Hūd
HūdAntes del textoIntroducción
Introducción
Hūd es la segunda de una serie de seis sūrahs cuyos aleyas iniciales incluyen las letras alif, lām y rāʾ, y que hablan de el Libro. Como se desprende con claridad de su contenido y mensaje, esta sūrah fue revelada después de la Sūrah 10 y pertenece, por ende, al período mecano temprano (JJ), con la posible excepción de los vv. 12, 17 y 114, que muchos comentaristas afirman que fueron revelados en Medina (JJ). No obstante, el contexto del v. 12 la sitúa con claridad en el período mecano, en el punto álgido de la oposición de los idólatras mecanos a la misión del Profeta.
Acerca de esta sūrah y de varias otras (es decir, las Sūrahs 56, 77, 78 y 81), se transmite que el Profeta dijo: «Hūd y sus hermanas han encanecido mis cabellos». La sūrah comienza con el llamamiento del Profeta a los idólatras mecanos para que adoren al único Dios verdadero (v. 2), prometiéndoles el castigo si dan la espalda a este llamamiento (v. 3). Trata también de responder a ciertas dificultades que el Profeta afrontó con los mecanos durante las fases iniciales de su misión profética, tales como la animadversión que ocultaban hacia él (v. 5), su rechazo de la Resurrección (v. 7), sus exorbitantes exigencias de que demostrara la veracidad de su mensaje (v. 12) y sus acusaciones de que el Corán era inventado (v. 13).
La sūrah pasa luego a una larga sección (vv. 25–99) que relata las historias de los profetas Noé (vv. 25–48), Hūd (vv. 50–60, de quien la sūrah toma su título), Ṣāliḥ (vv. 61–68), Abraham (vv. 69–76), Lot (vv. 77–83), Shuʿayb (vv. 84–95) y Moisés (vv. 96–99). Esta sección guarda numerosos paralelismos con 7:59–136, sirviendo aquí para consolar al Profeta en el ambiente de creciente hostilidad de los idólatras mecanos hacia él y los creyentes. Demuestra al Profeta el modo en que los profetas anteriores también se enfrentaron a grandes tribulaciones al transmitir su mensaje a sus respectivos pueblos y describe cómo, finalmente, vencieron a sus adversarios con el Auxilio de Dios. Por ello, al final de la sūrah, se le dice al Profeta que estas historias le han sido relatadas para afianzar con ellas su corazón (v. 120), señalando uno de los principales efectos de la historia sagrada narrada en el Corán. Los aleyas restantes de la sūrah exhortan al Profeta y a los creyentes, entre otras cuestiones, a perseverar en las oraciones prescritas (v. 114), a ser pacientes (v. 115) y a confiar en Dios (v. 123).
Sura 11Hūd123 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
الٓر ۚ كِتَٰبٌ أُحْكِمَتْ ءَايَٰتُهُۥ ثُمَّ فُصِّلَتْ مِن لَّدُنْ حَكِيمٍ خَبِيرٍ ﴿١﴾
alif-lām-rā kitābun uḥkimat āyātuhū thumma fuṣṣilat mil ladun ḥakīmin khabīr
Alif. Lām. Rā. Un Libro cuyos signos han sido determinados, luego explicados detalladamente, de parte de Uno Sabio, Bien Informado.
1Las letras árabes alif, lām y rāʾ (que aparecen también en 10:1; 12:1; 13:1; 14:1; 15:1) se cuentan entre las letras aisladas (al-muqaṭṭaʿāt) que se encuentran al comienzo de veintinueve sūrahs, cuyo significado último, atestigua la mayoría de los comentaristas, sólo Dios conoce; véase 2:1c. Que los signos del Corán estén determinados significa que el Corán es claro e inequívoco en su sentido (Q); véase también 3:7c para un examen más detallado de este concepto. Determinados puede transmitir también la idea de que no hay contradicciones en el Corán (Bḍ, Q); véase también 4:82. Sobre el hecho de que Dios explique detalladamente los signos, véanse 6:55c; 7:174c; 41:3c.
Versículo 2
أَلَّا تَعْبُدُوٓا۟ إِلَّا ٱللَّهَ ۚ إِنَّنِى لَكُم مِّنْهُ نَذِيرٌۭ وَبَشِيرٌۭ ﴿٢﴾
allā taʿbudū illā llāha innanī lakum minhu nadhīrun wabashīr
«No adoréis sino a Dios. En verdad, yo soy para vosotros un advertidor de Su parte y un portador de albricias.
2Los aleyas del Corán están determinados y explicados detalladamente para que Dios pueda ordenar a las personas que no Le adoren sino a Él (R). Este es uno de los diversos pasajes que se refieren al Profeta como un portador de albricias y un advertidor (5:19; 7:188; 10:2; 17:105; 25:56; 33:45; 34:28; 35:24; 48:8). En otros aleyas estas funciones se atribuyen a todos los profetas (2:213; 4:165c; 6:48; 17:105c; 18:56).
