al-Ṭūr
El MonteAntes del textoIntroducción
Introducción
Todos los comentaristas coinciden en que al-Ṭūr pertenece al período mequí, muy probablemente a su segunda mitad. Según algunos fue revelada inmediatamente después de la Sūrah 32, al-Saŷdah. Toma su nombre de la mención de el Monte (al-Ṭūr) en el primer versículo. La mayoría entiende al-Ṭūr como una referencia al monte Sinaí aquí y en cualquier otro lugar donde aparezca en el Corán (2:63, 93; 19:52; 20:80; 28:29, 46), si bien el nombre completo «monte Sinaí» se consigna en dos ocasiones (Ṭūr Sīnā en 23:20 y al-Ṭūr al-Sīnīn en 95:2). Se articula con la sūrah precedente en el sentido de que su primera mitad (vv. 1–28) se enfoca en el tema del versículo final de aquella: el Día que se les promete (51:60; Aj, Āl), y en que anuncia el castigo para los opresores e incrédulos mencionados en 51:59–60 (R). Esta sūrah puede concebirse, por ende, como una ratificación de la promesa formulada en la Sūrah 51 (véase 51:5, 22) y como una advertencia adicional sobre la misma (Bq).
Al-Ṭūr comienza con una serie de juramentos y el anuncio del castigo inminente de Dios y del Día del Juicio (vv. 1–10), seguido de una descripción de lo que sobrevendrá a los desmentidores (vv. 11–16), cuyo destino se contrasta luego con las recompensas otorgadas a los temerosos [de Dios] (vv. 17–28). A esto sigue una réplica a las imputaciones vertidas contra el Profeta (vv. 29–31) y una serie de desafíos a quienes lo niegan a él y a la revelación (vv. 32–43). La sūrah concluye luego con el consejo de apartarse de disputar con los incrédulos, ser paciente y alabar a Dios (vv. 44–49).
Sura 52al-Ṭūr49 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
وَٱلطُّورِ ﴿١﴾
waaṭ-ṭūr
Por el Monte,
1El Monte es una referencia al monte Sinaí y, por extensión, a lo que fue revelado a Moisés en el monte Sinaí (Bq). También puede entenderse como una alusión general a todas las montañas (Bq, R).
Versículo 2–3
وَكِتَٰبٍۢ مَّسْطُورٍۢ ﴿٢﴾ فِى رَقٍّۢ مَّنشُورٍۢ ﴿٣﴾
wakitābim masṭūr · fī raqqim manshūr
y por un Libro escrito
en un pergamino desplegado;
2–3Estos versículos pueden referirse a la Torá, al Corán (Bḍ, JJ, R) o a la Tabla Preservada (85:22; Bḍ, IK, R), que la mayoría interpreta como la fuente original de todas las revelaciones. También podría concebirse como alusión a los libros en los que se registran las obras de todos los seres humanos (R) o al conocimiento y sabiduría inscritos en los corazones de los amigos de Dios (Bḍ).
Versículo 4
وَٱلْبَيْتِ ٱلْمَعْمُورِ ﴿٤﴾
waal-bayti l-maʿmūr
por la casa colmada,
4Se relata que el Profeta dijo respecto a su Viaje Nocturno y Ascensión (para lo cual véase 17:1; 53:1–14): «Fui llevado a la casa colmada. Es visitada cada día por setenta mil ángeles que jamás regresarán a visitarla de nuevo» (IK). Según numerosos eruditos clásicos, cada cielo posee su propia casa de adoración, que constituye la dirección de la plegaria para sus moradores. Se dice que la casa colmada se ubica en el tercer, sexto o séptimo Cielo (JJ); Ibn Kazīr consigna que la morada situada en el cielo inferior se denomina «la Casa de la Gloria» (al-bayt al-ʿizzah). Otros afirman que la casa colmada puede entenderse asimismo como alusión a la Kaʿbah o al corazón del creyente y su condición de estar «colmado» o «habitado» por el conocimiento (Bḍ).
Versículo 5
وَٱلسَّقْفِ ٱلْمَرْفُوعِ ﴿٥﴾
waas-saqfi l-marfūʿ
por la bóveda elevada,
5La bóveda elevada es el cielo (Bḍ, JJ), como en 21:32: E hicimos del cielo un techo preservado (IK).
Versículo 6
وَٱلْبَحْرِ ٱلْمَسْجُورِ ﴿٦﴾
waal-baḥri l-masŷūr
y por el mar desbordado:
Versículo 7–8
إِنَّ عَذَابَ رَبِّكَ لَوَٰقِعٌۭ ﴿٧﴾ مَّا لَهُۥ مِن دَافِعٍۢ ﴿٨﴾
inna ʿadhāba rabbika lawāqiʿ · mā lahū min dāfiʿ
en verdad el Castigo de tu Señor se cumplirá.
Nadie podrá evitarlo.
7–8Cf. 51:6. Se cumplirá puede traducirse asimismo como ha de sobrevenir (wāqiʿ), para lo cual véase 56:1–2c. Aquí la expresión señala que el castigo se abatirá sobre cuantos lo merecen (JJ). Estos versículos constituyen la respuesta a los juramentos formulados en los vv. 1–7, todos los cuales apuntan a la plenitud del Poder y Sabiduría de Dios, que, al igual que Su Castigo, nadie podrá evitar (Bḍ).
Versículo 9
يَوْمَ تَمُورُ ٱلسَّمَآءُ مَوْرًۭا ﴿٩﴾
yawma tamūru s-samāʾu mawrā
El Día en que el cielo se agite con tremenda convulsión,
Versículo 10
وَتَسِيرُ ٱلْجِبَالُ سَيْرًۭا ﴿١٠﴾
watasīru l-ŷibālu sayrā
y las montañas se muevan con un gran movimiento:
Versículo 11
فَوَيْلٌۭ يَوْمَئِذٍۢ لِّلْمُكَذِّبِينَ ﴿١١﴾
fawaylun yawmaʾidhil lil-mukadhdhibīn
¡ay ese Día de los desmentidores!
11Esta sentencia se reitera diez veces en la Sūrah 77. Aquí, como allí, alude a quienes niegan el Día del Juicio (como hace idéntica fórmula en 83:10) o a quienes niegan la profecía de Muhammad.
Versículo 12
ٱلَّذِينَ هُمْ فِى خَوْضٍۢ يَلْعَبُونَ ﴿١٢﴾
alladhīna hum fī khawḍin yalʿabūn
Aquellos que juguetean en vaniloquios,
12Juguetear en vaniloquios se asocia comúnmente a las discusiones vanas (6:68; véase 6:68–69c), pero denota con mayor amplitud enfrascarse en las frivolidades de este mundo (R). Acerca del alcance de este versículo, que devino locución idiomática en árabe, véase 70:42c; 74:45c. Diversos pasajes coránicos muestran un nexo directo entre negar a Dios y la charlatanería vana. Esto se hace más explícito en un ḥadīth: «A quien me garantice lo que hay entre sus dos labios y lo que hay entre sus dos muslos, yo le garantizaré el Jardín». Se relata asimismo que el Profeta dijo: «La fornicación de la lengua es la palabra seductora». Y se refiere que cuando el Profeta instruyó al insigne Compañero Muʿādh ibn Ŷabal en los principios del islam, se asió la lengua y dijo: «Refrena esto». Muʿādh preguntó: «¡Oh, Profeta de Dios!, ¿acaso se nos pedirán cuentas por lo que hablamos?». Él respondió: «¡Que tu madre te pierda, Muʿādh! ¿Acaso arroja a la gente sobre sus rostros —o dijo: sobre sus narices— al Fuego otra cosa que las cosechas de sus lenguas?».
