al-Muʾminūn
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Introducción
Considerada del período mecanense (Q), al-Muʾminūn comienza describiendo las virtudes y las acciones rectas de quienes creen; pasa luego a un recordatorio del origen de la humanidad a partir de arcilla y, de modo semejante a 22:5, relata el desarrollo del ser humano partiendo de un coágulo de sangre y culminando en otra creación (vv. 12–14). Tras varios versículos que describen las bendiciones de este mundo, la sura narra la historia de Noé, sus luchas contra el desmentido y el reproche de su pueblo, y su travesía en el arca (vv. 23–41). Sigue una breve mención de Moisés y Jesús, tras la cual la sura se detiene en la propensión humana a dividirse en facciones religiosas (vv. 42–54).
Tras haber mencionado las dificultades padecidas por los mensajeros anteriores, al-Muʾminūn se vuelve hacia los opositores del Profeta Muḥammad; sus motivos de oposición son análogos a los esgrimidos por el pueblo de Noé, y se recuerda al pueblo del Profeta que este no es ningún extraño para ellos (vv. 55–69). La oposición a los profetas por parte de los opulentos y poderosos es un tema recurrente en esta sura, algo que se aprecia asimismo en otros pasajes en la tendencia de los «dignatarios» a oponerse a los profetas (véase también 7:59–136; 7:60–62c).
A los idólatras se les interpela en un pasaje compuesto de preguntas y respuestas relativas a la relación entre Dios y la creación (vv. 84–89); este pasaje ofrece una argumentación discursiva lineal, una forma poco habitual en el Corán en general, contra la creencia en múltiples dioses. La sura concluye advirtiendo del inminente Día del Juicio y del castigo de los incrédulos, quienes, al encontrarse cara a cara con la realidad de su perdición, desearán regresar al mundo a fin de obrar el bien en lugar del mal, aunque ya será demasiado tarde para ellos (vv. 99–118). La naturaleza grandiosa y sobrecogedora del Más Allá hará que su vida en este mundo les parezca un día o parte de un día (v. 113).
Sura 23al-Muʾminūn118 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
قَدْ أَفْلَحَ ٱلْمُؤْمِنُونَ ﴿١﴾
qad aflaḥa l-muʾminūn
En verdad, los creyentes han prosperado,
1Los comentaristas recogen una tradición que relata que Dios creó a Adán con Su Mano, escribió la Torá con Su Mano y plantó (el Jardín del) Edén con Su Mano, y luego dijo: «En verdad, los creyentes han prosperado» (Ṭ), o que Dios pronunció esto cuando creó el Jardín (Ṭ). «Prosperar» tiene el sentido literal de tener éxito o florecer y se vincula asimismo con la noción de «cultivo» en un contexto agrícola; se emplea en el Corán (p. ej., 3:104; 6:21; 10:17; 30:38) para distinguir entre quienes prosperan y florecen y quienes no lo hacen en esta vida y singularmente en el Más Allá; véase 2:5c.
Versículo 2
ٱلَّذِينَ هُمْ فِى صَلَاتِهِمْ خَٰشِعُونَ ﴿٢﴾
alladhīna hum fī ṣalātihim khāshiʿūn
que son humildes en sus oraciones,
2En relación con el estado interior de uno, se dice que este versículo alude a una actitud de autolimitación y obediencia (R). Al-Rāzī cita dos ḥadīzs: «¡Cuántos de los que se ponen en pie a orar solo obtienen fatiga y cansancio!», y «El siervo solo obtiene de su oración aquello que comprende». Respecto a los actos exteriores de uno, algunos afirman que antes de revelarse este versículo los creyentes miraban hacia el cielo o hacia otros lados mientras estaban de pie en la oración, y que a partir de entonces (como es común entre los orantes hasta hoy) mantuvieron la vista fija en el lugar donde tocan el suelo con la frente en la postración (R, Ṭ), si bien en algunos lugares los fieles miran al frente e inclinándose ligeramente hacia abajo. Que son humildes se interpreta también como la quietud y sosiego con los que se debe realizar la oración, o bien como una actitud de temor reverente durante la plegaria (Ṭ). Humildes traduce jāšiʿ, derivado de una raíz que evoca el sentido de bajar o humillar los ojos y encierra asimismo el sentido de sumisión física y marchitamiento, como en 54:7; 68:43; 70:44; y 79:9. En la tradición espiritual islámica, alcanzar y mantener un estado de humildad en la oración constituye una parte esencial de la disciplina interior; se halla estrechamente vinculado con la práctica de las virtudes fuera de la oración, según se describe en los versículos sucesivos, junto con la contemplación de los Atributos divinos y de la propia indigencia (Aj).
Versículo 3
وَٱلَّذِينَ هُمْ عَنِ ٱللَّغْوِ مُعْرِضُونَ ﴿٣﴾
waalladhīna hum ʿani llaghwi muʿriḍūn
y que se apartan de la conversación vana,
3La conversación vana se describe también como una práctica que debe evitarse en 25:72 y 28:55, y su ausencia refleja una dimensión de la bienaventuranza del Más Allá según se describe en 19:62; 52:23–25; y 78:35. Se describe como aquella charla que está prohibida, que es indeseable o que siendo lícita resulta superflua, si bien algunos restringen su definición estrictamente a las palabras ilícitas (R).
Versículo 4
وَٱلَّذِينَ هُمْ لِلزَّكَوٰةِ فَٰعِلُونَ ﴿٤﴾
waalladhīna hum liz-zakāti fāʿilūn
y que entregan el azaque,
Versículo 5
وَٱلَّذِينَ هُمْ لِفُرُوجِهِمْ حَٰفِظُونَ ﴿٥﴾
waalladhīna hum lifurūŷihim ḥāfiẓūn
y que guardan sus partes íntimas,
Versículo 6–7
إِلَّا عَلَىٰٓ أَزْوَٰجِهِمْ أَوْ مَا مَلَكَتْ أَيْمَٰنُهُمْ فَإِنَّهُمْ غَيْرُ مَلُومِينَ ﴿٦﴾ فَمَنِ ٱبْتَغَىٰ وَرَآءَ ذَٰلِكَ فَأُو۟لَٰٓئِكَ هُمُ ٱلْعَادُونَ ﴿٧﴾
illā ʿalā azwāŷihim aw mā malakat aymānuhum faʾinnahum ghayru malūmīn · famani btaghā warāʾa dhālika faʾulāʾika humu l-ʿādūn
salvo con sus cónyuges o aquellas que poseen sus diestras, pues entonces no son reprochables
—y quienes busquen más allá de eso, esos son los transgresores—
6–7Sobre el concepto de lo que poseen sus diestras y las cuestiones conexas, véase 4:24c.
Versículo 8
وَٱلَّذِينَ هُمْ لِأَمَٰنَٰتِهِمْ وَعَهْدِهِمْ رَٰعُونَ ﴿٨﴾
waalladhīna hum liʾamānātihim waʿahdihim rāʿūn
y que custodian sus depósitos de confianza y sus compromisos,
8Véase el versículo casi idéntico en 70:32. Sobre los depósitos de confianza (amānah), véase también 2:283; 4:58; 8:27. El concepto de pacto o compromiso (ʿahd, p. ej., 2:40; 6:152; 36:60) y términos emparentados como alianza/pacto (mīṯāq, p. ej., 2:63; 5:70; 57:8) y promesa/cita fija (mīʿād) constituyen aspectos cardinales del lenguaje coránico tocante a la relación entre los seres humanos y Dios; véase 70:32–33c.
Versículo 9
وَٱلَّذِينَ هُمْ عَلَىٰ صَلَوَٰتِهِمْ يُحَافِظُونَ ﴿٩﴾
waalladhīna hum ʿalā ṣalawātihim yuḥāfiẓūn
y que son constantes en sus oraciones.
9Ser constante (yuḥāfiẓūn) en las oraciones se menciona asimismo en 2:238; 6:92; y 70:34. Además de vincularse con la actitud de humildad descrita en el v. 2, se interpreta también en el sentido de que uno debe rezar a su debido tiempo, esto es, cumplir cada una de las cinco oraciones canónicas dentro del intervalo prescrito a lo largo de la jornada (R, Ṭ); véase 70:34c. Puede significar asimismo concentrarse y mantenerse interiormente presente en la plegaria.
Versículo 10–11
أُو۟لَٰٓئِكَ هُمُ ٱلْوَٰرِثُونَ ﴿١٠﴾ ٱلَّذِينَ يَرِثُونَ ٱلْفِرْدَوْسَ هُمْ فِيهَا خَٰلِدُونَ ﴿١١﴾
ulāʾika humu l-wārithūn · alladhīna yarithūna l-firdawsa hum fīhā khālidūn
Esos son los herederos,
que heredarán el Paraíso, morando en él eternamente.
10–11La herencia del Paraíso por parte de los creyentes se menciona también en 7:43 y 26:85; la herencia de la tierra se menciona en 21:105 y 39:74. Aquí Paraíso traduce firdaws, vocablo con una etimología similar a la palabra «paraíso» en español e inglés, derivados ambos del persa antiguo para designar un «jardín cercado». Un ḥadīz afirma: «Cuando pidáis algo a Dios, pedidle el firdaws, pues es la parte central del Jardín y la cúspide más elevada del Jardín, de donde brotan los ríos del Jardín».
Versículo 12
وَلَقَدْ خَلَقْنَا ٱلْإِنسَٰنَ مِن سُلَٰلَةٍۢ مِّن طِينٍۢ ﴿١٢﴾
walaqad khalaqnā l-insāna min sulālatim min ṭīn
Y ciertamente creamos al hombre de un extracto de arcilla.
12Para algunos, hombre (insān) aquí se refiere a la creación de Adán, mientras que para otros alude a los seres humanos en general (Ṭ); algunos añaden que arcilla es una alusión a Adán mismo (R). En otros pasajes los seres humanos se describen como creados de arcilla seca, de barro maleable (15:26, 28), de un fluido vil (32:8; 77:20), o de arcilla sonante, como la cerámica (55:14), amén de múltiples referencias sencillamente a arcilla (p. ej., 6:2; 7:12; 17:61; 32:7; 38:71).
Versículo 13
ثُمَّ جَعَلْنَٰهُ نُطْفَةًۭ فِى قَرَارٍۢ مَّكِينٍۢ ﴿١٣﴾
thumma ŷaʿalnāhu nuṭfatan fī qarārim makīn
Luego lo pusimos como una gota en un receptáculo seguro.
Versículo 14
ثُمَّ خَلَقْنَا ٱلنُّطْفَةَ عَلَقَةًۭ فَخَلَقْنَا ٱلْعَلَقَةَ مُضْغَةًۭ فَخَلَقْنَا ٱلْمُضْغَةَ عِظَٰمًۭا فَكَسَوْنَا ٱلْعِظَٰمَ لَحْمًۭا ثُمَّ أَنشَأْنَٰهُ خَلْقًا ءَاخَرَ ۚ فَتَبَارَكَ ٱللَّهُ أَحْسَنُ ٱلْخَٰلِقِينَ ﴿١٤﴾
thumma khalaqnā n-nuṭfata ʿalaqatan fakhalaqnā l-ʿalaqata muḍghatan fakhalaqnā l-muḍghata ʿiẓāman fakasawnā l-ʿiẓāma laḥman thumma anshaʾnāhu khalqan ākhara fatabāraka llāhu aḥsanu l-khāliqīn
Luego, de la gota creamos un coágulo, luego del coágulo creamos una masa de carne, luego de la masa de carne creamos huesos y revestimos los huesos de carne; luego lo constituimos como otra creación. ¡Bendito sea Dios, el mejor de los creadores!
14Sobre el coágulo y la masa de carne, véase 22:5–6c, donde se analizan asimismo las etapas del desarrollo físico de los seres humanos. Lo constituimos como otra creación se interpreta de diversas maneras: como la insuflación del espíritu en lo que antes era solo una forma corporal (Ṭ), el acto del nacimiento (Ṭ) o el desarrollo hasta alcanzar la madurez adulta y la plenitud de las facultades racionales (Q, R).
Versículo 15–16
ثُمَّ إِنَّكُم بَعْدَ ذَٰلِكَ لَمَيِّتُونَ ﴿١٥﴾ ثُمَّ إِنَّكُمْ يَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ تُبْعَثُونَ ﴿١٦﴾
thumma innakum baʿda dhālika lamayyitūn · thumma innakum yawma l-qiyāmati tubʿathūn
Luego, ciertamente, tras eso moriréis.
Luego, con certeza, seréis resucitados el Día de la Resurrección.
15–16Cf. 7:25: Dijo: «En ella viviréis, en ella moriréis y de ella seréis sacados».
Versículo 17
وَلَقَدْ خَلَقْنَا فَوْقَكُمْ سَبْعَ طَرَآئِقَ وَمَا كُنَّا عَنِ ٱلْخَلْقِ غَٰفِلِينَ ﴿١٧﴾
walaqad khalaqnā fawqakum sabʿa ṭarāʾiqa wamā kunnā ʿani l-khalqi ghāfilīn
Y ciertamente creamos por encima de vosotros siete vías, y no hemos estado desatentos a la creación.
17Muchos comentaristas interpretan las siete vías como los siete cielos (R, Ṭ). Vías traduce ṭuruq (sing. ṭarīqah), y algunos comentaristas observan que el verbo ṭāraqa (de la misma raíz ṭ-r-q) significa colocar una cosa sobre otra, lo que coincidiría con la cosmología tradicional de los siete cielos superpuestos unos sobre otros según se describe en 71:15: ¿Acaso no habéis considerado cómo Dios creó siete cielos unos sobre otros?. Sobre los siete cielos, véase también 14:12; 65:12; 67:3–4c. Otros afirman que vías alude a las órbitas de los planetas, esto es, los cinco planetas visibles más el sol y la luna (R), o a las esferas celestes en las que, según ciertas cosmologías tradicionales, se desplazan los planetas (aflāk; M). Como alegoría espiritual, este versículo se interpreta como referido a los velos o coberturas que pesan sobre el corazón, constituidos por la ignorancia y los vicios humanos y que deben ser disueltos mediante la disciplina espiritual y el cultivo de la virtud, a fin de que las lluvias de bendiciones espirituales (v. 18) alcancen el corazón (Aj). Que Dios no está desatento es un tema que se halla también en 2:74, 85, 140, 149; 3:99; 6:132; 11:123; 27:93.
Versículo 18
وَأَنزَلْنَا مِنَ ٱلسَّمَآءِ مَآءًۢ بِقَدَرٍۢ فَأَسْكَنَّٰهُ فِى ٱلْأَرْضِ ۖ وَإِنَّا عَلَىٰ ذَهَابٍۭ بِهِۦ لَقَٰدِرُونَ ﴿١٨﴾
waʾanzalnā mina s-samāʾi māʾam biqadarin faʾaskannāhu fī l-arḍi waʾinnā ʿalā dhahābim bihī laqādirūn
E hicimos descender agua del Cielo en debida medida y la asentamos en la tierra, y somos ciertamente capaces de hacerla desaparecer.
