al-Duḫān
El HumoAntes del textoIntroducción
Introducción
Al-Duḫān es del periodo mequí, si bien algunos consideran que el v. 15 es del periodo madinense (Āl, JJ). Toma su nombre de la mención del humo manifiesto, del cual se dice que cubrirá a las gentes (vv. 10-11). Algunos conciben esta sūrah como secuela del versículo final de la sūrah precedente, de modo que lo que pronto sabrán (43:89) es la realidad de el Libro claro (v. 2; Aj). El lamento atribuido al Profeta Muḥammad al término de la sūrah previa: ¡Señor mío! Ciertamente estas son gentes que no creen (43:88), halla su eco en la condena formulada por Moisés contra Faraón y sus huestes en el v. 22: Estas son gentes culpables.
Al-Duḫān se abre con un juramento por el Corán y una alusión al modo en que fue revelado y a la naturaleza de la revelación (vv. 2-6). Tras una concisa afirmación de la Omnipotencia de Dios (vv. 7-8), la sūrah increpa a quienes dudan y expone el castigo que recibirán por haber desmentido a los mensajeros de Dios (vv. 9-16). A esta sección sigue el relato de Moisés, el modo en que Faraón y sus seguidores le rechazaron y la descripción de cómo los Hijos de Israel fueron liberados de la opresión (vv. 17-33). Tras reprender a los incrédulos por negar la Resurrección y enaltecerse a sí mismos a semejanza de Faraón (vv. 34-39), la sūrah describe el Día de la Resurrección (vv. 40-42) y contrasta los tormentos de los réprobos en el Infierno (vv. 43-50) con las bienaventuranzas otorgadas a los temerosos de Dios en el Paraíso (vv. 51-57). Se trata de una célebre y frecuentemente recitada sūrah respecto a la cual se relata que el Profeta declaró: «Quien recite al-Duḫān durante la noche amanecerá con setenta mil ángeles pidiendo perdón por él» (Aj, Āl, Ṭs, Z).
Sura 44al-Duḫān59 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
حمٓ ﴿١﴾
ḥā-mīm
Ḥā. Mīm.
1Esta sūrah es la quinta de una serie de siete sūrahs que se abren con las letras árabes ḥāʾ y mīm y que se conocen colectivamente como las Ḥawāmīm. Las letras árabes ḥāʾ y mīm figuran entre las letras aisladas (al-muqaṭṭaʿāt) que se hallan al comienzo de veintinueve sūrahs (véase 2:1c) y cuyo significado es considerado por la mayoría de los comentaristas como conocido únicamente por Dios. Para algunos posibles significados de estas letras en particular, véase 40:1c.
Versículo 2
وَٱلْكِتَٰبِ ٱلْمُبِينِ ﴿٢﴾
waal-kitābi l-mubīn
Por el Libro claro,
2Véase 43:2c.
Versículo 3–5
إِنَّآ أَنزَلْنَٰهُ فِى لَيْلَةٍۢ مُّبَٰرَكَةٍ ۚ إِنَّا كُنَّا مُنذِرِينَ ﴿٣﴾ فِيهَا يُفْرَقُ كُلُّ أَمْرٍ حَكِيمٍ ﴿٤﴾ أَمْرًۭا مِّنْ عِندِنَآ ۚ إِنَّا كُنَّا مُرْسِلِينَ ﴿٥﴾
innā anzalnāhu fī laylatim mubārakatin innā kunnā mundhirīn · fīhā yufraqu kullu amrin ḥakīm · amram min ʿindinā innā kunnā mursilīn
ciertamente lo hicimos descender en una noche bendita; en verdad, siempre estamos advirtiendo.
En ella se discrimina todo asunto sabio,
como un mandato procedente de Nosotros; en verdad, siempre estamos enviando [mensajeros],
3–5Una noche bendita alude a la Noche del Destino (véase el comentario a 97:1–3), que se sitúa en el último tercio del mes de Ramadán, o bien hace referencia a la noche de mitad del mes de Shaʿbān, esto es, la víspera del día quince del mes que precede a Ramadán (Aj, JJ). Según numerosos comentaristas, el Corán fue hecho descender desde la Madre del Libro (véanse 3:7c; 13:39), esto es, desde el séptimo cielo hasta el cielo más bajo, en la víspera del quince de Shaʿbān (JJ) y fue enviado luego desde el cielo más bajo a este mundo terrenal en la Noche del Destino. En ella remitiría, por tanto, a cualquiera de ambas noches (JJ). Todo asunto sabio traduce kullu amrin ḥakīm, locución que puede denotar asimismo «todo mandato preceptivo» o «todo asunto definitivo». Que cada asunto se discrimina alude a que Dios decreta el sustento del año y dispone los destinos para todo el ciclo anual en la víspera del quince de Shaʿbān, noche durante la cual Dios anula lo que Le place y confirma (13:39; Aj). Respecto al vínculo entre la noche del quince de Shaʿbān y la Noche del Destino, se relata que Ibn ʿAbbās dijo: «Dios establece todos los decretos en la víspera de mitad de Shaʿbān; luego los entrega a sus albaceas [los ángeles encargados de hacer descender cada Mandato o Decreto a esta tierra; véase 97:4c] en la Noche del Destino» (Aj). Así pues, el proceso mediante el cual se discrimina todo asunto sabio da comienzo en la víspera del quince de Shaʿbān y culmina en la Noche del Destino (Aj), cuando son trasladados de la Tabla Protegida (véase 85:22c) por los ángeles (IK), aconteciendo todo cuanto sucede como un mandato dimanado directamente de la Presencia de Dios, al igual que toda revelación (IK). Que Dios está siempre enviando puede concebirse como alusión a que el Corán es enviado como misericordia para todo aquel que cree en él (IJ) o a que Dios envía mensajeros a la humanidad a lo largo de toda la historia (IJ, IK, JJ).
Versículo 6
رَحْمَةًۭ مِّن رَّبِّكَ ۚ إِنَّهُۥ هُوَ ٱلسَّمِيعُ ٱلْعَلِيمُ ﴿٦﴾
raḥmatam mir rabbika innahū huwa s-samīʿu l-ʿalīm
como misericordia de tu Señor. Ciertamente Él es el Oyente, el Sapientísimo,
6Tal como se traduce, como misericordia explicita la razón por la cual Dios envía la revelación y los mensajeros, esto es, «con el propósito de la misericordia», de modo semejante a 21:107, donde se dice del envío del Profeta Muḥammad: Y no te hemos enviado sino como misericordia para los mundos. En el presente versículo, como misericordia podría leerse asimismo como continuación del versículo anterior, con el sentido de: «Estamos enviando una misericordia de tu Señor», en cuyo caso una misericordia se concibe también como alusión al Profeta Muḥammad (Q).
Versículo 7
رَبِّ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ وَمَا بَيْنَهُمَآ ۖ إِن كُنتُم مُّوقِنِينَ ﴿٧﴾
rabbi s-samāwāti wal-arḍi wamā baynahumā in kuntum mūqinīn
Señor de los cielos y de la tierra y de cuanto hay entre ambos, si tuvierais certeza.
7Los idólatras de La Meca reconocían la existencia de un Señor y Creador de los cielos y de la tierra, mas luego Le atribuían copartícipes asociados. Si su reconocimiento, no obstante, se basara en el conocimiento y en la certeza, sabrían que Él es asimismo Quien envía la revelación y a los mensajeros como misericordia dimanada de Él (Aj).
Versículo 8
لَآ إِلَٰهَ إِلَّا هُوَ يُحْىِۦ وَيُمِيتُ ۖ رَبُّكُمْ وَرَبُّ ءَابَآئِكُمُ ٱلْأَوَّلِينَ ﴿٨﴾
lā ilāha illā huwa yuḥyī wayumītu rabbukum warabbu ābāʾikumu l-awwalīn
No hay más dios que Él; Él da la vida y da la muerte, vuestro Señor y el Señor de vuestros antepasados.
Versículo 9
بَلْ هُمْ فِى شَكٍّۢ يَلْعَبُونَ ﴿٩﴾
bal hum fī shakkin yalʿabūn
¡Al contrario! Juegan en la duda.
9Los incrédulos están sumidos en la duda incluso cuando admiten que Dios es su Creador, pues solo lo hacen por imitación ciega de sus ancestros y no sobre la base de su propio discernimiento (Q). Este versículo podría leerse también como una referencia al modo en que desmienten la verdad al presentárseles (IK), o a lo que imputan al Profeta, escarneciéndolo y alegando que inventó la revelación (Q); véanse 10:38; 11:13; 16:101; 21:5; 32:3; 46:8.
Versículo 10–11
فَٱرْتَقِبْ يَوْمَ تَأْتِى ٱلسَّمَآءُ بِدُخَانٍۢ مُّبِينٍۢ ﴿١٠﴾ يَغْشَى ٱلنَّاسَ ۖ هَٰذَا عَذَابٌ أَلِيمٌۭ ﴿١١﴾
fairtaqib yawma taʾtī s-samāʾu bidukhānim mubīn · yaghshā n-nāsa hādhā ʿadhābun alīm
Aguarda, pues, el día en que el cielo traiga un humo manifiesto,
que cubrirá a las gentes. Este es un castigo doloroso.
