al-Dhāriyāt
Los Vientos DispersoresAntes del textoIntroducción
Introducción
Al-Dhāriyāt es una sūrah mequí, muy probablemente del período mequí tardío. La sūrah toma su nombre de la mención de los vientos que dispersan en el primer versículo. Puede considerarse como una continuación de la sūrah anterior en cuanto a que los vv. 5–6 garantizan el advenimiento del Día del Juicio, que seguirá a la Resurrección y a la Congregación mencionadas al final de la sūrah precedente (Āl).
Tras atestiguar el Juicio en los versículos iniciales (vv. 1–6), la sūrah analiza las falacias intelectuales que subyacen en el núcleo de la incredulidad (vv. 7–14) y contrasta el destino final de quienes conjeturan con el destino final de los temerosos [de Dios] (vv. 15–19). Luego apela a los signos en la creación y en el alma humana como testimonio del Día del Juicio (vv. 20–23). A esto siguen referencias a las historias de Abraham, Lot y Moisés (vv. 24–40), dando paso a una exposición sobre las tribus árabes preislámicas de ʿĀd y Zamūd (vv. 41–45), y concluyendo con una mención de Noé (v. 46), quien precedió a todas las tribus y pueblos citados. El siguiente pasaje (vv. 47–55) comienza con otra alusión a las pruebas de la Omnipotencia Divina manifiestas en el orden natural (vv. 47–49) y brinda consejo al Profeta Muhammad. La sūrah concluye con una consideración sobre la relación entre lo Divino y lo humano (vv. 56–58) y una advertencia final a los incrédulos (vv. 59–60).
Sura 51al-Dhāriyāt60 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
وَٱلذَّٰرِيَٰتِ ذَرْوًۭا ﴿١﴾
waadh-dhāriyāti dharwā
Por los vientos dispersores cuando dispersan,
1Una referencia a los vientos que esparcen el polvo (Bḍ, JJ, Ṭ) o una alusión a los ciclos mediante los cuales las mujeres engendran generaciones sucesivas (Bḍ).
Versículo 2
فَٱلْحَٰمِلَٰتِ وِقْرًۭا ﴿٢﴾
faal-ḥāmilāti wiqrā
y por los que llevan una carga,
2Una referencia a las nubes que transportan humedad (Bḍ, JJ, Q, Ṭ) o a las mujeres que están encintas (Bḍ, Q).
Versículo 3
فَٱلْجَٰرِيَٰتِ يُسْرًۭا ﴿٣﴾
faal-ŷāriyāti yusrā
por los que navegan con facilidad,
3Las naves que surcan la superficie del océano (Bḍ, JJ, Q, Ṭ) o los planetas que recorren sus mansiones (Bḍ).
Versículo 4
فَٱلْمُقَسِّمَٰتِ أَمْرًا ﴿٤﴾
faal-muqassimāti amrā
y por los que distribuyen el Mandato:
4Los ángeles que distribuyen todo lo que Dios ha ordenado para la creación (Bḍ, JJ, Ṭ) o los vientos que distribuyen las lluvias al dispersar las nubes (Bḍ).
Versículo 5
إِنَّمَا تُوعَدُونَ لَصَادِقٌۭ ﴿٥﴾
innamā tūʿadūna laṣādiq
en verdad lo que se os promete es verídico,
5La promesa de la Resurrección y de cuanto le sigue ciertamente se cumplirá (JJ), indicando que el ajuste final de cuentas, la retribución y el castigo son ineludibles (Ṭ). Los vv. 5–6 constituyen la respuesta a los juramentos formulados en los vv. 1–4, lo cual puede entenderse en el sentido de que las sutiles vías mediante las cuales se sostiene la vida en este mundo —a través de los vientos, la lluvia y otros medios— dan testimonio de la existencia de un Creador tras ellos hacia Quien todos retornan, como en 2:164: Y en el agua que Dios hace descender del cielo, dando con ella vida a la tierra después de su muerte, diseminando en ella toda clase de criaturas; y en el cambio de los vientos y en las nubes sometidas entre el cielo y la tierra, hay ciertamente signos para gentes que comprenden (véase también 7:57; 30:48).
Versículo 6
وَإِنَّ ٱلدِّينَ لَوَٰقِعٌۭ ﴿٦﴾
waʾinna d-dīna lawāqiʿ
y ciertamente el juicio ha de cumplirse.
Versículo 7
وَٱلسَّمَآءِ ذَاتِ ٱلْحُبُكِ ﴿٧﴾
waas-samāʾi dhāti l-ḥubuk
Por el cielo surcado de caminos:
7Caminos traduce ḥubuk, que designa las ondas que traza el viento sobre la arena o el agua (Ṭ) o las estrías en las montañas. En este contexto, ḥubuk se refiere a las sutiles trayectorias a través de las cuales se mueven los cuerpos celestes. Cielo también podría entenderse como bóveda celeste, en cuyo caso ḥubuk aludiría a las franjas de nubes. Como todos estos diversos significados de ḥubuk denotan sutiles maravillas del mundo natural, este versículo se entiende en relación con el verbo ḥabaka, que significa «hacer bien y con firmeza», como una alusión a la belleza y sólida armonía del orden creado (Ṭ).
Versículo 8
إِنَّكُمْ لَفِى قَوْلٍۢ مُّخْتَلِفٍۢ ﴿٨﴾
innakum lafī qawlim mukhtalif
ciertamente sostenéis palabras contradictorias.
8Palabras contradictorias alude a las opiniones discordantes entre la gente respecto al Corán, pues algunos creen en él y otros lo niegan (Bḍ, JJ, Ṭ); o a las opiniones divergentes que los incrédulos tienen respecto al Profeta, sosteniendo unos que es poeta, otros que es hechicero y otros que es un poseso (Bḍ, JJ); o a las opiniones de los incrédulos concernientes a la Resurrección y al Juicio (Bḍ).
Versículo 9
يُؤْفَكُ عَنْهُ مَنْ أُفِكَ ﴿٩﴾
yuʾfaku ʿanhu man ufik
Quien es apartado, de él será apartado.
9Apartado significa aquí apartado del Corán (Ṭ), o del Profeta y del Corán (JJ), o de la verdad. Apartado traduce yuʾfaku/ufika, que también significa «mentir» o «pervertir». El versículo se entiende por lo tanto en el sentido de que aquellos cuyos intelectos y almas ya se han desviado o pervertido continuarán descarriándose (IK). Muŷāhid lo interpreta por ende en el sentido de que quienquiera que sea débil de entendimiento y juicio será en consecuencia apartado de la religión (IK). Algunos leen también ha sido apartado (ufika) como verbo activo en lugar de pasivo y lo interpretan en el sentido de «mentir», indicando así: «Quienquiera que mienta será apartado de él» (Bḍ, R).
Versículo 10
قُتِلَ ٱلْخَرَّٰصُونَ ﴿١٠﴾
qutila l-kharrāṣūn
¡Malditos sean los que conjeturan!
10Malditos sean (qutila) también podría significar «perecen». La mayoría interpreta este versículo como una referencia a aquellos que afirman que los seres humanos no serán resucitados y que no pueden alcanzar la certeza (IK, Ṭ). Los que conjeturan traduce jarrāṣūn, que designa a quienes suponen y opinan sin esforzarse por averiguar y confirmar. Designa asimismo a quienes hablan como si hubieran verificado y por tanto mienten, o a quienes levantan falsas acusaciones (yatajarraṣu) contra el Profeta (Ṭ).
Versículo 11
ٱلَّذِينَ هُمْ فِى غَمْرَةٍۢ سَاهُونَ ﴿١١﴾
alladhīna hum fī ghamratin sāhūn
Aquellos que yerran sumidos en el estupor,
11Los conjeturadores deambulan sumidos en una ignorancia embrutecedora (JJ), desatentos a lo que habrá de sobrevenirles y a lo que Dios les ha ordenado cumplir (Ṭ).
Versículo 12
يَسْـَٔلُونَ أَيَّانَ يَوْمُ ٱلدِّينِ ﴿١٢﴾
yasʾalūna ayyāna yawmu d-dīn
preguntando: «¿Cuándo será el Día del Juicio?».
Versículo 13
يَوْمَ هُمْ عَلَى ٱلنَّارِ يُفْتَنُونَ ﴿١٣﴾
yawma hum ʿalā n-nāri yuftanūn
Un día en que serán probados en el Fuego:
13Probados en el Fuego significa castigados y quemados en el Fuego (IK, Ṭ). Probados traduce yuftanūn, que se relaciona con el procedimiento mediante el cual el oro es probado y purificado en el fuego (IK, Ṭ).
Versículo 14
ذُوقُوا۟ فِتْنَتَكُمْ هَٰذَا ٱلَّذِى كُنتُم بِهِۦ تَسْتَعْجِلُونَ ﴿١٤﴾
dhūqū fitnatakum hādhā lladhī kuntum bihī tastaʿŷilūn
«¡Gustad vuestra prueba! ¡Esto es lo que pretendíais apresurar!».
