Yūnus
JonásAntes del textoIntroducción
Introducción
Yūnus es la primera en una serie de seis azoras cuyos versículos iniciales incluyen las letras alif, lām y rāʾ, y que hablan de el Libro. Con la posible excepción de los vv. 40, 94–96, de los que se dice que fueron revelados en Medina (JJ), esta sura pertenece con toda probabilidad al período temprano de La Meca, ya que el contexto de algunos de los versículos parece sugerir una fecha cercana al comienzo de la misión del Profeta (véase 10:2c en particular). Algunos dicen que debe datarse algún tiempo después del Viaje Nocturno y la Ascensión del Profeta (al-isrāʾ wa-l-miʿrāŷ); véase 17:1c; introducción a la sura 53 (JJ).
Uno de los principales argumentos de esta sura, en respuesta a las acusaciones de los idólatras de La Meca, es que el Corán es de Origen Divino y que el Profeta no intervino en su composición. Varios versículos denuncian que los incrédulos califiquen al Profeta de un hechicero manifiesto (v. 2) y digan que lo ha inventado (v. 38). La sura también sostiene que los verdaderos inventores son aquellos que rechazan a Dios, y para ellos aguarda un terrible ajuste de cuentas en la otra vida (vv. 60, 69). Su mentira contra Dios está relacionada con el hecho de que niegan su propia y verdadera naturaleza, que es creer en Dios y servirle. La sura describe cómo incluso los incrédulos manifiestan esta verdadera creencia en Dios cuando la aflicción les sobreviene y no les queda nadie a quien recurrir excepto Dios; sin embargo, cuando están a salvo, se olvidan de Dios, regresan a sus viejas costumbres y quedan nuevamente librados a sus propias maquinaciones (vv. 22–23).
Otro tema clave de esta sura es su respuesta a los desafíos planteados por los idólatras de La Meca en el sentido de que el Profeta debería apresurarse a traer sobre ellos el Castigo de Dios si es veraz en sus afirmaciones (v. 11), o que debería traer un Corán diferente que no condene a sus dioses y sea así más afín a sus formas de adoración (vv. 15–17).
Se pone gran énfasis en esta sura en la enseñanza de que el retorno final de todas las criaturas es hacia Dios, tal como su creación se originó en Él (v. 56). Aunque el encuentro con Dios después de la muerte se considera inevitable, aquellos que se entregan solo a la vida de este mundo y sirven a sus diversos dioses falsos serán castigados por su incredulidad (vv. 7, 52). Asimismo, se prometen buenas nuevas (v. 2) a los creyentes (véanse también los vv. 4, 62–64, 103), a quienes se anima a ser pacientes ante las dificultades a las que los someten los incrédulos (v. 109). Son los creyentes quienes se verán envueltos en paz (v. 10), lo cual se confirma en el llamamiento de Dios a las gentes a la Morada de la Paz (v. 25).
Otro tema clave es la futilidad de la conjetura (vv. 36, 60, 66). Así, la sura condena aspectos tales como la creencia de los mecanos en dioses falsos, así como su esperada intercesión en los asuntos de este mundo, cuando, en realidad, la intercesión solo tiene lugar con la Autorización de Dios y los dioses falsos no desempeñan papel alguno en la economía espiritual de las cosas (vv. 3, 18). Por ello, en el Más Allá los dioses falsos rechazarán a quienes solían servirles (vv. 28–29), especialmente porque estos falsos dioses carecen de capacidad para crear o guiar a otros (vv. 34–35). Más bien, Dios es el Único que puede proveer a Sus criaturas (v. 31).
La sura aborda asimismo la cuestión de por qué la guía, que se considera de resonancia universal, se recibe de maneras tan distintas. La respuesta es que los incrédulos se oponen a la verdad desde el principio y, por ende, no están dispuestos a escuchar (vv. 96–97, 101). Sin embargo, al igual que aquellos que se vuelven hacia Dios cuando la aflicción los visita pero regresan a sus viejas costumbres una vez que están a salvo, hay personas, como el Faraón en el v. 90, que con el tiempo reconocerán la verdad, pero demasiado tarde. En última instancia, la guía depende de Dios, y nadie puede guiar a quienes están extraviados (vv. 42–43, 99, 100).
La sura concluye relatando las historias de Noé (vv. 71–73) y Moisés (vv. 75–93). A diferencia de las comunidades de Noé, Moisés y otros profetas anteriores, el pueblo del profeta Jonás (de cuya mención en el v. 98 la sura recibe su nombre) atendió la advertencia de su profeta y evitó con ello el castigo. Esto sirve para ilustrar a los mecanos y, por extensión, a las personas en general, que no es demasiado tarde para aceptar la verdad, y que si lo hacen, se beneficiarán a sí mismos y evitarán el castigo.
Sura 10Yūnus109 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
Toca un versículo para ver su comentario
Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
الٓر ۚ تِلْكَ ءَايَٰتُ ٱلْكِتَٰبِ ٱلْحَكِيمِ ﴿١﴾
alif-lām-rā tilka āyātu l-kitābi l-ḥakīm
Alif. Lām. Rā. Estas son las señales del Libro Sabio.
1Para las letras aisladas, véase 2:1c. Aunque algunos han tomado el Libro como una alusión a esta sura en particular (Bḍ, Z), por lo general se entiende que se refiere al Corán mismo (Bḍ, JJ, Kl, Q, R; véanse 2:2c; 2:89c; 2:129c). Sabio (ḥakīm) se refiere a la sabiduría que se encuentra en el Libro (Kā, R), y también puede denotar el ser claro (mubīn; véase también 12:1) e inequívoco en su significado (muḥkam; IK, Kā; muḥkam se basa en la misma raíz que ḥakīm; véanse también 3:7c; 11:1c).
Versículo 2
أَكَانَ لِلنَّاسِ عَجَبًا أَنْ أَوْحَيْنَآ إِلَىٰ رَجُلٍۢ مِّنْهُمْ أَنْ أَنذِرِ ٱلنَّاسَ وَبَشِّرِ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓا۟ أَنَّ لَهُمْ قَدَمَ صِدْقٍ عِندَ رَبِّهِمْ ۗ قَالَ ٱلْكَٰفِرُونَ إِنَّ هَٰذَا لَسَٰحِرٌۭ مُّبِينٌ ﴿٢﴾
akāna lin-nāsi ʿaŷaban an awḥaynā ilā raŷulim minhum an andhiri n-nāsa wabashshiri lladhīna āmanū anna lahum qadama ṣidqin ʿinda rabbihim qāla l-kāfirūna inna hādhā lasāḥirum mubīn
¿Acaso es un motivo de asombro para la humanidad que hayamos enviado una revelación a un hombre de entre ellos, [diciendo]: «Advierte a la humanidad y da albricias a los creyentes de que tendrán una posición de sinceridad ante su Señor»? Los incrédulos dicen: «Ciertamente este es un hechicero manifiesto».
2Se relata que la revelación de este versículo fue motivada por el asombro burlón de los qurayshíes cuando el Profeta se presentó ante ellos como el Mensajero de Dios. Dijeron: «¿Acaso Dios no pudo encontrar a nadie para enviar sino al huérfano [perteneciente a la familia] de [su tío] Abū Ṭālib?» (My, Q). Como advertidor, la función del Profeta era recordarles la Resurrección y el Juicio de Dios sobre sus actos (N), así como infundirles temor del inminente castigo por las malas acciones (JJ); como portador de buenas nuevas se le instruyó que informara a los creyentes de la Misericordia de Dios (para esta doble función, véanse 4:165c; 17:105c). Rango de sinceridad (qadam ṣidq) puede referirse a una suerte de prioridad y alta posición ante Dios (Bḍ), a la Recompensa procedente de Él (R) o a la intercesión del Profeta (véase 2:48c) en el Último Día (IK, My, R). En respuesta al Profeta, los incrédulos de entre los qurayshíes lo tacharon de hechicero (véanse también 38:4; 40:24; 51:39, 52). Algunos comentarios leen «hechicería» (siḥr; cf. v. 76) en lugar de hechicero (sāḥir), en cuyo caso este en la última frase del versículo se referiría al Corán, no al Profeta (N, R, Z).
Versículo 3
إِنَّ رَبَّكُمُ ٱللَّهُ ٱلَّذِى خَلَقَ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضَ فِى سِتَّةِ أَيَّامٍۢ ثُمَّ ٱسْتَوَىٰ عَلَى ٱلْعَرْشِ ۖ يُدَبِّرُ ٱلْأَمْرَ ۖ مَا مِن شَفِيعٍ إِلَّا مِنۢ بَعْدِ إِذْنِهِۦ ۚ ذَٰلِكُمُ ٱللَّهُ رَبُّكُمْ فَٱعْبُدُوهُ ۚ أَفَلَا تَذَكَّرُونَ ﴿٣﴾
inna rabbakumu llāhu lladhī khalaqa s-samāwāti wal-arḍa fī sittati ayyāmin thumma stawā ʿalā l-ʿarshi yudabbiru l-amra mā min shafīʿin illā mim baʿdi idhnihī dhālikumu llāhu rabbukum faʿbudūhu afalā tadhakkarūn
En verdad, vuestro Señor es Dios, Quien creó los cielos y la tierra en seis días, y luego se estableció sobre el Trono, disponiendo todos los asuntos. No hay intercesor alguno salvo con Su Permiso. ¡Ese es Dios, vuestro Señor; adoradle, pues! ¿Es que no reflexionaréis?
3Para el significado de la creación en seis días seguida de una referencia a que Dios se asentó sobre el Trono, véase 7:54c (véanse también 11:7; 25:59; 32:4; 57:4). Una vez asentado en el Trono, se describe a Dios como Aquel que dispone los asuntos (véanse también 10:31; 13:2; 32:5), lo que alude a Su control sobre todas las cosas (Ṭ) así como a Su Decreto (M). La referencia a la intercesión en este versículo es idéntica en significado a la de 2:255 (véase también 2:48c). Ese es Dios, vuestro Señor, llama la atención sobre la Divinidad (ulūhiyyah) y el Señorío (rubūbiyyah) de Dios, que exigen que se proclame Su Unicidad (JJ) y que la adoración se Le consagre solo a Él (IK). Cada vez que aparece Ese es Dios, vuestro Señor en el Corán (véanse 6:102; 10:32; 35:13; 39:6; 40:62; 40:64; cf. 42:10), precede o es precedido por una referencia a alguna interacción palpable de Dios con Su creación. ¿Acaso no recordaréis? es entendido por algunos comentaristas como referido al acto de reflexión (véase 6:50), cuyo menor grado dirigirá la atención de uno hacia la Divinidad y el Señorío de Dios (Bḍ, Kā).
Versículo 4
إِلَيْهِ مَرْجِعُكُمْ جَمِيعًۭا ۖ وَعْدَ ٱللَّهِ حَقًّا ۚ إِنَّهُۥ يَبْدَؤُا۟ ٱلْخَلْقَ ثُمَّ يُعِيدُهُۥ لِيَجْزِىَ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَعَمِلُوا۟ ٱلصَّٰلِحَٰتِ بِٱلْقِسْطِ ۚ وَٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ لَهُمْ شَرَابٌۭ مِّنْ حَمِيمٍۢ وَعَذَابٌ أَلِيمٌۢ بِمَا كَانُوا۟ يَكْفُرُونَ ﴿٤﴾
ilayhi marŷiʿukum ŷamīʿan waʿda llāhi ḥaqqan innahū yabdaʾu l-khalqa thumma yuʿīduhū liyaŷziya lladhīna āmanū waʿamilū ṣ-ṣāliḥāti bil-qisṭi walladhīna kafarū lahum sharābum min ḥamīmin waʿadhābun alīmum bimā kānū yakfurūn
A Él es vuestro retorno de todos juntos; la Promesa de Dios es la verdad. En verdad, Él origina la creación y luego la reproduce, para retribuir con justicia a quienes creen y obran rectamente. En cuanto a los incrédulos, tendrán una bebida de líquido hirviente y un doloroso castigo por haber sido incrédulos.
4Algunos dicen que, dado que el versículo anterior comenzaba con una mención del Origen de la creación, este versículo comienza hablando del retorno a Dios (R; véase también 6:60), que aquí denota la Resurrección (Aj, Bḍ). Esto también se refleja en origina la creación y la restituye (véanse también 10:34; 27:64; 30:11, 27). Las referencias aquí a que Dios origina la creación y la restituye constituyen la base de los términos complementarios cosmogónicos y escatológicos islámicos conocidos como el Origen (mabdaʾ) y el Retorno (maʿād; para este último, véase 28:85). En el Corán, la Resurrección marca el Retorno a Dios y, por ende, al propio Origen (véase 7:172c). Porque retornar a Dios conlleva recibir una retribución por las acciones cometidas en la tierra (N, Q), mientras que a los creyentes que obraron con rectitud se les promete una recompensa con equidad procedente de Dios (cf. 30:45; 34:4), y la recompensa de los incrédulos será un brebaje de líquido hirviente (véanse también, p. ej., 6:70; 37:67; 56:42) así como un doloroso castigo, y esto porque se juzgará entre ellos con equidad y no serán tratados injustamente (vv. 47, 54).
Versículo 5
هُوَ ٱلَّذِى جَعَلَ ٱلشَّمْسَ ضِيَآءًۭ وَٱلْقَمَرَ نُورًۭا وَقَدَّرَهُۥ مَنَازِلَ لِتَعْلَمُوا۟ عَدَدَ ٱلسِّنِينَ وَٱلْحِسَابَ ۚ مَا خَلَقَ ٱللَّهُ ذَٰلِكَ إِلَّا بِٱلْحَقِّ ۚ يُفَصِّلُ ٱلْءَايَٰتِ لِقَوْمٍۢ يَعْلَمُونَ ﴿٥﴾
huwa lladhī ŷaʿala sh-shamsa ḍiyāʾan wal-qamara nūran waqaddarahū manāzila litaʿlamū ʿadada s-sinīna wal-ḥisāba mā khalaqa llāhu dhālika illā bil-ḥaqqi yufaṣṣilu l-āyāti liqawmin yaʿlamūn
Él es Quien hizo del sol un resplandor y de la luna una luz, y determinó para ella fases, para que supierais el número de los años y el cómputo [del tiempo]. Dios no creó esto sino con la verdad. Él explica detalladamente los signos para un pueblo que sabe.
5El sol, cuyo esplendor se describe aquí como un resplandor, y la luna, a la que se califica de una luz (véase también 25:61), ya que recibe su luminosidad del sol (Bḍ), se afirma que fueron creados con la verdad (véanse también, p. ej., 16:3; 29:44), lo que significa que poseen realidad y propósito y no han sido creados en vano (3:191; 38:27; véanse también 21:16; 44:38; JJ, R, Z). Para la función general del sol y la luna en la regulación de las actividades cotidianas, véanse 2:189c; 36:40c. Para las fases de la luna, véase 36:39c.
Versículo 6
إِنَّ فِى ٱخْتِلَٰفِ ٱلَّيْلِ وَٱلنَّهَارِ وَمَا خَلَقَ ٱللَّهُ فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ لَءَايَٰتٍۢ لِّقَوْمٍۢ يَتَّقُونَ ﴿٦﴾
inna fī khtilāfi llayli wan-nahāri wamā khalaqa llāhu fī s-samāwāti wal-arḍi laʾāyātil liqawmin yattaqūn
Ciertamente en la alternancia de la noche y el día y en todo cuanto Dios ha creado en los cielos y en la tierra hay señales para un pueblo temeroso de Dios.
6Las personas a las que aquí se califica de reverentes son aquellas conscientes de Dios y temerosas de su desenlace final en el Más Allá (Aj, JJ); sobre el concepto de reverencia o taqwā, véase 2:2c. Esta actitud las conduce a reflexionar profundamente sobre la naturaleza de las cosas (R). La alternancia de la noche y el día (véanse también 2:164; 3:190; 23:80; 45:5) les señala la naturaleza transitoria y pasajera de esta vida, al igual que los innumerables seres que Dios ha creado en los cielos y en la tierra, cada uno de los cuales se caracteriza por la finitud (Aj, Bḍ, R). Así, las señales contenidas en los fenómenos pasajeros que conforman el «mundo» recuerdan también a los reverentes su Fuente eterna, única e imperecedera (Aj, R, Ṭb). Un célebre pareado del poeta Abu-l-ʿAtāhiyah (m. 213/828) dice: «En cada cosa hay una señal, prueba de que Él es Uno».
Versículo 7–8
إِنَّ ٱلَّذِينَ لَا يَرْجُونَ لِقَآءَنَا وَرَضُوا۟ بِٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا وَٱطْمَأَنُّوا۟ بِهَا وَٱلَّذِينَ هُمْ عَنْ ءَايَٰتِنَا غَٰفِلُونَ ﴿٧﴾ أُو۟لَٰٓئِكَ مَأْوَىٰهُمُ ٱلنَّارُ بِمَا كَانُوا۟ يَكْسِبُونَ ﴿٨﴾
inna lladhīna lā yarŷūna liqāʾanā waraḍū bil-ḥayāti d-dunyā waṭmaʾannū bihā walladhīna hum ʿan āyātinā ghāfilūn · ulāʾika maʾwāhumu n-nāru bimā kānū yaksibūn
En verdad, aquellos que no esperan el encuentro con Nosotros, que se complacen con la vida de este mundo y se sienten seguros en ella, y que están desatentos a Nuestras señales,
son ellos cuya morada será el Fuego por lo que solían cometer.
7–8El encuentro con Dios es una referencia a la creencia islámica general en el encuentro con Él en el Día de la Resurrección (Ṭ, Ṭs). Esperar el encuentro con Dios se refiere al deseo de recibir Su Recompensa y Misericordia en el Más Allá (R), y a la esperanza suprema de alcanzar la visión beatífica de Dios en el Paraíso (Q; véase 75:22–23c). A las personas que rechazan la idea de un Más Allá se las caracteriza por ende como aquellos que no esperan el encuentro con Nosotros (Ṭ, Ṭs); véanse también 2:46; 10:11, 15; 18:110; 25:21. Más bien, se sienten complacidos con la vida de este mundo y se sienten seguros en ella (cf. 11:15, 13:28), orientando todas sus aspiraciones hacia este mundo y sus atavíos pasajeros (Ṭ, Z) y actuando como si fueran a permanecer en él para siempre (Kl, Ṭ, Z). En consecuencia, caen en el descuido de las señales de Dios y de su encuentro póstumo con Él a causa de lo que solían cometer en el mundo por su ferviente dedicación a él (Bḍ). A este respecto, se relata que el Profeta dijo: «Quien ama encontrarse con Dios, Dios ama encontrarse con él; quien detesta encontrarse con Dios, Dios detesta encontrarse con él».
Versículo 9
إِنَّ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَعَمِلُوا۟ ٱلصَّٰلِحَٰتِ يَهْدِيهِمْ رَبُّهُم بِإِيمَٰنِهِمْ ۖ تَجْرِى مِن تَحْتِهِمُ ٱلْأَنْهَٰرُ فِى جَنَّٰتِ ٱلنَّعِيمِ ﴿٩﴾
inna lladhīna āmanū waʿamilū ṣ-ṣāliḥāti yahdīhim rabbuhum biʾīmānihim taŷrī min taḥtihimu l-anhāru fī ŷannāti n-naʿīm
Ciertamente a aquellos que creen y obran rectamente, su Señor los guía por su fe. Fluirán ríos a sus pies en los Jardines de la delicia.
9Los guía por su fe (cf. 3:86; 48:4) significa que Dios los incrementará en guía (Q), que les otorgará una luz con la que serán guiados en el Día de la Resurrección (JJ; véase también 66:8), o que los guiará al Paraíso como recompensa por su fe y sus obras rectas (R, Z). Los ríos que corren por debajo fluirán ante los habitantes del Paraíso en Jardines de delicias (véanse también, p. ej., 22:56; 37:43), mientras ellos estén sentados sobre lechos elevados (88:13; R; véanse también 2:25c; 4:57c).
Versículo 10
دَعْوَىٰهُمْ فِيهَا سُبْحَٰنَكَ ٱللَّهُمَّ وَتَحِيَّتُهُمْ فِيهَا سَلَٰمٌۭ ۚ وَءَاخِرُ دَعْوَىٰهُمْ أَنِ ٱلْحَمْدُ لِلَّهِ رَبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿١٠﴾
daʿwāhum fīhā subḥānaka llāhumma wataḥiyyatuhum fīhā salāmun waʾākhiru daʿwāhum ani l-ḥamdu lillāhi rabbi l-ʿālamīn
Su plegaria en ellos será: «¡Gloria a Ti, oh, Dios!». Y su saludo en ellos será: «Paz». Y la conclusión de su plegaria será: «¡Alabado sea Dios, Señor de los mundos!».