Versículo 13
يَوْمَ يُدَعُّونَ إِلَىٰ نَارِ جَهَنَّمَ دَعًّا ﴿١٣﴾
yawma yudaʿʿūna ilā nāri ŷahannama daʿʿā
un día en que serán arrojados violentamente al Fuego del Infierno:
13La manera violenta en que los desmentidores son arrojados al Fuego se describe vívidamente en múltiples versículos: son arrastrados sobre sus rostros (54:48), atados con argollas y cadenas (40:71; véase 36:8c; 40:70–72c) y beben agua hirviendo y un fluido frío y hediondo (38:57), entre otras formas de castigo. Este versículo también podría leerse: «un día en que serán empujados hacia el Fuego del Infierno con un empuje tremendo» (Bḍ).
Versículo 14
هَٰذِهِ ٱلنَّارُ ٱلَّتِى كُنتُم بِهَا تُكَذِّبُونَ ﴿١٤﴾
hādhihi n-nāru llatī kuntum bihā tukadhdhibūn
«Este es el Fuego que solíais desmentir.
Versículo 15
أَفَسِحْرٌ هَٰذَآ أَمْ أَنتُمْ لَا تُبْصِرُونَ ﴿١٥﴾
afasiḥrun hādhā am antum lā tubṣirūn
¿Acaso es esto hechicería, o es que no veis?
15Este versículo inquiere: ¿Acaso es esto hechicería, como solíais alegar?», como en 54:2: Y si ven un signo, dan la espalda y dicen: “¡Hechicería continua!”. Y como en 15:15, donde se consigna que, entre las respuestas ante los milagros y revelaciones traídos por los profetas, la gente dice: Nuestros ojos solo han sido deslumbrados. ¡No, somos gentes hechizadas!. Se refiere que los incrédulos imputaron este cargo contra varios mensajeros de Dios, muy señaladamente los profetas Moisés y Muhammad (véase 5:110; 6:7; 10:2; 11:7; 34:43; 37:15; 43:30; 46:7; 61:6; 74:24).
Versículo 16
ٱصْلَوْهَا فَٱصْبِرُوٓا۟ أَوْ لَا تَصْبِرُوا۟ سَوَآءٌ عَلَيْكُمْ ۖ إِنَّمَا تُجْزَوْنَ مَا كُنتُمْ تَعْمَلُونَ ﴿١٦﴾
iṣlawhā faṣbirū aw lā taṣbirū sawāʾun ʿalaykum innamā tuŷzawna mā kuntum taʿmalūn
¡Arded en él! Sed pacientes o no seáis pacientes: os dará lo mismo. Solo se os retribuye por lo que solíais hacer».
16Mientras que la paciencia ante las pruebas o castigos en esta vida puede mitigar la prueba, aliviar el castigo y reportar incluso provecho espiritual, en el Más Allá ya no aprovecha ejercitar dicha virtud, que debió haberse ejercitado antes, y el castigo no se atenuará con independencia de la actitud que se adopte ante él (R). Solo se os retribuye por lo que solíais hacer (cf. 27:90; 37:39; 66:7) subraya que cada uno recibe el castigo que él mismo se ha procurado, como en 10:44: En verdad Dios no es injusto en lo más mínimo con los seres humanos, sino que los seres humanos son injustos consigo mismos.
Versículo 17
إِنَّ ٱلْمُتَّقِينَ فِى جَنَّٰتٍۢ وَنَعِيمٍۢ ﴿١٧﴾
inna l-muttaqīna fī ŷannātin wanaʿīm
En verdad los temerosos [de Dios] estarán en Jardines y bienaventuranza,
Versículo 18
فَٰكِهِينَ بِمَآ ءَاتَىٰهُمْ رَبُّهُمْ وَوَقَىٰهُمْ رَبُّهُمْ عَذَابَ ٱلْجَحِيمِ ﴿١٨﴾
fākihīna bimā ātāhum rabbuhum wawaqāhum rabbuhum ʿadhāba l-ŷaḥīm
gozosos con lo que su Señor les haya concedido; y su Señor los habrá librado del castigo del Infierno:
18En cuanto a que Dios preserva a los creyentes del Infierno, véase 44:56c.
Versículo 19
كُلُوا۟ وَٱشْرَبُوا۟ هَنِيٓـًٔۢا بِمَا كُنتُمْ تَعْمَلُونَ ﴿١٩﴾
kulū washrabū hanīʾ bimā kuntum taʿmalūn
«¡Comed y bebed con deleite por lo que solíais obrar!»,
Versículo 20
مُتَّكِـِٔينَ عَلَىٰ سُرُرٍۢ مَّصْفُوفَةٍۢ ۖ وَزَوَّجْنَٰهُم بِحُورٍ عِينٍۢ ﴿٢٠﴾
muttakiʾīna ʿalā sururim maṣfūfatin wazawwaŷnāhum biḥūrin ʿīn
recostados sobre lechos alineados, y los uniremos a doncellas de grandes ojos.
20En otros pasajes los lechos se describen como lechos bordados (56:15) sobre los que los temerosos descansan frente a frente (37:44; 44:53; 56:16), a la sombra junto a sus cónyuges (36:56). El vocablo para «lechos», surur (sing. sarīr), está emparentado semánticamente tanto con «alegría» (surūr) como con «secreto» (sirr, pl. asrār). La alegría (surūr) se define así como «regocijo que permanece íntimo», y los lechos sobre los que reposan los creyentes pueden verse como lechos de júbilo (Iṣ). Por ello al-Qushayrī glosa recostados sobre lechos como «permanecen en el júbilo y la dicha». Para doncellas de grandes ojos (cf. 44:54; 55:72; 56:22), véase 44:54c.
Versículo 21
وَٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَٱتَّبَعَتْهُمْ ذُرِّيَّتُهُم بِإِيمَٰنٍ أَلْحَقْنَا بِهِمْ ذُرِّيَّتَهُمْ وَمَآ أَلَتْنَٰهُم مِّنْ عَمَلِهِم مِّن شَىْءٍۢ ۚ كُلُّ ٱمْرِئٍۭ بِمَا كَسَبَ رَهِينٌۭ ﴿٢١﴾
waalladhīna āmanū wattabaʿathum dhurriyyatuhum biʾīmānin alḥaqnā bihim dhurriyyatahum wamā alatnāhum min ʿamalihim min shayʾin kullu mriʾim bimā kasaba rahīn
Y a quienes creyeron y su descendencia los siguió en la fe, les reuniremos a su descendencia, y no menguaremos en nada [la recompensa de] sus obras. Cada hombre es rehén de lo que ha adquirido.