14¡Gustad vuestra prueba!; esto es: gustad el castigo por haber sido incrédulos (3:106; 6:30; 8:35; 46:34) o gustad el castigo del fuego abrasador (3:181; 8:50; 22:22). Los incrédulos parecen desear apresurar el Castigo de Dios cuando preguntan con sarcasmo: ¿Cuándo se cumplirá esta promesa, si sois veraces? (10:48; 21:38; 27:71; 34:29; 36:48; 67:25), y señalan la incapacidad del Profeta para suscitar el Juicio del que les advierte como supuesta prueba de su insensatez. Por ello se manda al Profeta decir: Aquello que pretendéis apresurar no está en mi poder. El juicio solo pertenece a Dios; Él relata la Verdad, y Él es el mejor de los que deciden (6:57; véase también 8:32; 22:47). Esta actitud de los incrédulos se contrasta en otros pasajes con la de los creyentes, como en 42:18: Quienes no creen en ella pretenden apresurarla, mientras que los que creen sienten temor de ella y saben que es la verdad.
Versículo 15
إِنَّ ٱلْمُتَّقِينَ فِى جَنَّٰتٍۢ وَعُيُونٍ ﴿١٥﴾
inna l-muttaqīna fī ŷannātin waʿuyūn
En verdad los temerosos [de Dios] estarán entre jardines y manantiales,
Versículo 16
ءَاخِذِينَ مَآ ءَاتَىٰهُمْ رَبُّهُمْ ۚ إِنَّهُمْ كَانُوا۟ قَبْلَ ذَٰلِكَ مُحْسِنِينَ ﴿١٦﴾
ākhidhīna mā ātāhum rabbuhum innahum kānū qabla dhālika muḥsinīn
recibiendo lo que su Señor les conceda. En verdad eran bienhechores con anterioridad.
16Los temerosos estarán recibiendo todos los deleites del Jardín en el Más Allá porque habían sido bienhechores en la vida de este mundo.
Versículo 17
كَانُوا۟ قَلِيلًۭا مِّنَ ٱلَّيْلِ مَا يَهْجَعُونَ ﴿١٧﴾
kānū qalīlam mina llayli mā yahŷaʿūn
Poco de la noche dormían,
17Poco de la noche dormían da a entender: «Gran parte de la noche oraban» (Ṭ). Muchos interpretan este versículo en el sentido de que dormían poco y oraban durante el tiempo transcurrido entre la oración del ocaso (magrib) y la de la noche (ʿishāʾ), o durante otra parte de la noche (Ṭ).
Versículo 18
وَبِٱلْأَسْحَارِ هُمْ يَسْتَغْفِرُونَ ﴿١٨﴾
wabial-asḥāri hum yastaghfirūn
y al filo del alba pedían perdón.
18Al filo del alba traduce asḥār (véase también 3:17), que designa la última parte de la noche antes del crepúsculo matutino. En cuanto a pedir perdón a esa hora, un célebre ḥadīth declara: «Cada noche, en el último tercio de la noche, nuestro Señor desciende al cielo de esta tierra y dice: “¿Quién Me invoca para que Yo le responda? ¿Quién Me pide para que Yo le dé? ¿Quién busca Mi Perdón para que Yo lo perdone?”» (IK). El Profeta era conocido por dormir poco. Habitualmente se levantaba para realizar oraciones supererogatorias antes del alba y alentaba vivamente a otros a hacerlo. Respecto a la práctica de la vigilia nocturna (tahaŷŷud), véase 17:79c; 73:1–2c.
Versículo 19
وَفِىٓ أَمْوَٰلِهِمْ حَقٌّۭ لِّلسَّآئِلِ وَٱلْمَحْرُومِ ﴿١٩﴾
wafī amwālihim ḥaqqul lis-sāʾili wal-maḥrūm
Y en sus riquezas había un derecho reconocido para el mendigo y el desposeído.
19Cf. 70:24–25. Derecho reconocido se interpreta como una alusión a la limosna preceptiva (zakāh) más que a la caridad voluntaria (ṣadaqah; Q, Ṭ), aunque puede abarcar ambas. Para una enumeración de quienes tienen un derecho a participar de las riquezas de uno, véase 2:177. El mendigo designa a quienes piden caridad de palabra, mientras que el desposeído designa a quien padece necesidad pero no mendiga (JJ, Ṭ). El desposeído puede concebirse como una referencia a seres humanos o a todas las criaturas vivas incapaces de verbalizar sus necesidades (R). En uno y otro caso, se presupone el deber de quienes poseen riqueza de estar atentos a las necesidades del prójimo, aun cuando este se muestre reservado o incapaz de ponerlas de manifiesto.
Versículo 20–21
وَفِى ٱلْأَرْضِ ءَايَٰتٌۭ لِّلْمُوقِنِينَ ﴿٢٠﴾ وَفِىٓ أَنفُسِكُمْ ۚ أَفَلَا تُبْصِرُونَ ﴿٢١﴾
wafī l-arḍi āyātul lil-mūqinīn · wafī anfusikum afalā tubṣirūn
Y en la tierra hay signos para quienes poseen certeza,
y en vuestras propias almas: ¿acaso no contempláis?
20–21Estos versículos enlazan con los primeros compases de la sūrah, que apelan a ciertas sutilezas de la naturaleza como testimonio de la Sabiduría y Omnipotencia de Dios. El principio de que el orden creado presenta signos para quienes tienen ojos para ver es recurrente en el Corán; véase el comentario a 41:53 y 45:3–4. Para la correlación entre los signos en el mundo exterior y aquellos en el interior del alma humana, véase 41:53c. En relación con el v. 21, se relata que el célebre comentarista y transmisor de ḥadīth Qatādah dijo: «Quien reflexiona sobre su propia creación reconoce que solo fue creado para la adoración y que sus articulaciones solo fueron hechas flexibles para la adoración» (IK). Almas también podría verterse por «vosotros mismos», en cuyo caso se toma como indicación de la diversidad en las lenguas humanas, fisonomías, tonalidades y naturalezas (Āl), o de la condición terrenal del cuerpo físico, visto el modo en que la comida y la bebida son expulsadas del organismo (Āl). «En vosotros mismos» podría referirse así a los desechos que alberga el cuerpo (Gazzālī, Iḥyāʾ: K. dhamm al-kibr wa-l-ʿuŷb).
Versículo 22
وَفِى ٱلسَّمَآءِ رِزْقُكُمْ وَمَا تُوعَدُونَ ﴿٢٢﴾
wafī s-samāʾi rizqukum wamā tūʿadūn
Y en el cielo está vuestro sustento y lo que se os promete.
22Tal como se traduce, vuestro sustento se refiere a todas las cosas que Dios ha predestinado para cada persona (R) y que son descendidas por los ángeles (Qu). También podría verterse por «en el firmamento está vuestro sustento», aludiendo primordialmente a las precipitaciones (R, Ṭ), pero asimismo a la luz y al viento. Lo que se os promete se entiende como alusión a todo cuanto Dios ha asignado a cada ser humano (Ṭ), denotando el modo en que Dios determina todas las cosas (JJ).
Versículo 23
فَوَرَبِّ ٱلسَّمَآءِ وَٱلْأَرْضِ إِنَّهُۥ لَحَقٌّۭ مِّثْلَ مَآ أَنَّكُمْ تَنطِقُونَ ﴿٢٣﴾
fawarabbi s-samāʾi wal-arḍi innahū laḥaqqum mithla mā annakum tanṭiqūn
¡Por el Señor del cielo y de la tierra, ciertamente es verdad, tal como [es verdad] que poseéis la palabra!