Versículo 3
وَأَنِ ٱسْتَغْفِرُوا۟ رَبَّكُمْ ثُمَّ تُوبُوٓا۟ إِلَيْهِ يُمَتِّعْكُم مَّتَٰعًا حَسَنًا إِلَىٰٓ أَجَلٍۢ مُّسَمًّۭى وَيُؤْتِ كُلَّ ذِى فَضْلٍۢ فَضْلَهُۥ ۖ وَإِن تَوَلَّوْا۟ فَإِنِّىٓ أَخَافُ عَلَيْكُمْ عَذَابَ يَوْمٍۢ كَبِيرٍ ﴿٣﴾
waʾani staghfirū rabbakum thumma tūbū ilayhi yumattiʿkum matāʿan ḥasanan ilā aŷalim musamman wayuʾti kulla dhī faḍlin faḍlahū waʾin tawallaw faʾinnī akhāfu ʿalaykum ʿadhāba yawmin kabīr
Y pedid perdón a vuestro Señor; luego volveos a Él en arrepentimiento. Él os concederá un disfrute placentero por un plazo señalado y otorgará Su Favor a todo el que posea mérito. Pero si dais la espalda, ciertamente temo por vosotros el castigo de un Día terrible.
3El alejamiento de los ídolos es una forma de buscar el perdón de Dios por el pecado de atribuirle asociados, mientras que el acto de consagrarse exclusivamente a Él entraña una forma de arrepentimiento (Bḍ, JJ, Z). Este aleya suele interpretarse en el sentido de que no puede haber perdón de Dios a menos que el siervo se arrepienta verdaderamente ante Él (R). Para la noción de arrepentimiento en el Corán, véase 110:3c. Para las condiciones de un arrepentimiento válido, véase 66:8c.
Por disfrute placentero se entiende el sustento y las bendiciones en este mundo (JJ, Kl); alternativamente, puede referirse a la vida de fe, en la que los creyentes ponen su esperanza en Dios y están conformes con Su Decreto, mientras que los incrédulos sólo pueden regocijarse en las cosas buenas de este mundo (Kl); véase también 4:104: Si sufrís, ciertamente ellos sufren al igual que vosotros sufrís, mientras que vosotros esperáis de Dios lo que ellos no pueden esperar. Un plazo señalado se refiere a la muerte (JJ, Kl), y el hecho de que reciba el Favor de Dios todo el que posea mérito alude al otorgamiento de recompensas en el Más Allá a quienes obraron rectamente en este mundo (JJ, Kl), siendo las dádivas que reciben en el Jardín proporcionadas al mérito de sus actos de obediencia (Z); véase también 8:4: Para ellos habrá grados junto a su Señor, y perdón y un sustento generoso. El castigo de un Día terrible se refiere al castigo del Día de la Resurrección (Z), pero, aplicado a los mecanos en particular, alude también a días en los que sufrieron grandes derrotas, como el día de la batalla de Badr (Kl).
Versículo 4
إِلَى ٱللَّهِ مَرْجِعُكُمْ ۖ وَهُوَ عَلَىٰ كُلِّ شَىْءٍۢ قَدِيرٌ ﴿٤﴾
ilā llāhi marŷiʿukum wahuwa ʿalā kulli shayʾin qadīr
A Dios es vuestro retorno, y Él es Poderoso sobre todas las cosas».
Versículo 5
أَلَآ إِنَّهُمْ يَثْنُونَ صُدُورَهُمْ لِيَسْتَخْفُوا۟ مِنْهُ ۚ أَلَا حِينَ يَسْتَغْشُونَ ثِيَابَهُمْ يَعْلَمُ مَا يُسِرُّونَ وَمَا يُعْلِنُونَ ۚ إِنَّهُۥ عَلِيمٌۢ بِذَاتِ ٱلصُّدُورِ ﴿٥﴾
alā innahum yathnūna ṣudūrahum liyastakhfū minhu alā ḥīna yastaghshūna thiyābahum yaʿlamu mā yusirrūna wamā yuʿlinūna innahū ʿalīmum bidhāti ṣ-ṣudūr
¡He aquí que doblan sus pechos para ocultarse de Él! ¡He aquí que cuando se cubren con sus ropas, Él sabe lo que ocultan y lo que manifiestan! En verdad, Él conoce lo que encierran los pechos.
5Se dice que este aleya fue revelada sobre un tal al-Ajnas ibn Sharīq, que era muy elocuente y hablaba de un modo que agradaba al Profeta, pero que en su fuero interno albergaba sentimientos de odio y animadversión hacia él (Q, W). Algunos dicen que este aleya atañe más en general a la actitud de los idólatras mecanos hacia el Profeta y los creyentes (Q), mientras que otros la contemplan sólo como una referencia a su oculto rencor y enemistad particular hacia él (Kl). Se cubren con sus ropas denota su aversión a escuchar el Corán; es decir, se echan sus «ropajes» sobre la cabeza para no tener que «oír» la recitación del Corán (Kl, Z); véase también 71:7: En verdad, cada vez que los llamo para que los perdones, se ponen los dedos en los oídos, se cubren con sus ropas, se obstinan y se llenan de soberbia. Sobre Dios como Quien abarca y está al tanto incluso de las dimensiones más recónditas de los seres humanos, véanse 3:119, 154; 5:7; 8:43; 29:10; 31:23; 35:38; 39:7; 42:24; 57:6; 64:4; 67:13.
