al-Aḥqāf
Las Dunas de ArenaAntes del textoIntroducción
Introducción
Al-Aḥqāf es una sūrah mequí tardía. Algunos comentaristas sostienen que toda la sūrah es mequí, aunque la mayoría cree que el v. 10 es del periodo madinense, al cual algunos añaden el v. 15 y otros el v. 35 (Aj, Āl). La mayor parte de la sūrah fue revelada muy probablemente por la misma época que la Sūrah 72, al-Ŷinn, dos años antes de la emigración del Profeta a Medina. Siendo la última de las siete sūrahs que comienzan con las letras árabes ḥāʾ y mīm, toma su nombre de la mención de las dunas de arena en el v. 21 como el paraje en cuyas cercanías el profeta árabe preislámico Hūd advirtió a su pueblo, la tribu de ʿĀd.
Al-Aḥqāf comienza con una réplica a los incrédulos, pidiéndoles cuentas por su rechazo a la revelación y confirmando la naturaleza de la revelación como algo que no constituye una innovación humana (vv. 2-9). Una breve referencia a la Torá y a quienes creyeron en ella (vv. 10-12), seguida de una afirmación de la fe en un solo Dios (vv. 13-14), da paso a una exposición de los derechos de los progenitores (vv. 15-17), considerados a menudo secundarios únicamente respecto a los derechos de Dios y de Sus mensajeros. Un análisis sobre los incrédulos (vv. 18-20) enlaza luego con el relato del profeta Hūd, el modo en que su pueblo lo rechazó y el castigo que les fue enviado (vv. 21-25). La historia de su destrucción se emplea como advertencia a los qurayshíes de que pueden ser destruidos, al igual que fueron destruidos anteriormente pueblos más poderosos que ellos (vv. 26-28). La rememoración del relato de los genios que escucharon el Corán y luego convocaron a su comunidad a seguir al Profeta (vv. 29-32) concluye con un recordatorio de la Omnipotencia divina (vv. 33-34). Un versículo final aconseja al Profeta seguir el ejemplo de los profetas que le precedieron, quienes sobrellevaron con paciencia los agravios de los incrédulos (v. 35).
Sura 46al-Aḥqāf35 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
حمٓ ﴿١﴾
ḥā-mīm
Ḥā. Mīm.
1Esta sūrah es la última de una serie de siete sūrahs que se abren con las letras árabes ḥāʾ y mīm y que se conocen colectivamente como las Ḥawāmīm. Las letras ḥāʾ y mīm figuran entre las letras aisladas (al-muqaṭṭaʿāt) que se hallan al comienzo de veintinueve sūrahs y cuyos significados son considerados por la mayoría de los comentaristas como conocidos únicamente por Dios; véase 2:1c. Para algunos posibles significados de las letras ḥāʾ y mīm, véase 40:1c.
Versículo 2
تَنزِيلُ ٱلْكِتَٰبِ مِنَ ٱللَّهِ ٱلْعَزِيزِ ٱلْحَكِيمِ ﴿٢﴾
tanzīlu l-kitābi mina llāhi l-ʿazīzi l-ḥakīm
La revelación del Libro procede de Dios, el Poderoso, el Sabio.
2Cf. 39:1; 40:2; 45:2. Para el sentido de este versículo, véase 39:1c. Para otras posibles lecturas, véase 40:2c. Aquí al-Maybudī señala que el Poderoso puede leerse también como un participio activo con el sentido de «Aquel que otorga poderío» o «Aquel que enaltece», y consigna: «El nombre significa que Él enalteció a los creyentes al hacerlos objeto de Su alocución y dignos de Su libro y mensaje».
Versículo 3
مَا خَلَقْنَا ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضَ وَمَا بَيْنَهُمَآ إِلَّا بِٱلْحَقِّ وَأَجَلٍۢ مُّسَمًّۭى ۚ وَٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ عَمَّآ أُنذِرُوا۟ مُعْرِضُونَ ﴿٣﴾
mā khalaqnā s-samāwāti wal-arḍa wamā baynahumā illā bil-ḥaqqi waʾaŷalim musamman walladhīna kafarū ʿammā undhirū muʿriḍūn
No creamos los cielos y la tierra y cuanto hay entre ambos sino con la verdad y por un plazo fijado. Mas quienes no creen se apartan de aquello de lo que fueron advertidos.
3No creamos... sino con la verdad se repite en 15:85, mientras que en 30:8 el mismo concepto se expresa en tercera persona del singular (véase también 44:39). Con la verdad denota tanto que el cosmos fue creado con precisión y perfección como que la naturaleza del orden creado es justa (R). En lo relativo a la noción coránica de que toda la creación se originó con la verdad, o «a través de la verdad», véanse 6:73c; 15:85; 44:38–39c. Por un plazo fijado (2:282; 11:3; 13:2; 14:10; 16:61; 22:5, 33; 30:8; 31:29; 35:13, 45; 39:42; 42:14; 71:4) alude a la duración del mundo y remite, por consiguiente, tanto al término final de los cielos y la tierra (IJ) como al Juicio Final (véanse 35:45; 71:14). Sino... por un plazo fijado (Q, R, Ṭ) indica de este modo que la creación, al ser distinta de Dios, no puede sino tener un comienzo y un fin, como en 28:88: Todo perece salvo Su Rostro; véase 10:24c. Tal como se traduce, la última oración del presente versículo reitera que muchas personas se apartan de los mensajeros que Dios envía. Podría leerse asimismo: «Quienes niegan aquello de lo que fueron advertidos se apartan», en el sentido de que dieron la espalda a la comprensión de la verdadera naturaleza de la creación, lo que implica que no meditan en los signos de Dios ni en la caducidad efímera del mundo (R).
Versículo 4
قُلْ أَرَءَيْتُم مَّا تَدْعُونَ مِن دُونِ ٱللَّهِ أَرُونِى مَاذَا خَلَقُوا۟ مِنَ ٱلْأَرْضِ أَمْ لَهُمْ شِرْكٌۭ فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ ۖ ٱئْتُونِى بِكِتَٰبٍۢ مِّن قَبْلِ هَٰذَآ أَوْ أَثَٰرَةٍۢ مِّنْ عِلْمٍ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ ﴿٤﴾
qul araʾaytum mā tadʿūna min dūni llāhi arūnī mādhā khalaqū mina l-arḍi am lahum shirkun fī s-samāwāti ʾtūnī bikitābim min qabli hādhā aw athāratim min ʿilmin in kuntum ṣādiqīn
Di: «¿Habéis considerado aquello que invocáis en lugar de Dios? Mostradme qué han creado de la tierra. ¿O acaso tienen alguna participación en los cielos? Traedme un libro anterior a este o algún vestigio de conocimiento, si sois veraces».
4Este es uno de varios versículos que desafían a los incrédulos a presentar alguna prueba para convalidar sus aseveraciones (véanse también 2:23c; 10:38c; 21:24; 37:156–57; 54:43c; 68:37). Aquello que invocáis en lugar de Dios alude a los ídolos o a seres como los genios a quienes los idólatras erigen en partícipes asociados con Dios. Traedme un libro constituye una exigencia de presentar una escritura revelada (Q, R, Ṭ), y algún vestigio de conocimiento significa algún remanente de las enseñanzas de los antiguos (Q, R, Ṭ). Otros interpretan vestigio de conocimiento como algo consignado por escrito por quienes les precedieron (Q, Ṭ), si bien se entiende asimismo como cualquier relato fidedigno que haya sido transmitido (R). En todas las interpretaciones, denota algo que avale la veracidad de la pretensión de los idólatras de que estos ídolos y genios a los que rinden culto son en verdad copartícipes de Dios (Ṭ). En otros pasajes el Corán inquiere retóricamente: ¿o es que les dimos un libro de modo que se apoyan en una prueba clara dimanada de él? (35:40; cf. 34:44; 43:21; 68:37–38).
Versículo 5
وَمَنْ أَضَلُّ مِمَّن يَدْعُوا۟ مِن دُونِ ٱللَّهِ مَن لَّا يَسْتَجِيبُ لَهُۥٓ إِلَىٰ يَوْمِ ٱلْقِيَٰمَةِ وَهُمْ عَن دُعَآئِهِمْ غَٰفِلُونَ ﴿٥﴾
waman aḍallu mimman yadʿū min dūni llāhi mal lā yastaŷību lahū ilā yawmi l-qiyāmati wahum ʿan duʿāʾihim ghāfilūn
¿Y quién está más extraviado que quien invoca, en vez de Dios, a quienes no le responderán [jamás], hasta el Día de la Resurrección, y están inadvertidos de su súplica?
5Están inadvertidos de su súplica puede referirse a aquellos a quienes invocan o bien a los invocadores mismos; esto último en el sentido de que los idólatras no son conscientes de que sus súplicas son del todo vanas.
Versículo 6
وَإِذَا حُشِرَ ٱلنَّاسُ كَانُوا۟ لَهُمْ أَعْدَآءًۭ وَكَانُوا۟ بِعِبَادَتِهِمْ كَٰفِرِينَ ﴿٦﴾
waʾidhā ḥushira n-nāsu kānū lahum aʿdāʾan wakānū biʿibādatihim kāfirīn
Y cuando los hombres sean congregados, serán enemigos de ellos y negadores de su adoración.
6Cuando los hombres sean congregados alude al Día del Juicio (véase 42:7c). Serán enemigos de ellos remite a que los falsos objetos de culto a los que los idólatras invocaban en esta vida testificarán contra ellos en el Día del Juicio (Q, Ṭ), declarando: ¡Señor nuestro! Estos son los que nosotros extraviamos. Los extraviamos igual que nosotros mismos estábamos extraviados. Nos desvinculamos [de ellos] ante Ti; no era a nosotros a quienes adoraban (28:63). También puede entenderse en el sentido de que aquellos a quienes invocaban son sus enemigos porque invocarlos, y atribuir por tanto copartícipes a Dios, fue la causa de su propia perdición (Q).
Versículo 7
وَإِذَا تُتْلَىٰ عَلَيْهِمْ ءَايَٰتُنَا بَيِّنَٰتٍۢ قَالَ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ لِلْحَقِّ لَمَّا جَآءَهُمْ هَٰذَا سِحْرٌۭ مُّبِينٌ ﴿٧﴾
waʾidhā tutlā ʿalayhim āyātunā bayyinātin qāla lladhīna kafarū lil-ḥaqqi lammā ŷāʾahum hādhā siḥrum mubīn
Y cuando se les recitan Nuestras aleyas como pruebas claras, dicen los que no creen respecto a la verdad cuando les llega: «Esto es magia manifiesta».