10Muchos comentaristas señalan que la súplica en este contexto se entiende como una forma de engrandecimiento y alabanza (R, Sh, Ṭs, Z). La Paz, que es el saludo común entre los musulmanes en este mundo, es también el saludo entre la gente del Paraíso y es lo que escucharán de parte de Dios y de los ángeles (Aj, Z; véanse, p. ej., 14:23; 33:44; 36:58; 39:73). Para el Paraíso como la Morada de la Paz, véase 10:25c (véanse también 19:62; 56:26).
Versículo 11
۞ وَلَوْ يُعَجِّلُ ٱللَّهُ لِلنَّاسِ ٱلشَّرَّ ٱسْتِعْجَالَهُم بِٱلْخَيْرِ لَقُضِىَ إِلَيْهِمْ أَجَلُهُمْ ۖ فَنَذَرُ ٱلَّذِينَ لَا يَرْجُونَ لِقَآءَنَا فِى طُغْيَٰنِهِمْ يَعْمَهُونَ ﴿١١﴾
walaw yuʿaŷŷilu llāhu lin-nāsi sh-sharra stiʿŷālahum bil-khayri laquḍiya ilayhim aŷaluhum fanadharu lladhīna lā yarŷūna liqāʾanā fī ṭughyānihim yaʿmahūn
Si Dios apresurara el mal para los hombres del mismo modo que ellos buscan apresurar el bien, su plazo ya habría concluido. Pero dejamos a los que no esperan el encuentro con Nosotros vagar confundidos en su rebelión.
11Se dice que este versículo fue revelado cuando los mecanos desafiaron a Dios diciendo: Haz llover sobre nosotros piedras del cielo (8:32; Q, Z). El versículo deja en claro el punto de que, si el mal que pedían les llegara tan rápidamente como Dios les concede las cosas buenas que procuran, su plazo fijado habría concluido; es decir, habrían sido destruidos (JJ, Z). Sin embargo, Dios les concede un respiro por Su Sabiduría Divina (Ṭb; véanse 68:45c; 71:4c; 86:17). Para aquellos que no esperan el encuentro con Dios, véase 10:7–8c (véanse también el v. 15; 25:21). Se les deja vagar desorientados (véase 2:15c), lo que equivale a decir que quedan en un estado de desconcierto (JJ, Q) en su rebelión (véanse también 2:15c; 6:110; 7:186; 10:11; 23:75), a saber, en su condición de error y de asociar partícipes a Dios (N).
Versículo 12
وَإِذَا مَسَّ ٱلْإِنسَٰنَ ٱلضُّرُّ دَعَانَا لِجَنۢبِهِۦٓ أَوْ قَاعِدًا أَوْ قَآئِمًۭا فَلَمَّا كَشَفْنَا عَنْهُ ضُرَّهُۥ مَرَّ كَأَن لَّمْ يَدْعُنَآ إِلَىٰ ضُرٍّۢ مَّسَّهُۥ ۚ كَذَٰلِكَ زُيِّنَ لِلْمُسْرِفِينَ مَا كَانُوا۟ يَعْمَلُونَ ﴿١٢﴾
waʾidhā massa l-insāna ḍ-ḍurru daʿānā liŷambihī aw qāʿidan aw qāʾiman falammā kashafnā ʿanhu ḍurrahū marra kaʾal lam yadʿunā ilā ḍurrim massahū kadhālika zuyyina lil-musrifīna mā kānū yaʿmalūn
Y cuando un mal aflige al ser humano, Nos invoca, [estando] recostado, sentado o de pie. Luego, cuando apartamos de él su aflicción, prosigue su camino como si no Nos hubiera invocado por el daño que le había alcanzado. Así es como se les hace parecer bello a los pródigos lo que solían hacer.
12Cuando el daño aflige (véanse también 17:67; 39:8) se refiere al hecho de que cuando ocurren dificultades (Ṭ), tales como la enfermedad y la pobreza (JJ), las personas piden la Ayuda de Dios para apartar las aflicciones (Bḍ). Luego, cuando Dios retira la aflicción, se olvidan de su estado atribulado y de la Ayuda de Dios para disipar las aflicciones y regresan a sus viejas costumbres de desatender a Dios y seguir sus propios caprichos (Ṭ, Ṭb). Los pródigos, por lo tanto, son aquellos que tienen la capacidad de volverse hacia Dios (lo que se hace patente en el momento de su aflicción), pero que eligen gastar sus energías en la búsqueda de objetos mundanos. Al-Rāzī lo explica de la siguiente manera: «Una persona ‘pródiga’ es aquella que gasta muchas riquezas con un propósito vil. Es bien sabido que los placeres y deleites de este mundo son sumamente viles en comparación con las felicidades de la Morada de la otra vida. Dios le ha otorgado al hombre los sentidos, el intelecto, el entendimiento y la fuerza para adquirir estas majestuosas felicidades. Mas quien agota estas nobles herramientas para obtener aquellos [ya mencionados] placeres corporales viles ha gastado muchas cosas majestuosas para obtener cosas bajas e indignas. Tal persona es ciertamente uno de los pródigos». Para el tema coránico más amplio de que a las personas se les hagan parecer hermosas sus acciones, véanse 3:14c; 6:42–44c.
Versículo 13
وَلَقَدْ أَهْلَكْنَا ٱلْقُرُونَ مِن قَبْلِكُمْ لَمَّا ظَلَمُوا۟ ۙ وَجَآءَتْهُمْ رُسُلُهُم بِٱلْبَيِّنَٰتِ وَمَا كَانُوا۟ لِيُؤْمِنُوا۟ ۚ كَذَٰلِكَ نَجْزِى ٱلْقَوْمَ ٱلْمُجْرِمِينَ ﴿١٣﴾
walaqad ahlaknā l-qurūna min qablikum lammā ẓalamū waŷāʾathum rusuluhum bil-bayyināti wamā kānū liyuʾminū kadhālika naŷzī l-qawma l-muŷrimīn
Ciertamente destruimos a generaciones antes de vosotros cuando obraron injustamente; sus mensajeros les trajeron pruebas claras, pero no estaban dispuestos a creer. Así es como retribuimos al pueblo culpable.
13Aquí generaciones significa comunidades religiosas anteriores (JJ), tales como el pueblo de Noé y el de Hūd (IḤ). Estas comunidades fueron destruidas cuando obraron con iniquidad (véase también 18:59), es decir, cuando atribuyeron copartícipes a Dios (Bg, Kl) o negaron la Verdad (Bḍ). Para las pruebas claras traídas por los mensajeros a naciones pasadas, véanse 2:87c; 2:92c; y la introducción a la azora 98. Una formulación idéntica a así es como retribuimos al pueblo culpable aparece también en 46:25. Aquí pueblo culpable se refiere a los incrédulos (véanse también 77:16–19c).
Versículo 14
ثُمَّ جَعَلْنَٰكُمْ خَلَٰٓئِفَ فِى ٱلْأَرْضِ مِنۢ بَعْدِهِمْ لِنَنظُرَ كَيْفَ تَعْمَلُونَ ﴿١٤﴾
thumma ŷaʿalnākum khalāʾifa fī l-arḍi mim baʿdihim linanẓura kayfa taʿmalūn
Luego os constituimos como lugartenientes en la tierra después de ellos, para observar cómo os comportabais.
14Para los diferentes sentidos coránicos de vicario o sucesor, véase 2:30c. Para observar cómo os comportáis no indica deficiencia alguna de conocimiento por parte de Dios que resultara en Su colocación de vicarios sobre la tierra con el fin de ver o llegar a conocer cómo se comportan Sus siervos. Más bien, para observar se entiende en el sentido de «con el fin de que se manifieste en la existencia» (Kl); y cómo en la expresión cómo os comportáis significa, conforme a la retórica árabe, «cómo es que es» (Āl; véanse también 3:140; 5:94; 57:25; 67:1). Así, para observar cómo os comportáis significa algo como «con el fin de que se manifieste en la existencia cómo es que os comportaréis» (véase también 2:143c).
Versículo 15
وَإِذَا تُتْلَىٰ عَلَيْهِمْ ءَايَاتُنَا بَيِّنَٰتٍۢ ۙ قَالَ ٱلَّذِينَ لَا يَرْجُونَ لِقَآءَنَا ٱئْتِ بِقُرْءَانٍ غَيْرِ هَٰذَآ أَوْ بَدِّلْهُ ۚ قُلْ مَا يَكُونُ لِىٓ أَنْ أُبَدِّلَهُۥ مِن تِلْقَآئِ نَفْسِىٓ ۖ إِنْ أَتَّبِعُ إِلَّا مَا يُوحَىٰٓ إِلَىَّ ۖ إِنِّىٓ أَخَافُ إِنْ عَصَيْتُ رَبِّى عَذَابَ يَوْمٍ عَظِيمٍۢ ﴿١٥﴾
waʾidhā tutlā ʿalayhim āyātunā bayyinātin qāla lladhīna lā yarŷūna liqāʾanā ʾti biqurʾānin ghayri hādhā aw baddilhu qul mā yakūnu lī an ubaddilahū min tilqāʾi nafsī in attabiʿu illā mā yūḥā ilayya innī akhāfu in ʿaṣaytu rabbī ʿadhāba yawmin ʿaẓīm
Y cuando se les recitan Nuestras señales como pruebas claras, los que no esperan el encuentro con Nosotros dicen: «Trae un Corán distinto de este, o modifícalo». Di: «No me corresponde modificarlo por mi propia cuenta. Sólo sigo lo que se me ha revelado. Ciertamente temo, si desobedezco a mi Señor, el castigo de un día tremendo».
15Las señales de Dios a menudo se refieren a los versículos del Corán, o āyāt, término que también significa de manera más general «señales» o «portentos» en árabe (véanse 3:7c; 41:53c; 45:3–9c). Por ellos y aquellos que no esperan el encuentro con Nosotros (véase también 10:7–8c) se entiende a los idólatras de La Meca (Q) y, por implicación, a todos los demás que se vuelven contra Dios. La condena que el Corán hace de las falsas divinidades de los mecanos fue una de las razones principales por las que exigieron que el Profeta trajera una escritura diferente o al menos alterara la presente (My, Ṭū, W, Z). Se le ordena al Profeta que responda diciendo: No me corresponde a mí alterarlo por propia iniciativa. Al-Rāzī señala que, en apariencia, esta respuesta solo se refiere a la petición de alterar el Corán. Pero la contestación en realidad aborda ambas demandas, ya que al negar la posibilidad de cambiar el Corán en su forma actual, es, con mayor razón, aún más imposible traer una escritura totalmente nueva (R). El hecho de que el Profeta insistiera en que no podía cambiar el Corán sirvió como argumento ante los idólatras de La Meca de que él no tenía parte alguna en su autoría (R), por lo que Dios le ordenó decir: Solo sigo lo que me ha sido revelado (véanse también 6:50; 53:3–4).
Versículo 16
قُل لَّوْ شَآءَ ٱللَّهُ مَا تَلَوْتُهُۥ عَلَيْكُمْ وَلَآ أَدْرَىٰكُم بِهِۦ ۖ فَقَدْ لَبِثْتُ فِيكُمْ عُمُرًۭا مِّن قَبْلِهِۦٓ ۚ أَفَلَا تَعْقِلُونَ ﴿١٦﴾
qul law shāʾa llāhu mā talawtuhū ʿalaykum walā adrākum bihī faqad labithtu fīkum ʿumuram min qablihī afalā taʿqilūn
Di: «Si Dios hubiera querido, yo no os lo habría recitado ni Él os lo habría dado a conocer. Ciertamente permanecí entre vosotros toda una vida antes de él. ¿Es que no razonaréis?».
16Continuando el versículo anterior, este versículo reitera que el Profeta es sencillamente el canal para la revelación del Corán. Permanecí entre vosotros toda una vida antes de él alude al hecho de que el Profeta nació y se crio en La Meca, y para cuando el Corán le fue revelado a la edad de cuarenta años era un miembro bien conocido de la sociedad mecano (véase 9:128), habiéndose ganado la reputación entre su pueblo de ser un hombre honesto y veraz (K, Z). En efecto, incluso antes de la llegada del Islam, los mecanos solían referirse a él como «el Confiable» (al-Amīn). Como dijo el primo del Profeta, Ŷaʿfar ibn Abī Ṭālib, al Negus (para quien véanse 2:115c; 5:82–83c): «Dios nos envió un mensajero cuya veracidad, linaje y fidelidad [todos] conocemos» (IK). De ahí que se le ordene al Profeta preguntar a los idólatras mecanos: ¿Acaso no razonaréis?; es decir: «Dado que sabéis que no soy un mentiroso, ¿por qué no meditáis y reflexionáis para daros cuenta de que el Corán que me ha sido revelado no proviene de nadie más sino de Dios?» (Bḍ, JJ, My).
Versículo 17
فَمَنْ أَظْلَمُ مِمَّنِ ٱفْتَرَىٰ عَلَى ٱللَّهِ كَذِبًا أَوْ كَذَّبَ بِـَٔايَٰتِهِۦٓ ۚ إِنَّهُۥ لَا يُفْلِحُ ٱلْمُجْرِمُونَ ﴿١٧﴾
faman aẓlamu mimmani ftarā ʿalā llāhi kadhiban aw kadhdhaba biʾāyātihī innahū lā yufliḥu l-muŷrimūn
¿Y quién es más injusto que aquel que inventa una mentira contra Dios o desmiente Sus señales? Ciertamente los culpables no prosperarán.
17Este versículo acentúa el punto de que, si el Profeta hubiera inventado una mentira contra Dios o negado Sus señales, nadie habría cometido mayor injusticia contra sí mismo que la que él habría cometido (R; véanse también 6:93; 11:19; 61:7). Algunos comentaristas sostienen que, puesto que el Profeta es veraz y simplemente comunica lo que le es revelado por Dios, quienes lo niegan son de hecho quienes se agravian a sí mismos, por lo cual se les describe como los culpables (R; véanse también el v. 13; 6:21, 135; 12:23).
Versículo 18
وَيَعْبُدُونَ مِن دُونِ ٱللَّهِ مَا لَا يَضُرُّهُمْ وَلَا يَنفَعُهُمْ وَيَقُولُونَ هَٰٓؤُلَآءِ شُفَعَٰٓؤُنَا عِندَ ٱللَّهِ ۚ قُلْ أَتُنَبِّـُٔونَ ٱللَّهَ بِمَا لَا يَعْلَمُ فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَلَا فِى ٱلْأَرْضِ ۚ سُبْحَٰنَهُۥ وَتَعَٰلَىٰ عَمَّا يُشْرِكُونَ ﴿١٨﴾
wayaʿbudūna min dūni llāhi mā lā yaḍurruhum walā yanfaʿuhum wayaqūlūna hāʾulāʾi shufaʿāʾunā ʿinda llāhi qul atunabbiʾūna llāha bimā lā yaʿlamu fī s-samāwāti walā fī l-arḍi subḥānahū wataʿālā ʿammā yushrikūn
Y adoran aparte de Dios lo que ni les daña ni les beneficia. Y dicen: «Estos son nuestros intercesores ante Dios». Di: «¿Acaso pretendéis informar a Dios sobre algo en los cielos o en la tierra que Él no sepa? ¡Gloria a Él, y ensalzado sea por encima de los partícipes que Le asocian!».
18Algunos mecanos creían que los ídolos pertenecientes al panteón preislámico, tales como al-Lāt, al-ʿUzzā y Manāt (véanse 4:117–19c; 22:52c; 53:19–20c), intercederían ante Dios para remediar los asuntos relativos a su sustento en este mundo (Q; cf. 2:48c). Pero dado que estos ídolos son objetos inanimados elaborados por manos humanas (véase 37:95), aquí se los rechaza por no poseer ni perjuicio ni beneficio para quienes los adoran (Aj, Q; véanse también 5:76; 6:71; 21:66–67; 22:12; 25:55). Más bien, el Corán insiste en que a Dios pertenece la intercesión por entero (39:44), lo que no excluye la posibilidad de que Él conceda el poder de intercesión a otros, como al Profeta y a ciertos santos (véanse 2:48c; 2:255c). La afirmación de que los ídolos intercederían ante Dios es respondida con una pregunta retórica: ¿Acaso vais a informar a Dios de algo en los cielos o en la tierra que Él no sepa? (véanse también 2:255; 58:7). Para la expresión ¡Glorificado y Ensalzado sea por encima de los partícipes que Le atribuyen!, que es una declaración de la absoluta trascendencia e incomparabilidad de Dios (IK), véanse también 16:1; 30:40; 39:67.
Versículo 19
وَمَا كَانَ ٱلنَّاسُ إِلَّآ أُمَّةًۭ وَٰحِدَةًۭ فَٱخْتَلَفُوا۟ ۚ وَلَوْلَا كَلِمَةٌۭ سَبَقَتْ مِن رَّبِّكَ لَقُضِىَ بَيْنَهُمْ فِيمَا فِيهِ يَخْتَلِفُونَ ﴿١٩﴾
wamā kāna n-nāsu illā ummatan wāḥidatan fakhtalafū walawlā kalimatun sabaqat mir rabbika laquḍiya baynahum fīmā fīhi yakhtalifūn
La humanidad no era sino una sola comunidad; luego discreparon. Y de no ser por una Palabra previa procedente de tu Señor, se habría dictado sentencia entre ellos acerca de aquello en lo que discrepaban.
19Aunque muchos comentaristas ofrecen diversas interpretaciones de la referencia coránica a la humanidad como habiendo sido una sola comunidad, aquello sobre lo que discreparon puede decirse en general que concierne a interpretaciones particulares de la revelación (véase 2:213c). Algunos comentaristas entienden que una Palabra que precedió de tu Señor alude a que Dios posterga Su Juicio entre aquellos que discrepan entre sí hasta el Día de la Resurrección (Aj, Bḍ, JJ).
Versículo 20
وَيَقُولُونَ لَوْلَآ أُنزِلَ عَلَيْهِ ءَايَةٌۭ مِّن رَّبِّهِۦ ۖ فَقُلْ إِنَّمَا ٱلْغَيْبُ لِلَّهِ فَٱنتَظِرُوٓا۟ إِنِّى مَعَكُم مِّنَ ٱلْمُنتَظِرِينَ ﴿٢٠﴾
wayaqūlūna lawlā unzila ʿalayhi āyatum mir rabbihī faqul innamā l-ghaybu lillāhi fantaẓirū innī maʿakum mina l-muntaẓirīn
Y dicen: «¿Por qué no se ha hecho descender sobre él una señal procedente de su Señor?». Di: «Ciertamente lo No Visto pertenece únicamente a Dios. ¡Aguardad, pues! Ciertamente yo estoy con vosotros entre los que aguardan».
20A pesar de que las señales de Dios le estaban siendo dadas al Profeta en virtud de la revelación continua del Corán, los idólatras de La Meca insistieron en que se le hiciera descender otra señal, a saber, una que se ajustara a las peticiones que hicieron en el v. 15 (Z); para demandas similares, véanse 6:37, 109; 13:7, 27. Se le ordena al Profeta reiterar una vez más su relación pasiva con la revelación, señalando que cuanto recibe emana de lo Oculto, que pertenece solo a Dios (Z; véase también 11:123). La orden al final del versículo de esperar cumple una función retórica, significando: «Esperad, pues, la señal que buscáis; yo también estoy entre los que esperan junto con vosotros el Juicio de Dios entre nosotros para que quien sigue la verdad triunfe sobre quien sigue la falsedad» (IJ, Ṭ).
Versículo 21
وَإِذَآ أَذَقْنَا ٱلنَّاسَ رَحْمَةًۭ مِّنۢ بَعْدِ ضَرَّآءَ مَسَّتْهُمْ إِذَا لَهُم مَّكْرٌۭ فِىٓ ءَايَاتِنَا ۚ قُلِ ٱللَّهُ أَسْرَعُ مَكْرًا ۚ إِنَّ رُسُلَنَا يَكْتُبُونَ مَا تَمْكُرُونَ ﴿٢١﴾
waʾidhā adhaqnā n-nāsa raḥmatam mim baʿdi ḍarrāʾa massathum idhā lahum makrun fī āyātinā quli llāhu asraʿu makran inna rusulanā yaktubūna mā tamkurūn
Y cuando hacemos probar a los hombres una misericordia tras haberles alcanzado una adversidad, he aquí que traman una estratagema contra Nuestras señales. Di: «Dios es más rápido en maquinar». En verdad, Nuestros emisarios registran cuanto tramáis.