Versículo 24–36
هَلْ أَتَىٰكَ حَدِيثُ ضَيْفِ إِبْرَٰهِيمَ ٱلْمُكْرَمِينَ ﴿٢٤﴾ إِذْ دَخَلُوا۟ عَلَيْهِ فَقَالُوا۟ سَلَٰمًۭا ۖ قَالَ سَلَٰمٌۭ قَوْمٌۭ مُّنكَرُونَ ﴿٢٥﴾ فَرَاغَ إِلَىٰٓ أَهْلِهِۦ فَجَآءَ بِعِجْلٍۢ سَمِينٍۢ ﴿٢٦﴾ فَقَرَّبَهُۥٓ إِلَيْهِمْ قَالَ أَلَا تَأْكُلُونَ ﴿٢٧﴾ فَأَوْجَسَ مِنْهُمْ خِيفَةًۭ ۖ قَالُوا۟ لَا تَخَفْ ۖ وَبَشَّرُوهُ بِغُلَٰمٍ عَلِيمٍۢ ﴿٢٨﴾ فَأَقْبَلَتِ ٱمْرَأَتُهُۥ فِى صَرَّةٍۢ فَصَكَّتْ وَجْهَهَا وَقَالَتْ عَجُوزٌ عَقِيمٌۭ ﴿٢٩﴾ قَالُوا۟ كَذَٰلِكِ قَالَ رَبُّكِ ۖ إِنَّهُۥ هُوَ ٱلْحَكِيمُ ٱلْعَلِيمُ ﴿٣٠﴾ ۞ قَالَ فَمَا خَطْبُكُمْ أَيُّهَا ٱلْمُرْسَلُونَ ﴿٣١﴾ قَالُوٓا۟ إِنَّآ أُرْسِلْنَآ إِلَىٰ قَوْمٍۢ مُّجْرِمِينَ ﴿٣٢﴾ لِنُرْسِلَ عَلَيْهِمْ حِجَارَةًۭ مِّن طِينٍۢ ﴿٣٣﴾ مُّسَوَّمَةً عِندَ رَبِّكَ لِلْمُسْرِفِينَ ﴿٣٤﴾ فَأَخْرَجْنَا مَن كَانَ فِيهَا مِنَ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿٣٥﴾ فَمَا وَجَدْنَا فِيهَا غَيْرَ بَيْتٍۢ مِّنَ ٱلْمُسْلِمِينَ ﴿٣٦﴾
hal atāka ḥadīthu ḍayfi ibrāhīma l-mukramīn · idh dakhalū ʿalayhi faqālū salāman qāla salāmun qawmum munkarūn · farāgha ilā ahlihī faŷāʾa biʿiŷlin samīn · faqarrabahū ilayhim qāla alā taʾkulūn · faʾawŷasa minhum khīfatan qālū lā takhaf wabashsharūhu bighulāmin ʿalīm · faʾaqbalati mraʾatuhū fī ṣarratin faṣakkat waŷhahā waqālat ʿaŷūzun ʿaqīm · qālū kadhāliki qāla rabbuki innahū huwa l-ḥakīmu l-ʿalīm · qāla famā khaṭbukum ayyuhā l-mursalūn · qālū innā ursilnā ilā qawmim muŷrimīn · linursila ʿalayhim ḥiŷāratam min ṭīn · musawwamatan ʿinda rabbika lil-musrifīn · faʾakhraŷnā man kāna fīhā mina l-muʾminīn · famā waŷadnā fīhā ghayra baytim mina l-muslimīn
¿Te ha llegado el relato de los huéspedes honrados de Abraham?
24–36El relato de Abraham ofrecido aquí guarda gran similitud con el de 11:69–76 y 15:51–60; para mayores pormenores, véase el comentario a esos pasajes. Para otros aspectos de la historia de Abraham en el Corán, véase 14:35–41; 37:83–109. Para el relato bíblico, véase Génesis 18.
Versículo 24–25
هَلْ أَتَىٰكَ حَدِيثُ ضَيْفِ إِبْرَٰهِيمَ ٱلْمُكْرَمِينَ ﴿٢٤﴾ إِذْ دَخَلُوا۟ عَلَيْهِ فَقَالُوا۟ سَلَٰمًۭا ۖ قَالَ سَلَٰمٌۭ قَوْمٌۭ مُّنكَرُونَ ﴿٢٥﴾
hal atāka ḥadīthu ḍayfi ibrāhīma l-mukramīn · idh dakhalū ʿalayhi faqālū salāman qāla salāmun qawmum munkarūn
Cuando entraron ante él y dijeron: «¡Paz!», él respondió: «¡Paz! —gentes desconocidas—».
24–25El v. 24 también podría verterse como afirmación rotunda: «Ciertamente te ha llegado el relato de los huéspedes honrados de Abraham» (Q). Huéspedes honrados designa a un grupo de tres, diez o doce ángeles, uno de los cuales era Gabriel (JJ); véase también 11:69. El saludo de los ángeles a Abraham figura en acusativo, indicando: «Os deseamos paz», mientras que la réplica de Abraham está en nominativo, denotando: «La paz sea sobre vosotros», el saludo de la gente del Paraíso (56:26) y el preceptuado entre los creyentes (6:54). «La paz sea sobre vosotros» es un saludo más firme y acabado, lo cual muestra que Abraham saludó a los ángeles en conformidad con el mandato de 4:86: Y cuando se os salude con un saludo, responded con uno mejor o devolvedlo igual (R, Z).
Versículo 26
فَرَاغَ إِلَىٰٓ أَهْلِهِۦ فَجَآءَ بِعِجْلٍۢ سَمِينٍۢ ﴿٢٦﴾
farāgha ilā ahlihī faŷāʾa biʿiŷlin samīn
Luego se retiró discretamente hacia su familia y trajo un ternero cebado.
26En otro pasaje se dice: y no tardó en traer un ternero asado (11:69). El relato coránico de este encuentro concuerda con el de Génesis 18 en que Abraham desconoce al principio la identidad de sus comensales. Difiere, sin embargo, en que en el relato del Génesis los ángeles comen del manjar que Abraham les presenta.
Versículo 27–28
فَقَرَّبَهُۥٓ إِلَيْهِمْ قَالَ أَلَا تَأْكُلُونَ ﴿٢٧﴾ فَأَوْجَسَ مِنْهُمْ خِيفَةًۭ ۖ قَالُوا۟ لَا تَخَفْ ۖ وَبَشَّرُوهُ بِغُلَٰمٍ عَلِيمٍۢ ﴿٢٨﴾
faqarrabahū ilayhim qāla alā taʾkulūn · faʾawŷasa minhum khīfatan qālū lā takhaf wabashsharūhu bighulāmin ʿalīm
Lo acercó a ellos, diciendo: «¿No vais a comer?».
Y concibió temor de ellos. Dijeron: «¡No temas!», y le dieron la buena nueva de un hijo sabio.
27–28Véase 11:70c. Abraham concibió temor de ellos (cf. 11:70) porque en el mundo antiguo, incluido el ámbito árabe, negarse a tomar del alimento ofrecido se consideraba signo de hostilidad o malas intenciones. También se propone que Abraham creyó que eran ángeles enviados a castigarlo (Āl). Aunque aquí son los ángeles quienes le dieron la buena nueva, 37:112 afirma: Le dimos la buena nueva. En conjunto, ambos versículos muestran que Dios otorgó la buena nueva por mediación de los ángeles. La mayoría de los comentaristas sostiene que un hijo sabio (cf. 15:53) alude a Isaac, pero otros lo ven como referencia a Ismael (Āl, Ṭ); véase también 11:71.
Versículo 29
فَأَقْبَلَتِ ٱمْرَأَتُهُۥ فِى صَرَّةٍۢ فَصَكَّتْ وَجْهَهَا وَقَالَتْ عَجُوزٌ عَقِيمٌۭ ﴿٢٩﴾
faʾaqbalati mraʾatuhū fī ṣarratin faṣakkat waŷhahā waqālat ʿaŷūzun ʿaqīm
Entonces su mujer se adelantó dando un gran grito; se golpeó el rostro y dijo: «¡Una anciana estéril!».
29En 11:72 Sara exclama: ¡Ay de mí! ¿Voy a parir siendo una anciana y siendo este marido mío un anciano? ¡Esto sería sin duda algo insólito!. Se decía que Abraham tenía 120 años en ese momento, mientras que Sara tenía 99 (JJ).
Versículo 30
قَالُوا۟ كَذَٰلِكِ قَالَ رَبُّكِ ۖ إِنَّهُۥ هُوَ ٱلْحَكِيمُ ٱلْعَلِيمُ ﴿٣٠﴾
qālū kadhāliki qāla rabbuki innahū huwa l-ḥakīmu l-ʿalīm
Dijeron: «Así lo ha decretado tu Señor. En verdad Él es el Sabio, el Sapientísimo».
30Esta declaración se asemeja a la que Gabriel hace a María al anunciarle la concepción de Jesús: Así será. Tu Señor dice: “Es fácil para Mí”. Y [es así] para que hagamos de él un signo para la humanidad y una misericordia procedente de Nosotros. Y es un asunto decretado (19:21).
Versículo 31–32
۞ قَالَ فَمَا خَطْبُكُمْ أَيُّهَا ٱلْمُرْسَلُونَ ﴿٣١﴾ قَالُوٓا۟ إِنَّآ أُرْسِلْنَآ إِلَىٰ قَوْمٍۢ مُّجْرِمِينَ ﴿٣٢﴾
qāla famā khaṭbukum ayyuhā l-mursalūn · qālū innā ursilnā ilā qawmim muŷrimīn
Dijo: «¿Cuál es vuestra misión, oh mensajeros?».
Dijeron: «En verdad hemos sido enviados a un pueblo pecador,
31–32Véase 15:57–58c. Un pueblo pecador designa al pueblo de Lot.
