al-Naml
Las HormigasAntes del textoIntroducción
Introducción
Una sūrah mequí (Q), al-Naml toma su nombre del valle de las hormigas por el que pasa el ejército de Salomón, mencionado en el v. 18. La sūrah se abre con varios aleyas que articulan temas comunes en el Corán relativos al Juicio Final en el Más Allá y luego pasa al encuentro de Moisés con el fuego en la montaña, desde el cual Dios le habló encomendándole su misión de ir ante el Faraón y liberar a los Hijos de Israel (vv. 7–14). A esto le sigue un relato de Salomón con su milagrosa hueste de hombres, ŷinns y aves y su encuentro con la Reina de Saba, quien finalmente comparece ante Salomón y abraza la fe en el Dios Único (vv. 15–44). Se narra la historia del profeta árabe Ṣāliḥ y su pueblo, los Ṯamūd (vv. 45–53), describiendo un complot urdido por el pueblo de Ṣāliḥ para asesinarle. La historia de Lot, incluida la destrucción de su pueblo por sus iniquidades, se relata brevemente (vv. 54–58). A continuación hay varios aleyas que desafían a los lectores a meditar sobre la Naturaleza de Dios y Su creación; el estribillo ¿Acaso hay un dios junto a Dios? puntúa el pasaje en diversas ocasiones (vv. 59–64).
Los incrédulos desafían al Profeta respecto a la realidad de la resurrección corporal y la llegada del fin del mundo y luego se les recuerda que sólo Dios sabe lo que está oculto en los cielos y en la tierra y en el interior de los corazones de los seres humanos (vv. 65–72). A los aleyas que describen cómo Dios juzgará entre quienes discrepan en cuestiones religiosas (vv. 75–81) les sigue una sección que trata sobre realidades escatológicas, como la «bestia» que surgirá como uno de los portentos del fin del mundo, la formación en filas de las comunidades religiosas y el terror que los seres humanos experimentarán en el fin del mundo, la destrucción de las montañas y las consecuencias para quienes obran el bien y quienes obran el mal (vv. 82–93).
Sura 27al-Naml93 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
طسٓ ۚ تِلْكَ ءَايَٰتُ ٱلْقُرْءَانِ وَكِتَابٍۢ مُّبِينٍ ﴿١﴾
ṭā-sīn tilka āyātu l-qurʾāni wakitābim mubīn
Ṭā. Sīn. Estas son las señales del Corán y de un Libro claro,
1Para una discusión sobre las letras separadas que aparecen al comienzo de algunas sūrahs, véase 2:1c. Algunos dicen que la ṭāʾ representa el Nombre Divino al-Laṭīf («el Sutil») y la sīn el Nombre al-Samīʿ («el Oyente»), mientras que otros dicen que la ṭāʾ representa la pureza (ṭahārah) y la sīn el misterio (sirr) del Amado (Th). Sobre estas dos letras particulares, véase también 26:1c. Estas son las señales se refiere a los aleyas (āyāt, lit. «señales») de esta sūrah, mientras que un Libro claro se refiere a la Tabla Preservada (85:22; R) o al Corán (Q). Cf. 10:1; 12:1; 13:1; 15:1; 26:1; 28:1; 31:2.
Versículo 2
هُدًۭى وَبُشْرَىٰ لِلْمُؤْمِنِينَ ﴿٢﴾
hudan wabushrā lil-muʾminīn
una guía y albricias para los creyentes,
Versículo 3
ٱلَّذِينَ يُقِيمُونَ ٱلصَّلَوٰةَ وَيُؤْتُونَ ٱلزَّكَوٰةَ وَهُم بِٱلْءَاخِرَةِ هُمْ يُوقِنُونَ ﴿٣﴾
alladhīna yuqīmūna ṣ-ṣalāta wayuʾtūna z-zakāta wahum bil-ākhirati hum yūqinūn
que cumplen con la oración y dan el azaque, y del Más Allá tienen certeza.
3El emparejamiento de la oración (ṣalāh; véase 2:3c) y el azaque (zakāh) ocurre a lo largo de todo el Corán (2:43, 83, 110, 177, 277; 4:77, 162; 5:12, 55; 7:156; 9:5, 11, 18, 71; 19:31, 55; 21:73; 22:41, 78; 24:37, 56; 31:4; 33:33; 58:13; 73:20; 98:5). Tener certeza del Más Allá es una descripción que también aparece en 2:4 y 31:4, y abarca la creencia en la Resurrección, el Juicio, el Jardín y el Fuego (IK).
Versículo 4
إِنَّ ٱلَّذِينَ لَا يُؤْمِنُونَ بِٱلْءَاخِرَةِ زَيَّنَّا لَهُمْ أَعْمَٰلَهُمْ فَهُمْ يَعْمَهُونَ ﴿٤﴾
inna lladhīna lā yuʾminūna bil-ākhirati zayyannā lahum aʿmālahum fahum yaʿmahūn
En verdad, a quienes no creen en el Más Allá, les hemos embellecido sus obras, mientras vagan confundidos.
4La descripción de que las acciones son hechas parecer bellas (zuyyina) a las personas se encuentra a lo largo del Corán (p. ej., 2:212; 3:14; 6:43; 6:108, 122, 137; 8:48; 9:37; 10:12; 13:33; 15:39; 16:63; 27:24; 29:38; 35:8; 40:37; 41:25; 47:14; 48:12; 49:7). En este aleya, Dios es el agente que hace que las cosas mundanas parezcan bellas (es decir, hermosas o buenas) a los seres humanos; en otros pasajes es Satanás; y en otros el verbo es pasivo, como en 9:37: El mal de sus acciones les parece bello. Hacer que lo que es malo «parezca bello» es un tema común que vincula a los seres humanos caídos con sus pasiones y puede significar, en otros contextos, «adornar» (15:16), lo que significa que las acciones de uno fueron, por así decirlo, «adornadas» (hechas parecer buenas) a los ojos de quienes no creen en el Más Allá. Vagar confundidos (cf. 6:110; 7:186; 10:11; 23:75) puede significar vacilar entre el pecado y el error y entregarse al juego vano (Q), un estado resultante directamente del apego de uno a los objetos efímeros del mundo, lo que incapacita a la persona para practicar la vida espiritual (Qu).
Versículo 5
أُو۟لَٰٓئِكَ ٱلَّذِينَ لَهُمْ سُوٓءُ ٱلْعَذَابِ وَهُمْ فِى ٱلْءَاخِرَةِ هُمُ ٱلْأَخْسَرُونَ ﴿٥﴾
ulāʾika lladhīna lahum sūʾu l-ʿadhābi wahum fī l-ākhirati humu l-akhsarūn
Son ellos quienes tendrán un castigo terrible, y en el Más Allá son ellos los mayores perdedores.
5Algunos dicen que el castigo terrible puede referirse a cualquier castigo en este mundo o en el Más Allá (R), pero otros sitúan tal pérdida y castigo en este mundo, viendo el castigo como una referencia a la Batalla de Badr (véase la introducción a la Sūrah 8; Z). Algunos conectan los mayores perdedores con el simbolismo de la compra y venta empleado a lo largo del Corán, por ejemplo, cuando el Corán advierte a las personas sobre comprar el error al precio de la guía (cf. 2:16, 86, 175; Ṭ). Otros explican esta frase diciendo que algunas personas pierden el mundo y ganan el Más Allá, pero estas personas hacen lo contrario y por ende son los mayores perdedores (Q).
Versículo 6
وَإِنَّكَ لَتُلَقَّى ٱلْقُرْءَانَ مِن لَّدُنْ حَكِيمٍ عَلِيمٍ ﴿٦﴾
waʾinnaka latulaqqā l-qurʾāna mil ladun ḥakīmin ʿalīm
En verdad, tú recibes el Corán de la Presencia de Uno Sabio, Omnisciente.
6Algunos comentaristas describen este aleya como una especie de introducción a las historias de los profetas que siguen (Q, R). Los sufíes que meditan sobre este aleya lo leen más allá de su contexto como dirigido al Profeta; dicen que nadie puede ser considerado entre aquellos firmemente arraigados en el conocimiento (al-rāsijūn fī-l-ʿilm, mencionados en 3:7) hasta que recite el Corán «a través de Dios» (bi-Llāh) y lo escuche «de Dios» (min Allāh) —es decir, lo escuche de la Presencia de Uno que es Sabio, Omnisciente (Aj).
Versículo 7
إِذْ قَالَ مُوسَىٰ لِأَهْلِهِۦٓ إِنِّىٓ ءَانَسْتُ نَارًۭا سَـَٔاتِيكُم مِّنْهَا بِخَبَرٍ أَوْ ءَاتِيكُم بِشِهَابٍۢ قَبَسٍۢ لَّعَلَّكُمْ تَصْطَلُونَ ﴿٧﴾
idh qāla mūsā liʾahlihī innī ānastu nāran saʾātīkum minhā bikhabarin aw ātīkum bishihābin qabasil laʿallakum taṣṭalūn
[Recuerda] cuando Moisés dijo a su familia: «En verdad, diviso un fuego. Os traeré noticias de él, o un tizón, para que tal vez os calentéis».
7En el sufismo, este aleya simboliza los niveles de certeza concebidos como etapas progresivas en la vida espiritual: (1) tener conocimiento conceptual del fuego, (2) ver ese fuego, y (3) ser quemado o consumido por él simbolizan (1) el conocimiento teórico sobre asuntos espirituales, (2) la visión directa de las realidades espirituales, y (3) la realización alcanzada cuando la sustancia del alma es transformada al ser consumida por la Verdad.
Algunos entienden que familia (ahl) aquí se refiere únicamente a la esposa de Moisés, lo cual es un significado posible de ahl (R). Noticias se refiere a información sobre el camino, puesto que se habían extraviado en su viaje (IK, R). (Cf. 28:29; Éxodo 3:1–6).
Versículo 8
فَلَمَّا جَآءَهَا نُودِىَ أَنۢ بُورِكَ مَن فِى ٱلنَّارِ وَمَنْ حَوْلَهَا وَسُبْحَٰنَ ٱللَّهِ رَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿٨﴾
falammā ŷāʾahā nūdiya am būrika man fī n-nāri waman ḥawlahā wasubḥāna llāhi rabbi l-ʿālamīn
Luego, cuando llegó a él, le fue hecha una llamada: «¡Bendito sea Quien está en el fuego y quien está en torno a él! ¡Y gloria a Dios, Señor de los mundos!
8Se entiende que Quien está en el fuego se refiere a Dios Mismo, de modo que, según algunos, esta frase significa que era el fuego lo que estaba bendito o que la Luz de Dios dentro del fuego estaba bendita (Ṭ). El que está en torno a él se refiere a los ángeles o a Moisés y los ángeles juntos (Ṭ), lo que significa que Moisés y los ángeles son bendecidos por Dios (Th). Para algunos esto significa que el fuego mismo es lo que está bendito, ya que la partícula árabe man, que se traduce aquí como el que o quien, pero que ordinariamente significa «quién» o «aquel [que]», también puede tener el significado más general de mā, o «lo que», de modo que significaría: «Bendito sea lo que está en el fuego», es decir, el fuego mismo (Th). Al tratar de entender este aleya en relación con la descripción de este mismo incidente en 28:30, que habla del lugar como el sitio bendito, algunos interpretan bendito en el sentido de que es el lugar del fuego el que está bendito (Z), porque es el lugar donde ocurrió este gran acontecimiento (R). Otros dicen aún que bendito sea implica: «Bendito sea quien [busca] el fuego», o «Bendito sea Aquel [cuyo poder y autoridad está] en el fuego» (Th). Tales interpretaciones diferentes del significado de bendito sea surgen porque ordinariamente esta forma del verbo (bāraka) lleva un objeto directo o indirecto (Q, Th), pero en este caso no hay objeto para el verbo. Bendito (el verbo pasivo būrika) se entiende también en el sentido de «sagrado» (muqaddas; IK, Th).
Algunos señalan que el fenómeno fue descrito como fuego (nār), pero en realidad era luz (nūr); Moisés lo consideró «fuego», pero se dice que los árabes utilizaban a veces la palabra «fuego» (nār) en lugar de «luz» (nūr; Q, Th). Ibn ʿAbbās dijo que no era fuego, sino una luz titilante, y en otra declaración se refirió a ella como la «Luz del Señor de los mundos» (IK).
Es en el contexto de este aleya donde muchos comentaristas mencionan el ḥadīṯ: «Dios no duerme, ni es propio de Él dormir. Él baja la justicia y la eleva. Eleva hacia Sí las obras de la noche antes del día, y las obras del día antes de la noche. Su velo es la luz [o el fuego]. Si fuera descorrido, las glorias de Su Rostro quemarían todo aquello sobre lo que se posara Su mirada».
Versículo 9
يَٰمُوسَىٰٓ إِنَّهُۥٓ أَنَا ٱللَّهُ ٱلْعَزِيزُ ٱلْحَكِيمُ ﴿٩﴾
yāmūsā innahū anā llāhu l-ʿazīzu l-ḥakīm
¡Oh, Moisés! ¡En verdad, Yo soy Dios, el Poderoso, el Sabio!».
9Debido a las diferentes formas en que se puede leer este aleya, En verdad, Yo soy Dios también podría entenderse como: «Es el caso que verdaderamente Yo soy Dios» (Ṭ). También puede leerse simplemente como señalando el comienzo de una nueva cláusula, de modo que se traduciría: «¡Oh, Moisés! Yo soy Dios» (R, Z).
Vale la pena señalar que la ambigüedad en el árabe entre annahu anā-Llāh e innahu anā-Llāh, que da lugar a las interpretaciones antes mencionadas, no es el mismo tipo de ambigüedad que alimenta los debates en torno al hebreo ehyeh asher ehyeh, que Dios dice a Moisés como se relata en Éxodo 3:14 y que se vierte de numerosas maneras, tales como «Yo soy el que soy», «Yo soy Quien soy», «Yo soy Aquel que es» o «Yo seré lo que seré». La comprensión islámica de lo que Dios dijo durante este acontecimiento, a saber, que Él se identificó por Su Nombre, coincide con aquellas corrientes de la comprensión judía y cristiana de ehyeh asher ehyeh que sostienen que esta frase es o contiene un Nombre de Dios.
Versículo 10–11
وَأَلْقِ عَصَاكَ ۚ فَلَمَّا رَءَاهَا تَهْتَزُّ كَأَنَّهَا جَآنٌّۭ وَلَّىٰ مُدْبِرًۭا وَلَمْ يُعَقِّبْ ۚ يَٰمُوسَىٰ لَا تَخَفْ إِنِّى لَا يَخَافُ لَدَىَّ ٱلْمُرْسَلُونَ ﴿١٠﴾ إِلَّا مَن ظَلَمَ ثُمَّ بَدَّلَ حُسْنًۢا بَعْدَ سُوٓءٍۢ فَإِنِّى غَفُورٌۭ رَّحِيمٌۭ ﴿١١﴾
waʾalqi ʿaṣāka falammā raʾāhā tahtazzu kaʾannahā ŷānnun wallā mudbiran walam yuʿaqqib yāmūsā lā takhaf innī lā yakhāfu ladayya l-mursalūn · illā man ẓalama thumma baddala ḥusmam baʿda sūʾin faʾinnī ghafūrur raḥīm
Y: «¡Arroja tu vara!». Luego, cuando la vio agitarse como si fuera una serpiente, volvió en retirada sin regresar sobre sus pasos. «¡Oh, Moisés! ¡No temas! En verdad, los mensajeros no temen en Mi Presencia,
salvo aquel que obró mal y luego reemplazó el mal por el bien; pues en verdad Yo soy Indulgente, Misericordioso.
10–11Y al comienzo del v. 10 también podría entenderse conectando el v. 10 con la declaración del v. 9, de modo que la traducción sería: «Yo soy Dios, el Poderoso, el Sabio; arroja, pues, tu vara». Sin regresar sobre sus pasos se interpreta también como sin mirar a un lado ni al otro (Q, Ṭ), lo que implica tan poca vacilación que ni siquiera se aventuró a echar una mirada de soslayo.
En este pasaje, salvo aquel que obró mal se considera una alusión oblicua al propio Moisés, quien golpeó y mató a un egipcio que estaba peleando con un israelita (véase 28:15–21; cf. Éxodo 2:11–14) y tal vez temió la Presencia de Dios por este motivo (Ṭ). Reemplazar el mal por el bien significa arrepentirse de los propios pecados (Ṭ). La partícula illā, que ordinariamente significa «excepto» o «salvo», también puede tener otros significados. Aquí algunos comentaristas la entienden de tal modo que la frase rezaría: «En verdad, los mensajeros no temen en Mi Presencia, y tampoco quien obró mal y reemplazó el mal por el bien» (Ṭ). Es probable que quienes buscan significados alternativos para illā lo hagan por renuencia a atribuir el pecado a profetas y mensajeros, porque su infalibilidad y protección frente al pecado es una doctrina importante entre la gran mayoría de los teólogos musulmanes. Como señala al-Qurṭubī, sin embargo, muchos aceptan que los profetas pudieron haber cometido «faltas» (ḏanb) antes de su investidura con la profecía; además, es señal de sinceridad temer que el propio arrepentimiento no sea completo. Un dicho atribuido a al-Ḥasan al-Baṣrī dice: «Los profetas pecan y son reprendidos» (Q, Ṭ).