10–11El humo manifiesto se concibe como una de las señales precursoras de la inminencia de la Hora, esto es, del fin del mundo (Q). Se afirma que el humo afectará a los creyentes a modo de un resfriado leve (zukkām), pero que penetrará en los incrédulos provocándoles un inmenso tormento (Mw, Q). Otros entienden este versículo como una alusión a la ocasión en que el Profeta rogó a Dios que enviara una hambruna sobre los idólatras, la cual los asedió a tal extremo que sus ojos se nublaron por la intensidad del hambre, creyendo divisar lo que parecía humo elevándose entre el cielo y la tierra (IK, JJ, Q, Ṭ), en cuyo caso que cubrirá a las gentes describiría la forma en que el humo los envolvió (IK); véase también 16:112–13c. Unos pocos comentaristas sugieren que el día en que el cielo traiga un humo manifiesto alude a la conquista de La Meca (Q), haciendo referencia a la polvareda levantada por las tropas musulmanas a su entrada en la ciudad. Este es un castigo doloroso describe el tormento al que estarán sometidos los incrédulos, o bien reproduce sus propias palabras al recibir el castigo (Q), o lo que se les increpa a modo de reproche (IK), semejante a 52:14.
Versículo 12
رَّبَّنَا ٱكْشِفْ عَنَّا ٱلْعَذَابَ إِنَّا مُؤْمِنُونَ ﴿١٢﴾
rabbanā kshif ʿannā l-ʿadhāba innā muʾminūn
«¡Señor nuestro! Aparta de nosotros el castigo; ciertamente somos creyentes».
12En este versículo los incrédulos exclaman: «Si Tú, ¡Señor nuestro!, apartaras de nosotros el castigo, ciertamente seríamos creyentes» (Q); cf. 6:27; 14:44; 23:99–100; 32:12; 35:37. Cuando los vv. 10–11 se interpretan en relación con la hambruna que asoló a los idólatras, este versículo se entiende como su súplica dirigida al Profeta (Q), de forma análoga a los pasajes donde Faraón y sus seguidores suplican a Moisés que retire de ellos el azote de las plagas (véase el comentario a 7:134–35; 43:49–50). El castigo designa así concretamente el humo manifiesto o el hambre atroz que los afligía (Mw, Q), lo cual viene a ser lo mismo, ya que el humo manifiesto surgía como efecto de la extrema debilidad originada por la inanición (Q).
Versículo 13–14
أَنَّىٰ لَهُمُ ٱلذِّكْرَىٰ وَقَدْ جَآءَهُمْ رَسُولٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿١٣﴾ ثُمَّ تَوَلَّوْا۟ عَنْهُ وَقَالُوا۟ مُعَلَّمٌۭ مَّجْنُونٌ ﴿١٤﴾
annā lahumu dh-dhikrā waqad ŷāʾahum rasūlum mubīn · thumma tawallaw ʿanhu waqālū muʿallamum maŷnūn
¿Cómo habrá para ellos una advertencia, cuando ya vino a ellos un mensajero explícito?
Luego se apartaron de él y dijeron: «Es un aleccionado, un poseso».
13–14Estos versículos figuran entre los múltiples pasajes que indican que una vez descargado el castigo sobre los incrédulos, no dispondrán de oportunidad alguna para arrepentirse ni para acatar un nuevo recordatorio, por haber desmentido previamente al mensajero o a los mensajeros que Dios les envió en este mundo (JJ); véanse asimismo 34:52–53c; 35:37; 89:23. Algunos desautorizaron al Profeta aduciendo que era un aleccionado, que se limitaba a repetir palabras aprendidas de otros seres humanos, como en 16:103: Ciertamente sabemos que dicen: "Solo le enseña un mortal". Otros dijeron que estaba poseso por un genio; véanse 15:6; 26:27; 37:36; 51:39; 52:29; 54:9; 68:2, 51; 81:22. De modo similar, cuando se conmine a los incrédulos a postrarse en el Más Allá, no podrán hacerlo, por no haber acatado la llamada a la postración cuando aún estaban sanos y salvos (68:43).
Versículo 15
إِنَّا كَاشِفُوا۟ ٱلْعَذَابِ قَلِيلًا ۚ إِنَّكُمْ عَآئِدُونَ ﴿١٥﴾
innā kāshifū l-ʿadhābi qalīlan innakum ʿāʾidūn
Ciertamente apartaremos el castigo un poco. Con seguridad reincidiréis.
15Cuando los vv. 10–11 se interpretan referidos a la sequía y la hambruna que castigaron a los idólatras de La Meca, este versículo puede entenderse como alusión al modo en que Dios procedió con los pueblos incrédulos del pasado, aliviándolos del suplicio durante un breve lapso, tras el cual reincidían en la incredulidad. Reincidiréis traduce ʿāʾidūn, que podría verterse asimismo como «retornaréis», supuesto en el cual este versículo atañería al castigo del Más Allá, significando que los reos volverán al Fuego una y otra vez (Mw, Q), tal como en 22:22: Cada vez que deseen salir de él, a causa de la angustia, serán devueltos a él, [diciéndoseles]: "¡Gustad el castigo del Fuego abrasador!" (cf. 32:20). El versículo podría leerse también como una advertencia general de que retornarán ante Dios (Q) o con el sentido de que si a los incrédulos se les concede una tregua, reincidirán en su conducta inmoral.
Versículo 16
يَوْمَ نَبْطِشُ ٱلْبَطْشَةَ ٱلْكُبْرَىٰٓ إِنَّا مُنتَقِمُونَ ﴿١٦﴾
yawma nabṭishu l-baṭshata l-kubrā innā muntaqimūn
El Día en que golpeemos con el golpe tremendo, en verdad Nos vengaremos.
16Este versículo se concibe referido a un acontecimiento futuro o a un suceso ya acaecido. En este último caso, la oración final se traduciría: «en verdad Nos hemos vengado». Dado el tiempo verbal de la proposición y el contexto coránico general, este versículo parece aludir al Día de la Resurrección (IK, Mw, Q) o a la Hora (Mw, Q). No obstante, al igual que con otros pasajes mequíes que aluden a un castigo inminente, numerosos comentaristas consideran este versículo una prefiguración de la batalla de Badr, en la que los musulmanes derrotaron al ejército mequí (IK, Mw, Q, Ṭ).
Versículo 17–31
۞ وَلَقَدْ فَتَنَّا قَبْلَهُمْ قَوْمَ فِرْعَوْنَ وَجَآءَهُمْ رَسُولٌۭ كَرِيمٌ ﴿١٧﴾ أَنْ أَدُّوٓا۟ إِلَىَّ عِبَادَ ٱللَّهِ ۖ إِنِّى لَكُمْ رَسُولٌ أَمِينٌۭ ﴿١٨﴾ وَأَن لَّا تَعْلُوا۟ عَلَى ٱللَّهِ ۖ إِنِّىٓ ءَاتِيكُم بِسُلْطَٰنٍۢ مُّبِينٍۢ ﴿١٩﴾ وَإِنِّى عُذْتُ بِرَبِّى وَرَبِّكُمْ أَن تَرْجُمُونِ ﴿٢٠﴾ وَإِن لَّمْ تُؤْمِنُوا۟ لِى فَٱعْتَزِلُونِ ﴿٢١﴾ فَدَعَا رَبَّهُۥٓ أَنَّ هَٰٓؤُلَآءِ قَوْمٌۭ مُّجْرِمُونَ ﴿٢٢﴾ فَأَسْرِ بِعِبَادِى لَيْلًا إِنَّكُم مُّتَّبَعُونَ ﴿٢٣﴾ وَٱتْرُكِ ٱلْبَحْرَ رَهْوًا ۖ إِنَّهُمْ جُندٌۭ مُّغْرَقُونَ ﴿٢٤﴾ كَمْ تَرَكُوا۟ مِن جَنَّٰتٍۢ وَعُيُونٍۢ ﴿٢٥﴾ وَزُرُوعٍۢ وَمَقَامٍۢ كَرِيمٍۢ ﴿٢٦﴾ وَنَعْمَةٍۢ كَانُوا۟ فِيهَا فَٰكِهِينَ ﴿٢٧﴾ كَذَٰلِكَ ۖ وَأَوْرَثْنَٰهَا قَوْمًا ءَاخَرِينَ ﴿٢٨﴾ فَمَا بَكَتْ عَلَيْهِمُ ٱلسَّمَآءُ وَٱلْأَرْضُ وَمَا كَانُوا۟ مُنظَرِينَ ﴿٢٩﴾ وَلَقَدْ نَجَّيْنَا بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ مِنَ ٱلْعَذَابِ ٱلْمُهِينِ ﴿٣٠﴾ مِن فِرْعَوْنَ ۚ إِنَّهُۥ كَانَ عَالِيًۭا مِّنَ ٱلْمُسْرِفِينَ ﴿٣١﴾
walaqad fatannā qablahum qawma firʿawna waŷāʾahum rasūlun karīm · an addū ilayya ʿibāda llāhi innī lakum rasūlun amīn · waʾal lā taʿlū ʿalā llāhi innī ātīkum bisulṭānim mubīn · waʾinnī ʿudhtu birabbī warabbikum an tarŷumūn · waʾil lam tuʾminū lī faʿtazilūn · fadaʿā rabbahū anna hāʾulāʾi qawmum muŷrimūn · faʾasri biʿibādī laylan innakum muttabaʿūn · wautruki l-baḥra rahwan innahum ŷundum mughraqūn · kam tarakū min ŷannātin waʿuyūn · wazurūʿin wamaqāmin karīm · wanaʿmatin kānū fīhā fākihīn · kadhālika waʾawrathnāhā qawman ākharīn · famā bakat ʿalayhimu s-samāʾu wal-arḍu wamā kānū munẓarīn · walaqad naŷŷaynā banī isrāʾīla mina l-ʿadhābi l-muhīn · min firʿawna innahū kāna ʿāliyam mina l-musrifīn
Y ciertamente pusimos a prueba antes de ellos al pueblo de Faraón, y vino a ellos un noble mensajero:
17–31Al igual que en otras sūrahs que integran el relato de Moisés (véanse también 40:23–45; 43:46–56; 51:38–40; 79:15–25), la narración ofrecida aquí aporta una alecciona espiritual que refleja aspectos del desafío afrontado por el Profeta Muḥammad más que una crónica histórica detallada. Los relatos más prolijos de la misión de Moisés se hallan en 2:49–61; 7:103–55; 10:75–93; 17:101–4; 20:9–97; 26:10–66; 27:7–14; 28:3–46.