21Según un dicho atribuido por algunos al Profeta (Bḍ, Q) y por otros a Ibn ʿAbbās (IK, Ṭ): «Dios eleva el rango de la descendencia de los creyentes hasta el rango de sus padres, aun cuando los primeros no hayan realizado tantas obras como los segundos, para confortar así a los padres». Luego recitó este versículo. Reuniremos con ellos puede significar tanto que estarán juntos como que los hijos recibirán una recompensa idéntica a la de sus progenitores (Ṭ). Se relata asimismo que Ibn ʿAbbās dijo: «Ninguna parte de la recompensa que sus padres reciben por sus buenas obras les será escatimada» (IK), si bien todas estas interpretaciones asumen que los hijos son igualmente creyentes. Cada hombre es rehén de lo que ha adquirido (cf. 74:38) resalta que las buenas y malas acciones que un alma ha cometido la ligan a un destino específico, pues Dios vela sobre cada alma según lo que ha ganado (13:33). La primera cláusula de este versículo también puede leerse tomando descendencia como objeto directo y con el verbo «seguir» en primera persona del plural (atbaʿnāhum): «A quienes creyeron y a cuya descendencia hicimos seguir en la fe», lectura acogida por varios comentaristas (JJ, Ṭ).
Versículo 22
وَأَمْدَدْنَٰهُم بِفَٰكِهَةٍۢ وَلَحْمٍۢ مِّمَّا يَشْتَهُونَ ﴿٢٢﴾
waʾamdadnāhum bifākihatin walaḥmim mimmā yashtahūn
Y les proveeremos de fruta y carne de la que deseen.
Versículo 23
يَتَنَٰزَعُونَ فِيهَا كَأْسًۭا لَّا لَغْوٌۭ فِيهَا وَلَا تَأْثِيمٌۭ ﴿٢٣﴾
yatanāzaʿūna fīhā kaʾsal lā laghwun fīhā walā taʾthīm
Allí se pasarán unos a otros una copa en la que no habrá vaniloquio ni incitación al pecado,
Versículo 24
۞ وَيَطُوفُ عَلَيْهِمْ غِلْمَانٌۭ لَّهُمْ كَأَنَّهُمْ لُؤْلُؤٌۭ مَّكْنُونٌۭ ﴿٢٤﴾
wayaṭūfu ʿalayhim ghilmānul lahum kaʾannahum luʾluʾum maknūn
y circularán a su servicio efebos propios, como si fueran perlas celadas.
Versículo 25
وَأَقْبَلَ بَعْضُهُمْ عَلَىٰ بَعْضٍۢ يَتَسَآءَلُونَ ﴿٢٥﴾
waʾaqbala baʿḍuhum ʿalā baʿḍin yatasāʾalūn
Y se dirigirán unos a otros, preguntándose mutuamente,
25Cf. 37:27, 50. Este versículo alude a las conversaciones de los creyentes entre sí rememorando sus vivencias mundanas mientras se hallan en el Más Allá, en contraste con los incrédulos, de quienes el Corán dice: No habrá parentesco entre ellos ese Día, ni se preguntarán unos a otros (23:101; véase también 28:66). Sus preguntas mutuas pueden abarcar asimismo el indagar por sus antiguos conocidos que no ingresaron en el Jardín (véase 37:50–55).
Versículo 26–27
قَالُوٓا۟ إِنَّا كُنَّا قَبْلُ فِىٓ أَهْلِنَا مُشْفِقِينَ ﴿٢٦﴾ فَمَنَّ ٱللَّهُ عَلَيْنَا وَوَقَىٰنَا عَذَابَ ٱلسَّمُومِ ﴿٢٧﴾
qālū innā kunnā qablu fī ahlinā mushfiqīn · famanna llāhu ʿalaynā wawaqānā ʿadhāba s-samūm
diciendo: «En verdad antes, cuando estábamos entre nuestras familias, vivíamos temerosos,
pero Dios nos agració y nos libró del castigo del viento abrasador.
26–27Que vivían temerosos puede entenderse como manifestación de su humildad, pues no se consideran con méritos propios para merecer el Paraíso y son conscientes de que solo gracias a la Gracia divina pudieron alcanzar tal morada. Viento abrasador traduce samūm, que indica un viento que penetra por los poros (masām) del cuerpo (Aj, Q, Z). Figura entre los castigos que afligen a los compañeros de la izquierda en 56:42.
Versículo 28
إِنَّا كُنَّا مِن قَبْلُ نَدْعُوهُ ۖ إِنَّهُۥ هُوَ ٱلْبَرُّ ٱلرَّحِيمُ ﴿٢٨﴾
innā kunnā min qablu nadʿūhu innahū huwa l-barru r-raḥīm
En verdad Lo invocábamos desde antes. Ciertamente Él es el Bondadoso, el Misericordioso».
28Ciertamente Él es traduce innahu, que también podría leerse annahu (Bḍ), con el sentido de «porque Él es» («porque Él es el Bondadoso, el Misericordioso»). Esta es la única aparición del Nombre Divino al-Barr, el Bondadoso o el Bienhechor, en el Corán. Birr suele comparecer en el texto coránico en relación con los seres humanos virtuosos, llamados en varios pasajes al-abrār, o los piadosos (3:198; 76:5; 82:13; 83:18, 22). Tanto en relación con Dios como con el ser humano, birr denota beneficencia y todos los atributos con ella vinculados. Es así semejante a nobleza o magnanimidad (karāmah; véase 49:13c; 96:3c) y a «hacer lo hermoso» (iḥsān; véase 29:69c), virtudes cardinales que abarcan muchas otras cualidades y que describen tanto a Dios, manantial de toda virtud, como a los seres humanos.
Versículo 29
فَذَكِّرْ فَمَآ أَنتَ بِنِعْمَتِ رَبِّكَ بِكَاهِنٍۢ وَلَا مَجْنُونٍ ﴿٢٩﴾
fadhakkir famā anta biniʿmati rabbika bikāhinin walā maŷnūn
Amonesta, pues, que por la Gracia de tu Señor tú no eres ni adivino ni poseso.
29La colocación del mandato de amonestar entre la mención de quienes temieron a Dios en este mundo (vv. 25–28) y una serie de versículos (vv. 30–33) en los que los incrédulos lanzan agravios contra el Profeta concuerda con la directriz coránica general de que la función del Profeta es comunicar el mensaje a quienes temen a Dios y dejar a los incrédulos al juicio divino, como en 50:45: Nosotros sabemos muy bien lo que dicen. No te corresponde a ti coaccionarlos. Amonesta, pues, por medio del Corán, a quienes teman Mi Amenaza (véase también 87:9–10; 88:21–26). Que el Profeta era un adivino (cf. 69:42) o un poseso (cf. 68:2) figuran entre los múltiples cargos que los mequíes formularon contra él, como en 15:6–7; 23:70; 34:8; 68:51.
Versículo 30
أَمْ يَقُولُونَ شَاعِرٌۭ نَّتَرَبَّصُ بِهِۦ رَيْبَ ٱلْمَنُونِ ﴿٣٠﴾
am yaqūlūna shāʿirun natarabbaṣu bihī rayba l-manūn
¿O dicen: «Un poeta: esperemos para él las vicisitudes del tiempo»?
30Un poeta alude a la acusación mequí de que Muhammad había compuesto el Corán por sí mismo; respecto a esta imputación, véase 26:224–27; 29:48; 36:69. Las vicisitudes del tiempo puede denotar también los azares de la muerte o las calamidades del destino (Z). La expresión indica aquí que los incrédulos aguardaban a que el mero paso del tiempo demostrara el error del Profeta.
Versículo 31
قُلْ تَرَبَّصُوا۟ فَإِنِّى مَعَكُم مِّنَ ٱلْمُتَرَبِّصِينَ ﴿٣١﴾
qul tarabbaṣū faʾinnī maʿakum mina l-mutarabbiṣīn
Di: «¡Esperad, que ciertamente yo estoy con vosotros entre los que esperan!».