Versículo 12
وَأَدْخِلْ يَدَكَ فِى جَيْبِكَ تَخْرُجْ بَيْضَآءَ مِنْ غَيْرِ سُوٓءٍۢ ۖ فِى تِسْعِ ءَايَٰتٍ إِلَىٰ فِرْعَوْنَ وَقَوْمِهِۦٓ ۚ إِنَّهُمْ كَانُوا۟ قَوْمًۭا فَٰسِقِينَ ﴿١٢﴾
waʾadkhil yadaka fī ŷaybika takhruŷ bayḍāʾa min ghayri sūʾin fī tisʿi āyātin ilā firʿawna waqawmihī innahum kānū qawman fāsiqīn
E introduce tu mano en tu seno; saldrá blanca, sin defecto —entre nueve señales para el Faraón y su pueblo. En verdad, han sido un pueblo inicuo».
12El milagro de la mano blanca (cf. 20:22; 26:33; 28:32) se le muestra a Moisés aquí, antes de hacerse aparecer de nuevo más tarde en presencia del Faraón (26:33). Sobre las nueve señales, véase 17:101c, que habla de las nueve señales claras dadas a Moisés. Como símbolo espiritual, la mano blanca puede significar que uno debe colocar su meditación espiritual en el corazón, y los pensamientos emergerán entonces blancos y resplandecientes, lo que conducirá a una mayor comprensión y visión y a una realización más plena de las virtudes necesarias para viajar hacia Dios (Aj).
Versículo 13–14
فَلَمَّا جَآءَتْهُمْ ءَايَٰتُنَا مُبْصِرَةًۭ قَالُوا۟ هَٰذَا سِحْرٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿١٣﴾ وَجَحَدُوا۟ بِهَا وَٱسْتَيْقَنَتْهَآ أَنفُسُهُمْ ظُلْمًۭا وَعُلُوًّۭا ۚ فَٱنظُرْ كَيْفَ كَانَ عَٰقِبَةُ ٱلْمُفْسِدِينَ ﴿١٤﴾
falammā ŷāʾathum āyātunā mubṣiratan qālū hādhā siḥrum mubīn · waŷaḥadū bihā wastayqanathā anfusuhum ẓulman waʿuluwwan fanẓur kayfa kāna ʿāqibatu l-mufsidīn
Y cuando Nuestras señales llegaron a ellos como un portento evidente, dijeron: «¡Esto es hechicería manifiesta!».
Las rechazaron —aunque sus almas estaban convencidas de ellas— injusta y arrogantemente. ¡Mira, pues, cómo acabaron los corruptores!
13–14Fue la arrogancia del Faraón y de su pueblo lo que les impidió aceptar lo que sabían que era verdad en sus corazones (Ṭ). La frase final del v. 14 es un estribillo frecuente que aparece en el Corán en el contexto de pueblos anteriores cuya desaparición o destrucción final sirve de lección para pueblos posteriores; véase 30:9c.
Versículo 15
وَلَقَدْ ءَاتَيْنَا دَاوُۥدَ وَسُلَيْمَٰنَ عِلْمًۭا ۖ وَقَالَا ٱلْحَمْدُ لِلَّهِ ٱلَّذِى فَضَّلَنَا عَلَىٰ كَثِيرٍۢ مِّنْ عِبَادِهِ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿١٥﴾
walaqad ātaynā dāwūda wasulaymāna ʿilman waqālā l-ḥamdu lillāhi lladhī faḍḍalanā ʿalā kathīrim min ʿibādihi l-muʾminīn
Y ciertamente concedimos a David y a Salomón conocimiento. Y dijeron: «Alabado sea Dios, Quien nos ha favorecido por encima de muchos de Sus siervos creyentes».
15Este conocimiento es considerado por algunos como la sabiduría y el entendimiento propios de la profecía (Q); para otros se refiere a los favores especiales mencionados en los vv. 16–17 (Ṭ) o a las formas de conocimiento mencionadas en 21:80: Y le enseñamos el arte de hacer cotas de malla para vosotros a fin de protegeros de vuestra propia violencia. Algunos señalan que este aleya muestra la eminencia del conocimiento entre los dones que Dios otorga, como se menciona en 58:11: Dios elevará en grados a aquellos de vosotros que creen y a quienes se les ha dado el conocimiento (Q). La gratitud de David y Salomón por el conocimiento que Dios les otorgó supera su gratitud por su reino, y el conocimiento que poseen va más allá del de los creyentes ordinarios e incluye necesariamente, dado que eran profetas, una conciencia y recuerdo de Dios en todo momento (R).
Versículo 16
وَوَرِثَ سُلَيْمَٰنُ دَاوُۥدَ ۖ وَقَالَ يَٰٓأَيُّهَا ٱلنَّاسُ عُلِّمْنَا مَنطِقَ ٱلطَّيْرِ وَأُوتِينَا مِن كُلِّ شَىْءٍ ۖ إِنَّ هَٰذَا لَهُوَ ٱلْفَضْلُ ٱلْمُبِينُ ﴿١٦﴾
wawaritha sulaymānu dāwūda waqāla yāʾayyuhā n-nāsu ʿullimnā manṭiqa ṭ-ṭayri waʾūtīnā min kulli shayʾin inna hādhā lahuwa l-faḍlu l-mubīn
Salomón heredó de David y dijo: «¡Oh, gentes!, se nos ha enseñado el lenguaje de las aves y se nos ha dado de todas las cosas. ¡En verdad, este es un favor manifiesto!».
16El conocimiento del lenguaje de las aves fue algo que Salomón heredó de David (R); se menciona en 21:79: Y sometimos las montañas y las aves para que glorificasen junto con David; y 34:10: Y ciertamente dimos a David un favor procedente de Nosotros: «¡Oh, montañas! ¡Repetid las alabanzas de Dios con él, y vosotras también, aves!». Véase también 38:19, que afirma con respecto a David: Y las aves congregadas, todas volviéndose a Él asiduamente. La frase se nos ha dado de todas las cosas no significa literalmente todo, sino «mucho» o «abundantemente» (R). La idea del «lenguaje de las aves» se convirtió en un concepto importante en el pensamiento sufí, que a menudo simboliza estados superiores de conciencia que permiten comprender el significado más profundo de las cosas más allá de sus apariencias externas. Algunos sufíes han interpretado esta frase en el sentido no sólo de conocimiento de carácter esotérico en general, sino más específicamente de conocimiento del significado interior de otras religiones. Una de las obras más célebres del sufismo es el Manṭiq al-ṭayr de ʿAṭṭār, que suele traducirse como «El lenguaje de los pájaros» o «La conferencia de los pájaros», pero que contiene los términos árabes idénticos a los de la frase de este aleya.
Versículo 17
وَحُشِرَ لِسُلَيْمَٰنَ جُنُودُهُۥ مِنَ ٱلْجِنِّ وَٱلْإِنسِ وَٱلطَّيْرِ فَهُمْ يُوزَعُونَ ﴿١٧﴾
waḥushira lisulaymāna ŷunūduhū mina l-ŷinni wal-insi waṭ-ṭayri fahum yūzaʿūn
Y fueron congregadas para Salomón sus huestes de ŷinns, hombres y aves, y fueron formados [en filas ordenadas],
17Formados traduce yūzaʿūn, que algunos interpretan en el sentido de «acorralados» o «mantenidos a raya», como en mantener las filas unidas y estrechamente agrupadas (Q, Ṭ). Para otros formados significa que avanzaban o bien que eran defensores contra ataques (Ṭ). Para algunos las huestes de Salomón eran particulares de su época y las aves que le servían eran distintas a las de otras épocas, aunque incluso las aves normales (como todas las criaturas) poseen una medida de inteligencia e inspiración propia de su estado de ser (R). La inclusión de ŷinns como parte de las huestes de Salomón indica no sólo que era de naturaleza milagrosa y portentosa, sino también que Salomón tenía la estatura y el poder para controlar y hacer uso de los ŷinns, seres comúnmente considerados incontrolables por los seres humanos y la mayoría de las veces traviesos o malévolos.
Versículo 18–19
حَتَّىٰٓ إِذَآ أَتَوْا۟ عَلَىٰ وَادِ ٱلنَّمْلِ قَالَتْ نَمْلَةٌۭ يَٰٓأَيُّهَا ٱلنَّمْلُ ٱدْخُلُوا۟ مَسَٰكِنَكُمْ لَا يَحْطِمَنَّكُمْ سُلَيْمَٰنُ وَجُنُودُهُۥ وَهُمْ لَا يَشْعُرُونَ ﴿١٨﴾ فَتَبَسَّمَ ضَاحِكًۭا مِّن قَوْلِهَا وَقَالَ رَبِّ أَوْزِعْنِىٓ أَنْ أَشْكُرَ نِعْمَتَكَ ٱلَّتِىٓ أَنْعَمْتَ عَلَىَّ وَعَلَىٰ وَٰلِدَىَّ وَأَنْ أَعْمَلَ صَٰلِحًۭا تَرْضَىٰهُ وَأَدْخِلْنِى بِرَحْمَتِكَ فِى عِبَادِكَ ٱلصَّٰلِحِينَ ﴿١٩﴾
ḥattā idhā ataw ʿalā wādi n-namli qālat namlatun yāʾayyuhā n-namlu dkhulū masākinakum lā yaḥṭimannakum sulaymānu waŷunūduhū wahum lā yashʿurūn · fatabassama ḍāḥikam min qawlihā waqāla rabbi awziʿnī an ashkura niʿmataka llatī anʿamta ʿalayya waʿalā wālidayya waʾan aʿmala ṣāliḥan tarḍāhu waʾadkhilnī biraḥmatika fī ʿibādika ṣ-ṣāliḥīn
hasta que, cuando llegaron al valle de las hormigas, una hormiga dijo: «¡Oh, hormigas! Entrad en vuestras moradas, no sea que Salomón y sus huestes os aplasten sin darse cuenta».
Y él sonrió, riéndose de sus palabras, y dijo: «¡Señor mío! ¡Inspírame para que dé gracias por Tu bendición con la que me has agraciado a mí y a mis padres, y para que obre rectamente de manera que Te plazca, y hazme entrar, por Tu Misericordia, entre Tus siervos rectos!».
18–19Algunos comentaristas dicen que las hormigas tenían alas, lo que las convertía en ṭayr, o «aves», cuyo lenguaje Salomón comprendía (Q, Ṭh). Asimismo, varios comentaristas dan incluso un nombre para la hormiga, aunque otros dicen que es inconcebible que se pueda conocer tal detalle (Q). La hormiga dice sin darse cuenta, presuponiendo que si un profeta como Salomón lo supiera, no las aplastaría (R). Salomón rió y sonrió porque se maravilló de la inquietud y cuidado de la hormiga y se sintió agradecido a Dios por el privilegio de poder comprender las preocupaciones de la hormiga (Bḍ). Algunos comentaristas mencionan el ḥadīṯ: «Una hormiga picó a un profeta, y él ordenó quemar el hormiguero. Dios le reveló: "¿Acaso porque una sola hormiga te picó, has destruido una comunidad (ummah) de entre las comunidades que entonan alabanzas [a Mí]? ¿Por qué no a una sola hormiga?"» (IK, Q).
Inspírame traduce awzaʿnī, que algunos entienden en el sentido de «hazme» o «dispónme» (Ṭ); es de hecho la misma raíz de la palabra traducida como formados en el v. 17; la diferencia de significado se basa en el contexto. Salomón mencionó a sus padres porque consideraba que la invocación de bendiciones sobre ellos equivalía a bendiciones sobre sí mismo (R). Obrar rectamente atañe a la vida de este mundo, mientras que ser incluido entre Tus siervos rectos atañe a estar en su compañía en el Más Allá (R).
Versículo 20
وَتَفَقَّدَ ٱلطَّيْرَ فَقَالَ مَا لِىَ لَآ أَرَى ٱلْهُدْهُدَ أَمْ كَانَ مِنَ ٱلْغَآئِبِينَ ﴿٢٠﴾
watafaqqada ṭ-ṭayra faqāla mā liya lā arā l-hudhuda am kāna mina l-ghāʾibīn
Y pasó revista a las aves y dijo: «¿Cómo es que no veo a la abubilla? ¿O está entre los ausentes?
20La abubilla (hudhud) es un ave de tamaño mediano con un pico largo y delgado, notable por una cresta distintiva en su cabeza. En el comentario, se describe a la abubilla como conocedora del lugar donde se encontraba el agua más cercana, y cuando Salomón preguntó por el agua, descubrió que la abubilla estaba ausente (Ṭ); otros dicen que se enteró de la ausencia de la abubilla porque la función del ave era proteger a Salomón del sol (R). Algunos señalan que la reacción de Salomón muestra una de las cualidades de un gran líder: era consciente de la condición de aquellos a quienes dirigía, hasta la de una sola ave (Q). Como alegoría y símbolo espiritual, este pasaje se interpreta como un drama entre el corazón espiritual, o el espíritu interior de uno, y el ego. La abubilla simboliza un aspecto o facultad del alma, mientras que Salomón es el corazón espiritual que debe controlar el alma y pedirle cuentas cuando desobedece. El alma puede perderse en la negligencia hacia Dios; sin embargo, sus facultades son capaces de aportar al alma conocimiento y sabiduría antes no descubiertos (Aj).
Versículo 21
لَأُعَذِّبَنَّهُۥ عَذَابًۭا شَدِيدًا أَوْ لَأَا۟ذْبَحَنَّهُۥٓ أَوْ لَيَأْتِيَنِّى بِسُلْطَٰنٍۢ مُّبِينٍۢ ﴿٢١﴾
laʾuʿadhdhibannahū ʿadhāban shadīdan aw laʾadhbaḥannahū aw layaʾtiyannī bisulṭānim mubīn
Ciertamente la castigaré con un castigo severo, o la degollaré, a menos que me traiga una justificación clara».
21Justificación traduce sulṭān, en este caso con el significado de alguna prueba o excusa clara de por qué la abubilla estaba ausente (Ṭ).
Versículo 22–23
فَمَكَثَ غَيْرَ بَعِيدٍۢ فَقَالَ أَحَطتُ بِمَا لَمْ تُحِطْ بِهِۦ وَجِئْتُكَ مِن سَبَإٍۭ بِنَبَإٍۢ يَقِينٍ ﴿٢٢﴾ إِنِّى وَجَدتُّ ٱمْرَأَةًۭ تَمْلِكُهُمْ وَأُوتِيَتْ مِن كُلِّ شَىْءٍۢ وَلَهَا عَرْشٌ عَظِيمٌۭ ﴿٢٣﴾
famakatha ghayra baʿīdin faqāla aḥaṭtu bimā lam tuḥiṭ bihī waŷiʾtuka min sabaʾim binabaʾin yaqīn · innī waŷadttu mraʾatan tamlikuhum waʾūtiyat min kulli shayʾin walahā ʿarshun ʿaẓīm
Pero ella no tardó mucho y dijo: «He abarcado lo que tú no has abarcado, y te traigo de Saba una noticia fidedigna.
En verdad, he hallado a una mujer que reina sobre ellos; se le ha dado de todas las cosas y posee un trono magnífico.
22–23Para Saba, véase el comentario sobre 34:15–19 (en la sūrah del mismo nombre). La Reina de Saba es conocida en la tradición islámica como Bilqīs (o Bilqays), hija de Šarāḥīl. Trono magnífico aquí se entiende que se refiere no sólo a su poder, sino también a las dimensiones físicas reales y a la riqueza del trono (Q, Ṭ, Th). Todas las cosas se entiende que significa «todo lo que ella necesita para su reino» (Q). La misma frase aparece también en el v. 16 en relación con el reino de Salomón.
Versículo 24
وَجَدتُّهَا وَقَوْمَهَا يَسْجُدُونَ لِلشَّمْسِ مِن دُونِ ٱللَّهِ وَزَيَّنَ لَهُمُ ٱلشَّيْطَٰنُ أَعْمَٰلَهُمْ فَصَدَّهُمْ عَنِ ٱلسَّبِيلِ فَهُمْ لَا يَهْتَدُونَ ﴿٢٤﴾
waŷadttuhā waqawmahā yasŷudūna lish-shamsi min dūni llāhi wazayyana lahumu sh-shayṭānu aʿmālahum faṣaddahum ʿani s-sabīli fahum lā yahtadūn
La hallé a ella y a su pueblo postrándose ante el sol en lugar de Dios, y Satanás les ha embellecido sus obras y les ha desviado del camino, de modo que no están bien guiados.
24Sobre el hecho de que Satanás hace que las cosas parezcan bellas, véase 27:4c.
Versículo 25
أَلَّا يَسْجُدُوا۟ لِلَّهِ ٱلَّذِى يُخْرِجُ ٱلْخَبْءَ فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ وَيَعْلَمُ مَا تُخْفُونَ وَمَا تُعْلِنُونَ ﴿٢٥﴾
allā yasŷudū lillāhi lladhī yukhriŷu l-khabʾa fī s-samāwāti wal-arḍi wayaʿlamu mā tukhfūna wamā tuʿlinūn
¿Acaso no se postrarán ante Dios, Quien hace salir lo que está oculto en los cielos y en la tierra, y Quien sabe lo que ocultáis y lo que manifestáis?
25Este aleya también podría leerse como una continuación de y les ha desviado del camino del aleya anterior, de modo que ambos aleyas juntos significarían: «Y les apartó del camino, de modo que no estuvieran bien guiados y no se postraran». En este caso, la primera palabra del v. 25 se leería alā en lugar de allā, pero ambas son lecturas aceptadas (Q, Ṭ). Por lo que está oculto algunos entienden la lluvia (ġayṯ), los frutos de la tierra, todas las cosas en los cielos y en la tierra que sólo Dios conoce (Ṭ), o los misterios en general (Q).