Versículo 6
۞ وَمَا مِن دَآبَّةٍۢ فِى ٱلْأَرْضِ إِلَّا عَلَى ٱللَّهِ رِزْقُهَا وَيَعْلَمُ مُسْتَقَرَّهَا وَمُسْتَوْدَعَهَا ۚ كُلٌّۭ فِى كِتَٰبٍۢ مُّبِينٍۢ ﴿٦﴾
wamā min dābbatin fī l-arḍi illā ʿalā llāhi rizquhā wayaʿlamu mustaqarrahā wamustawdaʿahā kullun fī kitābim mubīn
No hay criatura alguna que se desplace sobre la tierra cuyo sustento no recaiga en Dios. Y Él conoce su morada y su depósito. Todo está en un Libro claro.
6Recaiga en Dios puede leerse también como «es una obligación sobre Dios», lo que lleva a algunos comentaristas a observar que, aunque Dios es la fuente de todo sustento para las criaturas, Él no está «obligado» a sustentarlas, pues tal «necesidad» u «obligación» se interpretaría como contradictoria con la soberanía suprema de Su Voluntad y Poder (Q). Su morada se entiende como una referencia a los lomos del padre, y su depósito a la matriz de la madre (Kl). Alternativamente, lo primero puede referirse a la matriz materna y lo segundo al lugar donde uno se halla finalmente en este mundo (Su); véase también 6:98c.
Que todas las realidades están en un Libro claro se afirma también en otros pasajes del Corán (cf. 6:59; 10:61; 27:74–75; 34:3). Se entiende aquí que un Libro claro es una referencia a la Tabla Preservada (véase 85:22c; JJ, N, R) o al Conocimiento de Dios (R); cf. 5:15; 12:1; 26:2; 27:1; 28:2; 43:2; 44.
Versículo 7
وَهُوَ ٱلَّذِى خَلَقَ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضَ فِى سِتَّةِ أَيَّامٍۢ وَكَانَ عَرْشُهُۥ عَلَى ٱلْمَآءِ لِيَبْلُوَكُمْ أَيُّكُمْ أَحْسَنُ عَمَلًۭا ۗ وَلَئِن قُلْتَ إِنَّكُم مَّبْعُوثُونَ مِنۢ بَعْدِ ٱلْمَوْتِ لَيَقُولَنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُوٓا۟ إِنْ هَٰذَآ إِلَّا سِحْرٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿٧﴾
wahuwa lladhī khalaqa s-samāwāti wal-arḍa fī sittati ayyāmin wakāna ʿarshuhū ʿalā l-māʾi liyabluwakum ayyukum aḥsanu ʿamalan walaʾin qulta innakum mabʿūthūna mim baʿdi l-mawti layaqūlanna lladhīna kafarū in hādhā illā siḥrum mubīn
Él es Quien creó los cielos y la tierra en seis días —estando Su Trono sobre el agua— para probaros y ver cuál de vosotros es mejor en obras. Y si dices: «En verdad, seréis resucitados tras la muerte», los que no creen dirán ciertamente: «¡Esto no es sino hechicería manifiesta!».
7Sobre la creación de los cielos y la tierra en seis días, véase 7:54c. Las referencias coránicas a los seis días de la creación (cf. 7:54; 10:3; 25:59; 32:4; 50:38; 57:4) van seguidas a menudo por la declaración de que Dios se estableció luego sobre el Trono (10:3; 25:59; 32:4). Puesto que el aleya da a entender que el Trono de Dios estaba sobre el agua (cf. Génesis 1:2) mientras la creación de los cielos y la tierra tenía lugar, al-Rāzī señala que sobre aquí no indica un espacio físico, dado que el Trono de Dios no podía estar físicamente sobre el agua si los cielos y la tierra aún no habían venido a la existencia. Así, un posible significado de Su Trono estaba sobre el agua podría ser indicar el modo en que los cielos se originaron sin ningún soporte material debajo de ellos (R), similar a lo que se expresa en 13:2: Dios es Quien elevó los cielos sin columnas que veáis, y luego se estableció sobre el Trono.
Sobre el hecho de que las personas son puestas a prueba en esta vida a fin de manifestar quién de ellos es mejor en obras, véase 18:7. Véase también 67:2, que afirma que Dios creó la muerte y la vida para probaros y ver cuál de vosotros es mejor en obras, sugiriendo que las pruebas son una parte inherente a la condición humana. Las tribulaciones con las que uno se topa en la vida no son injustas, pues Dios no impone a ningún alma una carga superior a su capacidad (2:286; véanse también 2:234; 6:52; 7:42; 23:26), sino que son una parte necesaria del viaje personal en esta vida; cuando se afrontan con la respuesta correcta, sólo pueden servir para fortalecerle a uno espiritualmente, mejorar el propio carácter y acrecentar el amor por Dios y la confianza en Él. Desde esta perspectiva, las pruebas son una Bendición y una Misericordia de Dios. Para el significado de cuál de vosotros es mejor en obras, véase 67:2c.
En muchos lugares a lo largo del Corán los incrédulos rechazan las señales de Dios y el mensaje traído por los profetas calificándolo de hechicería manifiesta, como en 34:43: Quienes no creen dicen a la Verdad cuando llega a ellos: «Esto no es sino hechicería manifiesta»; véanse también 5:110; 6:7; 10:2, 76; 20:57; 21:3; 27:13; 28:36; 34:43; 37:15; 43:30; 46:7; 54:2; 61:6; 74:24. Para la objeción común de los incrédulos ante la doctrina coránica de la resurrección corporal, véanse también 13:5; 17:49, 98; 23:35, 82–83; 27:67; 36:78; 37:16–17, 53; 50:3; 56:47–48; 79:11.
