblo de Lot. La referencia al «pueblo de Abraham» en este versículo es curiosa por cuanto el Corán nunca menciona el castigo, o la destrucción, de su pueblo. Es posible que el Corán esté aludiendo a una tradición presente en el texto cristiano Apocalipsis de Abraham (8:1–6), según la cual Dios consume con fuego la casa de los ídolos en la que trabaja el propio padre de Abraham, Téraj, dándole muerte a él y a todos los que estaban dentro.

Para más detalles sobre el «relato de castigo» de Noé, véase el comentario a 11:25–39; sobre el «relato de castigo» de «las ciudades que fueron trastornadas» (es decir, Lot), véase el comentario a 11:69–73.

10 YūnusJonásMequí · rev. 51 · 1 versículo Abrir
10:71

71 Y recítales la historia de Noé, cuando dijo a su pueblo: «¡Oh, pueblo mío! Si mi estancia os resulta penosa, y [asimismo] mi recuerdo de las señales de Dios, en Dios confío. Decidid, pues, vuestro plan, vosotros y vuestros copartícipes; que luego vuestro plan no sea un motivo de duda para vosotros; ¡ejecutadlo entonces contra mí y no me deis tregua!

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 71

Para la historia de Noé, además de los vv. 71–73 aquí presentes, véanse 7:59–64; 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21; 37:75–82; 54:9–15; azora 71. Si mi presencia os resulta gravosa se entiende en el sentido de «si el que yo esté entre vosotros os causa aflicción» (JJ, Ṭ), mientras que y [lo mismo] mi recordatorio de las señales de Dios se interpreta como «y también mi advertencia y exhortación a vosotros» (JJ, Ṭ). En Dios he depositado mi confianza denota que «no me importa lo que intentéis hacerme, pues he encomendado mi asunto a Dios en virtud de mi firme confianza en Él» (IJ, Ṭū). Decidid, pues, vuestro plan significa, en otras palabras: «Determinad lo que intentaréis hacerme» (JJ), mientras que que vuestro plan no sea objeto de duda para vosotros se interpreta en el sentido de «no ocultéis lo que intentaréis hacerme ni actuéis de manera dudosa, poco clara o equívoca» (Bḍ, Bg, IJ, JJ, Kā, Ṭ, Z).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
10:71–74

Aquí, como en otros pasajes, el Corán —a diferencia de la Biblia— hace que Noé predique a su pueblo (convirtiéndolo así en uno de los profetas que advirtieron a los pueblos de la destrucción divina). La idea de que Noé predicó a su pueblo antes del diluvio se encuentra tanto en fuentes judías, como el Talmud babilónico, como en fuentes cristianas, tales como la Homilía sobre el Diluvio de Jacobo de Sarug. Para más detalles sobre el papel de Noé en el Corán, véase el comentario a 71:1–28 (con referencias adicionales). Sobre la idea de que un verdadero profeta no busca recompensa (v. 72), véase el comentario a 34:47 (con referencias adicionales).

Otras menciones en el comentario de esta sura3
11 HūdHūdMequí · rev. 52 · 11 versículos Abrir
11:25

25 Ciertamente enviamos a Noé a su pueblo: «En verdad, soy para vosotros un advertidor evidente,

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 25

Para la historia de Noé, véanse 7:59–64; 10:71–73; 23:23–30; 26:105–21; 37:75–82; 54:9–15; Sūrah 71. La historia de Noé aquí sirve de introducción a las historias de los pueblos castigados y destruidos que siguen en lo que resta de la sūrah. La función general de los profetas es actuar a la vez como advertidores y portadores de albricias; véase 2:213: La humanidad era una sola comunidad; luego Dios envió a los profetas como portadores de albricias y como advertidores; cf. 4:165; 6:48; 18:56. Noé se describe a sí mismo ante su pueblo como un advertidor evidente (véase también 71:2), lo cual equivale a decir que les advertía del inminente castigo (véase 11:26c) que caería sobre ellos, así como del modo en que podían evitarlo (Bḍ). Para otros aleyas en las que se describe al Profeta únicamente como un advertidor, véanse 13:7; 22:49; 27:92; 29:50; 35:23; 38:70; 46:9; 67:26; y 79:45.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible2 comentarios
11:25–98

visión de conjunto Sobre los relatos de castigo en el Qurʾān (y su conexión con las narrativas bíblicas), véase el comentario a 7:59–137 y 26:10–191. En mi comentario aquí me centro únicamente en el relato de Noé, el cual contiene en esta Sura varias características singulares.

11:25–39

En sus diversos relatos sobre Noé (cf. 7:59–64; 10:71–74; 23:23–30; 26:105–22; 54:9–17; 71:1–28), el Corán no enfatiza el diluvio, sino la confrontación de Noé con su pueblo incrédulo antes del diluvio. La manera en que el Corán describe esta confrontación contrasta fundamentalmente con el relato del diluvio en el Génesis, el cual no pone en boca de Noé una sola palabra hasta después de que abandona el arca. Sin embargo, la idea de que Noé predicó a su pueblo (incluso si dicha predicación no está registrada en el Génesis) se encuentra ya en el autor de 2 Pedro, quien llama a Noé «heraldo de justicia» (2Pe 2:5).

Textos judíos y cristianos posteriores desarrollan el retrato de Noé como un predicador que advirtió a su pueblo del desastre venidero. Efrén y Jacobo de Sarug, junto con otros padres siriacos, informan de que su predicación se prolongó durante cien años. Efrén refiere que durante este tiempo la gente se burlaba de él (cf. Q 11:38):

Aunque Noé fue un ejemplo para aquella generación por su rectitud y, en su integridad, les había anunciado el diluvio durante esos cien años, ellos aun así no se arrepintieron. De modo que Noé les dijo: «Parte de toda carne vendrá para ser salvada conmigo en el arca». Pero ellos se burlaron de él: «¿Cómo vendrán de todas aquellas regiones todas las bestias y aves que están dispersas por cada rincón de la tierra?». (Efrén, Comentario al Génesis, 6:9)

Para más detalles, véase el comentario a 71:1–28 (con referencias adicionales). Sobre la idea de que un verdadero profeta no busca recompensa (11:29), véase el comentario a 34:47 (con referencias adicionales).

11:32

32 Dijeron: «¡Oh, Noé! Has disputado con nosotros y has prolongado la disputa; tráenos, pues, aquello con lo que nos amenazas, si eres de los veraces».

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 32–33

Tráenos, pues, aquello con lo que nos amenazas, que constituye una reacción típica de los incrédulos ante las enseñanzas de los profetas (véanse también 7:70, 77; 46:22), se refiere al inminente castigo (Kl) sobre el que Noé les había prevenido (véase el v. 26); y vosotros no podréis frustrarlo (cf. 6:135; 10:53) alude a su incapacidad para escapar de él (JJ).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible2 comentarios
11:25–98

visión de conjunto Sobre los relatos de castigo en el Qurʾān (y su conexión con las narrativas bíblicas), véase el comentario a 7:59–137 y 26:10–191. En mi comentario aquí me centro únicamente en el relato de Noé, el cual contiene en esta Sura varias características singulares.

11:25–39

En sus diversos relatos sobre Noé (cf. 7:59–64; 10:71–74; 23:23–30; 26:105–22; 54:9–17; 71:1–28), el Corán no enfatiza el diluvio, sino la confrontación de Noé con su pueblo incrédulo antes del diluvio. La manera en que el Corán describe esta confrontación contrasta fundamentalmente con el relato del diluvio en el Génesis, el cual no pone en boca de Noé una sola palabra hasta después de que abandona el arca. Sin embargo, la idea de que Noé predicó a su pueblo (incluso si dicha predicación no está registrada en el Génesis) se encuentra ya en el autor de 2 Pedro, quien llama a Noé «heraldo de justicia» (2Pe 2:5).

Textos judíos y cristianos posteriores desarrollan el retrato de Noé como un predicador que advirtió a su pueblo del desastre venidero. Efrén y Jacobo de Sarug, junto con otros padres siriacos, informan de que su predicación se prolongó durante cien años. Efrén refiere que durante este tiempo la gente se burlaba de él (cf. Q 11:38):

Aunque Noé fue un ejemplo para aquella generación por su rectitud y, en su integridad, les había anunciado el diluvio durante esos cien años, ellos aun así no se arrepintieron. De modo que Noé les dijo: «Parte de toda carne vendrá para ser salvada conmigo en el arca». Pero ellos se burlaron de él: «¿Cómo vendrán de todas aquellas regiones todas las bestias y aves que están dispersas por cada rincón de la tierra?». (Efrén, Comentario al Génesis, 6:9)

Para más detalles, véase el comentario a 71:1–28 (con referencias adicionales). Sobre la idea de que un verdadero profeta no busca recompensa (11:29), véase el comentario a 34:47 (con referencias adicionales).

11:36

36 Y le fue revelado a Noé: «Nadie de tu pueblo creerá, salvo quienes ya hayan creído. No te aflijas, pues, por lo que solían hacer.

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 36

Se dice que Noé había estado llamando a su pueblo hacia Dios durante unos 950 años (Aj); véase 29:14, que afirma: Y permaneció entre ellos mil años menos cincuenta. Así, quienes ya hayan creído se refiere a quienes, hasta ese instante, habían abrazado el mensaje de Noé (Aj). La recomendación de Dios a Noé de que no se aflija —es decir, que no se entristezca ni desespere (Ṭ)— por las acciones de su pueblo se vincula con el tema coránico más amplio de la atención divina a las reacciones humanas de los profetas ante las tribulaciones con las que habrían de encontrarse inevitablemente; véanse 2:214; 15:97–99; 21:83–84; 26:3.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible2 comentarios
11:25–98

visión de conjunto Sobre los relatos de castigo en el Qurʾān (y su conexión con las narrativas bíblicas), véase el comentario a 7:59–137 y 26:10–191. En mi comentario aquí me centro únicamente en el relato de Noé, el cual contiene en esta Sura varias características singulares.