21Aunque este versículo puede considerarse aplicable a la condición humana en general (véanse también 11:10; 30:36; 41:50; 42:48), muchos comentaristas dicen que se refiere específicamente a una severa sequía de siete años que había afligido a los mecanos (Ṭ, Z). Los mecanos se acercaron al Profeta y le pidieron que rogara a Dios que les enviara lluvia (Aj, Q). Dios envió lluvia abundante (JJ, Ṭ, Z), descrita aquí como misericordia, pero los mecanos regresaron entonces a sus viejas costumbres y «tramaron» contra las señales de Dios; es decir, continuaron rechazándolas y burlándose de ellas (IK, Z). Pero Dios es más rápido en urdir tramas, pues Él es el mejor de quienes urden tramas (3:54; 8:30). La trama de Dios se entiende aquí en el sentido de Su Castigo (Bḍ), y más generalmente se refiere a Su control sobre el desenlace final de las cosas, a diferencia del «tramar» humano, que en comparación es inútil (véanse también 7:99; 13:42c; 14:46c; 27:50; 86:15–16). Los mensajeros que registran cuanto tramáis son identificados por la mayoría de los comentaristas como los ángeles encargados de registrar las acciones de los seres humanos (JJ, Q, Ṭ, Z; véanse 80:15c; 82:10c).
Versículo 22
هُوَ ٱلَّذِى يُسَيِّرُكُمْ فِى ٱلْبَرِّ وَٱلْبَحْرِ ۖ حَتَّىٰٓ إِذَا كُنتُمْ فِى ٱلْفُلْكِ وَجَرَيْنَ بِهِم بِرِيحٍۢ طَيِّبَةٍۢ وَفَرِحُوا۟ بِهَا جَآءَتْهَا رِيحٌ عَاصِفٌۭ وَجَآءَهُمُ ٱلْمَوْجُ مِن كُلِّ مَكَانٍۢ وَظَنُّوٓا۟ أَنَّهُمْ أُحِيطَ بِهِمْ ۙ دَعَوُا۟ ٱللَّهَ مُخْلِصِينَ لَهُ ٱلدِّينَ لَئِنْ أَنجَيْتَنَا مِنْ هَٰذِهِۦ لَنَكُونَنَّ مِنَ ٱلشَّٰكِرِينَ ﴿٢٢﴾
huwa lladhī yusayyirukum fī l-barri wal-baḥri ḥattā idhā kuntum fī l-fulki waŷarayna bihim birīḥin ṭayyibatin wafariḥū bihā ŷāʾathā rīḥun ʿāṣifun waŷāʾahumu l-mawŷu min kulli makānin waẓannū annahum uḥīṭa bihim daʿawu llāha mukhliṣīna lahu d-dīna laʾin anŷaytanā min hādhihī lanakūnanna mina sh-shākirīn
Él es Quien os transporta por tierra y mar, hasta que, cuando estáis a bordo de naves navegando con un viento propicio y ellos se regocijan en ello, les sobreviene un viento tempestuoso y las olas se abalanzan sobre ellos por todas partes, y creen hallarse cercados. Invocan entonces a Dios, consagrándole enteramente la religión: «¡Si nos salvas de esta, ciertamente seremos de los agradecidos!».
22Al-Rāzī observa que este versículo sirve de aclaración del v. 21, dado que ese versículo no proporciona un ejemplo específico de cómo es que las personas recurren a una intriga respecto a las señales de Dios después de recibir Su Misericordia tras alguna adversidad que les había sobrevenido. Así, si el v. 21 se entiende como de alcance general, la adversidad que las personas experimentan se describe aquí como un viento borrascoso, viniendo las olas sobre ellos desde todas partes hasta el punto de que creen que serán envueltos por ellas. Invocan a Dios, prometiendo que si Él los salva, ciertamente estarán entre los agradecidos (véanse también 29:65; 31:32). Consagrándole enteramente la religión (véanse también 29:65; 31:32) se refiere a su promesa a Dios de que no asociarán copartícipes con Él (Z). Sin embargo, cuando son puestos a salvo, olvidan la bendición de haber sido salvados y regresan a sus falsas creencias y rasgos censurables de carácter (R).
Versículo 23
فَلَمَّآ أَنجَىٰهُمْ إِذَا هُمْ يَبْغُونَ فِى ٱلْأَرْضِ بِغَيْرِ ٱلْحَقِّ ۗ يَٰٓأَيُّهَا ٱلنَّاسُ إِنَّمَا بَغْيُكُمْ عَلَىٰٓ أَنفُسِكُم ۖ مَّتَٰعَ ٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا ۖ ثُمَّ إِلَيْنَا مَرْجِعُكُمْ فَنُنَبِّئُكُم بِمَا كُنتُمْ تَعْمَلُونَ ﴿٢٣﴾
falammā anŷāhum idhā hum yabghūna fī l-arḍi bighayri l-ḥaqqi yāʾayyuhā n-nāsu innamā baghyukum ʿalā anfusikum matāʿa l-ḥayāti d-dunyā thumma ilaynā marŷiʿukum fanunabbiʾukum bimā kuntum taʿmalūn
Mas cuando los salva, he aquí que actúan tiránicamente en la tierra sin derecho alguno. ¡Oh, gentes! Vuestra tiranía no se vuelve sino contra vosotros mismos: un disfrute efímero de la vida de este mundo. Luego, hacia Nosotros será vuestro retorno, y os informaremos de lo que solíais hacer.
23Que tales personas se comporten con insolencia en la tierra sin derecho significa que transgreden el Mandato de Dios, actuando al mismo tiempo de manera corrupta (Bg, Z). ¡Oh, humanos! Vuestra insolencia es solo contra vosotros mismos: el disfrute de la vida de este mundo (véase también 30:41) es una de las lecturas posibles de esta parte del v. 23. Leído con una vocalización ligeramente distinta, el disfrute de la vida de este mundo (véanse también 3:14; 9:38; 28:60; 42:36; 43:35; cf. 13:26) puede entenderse como el predicado de la oración. La frase se vertería entonces: «Vuestra insolencia contra vosotros mismos es solo el disfrute de la vida de este mundo» (R, Ṭ, Z). Para el significado de que Dios informe a Sus siervos en la otra vida de lo que solíais hacer, véase 62:8c; véase también 5:105c para referencias adicionales a esta enseñanza escatológica coránica central.
Versículo 24
إِنَّمَا مَثَلُ ٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا كَمَآءٍ أَنزَلْنَٰهُ مِنَ ٱلسَّمَآءِ فَٱخْتَلَطَ بِهِۦ نَبَاتُ ٱلْأَرْضِ مِمَّا يَأْكُلُ ٱلنَّاسُ وَٱلْأَنْعَٰمُ حَتَّىٰٓ إِذَآ أَخَذَتِ ٱلْأَرْضُ زُخْرُفَهَا وَٱزَّيَّنَتْ وَظَنَّ أَهْلُهَآ أَنَّهُمْ قَٰدِرُونَ عَلَيْهَآ أَتَىٰهَآ أَمْرُنَا لَيْلًا أَوْ نَهَارًۭا فَجَعَلْنَٰهَا حَصِيدًۭا كَأَن لَّمْ تَغْنَ بِٱلْأَمْسِ ۚ كَذَٰلِكَ نُفَصِّلُ ٱلْءَايَٰتِ لِقَوْمٍۢ يَتَفَكَّرُونَ ﴿٢٤﴾
innamā mathalu l-ḥayāti d-dunyā kamāʾin anzalnāhu mina s-samāʾi fakhtalaṭa bihī nabātu l-arḍi mimmā yaʾkulu n-nāsu wal-anʿāmu ḥattā idhā akhadhati l-arḍu zukhrufahā wazzayyanat waẓanna ahluhā annahum qādirūna ʿalayhā atāhā amrunā laylan aw nahāran faŷaʿalnāhā ḥaṣīdan kaʾal lam taghna bil-amsi kadhālika nufaṣṣilu l-āyāti liqawmin yatafakkarūn
La parábola de la vida de este mundo es como el agua que hacemos descender del cielo: la vegetación de la tierra, de la que comen hombres y ganados, se mezcla con ella hasta que, cuando la tierra adquiere su esplendor y se adorna, y sus moradores creen que la dominan por completo, llega sobre ella Nuestra Orden de noche o de día, y la convertimos en un campo segado, ¡como si no hubiera florecido el día anterior! Así es como explicamos detalladamente las señales para un pueblo que reflexiona.
24Tras la mención de la vida de este mundo en el v. 23, el v. 24 expone una parábola que llama la atención sobre su naturaleza evanescente (IJ, Kl; cf. 29:64); para una parábola afín, véase 18:45. Al-Rāzī señala que este versículo está dirigido a quienes están engañados por este mundo (véase también 3:185) y no tienen preocupación por el Más Allá. Cuando la lluvia desciende del cielo, la tierra se rejuvenece y de ella brotan muchos tipos diferentes de vegetación, lo que aquí se designa como el proceso de que la tierra tome su esplendor y quede engalanada. Con su hermosa vegetación y colorido, el jardín de la tierra colma de deleite a sus habitantes debido a las múltiples formas en que pueden beneficiarse de él (R). Sin embargo, en ese estado de fascinación por el jardín, justo cuando creen haber adquirido dominio sobre él, la Orden de Dios, entendida aquí como un viento violento, un torrente o algún tipo de potente estallido (Kl, N, R, Z), cae *sobre él de noche o de día—*es decir, en cualquier momento (Th)—, aniquilando con ello sus árboles y su vegetación (R), dejando el jardín como un campo segado. Este versículo suscita la observación de al-Rāzī: «Así es quien pone su corazón en los placeres de este mundo y sus deleites: cuando estas cosas se apartan de él, su aflicción se vuelve inmensa y se duele por ellas».
Versículo 25
وَٱللَّهُ يَدْعُوٓا۟ إِلَىٰ دَارِ ٱلسَّلَٰمِ وَيَهْدِى مَن يَشَآءُ إِلَىٰ صِرَٰطٍۢ مُّسْتَقِيمٍۢ ﴿٢٥﴾
waallāhu yadʿū ilā dāri s-salāmi wayahdī man yashāʾu ilā ṣirāṭim mustaqīm
Y Dios llama a la Morada de la Paz, y guía a quien Él quiere hacia una senda recta.
25Lo opuesto a la naturaleza transitoria e ilusoria de la vida de este mundo mencionada en los vv. 23–24 es la Morada de la Paz, que se halla en la otra vida, la cual es la Morada de la Permanencia (40:39). Dado que «Paz» es uno de los Nombres de Dios (véanse 59:23c; 6:127c), la Morada de la Paz es donde Dios «está», a saber, el Paraíso (Aj, IḤ), razón por la cual quienes están en el Paraíso son descritos como constantemente envueltos en paz (véanse 19:62; 56:26). Muchos comentaristas llaman la atención sobre la conexión entre las palabras «paz» (salām) y «seguridad» (salāmah), señalando que los habitantes del Paraíso están en un estado de paz porque están a salvo de perecer (IḤ, K, Qu, Th, Z).
El Acto divino de «llamar» se entiende como el proceso mediante el cual los seres humanos vienen a la existencia y se sitúan así en la posibilidad de alcanzar la felicidad en el Más Allá (Ṭb), ya que la Morada del Más Allá es la vida verdadera (29:64). Como dice al-Zamajsharī: «Él llama a todas las gentes a la Morada de la Paz, pero solo aquellos que son guiados entran en ella». Aunque Dios desea que todos reciban guía, pues Él no se complace con la incredulidad para Sus siervos (39:7), el que guíe a quien Él quiere (cf. 2:142, 213; 24:46) se entiende en el sentido de que concede la guía a aquellos de Sus siervos que Él sabe que se beneficiarán de ella. En este sentido, la «Voluntad» de Dios está supeditada a Su Sabiduría (Āl, Z; véanse también 2:142, 213).
Versículo 26–27
۞ لِّلَّذِينَ أَحْسَنُوا۟ ٱلْحُسْنَىٰ وَزِيَادَةٌۭ ۖ وَلَا يَرْهَقُ وُجُوهَهُمْ قَتَرٌۭ وَلَا ذِلَّةٌ ۚ أُو۟لَٰٓئِكَ أَصْحَٰبُ ٱلْجَنَّةِ ۖ هُمْ فِيهَا خَٰلِدُونَ ﴿٢٦﴾ وَٱلَّذِينَ كَسَبُوا۟ ٱلسَّيِّـَٔاتِ جَزَآءُ سَيِّئَةٍۭ بِمِثْلِهَا وَتَرْهَقُهُمْ ذِلَّةٌۭ ۖ مَّا لَهُم مِّنَ ٱللَّهِ مِنْ عَاصِمٍۢ ۖ كَأَنَّمَآ أُغْشِيَتْ وُجُوهُهُمْ قِطَعًۭا مِّنَ ٱلَّيْلِ مُظْلِمًا ۚ أُو۟لَٰٓئِكَ أَصْحَٰبُ ٱلنَّارِ ۖ هُمْ فِيهَا خَٰلِدُونَ ﴿٢٧﴾
lilladhīna aḥsanū l-ḥusnā waziyādatun walā yarhaqu wuŷūhahum qatarun walā dhillatun ulāʾika aṣḥābu l-ŷannati hum fīhā khālidūn · waalladhīna kasabū s-sayyiʾāti ŷazāʾu sayyiʾatim bimithlihā watarhaquhum dhillatum mā lahum mina llāhi min ʿāṣimin kaʾannamā ughshiyat wuŷūhuhum qiṭaʿam mina llayli muẓliman ulāʾika aṣḥābu n-nāri hum fīhā khālidūn
Para quienes hagan el bien estará lo más hermoso y un añadido aún mayor. Ni la oscuridad ni la humillación cubrirán sus rostros. Ellos son los moradores del Jardín; en él habitarán para siempre.
Y para quienes cometan malas acciones, la retribución de un mal será equivalente a él, y la humillación los cubrirá. No tendrán protector alguno contra Dios. [Será] como si sus rostros estuvieran cubiertos con fragmentos de la oscura noche. Ellos son los moradores del Fuego; en él habitarán para siempre.
26–27Muchos comentaristas entienden que lo que es más hermoso es una referencia al Paraíso (véanse también, p. ej., 4:95; 13:18) y algo más además a la visión de Dios en el Más Allá, aludida en 75:23 y aceptada por la mayoría de los musulmanes como una posibilidad para los justos en el Más Allá (JJ, Q, Qm, Ṭ, Th; véase 75:23c), y según los sufíes, también en esta vida para quienes alcanzan la perfección espiritual. Cuando se le preguntó al Profeta acerca de las palabras Para quienes hacen el bien habrá lo más hermoso y algo más además, dijo: «Cuando los habitantes del Paraíso entren al Paraíso y los habitantes del Fuego entren al Fuego, un pregonero clamará: “¡Oh, habitantes del Paraíso! Tenéis una promesa de Dios que Él desea cumpliros”. Ellos responderán: “¿Y qué puede ser eso? ¿Acaso Dios no ha hecho pesadas nuestras balanzas [de buenas acciones], ha blanqueado nuestros rostros, nos ha hecho entrar al Paraíso y nos ha salvado del Fuego?”. Entonces Él retirará el velo y contemplarán a Dios. Por Dios que Él no les dará nada que les sea más amado ni nada más refrescante para sus ojos que Su contemplación» (Q).
Ni la oscuridad ni la humillación cubrirán los rostros de los habitantes del Jardín porque sus rostros estarán radiantes, contemplando a su Señor (75:22–23). En contraste con este grupo están *los habitantes del Fuego—*es decir, los incrédulos (R)—, a quienes abrumará la humillación (véase 70:44c) a causa de sus malas acciones, por las cuales son retribuidos en justa proporción conforme a la Justicia y Sabiduría de Dios (R; véase también 42:40; cf. 6:160). No habrá quien los proteja de Dios (véase también 40:33) significa que nadie podrá salvarlos de la Ira y el Castigo de Dios (Z). Para el fenómeno de que los rostros queden cubiertos de oscuridad en el Más Allá, véanse 3:106–7c; 39:60; 80:40–42c.
Versículo 28–29
وَيَوْمَ نَحْشُرُهُمْ جَمِيعًۭا ثُمَّ نَقُولُ لِلَّذِينَ أَشْرَكُوا۟ مَكَانَكُمْ أَنتُمْ وَشُرَكَآؤُكُمْ ۚ فَزَيَّلْنَا بَيْنَهُمْ ۖ وَقَالَ شُرَكَآؤُهُم مَّا كُنتُمْ إِيَّانَا تَعْبُدُونَ ﴿٢٨﴾ فَكَفَىٰ بِٱللَّهِ شَهِيدًۢا بَيْنَنَا وَبَيْنَكُمْ إِن كُنَّا عَنْ عِبَادَتِكُمْ لَغَٰفِلِينَ ﴿٢٩﴾
wayawma naḥshuruhum ŷamīʿan thumma naqūlu lilladhīna ashrakū makānakum antum washurakāʾukum fazayyalnā baynahum waqāla shurakāʾuhum mā kuntum iyyānā taʿbudūn · fakafā billāhi shahīdam baynanā wabaynakum in kunnā ʿan ʿibādatikum laghāfilīn
Y el Día en que los congreguemos a todos juntos, diremos a quienes asociaron partícipes a Dios: «¡Quedaos en vuestro sitio, vosotros y vuestros copartícipes!». Luego los separaremos entre sí, y sus copartícipes dirán: «No era a nosotros a quienes adorabais.
Dios basta como Testigo entre nosotros y vosotros de que no estábamos enterados de vuestra adoración».
28–29A todos ellos juntos puede incluir tanto a los habitantes del Paraíso como a los habitantes del Fuego (Aj; véanse los vv. 26–27); o bien, puede limitarse a los habitantes del Fuego, lo que incluiría a los incrédulos (véase el v. 27) y a sus dioses (My, Qu); véase también 6:22. Para el pecado de asociar partícipes a Dios, véase 4:48c. Como observa al-Maybudī, un «partícipe» es cualquier cosa [o ser] que pueda ser adorado fuera de Dios. Así, los partícipes asociados a Dios pueden ser ídolos físicos, seres humanos (N, R) o incluso las propias pasiones, que a menudo son tomadas como dioses (véanse 25:43; 45:23). El célebre místico persa ʿAyn al-Quḍāt (m. 525/1131) escribió sobre este asunto: «¡Oh, querido amigo! Si deseas que se te manifieste la hermosura del secreto [del autoconocimiento], abandona la adoración de las costumbres, pues la adoración de las costumbres es idolatría» (Tamhīdāt [Teherán, 1994], 12).
Al igual que Satanás será incapaz de ayudar a quienes lo escucharon y se desentenderá de toda responsabilidad ante quienes atendieron su llamada (véanse 14:22; 59:16), aquellos copartícipes que las gentes asocian a Dios se desentenderán también de toda responsabilidad hacia quienes los sirvieron, diciendo: No éramos conscientes de vuestra adoración (cf. 34:22; 35:13–14c; 46:5–6). Mientras que los ídolos y semejantes son incapaces de hablar en este mundo (véanse, p. ej., 21:63–65), en el Día del Juicio se les concederá la facultad de hablar (Sh), conforme a 41:20–21: Cuando lleguen a él, sus oídos, sus ojos y sus pieles darán testimonio contra ellos por lo que solían hacer. Y dirán a sus pieles: “¿Por qué dais testimonio contra nosotros?”. Responderán: “Dios, Quien hace hablar a todas las cosas, nos ha hecho hablar”. Él os creó la primera vez y a Él seréis devueltos.
Versículo 30
هُنَالِكَ تَبْلُوا۟ كُلُّ نَفْسٍۢ مَّآ أَسْلَفَتْ ۚ وَرُدُّوٓا۟ إِلَى ٱللَّهِ مَوْلَىٰهُمُ ٱلْحَقِّ ۖ وَضَلَّ عَنْهُم مَّا كَانُوا۟ يَفْتَرُونَ ﴿٣٠﴾
hunālika tablū kullu nafsim mā aslafat waruddū ilā llāhi mawlāhumu l-ḥaqqi waḍalla ʿanhum mā kānū yaftarūn
Allí mismo cada alma experimentará lo que hizo en el pasado, y serán devueltos a Dios, su verdadero Señor, y aquello que solían inventar les abandonará.
30Este versículo puede leerse como refiriéndose inicialmente tanto a los obedientes como a los desobedientes, y concluyendo luego con una mención específica a quienes solían asociar copartícipes a Dios (Bq, Z). Allí mismo se refiere al lugar preciso en el que cada alma es congregada ante Dios (K; véase el v. 28), donde experimentará lo que hizo en el pasado, es decir, las obras que realizó (Bq). Cuando aquellos que han perdido sus almas sean restituidos ante Dios, no hallarán sino que están alejados de Dios y, por ende, rechazados por Él (Qu). Esto se debe a que consagraron sus vidas a «dioses» distintos de Dios (Qu), Quien, en realidad, es su verdadero Soberano. Al mismo tiempo, se verán desamparados por lo que solían inventar (véase 10:28–29c).