Versículo 33
لِنُرْسِلَ عَلَيْهِمْ حِجَارَةًۭ مِّن طِينٍۢ ﴿٣٣﴾
linursila ʿalayhim ḥiŷāratam min ṭīn
para arrojar sobre ellos piedras de arcilla,
Versículo 34
مُّسَوَّمَةً عِندَ رَبِّكَ لِلْمُسْرِفِينَ ﴿٣٤﴾
musawwamatan ʿinda rabbika lil-musrifīn
marcadas por tu Señor para los transgresores».
34Marcadas... para los transgresores se entiende en el sentido de que cada piedra llevaba grabado el nombre de la persona a la que estaba destinada a abatir (Āl, JJ). Marcadas por tu Señor denota que cada proyectil caía con un designio divino; véase también 11:83.
Versículo 35–36
فَأَخْرَجْنَا مَن كَانَ فِيهَا مِنَ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿٣٥﴾ فَمَا وَجَدْنَا فِيهَا غَيْرَ بَيْتٍۢ مِّنَ ٱلْمُسْلِمِينَ ﴿٣٦﴾
faʾakhraŷnā man kāna fīhā mina l-muʾminīn · famā waŷadnā fīhā ghayra baytim mina l-muslimīn
E hicimos salir a los que en ella había de creyentes;
pero no encontramos en ella sino una sola casa de sometidos.
35–36Dios retiró a los creyentes para ponerlos a salvo del castigo deparado a los incrédulos. Una sola casa alude a Lot y a sus dos hijas; ellos fueron salvados de este castigo, mas su esposa no (véase 7:83; 11:81; 15:59–60; 26:170–71; 27:57; 29:32; 54:34; cf. Génesis 19:26). La mención en primer término de creyentes y después de sometidos puede verse como referencia a quienes aúnan fe y acción (Āl).
Versículo 37
وَتَرَكْنَا فِيهَآ ءَايَةًۭ لِّلَّذِينَ يَخَافُونَ ٱلْعَذَابَ ٱلْأَلِيمَ ﴿٣٧﴾
wataraknā fīhā āyatal lilladhīna yakhāfūna l-ʿadhāba l-alīm
Y dejamos en ella un signo para quienes temen el castigo doloroso.
37Dejamos en ella un signo indica que las ruinas de la ciudad quedaron como señal, o que el relato del castigo se perpetuó como advertencia para las generaciones venideras, o ambas cosas.
Versículo 38–40
وَفِى مُوسَىٰٓ إِذْ أَرْسَلْنَٰهُ إِلَىٰ فِرْعَوْنَ بِسُلْطَٰنٍۢ مُّبِينٍۢ ﴿٣٨﴾ فَتَوَلَّىٰ بِرُكْنِهِۦ وَقَالَ سَٰحِرٌ أَوْ مَجْنُونٌۭ ﴿٣٩﴾ فَأَخَذْنَٰهُ وَجُنُودَهُۥ فَنَبَذْنَٰهُمْ فِى ٱلْيَمِّ وَهُوَ مُلِيمٌۭ ﴿٤٠﴾
wafī mūsā idh arsalnāhu ilā firʿawna bisulṭānim mubīn · fatawallā biruknihī waqāla sāḥirun aw maŷnūn · faʾakhadhnāhu waŷunūdahū fanabadhnāhum fī l-yammi wahuwa mulīm
Y en Moisés [dejamos un signo], cuando lo enviamos al Faraón con una autoridad manifiesta.
38–40El relato de Moisés, cuyo nombre comparece 136 veces en el Corán, se destaca con mayor prominencia que el de cualquier otro profeta. Como en la mayoría de las sūrahs mequíes que incorporan la historia de Moisés (40:23–45; 43:46–56; 44:17–31; 79:15–25), aquí la narración se presenta más como paradigma espiritual que ilustra vicisitudes del llamamiento del Profeta Muhammad que como crónica histórica. Los relatos más pormenorizados de la misión de Moisés se hallan en 2:49–61; 7:103–55; 10:75–93; 17:101–4; 20:9–97; 26:10–66; 27:7–14; 28:3–46.
38Una autoridad manifiesta se entiende como alusión a los milagros obrados por Moisés (Āl, Bq), dado que aportaban una prueba indubitable de la veracidad del mensaje (Bq). También puede concebirse como expresión de la creencia de que Dios otorga autoridad a Sus mensajeros sobre quien Él quiere (59:6).
Versículo 39
فَتَوَلَّىٰ بِرُكْنِهِۦ وَقَالَ سَٰحِرٌ أَوْ مَجْنُونٌۭ ﴿٣٩﴾
fatawallā biruknihī waqāla sāḥirun aw maŷnūn
Pero él dio la espalda con su corte y dijo: «Un hechicero o un poseso».
39Su corte traduce ruknihi, que literalmente significa «su apoyo» o «su columna», y en este contexto algunos entienden que denota poder y fortaleza (Sh), o aquello en lo que el Faraón confía o en lo que se respalda. Algunos lo interpretan como «su pueblo» (Āl, Ṭ), «sus allegados» (Ṭ) o los ejércitos que lo rodeaban (Sh), puesto que él «se apoya en ellos» (yurkinu ʿalayhim) y de ellos deriva fuerza (Āl). Que el Faraón deba recurrir a ellos denota que carece de réplica para Moisés fuera del escarnio, incapaz como es de refutar las pruebas presentadas por este. Un hechicero (véase también 7:109; 26:34; 40:24) o un poseso es la misma imputación que los coraichitas dirigían a menudo contra el Profeta Muhammad; véase 51:52c.
Versículo 40
فَأَخَذْنَٰهُ وَجُنُودَهُۥ فَنَبَذْنَٰهُمْ فِى ٱلْيَمِّ وَهُوَ مُلِيمٌۭ ﴿٤٠﴾
faʾakhadhnāhu waŷunūdahū fanabadhnāhum fī l-yammi wahuwa mulīm
Así que lo apresamos a él y a sus huestes y los arrojamos al mar, pues era censurable.
40El arrojar al mar al Faraón y a sus huestes alude a la apertura del mar Rojo para los israelitas y a su repliegue sobre el Faraón y sus tropas perseguidoras, como en 2:50: Y cuando hendimos para vosotros el mar y os salvamos, y ahogamos a las huestes del Faraón mientras vosotros mirabais. El ahogamiento del Faraón y de su hueste se consigna en diversos pasajes coránicos; véase 7:136; 8:54; 17:102–3; 43:55–56; 44:22–24.
Versículo 41–45
وَفِى عَادٍ إِذْ أَرْسَلْنَا عَلَيْهِمُ ٱلرِّيحَ ٱلْعَقِيمَ ﴿٤١﴾ مَا تَذَرُ مِن شَىْءٍ أَتَتْ عَلَيْهِ إِلَّا جَعَلَتْهُ كَٱلرَّمِيمِ ﴿٤٢﴾ وَفِى ثَمُودَ إِذْ قِيلَ لَهُمْ تَمَتَّعُوا۟ حَتَّىٰ حِينٍۢ ﴿٤٣﴾ فَعَتَوْا۟ عَنْ أَمْرِ رَبِّهِمْ فَأَخَذَتْهُمُ ٱلصَّٰعِقَةُ وَهُمْ يَنظُرُونَ ﴿٤٤﴾ فَمَا ٱسْتَطَٰعُوا۟ مِن قِيَامٍۢ وَمَا كَانُوا۟ مُنتَصِرِينَ ﴿٤٥﴾
wafī ʿādin idh arsalnā ʿalayhimu r-rīḥa l-ʿaqīm · mā tadharu min shayʾin atat ʿalayhi illā ŷaʿalathu kar-ramīm · wafī thamūda idh qīla lahum tamattaʿū ḥattā ḥīn · faʿataw ʿan amri rabbihim faʾakhadhathumu ṣ-ṣāʿiqatu wahum yanẓurūn · famā staṭāʿū min qiyāmin wamā kānū muntaṣirīn
Y en ʿĀd [dejamos un signo], cuando enviamos contra ellos el viento asolador.
Versículo 41–42
وَفِى عَادٍ إِذْ أَرْسَلْنَا عَلَيْهِمُ ٱلرِّيحَ ٱلْعَقِيمَ ﴿٤١﴾ مَا تَذَرُ مِن شَىْءٍ أَتَتْ عَلَيْهِ إِلَّا جَعَلَتْهُ كَٱلرَّمِيمِ ﴿٤٢﴾
wafī ʿādin idh arsalnā ʿalayhimu r-rīḥa l-ʿaqīm · mā tadharu min shayʾin atat ʿalayhi illā ŷaʿalathu kar-ramīm
Nada dejaba de cuanto alcanzaba sin reducirlo a huesos carcomidos.