7Este versículo alude a una de las variadas formas en que los incrédulos reaccionan ante la recitación de las aleyas de Dios, esto es, los versículos del Corán; cf. 8:31; 19:73; 22:72; 31:7; 34:43; 42:25; 68:15; 83:13. Se relata que la imputación de magia manifiesta fue lanzada por los incrédulos contra el Corán y contra diversos mensajeros de Dios, en especial los profetas Moisés y Muḥammad (véanse 5:110c; 6:7; 10:2; 11:7; 34:43; 37:15; 43:30; 61:6; 74:24).
Versículo 8
أَمْ يَقُولُونَ ٱفْتَرَىٰهُ ۖ قُلْ إِنِ ٱفْتَرَيْتُهُۥ فَلَا تَمْلِكُونَ لِى مِنَ ٱللَّهِ شَيْـًٔا ۖ هُوَ أَعْلَمُ بِمَا تُفِيضُونَ فِيهِ ۖ كَفَىٰ بِهِۦ شَهِيدًۢا بَيْنِى وَبَيْنَكُمْ ۖ وَهُوَ ٱلْغَفُورُ ٱلرَّحِيمُ ﴿٨﴾
am yaqūlūna ftarāhu qul ini ftaraytuhū falā tamlikūna lī mina llāhi shayʾ huwa aʿlamu bimā tufīḍūna fīhi kafā bihī shahīdam baynī wabaynakum wahuwa l-ghafūru r-raḥīm
¿O dicen: «Él lo ha inventado»? Di: «Si yo lo hubiera inventado, nada podríais hacer por mí frente a Dios. Él sabe bien aquello en lo que os enfrascáis. Él basta como Testigo entre vosotros y yo, y Él es el Perdonador, el Misericordioso».
8Tales acusaciones de invención o forja se reiteran a lo largo de todo el Corán; véase 10:38c. Atribuir con falsedad cualquier cosa a Dios se considera uno de los más graves pecados; de ahí que el Corán pregunte con asiduidad: ¿Quién es más injusto que aquel que forja una mentira contra Dios? (6:21, 144; 7:37; 10:17; 11:18; 29:68; 61:7), significando: «¿Quién es más inicuo que quien sostiene creencias falsas o incurre en prácticas religiosas erróneas?». Aquí se le ordena al Profeta aclarar que, de hacer tales aseveraciones, al modo en que otros lo han hecho, Dios le castigaría y nadie podría librarle de Su Castigo, como en 5:41: A quienquiera que Dios desee probar, tú nada podrás hacer por él frente a Dios (R). En lo tocante a Él basta como Testigo entre vosotros y yo, véase 29:52c.
Versículo 9
قُلْ مَا كُنتُ بِدْعًۭا مِّنَ ٱلرُّسُلِ وَمَآ أَدْرِى مَا يُفْعَلُ بِى وَلَا بِكُمْ ۖ إِنْ أَتَّبِعُ إِلَّا مَا يُوحَىٰٓ إِلَىَّ وَمَآ أَنَا۠ إِلَّا نَذِيرٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿٩﴾
qul mā kuntu bidʿam mina r-rusuli wamā adrī mā yufʿalu bī walā bikum in attabiʿu illā mā yūḥā ilayya wamā ana illā nadhīrum mubīn
Di: «No soy una innovación entre los mensajeros, y no sé qué se hará conmigo ni con vosotros. Solo sigo lo que me ha sido revelado, y no soy más que un advertidor explícito».
9No soy una innovación entre los mensajeros reafirma la postura coránica de que todas las revelaciones albergan el mismo mensaje esencial. Como afirmó el Profeta: «Los profetas son hermanos de padre; sus madres son distintas y su religión (dīn) es una sola». En este sentido escribe al-Tustarī sobre este versículo: «Esto es: "Hubo mensajeros antes de mí que ordenaron lo que yo ordeno y prohibieron lo que yo prohíbo. No soy un portento insólito (ʿaŷab) entre los mensajeros. No os convoco a nada excepto a dar testimonio de la Unicidad de Dios (tawḥīd), y no os oriento sino hacia los rasgos de carácter más nobles. Con este [mensaje] fueron enviados los profetas anteriores a mí"» (ST; cf. 2:62; 5:69; 26:192–96; 41:43; 78:18–19). Para más detalles sobre la concepción coránica de la unidad de la profecía, véase el ensayo «The Quranic View of Sacred History and Other Religions» [La perspectiva coránica de la historia sagrada y otras religiones].
No sé qué se hará conmigo ni con vosotros indica muy probablemente que el Profeta no era un adivino, facultad que muchos árabes aguardaban de un profeta. Algunos sostienen que esta frase fue abrogada por 48:2, donde se le dice al Profeta que Dios le ha perdonado sus faltas pasadas y las que estén por venir (Q). No obstante, ambos versículos pueden concebirse como alusivos a cuestiones sumamente diversas: el presente versículo atañe a los avatares de este mundo terrenal, y 48:2 al perdón y la recompensa en el Más Allá, caso en el cual no se requiere abrogación alguna (Q). Respecto a no soy más que un advertidor explícito (cf. 11:12; 13:7; 27:92; 34:46; 35:23; 79:45), véase 38:65–66c.
Versículo 10
قُلْ أَرَءَيْتُمْ إِن كَانَ مِنْ عِندِ ٱللَّهِ وَكَفَرْتُم بِهِۦ وَشَهِدَ شَاهِدٌۭ مِّنۢ بَنِىٓ إِسْرَٰٓءِيلَ عَلَىٰ مِثْلِهِۦ فَـَٔامَنَ وَٱسْتَكْبَرْتُمْ ۖ إِنَّ ٱللَّهَ لَا يَهْدِى ٱلْقَوْمَ ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿١٠﴾
qul araʾaytum in kāna min ʿindi llāhi wakafartum bihī washahida shāhidum mim banī isrāʾīla ʿalā mithlihī faʾāmana wastakbartum inna llāha lā yahdī l-qawma ẓ-ẓālimīn
Di: «¿Habéis considerado si esto procede de Dios y vosotros descreéis de ello, habiendo dado testimonio un testigo de los Hijos de Israel de algo semejante y habiendo creído, mientras vosotros os llenasteis de soberbia? En verdad, Dios no guía al pueblo injusto».
10Si esto procede de Dios y vosotros descreéis de ello remite probablemente al Corán mismo, si bien la segunda cláusula puede verterse como «y vosotros descreéis de él», en el sentido de que las gentes descreían del Profeta. La mayoría de los exegetas interpretan un testigo de los Hijos de Israel como una referencia a ʿAbd Allāh ibn Salām, uno de los rabinos y líderes judíos más prominentes de Medina que siguió al Profeta y fue repudiado por su comunidad a causa de ello. Habiendo dado testimonio... de algo semejante implicaría entonces su testimonio de la veracidad tanto de la Torá como del Corán. En esta línea, se relata que Saʿd ibn Abī Waqqāṣ dijo: «Jamás escuché al Profeta afirmar de persona alguna que camine sobre la faz de la tierra que sea de la gente del Jardín salvo de ʿAbd Allāh ibn Salām. El versículo siguiente fue revelado en relación con él: Habiendo dado testimonio un testigo de los Hijos de Israel de algo semejante» (Ṭ). Empero, si, como sostienen numerosos comentaristas, la totalidad de esta sūrah procede del periodo mequí, este versículo alude con mayor probabilidad a Moisés (Q). En tal supuesto, de algo semejante remitiría de nuevo a la Torá, configurando el versículo un desafío directo a los incrédulos al contrastar su soberbia ante la revelación con la aceptación de la Torá por parte de los israelitas.
Habiendo dado testimonio... de algo semejante podría leerse asimismo como «habiendo dado testimonio de alguien semejante a él», denotando que Moisés predijo el advenimiento del Profeta Muḥammad. A la luz de esta última interpretación, el versículo se leería como una ratificación de 7:157, que hace referencia a que el Profeta se halla mencionado en la Torá y en el Evangelio. En este tenor, numerosos musulmanes leen Deuteronomio 17:15 y 18:18, entre otros pasajes bíblicos, como alusiones al Profeta Muḥammad.
Versículo 11
وَقَالَ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ لِلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ لَوْ كَانَ خَيْرًۭا مَّا سَبَقُونَآ إِلَيْهِ ۚ وَإِذْ لَمْ يَهْتَدُوا۟ بِهِۦ فَسَيَقُولُونَ هَٰذَآ إِفْكٌۭ قَدِيمٌۭ ﴿١١﴾
waqāla lladhīna kafarū lilladhīna āmanū law kāna khayram mā sabaqūnā ilayhi waʾidh lam yahtadū bihī fasayaqūlūna hādhā ifkun qadīm
Y dicen los que no creen acerca de los que creen: «Si hubiera sido un bien, no se nos habrían adelantado en [alcanzarlo]». Y como no se guían por él, dirán: «Esto es una antigua mentira».
11La objeción de los incrédulos entre los qurayshíes consistía en que aquellos de baja condición social en La Meca no habrían podido discernir el valor de la nueva religión a la que el Profeta convocaba si los jerarcas de Quraysh no lo habían hecho, como en 6:53, donde se relata asimismo que decían de quienes seguían al Profeta: ¿Acaso son estos a quienes Dios ha favorecido de entre nosotros?. Semejantes objeciones son idénticas a las esgrimidas por los notables del pueblo de Noé, quienes dijeron: No vemos que te sigan sino los más viles de entre nosotros (11:27), y preguntaron: ¿Acaso vamos a creer en ti, cuando te siguen los más viles? (26:111). Este versículo se enlaza así retrospectivamente con el v. 3, dado que la arrogancia de los incrédulos provocó que prosiguieran extraviándose tras haberse apartado inicialmente. Dicen: Esto es una antigua mentira, porque desmienten aquello cuyo conocimiento no abarcan y cuya interpretación aún no les ha llegado (10:39; Q).
Versículo 12
وَمِن قَبْلِهِۦ كِتَٰبُ مُوسَىٰٓ إِمَامًۭا وَرَحْمَةًۭ ۚ وَهَٰذَا كِتَٰبٌۭ مُّصَدِّقٌۭ لِّسَانًا عَرَبِيًّۭا لِّيُنذِرَ ٱلَّذِينَ ظَلَمُوا۟ وَبُشْرَىٰ لِلْمُحْسِنِينَ ﴿١٢﴾
wamin qablihī kitābu mūsā imāman waraḥmatan wahādhā kitābum muṣaddiqul lisānan ʿarabiyyal liyundhira lladhīna ẓalamū wabushrā lil-muḥsinīn
Y antes de él estuvo el Libro de Moisés, como guía y misericordia. Y este es un Libro confirmador en lengua árabe, para advertir a los injustos y como albricia para quienes hacen el bien.