Versículo 31
قُلْ مَن يَرْزُقُكُم مِّنَ ٱلسَّمَآءِ وَٱلْأَرْضِ أَمَّن يَمْلِكُ ٱلسَّمْعَ وَٱلْأَبْصَٰرَ وَمَن يُخْرِجُ ٱلْحَىَّ مِنَ ٱلْمَيِّتِ وَيُخْرِجُ ٱلْمَيِّتَ مِنَ ٱلْحَىِّ وَمَن يُدَبِّرُ ٱلْأَمْرَ ۚ فَسَيَقُولُونَ ٱللَّهُ ۚ فَقُلْ أَفَلَا تَتَّقُونَ ﴿٣١﴾
qul man yarzuqukum mina s-samāʾi wal-arḍi amman yamliku s-samʿa wal-abṣāra waman yukhriŷu l-ḥayya mina l-mayyiti wayukhriŷu l-mayyita mina l-ḥayyi waman yudabbiru l-amra fasayaqūlūna llāhu faqul afalā tattaqūn
Di: «¿Quién os provee desde el Cielo y la tierra? ¿Quién es Dueño del oído y de la vista? ¿Y quién hace salir lo vivo de lo muerto y hace salir lo muerto de lo vivo, y quién dispone todos los asuntos?». Dirán: «Dios». Di, pues: «¿Es que no seréis temerosos de Él?».
31Desde el cielo y la tierra se entiende como una alusión a la lluvia y la vegetación, respectivamente (Bg, Ṭs), mientras que otros señalan que tal provisión puede ser tanto corporal como espiritual (Q). ¿Quién tiene potestad sobre el oído y la vista? significa: «¿Quién os da el oído y la vista?» (Bg, Ṭs), como en 46:26: Y les dotamos de oído, vista y corazones (cf. 23:78; 32:9; 67:23). Una respuesta a la pregunta: ¿Quién extrae lo vivo de lo muerto y extrae lo muerto de lo vivo? puede verse en 30:19: Él extrae lo vivo de lo muerto y extrae lo muerto de lo vivo (cf. 6:95). En respuesta a las preguntas formuladas en este versículo, ellos, a saber, los mecanos (R), dirán: «Dios» (véanse también 29:61; 29:63; 31:25; 39:38; 43:87), porque Su Acción les vendrá inmediatamente a la mente al serles planteadas estas preguntas (Aj, Kā), especialmente dado que varios de ellos poseían alguna forma de creencia en Allāh como la cabeza de su panteón de divinidades árabes (R; véanse 39:3; 10:18c). La pregunta que se le ordena formular al Profeta: ¿No seréis, pues, reverentes? (véanse también, p. ej., 7:65; 23:23, 32, 87; 26:11), interpela el hecho de que los mecanos consideren a los ídolos como partícipes con Dios y tiene como fin alertarlos sobre su estado actual de extravío y el inminente castigo como consecuencia de sus creencias (Z). Para el gobierno que Dios ejerce sobre los asuntos, véase 10:3c.
Versículo 32
فَذَٰلِكُمُ ٱللَّهُ رَبُّكُمُ ٱلْحَقُّ ۖ فَمَاذَا بَعْدَ ٱلْحَقِّ إِلَّا ٱلضَّلَٰلُ ۖ فَأَنَّىٰ تُصْرَفُونَ ﴿٣٢﴾
fadhālikumu llāhu rabbukumu l-ḥaqqu famādhā baʿda l-ḥaqqi illā ḍ-ḍalālu faʾannā tuṣrafūn
¡Ese es Dios, vuestro verdadero Señor! ¿Qué hay más allá de la verdad sino el error? ¿Cómo, pues, os apartáis?
Versículo 33
كَذَٰلِكَ حَقَّتْ كَلِمَتُ رَبِّكَ عَلَى ٱلَّذِينَ فَسَقُوٓا۟ أَنَّهُمْ لَا يُؤْمِنُونَ ﴿٣٣﴾
kadhālika ḥaqqat kalimatu rabbika ʿalā lladhīna fasaqū annahum lā yuʾminūn
Así se cumplió la Palabra de tu Señor sobre los inicuos: ciertamente no creerán.
33La Palabra de tu Señor se cumplió (véanse también 37:31; 41:25) guarda relación con la realización del Decreto Divino (Kl, Q), para lo cual véase 54:49c. Debido a que los inicuos (véanse los vv. 31–32) continuaron atribuyendo partícipes a Dios a pesar de conocer la verdadera naturaleza de la Soberanía de Dios (véase el v. 31), la Palabra de tu Señor se cumplió sobre ellos; es decir, Su Decreto de que estarán entre los réprobos en el Infierno cayó sobre ellos (IK, Kl); véanse también el v. 96; 40:6.
Versículo 34
قُلْ هَلْ مِن شُرَكَآئِكُم مَّن يَبْدَؤُا۟ ٱلْخَلْقَ ثُمَّ يُعِيدُهُۥ ۚ قُلِ ٱللَّهُ يَبْدَؤُا۟ ٱلْخَلْقَ ثُمَّ يُعِيدُهُۥ ۖ فَأَنَّىٰ تُؤْفَكُونَ ﴿٣٤﴾
qul hal min shurakāʾikum man yabdaʾu l-khalqa thumma yuʿīduhū quli llāhu yabdaʾu l-khalqa thumma yuʿīduhū faʾannā tuʾfakūn
Di: «¿Acaso hay entre vuestros copartícipes alguno que origine la creación y luego la reproduzca?». Di: «Dios origina la creación y luego la reproduce. ¿Cómo, pues, estáis tan desviados?».
34Para el acto en el que Dios origina la creación y la restituye, véase el v. 4. Para los diversos partícipes que las gentes atribuyen a Dios, véase el v. 28. En cada versículo en el que aparece ¿Cómo, pues, os desviáis? (6:95; 35:3; 40:62), la pregunta es suscitada por una alusión directa al Poder creador de Dios; véase también 35:3c.
Versículo 35
قُلْ هَلْ مِن شُرَكَآئِكُم مَّن يَهْدِىٓ إِلَى ٱلْحَقِّ ۚ قُلِ ٱللَّهُ يَهْدِى لِلْحَقِّ ۗ أَفَمَن يَهْدِىٓ إِلَى ٱلْحَقِّ أَحَقُّ أَن يُتَّبَعَ أَمَّن لَّا يَهِدِّىٓ إِلَّآ أَن يُهْدَىٰ ۖ فَمَا لَكُمْ كَيْفَ تَحْكُمُونَ ﴿٣٥﴾
qul hal min shurakāʾikum man yahdī ilā l-ḥaqqi quli llāhu yahdī lil-ḥaqqi afaman yahdī ilā l-ḥaqqi aḥaqqu an yuttabaʿa ammal lā yahiddī illā an yuhdā famā lakum kayfa taḥkumūn
Di: «¿Acaso hay entre vuestros copartícipes alguno que guíe hacia la Verdad?». Di: «Dios guía hacia la Verdad. ¿Quién es más digno de ser seguido: Quien guía hacia la Verdad o quien no puede guiar a menos que sea guiado? ¿Qué os pasa? ¿Cómo juzgáis?».
35Mientras que el v. 34 aborda la naturaleza física del origen de las personas y de su viaje de regreso a Dios, este versículo aborda su naturaleza espiritual (Bq), explicando que la guía del alma humana *hacia la Verdad—*es decir, hacia Dios (Z), la revelación (IḤ) y la senda recta (Th)—se halla exclusivamente dentro del dominio de Dios. Mientras que la mayoría de los comentaristas entienden que quien guía hacia la Verdad se refiere a Dios (Āl, JJ, Rb), el comentarista chií al-Qummī lo ve como una alusión a la guía ofrecida por el Profeta y los Imanes. Quien no puede guiar a menos que sea guiado se refiere a la inutilidad de seguir a quienes no pueden guiarse a sí mismos, lo que significa que si ni siquiera pueden guiarse a sí mismos, ciertamente no puede esperarse que sean capaces de guiar a otros (Kl).
Versículo 36
وَمَا يَتَّبِعُ أَكْثَرُهُمْ إِلَّا ظَنًّا ۚ إِنَّ ٱلظَّنَّ لَا يُغْنِى مِنَ ٱلْحَقِّ شَيْـًٔا ۚ إِنَّ ٱللَّهَ عَلِيمٌۢ بِمَا يَفْعَلُونَ ﴿٣٦﴾
wamā yattabiʿu aktharuhum illā ẓannan inna ẓ-ẓanna lā yughnī mina l-ḥaqqi shayʾ inna llāha ʿalīmum bimā yafʿalūn
Y la mayoría de ellos no sigue sino meras conjeturas. En verdad, la conjetura de nada sirve frente a la verdad. Ciertamente Dios sabe bien lo que hacen.
36Para la noción coránica de conjetura, véanse 2:46c; 2:78c; 53:28c. Dios bien sabe lo que hacen (véanse también 2:283; 16:28; 35:8) se entiende como una advertencia contra quienes viven sus vidas en la conjetura, advirtiéndoles de que Dios es plenamente consciente de sus viles acciones y de su rechazo de la Verdad (Aj, Āl).
Versículo 37
وَمَا كَانَ هَٰذَا ٱلْقُرْءَانُ أَن يُفْتَرَىٰ مِن دُونِ ٱللَّهِ وَلَٰكِن تَصْدِيقَ ٱلَّذِى بَيْنَ يَدَيْهِ وَتَفْصِيلَ ٱلْكِتَٰبِ لَا رَيْبَ فِيهِ مِن رَّبِّ ٱلْعَٰلَمِينَ ﴿٣٧﴾
wamā kāna hādhā l-qurʾānu an yuftarā min dūni llāhi walākin taṣdīqa lladhī bayna yadayhi watafṣīla l-kitābi lā rayba fīhi mir rabbi l-ʿālamīn
Y este Corán no pudo haber sido inventado por nadie fuera de Dios; antes bien, es la confirmación de lo que vino antes de él y la explicación detallada del Libro, indudable, procedente del Señor de los mundos.
37Este versículo prosigue la argumentación de los vv. 15–16, a saber, que el Corán no ha sido obra del Profeta, sino que proviene de el Señor de los mundos (para esta frase, véase 1:2c). El Corán se describe aquí como confirmación de lo que hubo antes de él (cf. 2:41, 89, 91, 97, 101; 3:3, 81; 5:48; 6:92; 35:31; 46:30), es decir, de las escrituras reveladas con anterioridad (JJ), tales como la Torá y el Evangelio (Ṭ, Ṭb, Th). Se le califica asimismo de explicitación de el Libro sobre el cual no hay duda, frase que suele entenderse como una alusión al Corán mismo (véase 2:2 y comentario), pero que aquí se entiende referida a las leyes y creencias que Dios ha prescrito que sigan los musulmanes (Aj, JJ, Ni, Ṭ).
Versículo 38
أَمْ يَقُولُونَ ٱفْتَرَىٰهُ ۖ قُلْ فَأْتُوا۟ بِسُورَةٍۢ مِّثْلِهِۦ وَٱدْعُوا۟ مَنِ ٱسْتَطَعْتُم مِّن دُونِ ٱللَّهِ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ ﴿٣٨﴾
am yaqūlūna ftarāhu qul faʾtū bisūratim mithlihī wadʿū mani staṭaʿtum min dūni llāhi in kuntum ṣādiqīn
¿O dicen: «Él lo ha inventado»? Di: «Traed, pues, una sūrah semejante a él e invocad a quien podáis fuera de Dios, si sois veraces».
38Lo que dice este versículo es: «Si sostenéis que el Corán es imitable, entonces buscad, aparte de Dios, la ayuda de quienquiera que podáis, y si sois veraces en vuestra afirmación de que ha sido inventado por el Profeta (Bg, Z) y que por ende no procede de una Fuente Divina, entonces seréis capaces de presentar una sura semejante a él». Una sura semejante a él se entiende en el sentido de una obra parecida a la totalidad del Corán (Bg) o, más probablemente, como han afirmado otros comentaristas, una que sea similar a otra azora en elocuencia, disposición armónica y belleza de significado (Aj, R, Th, Z). Para los «versículos del desafío» del Corán (aquellos que instan a otros a producir algo parecido al Corán), véanse 2:23c; 11:13; 17:88; 52:43c.
Versículo 39
بَلْ كَذَّبُوا۟ بِمَا لَمْ يُحِيطُوا۟ بِعِلْمِهِۦ وَلَمَّا يَأْتِهِمْ تَأْوِيلُهُۥ ۚ كَذَٰلِكَ كَذَّبَ ٱلَّذِينَ مِن قَبْلِهِمْ ۖ فَٱنظُرْ كَيْفَ كَانَ عَٰقِبَةُ ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿٣٩﴾
bal kadhdhabū bimā lam yuḥīṭū biʿilmihī walammā yaʾtihim taʾwīluhū kadhālika kadhdhaba lladhīna min qablihim fanẓur kayfa kāna ʿāqibatu ẓ-ẓālimīn
¡No! Desmienten aquello cuyo conocimiento no han podido abarcar y cuya interpretación aún no les ha llegado. Del mismo modo desmintieron quienes les precedieron. ¡Mira, pues, cómo acabaron los injustos!
39Conforme a este versículo, tan pronto como los incrédulos escuchan el Corán se apresuran a desmentirlo sin comprender primero su mensaje ni reflexionar profundamente sobre sus significados (N). Como se relata que dijo ʿAlī ibn Abī Ṭālib: «Los hombres son enemigos de lo que ignoran» (Su, Ṭs). Observa, pues, cómo fue el final de los inicuos (véase también 28:40) tiene por objeto llamar la atención de quienes niegan la verdad respecto a que, al igual que los que existieron antes de ellos, a saber, las comunidades humanas precedentes (IK), ellos también se encaminan a la perdición por rechazar el Mensaje de Dios (IK). A lo largo del Corán, la orden de observar cómo fue el final de un grupo de gentes se aplica también, entre otros, a los culpables, a los corruptores, a los conspiradores y a quienes negaron las advertencias que les fueron enviadas; véanse 3:137; 7:84–86, 103; 10:73; 12:109; 16:36; 27:14, 51, 69; 29:20; 30:9, 42; 35:44; 37:73; 40:21, 82; 43:25; 47:10.
Versículo 40
وَمِنْهُم مَّن يُؤْمِنُ بِهِۦ وَمِنْهُم مَّن لَّا يُؤْمِنُ بِهِۦ ۚ وَرَبُّكَ أَعْلَمُ بِٱلْمُفْسِدِينَ ﴿٤٠﴾
waminhum man yuʾminu bihī waminhum mal lā yuʾminu bihī warabbuka aʿlamu bil-mufsidīn
Y entre ellos hay quienes creen en él, y entre ellos hay quienes no creen en él; y tu Señor conoce mejor a los corruptores.
40Entre ellos hay quienes creen en él se refiere a quienes en La Meca rechazaron el mensaje del Profeta pero de quienes Dios sabe que llegarán a creer en él más adelante; y entre ellos hay quienes no creen en él son aquellos que nunca creerán en él (Aj, Bḍ, JJ, Q, Ṭ). En él puede también referirse al Profeta (Q), en cuyo caso se entendería «en él». Para la condición de los corruptores a Ojos de Dios, véanse 5:33c; 30:41c.
Versículo 41
وَإِن كَذَّبُوكَ فَقُل لِّى عَمَلِى وَلَكُمْ عَمَلُكُمْ ۖ أَنتُم بَرِيٓـُٔونَ مِمَّآ أَعْمَلُ وَأَنَا۠ بَرِىٓءٌۭ مِّمَّا تَعْمَلُونَ ﴿٤١﴾
waʾin kadhdhabūka faqul lī ʿamalī walakum ʿamalukum antum barīʾūna mimmā aʿmalu waʾana barīʾum mimmā taʿmalūn
Y si te desmienten, di: «Para mí son mis obras y para vosotros vuestras obras. Vosotros estáis libres de lo que yo hago y yo estoy libre de lo que vosotros hacéis».
41Al-Ṭabarī glosa este versículo de la siguiente forma: «¡Oh, Muhammad!, si estos idólatras no creen en ti y rechazan de ti lo que les has traído, di entonces: “¡Oh, gentes! A mí mis obras y mi religión, y a vosotros vuestras obras y vuestra religión. Vuestras acciones no me dañarán, ni las mías os dañarán a vosotros. Todos los que actúan solo serán retribuidos por los actos que hayan realizado”». Véanse también 26:216; 6:19c.
Versículo 42
وَمِنْهُم مَّن يَسْتَمِعُونَ إِلَيْكَ ۚ أَفَأَنتَ تُسْمِعُ ٱلصُّمَّ وَلَوْ كَانُوا۟ لَا يَعْقِلُونَ ﴿٤٢﴾
waminhum man yastamiʿūna ilayka afaʾanta tusmiʿu ṣ-ṣumma walaw kānū lā yaʿqilūn
Y entre ellos hay quienes te escuchan. ¿Pero acaso puedes tú hacer oír a los sordos, aunque no entiendan?
Versículo 43
وَمِنْهُم مَّن يَنظُرُ إِلَيْكَ ۚ أَفَأَنتَ تَهْدِى ٱلْعُمْىَ وَلَوْ كَانُوا۟ لَا يُبْصِرُونَ ﴿٤٣﴾
waminhum man yanẓuru ilayka afaʾanta tahdī l-ʿumya walaw kānū lā yubṣirūn
Y entre ellos hay quienes te miran. ¿Pero podrías tú guiar a los ciegos, aunque no vean?
Versículo 44
إِنَّ ٱللَّهَ لَا يَظْلِمُ ٱلنَّاسَ شَيْـًۭٔا وَلَٰكِنَّ ٱلنَّاسَ أَنفُسَهُمْ يَظْلِمُونَ ﴿٤٤﴾
inna llāha lā yaẓlimu n-nāsa shayʾ walākinna n-nāsa anfusahum yaẓlimūn
En verdad, Dios no es injusto con los seres humanos en nada, sino que los seres humanos son injustos consigo mismos.
44Para la manera en que Dios no es injusto con los seres humanos en absoluto, véase 4:40c. Dado que Dios no es injusto con los seres humanos, no los coacciona para realizar malas acciones, y cuando se agravian a sí mismos, lo hacen por su libre elección (R), y ello se debe a que el ser humano es un inicuo ignorante (33:72).
Versículo 45
وَيَوْمَ يَحْشُرُهُمْ كَأَن لَّمْ يَلْبَثُوٓا۟ إِلَّا سَاعَةًۭ مِّنَ ٱلنَّهَارِ يَتَعَارَفُونَ بَيْنَهُمْ ۚ قَدْ خَسِرَ ٱلَّذِينَ كَذَّبُوا۟ بِلِقَآءِ ٱللَّهِ وَمَا كَانُوا۟ مُهْتَدِينَ ﴿٤٥﴾
wayawma yaḥshuruhum kaʾal lam yalbathū illā sāʿatam mina n-nahāri yataʿārafūna baynahum qad khasira lladhīna kadhdhabū biliqāʾi llāhi wamā kānū muhtadīn
Y el Día en que los congregue, será como si no hubiesen permanecido sino una hora del día, reconociéndose unos a otros. Ciertamente habrán perdido quienes negaron el encuentro con Dios y no estuvieron bien guiados.
Versículo 46
وَإِمَّا نُرِيَنَّكَ بَعْضَ ٱلَّذِى نَعِدُهُمْ أَوْ نَتَوَفَّيَنَّكَ فَإِلَيْنَا مَرْجِعُهُمْ ثُمَّ ٱللَّهُ شَهِيدٌ عَلَىٰ مَا يَفْعَلُونَ ﴿٤٦﴾
waʾimmā nuriyannaka baʿḍa lladhī naʿiduhum aw natawaffayannaka faʾilaynā marŷiʿuhum thumma llāhu shahīdun ʿalā mā yafʿalūn
Tanto si te mostramos parte de lo que les prometemos como si te tomamos a ti, su retorno será hacia Nosotros. Luego Dios es Testigo de cuanto hacen.
46Dios podría mostrarle al Profeta el castigo de los idólatras de La Meca mientras él aún esté con vida, como fue el caso en la batalla de Badr (Aj); o bien podría no mostrárselo en el transcurso de su vida terrenal. En este último caso, el que su retorno será hacia Dios en el otro mundo será donde Dios le mostrará al Profeta el castigo que recibirán (véase también 40:77; Aj). Para Dios como Testigo, véase 6:19c.