41–42Viento asolador denota un viento desprovisto de todo beneficio, por cuanto ni transporta lluvia ni fecunda árbol alguno (Āl, JJ), a diferencia de aquellos vientos descritos al inicio de la sūrah. En otros pasajes el viento desencadenado contra la tribu de ʿĀd se califica de un viento bramante (41:16; 54:19) o, más intensamente, un viento bramante y furioso (69:6). Aquel viento asoló a todas las gentes y tierras por donde pasó (JJ). Para el uso más general de viento y vientos en el Corán, véase 30:48–49c.
Versículo 43
وَفِى ثَمُودَ إِذْ قِيلَ لَهُمْ تَمَتَّعُوا۟ حَتَّىٰ حِينٍۢ ﴿٤٣﴾
wafī thamūda idh qīla lahum tamattaʿū ḥattā ḥīn
Y en Zamūd [dejamos un signo], cuando se les dijo: «Disfrutad por un tiempo».
43A los miembros de Zamūd se les permitió solazarse en este mundo durante tres días tras desjarretar a la camella que Dios les había enviado como signo; véase 11:65. Mientras en otros versículos disfrutar alude al gozo de las bendiciones concedidas por Dios (p. ej., 16:80; 36:44; 37:148), aquí el empleo de disfrutar encierra ironía, puesto que la vida de este mundo no es sino un goce ilusorio (3:185; 57:20). Indica, pues, que Dios les concederá un breve aplazamiento en esta vida, pero que luego padecerán un castigo mayor en el Más Allá. Para más datos sobre el empleo irónico de disfrutar en el Corán, véase el comentario a 77:46: ¡Comed y gozad un poco; en verdad sois culpables!.
Versículo 44
فَعَتَوْا۟ عَنْ أَمْرِ رَبِّهِمْ فَأَخَذَتْهُمُ ٱلصَّٰعِقَةُ وَهُمْ يَنظُرُونَ ﴿٤٤﴾
faʿataw ʿan amri rabbihim faʾakhadhathumu ṣ-ṣāʿiqatu wahum yanẓurūn
Mas desobedecieron con insolencia la Orden de su Señor, y el rayo los fulminó mientras miraban.
44De la tribu de Zamūd se afirma asimismo que fue aniquilada por un rayo en 41:13, por el Clamor (o un alarido) en 11:67 y 54:31, y por un terremoto en 7:78. No se trata de descripciones contradictorias, sino de facetas diversas del cataclismo «abrumador» (al-ṭāgiyah) que se dice que se abatió sobre ellos en 69:5.
Versículo 45
فَمَا ٱسْتَطَٰعُوا۟ مِن قِيَامٍۢ وَمَا كَانُوا۟ مُنتَصِرِينَ ﴿٤٥﴾
famā staṭāʿū min qiyāmin wamā kānū muntaṣirīn
Y no pudieron ponerse en pie ni pudieron auxiliarse mutuamente.
Versículo 46
وَقَوْمَ نُوحٍۢ مِّن قَبْلُ ۖ إِنَّهُمْ كَانُوا۟ قَوْمًۭا فَٰسِقِينَ ﴿٤٦﴾
waqawma nūḥim min qablu innahum kānū qawman fāsiqīn
Y al pueblo de Noé antes: en verdad eran un pueblo perverso.
Versículo 47–48
وَٱلسَّمَآءَ بَنَيْنَٰهَا بِأَيْي۟دٍۢ وَإِنَّا لَمُوسِعُونَ ﴿٤٧﴾ وَٱلْأَرْضَ فَرَشْنَٰهَا فَنِعْمَ ٱلْمَٰهِدُونَ ﴿٤٨﴾
waas-samāʾa banaynāhā biʾaydin waʾinnā lamūsiʿūn · waal-arḍa farashnāhā faniʿma l-māhidūn
Y el cielo lo construimos con poder; ¡ciertamente Nos lo expandimos!
Y la tierra la extendimos: ¡qué excelentes extendedores!
47–48Estos versículos retoman el tema de las líneas iniciales de la sūrah, que señalan la constitución del orden natural como depositaria de signos divinos. Nos lo expandimos denota el poder de Dios para crear como Le place y Su Generosidad al proveer para todas las cosas (Āl, Sh). Qué excelentes extendedores se refiere a Dios Mismo mediante un sustantivo plural por formularse la cláusula en primera persona del plural, aludiendo tanto a la sabiduría latente en el modo en que Dios dispuso la tierra como a Su Generosidad al consumarlo. Extendedores traduce māhidūn, emparentada con la misma raíz m-h-d que cuna (mahd), imagen con la que se equipara la tierra en otros pasajes: Él es Quien hizo para vosotros de la tierra una cuna y trazó en ella caminos para vosotros, para que quizás seáis guiados (43:10; véase también 20:53).
Versículo 49
وَمِن كُلِّ شَىْءٍ خَلَقْنَا زَوْجَيْنِ لَعَلَّكُمْ تَذَكَّرُونَ ﴿٤٩﴾
wamin kulli shayʾin khalaqnā zawŷayni laʿallakum tadhakkarūn
Y de cada cosa creamos parejas, para que quizás recapacitéis.
49Parejas puede concebirse como alusión al hecho de que todos los animales son creados macho y hembra (Āl) o al modo en que la creación está integrada por opuestos, tales como noche y día, Cielo y tierra, aflicción y alegría, y así sucesivamente (Āl). Aquí para que quizás recapacitéis se entiende en el sentido de que la creación fue concebida para que los seres humanos reflexionen y reconozcan que Dios es el Creador (Āl, R, Sh).
Versículo 50
فَفِرُّوٓا۟ إِلَى ٱللَّهِ ۖ إِنِّى لَكُم مِّنْهُ نَذِيرٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿٥٠﴾
fafirrū ilā llāhi innī lakum minhu nadhīrum mubīn
Huid, pues, hacia Dios. Ciertamente yo soy para vosotros un amonestador claro de Su parte.
50Huid, pues, hacia Dios puede significar: «Huid del Castigo de Dios hacia Su Misericordia mediante la fe en Él, seguid Su Mandato y obrad en obediencia a Él» (Ṭ); o bien: «Huid de obedecer a Satanás hacia la obediencia a Dios»; o bien: «Huid de la ignorancia hacia el conocimiento» (Sh). Según Ibn ʿAbbās, este versículo significa: «Huid de los pecados y refugiaos en Dios mediante el arrepentimiento». Otros lo entienden como: «Sed cautelosos frente a todo lo ajeno a Dios, porque quien huye hacia lo que no es Él no saca provecho alguno» (Sh). De modo similar, se relata que el Profeta solía orar con frecuencia: «¡Oh, Dios! En Tu Complacencia me refugio de Tu Ira, y en Tu Perdón de Tu Castigo. En Ti busco refugio de Ti». Respecto a los motivos por los que se debe huir hacia Dios, al-Qushayrī escribe: «El ser humano se halla en uno de dos estados: o en el estado de codiciar algo o en el de temer algo; o en el de la esperanza o en el del temor; o en el de atraer un beneficio o en el de repeler un perjuicio. Así pues, su huida ha de ser hacia Dios, pues Quien beneficia y Quien perjudica es Dios». Al-Qushayrī prosigue: «Incumbe al siervo huir de la ignorancia hacia el conocimiento, de la pasión hacia el temor reverente, de la duda hacia la certeza, y de Satanás hacia Dios. Incumbe al siervo huir de sus actos que constituyen una prueba hacia sus actos que son suficientes; y de calificarlo a Él en términos de la Ira de Dios hacia calificarlo en términos de Su Misericordia; y de Su Persona, como cuando Él dice: Dios os previene de Sí Mismo [3:28], hacia Su Persona, como cuando Él dice: Huid, pues, hacia Dios» (Aj, Qu). Desde este prisma, el mandato de huir hacia Dios se sitúa a renglón seguido de la creación de todas las cosas por parejas para poner de relieve que nadie puede huir hacia otra cosa que no sea Dios, ya que todo perece, salvo Su Rostro (28:88).
Versículo 51
وَلَا تَجْعَلُوا۟ مَعَ ٱللَّهِ إِلَٰهًا ءَاخَرَ ۖ إِنِّى لَكُم مِّنْهُ نَذِيرٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿٥١﴾
walā taŷʿalū maʿa llāhi ilāhan ākhara innī lakum minhu nadhīrum mubīn
Y no pongáis junto a Dios a otro dios. Ciertamente yo soy para vosotros un amonestador claro de Su parte.
51Que no se deben poner iguales a Dios (2:22) ni asociar partícipes a Dios (4:36; 7:33) figura entre los temas más preponderantes del Corán; véase 4:48c; 6:151–52c. En relación con este versículo, al-Gazzālī escribe: «Quien no contempla a Dios en todo contempla algo ajeno a Él. Y si hay algo ajeno a Dios a lo que uno preste atención, esa atención entraña una pizca de idolatría oculta (al-shirk al-jafī). Más bien, el monoteísmo puro (al-tawḥīd al-jāliṣ) consiste en no ver sino a Dios en todas las cosas» (Iḥyāʾ, K. Qirāʾat al-Qurʾān).