12Desde la óptica coránica, toda revelación desempeña la función de guiar y constituye una misericordia para los seres humanos, tal como se dice aquí de la Torá. Este es un Libro confirmador alude a que el Corán ratifica la Torá y el Evangelio, entre otras revelaciones, como en 5:48: Y te hemos revelado el Libro con la verdad, confirmando el Libro que había antes de él y como testigo garante sobre él. Del mismo modo que el Corán es la Palabra de Dios en árabe, se concibe que la Torá fue la Palabra de Dios en hebreo. Como escribe al-Dārimī: «Dios conoce todas las lenguas y habla en la lengua que le place: si le place, habla en árabe; y si le place, habla en hebreo; y si le place, en siríaco. Así pues, ha hecho del Corán Su Palabra en árabe» (al-Dārimī, al-Radd, 123); véase el comentario a 14:4: Y no enviamos a ningún mensajero sino en la lengua de su pueblo.
Versículo 13–14
إِنَّ ٱلَّذِينَ قَالُوا۟ رَبُّنَا ٱللَّهُ ثُمَّ ٱسْتَقَٰمُوا۟ فَلَا خَوْفٌ عَلَيْهِمْ وَلَا هُمْ يَحْزَنُونَ ﴿١٣﴾ أُو۟لَٰٓئِكَ أَصْحَٰبُ ٱلْجَنَّةِ خَٰلِدِينَ فِيهَا جَزَآءًۢ بِمَا كَانُوا۟ يَعْمَلُونَ ﴿١٤﴾
inna lladhīna qālū rabbunā llāhu thumma staqāmū falā khawfun ʿalayhim walā hum yaḥzanūn · ulāʾika aṣḥābu l-ŷannati khālidīna fīhā ŷazāʾam bimā kānū yaʿmalūn
En verdad, quienes dicen: «Nuestro Señor es Dios», y luego se mantienen firmes, ningún temor habrá sobre ellos ni se entristecerán.
Esos son los moradores del Jardín, en el que habitarán eternamente, como retribución por lo que solían hacer.
13–14Luego se mantienen firmes entraña que estos creyentes no confunden la verdad con la falsedad (3:71; cf. 2:42) ni transgreden los Mandamientos y Prohibiciones de Dios (Ṭ). Según algunos, ningún temor habrá sobre ellos significa que no temerán retribución punitiva alguna y quedarán a salvo de muchas de las tribulaciones que acontezcan en el Día de la Resurrección (R). La primera parte del v. 13 se repite en 41:30, mas allí son los ángeles quienes prometen que en el Más Allá no habrá temor ni tristeza para los creyentes; véase el comentario a 41:30–33. El hecho de que tales recompensas se otorguen a quienes dicen: «Nuestro Señor es Dios», y luego se mantienen firmes podría interpretarse como una alusión a la condición salvífica de todas las religiones reveladas, al igual que en 2:62: En verdad, los creyentes, los judíos, los cristianos y los sabeos, quienes crean en Dios y en el Último Día y obren rectamente tendrán su recompensa junto a su Señor. Ningún temor habrá sobre ellos ni se entristecerán (cf. 5:59).
Versículo 15
وَوَصَّيْنَا ٱلْإِنسَٰنَ بِوَٰلِدَيْهِ إِحْسَٰنًا ۖ حَمَلَتْهُ أُمُّهُۥ كُرْهًۭا وَوَضَعَتْهُ كُرْهًۭا ۖ وَحَمْلُهُۥ وَفِصَٰلُهُۥ ثَلَٰثُونَ شَهْرًا ۚ حَتَّىٰٓ إِذَا بَلَغَ أَشُدَّهُۥ وَبَلَغَ أَرْبَعِينَ سَنَةًۭ قَالَ رَبِّ أَوْزِعْنِىٓ أَنْ أَشْكُرَ نِعْمَتَكَ ٱلَّتِىٓ أَنْعَمْتَ عَلَىَّ وَعَلَىٰ وَٰلِدَىَّ وَأَنْ أَعْمَلَ صَٰلِحًۭا تَرْضَىٰهُ وَأَصْلِحْ لِى فِى ذُرِّيَّتِىٓ ۖ إِنِّى تُبْتُ إِلَيْكَ وَإِنِّى مِنَ ٱلْمُسْلِمِينَ ﴿١٥﴾
wawaṣṣaynā l-insāna biwālidayhi iḥsānan ḥamalathu ummuhū kurhan wawaḍaʿathu kurhan waḥamluhū wafiṣāluhū thalāthūna shahran ḥattā idhā balagha ashuddahū wabalagha arbaʿīna sanatan qāla rabbi awziʿnī an ashkura niʿmataka llatī anʿamta ʿalayya waʿalā wālidayya waʾan aʿmala ṣāliḥan tarḍāhu waʾaṣliḥ lī fī dhurriyyatī innī tubtu ilayka waʾinnī mina l-muslimīn
Y hemos encomendado al hombre ser bondadoso con sus progenitores. Su madre lo llevó con dolor y lo dio a luz con dolor, y su gestación y su destete duran treinta meses; hasta que, al alcanzar la madurez y llegar a los cuarenta años, dice: «¡Señor mío! Inspírame para que Te dé gracias por Tu gracia, con la que me agraciaste a mí y a mis progenitores, y para que obre rectamente de modo que Te complazca; y haz recta para mí a mi descendencia. Ciertamente me vuelvo a Ti arrepentido, y ciertamente soy de los sometidos».
15La bondad, la gratitud y la piedad filial hacia los padres se prescriben en múltiples versículos (4:36; 17:23; 29:8; 31:14–15) y se presentan como secundarias únicamente respecto al deber primordial de adorar a Dios en otros pasajes (véanse 2:83; 4:36; 6:151); véase 29:8c. Ser bondadoso traduce iḥsān, vocablo que denota «embellecer» o «hacer lo bello» y que proviene de una raíz (ḥ-s-n) que significa «bello», de la que derivan términos referidos a la «virtud» en el sentido de poseer un carácter noble y una rectitud moral intrínseca; véase 29:69c. La mención singular de la madre tras referirse a ambos progenitores evidencia que su derecho a ser honrada es superior al del padre (R). A este respecto, un célebre ḥadīz refiere que un hombre preguntó al Profeta: «¡Oh Mensajero de Dios!, ¿quién entre las gentes es el más merecedor de mi mejor trato y compañía?». Dijo: «Tu madre». El hombre preguntó: «¿Luego quién?». El Profeta respondió: «Tu madre». Preguntó de nuevo: «¿Luego quién?». El Profeta reiteró: «Tu madre». Tras inquirir por cuarta vez, el Profeta respondió: «Tu padre».
La primera mención de dolor alude a las penurias del embarazo, y la segunda a las del parto. Para el examen del cómputo conjunto del periodo de gestación y lactancia, cifrado aquí en treinta meses lunares, véanse 2:233c; 31:13–14c. Al alcanzar la madurez es interpretado por la mayoría de los comentaristas como los treinta y tres años lunares, edad en que se considera tradicionalmente que el cuerpo alcanza su plenitud. Cuarenta años representa entonces la edad en que se alcanza la madurez intelectual (IK) y espiritual, momento en el cual uno puede concentrarse más en la adoración y la obediencia a Dios (R). Se dice asimismo que los cuarenta años señalan la edad profética (R), y según las enseñanzas islámicas todos los profetas recibieron el llamamiento a la profecía a la edad de cuarenta años, a excepción de Jesús, quien fue consciente de su misión profética desde el instante de su nacimiento (véase el comentario a 19:30–33). Inspírame para que Te dé gracias significa literalmente: «Inspírame a permanecer [en estado de] agradecimiento» (R, Ṭū). La súplica por ambos progenitores y por los hijos refleja la mayor conciencia de responsabilidad intergeneracional que acompaña a la plenitud de la vida. Respecto a la trascendencia de honrar tanto a los jóvenes como a los ancianos, un ḥadīz afirma: «Quien no tiene compasión con nuestros pequeños ni respeta a nuestros ancianos no es de los nuestros». Haz recta para mí a mi descendencia es una plegaria pidiendo que sean guiados en la fe y en la realización de lo que complace a Dios (Ṭ), lo cual se cuenta entre las más insignes mercedes para un padre o madre (R). Si bien numerosos exegetas suníes afirman que este versículo fue revelado con motivo de la súplica de Abū Bakr por sus padres cuando estos abrazaron el islam (IJ, JJ, Q, Ṭ), Ḥasan al-Baṣrī sostiene que el versículo es de alcance general y atañe a todos los musulmanes.
Versículo 16
أُو۟لَٰٓئِكَ ٱلَّذِينَ نَتَقَبَّلُ عَنْهُمْ أَحْسَنَ مَا عَمِلُوا۟ وَنَتَجَاوَزُ عَن سَيِّـَٔاتِهِمْ فِىٓ أَصْحَٰبِ ٱلْجَنَّةِ ۖ وَعْدَ ٱلصِّدْقِ ٱلَّذِى كَانُوا۟ يُوعَدُونَ ﴿١٦﴾
ulāʾika lladhīna nataqabbalu ʿanhum aḥsana mā ʿamilū wanataŷāwazu ʿan sayyiʾātihim fī aṣḥābi l-ŷannati waʿda ṣ-ṣidqi lladhī kānū yūʿadūn
Esos son aquellos de quienes aceptamos lo mejor de lo que han hecho y a cuyas malas acciones pasamos por alto. [Estarán] entre los moradores del Jardín: la promesa verdadera que se les había prometido.
16Esos remite a las personas que reúnen las cualidades descritas en el v. 15 (IK, Ṭ). El que Dios acepte lo mejor de lo que han hecho (cf. 9:121; 16:96–97; 24:38; 29:7; 39:35) indica que únicamente son retribuidos por sus buenas obras, al tiempo que a cuyas malas acciones pasamos por alto significa que han sido absueltos de tales faltas; véase 29:7c. Aquí la promesa verdadera puede leerse también como «la promesa de la verdad». En ambas lecturas hace referencia a la primera parte del versículo (Q).
Versículo 17
وَٱلَّذِى قَالَ لِوَٰلِدَيْهِ أُفٍّۢ لَّكُمَآ أَتَعِدَانِنِىٓ أَنْ أُخْرَجَ وَقَدْ خَلَتِ ٱلْقُرُونُ مِن قَبْلِى وَهُمَا يَسْتَغِيثَانِ ٱللَّهَ وَيْلَكَ ءَامِنْ إِنَّ وَعْدَ ٱللَّهِ حَقٌّۭ فَيَقُولُ مَا هَٰذَآ إِلَّآ أَسَٰطِيرُ ٱلْأَوَّلِينَ ﴿١٧﴾
waalladhī qāla liwālidayhi uffil lakumā ataʿidāninī an ukhraŷa waqad khalati l-qurūnu min qablī wahumā yastaghīthāni llāha waylaka āmin inna waʿda llāhi ḥaqqun fayaqūlu mā hādhā illā asāṭīru l-awwalīn
En cuanto a quien dice a sus progenitores: «¡Uf de vosotros dos! ¿Acaso me prometéis que seré resucitado cuando ya han pasado generaciones enteras antes de mí?», mientras ambos imploran el auxilio de Dios [diciendo]: «¡Ay de ti! ¡Cree! Ciertamente la Promesa de Dios es verdadera», a lo que él responde: «Esto no son más que fábulas de los antiguos».