11:25–39

En sus diversos relatos sobre Noé (cf. 7:59–64; 10:71–74; 23:23–30; 26:105–22; 54:9–17; 71:1–28), el Corán no enfatiza el diluvio, sino la confrontación de Noé con su pueblo incrédulo antes del diluvio. La manera en que el Corán describe esta confrontación contrasta fundamentalmente con el relato del diluvio en el Génesis, el cual no pone en boca de Noé una sola palabra hasta después de que abandona el arca. Sin embargo, la idea de que Noé predicó a su pueblo (incluso si dicha predicación no está registrada en el Génesis) se encuentra ya en el autor de 2 Pedro, quien llama a Noé «heraldo de justicia» (2Pe 2:5).

Textos judíos y cristianos posteriores desarrollan el retrato de Noé como un predicador que advirtió a su pueblo del desastre venidero. Efrén y Jacobo de Sarug, junto con otros padres siriacos, informan de que su predicación se prolongó durante cien años. Efrén refiere que durante este tiempo la gente se burlaba de él (cf. Q 11:38):

Aunque Noé fue un ejemplo para aquella generación por su rectitud y, en su integridad, les había anunciado el diluvio durante esos cien años, ellos aun así no se arrepintieron. De modo que Noé les dijo: «Parte de toda carne vendrá para ser salvada conmigo en el arca». Pero ellos se burlaron de él: «¿Cómo vendrán de todas aquellas regiones todas las bestias y aves que están dispersas por cada rincón de la tierra?». (Efrén, Comentario al Génesis, 6:9)

Para más detalles, véase el comentario a 71:1–28 (con referencias adicionales). Sobre la idea de que un verdadero profeta no busca recompensa (11:29), véase el comentario a 34:47 (con referencias adicionales).

11:42–48

42 Y navegó con ellos entre olas como montañas. Y Noé llamó a su hijo, que se había quedado apartado: «¡Hijo mío! Embarca con nosotros y no estés con los incrédulos».

43 Dijo: «Me refugiaré en una montaña que me protegerá del agua». Dijo: «Hoy no hay protector alguno contra la Orden de Dios, salvo para aquel de quien Él tenga Misericordia». Y las olas se interpusieron entre ambos, y fue de los ahogados.

44 Y se dijo: «¡Oh, tierra! ¡Traga tu agua! ¡Y oh, cielo! ¡Deténte!». Y el agua fue hecha menguar, y la orden fue cumplida, y encalló sobre el [monte] Ŷūdī. Y se dijo: «¡Lejos con el pueblo injusto!»

45 Y Noé clamó a su Señor y dijo: «¡Señor mío! Ciertamente mi hijo es de mi familia. En verdad, Tu Promesa es la verdad, y Tú eres el más justo de los jueces».

46 Dijo: «¡Oh, Noé! En verdad, él no es de tu familia; ciertamente su conducta no fue recta. No Me preguntes, pues, sobre aquello de lo que no tienes conocimiento; ciertamente te exhorto para que no seas de los ignorantes».

47 Dijo: «¡Señor mío! Ciertamente busco refugio en Ti de preguntarte sobre aquello de lo que no tengo conocimiento. Y si no me perdonas y tienes Misericordia de mí, seré de los perdedores».

48 Se dijo: «¡Oh, Noé! Desembarca con paz de Nuestra parte y bendiciones sobre ti y sobre las comunidades que [surgirán] de quienes están contigo; mas habrá comunidades a las que concederemos disfrute y luego les alcanzará de Nuestra parte un doloroso castigo».

Comentario · The Study Quran5 bloques
v. 42

Olas como montañas se refiere a la dimensión colosal de las olas del diluvio (Z), originadas por la violencia del viento (Q).

v. 43

Se dice que el hijo de Noé que se había quedado apartado en el v. 42 se llamaba Yām (IK, Z) o Kanʿān (Z). Desde un punto de vista espiritual, su declaración de que se refugiaría en una montaña puede entenderse en alusión a la falsa sensación de seguridad, estabilidad y permanencia (simbolizada por una montaña) que los incrédulos, en su estado de negación de Dios, atribuyen al mundo.

v. 44

Las órdenes de Dios a la tierra y al cielo denotan el fin del diluvio. Se cuenta en algunas fuentes tradicionales que el [monte] Ŷūdī, donde encalló el Arca, es una montaña cerca de Mosul (JJ, Kl), mientras que otras fuentes la asocian con el monte Ararat, en la región oriental de la actual Turquía. Se sostiene que ¡Lejos con el pueblo injusto! fue pronunciado por Dios (R); véase también 23:41 para la misma expresión idéntica.

vv. 45–47

Se dice que Noé suplicó a Dios que salvara a su hijo porque Dios le había prometido que salvaría a su familia (IJ, Ṭ; cf. el v. 40), que es la promesa a la que Noé aludía cuando dijo: Tu Promesa es la verdad (IJ). Para Dios como el más justo de los jueces, véase 95:8c (cf. 7:87; 10:109; 12:80). Desde una perspectiva, las Palabras de Dios a Noé: En verdad, él no es de tu familia, significan que el hijo de Noé no pertenecía a aquellos miembros de su familia a quienes Dios había prometido salvar (Q, R); cf. la redacción del v. 40: Embarca en ella... a tu familia —salvo a aquel contra quien ya se pronunció la Palabra— (véase también 11:40–41c). Desde otra perspectiva, puede decirse que el hijo de Noé no era de su familia en un sentido espiritual, al haber rechazado el mensaje con el que su padre había venido. Véase también 6:74, donde se menciona la desvinculación de Abraham respecto a su padre.

La conducta no recta del hijo fue negar a Dios y no creer en Él. Algunos leen ciertamente su conducta no fue recta en el sentido de: «Él era [hacedor de] una conducta no recta», siendo el sujeto implícito (R). Ignorantes en para que no seas de los ignorantes se refiere más específicamente al pecado (Q, R); Dios exhorta a Noé a no preguntarle sobre el destino de su hijo (véase el v. 45) para que no esté «entre los pecadores». Las palabras de arrepentimiento de Noé son idénticas a las pronunciadas por Adán y su esposa en 7:23 tras haberse hecho patente para ellos el engaño de Satanás.

v. 48

Dios dice a Noé que él y quienes le acompañan pueden descender del Arca y habitar sobre la tierra sin temor a perecer (Bq, Ṭ). Una elisión en bendiciones sobre ti y sobre las comunidades que [surgirán] de quienes están contigo; mas habrá comunidades a las que concederemos disfrute hace que signifique: «bendiciones sobre ti y sobre las comunidades que [surgirán] de quienes están contigo; y [de entre quienes están contigo surgirán] comunidades a las que concederemos disfrute» (Z). Esta afirmación se interpreta en el sentido de que las comunidades de creyentes que surgirán de la familia de Noé serán bendecidas, o bien que tanto las comunidades de incrédulos como las de creyentes que provengan de la familia de Noé recibirán provisión de Dios (Z), si bien a las comunidades incrédulas se les promete un doloroso castigo de parte de Dios. Se dice que esta frase alude a las naciones destruidas que vinieron después de Noé, tales como los ʿĀd, los Ṯamūd, los sodomitas y los madianitas (Z), todos los cuales eran descendientes de Noé; véanse los vv. 50–60, 61–68, 77–83 y 84–95, respectivamente.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible2 comentarios
11:25–98

visión de conjunto Sobre los relatos de castigo en el Qurʾān (y su conexión con las narrativas bíblicas), véase el comentario a 7:59–137 y 26:10–191. En mi comentario aquí me centro únicamente en el relato de Noé, el cual contiene en esta Sura varias características singulares.

11:40–48

En este pasaje —y únicamente aquí— el Corán describe a un hijo de Noé (el Tafsīr al-Jalālayn le da el nombre de Canaán, el nombre del hijo del hijo de Noé, Cam, en Génesis 9) que se niega a entrar en el arca con su padre y (aparentemente) se ahoga con los incrédulos. Con este relato, el Corán está evidentemente interesado en insistir en que los lazos de la fe son más importantes que los lazos familiares (con respecto a lo cual cf. 33:4–5 y 46:15–18). Con este fin, hace que Dios le diga a Noé previamente (v. 40) que aquellos de su familia contra quienes se haya dictado «el decreto» no deben entrar en el arca. Nótese también que cuando Noé le implora a Dios que tenga misericordia de su hijo (v. 45), Dios le responde a Noé que su hijo no es (o no debe ser considerado) parte de su familia (presumiblemente por ser un incrédulo).