Versículo 47
وَلِكُلِّ أُمَّةٍۢ رَّسُولٌۭ ۖ فَإِذَا جَآءَ رَسُولُهُمْ قُضِىَ بَيْنَهُم بِٱلْقِسْطِ وَهُمْ لَا يُظْلَمُونَ ﴿٤٧﴾
walikulli ummatir rasūlun faʾidhā ŷāʾa rasūluhum quḍiya baynahum bil-qisṭi wahum lā yuẓlamūn
Para cada comunidad hay un mensajero; y cuando su mensajero llega, se dicta sentencia entre ellos con justicia, y no serán tratados injustamente.
47Para cada comunidad hay un mensajero es uno de los versículos coránicos más claros que afirman la universalidad de la revelación como fuente de guía para la humanidad, siendo esta verdad uno de los temas centrales del Corán. Tras la llegada del mensajero de Dios, Su Juicio es emitido entre los miembros de la comunidad a la que el mensajero ha sido enviado con equidad, lo que equivale a decir que las personas no son castigadas hasta que un mensajero de Dios les ha brindado la opción de seguir la Guía Divina (R, Ṭb). Por consiguiente, 17:15 dice: Y jamás castigamos hasta haber enviado a un mensajero (R). Puesto que un mensajero llega con un mensaje de Dios adecuado a las necesidades y tiempos particulares de cada comunidad a la que es enviado, las doctrinas y leyes específicas de cada religión son diferentes; véanse el ensayo «The Quranic View of Sacred History and Other Religions» así como 16:36; 3:19c; 3:85c; 5:48c; 65:12c.
Versículo 48
وَيَقُولُونَ مَتَىٰ هَٰذَا ٱلْوَعْدُ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ ﴿٤٨﴾
wayaqūlūna matā hādhā l-waʿdu in kuntum ṣādiqīn
Y dicen: «¿Cuándo se cumplirá esta promesa, si sois veraces?».
48Este versículo cita lo que los incrédulos preguntaban burlonamente al Profeta respecto a la llegada de la Hora y del Día de la Resurrección, sobre los cuales él les advertía. Lo hacían con burla, pues esperaban que un profeta fuera capaz de predecir el futuro, pero el Profeta no poseía conocimiento de cuándo tendrían lugar estos acontecimientos (véase 7:187); véanse también 21:38; 27:71; 34:29; 36:48c; 67:25.
Versículo 49
قُل لَّآ أَمْلِكُ لِنَفْسِى ضَرًّۭا وَلَا نَفْعًا إِلَّا مَا شَآءَ ٱللَّهُ ۗ لِكُلِّ أُمَّةٍ أَجَلٌ ۚ إِذَا جَآءَ أَجَلُهُمْ فَلَا يَسْتَـْٔخِرُونَ سَاعَةًۭ ۖ وَلَا يَسْتَقْدِمُونَ ﴿٤٩﴾
qul lā amliku linafsī ḍarran walā nafʿan illā mā shāʾa llāhu likulli ummatin aŷalun idhā ŷāʾa aŷaluhum falā yastaʾkhirūna sāʿatan walā yastaqdimūn
Di: «No poseo para mí mismo ningún poder de daño ni de beneficio, salvo lo que Dios quiera. Para cada comunidad hay un plazo fijado. Cuando llega su plazo, no pueden retrasarlo una sola hora ni adelantarlo».
49Se le dice al Profeta que diga a los idólatras de La Meca, ante su insistencia en que apresure el Castigo de Dios (véanse el v. 48; 10:11c), que él no tiene potestad sobre el perjuicio ni el beneficio que pueda venirle, lo que significa que ni él ni nadie más posee el poder de suscitar el Castigo de Dios (Q, Th, Z) ni, para el caso, beneficio alguno procedente de Él (véase también 7:188). *Para cada comunidad hay un plazo—*es decir, una duración de vida específica que solo Dios conoce—,*al término de la cual perecerá esa comunidad en particular; alternativamente, puede ser castigada incluso antes de que su vida terrenal llegue a su fin (Q); véanse también 7:34; 16:61; 71:4c.
Versículo 50–51
قُلْ أَرَءَيْتُمْ إِنْ أَتَىٰكُمْ عَذَابُهُۥ بَيَٰتًا أَوْ نَهَارًۭا مَّاذَا يَسْتَعْجِلُ مِنْهُ ٱلْمُجْرِمُونَ ﴿٥٠﴾ أَثُمَّ إِذَا مَا وَقَعَ ءَامَنتُم بِهِۦٓ ۚ ءَآلْـَٰٔنَ وَقَدْ كُنتُم بِهِۦ تَسْتَعْجِلُونَ ﴿٥١﴾
qul araʾaytum in atākum ʿadhābuhū bayātan aw nahāram mādhā yastaʿŷilu minhu l-muŷrimūn · athumma idhā mā waqaʿa āmantum bihī ālāna waqad kuntum bihī tastaʿŷilūn
Di: «¿Habéis considerado: si Su Castigo cayera sobre vosotros de noche o de día, qué parte de él querrían apresurar los culpables?».
¿Acaso cuando ocurra creeréis en él? ¿Ahora? ¿Cuando antes procurabais apresurarlo?
50–51El que los incrédulos procuren apresurar el Castigo de Dios se menciona en varios lugares a lo largo del Corán (véanse 17:90–93; 22:47; 26:204; 29:53; 37:176; 42:18; 51:14). Cuando el castigo sobre el cual los idólatras de La Meca inquirían caiga sobre ellos, ciertamente no procurarán apresurar nada de él, pues toda Su Ira es terrible (N). Dado que su desafío al apresurar el Castigo de Dios es en sí mismo prueba de su rechazo de la verdad (Z), si «creen» cuando acontezca, de nada les servirá (Q), pues ello equivaldría a un arrepentimiento en el lecho de muerte, muy semejante al del Faraón, quien, cuando su muerte era inminente, dijo: estoy entre los que se someten (v. 90; véanse 4:17–18c; 10:90–92c).
Versículo 52
ثُمَّ قِيلَ لِلَّذِينَ ظَلَمُوا۟ ذُوقُوا۟ عَذَابَ ٱلْخُلْدِ هَلْ تُجْزَوْنَ إِلَّا بِمَا كُنتُمْ تَكْسِبُونَ ﴿٥٢﴾
thumma qīla lilladhīna ẓalamū dhūqū ʿadhāba l-khuldi hal tuŷzawna illā bimā kuntum taksibūn
Luego se dirá a los injustos: «¡Gustad el castigo eterno! ¿Acaso se os retribuye por algo que no sea lo que solíais cometer?».
52En el Día del Juicio (IK), estas palabras serán pronunciadas por Dios o por los ángeles guardianes del Infierno (véase 32:14c) a todos los inicuos, tipificados en los vv. 49–51 por los idólatras de La Meca. Lo que solíais cometer (véase también 27:90; cf. 83:36) se refiere a su desobediencia a Dios y a su incredulidad en Él (Bḍ).
El jurista y teólogo Ibn Qayyim al-Ŷawziyyah (m. 751/1350), entre otros, sostiene que la raíz j-l-d (de la cual se deriva la palabra juld, traducida aquí como perpetuo) puede referirse a una medida de tiempo larga pero en última instancia finita (Šifāʾ al-ʿalīl [Yeda, 1991], 2:228). Así, él entendería probablemente que el castigo mencionado aquí y en 32:14 denota una duración finita de castigo. Tal lectura parecería guardar consonancia con la postura de que el castigo en el Más Allá no será «eterno» en sentido absoluto; véase 78:23c y el ensayo «Death, Dying, and the Afterlife in the Quran».
Versículo 53
۞ وَيَسْتَنۢبِـُٔونَكَ أَحَقٌّ هُوَ ۖ قُلْ إِى وَرَبِّىٓ إِنَّهُۥ لَحَقٌّۭ ۖ وَمَآ أَنتُم بِمُعْجِزِينَ ﴿٥٣﴾
wayastambiʾūnaka aḥaqqun huwa qul ī warabbī innahū laḥaqqun wamā antum bimuʿŷizīn
Y te preguntan: «¿Es verdad?». Di: «Sí, por mi Señor que es la verdad, y no podréis frustrarlo».
53Los idólatras de La Meca preguntaron al Profeta si la promesa del Castigo de Dios en el Más Allá es verdadera (Ṭ). Se le dice al Profeta que responda afirmativamente y que informe a sus interlocutores de que no podréis frustrarlo, lo que equivale a decir que no podrán huir del prometido Castigo de Dios ni impedirlo (Ṭ; véase también 72:12c).
Versículo 54
وَلَوْ أَنَّ لِكُلِّ نَفْسٍۢ ظَلَمَتْ مَا فِى ٱلْأَرْضِ لَٱفْتَدَتْ بِهِۦ ۗ وَأَسَرُّوا۟ ٱلنَّدَامَةَ لَمَّا رَأَوُا۟ ٱلْعَذَابَ ۖ وَقُضِىَ بَيْنَهُم بِٱلْقِسْطِ ۚ وَهُمْ لَا يُظْلَمُونَ ﴿٥٤﴾
walaw anna likulli nafsin ẓalamat mā fī l-arḍi laftadat bihī waʾasarrū n-nadāmata lammā raʾawu l-ʿadhāba waquḍiya baynahum bil-qisṭi wahum lā yuẓlamūn
Si cada alma que hubiera obrado injustamente poseyera cuanto hay en la tierra, ciertamente intentaría pagar su rescate con ello, y ocultarán su remordimiento cuando vean el castigo. Y se dictará sentencia entre ellos con justicia, y no serán tratados injustamente.
54Habiendo obrado con iniquidad se refiere a la incredulidad en Dios y a la atribución de copartícipes a Él (Q). Sobre la idea de procurar rescatarse a sí mismo en el Más Allá, véanse 3:91; 5:36; 13:18; 39:47; 70:11. Aunque aquellos a punto de entrar al Fuego ocultarán su remordimiento cuando vean el castigo (véase también 34:33), cuando sean castigados en él exclamarán: ¡Señor nuestro! Nuestra desdicha se apoderó de nosotros y fuimos un pueblo extraviado (23:106; Q). Serán juzgados con equidad, porque Dios no es injusto con Sus siervos (3:182; 8:51; 22:10; cf. 41:46; 50:29); véase también 4:40c.
Versículo 55
أَلَآ إِنَّ لِلَّهِ مَا فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ ۗ أَلَآ إِنَّ وَعْدَ ٱللَّهِ حَقٌّۭ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَهُمْ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٥٥﴾
alā inna lillāhi mā fī s-samāwāti wal-arḍi alā inna waʿda llāhi ḥaqqun walākinna aktharahum lā yaʿlamūn
¿Acaso no pertenece a Dios cuanto hay en los cielos y en la tierra? En verdad, la Promesa de Dios es la verdad, pero la mayoría de ellos no sabe.
Versículo 56
هُوَ يُحْىِۦ وَيُمِيتُ وَإِلَيْهِ تُرْجَعُونَ ﴿٥٦﴾
huwa yuḥyī wayumītu waʾilayhi turŷaʿūn
Él da la vida y da la muerte, y a Él seréis devueltos.
56Este versículo afirma que la vida y la muerte están enteramente en Manos de Dios (véanse también 2:258; 3:156; 7:158; 9:116) y que todos nos encontraremos con Dios al morir (véase 10:7–8c). El comentarista sufí Rūzbihān al-Baqlī ve en este versículo una referencia al modo en que Dios interactúa con dos tipos espirituales, a saber, aquellos entregados a conocerlo de manera directa y vivencial («gnósticos») y aquellos que se aproximan a Él mediante el desapego del mundo y sus placeres («ascetas»): «Él aviva los corazones de los gnósticos mediante el conocimiento y la contemplación de Él, y da muerte a los egos de los ascetas mediante las luces del sobrecogimiento ante Él y la vigilancia respecto a Él. El Retorno de los gnósticos es hacia la contemplación de Su Belleza y Majestad, mientras que el Retorno de los ascetas es hacia Su Generosidad y Bendición».
Versículo 57
يَٰٓأَيُّهَا ٱلنَّاسُ قَدْ جَآءَتْكُم مَّوْعِظَةٌۭ مِّن رَّبِّكُمْ وَشِفَآءٌۭ لِّمَا فِى ٱلصُّدُورِ وَهُدًۭى وَرَحْمَةٌۭ لِّلْمُؤْمِنِينَ ﴿٥٧﴾
yāʾayyuhā n-nāsu qad ŷāʾatkum mawʿiẓatum mir rabbikum washifāʾul limā fī ṣ-ṣudūri wahudan waraḥmatul lil-muʾminīn
¡Oh, gentes! Ciertamente os ha llegado una exhortación procedente de vuestro Señor, y un bálsamo curativo para lo que encierran los pechos, y una guía y una misericordia para los creyentes.
Versículo 58
قُلْ بِفَضْلِ ٱللَّهِ وَبِرَحْمَتِهِۦ فَبِذَٰلِكَ فَلْيَفْرَحُوا۟ هُوَ خَيْرٌۭ مِّمَّا يَجْمَعُونَ ﴿٥٨﴾
qul bifaḍli llāhi wabiraḥmatihī fabidhālika falyafraḥū huwa khayrum mimmā yaŷmaʿūn
Di: «¡En el Favor de Dios y en Su Misericordia —en eso que se regocijen! Es mejor que cuanto acumulan».
58Los creyentes han de alegrarse por la Gracia de Dios, a saber, el Corán, y por Su Misericordia, a saber, el Islam (Mu, Q, Ṭ) o Muhammad, quien fue enviado como misericordia para los mundos (21:107; ST).
Versículo 59–60
قُلْ أَرَءَيْتُم مَّآ أَنزَلَ ٱللَّهُ لَكُم مِّن رِّزْقٍۢ فَجَعَلْتُم مِّنْهُ حَرَامًۭا وَحَلَٰلًۭا قُلْ ءَآللَّهُ أَذِنَ لَكُمْ ۖ أَمْ عَلَى ٱللَّهِ تَفْتَرُونَ ﴿٥٩﴾ وَمَا ظَنُّ ٱلَّذِينَ يَفْتَرُونَ عَلَى ٱللَّهِ ٱلْكَذِبَ يَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ ۗ إِنَّ ٱللَّهَ لَذُو فَضْلٍ عَلَى ٱلنَّاسِ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَهُمْ لَا يَشْكُرُونَ ﴿٦٠﴾
qul araʾaytum mā anzala llāhu lakum mir rizqin faŷaʿaltum minhu ḥarāman waḥalālan qul āllāhu adhina lakum am ʿalā llāhi taftarūn · wamā ẓannu lladhīna yaftarūna ʿalā llāhi l-kadhiba yawma l-qiyāmati inna llāha ladhū faḍlin ʿalā n-nāsi walākinna aktharahum lā yashkurūn
Di: «¿Habéis visto lo que Dios ha hecho descender para vosotros como sustento? Luego habéis declarado parte de ello ilícito y parte lícito». Di: «¿Acaso Dios os ha concedido permiso, o inventáis mentiras contra Dios?».
¿Qué conjeturarán en el Día de la Resurrección quienes inventan mentiras contra Dios? En verdad, Dios es Dueño de Gracia para con la humanidad, pero la mayoría de ellos no Le dan gracias.
59–60Para el contexto de estos dos versículos, que tratan de las prácticas rituales arbitrarias de los idólatras de La Meca, véase el comentario a 6:136–39. Ha hecho descender aquí se entiende en el sentido de haber «creado», como en 39:6, donde se dice que Dios hizo descender para vosotros de los ganados ocho pares (Q). Ciertamente Dios es Dueño de Gracia para los seres humanos (cf. 2:243; 12:38; 27:73; 40:61), es decir, les concede innumerables bendiciones como la inteligencia y les envía mensajeros que vienen con libros divinamente revelados. Pero la mayoría de ellos no son agradecidos, esto es, la mayoría no emplea su intelecto para reflexionar sobre las señales de Dios, seguir el llamamiento de los mensajeros de Dios, ni escuchar y beneficiarse de Sus libros divinamente revelados (Aj, Āl, IḤ, R).
Versículo 61
وَمَا تَكُونُ فِى شَأْنٍۢ وَمَا تَتْلُوا۟ مِنْهُ مِن قُرْءَانٍۢ وَلَا تَعْمَلُونَ مِنْ عَمَلٍ إِلَّا كُنَّا عَلَيْكُمْ شُهُودًا إِذْ تُفِيضُونَ فِيهِ ۚ وَمَا يَعْزُبُ عَن رَّبِّكَ مِن مِّثْقَالِ ذَرَّةٍۢ فِى ٱلْأَرْضِ وَلَا فِى ٱلسَّمَآءِ وَلَآ أَصْغَرَ مِن ذَٰلِكَ وَلَآ أَكْبَرَ إِلَّا فِى كِتَٰبٍۢ مُّبِينٍ ﴿٦١﴾
wamā takūnu fī shaʾnin wamā tatlū minhu min qurʾānin walā taʿmalūna min ʿamalin illā kunnā ʿalaykum shuhūdan idh tufīḍūna fīhi wamā yaʿzubu ʿar rabbika mim mithqāli dharratin fī l-arḍi walā fī s-samāʾi walā aṣghara min dhālika walā akbara illā fī kitābim mubīn
En cualquier asunto en el que te halles, o aleya del Corán que recites, o cualquier obra que realicéis vosotros, Nosotros somos Testigos sobre vosotros cuando os entregáis a ello. Y no pasa inadvertido para tu Señor ni el peso de una mota de polvo en la tierra o en el Cielo, ni nada menor que ello ni mayor, que no esté en un Libro claro.
61Para Dios como el Testigo supremo, véase 3:18c. Parte alguna del Corán se refiere a recitar cualquier porción del Corán (Kl). En su comentario a la siguiente parte de este versículo, al-Rāzī dice que un Libro claro se refiere a «un libro que Dios “ha escrito” y en el que ha establecido las formas de las cosas cognoscibles»; véanse también 5:15c; 99:7–8c.
Ni recitas parte alguna del Corán refleja una lectura de la sintaxis que, más literalmente, podría verterse: «Ni recitas de él (minhu) nada del Corán», entendido en el sentido de «Ni recitas nada [del Corán] a partir del Corán». Esta traducción de minhu como «de él» podría permitir asimismo interpretar el versículo como significando que la recitación del Corán es una de las muchas tareas del Profeta; es decir: «Ni tú [como una de esas tareas] recitas nada del Corán» (R).
Versículo 62–64
أَلَآ إِنَّ أَوْلِيَآءَ ٱللَّهِ لَا خَوْفٌ عَلَيْهِمْ وَلَا هُمْ يَحْزَنُونَ ﴿٦٢﴾ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَكَانُوا۟ يَتَّقُونَ ﴿٦٣﴾ لَهُمُ ٱلْبُشْرَىٰ فِى ٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا وَفِى ٱلْءَاخِرَةِ ۚ لَا تَبْدِيلَ لِكَلِمَٰتِ ٱللَّهِ ۚ ذَٰلِكَ هُوَ ٱلْفَوْزُ ٱلْعَظِيمُ ﴿٦٤﴾
alā inna awliyāʾa llāhi lā khawfun ʿalayhim walā hum yaḥzanūn · alladhīna āmanū wakānū yattaqūn · lahumu l-bushrā fī l-ḥayāti d-dunyā wafī l-ākhirati lā tabdīla likalimāti llāhi dhālika huwa l-fawzu l-ʿaẓīm
¡He aquí que ciertamente los allegados a Dios no tendrán temor alguno ni se entristecerán!
Aquellos que creen y son temerosos de Dios.
Para ellos hay albricias en la vida de este mundo y en el Más Allá. No hay alteración posible para las Palabras de Dios. Ese es el triunfo supremo.
62–64Amigos íntimos o allegados traduce awliyāʾ (sing. walī; véanse 3:28c; 4:88–90c). Aunque los allegados de Dios pueden denotar aquí de manera general a aquellos de entre los musulmanes que son reverentes (Aj, IK), también puede referirse a un grupo especial de individuos (Aj) que correspondería a los «santos» en el contexto cristiano. Acerca de ellos, se relata que el Profeta dijo: «Cuando se los ve, Dios es recordado» (IK, ST). Los amigos íntimos de Dios en este sentido específico constituyen así un grupo singular de individuos que, por haber vencido a sus egos, se hallan en perpetua cercanía a Dios y totalmente absortos en Él. A este estado alude el poeta Rūmī (m. 672/1273) al resumir la trayectoria espiritual de su vida: «La suma de mi vida son tres frases, nada más: / Estaba crudo, fui cocido, quedé consumido por el fuego».