17Exclamar ¡Uf de vosotros dos! es concebido por la mayoría como comprensivo de toda modalidad de desobediencia y desprecio hacia los progenitores. Otros lo entendieron como alusivo en particular a quienes repudian la llamada de sus padres a la fe (R). Seré resucitado atañe a la Resurrección. En este caso, el ejemplo planteado se consideraría el más grave, por entrañar asimismo abierta desobediencia a Dios. La Promesa de Dios alude a la certeza de la Resurrección, la Congregación, la Recompensa y el Castigo (Ṭs, Ṭū). Tildar las revelaciones de fábulas de los antiguos constituía un recurso habitual entre los incrédulos para desdeñar al Profeta y el mensaje revelado (véanse 6:25; 8:31; 16:2; 23:83; 25:5; 27:68; 68:15; 83:13).
Versículo 18
أُو۟لَٰٓئِكَ ٱلَّذِينَ حَقَّ عَلَيْهِمُ ٱلْقَوْلُ فِىٓ أُمَمٍۢ قَدْ خَلَتْ مِن قَبْلِهِم مِّنَ ٱلْجِنِّ وَٱلْإِنسِ ۖ إِنَّهُمْ كَانُوا۟ خَٰسِرِينَ ﴿١٨﴾
ulāʾika lladhīna ḥaqqa ʿalayhimu l-qawlu fī umamin qad khalat min qablihim mina l-ŷinni wal-insi innahum kānū khāsirīn
Esos son aquellos para quienes se ha hecho efectiva la Palabra entre comunidades de genios y de hombres que pasaron antes que ellos. En verdad, están perdidos.
Versículo 19
وَلِكُلٍّۢ دَرَجَٰتٌۭ مِّمَّا عَمِلُوا۟ ۖ وَلِيُوَفِّيَهُمْ أَعْمَٰلَهُمْ وَهُمْ لَا يُظْلَمُونَ ﴿١٩﴾
walikullin daraŷātum mimmā ʿamilū waliyuwaffiyahum aʿmālahum wahum lā yuẓlamūn
Y para cada uno habrá grados según lo que hayan obrado. Él les retribuirá cumplidamente por sus obras, y no serán tratados injustamente.
19Para cada uno habrá grados atañe a todos los creyentes e incrédulos (JJ) y a la jerarquía existente entre ellos. Que Dios recompensará o castigará por grados en consonancia con las acciones humanas se declara asimismo en 6:132, mientras que 3:163 alude a que los hombres están clasificados en grados y 6:165 asevera que Dios ha elevado a unos... en grados por encima de otros (véanse también 6:83; 58:11); véanse 3:163c; 4:96c. No serán tratados injustamente (cf. 2:281; 6:160; 10:47, 54; 16:111; 36:54; 39:69; 45:22), por cuanto a cada alma se le retribuirá con creces por lo que haya hecho (16:111; 39:70; cf. 2:281; 3:25).
Versículo 20
وَيَوْمَ يُعْرَضُ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ عَلَى ٱلنَّارِ أَذْهَبْتُمْ طَيِّبَٰتِكُمْ فِى حَيَاتِكُمُ ٱلدُّنْيَا وَٱسْتَمْتَعْتُم بِهَا فَٱلْيَوْمَ تُجْزَوْنَ عَذَابَ ٱلْهُونِ بِمَا كُنتُمْ تَسْتَكْبِرُونَ فِى ٱلْأَرْضِ بِغَيْرِ ٱلْحَقِّ وَبِمَا كُنتُمْ تَفْسُقُونَ ﴿٢٠﴾
wayawma yuʿraḍu lladhīna kafarū ʿalā n-nāri adhhabtum ṭayyibātikum fī ḥayātikumu d-dunyā wastamtaʿtum bihā fal-yawma tuŷzawna ʿadhāba l-hūni bimā kuntum tastakbirūna fī l-arḍi bighayri l-ḥaqqi wabimā kuntum tafsuqūn
Y el día en que los que no creen sean expuestos al Fuego: «Malgastasteis vuestras cosas buenas en vuestra vida mundana y disfrutasteis de ellas; hoy, pues, se os retribuye con el castigo de la ignominia por haberos conducido con soberbia en la tierra sin derecho y por haber sido perversos».
20Expuestos al Fuego (yuʿraḍu ʿalā al-nār) indica que los incrédulos son arrojados a él o puestos ante sus horrores antes de ser precipitados en sus llamas (R). Puede significar también «aniquilados o destruidos por el Fuego», al igual que en la expresión árabe ʿuriḍa ʿalā al-sayf, cuyo sentido es: «Fue muerto por la espada» (Aj). Malgastasteis vuestras cosas buenas en vuestra vida mundana entraña que disfrutaron de los bienes de este mundo y se entregaron a sus apetencias carnales (Q), de modo que consumieron en esta vida la porción de bien que les estaba destinada y carecerán de bien alguno en el Más Allá. Respecto al contraste entre gozar de los bienes en este mundo o en el venidero, se relata que ʿUmar ibn al-Jaṭṭāb imploró al Profeta que suplicara a Dios prosperidad material semejante a la que gozaban las gentes de Persia y Bizancio, ante lo cual el Profeta replicó: «¡Ibn al-Jaṭṭāb! ¿Acaso dudas de que son una nación a la que se le han adelantado sus cosas buenas en la vida de este mundo?» (Q), dando a entender que carecerían de tales dones en el Más Allá. Este versículo no censura a los incrédulos por el mero hecho de disfrutar de las cosas lícitas de este mundo, pues tal disfrute está expresamente autorizado en el Corán (véase, p. ej., 7:32); antes bien, los reprende por no ser agradecidos por las gracias que Dios les permitió y por complacerse en lo vedado (Q, R). Los hombres podían, pues, beneficiarse de las cosas buenas en este mundo y continuar recibiendo bienes en el Más Allá, con tal de obrar con gratitud y templanza. Si, por el contrario, se condujeron con soberbia, negándose a reconocer los derechos de Dios y de sus semejantes e incurriendo en la perversidad, se harían acreedores al castigo de la ignominia.
Versículo 21
۞ وَٱذْكُرْ أَخَا عَادٍ إِذْ أَنذَرَ قَوْمَهُۥ بِٱلْأَحْقَافِ وَقَدْ خَلَتِ ٱلنُّذُرُ مِنۢ بَيْنِ يَدَيْهِ وَمِنْ خَلْفِهِۦٓ أَلَّا تَعْبُدُوٓا۟ إِلَّا ٱللَّهَ إِنِّىٓ أَخَافُ عَلَيْكُمْ عَذَابَ يَوْمٍ عَظِيمٍۢ ﴿٢١﴾
waudhkur akhā ʿādin idh andhara qawmahū bil-aḥqāfi waqad khalati n-nudhuru mim bayni yadayhi wamin khalfihī allā taʿbudū illā llāha innī akhāfu ʿalaykum ʿadhāba yawmin ʿaẓīm
Y recuerda al hermano de ʿĀd, cuando advirtió a su pueblo junto a las dunas de arena —y habían pasado advertidores antes de él y después de él [diciendo]—: «No adoréis sino a Dios. En verdad, temo por vosotros el castigo de un día tremendo».
21El hermano de ʿĀd es el profeta Hūd, quien fue enviado a la tribu de ʿĀd en la región de Ḥaḍramawt, en el sur de Yemen. Para el relato de la tribu de ʿĀd, véanse 7:65–72; 11:50–60; 41:15–16; 54:18–21. Dunas de arena traduce aḥqāf, que algunos consideran nombre propio de un valle en Yemen (JJ). No adoréis sino a Dios encarna el idéntico mensaje con el que fueron comisionados todos los profetas. Temo por vosotros implica: «Si me desobedecéis» (Aj).
Versículo 22
قَالُوٓا۟ أَجِئْتَنَا لِتَأْفِكَنَا عَنْ ءَالِهَتِنَا فَأْتِنَا بِمَا تَعِدُنَآ إِن كُنتَ مِنَ ٱلصَّٰدِقِينَ ﴿٢٢﴾
qālū aŷiʾtanā litaʾfikanā ʿan ālihatinā faʾtinā bimā taʿidunā in kunta mina ṣ-ṣādiqīn
Dijeron: «¿Has venido a nosotros para apartarnos de nuestros dioses? ¡Tráenos, pues, aquello con lo que nos amenazas, si eres de los veraces!».
22Para apartarnos de nuestros dioses alude a desviar a la tribu de ʿĀd del culto a sus deidades (Aj). Su conminación, ¡Tráenos, pues, aquello con lo que nos amenazas!, referida al castigo, es similar a la planteada a Noé por su pueblo (7:70; 11:32) y al profeta Ṣāliḥ por la tribu árabe de Thamūd (7:77). En cada caso ilustra una modalidad de mofa hacia los profetas análoga a la manera en que se relata que los incrédulos escarnecían al Profeta Muḥammad diciendo: ¿Cuándo se cumplirá esta promesa, si sois veraces? (10:48; 21:38; 27:71; 34:29; 36:48; 67:25).
Versículo 23
قَالَ إِنَّمَا ٱلْعِلْمُ عِندَ ٱللَّهِ وَأُبَلِّغُكُم مَّآ أُرْسِلْتُ بِهِۦ وَلَٰكِنِّىٓ أَرَىٰكُمْ قَوْمًۭا تَجْهَلُونَ ﴿٢٣﴾
qāla innamā l-ʿilmu ʿinda llāhi waʾuballighukum mā ursiltu bihī walākinnī arākum qawman taŷhalūn
Dijo: «El conocimiento solo está junto a Dios, y yo únicamente os transmito aquello con lo que he sido enviado. Mas veo que sois un pueblo ignorante».
23La réplica de Hūd, El conocimiento solo está junto a Dios, es la misma que se prescribe formular al Profeta Muḥammad ante las burlas de sus adversarios (véase 67:25–26). En ambos supuestos atañe al conocimiento del momento exacto en que acontecerá el Día del Juicio (Aj).