18Para en debida medida, véase también 43:11. El concepto de medida (qadar) aparece asimismo en 13:17; 15:21; 42:27; y 54:49: Ciertamente hemos creado todas las cosas conforme a una medida; véase también 54:49c. Versículos como este se interpretan con frecuencia como una alegoría espiritual en la que la tierra simboliza el corazón receptivo y el agua simboliza las bendiciones del conocimiento y la intuición espiritual. Sobre la interpretación espiritual de estos fenómenos naturales, véase 7:58c; 5:66c.
Versículo 19
فَأَنشَأْنَا لَكُم بِهِۦ جَنَّٰتٍۢ مِّن نَّخِيلٍۢ وَأَعْنَٰبٍۢ لَّكُمْ فِيهَا فَوَٰكِهُ كَثِيرَةٌۭ وَمِنْهَا تَأْكُلُونَ ﴿١٩﴾
faʾanshaʾnā lakum bihī ŷannātim min nakhīlin waʾaʿnābil lakum fīhā fawākihu kathīratun waminhā taʾkulūn
Y mediante ella originamos para vosotros jardines de palmeras datileras y viñedos, en los que tenéis muchos frutos y de los cuales coméis,
Versículo 20
وَشَجَرَةًۭ تَخْرُجُ مِن طُورِ سَيْنَآءَ تَنۢبُتُ بِٱلدُّهْنِ وَصِبْغٍۢ لِّلْءَاكِلِينَ ﴿٢٠﴾
washaŷaratan takhruŷu min ṭūri saynāʾa tambutu bid-duhni waṣibghil lil-ʾākilīn
y un árbol que brota del monte Sinaí que produce aceite y un aderezo para el sustento.
20Se entiende que el árbol en este versículo es el olivo (Q). Un aderezo (ṣibg) se comprende comúnmente como un condimento líquido como el aceite de oliva o el vinagre; se halla emparentado por su raíz con la palabra para «tinte» y «bautismo». Algunos comentaristas creen que el término traducido por Sinaí, saynāʾ, significa simplemente «bendito» o «hermoso» y no constituye el nombre propio de la montaña asociada con Moisés y los israelitas (Ṭ), si bien al-Ṭabarī arguye que no existe tal adjetivo en árabe. Sobre el monte Sinaí, véase también 2:63–64c; 4:154c; la introducción a la Sura 52; 95:2c.
Versículo 21–22
وَإِنَّ لَكُمْ فِى ٱلْأَنْعَٰمِ لَعِبْرَةًۭ ۖ نُّسْقِيكُم مِّمَّا فِى بُطُونِهَا وَلَكُمْ فِيهَا مَنَٰفِعُ كَثِيرَةٌۭ وَمِنْهَا تَأْكُلُونَ ﴿٢١﴾ وَعَلَيْهَا وَعَلَى ٱلْفُلْكِ تُحْمَلُونَ ﴿٢٢﴾
waʾinna lakum fī l-anʿāmi laʿibratan nusqīkum mimmā fī buṭūnihā walakum fīhā manāfiʿu kathīratun waminhā taʾkulūn · waʿalayhā waʿalā l-fulki tuḥmalūn
Y ciertamente en los ganados tenéis una lección: os damos de beber de lo que hay en sus vientres, y en ellos tenéis muchos usos, y de algunos de ellos coméis.
Y sobre ellos, y sobre las naves, sois transportados.
21–22Sobre el significado de ganados (anʿām), véase 5:1c; 6:143–44c. Los provechos del ganado se mencionan también en 16:5–8; 36:71–73; 40:79–80; 43:12–13. La imaginería de la navegación marítima como bendición concedida por Dios se menciona asimismo en 14:32; 17:66; 22:65; 30:46; 31:31; 43:12. La navegación como símbolo de la condición espiritual de los seres humanos se analiza también en 2:164c; 10:22c; 22:65c; 30:46c; 35:12c.
Versículo 23
وَلَقَدْ أَرْسَلْنَا نُوحًا إِلَىٰ قَوْمِهِۦ فَقَالَ يَٰقَوْمِ ٱعْبُدُوا۟ ٱللَّهَ مَا لَكُم مِّنْ إِلَٰهٍ غَيْرُهُۥٓ ۖ أَفَلَا تَتَّقُونَ ﴿٢٣﴾
walaqad arsalnā nūḥan ilā qawmihī faqāla yāqawmi ʿbudū llāha mā lakum min ilāhin ghayruhū afalā tattaqūn
Y ciertamente enviamos a Noé a su pueblo, y dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. ¿Acaso no seréis temerosos de Dios?».
23El estribillo ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él aparece también en el v. 32. Asimismo es pronunciado en la Sura 7 de manera sucesiva por Noé (v. 59), Hūd (v. 65), Ṣāliḥ (v. 73) y Šuʿayb (v. 85), y de modo semejante en la Sura 11 por los tres últimos profetas en los vv. 50, 61 y 84, respectivamente (en cuya sura la historia de Noé antecede también a estos tres). Esta disposición secuencial en los relatos de estos profetas viene evocada por el v. 44: Luego enviamos a Nuestros mensajeros en sucesión.
Versículo 24
فَقَالَ ٱلْمَلَؤُا۟ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ مِن قَوْمِهِۦ مَا هَٰذَآ إِلَّا بَشَرٌۭ مِّثْلُكُمْ يُرِيدُ أَن يَتَفَضَّلَ عَلَيْكُمْ وَلَوْ شَآءَ ٱللَّهُ لَأَنزَلَ مَلَٰٓئِكَةًۭ مَّا سَمِعْنَا بِهَٰذَا فِىٓ ءَابَآئِنَا ٱلْأَوَّلِينَ ﴿٢٤﴾
faqāla l-malaʾu lladhīna kafarū min qawmihī mā hādhā illā basharum mithlukum yurīdu an yatafaḍḍala ʿalaykum walaw shāʾa llāhu laʾanzala malāʾikatam mā samiʿnā bihādhā fī ābāʾinā l-awwalīn
Mas los dignatarios que no creyeron de entre su pueblo dijeron: «Este no es sino un ser humano como vosotros, que desea encumbrarse por encima de vosotros. Y si Dios hubiera querido, habría hecho descender ángeles. No oímos de esto entre nuestros antepasados.
24Cf. 11:27. Las objeciones fundamentadas en el hecho de que los profetas fuesen meros seres humanos en lugar de ángeles se describen asimismo en 14:10; 21:3; 26:154, 186; 36:15. Dignatarios traduce malaʾ, que también puede significar asamblea (como en 2:246; 38:69) o «líderes/oligarquía». El Corán trata asimismo sobre los dignatarios de Faraón (23:46), la reina de Saba (27:29), los qurayšíes (38:6), el pueblo de Hūd (7:65), el pueblo de Šuʿayb (7:88) y el rey en la historia de José (12:43). En otros pasajes los incrédulos se preguntan expresamente por qué no se ha enviado un ángel junto con el profeta (6:8; 6:158; 11:12; 15:7; 17:92; 25:7, 21; 41:14; 43:53); véase 6:8–9c.
Versículo 25
إِنْ هُوَ إِلَّا رَجُلٌۢ بِهِۦ جِنَّةٌۭ فَتَرَبَّصُوا۟ بِهِۦ حَتَّىٰ حِينٍۢ ﴿٢٥﴾
in huwa illā raŷulum bihī ŷinnatun fatarabbaṣū bihī ḥattā ḥīn
No es sino un hombre poseído por los genios. Aguardad, pues, respecto a él durante un tiempo».
25La idea de estar poseído (bihi ŷinnah) o enajenado se menciona también en 23:70 y 34:8. El término empleado aquí se emparienta con el vocablo más común maŷnūn (asimismo traducido por «poseído»), que evoca la voz «ŷinn» (genio) y la noción de hallarse poseído por ellos. Ambos términos árabes pueden significar también «loco» o «demente» sin necesidad de aludir a influjos sobrenaturales.
Versículo 26
قَالَ رَبِّ ٱنصُرْنِى بِمَا كَذَّبُونِ ﴿٢٦﴾
qāla rabbi nṣurnī bimā kadhdhabūn
Dijo: «¡Señor mío! ¡Auxíliame, pues me desmienten!».
26Cf. v. 39.
Versículo 27–28
فَأَوْحَيْنَآ إِلَيْهِ أَنِ ٱصْنَعِ ٱلْفُلْكَ بِأَعْيُنِنَا وَوَحْيِنَا فَإِذَا جَآءَ أَمْرُنَا وَفَارَ ٱلتَّنُّورُ ۙ فَٱسْلُكْ فِيهَا مِن كُلٍّۢ زَوْجَيْنِ ٱثْنَيْنِ وَأَهْلَكَ إِلَّا مَن سَبَقَ عَلَيْهِ ٱلْقَوْلُ مِنْهُمْ ۖ وَلَا تُخَٰطِبْنِى فِى ٱلَّذِينَ ظَلَمُوٓا۟ ۖ إِنَّهُم مُّغْرَقُونَ ﴿٢٧﴾ فَإِذَا ٱسْتَوَيْتَ أَنتَ وَمَن مَّعَكَ عَلَى ٱلْفُلْكِ فَقُلِ ٱلْحَمْدُ لِلَّهِ ٱلَّذِى نَجَّىٰنَا مِنَ ٱلْقَوْمِ ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿٢٨﴾
faʾawḥaynā ilayhi ani ṣnaʿi l-fulka biʾaʿyuninā wawaḥyinā faʾidhā ŷāʾa amrunā wafāra t-tannūru fasluk fīhā min kullin zawŷayni thnayni waʾahlaka illā man sabaqa ʿalayhi l-qawlu minhum walā tukhāṭibnī fī lladhīna ẓalamū innahum mughraqūn · faʾidhā stawayta anta wamam maʿaka ʿalā l-fulki faquli l-ḥamdu lillāhi lladhī naŷŷānā mina l-qawmi ẓ-ẓālimīn
Y le revelamos: «Construye el Arca bajo Nuestros ojos y por Nuestra Revelación. Y cuando llegue Nuestro Mandato y el horno hierva, introduce en ella a una pareja de cada especie y a tu familia, excepto a aquel contra quien la palabra ya se haya pronunciado. Y no Me hables de aquellos que fueron injustos; ciertamente serán ahogados.
Y cuando te hayas instalado en el Arca, tú y quienes están contigo, di: ‘Alabado sea Dios, Quien nos ha salvado del pueblo injusto’.
27–28Sobre el Arca de Noé, véase 7:64c; 11:37c; el Arca se menciona también en 10:73; 26:119; 36:41. El horno hierva (fāra al-tannūr; cf. 11:40) se interpreta como el despuntar del alba o como que la superficie de la tierra brotaría en manantiales; según algunos, tannūr alude al lugar más elevado y preeminente de la tierra (Ṭ), mientras que otros afirman que designa un horno doméstico literal, y cuando el agua brotara de él, serviría de señal de la llegada del diluvio (R, Ṭ). Y no Me hables de aquellos que fueron injustos (cf. 11:37) guarda semejanza con 11:46, donde Dios responde a la aflicción de Noé ante el ahogamiento de su hijo con el resto de su pueblo. Se halla asimismo vinculado temáticamente con 9:113, que prohíbe al Profeta y a los creyentes rogar el perdón para aquellos idólatras cuyo destino como moradores del Fuego se ha tornado evidente; todos estos versículos fijan un límite a la preocupación por quienes han adoptado por sí mismos la determinación de oponerse a la Voluntad de Dios; véase 9:113–14c.
Versículo 29
وَقُل رَّبِّ أَنزِلْنِى مُنزَلًۭا مُّبَارَكًۭا وَأَنتَ خَيْرُ ٱلْمُنزِلِينَ ﴿٢٩﴾
waqul rabbi anzilnī munzalam mubārakan waʾanta khayru l-munzilīn
Y di: ‘¡Señor mío! Hazme arribar a un desembarcadero bendito, pues Tú eres el mejor de los que acogen’».
29Desembarcadero traduce en este versículo un término derivado de la raíz n-z-l y alude a que Dios hace reposar el Arca en un paraje bendito. La cláusula podría traducirse asimismo: «Hazme desembarcar en un lugar bendito», en el sentido de descender del Arca (Q).
Versículo 30
إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَٰتٍۢ وَإِن كُنَّا لَمُبْتَلِينَ ﴿٣٠﴾
inna fī dhālika laʾāyātin waʾin kunnā lamubtalīn
Ciertamente en ello hay signos, y en verdad pusimos a prueba [a la humanidad].
30El hecho de que Dios puso a prueba [a la humanidad] —esto es, que probó a los pueblos anteriores (Q)— pretende mostrar al Profeta que los demás profetas experimentaron vicisitudes idénticas a las suyas (Ṭ). Poner a prueba a los seres humanos es consustancial al Designio de Dios, pues Él creó la muerte y la vida para probaros cuál de vosotros es mejor en sus obras (67:2); véase el comentario a 29:2–3.
Versículo 31
ثُمَّ أَنشَأْنَا مِنۢ بَعْدِهِمْ قَرْنًا ءَاخَرِينَ ﴿٣١﴾
thumma anshaʾnā mim baʿdihim qarnan ākharīn
Luego, después de ellos, dimos origen a otra generación.
31La noción de una generación (qarn) que sucede a otras generaciones comparece reiteradamente en el Corán (6:6; 10:13; 11:116; 19:74, 98; 20:128; 25:38; 28:43, 45, 78; 32:26; 36:31; 38:3; 46:17; 50:36), y 17:17 menciona específicamente a Noé: ¡Cuántas generaciones destruimos después de Noé!. Las generaciones pretéritas se aducen con frecuencia como prueba de la fugacidad del mundo y como recordatorios de la Capacidad de Dios para destruir a quienes desoyen Su mensaje. Algunos comentaristas conjeturan sobre qué pueblo específico se trata en este versículo —unos dicen que los ʿĀd, otros que los Ṯamūd—, mas como advierte al-Qurṭubī, no se ofrece identificación explícita alguna en este versículo.
Versículo 32
فَأَرْسَلْنَا فِيهِمْ رَسُولًۭا مِّنْهُمْ أَنِ ٱعْبُدُوا۟ ٱللَّهَ مَا لَكُم مِّنْ إِلَٰهٍ غَيْرُهُۥٓ ۖ أَفَلَا تَتَّقُونَ ﴿٣٢﴾
faʾarsalnā fīhim rasūlam minhum ani ʿbudū llāha mā lakum min ilāhin ghayruhū afalā tattaqūn
Y enviamos entre ellos a un mensajero de entre ellos mismos: «¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. ¿Acaso no seréis temerosos de Dios?».
32Véase el comentario a 23:23, de idéntica redacción.