Este grupo selecto de personas, los allegados a Dios, no tendrán por tanto temor alguno, porque contemplan constantemente la Belleza de Dios; y no se entristecerán, porque están continuamente bañados en el esplendor de Su Majestad (Rb). Las buenas nuevas que reciben en la vida de este mundo sobrevienen por vía del dulce sabor y el éxtasis que experimentan al contemplar a su Señor (Aj). Las buenas nuevas que se les prometen en el Más Allá llegarán en la forma de su encuentro con Dios y la consecución de Su Complacencia (riḍā) y de la contemplación suprema de Él (My). No hay alteración para las Palabras de Dios (véanse también 6:34c; 6:115; 18:27) significa que nadie puede cambiar esta Promesa de Dios ni obrar en contra de ella (IK), esto es, Su Promesa en los vv. 62, 64 concerniente a Sus allegados.
Versículo 65
وَلَا يَحْزُنكَ قَوْلُهُمْ ۘ إِنَّ ٱلْعِزَّةَ لِلَّهِ جَمِيعًا ۚ هُوَ ٱلسَّمِيعُ ٱلْعَلِيمُ ﴿٦٥﴾
walā yaḥzunka qawluhum inna l-ʿizzata lillāhi ŷamīʿan huwa s-samīʿu l-ʿalīm
Y que sus palabras no te entristezcan. En verdad, el poderío pertenece por entero a Dios; Él es Quien Todo lo Oye, Quien Todo lo Sabe.
65Para el tipo de palabras en cuestión, véase 36:76c. El poderío pertenece por entero a Dios significa que toda victoria procede de Dios (Aj; véase también 4:139c). Puesto que todas las cosas perecen, excepto Su Rostro (28:88; véanse también 55:26–27), nada fuera de Dios puede arrogarse poseer verdadero poderío o grandeza (cf. 35:10). Es por esta razón por la que el célebre sufí egipcio Ibn ʿAṭāʾ Allāh al-Iskandarī (m. 709/1309) dice: «Si buscas una grandeza que no perezca, no busques una grandeza que perece» (Ḥikam, n.º 86).
Versículo 66
أَلَآ إِنَّ لِلَّهِ مَن فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَمَن فِى ٱلْأَرْضِ ۗ وَمَا يَتَّبِعُ ٱلَّذِينَ يَدْعُونَ مِن دُونِ ٱللَّهِ شُرَكَآءَ ۚ إِن يَتَّبِعُونَ إِلَّا ٱلظَّنَّ وَإِنْ هُمْ إِلَّا يَخْرُصُونَ ﴿٦٦﴾
alā inna lillāhi man fī s-samāwāti waman fī l-arḍi wamā yattabiʿu lladhīna yadʿūna min dūni llāhi shurakāʾa in yattabiʿūna illā ẓ-ẓanna waʾin hum illā yakhruṣūn
¡He aquí que ciertamente a Dios pertenece quienquiera que esté en los cielos y quienquiera que esté en la tierra! ¿Y qué siguen quienes invocan a copartícipes en lugar de Dios? No siguen sino meras conjeturas y no hacen sino suponer.
Versículo 67
هُوَ ٱلَّذِى جَعَلَ لَكُمُ ٱلَّيْلَ لِتَسْكُنُوا۟ فِيهِ وَٱلنَّهَارَ مُبْصِرًا ۚ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَٰتٍۢ لِّقَوْمٍۢ يَسْمَعُونَ ﴿٦٧﴾
huwa lladhī ŷaʿala lakumu llayla litaskunū fīhi wan-nahāra mubṣiran inna fī dhālika laʾāyātil liqawmin yasmaʿūn
Él es Quien hizo la noche para vosotros para que descanséis en ella, y el día para ver con claridad. En verdad, en ello hay señales para un pueblo que oye.
67La primera mitad de este versículo es idéntica a una parte de 40:61, y la segunda mitad a una parte de 30:23. La noche . . . para que descanséis en ella (cf. 40:61) se refiere al respiro del cansancio tras la labor del día, mientras que el día para ver se relaciona con la búsqueda del sustento cotidiano (IḤ). Véase también 36:37c. Según una interpretación sufí, la noche . . . para que descanséis en ella se refiere a que los místicos practiquen el retiro espiritual (jalwah) y el diálogo íntimo con Dios (munāŷāt), mientras que el día para ver se refiere a que contemplen las maravillas del Poder y la Sabiduría de Dios en el orden creado que los rodea (Su). Una gente que escucha (cf. 30:23) se refiere a quienes «escuchan» reflexionando sobre las señales de Dios (Aj, Bg, Ṭs); véase también 10:59–60c.
Versículo 68–70
قَالُوا۟ ٱتَّخَذَ ٱللَّهُ وَلَدًۭا ۗ سُبْحَٰنَهُۥ ۖ هُوَ ٱلْغَنِىُّ ۖ لَهُۥ مَا فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَمَا فِى ٱلْأَرْضِ ۚ إِنْ عِندَكُم مِّن سُلْطَٰنٍۭ بِهَٰذَآ ۚ أَتَقُولُونَ عَلَى ٱللَّهِ مَا لَا تَعْلَمُونَ ﴿٦٨﴾ قُلْ إِنَّ ٱلَّذِينَ يَفْتَرُونَ عَلَى ٱللَّهِ ٱلْكَذِبَ لَا يُفْلِحُونَ ﴿٦٩﴾ مَتَٰعٌۭ فِى ٱلدُّنْيَا ثُمَّ إِلَيْنَا مَرْجِعُهُمْ ثُمَّ نُذِيقُهُمُ ٱلْعَذَابَ ٱلشَّدِيدَ بِمَا كَانُوا۟ يَكْفُرُونَ ﴿٧٠﴾
qālū ttakhadha llāhu waladan subḥānahū huwa l-ghaniyyu lahū mā fī s-samāwāti wamā fī l-arḍi in ʿindakum min sulṭāmim bihādhā ataqūlūna ʿalā llāhi mā lā taʿlamūn · qul inna lladhīna yaftarūna ʿalā llāhi l-kadhiba lā yufliḥūn · matāʿun fī d-dunyā thumma ilaynā marŷiʿuhum thumma nudhīquhumu l-ʿadhāba sh-shadīda bimā kānū yakfurūn
Dicen: «Dios ha tomado un hijo». ¡Gloria a Él! Él es el Autosuficiente. A Él pertenece cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra. No tenéis autoridad alguna para afirmar esto. ¿Acaso decís sobre Dios lo que no sabéis?
Di: «Ciertamente aquellos que inventan una mentira contra Dios no prosperarán».
Un disfrute en este mundo; luego hacia Nosotros será su retorno, y les haremos probar un castigo severo por haber sido incrédulos.
68–70Para exposiciones extensas sobre el rechazo teológico islámico de que Dios tome un hijo y la forma en que esto constituye «incredulidad», véanse 2:116c; 4:171c; 5:117–18c. La noción de autoridad o fundamento se invoca también en otras partes del Corán al tratar de la atribución de copartícipes a Dios; véanse 3:151; 6:81; 7:33, 71; 12:40; 30:35; 53:23. A menudo en el Corán, las innovaciones religiosas de comunidades religiosas precedentes se vinculan con la gravedad de inventar mentiras contra Dios; véanse 3:24; 5:104; 6:21, 93, 137–40, 144; 7:37, 152; 16:56, 116.
Versículo 71
۞ وَٱتْلُ عَلَيْهِمْ نَبَأَ نُوحٍ إِذْ قَالَ لِقَوْمِهِۦ يَٰقَوْمِ إِن كَانَ كَبُرَ عَلَيْكُم مَّقَامِى وَتَذْكِيرِى بِـَٔايَٰتِ ٱللَّهِ فَعَلَى ٱللَّهِ تَوَكَّلْتُ فَأَجْمِعُوٓا۟ أَمْرَكُمْ وَشُرَكَآءَكُمْ ثُمَّ لَا يَكُنْ أَمْرُكُمْ عَلَيْكُمْ غُمَّةًۭ ثُمَّ ٱقْضُوٓا۟ إِلَىَّ وَلَا تُنظِرُونِ ﴿٧١﴾
wautlu ʿalayhim nabaʾa nūḥin idh qāla liqawmihī yāqawmi in kāna kabura ʿalaykum maqāmī watadhkīrī biʾāyāti llāhi faʿalā llāhi tawakkaltu faʾaŷmiʿū amrakum washurakāʾakum thumma lā yakun amrukum ʿalaykum ghummatan thumma qḍū ilayya walā tunẓirūn
Y recítales la historia de Noé, cuando dijo a su pueblo: «¡Oh, pueblo mío! Si mi estancia os resulta penosa, y [asimismo] mi recuerdo de las señales de Dios, en Dios confío. Decidid, pues, vuestro plan, vosotros y vuestros copartícipes; que luego vuestro plan no sea un motivo de duda para vosotros; ¡ejecutadlo entonces contra mí y no me deis tregua!
71Para la historia de Noé, además de los vv. 71–73 aquí presentes, véanse 7:59–64; 11:25–48; 23:23–30; 26:105–21; 37:75–82; 54:9–15; azora 71. Si mi presencia os resulta gravosa se entiende en el sentido de «si el que yo esté entre vosotros os causa aflicción» (JJ, Ṭ), mientras que y [lo mismo] mi recordatorio de las señales de Dios se interpreta como «y también mi advertencia y exhortación a vosotros» (JJ, Ṭ). En Dios he depositado mi confianza denota que «no me importa lo que intentéis hacerme, pues he encomendado mi asunto a Dios en virtud de mi firme confianza en Él» (IJ, Ṭū). Decidid, pues, vuestro plan significa, en otras palabras: «Determinad lo que intentaréis hacerme» (JJ), mientras que que vuestro plan no sea objeto de duda para vosotros se interpreta en el sentido de «no ocultéis lo que intentaréis hacerme ni actuéis de manera dudosa, poco clara o equívoca» (Bḍ, Bg, IJ, JJ, Kā, Ṭ, Z).
Versículo 72
فَإِن تَوَلَّيْتُمْ فَمَا سَأَلْتُكُم مِّنْ أَجْرٍ ۖ إِنْ أَجْرِىَ إِلَّا عَلَى ٱللَّهِ ۖ وَأُمِرْتُ أَنْ أَكُونَ مِنَ ٱلْمُسْلِمِينَ ﴿٧٢﴾
faʾin tawallaytum famā saʾaltukum min aŷrin in aŷriya illā ʿalā llāhi waʾumirtu an akūna mina l-muslimīn
Y si dais la espalda, yo no os he pedido recompensa alguna. Mi recompensa no recae sino en Dios, y se me ha ordenado que sea de los sometidos».
72Uno de los distintivos de la profecía es que los profetas no solicitan retribución alguna a las gentes a quienes han sido enviados. Véase el comentario a 36:21: Seguid a quienes no os piden recompensa alguna y son guiados.
Versículo 73
فَكَذَّبُوهُ فَنَجَّيْنَٰهُ وَمَن مَّعَهُۥ فِى ٱلْفُلْكِ وَجَعَلْنَٰهُمْ خَلَٰٓئِفَ وَأَغْرَقْنَا ٱلَّذِينَ كَذَّبُوا۟ بِـَٔايَٰتِنَا ۖ فَٱنظُرْ كَيْفَ كَانَ عَٰقِبَةُ ٱلْمُنذَرِينَ ﴿٧٣﴾
fakadhdhabūhu fanaŷŷaynāhu wamam maʿahū fī l-fulki waŷaʿalnāhum khalāʾifa waʾaghraqnā lladhīna kadhdhabū biʾāyātinā fanẓur kayfa kāna ʿāqibatu l-mundharīn
Mas le desmintieron. Así que le salvamos a él y a quienes estaban con él en el Arca. Y los constituimos en sucesores, y ahogamos a quienes desmintieron Nuestras señales. ¡Mira, pues, cómo acabaron los que fueron advertidos!
73Partes de este versículo evocan 7:64: Sin embargo, lo desmintieron. Por tanto, lo salvamos a él y a los que estaban con él en el Arca, y ahogamos a quienes desmintieron Nuestras señales; y 7:69: Recordad cuando os hizo vicarios después del pueblo de Noé y os aumentó holgadamente en estatura. Para los diferentes sentidos coránicos del término «vicario» o sucesor, véanse 2:30c; 6:165c.
Versículo 74
ثُمَّ بَعَثْنَا مِنۢ بَعْدِهِۦ رُسُلًا إِلَىٰ قَوْمِهِمْ فَجَآءُوهُم بِٱلْبَيِّنَٰتِ فَمَا كَانُوا۟ لِيُؤْمِنُوا۟ بِمَا كَذَّبُوا۟ بِهِۦ مِن قَبْلُ ۚ كَذَٰلِكَ نَطْبَعُ عَلَىٰ قُلُوبِ ٱلْمُعْتَدِينَ ﴿٧٤﴾
thumma baʿathnā mim baʿdihī rusulan ilā qawmihim faŷāʾūhum bil-bayyināti famā kānū liyuʾminū bimā kadhdhabū bihī min qablu kadhālika naṭbaʿu ʿalā qulūbi l-muʿtadīn
Luego, después de él, enviamos mensajeros a sus pueblos, y les trajeron pruebas claras. Pero no estaban dispuestos a creer en lo que habían desmentido con anterioridad. Así es como sellamos los corazones de los transgresores.
74Aquí los mensajeros se refieren a los profetas árabes preislámicos Hūd, Ṣāliḥ y Šuʿayb, así como a las figuras bíblicas Abraham y Lot, entre otros (Kl, Q). Habían desmentido antes se refiere al hecho de que aquellas gentes que rechazaron a sus respectivos mensajeros ya estaban habituadas a negar la verdad, cerrándose con ello a la posibilidad de aceptar la Guía Divina cuando les fue traída (Bḍ). Para el sellado de los corazones, véase 2:7c.
Versículo 75
ثُمَّ بَعَثْنَا مِنۢ بَعْدِهِم مُّوسَىٰ وَهَٰرُونَ إِلَىٰ فِرْعَوْنَ وَمَلَإِي۟هِۦ بِـَٔايَٰتِنَا فَٱسْتَكْبَرُوا۟ وَكَانُوا۟ قَوْمًۭا مُّجْرِمِينَ ﴿٧٥﴾
thumma baʿathnā mim baʿdihim mūsā wahārūna ilā firʿawna wamalaʾihī biʾāyātinā fastakbarū wakānū qawmam muŷrimīn
Luego, después de ellos, enviamos a Moisés y a Aarón con Nuestras señales al Faraón y a sus dignatarios. Pero se ensoberbecieron y fueron un pueblo culpable.
75Para la historia de Moisés, véanse también, por ejemplo, 2:49–61; 7:103–55; 20:9–97; 26:10–66; 28:3–46; 79:15–25. Las señales, denominadas también pruebas claras (véase 29:39), incluyen la mano y la vara de Moisés (Mu). Los dignatarios en el séquito del Faraón eran un grupo de próceres que ocupaban la más alta posición social en la sociedad egipcia (IṬ, Qm, Th). Pero se ensoberbecieron (cf. 7:133; 23:46; 28:39; 29:39), lo que significa que fueron demasiado orgullosos para creer (Mu, My). Cf. 40:60: Ciertamente aquellos que son demasiado altivos para adorarme entrarán al Infierno humillados.
Versículo 76
فَلَمَّا جَآءَهُمُ ٱلْحَقُّ مِنْ عِندِنَا قَالُوٓا۟ إِنَّ هَٰذَا لَسِحْرٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿٧٦﴾
falammā ŷāʾahumu l-ḥaqqu min ʿindinā qālū inna hādhā lasiḥrum mubīn
Así pues, cuando la Verdad llegó a ellos de Nuestra parte, dijeron: «¡Ciertamente esto es hechicería manifiesta!».
76Para referencias a acusaciones semejantes de hechicería hechas contra Moisés, Jesús, Muhammad y otros mensajeros divinos, véase 5:110c.
Versículo 77
قَالَ مُوسَىٰٓ أَتَقُولُونَ لِلْحَقِّ لَمَّا جَآءَكُمْ ۖ أَسِحْرٌ هَٰذَا وَلَا يُفْلِحُ ٱلسَّٰحِرُونَ ﴿٧٧﴾
qāla mūsā ataqūlūna lil-ḥaqqi lammā ŷāʾakum asiḥrun hādhā walā yufliḥu s-sāḥirūn
Moisés dijo: «¿Decís [esto] sobre la verdad cuando llega a vosotros? ¿Acaso es esto hechicería? Los hechiceros no prosperarán».
77Los hechiceros no prosperarán debido a la futilidad de su oficio, que se basa en el engaño y la falsedad (R); véase también 20:69.
Versículo 78
قَالُوٓا۟ أَجِئْتَنَا لِتَلْفِتَنَا عَمَّا وَجَدْنَا عَلَيْهِ ءَابَآءَنَا وَتَكُونَ لَكُمَا ٱلْكِبْرِيَآءُ فِى ٱلْأَرْضِ وَمَا نَحْنُ لَكُمَا بِمُؤْمِنِينَ ﴿٧٨﴾
qālū aŷiʾtanā litalfitanā ʿammā waŷadnā ʿalayhi ābāʾanā watakūna lakumā l-kibriyāʾu fī l-arḍi wamā naḥnu lakumā bimuʾminīn
Dijeron: «¿Has venido a nosotros para apartarnos de aquello que encontramos siguiendo a nuestros padres, a fin de que la grandeza en la tierra os pertenezca a vosotros dos? ¡No vamos a creer en vosotros dos!».
78Véase también 5:104, donde se menciona la respuesta de los idólatras de La Meca cuando fueron llamados al Corán y a las enseñanzas del Profeta: Nos basta aquello que hallamos a nuestros padres practicando. Esta declaración es replicada entonces con una pregunta retórica: ¡Cómo! ¿Acaso incluso si sus padres nada sabían y no estaban rectamente guiados? Véase también 31:21.
Versículo 79–82
وَقَالَ فِرْعَوْنُ ٱئْتُونِى بِكُلِّ سَٰحِرٍ عَلِيمٍۢ ﴿٧٩﴾ فَلَمَّا جَآءَ ٱلسَّحَرَةُ قَالَ لَهُم مُّوسَىٰٓ أَلْقُوا۟ مَآ أَنتُم مُّلْقُونَ ﴿٨٠﴾ فَلَمَّآ أَلْقَوْا۟ قَالَ مُوسَىٰ مَا جِئْتُم بِهِ ٱلسِّحْرُ ۖ إِنَّ ٱللَّهَ سَيُبْطِلُهُۥٓ ۖ إِنَّ ٱللَّهَ لَا يُصْلِحُ عَمَلَ ٱلْمُفْسِدِينَ ﴿٨١﴾ وَيُحِقُّ ٱللَّهُ ٱلْحَقَّ بِكَلِمَٰتِهِۦ وَلَوْ كَرِهَ ٱلْمُجْرِمُونَ ﴿٨٢﴾
waqāla firʿawnu ʾtūnī bikulli sāḥirin ʿalīm · falammā ŷāʾa s-saḥaratu qāla lahum mūsā alqū mā antum mulqūn · falammā alqaw qāla mūsā mā ŷiʾtum bihi s-siḥru inna llāha sayubṭiluhū inna llāha lā yuṣliḥu ʿamala l-mufsidīn · wayuḥiqqu llāhu l-ḥaqqa bikalimātihī walaw kariha l-muŷrimūn
Y el Faraón dijo: «¡Traedme a todo hechicero experto!».
Y cuando vinieron los hechiceros, Moisés les dijo: «Arrojad lo que vayáis a arrojar».
Y cuando arrojaron, Moisés dijo: «Lo que habéis producido es hechicería; Dios pronto lo anulará. Ciertamente Dios no hace prosperar las obras de los corruptores.
Y Dios afianza la verdad con Sus Palabras, por mucho que les disguste a los culpables».
79–82Todo hechicero experto significa las personas más versadas en hechicería (Bq). Moisés les dijo: «Arrojad lo que tengáis que arrojar», no porque estuviera aprobando su hechicería, sino más bien para mostrar a los espectadores la falsedad del arte de los hechiceros (R), que pronto sería desvanecido en la nada. Dios hace prevalecer la verdad con Sus Palabras significa que las promesas que Dios hizo a Moisés (para las cuales véase 28:35) pronto se cumplirán y la verdad se hará entonces manifiesta (R).
Versículo 83
فَمَآ ءَامَنَ لِمُوسَىٰٓ إِلَّا ذُرِّيَّةٌۭ مِّن قَوْمِهِۦ عَلَىٰ خَوْفٍۢ مِّن فِرْعَوْنَ وَمَلَإِي۟هِمْ أَن يَفْتِنَهُمْ ۚ وَإِنَّ فِرْعَوْنَ لَعَالٍۢ فِى ٱلْأَرْضِ وَإِنَّهُۥ لَمِنَ ٱلْمُسْرِفِينَ ﴿٨٣﴾
famā āmana limūsā illā dhurriyyatum min qawmihī ʿalā khawfim min firʿawna wamalaʾihim an yaftinahum waʾinna firʿawna laʿālin fī l-arḍi waʾinnahū lamina l-musrifīn
Pero nadie creyó en Moisés, salvo unos jóvenes de entre su pueblo, por temor a que el Faraón y sus dignatarios los oprimiesen; pues en verdad el Faraón era tirano en la tierra y figuraba ciertamente entre los pródigos.