Versículo 24–25
فَلَمَّا رَأَوْهُ عَارِضًۭا مُّسْتَقْبِلَ أَوْدِيَتِهِمْ قَالُوا۟ هَٰذَا عَارِضٌۭ مُّمْطِرُنَا ۚ بَلْ هُوَ مَا ٱسْتَعْجَلْتُم بِهِۦ ۖ رِيحٌۭ فِيهَا عَذَابٌ أَلِيمٌۭ ﴿٢٤﴾ تُدَمِّرُ كُلَّ شَىْءٍۭ بِأَمْرِ رَبِّهَا فَأَصْبَحُوا۟ لَا يُرَىٰٓ إِلَّا مَسَٰكِنُهُمْ ۚ كَذَٰلِكَ نَجْزِى ٱلْقَوْمَ ٱلْمُجْرِمِينَ ﴿٢٥﴾
falammā raʾawhu ʿāriḍam mustaqbila awdiyatihim qālū hādhā ʿāriḍum mumṭirunā bal huwa mā staʿŷaltum bihī rīḥun fīhā ʿadhābun alīm · tudammiru kulla shayʾim biʾamri rabbihā faʾaṣbaḥū lā yurā illā masākinuhum kadhālika naŷzī l-qawma l-muŷrimīn
Y cuando lo vieron como una nube que avanzaba hacia sus valles, dijeron: «Esta es una nube que nos trae lluvia». ¡No! Es aquello cuya llegada pretendíais apresurar: un viento que entraña un castigo doloroso,
que destruye todo por orden de su Señor. Y amanecieron de modo que no se veía sino sus moradas. Así es como retribuimos al pueblo culpable.
24–25Se relata que el pueblo de ʿĀd padeció una sequía de tres años. Imploraron entonces lluvia, y al divisar la nube creyeron que constituía una respuesta a sus súplicas, convencidos de que eran gentes rectas y merecedoras de la Misericordia divina; véase 7:72c. Conforme relató la esposa del Profeta, ʿĀʾishah: «Siempre que el viento arreciaba en tempestad, el Mensajero de Dios decía: "¡Oh Dios! Te pido el bien que haya en él, el bien que contenga y el bien para el que fue enviado. Y busco refugio en Ti del mal que haya en él, del mal que contenga y del mal para el que fue enviado". Y cuando tronaba y relampagueaba en el cielo, su semblante mudaba de color; salía y entraba, retrocedía y avanzaba; luego, al desatarse la lluvia, se aliviaba, lo cual yo advertía en su rostro. Le pregunté al respecto y dijo: "Podría ser tal como dijeron las gentes de ʿĀd cuando avistaron una formación nubosa aproximándose a su valle: Esta es una nube que nos trae lluvia"» (IK). El que el pueblo de ʿĀd pretendía apresurar el viento portador de su castigo remite a la actitud con que los incrédulos, burlándose de las advertencias proféticas en el v. 22, aceleran el Castigo de Dios. Esta inclinación al escarnio se atribuye a todos los incrédulos de un modo u otro y en otros lugares se contrasta con la actitud de los creyentes: Quienes no creen en ella pretenden apresurarla, mas quienes creen están temerosos de ella y saben que es la verdad (42:18; para otros pasajes donde los incrédulos buscan apresurar su castigo, véanse 10:50–51; 13:6; 22:47; 26:204; 27:46, 72; 29:53; 37:176–77; 38:16; 51:14). Las gentes de ʿĀd fueron destruidas por un viento bramador y furioso que se abatió sobre ellos durante siete noches y ocho días consecutivos (69:6–7; cf. 41:16; 54:19). Quedaron entonces derribados como si fuesen troncos huecos de palmera (69:7; cf. 54:20).
Versículo 26
وَلَقَدْ مَكَّنَّٰهُمْ فِيمَآ إِن مَّكَّنَّٰكُمْ فِيهِ وَجَعَلْنَا لَهُمْ سَمْعًۭا وَأَبْصَٰرًۭا وَأَفْـِٔدَةًۭ فَمَآ أَغْنَىٰ عَنْهُمْ سَمْعُهُمْ وَلَآ أَبْصَٰرُهُمْ وَلَآ أَفْـِٔدَتُهُم مِّن شَىْءٍ إِذْ كَانُوا۟ يَجْحَدُونَ بِـَٔايَٰتِ ٱللَّهِ وَحَاقَ بِهِم مَّا كَانُوا۟ بِهِۦ يَسْتَهْزِءُونَ ﴿٢٦﴾
walaqad makkannāhum fīmā im makkannākum fīhi waŷaʿalnā lahum samʿan waʾabṣāran waʾafʾidatan famā aghnā ʿanhum samʿuhum walā abṣāruhum walā afʾidatuhum min shayʾin idh kānū yaŷḥadūna biʾāyāti llāhi waḥāqa bihim mā kānū bihī yastahziʾūn
Y ciertamente los habíamos afianzado de un modo en que no os hemos afianzado a vosotros, y les dotamos de oído, vista y corazones. Mas de nada les sirvieron su oído, ni su vista, ni sus corazones, puesto que rechazaban los signos de Dios, y los cercó aquello de lo que solían burlarse.
26Se interpela a los qurayshíes a considerar el superior poderío ostentado por quienes les antecedieron, toda vez que la tribu de ʿĀd se contaba entre las más formidables en la memoria del pueblo árabe, la cual no tuvo parangón en toda la tierra (89:8). Este principio se enuncia en términos más amplios en 6:6: ¿Acaso no han considerado a cuántas generaciones destruimos antes de ellos? Las habíamos afianzado en la tierra más firmemente de lo que os hemos afianzado a vosotros. Pese a su poderío, de nada les sirvieron su oído, ni su vista, ni sus corazones, puesto que no prestaron oídos a la revelación, no vieron los signos de la creación que señalan la Unicidad divina ni reflexionaron sobre ninguno de ellos (Aj). Y los cercó aquello de lo que solían burlarse (cf. 6:10; 11:8; 16:34; 21:41; 39:48; 40:83; 45:33) indica que el suplicio sufrido derivó de forma directa de su propia maldad, habida cuenta de que Dios no es injusto en absoluto con los seres humanos, sino que son los seres humanos quienes son injustos consigo mismos (10:44). Así, 11:58 explicita que, aunque Dios destruyó a la tribu de ʿĀd, salvó a Hūd y a quienes creyeron con él.
Versículo 27
وَلَقَدْ أَهْلَكْنَا مَا حَوْلَكُم مِّنَ ٱلْقُرَىٰ وَصَرَّفْنَا ٱلْءَايَٰتِ لَعَلَّهُمْ يَرْجِعُونَ ﴿٢٧﴾
walaqad ahlaknā mā ḥawlakum mina l-qurā waṣarrafnā l-āyāti laʿallahum yarŷiʿūn
Y ciertamente destruimos las ciudades a vuestro alrededor, y diversificamos los signos para que tal vez retornaran.
27Las ciudades a vuestro alrededor alude a los ʿĀd y a otras tribus árabes, tales como los Thamūd, que moraban entre La Meca y Siria; Sabāʾ, radicados en Yemen; los madianitas, apostados en la ruta hacia Palestina; y el pueblo de Lot, que se estima habitaba junto al Mar Muerto (IK), cuyas historias son expuestas como ejemplos en otras sūrahs. Respecto a diversificamos los signos (cf. 6:46, 65, 105; 7:58; 17:41), véase 6:46c.
Versículo 28
فَلَوْلَا نَصَرَهُمُ ٱلَّذِينَ ٱتَّخَذُوا۟ مِن دُونِ ٱللَّهِ قُرْبَانًا ءَالِهَةًۢ ۖ بَلْ ضَلُّوا۟ عَنْهُمْ ۚ وَذَٰلِكَ إِفْكُهُمْ وَمَا كَانُوا۟ يَفْتَرُونَ ﴿٢٨﴾
falawlā naṣarahumu lladhīna ttakhadhū min dūni llāhi qurbānan ālihatam bal ḍallū ʿanhum wadhālika ifkuhum wamā kānū yaftarūn
¿Por qué, pues, no les auxiliaron aquellos que ellos habían tomado por dioses en lugar de Dios como medio de acercamiento [a Él]? Al contrario, los desampararon. Esa fue su falsedad y lo que solían inventar.
28Del mismo modo que los qurayshíes adoraban ídolos, así también lo hacían los ʿĀd, los Thamūd y otras tribus. Se pregunta, por consiguiente, a los incrédulos cómo habrán de auxiliarles los dioses a los que rinden culto si las divinidades idolatradas por los ʿĀd y los Thamūd de nada les valieron, a pesar de que aquellas tribus gozaban de mayor opulencia y poderío que los qurayshíes (cf. 11:100–101; 21:43; 36:74–75). Que tomaran a otros dioses como medio de acercamiento [a Él] implica que ciertos incrédulos pretendían armonizar su politeísmo concibiendo una jerarquía coronada por un solo Dios Supremo; véase el comentario a 39:3, donde los idólatras aducen respecto a sus deidades: No los adoramos sino para que nos aproximen a Dios en cercanía.
Versículo 29
وَإِذْ صَرَفْنَآ إِلَيْكَ نَفَرًۭا مِّنَ ٱلْجِنِّ يَسْتَمِعُونَ ٱلْقُرْءَانَ فَلَمَّا حَضَرُوهُ قَالُوٓا۟ أَنصِتُوا۟ ۖ فَلَمَّا قُضِىَ وَلَّوْا۟ إِلَىٰ قَوْمِهِم مُّنذِرِينَ ﴿٢٩﴾
waʾidh ṣarafnā ilayka nafaram mina l-ŷinni yastamiʿūna l-qurʾāna falammā ḥaḍarūhu qālū anṣitū falammā quḍiya wallaw ilā qawmihim mundhirīn
Y [recuerda] cuando dirigimos hacia ti a un grupo de genios para que escucharan el Corán; cuando estuvieron presentes en él, dijeron: «¡Guardad silencio!». Luego, cuando concluyó, regresaron a su pueblo como advertidores.
29Este versículo alude a un grupo de genios (siete o nueve, según la mayoría) que salieron al paso del Profeta mientras celebraba la oración matutina en el valle de Najlah durante su retorno a La Meca desde la ciudad de Ṭāʾif. Tras oír el Corán, los genios lo aceptaron y volvieron junto a sus congéneres, conminándoles a abrazar el Corán y a seguir al Profeta. Para una narración exhaustiva de este suceso, véase la introducción a la Sūrah 72. Aquí presentes en él podría leerse asimismo como «en su presencia», aludiendo a la del Profeta (Aj, R, Ṭ).