Este relato supone una desviación respecto de Génesis, según el cual Noé tiene tres hijos —Cam, Jafet y Sem— que entran todos en el arca. Surge, en cambio, de una sección de Ezequiel en la que se sostiene que el mérito no se transmite de padres a hijos (a este respecto, véase Deu 24:16). Tanto Ezequiel 14 como Ezequiel 18 exponen el argumento de que si un hombre justo tiene un hijo injusto, este hijo no se salvará a causa de la justicia del padre. De manera elocuente, Ezequiel 14:20 invoca la figura de Noé (junto con Daniel y Job —los tres son figuras elogiadas por la Biblia por su rectitud en medio de las pruebas) para fundamentar este punto (cf. Q 11:45):

13«Hijo de hombre, cuando un país peque contra mí cometiendo infidelidad, y yo extienda mi mano contra él y destruya su sustento de pan, enviando sobre él hambre y exterminando de él a hombres y animales, 14aunque estos tres hombres, Noé, Daniel y Job, estuvieran en medio de él, ellos, por su rectitud, solo se salvarían a sí mismos, declara el Señor. . . . 20aunque Noé, Daniel y Job estuvieran en él, ¡vivo yo! —declara el Señor—, no podrían salvar ni a hijo ni a hija; solo a sí mismos se salvarían por su rectitud». (Eze 14:13–14, 20; cf. Eze 18:10–13)

El Corán parece transformar al hijo hipotético de Noé en Ezequiel en un hijo real (podría compararse con el modo en que los personajes hipotéticos de la parábola de Natán se convierten en personajes reales en el Corán; véase el comentario a 38:21–26). Es posible que conociera este pasaje de Ezequiel a través de su uso por parte de padres siriacos como Jacobo de Sarug en sus argumentaciones contra la noción judía de los «méritos de los padres» (heb. zekhut avot):

El alma del padre y el alma del hijo pertenecen ambas al Señor; / es de la del pecador de quien se demandará venganza, como está escrito / un padre justo no aprovechará a un hijo pecador (cf. Eze 18:4); / como está escrito no salvará ni a hijo ni a hija (cf. Eze 14:16). (Jacobo de Sarug, Homélies contre les juifs, 164–65, homilía 6, ll. 111–14)

La noción coránica de que el hijo de Noé intentó salvarse buscando refugio en una montaña puede estar vinculada a una tradición presente en la Cueva de los Tesoros, que describe cómo los hijos injustos de Set intentaron en vano subir a la montaña cósmica del paraíso tras no lograr subir a bordo del arca:

Los hijos de Set corrieron hacia el arca y rogaron a Noé que les abriera la puerta del arca. Cuando vieron las olas que los rodeaban por todas partes, se sobrecogieron de gran angustia y buscaron subir a la montaña del paraíso, pero no pudieron. (Cueva de los Tesoros [Or.] 18:12–13)

Sobre el horno (v. 40) del que brotaron las aguas del diluvio, véase 23:27; y véase el comentario a 23:23–30.

11:89

89 ¡Oh, pueblo mío! Que vuestra discordia conmigo no os lleve a pecar, de modo que os alcance lo mismo que alcanzó al pueblo de Noé, o al pueblo de Hūd, o al pueblo de Ṣāliḥ; ¡y el pueblo de Lot no está lejos de vosotros!

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 89–90

En cierto sentido el v. 89 dice: «Que vuestra enemistad hacia mí no os lleve a cometer pecado, de modo que os aflija la misma clase de castigo que recayó sobre las generaciones anteriores» (Kl); sobre no permitir que la ira o el rencor (incluso cuando estén justificados) induzcan a pecar, véase 5:2, 8. Para la destrucción de los pueblos de Noé, Hūd, Ṣāliḥ y Lot, véanse los vv. 25–48, 50–60, 61–68 y 77–83, respectivamente. Cuando Shuʿayb dice a su pueblo: ¡El pueblo de Lot no está lejos de vosotros!, les señala que la comunidad de Lot era la más reciente, la más cercana a ellos en el tiempo, en haber perecido (Kl). Pedid perdón a vuestro Señor; luego volveos a Él en arrepentimiento es pronunciado también por el profeta Hūd en 11:52.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
11:25–98

visión de conjunto Sobre los relatos de castigo en el Qurʾān (y su conexión con las narrativas bíblicas), véase el comentario a 7:59–137 y 26:10–191. En mi comentario aquí me centro únicamente en el relato de Noé, el cual contiene en esta Sura varias características singulares.

Otras menciones en el comentario de esta sura16
14 IbrāhīmAbrahamMequí · rev. 72 · 1 versículo Abrir
14:9

9 ¿No os ha llegado la noticia de quienes os precedieron: el pueblo de Noé, de ʿĀd y de Ṯamūd, y de quienes vinieron después de ellos? Nadie los conoce excepto Dios. Sus mensajeros les trajeron pruebas claras, pero ellos se llevaron las manos a la boca y dijeron: «En verdad no creemos en aquello con lo que habéis sido enviados, y estamos en una profunda duda sobre aquello a lo que nos llamáis».

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 9

Las tribus de ʿĀd y Ṯamūd son las comunidades a las que fueron enviados los profetas Hūd y Ṣāliḥ, respectivamente. Para Ṯamūd, véanse 7:73–79; 11:61–68; 26:141–58; 54:23–31; para ʿĀd, véanse 7:65–72; 11:50–60; 41:15–16. Para la historia de Noé, véanse 7:59–64; 10:71–73; 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21; 37:75–82; 54:9–15; Sura 71. Nadie los conoce excepto Dios significa que nadie conoce el número exacto de comunidades que vinieron después del pueblo de Noé, los ʿĀd y los Ṯamūd salvo Dios (R, Ṭ). También puede ser una expresión empleada para indicar su ingente número (Kl), como en 25:38; véase también 40:78. Pruebas claras se refiere aquí a los milagros que trajeron los profetas (muʿŷizāt; N) que confirmaban su profecía (My). Ellos se llevaron las manos a la boca significa que se mordieron los dedos ya fuera por ira a causa de su intensa enemistad, o bien porque se burlaban y necesitaban reprimir la risa (R). De forma alternativa, sus manos puede ser una referencia a las manos de los incrédulos y sus bocas puede significar las bocas de los mensajeros (R), en cuyo caso se leería como una metáfora que indica que los incrédulos rechazaron las enseñanzas de los mensajeros e intentaron silenciarlos (R).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
14:9–11

Detrás de esta conversación (la cual, en palabras de Muhammad Asad, «representa la sustancia de las respuestas dadas por diversas comunidades a diversos profetas») subyace la expectativa imperante en el contexto del Corán de que los mensajeros divinos fuesen ángeles. Sobre esto, véase el comentario a 6:50 (con más referencias).

17 al-IsrāʾEl Viaje NocturnoMequí · rev. 50 · 2 versículos Abrir
17:3

3 ¡progenie de aquellos a quienes transportamos con Noé! En verdad él era un siervo agradecido.

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 2–3

El Libro conferido a Moisés es la Torá. El precepto dirigido a los israelitas: No toméis protector alguno aparte de Mí, es análogo a los recordatorios diseminados por todo el Corán de que no se tiene protector fuera de Dios (cf., p. ej., 2:107, 257; 5:55; 6:14). ¡Progenie de aquellos a quienes transportamos con Noé! constituye una descripción suplementaria de los Hijos de Israel del v. 2.

17:17

17 ¡Cuántas generaciones destruimos después de Noé! Tu Señor basta como Quien está bien informado de los pecados de Sus siervos, Quien todo lo ve.

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 17

En la historia sagrada islámica, Noé es el primero de una serie de profetas cuyos pueblos fueron exterminados por desoír el llamado al arrepentimiento y al tawḥīd (la Unicidad de Dios) traído por dichos mensajeros; véanse, por ejemplo, 7:59–136; c. 7:59. El Corán invoca repetidamente como signos dignos de escarmiento a las ciudades, pueblos y generaciones aniquiladas por sus desafueros, a menudo con una fraseología idéntica o afín a la de este versículo (véanse, p. ej., 6:6; 7:4; 19:74; 20:128; 21:11; 22:45).

Otras menciones en el comentario de esta sura2
19 MaryamMaríaMequí · rev. 44 · 1 versículo Abrir
19:58

58 Estos son a quienes Dios agració de entre los profetas de la descendencia de Adán, y de aquellos a quienes llevamos con Noé, y de la estirpe de Abraham y de Israel, y de aquellos a quienes guiamos y elegimos. Cuando se les recitaban los signos del Compasivo, caían postrados y llorando.

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 58

Estos se refiere a todos los profetas y figuras sagradas mencionadas hasta este punto en la sura (Ṭ, Z). Descendencia de Adán puede aludir a todas estas figuras o específicamente a Idrīs (Ṭ, Z), quien de otro modo no encajaría en ninguno de los otros grupos mencionados, dado que es anterior a Noé y a Abraham. Aquellos a quienes llevamos con Noé alude a Abraham y a su descendencia, Isaac, Ismael y Jacob, mientras que la estirpe de [...] Israel (es decir, Jacob) alude a aquellas figuras santas entre los descendientes de Jacob que se mencionan en esta sura: Moisés, Aarón, Zacarías, Juan, María y Jesús (Ṭ, Z). Cuando los signos —es decir, las señales y pruebas de Dios— les eran recitados de los Libros revelados (Ṭ), caían postrados y llorando en sumisión y humildad (R). El llanto se señala en varios aḥādīz como la respuesta adecuada al escuchar el Corán; según un ḥadīz, el Profeta prescribe: «Recitad el Corán y llorad. Y si no lloráis, esforzaos por llorar» (Z).

Con su referencia a la postración, este versículo es uno de los quince versículos conocidos como versículos de saŷdah (postración); al escuchar la recitación de estos versículos, se prescribe a los musulmanes postrarse físicamente. (Los demás son 7:206; 13:15; 16:49–50; 17:107–9; 22:18; 22:77; 25:60; 27:26; 32:15; 38:24; 41:37–38; 53:62; 84:21; 96:19, si bien existe cierta discrepancia sobre si la postración tras 41:37–38 y 53:62 es obligatoria o supererogatoria, y la mayoría considera que la postración tras 38:24 es de agradecimiento y no de obligación). Postrarse y llorar en respuesta a la recitación del Corán puede ser indicativo de la cualidad espiritual de la «ternura de corazón» (riqqat al-qalb), la cual, según al-Qushayrī, era compartida por todos los profetas. La postración corporal de los profetas ante la recitación de los signos de Dios es un reflejo de la postración de su ser íntimo ante las verdades espirituales que han realizado (Qu). Ibn ʿAŷībah señala que semejante respuesta a la recitación del Corán es característica del primer estadio del amor de Dios (maḥabbah), el cual es reemplazado con posterioridad por el gozo al escuchar las Palabras del Amado, a medida que uno se aproxima espiritualmente a Él.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
19:58

Este versículo es uno de los dos (junto con 3:93) que refleja conocimiento de la tradición de Génesis 32 relativa al cambio de nombre de Jacob (cf. Gén 32:28–29).