Versículo 52
كَذَٰلِكَ مَآ أَتَى ٱلَّذِينَ مِن قَبْلِهِم مِّن رَّسُولٍ إِلَّا قَالُوا۟ سَاحِرٌ أَوْ مَجْنُونٌ ﴿٥٢﴾
kadhālika mā atā lladhīna min qablihim mir rasūlin illā qālū sāḥirun aw maŷnūn
Así mismo, no vino ningún mensajero a los que les precedieron sin que dijeran: «Un hechicero o un poseso».
52Este versículo reproduce la conducta con la que el Faraón y su pueblo intentaron desacreditar a Moisés en el v. 39. Puede interpretarse como un consuelo para el Profeta al mostrarle que sus padecimientos son idénticos a los de los mensajeros anteriores, o como una advertencia a los coraichitas de que el destino del Faraón y sus seguidores será también el de ellos si no siguen al Profeta. La acusación de que el Profeta era un hechicero (10:2) o un poseso (52:29) figura entre los numerosos cargos que los mequíes formularon contra él (cf. 15:6–7; 23:70; 34:8; 68:51). Para otros versículos que equiparan la situación del Profeta Muhammad a la de profetas anteriores, véase 15:11; 34:34; 36:30; 43:7, 23.
Versículo 53
أَتَوَاصَوْا۟ بِهِۦ ۚ بَلْ هُمْ قَوْمٌۭ طَاغُونَ ﴿٥٣﴾
atawāṣaw bihī bal hum qawmun ṭāghūn
¿Acaso se lo han legado unos a otros? ¡No! Son un pueblo rebelde.
53¿Acaso se lo han legado unos a otros?; esto es, ¿se han recomendado mutuamente tachar al Profeta de un hechicero o un poseso? (R), es decir, ¿de rechazar al Profeta? (Āl, Bg). La mayoría de los comentaristas concibe este versículo como una expresión de asombro de que en efecto se inciten unos a otros a negar a Dios y a la revelación (Āl, R). No obstante, también podría entenderse como una negación equivalente a: «No se lo han recomendado unos a otros» (Āl), en cuyo caso «ello» aludiría a la fe.
Versículo 54
فَتَوَلَّ عَنْهُمْ فَمَآ أَنتَ بِمَلُومٍۢ ﴿٥٤﴾
fatawalla ʿanhum famā anta bimalūm
Apártate, pues, de ellos, que no serás censurado.
54Este versículo dice al Profeta: «Una vez transmitido el mensaje, no eres responsable de si los incrédulos lo acatan ni del castigo que se abatirá sobre ellos si no lo hacen; solo te atañe continuar recordando a los creyentes que sí obtienen beneficio del mensaje»; véase 2:272c.
Versículo 55
وَذَكِّرْ فَإِنَّ ٱلذِّكْرَىٰ تَنفَعُ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿٥٥﴾
wadhakkir faʾinna dh-dhikrā tanfaʿu l-muʾminīn
Y amonesta, pues en verdad la Amonestación beneficia a los creyentes.
55Amonesta está dirigido bien a los creyentes con exclusión de los incrédulos, o bien a ambos simultáneamente. Aquí la Amonestación se entiende como una alusión al Corán. Por lo tanto, el versículo se toma como una orden de proclamar el Corán, puesto que este beneficia a los creyentes incrementando su discernimiento espiritual (baṣīrah) y afianzándolos en la certeza y el conocimiento (Aj, Āl).
Versículo 56
وَمَا خَلَقْتُ ٱلْجِنَّ وَٱلْإِنسَ إِلَّا لِيَعْبُدُونِ ﴿٥٦﴾
wamā khalaqtu l-ŷinna wal-insa illā liyaʿbudūn
Y no he creado a los ŷinn y a los hombres sino para que Me adoren.
56En conjunto, este versículo y el precedente indican que Dios no creó a los seres humanos para que meramente procurasen su propia subsistencia, sino para adorarlo y someterse a Él (Aj, IK), o en otros términos, para recordar a Dios. Al-Zamajsharī argumenta que esto señala el propósito para el cual los seres humanos fueron creados, aun si la mayoría no cumple con tal función. Desde esta óptica, Dios creó a los seres humanos para adorarlo eligiendo el culto libremente y no forzados a ello, por haberlos creado como seres contingentes. Si Dios hubiera querido su adoración por vía de coerción (qasr) e imposición forzosa (ilŷāʾ), esta se hallaría presente en todos los seres humanos (Z). Respecto al anhelo divino de que los humanos adoren, un ḥadīth qudsī afirma: «¡Oh, hijo de Adán! Conságrate a adorarme (tafarrug), y colmaré tu pecho de riqueza y disiparé tu indigencia. De lo contrario, llenaré tu pecho de afanes y distracciones y no disiparé tu indigencia» (IK). En este orden de ideas, el versículo profundiza en la orden de huir hacia Dios (v. 50), pues cualquier otra cosa en la que uno busque amparo distrae a los seres humanos de su verdadero fin. Este pasaje podría interpretarse así como otra formulación del tema medular coránico de que los seres humanos no han sido creados solo para este mundo, sino para el venidero. Ibn Kazīr vincula esto a lo que se relata que figuraba en una escritura precedente: «Se ha transmitido en uno de los libros divinos [que] Dios dice: “Hijo de Adán, te he creado para que Me adores, ¡así que no juegues! He asumido la carga de tu sustento, ¡así que no te afanes en demasía! Si Me buscas, Me hallarás. Si Me hallas, lo habrás hallado todo. Si Me dejas pasar, todo te habrá pasado de largo. Y Yo soy más amado para ti que todas las cosas”».
Según un dicho atribuido a Ibn ʿAbbās, sino para que Me adoren significa «sino para que Me conozcan» (Bg). Desde esta perspectiva, el v. 56 sigue a la declaración del v. 49 de que todas las cosas fueron creadas para que la gente recordara, «puesto que Dios creó el cosmos solo para el conocimiento de Él» (Futūḥāt, IV 221.20). En este sentido, al-Ālūsī cita el célebre ḥadīth qudsī cuya autenticidad en la cadena de transmisión no puede contrastarse formalmente, pero que goza de amplísima difusión entre los musulmanes: «Yo era un tesoro oculto y amé ser conocido; por eso creé la creación a fin de ser conocido».
Versículo 57–58
مَآ أُرِيدُ مِنْهُم مِّن رِّزْقٍۢ وَمَآ أُرِيدُ أَن يُطْعِمُونِ ﴿٥٧﴾ إِنَّ ٱللَّهَ هُوَ ٱلرَّزَّاقُ ذُو ٱلْقُوَّةِ ٱلْمَتِينُ ﴿٥٨﴾
mā urīdu minhum mir rizqin wamā urīdu an yuṭʿimūn · inna llāha huwa r-razzāqu dhū l-quwwati l-matīn
No deseo de ellos sustento alguno, ni deseo que Me alimenten.
En verdad Dios es el Sustentador, el Dueño de la Fuerza, el Firme.
57–58Dios no precisa en absoluto de los seres humanos, pues son ellos los que están necesitados de Dios; mientras que Él es el Opulento, el Digno de Alabanza (35:15).
Versículo 59
فَإِنَّ لِلَّذِينَ ظَلَمُوا۟ ذَنُوبًۭا مِّثْلَ ذَنُوبِ أَصْحَٰبِهِمْ فَلَا يَسْتَعْجِلُونِ ﴿٥٩﴾
faʾinna lilladhīna ẓalamū dhanūbam mithla dhanūbi aṣḥābihim falā yastaʿŷilūn
Y ciertamente a los que obran mal les aguarda una parte [de castigo] similar a la parte de sus semejantes; así pues, ¡que no Me pidan que lo apresure!
59Una parte similar a la parte de sus semejantes alude a sus pares malhechores de generaciones pretéritas, dando a entender que los opresores coetáneos se verán forzados a soportar un castigo idéntico al sufrido por los pueblos que repudiaron a los profetas evocados en versículos precedentes (p. ej., vv. 41–46). También puede concebirse como alusión a quienes siguen a ciegas a la gente o a las costumbres de su propia época, dado que ello no servirá de eximente en el Día del Juicio. Que no Me pidan que lo apresure se vincula a la prueba que ellos pretendían apresurar en el v. 14.
Versículo 60
فَوَيْلٌۭ لِّلَّذِينَ كَفَرُوا۟ مِن يَوْمِهِمُ ٱلَّذِى يُوعَدُونَ ﴿٦٠﴾
fawaylul lilladhīna kafarū min yawmihimu lladhī yūʿadūn
¡Ay de aquellos que no creen por el Día que se les promete!
60El Día es el Día del Juicio, prometido en los vv. 5–6.