Versículo 30
قَالُوا۟ يَٰقَوْمَنَآ إِنَّا سَمِعْنَا كِتَٰبًا أُنزِلَ مِنۢ بَعْدِ مُوسَىٰ مُصَدِّقًۭا لِّمَا بَيْنَ يَدَيْهِ يَهْدِىٓ إِلَى ٱلْحَقِّ وَإِلَىٰ طَرِيقٍۢ مُّسْتَقِيمٍۢ ﴿٣٠﴾
qālū yāqawmanā innā samiʿnā kitāban unzila mim baʿdi mūsā muṣaddiqal limā bayna yadayhi yahdī ilā l-ḥaqqi waʾilā ṭarīqim mustaqīm
Dijeron: «¡Oh pueblo nuestro! En verdad, hemos escuchado un Libro revelado después de Moisés, que confirma lo que hubo antes de él, guiando hacia la verdad y hacia un camino recto.
30Algunos exegetas interpretan la mención que los genios hacen de Moisés en el sentido de que profesaban el judaísmo (IK, R, Ṭ); empero, atendiendo al contexto íntegro del relato (véase la introducción a la Sūrah 72), puede significar llanamente que comparan el Corán con otra revelación canónica. El Corán se califica asimismo de confirmador de las escrituras pretéritas en 2:41, 89, 91, 97, 101; 3:3, 81; 5:48; 6:92; 35:31. Guiando hacia la verdad puede concebirse también como «guiando hacia Dios» (Aj), por cuanto «la Verdad» (al-Ḥaqq) es uno de los Nombres Divinos. La senda del islam es denominada a lo largo del Corán un camino recto, y el camino recto (al-ṣirāṭ al-mustaqīm) se asume habitualmente como sinónimo del islam; no obstante, este es el único versículo que emplea la locución un sendero recto (ṭarīq mustaqīm). Conjugando ambos términos, escribe al-Tustarī sobre este pasaje: «Indica que el sendero de la verdad reside en desasirse de los tratos mundanales (muʿāmalāt) y de las formalidades convencionales (rusūmāt), para realizar la verdad, que es el camino recto» (ST).
Versículo 31
يَٰقَوْمَنَآ أَجِيبُوا۟ دَاعِىَ ٱللَّهِ وَءَامِنُوا۟ بِهِۦ يَغْفِرْ لَكُم مِّن ذُنُوبِكُمْ وَيُجِرْكُم مِّنْ عَذَابٍ أَلِيمٍۢ ﴿٣١﴾
yāqawmanā aŷībū dāʿiya llāhi waʾāminū bihī yaghfir lakum min dhunūbikum wayuŷirkum min ʿadhābin alīm
¡Oh pueblo nuestro! Responded al convocador de Dios y creed en él; Él os perdonará parte de vuestros pecados y os protegerá de un castigo doloroso.
31El convocador de Dios alude al Profeta, mientras que en él puede remitir al Profeta o a Dios (Ṭs), o bien a todo cuanto el Profeta prescribe (R). Al-Tustarī percibe en la expresión responded al convocador de Dios y creed en él una alusión al misterio de la fe en lo más recóndito del corazón humano: «En el corazón de todo creyente mora un convocador que lo llama hacia el juicio recto (rushd). Bienaventurado aquel que escucha la llamada del convocador y la acata» (ST). Algunos comentaristas entienden parte de vuestros pecados en el sentido de que solo ciertas faltas son canceladas por la mera fe (Aj, R), lo que implica que para el perdón integral se requiere asimismo actuar de conformidad con la revelación. Considerados conjuntamente, estos versículos prueban que los genios se hallan sujetos al mandato y a la prohibición, a la retribución y al castigo, exactamente igual que los seres humanos; aunque otros sostienen que los creyentes de entre los genios solo reciben como recompensa el ser librados del Fuego (Q).
Versículo 32
وَمَن لَّا يُجِبْ دَاعِىَ ٱللَّهِ فَلَيْسَ بِمُعْجِزٍۢ فِى ٱلْأَرْضِ وَلَيْسَ لَهُۥ مِن دُونِهِۦٓ أَوْلِيَآءُ ۚ أُو۟لَٰٓئِكَ فِى ضَلَٰلٍۢ مُّبِينٍ ﴿٣٢﴾
wamal lā yuŷib dāʿiya llāhi falaysa bimuʿŷizin fī l-arḍi walaysa lahū min dūnihī awliyāʾu ulāʾika fī ḍalālim mubīn
Y quien no responda al convocador de Dios no podrá escapar en la tierra ni tendrá protectores fuera de Él: esos se hallan en un extravío manifiesto».
32La mención de no poder «escapar» o frustrar a Dios remite a los vv. 4–5, por cuanto los genios figuraban entre aquellos a quienes los incrédulos invocaban para impetrar salvación. Que nadie puede escapar de Dios ni burlar Sus signos se reitera en más de una docena de versículos (6:134; 8:59; 9:2–3; 10:53; 11:19–20, 33; 16:46; 22:51; 24:57; 29:22; 34:5, 38; 35:44; 39:51; 42:31), toda vez que en la concepción coránica nada en los cielos ni en la tierra puede frustrar a Dios (35:44; véase también 52:8).
Versículo 33
أَوَلَمْ يَرَوْا۟ أَنَّ ٱللَّهَ ٱلَّذِى خَلَقَ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضَ وَلَمْ يَعْىَ بِخَلْقِهِنَّ بِقَٰدِرٍ عَلَىٰٓ أَن يُحْۦِىَ ٱلْمَوْتَىٰ ۚ بَلَىٰٓ إِنَّهُۥ عَلَىٰ كُلِّ شَىْءٍۢ قَدِيرٌۭ ﴿٣٣﴾
awalam yaraw anna llāha lladhī khalaqa s-samāwāti wal-arḍa walam yaʿya bikhalqihinna biqādirin ʿalā an yuḥīya l-mawtā balā innahū ʿalā kulli shayʾin qadīr
¿Acaso no han considerado que Dios, Quien creó los cielos y la tierra y no se fatigó con su creación, es Poderoso para dar vida a los muertos? ¡Sí! En verdad, Él es Poderoso sobre todas las cosas.
33Este versículo expone uno de los argumentos coránicos en favor del poder divino para resucitar a los seres humanos (IK, Q), como diciendo: «Si Dios pudo crear los cielos y la tierra, con certeza es capaz de dar vida a los muertos» (cf. 40:57c). Respecto a la total ausencia de fatiga o cansancio en la Naturaleza Divina, véase el análisis de No Le sobrecoge modorra ni sueño en 2:255c (véase también 50:15).
Versículo 34
وَيَوْمَ يُعْرَضُ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ عَلَى ٱلنَّارِ أَلَيْسَ هَٰذَا بِٱلْحَقِّ ۖ قَالُوا۟ بَلَىٰ وَرَبِّنَا ۚ قَالَ فَذُوقُوا۟ ٱلْعَذَابَ بِمَا كُنتُمْ تَكْفُرُونَ ﴿٣٤﴾
wayawma yuʿraḍu lladhīna kafarū ʿalā n-nāri alaysa hādhā bil-ḥaqqi qālū balā warabbinā qāla fadhūqū l-ʿadhāba bimā kuntum takfurūn
El día en que los que no creen sean expuestos al Fuego: «¿No es esto la verdad?». Dirán: «¡Sí, por nuestro Señor!». Él dirá: «Gustad, pues, el castigo por haber descreído».
34En lo tocante a expuestos al Fuego, véase 46:20c. ¿No es esto la verdad? es una interrogante retórica planteada en otros pasajes a los incrédulos (véase 7:44); esto remite al Fuego y al castigo cuya realidad habían negado. Podría concebirse asimismo como alusión a Dios, supuesto en el cual ¿No es esto la verdad? se traduciría como: «¿Acaso no es Él la Verdad?». Si bien reconocen ahora la verdad y la confiesan, las puertas del arrepentimiento han quedado cerradas, y son arrojados al Fuego viéndose compelidos a gustar el castigo (cf. 3:106, 181; 4:56; 6:30; 8:35, 50; 22:22; 32:14, 20; 34:12; 34:42).
Versículo 35
فَٱصْبِرْ كَمَا صَبَرَ أُو۟لُوا۟ ٱلْعَزْمِ مِنَ ٱلرُّسُلِ وَلَا تَسْتَعْجِل لَّهُمْ ۚ كَأَنَّهُمْ يَوْمَ يَرَوْنَ مَا يُوعَدُونَ لَمْ يَلْبَثُوٓا۟ إِلَّا سَاعَةًۭ مِّن نَّهَارٍۭ ۚ بَلَٰغٌۭ ۚ فَهَلْ يُهْلَكُ إِلَّا ٱلْقَوْمُ ٱلْفَٰسِقُونَ ﴿٣٥﴾
faiṣbir kamā ṣabara ulū l-ʿazmi mina r-rusuli walā tastaʿŷil lahum kaʾannahum yawma yarawna mā yūʿadūna lam yalbathū illā sāʿatam min nahārim balāghun fahal yuhlaku illā l-qawmu l-fāsiqūn
Sé paciente, pues, como tuvieron paciencia los más resueltos de entre los mensajeros. Y no pretendas apresurar para ellos. El día en que vean aquello que se les promete, será para ellos como si no hubieran permanecido más que una hora de un día. ¡Es una proclamación! ¿Acaso será destruido sino el pueblo perverso?
35La exhortación Sé paciente se dirige al Profeta o a la totalidad de los creyentes. Los más resueltos de entre los mensajeros se entiende habitualmente como alusivo a aquellos mensajeros que trajeron un nuevo Libro y una nueva ley revelada de parte de Dios: Noé, Abraham, Moisés y Jesús —mencionados conjuntamente en 33:7 y 42:13— y Muḥammad (IK, Kā). Existen, empero, otras propuestas exegéticas que oscilan entre tres profetas —Noé, Hūd y Abraham— y la totalidad de los profetas (Q). Vinculando este concepto de forma directa a las vicisitudes que padecieron numerosos profetas, consigna al-Tustarī: «Los más resueltos de entre los mensajeros son Abraham, el amigo íntimo de Dios, quien fue probado con el fuego y con el sacrificio de su hijo, mas permaneció complacido y sumiso. Job fue probado con aflicciones, e Ismael con el sacrificio, y permaneció complacido. Noé fue probado con el desmentido y fue paciente, mientras que Jonás estuvo en el vientre del pez e invocó [a Dios] buscando refugio [en Él]. José fue probado con la prisión y el pozo, y no decayó; y Jacob fue probado con la pérdida de la vista y de su hijo, pero solo expuso su pesadumbre ante Dios y no se quejó ante nadie fuera de Él. Hay doce profetas que perseveraron con paciencia ante cuanto les aconteció, y ellos son los más resueltos de entre los mensajeros» (ST).
