El NobleCORÁN القرآن الكريم Hechos 14

Evangelización de Iconio

1 Tras llegar a Iconio, entraron como de costumbre en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que gran multitud de judíos y griegos abrazaron la fe.*

2 Pero los judíos que no habían creído excitaron y envenenaron los ánimos de los gentiles contra los hermanos.*

3 Con todo, se detuvieron allí bastante tiempo, hablando con valentía del Señor, que confirmaba todo lo que predicaban sobre la gracia de Dios, concediéndoles obrar por sus manos signos y prodigios.

4 La gente de la ciudad se dividió: unos a favor de los judíos y otros a favor de los apóstoles.*

5 Pero judíos y gentiles, junto con sus jefes, se unieron finalmente para ultrajarlos y apedrearlos.

6 Ellos, al enterarse, huyeron a las ciudades de Licaonia, a Listra y Derbe y sus alrededores.*

7 También aquí se pusieron a anunciar la Buena Nueva.

Curación de un tullido

8 Había en Listra un hombre tullido de pies, cojo de nacimiento, que nunca había andado.

9 Un día estaba escuchando hablar a Pablo. Pablo se quedó mirándolo fijamente y, viendo que tenía fe para ser curado,*

10 le dijo con fuerte voz: «Ponte derecho sobre tus pies.» El hombre se levantó de un salto y se puso a caminar.

11 La gente, al ver lo que Pablo había hecho, empezó a gritar en licaonio: «Los dioses han bajado hasta nosotros en figura de hombres.»

12 A Bernabé le llamaban Zeus, y a Pablo, Hermes, porque era quien dirigía la palabra.*

13 El sacerdote del templo de Zeus que hay a la entrada de la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas y, rodeado de la gente, se disponía a ofrecer un sacrificio.*

14 Al oírlo los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus vestidos y se lanzaron en medio de la gente gritando:*

15 «Amigos, ¿por qué hacéis esto? Nosotros somos también hombres, de igual condición que vosotros, que os predicamos que abandonéis estas cosas vanas y os volváis al Dios vivo que hizo el cielo, la tierra, el mar y cuanto en ellos hay.*

16 En las generaciones pasadas Dios permitió que todas las naciones siguieran sus propios caminos,

17 si bien no dejó de manifestarse derramando bienes, enviándoos desde el cielo lluvias y estaciones fructíferas, concediéndoos el sustento y llenándoos de alegría...»

18 Con estas palabras pudieron impedir a duras penas que la gente les ofreciera un sacrificio.

Fin de la misión

19 Vinieron entonces de Antioquía e Iconio algunos judíos que, tras convencer a la gente, lapidaron a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, dándolo por muerto.

20 Pero él se levantó y regresó a la ciudad rodeado de los discípulos. Al día siguiente marchó con Bernabé a Derbe.

21 Después de evangelizar aquella ciudad y conseguir bastantes discípulos, se volvieron a Listra, Iconio y Antioquía,

22 confortando los ánimos de los discípulos, exhortándolos a perseverar en la fe y diciéndoles: «Es necesario que pasemos por muchas tribulaciones para entrar en el Reino de Dios.»*

23 Designaron presbíteros en cada iglesia y, después de hacer oración acompañada de ayunos, los encomendaron al Señor en quien habían creído.*

24 Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia;

25 predicaron en Perge la palabra y bajaron a Atalía.*

26 Allí se embarcaron para Antioquía, de donde habían partido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían realizado.