Versículo 26
ٱللَّهُ لَآ إِلَٰهَ إِلَّا هُوَ رَبُّ ٱلْعَرْشِ ٱلْعَظِيمِ ۩ ﴿٢٦﴾
allāhu lā ilāha illā huwa rabbu l-ʿarshi l-ʿaẓīm
¡Dios! No hay más dios que Él, Señor del Trono grandioso».
26Al-Qurṭubī señala que el trono de la Reina de Saba es llamado magnífico (v. 23) en relación con los otros tronos de los soberanos de la tierra, mientras que el Trono de Dios es Grandioso porque él (o Su Escabel) abarca los cielos y la tierra. Este es uno de los quince aleyas tras los cuales se dice que uno debe postrarse al recitar el Corán; véase 19:58c.
Versículo 27–28
۞ قَالَ سَنَنظُرُ أَصَدَقْتَ أَمْ كُنتَ مِنَ ٱلْكَٰذِبِينَ ﴿٢٧﴾ ٱذْهَب بِّكِتَٰبِى هَٰذَا فَأَلْقِهْ إِلَيْهِمْ ثُمَّ تَوَلَّ عَنْهُمْ فَٱنظُرْ مَاذَا يَرْجِعُونَ ﴿٢٨﴾
qāla sananẓuru aṣadaqta am kunta mina l-kādhibīn · idhhab bikitābī hādhā faʾalqih ilayhim thumma tawalla ʿanhum fanẓur mādhā yarŷiʿūn
Dijo: «Veremos si has dicho la verdad o si estás entre los mentirosos.
Ve con esta carta mía y entrégasela a ellos; luego apártate de ellos y observa qué responden».
27–28En estos aleyas Salomón se dirige a la abubilla (Ṭ), ya que la abubilla había hecho una afirmación tan categórica en el v. 22 sobre lo que ella sabía y Salomón no sabía (Q), pero esto también muestra que un líder debe aceptar las excusas legítimas de sus seguidores (Q). Al-Qurṭubī cita un ḥadīṯ que afirma: «Nadie ama más las excusas que Dios. Por eso reveló los Libros y envió a los mensajeros».
Versículo 29–30
قَالَتْ يَٰٓأَيُّهَا ٱلْمَلَؤُا۟ إِنِّىٓ أُلْقِىَ إِلَىَّ كِتَٰبٌۭ كَرِيمٌ ﴿٢٩﴾ إِنَّهُۥ مِن سُلَيْمَٰنَ وَإِنَّهُۥ بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ ﴿٣٠﴾
qālat yāʾayyuhā l-malaʾu innī ulqiya ilayya kitābun karīm · innahū min sulaymāna waʾinnahū bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
Dijo ella: «¡Oh, dignatarios! En verdad, me ha sido entregada una carta noble.
Ciertamente es de Salomón y ciertamente dice: "En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso.
29–30La Reina de Saba llamó a la carta noble ya fuera por su sello, porque fue enviada por Salomón, o porque el contenido era noble y bueno (Q, Ṭ). El v. 30 es el único aleya en el Corán que repite la basmalah completa (la fórmula con la que comienzan todas las sūrahs menos una) en medio de una sūrah.
Versículo 31
أَلَّا تَعْلُوا۟ عَلَىَّ وَأْتُونِى مُسْلِمِينَ ﴿٣١﴾
allā taʿlū ʿalayya waʾtūnī muslimīn
No os ensoberbezcáis contra mí, sino venid a mí sumisos"».
31Venid . . . sumisos significa en un estado de sumisión y obediencia a Dios y con fe en Su Unicidad (Ṭ), aunque algunos lo leen como que la reina y sus dignatarios debían acercarse a Salomón en estado de obediencia (R) en lugar de hacerlo arrogantemente o como tiranos, según se alude en No os ensoberbezcáis contra mí (IK).
Versículo 32–33
قَالَتْ يَٰٓأَيُّهَا ٱلْمَلَؤُا۟ أَفْتُونِى فِىٓ أَمْرِى مَا كُنتُ قَاطِعَةً أَمْرًا حَتَّىٰ تَشْهَدُونِ ﴿٣٢﴾ قَالُوا۟ نَحْنُ أُو۟لُوا۟ قُوَّةٍۢ وَأُو۟لُوا۟ بَأْسٍۢ شَدِيدٍۢ وَٱلْأَمْرُ إِلَيْكِ فَٱنظُرِى مَاذَا تَأْمُرِينَ ﴿٣٣﴾
qālat yāʾayyuhā l-malaʾu aftūnī fī amrī mā kuntu qāṭiʿatan amran ḥattā tashhadūn · qālū naḥnu ulū quwwatin waʾulū baʾsin shadīdin wal-amru ilayki fanẓurī mādhā taʾmurīn
Dijo ella: «¡Oh, dignatarios! Dadme vuestro parecer en este asunto mío; no soy de las que deciden asunto alguno hasta que estéis presentes».
Dijeron: «Poseemos fuerza y poseemos un gran poderío; mas la orden es tuya, así que considera lo que has de ordenar».
32–33Las palabras de los dignatarios de la reina atañen a su poder mundano y fuerza militar, con la implicación de que eran capaces de apoyarla con su fuerza en la batalla (Ṭ). Al-Rāzī considera que su respuesta fue acertada, ya que está equilibrada entre la deferencia hacia la reina y una demostración de fuerza. Otros señalan que ella probablemente sabía más que ellos en cualquier caso, y por ende su pregunta era más diplomática que práctica (IK). En su comentario sobre este incidente en sus Fuṣūṣ al-ḥikam, Ibn ʿArabī señala que la forma en que la reina gestionó la carta de Salomón demostró su superioridad y dignidad para gobernar. Tales atributos, junto con su disposición a abrazar la verdadera fe cuando fue desafiada (a diferencia de otras figuras como el Faraón), también pueden interpretarse como un modelo coránico de liderazgo y gobernanza femenina benéfica y sabia.
Versículo 34
قَالَتْ إِنَّ ٱلْمُلُوكَ إِذَا دَخَلُوا۟ قَرْيَةً أَفْسَدُوهَا وَجَعَلُوٓا۟ أَعِزَّةَ أَهْلِهَآ أَذِلَّةًۭ ۖ وَكَذَٰلِكَ يَفْعَلُونَ ﴿٣٤﴾
qālat inna l-mulūka idhā dakhalū qaryatan afsadūhā waŷaʿalū aʿizzata ahlihā adhillatan wakadhālika yafʿalūn
Dijo ella: «En verdad, los reyes, cuando entran en una ciudad, la corrompen y convierten a los más honorables de sus habitantes en los más humillados; y así harán.
34La reina pronunció esta frase en respuesta a la sugerencia de su consejo de dignatarios de que eran lo bastante fuertes como para resistir el poder de Salomón, queriendo decir que si Salomón entraba en su tierra, sobrevendría la destrucción (Q). Aunque el sentido llano del comentario de la reina es que trata sobre la manera en que los reyes o reinas trastocan el orden y la armonía de las tierras conquistadas, algunos sufíes leen este aleya como una alegoría espiritual. En su célebre Kitāb al-ḥikam («Aforismos»), Ibn ʿAṭāʾillāh al-Iskandarī ve a los reyes como símbolo de las inspiraciones que asaltan el corazón desde el mundo espiritual, las cuales, cuando son reales y verdaderas, entran en la ciudad del corazón, derrocan el dominio de sus deseos mundanos y los hacen los más humillados, y los sustituyen por aspiraciones espirituales que ya no están subordinadas a los apetitos del alma (Aj).
Versículo 35
وَإِنِّى مُرْسِلَةٌ إِلَيْهِم بِهَدِيَّةٍۢ فَنَاظِرَةٌۢ بِمَ يَرْجِعُ ٱلْمُرْسَلُونَ ﴿٣٥﴾
waʾinnī mursilatun ilayhim bihadiyyatin fanāẓiratum bima yarŷiʿu l-mursalūn
Mas yo les enviaré un regalo y observaré con qué regresan los emisarios».
35Los comentaristas aportan detalles a la historia, describiendo —a veces por extenso— cuáles fueron los regalos (IK, Ṭ), aunque no está del todo claro de dónde habría procedido tal información; comentaristas como al-Rāzī descartan tales detalles por considerarlos irrelevantes para la historia.
Versículo 36
فَلَمَّا جَآءَ سُلَيْمَٰنَ قَالَ أَتُمِدُّونَنِ بِمَالٍۢ فَمَآ ءَاتَىٰنِۦَ ٱللَّهُ خَيْرٌۭ مِّمَّآ ءَاتَىٰكُم بَلْ أَنتُم بِهَدِيَّتِكُمْ تَفْرَحُونَ ﴿٣٦﴾
falammā ŷāʾa sulaymāna qāla atumiddūnani bimālin famā ātānī llāhu khayrum mimmā ātākum bal antum bihadiyyatikum tafraḥūn
Pero cuando llegó ante Salomón, él dijo: «¿Me ofrecéis riquezas? Lo que Dios me ha dado es mejor que lo que os ha dado a vosotros. ¡Al contrario, sois vosotros los que os regocijáis en vuestro regalo!
36Las posesiones mundanas de la Reina de Saba no eran rival para las de Salomón (Ṭ), quien en todo caso era un profeta y, por tanto, no estaba motivado por la adquisición de posesiones mundanas por sí mismas (Q). Os regocijáis en vuestro regalo significa que el regalo era un medio para celebrar su propia riqueza y poder y no una manifestación de generosidad o bondad (Ṭ).
Versículo 37
ٱرْجِعْ إِلَيْهِمْ فَلَنَأْتِيَنَّهُم بِجُنُودٍۢ لَّا قِبَلَ لَهُم بِهَا وَلَنُخْرِجَنَّهُم مِّنْهَآ أَذِلَّةًۭ وَهُمْ صَٰغِرُونَ ﴿٣٧﴾
irŷiʿ ilayhim falanaʾtiyannahum biŷunūdil lā qibala lahum bihā walanukhriŷannahum minhā adhillatan wahum ṣāghirūn
Regresa a ellos, pues ciertamente iremos contra ellos con huestes que no podrán resistir, y los expulsaremos de allí degradados, y serán humillados».
37Estas palabras fueron dirigidas por Salomón al emisario de Saba (Ṭ).
Versículo 38
قَالَ يَٰٓأَيُّهَا ٱلْمَلَؤُا۟ أَيُّكُمْ يَأْتِينِى بِعَرْشِهَا قَبْلَ أَن يَأْتُونِى مُسْلِمِينَ ﴿٣٨﴾
qāla yāʾayyuhā l-malaʾu ayyukum yaʾtīnī biʿarshihā qabla an yaʾtūnī muslimīn
Dijo: «¡Oh, dignatarios! ¿Quién de vosotros me traerá su trono antes de que vengan a mí sumisos?».
38La mayoría sostiene que estas palabras se pronunciaron después de que Salomón recibiera los regalos de Saba (Q). Para otros, estas palabras se dijeron cuando la abubilla llegó por primera vez con noticias de la Reina de Saba y su trono y siguen a la declaración de Salomón en el v. 27: Veremos si has dicho la verdad.
Sumisos (muslimīn) aquí es interpretado por algunos en el sentido de obedientes a Salomón (Q), pero por otros en el sentido de «como musulmanes», es decir, como adeptos a la religión del Dios Único (Ṭ). Se cree que Salomón pidió su trono con el fin de enviarle un mensaje de reprensión o para mostrárselo más tarde como prueba de su condición de profeta (Ṭ).
Versículo 39
قَالَ عِفْرِيتٌۭ مِّنَ ٱلْجِنِّ أَنَا۠ ءَاتِيكَ بِهِۦ قَبْلَ أَن تَقُومَ مِن مَّقَامِكَ ۖ وَإِنِّى عَلَيْهِ لَقَوِىٌّ أَمِينٌۭ ﴿٣٩﴾
qāla ʿifrītum mina l-ŷinni ana ātīka bihī qabla an taqūma mim maqāmika waʾinnī ʿalayhi laqawiyyun amīn
Un ʿifrīt de entre los ŷinns dijo: «Yo te lo traeré antes de que te levantes de tu lugar. En verdad, tengo fuerza para ello [y] soy de confianza».
39Un ʿifrīt es una clase de ŷinn (véase 2:30c; 6:71–72c; y la introducción a la Sūrah 72) que es o bien un gigante (Ṭ), descrito en un relato como tan grande como una montaña (IK), o bien un ŷinn travieso y astuto (Q, Ṭ). Otros dicen que un ʿifrīt es un hombre vil y audaz (R). Al-Qurṭubī menciona un ḥadīṯ según el cual el Profeta somete a un ʿifrīt que había venido a perturbar su oración. Este ḥadīṯ respalda la idea de que un ʿifrīt es una clase de ŷinn travieso o malicioso.
Versículo 40
قَالَ ٱلَّذِى عِندَهُۥ عِلْمٌۭ مِّنَ ٱلْكِتَٰبِ أَنَا۠ ءَاتِيكَ بِهِۦ قَبْلَ أَن يَرْتَدَّ إِلَيْكَ طَرْفُكَ ۚ فَلَمَّا رَءَاهُ مُسْتَقِرًّا عِندَهُۥ قَالَ هَٰذَا مِن فَضْلِ رَبِّى لِيَبْلُوَنِىٓ ءَأَشْكُرُ أَمْ أَكْفُرُ ۖ وَمَن شَكَرَ فَإِنَّمَا يَشْكُرُ لِنَفْسِهِۦ ۖ وَمَن كَفَرَ فَإِنَّ رَبِّى غَنِىٌّۭ كَرِيمٌۭ ﴿٤٠﴾
qāla lladhī ʿindahū ʿilmum mina l-kitābi ana ātīka bihī qabla an yartadda ilayka ṭarfuka falammā raʾāhu mustaqirran ʿindahū qāla hādhā min faḍli rabbī liyabluwanī aʾashkuru am akfuru waman shakara faʾinnamā yashkuru linafsihī waman kafara faʾinna rabbī ghaniyyun karīm
Quien tenía conocimiento del Libro dijo: «Yo te lo traeré en un abrir y cerrar de ojos». Luego, cuando lo vio colocado ante sí, dijo: «Esto es de la Gracia de mi Señor, para ponerme a prueba, a ver si soy agradecido o ingrato. Y quien es agradecido, no lo es sino para su propia alma; y quien es ingrato, en verdad mi Señor es Autosuficiente, Generoso».
40El que tenía conocimiento era un hombre (Ṭ), cuyo nombre suele darse como Āṣif ibn Barjiyā, quien conocía un Nombre secreto de Dios que, al ser invocado, hacía que la súplica fuera respondida (Q, Ṭ). Se relata que Ibn Masʿūd dijo que el hombre era Khiḍr, el nombre atribuido tradicionalmente al misterioso e inmortal siervo de Dios que se convirtió en el maestro de Moisés en 18:65–82. Algunos dicen incluso que quien pronunció estas palabras fue el propio Salomón y que se dijeron al ʿifrīt (R). Al-Rāzī prefiere esta última interpretación, ya que parece encajar mejor con el contexto: como profeta, Salomón habría sido el más conocedor del Libro, y expresó gratitud a Dios al ver aparecer el trono ante él, lo que implica que Salomón lo hizo él mismo. Por Libro se entiende la Tabla Preservada (85:22), los libros de los profetas o un libro particular de Salomón (R), aunque no se especifica cuál podría ser este libro.
En un abrir y cerrar de ojos traduce una frase que significa «inmediatamente», pero que literalmente significa algo así como: «Antes de que tu mirada regrese a ti». Para algunos esta frase significa que el hombre traería el trono en menos tiempo del que le llevaría a un hombre que estuviera dentro del alcance visual de Salomón llegar hasta él (Ṭ). Para otros significa que en el tiempo que le lleva a Salomón mirar tan lejos como alcance su vista, el trono aparecería ante él (Ṭ). Para otros aún, el trono brotó de la tierra (Ṭ).
A ver si soy agradecido o ingrato es interpretado por muchos en el sentido de que Salomón comprendió que tales bendiciones asombrosas como el poder de traer un trono desde lejos contenían en sí mismas una prueba de su sinceridad (Ṭ). Mencionar aquí que Dios es Autosuficiente sirve para enfatizar que Él no tiene necesidad de la gratitud de los seres humanos y no se ve beneficiado por su presencia ni perjudicado por su ausencia (Ṭ).
Versículo 41
قَالَ نَكِّرُوا۟ لَهَا عَرْشَهَا نَنظُرْ أَتَهْتَدِىٓ أَمْ تَكُونُ مِنَ ٱلَّذِينَ لَا يَهْتَدُونَ ﴿٤١﴾
qāla nakkirū lahā ʿarshahā nanẓur atahtadī am takūnu mina lladhīna lā yahtadūn
Dijo: «Disfrazad su trono para ella; veremos si se guía rectamente o si se cuenta entre quienes no se guían rectamente».
41Disfrazad significa alterar el trono (Ṭ), es decir, añadirle algunas cosas y quitarle otras (Ṭ) o ponerlo boca abajo (Q). Veremos implica esperar a ver si la reina lo reconoce (Ṭ), ya que pretendía ser una prueba para ella (IK).