17El que las gentes fuesen puestas a prueba alude a que todos los pueblos son examinados mediante su reacción ante los profetas que Dios les envía (R).
Versículo 18
أَنْ أَدُّوٓا۟ إِلَىَّ عِبَادَ ٱللَّهِ ۖ إِنِّى لَكُمْ رَسُولٌ أَمِينٌۭ ﴿١٨﴾
an addū ilayya ʿibāda llāhi innī lakum rasūlun amīn
«¡Entregadme a los siervos de Dios! En verdad, soy para vosotros un mensajero fidedigno.
18Aquí las palabras de Moisés evocan las pronunciadas por él en 7:105: Deja, pues, partir conmigo a los Hijos de Israel, y las formuladas por Moisés y Aarón en 20:47: Deja partir con nosotros a los Hijos de Israel y no los castigues. La proclamación soy para vosotros un mensajero fidedigno explicita que no habla por conjetura y que Dios le ha encomendado la revelación (Aj). Semejante declaración es efectuada asimismo por los profetas Noé (26:107), Hūd (26:125), Ṣāliḥ (26:143), Lot (26:162) y Shuʿayb (26:178) ante sus respectivas comunidades. «El Digno de Confianza» (al-Amīn) es asimismo el epíteto con que era conocido el Profeta Muḥammad.
Versículo 19
وَأَن لَّا تَعْلُوا۟ عَلَى ٱللَّهِ ۖ إِنِّىٓ ءَاتِيكُم بِسُلْطَٰنٍۢ مُّبِينٍۢ ﴿١٩﴾
waʾal lā taʿlū ʿalā llāhi innī ātīkum bisulṭānim mubīn
Y no os alcéis con soberbia contra Dios; ciertamente he venido a vosotros con una autoridad manifiesta.
19No os alcéis con soberbia contra Dios podría verterse asimismo: «No os enaltezcáis contra Dios», significando: «No seáis demasiado arrogantes para acatarle, aceptar Sus pruebas y creer en Sus signos» (IK). Una autoridad manifiesta (cf. 4:153; 11:96; 23:45; 40:23) alude a los signos diáfanos y a la prueba irrefutable con que fue enviado Moisés (IK).
Versículo 20
وَإِنِّى عُذْتُ بِرَبِّى وَرَبِّكُمْ أَن تَرْجُمُونِ ﴿٢٠﴾
waʾinnī ʿudhtu birabbī warabbikum an tarŷumūn
Y ciertamente me refugio en mi Señor y vuestro Señor para que no me lapidéis.
20Algunos conciben para que no me lapidéis como una alusión a una agresión verbal o calumnia (IK, R, Ṭ); otros lo entienden de forma literal (IK, Ṭ) en el sentido de «para que no me deis muerte» (R); véase 26:116c.
Versículo 21
وَإِن لَّمْ تُؤْمِنُوا۟ لِى فَٱعْتَزِلُونِ ﴿٢١﴾
waʾil lam tuʾminū lī faʿtazilūn
Mas si no me creéis, manteneos apartados de mí».
21Este versículo formula: «Absteneos de causarme daño, incluso si no me creéis», si bien los egipcios procuraron en efecto atentar contra Moisés (JJ). Puede interpretarse asimismo como: «Nada tengo que ver con vosotros ni vosotros tenéis que ver conmigo (R, Z); dejadnos, pues, vivir en paz hasta que Dios juzgue entre nosotros» (IK), de modo análogo a numerosos pasajes que aluden a la relación del Profeta Muḥammad con los idólatras de Quraysh; véase la introducción a la Sūrah 109.
Versículo 22
فَدَعَا رَبَّهُۥٓ أَنَّ هَٰٓؤُلَآءِ قَوْمٌۭ مُّجْرِمُونَ ﴿٢٢﴾
fadaʿā rabbahū anna hāʾulāʾi qawmum muŷrimūn
Invocó entonces a su Señor: «Estas son gentes culpables».
22Viendo que Faraón y sus dignatarios no consentían que Moisés y los israelitas practicaran su fe, Moisés imploró a Dios que Se vengara de ellos, tal como se describe en 10:88: Dijo Moisés: "¡Señor nuestro! Ciertamente has dado a Faraón y a sus notables galas y riquezas en la vida de este mundo, ¡Señor nuestro!, para que extravíen de Tu senda. ¡Señor nuestro! Arruina sus riquezas y endurece sus corazones, de modo que no crean hasta que vean el castigo doloroso".
Versículo 23–24
فَأَسْرِ بِعِبَادِى لَيْلًا إِنَّكُم مُّتَّبَعُونَ ﴿٢٣﴾ وَٱتْرُكِ ٱلْبَحْرَ رَهْوًا ۖ إِنَّهُمْ جُندٌۭ مُّغْرَقُونَ ﴿٢٤﴾
faʾasri biʿibādī laylan innakum muttabaʿūn · wautruki l-baḥra rahwan innahum ŷundum mughraqūn
«Parte de noche con Mis siervos; ciertamente seréis perseguidos.
Y deja el mar en calma; ciertamente serán un ejército anegado».
23–24Cf. 20:77. Se ordena a Moisés dejar el mar tal como está (IK), con un sendero seco a través de él (20:77), y no conminarlo a cerrarse, como tal vez se hubiese inclinado a hacer (Z), hasta que la totalidad de las huestes de Faraón se hubiera adentrado en él (IK, Ṭ). Esta es una de las diversas referencias al ahogamiento de Faraón y su ejército en el Mar Rojo; véanse también 2:50; 7:136c; 8:54; 10:90; 17:102–3; 28:40; 43:55; 51:40.
Versículo 25–28
كَمْ تَرَكُوا۟ مِن جَنَّٰتٍۢ وَعُيُونٍۢ ﴿٢٥﴾ وَزُرُوعٍۢ وَمَقَامٍۢ كَرِيمٍۢ ﴿٢٦﴾ وَنَعْمَةٍۢ كَانُوا۟ فِيهَا فَٰكِهِينَ ﴿٢٧﴾ كَذَٰلِكَ ۖ وَأَوْرَثْنَٰهَا قَوْمًا ءَاخَرِينَ ﴿٢٨﴾
kam tarakū min ŷannātin waʿuyūn · wazurūʿin wamaqāmin karīm · wanaʿmatin kānū fīhā fākihīn · kadhālika waʾawrathnāhā qawman ākharīn
¡Cuántos jardines y manantiales dejaron tras de sí,
y campos sembrados y nobles mansiones,
y delicias en las que se regocijaban!
Así fue. Y se lo dimos en herencia a otro pueblo.
25–28Cf. 26:57–59. La opulencia de la que Faraón y su pueblo disfrutaban en este mundo les fue arrebatada en una sola mañana y quedó atrás para disfrute de otros. Delicias traduce naʿmah, vocablo que alude en términos generales a deleites y lujos. Podría leerse asimismo niʿmah, que denota «merced», aludiendo a todo cuanto Dios había suministrado a Faraón y a sus huestes (R, Z).
Este pasaje constituye una advertencia para los idólatras de Quraysh de que sus riquezas y propiedades podrían serles confiscadas en cualquier instante por oponerse al Profeta. En este sentido, es análogo a los pasajes que evocan la opulencia y el poderío de generaciones pretéritas que fueron no obstante destruidas por sus iniquidades; véanse 6:6c; 7:4; 17:17; 19:74, 98; 21:11; 22:45; 28:58; 38:3; 44:37; 47:13; 50:36. Los bienes de los egipcios, o algo similar a lo que les había sido otorgado, fueron transferidos entonces a aquellos a quienes habían oprimido, como en 26:59: Así fue, e hicimos que los Hijos de Israel los heredaran; véanse también 7:137c; 28:5c.
Versículo 29
فَمَا بَكَتْ عَلَيْهِمُ ٱلسَّمَآءُ وَٱلْأَرْضُ وَمَا كَانُوا۟ مُنظَرِينَ ﴿٢٩﴾
famā bakat ʿalayhimu s-samāʾu wal-arḍu wamā kānū munẓarīn
Ni el cielo ni la tierra lloraron por ellos, ni se les concedió tregua alguna.