Se ordena al Profeta no rogar para que se apresure el castigo contra los incrédulos, tal como hicieron ciertos profetas en el pasado, toda vez que su castigo llegará a su debido tiempo (JJ, Q). Esta dilación puede entenderse como una misericordia de Dios o con el sentido de que Dios les reserva un castigo aún mayor en el Más Allá (véase 41:16). En cualquiera de los casos, la realidad y la perdurabilidad del Más Allá harán parecer la existencia mundanal ante sus ojos como si no hubieran permanecido más que una hora de un día (cf. 10:45; 17:52; 23:112–14; 30:55; 79:46). Los perversos son destruidos mediante su punición en el Más Allá, pero aún más al ser abandonados en el extravío (véase 2:26) y al ser inducidos a olvidar a Dios, lo que deriva en su alejamiento de Él y de su propio ser verdadero, como en 59:19: Y no seáis como aquellos que olvidaron a Dios, por lo que Él les hizo olvidar sus propias almas. Esos son los perversos.
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Fuentes que cita Reynolds
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Informe
Documento de Información: Análisis Integral de la Sura 46 (al-Aḥqāf)
Resumen Ejecutivo
La Sura 46, al-Aḥqāf ("Las Dunas de Arena"), constituye el séptimo y último capítulo de la serie de suras del Corán que inician con las letras separadas ḥāʾ y mīm (Ḥawāmīm). Revelada predominantemente en el período mecano tardío —aproximadamente dos años antes de la Hégira del Profeta Mahoma a Medina—, la sura aborda temáticas centrales sobre la autenticidad de la revelación divina, la unidad del mensaje profético, las responsabilidades ético-sociales hacia los padres y las consecuencias históricas y escatológicas del rechazo de la verdad.
Puntos Clave de Análisis:
- Naturaleza y Autenticidad de la Revelación: Se reafirma que el Corán no es una innovación humana ni una invención hechicera, sino una revelación que confirma las escrituras previas, como la Torá de Moisés.
- Continuidad Profética (Tawḥīd): El Profeta Mahoma es presentado no como una anomalía, sino como un eslabón dentro de la cadena de mensajeros guiados por el principio del monoteísmo estricto.
- Ética Familiar y Desarrollo Humano: Se establece la piedad filial (iḥsān) como una obligación de jerarquía superior, detallando las etapas del desarrollo humano donde los 40 años marcan el cénit de la madurez intelectual y espiritual.
- Lección Histórica de la Tribu de ʿĀd: A través del relato del profeta Hūd en la región de al-Aḥqāf (Ḥaḍramawt), se advierte a los incrédulos de Quraysh sobre la inevitabilidad del juicio divino ante la arrogancia e iniquidad.
- Inclusión de los Jinn: Se documenta la conversión de un grupo de jinn tras escuchar la lectura del Corán en el valle de Nakhlah, confirmando su sujeción a la responsabilidad moral, el recompensa y el castigo.
- Exhortación a la Paciencia (Ṣabr): La sura concluye instando al Profeta a emular la perseverancia de los "resueltos entre los mensajeros" (ūlū l-ʿazm), recordando la brevedad de la vida terrenal en comparación con la eternidad.
Contexto Histórico, Nombre y Estructura
Contexto de Revelación y Cronología
- Período de Revelación: La mayoría de los comentaristas ubican la revelación de al-Aḥqāf aproximadamente al mismo tiempo que la Sura 72 (al-Jinn), dos años antes de la migración a Medina.
- Debate sobre Versículos Medineses: Aunque la opinión mayoritaria sostiene que es totalmente mecana, diversos analistas señalan que el versículo 10 pertenece al período medinés, al igual que los versículos 15 y 35 según otras lecturas exegéticas.
- Serie de las Ḥawāmīm: Es la última de las siete suras consecutivas que abren con las letras separadas ḥāʾ y mīm (al-muqaṭṭaʿāt), cuyo significado profundo se considera reservado a la Omnisciencia Divina.
Origen del Nombre
El término al-Aḥqāf se traduce como "las dunas de arena" y proviene del versículo 21. Hace referencia al territorio habitado por la antigua tribu de ʿĀd en la región de Ḥaḍramawt, al sur de Yemen, donde el profeta Hūd ejerció su misión amonestadora.
Análisis Exegético y Temático
┌── 1. Revelación Divina y Crítica al Politeísmo (vv. 1-8)
├── 2. Continuidad Profética y Testimonio Histórico (vv. 9-14)
Estructura Temática ├── 3. Piedad Filial y Madurez Humana (vv. 15-19)
de Sura al-Aḥqāf ──────────────┼── 4. La Destrucción de la Tribu de ʿĀd (vv. 20-28)
├── 5. La Revelación a los Jinn (vv. 29-32)
└── 6. Resurrección y Paciencia Profética (vv. 33-35)
1. La Naturaleza de la Revelación y la Crítica al Politeísmo (vv. 1–8)
Creación con Propósito y Plazo Determinado: El texto afirma que los cielos y la tierra no fueron creados en vano, sino "en verdad" (bi-l-ḥaqq) —con precisión y justicia— y "por un término determinado" (ajal musammā), lo que señala la finitud del cosmos y la realidad del Juicio Final.
Desafío a las Deidades Falsas: Se desafía a los idólatras a demostrar qué han creado sus ídolos de la tierra o qué participación tienen en los cielos, pidiéndoles traer un libro revelado previo o "un vestigio de conocimiento" (athāratin min ʿilm) que sustente sus prácticas.
Hostilidad de los Falsos Intercesores en el Juicio: Aquellos a quienes invocan en lugar de Dios están desatentos a sus súplicas. En el Día de la Resurrección, estas entidades se convertirán en sus enemigos y renegarán del culto que se les rendía.
Acusaciones de los Incrédulos: Frente a las pruebas claras, los opositores califican el Corán de "hechicería manifiesta" (siḥr mubīn) o acusan al Profeta de haberlo "fabricado". La respuesta encomendada al Profeta subraya que, de haber mentido contra Dios, sufriría un castigo divino que nadie podría impedir.
Cita Exegética: Respecto al nombre al-ʿAzīz ("el Poderoso") en el versículo 2, al-Maybudī señala que puede interpretarse como un participio activo: "Aquel que hace poderoso o exalta", indicando que Dios exaltó a los creyentes al hacerlos dignos de Recibir Su mensaje y Su Libro.
2. Continuidad Profética y Testimonio Histórico (vv. 9–14)
El Profeta no es una Innovación: El versículo 9 formula una declaración doctrinal clave: "No soy una innovación entre los mensajeros". La profecía sigue una línea continua donde la dīn (religión esencial) es una sola. El místico al-Tustarī comenta que el Profeta no enseña algo insólito, sino el testimonio de la Unicidad Divina (tawḥīd) y los más nobles rasgos de carácter.
Limitación del Conocimiento del Futuro Terrenal: El Profeta declara no saber qué se hará con él o con sus seguidores en el ámbito terrenal, enfatizando que su rol se limita al de ser un "amonestador claro" (naḏīr mubīn). (Nota exegética: Comentaristas como al-Qurṭubī señalan que esto no contradice la promesa posterior de perdón celestial en 48:2, pues este último concierne al Más Allá).
El Testigo de los Hijos de Israel (v. 10): Se argumenta la validez del Corán mediante la figura de un testigo israelita.
- Interpretación Medinesa: Se refiere a ʿAbd Allāh ibn Salām, un sabio judío de Medina que aceptó el Islam.
- Interpretación Mecana: Se refiere al profeta Moisés y su testimonio a través de la Torá.
Arrogancia Social de los Quraysh: Los líderes incrédulos alegaban que si el Islam fuera bueno, las clases de menor estatus social no se les habrían adelantado en aceptarlo, un argumento idéntico al utilizado históricamente contra el profeta Noé. Al rechazarlo, lo tachan de "una perversión antigua".
Firmeza y Recompensa: Quienes proclaman "Nuestro Señor es Dios" y se mantienen firmes (istaqāmū) no tendrán qué temer ni se entristecerán; serán los moradores del Jardín (Aṣḥāb al-Jannah).
3. La Piedad Filial, el Desarrollo Humano y las Respuestas Generacionales (vv. 15–19)
Las Etapas de la Vida Humana y la Madre
El versículo 15 enfatiza el trato virtuoso (iḥsān) hacia los padres, otorgando un énfasis especial a la madre debido a los sufrimientos soportados en la gestación y el parto.
- Gestación y Lactancia: Se fija un período combinado de 30 meses.
- Madurez Física: Alcanzada tradicionalmente a los 33 años.
- Madurez Intelectual y Espiritual: Representada a los 40 años, momento en el cual el ser humano alcanza la plenitud de su discernimiento y se inclina formalmente a la oración de gratitud, el arrepentimiento y la preocupación por la rectitud de su descendencia (dhurriyyah). A esta edad se señala convencionalmente el inicio de la misión profética.
| Etapa / Concepto | Duración / Edad Referencial | Significado Exegético |
|---|---|---|
| Gestación y Destete Combinados | 30 meses lunares | Marco temporal para la crianza y el esfuerzo materno. |
| Plenitud Física (Ashudd) | 33 años | Cénit del desarrollo corporal. |
| Madurez Intelectual / Espiritual | 40 años | Edad de arrepentimiento profundo y edad tradicional de la profecía. |
Contraste de Conductas Generacionales
┌── Hijo Virtuoso: Muestra gratitud a Dios y a sus padres;
│ oraba por su descendencia. Dios acepta sus mejores obras
Modelos de │ y perdona sus faltas (v. 15-16).
Respuesta ─────────┤
└── Hijo Impío: Le dice "¡Fie!" (*uffin*) a sus padres, rechaza
la Resurrección catalogándola como "fábulas de los antiguos"
(*asāṭīr al-awwalīn*) (v. 17).
- Principio de Jerarquía Escatológica (v. 19): Para cada individuo existen grados o niveles (darajāt) asignados de acuerdo con la naturaleza exacta de sus acciones, garantizando que nadie sea juzgado con injusticia.
4. El Juicio Divino y la Lección Histórica de la Tribu de ʿĀd (vv. 20–28)
Reproche por el Despilfarro Terrenal (v. 20)
Al ser expuestos al Fuego, a los incrédulos se les reprochará haber agotado sus "cosas buenas" en el disfrute mundano mediante la arrogancia e iniquidad. (Nota: El texto aclara que el disfrute de los bienes terrenales está permitido si se realiza con gratitud; la recriminación surge al priorizar los placeres mundanos olvidando los derechos de Dios y la ética).
El Relato del Profeta Hūd
- Contexto: Hūd fue enviado a la tribu de ʿĀd en las dunas de arena (al-Aḥqāf).
- Burlas y Desafío: La tribu de ʿĀd rechazó la llamada al monoteísmo y desafió tajantemente a Hūd a apresurar el castigo anunciado. Hūd respondió que el conocimiento del momento exacto pertenece únicamente a Dios.