Versículo 8
وَلَئِنْ أَخَّرْنَا عَنْهُمُ ٱلْعَذَابَ إِلَىٰٓ أُمَّةٍۢ مَّعْدُودَةٍۢ لَّيَقُولُنَّ مَا يَحْبِسُهُۥٓ ۗ أَلَا يَوْمَ يَأْتِيهِمْ لَيْسَ مَصْرُوفًا عَنْهُمْ وَحَاقَ بِهِم مَّا كَانُوا۟ بِهِۦ يَسْتَهْزِءُونَ ﴿٨﴾
walaʾin akhkharnā ʿanhumu l-ʿadhāba ilā ummatim maʿdūdatil layaqūlunna mā yaḥbisuhū alā yawma yaʾtīhim laysa maṣrūfan ʿanhum waḥāqa bihim mā kānū bihī yastahziʾūn
Y si les aplazamos el castigo por un tiempo determinado, ciertamente dirán: «¿Qué lo retiene?». ¡He aquí que el día en que les alcance, no será apartado de ellos, y aquello de lo que solían burlarse les envolverá!
8Respecto al castigo prometido a los idólatras mecanos en este mundo o en el Más Allá (Aj), formularon la pregunta ¿Qué lo retiene? por burla (Aj) y en un intento de demostrar su falsedad (Ṭ). Al final, aquello de lo que solían burlarse les envolverá, lo cual equivale a decir que el castigo que procuraban apresurar mediante sus comentarios burlones (Sh, Z) se convertirá en realidad y caerá sobre ellos (Ṭ). La noción de que la burla de la gente hacia la verdad acabará rebotando contra ellos se halla por todo el Corán; véanse 6:10; 16:34; 21:41; 39:48; 40:83; 45:33; 46:26.
Versículo 9–10
وَلَئِنْ أَذَقْنَا ٱلْإِنسَٰنَ مِنَّا رَحْمَةًۭ ثُمَّ نَزَعْنَٰهَا مِنْهُ إِنَّهُۥ لَيَـُٔوسٌۭ كَفُورٌۭ ﴿٩﴾ وَلَئِنْ أَذَقْنَٰهُ نَعْمَآءَ بَعْدَ ضَرَّآءَ مَسَّتْهُ لَيَقُولَنَّ ذَهَبَ ٱلسَّيِّـَٔاتُ عَنِّىٓ ۚ إِنَّهُۥ لَفَرِحٌۭ فَخُورٌ ﴿١٠﴾
walaʾin adhaqnā l-insāna minnā raḥmatan thumma nazaʿnāhā minhu innahū layaʾūsun kafūr · walaʾin adhaqnāhu naʿmāʾa baʿda ḍarrāʾa massathu layaqūlanna dhahaba s-sayyiʾātu ʿannī innahū lafariḥun fakhūr
Y si hacemos que el ser humano pruebe de Nuestra parte la Misericordia y luego se la retiramos, ciertamente queda desesperanzado, ingrato.
Y si le hacemos probar una bendición después de que le haya tocado una adversidad, ciertamente dirá: «¡Los males se han alejado de mí!». Ciertamente se muestra exultante, vanaglorioso,
9–10Cuando las bendiciones que Dios ha otorgado a las personas les son retiradas por Dios, caen en la desesperación, engendrando así ingratitud hacia los Favores de Dios. Esto se debe a que carecen de una suficiente esperanza en Dios, adolecen de falta de confianza en Él y son impacientes (Aj). Cf. 22:11: Y entre los seres humanos hay quien adora a Dios al borde de un abismo: si le toca un bien, se sosiega con él; pero si le sobreviene una prueba, da media vuelta sobre su rostro; véanse también 89:15–16; cf. 17:83; 41:49. Al-Rāzī dice que los creyentes deben saber que estas bendiciones les han llegado por la Gracia de Dios, de suerte que su desaparición no debería hacerles desesperar (R). Algunos comentarios mencionan un ḥadīṯ qudsī en conjunción con este aleya que señala: «Yo soy según Mi siervo piensa de Mí. Así pues, que piense bien de Mí». Este ḥadīṯ significa que los creyentes deben albergar una perspectiva positiva respecto a los Actos de Dios, o, como expresa al-Rāzī, en tales circunstancias deben decirse a sí mismos: «Tras esto, tal vez Dios me devolverá estas bendiciones [y serán] más perfectas, hermosas y excelentes de lo que eran [antes]».
Cuando las personas son restituidas luego a una bendición procedente de Dios, dicen: los males, a saber, las aflicciones (JJ), se han alejado de mí, lo que equivale a decir que no agradecerán a Dios el haber apartado las dificultades ni considerarán la posibilidad de que estas nuevas bendiciones también puedan serles arrebatadas (JJ). Tales personas se muestran así exultantes, vanagloriosas, pero engañadas (Bḍ), regocijándose con estas bendiciones mientras se olvidan de agradecerlas a Dios (Q). Véase también 39:49: Y cuando al ser humano le toca un daño, Nos invoca. Luego, cuando le concedemos una Bendición de Nuestra parte, dice: «Sólo se me ha concedido gracias al conocimiento». ¡No! Es una prueba, pero la mayoría de ellos no sabe; cf. 10:12; 30:33; 39:8c; véase también 39:49c.