Versículo 33–34
وَقَالَ ٱلْمَلَأُ مِن قَوْمِهِ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ وَكَذَّبُوا۟ بِلِقَآءِ ٱلْءَاخِرَةِ وَأَتْرَفْنَٰهُمْ فِى ٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا مَا هَٰذَآ إِلَّا بَشَرٌۭ مِّثْلُكُمْ يَأْكُلُ مِمَّا تَأْكُلُونَ مِنْهُ وَيَشْرَبُ مِمَّا تَشْرَبُونَ ﴿٣٣﴾ وَلَئِنْ أَطَعْتُم بَشَرًۭا مِّثْلَكُمْ إِنَّكُمْ إِذًۭا لَّخَٰسِرُونَ ﴿٣٤﴾
waqāla l-malaʾu min qawmihi lladhīna kafarū wakadhdhabū biliqāʾi l-ākhirati waʾatrafnāhum fī l-ḥayāti d-dunyā mā hādhā illā basharum mithlukum yaʾkulu mimmā taʾkulūna minhu wayashrabu mimmā tashrabūn · walaʾin aṭaʿtum basharam mithlakum innakum idhal lakhāsirūn
Y los dignatarios de su pueblo que no creyeron y desmintieron el encuentro del Más Allá, y a quienes habíamos colmado de opulencia en la vida de este mundo, dijeron: «Este no es sino un ser humano como vosotros, que come de lo que coméis y bebe de lo que bebéis.
Y si obedecéis a un ser humano como vosotros, ciertamente seréis perdedores.
33–34Véase el v. 24, donde el temor de los dignatarios estriba en que Noé desee señorear sobre ellos. A quienes habíamos colmado de opulencia en la vida de este mundo alude a aquellos a quienes se les otorgaron comodidades y privilegios materiales (véase también 11:116; 17:16; 21:13). Véase asimismo 25:7, donde los incrédulos dicen respecto al Profeta Muḥammad: ¿Qué le pasa a este Mensajero, que come alimentos y camina por los mercados? ¿Por qué no se le ha enviado un ángel para que sea advertidor junto con él?.
Versículo 35
أَيَعِدُكُمْ أَنَّكُمْ إِذَا مِتُّمْ وَكُنتُمْ تُرَابًۭا وَعِظَٰمًا أَنَّكُم مُّخْرَجُونَ ﴿٣٥﴾
ayaʿidukum annakum idhā mittum wakuntum turāban waʿiẓāman annakum mukhraŷūn
¿Acaso os promete que cuando muráis y seáis polvo y huesos seréis sacados [de las tumbas]?
35La noción de la revivificación de seres humanos convertidos en mero polvo y huesos, aducida habitualmente como objeción planteada por quienes se resisten a admitir la posibilidad de la resurrección corporal, se menciona también en 17:49, 98; 23:82; 37:16, 53; 56:47; el despertar de los huesos muertos se menciona asimismo en un contexto distinto en 36:78 y 79:11. Sacados es literalmente «hechos salir [de ella]», significando hechos salir de la tierra en la que yacen cuando se les infunda vida en el Último Día.
Versículo 36
۞ هَيْهَاتَ هَيْهَاتَ لِمَا تُوعَدُونَ ﴿٣٦﴾
hayhāta hayhāta limā tūʿadūn
¡Qué lejos, qué lejos está aquello que se os promete!
36¡Qué lejos, qué lejos! traduce hayhāt hayhāt, que literalmente significa «¡cuán distante, cuán distante!», transmitiendo el sentido de algo inverosímil, descabellado o imposible (Q, Ṭ).
Versículo 37
إِنْ هِىَ إِلَّا حَيَاتُنَا ٱلدُّنْيَا نَمُوتُ وَنَحْيَا وَمَا نَحْنُ بِمَبْعُوثِينَ ﴿٣٧﴾
in hiya illā ḥayātunā d-dunyā namūtu wanaḥyā wamā naḥnu bimabʿūthīn
No hay sino nuestra vida en este mundo: morimos y vivimos, y no seremos resucitados.
37Este versículo es afín a 6:29, pero añade morimos y vivimos, significando que solo existe la vida y la muerte de este mundo (R) y que unos mueren mientras otros ocupan su lugar en el relevo generacional (Ṭ).
Versículo 38
إِنْ هُوَ إِلَّا رَجُلٌ ٱفْتَرَىٰ عَلَى ٱللَّهِ كَذِبًۭا وَمَا نَحْنُ لَهُۥ بِمُؤْمِنِينَ ﴿٣٨﴾
in huwa illā raŷuluni ftarā ʿalā llāhi kadhiban wamā naḥnu lahū bimuʾminīn
No es sino un hombre que forja mentiras contra Dios, y no le creemos».
38Incluso los árabes idólatras que rendían culto a los ídolos y admitían la existencia de Dios negaban aun así el Más Allá y la Resurrección, lo que equivale a decir que circunscribían el horizonte de lo real a esta vida terrenal aun cuando afirmaban, en cierta manera, la existencia de un poder supremo. Aquí las gentes profesan idéntica creencia: acusan al mensajero de urdir falsedades contra Dios y niegan toda trascendencia de Dios para los seres humanos más allá de este mundo.
Versículo 39
قَالَ رَبِّ ٱنصُرْنِى بِمَا كَذَّبُونِ ﴿٣٩﴾
qāla rabbi nṣurnī bimā kadhdhabūn
Dijo: «¡Señor mío! ¡Auxíliame, pues me desmienten!».
39Cf. v. 26.
Versículo 40
قَالَ عَمَّا قَلِيلٍۢ لَّيُصْبِحُنَّ نَٰدِمِينَ ﴿٤٠﴾
qāla ʿammā qalīlil layuṣbiḥunna nādimīn
Dijo [Dios]: «Dentro de poco se arrepentirán».
Versículo 41
فَأَخَذَتْهُمُ ٱلصَّيْحَةُ بِٱلْحَقِّ فَجَعَلْنَٰهُمْ غُثَآءًۭ ۚ فَبُعْدًۭا لِّلْقَوْمِ ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿٤١﴾
faʾakhadhathumu ṣ-ṣayḥatu bil-ḥaqqi faŷaʿalnāhum ghuthāʾan fabuʿdal lil-qawmi ẓ-ẓālimīn
Así pues, el Clamor los sorprendió con justicia y los convertimos en despojos; ¡lejos quede el pueblo injusto!
41Se entiende que el Clamor (ṣayḥah) es el grito literal de Gabriel que causa la muerte fulminante, un cataclismo sísmico de gran magnitud, o bien la propia muerte y el castigo en sí mismos (R); véase también 11:67, 94; 15:73, 83; 29:40. Con justicia indica que se trató de un castigo equitativo y merecido (R). Sobre despojos (guṯāʾ), que habitualmente se entiende como hojarasca, rastrojos o brozas arrastradas por una torrentera de agua, véase también 87:5.
Versículo 42
ثُمَّ أَنشَأْنَا مِنۢ بَعْدِهِمْ قُرُونًا ءَاخَرِينَ ﴿٤٢﴾
thumma anshaʾnā mim baʿdihim qurūnan ākharīn
Luego, después de ellos, originamos otras generaciones.
42Véase 23:31c.
Versículo 43
مَا تَسْبِقُ مِنْ أُمَّةٍ أَجَلَهَا وَمَا يَسْتَـْٔخِرُونَ ﴿٤٣﴾
mā tasbiqu min ummatin aŷalahā wamā yastaʾkhirūn
Ninguna comunidad puede adelantar su plazo ni retrasarlo.
43El plazo (aŷal) alude con suma frecuencia al término de algo y se entiende normalmente como el suceso de la muerte de alguien, pero al-Rāzī aventura también que podría aludir al período durante el cual estas comunidades han de habitar sobre la faz de la tierra. La noción de que los seres humanos no pueden adelantar ni retrasar la Voluntad de Dios comparece asimismo en 7:34; 16:61; 34:30.
Versículo 44
ثُمَّ أَرْسَلْنَا رُسُلَنَا تَتْرَا ۖ كُلَّ مَا جَآءَ أُمَّةًۭ رَّسُولُهَا كَذَّبُوهُ ۚ فَأَتْبَعْنَا بَعْضَهُم بَعْضًۭا وَجَعَلْنَٰهُمْ أَحَادِيثَ ۚ فَبُعْدًۭا لِّقَوْمٍۢ لَّا يُؤْمِنُونَ ﴿٤٤﴾
thumma arsalnā rusulanā tatrā kulla mā ŷāʾa ummatar rasūluhā kadhdhabūhu faʾatbaʿnā baʿḍahum baʿḍan waŷaʿalnāhum aḥādītha fabuʿdal liqawmil lā yuʾminūn
Luego enviamos a Nuestros mensajeros en sucesión. Cada vez que llegaba a una comunidad su mensajero, lo desmentían. Por ello hicimos que unas siguieran a otras [en la perdición] y las convertimos en leyendas ejemplares. ¡Lejos quede un pueblo que no cree!
44Dios hizo que aquellas comunidades se sucedieran unas a otras [en la ruina] (R) y las convirtió en leyendas ejemplares (aḥādīz, sing. ḥadīz o uḥdūṯah), significando que Dios bien hizo que se hablara de ellas (ḥadīz) o bien hizo que fueran motivo de asombro y fábula aleccionadora (uḥdūṯah; Q, R), pero nunca en sentido favorable (Q).
Versículo 45–46
ثُمَّ أَرْسَلْنَا مُوسَىٰ وَأَخَاهُ هَٰرُونَ بِـَٔايَٰتِنَا وَسُلْطَٰنٍۢ مُّبِينٍ ﴿٤٥﴾ إِلَىٰ فِرْعَوْنَ وَمَلَإِي۟هِۦ فَٱسْتَكْبَرُوا۟ وَكَانُوا۟ قَوْمًا عَالِينَ ﴿٤٦﴾
thumma arsalnā mūsā waʾakhāhu hārūna biʾāyātinā wasulṭānim mubīn · ilā firʿawna wamalaʾihī fastakbarū wakānū qawman ʿālīn
Luego enviamos a Moisés y a su hermano Aarón con Nuestros signos y una autoridad manifiesta
a Faraón y a sus dignatarios. Pero se llenaron de soberbia y fueron un pueblo altivo.
45–46Por signos, algunos entienden los diversos milagros de Moisés, tales como su mano blanca (20:22), su vara convertida en serpiente (20:69) y las plagas infligidas al pueblo de Faraón (R). La autoridad manifiesta alude a la claridad y a la fuerza persuasiva incontestable de los signos con los que comparecieron Moisés y Aarón (R). La noción de que Moisés aporta una autoridad manifiesta aparece también en 4:153; 11:96; 40:23.
Versículo 47
فَقَالُوٓا۟ أَنُؤْمِنُ لِبَشَرَيْنِ مِثْلِنَا وَقَوْمُهُمَا لَنَا عَٰبِدُونَ ﴿٤٧﴾
faqālū anuʾminu libasharayni mithlinā waqawmuhumā lanā ʿābidūn
Dijeron: «¿Acaso creeremos en dos seres humanos como nosotros, mientras su pueblo son esclavos sometidos a nosotros?».
47Esclavos describe la relación material entre ambos pueblos —los egipcios eran literalmente propietarios de los israelitas—, pero evoca asimismo la actitud servil de adoración esperada de los súbditos cuando Faraón proclama: Yo soy vuestro señor supremo (79:24; R). El desdén manifestado por Faraón y su pueblo hace eco de las palabras proferidas por los dignatarios de la comunidad de Noé en el v. 34.
Versículo 48–49
فَكَذَّبُوهُمَا فَكَانُوا۟ مِنَ ٱلْمُهْلَكِينَ ﴿٤٨﴾ وَلَقَدْ ءَاتَيْنَا مُوسَى ٱلْكِتَٰبَ لَعَلَّهُمْ يَهْتَدُونَ ﴿٤٩﴾
fakadhdhabūhumā fakānū mina l-muhlakīn · walaqad ātaynā mūsā l-kitāba laʿallahum yahtadūn
Y los desmintieron, contándose así entre los destruidos.
Y ciertamente dimos a Moisés el Libro para que quizás se guiaran.
48–49A Moisés le fue concedida la Torá tras la destrucción de los egipcios; como prueba de ello, al-Rāzī aduce 28:43: Y ciertamente dimos a Moisés el Libro —tras haber destruido a las primeras generaciones—. El pronombre ellos en para que quizás se guiaran alude a los Hijos de Israel.
Versículo 50
وَجَعَلْنَا ٱبْنَ مَرْيَمَ وَأُمَّهُۥٓ ءَايَةًۭ وَءَاوَيْنَٰهُمَآ إِلَىٰ رَبْوَةٍۢ ذَاتِ قَرَارٍۢ وَمَعِينٍۢ ﴿٥٠﴾
waŷaʿalnā bna maryama waʾummahū āyatan waʾāwaynāhumā ilā rabwatin dhāti qarārin wamaʿīn
E hicimos del hijo de María y de su madre un signo, y les dimos cobijo en una colina de apacible reposo y con un manantial fluyente.
50Para el relato de Jesús y María, véase 3:35–55 y la Sura 19. Fueron hechos un signo mediante el nacimiento milagroso de Jesús (R). La colina de apacible reposo y con un manantial fluyente es entendida por algunos comentaristas como referida al período de doce años en que Jesús, María y José vivieron en el exilio apartados de su hogar (R). Colina (rabwah) se traduce por colina en 2:265; véase 2:264–65c.
Versículo 51
يَٰٓأَيُّهَا ٱلرُّسُلُ كُلُوا۟ مِنَ ٱلطَّيِّبَٰتِ وَٱعْمَلُوا۟ صَٰلِحًا ۖ إِنِّى بِمَا تَعْمَلُونَ عَلِيمٌۭ ﴿٥١﴾
yāʾayyuhā r-rusulu kulū mina ṭ-ṭayyibāti waʿmalū ṣāliḥan innī bimā taʿmalūna ʿalīm
¡Oh, mensajeros! Comed de las cosas buenas y obrad rectamente. Ciertamente Yo bien sé lo que hacéis.
51Que este versículo se dirija a los mensajeros como colectividad se interpreta en el sentido de que a cada mensajero le fue encomendado este mensaje (R), o bien que se dirige al propio Profeta en forma plural a fin de denotar que se trata de un precepto común a todos los mensajeros (R). Cosas buenas traduce ṭayyibāt, vocablo que comparece especialmente en conexión con las mercedes y dones lícitos que Dios confiere a los seres humanos (p. ej., 2:57, 172; 5:4; 20:81).
Versículo 52
وَإِنَّ هَٰذِهِۦٓ أُمَّتُكُمْ أُمَّةًۭ وَٰحِدَةًۭ وَأَنَا۠ رَبُّكُمْ فَٱتَّقُونِ ﴿٥٢﴾
waʾinna hādhihī ummatukum ummatan wāḥidatan waʾana rabbukum fattaqūn
Y ciertamente esta comunidad vuestra es una sola comunidad, y Yo soy vuestro Señor, reverenciadme pues.
52Este versículo es muy semejante a 21:92, difiriendo únicamente en el mandato reverenciadme pues en lugar de adoradme pues. La locución una sola comunidad (ummah) se entiende como una comunidad religiosa cuya unidad descansa sobre la fe común en el Dios Único, sin que ello obste a la diversidad de «legislaciones» (šarāʾiʿ), que alude a preceptos propios de las distintas comunidades religiosas, tales como el ayuno y las oraciones canónicas (R); con arreglo a esta interpretación, esta comunidad vuestra alude a la totalidad de las religiones reveladas. Distintas descripciones y categorías de la comunidad de los creyentes se ofrecen asimismo en 2:143; 3:110; y 22:78. Sobre cuestiones conexas, véase también el ensayo «La visión coránica de la historia sagrada y otras religiones».