29Este versículo puede interpretarse referido a los habitantes del cielo y de la tierra (Mw, Q, R, Ṭ) o bien directamente al cielo y la tierra. Conforme a la tradición islámica, cada individuo posee una puerta hacia el cielo a través de la cual desciende su provisión y ascienden sus buenas obras. Cuando muere un creyente, la puerta se cierra y llora porque echa de menos al creyente, al igual que el paraje de la tierra donde dicha persona oraba y recordaba a Dios. Mas dado que las huestes de Faraón no dejaron vestigio alguno de rectitud en la tierra ni tenían buenas obras que ascendieran al cielo, ni el cielo ni la tierra lloraron por ellos (IK, Mw, Q, Ṭ). El que no se les concediera tregua alguna significa que el castigo se abatió sobre ellos de súbito y sin dilación.
Versículo 30–31
وَلَقَدْ نَجَّيْنَا بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ مِنَ ٱلْعَذَابِ ٱلْمُهِينِ ﴿٣٠﴾ مِن فِرْعَوْنَ ۚ إِنَّهُۥ كَانَ عَالِيًۭا مِّنَ ٱلْمُسْرِفِينَ ﴿٣١﴾
walaqad naŷŷaynā banī isrāʾīla mina l-ʿadhābi l-muhīn · min firʿawna innahū kāna ʿāliyam mina l-musrifīn
Y salvamos a los Hijos de Israel del castigo humillante,
de Faraón. Ciertamente era altivo entre los transgresores.
Versículo 32
وَلَقَدِ ٱخْتَرْنَٰهُمْ عَلَىٰ عِلْمٍ عَلَى ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿٣٢﴾
walaqadi khtarnāhum ʿalā ʿilmin ʿalā l-ʿālamīn
Y los elegimos a sabiendas por encima de los mundos.
32Los Hijos de Israel fueron elegidos por encima del resto de los pueblos de su propia época (IK, Q, Ṭ) al ser depositarios de la revelación y de la religión (Mw); véase 45:16c. Maybudī sostiene que este versículo puede entenderse asimismo como alusión a que Dios eligió a los seres humanos por encima de todos los demás animales, como en 17:70: Y ciertamente hemos honrado a los Hijos de Adán; y a que los seres humanos constituyen la creación más hermosa de Dios, como en 95:4: Ciertamente creamos al hombre en la complexión más bella.
Versículo 33
وَءَاتَيْنَٰهُم مِّنَ ٱلْءَايَٰتِ مَا فِيهِ بَلَٰٓؤٌۭا۟ مُّبِينٌ ﴿٣٣﴾
waʾātaynāhum mina l-āyāti mā fīhi balāʾum mubīn
Y les dimos signos en los que había una prueba manifiesta.
33Los signos en este versículo pueden entenderse como una alusión a la salvación de los Hijos de Israel frente a sus enemigos, la partición del mar en su favor y el maná y las codornices que recibieron (véanse 2:57c; 7:160–62c; 20:80; Mw, Q, Ṭ), o bien como alusión a los milagros que Moisés realizó ante Faraón, como cuando su mano se tornó blanca y su vara devino serpiente (Mw, Q). La prueba manifiesta alude a una prueba clara que pondría de manifiesto quién estaba bien guiado y quién no (IK, Mw); a una merced diáfana (Mw, Q, Ṭ), que devendría luego una prueba para los ingratos; o a un severo castigo (Mw, Q, Ṭ), que castigaría a quienes fuesen presa de él. Contemplada a la luz de 21:35 —Os probamos con el mal y con el bien a modo de prueba, y a Nosotros seréis devueltos—, la prueba manifiesta puede entenderse como una referencia de carácter general a cómo los seres humanos responden ante el bien y el mal ya sea con fe o con incredulidad (Ṭ). Alternativamente, puede concebirse como alusión a la opresión que los israelitas sufrieron bajo Faraón, como en 7:141: Y cuando os salvamos de las huestes de Faraón, que os infligían un pésimo castigo, degollando a vuestros hijos varones y dejando con vida a vuestras mujeres. Y en ello hubo una gran prueba de vuestro Señor.
Versículo 34–36
إِنَّ هَٰٓؤُلَآءِ لَيَقُولُونَ ﴿٣٤﴾ إِنْ هِىَ إِلَّا مَوْتَتُنَا ٱلْأُولَىٰ وَمَا نَحْنُ بِمُنشَرِينَ ﴿٣٥﴾ فَأْتُوا۟ بِـَٔابَآئِنَآ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ ﴿٣٦﴾
inna hāʾulāʾi layaqūlūn · in hiya illā mawtatunā l-ūlā wamā naḥnu bimunsharīn · faʾtū biʾābāʾinā in kuntum ṣādiqīn
En verdad, estos dicen:
«No hay sino nuestra primera muerte, y jamás seremos resucitados.
¡Traed, pues, a nuestros padres, si sois veraces!».
Versículo 37
أَهُمْ خَيْرٌ أَمْ قَوْمُ تُبَّعٍۢ وَٱلَّذِينَ مِن قَبْلِهِمْ ۚ أَهْلَكْنَٰهُمْ ۖ إِنَّهُمْ كَانُوا۟ مُجْرِمِينَ ﴿٣٧﴾
ahum khayrun am qawmu tubbaʿin walladhīna min qablihim ahlaknāhum innahum kānū muŷrimīn
¿Acaso son ellos mejores o el pueblo de Tubbaʿ y quienes les precedieron? Los destruimos. Ciertamente fueron culpables.
37Tubbaʿ era el título conferido a una dinastía de reyes himyaríes que reinaron durante siglos sobre el sur de Arabia y fueron vencidos por los abisinios en el siglo IV d.C. Algunos consideran que Tubbaʿ era el título que los habitantes de Sabá, en Yemen (véase 34:15–19), daban a sus monarcas (IK). En 50:14 el pueblo de Tubbaʿ se menciona entre quienes desmintieron a los mensajeros de Dios y la Resurrección. Conforme a ciertos comentaristas, Tubbaʿ alude a un monarca piadoso que convocó a su pueblo hacia Dios, mas ellos le desmintieron (JJ sobre 50:14). Se debate si este Tubbaʿ mencionado en el Corán fue profeta, dado que se relata que el Profeta dijo: «No sé si Tubbaʿ fue profeta» (Aj, Bḍ, IK, Q). Aunque el pueblo de Tubbaʿ gozaba de mayor fortaleza que los qurayshíes, fueron destruidos a causa de su incredulidad (JJ). En este sentido, la alusión a ellos se asemeja a los versículos que evocan generaciones o «ciudades» pretéritas extinguidas por su maldad a pesar de aventajar en provisiones terrenales y condiciones materiales a los qurayshíes de La Meca; véanse 6:6; 7:4; 17:17; 19:74, 98; 21:11; 22:45; 28:58; 38:3; 47:13; 50:36.
Versículo 38–39
وَمَا خَلَقْنَا ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضَ وَمَا بَيْنَهُمَا لَٰعِبِينَ ﴿٣٨﴾ مَا خَلَقْنَٰهُمَآ إِلَّا بِٱلْحَقِّ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَهُمْ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٣٩﴾
wamā khalaqnā s-samāwāti wal-arḍa wamā baynahumā lāʿibīn · mā khalaqnāhumā illā bil-ḥaqqi walākinna aktharahum lā yaʿlamūn
Y no creamos los cielos y la tierra y cuanto hay entre ambos por juego.
No los creamos sino con la verdad. Mas la mayoría de ellos no saben.
38–39Cf. 21:16; 38:27. En forma análoga al v. 38, en 23:115 se increpa a los réprobos del Infierno: ¿Acaso creísteis que os habíamos creado en vano y que no habríais de retornar a Nosotros?. Semejante al v. 39, otros versículos afirman: Y no creamos los cielos y la tierra y cuanto hay entre ambos sino con la verdad (15:85; 46:3). Todos estos pasajes evidencian que, frente a la concepción preislámica de la creación en Arabia, el cosmos posee un propósito plenamente definido. Respecto a los seres humanos, ello significa que han sido creados para la fe y la obediencia (Aj), como en 51:56: Y no creé a los genios y a los hombres sino para que Me adoren, y para ser resucitados y retribuidos según la medida en que hayan cumplido su propósito existencial.
Versículo 40
إِنَّ يَوْمَ ٱلْفَصْلِ مِيقَٰتُهُمْ أَجْمَعِينَ ﴿٤٠﴾
inna yawma l-faṣli mīqātuhum aŷmaʿīn
Ciertamente el Día de la Decisión es el término fijado para todos ellos juntos.
40El que la creación no fue realizada en vano o por juego (v. 38) apunta a las implicaciones de haber sido creada con un propósito, y por ende a la Resurrección y al Día del Juicio (R), denominado aquí el Día de la Decisión (37:21; 77:13–14, 38; 78:17; véanse también 10:28; 30:14, 43), indicando la manera en que los individuos serán separados de parientes y seres queridos (Aj) y el modo en que el Juicio separará a creyentes e incrédulos entre sí por toda la eternidad.