Versículo 11
إِلَّا ٱلَّذِينَ صَبَرُوا۟ وَعَمِلُوا۟ ٱلصَّٰلِحَٰتِ أُو۟لَٰٓئِكَ لَهُم مَّغْفِرَةٌۭ وَأَجْرٌۭ كَبِيرٌۭ ﴿١١﴾
illā lladhīna ṣabarū waʿamilū ṣ-ṣāliḥāti ulāʾika lahum maghfiratun waʾaŷrun kabīr
salvo aquellos que son pacientes y obran rectamente; para ellos habrá perdón y una gran recompensa.
11Salvo aquellos que son pacientes alude a los momentos de penalidad, y obran rectamente a los momentos en que se reciben bendiciones (JJ). En un informe atribuido por unos al Profeta y por otros a Ibn Masʿūd (m. 31/652), se dice que la fe consta de dos partes: la paciencia representa una mitad y la gratitud la otra (al-Ġazālī, Iḥyāʾ ʿulūm al-dīn [Beirut, 1997], 4:316). Con respecto a la virtud de la paciencia en particular, se transmite que Ḥusayn ibn ʿAlī dijo: «La paciencia es la llave del éxito». En este mundo, una gran recompensa por la paciencia puede entenderse también como que Dios estará con quienes son pacientes, tal como afirma 2:153: Ciertamente Dios está con los pacientes.
Versículo 12
فَلَعَلَّكَ تَارِكٌۢ بَعْضَ مَا يُوحَىٰٓ إِلَيْكَ وَضَآئِقٌۢ بِهِۦ صَدْرُكَ أَن يَقُولُوا۟ لَوْلَآ أُنزِلَ عَلَيْهِ كَنزٌ أَوْ جَآءَ مَعَهُۥ مَلَكٌ ۚ إِنَّمَآ أَنتَ نَذِيرٌۭ ۚ وَٱللَّهُ عَلَىٰ كُلِّ شَىْءٍۢ وَكِيلٌ ﴿١٢﴾
falaʿallaka tārikum baʿḍa mā yūḥā ilayka waḍāʾiqum bihī ṣadruka an yaqūlū lawlā unzila ʿalayhi kanzun aw ŷāʾa maʿahū malakun innamā anta nadhīrun wallāhu ʿalā kulli shayʾin wakīl
Tal vez omitas parte de lo que se te ha revelado y se oprima tu pecho porque dicen: «¿Por qué no se ha hecho descender para él un tesoro o ha venido con él un ángel?». Tú sólo eres un advertidor, y Dios es Guardián de todas las cosas.
12Según 10:15, los idólatras mecanos pidieron al Profeta que modificara el Corán en ciertos aspectos para que les resultase más aceptable; más específicamente, solicitaron que el Corán no incluyese ninguna clase de condena hacia sus dioses (R). El Profeta insistió, no obstante, en que él no desempeñaba ningún papel en su autoría; véase 10:15c. Le pidieron también que convirtiera la montaña de La Meca en oro para demostrar que era un mensajero o que hiciera comparecer ángeles para dar testimonio de la verdad de su profecía (R). Al verse incapaz de satisfacer semejantes demandas, los mecanos le tildaron de mentiroso y se burlaron de él, lo que le apesadumbró. Al recitarles el Corán, su pecho quedaba así oprimido (Z).
Tal vez omitas parte de lo que se te ha revelado alude a esta situación e indica que el Profeta o bien continuaría transmitiendo el Corán que le estaba siendo revelado y afrontaría sus improperios e insultos, o bien omitiría parte de él; esto último, empero, se considera imposible para un profeta, dado que en la doctrina islámica uno de los requisitos indispensables de la profecía es transmitir el mensaje exactamente tal como fue revelado (R). Así, tal vez, que traduce laʿalla, funciona como un recurso retórico destinado no a expresar una incertidumbre real de que el Profeta pudiera omitir parte de el Corán para apaciguar a los idólatras mecanos o librarse de sus imprecaciones, sino a recalcar la trascendencia de que transmitiese fielmente todo cuanto se le había revelado (R); sobre laʿalla, véase también 2:21c.
Se le recuerda también aquí de nuevo al Profeta que él es sólo un advertidor (véanse también 13:7; 27:92; 34:46; 35:23; 38:65–66; 79:45) y que Dios es Guardián de todas las cosas (cf. 6:102; 39:62), lo que significa que la guía o el extravío no están en manos del Mensajero, sino en última instancia únicamente en las Manos de Dios (Kl).
Versículo 13–14
أَمْ يَقُولُونَ ٱفْتَرَىٰهُ ۖ قُلْ فَأْتُوا۟ بِعَشْرِ سُوَرٍۢ مِّثْلِهِۦ مُفْتَرَيَٰتٍۢ وَٱدْعُوا۟ مَنِ ٱسْتَطَعْتُم مِّن دُونِ ٱللَّهِ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ ﴿١٣﴾ فَإِلَّمْ يَسْتَجِيبُوا۟ لَكُمْ فَٱعْلَمُوٓا۟ أَنَّمَآ أُنزِلَ بِعِلْمِ ٱللَّهِ وَأَن لَّآ إِلَٰهَ إِلَّا هُوَ ۖ فَهَلْ أَنتُم مُّسْلِمُونَ ﴿١٤﴾
am yaqūlūna ftarāhu qul faʾtū biʿashri suwarim mithlihī muftarayātin wadʿū mani staṭaʿtum min dūni llāhi in kuntum ṣādiqīn · faʾillam yastaŷībū lakum faʿlamū annamā unzila biʿilmi llāhi waʾal lā ilāha illā huwa fahal antum muslimūn
¿O dicen: «Él lo ha inventado»? Di: «Traed, pues, diez sūrahs semejantes a él, inventadas, e invocad a quien podáis fuera de Dios, si sois veraces».