Versículo 42
فَلَمَّا جَآءَتْ قِيلَ أَهَٰكَذَا عَرْشُكِ ۖ قَالَتْ كَأَنَّهُۥ هُوَ ۚ وَأُوتِينَا ٱلْعِلْمَ مِن قَبْلِهَا وَكُنَّا مُسْلِمِينَ ﴿٤٢﴾
falammā ŷāʾat qīla ahākadhā ʿarshuki qālat kaʾannahū huwa waʾūtīnā l-ʿilma min qablihā wakunnā muslimīn
Luego, cuando ella llegó, se le dijo: «¿Es tu trono como este?». Dijo: «Parece ser el mismo». [Salomón dijo]: «Y a nosotros se nos concedió conocimiento antes que a ella y éramos de los sometidos,
42Parece ser el mismo indica que ella estaba en duda (Ṭ). Algunos dicen que la pregunta era una prueba de su inteligencia; si decía sí o no, se habría equivocado, porque el trono no era enteramente el mismo ni enteramente diferente, pero ella lo evaluó correctamente diciendo que «parecía» ser su propio trono (Q).
Versículo 43
وَصَدَّهَا مَا كَانَت تَّعْبُدُ مِن دُونِ ٱللَّهِ ۖ إِنَّهَا كَانَتْ مِن قَوْمٍۢ كَٰفِرِينَ ﴿٤٣﴾
waṣaddahā mā kānat taʿbudu min dūni llāhi innahā kānat min qawmin kāfirīn
mientras que lo que ella adoraba en lugar de Dios se lo impedía; en verdad, ella procedía de un pueblo incrédulo».
43El culto de la reina al sol le impidió adorar a Dios debidamente (Ṭ). Una opinión minoritaria considera la posibilidad de que las palabras que comienzan Y a nosotros se nos concedió conocimiento antes sean una continuación de las palabras de Bilqīs, aludiendo a cierto nivel de reconocimiento del Poder de Dios y de la verdad de la profecía de Salomón antes de que se le mostraran los portentos de su trono transformado y el palacio de cristal mencionado en el aleya siguiente, indicando que en cierto sentido se vio retenida o frenada de la plenitud de la fe por la religión errónea que practicaba (Z).
Versículo 44
قِيلَ لَهَا ٱدْخُلِى ٱلصَّرْحَ ۖ فَلَمَّا رَأَتْهُ حَسِبَتْهُ لُجَّةًۭ وَكَشَفَتْ عَن سَاقَيْهَا ۚ قَالَ إِنَّهُۥ صَرْحٌۭ مُّمَرَّدٌۭ مِّن قَوَارِيرَ ۗ قَالَتْ رَبِّ إِنِّى ظَلَمْتُ نَفْسِى وَأَسْلَمْتُ مَعَ سُلَيْمَٰنَ لِلَّهِ رَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿٤٤﴾
qīla lahā dkhulī ṣ-ṣarḥa falammā raʾathu ḥasibathu luŷŷatan wakashafat ʿan sāqayhā qāla innahū ṣarḥum mumarradum min qawārīra qālat rabbi innī ẓalamtu nafsī waʾaslamtu maʿa sulaymāna lillāhi rabbi l-ʿālamīn
Se le dijo: «Entra en el palacio». Pero cuando lo vio, lo tomó por una masa de agua y descubrió sus piernas. Dijo él: «En verdad, es un palacio pavimentado con cristal». Dijo ella: «¡Señor mío! Ciertamente he sido injusta conmigo misma, y me someto con Salomón a Dios, Señor de los mundos».
44El palacio también se interpreta como una fortaleza o pabellón. Algunos comentaristas señalan que parte de la ilusión residía en que en realidad había peces nadando bajo el cristal (Q, R, Ṭ). Parte del folclore vinculado a esta historia es que los ŷinns de Salomón le dijeron que la madre de Bilqīs era una ŷinniyyah con patas de asno, y esta estratagema se preparó para engañarla y hacerla descubrir sus piernas; tras el incidente, otras leyendas afirman que Salomón se enamoró de Bilqīs y se casó con ella (Q, R, Ṭ). Ibn Kaṯīr, haciéndose eco del sentimiento de al-Rāzī con respecto al v. 35, ve escaso valor en este material folclórico, originado en leyendas árabes y en las tradiciones orales de varios conversos al Islam procedentes del judaísmo y el cristianismo.
Ibn ʿArabī señala en el capítulo sobre Salomón en sus Fuṣūṣ que la sumisión de Bilqīs fue superior a la del Faraón, porque ella se sometió al Señor de los mundos sin reservas, mientras que él se sometió (aunque demasiado tarde según muchos teólogos) al Señor de Moisés y Aarón (7:122; 26:48); es decir, Bilqīs comprendió lo que Dios era en Sí Mismo, mientras que la comprensión del Faraón se limitó al Poder de Dios tal como se manifestó a través de algunos de Sus profetas.
Ibn ʿAŷībah interpreta el encuentro entre Salomón y Bilqīs en un plano espiritual y afirma que es una alegoría sumamente compleja de la relación entre un maestro espiritual y un discípulo, y del amor espiritual entre Salomón y la Reina de Saba. Entre otros elementos, Ibn ʿAŷībah señala que en la vida espiritual uno renuncia a su trono, que simboliza el alma, y éste es transfigurado por el maestro espiritual en algo nuevo, pero no enteramente diferente. Los comentarios sobre los Fuṣūṣ de Ibn ʿArabī mencionan que a Bilqīs se le dio aquí una lección sobre las apariencias: sobre ver lo que creía que no debía haber estado allí (su trono) y sobre no ver lo que en realidad estaba allí (cristal, no agua), lo cual es una especie de alegoría del desafío de superar las apariencias para alcanzar la verdadera naturaleza de las cosas, una meta de la vida espiritual.
Versículo 45
وَلَقَدْ أَرْسَلْنَآ إِلَىٰ ثَمُودَ أَخَاهُمْ صَٰلِحًا أَنِ ٱعْبُدُوا۟ ٱللَّهَ فَإِذَا هُمْ فَرِيقَانِ يَخْتَصِمُونَ ﴿٤٥﴾
walaqad arsalnā ilā thamūda akhāhum ṣāliḥan ani ʿbudū llāha faʾidhā hum farīqāni yakhtaṣimūn
Y ciertamente enviamos a los Ṯamūd a su hermano Ṣāliḥ, [diciendo]: «¡Adorad a Dios!». Y he aquí que se dividieron en dos grupos que disputaban entre sí.
Versículo 46
قَالَ يَٰقَوْمِ لِمَ تَسْتَعْجِلُونَ بِٱلسَّيِّئَةِ قَبْلَ ٱلْحَسَنَةِ ۖ لَوْلَا تَسْتَغْفِرُونَ ٱللَّهَ لَعَلَّكُمْ تُرْحَمُونَ ﴿٤٦﴾
qāla yāqawmi lima tastaʿŷilūna bis-sayyiʾati qabla l-ḥasanati lawlā tastaghfirūna llāha laʿallakum turḥamūn
Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¿Por qué buscáis apresurar el mal antes que el bien? ¿Por qué no pedís el perdón de Dios, para que tal vez se os muestre misericordia?».
46El mal es el Castigo de Dios, y el bien es Su Misericordia (Ṭ). Buscáis apresurar el mal antes que el bien también puede referirse al hecho de que las acciones de los Ṯamūd eran malas y merecían castigo, y que cometían tales acciones en lugar de realizar buenas acciones, las cuales merecen recompensa (Q). Cf. 13:6: Y te piden que apresures el mal antes que el bien, aun cuando ya han pasado escarmientos antes de ellos.
Versículo 47
قَالُوا۟ ٱطَّيَّرْنَا بِكَ وَبِمَن مَّعَكَ ۚ قَالَ طَٰٓئِرُكُمْ عِندَ ٱللَّهِ ۖ بَلْ أَنتُمْ قَوْمٌۭ تُفْتَنُونَ ﴿٤٧﴾
qālū ṭṭayyarnā bika wabimam maʿaka qāla ṭāʾirukum ʿinda llāhi bal antum qawmun tuftanūn
Dijeron: «Vemos en ti y en quienes están contigo un mal agüero». Dijo: «Vuestro mal agüero está con Dios; más bien sois un pueblo puesto a prueba».
47Otros aleyas en los que las gentes presagian el mal o llaman a sus profetas un mal agüero son 7:131 y 36:18. Vuestro mal agüero está con Dios significa que aquellas cosas que predicen que sucederán como resultado de malos agüeros están con Dios (Q), es decir, son conocidas sólo por Dios (Ṭ). Cualquier bien o mal que creyeran que les ocurriría no procede de ningún agüero, sino que se origina en Dios (R). Eran puestos a prueba precisamente mediante el envío de Ṣāliḥ hacia ellos (Ṭ). El lenguaje del mal agüero aquí se basa en la antigua práctica de emplear aves para la adivinación: se soltaba o ahuyentaba un ave, y si volaba hacia la derecha, era un buen agüero, y si lo hacía hacia la izquierda, uno malo.
Versículo 48
وَكَانَ فِى ٱلْمَدِينَةِ تِسْعَةُ رَهْطٍۢ يُفْسِدُونَ فِى ٱلْأَرْضِ وَلَا يُصْلِحُونَ ﴿٤٨﴾
wakāna fī l-madīnati tisʿatu rahṭin yufsidūna fī l-arḍi walā yuṣliḥūn
Y había en la ciudad nueve individuos que sembraban la corrupción en la tierra y no ponían las cosas en orden.
48Sembrar la corrupción (afsada) y poner las cosas en orden (aṣlaḥa) se contrastan por lo general mutuamente en el Corán (p. ej., 7:142; 26:152). Estas nueve personas son señaladas individualmente porque fueron quienes se concertaron para desjarretar a la camella y conspiraron para asesinar a Ṣāliḥ (Ṭ). Se contaban entre los dignatarios de la ciudad, y sus maldades incluían, según algunos, prácticas usurarias corruptas y la costumbre de deshonrar y humillar a la gente (Q).
Versículo 49
قَالُوا۟ تَقَاسَمُوا۟ بِٱللَّهِ لَنُبَيِّتَنَّهُۥ وَأَهْلَهُۥ ثُمَّ لَنَقُولَنَّ لِوَلِيِّهِۦ مَا شَهِدْنَا مَهْلِكَ أَهْلِهِۦ وَإِنَّا لَصَٰدِقُونَ ﴿٤٩﴾
qālū taqāsamū billāhi lanubayyitannahū waʾahlahū thumma lanaqūlanna liwaliyyihī mā shahidnā mahlika ahlihī waʾinnā laṣādiqūn
Dijeron: «Juraos mutuamente por Dios que le atacaremos a él y a su familia de noche. Luego ciertamente diremos a su pariente vengador que no estuvimos presentes en la destrucción de su familia y que de seguro decimos la verdad».
49Las personas se juraron mutuamente por Dios que matarían a Ṣāliḥ y se proporcionarían coartadas unas a otras ante su pariente vengador (Ṭ), queriendo decir que deseaban tener una excusa que dar a la persona sobre la cual recaería la exigencia de la retribución (Q); sobre el concepto de retribución, véase 2:178c. Según algunos, esta conjura tuvo lugar tres días después de que hubieran desjarretado a la camella (7:77; 11:65; 26:157; 54:29; 91:14) y de que Ṣāliḥ les hubiera informado de su inminente perdición; en diversos comentarios se ofrecen varias versiones sobre cómo se frustró su conjura y cómo sobrevino su muerte, pero ninguna es definitiva (Q).
Versículo 50
وَمَكَرُوا۟ مَكْرًۭا وَمَكَرْنَا مَكْرًۭا وَهُمْ لَا يَشْعُرُونَ ﴿٥٠﴾
wamakarū makran wamakarnā makran wahum lā yashʿurūn
Y tramaron una estratagema, y Nosotros tramamos una estratagema, sin que se diesen cuenta.
50En pasajes afines, Dios es descrito como el mejor de los que traman (3:54; 8:30), y en otros lugares se dice que a Dios pertenece el tramar en absoluto (13:42; cf. 14:46). Prácticamente sinónimo de este lenguaje es el de que Dios utiliza «ardides» o «planes» contra los incrédulos, y que Su designio es superior al de ellos se alude en otros aleyas (véase 7:99; 52:42; 86:15–17; cf. 10:21).
Versículo 51
فَٱنظُرْ كَيْفَ كَانَ عَٰقِبَةُ مَكْرِهِمْ أَنَّا دَمَّرْنَٰهُمْ وَقَوْمَهُمْ أَجْمَعِينَ ﴿٥١﴾
faunẓur kayfa kāna ʿāqibatu makrihim annā dammarnāhum waqawmahum aŷmaʿīn
¡Mira, pues, cómo acabó su estratagema! Ciertamente los destruimos a ellos y a todo su pueblo conjuntamente.
Versículo 52
فَتِلْكَ بُيُوتُهُمْ خَاوِيَةًۢ بِمَا ظَلَمُوٓا۟ ۗ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ لِّقَوْمٍۢ يَعْلَمُونَ ﴿٥٢﴾
fatilka buyūtuhum khāwiyatam bimā ẓalamū inna fī dhālika laʾāyatal liqawmin yaʿlamūn
Y esas son sus casas, desoladas por haber obrado inicuamente. En verdad, en ello hay una señal para gentes que saben.
52La iniquidad que cometieron fue su idolatría y el rechazo a su profeta (Ṭ). Una interpretación de casas, desoladas, más allá del sentido externo de sus moradas ahora vacías, es que sus corazones se habían endurecido a causa de su desobediencia (Su).
Versículo 53
وَأَنجَيْنَا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَكَانُوا۟ يَتَّقُونَ ﴿٥٣﴾
waʾanŷaynā lladhīna āmanū wakānū yattaqūn
Y salvamos a quienes creyeron y fueron temerosos de Dios.
53Algunos comentaristas dicen que aquellos que se salvaron con Ṣāliḥ se establecieron en Ramala, en Palestina (Ṭ), mientras que otros dicen que los salvados, que ascendían a unos cuatro mil, fueron a Ḥaḍramawt, donde murió Ṣāliḥ. Se dice que el lugar se llama Ḥaḍramawt porque allí fue donde murió, ya que la palabra puede significar «la muerte ha llegado» (Q), pero esta es una de varias etimologías legendarias para este topónimo.
Versículo 54–55
وَلُوطًا إِذْ قَالَ لِقَوْمِهِۦٓ أَتَأْتُونَ ٱلْفَٰحِشَةَ وَأَنتُمْ تُبْصِرُونَ ﴿٥٤﴾ أَئِنَّكُمْ لَتَأْتُونَ ٱلرِّجَالَ شَهْوَةًۭ مِّن دُونِ ٱلنِّسَآءِ ۚ بَلْ أَنتُمْ قَوْمٌۭ تَجْهَلُونَ ﴿٥٥﴾
walūṭan idh qāla liqawmihī ataʾtūna l-fāḥishata waʾantum tubṣirūn · aʾinnakum lataʾtūna r-riŷāla shahwatam min dūni n-nisāʾi bal antum qawmun taŷhalūn
Y [enviamos a] Lot, cuando dijo a su pueblo: «¿Cometéis la indecencia a sabiendas?
¿Os acercáis realmente con deseo a los hombres en lugar de a las mujeres? ¡Al contrario, sois un pueblo ignorante!».
54–55Sobre la historia de Lot en el Corán, véase el comentario sobre 11:77–83. Como se discute en 26:165–66c, se entiende que la indecencia se refiere al coito anal, especialmente de hombres con hombres, pero también según algunos con mujeres (Ṭ). Al-Rāzī señala que parte de su pecado radicaba en que eran descarados respecto a su actividad ilícita y no procuraban ocultarla de la vista, y contravenía la Sabiduría de Dios, Quien no creó a los hombres sexualmente para los hombres. A sabiendas (lit. «mientras veis») significa que sabían que sus actos eran indecentes (R).
Versículo 56
۞ فَمَا كَانَ جَوَابَ قَوْمِهِۦٓ إِلَّآ أَن قَالُوٓا۟ أَخْرِجُوٓا۟ ءَالَ لُوطٍۢ مِّن قَرْيَتِكُمْ ۖ إِنَّهُمْ أُنَاسٌۭ يَتَطَهَّرُونَ ﴿٥٦﴾
famā kāna ŷawāba qawmihī illā an qālū akhriŷū āla lūṭim min qaryatikum innahum unāsun yataṭahharūn
Mas la respuesta de su pueblo no fue otra que decir: «¡Expulsad a la familia de Lot de vuestra ciudad! ¡En verdad, son gentes que se las dan de puras!».
Versículo 57
فَأَنجَيْنَٰهُ وَأَهْلَهُۥٓ إِلَّا ٱمْرَأَتَهُۥ قَدَّرْنَٰهَا مِنَ ٱلْغَٰبِرِينَ ﴿٥٧﴾
faʾanŷaynāhu waʾahlahū illā mraʾatahū qaddarnāhā mina l-ghābirīn
Así pues, le salvamos a él y a su familia, excepto a su mujer. Determinamos que estuviera entre los que se quedaban rezagados.
Versículo 58
وَأَمْطَرْنَا عَلَيْهِم مَّطَرًۭا ۖ فَسَآءَ مَطَرُ ٱلْمُنذَرِينَ ﴿٥٨﴾
waʾamṭarnā ʿalayhim maṭaran fasāʾa maṭaru l-mundharīn
E hicimos llover sobre ellos una lluvia; ¡pésima es la lluvia de los que fueron advertidos!
58Sobre esta lluvia funesta, véase también 25:40.