Otras menciones en el comentario de esta sura1
21 al-AnbiyāʾLos ProfetasMequí · rev. 73 · 1 versículo Abrir
21:76

76 Y [recuerda a] Noé cuando clamó antaño; le respondimos y lo salvamos a él y a su familia de la gran tribulación.

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 76–77

Antes de Abraham y su descendencia, Noé fue salvado del castigo infligido a su pueblo en forma de diluvio (Q, Ṭ), aunque la gran angustia puede interpretarse también como comprensiva de las burlas y ofensas que Noé y sus seguidores sufrieron (R). Para la historia de Noé, véase 7:59–64; 10:71–73; 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21; 37:75–82; 54:9–15; y la Sura 71. Familia traduce ahl, que también puede significar «gente» o «seguidores». Por tanto, su familia puede entenderse en el sentido de «su comunidad», refiriéndose a quienes siguieron la religión que enseñaba (R).

Otras menciones en el comentario de esta sura1
22 al-ḤaŷŷLa PeregrinaciónMedinense · rev. 103 · 1 versículo Abrir
22:42

42 Y si te desmienten, ya antes de ellos desmintió el pueblo de Noé, y ʿĀd y Ṯamūd,

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 42–45

Como ocurre con frecuencia en el Corán, al Profeta se le recuerda que las tribulaciones que experimenta, ya consistan en desmentidos, burlas o violencia, fueron padecidas asimismo por profetas anteriores y que el desenlace final de sus adversarios fue la derrota y la destrucción (p. ej., 14:9–13; 35:25–26; 40:5, 22). Los comentaristas explican la imaginería de derruidas sobre sus techos en el sentido de que los techos se desplomaron primero y luego las paredes cayeron encima de ellos (R).

El profeta enviado a Madián fue Šuʿayb (véase, p. ej., 7:85; 11:84); Hūd (véase, p. ej., 11:50) fue enviado a los ʿĀd, y Ṣāliḥ (véase, p. ej., 7:73) fue enviado a los Ṯamūd. Cambio en ¡Y cuán grande fue el cambio que obré! (cf. 34:45; 35:26; 67:18) traduce nakīr, que entraña el sentido de alterar algo, especialmente desde un estado grato a un estado adverso o desagradable (es también el nombre que tradicionalmente se da a uno de los dos ángeles que interrogan y a veces atormentan a los muertos mientras están aún en el sepulcro). Deriva de la misma raíz que inkār, «desmentido/rechazo», por lo que algunos comentaristas entienden esta frase como: «¡Y cuán grande fue Mi Repulsa [hacia ellos]!» (R).

23 al-MuʾminūnThe BelieversMequí · rev. 74 · 1 versículo Abrir
23:23

23 Y ciertamente enviamos a Noé a su pueblo, y dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. ¿Acaso no seréis temerosos de Dios?».

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 23

El estribillo ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él aparece también en el v. 32. Asimismo es pronunciado en la Sura 7 de manera sucesiva por Noé (v. 59), Hūd (v. 65), Ṣāliḥ (v. 73) y Šuʿayb (v. 85), y de modo semejante en la Sura 11 por los tres últimos profetas en los vv. 50, 61 y 84, respectivamente (en cuya sura la historia de Noé antecede también a estos tres). Esta disposición secuencial en los relatos de estos profetas viene evocada por el v. 44: Luego enviamos a Nuestros mensajeros en sucesión.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
23:23–30

Sobre Noé en el Corán, véanse los comentarios a C 11:40–48 y C 71:1–28 (con referencias adicionales). Sobre la expectativa de los incrédulos de que los mensajes divinos fuesen traídos por un ángel (véase v. 24), véase el comentario a 6:50 (con referencias adicionales).

El modo en que el Corán hace que Dios diga a Noé «no intercedas ante Mí por los que son injustos: ciertamente serán ahogados» (v. 27) puede ser una alusión a su hijo perdido, con respecto a lo cual véase el comentario a 11:40–48.

En el versículo 27 (cf. 11:40), el Corán habla asimismo de que el «horno» (tannūr) manaba agua a borbotones. Esto puede reflejar una tradición midrásica —por ejemplo, en Levítico Rabbah (que data aproximadamente del período de los orígenes del Corán)— mencionada por Speyer (BEQ, 103), según la cual las aguas del diluvio eran calientes: «R. Yojanan dijo: “Cada una de las gotas [de lluvia] que el Santo, bendito sea, hizo caer sobre la generación del Diluvio, la hizo hervir en el Guejena”» (Levítico Rabbah 7:6). Similar es una tradición en el Talmud: «Con pasión ardiente pecaron, y mediante agua hirviente fueron castigados» (b. Sanedrín 108b; véase Geiger, Judaism and Islam, 86).

Otras menciones en el comentario de esta sura6
25 al-FurqānEl CriterioMequí · rev. 42 · 1 versículo Abrir
25:37

37 Y al pueblo de Noé: cuando desmintieron a los mensajeros, los ahogamos e hicimos de ellos una señal para la humanidad; y hemos preparado para los inicuos un castigo doloroso.

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 37–38

Estos diversos pueblos también se mencionan juntos en 50:12–13. Para el relato coránico de Noé y la destrucción de su pueblo, véase 7:59–64; 11:25–48; 23:23–30; 26:105–22; y la Sura 71. Para el relato de los ʿĀd, véase 7:65–72; 11:50–60; 41:15–16; 54:18–21. Para el de los Ṯamūd, véase 7:73–79; 11:61–68; 26:141–58; 54:23–31. No hay acuerdo sobre la identidad del pueblo de al-Rass ni si el término es un nombre propio, ya que la palabra también puede significar «el pozo» o «la fosa» (Ṭ). Al-Rāzī enumera varias posibilidades sobre la ubicación geográfica de este pueblo y los profetas que les fueron enviados, incluida una que dice que el pueblo de al-Rass descendía de los Ṯamūd o formaba parte de ellos, y otra que dice que el nombre proviene del hecho de que arrojaron a su profeta a un pozo o fosa; sobre al-Rass, véase también 50:12–14c. Al-Rāzī prefiere la opinión de que ninguno de estos detalles es comprobable y el significado de la historia radica en que fueron pueblos que, al igual que los ʿĀd y los Ṯamūd, fueron destruidos a causa de su incredulidad.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
25:37

Aquí el Corán hace que el pueblo de Noé rechace no solo a Noé, sino a más de un profeta o enviado, lo cual representa una discrepancia respecto al relato bíblico y a las restantes alusiones coránicas a la historia de Noé (véase el comentario a 11:25–39, con referencias adicionales).

Otras menciones en el comentario de esta sura2
26 al-ShuʿarāʾLos PoetasMequí · rev. 47 · 3 versículos Abrir
26:105–106

105 El pueblo de Noé desmintió a los mensajeros,

106 cuando su hermano Noé les dijo: «¿Acaso no seréis temerosos de Dios?

Comentario · The Study Quran2 bloques
v. 105

Para la historia de Noé, véanse también 7:59–64; 10:71–73; 11:25–48; 23:23–30; 37:75–82; 54:9–15; y la Sūrah 71. El plural mensajeros se utiliza aquí aun cuando se esté tratando de Noé, porque el rechazo del pueblo hacia él implicaría el desmentido de todos los mensajeros, ya que la vía para reconocer y respaldar a un mensajero es universal y no varía según las circunstancias históricas (R); en este sentido, cada mensajero convoca a su pueblo a reconocer a todos los mensajeros. También puede significar que rechazaron la profecía de Noé de que vendrían mensajeros después de él; o puede ser un caso en el que una categoría general representa a un individuo específico (Q).

v. 106

Su hermano significa que era uno de ellos (R). Sobre el concepto de reverencia o piedad (taqwā), véase 2:2c. Aquí ser temerosos de Dios se interpreta también como ser cuidadosos o precavidos, significando: «¿Acaso no seréis precavidos ante la desobediencia hacia Mí?» (R).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible2 comentarios
26:10–191

visión de conjunto A diferencia de Q 7 (vv. 59–93), 11 (vv. 25–95) y 54 (vv. 9–42), que relatan la historia de Moisés al final de una serie de «historias de castigo», el Corán comienza aquí con un relato de Moisés (vv. 10–68) y Abraham (vv. 69–102). Luego continúa con cinco relatos formulaicos que se asemejan estrechamente entre sí: Noé (vv. 105–22), Hūd (vv. 123–40), Ṣāliḥ (vv. 141–49), Lot (vv. 160–75) y Shuʿayb (vv. 176–91); estos son narrados en el mismo orden que en Q 7 y 11. Para las historias de castigo, véase también el comentario a 7:59–137.

26:105–16

Sobre la predicación de Noé a su pueblo y su debate con este, véase el comentario a Q 71:1–28 (con más referencias).

En el versículo 116, el Corán hace que el pueblo de Noé lo amenace con lapidarlo (del mismo modo que en otros pasajes los mensajeros de Dios son amenazados con la lapidación: Q 11:91; 18:20; 19:46; 36:18; 44:20). Este topos (que no concuerda con el material bíblico sobre Noé) podría entenderse como un desarrollo del lamento de Jesús sobre Jerusalén: «¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados!» (Mat 23:37; cf. Luk 13:34); cabría destacar asimismo la lapidación de Esteban (Act 7:55–59), y la forma en que Pedro (Act 5:26) y luego Pablo y Bernabé (Act 14:5) son amenazados con el apedreamiento en los Hechos de los Apóstoles.