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Personajes
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En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Informe de Información: Sura 51 (al-Dhāriyāt - Las que Dispersan)
Resumen Ejecutivo
La sura al-Dhāriyāt ("Las que dispersan") es una revelación mequí, perteneciente muy probablemente al periodo mequí tardío. Toma su nombre del primer verso, que alude a los vientos que dispersan el polvo. El texto constituye una sólida argumentación teológica centrada en la inevitabilidad del Día del Juicio, la omnipotencia de Dios manifestada en el orden natural y en el alma humana, y el propósito fundamental de la existencia: el culto y conocimiento de Dios.
Entre las conclusiones y puntos clave más relevantes del texto destacan:
- Garantía del Día del Juicio: Mediante juramentos iniciales basados en fenómenos cosmogónicos y naturales, se certifica que la promesa de la Resurrección y el Juicio Final es verídica e ineludible.
- Refutación de la Incredulidad y la Conjetura: Se expone la falacia intelectual de los incrédulos (kharrāṣūn), quiénes especulan sin verificar, se mofan de la llegada del Juicio y deambulan en un estado de ignorancia o estupor.
- Contraste entre los Piadosos y los Transgresores: Los piadosos (al-muttaqūn) son retratados por su devoción nocturna (sueño breve y petición de perdón antes del amanecer) y su responsabilidad socioeconómica (compartir sus bienes con los necesitados). En contraste, se analiza la ruina histórica de pueblos rebeldes como el de Lot, Faraón, ʿĀd, Thamūd y Noé.
- Propósito Existencial de la Humanidad y los Genios: La sura incluye la declaración doctrinal fundamental de que los genios y la humanidad fueron creados exclusivamente para adorar a Dios (interpretado también por Ibn ʿAbbās como "para conocer a Dios").
- Autosuficiencia Divina: Dios se define como el Proveedor (al-Razzāq), el Poseedor de la Fuerza y el Firme, eliminando cualquier noción de que la divinidad requiera sustento o alimento de sus criaturas.
Análisis Detallado de los Temas Principales
1. Juramentos Cosmológicos y la Inevitabilidad del Juicio (vv. 1–14)
La estructura inicial de la sura emplea una serie de juramentos sobre elementos del cosmos que sustentan la vida en la Tierra para demostrar que existe una voluntad creadora y un juicio inequívoco:
- Las que dispersan (v. 1): Alude a los vientos que esparcen el polvo o a los ciclos mediante los cuales las mujeres traen al mundo a las siguientes generaciones.
- Las que cargan con un peso (v. 2): Hace referencia a las nubes cargadas de humedad o a las mujeres embarazadas.
- Las que cursan con facilidad (v. 3): Representa a las embarcaciones que navegan por el océano o a los planetas en sus órbitas.
- Las que distribuyen la Orden (v. 4): Se refiere a los ángeles que asignan todo lo decretado por Dios para la creación, o a los vientos que distribuyen las lluvias al dispersar las nubes.
Conclusión teológica (vv. 5–6): Estos procesos naturales demuestran la existencia de un Creador y sirven como prueba de que la promesa de la Resurrección, el ajuste de cuentas y la recompensa o castigo son verdaderos y se cumplirán inevitablemente.
Los Errores de los Incredulos (vv. 7–14)
- Los caminos del cielo (ḥubuk, v. 7): Refiere a las sutilezas de la naturaleza (ondas en la arena/agua, franjas en las montañas o las rutas de los cuerpos celestes), denotando la firmeza y belleza del orden creado.
- Afirmaciones dispares (v. 8): Los incrédulos sostienen opiniones divergentes y contradictorias sobre el Corán, el Profeta Mahoma (tildándolo de poeta, hechicero o poseído) y la Resurrección.
- Los conjeturadores (kharrāṣūn, v. 10): Se maldice a quienes especulan y mienten sin buscar la certeza. Estos preguntan con burla y escarnio: “¿Cuándo será el Día del Juicio?”.
- El castigo del Fuego (vv. 13–14): La respuesta a su mofa es que serán probados y quemados en el Fuego (yuftanūn, término derivado del proceso de purificación y prueba del oro mediante fuego).
2. Atributos de los Piadosos y los Signos del Cosmos (vv. 15–23)
En contraste directo con los conjeturadores, los reverentes (al-muttaqūn) disfrutarán de jardines y manantiales en el Más Allá por la virtud mostrada en sus vidas terrenales.
Cualidades de los Piadosos
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Devoción Nocturna Petición de Perdón Justicia Económica
Dormían poco en la noche Buscaban el perdón antes Asignaban un derecho
para dedicarse a la del amanecer (asḥār / de sus bienes al mendigo
oración. tahajjud). y al desposeído.
- El derecho sobre los bienes (v. 19): Los piadosos reconocen una obligación (zakāh o ṣadaqah) sobre su riqueza en favor del mendigo que pide y del desposeído (the deprived), categoría que abarca a personas con necesidades que no mendigan, o incluso a criaturas vivas incapaces de expresar sus carencias.
- Signos en la Tierra y en el Alma (vv. 20–21): El cosmos y la propia constitución humana poseen signos evidentes para quienes tienen certeza. La meditación sobre la propia creación demuestra que las articulaciones y el cuerpo humano fueron concebidos para el culto.
- Sustento en los Cielos (vv. 22–23): La provisión (sustento) y lo prometido por Dios provienen del cielo (vía decretos angelicales, lluvia, luz y viento). La veracidad de esta promesa es tan real como la capacidad humana de hablar.
3. Evidencia Histórica: Mensajeros y Pueblos Destruidos (vv. 24–46)
La sura presenta una serie de relatos históricos concisos como evidencia del patrón divino de salvación para los creyentes y destrucción para los rebeldes.
| Pueblo / Figura | Mensajero / Visitantes | Reacción o Pecado | Castigo o Signo Dejado |
|---|---|---|---|
| Pueblo impío (Lot) | Ángeles invitados por Abraham (vv. 24–37) | Prodigalidad y pecado impenitente. | Lluvia de piedras de arcilla marcadas individualmente. Solo se halló una casa de sometidos (Lot y sus dos hijas; su mujer no se salvó). |
| Faraón y su corte | Moisés con "autoridad manifiesta" (vv. 38–40) | Arrogancia, confianza en su corte/apoyo (ruknihi) y acusaciones de "hechicero o poseído". | Faraón y sus huestes fueron arrojados y ahogados en el mar Rojo por ser culpables. |
| ʿĀd | Mensajero rechazado (vv. 41–42) | Incredulidad y rebelión. | Viento estéril (al-rīḥ al-ʿaqīm) sin beneficio, que redujo todo a su paso a huesos descompuestos. |
| Thamūd | Mensajero rechazado (vv. 43–45) | Desafío insolente al mandato divino tras haber cortado los jarretes de la camella. | Tras un aplazamiento irónico de tres días, los agarró el rayo/clamor/terremoto, dejándolos incapaces de levantarse o ayudarse. |
| Pueblo de Noé | Noé (v. 46) | Iniquidad y rebeldía previa a todos los anteriores. | Destrucción por sus pecados de iniquidad. |
4. Omnipotencia Divina, Exhortación y Propósito Existencial (vv. 47–60)
La Creación Dual y el Orden Cósmico (vv. 47–49)
- Expansión del cielo (v. 47): Dios estableció el cielo con poder y declara: "¡Verdaderamente, lo hacemos vasto!".
- La Tierra como lecho (v. 48): La Tierra fue extendida (māhidūn), comparándola con una cuna (mahd) para el beneficio y orientación humana.
- Creación en parejas (v. 49): Toda la creación fue hecha en pares (macho/hembra, noche/día, cielo/tierra, tristeza/felicidad), para recordar que solo Dios es Único y Creador absoluto.
Mandatos al Profeta Mahoma (vv. 50–55)
- Huir hacia Dios (fa-firrū ilā Allāh, v. 50): Abandonar el pecado, la ignorancia, la duda y a Satán para refugiarse en la misericordia, el conocimiento y el arrepentimiento en Dios.
- Rechazo del politeísmo (shirk, v. 51): Prohibición categórica de erigir otros dioses junto a Dios.
- Consuelo ante la difamación (vv. 52–53): A todos los mensajeros anteriores se les tildó falsamente de "hechiceros o poseídos". Las generaciones incrédulas comparten la misma naturaleza rebelde.
- Apartarse y Recordar (vv. 54–55): El Profeta no es responsable de la incredulidad ajena una vez entregado el mensaje. Debe continuar recordando, pues el Recuerdo (el Corán) beneficia a los creyentes aumentando su certidumbre e introspección (baṣīrah).
Propósito de la Creación de Genios y Humanos (vv. 56–58)
"Y no he creado a los genios y a la humanidad sino para que Me adoren." (v. 56)
- Interpretación doctrinal: El propósito primordial de la existencia es la adoración voluntaria y el libre sometimiento. Ibn ʿAbbās señala que "para que Me adoren" equivale a "para que Me conozcan".