Y si no os responden, sabed que ha sido hecho descender con el Conocimiento de Dios y que no hay más dios que Él. ¿Seréis, pues, de los sometidos?
13–14Sobre la pretensión de los idólatras mecanos de que el Profeta inventó el Corán, véanse 10:38c; 32:2; 46:8. El desafío que se les lanza de presentar diez sūrahs semejantes si son veraces equivale a decir que, si no creen en la inimitabilidad del Corán y creen que pueden producir algo equivalente, ya sea en su totalidad o en parte, que intenten hacerlo, pues si su afirmación de que el Profeta ha inventado el Corán fuese cierta —es decir, si el Corán no procediese de Dios—, entonces sería factible que los seres humanos lo reprodujeran. Si, por el contrario, no pueden hacerlo, esto demostraría que procede de Dios; para desafíos similares a producir algo semejante al Corán, véanse 2:23; 10:38; 17:88.
Versículo 15–16
مَن كَانَ يُرِيدُ ٱلْحَيَوٰةَ ٱلدُّنْيَا وَزِينَتَهَا نُوَفِّ إِلَيْهِمْ أَعْمَٰلَهُمْ فِيهَا وَهُمْ فِيهَا لَا يُبْخَسُونَ ﴿١٥﴾ أُو۟لَٰٓئِكَ ٱلَّذِينَ لَيْسَ لَهُمْ فِى ٱلْءَاخِرَةِ إِلَّا ٱلنَّارُ ۖ وَحَبِطَ مَا صَنَعُوا۟ فِيهَا وَبَٰطِلٌۭ مَّا كَانُوا۟ يَعْمَلُونَ ﴿١٦﴾
man kāna yurīdu l-ḥayāta d-dunyā wazīnatahā nuwaffi ilayhim aʿmālahum fīhā wahum fīhā lā yubkhasūn · ulāʾika lladhīna laysa lahum fī l-ākhirati illā n-nāru waḥabiṭa mā ṣanaʿū fīhā wabāṭilum mā kānū yaʿmalūn
A quien desee la vida de este mundo y sus adornos, les pagaremos por completo sus obras en ella, y en ella no serán defraudados.
Son aquellos para quienes no habrá en el Más Allá sino el Fuego. Todo cuanto hubieran realizado en ella se malogrará, y vano será cuanto solían hacer.
15–16Desear la vida de este mundo y sus adornos puede aplicarse en cierto sentido tanto a los creyentes como a los incrédulos por igual, dado que existen medios lícitos para disfrutar de la vida terrenal, pero se entiende aquí en referencia a quienes desean únicamente esta vida y niegan la realidad del Más Allá (R); esta interpretación coincide con el mensaje de 42:20: A quien desee la cosecha del Más Allá, le aumentaremos su cosecha; y a quien desee la cosecha de este mundo, le daremos algo de ella, pero no tendrá parte alguna en el Más Allá. Algunos entienden que les pagaremos por completo sus obras en ella significa que Dios concederá a los creyentes la recompensa de sus acciones encaminadas a fines rectos incluso en este mundo, en el sentido de que Dios les «anticiparía» su recompensa en este mundo sin mermarla en el Más Allá (Q). Una interpretación aportada por algunos comentaristas es que el v. 15 fue revelado acerca de ciertos creyentes en tiempos del Profeta que incurrían en ostentación religiosa en sus actos (véase también 107:6; Aj). Sobre la forma en que los actos con intenciones torcidas quedan anulados en el Más Allá, véase 3:22c. Algunos mencionan en este sentido el célebre ḥadīṯ: «En verdad, las acciones son [juzgadas] según las intenciones» (Q).
Versículo 17
أَفَمَن كَانَ عَلَىٰ بَيِّنَةٍۢ مِّن رَّبِّهِۦ وَيَتْلُوهُ شَاهِدٌۭ مِّنْهُ وَمِن قَبْلِهِۦ كِتَٰبُ مُوسَىٰٓ إِمَامًۭا وَرَحْمَةً ۚ أُو۟لَٰٓئِكَ يُؤْمِنُونَ بِهِۦ ۚ وَمَن يَكْفُرْ بِهِۦ مِنَ ٱلْأَحْزَابِ فَٱلنَّارُ مَوْعِدُهُۥ ۚ فَلَا تَكُ فِى مِرْيَةٍۢ مِّنْهُ ۚ إِنَّهُ ٱلْحَقُّ مِن رَّبِّكَ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَ ٱلنَّاسِ لَا يُؤْمِنُونَ ﴿١٧﴾
afaman kāna ʿalā bayyinatim mir rabbihī wayatlūhu shāhidum minhu wamin qablihī kitābu mūsā imāman waraḥmatan ulāʾika yuʾminūna bihī waman yakfur bihī mina l-aḥzābi fan-nāru mawʿiduhū falā taku fī miryatim minhu innahu l-ḥaqqu mir rabbika walākinna akthara n-nāsi lā yuʾminūn
¿Acaso [se compara] quien se apoya en una prueba clara procedente de su Señor, y a quien recita un testigo de Su parte —y antes de él existió el Libro de Moisés como guía y misericordia—? Son ellos quienes creen en él. Y quienquiera que de entre las facciones no crea en él, el Fuego será su cita concertada. No tengas, pues, duda alguna al respecto. En verdad, es la Verdad procedente de tu Señor, pero la mayoría de la humanidad no cree.