31Se entiende que este versículo significa: «Aguardaré vuestra destrucción del mismo modo que vosotros aguardáis mi ruina» (Bḍ, Z); para otros pasajes que incorporan esta declaración irónica con leves matices, véase 6:158c; 7:71; 9:52; 10:20, 102; 11:122; 20:135; 32:30. Algunos consideran que esta afirmación se consumó con la derrota de los mequíes en la batalla de Badr en el año 2/624 (JJ).
Versículo 32
أَمْ تَأْمُرُهُمْ أَحْلَٰمُهُم بِهَٰذَآ ۚ أَمْ هُمْ قَوْمٌۭ طَاغُونَ ﴿٣٢﴾
am taʾmuruhum aḥlāmuhum bihādhā am hum qawmun ṭāghūn
¿Acaso sus mentes les ordenan esto, o son un pueblo rebelde?
32La pregunta es retórica, implicando que las facultades intelectuales de los incrédulos jamás podrían inducirlos lógicamente a tachar al Profeta de adivino, poseso o poeta (JJ, Z). Por consiguiente, forzosamente han de ser un pueblo rebelde.
Versículo 33
أَمْ يَقُولُونَ تَقَوَّلَهُۥ ۚ بَل لَّا يُؤْمِنُونَ ﴿٣٣﴾
am yaqūlūna taqawwalahū bal lā yuʾminūn
¿O dicen: «Él lo ha inventado»? ¡No! Mas no creen.
33Una imputación idéntica a la formulada por los incrédulos en 38:7: No oímos esto en la última religión; esto no es sino una invención. Según muchos comentaristas, los versículos iniciales de la siguiente sūrah (53:1–11) enlazan con este versículo aseverando que el Profeta ni forja de su cosecha ni habla por propio capricho; véase la introducción a la Sūrah 53.
Versículo 34
فَلْيَأْتُوا۟ بِحَدِيثٍۢ مِّثْلِهِۦٓ إِن كَانُوا۟ صَٰدِقِينَ ﴿٣٤﴾
falyaʾtū biḥadīthim mithlihī in kānū ṣādiqīn
¡Que traigan entonces un relato semejante a él, si son veraces!
34Este es uno de los célebres «versículos de desafío» del Corán que conminan a quienes aducen que el Corán es una creación humana a producir algo semejante si son capaces. Véase también 2:23–24; 10:38; 11:13. En relación con este reto, 17:88 ordena: Di: “Ciertamente, si los hombres y los ŷinn se unieran para traer algo semejante a este Corán, no traerían nada semejante a él, aunque se apoyasen unos a otros”.
Versículo 35
أَمْ خُلِقُوا۟ مِنْ غَيْرِ شَىْءٍ أَمْ هُمُ ٱلْخَٰلِقُونَ ﴿٣٥﴾
am khuliqū min ghayri shayʾin am humu l-khāliqūn
¿Acaso fueron creados de la nada, o son ellos los creadores?
35Tanto este versículo como el pasaje paralelo de 56:59 interpelan sobre por qué los incrédulos no reconocen a su Creador rindiéndole adoración. Este versículo podría significar asimismo: «¿Acaso son ellos quienes se han creado a sí mismos?». O bien leerse como un recordatorio de que los seres humanos fueron creados de un extracto de líquido vil (32:8). También puede entenderse como una llamada de atención sobre la Resurrección, como en 23:115: ¿Acaso creísteis que os habíamos creado en vano y que no seríais devueltos a Nosotros? (véase también 74:36–40).
Versículo 36
أَمْ خَلَقُوا۟ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضَ ۚ بَل لَّا يُوقِنُونَ ﴿٣٦﴾
am khalaqū s-samāwāti wal-arḍa bal lā yūqinūn
¿O crearon ellos los cielos y la tierra? ¡No! Mas no tienen certeza.
36Los incrédulos no sostienen haber creado el universo, pero al abstenerse de adorar a Dios omiten reconocer que Él es el Creador y omiten adorarlo en consonancia. Varios versículos constatan que los árabes paganos admitían que Dios era el Creador, pero no derivaban de dicha admisión el imperativo de rendirle culto, como en 31:25: Y si les preguntas: “¿Quién creó los cielos y la tierra?”, sin duda dirán: “Dios”. Di: “¡Alabado sea Dios!”. Pero la mayoría de ellos no sabe (véase también 29:61; 39:38; 43:9, 87). Desde la perspectiva coránica, el que Dios sea el Creador atestigua Su Omnipotencia y Omnisciencia, como en 67:14: ¿Acaso no ha de saber Quien creó? Él es el Sutil, el Bien Informado; y que tiene poder para resucitar, como en 36:81: ¿Acaso Quien creó los cielos y la tierra no es capaz de crear semejantes a ellos? ¡Sí, ciertamente!, y Él es el Creador Sapientísimo.
Versículo 37
أَمْ عِندَهُمْ خَزَآئِنُ رَبِّكَ أَمْ هُمُ ٱلْمُصَۣيْطِرُونَ ﴿٣٧﴾
am ʿindahum khazāʾinu rabbika am humu l-muṣayṭirūn
¿Acaso poseen los tesoros de tu Señor, o tienen ellos el dominio?
37Cf. 38:9. Los tesoros puede referirse a los depósitos de la Misericordia de Dios (38:9), a las fuentes de donde Dios confiere la profecía a quien Él quiere (Z), al Conocimiento de Dios (Z) o a los arcanos divinos vedados a la percepción humana (R). Véase el comentario a 15:21: No hay cosa alguna de la que no radiquen junto a Nosotros sus tesoros, y no la hacemos descender sino con una medida conocida. Ningún ser humano podría ostentar tal acceso a los tesoros divinos; de ahí que se ordene al Profeta: Di: “No os digo que poseo los tesoros de Dios, ni conozco lo oculto, ni os digo que soy un ángel. Solo sigo lo que me es revelado” (6:50; véase también 11:31). En este contexto, tener el dominio denota muy probablemente la capacidad de dosificar desde los tesoros de Dios, es decir, de determinar y decretar tal como Dios lo hace.
Versículo 38
أَمْ لَهُمْ سُلَّمٌۭ يَسْتَمِعُونَ فِيهِ ۖ فَلْيَأْتِ مُسْتَمِعُهُم بِسُلْطَٰنٍۢ مُّبِينٍ ﴿٣٨﴾
am lahum sullamun yastamiʿūna fīhi falyaʾti mustamiʿuhum bisulṭānim mubīn
¿O disponen de una escalera con la que escuchar? ¡Que su oyente traiga una prueba clara!
38Por escalera se entiende una escala hacia el Cielo. Este es uno de los varios pasajes que evidencian la audacia de quienes niegan la revelación, inquiriendo si ostentan un acceso privilegiado a la verdad, la cual, en la cosmovisión coránica, solo puede proceder de Dios. En este sentido, 37:156–57 declara: ¿O tenéis acaso una autoridad manifiesta? ¡Presentad entonces vuestro Libro, si sois veraces!. En otros pasajes el Corán pregunta retóricamente: ¿O acaso les hemos dado un libro en el que se apoyen con una prueba clara? (35:40; véase también 6:148; 34:44; 43:21; 68:37–38, 47). La noción de ascender al Cielo para espiar el diálogo celeste es un concepto vinculado a los ŷinn, como en 72:8–10, donde se da a entender que los ŷinn gozaban otrora del privilegio de escuchar el coloquio celestial, mas ahora se hallan excluidos de él (véase también 15:16–18; 67:5). En 38:65–70, se manda al Profeta declarar que él mismo carece de conocimiento fuera de lo que se le revela y no es partícipe de lo que se dice entre los ángeles.