Versículo 41–42
يَوْمَ لَا يُغْنِى مَوْلًى عَن مَّوْلًۭى شَيْـًۭٔا وَلَا هُمْ يُنصَرُونَ ﴿٤١﴾ إِلَّا مَن رَّحِمَ ٱللَّهُ ۚ إِنَّهُۥ هُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلرَّحِيمُ ﴿٤٢﴾
yawma lā yughnī mawlan ʿam mawlan shayʾ walā hum yunṣarūn · illā mar raḥima llāhu innahū huwa l-ʿazīzu r-raḥīm
El Día en que ningún allegado valdrá de nada a otro allegado, ni serán auxiliados,
salvo aquel de quien Dios se apiade. Ciertamente Él es el Poderoso, el Misericordioso.
41–42En lo tocante al Día del Juicio, el Corán declara: Ese Día no habrá parentesco entre ellos ni se preguntarán unos por otros (23:101) y nadie podrá valer a otro de nada frente al Castigo de Dios (2:48, 123; 3:10, 116; 26:88; 31:33; 86:10); véanse 40:18c; 43:67c. De hecho, estarán tan sobrecogidos de pavor ante su propia suerte que ningún amigo íntimo preguntará por su amigo, aunque se les haga verse. El culpable deseará poder redimirse del castigo de ese Día a costa de sus hijos, de su cónyuge, de su hermano, de sus parientes que le cobijaban y de cuantos se hallan en la tierra con tal de salvarse (70:10–14). Nada valdrá de provecho en ese Día salvo la Misericordia de Dios (IK).
Versículo 43–44
إِنَّ شَجَرَتَ ٱلزَّقُّومِ ﴿٤٣﴾ طَعَامُ ٱلْأَثِيمِ ﴿٤٤﴾
inna shaŷarata z-zaqqūm · ṭaʿāmu l-athīm
En verdad, el árbol de Zaqqūm
es el alimento del pecador,
43–44Así como los moradores del Paraíso reciben frutos acordes con su rango, los habitantes del Infierno reciben alimentos propios de su estado; Zaqqūm (cf. 37:62; 56:52) es el principal de ellos. Zaqqūm es uno de los árboles más viles y amargos de la región de Tihāmah en Arabia (JJ). Algunos conciben su mención en el Corán como una metáfora y alusión a la ignorancia, las dudas y las sugestiones satánicas que los hombres consienten que inunden sus corazones (Aj sobre 56:52). Se relata que el Profeta dijo respecto al Zaqqūm mencionado en el Corán: «Si una sola gota de Zaqqūm cayera en los océanos de este mundo, los corrompería para todos sus moradores. ¿Cómo será, pues, para aquel cuyo único sustento devenga ser él?» (IK, Z).
Versículo 45–46
كَٱلْمُهْلِ يَغْلِى فِى ٱلْبُطُونِ ﴿٤٥﴾ كَغَلْىِ ٱلْحَمِيمِ ﴿٤٦﴾
kaal-muhli yaghlī fī l-buṭūn · kaghalyi l-ḥamīm
como metal fundido que hierve en los vientres,
como el hervir de líquido hirviente.
45–46Algunos leen el verbo hervir en femenino (taġlī) en vez de masculino (yaġlī), supuesto en el cual califica al árbol de Zaqqūm y no al alimento del pecador o al metal fundido (IJ, Z). Conforme a tal lectura, el v. 45 podría traducirse: «Como metal fundido, hierve en sus vientres». Respecto al metal fundido, del que se dice asimismo que abrasará los rostros (18:29), véanse 18:29c; 70:8c. Líquido hirviente (cf. 6:70; 10:4; 37:67; 38:57; 40:72; 47:15; 56:42, 54; 78:24–25) traduce ḥamīm, vocablo que alude a aquello que ha alcanzado su punto máximo de ebullición térmica, si bien puede denotar asimismo un frío punzante y glacial.
Versículo 47
خُذُوهُ فَٱعْتِلُوهُ إِلَىٰ سَوَآءِ ٱلْجَحِيمِ ﴿٤٧﴾
khudhūhu faʿtilūhu ilā sawāʾi l-ŷaḥīm
«¡Apresadle y precipitadle en medio del Fuego llameante!
Versículo 48
ثُمَّ صُبُّوا۟ فَوْقَ رَأْسِهِۦ مِنْ عَذَابِ ٱلْحَمِيمِ ﴿٤٨﴾
thumma ṣubbū fawqa raʾsihī min ʿadhābi l-ḥamīm
¡Luego verted sobre su cabeza el tormento del líquido hirviente!».
48El v. 46 y otros versículos afirman que los réprobos del Infierno beberán líquido hirviente, mas este es uno de dos versículos (cf. 22:19) donde se explicita que será derramado sobre sus cabezas. Que este sea el tormento del líquido hirviente da a entender que solo constituye uno de múltiples tormentos diversos (Aj).
Versículo 49–50
ذُقْ إِنَّكَ أَنتَ ٱلْعَزِيزُ ٱلْكَرِيمُ ﴿٤٩﴾ إِنَّ هَٰذَا مَا كُنتُم بِهِۦ تَمْتَرُونَ ﴿٥٠﴾
dhuq innaka anta l-ʿazīzu l-karīm · inna hādhā mā kuntum bihī tamtarūn
«¡Gusta! Ciertamente eras tú el poderoso, el noble.
Esto es aquello de lo que solíais dudar».
49–50Estos versículos reproducen bien la interpelación directa de Dios a los incrédulos, bien las palabras de los custodios del Infierno dirigidas a los reos mientras ejecutan el Mandato de Dios (IK, Q). Se pronuncian a modo de burla y reproche ante el concepto encumbrado que los incrédulos tenían de sí mismos en este mundo (IJ, Ṭ, Z). Algunos afirman que estos versículos aluden en particular a Abū Ŷahl, uno de los jerarcas de Quraysh, de quien se relata que se tenía en altísima estima, jactándose de ser el más poderoso y noble de su pueblo (Aj, IJ, Q, Ṭ). ¡Gusta! entraña: «Gusta el castigo que te granjeaste mediante tu incredulidad y tus obras» (JJ; véanse 3:106, 181; 4:56; 6:30; 7:39; 8:35, 50; 10:52; 22:22; 32:14, 20; 34:42; 46:34). Ciertamente eras tú traduce innaka, que algunos leen annaka, significando: «porque eras tú» (IJ, Q, Ṭ, Z); esto es, solían dudar a causa de su soberbia. Esto alude de forma concreta al suplicio que reciben (Q, R, Z) o en sentido amplio a todo el asunto del juicio, la rendición de cuentas y el castigo (Z), realidades respecto a las cuales jugaban en la duda (v. 9). Mientras que aquí se escarnece a los incrédulos por dudar, en otros pasajes se les censura por negar abiertamente el castigo del Más Allá; véanse también 32:20; 34:42; 52:13–16; 83:17.
Versículo 51–52
إِنَّ ٱلْمُتَّقِينَ فِى مَقَامٍ أَمِينٍۢ ﴿٥١﴾ فِى جَنَّٰتٍۢ وَعُيُونٍۢ ﴿٥٢﴾
inna l-muttaqīna fī maqāmin amīn · fī ŷannātin waʿuyūn
En verdad, los temerosos de Dios estarán en una morada segura,
entre jardines y manantiales,
51–52En contraste con los descritos en los vv. 41–50, los temerosos de Dios (véase 2:2c) residen en una morada donde están en seguridad frente a la muerte y frente a Satanás (así como del temor a abandonar dicha estancia) y a salvo de toda inquietud, pena, zozobra y agotamiento (IK). Morada segura traduce maqām amīn, que puede leerse asimismo muqām amīn (Q, R, Ṭ, Z), traduciéndose en tal caso como: «Moran en seguridad». Mientras que en los vv. 25–26 Faraón y sus seguidores se vieron obligados a dejar atrás los efímeros jardines y manantiales de este mundo, los temerosos de Dios se hallan en seguridad entre jardines y manantiales sempiternos.
Versículo 53
يَلْبَسُونَ مِن سُندُسٍۢ وَإِسْتَبْرَقٍۢ مُّتَقَٰبِلِينَ ﴿٥٣﴾
yalbasūna min sundusin waʾistabraqim mutaqābilīn
vestidos de seda fina y rico brocado, unos frente a otros.
53Para seda fina y rico brocado, véanse 18:31c; 76:21. Que los bienaventurados del Paraíso estén unos frente a otros (cf. 15:47; 37:44; 56:16) denota que ninguno precisará sentarse a espaldas de otro (JJ), al hallarse todos en idéntico encumbramiento. En otros pasajes, esta descripción se asocia a la mención de estar reclinados sobre divanes (p. ej., 15:47; 37:44).
Versículo 54
كَذَٰلِكَ وَزَوَّجْنَٰهُم بِحُورٍ عِينٍۢ ﴿٥٤﴾
kadhālika wazawwaŷnāhum biḥūrin ʿīn
Así es. Y los desposaremos con doncellas de grandes y hermosos ojos.
54Así es traduce kaḏālika, que puede significar: «Así son las cosas» (Q, Ṭ), y que algunos entienden como expresión de asombro ante lo inefable, cual diciendo que la sublimidad de este premio trasciende toda descripción (Aj). Kaḏālika puede entenderse asimismo como «asimismo» o «del mismo modo» (Q, R, Ṭ, Z). En este contexto significaría: «Así como les hicimos entrar en el Jardín y les conferimos lo antedicho, asimismo les hemos honrado desposándoles con doncellas de grandes y hermosos ojos» (Q).