17Quien se apoya en una prueba clara procedente de su Señor es una referencia al Profeta, y quienes creen en él a los creyentes (Kl). Un testigo de Su parte alude o bien al Corán, o bien a Gabriel, o bien a otro ángel. Según algunos comentaristas, se refiere a ʿAlī ibn Abī Ṭālib, de quien se transmite que afirmó que se revelaron distintos aleyas en relación con diferentes miembros de Quraysh, y que este aleya fue revelada con respecto a él (Q). Al testigo se le describe a veces como «la lengua del Mensajero de Dios» (Q). Sobre el Libro de Moisés, a saber, la Torá, véanse 11:110–11c. Que la mayoría de la humanidad no cree se reitera en 13:1 y 40:59; aquí, sin embargo, algunos interpretan que la mayoría de la humanidad se refiere específicamente a la mayoría del pueblo de La Meca en tiempos del Profeta (JJ).
Versículo 18–19
وَمَنْ أَظْلَمُ مِمَّنِ ٱفْتَرَىٰ عَلَى ٱللَّهِ كَذِبًا ۚ أُو۟لَٰٓئِكَ يُعْرَضُونَ عَلَىٰ رَبِّهِمْ وَيَقُولُ ٱلْأَشْهَٰدُ هَٰٓؤُلَآءِ ٱلَّذِينَ كَذَبُوا۟ عَلَىٰ رَبِّهِمْ ۚ أَلَا لَعْنَةُ ٱللَّهِ عَلَى ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿١٨﴾ ٱلَّذِينَ يَصُدُّونَ عَن سَبِيلِ ٱللَّهِ وَيَبْغُونَهَا عِوَجًۭا وَهُم بِٱلْءَاخِرَةِ هُمْ كَٰفِرُونَ ﴿١٩﴾
waman aẓlamu mimmani ftarā ʿalā llāhi kadhiban ulāʾika yuʿraḍūna ʿalā rabbihim wayaqūlu l-ashhādu hāʾulāʾi lladhīna kadhabū ʿalā rabbihim alā laʿnatu llāhi ʿalā ẓ-ẓālimīn · alladhīna yaṣuddūna ʿan sabīli llāhi wayabghūnahā ʿiwaŷan wahum bil-ākhirati hum kāfirūn
¿Y quién es más injusto que aquel que inventa una mentira contra Dios? Esos comparecerán ante su Señor, y los testigos dirán: «Estos son los que mintieron contra su Señor». ¡He aquí que la maldición de Dios recae sobre los injustos,
aquellos que apartan del camino de Dios y pretenden que sea tortuoso, y no creen en el Más Allá!
18–19Por quienes inventan una mentira contra Dios se entiende a los que no creen en Dios ni en Su mensaje (Ṭ); cf. 3:94; 6:21, 93, 144; 7:37; 10:17; 18:15; 29:68. Que comparecerán ante su Señor alude a su comparecencia para rendir cuentas de sus actos en el Día del Juicio (Q). Los testigos es una alusión a los ángeles encargados de registrar las acciones de los seres humanos (Q; véanse 43:80c; 50:17–18; 80:15–16; 82:10; 86:4) y a los profetas (Kl). Que la maldición de Dios recae sobre los injustos significa que quedan distanciados o desterrados de Su Misericordia (véase también 7:44c). Al pretender que el camino que conduce a Dios sea tortuoso, intentan desvirtuar o alterar la vía de manera que ya no sea la senda recta (véanse 1:6 y su comentario), que Dios ha dispuesto y prescrito seguir a los seres humanos; véase también el comentario a 7:45, un aleya casi idéntica.
Versículo 20–22
أُو۟لَٰٓئِكَ لَمْ يَكُونُوا۟ مُعْجِزِينَ فِى ٱلْأَرْضِ وَمَا كَانَ لَهُم مِّن دُونِ ٱللَّهِ مِنْ أَوْلِيَآءَ ۘ يُضَٰعَفُ لَهُمُ ٱلْعَذَابُ ۚ مَا كَانُوا۟ يَسْتَطِيعُونَ ٱلسَّمْعَ وَمَا كَانُوا۟ يُبْصِرُونَ ﴿٢٠﴾ أُو۟لَٰٓئِكَ ٱلَّذِينَ خَسِرُوٓا۟ أَنفُسَهُمْ وَضَلَّ عَنْهُم مَّا كَانُوا۟ يَفْتَرُونَ ﴿٢١﴾ لَا جَرَمَ أَنَّهُمْ فِى ٱلْءَاخِرَةِ هُمُ ٱلْأَخْسَرُونَ ﴿٢٢﴾
ulāʾika lam yakūnū muʿŷizīna fī l-arḍi wamā kāna lahum min dūni llāhi min awliyāʾa yuḍāʿafu lahumu l-ʿadhābu mā kānū yastaṭīʿūna s-samʿa wamā kānū yubṣirūn · ulāʾika lladhīna khasirū anfusahum waḍalla ʿanhum mā kānū yaftarūn · lā ŷarama annahum fī l-ākhirati humu l-akhsarūn
Esos no podrán frustrar [nada] en la tierra ni tendrán protectores aparte de Dios. Se les multiplicará el castigo. No eran capaces de oír ni veían.