Versículo 39
أَمْ لَهُ ٱلْبَنَٰتُ وَلَكُمُ ٱلْبَنُونَ ﴿٣٩﴾
am lahu l-banātu walakumu l-banūn
¿Acaso tiene Él hijas y vosotros tenéis hijos?
39Este versículo es semejante a 37:149 y 43:16. El Corán censura reiteradamente la concepción de que Dios engendre hijos o hijas (véase 2:116; 6:100; 9:30; 10:68; 17:40, 111; 18:4; 19:35, 88–93; 21:26; 25:2; 37:149, 153; 39:4; 43:16, 81–82; 52:39; 72:3). Aquí los incrédulos blasfeman al atribuir descendencia a Dios, y agravan su falta al adjudicarse para sí mismos una prole que, según su propio prisma cultural, consideraban superior a la que asignaban a Dios: varones en lugar de hembras.
Versículo 40–41
أَمْ تَسْـَٔلُهُمْ أَجْرًۭا فَهُم مِّن مَّغْرَمٍۢ مُّثْقَلُونَ ﴿٤٠﴾ أَمْ عِندَهُمُ ٱلْغَيْبُ فَهُمْ يَكْتُبُونَ ﴿٤١﴾
am tasʾaluhum aŷran fahum mim maghramim muthqalūn · am ʿindahumu l-ghaybu fahum yaktubūn
¿O acaso les pides una retribución, de modo que estén abrumados de deudas?
¿O poseen lo Oculto, de modo que lo escriben?
40–41Estos versículos se repiten textualmente en 68:46–47. Véase también 23:72: ¿Acaso les pides alguna retribución? Pues la retribución de tu Señor es mejor, y Él es el mejor de los sustentadores. Esta pregunta retórica es respondida por el propio Corán en 12:104: Y no les pides recompensa alguna por ello; no es sino un recordatorio para los mundos.
Versículo 42
أَمْ يُرِيدُونَ كَيْدًۭا ۖ فَٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ هُمُ ٱلْمَكِيدُونَ ﴿٤٢﴾
am yurīdūna kaydan falladhīna kafarū humu l-makīdūn
¿O pretenden tramar una estratagema? ¡Pues los incrédulos son los atrapados en la estratagema!
Versículo 44
وَإِن يَرَوْا۟ كِسْفًۭا مِّنَ ٱلسَّمَآءِ سَاقِطًۭا يَقُولُوا۟ سَحَابٌۭ مَّرْكُومٌۭ ﴿٤٤﴾
waʾin yaraw kisfam mina s-samāʾi sāqiṭan yaqūlū saḥābum markūm
¿O tienen acaso un dios distinto de Dios? ¡Glorificado sea Dios por encima de lo que Le asocian!
Y si vieran caer un fragmento del cielo, dirían: «Son nubes amontonadas».
44Este versículo puede verse como una respuesta a las palabras de los incrédulos al Profeta en 26:187: Haz caer sobre nosotros fragmentos del cielo, si eres de los veraces (Bḍ). La implicación es que aun cuando los incrédulos presencien la prueba tangible que han demandado, persistirán en su incredulidad, como en 15:14–15: Aunque les abriéramos una puerta del cielo por la que pudieran ascender continuamente, dirían: “Nuestros ojos solo han sido deslumbrados. ¡No, somos gentes hechizadas!”.
Versículo 45
فَذَرْهُمْ حَتَّىٰ يُلَٰقُوا۟ يَوْمَهُمُ ٱلَّذِى فِيهِ يُصْعَقُونَ ﴿٤٥﴾
fadharhum ḥattā yulāqū yawmahumu lladhī fīhi yuṣʿaqūn
Déjalos, pues, hasta que encuentren su Día en el que sean fulminados,
45La directriz de dejarlos o de apartarse de ellos (4:63; 32:30; 51:54) recurre en el Corán, señaladamente en los pasajes mequíes, denotando que el Profeta debe dejar a los incrédulos abandonados a su suerte, pues con el tiempo cosecharán su propia ruina en este mundo y, en el Más Allá, serán castigados por Dios por su incredulidad; véase 52:29c. El que sean fulminados describe el trance que se abatirá sobre ellos el día en que mueran (JJ) o en el Día de la Resurrección (IK).
Versículo 46
يَوْمَ لَا يُغْنِى عَنْهُمْ كَيْدُهُمْ شَيْـًۭٔا وَلَا هُمْ يُنصَرُونَ ﴿٤٦﴾
yawma lā yughnī ʿanhum kayduhum shayʾ walā hum yunṣarūn
un día en que su estratagema no les servirá de nada ni serán auxiliados.
46En otros pasajes se afirma que Dios debilita la estratagema de los incrédulos (8:18), puesto que los culpables solo conspiran contra sí mismos, aunque no se den cuenta (6:123). La estratagema de Satanás es calificada asimismo de débil por siempre (4:76; véase también 3:120; 8:18), dado que al final solo la estratagema de Dios es firme (7:183; 68:45), y Dios es más rápido en urdir estratagemas (10:21). De ahí que 16:127 exhorte al Profeta: Y no te entristezcas por ellos, ni te angusties por lo que traman.
Versículo 47
وَإِنَّ لِلَّذِينَ ظَلَمُوا۟ عَذَابًۭا دُونَ ذَٰلِكَ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَهُمْ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٤٧﴾
waʾinna lilladhīna ẓalamū ʿadhāban dūna dhālika walākinna aktharahum lā yaʿlamūn
Y en verdad para los que obran mal hay un castigo además de ese; pero la mayoría de ellos no sabe.
47Un castigo además de ese puede aludir al castigo en la tumba antes del Día de la Resurrección (Sh; véase el ensayo «La muerte, el morir y el Más Allá en el Corán») o al castigo padecido en esta vida con antelación al suplicio que se les infligirá en el Más Allá (Sh), como en 32:21: Y les haremos gustar el castigo menor antes del castigo mayor, para que quizás se vuelvan (IK, R). La última cláusula se interpreta por lo tanto en el sentido de que la mayoría de los seres humanos no comprende que las aflicciones y calamidades que sufren en esta vida tienen por fin hacerlos reflexionar y volverse hacia Dios (IK).