Versículo 59–64
قُلِ ٱلْحَمْدُ لِلَّهِ وَسَلَٰمٌ عَلَىٰ عِبَادِهِ ٱلَّذِينَ ٱصْطَفَىٰٓ ۗ ءَآللَّهُ خَيْرٌ أَمَّا يُشْرِكُونَ ﴿٥٩﴾ أَمَّنْ خَلَقَ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضَ وَأَنزَلَ لَكُم مِّنَ ٱلسَّمَآءِ مَآءًۭ فَأَنۢبَتْنَا بِهِۦ حَدَآئِقَ ذَاتَ بَهْجَةٍۢ مَّا كَانَ لَكُمْ أَن تُنۢبِتُوا۟ شَجَرَهَآ ۗ أَءِلَٰهٌۭ مَّعَ ٱللَّهِ ۚ بَلْ هُمْ قَوْمٌۭ يَعْدِلُونَ ﴿٦٠﴾ أَمَّن جَعَلَ ٱلْأَرْضَ قَرَارًۭا وَجَعَلَ خِلَٰلَهَآ أَنْهَٰرًۭا وَجَعَلَ لَهَا رَوَٰسِىَ وَجَعَلَ بَيْنَ ٱلْبَحْرَيْنِ حَاجِزًا ۗ أَءِلَٰهٌۭ مَّعَ ٱللَّهِ ۚ بَلْ أَكْثَرُهُمْ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٦١﴾ أَمَّن يُجِيبُ ٱلْمُضْطَرَّ إِذَا دَعَاهُ وَيَكْشِفُ ٱلسُّوٓءَ وَيَجْعَلُكُمْ خُلَفَآءَ ٱلْأَرْضِ ۗ أَءِلَٰهٌۭ مَّعَ ٱللَّهِ ۚ قَلِيلًۭا مَّا تَذَكَّرُونَ ﴿٦٢﴾ أَمَّن يَهْدِيكُمْ فِى ظُلُمَٰتِ ٱلْبَرِّ وَٱلْبَحْرِ وَمَن يُرْسِلُ ٱلرِّيَٰحَ بُشْرًۢا بَيْنَ يَدَىْ رَحْمَتِهِۦٓ ۗ أَءِلَٰهٌۭ مَّعَ ٱللَّهِ ۚ تَعَٰلَى ٱللَّهُ عَمَّا يُشْرِكُونَ ﴿٦٣﴾ أَمَّن يَبْدَؤُا۟ ٱلْخَلْقَ ثُمَّ يُعِيدُهُۥ وَمَن يَرْزُقُكُم مِّنَ ٱلسَّمَآءِ وَٱلْأَرْضِ ۗ أَءِلَٰهٌۭ مَّعَ ٱللَّهِ ۚ قُلْ هَاتُوا۟ بُرْهَٰنَكُمْ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ ﴿٦٤﴾
quli l-ḥamdu lillāhi wasalāmun ʿalā ʿibādihi lladhīna ṣṭafā āllāhu khayrun ammā yushrikūn · amman khalaqa s-samāwāti wal-arḍa waʾanzala lakum mina s-samāʾi māʾan faʾambatnā bihī ḥadāʾiqa dhāta bahŷatim mā kāna lakum an tumbitū shaŷarahā aʾilāhum maʿa llāhi bal hum qawmun yaʿdilūn · amman ŷaʿala l-arḍa qarāran waŷaʿala khilālahā anhāran waŷaʿala lahā rawāsiya waŷaʿala bayna l-baḥrayni ḥāŷizan aʾilāhum maʿa llāhi bal aktharuhum lā yaʿlamūn · amman yuŷību l-muḍṭarra idhā daʿāhu wayakshifu s-sūʾa wayaŷʿalukum khulafāʾa l-arḍi aʾilāhum maʿa llāhi qalīlam mā tadhakkarūn · amman yahdīkum fī ẓulumāti l-barri wal-baḥri waman yursilu r-riyāḥa bushram bayna yaday raḥmatihī aʾilāhum maʿa llāhi taʿālā llāhu ʿammā yushrikūn · amman yabdaʾu l-khalqa thumma yuʿīduhū waman yarzuqukum mina s-samāʾi wal-arḍi aʾilāhum maʿa llāhi qul hātū burhānakum in kuntum ṣādiqīn
Di: «Alabado sea Dios, y la paz sea sobre Sus siervos a quienes ha elegido». ¿Es Dios mejor o los copartícipes que Le asocian?
¿Acaso Quien creó los cielos y la tierra y os hace descender agua del cielo mediante la cual hacemos brotar huertos deleitosos, cuyos árboles no podríais hacer crecer vosotros? ¿Acaso hay un dios junto a Dios? ¡Al contrario, son gentes que Le atribuyen iguales!
59–64Esta es una sección consagrada a descripciones de Dios en forma de preguntas retóricas, concluyendo con el estribillo ¿Acaso hay un dios junto a Dios? Las preguntas que comienzan con ¿Acaso Quien...? están estructuradas de tal modo que parecen ir a concluir con una comparación entre Dios y otra cosa, pero en su lugar desembocan en la pregunta: ¿Acaso hay un dios junto a Dios? Por implicación, plantean de muy diversas maneras la pregunta formulada en el v. 59: ¿Es Dios mejor o los copartícipes que Le asocian? Las preguntas que comienzan con ¿Acaso Quien...?, cuya gramática sugiere una comparación que en realidad no se hace explícita (cf. 13:33), dan a entender que el Poder y la Beneficencia de Dios son tan magnos que ni siquiera debería plantearse una comparación explícita con Él.
60Le atribuyen iguales traduce yaʿdilūn, que también puede significar «desviarse o apartarse», ya que este verbo en particular cambia de sentido según la preposición que le siga, y ambos significados son aceptados por los comentaristas. En este caso no hay preposición que indique qué matiz de significado se está enfatizando. Huertos traduce ḥadāʾiq (sing. ḥadīqah), que son vergeles amurallados (Ṭ) o palmerales (Q). Deleitosos traduce bahŷah, entendido aquí como connotativo de flores comestibles o sencillamente cualquier cosa de la que coman los seres humanos y los animales (Ṭ). Cuyos árboles no podríais hacer crecer vosotros se refiere al hecho de que si Dios no proveyese agua, estos árboles no florecerían (Ṭ). Al-Rāzī señala que este aleya desengaña a la gente de la idea de que un ser humano hace crecer un árbol, cuando todos los aspectos de su ser y de su supervivencia se originan en Dios. Véase también 56:63–64: ¿Habéis considerado lo que sembráis? ¿Acaso sois vosotros quienes lo hacéis brotar o somos Nosotros Quienes lo hacemos brotar?
Versículo 61
أَمَّن جَعَلَ ٱلْأَرْضَ قَرَارًۭا وَجَعَلَ خِلَٰلَهَآ أَنْهَٰرًۭا وَجَعَلَ لَهَا رَوَٰسِىَ وَجَعَلَ بَيْنَ ٱلْبَحْرَيْنِ حَاجِزًا ۗ أَءِلَٰهٌۭ مَّعَ ٱللَّهِ ۚ بَلْ أَكْثَرُهُمْ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٦١﴾
amman ŷaʿala l-arḍa qarāran waŷaʿala khilālahā anhāran waŷaʿala lahā rawāsiya waŷaʿala bayna l-baḥrayni ḥāŷizan aʾilāhum maʿa llāhi bal aktharuhum lā yaʿlamūn
¿Acaso Quien hizo de la tierra un lugar de morada, y puso ríos que la surcan, y le fijó montañas firmes, y puso entre los dos mares una barrera? ¿Acaso hay un dios junto a Dios? ¡Al contrario, la mayoría de ellos no sabe!
61Los dos mares también se mencionan en 25:53; 35:12; 55:19. Algunos señalan que dentro del alma hay dos mares, el mar de la fe y la sabiduría y el mar de la rebelión y la pasión, y Dios por Su Gracia colocó una barrera entre ellos, una barrera (ḥāŷiz, de la que también se habla en 25:53 y 55:19, aunque en esos dos aleyas el término utilizado para la barrera es barzaj) que se mantiene mientras el alma no sea insolente y rebelde hacia Dios (R). ¿Acaso Quien . . . puso ríos que la surcan? es semejante a 18:33: Hicimos brotar un arroyo en medio de ellos. Sobre el concepto de montañas firmes (rawāsī), véase 21:30–31c.
Versículo 62
أَمَّن يُجِيبُ ٱلْمُضْطَرَّ إِذَا دَعَاهُ وَيَكْشِفُ ٱلسُّوٓءَ وَيَجْعَلُكُمْ خُلَفَآءَ ٱلْأَرْضِ ۗ أَءِلَٰهٌۭ مَّعَ ٱللَّهِ ۚ قَلِيلًۭا مَّا تَذَكَّرُونَ ﴿٦٢﴾
amman yuŷību l-muḍṭarra idhā daʿāhu wayakshifu s-sūʾa wayaŷʿalukum khulafāʾa l-arḍi aʾilāhum maʿa llāhi qalīlam mā tadhakkarūn
¿Acaso Quien responde al afligido cuando Le invoca y aparta el mal, y os designa lugartenientes en la tierra? ¿Acaso hay un dios junto a Dios? ¡Qué poco reflexionáis!
62Mal aquí significa daño o perjuicio (Ṭ). Afligido se refiere a quien está desvalido e impotente (Q), en el sentido de hallarse en una mala situación sin haberlo elegido, quizá aquejado por la pobreza o la enfermedad (R). Al-Qurṭubī cita un ḥadīṯ que vincula al afligido con los que son agraviados u oprimidos: «Sé precavido ante la súplica del oprimido, pues no hay velo alguno entre ella y Dios». Para algunos sufíes, afligido se refiere a quienes se han desprendido del apego a todo lo que no sea Dios y no ven respuesta a su aflicción excepto en Dios. Otros dicen que esta frase se refiere a quienes alzan sus manos en plegaria a Dios, pero no tienen ni una sola buena obra que presentarle. Tales personas sólo tienen sus pecados pasados que mostrar a Dios y no pueden acercarse a Dios con una actitud de mérito propio; sin embargo, sus plegarias son respondidas por la pura Generosidad de Dios, lo que significa que quienes acuden con conciencia de su completa desvalidez ante Dios encontrarán sus plegarias respondidas sin importar cuáles hayan sido sus acciones y verán eliminados los males del corazón (Aj). Sobre el significado de lugartenientes, véase 6:165c.
Versículo 63
أَمَّن يَهْدِيكُمْ فِى ظُلُمَٰتِ ٱلْبَرِّ وَٱلْبَحْرِ وَمَن يُرْسِلُ ٱلرِّيَٰحَ بُشْرًۢا بَيْنَ يَدَىْ رَحْمَتِهِۦٓ ۗ أَءِلَٰهٌۭ مَّعَ ٱللَّهِ ۚ تَعَٰلَى ٱللَّهُ عَمَّا يُشْرِكُونَ ﴿٦٣﴾
amman yahdīkum fī ẓulumāti l-barri wal-baḥri waman yursilu r-riyāḥa bushram bayna yaday raḥmatihī aʾilāhum maʿa llāhi taʿālā llāhu ʿammā yushrikūn
¿Acaso Quien os guía en las tinieblas de la tierra y del mar, y envía los vientos como albricias ante Su Misericordia? ¿Acaso hay un dios junto a Dios? ¡Ensalzado sea Dios por encima de los copartícipes que Le asocian!
63Las tinieblas del mar y de la tierra (cf. 6:63, 97) pueden tomarse tanto en el sentido literal de peligro físico como en calidad de símbolo del viaje espiritual. Aquí también sugiere un desierto o yermo sin señales o mojones que muestren el camino (Q). Respecto a los vientos como albricias ante Su Misericordia, refiriéndose a la acumulación de una tormenta de lluvia antes de que el agua empiece a caer, véase 7:57c; 25:48c. Los vientos como señales y bendiciones de Dios también se mencionan en 2:164; 7:57; 15:22; 30:46; 45:5.
Versículo 64
أَمَّن يَبْدَؤُا۟ ٱلْخَلْقَ ثُمَّ يُعِيدُهُۥ وَمَن يَرْزُقُكُم مِّنَ ٱلسَّمَآءِ وَٱلْأَرْضِ ۗ أَءِلَٰهٌۭ مَّعَ ٱللَّهِ ۚ قُلْ هَاتُوا۟ بُرْهَٰنَكُمْ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ ﴿٦٤﴾
amman yabdaʾu l-khalqa thumma yuʿīduhū waman yarzuqukum mina s-samāʾi wal-arḍi aʾilāhum maʿa llāhi qul hātū burhānakum in kuntum ṣādiqīn
¿Acaso Quien origina la creación y luego la reproduce, y Quien os provee desde el Cielo y la tierra? ¿Acaso hay un dios junto a Dios? Di: «¡Presentad vuestra prueba, si sois veraces!».
64Origina la creación y luego la reproduce (cf. 10:4; 30:11, 27) se entiende que abarca todas las demás bendiciones que Dios provee desde el Cielo y la tierra (R). El mensaje de los profetas no es sólo que Dios da comienzo a todo, lo cual incluso muchos idólatras aceptaban (véase 39:3c; 46:28c), sino también que todas las cosas retornarán a Él; el Origen indica y señala hacia el Retorno (R), evocando 57:3: Él es el Primero y el Último, el Manifiesto y el Oculto. Para algunos, la provisión desde el Cielo y la tierra se refiere a las bendiciones espirituales y materiales, respectivamente, que Dios otorga (Aj).
Versículo 65
قُل لَّا يَعْلَمُ مَن فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ ٱلْغَيْبَ إِلَّا ٱللَّهُ ۚ وَمَا يَشْعُرُونَ أَيَّانَ يُبْعَثُونَ ﴿٦٥﴾
qul lā yaʿlamu man fī s-samāwāti wal-arḍi l-ghayba illā llāhu wamā yashʿurūna ayyāna yubʿathūn
Di: «Nadie en los cielos ni en la tierra conoce lo No Visto, excepto Dios; y no se dan cuenta de cuándo serán resucitados».
65En el Corán, lo No Visto (ġayb) se refiere a lo que es invisible en el sentido de pertenecer a otro orden de realidad, no a algo que esté demasiado distante u oculto para verlo físicamente, pero también puede referirse a acontecimientos incognoscibles por encontrarse en el pasado remoto o estar aún por ocurrir, tales como cuándo serán resucitados; sobre ġayb, véase también 6:59c; 9:94c. Dios es descrito varias veces como el Conocedor de lo No Visto y de lo manifiesto (šahādah), lo cual también podría traducirse como «Conocedor de lo ausente y de lo presente» (6:73; 9:94, 105; 13:9; 23:92; 32:6; 39:46; 59:22; 62:8; 64:18; véase también 59:22c). Algunos dicen que este aleya fue revelado cuando los idólatras le pidieron al Profeta que les dijera cuándo llegaría el Día de la Resurrección (Q).
Versículo 66
بَلِ ٱدَّٰرَكَ عِلْمُهُمْ فِى ٱلْءَاخِرَةِ ۚ بَلْ هُمْ فِى شَكٍّۢ مِّنْهَا ۖ بَلْ هُم مِّنْهَا عَمُونَ ﴿٦٦﴾
bali ddāraka ʿilmuhum fī l-ākhirati bal hum fī shakkim minhā bal hum minhā ʿamūn
¡Al contrario! ¿Acaso alcanza su conocimiento el Más Allá? ¡Al contrario, están en duda sobre él; más aún, están ciegos ante él!
66¿Acaso alcanza su conocimiento...? traduce bal iddāraka, que tiene varias lecturas diferentes (R) según cómo se vocalicen las consonantes. La traducción refleja una lectura del verbo como interrogativa, cuya traducción alternativa sería: «¿O acaso alcanza su conocimiento el Más Allá?», a modo de reproche. Otra lectura lo convierte en una afirmación declarativa: «Su conocimiento alcanzará el Más Allá», en el sentido de que llegarán a poseer conocimiento en el Más Allá cuando ya sea demasiado tarde para que tal conocimiento les reporte beneficio alguno (Ṭ). Si iddāraka se lee como una contracción del verbo tadāraka (tales contracciones ocurren en árabe cuando letras cuya pronunciación es próxima se funden entre sí), significaría algo así como: «Su conocimiento se perfecciona en el Más Allá» (Q, R).
Versículo 67
وَقَالَ ٱلَّذِينَ كَفَرُوٓا۟ أَءِذَا كُنَّا تُرَٰبًۭا وَءَابَآؤُنَآ أَئِنَّا لَمُخْرَجُونَ ﴿٦٧﴾
waqāla lladhīna kafarū aʾidhā kunnā turāban waʾābāʾunā aʾinnā lamukhraŷūn
Y dicen los que no creen: «¿Acaso cuando seamos polvo, nosotros y nuestros padres, seremos en verdad resucitados?
67Esta pregunta retórica proviene con frecuencia de los adversarios de los profetas (p. ej., 13:5; 17:49; 23:35, 82; 37:16; 56:47) e implica el rechazo de la noción de la resurrección corporal en el Más Allá. Seremos en verdad resucitados (lit. «sacados») puede significar algo así como «extraídos», es decir, extraídos de la tumba. Al-Rāzī señala que la duda en la realidad del Más Allá se deriva de la duda sobre el Poder de Dios, lo cual es en cierto sentido un fallo de la imaginación humana ordinaria, que el Corán también menciona en 36:81: ¿Acaso Quien creó los cielos y la tierra no es capaz de crear semejantes a ellos? ¡Sí, ciertamente, Él es el Creador Omnisciente!. Algunos sufíes dicen que a medida que aumenta el conocimiento que uno tiene de Dios, aumenta también su comprensión de ciertas realidades invisibles y misteriosas (Aj), lo cual es una forma de decir que en la medida en que uno se desprende verdaderamente del mundo, comienza a ver más allá de él.