En el versículo 111, el Corán hace que los enemigos de Noé describan a sus seguidores como «la chusma» [riffraff]. El Tafsīr al-Jalālayn explica: «tales como los tejedores y los zapateros».

Sobre la idea de que un verdadero profeta no busca recompensa (v. 109), véase el comentario a 34:47 (con más referencias).

26:116

116 Dijeron: «¡Si no desistes, oh Noé, ciertamente serás de los apedreados!».

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 116

Los incrédulos afirman que lapidarán a Noé hasta matarlo (R) por vilipendiar a sus dioses y a su religión (Q). Algunos dicen que apedreados (marŷūm) no denota lapidación física literal, sino insulto y denigración (Q, Ṭ), como en la expresión «el Satán maldito» (al-šayṭān al-raŷīm), que literalmente significa «el Satán lapidado», pero que habitualmente se entiende en el primer sentido. Al-Qurṭubī señala el ejemplo de la «lapidación» en las palabras que el padre de Abraham le dirige en 19:46 (¡Si no desistes, ciertamente te lapidaré!) como una muestra de lapidación metafórica antes que literal.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
26:10–191

visión de conjunto A diferencia de Q 7 (vv. 59–93), 11 (vv. 25–95) y 54 (vv. 9–42), que relatan la historia de Moisés al final de una serie de «historias de castigo», el Corán comienza aquí con un relato de Moisés (vv. 10–68) y Abraham (vv. 69–102). Luego continúa con cinco relatos formulaicos que se asemejan estrechamente entre sí: Noé (vv. 105–22), Hūd (vv. 123–40), Ṣāliḥ (vv. 141–49), Lot (vv. 160–75) y Shuʿayb (vv. 176–91); estos son narrados en el mismo orden que en Q 7 y 11. Para las historias de castigo, véase también el comentario a 7:59–137.

Otras menciones en el comentario de esta sura9
29 al-ʿAnkabūtLa ArañaMequí · rev. 85 · 1 versículo Abrir
29:14

14 Y ciertamente enviamos a Noé a su pueblo y permaneció entre ellos mil años menos cincuenta; y los sorprendió el diluvio, pues eran injustos.

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 14–15

Para el relato coránico de Noé y el diluvio, véase 7:59–64; 10:71–73; 11:25–48; 21:76–77; 23:23–30; 26:105–121; 37:75–82; 54:9–15 y la Sūrah 71. Los ocupantes de la nave se refiere a sus hijos y a sus esposas (Ṭ) o a un grupo más amplio de setenta y ocho, diez u ocho creyentes, divididos por igual entre hombres y mujeres (Z). Al igual que con otros profetas cuyos pueblos sufrieron calamidad y destrucción por haberlos rechazado, Noé y quienes le siguieron fueron librados del castigo. El hecho de que Dios la convirtiera en un signo se entiende en el sentido de que la nave permaneció durante muchos años sobre la cima del monte Ŷūdī (IJ, Ṭ), aunque algunos dicen que ello alude al castigo (Ṭ, Ṭs), esto es, al diluvio que sobrevino al pueblo de Noé. En cualquiera de las interpretaciones puede entenderse como un signo de la forma en que Dios separará a los creyentes de los incrédulos el Día de la Resurrección (Ṭs). Cuando se entiende un signo como alusión a la historia completa, también recuerda que se debe reflexionar sobre la Gracia de Dios al proveer a Noé y a los suyos y salvarlos, pues Dios no solo les advirtió, sino que hizo que las aguas retrocedieran antes de que se agotaran sus provisiones (R).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
29:14

Cf. Gén 9:29: «Y fueron todos los días de Noé novecientos cincuenta años; y murió».

Otras menciones en el comentario de esta sura2
33 al-AḥzābLos ColigadosMedinense · rev. 90 · 1 versículo Abrir
33:7

7 Y [recuerda] cuando concertamos con los profetas su pacto, y contigo, y con Noé, Abraham, Moisés y Jesús, hijo de María; concertamos con ellos un pacto solemne,

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 7

Pacto (mīthāq) puede entenderse como una referencia al pacto concertado por toda la humanidad mientras aún estaban en los lomos de Adán (Mw) o a los pactos (ʿuhūd) contraídos por los mensajeros para transmitir el mensaje y llamar a la religión primordial (30:30; Bg, Mw, Q, Z). Según algunos comentaristas, este versículo concierne a un pacto particular de los profetas en el que se comprometieron a adorar a Dios, llamar a otros a adorar a Dios y confirmarse mutuamente (Mw, Sh). Algunos dicen que este fue un pacto adicional concertado tras el pacto del cual toda la humanidad dio testimonio en el Día del Pacto (véase 7:172; IK). Se dice que estos cinco profetas se mencionan por su exaltado rango como los resueltos de entre los mensajeros (46:35), quienes trajeron las leyes divinas conocidas (Bg, Q, Sh) y libros revelados (Q). La mención de los cinco profetas también puede entenderse como representativa de todos los profetas. Con respecto al orden en que se mencionan los profetas, se relata que el Profeta dijo: «Fui el primer profeta en ser creado y el último de ellos en ser enviado; por ello Él comenzó con [la mención de] mí antes que ellos» (IK, Mw, Q). A este respecto, un Compañero del Profeta dijo: «Pregunté: “¡Oh Mensajero de Dios!, ¿cuándo fuiste profeta?”, y él respondió: “Mientras Adán estaba entre el espíritu y el cuerpo”». Otro ḥadīth afirma: «Ciertamente yo estaba junto a Dios, el Sello de los Profetas, cuando Adán aún estaba amasado en su arcilla».

La segunda mención de pacto en el versículo puede verse como una repetición y reafirmación de la primera; o la primera mención puede verse como una afirmación pactar de la Soberanía suprema de Dios y la segunda como concerniente a las particularidades de la profecía; véase 3:81. Según al-Zaŷŷāŷ: «[Dios] concertó el pacto cuando fueron extraídos de los lomos de Adán como descendencia, luego afirmó el pacto que había hecho con los profetas repitiendo la mención de este y describiéndolo como un pacto solemne, lo que significa “un pacto firme en su cumplimiento” de aquello que se les había encomendado llevar y de aquello que Dios les había prescrito» (Sh).

El presente versículo también podría entenderse en el sentido de que Dios concertó un pacto con ellos dos veces: la primera sin hacerlo «grave» (taghlīẓ) y sin severidad (tashdīd), y luego una segunda vez haciéndolo solemne y firme, como en 3:81 (Sh). Que sea solemne también puede entenderse como una referencia a la abrumadora obligación de portar el mensaje de Dios y transmitir las leyes divinas (Ṭs). Aunque el pacto se menciona a lo largo de todo el Corán (véase el ensayo «La visión coránica de la historia sagrada y otras religiones»), un pacto solemne solo se menciona aquí, en 4:21, donde describe el pacto matrimonial, y en 4:154, donde describe el pacto con Moisés y los israelitas.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
33:7

Según el Tafsīr al-Jalālayn, el Corán se refiere aquí a un «pacto» que Dios tomó conjuntamente de todos los profetas en un tiempo primordial, antes de la creación del mundo. Cf. 3:81.

Otras menciones en el comentario de esta sura1
37 al-ṢāffātLas alineadas en filasMequí · rev. 56 · 2 versículos Abrir
37:75

75 Y ciertamente Noé clamó a Nosotros. ¡Qué excelentes son quienes responden!

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 75–82

Estos aleyas ofrecen las líneas generales de la historia de Noé. Para relatos más detallados, véanse 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21, y la Sūrah 71. Otros breves relatos se hallan también en 7:59–64; 10:71–73; 21:76–77; 29:14–15; 54:9–15.

Noé clamó puede ser una referencia al llamado de Noé pidiendo a Dios auxilio contra sus adversarios o salvación del diluvio (IJ) o a la súplica de Noé a Dios en 71:5–26 (Ṭ). Quienes responden se referiría entonces a Dios y a las bendiciones que otorgó a Noé al salvarlo a él y a su pequeño grupo de seguidores del diluvio (IJ).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
37:73–82

Sobre Noé en el Corán, véase el comentario a 71:1–28 (con más referencias).

37:79

79 «Paz sobre Noé en todos los mundos».

Comentario · The Study Quran2 bloques
vv. 75–82

Estos aleyas ofrecen las líneas generales de la historia de Noé. Para relatos más detallados, véanse 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21, y la Sūrah 71. Otros breves relatos se hallan también en 7:59–64; 10:71–73; 21:76–77; 29:14–15; 54:9–15.

Noé clamó puede ser una referencia al llamado de Noé pidiendo a Dios auxilio contra sus adversarios o salvación del diluvio (IJ) o a la súplica de Noé a Dios en 71:5–26 (Ṭ). Quienes responden se referiría entonces a Dios y a las bendiciones que otorgó a Noé al salvarlo a él y a su pequeño grupo de seguidores del diluvio (IJ).

vv. 77–79

Al ser el único linaje humano que sobrevivió al diluvio, la descendencia de Noé perduró. También fue bendecido con ser recordado honorablemente, de una manera acorde a su rango, por las generaciones posteriores (IK). Su historia ha quedado, pues, como un signo para los mundos (29:15; cf. 54:15). La plegaria pidiendo paz sobre Noé en todos los mundos significa: «Quieran toda la humanidad, los genios y los ángeles desearle la paz» (R, Z).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
37:73–82

Sobre Noé en el Corán, véase el comentario a 71:1–28 (con más referencias).