83El «su» en salvo una descendencia de entre su pueblo puede referirse a Moisés o, con menor probabilidad, al Faraón (Kl). Si a lo primero, entonces una descendencia puede referirse a unos pocos varones jóvenes israelitas. Si a lo segundo, entonces puede referirse a varias personas vinculadas a la corte del Faraón, de las cuales no fue la menor su esposa (para su fe en Moisés, véase 66:11c; Kl). El Faraón era soberbio en la tierra hasta el extremo de afirmar ser un dios, como cuando dijo: Yo soy vuestro señor altísimo (79:24). Para los pródigos, véase 10:12c.
Versículo 84
وَقَالَ مُوسَىٰ يَٰقَوْمِ إِن كُنتُمْ ءَامَنتُم بِٱللَّهِ فَعَلَيْهِ تَوَكَّلُوٓا۟ إِن كُنتُم مُّسْلِمِينَ ﴿٨٤﴾
waqāla mūsā yāqawmi in kuntum āmantum billāhi faʿalayhi tawakkalū in kuntum muslimīn
Y Moisés dijo: «¡Oh, pueblo mío! Si habéis creído en Dios, confiad entonces en Él, si sois de los sometidos».
84Al-Maybudī glosa este versículo de la siguiente manera: «Moisés dijo a su pueblo: “Si queréis someteros a Dios, tened confianza: sacad la mano de la sumisión de la manga de la complacencia y apartaos de mirar a los demás. Sabed que, en realidad, los seres humanos no poseen nada: en el engaño no hay provecho alguno. El otorgamiento y la privación solo acontecen en virtud de la sabiduría del Sabio; Aquel que distribuye es bondadoso, no negligente”».
Versículo 85–86
فَقَالُوا۟ عَلَى ٱللَّهِ تَوَكَّلْنَا رَبَّنَا لَا تَجْعَلْنَا فِتْنَةًۭ لِّلْقَوْمِ ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿٨٥﴾ وَنَجِّنَا بِرَحْمَتِكَ مِنَ ٱلْقَوْمِ ٱلْكَٰفِرِينَ ﴿٨٦﴾
faqālū ʿalā llāhi tawakkalnā rabbanā lā taŷʿalnā fitnatal lil-qawmi ẓ-ẓālimīn · wanaŷŷinā biraḥmatika mina l-qawmi l-kāfirīn
Y dijeron: «En Dios confiamos. ¡Señor nuestro! No hagas de nosotros un objeto de persecución para el pueblo injusto.
Y sálvanos, por Tu Misericordia, del pueblo incrédulo».
85–86Para el modo en que los creyentes pueden ser objeto de persecución o prueba para quienes rechazan la verdad, véase 60:5c.
Versículo 87
وَأَوْحَيْنَآ إِلَىٰ مُوسَىٰ وَأَخِيهِ أَن تَبَوَّءَا لِقَوْمِكُمَا بِمِصْرَ بُيُوتًۭا وَٱجْعَلُوا۟ بُيُوتَكُمْ قِبْلَةًۭ وَأَقِيمُوا۟ ٱلصَّلَوٰةَ ۗ وَبَشِّرِ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿٨٧﴾
waʾawḥaynā ilā mūsā waʾakhīhi an tabawwaʾā liqawmikumā bimiṣra buyūtan waŷʿalū buyūtakum qiblatan waʾaqīmū ṣ-ṣalāta wabashshiri l-muʾminīn
Y revelamos a Moisés y a su hermano: «Estableced para vuestro pueblo casas en Egipto, haced de vuestras casas lugares de adoración y cumplid con la oración, y da albricias a los creyentes».
87Dado que el Faraón destruyó los lugares de culto de los israelitas, Dios reveló a Moisés y a Aarón que debían designar viviendas que funcionasen como templos (masāŷid) para que pudieran restablecer sus deberes devocionales (Th). Otra interpretación admisible de este versículo, que no excluye necesariamente la primera explicación, es que a los israelitas, por temor a la persecución del Faraón, Dios les concedió permiso para habilitar espacios de oración (muṣallā) o templos en sus casas (JJ, Ṭ, Th).
Versículo 88–89
وَقَالَ مُوسَىٰ رَبَّنَآ إِنَّكَ ءَاتَيْتَ فِرْعَوْنَ وَمَلَأَهُۥ زِينَةًۭ وَأَمْوَٰلًۭا فِى ٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا رَبَّنَا لِيُضِلُّوا۟ عَن سَبِيلِكَ ۖ رَبَّنَا ٱطْمِسْ عَلَىٰٓ أَمْوَٰلِهِمْ وَٱشْدُدْ عَلَىٰ قُلُوبِهِمْ فَلَا يُؤْمِنُوا۟ حَتَّىٰ يَرَوُا۟ ٱلْعَذَابَ ٱلْأَلِيمَ ﴿٨٨﴾ قَالَ قَدْ أُجِيبَت دَّعْوَتُكُمَا فَٱسْتَقِيمَا وَلَا تَتَّبِعَآنِّ سَبِيلَ ٱلَّذِينَ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٨٩﴾
waqāla mūsā rabbanā innaka ātayta firʿawna wamalaʾahū zīnatan waʾamwālan fī l-ḥayāti d-dunyā rabbanā liyuḍillū ʿan sabīlika rabbanā ṭmis ʿalā amwālihim washdud ʿalā qulūbihim falā yuʾminū ḥattā yarawu l-ʿadhāba l-alīm · qāla qad uŷībat daʿwatukumā fastaqīmā walā tattabiʿānni sabīla lladhīna lā yaʿlamūn
Y Moisés dijo: «¡Señor nuestro! Ciertamente Tú has concedido al Faraón y a sus dignatarios adornos y riquezas en la vida de este mundo, Señor nuestro, para que extravíen de Tu camino. ¡Señor nuestro! Destruye sus riquezas y endurece sus corazones, de suerte que no crean hasta que vean el doloroso castigo».
Dijo: «Vuestra súplica ha sido respondida. Manteneos, pues, firmes los dos y no sigáis el camino de los que no saben».
88–89Al-Rāzī observa que el árabe para para que extravíen en la declaración de Moisés para que extravíen de Tu camino también puede leerse como «no sea que extravíen». Esta última lectura convertiría las palabras de Moisés en una evaluación de la situación general, a saber, que Dios ha concedido al Faraón y a sus dignatarios abundancia de riquezas para que no desvíen a otros del camino de Dios. Para el fenómeno del endurecimiento divino de los corazones de algunas personas, véase 5:13c.
Versículo 90–92
۞ وَجَٰوَزْنَا بِبَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ ٱلْبَحْرَ فَأَتْبَعَهُمْ فِرْعَوْنُ وَجُنُودُهُۥ بَغْيًۭا وَعَدْوًا ۖ حَتَّىٰٓ إِذَآ أَدْرَكَهُ ٱلْغَرَقُ قَالَ ءَامَنتُ أَنَّهُۥ لَآ إِلَٰهَ إِلَّا ٱلَّذِىٓ ءَامَنَتْ بِهِۦ بَنُوٓا۟ إِسْرَٰٓءِيلَ وَأَنَا۠ مِنَ ٱلْمُسْلِمِينَ ﴿٩٠﴾ ءَآلْـَٰٔنَ وَقَدْ عَصَيْتَ قَبْلُ وَكُنتَ مِنَ ٱلْمُفْسِدِينَ ﴿٩١﴾ فَٱلْيَوْمَ نُنَجِّيكَ بِبَدَنِكَ لِتَكُونَ لِمَنْ خَلْفَكَ ءَايَةًۭ ۚ وَإِنَّ كَثِيرًۭا مِّنَ ٱلنَّاسِ عَنْ ءَايَٰتِنَا لَغَٰفِلُونَ ﴿٩٢﴾
waŷāwaznā bibanī isrāʾīla l-baḥra faʾatbaʿahum firʿawnu waŷunūduhū baghyan waʿadwan ḥattā idhā adrakahu l-gharaqu qāla āmantu annahū lā ilāha illā lladhī āmanat bihī banū isrāʾīla waʾana mina l-muslimīn · ālāna waqad ʿaṣayta qablu wakunta mina l-mufsidīn · faal-yawma nunaŷŷīka bibadanika litakūna liman khalfaka āyatan waʾinna kathīram mina n-nāsi ʿan āyātinā laghāfilūn
Y cruzamos con los Hijos de Israel el mar, y el Faraón y sus huestes los persiguieron con tiranía y hostilidad hasta que, cuando le alcanzó el ahogamiento, dijo: «Creo que no hay más dios que Aquel en Quien creen los Hijos de Israel, y soy de los sometidos».
«¿Ahora? ¿Cuando antes desobedeciste y fuiste de los corruptores?
Hoy te salvaremos en tu cuerpo para que seas una señal para quienes vengan tras de ti. Mas ciertamente muchos de entre los hombres están desatentos a Nuestras señales».
90–92Véase 2:50c. El «arrepentimiento» del Faraón es recibido con una pregunta retórica, que se entiende en el sentido de: «¿Quieres arrepentirte ahora que no tienes otra alternativa? ¡Esto jamás te será aceptado!» (Kl). Véanse también 10:50–51c; 4:17–18c. Salvaremos tu cuerpo significa que el cuerpo sin vida del Faraón no se hundirá en las profundidades del mar, como será el caso de los cuerpos de sus huestes. Más bien, será preservado sobre una superficie elevada de tierra para que sea una señal para quienes vengan tras de ti (Aj, Kl).
Versículo 93
وَلَقَدْ بَوَّأْنَا بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ مُبَوَّأَ صِدْقٍۢ وَرَزَقْنَٰهُم مِّنَ ٱلطَّيِّبَٰتِ فَمَا ٱخْتَلَفُوا۟ حَتَّىٰ جَآءَهُمُ ٱلْعِلْمُ ۚ إِنَّ رَبَّكَ يَقْضِى بَيْنَهُمْ يَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ فِيمَا كَانُوا۟ فِيهِ يَخْتَلِفُونَ ﴿٩٣﴾
walaqad bawwaʾnā banī isrāʾīla mubawwaʾa ṣidqin warazaqnāhum mina ṭ-ṭayyibāti famā khtalafū ḥattā ŷāʾahumu l-ʿilmu inna rabbaka yaqḍī baynahum yawma l-qiyāmati fīmā kānū fīhi yakhtalifūn
Y ciertamente establecimos a los Hijos de Israel en un asentamiento seguro y les proveímos de cosas buenas. No discreparon hasta que les llegó el conocimiento. Ciertamente tu Señor juzgará entre ellos en el Día de la Resurrección acerca de aquello en lo que discrepaban.
93Un asentamiento digno se refiere a una morada grata en Palestina o Siria (Bḍ, Ṭs). Por cosas buenas se entienden los alimentos buenos y puros que les fueron permitidos (IJ). Discreparon en cuestiones de religión, pero solo después de que el conocimiento de la Torá les hubo llegado (Bḍ); véanse también 3:19; 45:17.
Versículo 94–95
فَإِن كُنتَ فِى شَكٍّۢ مِّمَّآ أَنزَلْنَآ إِلَيْكَ فَسْـَٔلِ ٱلَّذِينَ يَقْرَءُونَ ٱلْكِتَٰبَ مِن قَبْلِكَ ۚ لَقَدْ جَآءَكَ ٱلْحَقُّ مِن رَّبِّكَ فَلَا تَكُونَنَّ مِنَ ٱلْمُمْتَرِينَ ﴿٩٤﴾ وَلَا تَكُونَنَّ مِنَ ٱلَّذِينَ كَذَّبُوا۟ بِـَٔايَٰتِ ٱللَّهِ فَتَكُونَ مِنَ ٱلْخَٰسِرِينَ ﴿٩٥﴾
faʾin kunta fī shakkim mimmā anzalnā ilayka fasʾali lladhīna yaqraʾūna l-kitāba min qablika laqad ŷāʾaka l-ḥaqqu mir rabbika falā takūnanna mina l-mumtarīn · walā takūnanna mina lladhīna kadhdhabū biʾāyāti llāhi fatakūna mina l-khāsirīn
Así pues, si estás en duda sobre lo que te hemos hecho descender, pregunta a quienes recitan el Libro antes de ti. Ciertamente la verdad ha venido a ti procedente de tu Señor. No seas, pues, de los que dudan.
Y no seas de aquellos que desmienten las señales de Dios, no sea que seas de los perdedores.
94–95Aunque estos versículos van dirigidos directamente al Profeta, son los incrédulos (Kl, Q) o posiblemente la gente en general (IṬ, Ṭs) los destinatarios pretendidos. Quienes recitan el Libro antes de ti son los judíos y los cristianos, que recitan la Torá y el Evangelio, respectivamente (Kl); véanse también 2:146 y 6:20, donde se dice que la Gente del Libro reconoce la verdad del Corán.
Versículo 96–97
إِنَّ ٱلَّذِينَ حَقَّتْ عَلَيْهِمْ كَلِمَتُ رَبِّكَ لَا يُؤْمِنُونَ ﴿٩٦﴾ وَلَوْ جَآءَتْهُمْ كُلُّ ءَايَةٍ حَتَّىٰ يَرَوُا۟ ٱلْعَذَابَ ٱلْأَلِيمَ ﴿٩٧﴾
inna lladhīna ḥaqqat ʿalayhim kalimatu rabbika lā yuʾminūn · walaw ŷāʾathum kullu āyatin ḥattā yarawu l-ʿadhāba l-alīm
En verdad, aquellos contra quienes la Palabra de tu Señor se ha hecho debida no creerán,
aunque les llegara cada señal, hasta que vean el doloroso castigo.
96–97Sobre el modo en que la Palabra de Dios se cumple sobre las personas, véase 10:33c. Véanse también 10:74c; 2:7c. El que no creerán . . . hasta que vean el doloroso castigo sugiere que su creencia brota de un estado de desesperación al encontrarse ante su perdición inminente (N), como fue el caso del Faraón en el v. 91; o bien puede referirse a que creerán solo en el momento de su castigo en el Más Allá, un momento en que todos «creerán» (véase 102:6–7c).
Versículo 98
فَلَوْلَا كَانَتْ قَرْيَةٌ ءَامَنَتْ فَنَفَعَهَآ إِيمَٰنُهَآ إِلَّا قَوْمَ يُونُسَ لَمَّآ ءَامَنُوا۟ كَشَفْنَا عَنْهُمْ عَذَابَ ٱلْخِزْىِ فِى ٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا وَمَتَّعْنَٰهُمْ إِلَىٰ حِينٍۢ ﴿٩٨﴾
falawlā kānat qaryatun āmanat fanafaʿahā īmānuhā illā qawma yūnusa lammā āmanū kashafnā ʿanhum ʿadhāba l-khizyi fī l-ḥayāti d-dunyā wamattaʿnāhum ilā ḥīn
¿Por qué no hubo ninguna ciudad que creyera y a la que beneficiara su fe, fuera del pueblo de Jonás? Cuando creyeron, apartamos de ellos el castigo de la ignominia en la vida de este mundo y les concedimos disfrute por un tiempo.
Versículo 99
وَلَوْ شَآءَ رَبُّكَ لَءَامَنَ مَن فِى ٱلْأَرْضِ كُلُّهُمْ جَمِيعًا ۚ أَفَأَنتَ تُكْرِهُ ٱلنَّاسَ حَتَّىٰ يَكُونُوا۟ مُؤْمِنِينَ ﴿٩٩﴾
walaw shāʾa rabbuka laʾāmana man fī l-arḍi kulluhum ŷamīʿan afaʾanta tukrihu n-nāsa ḥattā yakūnū muʾminīn
Y si tu Señor hubiera querido, habrían creído todos cuantos están en la tierra, todos juntos. ¿Acaso vas tú a obligar a los hombres hasta que sean creyentes?
99Muchos teólogos musulmanes sostienen que si Dios hubiera querido coaccionar a todas las personas a creer, lo habría hecho. Pero en su lugar ha dispuesto que lleguen a creer en Él por su propia y libre elección (N). Por ende, los seres humanos deben o bien aceptar a Dios o negarle, razón por la cual el Corán dice: Así pues, quien quiera, que tome un camino hacia su Señor (73:19; 76:29). Véase también el ensayo «The Quran and Schools of Islamic Theology and Philosophy».
Versículo 100
وَمَا كَانَ لِنَفْسٍ أَن تُؤْمِنَ إِلَّا بِإِذْنِ ٱللَّهِ ۚ وَيَجْعَلُ ٱلرِّجْسَ عَلَى ٱلَّذِينَ لَا يَعْقِلُونَ ﴿١٠٠﴾
wamā kāna linafsin an tuʾmina illā biʾidhni llāhi wayaŷʿalu r-riŷsa ʿalā lladhīna lā yaʿqilūn
No le corresponde a ningún alma creer sino con el Permiso de Dios. Y Él arroja la abominación sobre quienes no razonan.
100A pesar del hecho de que a las personas se les ha dado la opción de creer o no creer en Dios, la bendición de la fe misma está supeditada a que Dios permita a Sus siervos conocerle. Como se relata que dijo la temprana figura sufí Dū-l-Nūn al-Miṣrī (m. 245/859 o 248/861): «Llegué a conocer a mi Señor a través de mi Señor. De no haber sido por mi Señor, no habría conocido a mi Señor» (al-Risālat al-qušayriyya [Damasco, 2000], 475). La abyección que Dios arroja sobre quienes no razonan es Su Ira o Su Castigo (Bg, JJ, N).
Versículo 101
قُلِ ٱنظُرُوا۟ مَاذَا فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ ۚ وَمَا تُغْنِى ٱلْءَايَٰتُ وَٱلنُّذُرُ عَن قَوْمٍۢ لَّا يُؤْمِنُونَ ﴿١٠١﴾
quli nẓurū mādhā fī s-samāwāti wal-arḍi wamā tughnī l-āyātu wan-nudhuru ʿan qawmil lā yuʾminūn
Di: «Observad lo que hay en los cielos y en la tierra». Pero ni los signos ni las advertencias sirven de nada a un pueblo que no cree.
101Para la razón por la que ni las señales ni las advertencias aprovechan a un pueblo que no cree, véase 10:74c.
Versículo 102
فَهَلْ يَنتَظِرُونَ إِلَّا مِثْلَ أَيَّامِ ٱلَّذِينَ خَلَوْا۟ مِن قَبْلِهِمْ ۚ قُلْ فَٱنتَظِرُوٓا۟ إِنِّى مَعَكُم مِّنَ ٱلْمُنتَظِرِينَ ﴿١٠٢﴾
fahal yantaẓirūna illā mithla ayyāmi lladhīna khalaw min qablihim qul fantaẓirū innī maʿakum mina l-muntaẓirīn
¿Acaso esperan algo que no sea como los días de quienes pasaron antes de ellos? Di: «¡Aguardad, pues! Ciertamente yo estoy con vosotros aguardando».
102Este versículo pregunta si los idólatras de La Meca esperan la clase de castigo que afligió a las naciones anteriores por rechazar a sus profetas (IK). Para el reto a esperar, véase 10:20c.
Versículo 103
ثُمَّ نُنَجِّى رُسُلَنَا وَٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ ۚ كَذَٰلِكَ حَقًّا عَلَيْنَا نُنجِ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿١٠٣﴾
thumma nunaŷŷī rusulanā walladhīna āmanū kadhālika ḥaqqan ʿalaynā nunŷi l-muʾminīn
Luego salvamos a Nuestros mensajeros y a quienes creen. Así es como incumbe sobre Nosotros salvar a los creyentes.
103Luego salvamos a Nuestros mensajeros está en presente, pero se refiere a los mensajeros pertenecientes a los días de quienes pasaron antes (v. 102) y significa por tanto: «Luego salvamos a Nuestros mensajeros» (Bg, IK, JJ, Kl, Ṭ, Z). Incumbe a Nosotros salvar a los creyentes significa que Dios librará a Muhammad y a sus seguidores de la persecución de los mecanos (Bg, JJ, Kl, Ṭ, Z), del mismo modo que libró a los mensajeros anteriores y a sus seguidores de sus perseguidores (Ṭ).