Versículo 68
لَقَدْ وُعِدْنَا هَٰذَا نَحْنُ وَءَابَآؤُنَا مِن قَبْلُ إِنْ هَٰذَآ إِلَّآ أَسَٰطِيرُ ٱلْأَوَّلِينَ ﴿٦٨﴾
laqad wuʿidnā hādhā naḥnu waʾābāʾunā min qablu in hādhā illā asāṭīru l-awwalīn
Ciertamente se nos prometió esto a nosotros y a nuestros padres con anterioridad. ¡Esto no son sino fábulas de los antiguos!».
Versículo 69
قُلْ سِيرُوا۟ فِى ٱلْأَرْضِ فَٱنظُرُوا۟ كَيْفَ كَانَ عَٰقِبَةُ ٱلْمُجْرِمِينَ ﴿٦٩﴾
qul sīrū fī l-arḍi fanẓurū kayfa kāna ʿāqibatu l-muŷrimīn
Di: «¡Viajad por la tierra y observad cómo acabaron los culpables!».
69Sobre la réplica y desafío del Corán (p. ej., 12:109; 30:9, 42; 35:44; 40:21, 82; 47:10) de viajar por la tierra para contemplar los vestigios en ruinas de los pueblos que negaron a sus profetas (Ṭ), véase 7:84c; 30:9c. Por observad algunos entienden contemplar con el propio corazón y el discernimiento interior (Q).
Versículo 70
وَلَا تَحْزَنْ عَلَيْهِمْ وَلَا تَكُن فِى ضَيْقٍۢ مِّمَّا يَمْكُرُونَ ﴿٧٠﴾
walā taḥzan ʿalayhim walā takun fī ḍayqim mimmā yamkurūn
Y no te aflijas por ellos, ni te angusties por lo que traman.
70El Corán ofrece consuelo al Profeta en otros pasajes (5:68; 15:97; 16:127; 18:6; 26:3; 35:8), instruyéndole, entre otras cosas, a no entristecerse por el fracaso de su pueblo en abrazar su misión, sino a encomendar sus almas a Dios. Angusties traduce ḍayyiq, que tiene el sentido de contracción u opresión.
Versículo 71
وَيَقُولُونَ مَتَىٰ هَٰذَا ٱلْوَعْدُ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ ﴿٧١﴾
wayaqūlūna matā hādhā l-waʿdu in kuntum ṣādiqīn
Y dicen: «¿Cuándo se cumplirá esta promesa, si sois veraces?».
Versículo 72
قُلْ عَسَىٰٓ أَن يَكُونَ رَدِفَ لَكُم بَعْضُ ٱلَّذِى تَسْتَعْجِلُونَ ﴿٧٢﴾
qul ʿasā an yakūna radifa lakum baʿḍu lladhī tastaʿŷilūn
Di: «Puede que parte de lo que buscáis apresurar esté ya pisándoos los talones».
72Está ya pisándoos los talones (lit. «está cerca detrás de vosotros») significa «se ha aproximado» (Ṭ), pero también tiene el sentido de seguir las pisadas de alguien (Q). Algunos interpretan que lo que se avecina contra ellos es su derrota en la Batalla de Badr (R), la cual tuvo lugar pocos años después de la revelación de esta sūrah; es muy común entre los comentaristas que tales advertencias de un castigo inminente se interpreten como referencias a la Batalla de Badr.
Versículo 73
وَإِنَّ رَبَّكَ لَذُو فَضْلٍ عَلَى ٱلنَّاسِ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَهُمْ لَا يَشْكُرُونَ ﴿٧٣﴾
waʾinna rabbaka ladhū faḍlin ʿalā n-nāsi walākinna aktharahum lā yashkurūn
Y en verdad tu Señor es Dueño de Gracia para con la humanidad, pero la mayoría de ellos no Le dan gracias.
Versículo 74
وَإِنَّ رَبَّكَ لَيَعْلَمُ مَا تُكِنُّ صُدُورُهُمْ وَمَا يُعْلِنُونَ ﴿٧٤﴾
waʾinna rabbaka layaʿlamu mā tukinnu ṣudūruhum wamā yuʿlinūn
Y ciertamente tu Señor sabe lo que sus pechos ocultan y lo que manifiestan.
74Cf. 28:69. El ocultamiento de pensamientos e intenciones dentro de los pechos (ṣudūr) es una idea importante en el Corán y se discute con frecuencia en el contexto del Conocimiento de Dios de lo que hay en los pechos (p. ej., 3:119; 5:7; 8:43; 11:5; 29:10; 31:23; 39:7; 40:19; 42:24; 57:6; 64:4; 67:13; 100:10).
Versículo 75
وَمَا مِنْ غَآئِبَةٍۢ فِى ٱلسَّمَآءِ وَٱلْأَرْضِ إِلَّا فِى كِتَٰبٍۢ مُّبِينٍ ﴿٧٥﴾
wamā min ghāʾibatin fī s-samāʾi wal-arḍi illā fī kitābim mubīn
Y no hay nada oculto en el Cielo o en la tierra que no esté en un Libro claro.
Versículo 76
إِنَّ هَٰذَا ٱلْقُرْءَانَ يَقُصُّ عَلَىٰ بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ أَكْثَرَ ٱلَّذِى هُمْ فِيهِ يَخْتَلِفُونَ ﴿٧٦﴾
inna hādhā l-qurʾāna yaquṣṣu ʿalā banī isrāʾīla akthara lladhī hum fīhi yakhtalifūn
En verdad, este Corán relata a los Hijos de Israel la mayor parte de aquello en lo que discrepan,
76Aquello en lo que discrepan es sobre lo que los propios israelitas discrepan entre sí (R, Ṭ), hasta el punto de denigrarse y maldecirse unos a otros por ello, en relación con asuntos tales como lo que ellos y los cristianos «alteraron» (taḥrīf; véase 2:75c) en la Torá y el Evangelio (R) y las obligaciones de la Ley Divina (Q); sobre esta última cuestión, véase 3:50–51c. Este aleya también se interpreta de manera más general en el sentido de que el Corán proporciona respuestas universales respecto a la Naturaleza de Dios.
Versículo 77
وَإِنَّهُۥ لَهُدًۭى وَرَحْمَةٌۭ لِّلْمُؤْمِنِينَ ﴿٧٧﴾
waʾinnahū lahudan waraḥmatul lil-muʾminīn
y en verdad es una guía y una misericordia para los creyentes.
Versículo 78
إِنَّ رَبَّكَ يَقْضِى بَيْنَهُم بِحُكْمِهِۦ ۚ وَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلْعَلِيمُ ﴿٧٨﴾
inna rabbaka yaqḍī baynahum biḥukmihī wahuwa l-ʿazīzu l-ʿalīm
Ciertamente tu Señor juzgará entre ellos según Su Juicio; y Él es el Poderoso, el Omnisciente.
78Tu Señor juzgará entre ellos; es decir, Dios juzgará en el Más Allá sobre quién tiene razón (Q, Ṭ), y no corresponde al Profeta ejecutar este juicio (R). Este aleya también se relaciona con la idea de que Dios, en el Más Allá, os informará de aquello en lo que discrepabais, refiriéndose al Juicio o revelación de la verdad por parte de Dios en asuntos de discordia religiosa en el Día del Juicio, mencionado en 2:113; 5:48; 6:164; 10:93; 16:39; 16:124; 22:69; 32:25; 39:3, 46.
Versículo 79
فَتَوَكَّلْ عَلَى ٱللَّهِ ۖ إِنَّكَ عَلَى ٱلْحَقِّ ٱلْمُبِينِ ﴿٧٩﴾
fatawakkal ʿalā llāhi innaka ʿalā l-ḥaqqi l-mubīn
Confía, pues, en Dios; en verdad, te apoyas en la verdad manifiesta.
Versículo 80–81
إِنَّكَ لَا تُسْمِعُ ٱلْمَوْتَىٰ وَلَا تُسْمِعُ ٱلصُّمَّ ٱلدُّعَآءَ إِذَا وَلَّوْا۟ مُدْبِرِينَ ﴿٨٠﴾ وَمَآ أَنتَ بِهَٰدِى ٱلْعُمْىِ عَن ضَلَٰلَتِهِمْ ۖ إِن تُسْمِعُ إِلَّا مَن يُؤْمِنُ بِـَٔايَٰتِنَا فَهُم مُّسْلِمُونَ ﴿٨١﴾
innaka lā tusmiʿu l-mawtā walā tusmiʿu ṣ-ṣumma d-duʿāʾa idhā wallaw mudbirīn · wamā anta bihādī l-ʿumyi ʿan ḍalālatihim in tusmiʿu illā man yuʾminu biʾāyātinā fahum muslimūn
Ciertamente tú no puedes hacer oír a los muertos, ni puedes hacer oír la llamada a los sordos cuando dan la espalda volviéndose;
ni puedes guiar a los ciegos sacándolos de su extravío. Sólo puedes hacer oír a quienes creen en Nuestras señales y son de los que se someten.
80–81A aquellos cuyos corazones Dios ha sellado no se les puede hacer comprender la verdad, y a quienes Dios ha hecho sordos no se les puede hacer oír después (Ṭ). Estos aleyas hacen eco de imágenes similares utilizadas en todo el Corán para quienes son espiritualmente ciegos y sordos (p. ej., 2:17–18; 5:71; 6:25; 6:39; 10:42–43), tales como 22:46: ¿Acaso no han viajado por la tierra para tener corazones con los que comprender u oídos con los que oír? En verdad, no son los ojos los que se ciegan, sino que son los corazones dentro de los pechos los que se ciegan; véase también 2:7c. Al-Rāzī interpreta que estos aleyas ayudan al corazón del Profeta a materializar la confianza en Dios y a fortalecerse con ella, aduciendo que cuando uno espera obtener algo de los demás, debilita su capacidad para manifestar oposición ante ellos; al absolver al Profeta de toda responsabilidad o poder sobre si su pueblo cree o no cree, Dios fortalece la capacidad del Profeta para declarar y enseñar la verdad.
Versículo 82
۞ وَإِذَا وَقَعَ ٱلْقَوْلُ عَلَيْهِمْ أَخْرَجْنَا لَهُمْ دَآبَّةًۭ مِّنَ ٱلْأَرْضِ تُكَلِّمُهُمْ أَنَّ ٱلنَّاسَ كَانُوا۟ بِـَٔايَٰتِنَا لَا يُوقِنُونَ ﴿٨٢﴾
waʾidhā waqaʿa l-qawlu ʿalayhim akhraŷnā lahum dābbatam mina l-arḍi tukallimuhum anna n-nāsa kānū biʾāyātinā lā yūqinūn
Y cuando la Palabra se cumpla sobre ellos, haremos salir para ellos una bestia de la tierra que les hablará de que la humanidad no tenía certeza en Nuestras señales.
82Algunos conectan la Palabra se cumpla sobre ellos con un lenguaje similar acerca de que la Palabra «vence» o «se hace inexorable» (p. ej., 10:96; 28:63; 36:7, 70; 39:71; 40:6), lo cual denota la llegada del Juicio Divino (Ṭ); véase 10:33c; 36:7c. Para otros la Palabra denota que es necesario que la Ira de Dios caiga sobre ellos (Q, Ṭ).
Bestia traduce dābbah (a veces traducido como criatura; cf. 2:164; 6:38; 11:6, 56; 16:49, 61; 24:45; 29:60; 31:10; 34:14; 35:45; 42:29; 45:4), palabra cuyo significado más general es cualquier cosa que se arrastra o camina sobre la tierra (incluidos los seres humanos); a menudo puede tener el sentido especial de un animal que sirve de montura, pero también puede incluir insectos y animales marinos que reptan. Se dice que la bestia vendrá sobre las gentes en un tiempo en que ya nadie «ordene el bien y prohíba el mal» (véase 3:104c; Ṭ). Se mencionan varios aḥādīṯ en relación con esta bestia, la cual es considerada una de las señales de la inminencia del fin del mundo y del Día de la Resurrección: «Hay tres cosas que, cuando se presenten, a ningún alma le valdrá su fe si no creyó antes, o si su fe no le procuró ningún bien: la salida del sol por el occidente, el Daŷŷāl y la bestia de la tierra». Véase también el ensayo «La muerte, el morir y el Más Allá en el Corán».
Para algunos, la bestia es de tamaño descomunal, de sesenta (R) o setenta codos de largo (IK, Th). Otros dicen que saldrá con la vara de Moisés y el sello de Salomón, tocará el rostro de los creyentes con la vara y estampará el rostro de los incrédulos con el sello, de modo que cualquiera que vea a una persona podrá decir: «Este es un creyente, o este es un incrédulo» (IK, Q, Ṭ).
Otros relatos describen a la bestia como formada por partes de diferentes animales ordinarios de la tierra: con la cabeza de un toro, los ojos de un cerdo, la trompa de un elefante, los cuernos de un ciervo, el torso de un león, las rayas de un tigre, las ancas de un gato, la cola de un carnero y las patas de un camello; esta bestia compuesta medirá doce codos de largo. Saldrá con la vara y el sello. Cuando toque el rostro del creyente, aparecerá una mancha blanca que crecerá hasta cubrir el rostro del creyente, y cuando toque el rostro del incrédulo con el sello, ocurrirá lo mismo con una mancha negra. Dirá entonces a la gente: «¡Oh, fulano!, eres de la gente del Jardín; y ¡oh, mengano!, eres de la gente del Fuego» (Th). Otros le atribuyen rostro de hombre y cuerpo de ave o mencionan que sus pies estarán en el suelo, pero su cabeza estará en las nubes (IK). Según algunos sufíes, la forma de la bestia en estos relatos, que abarca tantas formas animales de modos paradójicos y fantásticos, simboliza una «naturaleza universal» que alberga, por así decirlo, todas las realidades mundanas en su seno; es una manifestación de aquel mundo intermedio (barzaj) entre cuerpos y espíritus donde ciertos tipos de contrarios pueden coexistir, y desvelará misterios y aportará discernimiento a quienes posean profundidad de visión espiritual (IḤ). En otro plano, algunos dicen que la bestia es un maestro espiritual ignorante con quien uno se encuentra cuando ha quedado velado espiritualmente de la verdad y a través del cual Dios castiga a quienes decide castigar hundiéndolos en el velamiento psíquico y la ignorancia resultantes de seguir a un insensato (Aj).
Algunos refieren que les hablará (tukallimuhum) puede entenderse como «les herirá» (taklimuhum; Q, R). Otros dicen que la bestia será en realidad un ser humano (Q), aunque esta no es una postura ampliamente respaldada. La mayoría de los comentaristas cree que las palabras la humanidad no tenía certeza en Nuestras señales serán pronunciadas o transmitidas por la bestia (Z).
Existe un gran desacuerdo con respecto a los atributos de esta bestia y de dónde saldrá (Q). Para algunos, se dice que la bestia saldrá de La Meca, específicamente de Minā (uno de los lugares de los ritos del ḥaŷŷ), o que surgirá tres veces: de Yemen, del desierto y luego de La Meca. Algunos señalan que, dado que no hay una indicación clara de ninguno de estos detalles en el Corán, uno debe aceptar un relato únicamente en la medida en que pueda ser autenticado como procedente del Profeta; en caso contrario, no debería prestarse atención a tales detalles (R).
Versículo 83
وَيَوْمَ نَحْشُرُ مِن كُلِّ أُمَّةٍۢ فَوْجًۭا مِّمَّن يُكَذِّبُ بِـَٔايَٰتِنَا فَهُمْ يُوزَعُونَ ﴿٨٣﴾
wayawma naḥshuru min kulli ummatin fawŷam mimman yukadhdhibu biʾāyātinā fahum yūzaʿūn
Y el Día en que congreguemos de cada comunidad a un grupo de quienes negaban Nuestras señales, y sean formados [en filas ordenadas],
83Al igual que cuando se utiliza en relación con las huestes de Salomón en el v. 17, formados puede significar acorralar o agrupar juntos (Ṭ).
Versículo 84
حَتَّىٰٓ إِذَا جَآءُو قَالَ أَكَذَّبْتُم بِـَٔايَٰتِى وَلَمْ تُحِيطُوا۟ بِهَا عِلْمًا أَمَّاذَا كُنتُمْ تَعْمَلُونَ ﴿٨٤﴾
ḥattā idhā ŷāʾū qāla akadhdhabtum biʾāyātī walam tuḥīṭū bihā ʿilman ammādhā kuntum taʿmalūn
hasta que, cuando lleguen, Él dirá: «¿Negasteis Mis señales sin haberlas abarcado en conocimiento? ¿O qué es lo que hacíais?».
84Sin haberlas abarcado en conocimiento se interpreta en el sentido de que los incrédulos no conocieron ni reconocieron las señales como merecían ser conocidas (Ṭ).
Versículo 85
وَوَقَعَ ٱلْقَوْلُ عَلَيْهِم بِمَا ظَلَمُوا۟ فَهُمْ لَا يَنطِقُونَ ﴿٨٥﴾
wawaqaʿa l-qawlu ʿalayhim bimā ẓalamū fahum lā yanṭiqūn
Y la Palabra caerá sobre ellos por haber sido inicuos, y no hablarán.
85La iniquidad que cometieron los incrédulos fue su negación de la verdad y el rechazo de la Revelación de Dios (Ṭ). No hablarán significa que no podrán defenderse (Ṭ). La noción de si los réprobos podrán o no hablar en el Más Allá con Dios se discute en el comentario sobre 2:174, Dios no les hablará el Día de la Resurrección (cf. 3:77), que describe cómo el no poder hablar con Dios constituye una forma de castigo.