Versículo 53
فَتَقَطَّعُوٓا۟ أَمْرَهُم بَيْنَهُمْ زُبُرًۭا ۖ كُلُّ حِزْبٍۭ بِمَا لَدَيْهِمْ فَرِحُونَ ﴿٥٣﴾
fataqaṭṭaʿū amrahum baynahum zuburan kullu ḥizbim bimā ladayhim fariḥūn
Pero dividieron su asunto en diversas escrituras, regocijándose cada facción con lo que tiene.
53Sobre la cuestión de discrepar en torno a las interpretaciones de las escrituras, véase 3:19c; 6:65c; y 98:4c, donde se analiza cómo cada comunidad religiosa se fragmentó en facciones tras habérsele conferido un conocimiento unificador bajo la forma de Revelación divina; sobre esta materia, véase también 3:105; 30:32; 42:14. Aquí escrituras traduce zubur (distinto de zabūr, pero emparentado por su raíz; véase 35:25c), y según esta lectura estas comunidades se escindieron, siguiendo cada una sus propios libros o escrituras religiosas, desembocando en una proliferación de textos que evoca para al-Rāzī la imagen de piezas o trozos de hierro, concepto emparentado asimismo con la raíz z-b-r. No obstante, otros interpretan zubur simplemente como «fragmentos» o «pedazos», en cuyo caso alude a la disgregación de una religión en sectas dispares.
Versículo 54
فَذَرْهُمْ فِى غَمْرَتِهِمْ حَتَّىٰ حِينٍ ﴿٥٤﴾
fadharhum fī ghamratihim ḥattā ḥīn
Déjalos, pues, en su extravío por un tiempo.
54Extravío o aturdimiento traduce gamrah, que en su acepción más literal designa aguas más hondas que la estatura de una persona, entendiéndose como indicativo de ignorancia y confusión abrumadora (R). La redacción de este versículo es semejante a 6:91: Di: «¡Al-lāh!», y déjalos luego jugando en sus vanos discursos; y 6:110: Los dejaremos errando ciegos en su rebelión.
Versículo 55–56
أَيَحْسَبُونَ أَنَّمَا نُمِدُّهُم بِهِۦ مِن مَّالٍۢ وَبَنِينَ ﴿٥٥﴾ نُسَارِعُ لَهُمْ فِى ٱلْخَيْرَٰتِ ۚ بَل لَّا يَشْعُرُونَ ﴿٥٦﴾
ayaḥsabūna annamā numidduhum bihī mim mālin wabanīn · nusāriʿu lahum fī l-khayrāti bal lā yashʿurūn
¿Acaso calculan que, [a causa de] la riqueza y los hijos con que les proveemos,
Nos apresuramos a concederles bienes? ¡Al contrario! ¡No se percatan!
55–56Estos versículos niegan que Dios se apresure a conceder bienes a los incrédulos colmándolos de riqueza y descendencia; idéntica formulación se emplea en el v. 61 para describir a quienes se apresuran por sí mismos hacia las buenas obras. Nos apresuramos a concederles bienes alude a los bienes mundanales poseídos por los incrédulos y vedados a los creyentes (R); este versículo pretende transmitir que aquellos que no se percatan —los idólatras o incrédulos— no deben interpretar tales posesiones como indicio del Favor divino. Algunos comentaristas observan que esto significa que toda riqueza y posesión terrenal se concede al ser humano como una prueba, y que en el caso de los incrédulos dicha opulencia y descendencia solo sirve para afianzarlos en su insensatez y apego al mundo; vale decir, lejos de bendecirlos, Dios los está «conduciendo gradualmente», mediante esas posesiones, hacia su propia ruina (Q).
Versículo 57
إِنَّ ٱلَّذِينَ هُم مِّنْ خَشْيَةِ رَبِّهِم مُّشْفِقُونَ ﴿٥٧﴾
inna lladhīna hum min khashyati rabbihim mushfiqūn
Ciertamente aquellos que, por temor reverente a su Señor, están sobrecogidos,
57Sobrecogidos traduce mušfiq, que al-Rāzī describe como un temor mezclado con apocamiento y ternura, destacando una interpretación que contempla este sobrecogimiento o inquietud como la cúspide del auténtico temor reverente de Dios, por cuanto es fruto de la vigilancia interior y de la perseverancia en la obediencia a Él (R).
Versículo 58
وَٱلَّذِينَ هُم بِـَٔايَٰتِ رَبِّهِمْ يُؤْمِنُونَ ﴿٥٨﴾
waalladhīna hum biʾāyāti rabbihim yuʾminūn
y aquellos que creen en los signos de su Señor,
58Aquí signos se refiere a los entes creados, todos los cuales apuntan hacia Dios (R) mediante su significado simbólico y de hecho mediante su propia existencia ontológica; para una tipificación de las diversas clases de signos en el Corán, véase 2:106c.
Versículo 59
وَٱلَّذِينَ هُم بِرَبِّهِمْ لَا يُشْرِكُونَ ﴿٥٩﴾
waalladhīna hum birabbihim lā yushrikūn
y aquellos que no asocian copartícipes a su Señor,
59«Asociar copartícipes a Dios» se entiende como abarcador no solo de la idolatría manifiesta, sino también de la asociación oculta de copartícipes a Dios (al-širk al-jafī), consistente en una preocupación por realidades ajenas a Dios que impide al hombre consagrarse a Dios con sinceridad absoluta (R). Sobre la noción de idolatría oculta, véase también 3:31c.
Versículo 60–61
وَٱلَّذِينَ يُؤْتُونَ مَآ ءَاتَوا۟ وَّقُلُوبُهُمْ وَجِلَةٌ أَنَّهُمْ إِلَىٰ رَبِّهِمْ رَٰجِعُونَ ﴿٦٠﴾ أُو۟لَٰٓئِكَ يُسَٰرِعُونَ فِى ٱلْخَيْرَٰتِ وَهُمْ لَهَا سَٰبِقُونَ ﴿٦١﴾
waalladhīna yuʾtūna mā ātaw waqulūbuhum waŷilatun annahum ilā rabbihim rāŷiʿūn · ulāʾika yusāriʿūna fī l-khayrāti wahum lahā sābiqūn
y aquellos que dan lo que dan mientras sus corazones tiemblan de pavor al saber que han de retornar a su Señor:
esos son los que se apresuran hacia las buenas obras y van a la cabeza en ellas.
60–61Dan lo que dan puede aludir tanto a obligaciones religiosas y espirituales, como el pago del azaque, como a cualquier transacción entre las personas, tal como el abono de deudas (R). Conforme a un ḥadīz, ʿĀʾišah preguntó al Profeta: «¿Acaso dan lo que dan mientras sus corazones tiemblan de pavor se refiere a quienes cometen fornicación, beben vino y roban temiendo a Dios por ello?». El Profeta respondió: «No, ¡oh, hija de [Abū Bakr] al-Ṣiddīq! Antes bien, es el hombre que reza, ayuna y da limosna y teme a Dios por ello». Ir a la cabeza (sābiq) aparece en 9:100 y 56:10 y designa a aquellos que ostentan el grado supremo de virtud y la estación espiritual más encumbrada en el Más Allá; véase 56:10c.
Versículo 62
وَلَا نُكَلِّفُ نَفْسًا إِلَّا وُسْعَهَا ۖ وَلَدَيْنَا كِتَٰبٌۭ يَنطِقُ بِٱلْحَقِّ ۚ وَهُمْ لَا يُظْلَمُونَ ﴿٦٢﴾
walā nukallifu nafsan illā wusʿahā waladaynā kitābun yanṭiqu bil-ḥaqqi wahum lā yuẓlamūn
Y no imponemos a ningún alma más de lo que puede soportar, y junto a Nosotros hay un Libro que habla con la verdad. Y no serán tratados injustamente.
62Que a ningún alma se le exige más de lo que puede soportar, noción fundamental tanto en la espiritualidad como en la práctica de la Ley Islámica, se menciona asimismo en 2:233, 286; 6:152; 7:42; véase el comentario a 2:284–86. Este versículo es semejante a 45:29, que menciona asimismo el Libro que habla con la verdad (bi-l-ḥaqq), y afín en su mensaje al registro de las obras del cual leerán los seres humanos en el Más Allá, mencionado en 18:49: ¡Qué clase de libro es este! No omite nada, ni pequeño ni grande, sin haber llevado cuenta de ello.
Versículo 63
بَلْ قُلُوبُهُمْ فِى غَمْرَةٍۢ مِّنْ هَٰذَا وَلَهُمْ أَعْمَٰلٌۭ مِّن دُونِ ذَٰلِكَ هُمْ لَهَا عَٰمِلُونَ ﴿٦٣﴾
bal qulūbuhum fī ghamratim min hādhā walahum aʿmālum min dūni dhālika hum lahā ʿāmilūn
Mas sus corazones están absortos y apartados de esto, y tienen además de eso otras obras a las que se entregan,
63Se entiende que sus corazones alude a los corazones de los incrédulos (R). Algunos leen otras obras a las que se entregan en tiempo futuro, de suerte que se traduciría: «otras obras a las que se entregarán» (R), aludiendo a su propósito deliberado de perseverar en su mala conducta.
Versículo 64–65
حَتَّىٰٓ إِذَآ أَخَذْنَا مُتْرَفِيهِم بِٱلْعَذَابِ إِذَا هُمْ يَجْـَٔرُونَ ﴿٦٤﴾ لَا تَجْـَٔرُوا۟ ٱلْيَوْمَ ۖ إِنَّكُم مِّنَّا لَا تُنصَرُونَ ﴿٦٥﴾
ḥattā idhā akhadhnā mutrafīhim bil-ʿadhābi idhā hum yaŷʾarūn · lā taŷʾarū l-yawma innakum minnā lā tunṣarūn
hasta que, cuando castigamos con el suplicio a los opulentos de entre ellos, ¡he aquí que se ponen a implorar!
¡No imploréis hoy! ¡Ciertamente no seréis auxiliados por Nosotros!
64–65Sobre aquellos que vivían en la opulencia (mutraf), véase 34:34c. Este versículo suele interpretarse como referido al castigo del Más Allá, si bien algunos comentaristas lo vinculan con la derrota sufrida por los idólatras en la Batalla de Badr (R).
Versículo 66–67
قَدْ كَانَتْ ءَايَٰتِى تُتْلَىٰ عَلَيْكُمْ فَكُنتُمْ عَلَىٰٓ أَعْقَٰبِكُمْ تَنكِصُونَ ﴿٦٦﴾ مُسْتَكْبِرِينَ بِهِۦ سَٰمِرًۭا تَهْجُرُونَ ﴿٦٧﴾
qad kānat āyātī tutlā ʿalaykum fakuntum ʿalā aʿqābikum tankiṣūn · mustakbirīna bihī sāmiran tahŷurūn
Se os recitaban Mis signos, mas vosotros solíais volveros sobre vuestros talones,
ensoberbeciéndoos por ello y hablando insensateces de noche.
66–67Los idólatras se opusieron al Corán de tres maneras: distanciándose de él, mostrándose arrogantes y hablando insensateces de noche, locución que alude a sus tertulias nocturnas en los aledaños de la Kaʿbah para calificar al Corán de obra de magia o poesía y zaherir al Profeta (R). A propósito de hablar insensateces de noche, al-Qurṭubī menciona que al Profeta le desagradaba dormir antes de la oración nocturna (ʿišāʾ) o entregarse a conversaciones tras ella, manifestando que la oración borra las faltas del día y enfrascarse en vaniloquios nocturnos sella la jornada con ociosidad y falsedad.
Versículo 68
أَفَلَمْ يَدَّبَّرُوا۟ ٱلْقَوْلَ أَمْ جَآءَهُم مَّا لَمْ يَأْتِ ءَابَآءَهُمُ ٱلْأَوَّلِينَ ﴿٦٨﴾
afalam yaddabbarū l-qawla am ŷāʾahum mā lam yaʾti ābāʾahumu l-awwalīn
¿Acaso no han reflexionado sobre la Palabra, o les ha llegado lo que no llegó a sus antepasados?
68La Palabra es el Corán (Q); véase también 4:82: ¿Acaso no reflexionan sobre el Corán?. Algunos interpretan la segunda interrogación de este versículo como: «¿Acaso gozan de alguna garantía contra el castigo que sus padres no tuvieron y que ciertamente nadie posee?» (Q). Otros afirman que esta pregunta pone de relieve que han recibido una revelación que sus antepasados no recibieron, debiendo estar por ello tanto más agradecidos (IK, Ṭ), como se insinúa en una interpretación de 36:6: Para que adviertas a un pueblo cuyos padres no fueron advertidos, por lo que estaban desprevenidos.
Versículo 69
أَمْ لَمْ يَعْرِفُوا۟ رَسُولَهُمْ فَهُمْ لَهُۥ مُنكِرُونَ ﴿٦٩﴾
am lam yaʿrifū rasūlahum fahum lahū munkirūn
¿Or acaso no conocen a su Mensajero y por eso lo desmienten?
69Un aspecto cardinal de la biografía (sīrah) del Profeta reside en señalar que, lejos de ser una figura marginal o ignota en su comunidad, procedía de un linaje noble (aunque no acaudalado) y gozaba de nombradía universal por su honestidad e integridad, habiéndose hecho acreedor al epíteto de al-Amīn, o «el Fidedigno». Los comentaristas explican que este versículo recuerda a los conterráneos de Muḥammad que el hombre a quien desmienten no es ningún extraño para ellos (IK, Q, R, Ṭ).
Versículo 70
أَمْ يَقُولُونَ بِهِۦ جِنَّةٌۢ ۚ بَلْ جَآءَهُم بِٱلْحَقِّ وَأَكْثَرُهُمْ لِلْحَقِّ كَٰرِهُونَ ﴿٧٠﴾
am yaqūlūna bihī ŷinnatum bal ŷāʾahum bil-ḥaqqi waʾaktharuhum lil-ḥaqqi kārihūn
¿O dicen: «Está poseído por los genios»? Al contrario, les ha traído la verdad, pero la mayoría de ellos sienten aversión hacia la verdad.
Versículo 71
وَلَوِ ٱتَّبَعَ ٱلْحَقُّ أَهْوَآءَهُمْ لَفَسَدَتِ ٱلسَّمَٰوَٰتُ وَٱلْأَرْضُ وَمَن فِيهِنَّ ۚ بَلْ أَتَيْنَٰهُم بِذِكْرِهِمْ فَهُمْ عَن ذِكْرِهِم مُّعْرِضُونَ ﴿٧١﴾
walawi ttabaʿa l-ḥaqqu ahwāʾahum lafasadati s-samāwātu wal-arḍu waman fīhinna bal ataynāhum bidhikrihim fahum ʿan dhikrihim muʿriḍūn
Y si la verdad siguiera sus caprichos, los cielos y la tierra y cuantos en ellos habitan se habrían corrompido. Al contrario, les trajimos su recuerdo, pero ellos se apartan de su recuerdo.