Versículo 104
قُلْ يَٰٓأَيُّهَا ٱلنَّاسُ إِن كُنتُمْ فِى شَكٍّۢ مِّن دِينِى فَلَآ أَعْبُدُ ٱلَّذِينَ تَعْبُدُونَ مِن دُونِ ٱللَّهِ وَلَٰكِنْ أَعْبُدُ ٱللَّهَ ٱلَّذِى يَتَوَفَّىٰكُمْ ۖ وَأُمِرْتُ أَنْ أَكُونَ مِنَ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿١٠٤﴾
qul yāʾayyuhā n-nāsu in kuntum fī shakkim min dīnī falā aʿbudu lladhīna taʿbudūna min dūni llāhi walākin aʿbudu llāha lladhī yatawaffākum waʾumirtu an akūna mina l-muʾminīn
Di: «¡Oh, gentes! Si estáis en duda respecto a mi religión, [sabed que] yo no adoro a los que vosotros adoráis en lugar de Dios; antes bien, adoro a Dios, Quien os tomará a vosotros [en la muerte]. Y se me ha ordenado que sea de los creyentes,
104Para una exposición de los puntos planteados en este versículo, véase el comentario a 109:1–6. Adoro a Dios está calificado por Quien os tomará [para Sí] con el objeto de evidenciar el marcado contraste entre el Dios al que el Profeta adora y los dioses a los que sirven los idólatras de La Meca. El Dios del Profeta es su verdadero Soberano (6:62), Aquel con Quien las gentes se encontrarán tras morir y Quien les informará de lo que solían hacer (5:105), mientras que los dioses de los mecanos no tienen papel alguno que desempeñar más allá de esta vida terrenal.
Versículo 105
وَأَنْ أَقِمْ وَجْهَكَ لِلدِّينِ حَنِيفًۭا وَلَا تَكُونَنَّ مِنَ ٱلْمُشْرِكِينَ ﴿١٠٥﴾
waʾan aqim waŷhaka lid-dīni ḥanīfan walā takūnanna mina l-mushrikīn
y “Consagra tu rostro a la religión como ḥanīf, y no seas en absoluto de los idólatras.
Versículo 106–107
وَلَا تَدْعُ مِن دُونِ ٱللَّهِ مَا لَا يَنفَعُكَ وَلَا يَضُرُّكَ ۖ فَإِن فَعَلْتَ فَإِنَّكَ إِذًۭا مِّنَ ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿١٠٦﴾ وَإِن يَمْسَسْكَ ٱللَّهُ بِضُرٍّۢ فَلَا كَاشِفَ لَهُۥٓ إِلَّا هُوَ ۖ وَإِن يُرِدْكَ بِخَيْرٍۢ فَلَا رَآدَّ لِفَضْلِهِۦ ۚ يُصِيبُ بِهِۦ مَن يَشَآءُ مِنْ عِبَادِهِۦ ۚ وَهُوَ ٱلْغَفُورُ ٱلرَّحِيمُ ﴿١٠٧﴾
walā tadʿu min dūni llāhi mā lā yanfaʿuka walā yaḍurruka faʾin faʿalta faʾinnaka idham mina ẓ-ẓālimīn · waʾin yamsaska llāhu biḍurrin falā kāshifa lahū illā huwa waʾin yuridka bikhayrin falā rādda lifaḍlihī yuṣību bihī man yashāʾu min ʿibādihī wahuwa l-ghafūru r-raḥīm
Y no invoques, fuera de Dios, a lo que no te beneficia ni te perjudica. Pues si lo hicieras, ciertamente serías entonces de los injustos”».
Y si Dios te toca con un daño, nadie puede apartarlo sino Él; y si desea algún bien para ti, nadie puede detener Su Favor. Él hace que alcance a quien Él quiere de entre Sus siervos. Y Él es el Indulgente, el Misericordioso.
Versículo 108
قُلْ يَٰٓأَيُّهَا ٱلنَّاسُ قَدْ جَآءَكُمُ ٱلْحَقُّ مِن رَّبِّكُمْ ۖ فَمَنِ ٱهْتَدَىٰ فَإِنَّمَا يَهْتَدِى لِنَفْسِهِۦ ۖ وَمَن ضَلَّ فَإِنَّمَا يَضِلُّ عَلَيْهَا ۖ وَمَآ أَنَا۠ عَلَيْكُم بِوَكِيلٍۢ ﴿١٠٨﴾
qul yāʾayyuhā n-nāsu qad ŷāʾakumu l-ḥaqqu mir rabbikum famani htadā faʾinnamā yahtadī linafsihī waman ḍalla faʾinnamā yaḍillu ʿalayhā wamā ana ʿalaykum biwakīl
Di: «¡Oh, gentes! Ciertamente os ha llegado la Verdad procedente de vuestro Señor. Así pues, quien se guíe, no se guía sino para beneficio de su propia alma; y quien se extravíe, no se extravía sino en perjuicio de ella. Y yo no soy un custodio sobre vosotros».
108Conforme a este versículo, ahora que la verdad, entendida aquí como el Corán (Bḍ, IḤ, Q) o el Profeta (Bḍ, Q), ha venido a las gentes, no tienen excusa alguna para rechazarla (Bḍ). Si creen en la Verdad y la siguen, ello redundará en su beneficio (Āl, Bḍ), pero si no creen en ella, será en su perjuicio (Q). Aunque estar rectamente guiado y extraviarse se fundan en los esfuerzos de uno desde una perspectiva, el asunto está en última instancia en Manos de Dios, como en 7:178: A quien Dios guía, ese está rectamente guiado; y en 7:186: A quien Dios extravía, no hay guía para él; véanse también 17:97; 18:17; 32:24; 39:36–37; 74:31. En otras partes el Corán declara que la guía depende enteramente de Dios (2:120; 3:73; 6:71; 14:4; 16:93).
Se le dice al Profeta que diga: No soy un protector sobre vosotros (cf. 6:104; 11:86), pues él no es un custodio sobre su pueblo (88:22), sino tan solo un portador de buenas nuevas y un advertidor (17:105); estas dos funciones, albriciar y advertir, caracterizan la misión de todos los profetas, para lo cual véase 4:165c.
Versículo 109
وَٱتَّبِعْ مَا يُوحَىٰٓ إِلَيْكَ وَٱصْبِرْ حَتَّىٰ يَحْكُمَ ٱللَّهُ ۚ وَهُوَ خَيْرُ ٱلْحَٰكِمِينَ ﴿١٠٩﴾
waittabiʿ mā yūḥā ilayka waṣbir ḥattā yaḥkuma llāhu wahuwa khayru l-ḥākimīn
Y sigue lo que se te ha revelado, y sé paciente hasta que Dios juzgue, y Él es el mejor de los jueces.
109Sé paciente hasta que Dios juzgue se interpreta como una promesa de Dios a Muhammad de que le ayudaría a sobreponerse a sus enemigos y que saldría victorioso sobre ellos (Bg, Kl, Th); véase también 52:48c. Algunos comentaristas sostienen que este versículo fue abrogado posteriormente por 9:5 (Q, Ṭ, Th); véase el ensayo «Conquest and Conversion, War and Peace in the Quran».
Red de conexiones
Suras que esta sura cita en el comentario de The Study Quran y suras cuyo comentario la cita a ella. Toca un punto para abrirla. Se trazan las 24 conexiones más fuertes; las demás aparecen solo como puntos de color.
Lo mismo en el comentario de Reynolds: a qué suras remite al comentar esta y qué suras remiten a ella. Toca un punto para abrirla. Se trazan las 24 conexiones más fuertes; las demás aparecen solo como puntos de color.
Suras que comparten personajes con esta. El grosor indica cuántos. Toca un punto para abrirla. Se trazan las 24 conexiones más fuertes; las demás aparecen solo como puntos de color.
Suras para las que Reynolds cita los mismos capítulos de la Biblia. El grosor indica cuántos capítulos comparten. Toca un punto para abrirla. Se trazan las 24 conexiones más fuertes; las demás aparecen solo como puntos de color.
Personajes
Figuras que nombra esta sura. Cada ficha reúne todos sus pasajes y un recorrido en orden de revelación.
En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Análisis Exhaustivo de la Sūrah Yūnus (Jonás)
1. Resumen Ejecutivo
La Sūrah Yūnus representa un pilar fundamental en la serie de seis capítulos que inician con las letras alif, lām y rāʾ. Situada predominantemente en el periodo temprano de Makkah, su discurso se articula como una defensa vigorosa del origen divino del Corán frente a las acusaciones de fabricación y hechicería lanzadas por los idólatras. El documento presenta una visión cosmogónica y escatológica centrada en dos conceptos clave: el Origen (mabdaʾ) y el Retorno (maʿād), estableciendo que toda la creación emana de Dios y regresará a Él para un juicio de absoluta justicia.
Un punto crítico de tensión identificado es la respuesta humana ante la verdad: mientras que la mayoría de las comunidades históricas (como las de Noé y Moisés) rechazaron a sus mensajeros hasta que fue demasiado tarde, el pueblo de Jonás se destaca como la única excepción que creyó a tiempo, evitando así la destrucción. La sūrah subraya la futilidad de la "conjetura" en la fe y advierte sobre la naturaleza transitoria de la vida mundana, contrastándola con la permanencia de la "Morada de la Paz" (el Paraíso). Se plantean cuestiones profundas sobre la predestinación y el libre albedrío, sugiriendo que, aunque Dios guía a quien desea, la incredulidad surge a menudo de una ceguera espiritual autoinfligida.
2. Análisis Temático
A. La Naturaleza de la Revelación y la Autoridad Divina
El texto se presenta como una "elaboración del Libro" y una confirmación de las escrituras previas (la Torá y el Evangelio), negando categóricamente que el Profeta haya tenido un papel en su autoría.
- Desafío a la composición: Ante la acusación de que el Corán es una invención, el texto lanza un desafío explícito: "traed una sūrah similar a él" (v. 38), apelando a la elocuencia y belleza del mensaje como prueba de su origen no humano.
- La función del Profeta: Se define al Profeta como un simple conducto, un "portador de albricias" y un "advertidor" que no posee poder sobre el daño o el beneficio propio, salvo lo que Dios disponga (v. 49). Se enfatiza su reputación de "el Veraz" (al-Amīn) antes de la revelación para validar su honestidad.
- El Libro Sabio: El término ḥakīm (sabio) aplicado al Libro denota tanto la sabiduría profunda que contiene como su claridad y falta de ambigüedad (v. 1).
B. El Ciclo de la Creación: El Origen y el Retorno
La soberanía de Dios se manifiesta en Su control total sobre los procesos vitales y el orden cósmico.
- Cosmogonía: Dios creó los cielos y la tierra en seis días y luego "se montó en el Trono", dirigiendo todos los asuntos del universo (v. 3).
- Signos en la naturaleza: El sol como resplandor, la luz de la luna con sus fases para medir el tiempo, y la alternancia del día y la noche son presentados como pruebas para "quienes son reverentes" (vv. 5-6).
- Escatología (maʿād): La promesa del retorno es "verdadera". Dios origina la creación y luego la "trae de vuelta" para recompensar con justicia a los creyentes y castigar a los incrédulos con "un líquido hirviente" (v. 4).
C. La Psicología del Incrédulo y la Hipocresía ante la Aflicción
El documento analiza el comportamiento humano voluble frente a la adversidad.
- El fenómeno del peligro: El texto describe de forma vívida cómo los hombres, al enfrentar un peligro extremo (como una tempestad en el mar), invocan a Dios con devoción total. Sin embargo, al ser salvados y llevados a tierra, regresan a la tiranía y al olvido, actuando como si nunca hubieran pedido ayuda (vv. 22-23).
- La conjetura vs. la Verdad: Se condena a quienes siguen la "conjetura" (zann), afirmando que esta no sirve de nada frente a la verdad absoluta (v. 36). Los ídolos son descritos como objetos que "ni dañan ni benefician" y cuya intercesión es una fabricación (v. 18).
- El arrepentimiento tardío: El caso de Faraón sirve como advertencia definitiva. Su declaración de fe mientras se ahogaba fue rechazada por ser fruto de la desesperación y no de una creencia genuina (vv. 90-91).
D. Relatos Proféticos y Precedentes Históricos
Los relatos de profetas anteriores funcionan como tipologías del comportamiento humano y la justicia divina.
- Noé: Se destaca su confianza absoluta en Dios frente a las amenazas de su pueblo y el hecho de que no pidió recompensa material por su mensaje (vv. 71-72).
- Moisés y Aarón: Su enfrentamiento con Faraón ilustra la lucha entre los "signos claros" y la arrogancia del poder. Un detalle notable es la preservación del cuerpo de Faraón como "signo para los que vengan después" (v. 92).
- Jonás (Yūnus): Su pueblo es el único ejemplo de una comunidad que creyó a tiempo tras ser advertida, lo que resultó en la remoción de su castigo y su disfrute temporal de la vida (v. 98).
3. Síntesis Trans-Fuente
Al cruzar los diferentes argumentos y comentarios de la sūrah, emergen patrones claros sobre la justicia y la guía:
- Justicia Universal: Existe un acuerdo absoluto en que Dios no agravia a los seres humanos "en lo más mínimo", sino que son ellos quienes se agravian a sí mismos mediante sus elecciones (v. 44). El castigo es siempre proporcional a lo que el alma "ha ganado".
- La Guía como Privilegio Divino: Se establece una tensión entre la responsabilidad humana y el decreto divino. Aunque se ordena a las personas "observar lo que hay en los cielos y la tierra", se afirma que "ninguna alma puede creer salvo con el permiso de Dios" (v. 100).
- El Concepto de Ḥanīf: Se insta a mantener una fe monoteísta pura (ḥanīf), apartada de toda idolatría, sugiriendo que la verdadera naturaleza humana es servir a un Dios único.
4. Detalles de Valor Preservado
Definiciones y Terminología Clave
| Término | Significado según el Contexto |
|---|---|
| Alif, Lām, Rā | Letras sueltas o desconectadas que inician la sūrah. |
| Qadam ṣidq | "Estación de sinceridad"; se asocia con un alto estatus ante Dios o la intercesión del Profeta. |
| Dār al-Salām | "Morada de la Paz"; el Paraíso, donde los habitantes están a salvo de perecer. |
| Musrifūn | "Los pródigos"; aquellos que agotan sus facultades nobles en placeres mundanos bajos. |
| Walī (plural Awliyāʾ) | "Amigos de Dios"; personas en proximidad perpetua a la divinidad, a menudo comparados con santos. |
Datos Específicos
- Edad del Profeta: Tenía 40 años cuando recibió la primera revelación, habiendo vivido una vida previa de "integridad y veracidad" entre los mecanos (v. 16).
- La Parábola de la Vida: Se compara la vida mundana con el agua que desciende y hace crecer la vegetación; cuando la tierra está "adornada" y los hombres creen tener maestría sobre ella, el comando de Dios llega por la noche o el día y la deja como un "campo segado" (v. 24).
- El registro de los actos: Se menciona que los "mensajeros" (ángeles) registran cada complot y acción de los seres humanos (v. 21).
5. Preguntas Abiertas y Vacíos
A pesar de la exhaustividad del texto, persisten ciertas ambigüedades:
- Datación exacta: Aunque se considera mayoritariamente mecana, existe debate sobre si ciertos versículos (vv. 40, 94-96) fueron revelados en Medina.
- Naturaleza de la Intercesión: El texto afirma que la intercesión solo ocurre "con el permiso de Dios", pero no detalla explícitamente quiénes, aparte de la posibilidad del Profeta y los santos, recibirán este permiso.
- El "Secreto" de Jonás: No se explica detalladamente por qué el pueblo de Jonás fue el único capaz de reaccionar positivamente a la advertencia, a diferencia de todas las demás naciones mencionadas.
- Abrogación: Se menciona la posibilidad de que el verso final (v. 109) sobre la paciencia haya sido abrogado por revelaciones posteriores sobre la lucha armada (9:5), un punto de debate teológico y jurídico.
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
-
-
- Periodo de revelación: Meca temprano
- Serie Alif-Lam-Ra
- Nombre derivado del profeta Jonás
-
- Origen Divino vs Fabricación
- Libro Sabio y claro
- Confirmación de escrituras anteriores
- Desafío de producir una sura similar
-
-
- Creador de cielos y tierra
- Director de todos los asuntos
- Proveedor único
-
- Encuentro inevitable con Dios
- Resurrección y Juicio
- Recompensa y Castigo justo
-
- Inutilidad de los falsos dioses
- Condena de la conjetura
- Intercesión solo con permiso de Dios
-
-
- Agradecimiento vs Ingratitud
- Recurrencia a Dios solo en la aflicción
- Tiranía y amor por la vida mundanal
- Fitra: la naturaleza verdadera del hombre
-
-
- Denegación del pueblo
- Salvación en el Arca
-
- Confrontación con Faraón
- Arrogancia y brujería
- Cuerpo de Faraón como signo
-
- Único pueblo que creyó a tiempo
- Evitación del castigo
-
-
- Función: Albricias y Advertencia
- Exhortación a la paciencia
- No es guardián ni coaccionador
- Seguir la revelación como Hanif
-
Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Contexto histórico o revelación | Consecuencia mencionada | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|
| 1-2 | Origen divino de la revelación y rechazo inicial | Dios envía revelación a un hombre para advertir y dar albricias. Los incrédulos tildan al Profeta de hechicero. | Periodo temprano en Makkah; respuesta a la burla de los Quraysh sobre la elección del Profeta. | Advertencia de castigo inminente para los malhechores y albricias de una 'estación de sinceridad' para creyentes. | [1] |
| 3-6 | Soberanía divina y signos en la creación | Dios es el Creador de los cielos, la tierra y los astros (sol y luna). Él dirige todos los asuntos y no hay intercesión sin Su permiso. | Doctrina de la Unicidad (Tawhid) frente al politeísmo de Makkah. | Retorno inevitable a Dios para ser recompensados con justicia o castigo. | [1] |
| 7-10 | El destino de creyentes e incrédulos | Quienes aman este mundo y desprecian la otra vida irán al Fuego. Los creyentes serán guiados a jardines de delicias. | Respuesta a quienes rechazan el encuentro con Dios en el Más Allá. | Refugio en el Fuego para los negligentes; paz y jardines de delicias para los virtuosos. | [1] |
| 11-14 | Ingratitud humana y lecciones de la historia | El hombre llama a Dios en la aflicción, pero le olvida al sanar. Se recuerda la destrucción de generaciones pasadas por su injusticia. | Respuesta al desafío de los idólatras de apresurar el castigo divino. | Destrucción de comunidades injustas; nombramiento de nuevos sucesores (vicegerentes) para observar su conducta. | [1] |
| 15-20 | Inalterabilidad del Corán y falsos intercesores | Los idólatras piden un Corán diferente o alterado. El Profeta afirma que solo sigue lo revelado. Se condena el culto a ídolos que no benefician ni dañan. | Respuesta directa a la petición de los idólatras de Makkah de cambiar el mensaje que condenaba a sus dioses. | Temor al castigo de un día tremendo; falta de prosperidad para quienes fabrican mentiras contra Dios. | [1] |
| 21-25 | La naturaleza efímera del mundo y la Morada de la Paz | Los hombres traman contra Dios tras ser salvados. Se compara la vida mundana con vegetación que florece y luego es segada. Dios invita a la Morada de la Paz. | Referencia a la sequía de siete años en Makkah y la posterior ingratitud de sus habitantes. | El retorno a Dios donde se les informará de sus actos; acceso a la Morada de la Paz para los guiados. | [1] |
| 37-40 | Autenticidad del Corán y el reto de imitación | El Corán no puede ser fabricado por hombres. Se desafía a los incrédulos a producir una sura similar. | Respuesta a la acusación de que el Profeta fabricó el Corán. | Destrucción para los injustos; Dios conoce a los trabajadores de la corrupción. | [1] |
| 71-93 | Historias de Noé y Moisés como advertencia | Relatos de profetas anteriores que fueron rechazados. Noé es salvado en el arca; Moisés vence a los magos de Faraón. | Uso de narrativas proféticas para consolar al Profeta y advertir a los Quraysh. | Ahogamiento de Faraón y su ejército; salvación de los creyentes y de los Hijos de Israel. | [1] |
| 98 | El ejemplo excepcional del pueblo de Jonás | A diferencia de otros, el pueblo de Jonás creyó y evitó el castigo. | Instrucción doctrinal sobre la posibilidad de arrepentimiento antes de que sea tarde. | Remoción del castigo de desgracia en este mundo y concesión de disfrute temporal. | [1] |
| 104-109 | Exhortación final a la sinceridad y paciencia | Mandato de adorar solo a Dios como 'hanif' y ser paciente hasta el juicio final. | Instrucciones finales de la Sura para el Profeta ante la oposición idólatra. | Éxito para el guiado y perjuicio para el extraviado; victoria final prometida por Dios. | [1] |