Versículo 48
وَٱصْبِرْ لِحُكْمِ رَبِّكَ فَإِنَّكَ بِأَعْيُنِنَا ۖ وَسَبِّحْ بِحَمْدِ رَبِّكَ حِينَ تَقُومُ ﴿٤٨﴾
waiṣbir liḥukmi rabbika faʾinnaka biʾaʿyuninā wasabbiḥ biḥamdi rabbika ḥīna taqūm
Sé paciente con el juicio de tu Señor, pues estás bajo Nuestra mirada; y ensalza con alabanzas a tu Señor cuando te levantes;
48Este versículo inicia una exhortación al Profeta ordenándole sobrellevar con paciencia ya sea la carga de la revelación (Q) o los agravios de los incrédulos, como en 50:39: Soporta pacientemente lo que dicen. Puede concebirse también como consejo general para todos los creyentes. En contraste con quienes no entienden el sentido de las tribulaciones y para quienes estas solo suscitan angustia, de los creyentes se dice que sobrellevan con paciencia cuanto Dios dispone, lo grato y lo adverso. En este orden, un ḥadīth señala: «Ninguna fatiga, dolencia, aflicción, tristeza, daño o pesar aqueja al musulmán —aun cuando sea el pinchazo de una espina— sin que Dios expíe con ello parte de sus faltas». Sobre el beneficio espiritual de las pruebas y aflicciones, véase el comentario a 29:2–3; 67:2. Estás bajo Nuestra mirada denota que Dios preserva y salvaguarda al Profeta y a los creyentes frente a sus adversarios y sus intrigas (Bḍ, JJ). Ensalza con alabanzas a tu Señor cuando te levantes significa decir, como era costumbre del Profeta: «Glorificado seas, oh Dios, y con Tu alabanza», al despertar por la mañana o al levantarse para despedirse de una asamblea (IK, Q, Sh). Algunos comentaristas interpretan también esta fórmula como mandato de recitar las alabanzas prescritas durante la oración ritual (Q).
Versículo 49
وَمِنَ ٱلَّيْلِ فَسَبِّحْهُ وَإِدْبَٰرَ ٱلنُّجُومِ ﴿٤٩﴾
wamina llayli fasabbiḥhu waʾidbāra n-nuŷūm
y durante la noche glorifícalo, y al declinar de las estrellas.
49Durante la noche glorifícalo (cf. 50:40) alude a la oración nocturna obligatoria (ʿishāʾ; Q), tanto a la oración del ocaso (magrib) como a la de la noche (Sh, Ṭ), o a los dos ciclos de oración supererogatoria antes de la oración obligatoria del alba (ṣalāt al-faŷr; Q, Sh). También puede interpretarse como mandato general de glorificar a Dios a lo largo de la noche (Q). Algunos lo vinculan por ello a la orden de observar la vigilia nocturna (tahaŷŷud) en 17:79: Y vela en oración durante parte de la noche, como acto supererogatorio para ti (IK). Según un dicho atribuido a Ibn ʿAbbās: «El declinar de las estrellas indica las dos postraciones antes de la oración matutina, y tras las postraciones (50:40) alude a las dos postraciones tras la oración del ocaso» (Q). Se relata que el Profeta no realizaba ninguna de las oraciones supererogatorias con tanta constancia como los dos ciclos previos a la oración matutina obligatoria; acerca de ellos afirmó: «Los dos ciclos de la oración matutina supererogatoria son mejores que este mundo y cuanto en él existe» (IK, Q).
Red de conexiones
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En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Documento de Información: Análisis Exhaustivo de la Sura 52, al-Ṭūr (El Monte)
Resumen Ejecutivo
El presente documento ofrece una síntesis analítica y exhaustiva de la Sura 52 del Corán, titulada al-Ṭūr ("El Monte"). Perteneciente al período mecano (probablemente de la segunda mitad), esta sura constituye una afirmación categórica de las advertencias escatológicas presentadas en la sura precedente (al-Dhāriyāt), centrándose en la certeza ineludible del Día del Juicio y en la retribución divina.
Los puntos más destacados del texto incluyen:
- Ineludibilidad del Castigo Divino: Introducido mediante una serie de juramentos cósmicos y sagrados que confirman que el castigo de Dios sobrevendrá sin que nadie pueda impedirlo.
- Contraste Escatológico Categórico: Se expone la diferencia entre la condena violenta de los "negadores" —cuya ligereza y discurso ocioso en el mundo terrenal culminan en el Fuego— y las delicias reservadas para los "temerosos de Dios" (los reverentes).
- El Principio de Elevación Familiar en el Paraíso: Se establece la doctrina de que Dios elevará el rango de la descendencia creyente para reunirla con sus padres en el Paraíso, sin reducir por ello la recompensa de estos últimos.
- Atributo Divino Único: Se registra la única aparición en todo el texto coránico del Nombre Divino al-Birr ("El Piadoso" o "El Justo").
- Desafíos Retóricos a la Disidencia: Se presenta una batería de preguntas lógicas e ironías que desmontan las acusaciones de la élite mecana contra el Profeta Muhammad (a quien tildaban de adivino, poseído o poeta) y se reta a los escépticos a producir un texto equivalente al Corán.
- Exhortación a la Paciencia y al Culto Continuo: Se concluye con la reafirmación de la protección divina sobre el Profeta ("estás ante Nuestros ojos") y la prescripción de la glorificación a Dios en momentos clave del día y la noche.
Contexto Histórico, Estructura y Relación Textual
Existe consenso académico entre los comentaristas respecto a que la Sura 52 fue revelada durante el período mecano, concretamente en su última etapa. Diversas fuentes señalan que fue revelada inmediatamente después de la Sura 32 (al-Sajdah).
Denominación y Significado
La sura toma su nombre de la mención de "El Monte" (al-Ṭūr) en el primer versículo.
- Referencia Geográfica y Teológica: En el texto coránico, al-Ṭūr se entiende generalmente como una referencia al Monte Sinaí y, por extensión, a la revelación otorgada a Moisés en dicho lugar. También puede interpretarse en un sentido general como una referencia a todas las montañas.
- Apariciones en el Corán: La palabra al-Ṭūr aparece en múltiples pasajes (ej. 2:63, 93; 19:52; 20:80; 28:29, 46). No obstante, el nombre completo "Monte Sinaí" se especifica explícitamente en dos ocasiones: Ṭūr Sīnā (23:20) y al-Ṭūr al-Sīnīn (95:2).
Conexión con la Sura Precedente (Sura 51, al-Dhāriyāt)
La Sura 52 se vincula directamente con el cierre de la Sura 51:
- La primera mitad (vv. 1–28) retoma el tema del versículo final de la Sura 51: "el Día que se les ha prometido" (51:60).
- Promete el castigo para los malhechores e incrédulos mencionados en 51:59–60.
- Funciona como una reafirmación directa de las promesas de Dios vertidas en la sura anterior (51:5, 22) y actúa como una advertencia reforzada.
Análisis Detallado de los Temas Principales
| Versículos | Tema Principal |
|---|---|
| vv. 1–10 | Juramentos solemnes y anuncio del Juicio Inminente |
| vv. 11–16 | Destino y reprensión de los negadores |
| vv. 17–28 | Recompensas de los piadosos y diálogo en el Paraíso |
| vv. 29–31 | Respuesta a las acusaciones formuladas contra el Profeta |
| vv. 32–43 | Desafíos retóricos e inquisición a los incrédulos |
| vv. 44–49 | Paciencia ante el decreto divino y mandatos devocionales |
1. Juramentos Divinos e Inevitabilidad del Castigo (vv. 1–10)
La sura se inicia con una secuencia de juramentos solemnes pronunciados por Dios que sirven como premisa para una conclusión categórica: el castigo divino sobrevendrá e ineludiblemente se cumplirá.
Los Juramentos (vv. 1–6):
- Por el Monte: Referencia al Monte Sinaí y a la revelación mosaica.
- Por un Libro inscrito en pergamino desplegado: Diversas interpretaciones de los comentaristas lo identifican como la Torá, el Corán, la Tabla Preservada (al-lawḥ al-maḥfūẓ —fuente original de todas las revelaciones—), los libros donde se registran las acciones humanas, o la sabiduría inscrita en los corazones de los allegados a Dios.