71Si la verdad hubiera de seguir sus caprichos se entiende en el sentido de: «Si la verdad estuviese de acuerdo con sus deseos» (Q) o «Si quien sostiene la verdad hubiese de obedecer a sus deseos» (Q). También puede interpretarse metafísicamente en el sentido de que si la realidad fuera como ellos deseaban, el orden de los cielos y la tierra se corrompería porque los deseos de los seres humanos son caóticos y muy a menudo contradictorios entre sí, como se describe en 21:22, donde se dice de los cielos y de la tierra: Si hubiera en ellos otros dioses fuera de Dios, sin duda se habrían corrompido. El recordatorio se refiere al Corán y a las verdades que contiene (R).
Versículo 72
أَمْ تَسْـَٔلُهُمْ خَرْجًۭا فَخَرَاجُ رَبِّكَ خَيْرٌۭ ۖ وَهُوَ خَيْرُ ٱلرَّٰزِقِينَ ﴿٧٢﴾
am tasʾaluhum kharŷan fakharāŷu rabbika khayrun wahuwa khayru r-rāziqīn
¿Acaso les pides alguna retribución? Pues la retribución de tu Señor es mejor, y Él es el mejor de los proveedores.
Versículo 73–74
وَإِنَّكَ لَتَدْعُوهُمْ إِلَىٰ صِرَٰطٍۢ مُّسْتَقِيمٍۢ ﴿٧٣﴾ وَإِنَّ ٱلَّذِينَ لَا يُؤْمِنُونَ بِٱلْءَاخِرَةِ عَنِ ٱلصِّرَٰطِ لَنَٰكِبُونَ ﴿٧٤﴾
waʾinnaka latadʿūhum ilā ṣirāṭim mustaqīm · waʾinna lladhīna lā yuʾminūna bil-ākhirati ʿani ṣ-ṣirāṭi lanākibūn
Y ciertamente tú los invitas hacia un camino recto.
Mas ciertamente aquellos que no creen en el Más Allá se desvían del camino.
73–74Sobre la vía recta, véase 1:6c.
Versículo 75
۞ وَلَوْ رَحِمْنَٰهُمْ وَكَشَفْنَا مَا بِهِم مِّن ضُرٍّۢ لَّلَجُّوا۟ فِى طُغْيَٰنِهِمْ يَعْمَهُونَ ﴿٧٥﴾
walaw raḥimnāhum wakashafnā mā bihim min ḍurril lalaŷŷū fī ṭughyānihim yaʿmahūn
Y si tuviéramos misericordia de ellos y les retiráramos el mal que sobre ellos pesa, ciertamente persistirían en su rebelión, errando ciegos de desconcierto.
75Cualquier mal que les aquejase puede referirse al hambre y a otras aflicciones mundanales, o a pruebas tales como la guerra (R). Esto es semejante a 43:50: Y cuando apartamos de ellos el castigo, he aquí que se retractaron. La frase vagando ciegos, que describe a quienes se hallan atrapados en un estado de ceguera espiritual, aparece también en 2:15; 6:110; 7:186; 10:11; 15:72; 27:4.
Versículo 76
وَلَقَدْ أَخَذْنَٰهُم بِٱلْعَذَابِ فَمَا ٱسْتَكَانُوا۟ لِرَبِّهِمْ وَمَا يَتَضَرَّعُونَ ﴿٧٦﴾
walaqad akhadhnāhum bil-ʿadhābi famā stakānū lirabbihim wamā yataḍarraʿūn
Y ya los azotamos con el castigo, pero no se doblegaron ante su Señor ni se humillaron,
76El castigo en este versículo se entiende referido a las aflicciones del hambre y la sequía, a las cuales los incrédulos respondieron con soberbia y obstinación en vez de con humildad, paciencia y obediencia (Ṭ). Algunos entienden que el castigo mencionado en este versículo alude a la historia de un tal Ṯumāmah ibn Uṯāl, el jefe de los Banū Ḥanīfah, quien abrazó el Islam y luego —debido a que, según algunos, fue maltratado por Qurayš en su visita a La Meca— impuso un boicot sobre los Qurayš que les causó un considerable sufrimiento. Los Qurayš pidieron al Profeta que levantara el embargo argumentando que violaba el Tratado de Ḥudaybiyyah (véase la introducción a la sura 48), y él así lo hizo. Otros versículos relativos a la idea de que uno debe humillarse en la aflicción incluyen 6:42–43; 7:94, 130.
Versículo 77
حَتَّىٰٓ إِذَا فَتَحْنَا عَلَيْهِم بَابًۭا ذَا عَذَابٍۢ شَدِيدٍ إِذَا هُمْ فِيهِ مُبْلِسُونَ ﴿٧٧﴾
ḥattā idhā fataḥnā ʿalayhim bāban dhā ʿadhābin shadīdin idhā hum fīhi mublisūn
hasta que, cuando les abrimos una puerta de severo castigo, he aquí que quedan en él sumidos en la desesperación.
77Los comentaristas dicen que este versículo se refiere a las puertas del Infierno (R), o a la eventual conquista de La Meca por parte del Profeta (Q), o al triunfo de los musulmanes en la Batalla de Badr (Q, R, Ṭ).
Versículo 78
وَهُوَ ٱلَّذِىٓ أَنشَأَ لَكُمُ ٱلسَّمْعَ وَٱلْأَبْصَٰرَ وَٱلْأَفْـِٔدَةَ ۚ قَلِيلًۭا مَّا تَشْكُرُونَ ﴿٧٨﴾
wahuwa lladhī anshaʾa lakumu s-samʿa wal-abṣāra wal-afʾidata qalīlam mā tashkurūn
Y Él es Quien originó para vosotros el oído, la vista y los corazones. ¡Poco es lo que agradecéis!
78El oído, la vista y los corazones son todos, en su realidad íntima, órganos de conocimiento y consciencia espiritual mencionados conjuntamente en varios versículos coránicos (6:46; 32:9; 46:27; 67:23); son susceptibles de ser sellados, recubiertos y cegados (incluidos los corazones); véase 2:7c; 6:46c; 32:9c.
Versículo 79
وَهُوَ ٱلَّذِى ذَرَأَكُمْ فِى ٱلْأَرْضِ وَإِلَيْهِ تُحْشَرُونَ ﴿٧٩﴾
wahuwa lladhī dharaʾakum fī l-arḍi waʾilayhi tuḥsharūn
Y Él es Quien os diseminó por la tierra, y ante Él seréis congregados.
79Los comentaristas señalan que el verbo traducido por creó/diseminó (ḏaraʾa) tiene también el sentido de «extender» o «esparcir» (Q, R), contrastando así con el hecho de que la humanidad será congregada en el Día de la Resurrección incluso desde los rincones más remotos de la tierra (IK).
Versículo 80–81
وَهُوَ ٱلَّذِى يُحْىِۦ وَيُمِيتُ وَلَهُ ٱخْتِلَٰفُ ٱلَّيْلِ وَٱلنَّهَارِ ۚ أَفَلَا تَعْقِلُونَ ﴿٨٠﴾ بَلْ قَالُوا۟ مِثْلَ مَا قَالَ ٱلْأَوَّلُونَ ﴿٨١﴾
wahuwa lladhī yuḥyī wayumītu walahu khtilāfu llayli wan-nahāri afalā taʿqilūn · bal qālū mithla mā qāla l-awwalūn
Y Él es Quien da la vida y hace morir, y a Él pertenece la alternancia de la noche y del día. ¿Acaso no razonaréis?
Al contrario, dicen lo mismo que dijeron los antiguos.
Versículo 82–83
قَالُوٓا۟ أَءِذَا مِتْنَا وَكُنَّا تُرَابًۭا وَعِظَٰمًا أَءِنَّا لَمَبْعُوثُونَ ﴿٨٢﴾ لَقَدْ وُعِدْنَا نَحْنُ وَءَابَآؤُنَا هَٰذَا مِن قَبْلُ إِنْ هَٰذَآ إِلَّآ أَسَٰطِيرُ ٱلْأَوَّلِينَ ﴿٨٣﴾
qālū aʾidhā mitnā wakunnā turāban waʿiẓāman aʾinnā lamabʿūthūn · laqad wuʿidnā naḥnu waʾābāʾunā hādhā min qablu in hādhā illā asāṭīru l-awwalīn
Dicen: «¿Acaso cuando hayamos muerto y seamos polvo y huesos seremos resucitados?
Ciertamente se nos prometió esto a nosotros y a nuestros antepasados con anterioridad. Esto no son sino fábulas de los antiguos».
82–83La negación de la resurrección de polvo y huesos, es decir, restos corporales, se menciona con frecuencia en el Corán (p. ej., 17:49, 98; 36:78; 37:16–17, 53; 50:3; 56:47; 79:11). Los intentos de los incrédulos por desestimar lo afirmado en el Corán como nada más que fábulas de los antiguos se mencionan asimismo en 6:25; 8:31; 25:5; 27:68; 46:17; 68:15.
Versículo 84–89
قُل لِّمَنِ ٱلْأَرْضُ وَمَن فِيهَآ إِن كُنتُمْ تَعْلَمُونَ ﴿٨٤﴾ سَيَقُولُونَ لِلَّهِ ۚ قُلْ أَفَلَا تَذَكَّرُونَ ﴿٨٥﴾ قُلْ مَن رَّبُّ ٱلسَّمَٰوَٰتِ ٱلسَّبْعِ وَرَبُّ ٱلْعَرْشِ ٱلْعَظِيمِ ﴿٨٦﴾ سَيَقُولُونَ لِلَّهِ ۚ قُلْ أَفَلَا تَتَّقُونَ ﴿٨٧﴾ قُلْ مَنۢ بِيَدِهِۦ مَلَكُوتُ كُلِّ شَىْءٍۢ وَهُوَ يُجِيرُ وَلَا يُجَارُ عَلَيْهِ إِن كُنتُمْ تَعْلَمُونَ ﴿٨٨﴾ سَيَقُولُونَ لِلَّهِ ۚ قُلْ فَأَنَّىٰ تُسْحَرُونَ ﴿٨٩﴾
qul limani l-arḍu waman fīhā in kuntum taʿlamūn · sayaqūlūna lillāhi qul afalā tadhakkarūn · qul mar rabbu s-samāwāti s-sabʿi warabbu l-ʿarshi l-ʿaẓīm · sayaqūlūna lillāhi qul afalā tattaqūn · qul mam biyadihī malakūtu kulli shayʾin wahuwa yuŷīru walā yuŷāru ʿalayhi in kuntum taʿlamūn · sayaqūlūna lillāhi qul faʾannā tusḥarūn
Di: «¿De quién es la tierra y cuanto en ella hay, si es que lo sabéis?».
Dirán: «De Dios». Di: «¿Acaso no recapacitaréis?».
Di: «¿Quién es el Señor de los siete cielos y el Señor del Trono grandioso?».
Dirán: «De Dios». Di: «¿Acaso no seréis temerosos de Dios?».
Di: «¿En cuya Mano está el dominio supremo de todas las cosas, Quien protege y contra Quien no cabe protección alguna, si es que lo sabéis?».
Dirán: «De Dios». Di: «¿Cómo es, pues, que estáis fascinados y cegados?».
84–89La serie de preguntas y respuestas en este pasaje señala la paradoja de que muchos de los incrédulos aceptan que los cielos y la tierra pertenecen en su totalidad a Dios y, sin embargo, no creen que Dios pueda crearlos de nuevo o que Dios pueda crear y sustentar los cielos y la tierra sin «partícipes/ayudantes» (R). En algunos manuscritos la palabra Dios (Allāh) en los vv. 87 y 89 se lee de modo que no lleva preposición (Q, R, Ṭ), en cuyo caso la respuesta a las preguntas formuladas en el v. 86 y el v. 88 se traduciría en ambos casos por: «Dirán: "Dios"». Conforme a esta lectura, las preguntas se responden de manera directa, ya que comienzan con el interrogativo «quién». Pero según la lectura reflejada en esta traducción, la respuesta De Dios significa «Estos pertenecen a Dios», y se refiere en el v. 86 a los siete cielos y al Trono inmenso, y en el v. 88 a la soberanía de todas las cosas y a la descripción de Quien protege y contra Quien nadie puede ser protegido. Para al-Rāzī, el sentido en cualquiera de los dos casos es el mismo.
Soberanía/Dominio traduce malakūt, una palabra que los comentaristas entienden como forma intensiva de mulk, o «soberanía» (Q, R; véase 67:1c), interpretada aquí en el sentido de los «tesoros» (jazāʾin) de las cosas (Ṭ); sobre la relación entre ambos, véase 36:83c. Protege y contra Quien nadie puede ser protegido significa que nadie puede obstaculizar a Dios y nadie debe esperar hallar seguridad frente a Dios, ni en este mundo ni en el Más Allá (Q). Hechizados se refiere a ser descarriados o engañados por Satanás (Q, R).
Versículo 90
بَلْ أَتَيْنَٰهُم بِٱلْحَقِّ وَإِنَّهُمْ لَكَٰذِبُونَ ﴿٩٠﴾
bal ataynāhum bil-ḥaqqi waʾinnahum lakādhibūn
Al contrario, les trajimos la verdad, mas ciertamente son mentirosos.
90Se entiende que la verdad es la religión que Dios envió por medio de Su Profeta (Ṭ).
Versículo 91
مَا ٱتَّخَذَ ٱللَّهُ مِن وَلَدٍۢ وَمَا كَانَ مَعَهُۥ مِنْ إِلَٰهٍ ۚ إِذًۭا لَّذَهَبَ كُلُّ إِلَٰهٍۭ بِمَا خَلَقَ وَلَعَلَا بَعْضُهُمْ عَلَىٰ بَعْضٍۢ ۚ سُبْحَٰنَ ٱللَّهِ عَمَّا يَصِفُونَ ﴿٩١﴾
mā ttakhadha llāhu min waladin wamā kāna maʿahū min ilāhin idhal ladhahaba kullu ilāhim bimā khalaqa walaʿalā baʿḍuhum ʿalā baʿḍin subḥāna llāhi ʿammā yaṣifūn
Dios no ha tomado ningún hijo, ni hay dios alguno junto a Él; pues entonces cada dios se habría llevado consigo lo que creó y unos se habrían encumbrado sobre otros. ¡Glorificado sea Dios por encima de lo que Le atribuyen!
91La afirmación de que Dios no tiene descendencia (véase también, p. ej., 10:68; 18:4; 19:88; 21:26; 112:3) se considera aquí aplicable a la afirmación de los idólatras de que los ángeles eran hijas de Dios (véase 16:57; 37:149–53; 43:16; 52:39; 53:19–23). El presente versículo destaca la relatividad que se introduce cuando se habla de múltiples dioses y señala que un dios que puede ser vencido no podría lógicamente llamarse dios (Q). Este versículo se asemeja a la estructura del argumento ofrecido en 21:22: Si hubiera en ellos (los cielos y la tierra) otros dioses fuera de Dios, sin duda se habrían corrompido.
Versículo 92
عَٰلِمِ ٱلْغَيْبِ وَٱلشَّهَٰدَةِ فَتَعَٰلَىٰ عَمَّا يُشْرِكُونَ ﴿٩٢﴾
ʿālimi l-ghaybi wash-shahādati fataʿālā ʿammā yushrikūn
¡Conocedor de lo No Visto y de lo visible! ¡Exaltado sea por encima de los copartícipes que Le atribuyen!