Otras menciones en el comentario de esta sura6
38 ṢādṢādMequí · rev. 38 · 1 versículo Abrir
38:12

12 El pueblo de Noé desmintió antes de ellos, así como ʿĀd y Faraón, el de las estacas,

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 12

Para el relato coránico de Noé, véanse 7:59–64; 10:71–73; 11:25–48; 21:76–77; 23:23–30; 26:105–21; 37:75–82; 54:9–15, y la Sūrah 71. ʿĀd fue una tribu árabe preislámica que rechazó al profeta Hūd; véanse 7:65–72; 11:50–60. El significado preciso de awtād (cf. 89:10), traducido aquí por estacas, es objeto de debate. Ibn ʿAbbās dice que awtād alude al nutrido ejército que servía para consolidar el dominio de Faraón, ya que muchas estacas de tienda denotan un ejército cuantioso (IJ). También se dice que awtād alude a la supuesta práctica de Faraón de utilizar cuatro estacas (awtād) para empalar a sus víctimas y dejarlas luego abandonadas a su muerte (IJ, Ṭs). Awtād también puede significar «pilares», evocando así la expresión árabe referida a alguien que es siempre firme o riguroso: «Posee pilares firmes» (IJ).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
38:12

Sobre la descripción de Faraón como «el Empalador», véase el comentario a 89:10.

Otras menciones en el comentario de esta sura2
40 GhāfirEl PerdonadorMequí · rev. 60 · 2 versículos Abrir
40:5

5 El pueblo de Noé desmintió antes de ellos, así como las facciones después de ellos. Y cada comunidad tramó contra su mensajero para prenderlo. Disputaron por medio de la falsedad a fin de refutar con ella la verdad; así que Me apoderé de ellos. ¡Cómo fue, entonces, Mi Castigo!

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 5

Como en muchos otros pasajes, el Profeta es reconfortado aquí mediante el ejemplo de un profeta anterior que soportó la misma oposición. Para el relato coránico de Noé y la manera en que su pueblo lo desmintió, véanse 7:59–64; 10:71–73; 11:25–48; 21:76–77; 23:23–30; 26:105–21; 37:75–82; 54:9–15; y la Sūrah 71. Además, se dice que otras comunidades rechazaron a sus profetas, como en 51:52: De igual modo, no vino mensajero alguno a quienes les precedieron sin que dijesen: «Un hechicero o un poseso»; y 34:34: No enviamos advertidor alguno a una ciudad sin que los que vivían en el lujo en ella dijesen: «En verdad, no creemos en aquello con lo que habéis sido enviados» (cf. 43:23). Cuando la gente disputaba con sus profetas, se dice que utilizaban argumentos débiles y especiosos (IK), pues disputan . . . sin que les haya llegado autoridad alguna (40:35, 56). Por consiguiente, Dios los destruyó a causa de los pecados que habían cometido (IK). ¡Cómo fue, entonces, Mi Castigo! (cf. 13:32) significa: «¡Cuán severo y doloroso fue Mi Castigo!».

40:31

31 semejante a la suerte del pueblo de Noé, ʿĀd y Zamūd, y de quienes vinieron después de ellos. Mas Dios no desea la injusticia para Sus siervos.

Comentario · The Study Quran2 bloques
vv. 23–45

Moisés figura con mayor prominencia que ningún otro profeta en el Corán. Aquí su relato se presenta más como un ejemplo espiritual que como historia, y sirve como una alegoría de algunos de los propios desafíos del Profeta Muḥammad (véanse también 43:46–56; 44:17–31; 51:38–40; 79:15–25). Para relatos más detallados de la misión de Moisés, véanse 2:49–61; 7:103–55; 10:75–93; 17:101–4; 20:9–97; 26:10–66; 27:7–14; 28:3–46.

Esta aleya se encuentra textualmente en 11:96, y enviamos a Moisés con Nuestros signos, que significa con pruebas y evidencias (Ṭ, Ṭs), se halla también en 14:5 y 43:46 (cf. 51:38); véase asimismo 23:45, donde Moisés y Aarón son enviados con Nuestros signos. Más específicamente, Nuestros signos puede leerse como una alusión a los nueve signos claros mencionados en 17:101 (cf. 27:12; Q). Una autoridad manifiesta significa una prueba diáfana y se entiende como una alusión a la Torá (Q) o a los milagros que realizó Moisés (Ṭs, Z).

vv. 30–31

Las facciones [de antaño] se refiere a quienes unieron sus fuerzas para hacer causa común contra un profeta (Ṭs). El día de las facciones [de antaño] se refiere al día que cada una de ellas enfrentó finalmente cuando el Castigo de Dios cayó sobre ellas y no tuvieron a nadie que las protegiera (IK). Los ʿĀd y los Zamūd son tribus árabes preislámicas que rechazaron a los profetas que les fueron enviados. Para el relato de los ʿĀd, véanse 7:65–72; 11:50–60; para el de los Zamūd, véanse 7:73–79; 11:61–68. Esta advertencia es afín a advertencias semejantes dirigidas a los incrédulos a lo largo de todo el Corán, aunque se diferencia en que no la pronuncia un profeta. Mas Dios no desea la injusticia para Sus siervos indica que la destrucción que Dios ejecutó sobre ellos fue justa y equitativa (Z) y que Dios no desea el desafuero o la injusticia que ocurre en el mundo (Ṭs), una postura que es fundamental tanto en la concepción chií como en la muʿtazilí de la Justicia Divina.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
40:28–35

El Corán presenta aquí a un creyente anónimo (y secreto; véase v. 28) (Tafsīr al-Jalālayn lo hace primo paterno de Faraón) de en medio del pueblo incrédulo de Faraón. El consejo (véase v. 28) de este personaje (cuya historia se retoma en los vv. 41–44) es similar al del fariseo Gamaliel en Hechos 5 (vv. 34–39), quien aconseja al Sanedrín no perseguir a los creyentes bajo la advertencia de que Dios les concederá el éxito en cualquier caso si su creencia proviene verdaderamente de Dios.

Este creyente anónimo exhorta más adelante a los egipcios con una referencia a los profetas anteriores y al destino de quienes los rechazaron, y recuerda en particular la misión de José (enviado a los egipcios antes de Moisés). En esto refleja a los profetas coránicos, quienes a menudo exhortan a su pueblo advirtiéndoles que no repitan el error de pueblos anteriores (p. ej., Ṣāliḥ, quien hace referencia al pueblo de Hūd, 7:74; y Shuʿayb, quien hace referencia al pueblo de Noé, Hūd, Ṣāliḥ y Lot, 11:89). El modo en que el creyente anónimo amenaza aquí (vv. 30–31) a todo el pueblo egipcio con la destrucción sugiere que no solo las fuerzas de Faraón, sino más bien todo Egipto fue ahogado (cf. 43:55).

Otras menciones en el comentario de esta sura2
42 al-ShūrāLa ConsultaMequí · rev. 62 · 1 versículo Abrir
42:13

13 Os ha prescrito como religión lo que encomendó a Noé, y lo que te hemos revelado a ti, y lo que encomendamos a Abraham, a Moisés y a Jesús: que mantengáis la religión y no os dividáis en ella. Gravoso resulta para los idólatras aquello a lo que los convocas. Dios escoge para Sí a quien quiere y guía hacia Sí a quien se vuelve arrepentido.

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 13

La sección inicial de este versículo es gemela de 4:163–64: Ciertamente te hemos revelado a ti como revelamos a Noé y a los profetas que le sucedieron, y como revelamos a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las Tribus, a Jesús, Job, Jonás, Aarón y Salomón, y a David concedimos los Salmos; y mensajeros de los que ya te hemos hablado antes, y mensajeros de los que no te hemos hablado; y a Moisés habló Dios directamente. Respecto a la universalidad de la revelación en el Corán, véase el ensayo «The Quranic View of Sacred History and Other Religions».

Mantener la religión significa obrar conforme a ella (Ṭ) o aferrarse a ella, consumar sus prescripciones obligatorias, mantenerse leal a sus dictados y exhortar a otros a ella (Ṭs), y no dividirse entraña abstenerse de emular a las comunidades religiosas pretéritas que se fragmentaron en sectas antagónicas (Ṭ), preservando por el contrario la concordia religiosa como hermanos (Ṭs). En este sentido, al-Ṭabarī anota que la escisión es la ruina, mientras que la cohesión brinda un cimiento inconmovible; acerca de la trascendencia de la fraternidad en el seno de la comunidad musulmana, véase 49:6–12. El llamamiento del Profeta a abrazar la Unicidad Divina y la devoción sincera hacia Dios resulta gravoso para los idólatras, tanto porque socava su credo ancestral como porque suscita su despecho y envidia al ver que fue Muḥammad, y no alguno de sus propios magnates, el depositario de la revelación (véase el comentario a 38:5–8; Ṭs), manifestado cuando inquirieron: ¿Por qué no fue enviado este Corán a un hombre distinguido de una de las dos ciudades? (43:31).

El antecedente del pronombre aquí traducido por Sí no es enteramente unívoco. La frase admitiría asimismo la lectura: «Dios escoge para ella a quien quiere y guía hacia ella a quien Le place», en cuyo caso «ella» designa la religión (Z) o el testimonio de la Unicidad Divina (tawḥīd; Q). Que Dios guíe a quien se vuelve arrepentido (cf. 13:27) trae a la memoria el celebérrimo ḥadīz qudsī: «Si Mi siervo se acerca a Mí un palmo, Yo Me acerco a él un codo; y si se acerca a Mí un codo, Yo Me acerco a él la distancia de los brazos abiertos; y si viene a Mí caminando, Yo voy hacia él con premura» (R).