Versículo 86
أَلَمْ يَرَوْا۟ أَنَّا جَعَلْنَا ٱلَّيْلَ لِيَسْكُنُوا۟ فِيهِ وَٱلنَّهَارَ مُبْصِرًا ۚ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَٰتٍۢ لِّقَوْمٍۢ يُؤْمِنُونَ ﴿٨٦﴾
alam yaraw annā ŷaʿalnā llayla liyaskunū fīhi wan-nahāra mubṣiran inna fī dhālika laʾāyātil liqawmin yuʾminūn
¿Acaso no han considerado que hicimos la noche para que descansen en ella, y el día para ver con claridad? En verdad, en ello hay señales para gentes que creen.
86Cf. 10:67; 17:12; 25:47; 40:61. Que Dios creó la noche para el descanso y reposo se invoca también en 28:73 y 78:9. El simbolismo y la trascendencia de la noche y el día se suscita de diversas maneras en el Corán, como cuando menciona que la noche y el día se introducen recíprocamente (3:27; 22:61; 31:29; 35:13; 57:6), y la alternancia de la noche y el día (2:164; 3:190; 10:6; 13:3; 17:12; 22:61; 24:44; 31:29; 35:13; 39:5; 45:5). Para la relación entre noche y día, véase 10:6c; 17:12c.
Versículo 87
وَيَوْمَ يُنفَخُ فِى ٱلصُّورِ فَفَزِعَ مَن فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَمَن فِى ٱلْأَرْضِ إِلَّا مَن شَآءَ ٱللَّهُ ۚ وَكُلٌّ أَتَوْهُ دَٰخِرِينَ ﴿٨٧﴾
wayawma yunfakhu fī ṣ-ṣūri fafaziʿa man fī s-samāwāti waman fī l-arḍi illā man shāʾa llāhu wakullun atawhu dākhirīn
Y el Día en que se toque la trompeta y se aterroricen cuantos están en los cielos y cuantos están en la tierra, excepto a quien Dios quiera, y todos vendrán a Él en humilde sumisión.
87Algunos leen este aleya como: «[Recuerda] el Día en que se toque la trompeta» (Q). En cuanto al toque de la trompeta (por Serafiel, o Isrāfīl en árabe), uno de los principales acontecimientos escatológicos que señalan la llegada del Juicio Final según el Corán, véase 6:73c; 18:99; 20:102; 23:101; 36:51; 39:68c; 50:20; 69:13; 74:8; 78:18. Algunos mencionan que este aterrador toque de trompeta será el primero de tres: el segundo hará que todos se desmayen y el tercero provocará la Resurrección (Ṭ). Otros, sin embargo, opinan que la trompeta se tocará sólo dos veces, porque el toque mencionado en este aleya es el mismo que causa el desfallecimiento mencionado en 39:68: Y se tocará la trompeta, tras lo cual cuantos están en los cielos y cuantos están en la tierra caerán fulminados, salvo aquellos a quienes Dios quiera (Q). Aunque muchos interpretan la trompeta (ṣūr) como una especie de «cuerno» (qarn), también podría interpretarse como un ejército congregado por un trompetero para simbolizar la resurrección de los muertos (R). Algunos leen ṣūr como ṣuwar, el plural de ṣūrah, o «forma», lo que significa que el soplo sería el soplo del espíritu en las formas o cuerpos para resucitarlos (R).
Aterroricen traduce el verbo faziʿa, que también puede tener el significado de responder a un llamamiento con prontitud y por ende describiría el modo en que los resucitados salen de las tumbas (Q).
Excepto a quien Dios quiera es considerado por algunos como referido a aquellos que fueron muertos en el camino de Dios, tal como se menciona en 3:169, que los describe como vivos junto a su Señor, bien provistos; están exentos del terror que afectará a los vivos en el mundo (Ṭ). Para otros esta excepción se refiere a ciertos ángeles, o específicamente a Gabriel, Miguel, Serafiel y el Ángel de la Muerte, o ʿIzrāʾīl (Azrael; Q), y puede incluir también a los profetas y santos (Aj). Otros se salvan de este terror tal como se describe en el v. 89. El terror del fin del mundo también se menciona en otros aleyas, tales como 70:11: El culpable desearía poder rescatarse del castigo de ese Día al precio de sus propios hijos; 79:8: Corazones habrá ese Día que palpiten de espanto; y 80:34: Ese Día en que el hombre huirá de su propio hermano. El modo en que los seres humanos son conducidos ante Dios se menciona también en 19:95: Y cada uno de ellos comparecerá ante Él en el Día de la Resurrección, a solas.
Versículo 88
وَتَرَى ٱلْجِبَالَ تَحْسَبُهَا جَامِدَةًۭ وَهِىَ تَمُرُّ مَرَّ ٱلسَّحَابِ ۚ صُنْعَ ٱللَّهِ ٱلَّذِىٓ أَتْقَنَ كُلَّ شَىْءٍ ۚ إِنَّهُۥ خَبِيرٌۢ بِمَا تَفْعَلُونَ ﴿٨٨﴾
watarā l-ŷibāla taḥsabuhā ŷāmidatan wahiya tamurru marra s-saḥābi ṣunʿa llāhi lladhī atqana kulla shayʾin innahū khabīrum bimā tafʿalūn
Y ves las montañas, que supones sólidas, pasar como nubes: la obra de Dios, Quien perfecciona todas las cosas. En verdad, Él está bien informado de cuanto hacéis.
88Algunos comentaristas interpretan pasar como «moverse» y que supones sólidas en el sentido de que las montañas se mueven pero no podemos percibir este movimiento, ya que los objetos grandes vistos desde la distancia, aun cuando se muevan con rapidez, parecen estar inmóviles (Q, R). Otros interpretan toda la frase (ves las montañas, que supones sólidas, pasar) como referida a un suceso del fin del mundo semejante a la destrucción o movimiento de las montañas en la Hora mencionado en otros aleyas (p. ej., 18:47; 19:90; 20:105; 52:10; 56:5; 69:14; 70:9; 73:14; 77:10; 78:20; 81:3; 101:5; R). Algunos interpretan pasar como una referencia a la tierra misma, queriendo decir que el mundo, que se cree sólido, es en realidad tan efímero como una nube (Q). Otra interpretación es que este aleya es una alegoría del espíritu cuando abandona el cuerpo en el momento de la muerte y se eleva hacia el Trono Divino (Q). Se cuenta que cuando se le preguntó al célebre sufí Ŷunayd al-Baġdādī por qué no parecía manifestar los mismos estados (visibles) y éxtasis que otros sufíes, respondió recitando este aleya. Perfecciona traduce atqana, que algunos entienden en el sentido de «sujetar firmemente» o «afianzar» (Ṭ) o que en este contexto significa que Dios «enlaza armónicamente» las cosas según Su Sabiduría (R).
Versículo 89–90
مَن جَآءَ بِٱلْحَسَنَةِ فَلَهُۥ خَيْرٌۭ مِّنْهَا وَهُم مِّن فَزَعٍۢ يَوْمَئِذٍ ءَامِنُونَ ﴿٨٩﴾ وَمَن جَآءَ بِٱلسَّيِّئَةِ فَكُبَّتْ وُجُوهُهُمْ فِى ٱلنَّارِ هَلْ تُجْزَوْنَ إِلَّا مَا كُنتُمْ تَعْمَلُونَ ﴿٩٠﴾
man ŷāʾa bil-ḥasanati falahū khayrum minhā wahum min fazaʿin yawmaʾidhin āminūn · waman ŷāʾa bis-sayyiʾati fakubbat wuŷūhuhum fī n-nāri hal tuŷzawna illā mā kuntum taʿmalūn
Quien se presente con una buena obra tendrá algo mejor que ella; y ese Día estarán a salvo del terror.
Y quienes se presenten con una mala obra, sus rostros serán arrojados al Fuego: «¿Acaso se os retribuye por algo que no sea lo que solíais hacer?».
89–90Una buena obra se refiere a atestiguar: «No hay más dios que Dios» y creer en Él (Q); al-Qurṭubī cita un ḥadīṯ que afirma: «Lā ilāha illā-Llāh es la mejor de las buenas obras». Una mala obra se refiere a la idolatría (Q, Ṭ). Algo mejor puede significar muchas cosas, entre ellas el conocimiento de Dios en este mundo, la visión de Dios en el Más Allá (R) o el Beneplácito de Dios (Q). También puede referirse a la multiplicación de las buenas obras tal como se menciona en 6:160: Quien se presente con una buena obra recibirá diez veces más como ella (Q). Para algunos este aleya implica que las gentes de fe, si son castigadas en el Más Allá, no serán castigadas para siempre (R). Algunos dicen que lo que es mejor se refiere a estar a salvo del terror en ese día (Ṭ).
La imaginería de los rostros arrojados al Fuego o afligidos por él aparece también en 17:97; 18:29; 23:104; 33:66; 54:48. Aquí sus rostros serán arrojados puede referirse a ser arrojados al Fuego cabeza abajo como en 17:97 o arrastrados sobre sus rostros como en 54:48. Según algunos, el rostro, al igual que la cabeza o el cuello, puede en el uso idiomático representar a la persona entera, de modo que «sus rostros» significa simplemente «ellos» (Q, R). Para algunos la pregunta «¿Acaso se os retribuye por algo que no sea lo que solíais hacer?» también puede leerse como una descripción de lo que se dirá a la gente mientras son arrojados al Fuego (R).
Versículo 91
إِنَّمَآ أُمِرْتُ أَنْ أَعْبُدَ رَبَّ هَٰذِهِ ٱلْبَلْدَةِ ٱلَّذِى حَرَّمَهَا وَلَهُۥ كُلُّ شَىْءٍۢ ۖ وَأُمِرْتُ أَنْ أَكُونَ مِنَ ٱلْمُسْلِمِينَ ﴿٩١﴾
innamā umirtu an aʿbuda rabba hādhihi l-baldati lladhī ḥarramahā walahū kullu shayʾin waʾumirtu an akūna mina l-muslimīn
En verdad, se me ha ordenado que adore al Señor de esta ciudad, la cual Él ha declarado sagrada. Y a Él Le pertenecen todas las cosas. Y se me ha ordenado que sea de los que se someten [a Dios],
91Se cree que esta ciudad (balad) se refiere a La Meca, si bien Dios es el Señor de todas las tierras (Ṭ). Se menciona específicamente porque es la patria de los idólatras a quienes el Profeta predica; es un recordatorio de las bendiciones y beneficios que les corresponden por el hecho de ser habitantes de La Meca, donde están a salvo de ataques (Ṭ). La cual Él ha declarado sagrada se refiere al hecho de que a la gente se le prohibía cometer ciertos actos durante la peregrinación a La Meca, o significa que es un lugar seguro para las personas que buscan asilo o refugio. Sus árboles no debían talarse ni sus animales cazarse, prohibiciones que acataban incluso los árabes de la época debido a su arraigado reconocimiento de la sacralidad de la Kaʿbah, la Casa de Dios construida por Abraham, y sus alrededores (Q, R); véase también 3:97c; 5:97c; 29:67c. Sobre los que se someten (muslim; cf. 10:72), véase también 2:128c; 3:52c; 3:85c; 3:110c; 5:3c; 5:111c; 22:78c.
Versículo 92
وَأَنْ أَتْلُوَا۟ ٱلْقُرْءَانَ ۖ فَمَنِ ٱهْتَدَىٰ فَإِنَّمَا يَهْتَدِى لِنَفْسِهِۦ ۖ وَمَن ضَلَّ فَقُلْ إِنَّمَآ أَنَا۠ مِنَ ٱلْمُنذِرِينَ ﴿٩٢﴾
waʾan atluwa l-qurʾāna famani htadā faʾinnamā yahtadī linafsihī waman ḍalla faqul innamā ana mina l-mundhirīn
y que recite el Corán. Así pues, quien se guíe rectamente, no se guía sino para su propia alma; y en cuanto a quien se extravíe, di: «En verdad, sólo soy un advertidor».
92No se guía sino para su propia alma, o «para sí mismo», «por su propio bien». Aleyas semejantes que afirman que las buenas obras de los seres humanos los benefician a ellos mismos, pero no aportan beneficio alguno a Dios, incluyen 31:12; 39:41; 41:46; 45:15. Ser sólo un advertidor es una descripción del Profeta que se encuentra a lo largo del Corán, lo que significa que no es su responsabilidad forzar a nadie a creer (cf. 11:12; 34:46; 35:23; 38:65; 79:45).
Versículo 93
وَقُلِ ٱلْحَمْدُ لِلَّهِ سَيُرِيكُمْ ءَايَٰتِهِۦ فَتَعْرِفُونَهَا ۚ وَمَا رَبُّكَ بِغَٰفِلٍ عَمَّا تَعْمَلُونَ ﴿٩٣﴾
waquli l-ḥamdu lillāhi sayurīkum āyātihī fataʿrifūnahā wamā rabbuka bighāfilin ʿammā taʿmalūn
Y di: «¡Alabado sea Dios! Él os mostrará Sus señales y las reconoceréis». Y tu Señor no está desatento a lo que hacéis.
93Él os mostrará . . . Sus señales, tanto dentro del alma como en el orden creado (Ṭ), hace eco de 41:53: Les mostraremos Nuestras señales en los horizontes y en ellos mismos hasta que se les haga evidente que es la verdad; y 51:20–21: Y en la tierra hay señales para quienes poseen certeza, y en vuestras propias almas. Otros ven esto como una advertencia a los incrédulos de que verán las señales de Dios, pero sólo cuando ya sea demasiado tarde, refiriéndose a las señales del fin del mundo (R).
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Personajes
Figuras que nombra esta sura. Cada ficha reúne todos sus pasajes y un recorrido en orden de revelación.
En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Informe de Análisis: La Sura al-Naml (Las Hormigas) – Temas, Narrativas Proféticas y Realidades Escatológicas
Resumen Ejecutivo
El presente documento ofrece un análisis exhaustivo y sistemático de la sura 27 del Corán, al-Naml ("Las Hormigas"), una sura mequí que toma su nombre del valle de las hormigas mencionado en el versículo 18. Esta revelación articula tres pilares fundamentales: la afirmación categórica del monoteísmo (Tawḥīd) mediante la contemplación de la naturaleza, la transmisión detallada de relatos proféticos como modelos de fe y lección histórica, y la exposición estricta de las realidades escatológicas relacionadas con el Juicio Final.
Entre sus pasajes más destacados se encuentran el encuentro de Moisés con la teofanía en la montaña, el extraordinario reinado de Salomón y su interacción con la Reina de Sabá (Bilqīs), el complot frustrado contra el profeta Ṣāliḥ por parte de nueve corruptores, y la advertencia moral impartida a través de la historia de Lot. El texto concluye fijando la atención en el conocimiento divino absoluto, la aparición de la Bestia de la Tierra (dābbah) como signo del fin de los tiempos, la conmoción cósmica del Día del Juicio y la retribución final según las obras. Adicionalmente, el análisis integra las dimensiones esotéricas y simbólicas aportadas por la tradición exegética y el sufismo.
Estructura Temática y Contexto General
La Sura al-Naml abre proclamando que sus versículos forman parte de un Libro claro que sirve de guía y albricias para los creyentes que cumplen con la oración (ṣalāh), pagan el impuesto de purificación (zakāh) y poseen certeza respecto a la Otra Vida. En contraste, advierte que a quienes no creen en el Más Allá se les han embellecido sus malas acciones, dejándolos errantes y confusos, destinados a sufrir el peor de los castigos.
| Sección / Versículos | Temática Principal | Elementos Clave |
|---|---|---|
| vv. 1–6 | Introducción Teológica | Naturaleza del Corán, atributos de los creyentes y ceguera de los incrédulos. |
| vv. 7–14 | Misión de Moisés (Mūsā) | La zarza/fuego sagrado, llamado divino, la vara-serpiente y la mano blanca frente a Faraón. |
| vv. 15–44 | Reino de David y Salomón (Sulaymān) | Lenguaje de las aves, el valle de las hormigas, la abubilla, la carta a Sabá, el trono movilizado y el pabellón de cristal. |
| vv. 45–53 | Historia de Ṣāliḥ y Thamūd | La división en dos facciones, el complot nocturno de los nueve hombres y la destrucción divina de los conspiradores. |
| vv. 54–58 | Historia de Lot (Lūṭ) | Denuncia de las prácticas indecentes, expulsión exigida por el pueblo y lluvia de destrucción sobre los inicuos. |
| vv. 59–64 | Argumentación Teológica | Refraín estribillo: "¿Hay otro dios junto a Dios?", pruebas del poder creador en el cosmos. |
| vv. 65–81 | Omnisciencia e Incredulidad | El conocimiento de lo Invisible (ghayb), el rechazo a la resurrección y el Corán como árbitro para Israel. |
| vv. 82–93 | Escatología y Juicio Final | La Bestia de la Tierra, el sonido de la trompeta, el movimiento de las montañas y la recompensa/castigo. |
Narrativas Proféticas y Lecciones Históricas
1. Moisés (Mūsā): Teofanía y Misión ante Faraón (vv. 7–14)
- El Encuentro con el Fuego: Moisés percibe un fuego en la montaña y se acerca buscando noticias de su camino o una brasa para calentar a su familia. Al llegar, recibe la llamada divina: "Bendito sea Quien está en el fuego y quien está alrededor de él". La exégesis señala que la manifestación descrita como fuego era en realidad Luz Divina.
- Señales Milagrosas: Dios le ordena arrojar su vara, la cual comienza a moverse rítmicamente como una serpiente, provocando la huida momentánea de Moisés. Dios lo tranquiliza afirmando que los mensajeros no deben temer en Su Presencia. Luego se le instruye introducir su mano en el pecho, saliendo esta blanca y brillante sin defecto alguno.