Versículo 93–95
قُل رَّبِّ إِمَّا تُرِيَنِّى مَا يُوعَدُونَ ﴿٩٣﴾ رَبِّ فَلَا تَجْعَلْنِى فِى ٱلْقَوْمِ ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿٩٤﴾ وَإِنَّا عَلَىٰٓ أَن نُّرِيَكَ مَا نَعِدُهُمْ لَقَٰدِرُونَ ﴿٩٥﴾
qul rabbi immā turiyannī mā yūʿadūn · rabbi falā taŷʿalnī fī l-qawmi ẓ-ẓālimīn · waʾinnā ʿalā an nuriyaka mā naʿiduhum laqādirūn
Di: «¡Señor mío! Si me muestras aquello con lo que son amenazados,
¡Señor mío, no me pongas entonces entre el pueblo injusto!».
Y ciertamente somos capaces de mostrarte aquello con lo que los conminamos.
93–95Aquello con que son amenazados se refiere al castigo prometido a los malhechores, y por tanto la súplica no me pongas es un ruego para no contarse entre ellos si el castigo les sobreviene (Q, R, Ṭ). Somos bien capaces de hacerte presenciar se refiere al castigo que Dios puede enviar en cualquier momento (Ṭ), el cual algunos consideran que son los padecimientos que los idólatras experimentaron a causa de su rechazo a la verdad (Q), ya sea en este mundo o en el Más Allá (R).
Versículo 96
ٱدْفَعْ بِٱلَّتِى هِىَ أَحْسَنُ ٱلسَّيِّئَةَ ۚ نَحْنُ أَعْلَمُ بِمَا يَصِفُونَ ﴿٩٦﴾
idfaʿ billatī hiya aḥsanu s-sayyiʾata naḥnu aʿlamu bimā yaṣifūn
Repele el mal con aquello que sea mejor. Nosotros sabemos bien lo que atribuyen.
96Este mandamiento universal (Q) significa que ante las mentiras y burlas de los idólatras uno debe responder con palabras de paz y saludo (Ṭ), recordándoles las bendiciones de Dios y empleando un discurso hermoso basado en pruebas y persuasión (R). Véase también 41:34: Repele [el mal] con aquello que sea mejor; y 29:46: Y no disputéis con la Gente del Libro sino de la manera más virtuosa; véase el comentario a 41:34.
Versículo 97
وَقُل رَّبِّ أَعُوذُ بِكَ مِنْ هَمَزَٰتِ ٱلشَّيَٰطِينِ ﴿٩٧﴾
waqul rabbi aʿūdhu bika min hamazāti sh-shayāṭīn
Y di: «¡Señor mío! En Ti busco refugio contra las instigaciones de los demonios.
97Las incitaciones de los demonios pueden referirse a sus susurros al alma o a que inciten a un enemigo a causarle a uno daño (R); véase 114:4c. Tales incitaciones distraen del recuerdo de Dios (Q). Algunos comentaristas incluso describen estas incitaciones en términos de «asfixia» o «estrangulamiento» por parte de Satanás (Ṭ).
Versículo 98
وَأَعُوذُ بِكَ رَبِّ أَن يَحْضُرُونِ ﴿٩٨﴾
waʾaʿūdhu bika rabbi an yaḥḍurūn
Y busco refugio en Ti, ¡Señor mío!, no sea que se hagan presentes ante mí».
98La idea de que un demonio esté presente ante un ser humano no implica un estado extraordinario de posesión, sino más bien el estado habitual de cosas en el que se hallan los seres humanos. En la psicología islámica tradicional, los seres humanos están sujetos tanto a influencias satánicas como angélicas, a la vez que conservan el poder de la voluntad para resistir o someterse a cualquiera de ellas. Sobre la influencia de Satanás, véase también 4:38, 119; 14:22c; 43:36–37c.
Versículo 99–100
حَتَّىٰٓ إِذَا جَآءَ أَحَدَهُمُ ٱلْمَوْتُ قَالَ رَبِّ ٱرْجِعُونِ ﴿٩٩﴾ لَعَلِّىٓ أَعْمَلُ صَٰلِحًۭا فِيمَا تَرَكْتُ ۚ كَلَّآ ۚ إِنَّهَا كَلِمَةٌ هُوَ قَآئِلُهَا ۖ وَمِن وَرَآئِهِم بَرْزَخٌ إِلَىٰ يَوْمِ يُبْعَثُونَ ﴿١٠٠﴾
ḥattā idhā ŷāʾa aḥadahumu l-mawtu qāla rabbi rŷiʿūn · laʿallī aʿmalu ṣāliḥan fīmā taraktu kallā innahā kalimatun huwa qāʾiluhā wamin warāʾihim barzakhun ilā yawmi yubʿathūn
Hasta que, cuando a uno de ellos le llega la muerte, dice: «¡Señor mío! ¡Hazme volver,
para que quizás obre rectamente en lo que dejé atrás!». ¡De ningún modo! No son sino palabras que él pronuncia. Y tras ellos hay una barrera (barzaj) hasta el Día en que sean resucitados.
99–100Se entiende que hasta que sigue al final del v. 83, que relata las palabras despectivas de los incrédulos; es decir, persistirán en tal rechazo hasta que les llegue la muerte (Q). Este versículo tiene un tema semejante al de 63:10: Y gastad de aquello que os hemos proveído antes de que la muerte le sobrevenga a uno de vosotros y diga: «¡Señor mío! ¿Por qué no me concedes una prórroga por un plazo cercano, para que pueda dar limosna y ser de los rectos?». El deseo de quienes han muerto de regresar al mundo se menciona también vivamente en 32:12: ¡Señor nuestro! Hemos visto y hemos oído; haznos, pues, volver para que obremos con rectitud; véase también 2:167; 26:102; 35:37; 39:58.
Algunos comentaristas entienden que la súplica de regreso en este versículo se profiere cuando la persona aún está con vida; tras una exclamación a Dios (¡Señor mío!), hazme regresar se dirige a los ángeles que acuden a tomar el alma en el momento de la muerte (R, Ṭ). Otros entienden que esta petición se formula tras la muerte, después de contemplar el Fuego (R). Tras ellos hay una barrera se refiere a la verdad de que no regresarán a la vida de este mundo (Ṭ). Barrera traduce barzaj, una palabra que denota ya sea una barrera o un istmo entre dos cosas; véase el comentario a 3:169–71 y también el ensayo «Death, Dying, and the Afterlife in the Quran». Algunos comentaristas entienden que En verdad no son sino palabras que pronuncia significa: «Son palabras que no podía evitar pronunciar» (Ṭ).
Versículo 101
فَإِذَا نُفِخَ فِى ٱلصُّورِ فَلَآ أَنسَابَ بَيْنَهُمْ يَوْمَئِذٍۢ وَلَا يَتَسَآءَلُونَ ﴿١٠١﴾
faʾidhā nufikha fī ṣ-ṣūri falā ansāba baynahum yawmaʾidhin walā yatasāʾalūn
Y cuando se sople la trompeta, ese Día no habrá lazos de parentesco entre ellos ni se preguntarán unos por otros.
101La trompeta que señala el fin del mundo y el Juicio inminente se menciona también en 18:99; 20:102; 27:87; 36:51; 39:68; 50:20; 69:13; 74:8; 78:18; véase también 6:73c; 39:68c. La ruptura de los lazos mundanales se menciona asimismo en versículos como 22:2: El día en que la veáis, toda mujer que amamanta olvidará lo que amamanta; y 80:34: Ese Día en que el hombre huirá de su hermano.
Respecto a ni se preguntarán unos por otros (cf. 28:66), al-Rāzī plantea la cuestión de que algunos versículos dicen que la gente no se preguntará entre sí, mientras que otros versículos dicen que sí lo harán (p. ej., 7:44–50; 37:27–32, 50; 52:25). Responde a esta aparente incongruencia afirmando que el Día del Juicio es en sí mismo un período de tiempo prolongado (cincuenta mil años, según él) compuesto de múltiples estados, algunos de los cuales son tan abrumadores y aterradores que impiden a las personas preocuparse por nadie más, mientras que otros permiten a la gente prestar atención a algo más allá de su propia situación.
Versículo 102–103
فَمَن ثَقُلَتْ مَوَٰزِينُهُۥ فَأُو۟لَٰٓئِكَ هُمُ ٱلْمُفْلِحُونَ ﴿١٠٢﴾ وَمَنْ خَفَّتْ مَوَٰزِينُهُۥ فَأُو۟لَٰٓئِكَ ٱلَّذِينَ خَسِرُوٓا۟ أَنفُسَهُمْ فِى جَهَنَّمَ خَٰلِدُونَ ﴿١٠٣﴾
faman thaqulat mawāzīnuhū faʾulāʾika humu l-mufliḥūn · waman khaffat mawāzīnuhū faʾulāʾika lladhīna khasirū anfusahum fī ŷahannama khālidūn
Aquellos cuyas balanzas pesen mucho serán los que prosperen.
Y aquellos cuyas balanzas resulten livianas habrán perdido sus almas, morando en el Infierno eternamente.
102–3Para un examen de las balanzas de las acciones, véase 101:6–9c. Hayan perdido sus almas también podría traducirse por «se hayan perdido a sí mismos».
Versículo 104
تَلْفَحُ وُجُوهَهُمُ ٱلنَّارُ وَهُمْ فِيهَا كَٰلِحُونَ ﴿١٠٤﴾
talfaḥu wuŷūhahumu n-nāru wahum fīhā kāliḥūn
El Fuego abrasará sus rostros y en él quedarán desfigurados con muecas de dolor.
104Abrasará traduce un verbo que significa también «quemar o chamuscar». Otros versículos que contienen una descripción del Fuego o del castigo infligido a seres humanos y manifestado en sus rostros incluyen 8:50; 10:27; 14:50; 17:97; 18:29; 25:34; 27:90; 33:66; 54:48; 67:27. Según algunos comentaristas, la mueca de dolor/desfiguración se debe a la desfiguración de los labios por causa de las llamas (Q, Ṭ).
Versículo 105–106
أَلَمْ تَكُنْ ءَايَٰتِى تُتْلَىٰ عَلَيْكُمْ فَكُنتُم بِهَا تُكَذِّبُونَ ﴿١٠٥﴾ قَالُوا۟ رَبَّنَا غَلَبَتْ عَلَيْنَا شِقْوَتُنَا وَكُنَّا قَوْمًۭا ضَآلِّينَ ﴿١٠٦﴾
alam takun āyātī tutlā ʿalaykum fakuntum bihā tukadhdhibūn · qālū rabbanā ghalabat ʿalaynā shiqwatunā wakunnā qawman ḍāllīn
«¿Acaso no se os recitaban Mis signos y solíais desmentirlos?».
Dirán: «¡Señor nuestro! Nuestra desdicha nos abrumó y fuimos un pueblo extraviado.
105–6La locución verbal traducida por nos venció tiene el sentido de tomar posesión o dominio sobre algo (R, Z). Se entiende que la declaración de los incrédulos describe el papel de Dios al hacerlos desdichados, en el sentido de que Dios decretó en la Madre del Libro que fueran así (43:4; Ṭ). En este sentido, no se entiende como una súplica, sino como una constatación de un hecho (Q).
Versículo 107
رَبَّنَآ أَخْرِجْنَا مِنْهَا فَإِنْ عُدْنَا فَإِنَّا ظَٰلِمُونَ ﴿١٠٧﴾
rabbanā akhriŷnā minhā faʾin ʿudnā faʾinnā ẓālimūn
¡Señor nuestro! ¡Sácanos de él! Y si reincidimos, seremos ciertamente injustos».
107Los incrédulos pedirán ser sacados del Fuego (Ṭ). Pedirán regresar al mundo para tener la oportunidad de realizar buenas obras, afirmando que si fracasan por segunda vez, serán ciertamente malhechores (R); sobre el deseo de volver al mundo, véase 23:99–100c.
Versículo 108
قَالَ ٱخْسَـُٔوا۟ فِيهَا وَلَا تُكَلِّمُونِ ﴿١٠٨﴾
qāla khsaʾū fīhā walā tukallimūn
Dirá: «¡Permaneced en él envilecidos y no Me habléis!».
108Sobre el significado más profundo de que Dios no hable a los seres humanos, entendido a la vez como señal de desaprobación y como castigo en sí mismo, véase 2:174c.
Versículo 109
إِنَّهُۥ كَانَ فَرِيقٌۭ مِّنْ عِبَادِى يَقُولُونَ رَبَّنَآ ءَامَنَّا فَٱغْفِرْ لَنَا وَٱرْحَمْنَا وَأَنتَ خَيْرُ ٱلرَّٰحِمِينَ ﴿١٠٩﴾
innahū kāna farīqum min ʿibādī yaqūlūna rabbanā āmannā faghfir lanā warḥamnā waʾanta khayru r-rāḥimīn
Ciertamente hubo un grupo de Mis siervos que decían: ‘¡Señor nuestro! Creemos; perdónanos, pues, y ten compasión de nosotros, pues Tú eres el mejor de los misericordiosos’.
Versículo 110
فَٱتَّخَذْتُمُوهُمْ سِخْرِيًّا حَتَّىٰٓ أَنسَوْكُمْ ذِكْرِى وَكُنتُم مِّنْهُمْ تَضْحَكُونَ ﴿١١٠﴾
faittakhadhtumūhum sikhriyyan ḥattā ansawkum dhikrī wakuntum minhum taḍḥakūn
Mas los tomasteis a burla hasta el punto de que os hicieron olvidar Mi recuerdo, y solíais reíros de ellos.
110Sobre el concepto de olvidar el recuerdo de Dios, véase 9:67c; 45:34c. Sobre la práctica central del recuerdo (ḏikr) de Dios, véase 4:103c; 13:28c; 33:41c; 29:45c; y el ensayo «The Quran and Sufism». La burla ejercida por los incrédulos es un rasgo común atribuido a ellos (véase, p. ej., 2:14–15; 4:140; 5:57–58; 6:5; 31:6; 45:9, 35).
Versículo 111
إِنِّى جَزَيْتُهُمُ ٱلْيَوْمَ بِمَا صَبَرُوٓا۟ أَنَّهُمْ هُمُ ٱلْفَآئِزُونَ ﴿١١١﴾
innī ŷazaytuhumu l-yawma bimā ṣabarū annahum humu l-fāʾizūn
Hoy ciertamente los he recompensado por haber sido pacientes. En verdad, ellos son los triunfadores.
111Sobre el concepto de triunfo (fawz) y los triunfadores (fāʾiz), a menudo vinculado al logro de la felicidad en el Más Allá así como a la victoria sobre el mundo en sentido espiritual, véase 5:119c.