Otras menciones en el comentario de esta sura2
50 QāfQāfMequí · rev. 34 · 1 versículo Abrir
50:12

12 Antes de ellos desmintió el pueblo de Noé, los habitantes de al-Rass y Zamūd,

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 12–14

Antes de ellos significa antes de los idólatras que se oponen al Profeta (Ṭ). Para el relato coránico de Noé y el diluvio, véase 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21; la Sūrah 71. Los habitantes de al-Rass (cf. 25:38) es una referencia enigmática que algunos interpretan como una de las poblaciones de la tribu de Zamūd (Ṭ). Otros entienden que al-Rass significa «el pozo» y lo interpretan como una referencia al pozo en el que el pueblo del que se habla en 36:13–27 arrojó al profeta que Dios les había enviado (Ṭ). Los ʿĀd y los Zamūd eran tribus árabes preislámicas que rechazaron a los profetas que les fueron enviados. Para el relato de los ʿĀd véase 7:65–72; 11:50–60; 41:15–16; 54:18–21. Para el de los Zamūd, véase 7:73–79; 11:61–68; 26:141–58; 54:24–31. La historia de Lot y su pueblo se trata con mayor extensión en 11:77–83; véase también 7:80–84; 15:57–77; 21:74–75; 26:160–73; 27:54–58; 29:28–35; 37:133–38. La espesura traduce al-aykah, que según algunos es un nombre propio. Los habitantes de la espesura son o bien el pueblo de Madián, de quienes se dice que rechazaron al profeta Shuʿayb (véase 7:85–93; 11:84–95; 26:176–89; 29:36–37), o bien una segunda comunidad a la que Shuʿayb fue enviado (Mw). Para Tubbaʿ, muy probablemente una alusión a una dinastía de reyes del sur de Arabia, véase 44:37c.

51 al-DhāriyātLos Vientos DispersoresMequí · rev. 67 · 1 versículo Abrir
51:46

46 Y al pueblo de Noé antes: en verdad eran un pueblo perverso.

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 46

Para el relato coránico de Noé y la destrucción de su pueblo, véase 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21; la Sūrah 71.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
51:46

Sobre el relato coránico de Noé, véase el comentario a 11:25–39 y 71:1–28 (con referencias adicionales).

Otras menciones en el comentario de esta sura1
53 al-NaŷmLa EstrellaMequí · rev. 23 · 1 versículo Abrir
53:52

52 y al pueblo de Noé con anterioridad—en verdad eran sumamente transgresores y sumamente rebeldes—,

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 52

Para el relato coránico de Noé y su pueblo, véase 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21; Sūrah 71. Según algunos comentaristas, el pueblo de Noé era el más transgresor en el sentido de que instituyó costumbres, particularmente la idolatría, que luego fueron imitadas por otros, y el más rebelde en el sentido de que la mayoría de ellos rechazó el mensaje al que Noé los convocó durante más de novecientos años (R).

Otras menciones en el comentario de esta sura1
54 al-QamarLa LunaMequí · rev. 37 · 1 versículo Abrir
54:9

9 Desmintió antes de ellos el pueblo de Noé; desmintieron a Nuestro siervo y dijeron: «¡Un poseso!» Y fue repudiado.

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 9–14

Este es con toda probabilidad el primer relato de la historia de Noé en el orden cronológico de la revelación. Dado que estos versículos solo aluden a aspectos del relato, es posible que los mequíes ya conocieran la historia de Noé, la cual se detalla ampliamente en 11:25–48; 23:23–30; y en la Sūrah 71 (véase también 7:59–64; 10:71–73; 21:76–77; 26:105–21; 29:14–15; 37:75–82), si bien 11:49 afirma sobre el relato de Noé: Estas son noticias de lo Oculto que te revelamos. Ni tú ni tu pueblo las conocíais antes de esto. El v. 9 refleja la narración de los vv. 2–5, en la que los mequíes rechazan al Profeta y se apartan de los signos de Dios. En este aspecto, la historia de Noé parece mencionarse para consolar al Profeta, pues así como las gentes se apartaron del profeta Noé durante siglos, así también se apartaban del Profeta Muḥammad. Y de la misma manera que Dios auxilió a Noé y a los suyos para que prevalecieran, así también aseguraría la victoria de Muḥammad y su pueblo. De modo que las aguas confluyeron alude al castigo de quienes repudiaron a Noé. Una obra de maderas y clavos se refiere al Arca, cuya construcción se detalla con mayor pormenor en 11:37–44. Navegar bajo Nuestra Mirada denota la protección divina (JJ). Aquel que había sido rechazado hace referencia a Noé y también puede leerse «por aquel que fue desmentido». Para más detalles sobre la historia de Noé, véase la introducción a la Sūrah 71, así como el comentario a 7:59–64 y 11:25–48.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
54:9–42

visión general Sobre esta y las demás secuencias de relatos de castigo en el Corán, véase el comentario a 7:59–137 (con referencias adicionales).

Otras menciones en el comentario de esta sura2
57 al-ḤadīdEl HierroMedinense · rev. 94 · 1 versículo Abrir
57:26

26 Y ciertamente enviamos a Noé y a Abraham y establecimos en su descendencia la profecía y el Libro. Y entre ellos hubo quien se guió rectamente; pero muchos de ellos son perversos.

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 26

El Libro se refiere de manera colectiva a cada una de las escrituras que le fueron dadas a la descendencia de Abraham: la Torá, los Salmos, el Evangelio y el Corán (JJ). El Corán sugiere aquí que, aunque muchos de los que siguieron estas revelaciones son perversos, no se trata de una condena de sus respectivas religiones o libros revelados, sino de la naturaleza humana. Que semejante perversidad pueda afligir también a los musulmanes se refleja en un ḥadīth en el que el Profeta dice de la comunidad musulmana en los tiempos postreros: «Los rectos partirán uno tras otro hasta que no quede sino gente empobrecida, a semejanza de los restos de cebada y de dátiles».

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
57:26

Sobre «la profecía y el Libro», véase el comentario a 3:79–80 (con más referencias).

66 al-TaḥrīmLa ProhibiciónMedinense · rev. 107 · 1 versículo Abrir
66:10

10 Dios propone como ejemplo para los que no creen a la mujer de Noé y a la mujer de Lot. Ambas estaban bajo dos de Nuestros siervos rectos; mas los traicionaron, y ellos de nada les sirvieron frente a Dios. Y se les dijo a ambas: «Entrad en el Fuego con los que entran».

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 10–12

Estos tres últimos versículos aluden a la situación de las esposas del Profeta al ofrecer ejemplos de incrédulas de entre las esposas de profetas anteriores y ejemplos de las mujeres más piadosas en la historia de la tradición judeo-cristiana-islámica. También proporcionan un ejemplo para todos los creyentes al demostrar que la rectitud de otro no beneficia a quien obra la corrupción y que la corrupción de otro no daña a quien es recto (R).

Los traicionaron; es decir, ambas traicionaron a sus esposos. La traición de la mujer de Lot hacia él se alude en varios versículos (7:83; 11:81; 15:60; 27:57; 29:32), pero ésta es la única referencia coránica explícita a la traición de la mujer de Noé. Sus vidas son un ejemplo porque demuestran que el matrimonio con un profeta no aseguraba la salvación; y en el caso de la mujer de Lot no la protegió de ser castigada junto con los demás incrédulos cuando Sodoma fue destruida (véase 7:83; 11:81; 15:59–60; 26:170–71; 27:57; 29:32; 54:34; cf. Génesis 19:26). Se relata que la mujer de Noé decía a la gente que él era un demente (JJ, R), mientras que de la mujer de Lot se relata que decía a la gente el paradero de los huéspedes de Lot, a quienes aquéllos pretendían acosar (JJ, R).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
66:10

Aquí el Corán presenta a las esposas de Noé y de Lot como ejemplos de mujeres infieles. El Tafsīr al-Jalālayn explica: «La esposa de Noé, llamada Wāhila, solía decir a su pueblo que él era un loco, mientras que la esposa de Lot, llamada Wā‘ila, solía revelar a su pueblo el paradero de sus huéspedes cuando se alojaban con él: de noche encendiendo un fuego, y de día haciendo humo».

Noé y Lot se presentan de forma paralela en 2 Pedro 2 (véase el comentario a 29:28–35). Es posible que el Corán haya extendido este paralelismo haciendo que la esposa de Noé fuera infiel de manera semejante a la esposa de Lot, quien es destruida por desobedecer el mandato de un ángel (cf. C 7:83; 11:81; 15:59–60; 26:170–71; 27:57; 29:32–33; 37:134–135):

17Y cuando los hubieron sacado fuera, dijeron: «Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas». . . . 26Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal. (Gén 19:17, 26)

Sin embargo, es importante señalar que ya en el periodo preislámico ciertos grupos habían desarrollado leyendas hostiles respecto a la esposa de Noé. En su Panarion (2:26), Epifanio (m. 403) relata cómo los gnósticos sostenían que a la esposa de Noé (a quien llamaban Nuria) no se le permitió unirse a Noé en el arca después de que ella le prendiera fuego en tres ocasiones (el nombre Nuria es un juego con la palabra siriaca nūrā, «fuego»; Epifanio refiere que la versión griega de su nombre es Pirra). Véase The Panarion of Epiphanius, 90–91. Véase asimismo Speyer, BEQ, 109, n. 2. Sobre Noé y su familia (incluido su hijo infiel), véase además el comentario a 11:40–48.