- Rechazo Faraónico: Estas dos manifestaciones formaban parte de las nueve señales enviadas a Faraón y su pueblo. Pese a que en su interior estaban convencidos de la verdad de las señales, la arrogancia de la cúpula egipcia los llevó a tildarlas de "magia manifiesta", provocando su posterior destrucción.
2. David y Salomón (Dāwūd y Sulaymān): Conocimiento, Soberanía y el Reino de Sabá (vv. 15–44)
- La Bendición del Conocimiento: Dios otorgó a David y a Salomón un saber especial que superaba al de los creyentes ordinarios. Salomón heredó de David la capacidad de comprender el lenguaje de las aves (manṭiq al-ṭayr) y fue provisto de todas las cosas necesarias para su reinado. Sus ejércitos estaban constituidos por rangos ordenados de genios (jinn), hombres y aves.
- El Valle de las Hormigas: Al aproximarse a este valle, una hormiga advierte a sus compañeras que entren a sus moradas para no ser aplastadas involuntariamente por Salomón y sus tropas. Salomón sonríe agradecido y ruega a Dios que lo inspire a ser grato por las bendiciones concedidas a él y a sus padres, y a realizar obras piadosas.
- La Abubilla (hudhud) y el Reino de Sabá: Salomón nota la ausencia de la abubilla durante la inspección de las aves y amenaza con castigarla o sacrificarla a menos que presente una justificación clara. Al regresar, la abubilla reporta haber encontrado en Sabá a una mujer (Bilqīs) que gobierna con un trono grandioso, cuyo pueblo adora al sol apartados de Dios por engaño de Satán.
- Intercambio Diplomático: Salomón envía una carta a Sabá que comienza con la fórmula completa del Basmalah ("En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso") exigiendo que no se enorgullezcan y acudan en sumisión. La Reina de Sabá aconseja diplomacia a sus dignatarios; consciente de que los reyes corrompen los pueblos que conquistan, envía un regalo a Salomón. Éste rechaza airadamente la riqueza, afirmando que lo otorgado por Dios es superior, y amenaza con expulsar a su pueblo mediante ejércitos invencibles.
- El Traslado del Trono y la Conversión de Bilqīs: Salomón solicita a su corte que traigan el trono de la Reina antes de su llegada. Un ʿifrīt (un genio poderoso o astuto) ofrece traerlo antes de que Salomón se levante de su lugar, pero "aquel que poseía conocimiento del Libro" (identificado por diversas fuentes exegéticas como Āṣif ibn Barkhiyā o Khiḍr) promete traérselo "en un abrir y cerrar de ojos". Al ver el trono ante él, Salomón reconoce que es una prueba divina de gratitud. El trono es alterado para probar el entendimiento de la reina. Al llegar, Bilqīs reconoce prudentemente que el trono "parece el mismo". Posteriormente, al ser invitada a entrar a un pabellón pavimentado con cristal deslumbrante que ella confunde con una masa de agua descubriéndose las piernas, reconoce su error de percepción, abandona el culto solar y proclama su sumisión al "Señor de los mundos".
[Petición de Salomón] ───> [Propuesta del 'Ifrīt: Antes de levantarse]
───> [Propuesta del Sabio del Libro: En un abrir y cerrar de ojos]
───> [Aparición Instantánea y Prueba a Bilqīs]
3. Ṣāliḥ y el Pueblo de Thamūd (vv. 45–53)
- División y Mala Agüero: El profeta Ṣāliḥ es enviado a la tribu de Thamūd instándolos a adorar únicamente a Dios, provocando la división de la sociedad en dos facciones enfrentadas. Los incrédulos acusan a Ṣāliḥ y a sus seguidores de ser un mal presagio (ṭa'īr).
- El Complot de los Nueve Corruptores: En la ciudad operaba un grupo de nueve individuos dedicados a sembrar la corrupción. Estos conspiradores juran solemnemente atacar a Ṣāliḥ y a su familia durante la noche y mentir posteriormente ante su albacea o heredero sobre su paradero.
- Respuesta Divina: Ante la trama secreta de los hombres, Dios traza un plan superior que destruye por completo a los conspiradores y a su pueblo, dejando sus moradas desoladas como lección histórica.
4. Lot (Lūṭ) (vv. 54–58)
- Denuncia de la Indecencia: Lot recrimina abiertamente a su pueblo el cometer conductas sexuales aberrantes (coito anal entre varones) a plena luz del día y a sabiendas de su maldad.
- Expulsión y Castigo: La respuesta del pueblo fue exigir la expulsión de la familia de Lot bajo el argumento sarcástico de que "son personas que se mantienen puras". Dios salva a Lot y a su familia, excepto a su esposa, quien fue decretada para quedarse atrás. Un alud o lluvia destructora cayó sobre el resto de la población.
Téologos y Signos en la Creación
A partir del versículo 59, el texto coránico despliega una serie de preguntas retóricas destinadas a desmantelar la idolatría, articuladas mediante el estribillo recurrente: "¿Hay otro dios junto a Dios?" (A-ilāhun ma'a-Llāh).
- Evidencias Cosmólogicas y Terrenales:
- Creación y Lluvia: Dios creó los cielos y la tierra e hizo descender agua para hacer germinar jardines frondosos cuyos árboles el ser humano es incapaz de hacer crecer por sí mismo.
- Estabilidad Terrestre: Estableció la tierra como morada firme, dispuso ríos que la cruzan, colocó montañas firmes (rawāsī) para darle estabilidad y erigió una barrera entre los dos mares (el agua dulce y el agua salada).
- Respuesta al Necesitado: Dios es Quien responde al desamparado o angustiado (al-muḍṭarr) cuando Este Lo invoca, remueve el mal y designa al ser humano como soberano o vicario (jhalīfah) en la tierra.
- Guía y Provisión: Guía a la humanidad en las tinieblas del continente y del mar, envía los vientos como albricias previas a Su misericordia (la lluvia), e inicia la creación para luego recrearla en la resurrección.
Escatología y el Fin de los Tiempos
Omnisciencia y Respuesta a los Incrédulos (vv. 65–81)
Los incrédulos cuestionan la resurrección corporal calificándola de "fábulas de los antiguos". El texto responde estableciendo verdades clave:
- Conocimiento del Escondite: Nadie en los cielos ni en la tierra conoce lo Invisible (ghayb), excepto Dios.
- Registro Absoluto: Dios conoce perfectamente lo que los pechos de los hombres ocultan y lo que manifiestan. Todo lo que permanece oculto en el cosmos consta en un Libro Claro (al-Kitāb al-mubīn).
- El Corán como Árbitro: La revelación coránica aclara a los Hijos de Israel gran parte de las cuestiones religiosas en las que diferían.
Los Portentos del Juicio Final (vv. 82–93)
- La Bestia de la Tierra (Dābbah): Cuando la condena caiga sobre los impíos por su falta de certeza en las señales divinas, Dios hará emerger de la tierra a una Bestia que hablará a la humanidad. Las tradiciones exegéticas detallan que este evento ocurrirá cuando se haya dejado de encomendar el bien y prohibir el mal, funcionando la criatura como un divisor evidente entre creyentes e incrédulos.
- El Toque de Trompeta: El sonido de la trompeta (por el ángel Isrāfīl) aterrorizará a todos los seres de los cielos y de la tierra, salvo a quienes Dios exima (ciertos mártires, ángeles o profetas).
- Destrucción de las Montañas: Las montañas, que el ojo humano juzga sólidas e inamovibles, se disiparán y pasarán velozmente "como pasan las nubes", demostrando la perfección de la obra divina.
- La Recompensa Dual:
- Quien presente una buena acción: Obtendrá una recompensa superior (la fe, la fórmula Lā ilāha illa’Llāh o la visión divina) y estará a salvo del terror de aquel Día.
- Quien presente una mala acción: Sus rostros serán arrojados al Fuego de forma degradante.
Simbolismo Espiritual y Interpretaciones Sufíes
La exégesis mística profundiza en diversos pasajes de la Sura al-Naml, extrayendo lecciones alegóricas para la vida interior:
- La Zarza de Moisés y los Niveles de Certeza:
- Saber conceptual del fuego: Conocimiento teórico de las realidades espirituales.
- Visión del fuego: Visión directa e intuitiva de las verdades celestiales.
- Ser consumido por el fuego: Transformación y absorción de la sustancia del alma por la Verdad Absoluta.
- El Lenguaje de las Aves (Manṭiq al-ṭayr): Simboliza los estados elevados de conciencia que permiten comprender el significado interno de las cosas más allá de sus apariencias externas, así como el sentido profundo subyacente en las diversas tradiciones religiosas.
- Salomón, la Abubilla y la Reina de Sabá:
- Salomón: Representa el corazón espiritual (qalb) que ejerce el gobierno de la psique.
- La Abubilla: Encarna una facultad de la mente o del alma que rastrea verdades no descubiertas.
- Entrada de los Reyes a las Ciudades: Según Ibn ʿAṭāʾillāh, los "reyes" simbolizan las inspiraciones divinas que conquistan la "ciudad" del corazón, derrocando los deseos mundanos y sometiéndolos a las aspiraciones del espíritu.
- El Pabellón de Cristal de Bilqīs: Representa una lección trascendental sobre las ilusiones sensoriales. Bilqīs aprende a dudar de sus percepciones (creer ver agua donde había cristal; no reconocer de inmediato su propio trono), lo que la capacita para trascender el culto a los fenómenos visibles (el sol) y someterse pura y directamente al Señor del Universo. Ibn ʿArabī destaca que la conversión de Bilqīs fue superior a la de Faraón, pues ella se sometió sin reservas al "Señor de los mundos", mientras que Faraón lo hizo de forma tardía y limitada al "Señor de Moisés y Aarón".
- La Barrera entre los Dos Mares: Representa los dos dominios dentro del alma humana: el mar de la fe y la sabiduría frente al mar de la rebelión y las pasiones, separados por una barrera de gracia (ḥājiz) mientras el alma no caiga en la insolencia.
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Juicio Final y Resurrección
- Naturaleza de Dios y Su Creación
- Omnisciencia de Dios sobre lo Oculto
- Consuelo al Profeta y Advertencia a los Incrédulos
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- Encuentro con el Fuego en la Montaña
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- Bastón transformado en serpiente
- Mano blanca sin defecto
- Misión ante el Faraón y su Pueblo Inicuo
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- Sabiduría y Legado de David a Salomón
- Lenguaje de los Pájaros
- Huestes de Genios, Hombres y Pájaros
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- Advertencia de la hormiga al ejército
- Gratitud e invocación de Salomón
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- Ausencia y amenaza de castigo
- Reporte sobre la Reina de Saba
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- Adoración al Sol y Trono Majestuoso
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- Contenido: Sometimiento a Dios
- Consulta con los Notables
- Envío de Regalos Rechazados por Salomón
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- Traslado milagroso en un parpadeo
- Disfraz y reconocimiento del trono
- El Pabellón de Cristal y Sumisión a Dios
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- Llamado a adorar a Dios
- Complot de las nueve personas
- Destrucción total del pueblo corrupto
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- Condena de la indecencia
- Salvación de su familia excepto su esposa
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- Creación de Cielos, Tierras y Jardines
- Montañas Firmes y Ríos
- Respuesta al Afligido y Provisión
- Guía en la Oscuridad de Tierra y Mar
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- La Bestia de la Tierra que hablará a los hombres
- El Soplo de la Trompeta y el Terror Universal
- Disolución de las Montañas como Nubes
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- Buenas obras: Seguridad contra el terror
- Malas obras: Rostros arrojados al Fuego
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Personajes o figuras bíblicas/coránicas (Inferred) | Contexto o enseñanzas históricas (Inferred) | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|
| vv. 1-6 | Cualidades de los creyentes y revelación del Corán | El Corán es guía y buena nueva para los creyentes que oran y dan limosna. Quienes no creen en la otra vida vagan confundidos y sufrirán el mayor castigo. | Mahoma (recipiente del Corán), Dios | Se contextualiza al inicio de la Sura al-Naml en La Meca; enfatiza la certeza en el Más Allá frente al extravío de los incrédulos. | [1] |
| vv. 7-14 | Misión de Moisés y los signos ante Faraón | Moisés presencia la zarza ardiente, recibe el mandato divino y sus milagros (el báculo y la mano blanca), pero Faraón y su pueblo los rechazan por arrogancia. | Moisés, Faraón, Familia de Moisés, Dios | Relato bíblico/coránico del Éxodo. Representa la advertencia histórica sobre el trágico fin de las naciones que rechazan los signos divinos por soberbia. | [1] |
| vv. 15-19 | Favores otorgados a David y Salomón y la conversación con las hormigas | Dios concede conocimiento a David y Salomón. Salomón comprende el lenguaje de las aves y marcha con su ejército de hombres, genios y pájaros, sonriendo y agradeciendo a Dios al escuchar la advertencia de una hormiga. | David, Salomón, La Hormiga, Jinn/Genios, Aves, Dios | Monarquía unificada del Antiguo Testamento/tradición islámica. Resalta el valor de la gratitud ante las bendiciones y el liderazgo compasivo. | [1] |
| vv. 20-28 | El reporte de la abubilla sobre la Reina de Saba | Salomón nota la ausencia de la abubilla, quien regresa informando sobre una poderosa reina en Saba cuyos súbditos adoran al sol. Salomón envía una carta para comprobar la verdad. | Salomón, La Abubilla (Hudhud), Reina de Saba (Bilqīs), Satanás, Dios | Reino histórico de Saba en el sur de Arabia. Examina el contraste entre el monoteísmo y el culto solar pagano. | [1] |
| vv. 29-37 | Diplomacia entre Salomón y la Reina de Saba | La Reina de Saba consulta a sus nobles sobre la carta de Salomón y le envía regalos para evitar la guerra. Salomón rechaza las riquezas y exige sumisión a Dios. | Reina de Saba, Nobles/Notables de Saba, Salomón, Enviados/Envoyes | Relato sobre la sabiduría política de la reina y la negativa de los profetas a cambiar la fe monoteísta por sobornos o riquezas terrenales. | [1] |
| vv. 38-44 | El traslado del trono y la conversión de la Reina de Saba | Un sirviente sabio trae el trono de la reina al instante. Salomón altera el trono para probar a la reina; ella reconoce el poder divino al entrar al palacio de cristal y abraza el monoteísmo. | Salomón, 'Ifrīt (Genio), Sabio poseedor del Libro (Āṣif ibn Barkhiyā / Khiḍr), Reina de Saba | Tradición esotérica y profética sobre el sometimiento absoluto al Creador en contraste con la fascinación por las apariencias terrenales. | [1] |
| vv. 45-53 | El profeta Ṣāliḥ y la destrucción del pueblo de Thamūd | Ṣāliḥ llama a Thamūd a adorar a Dios. Nueve corruptores conspiran para matarlo a él y a su familia, pero Dios desbarata su plan y destruye a los incrédulos, salvando a los creyentes. | Ṣāliḥ, Los 9 corruptores de Thamūd, Pueblo de Thamūd, Creyentes salvados | Antigua civilización arábiga de Thamūd (Al-Hijr/Mada'in Salih). Sirve como lección histórica sobre la ruina de los malhechores conspicuos. | [1] |
| vv. 54-58 | La historia de Lot y el castigo de Sodoma | Lot reprocha a su pueblo sus actos de indecencia. Su pueblo intenta expulsarlo, por lo que Dios salva a Lot y a su familia (excepto a su esposa) y destruye la ciudad mediante una lluvia fatal. | Lot, Esposa de Lot, Pueblo de Sodoma/indecentes | Narrativa bíblica y coránica de las Ciudades de la Planicie (Sodoma). Admonición moral contra la perversión y la expulsión de los justos. | [1] |
| vv. 59-66 | Signos de la unicidad y poder de Dios en la creación | Serie de preguntas retóricas que evidencian la creación de los cielos, la tierra, el agua, la vegetación, las montañas, los mares y el auxilio al afligido, cuestionando si existe otro dios junto a Allah. | Dios, Mahoma | Argumentación coránica mequí contra la idolatría de los Quraysh mediante la observación del orden natural y la teología natural. | [1] |
| vv. 67-75 | Rechazo de la resurrección por los incrédulos y respuesta divina | Los escépticos tildan la resurrección de "fábulas de los antiguos". Se les ordena viajar por la tierra para ver el fin de los culpables y se asegura que Dios conoce todo lo oculto. | Mahoma, Incrédulos/Mequíes | Polemos mequíes entre los politeístas y el Profeta respecto a la viabilidad de la resurrección corporal. | [1] |
| vv. 76-81 | El Corán como juez y la incapacidad de guiar a los ciegos espirituales | El Corán aclara controversias a los Hijos de Israel. Dios juzgará sus diferencias, advirtiendo que el Profeta no puede hacer oír a los muertos espirituales ni a los sordos. | Mahoma, Hijos de Israel, Creyentes | Relación entre el mensaje coránico y las escrituras/disputas teológicas de las comunidades judeocristianas anteriores. | [1] |
| vv. 82-93 | Eventos escatológicos, el Juicio Final y el mandato profético | Se anuncian las señales del fin de los tiempos, como la Bestia de la Tierra y el sonido de la trompeta. Se premiarán las buenas obras y los rostros de los malvados irán al Fuego. El Profeta reafirma su misión de adorar a Dios y recitar el Corán. | La Bestia de la Tierra (Dābbah), Ángel de la Trompeta (Isrāfīl), Mahoma, Dios | Apocalíptica e ideología escatológica islámica, destacando la retribución final por las acciones humanas y el fin del orden cósmico. | [1] |