Doncellas de grandes y hermosos ojos traduce ḥūr ʿīn (véanse también 52:20; 56:22), que denota literalmente una mirada cuyo blanco ocular es sumamente níveo y cuya pupila es de un negro intensísimo (Āl, Q, R). Otros señalan que indica «la proporción perfecta del blanco en torno a la pupila negra», tenida por el canon supremo de la belleza visual (Iṣ). Transmite asimismo la noción de pureza; de ahí que se relate que Ḥasan al-Baṣrī afirmó que ḥūr ʿīn alude a las mujeres justas de entre los seres humanos (Ṭ). En su exégesis a 52:20, al-Rāzī observa que por cuanto el ojo refleja el alma con mayor nitidez que cualquier otra parte del cuerpo, el empleo de «ojo» (ʿīn) en esta locución puede entenderse como «ricas de alma». Una minoría afirma que alude al estado glorificado de las mujeres terrenales en el Paraíso (Āl, R). No obstante, la mayoría de los comentaristas coincide en que las ḥūr ʿīn no son las mujeres de este mundo (Āl, R). Conforme a diversos aḥādīz, son doncellas creadas a partir de almizcle, alcanfor y azafrán (Āl). Otro ḥadīz afirma: «La creación de las doncellas de grandes ojos emana de las glorificaciones entonadas por los ángeles» (Āl). Con todo, se considera que las mujeres piadosas de este mundo ostentan un rango superior (Aj). Para otras referencias a las doncellas que aguardan a los justos en el Paraíso, véanse 38:52; 55:56; 78:33.
Versículo 55
يَدْعُونَ فِيهَا بِكُلِّ فَٰكِهَةٍ ءَامِنِينَ ﴿٥٥﴾
yadʿūna fīhā bikulli fākihatin āminīn
En ellos pedirán toda clase de frutos, en seguridad.
55Los moradores del Paraíso recibirán cuanto las almas anhelen (43:71; cf. 41:31; 52:22; 56:20–24; 77:41–44), cuanto deseen (16:31; 25:16; 39:34; 42:22; 50:35) y cuanto pidan (36:57; cf. 41:31), y estarán en seguridad de que jamás se les agote ni interrumpa (IJ, Q). Por el contrario, para los incrédulos se interpondrá una barrera entre ellos y lo que anhelan (34:54).
Versículo 56
لَا يَذُوقُونَ فِيهَا ٱلْمَوْتَ إِلَّا ٱلْمَوْتَةَ ٱلْأُولَىٰ ۖ وَوَقَىٰهُمْ عَذَابَ ٱلْجَحِيمِ ﴿٥٦﴾
lā yadhūqūna fīhā l-mawta illā l-mawtata l-ūlā wawaqāhum ʿadhāba l-ŷaḥīm
No gustarán en ellos la muerte, salvo la primera muerte. Y Él los preservará del castigo del Fuego llameante:
56Los temerosos de Dios solo experimentan la muerte corporal de este mundo y no conocen muerte alguna en el Paraíso (Q, R, Z). Quedarán a salvo del tormento del Más Allá, mientras que los réprobos lo padecerán sin cesar, cual si se vieran forzados a expirar una y otra vez (véase 14:18c). En este sentido, que los justos no gustarán la muerte contrasta con la pretensión de los incrédulos en el v. 35 de que solo gustarían una muerte y nada más. El hecho de que Dios los preservará del castigo del Fuego llameante (cf. 52:18) forma parte de la Misericordia Divina, que precede a Su Ira. Al observar a una mujer estrechando a su hijo contra el pecho, el Profeta preguntó a sus Compañeros: «¿Creéis que esta mujer consentiría que arrojaran a su hijo al fuego?». Respondieron: «Por Dios que jamás lo consentiría en la medida en que estuviera en su mano». El Profeta dijo entonces: «Pues Dios es más tierno y compasivo para con Sus siervos de lo que esta madre lo es para con su hijo».
Versículo 57
فَضْلًۭا مِّن رَّبِّكَ ۚ ذَٰلِكَ هُوَ ٱلْفَوْزُ ٱلْعَظِيمُ ﴿٥٧﴾
faḍlam mir rabbika dhālika huwa l-fawzu l-ʿaẓīm
un favor de tu Señor; ese es el gran triunfo.
57Todo cuanto los temerosos de Dios alcanzan en los versículos previos dimana del Favor de Dios (R). Muchos exegetas interpretan este versículo en el sentido de que ninguna de las recompensas aludidas es merecida en rigor por los justos por sí misma; antes bien, se otorgan por pura Gracia de Dios, habida cuenta de que las buenas obras que el ser humano lleva a cabo y la fe que alcanza provienen a su vez del Favor Divino (R).
Versículo 58
فَإِنَّمَا يَسَّرْنَٰهُ بِلِسَانِكَ لَعَلَّهُمْ يَتَذَكَّرُونَ ﴿٥٨﴾
faʾinnamā yassarnāhu bilisānika laʿallahum yatadhakkarūn
Solo lo hemos hecho fácil en tu lengua para que tal vez recuerden.
58Este versículo reconecta con la alusión al Corán en los vv. 2–3. El que sea fácil en tu lengua explicita en parte su condición de Libro claro (R). Es análogo al estribillo de la Sūrah 54: Y ciertamente hemos hecho el Corán fácil para la rememoración (54:17, 22, 32, 40). La facilidad con que el Corán puede recitarse y memorizarse no solo redunda en bien propio, sino que persigue el propósito de transmitirlo a los demás para que recapaciten y abracen la fe (JJ), tal como en 19:97: Solo lo hemos hecho fácil en tu lengua para que des con él albricias a los temerosos de Dios y adviertas con él a un pueblo pendenciero.
Versículo 59
فَٱرْتَقِبْ إِنَّهُم مُّرْتَقِبُونَ ﴿٥٩﴾
fairtaqib innahum murtaqibūn
Aguarda, pues, que ciertamente ellos también están aguardando.
59Este versículo preceptúa al Profeta: «Aguarda la destrucción de los incrédulos, del mismo modo que ellos aguardan la tuya» (JJ), «Aguarda el socorro contra ellos que te he prometido. Ellos aguardan tu muerte» (Q), o «Aguarda la victoria de tu Señor. Ellos aguardan la ruina que aseguran que te sobrevendrá» (Q); véanse también 6:158; 7:71; 9:52; 10:20, 102; 11:122; 32:30; 52:31.
Red de conexiones
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Personajes
Figuras que nombra esta sura. Cada ficha reúne todos sus pasajes y un recorrido en orden de revelación.
En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Informe de Orientación: Análisis Exhaustivo de la Sura 44 (al-Dukhān - El Humo)
Resumen Ejecutivo
La Sura 44, titulada al-Dukhān ("El Humo"), es una revelación perteneciente predominantemente al periodo mecano. Su estructura y contenido abordan de manera incisiva la autoridad de la revelación divina, la inevitabilidad del Juicio Final y la respuesta histórica de las comunidades ante los mensajeros de Dios.
Los puntos centrales y conclusiones clave vertidos en la fuente son los siguientes:
- Origen y Virtud de la Sura: Es la quinta de una serie de siete suras que inician con las letras separadas Ḥā. Mīm. (las Ḥawāmīm). La tradición profética le atribuye una gran bendición: quien la recite durante la noche amanecerá con setenta mil ángeles pidiendo perdón por él.
- La Noche Bendita y el Decreto Divino: La revelación del Corán está vinculada a una "noche bendita" (identificada como la Noche del Poder en Ramadán o la víspera del 15 de Shaʿbān). En esta ocasión se diferencian y organizan todos los decretos sabios e irrefutables del universo como una muestra de la Misericordia Divina.
- La Advertencia del Humo y la Incredulidad: Ante la duda y la burla de los idólatras mecanios, se profetiza un "humo manifiesto" que cubrirá a la gente. La interpretación abarca desde un signo escatológico previo al Fin del Mundo hasta la hambruna histórica padecida por Makkah o el polvo levantado durante su conquista.
- Paralelismo Histórico (Moisés y Faraón): El relato del profeta Moisés se presenta como un arquetipo espiritual de la lucha del profeta Mahoma. Se detalla la arrogancia de Faraón, el éxodo nocturno, el ahogamiento de las huestes egipcias y el abandono de sus riquezas terrenales, de las cuales "ni el cielo ni la tierra lloraron". Asimismo, se subraya la elección consciente y la prueba manifiesta impuesta a los Hijos de Israel.
- Teleología de la Creación y el Día de la División: La Sura desmiente la noción de que el cosmos fue creado "por juego" o de manera frívola; fue creado "en verdad" para la fe, la obediencia y el ajuste de cuentas. El Día de la División (Yawm al-Faṣl) marcará la separación eterna entre creyentes e incrédulos, momento en el cual ningún vínculo terrenal o amistad servirá de auxilio.
- Contraste Escatológico Fijo: Se contrapone drásticamente el suplicio de los pecadores en el Infierno —quienes comerán del amargo árbol de Zaqqūm y sufrirán el vertido de agua hirviendo (ḥamīm) sobre sus cabezas entre burlas por su antigua soberbia— con la recompensa inmortal de los piadosos en el Paraíso, caracterizada por la seguridad absoluta, vestiduras de seda y brocado, la unión con las ḥūr ʿīn (doncellas de hermosos ojos) y la exención de volver a probar la muerte.