- El Castigo Engañoso: Tras sufrir tres años de sequía, la tribu divisó una enorme nube acercándose a sus valles y celebró creyendo que traía lluvia. En realidad, era un viento devastador (rīḥ) que destruyó todo a su paso por mandato divino, dejando únicamente en pie sus viviendas desiertas.
[Sequía de 3 años en ʿĀd] ──> [Avistamiento de Nubes] ──> [Falsa Expectativa de Lluvia] ──> [Viento Devastador por 7 Noches/8 Días] ──> [Destrucción Total]
- La Lección para Quraysh (vv. 26–28): Dios recuerda a los mecanos que la tribu de ʿĀd gozaba de un poder económico, físico y de una posición en la tierra infinitamente superior a la de ellos. No obstante, sus facultades de audición, visión y sus corazones no les sirvieron de nada al rechazar las señales divinas. Del mismo modo, se evoca la destrucción de otras ciudades vecinas (como las de Thamūd, Sabāʾ, Madián y el pueblo de Lot).
5. La Revelación a los Jinn y su Responsabilidad Moral (vv. 29–32)
El Episodio en el Valle de Nakhlah
Un grupo de jinn (compuesto por entre siete y nueve individuos según la tradición exegética) escuchó al Profeta recitar el Corán durante la oración de la mañana a su regreso de Ṭāʾif.
Conclusiones y Testimonio de los Jinn:
- Silencio y Respeto: Al escuchar la recitación, se ordenaron mutuamente: "¡Escuchad!" (Anṣitū).
- Reconocimiento Scriptural: Identificaron el Corán como un Libro revelado con posterioridad a Moisés que confirma las escrituras previas y guía hacia "un camino recto" (ṭarīq mustaqīm).
- Misión de Amonestación: Regresaron a sus semejantes actuando como amonestadores (munḏirīn), instándolos a responder al "llamador de Dios" (Dāʿī Allāh).
- Implicación Teológica: El relato establece que los jinn, al igual que los seres humanos, están dotados de libre albedrío, sujetos a mandatos morales, expuestos al castigo y receptores del perdón de sus faltas si creen.
6. Omnipotencia Divina, Resurrección y Paciencia Profética (vv. 33–35)
Demostración Cosmología de la Resurrección
El versículo 33 utiliza un argumento cosmológico: Dios, habiendo creado los cielos y la tierra sin experimentar fatiga o cansancio (lam yaʿya bi-khalqihinna), posee de manera incuestionable el poder de devolver la vida a los muertos.
La Rendición Final y el Exhorto a la Paciencia
- Reconocimiento Tardío (v. 34): Al ser arrojados al Fuego, se les preguntará: "¿No es esto real?", a lo que responderán afirmativamente, obligados a probar el castigo por su incredulidad.
- Modelos de Perseverancia (Ūlū l-ʿAzm):
Dios ordena al Profeta guardar paciencia como lo hicieron los mensajeros dotados de firme resolución (ūlū l-ʿazm).
- Opinión Mayoritaria: Se refiere a los cinco mensajeros con leyes principales: Noé, Abraham, Moisés, Jesús y Mahoma.
- Interpretación de al-Tustarī: Extiende la lista a doce profetas que sufrieron pruebas extremas (como Job en la enfermedad, José en el pozo y la cárcel, o Jacob en la pérdida de su hijo y la vista) y mantuvieron la satisfacción y sumisión a Dios.
- Percepción del Tiempo: En el Día del Juicio, la duración de la vida terrenal les parecerá a los condenados tan breve como "una hora de un día".
Sintesis de Términos Teológicos y Figuras Clave
| Término / Figura | Referencia en la Sura | Descripción y Relevancia en el Texto |
|---|---|---|
| Ḥawāmīm | v. 1 | Conjunto de siete suras que inician con Ḥā. Mīm., de las cuales al-Aḥqāf es la última. |
| Iḥsān | v. 15 | Concepto de virtud, excelencia y belleza moral aplicado de forma prioritaria hacia los padres. |
| ʿAbd Allāh ibn Salām | v. 10 | Sabio judío medinés citado por la exégesis tradicional como el testigo israelita que confirmó el Corán. |
| Hūd / Tribu de ʿĀd | vv. 21–25 | Profeta y tribu árabe primitiva en Ḥaḍramawt; ejemplo histórico de destrucción por arrogancia y burla. |
| Ūlū l-ʿAzm | v. 35 | "Los resueltos entre los mensajeros", modelos de máxima paciencia ante la persecución y las pruebas. |
| Ṭarīq Mustaqīm | v. 30 | Expresión única en el Corán para referirse al "camino recto" señalada por los jinn al escuchar la revelación. |
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Período y contexto: Época tardía en Makkan
- Nombre de la sura: Derivado de al-Aḥqāf (las dunas de arena)
- Letras iniciales: Ḥāʾ Mīm (al-Ḥawāmīm)
- Propósito de la revelación: Confirmación frente a las dudas de los disbelievers
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- Creación divina: Creado en verdad y por un término señalado
- Inutilidad de los ídolos: Incapaces de crear o responder
- Acusaciones falsas: Calificación de la revelación como sorna o magia
- Unidad profética: El Profeta no es una innovación entre los mensajeros
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- Virtud hacia los padres: Obligación de bondad (iḥsān)
- Gestación y lactancia: Treinta meses en total
- Oración a los cuarenta años: Petición de guía y agradecimiento
- Rebeldía filial: Rechazo a la resurrección y desprecio a los padres
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- Ubicación: Advertencia en las dunas de arena (al-Aḥqāf)
- Pueblo de ʿĀd: Fuerza superior y rechazo de la advertencia
- Destrucción: Viento doloroso confundido con una nube de lluvia
- Consecuencia: Destrucción total con solo sus viviendas visibles
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- Inclinación a escuchar: Grupo de yinn oyendo el Corán
- Retorno a su comunidad: Actuación como alertadores
- Camino recto: Aceptación del Libro que confirma revelaciones previas
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- Exposición al Fuego: Recompensa por la arrogancia terrenal
- Promesa a los creyentes: Jardín del Edén por mantenerse firmes
- Paciencia profética: Instrucción de imitar a los mensajeros resolutos
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Tipo de audiencia o destinatarios | Enseñanza o contexto adicional (Inferred) | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|
| vv. 2–9 | Respuesta a los incrédulos y naturaleza de la revelación | Llama a cuentas a los incrédulos por rechazar la revelación, confirmando que la revelación no es una innovación humana y que el Profeta es solo un advertidor claro. | Incrédulos (especialmente de la tribu de Quraysh) | Se establece el principio de la unidad teológica del mensaje profético: todos los mensajeros auténticos comparten la misma verdad esencial y no inventan sus mensajes. | [1] |
| vv. 10–12 | Referencia a la Torá y testimonio de las Escrituras previas | Se cita el Libro de Moisés como guía y misericordia previa, y se contrasta la arrogancia de los incrédulos con aquellos entre los Hijos de Israel que reconocieron y creyeron en la verdad. | Incrédulos y creyentes | La continuidad de la revelación monoteísta a lo largo de la historia bíblica, sirviendo la Torá como antecedente confirmatorio del Corán. | [1] |
| vv. 13–14 | Afirmación de la fe en un solo Dios y recompensa de los creyentes | Alinea la promesa del Paraíso para aquellos que afirman que Dios es su Señor y se mantienen firmes en la verdad, garantizándoles que no tendrán temor ni entristecerán. | Creyentes | Enseñanza teológica sobre la perseverancia en la fe (Istiqaama) y la salvación prometida a los virtuosos. | [1] |
| vv. 15–17 | Derechos y trato hacia los padres | Exhorta a la virtud y gratitud hacia los padres, destacando las dificultades de la madre en la gestación y lactancia, y contrasta las súplicas del hijo piadoso con la conducta del hijo arrogante que rechaza la resurrección. | La humanidad / Hijos y padres | En la ética islámica, el respeto y piadoso trato a los padres ocupa el segundo lugar en importancia después de los deberes hacia Dios. | [1] |
| vv. 18–20 | El destino y castigo de los incrédulos | Describe el juicio sobre quienes desperdiciaron sus bienes en placeres mundanos con arrogancia, advirtiendo que se enfrentarán al castigo del Fuego y de la humillación. | Incrédulos | Lección sobre las consecuencias de la arrogancia y el hedonismo, enfatizando la justicia divina en la graduación de recompensas y castigos según las acciones. | [1] |
| vv. 21–25 | La historia del profeta Hūd y la destrucción del pueblo de ʿĀd | Relata cómo Hūd advirtió a su pueblo en las dunas de arena (al-Aḥqāf), el rechazo burlesco de su gente pidiendo que se apresurara el castigo, y su subsecuente destrucción por un viento azotador. | Incrédulos (pueblo de ʿĀd) / Advertencia para Quraysh | Fondo histórico sobre los pueblos árabes perecederos del sur de Arabia (Ḥaḍramawt) utilizado como advertencia contra la burla a los profetas. | [1] |
| vv. 26–28 | Advertencia a Quraysh basada en la caída de civilizaciones más poderosas | Recuerda a los habitantes de La Meca que pueblos más fuertes que ellos fueron destruidos porque sus facultades y falsos dioses no pudieron salvarlos de la venganza divina. | Incrédulos de la tribu de Quraysh | Contexto histórico-profético donde el poder terrenal o las alianzas de idolatría son inútiles ante el decreto de Dios. | [1] |
| vv. 29–32 | Un grupo de jinn escucha el Corán y acepta el mensaje | Narra el episodio donde un grupo de jinn escuchó la recitación del Corán, reconoció su verdad como confirmación de las escrituras previas y regresó a su comunidad para advertirles e invitarles a creer. | Los jinn y la humanidad | Mundo de lo invisible y la naturaleza universal del mensaje coránico, el cual está dirigido tanto a los seres humanos como a los jinn. | [1] |
| vv. 33–34 | La omnipotencia de Dios y la realidad de la Resurrección | Argumenta que el Dios que creó los cielos y la tierra sin fatiga tiene el poder absoluto para dar vida a los muertos, haciendo probar el castigo a quienes negaron esta verdad. | Incrédulos y escépticos de la Resurrección | Demostración teológica de la Resurrección a través de la observación del poder de la Creación original. | [1] |
| v. 35 | Exhortación a la paciencia profética | Aconseja al Profeta mantener la paciencia a ejemplo de los mensajeros decididos y firmes que le precedieron, recordando la brevedad de la vida terrenal frente al Juicio Final. | El Profeta Muhammad y los creyentes | Consuelo e instrucción moral para el Profeta durante la persecución en el periodo tardío de La Meca; referencia teológica a los 'mensajeros firmes' (Ulu al-ʿAzm). | [1] |