Versículo 112–114
قَٰلَ كَمْ لَبِثْتُمْ فِى ٱلْأَرْضِ عَدَدَ سِنِينَ ﴿١١٢﴾ قَالُوا۟ لَبِثْنَا يَوْمًا أَوْ بَعْضَ يَوْمٍۢ فَسْـَٔلِ ٱلْعَآدِّينَ ﴿١١٣﴾ قَٰلَ إِن لَّبِثْتُمْ إِلَّا قَلِيلًۭا ۖ لَّوْ أَنَّكُمْ كُنتُمْ تَعْلَمُونَ ﴿١١٤﴾
qāla kam labithtum fī l-arḍi ʿadada sinīn · qālū labithnā yawman aw baʿḍa yawmin fasʾali l-ʿāddīn · qāla il labithtum illā qalīlal law annakum kuntum taʿlamūn
Dirá: «¿Cuántos años permanecisteis en la tierra?».
Dirán: «Permanecimos un día o parte de un día. Pero pregunta a los que llevan la cuenta».
Dirá: «No permanecisteis sino un poco, si hubierais sabido».
Versículo 115
أَفَحَسِبْتُمْ أَنَّمَا خَلَقْنَٰكُمْ عَبَثًۭا وَأَنَّكُمْ إِلَيْنَا لَا تُرْجَعُونَ ﴿١١٥﴾
afaḥasibtum annamā khalaqnākum ʿabathan waʾannakum ilaynā lā turŷaʿūn
«¿Acaso supusisteis que os creamos por puro pasatiempo y que no seríais devueltos a Nosotros?».
115El Corán afirma a menudo que Dios creó el mundo con la verdad (p. ej., 29:44; 30:8; 39:5; 44:39), no por juego (p. ej., 21:16; 44:38) ni en vano (3:191). La pregunta sobre regresar a Dios (cf. 28:39) se plantea en el contexto de la frecuente afirmación coránica de que los seres humanos ciertamente regresarán a Dios (p. ej., 2:245; 6:36; 28:70) y de que, de hecho, todas las cosas retornan a Dios (p. ej., 2:210; 3:83; 8:44; 11:123).
Versículo 116
فَتَعَٰلَى ٱللَّهُ ٱلْمَلِكُ ٱلْحَقُّ ۖ لَآ إِلَٰهَ إِلَّا هُوَ رَبُّ ٱلْعَرْشِ ٱلْكَرِيمِ ﴿١١٦﴾
fataʿālā llāhu l-maliku l-ḥaqqu lā ilāha illā huwa rabbu l-ʿarshi l-karīm
¡Exaltado sea Dios, el Soberano Verdadero! No hay dios sino Él, Señor del noble Trono.
Versículo 117
وَمَن يَدْعُ مَعَ ٱللَّهِ إِلَٰهًا ءَاخَرَ لَا بُرْهَٰنَ لَهُۥ بِهِۦ فَإِنَّمَا حِسَابُهُۥ عِندَ رَبِّهِۦٓ ۚ إِنَّهُۥ لَا يُفْلِحُ ٱلْكَٰفِرُونَ ﴿١١٧﴾
waman yadʿu maʿa llāhi ilāhan ākhara lā burhāna lahū bihī faʾinnamā ḥisābuhū ʿinda rabbihī innahū lā yufliḥu l-kāfirūn
Y quienquiera que invoque a otro dios junto a Dios, sin prueba alguna de ello, su cómputo corresponde a su Señor. Ciertamente los incrédulos no prosperarán.
117Una prueba (burhān) es una «demostración» o «evidencia» (Ṭ) que es clara y cuyos fundamentos son firmes; el término se usa de manera semejante en 2:111; 21:24; 27:64; 28:75. El cómputo/rendición de cuentas (ḥisāb) se refiere al Juicio por parte de Dios. El hecho de que sea una responsabilidad Divina pedir cuentas a los seres humanos y no una responsabilidad humana se menciona también en 88:26: Luego, ciertamente, con Nosotros está su cómputo. Noé dice en 26:113: Su cómputo solo incumbe a mi Señor.
Versículo 118
وَقُل رَّبِّ ٱغْفِرْ وَٱرْحَمْ وَأَنتَ خَيْرُ ٱلرَّٰحِمِينَ ﴿١١٨﴾
waqul rabbi ghfir warḥam waʾanta khayru r-rāḥimīn
Di: «¡Señor mío! ¡Perdona y ten compasión, pues Tú eres el mejor de los misericordiosos!».
118Este versículo hace eco de la plegaria de los creyentes en el v. 109.
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Personajes
Figuras que nombra esta sura. Cada ficha reúne todos sus pasajes y un recorrido en orden de revelación.
En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Informe de Orientación: Análisis Exhaustivo de la Sura al-Muʾminūn (Los Creyentes)
Resumen Ejecutivo
La Sura al-Muʾminūn ("Los Creyentes"), correspondiente al periodo mecano, constituye una síntesis teológica, ética y escatológica centrada en la distinción entre aquellos que alcanzan la verdadera prosperidad espiritual (falāḥ) y quienes incurren en la perdición. El texto articula una estructura argumentativa sólida que vincula la naturaleza del Creador, los signos ontológicos y cosmológicos, la experiencia histórica de los profetas y el destino final de la humanidad en el Juicio Divino.
Los puntos clave tratados en la fuente incluyen:
- Definición del Creyente Prospero: Se establecen las virtudes éticas e interiores fundamentales para la salvación: la humildad devocional en la oración (khushūʿ), el alejamiento de la conversación superflua o prohibida (laghw), el cumplimiento del diezmo obligatorio (zakāh), la pureza sexual, la fidelidad a los fideicomisos y pactos, y la vigilancia constante en la oración.
- Demostración Ontológica y Cosmológica: Se expone una descripción detallada del desarrollo humano —desde el barro y la gota de fluido en la matriz hasta la fase de "otra creación"— junto con los signos de la provisión divina manifestados en los siete cielos, el ciclo del agua, la vegetación, la ganadería y la navegación.
- Patrón Histórico de la Oposición Profética: A través de las historias de Noé, comunidades posteriores no identificadas, Moisés, Aarón, Jesús y María, se evidencia una constante sociológica: la oposición sistemática de las élites o "notables" (malaʾ), quienes rechazan el mensaje divino apelando a la condición puramente humana del mensajero, el escepticismo ante la resurrección física ("polvo y huesos") y el apego a la opulencia terrenal.
- Unidad Revelada frente a la Fragmentación Sectaria: Se enfatiza que la comunidad de los mensajeros constituye una sola entidad (ummah wāḥidah), y que la división en facciones y escrituras contrapuestas es producto del extravío humano y la presunción materialista.
- Refutación Argumentativa del Politeísmo: Mediante una serie de preguntas socioconceptuales y una demostración lógica (vv. 84–91), la sura expone la incoherencia de reconocer a Dios como Creador y Soberano del universo mientras se le asocian divinidades secundarias, señalando que la pluralidad de dioses conduciría al caos y al conflicto cósmico.
- Realidad Escatológica e Irreversibilidad de la Muerte: Se advierte sobre el estado del barzakh (barrera insuperable tras la muerte), la disolución de los lazos de parentesco tras el toque de la trompeta, el pesaje de las acciones en las balanzas y la brevedad relativa de la vida terrenal, la cual parecerá durar tan solo "un día o parte de un día".
1. Caracterización Teórica y Ética de los Creyentes
La sura inicia proclamando la prosperidad (falāḥ) de los creyentes, un término vinculado lingüísticamente al éxito, el florecimiento y el cultivo. El texto y los comentarios analizan minuciosamente tanto las disposiciones internas como las prácticas externas que configuran este estado espiritual.
Virtudes Fundamentales de los Creyentes Prosperos
- Humildad en la Oración (Khushūʿ): Refiere a un estado interior de autoextinción, obediencia y temor reverencial frente a Dios, traducido externamente en la quietud corporal y la mirada fija hacia el lugar de prostración. La tradición enfatiza que el valor de la oración reside en la comprensión y presencia del devoto.
- Rechazo a la Conversación Inútil (Laghw): Implica abstenerse de discursos prohibidos, indeseables o innecesarios. Mantenerse al margen del laghw presagia la bienaventuranza del Paraíso.
- Purificación Financiera (Zakāh): La entrega de la limosna prescrita sobre la riqueza acumulada se establece como un pilar imprescindible para la salud moral de la comunidad.
- Cautela del Pudor y Castidad: Se exige resguardar las partes privadas de relaciones sexuales ilícitas, limitándolas estrictamente a las cónyuges o a lo que "sus diestras poseen". Quienes sobrepasan estos límites son calificados como transgresores.
- Cuidado de los Fideicomisos (Amānah) y Pactos (ʿAhd): Lealtad absoluta a los compromisos asumidos ante Dios y los seres humanos.
- Vigilancia de las Oraciones (Yuḥāfiẓūn): Consiste en la constancia, la concentración y la puntualidad en la ejecución de los cinco rezos canónicos diarios.
Cualidades Ético-Devocionales
┌──────────────────────────────────────┐
│ • Humildad devocional (Khushūʿ) │
│ • Alejamiento del discurso vano │
│ • Pago del alms (Zakāh) │
│ • Castidad y control de impulsos │
│ • Fidelidad a pactos y fideicomisos │
│ • Vigilancia temporal de la oración │
└──────────────────┬───────────────────┘
│
▼
┌──────────────────────────────────────┐
│ Herederos del Paraíso │
│ (Firdaws) │
└──────────────────────────────────────┘
El premio final para quienes reúnen estas cualidades es la herencia del Paraíso supremo (firdaws), término de origen antiguo persa que alude al jardín superior y central del cual brotan los ríos celestiales.
El Awe y la Prisa hacia las Buenas Obras (vv. 57–61)
Más adelante, la sura reitera que los verdaderos creyentes se caracterizan por una conmoción o temor reverencial (mushfiq) hacia su Señor. Esta condición no paraliza, sino que los impulsa a realizar actos de caridad e imposiciones religiosas con el corazón trémulo por la conciencia de que habrán de retornar a Dios. Como precisa la tradición, se trata de quienes oran, ayunan y dan caridad manteniendo el temor reverencial a Dios por la aceptación de sus obras.
2. Signos Creadores: La Manifestación Ontológica y Cosmológica
La Sura al-Muʾminūn ofrece una demostración de la Omnipotencia divina articulada en dos vertientes: la embriogénesis humana y la armonía del orden natural.
Etapas de la Creación Humana (vv. 12–14)
El origen ontológico del ser humano se desglosa en una progresión metódica que sirve como prueba de la capacidad divina para la posterior resurrección:
- Extracto de barro (Sulālah min ṭīn): Referencia al origen primero del ser humano (Adán) o al componente terrestre primordial.
- Gota de fluido (Nuṭfah): Depositada en un lugar seguro y protegido (karār makīn), representativo de la matriz femenina.
- Coágulo de sangre (ʿAlaqah): Transformación de la gota seminal.
- Masa de carne (Muḍghah): Desarrollo de la forma embrionaria a partir del coágulo.
- Estructura ósea y revestimiento de carne: Formación del esqueleto y su posterior cobertura muscular.
- Otra creación (Khalqan ākhar): Interpretado por los comentaristas como la insuflación del espíritu (rūḥ), el nacimiento o el desarrollo pleno de las facultades racionales y adultas.
Manifestaciones Cosmológicas y Beneficios Terrenales (vv. 17–22, 78–80)
- Las Siete Vías (Ṭuruq): Alusión a los siete cielos superpuestos, a las órbitas planetarias o, en una lectura alegórica e interior, a los velos del corazón que deben superarse mediante la disciplina espiritual.
- El Ciclo del Agua y la Vegetación: Dios envía lluvia desde el cielo "en debida medida" (bi-qadar), asentándola en la tierra pero manteniendo la facultad de hacerla desaparecer. Mediante ella se generan huertos de palmeras, viñedos y el olivo que emana del Monte Sinaí (Saynāʾ), el cual produce aceite y aderezo.
- Los Ganados (Anʿām) y las Naves: Se subraya la lección contenida en los animales de pastoreo, de cuyos vientres se extrae bebida (leche), además de servir de alimento y medio de transporte terrestre, en forma análoga a la navegación marítima.
- Facultades Cognitivas: Se recuerda que Dios dotó al ser humano del oído, la vista y el corazón (afʾidah), herramientas destinadas a la conciencia espiritual e intelectual, por las cuales la humanidad suele mostrar escasa gratitud.
3. Ciclo Histórico de los Profetas y Oposición de las Élites
El texto establece una constante en la historia sagrada: la transmisión de un mensaje monoteísta idéntico ("¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él") e inmediatamente la reacción adversa de las clases dirigentes o notables (malaʾ).
┌─────────────────────────────────────────────────────────────────┐
│ Patrón Histórico de la Revelación │
└────────────────────────────────┬────────────────────────────────┘
│
▼
┌─────────────────────────────────────────────────────────────────┐
│ Mensaje Prototípico: "¡Adorad a Dios! No tenéis otro dios." │
└────────────────────────────────┬────────────────────────────────┘
│
▼
┌─────────────────────────────────────────────────────────────────┐
│ Objeciones Sistemáticas de los Notables (Malaʾ): │
│ 1. "Es solo un humano como vosotros que busca primacía." │
│ 2. "¿Por qué Dios no envió ángeles?" │
│ 3. Rechazo a la resurrección corporal ("polvo y huesos"). │
│ 4. Acusaciones de locura (Jinnah) o fabricación de mentiras. │
└────────────────────────────────┬────────────────────────────────┘
│
▼
┌─────────────────────────────────────────────────────────────────┐
│ Juicio Divino: Destrucción de los incrédulos (El Clamor/Castigo) │
└─────────────────────────────────────────────────────────────────┘
Tabla Comparativa de Narrativas Proféticas
| Profeta / Mensajero | Destinatarios / Oponentes | Argumentos de Rechazo de los Notables | Intervención o Signo Divino |
|---|---|---|---|
| Noé (Nūḥ) | Su pueblo y sus notables (malaʾ) | "Es solo un mortal que desea encumbrarse sobre vosotros; si Dios hubiera querido, habría enviado ángeles." Lo tachan de estar poseído (bihi jinnah). | Construcción del Arca bajo la mirada divina. Efusión del horno (fār al-tanūr). Diluvio y salvación del Arca. |
| Generaciones Posteriores (p. ej. ʿĀd / Thamūd) | Notables beneficiados con lujo terrenal | "Come de lo que coméis y bebe de lo que bebéis; si obedecéis a un mortal, seréis perdedores. Es imposible que resucitemos tras ser polvo y huesos." | El Clamor (Ṣayḥah) los destruye con justicia, convirtiéndolos en despojos o broza (ghuthāʾ). |
| Moisés y Aarón | Faraón y sus notables | "Anheláis que creamos en dos mortales como nosotros, mientras su gente es esclava nuestra." Arrogancia sociopolítica. | Signos y autoridad manifiesta (sulṭān mubīn). Entrega de la Escritura (al-Kitāb) tras la destrucción del Faraón. |
| Jesús y María | La humanidad / Los Hijos de Israel | Impugnación de la autoridad profética humana. | Constituidos como un Signo Divino. Refugio en un lugar elevado, tranquilo y con agua corriente (rabwah). |
La Sociología del Rechazo
Las élites opuestas a los profetas comparten rasgos definidos por la sura:
- Apego al Lujo Terrenal (Mutrafūn): La opulencia y el disfrute material les nublan la percepción espiritual, llevándolos a malinterpretar sus riquezas como una prueba de favor divino en lugar de un examen o una prueba.