Contexto General y Virtudes de la Sura
Clasificación y Nomenclatura
- Periodo de Revelación: Es considerada una sura del periodo mecano, aunque algunos comentaristas (como Āl y JJ) señalan que el versículo 15 podría ser del periodo medinés.
- Etimología: Toma su nombre del "humo manifiesto" (al-dukhān) mencionado en los versículos 10 y 11, el cual se describe cubriendo a la humanidad.
- Conexión Canónica: Mantiene una continuidad temática directa con el cierre de la sura anterior (43:89, "pronto sabrán"), conectando la advertencia previa con la realidad del "Libro claro" (44:2). De igual forma, el lamento profético de 43:88 ("¡Oh Señor mío! En verdad estas son personas que no creen") hace eco en la condena de Moisés contra Faraón en el versículo 22 ("En verdad estos son un pueblo culpable").
- Las Ḥawāmīm: Ocupa el quinto lugar dentro de la serie de siete suras consecutivas que abren con las letras separadas Ḥā. Mīm. (al-muqaṭṭaʿāt), cuyo significado profundo, según la mayoría de los exegetas, es conocido únicamente por Dios.
Virtudes Tradicionales
- Un ḥadīth atribuido al Profeta señala:
"Quienquiera que recite al-Dukhān durante la noche, saludará la mañana con setenta mil ángeles pidiendo perdón por él."
Análisis Temático Detallado
1. La Naturaleza de la Revelación y la Noche Bendita (vv. 1–8, 58)
La Sura inicia con un juramento sobre el "Libro claro", afirmando que la revelación no es un hecho fortuito sino un acto concebido en la misericordia divina:
- La Noche Bendita (Laylah Mubārakah):
- Existen dos interpretaciones exegeticas principales sobre la "noche bendita":
- Refiere a la Noche del Poder (Laylat al-Qadr), celebrada al final del mes de Ramadán.
- Refiere a la víspera del 15 del mes de Shaʿbān (la noche que precede a Ramadán).
- Proceso de Descendimiento: Comentaristas señalan que el Corán fue descendido completo desde la Madre del Libro (séptimo Cielo) hasta el Cielo más bajo en la víspera del 15 de Shaʿbān, y de allí fue enviado gradualmente al mundo en la Noche del Poder.
- Determinación de los Decretos: En esta noche se hace distinto "cada mandato sabio" (kullu amrin ḥakīm). Según Ibn ʿAbbās, Dios establece todos los decretos anuales en la mitad de Shaʿbān y los entrega a los ángeles encargados en la Noche del Poder.
- Existen dos interpretaciones exegeticas principales sobre la "noche bendita":
- Misericordia y Omnipotencia: La revelación constituye una manifestación de la misericordia de Dios para con la humanidad. El texto reprocha a los idólatras de Makkah: aunque reconocían intelectualmente a un Creador de los cielos y de la tierra, le atribuían copropietarios en lugar de abrazar la certeza de que Él da la vida, causa la muerte y es el Señor de sus antepasados.
- Facilidad de Recitación: El versículo 58 concluye el ciclo recordando que Dios ha hecho el Corán "fácil en tu lengua", permitiendo su rápida memorización y transmisión para la advertencia y el recuerdo.
[Madre del Libro (7.º Cielo)]
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▼ (Víspera del 15 de Shaʿbān: Se organizan y entregan los decretos)
[Cielo Más Bajo]
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▼ (Noche del Poder / Ramadán: Revelación paulatina al mundo)
[Mundo Terrenal / Profeta Muhammad]
2. La Advertencia del Humo y la Terquedad Humana (vv. 9–16)
El texto denuncia que los incrédulos "juegan en la duda" mediante una imitación ciega de sus antepasados y la burla hacia el Profeta, acusándolo de estar poseído por jinns o de ser instruido por otros seres humanos (vv. 13–14).
- Interpretaciones del "Humo Manifiesto":
- Signo Escatológico: Un humo doloroso que precederá al Fin del Mundo; afectará a los creyentes como un resfriado leve (zukkām), pero penetrará en los incrédulos causándoles gran aflicción.
- Episodio de Hambruna: Una respuesta a la oración del Profeta pidiendo sequía sobre los incrédulos mecanios; el hambre extrema nubló sus ojos haciendo que percibieran una humareda entre el cielo y la tierra.
- Conquista de Makkah: Una alusión al polvo levantado por los ejércitos musulmanes al ingresar a la ciudad.
- Petición Falsa de Alivio: Los pecadores suplican: "¡Señor nuestro! Retira de nosotros el castigo; en verdad somos creyentes" (v. 12). La fuente subraya que una vez llegado el castigo no hay oportunidad de arrepentimiento válido, pues previamente rechazaron al mensajero claro.
- El "Terrible Golpe": El versículo 16 advierte sobre el día en que Dios asestará un golpe terrible (al-baṭshah al-kubrā), interpretado primordialmente como el Día de la Resurrección o, históricamente por varios exegetas, como la victoria musulmana en la Batalla de Badr.
3. El Precedente Histórico: Moisés, Faraón y los Hijos de Israel (vv. 17–33)
El relato de Moisés no se presenta como una narración historiográfica detallada, sino como un modelo espiritual y una advertencia para los Quraysh:
- Moisés como Mensajero Fidedigno (Amīn): Moisés se presenta ante la corte egipcia exigiendo la liberación de los siervos de Dios e invocando una autoridad manifiesta. La autodescripción de "mensajero digno de confianza" comparte título con el propio Profeta Mahoma (al-Amīn).
- Complot y Éxodo: Moisés busca refugio en Dios contra las amenazas de lapidación o muerte y solicita a Faraón que, si no van a creer, al menos se mantengan apartados. Ante la perversidad egipcia, Dios le ordena marchar de noche con los israelitas y dejar la mar en reposo/abierta (rahwan), asegurando que el ejército perseguidor se ahogaría.
- Pérdida de la Prosperidad y la Indiferencia Cosmica:
- Los egipcios abandonaron en una sola mañana jardines, manantiales, campos sembrados y moradas nobles.
- El texto enfatiza: "Ni el Cielo ni la Tierra lloraron por ellos, ni les fue concedida tregua" (v. 29). Según la tradición islámica, la puerta del cielo por donde ascienden las buenas obras y desciende la provisión de un creyente "llora" cuando este muere; pero los impíos no dejaron rastro de rectitud.
- Elección y Prueba de los Hijos de Israel: Dios salvó a los Hijos de Israel de la humillación de Faraón y los escogió a sabiendas "sobre los mundos" de su época. Se les otorgaron signos que constituyeron una prueba manifiesta (balāʾun mubīn), sirviendo tanto de bendición como de examen de su fe frente al bien y al mal.
4. La Refutación de la Incredulidad y el Propósito Teleológico (vv. 34–39)
Los escépticos de Makkah desmentían la Resurrección argumentando: "No hay más que nuestra primera muerte y no seremos resucitados. Traed a nuestros padres, si decís la verdad" (vv. 35–36).
- El Ejemplo del Pueblo de Tubbaʿ:
- Tubbaʿ era el título honorífico de los reyes Ḥimyārī que gobernaron el sur de Arabia (Yemen/Saba) durante siglos hasta ser derrotados por los abisinios en el siglo IV d.C.
- A pesar de que el pueblo de Tubbaʿ poseía una fuerza material y riqueza muy superior a la de los Quraysh, fueron destruidos por su culpa e incredulidad. (Existen debates sobre si el rey Tubbaʿ en sí fue un profeta o un hombre piadoso rechazado por su pueblo).
- Creación en Verdad (bi-l-Ḥaqq):
- La Sura enfatiza tajantemente: "Y no creamos los cielos y la tierra y cuanto hay entre ellos por juego" (v. 38).
- La creación responde a un propósito cósmico intencional: la adoración, la prueba moral de la humanidad y la consecuente retribución justa en el Más Allá.
5. Escatología: El Día de la División y los Destinos Finales (vv. 40–57)
DÍA DE LA DIVISIÓN (Yawm al-Faṣl)
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LOS PECADORES (Hellfire) LOS PIADOSOS (Paradise)
• Alimento: Árbol de Zaqqūm • Morada: Estación Segura (Maqām Amīn)
• Bebida: Agua hirviendo (Ḥamīm) • Vestimenta: Seda fina y Brocado
• Trato: Vertido en la cabeza • Compañía: Wide-eyed maidens (Ḥūr ʿīn)
• Reproche: "¡Sabora! Tú el 'poderoso'" • Estado: Inmunes a la muerte y al peligro
El Día de la División (Yawm al-Faṣl) (vv. 40–42)
Es el momento prefijado para todas las criaturas. En este día, ningún amigo o aliado podrá servir de ayuda a otro ni interceder, salvo aquel de quien Dios tenga misericordia. Los lazos consanguíneos y mundanos quedan completamente disueltos.
El Castigo de los Pecadores (vv. 43–50)
- El Árbol de Zaqqūm: Definido como el alimento del pecador (ṭaʿām al-athīm). Proviene de un árbol vil y amargo de la región de Tihāmah en Arabia. El Profeta afirmó que si una sola gota de Zaqqūm cayera en los océanos de la Tierra, arruinaría la subsistencia de sus habitantes.
- Efecto Físico: En los vientres hervirá como plomo fundido (al-muhl).
- Tortura Adicional: Los guardianes del Infierno (al-zabāniyah) recibirán la orden de apresar al pecador, arrojarlo al centro del fuego y verter agua hirviendo (ḥamīm) sobre su cabeza.