- Por la casa habitada (al-bayt al-maʿmūr): Según tradiciones proféticas sobre el Viaje Nocturno y la Ascensión (al-Isrāʾ wa-l-Miʿrāj), es un santuario en el cielo (tercer, sexto o séptimo cielo) visitado diariamente por 70.000 ángeles que no vuelven a él. La casa en el cielo más bajo recibe el nombre de "La Casa Gloriosa" (al-bayt al-ʿizzah). También se interpreta como una referencia a la Kaʿbah o al corazón del creyente habitado por el conocimiento.
- Por el dosel elevado: Referencia a la bóveda celeste (cf. 21:32).
- Por el mar desbordado/hirviente: Referencia a la plenitud de los océanos o a su ebullición en el Día de la Resurrección (cf. 81:6; 82:3).
La Declaración y las Alteraciones Cósmicas (vv. 7–10): Los juramentos fundamentan la verdad contenida en los versículos 7 y 8: "En verdad, el Castigo de tu Señor se cumplirá. Nadie podrá impedirlo". Esto ocurrirá en un Día donde el cielo se convulsionará violentamente y las montañas se moverán, convirtiéndose en montones de arena dispersa (cf. 27:88; 73:14).
2. El Destino de los Negadores y la Condena del Habla Ociosa (vv. 11–16)
La sentencia contra los incrédulos se articula con la fórmula "¡Ay ese Día para los negadores!" (frase repetida diez veces en la Sura 77), dirigida a quienes rechazan la resurrección o la misión del Profeta Muhammad.
El Peligro del Habla Ociosa (v. 12): Se caracteriza a los condenados como aquellos "que se entretienen en habladurías ociosas". La exégesis vincula la inmersión en las vanidades del mundo y las discusiones vanas directamente con la incredulidad.
- Evidencia en la Tradición Profética: Diversos ḥadīths subrayan la gravedad del mal uso de la lengua. El Profeta declaró: "¿Hay alguna otra cosa que arrastre a la gente sobre sus rostros al Fuego sino las bromas/cosechas de sus lenguas?". Asimismo, se señala que "la fornicación de la lengua es la palabra seductora".
La Ejecución de la Condena y la Inutilidad de la Paciencia Terrenal (vv. 13–16): Los negadores serán empujados o arrojados violentamente al Fuego del Infierno. Los ángeles les reprocharán sus reclamos pasados con las palabras: "Éste es el Fuego que solíais negar. ¿Es esto hechicería o es que no veis?".
- La Virtud Inútil en el Más Allá: En la vida terrenal, la paciencia ante las tribulaciones mitiga el sufrimiento y otorga beneficios espirituales. Sin embargo, el versículo 16 aclara que en el Infierno la paciencia carece de valor: "Sed pacientes o no lo seáis; dará igual para vosotros. Solo se os retribuye por lo que solíais hacer". La retribución es el resultado estricto de las acciones propias (cf. 10:44).
3. Las Recompensas de los Piadosos y la Gracia de la Reunión Familiar (vv. 17–28)
En contraste directo con los negadores, los temerosos de Dios (los reverentes) gozarán de un entorno de dicha absoluta. El versículo 17 representa la única ocasión en el Corán donde los términos "Jardines" y "bienaventuranza" se presentan en paralelo explícito (Gardens and bliss).
Descripción de los Deleites Paradisíacos
- Hospitalidad Divina: Comerán y beberán con pleno disfrute (henī'an), expresión que alude a la generosidad de un anfitrión absoluto sin reservas.
- Aposentos y Compañía: Reclinados en sofás (surur) alineados. Lingüísticamente, surur se vincula tanto con "gozo" (surūr) como con "secreto" (sirr), sugiriendo sofás de gozo interior. Serán casados con huríes de ojos grandes.
- Servicio: Serán atendidos por jóvenes asignados a ellos, cuya pureza se compara con "perlas ocultas".
El Principio Teológico de la Reunión Familiar (v. 21)
Uno de los pasajes doctrinarios más relevantes de la sura establece:
"Y a quienes creyeron y su descendencia los siguió en la fe, les uniremos a su descendencia y no les disminuiremos nada de sus obras. Cada hombre será rehén de lo que ha ganado."
- Elevación de Rango por Gracia: Según opiniones atribuidas al Profeta y a Ibn ʿAbbās, Dios elevará el rango de los hijos creyentes hasta alcanzar el nivel de sus padres en el Paraíso —a pesar de que las obras de los hijos hayan sido inferiores— con el fin de confortar y complacer a los padres. Esto se realiza sin restar nada a la recompensa merecida por los padres.
- Responsabilidad Individual: La cláusula final reafirma que cada alma está vinculada y empeñada por sus propios actos morales (cf. 13:33; 74:38).
El Diálogo de los Benditos y el Nombre Divino al-Birr (vv. 25–28)
Los creyentes conversarán en el Paraíso recordando su vida terrenal. Expresarán que en el mundo vivían "ansiosos" o temerosos en medio de sus familias, lo que refleja su humildad espiritual al reconocer que no entraron al Paraíso por mérito propio absoluto, sino por la gracia de Dios, quien los protegió del "viento abrasador" (samūm, un viento ardiente que penetra los poros de la piel).
- Aparición de al-Birr (v. 28): Los creyentes exclaman: "En verdad, Él es el Piadoso/Justo, el Misericordioso". Esta es la única aparición del Nombre Divino al-Birr (The Righteous) en el Corán. Mientras que la raíz birr se usa habitualmente para describir a los seres humanos piadosos (al-abrār), aplicada a Dios connota beneficencia suprema, magnanimidad (karāmah) y la excelencia en el actuar (iḥsān).
4. Impugnación de Acusaciones contra el Profeta y Desafíos Retóricos (vv. 29–43)
La sección central de la sura pasa de la escatología a la apología profética. Se ordena al Profeta continuar con su función de amonestar y recordar, reafirmando que no es un adivino (kāhin) ni un poseído (majnūn).
Refutación de las Calumnias
Ante la pretensión de los mecanos de aguardar "las vaguedades del destino" o la muerte del Profeta tachándolo de "poeta" (shāʿir), se le instruye a responder irónicamente: "¡Esperad! Que yo también estoy esperando con vosotros". Esta advertencia anticipaba la destrucción de los opositores, hecho que comentaristas como al-Jalālayn ven materializado en la Batalla de Badr (año 2/624).
Interrogatorio Retórico (vv. 32–43)
El texto coránico plantea una serie de preguntas lógicas e inquisitivas para demostrar la irracionalidad de la incredulidad:
| Versículo | Pregunta / Planteamiento | Implicación Teológica |
|---|---|---|
| v. 34 | ¿Pueden traer un relato semejante? | Desafío de inimitabilidad (*Iʿjāz*). |
| v. 35 | ¿Fueron creados de la nada o son los creadores de sí mismos? | Negación del auto-origen o la creación espontánea sin Creador. |
| v. 36 | ¿Crearon los cielos y la tierra? | Exposición de la falta de certeza de los paganos sobre el Cosmos. |
| v. 37 | ¿Poseen los tesoros de tu Señor o tienen el control/dominio? | Denegación del control humano sobre la profecía, la gracia o los decretos. |
| v. 38 | ¿Tienen una escalera para escuchar en el cielo? | Impugnación a quienes pretenden tener acceso directo a la verdad divina. |
| v. 39 | ¿Tiene Él hijas y vosotros hijos? | Crítica a la blasfemia y a la asimetría de género impuesta por la cultura arábiga |
| vv. 40–41 | ¿Les pides un pago o poseen ellos lo Invisible y lo escriben? | La revelación es gratuita; no se les impone ninguna carga financiera. |
| v. 42 | ¿Desean urdir una trama (*scheme*)? | Los tramposos serán víctimas de la propia trama divina. |
5. Incredulidad Obstinada y Mandatos Devocionales (vv. 44–49)
La sura concluye ilustrando la ceguera voluntaria de los incrédulos y ofreciendo consuelo y directrices de culto al Profeta.