Otras menciones en el comentario de esta sura1
71 NūḥNoéMequí · rev. 71 · 3 versículos Abrir
71:1

1 En verdad enviamos a Noé a su pueblo: «Amonesta a tu pueblo antes de que les sobrevenga un castigo doloroso».

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 1

La orden dada a Noé de amonestar a su pueblo es similar a la dada al profeta Muhammad en 7:2; 14:44; 21:45; 26:14; 40:18. Noé advierte también a su pueblo del castigo en 7:59; 11:26, 39.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
71:1–28

visión general El Corán relata siete narraciones sustanciales sobre Noé (7:59–64; 10:71–74; 11:25–49; 23:23–30; 26:105–22; 54:9–17; 71:1–28), junto con numerosas referencias de paso a él o al diluvio. El carácter coránico de Noé difiere notablemente del Noé del Génesis, quien no pronuncia una sola palabra sino hasta después del diluvio. Por el contrario, el Noé del Corán es ante todo un predicador, un amonestador (v. 2), que busca (al igual que otros profetas coránicos de los relatos de castigo) convencer a su pueblo de que crea en Dios y le obedezca para que no sufra la ira divina. Esta perspectiva sobre Noé viene sugerida por el modo en que el autor de 2 Pedro 2 se refiere a él como «heraldo de justicia» (un desarrollo de la descripción de Noé como hombre «justo» en Gén 6:9). Asimismo, viene sugerida por un pasaje del Talmud:

El justo Noé los reprendió, exhortándoles: «Arrepentíos; pues de no ser así, el Santo, bendito sea, traerá un diluvio sobre vosotros y hará que vuestros cuerpos floten sobre las aguas como calabazas, como está escrito: Es liviano [esto es, flota] sobre la faz de las aguas. Además, seréis tomados como maldición para todas las generaciones venideras». (b. Sanhedrin 108a)

También es prominente entre los padres siriacos, varios de los cuales informan que Noé predicó a su pueblo durante cien años antes de que Dios enviara finalmente el diluvio: Durante cien largos años la Gracia clamó como un heraldo / Pecadores, apartaos de la ini-

quidad antes de que la justicia se manifieste. (Narsai, «On the Flood», 33, ll. 227–30)

Noé el justo, salvado únicamente por su rectitud / ante Dios, ni siquiera había oído la proclamación de la circuncisión. / Quinientos años permaneció en la hermosura de su virginidad; / Cien años predicó y amonestó a los hijos de su estirpe. (Jacobo de Sarug, Homélies contre les juifs, 70, homilía 2, ll. 37–40; véase también ibíd., On the Flood, 23–24)

Sobre Noé, véase también el comentario a 11:25–39.

71:21

21 Dijo Noé: «¡Señor mío! Ciertamente me han desobedecido y han seguido a aquel cuyas riquezas e hijos no hacen sino aumentar su perdición».

Comentario · The Study Quran1 bloque
v. 21

Aquellos a quienes siguió el pueblo se dice que fueron los notables de entre ellos (JJ), quienes en otra parte los disuaden de seguir a Noé diciendo: Éste no es sino un ser humano como vosotros, que desea colocarse por encima de vosotros. Y si Dios hubiera querido, habría hecho descender ángeles. No hemos oído hablar de esto a nuestros padres de antaño. No es sino un hombre poseído. Aguardad, pues, respecto a él por un tiempo (23:24–25; véase también 11:27). El reproche al pueblo de Noé por seguir a sus notables debido a sus riquezas e hijos es similar a la manera en que se amonesta a los musulmanes en 9:55 y 9:85: Y que no te impresionen sus riquezas ni sus hijos. Dios sólo desea castigarlos con ello en este mundo, y que sus almas partan mientras son incrédulos (cf. 68:10–14). La relatividad de los beneficios que se derivan de la riqueza y los hijos en este mundo es un tema coránico recurrente; véase 34:35–37c; 64:15c.

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
71:1–28

visión general El Corán relata siete narraciones sustanciales sobre Noé (7:59–64; 10:71–74; 11:25–49; 23:23–30; 26:105–22; 54:9–17; 71:1–28), junto con numerosas referencias de paso a él o al diluvio. El carácter coránico de Noé difiere notablemente del Noé del Génesis, quien no pronuncia una sola palabra sino hasta después del diluvio. Por el contrario, el Noé del Corán es ante todo un predicador, un amonestador (v. 2), que busca (al igual que otros profetas coránicos de los relatos de castigo) convencer a su pueblo de que crea en Dios y le obedezca para que no sufra la ira divina. Esta perspectiva sobre Noé viene sugerida por el modo en que el autor de 2 Pedro 2 se refiere a él como «heraldo de justicia» (un desarrollo de la descripción de Noé como hombre «justo» en Gén 6:9). Asimismo, viene sugerida por un pasaje del Talmud:

El justo Noé los reprendió, exhortándoles: «Arrepentíos; pues de no ser así, el Santo, bendito sea, traerá un diluvio sobre vosotros y hará que vuestros cuerpos floten sobre las aguas como calabazas, como está escrito: Es liviano [esto es, flota] sobre la faz de las aguas. Además, seréis tomados como maldición para todas las generaciones venideras». (b. Sanhedrin 108a)

También es prominente entre los padres siriacos, varios de los cuales informan que Noé predicó a su pueblo durante cien años antes de que Dios enviara finalmente el diluvio: Durante cien largos años la Gracia clamó como un heraldo / Pecadores, apartaos de la ini-

quidad antes de que la justicia se manifieste. (Narsai, «On the Flood», 33, ll. 227–30)

Noé el justo, salvado únicamente por su rectitud / ante Dios, ni siquiera había oído la proclamación de la circuncisión. / Quinientos años permaneció en la hermosura de su virginidad; / Cien años predicó y amonestó a los hijos de su estirpe. (Jacobo de Sarug, Homélies contre les juifs, 70, homilía 2, ll. 37–40; véase también ibíd., On the Flood, 23–24)

Sobre Noé, véase también el comentario a 11:25–39.

71:26

26 Y dijo Noé: «¡Señor mío! No dejes sobre la tierra a un solo morador de entre los incrédulos.

Comentario · The Study Quran1 bloque
vv. 26–27

Éstas son las palabras más duras de Noé en cualquiera de los relatos coránicos. En otra parte se le ordena no interceder para que los incrédulos sean salvados: Y no Me hables respecto a los que hicieron el mal; ciertamente serán ahogados (23:27). El v. 26 es el único versículo de entre los muchos versículos relativos a la historia de Noé que insinúa que el diluvio fue un acontecimiento universal, similar a Génesis 6:17: «Porque he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá». Todas las demás discusiones coránicas sobre el diluvio implican que es específico y localizado. En 7:64 y 10:73 los ahogados son aquellos que desmintieron Nuestros signos, en 11:37 y 23:27 son aquellos que hicieron el mal, y en 21:77 son un pueblo perverso. De este modo, el relato coránico parece ser más circunscrito que el de Génesis 6:5–7: «Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal. Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra, y le dolió en su corazón. Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de haberlos hecho» (véase también Génesis 7:4, 20).

Reynolds · The Qurʾān and the Bible1 comentario
71:1–28

visión general El Corán relata siete narraciones sustanciales sobre Noé (7:59–64; 10:71–74; 11:25–49; 23:23–30; 26:105–22; 54:9–17; 71:1–28), junto con numerosas referencias de paso a él o al diluvio. El carácter coránico de Noé difiere notablemente del Noé del Génesis, quien no pronuncia una sola palabra sino hasta después del diluvio. Por el contrario, el Noé del Corán es ante todo un predicador, un amonestador (v. 2), que busca (al igual que otros profetas coránicos de los relatos de castigo) convencer a su pueblo de que crea en Dios y le obedezca para que no sufra la ira divina. Esta perspectiva sobre Noé viene sugerida por el modo en que el autor de 2 Pedro 2 se refiere a él como «heraldo de justicia» (un desarrollo de la descripción de Noé como hombre «justo» en Gén 6:9). Asimismo, viene sugerida por un pasaje del Talmud:

El justo Noé los reprendió, exhortándoles: «Arrepentíos; pues de no ser así, el Santo, bendito sea, traerá un diluvio sobre vosotros y hará que vuestros cuerpos floten sobre las aguas como calabazas, como está escrito: Es liviano [esto es, flota] sobre la faz de las aguas. Además, seréis tomados como maldición para todas las generaciones venideras». (b. Sanhedrin 108a)

También es prominente entre los padres siriacos, varios de los cuales informan que Noé predicó a su pueblo durante cien años antes de que Dios enviara finalmente el diluvio: Durante cien largos años la Gracia clamó como un heraldo / Pecadores, apartaos de la ini-

quidad antes de que la justicia se manifieste. (Narsai, «On the Flood», 33, ll. 227–30)

Noé el justo, salvado únicamente por su rectitud / ante Dios, ni siquiera había oído la proclamación de la circuncisión. / Quinientos años permaneció en la hermosura de su virginidad; / Cien años predicó y amonestó a los hijos de su estirpe. (Jacobo de Sarug, Homélies contre les juifs, 70, homilía 2, ll. 37–40; véase también ibíd., On the Flood, 23–24)

Sobre Noé, véase también el comentario a 11:25–39.

Otras menciones en el comentario de esta sura13

Lo menciona el comentario de otras suras

Suras cuyo texto no lo nombra, pero cuyo comentario en The Study Quran sí (33 párrafos).

2al-BaqarahLa Vaca6
15al-ḤiŷrḤiŷr1
16al-NaḥlLa Abeja1
18al-KahfLa Caverna2
28al-QaṣaṣEl Relato2
34SabaSabaʾ1
35FāṭirEl Originador1
36Yā SīnYā Sīn3
39al-ZumarLas Turbas1
43al-ZujrufLos Adornos de Oro4
44al-DuḫānEl Humo1
46al-AḥqāfLas Dunas de Arena3
65al-ṬalāqEl Divorcio1
67al-MulkEl Dominio1
69al-ḤāqqahLa Realidad Inapelable2
72al-JinnLos Genios1
89al-FaŷrEl Alba1
95al-TīnLa Higuera1