- Sarcasmo Divino: Se les dirá con desdén: "¡Saborea! En verdad eres tú el poderoso, el noble" (v. 49). Esta frase ridiculiza la autoimagen de grandeza terrenal de líderes incrédulos como Abū Jahl.
La Recompensa de los Creyentes Piadosos (vv. 51–57)
- Estación Segura (Maqām Amīn): Morada libre de muerte, demonios, dolor, ansiedad, agotamiento o temor al desalojo.
- Delicias Materiales e Inmateriales: Habitarán en jardines con manantiales eternos, vestidos con fina seda (sundus) y rico brocado (istabraq), reclinados frente a frente en señal de absoluta igualdad y dignidad.
- Las Ḥūr ʿīn: Cónyuges de ojos deslumbrantes (pupilas intensamente negras y esclerótica de blancura pura). La fuente recoge interpretaciones que las definen como seres celestiales creados de almizcle, alcanfor y azafrán a partir de las glorificaciones de los ángeles, o bien como metáforas de la pureza del alma (rich of soul).
- Inmunidad Final: Los creyentes no probarán la muerte en el Paraíso, salvo la primera muerte ya experimentada en el mundo terrenal. Estarán protegidos del Infierno por la Gracia de Dios (faḍl), lo cual constituye el triunfo supremo (al-fawz al-ʿaẓīm).
Tabla Resumen de Conceptos Clave y Citas Destacadas
| Concepto / Término | Referencia (Versículo) | Significado Exegético / Contexto | Cita Relevante de la Fuente |
|---|---|---|---|
| Ḥawāmīm | 44:1 | Serie de siete suras que inician con Ḥā. Mīm. | "Esta sura es la quinta en una serie de siete suras que se abren con las letras árabes ḥāʾ y mīm..." |
| Noche Bendita | 44:3 | Víspera del 15 de Shaʿbān o Laylat al-Qadr (Ramadán). | "En verdad lo hicimos descender en una noche bendita... En ella todo mandato sabio se hace distinto." |
| Humo Manifiesto | 44:10–11 | Signo del Fin del Mundo, hambruna de Makkah o conquista. | "Espera el día en que el cielo traiga un humo manifiesto, que cubrirá a la gente. Este es un castigo doloroso." |
| La Indiferencia Cósmica | 44:29 | Falta de obras piadosas de los impíos al morir. | "Ni el Cielo ni la Tierra lloraron por ellos, ni les fue concedida tregua." |
| Pueblo de Tubbaʿ | 44:37 | Antiguos reyes Ḥimyārī de Yemen, destruidos por incredulidad. | "¿Son ellos mejores o el pueblo de Tubbaʿ y los que les precedieron? Los destruimos..." |
| Teleología Cósmica | 44:38–39 | Creación con propósito divino y no frívolo. | "Y no creamos los cielos y la tierra y cuanto hay entre ellos por juego. No los creamos sino en verdad..." |
| Árbol de Zaqqūm | 44:43–45 | Alimento hirviente del pecador en el Infierno. | "En verdad el árbol de Zaqqūm es el alimento del pecador, como plomo fundido que hierve en sus vientres." |
| Sarcasmo al Arrogante | 44:49 | Humillación a la soberbia terrenal (ej. Abū Jahl). | "¡Saborea! En verdad eres tú el poderoso, el noble. Esto es lo que solíais dudar." |
| Estación Segura | 44:51 | Seguridad eterna y paz garantizada para los piadosos. | "En verdad los piadosos estarán en una estación segura, entre jardines y manantiales..." |
Conclusión e Instrucción Final (v. 59)
La Sura concluye con una directiva de vigilancia y paciencia dada al Profeta Mahoma:
"Permanece a la expectativa/observa, pues ellos también están a la expectativa." (v. 59)
Esta orden le insta a esperar el auxilio divino, la victoria prometida y el juicio final sobre los incrédulos, mientras sus oponentes aguardan vanamente su destrucción. El texto reafirma de este modo que la verdad revelada prevalecerá inexorablemente, en perfecta consonancia con el orden cosmológico e histórico trazado por Dios desde la Noche Bendita.
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Periodo de revelación: Makkan
- Letras iniciales: Ḥāʾ Mīm (al-Ḥawāmīm)
- Noche bendida: Noche del Poder o medianía de Shaʿbān
- Propósito: Revelado como misericordia y advertencia
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- Actitud de los incrédulos: Jugando en la duda
- El humo manifiesto: Castigo doloroso y señal de la Hora
- Súplica falsa: Petición de remover el castigo
- Rechazo del mensajero: Acusado de enseñado o poseído
- El Día de la División: Día del juicio y tormento inevitable
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- El mensajero noble: Exigencia de liberar a los siervos de Dios
- Autoridad manifiesta: Pruebas claras contra la arrogancia
- Huida nocturna: Salida de los israelitas perseguidos
- Destino del Faraón: El mar dejado en reposo y hueste ahogada
- Pérdida de bienes: Jardines y prosperidad dejados atrás
- Juicio final del Faraón: Sin llanto del cielo ni tierra
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- El árbol de Zaqqūm: Alimento del pecador como plomo fundido
- Líquido hirviendo (Ḥamīm): Vertido sobre la cabeza
- Burla a los soberbios: Gustar el castigo de lo dudado
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- Estación segura (Maqām amīn): Jardines y fuentes eternas
- Atuendos: Seda fina y rico brocado
- Compañía: Bodas con doncellas de ojos grandes (ḥūr ʿīn)
- Triunfo supremo: Escudo protector contra el Fuego
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Contexto histórico o interpretativo | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| vv. 1–8 | Revelación del Corán y omnipotencia divina | Apertura mediante un juramento por el Libro claro y afirmación de su revelación en una noche bendita como misericordia y advertencia. Se proclama la omnipotencia de Dios sobre los cielos, la tierra y el ciclo de la vida y la muerte. | Corresponde al periodo mecano. La «noche bendita» hace referencia a la Noche del Decreto (Ramadán) o a la mitad del mes de Sha‘bān, momento en que se diferencian y decretan los asuntos sabios del año. | [1] |
| vv. 9–16 | La duda de los incrédulos y el castigo del humo | Reprensión a quienes dudan y juegan con la verdad. Se advierte sobre el día en que el cielo traerá un humo visible que cubrirá a la gente como castigo doloroso, ante el cual pedirán la remisión del suplicio, aunque volverán a su incredulidad. | El «humo manifestado» se interpreta como una señal del Fin de los Tiempos o como la hambruna y sequía que azotó a los incrédulos de La Meca tras la oración del Profeta, haciéndoles ver visiones tipo humo por el hambre. | [1] |
| vv. 17–33 | La historia de Moisés, Faraón y la liberación de Israel | Relato de la prueba enviada al pueblo de Faraón cuando rechazan al mensajero Moisés. Moisés huye de noche con su pueblo, el mar se abre y Faraón junto a sus huestes perece ahogado, perdiendo sus prósperos jardines y mansiones. | Sirve como ejemplo espiritual y advertencia a la tribu de Quraysh sobre cómo las riquezas no evitan el castigo divino. La expresión «ni el cielo ni la tierra lloraron por ellos» refleja la falta de buenas obras que ascendieran al cielo. | [1] |
| vv. 34–39 | Negación de la Resurrección y el propósito de la Creación | Rechazo de la postura de los incrédulos que argumentan que solo existe la primera muerte. Dios les recuerda la destrucción de pueblos más fuertes como el de Tubba‘ y aclara que los cielos y la tierra no fueron creados por juego sino con la verdad. | «Tubba‘» se refiere al título de los reyes del reino de Himyar en el sur de Arabia (Yemen). Dios refuta la visión cosmológica preislámica donde la existencia carecía de un propósito divino o retribución final. | [1] |
| vv. 40–50 | El Día de la Separación y el castigo en el Infierno | En el Día del Juicio nadie podrá ayudar a sus amigos. Los pecadores serán arrojados al fuego y forzados a comer del árbol de Zaqqūm y a beber agua hirviente sobre sus cabezas entre burlas por su antigua soberbia. | El árbol de Zaqqūm es una planta amarga descrita en la geografía de Tihāmah que simboliza el alimento aborrecible del Infierno. Pasajes específicos como «¡Sabora! Tú que eras el poderoso, el noble» aluden a líderes soberbios mecanios como Abū Jahl. | [1] |
| vv. 51–57 | La recompensa de los piadosos en el Paraíso | Los temerosos de Dios habitarán en un lugar seguro entre jardines y manantiales, vestidos de seda, unidos a compañeras de hermosos ojos y disfrutando de frutos eternos sin probar más muerte que la primera. | Se contrasta la pérdida de los jardines terrenales de Faraón con la estancia eterna e ininterrumpida de los piadosos. Los favores del Paraíso se destacan como una gracia pura procedente del favor divino. | [1] |
| vv. 58–59 | Facilidad de la revelación y exhortación a la vigilancia | Dios explica que ha hecho fácil el Corán en la lengua del Profeta para que la gente recuerde. Se insta al Profeta a mantenerse a la espera y vigilante sobre el destino final de los incrédulos. | Conclusión de la azora que enlaza con los versículos iniciales sobre la claridad del Libro y reafirma la misión profética de advertir y esperar la victoria o el juicio divino. | [1] |