La Obstinación Ciega (v. 44): Se señala que incluso si los negadores viesen caer un fragmento del cielo —cumpliendo una prueba que ellos mismos solían demandar (cf. 26:187)—, lo descartarían diciendo racionalizadoramente: "Es solo un cúmulo de nubes".
El Abandono Pasivo y el "Castigo Adicional" (vv. 45–47): Se le ordena al Profeta dejarlos hasta que se encuentren con el Día en que sean fulminados. El versículo 47 añade: "Y verdaderamente, para los malhechores hay un castigo aparte de ese, pero la mayoría no lo sabe".
- Interpretación del "Castigo Aparte": Los comentaristas señalan que esta pena adicional se refiere al castigo en la tumba (ʿadhāb al-qabr) previo a la Resurrección, o bien a las aflicciones y calamidades sufridas en la vida terrenal con el fin de mover a las personas al arrepentimiento antes del Juicio Final.
Consuelo Profético y Horarios de Glorificación (vv. 48–49): Dios consuela a Muhammad con la frase: "Sé paciente con el juicio de tu Señor, porque estás ante Nuestros ojos", lo que garantiza Su preservación, protección y constante vigilancia contra las tramas enemigas. Finalmente, se prescribe la adoración continua:
- Al levantarse: Glorificar y alabar a Dios al despertarse o al ponerse de pie al concluir una reunión ("Gloria a Ti, oh Dios, y con Tu alabanza").
- Durante la noche: Cumplir con las oraciones nocturnas obligatorias (maghrib e ʿishāʾ) o las vigilias voluntarias (tahajjud).
- Al retirarse las estrellas: Práctica vinculada a los dos ciclos de oración supererogatoria (sunnah) anteriores a la oración obligatoria del alba (fajr). Sobre estas oraciones, la tradición profética afirma: "Los dos ciclos de la oración supererogatoria de la mañana son mejores que este mundo y todo lo que hay en él".
Conclusiones Teológicas Clave
- Ineludibilidad del Juicio: Las leyes divinas que gobiernan el cosmos garantizan que la justicia se aplicará de forma incondicional; el castigo no puede ser desviado ni evitado por las capacidades humanas.
- Coherencia Moral e Intelectual: El Corán demuestra que el rechazo a la verdad no deriva de argumentos racionales, sino de la rebeldía, la inmersión en la vanidad del habla ociosa y la arrogancia.
- Misericordia en la Salvación: Aunque la responsabilidad individual es la norma (cada hombre es rehén de sus actos), la gracia divina se extiende para mantener la unidad y felicidad de las familias creyentes en el Paraíso.
- Resistencia Espiritual: La respuesta del creyente frente a la burla y la persecución no es la confrontación estéril, sino la paciencia sostenida en la certeza de la protección de Dios ("estás ante Nuestros ojos") y la disciplina devocional a lo largo del día y de la noche.
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Periodo makkan, última mitad
- Tema: Afirmación del Día del Juicio y advertencia
- Al-Ṭūr entendido como el Monte Sinaí
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- El Monte Sinaí y la revelación a Moisés
- Libro inscrito en pergamino outspread
- La casa habitada visitada por ángeles
- El dosel elevado (el cielo)
- El mar hinchado u hirviente
- Castigo ineludible del Señor
-
- Juicio: Cielo en agitación y movimiento de montañas
- Charla ociosa y vanidades del mundo
- Arrojados violentamente al fuego del Infierno
- Acusaciones falsas de hechicería, poesía o invención
-
- Jardines y dicha con protección del Fuego
- Reclinados en sofás con doncellas de ojos grandes
- Elevación de la progenie fiel al rango de los padres
- Frutas y carne al gusto
- Copas sin charla ociosa ni pecado servidas por jóvenes
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- Reto de traer un relato similar al Corán
- Cuestionamiento sobre la creación y resurrección
- Falta de control sobre los tesoros divinos
- Falsas deidades y rechazo a asociar socios
-
- Paciencia ante las acusaciones y juicios
- Alabanza a Dios al levantarse, de noche y con las estrellas
- Protección divina bajo los ojos de Dios
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Contexto adicional | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| vv. 1–10 | Juramentos y la promesa del castigo de Dios | Inicia con una serie de juramentos divinos y afirma la certeza e inevitabilidad del castigo de Dios y el Día del Juicio, cuando los cielos y montañas se convulsionen. | Los juramentos (el Monte, un Libro inscrito, la casa habitada, la bóveda elevada, el mar abrasador) apuntan a la plenitud del poder y la sabiduría de Dios. 'El Monte' alude al Monte Sinaí y las revelaciones de Moisés. | [1] |
| vv. 11–16 | El destino de los desmentidores | Describe el castigo que sufrirán aquellos que niegan la verdad y se entretienen en charlas vanas, siendo arrojados violentamente al Fuego del Infierno donde su paciencia o impaciencia dará igual. | Se conecta la negación divina con la charla vana o banal. Los ángeles les increparán si lo que ven es magia o si es la realidad por la cual reciben retribución por sus actos. | [1] |
| vv. 17–28 | Las recompensas de los piadosos (los temerosos de Dios) | Detalla la dicha en el Paraíso para los piadosos: jardines, comida, bebida, reclinatorios, esposas de grandes ojos, reunión con sus descendientes creyentes y servicio de jóvenes como perlas. | Dios eleva la jerarquía de los hijos creyentes para reunirlos con sus padres. Aparece por única vez en el Corán el Nombre Divino 'al-Birr' (El Benévolo / El Justo). | [1] |
| vv. 29–31 | Respuesta a las acusaciones contra el Profeta | Defiende al Profeta aclarando que por la gracia de Dios no es un adivino, un poseído ni un poeta al que se deba esperar que le llegue un destino fatal. | Ubicado estratégicamente para recordar que la función del Profeta es advertir y transmitir el mensaje a quienes temen a Dios, dejando a los incrédulos al juicio divino. | [1] |
| vv. 32–43 | Desafíos a los denegadores y la revelación | Plantea una serie de preguntas retóricas y desafíos a los incrédulos: si fueron creados de la nada, si ellos crearon los cielos y la tierra, si poseen los tesoros de Dios o si tienen otro dios. | Incluye uno de los famosos 'versículos de desafío' del Corán, retando a los hombres a producir un discurso similar si dicen que el mensaje es una invención humana. | [1] |
| vv. 44–49 | Exhortación a la paciencia, alejamiento y alabanza a Dios | Aconseja dejar a los incrédulos hasta su Día fatal, ser paciente con el juicio del Señor sabiendo que el Profeta está bajo la protección divina, y glorificar a Dios de noche y al despuntar el día. | Inculca la paciencia ante las pruebas. La glorificación nocturna y al alejarse las estrellas se vincula teológicamente con las oraciones obligatorias y supererogatorias (fajr). | [1] |