27 A su llegada reunieron a la iglesia y se pusieron a contar todo cuanto Dios había hecho juntamente con ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe.*

28 Allí permanecieron bastante tiempo, en compañía de los discípulos.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 16
  1. 14,1 O: «entraron juntos».
  2. 14,1 El v. 1 continúa en el v. 3.
  3. 14,2 La negativa a aceptar la fe degenera inmediatamente en una oposición violenta, ver 19 9; 28 24 y 9 23; 13 45.50; 14 19; 17 5-8.13; 18 6.13.
  4. 14,4 Continuación del v. 2.
  5. 14,6 Listra, colonia romana, patria de Timoteo, ver 16 1-2. Los sucesos de los vv. 8-19 ocurren en Listra; Pablo no llegará a Derbe hasta el v. 20.
  6. 14,9 Otra traducción: «para ser salvado». La fe es la condición del milagro, ver Mt 8 10+.
  7. 14,12 Lit.: «que era conductor de la palabra». —Hermes (Mercurio entre los latinos) era el dios patrono de los oradores. Más que del Zeus y del Hermes de los griegos, se trata sin duda de dioses de Licaonia asimilados a los olímpicos.
  8. 14,13 Según el texto occ. —Este Zeus era el dios protector de la ciudad.
  9. 14,14 En señal de indignación, ver Mt 26 65.
  10. 14,15 Predicación monoteísta; en ella tradicionalmente se contrapone el Dios verdadero a los falsos dioses, el Dios vivo a los ídolos inertes, y termina con un llamamiento a la conversión. Ver un resumen de la predicación de Pablo a los gentiles en 1 Ts 1 9-10 y Ga 4 9; ver Hch 15 19; 26 18. 20.
  11. 14,15 El verdadero Dios se ha mostrado vivo al crear el universo: fórmula que se halla en las confesiones de fe del Judaísmo. Ver Ex 20 11; Ne 9 6; Sal 146 6; Hch 4 24; 17 24; Ap 10 6; 14 7.
  12. 14,22 Ver Rm 1 11; 1 Ts 3 2. 13; Lc 22 32.
  13. 14,23 Según el modelo de las comunidades judías de la Dispersión.
  14. 14,25 Adic.: «del Señor» o «de Dios».
  15. 14,27 Análoga metáfora en San Pablo, 1 Co 16 9; 2 Co 2 12; Col 4 3.
  16. 14,28 Los sucesos de este cap. plantean varias dificultades: 1.a: los vv. 5-7a vuelven sobre lo dicho en los vv. 1-2a, como si el autor refiriera dos orígenes distintos de la controversia, sin establecer conexión entre ellos; 2.a: en el v. 6, parece que se trata de una reunión por separado de los dirigentes de la comunidad, pero en los vv. 12. 22, los debates tienen lugar ante la asamblea cristiana completa; 3.a: la asamblea establece y envía un decreto a Pablo sobre las observancias de pureza ritual impuestas a los cristianos venidos de la gentilidad, vv. 22s, pero más tarde, parece que Santiago notifica este mismo decreto al Apóstol sin suponer que éste lo conozca, 21 25. Pablo mismo no habla de este decreto ni en Ga 2 6 (donde habla de la asamblea de Jerusalén) ni en 1 Co 8-10; Rm 14 (donde trata de problemas análogos); 4.a: el decreto de Hch 15 29 se dio para las iglesias de Siria y de Cilicia, 15 23; sin embargo, Lucas no dice que Pablo lo haya publicado al atravesar esas regiones, 15 41, pero sí habla de él a propósito de las ciudades de Licaonia, 16 4; y en 15 19-21; 21 25 parece que en realidad da al decreto un alcance universal. Se explicarían estas dificultades admitiendo que Lucas agrupó dos controversias distintas y las diferentes soluciones que se dieron (Pablo distinguió mejor en Ga 2): una controversia en la que tomaron parte Pedro y Pablo, sobre la obligación de la Ley judía para los gentiles convertidos, ver Ga 2 1-10; otra, posterior, provocada por el incidente de Antioquía, Ga 2 11-14, y en la cual Santiago desempeñó un papel preponderante en ausencia de Pedro y Pablo, sobre los contactos entre cristianos venidos del Judaísmo y del paganismo en sus relaciones sociales; todo contacto con un gentil implicaba para el judío una impureza legal; ver 15 20+.