- Independencia Divina (vv. 57–58): Dios no requiere provisión ni alimento de sus criaturas. Él es el Proveedor (al-Razzāq), el Poseedor de la Fuerza, el Firme. La creación es la que depende enteramente de Él.
Advertencia Final (vv. 59–60)
Los opresores e incrédulos contemporáneos compartirán la misma suerte y castigo (sins/dhanūb) que sus predecesores históricos. Se les advierte que no intenten apresurar el castigo, pues la ruina les aguarda en el Día prometido.
Citas y Expresiones Clave del Texto
Sobre el Juicio:
"Verdaderamente lo que se os promete es cierto, y verdaderamente el juicio se cumplirá." (vv. 5–6)
Sobre los conjeturadores:
"¡Perezcan los que conjeturan! Aquellos que se aturden en la ignorancia, preguntando: '¿Cuándo es el Día del Juicio?'" (vv. 10–12)
Sobre la salvación y devoción:
"En verdad los piadosos estarán entre jardines y manantiales... Poco dormían de noche, y antes del amanecer pedían perdón." (vv. 15–18)
Sobre el refugio en la Divinidad:
"Así que huid hacia Dios. Verdaderamente, soy para vosotros un advertidor claro de Su parte." (v. 50)
Sobre el propósito de la vida:
"No creé a los genios ni a la humanidad excepto para que Me adoren." (v. 56)
Sobre los nombres y atributos de Dios:
"Verdaderamente Dios es el Proveedor, el Poseedor de la Fuerza, el Firme." (v. 58)
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Vientos que dispersan: Polvo o ciclos generacionales
- Portadores de cargas: Nubes o mujeres embarazadas
- Curso fluido: Barcos o planetas en órbita
- Ángeles que reparten el Mandamiento divino
- Garantía de la promesa y el Día del Juicio
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- Cielo con caminos y divergencia de opiniones
- Crítica a quienes conjecturan y dudan
- Burla sobre el momento del Día del Juicio
- Castigo en el Fuego para los negadores
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- Recompensa de jardines y fuentes
- Vigilia nocturna y oración
- Búsqueda del perdón antes del alba
- Caridad obligatoria para mendigos y desprotegidos
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- Señales en la tierra y en el ser humano
- Provisión y destino provenientes del cielo
- Creación de todas las cosas en parejas
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- Visita de los ángeles y saludo de paz
- Ofrecimiento de un ternero engordado
- Buena nueva de un hijo sabio
- Juicio sobre el pueblo culpable de Lot
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- Envío a Faraón con autoridad manifiesta
- Acusaciones de Faraón y su corte
- Hundimiento en el mar como castigo
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- Tribu de ʿĀd y el viento estéril
- Tribu de Thamūd y el rayo destructor
- Pueblo inicuo de Noé
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- Llamado a huir hacia Dios
- Prohibición de asociar deidades a Dios
- Consuelo al Profeta ante las acusaciones
- Creación de genios y humanos solo para adorar
- Dios como Proveedor autosuficiente
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Personajes o pueblos mencionados | Contexto histórico o teológico (Inferred) | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|
| 51:1-6 | Juramentos sobre la certeza del Juicio Final | A través de diversos juramentos por los elementos de la naturaleza y los ángeles, se afirma solemnemente que la promesa del Juicio y la resurrección es verdadera e inevitable. | No en la fuente | Los fenómenos naturales sutiles (vientos, nubes, lluvia) sirven como signos de la providencia y omnipotencia divina, demostrando que quien sostiene la vida terrenal tiene el poder de juzgarla. | [1] |
| 51:7-14 | La falacia de la incredulidad y el destino de los incrédulos | Se censura a quienes especulan con falsedades sobre la verdad y dudan burlonamente del Día del Juicio; se advierte que serán probados y castigados en el Fuego. | Incrédulos / Conjeturadores | Refleja el escepticismo de los paganos de La Meca frente al Profeta. La 'prueba en el Fuego' alude a la purificación y castigo de las almas que rechazaron la certeza teológica. | [1] |
| 51:15-19 | Las características y la recompensa de los piadosos | Los piadosos habitarán en jardines y manantiales como recompensa por sus buenas acciones: orar durante la noche, pedir perdón antes del amanecer y compartir sus bienes con los necesitados. | Los reverentes / piadosos (al-muttaqūn), mendigos y desposeídos | Resalta virtudes espirituales como la oración nocturna (tahajjud) y la caridad (zakat), mostrando el destino final bienaventurado reservado para los creyentes virtuosos. | [1] |
| 51:20-23 | Signos divinos en el universo y el alma | Dios ha puesto señales patentes en la tierra y dentro del alma humana, asegurando que el sustento y las promesas celestiales son tan reales como la capacidad humana de hablar. | Creyentes con certeza / la humanidad | La contemplación del microcosmos (el alma humana) y el macrocosmos (la Tierra y el cielo) es un principio teológico fundamental para reconocer la omnipotencia y sabiduría del Creador. | [1] |
| 51:24-30 | La visita de los ángeles a Abraham | Los ángeles visitan a Abraham en forma humana, rechazan la comida ofrecida y le anuncian la noticia de que tendrá un hijo sabio, causando el asombro de su anciana y estéril esposa. | Abraham, la esposa de Abraham (Sara), los ángeles invitados | Muestra la intervención angelical como manifestación de la omnipotencia divina, capaz de otorgar vida frente a imposibilidades biológicas humanas. | [1] |
| 51:31-37 | La destrucción del pueblo de Lot | Los ángeles revelan su misión de castigar a un pueblo pecador mediante lluvia de piedras de arcilla. Se rescata a la única casa de creyentes y se deja una señal de advertencia. | Pueblo pecador / pueblo de Lot, Lot y sus hijas (la casa de creyentes/sometidos) | Ejemplo del destino trágico reservado para las naciones transgresoras y de la protección de Dios hacia los creyentes sinceros. | [1] |
| 51:38-40 | El signo de Moisés y el fin de Faraón | Moisés fue enviado con autoridad evidente a Faraón, quien lo acusó de hechicero o loco; finalmente, Faraón y sus huestes fueron ahogados en el mar. | Moisés, Faraón y sus ejércitos / corte | El relato sirve como consolación teológica para el Profeta Mahoma, demostrando que la soberbia política e imperial sucumbe ante el poder divino. | [1] |
| 51:41-42 | El castigo al pueblo de 'Ād | Se envió sobre 'Ād un viento estéril y devastador que redujo todo lo que tocó a escombros y huesos podridos. | Pobladores de 'Ād | Ilustra cómo los elementos de la naturaleza, bajo la soberanía divina, pueden convertirse en instrumentos de aniquilación para las naciones rebeldes. | [1] |
| 51:43-45 | La destrucción de Thamūd | Tras desafiar los mandatos divinos, a Thamūd se le dio un breve plazo para disfrutar antes de ser destruidos por un rayo fulminante sin poder levantarse ni recibir ayuda. | Pobladores de Thamūd | Resalta la ironía del disfrute temporal en este mundo frente al castigo fulminante e inevitable provocado por la insolencia espiritual. | [1] |
| 51:46 | El juicio previo sobre el pueblo de Noé | Se menciona brevemente que el pueblo de Noé precedió a los demás y fue destruido por ser inicuo y rebelde. | Pueblo de Noé | Representa el precedente histórico más antiguo citado en la sección sobre la aniquilación de naciones inicuas. | [1] |
| 51:47-55 | Omnipotencia divina en la creación y consuelo al Profeta | Dios recuerda cómo expandió los cielos, extendió la tierra y creó todo en parejas. Exhorta a huir hacia Dios, evitar la idolatría y recordar a los creyentes, atestiguando que todos los mensajeros sufrieron las mismas calumnias. | Profeta Mahoma, mensajeros anteriores, disidentes/rebeldes | Enfatiza el monoteísmo puro (Tawhid). 'Huir hacia Dios' implica buscar refugio de los pecados y de la ignorancia únicamente en el Creador frente a la imperfección del mundo. | [1] |
| 51:56-58 | El propósito supremo de la creación de los seres | Los genios y los hombres fueron creados únicamente para adorar y conocer a Dios; Él no requiere de ellos sustento ni alimento, pues Dios es el Proveedor Supremo. | Genios (Jinn) y la Humanidad | Define la relación existencial ontológica: la autosuficiencia divina frente a la dependencia absoluta de la creación, cuyo fin primordial es el culto y el conocimiento de Dios. | [1] |
| 51:59-60 | Advertencia final sobre el castigo prometido | Los opresores e incrédulos actuales compartirán el mismo destino trágico que sus antecesores; se proclama la ruina para ellos en el Día prometido. | Incrédulos y opresores | Cierra la sura conectando con las advertencias iniciales sobre el Juicio Final, reafirmando la continuidad de la justicia divina a lo largo de la historia. | [1] |