- Dogma del Materialismo Absoluto: Argumentan que solo existe la vida terrenal ("morimos y vivimos, y no seremos resucitados") y califican la promesa de la resurrección física de mera invención absurdamente lejana (hayhāt hayhāt).
- Paralelismo con el Profeta Mahoma: Las objeciones presentadas al Profeta en La Meca —acusándolo de ser un hombre común, de hablar tontamente por la noche (sāmiran tahjurūn) o de estar poseído— replican idénticamente los discursos del pueblo de Noé y del Faraón. La sura subraya que el Profeta es un miembro conocido y honorable de su propia comunidad (reconocido históricamente por su probidad, al-Amīn), por lo que su denegación carece de fundamento racional.
4. La Unidad de la Fe y la Refutación Teológica del Politeísmo
La Comunidad Única (Ummah Wāḥidah) frente al Sectarismo (vv. 51–54)
El mandato divino dirigido a los mensajeros exige el consumo de cosas puras y buenas (ṭayyibāt) y el ejercicio de obras rectas. Se afirma categóricamente que la comunidad de la fe es una sola entidad:
"Y en verdad esta comunidad vuestra es una sola comunidad, y Yo soy vuestro Señor, ¡así pues, tenedme reverencia!" (v. 52)
No obstante, la humanidad fragmentó esta unidad en diversas escrituras y doctrinas (zubur), jactándose cada facción de lo que posee. La sura describe a estos grupos caídos en la ignorancia y la confusión profunda (ghamrah), aconsejando dejarlos temporalmente en su extravío hasta que los alcance el castigo.
Argumento Lineal Contra el Politeísmo (vv. 84–91)
A diferencia de la estructura poética o dialéctica habitual del Corán, los versículos 84 al 89 articulan una argumentación lógica directa mediante preguntas y respuestas dirigidas a los idólatras:
- ¿A quién pertenece la tierra y cuanto hay en ella?
- Respuesta de los idólatras: "A Dios."
- Conclusión: "¿No vais, pues, a recapacitar?"
- ¿Quién es el Señor de los siete cielos y del Supremo Trono?
- Respuesta de los idólatras: "Dios" (o "De Dios").
- Conclusión: "¿No vais, pues, a ser reverentes?"
- ¿En cuya Mano está el dominio (malakūt) de todas las cosas, que protege y contra Quien nadie puede proteger?
- Respuesta de los idólatras: "Dios" (o "De Dios").
- Conclusión: "¿Cómo es que estáis fascinados/embrujados (tusḥarūn)?"
La deducción teológica resultante (v. 91) desmantela la lógica del politeísmo y la atribuida filiación divina (como la creencia mecana de que los ángeles eran hijas de Dios):
"Dios no ha tomado hijo alguno, ni hay divinidad alguna junto a Él; pues de lo contrario, cada dios se habría llevado lo que creó, y algunos se habrían alzado sobre otros. ¡Gloria a Dios por encima de lo que le atribuyen!"
Si existiesen múltiples divinidades con voluntades propias, el universo caería en el caos y la discordia ontológica, puesto que cada dios buscaría prevalecer sobre los demás.
5. Escatología, Juicio Final y la Ilusión del Tiempo
El tramo final de la Sura al-Muʾminūn aborda el proceso de la muerte, la vida intermedia, el Juicio Final y la irreversible separación entre los victoriosos y los condenados.
Cronología Escatológica
┌───────────────────────────────────────────────────────────┐
│ Momento de la Muerte │
│ • Súplica inútil del incrédulo para regresar a hacer bien.│
└─────────────────────────────┬─────────────────────────────┘
│
▼
┌───────────────────────────────────────────────────────────┐
│ El Barzakh │
│ • Barrera infranqueable entre el mundo físico y el Juicio. │
└─────────────────────────────┬─────────────────────────────┘
│
▼
┌───────────────────────────────────────────────────────────┐
│ El Toque de la Trompeta (Ṣūr) │
│ • Anulación de vínculos consanguíneos y preguntas mutuas. │
└─────────────────────────────┬─────────────────────────────┘
│
▼
┌─────────────────────────────┴─────────────────────────────┐
│ El Pesaje (Mawāzīn) │
├──────────────────────────────┬────────────────────────────┤
│ Balanzas Pesadas: │ Balanzas Ligeras: │
│ • Prosperidad e ingreso │ • Perdición del alma. │
│ en el Paraíso. │ • Infierno, rostros │
│ │ abrasados y muecas. │
└──────────────────────────────┴────────────────────────────┘
El Estado del Barzakh y el Deseo Extemporáneo (vv. 99–100)
Al enfrentar la muerte, el incrédulo suplica volver a la vida terrenal: "¡Señor mío! Hazme regresar, para que pueda obrar rectamente en lo que dejé atrás". La respuesta divina es rotundamente negativa (kallā); se trata de meras palabras vacías. Detrás de los fallecidos se establece un barzakh (barrera u istmo) hasta el Día de la Resurrección, impidiendo categóricamente el retorno al mundo material.
El Día del Juicio y el Pesaje de las Acciones (vv. 101–108)
- Toque de la Trompeta: En este día se anulan los lazos de parentesco y consanguinidad; la conmoción es tal que las personas pierden el interés mutuo.
- Las Balanzas (Mawāzīn):
- Aquellos cuyas balanzas de buenas obras sean pesadas alcanzarán el éxito absoluto.
- Aquellos cuyas balanzas sean ligeras habrán perdido sus propias almas y morarán en el Infierno (Jahannam).
- Castigo y Rechazo: El Fuego abrasará los rostros de los condenados, dejándolos en un estado de deformidad o mueca convulsiva. Ante su confesión de que su desdicha los abrumó y su petición de una segunda oportunidad, la respuesta del Creador corta todo diálogo: "Permaneced en él despreciados, y no Me habléis".
La Brevedad de la Vida Terrenal y el Propósito de la Creación (vv. 111–118)
Al interrogárseles en el Más Allá sobre el tiempo que permanecieron en la tierra, los pecadores responderán: "Permanecimos un día o parte de un día". La experiencia de la eternidad revelará la brevedad y el carácter efímero de la existencia terrenal.
La Sura concluye reafirmando que la creación no fue un acto frívolo o en vano (ʿabath):
"¿Acaso supusisteis que os creamos irreflexivamente y que no habríais de retornar a Nosotros? ¡Exaltado sea Dios, el Soberano Real! No hay más dios que Él, Señor del Trono Noble." (vv. 115–116)
El texto finaliza invocando la misericordia y el perdón divinos, reconociendo a Dios como el mejor de los misericordiosos, en simetría con las súplicas de los creyentes elogiados a lo largo de la sura.
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
-
-
- Humildad en la oración
- Abstenerse de conversaciones ociosas
- Pago del zakāh (alms)
- Guardar los órganos genitales, salvo con cónyuges
- Cumplimiento de fideicomisos y pactos
- Herederos del Paraíso (Firdaws)
-
- Origen en arcilla (draught of clay)
- Gota en morada segura (matriz)
- Fases: coágulo, grumo, huesos y revestimiento
- Insuflación del espíritu: otra creación
- Muerte y resurrección en el Día del Juicio
-
- Siete caminos o cielos superpuestos
- Agua de los cielos en medida
- Jardines de dátiles y uvas
- Árbol productor de aceite en el monte Sinaí
- Beneficios del ganado y la navegación
- Órganos de conocimiento: oído, vista y corazones
-
-
- Rechazo de los notables incrédulos
- Construcción del Arca por revelación
- El diluvio y ahogamiento de los malhechores
-
- Comunidades convertidas en historias
- Moisés y Aarón ante el Faraón
- Jesús y su madre como signo en lugar alto
-
-
- Acusación al Profeta de estar poseído
- Negación de la resurrección de huesos y polvo
- Lujo mundanal como prueba, no como favor
- Charlas nocturnas y arrogancia ante el Corán
- Petición de retorno al morir: barrera (barzakh)
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- Preguntas sobre la propiedad de la tierra y los cielos
- Imposibilidad lógica de múltiples dioses
- Inexistencia de hijos o socios para Dios
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- Soplo de la trompeta y ruptura de parentescos
- Balanzas pesadas: prosperidad y Paraíso
- Balanzas ligeras: pérdida y rostros quemados en el Fuego
- Percepción del tiempo terrenal como un día o parte
- Premio a la paciencia de los creyentes
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Contexto histórico y teológico | Personajes mencionados (Inferred) | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|
| vv. 1-11 | Las cualidades y la recompensa de los creyentes | Describe las virtudes de los creyentes (humildad en la oración, evitar la charla vana, dar limosna, castidad, cumplir pactos y custodiar la oración) y promete que ellos heredarán el Paraíso (Firdaws). | La palabra 'Firdaws' comparte etimología con el término persa para jardín. El comentario resalta que la humildad ('khāshiʿ') en la oración es una disciplina espiritual clave ligada a la práctica de virtudes en la vida cotidiana. | Adam | [1] |
| vv. 12-16 | Origen del ser humano y la resurrección | Detalla las etapas de la creación humana a partir del barro y el desarrollo embrionario en el útero, recordando que tras la muerte todos serán resucitados en el Día de la Resurrección. | El versículo 12 puede referirse a Adán o a la humanidad en general. Las etapas embrionarias descritas ('sangre coagulada', 'trozo de carne') enfatizan el poder creador de Dios y sirven de prueba teológica para la resurrección corporal final. | Adam | [1] |
| vv. 17-22 | Signos del poder y bendiciones de Dios en la naturaleza | Enumera las bendiciones divinas como la creación de los siete cielos, la lluvia a medida, los huertos de palmeras y vides, el olivo del monte Sinaí y los beneficios del ganado y las naves. | Los siete caminos representan los siete cielos o esferas celestes. Teológicamente, estos fenómenos naturales se interpretan como alegorías espirituales donde la tierra simboliza el corazón receptivo y el agua la luz del conocimiento divino. | Moses | [1] |
| vv. 23-30 | La historia de Noé y el Arca | Noé exhorta a su pueblo al monoteísmo, pero los dignatarios lo rechazan acusándolo de ser un humano común o un loco. Dios le ordena construir el Arca para salvarse del diluvio. | Representa la constante oposición de las élites prósperas ('notables') a los mensajeros. 'El horno que emana' simboliza el inicio del juicio. Salvarse en el Arca constituye una señal del sometimiento a la prueba divina. | Noah | [1] |
| vv. 31-44 | Generaciones posteriores y la negación de la resurrección | Generaciones sucesivas reciben mensajeros a quienes rechazan alegando que son mortales comunes que comen y beben, y califican la resurrección de 'imposible'. Finalmente son destruidos por el Clamor. | Los comentaristas relacionan estas generaciones con pueblos como los 'Ād o los Thamūd. Se enfatiza el concepto del 'término fijo' (ajal) inalterable para cada comunidad impía. | Gabriel, Noah, Hud, Salih | [1] |
| vv. 45-50 | Las misiones de Moisés, Aarón y Jesús con María | Moisés y Aarón son enviados a Faraón con signos milagrosos y la Torá. Jesús y su madre son constituidos como un signo divino y protegidos en un lugar elevado con manantiales. | La 'autoridad manifiesta' alude a los milagros de Moisés antes de recibir la Torá tras la destrucción del Faraón. El 'lugar elevado' de Jesús y María se asocia con su periodo de exilio. | Moses, Aaron, Pharaoh, Jesus, Mary, Joseph | [1] |
| vv. 51-56 | La unidad de los mensajeros y la división sectaria | Se insta a los mensajeros a comer cosas buenas y obrar con rectitud. Afirma que la comunidad creyente es una sola, pero las personas se dividieron en sectas. Advierte que la riqueza terrenal no implica beneplácito divino. | El término 'ummah' se refiere a la comunidad fundamentada en la fe monoteísta compartida. Las posesiones y bienes concedidos a los desobedientes son una prueba que profundiza su extravío. | Muhammad | [1] |
| vv. 57-62 | Las características de los piadosos y la justicia divina | Alaba a quienes temen a su Señor, creen en Sus signos, no le asocian socios y dan caridad con temor reverente. Dios asegura que no exige a ninguna alma más allá de su capacidad. | Según un Hadiz de 'Ā'ishah, el temor en el corazón de los virtuosos no surge por haber cometido pecados, sino por el celo reverencial al realizar sus actos de devoción. El Libro de los actos registrará todo con absoluta verdad. | Aisha, Abu Bakr | [1] |
| vv. 63-77 | Rechazo del Profeta Muhammad y argumentos contra los idólatras | Censura la arrogancia y burlas nocturnas de los idólatras contra el Corán y el Profeta. Les recuerda la honestidad conocida de Muhammad y muestra cómo la verdad no puede someterse a caprichos humanos. | Alude a la vida del Profeta Muhammad (sīrah), reconocido antes de la revelación como al-Amīn (el Confiable). Los sufrimientos o castigos temporales (como el boicot económico de Thumāmah) buscan humillarlos hacia la verdad. | Muhammad, Thumamah ibn Uthal | [1] |
| vv. 78-89 | Pruebas lógicas de la soberanía y unicidad de Dios | Argumenta mediante preguntas a los idólatras: si aceptan que la Tierra, los siete cielos y el Gran Trono pertenecen a Dios, deben reconocer lógicamente Su poder para resucitar y Su Soberanía única. | Presenta una argumentación lineal poco común en el Corán para refutar el politeísmo. Demuestra la paradoja de los idólatras árabes que admitían a Dios como Creador supremo pero le asociaban divinidades menores. | Satan | [1] |
| vv. 90-98 | Refutación del politeísmo y súplicas de protección | Niega rotundamente que Dios tenga hijos o divinidades asociadas. Se le enseña al Profeta a repeler el mal con el bien y buscar refugio en Dios contra las incitaciones demoníacas. | Refuta la creencia pagana de que los ángeles eran hijas de Dios. Teológicamente, la existencia de múltiples dioses conduciría al caos y a la victoria de unos sobre otros. Prescribe el uso de palabras hermosas frente a los agravios. | Muhammad, Satans / Devils | [1] |
| vv. 99-108 | La agonía de la muerte y la escena del Juicio Final | Describe el lamento de los incrédulos al morir pidiendo regresar a la vida, lo cual es impedido por una barrera (Barzakh). Muestra el toque de la trompeta, el pesaje de las acciones y la condenación en el Infierno. | El 'Barzakh' es el estado/barrera entre la muerte física y la resurrección. En el Juicio, las alianzas de parentesco carecerán de valor y el peso de la balanza moral determinará la salvación o la pérdida del alma. | Angels | [1] |
| vv. 109-118 | Triunfo de los pacientes y la brevedad de la vida terrenal | Dios recompensa a quienes sufrieron burlas con paciencia. Ante la pregunta divina, los condenados admiten que su vida terrenal pareció durar 'un día o parte de un día'. Concluye reafirmando la Soberanía de Dios y pidiendo Su perdón. | Resalta la trascendencia del 'dhikr' (rememoración de Dios) y advierte contra la burla a los creyentes. Reafirma que la creación no fue un acto vano o frívolo, sino un plan con un propósito y una rendición de cuentas final. | Not in source | [1] |