Son aquellos que se han perdido a sí mismos, y cuanto solían inventar les ha abandonado.
No cabe duda de que en el Más Allá serán ellos los mayores perdedores.
20–22No podrán frustrar [nada] en la tierra significa que los incrédulos no serán capaces de impedir que Dios los castigue en esta vida si Él así lo desea (Z); cf. 8:59; 9:2–3; 24:57; 29:22; 35:44; 42:31; 46:32; 72:12. Que Dios es el único Protector para los seres humanos es un estribillo coránico común (cf. 2:107, 120; 4:123, 173; 9:74, 116; 29:22; 33:18, 65; 42:31; 48:22). Se les multiplicará el castigo alude al hecho de que serán castigados por sus propios extravíos y asimismo por extraviar a otros (JJ); véanse 7:38–39c; 17:75; 29:12–13; 33:66–68. Al comentar No eran capaces de oír ni veían, al-Rāzī observa que estas palabras denotan una «sordera del corazón y ceguera del alma», lo cual concuerda con la caracterización coránica de quienes son espiritualmente insensibles a los mensajes proféticos como «ciegos» y «sordos» (véanse, p. ej., 2:171; 5:71; 6:104; 7:64; 10:43; 11:28; 13:19; 27:4, 66, 81; 30:53; 41:17, 44; 43:36–37, 40). Respecto a la noción coránica de que uno se verá finalmente abandonado por lo que ha inventado, incluyendo falsos ídolos, ideas y creencias religiosas, véanse 6:24, 54; 10:30; 16:87; 28:75c.
Versículo 23
إِنَّ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَعَمِلُوا۟ ٱلصَّٰلِحَٰتِ وَأَخْبَتُوٓا۟ إِلَىٰ رَبِّهِمْ أُو۟لَٰٓئِكَ أَصْحَٰبُ ٱلْجَنَّةِ ۖ هُمْ فِيهَا خَٰلِدُونَ ﴿٢٣﴾
inna lladhīna āmanū waʿamilū ṣ-ṣāliḥāti waʾakhbatū ilā rabbihim ulāʾika aṣḥābu l-ŷannati hum fīhā khālidūn
Ciertamente quienes creen, obran rectamente y se humillan ante su Señor, esos son los moradores del Jardín; en él morarán para siempre.
23Humillan significa aquí penitentes y temerosos (Bg), y puede describir también a quienes se hallan en un estado de sosiego en el recuerdo de Dios (Ṭs), como en 13:28: Aquellos que creen y cuyos corazones se sosiegan en el recuerdo de Dios. ¿Acaso no es en el recuerdo de Dios donde se sosiegan los corazones?.
Versículo 24
۞ مَثَلُ ٱلْفَرِيقَيْنِ كَٱلْأَعْمَىٰ وَٱلْأَصَمِّ وَٱلْبَصِيرِ وَٱلسَّمِيعِ ۚ هَلْ يَسْتَوِيَانِ مَثَلًا ۚ أَفَلَا تَذَكَّرُونَ ﴿٢٤﴾
mathalu l-farīqayni kal-aʿmā wal-aṣammi wal-baṣīri was-samīʿi hal yastawiyāni mathalan afalā tadhakkarūn
La parábola de estos dos grupos es como la de uno ciego y sordo y la de otro que ve y oye. ¿Acaso son iguales cuando se comparan? ¿Es que no reflexionaréis?
24Estos dos grupos se refiere a quienes inventan mentiras contra Dios (véanse los vv. 18–22) —es decir, los incrédulos— y a quienes creen en Dios y obran rectamente (véase el v. 23). Los primeros son espiritualmente ciegos y sordos (R), ya que no pueden ver los signos de Dios ni oír Su Palabra (Aj), mientras que los segundos son quienes ven y oyen, porque perciben las señales de Dios y escuchan Su Palabra (Aj). La pregunta ¿Acaso son iguales cuando se comparan? es semejante a la planteada en 39:9: ¿Acaso son iguales los que saben y los que no saben?.
Versículo 25
وَلَقَدْ أَرْسَلْنَا نُوحًا إِلَىٰ قَوْمِهِۦٓ إِنِّى لَكُمْ نَذِيرٌۭ مُّبِينٌ ﴿٢٥﴾
walaqad arsalnā nūḥan ilā qawmihī innī lakum nadhīrum mubīn
Ciertamente enviamos a Noé a su pueblo: «En verdad, soy para vosotros un advertidor evidente,
25Para la historia de Noé, véanse 7:59–64; 10:71–73; 23:23–30; 26:105–21; 37:75–82; 54:9–15; Sūrah 71. La historia de Noé aquí sirve de introducción a las historias de los pueblos castigados y destruidos que siguen en lo que resta de la sūrah. La función general de los profetas es actuar a la vez como advertidores y portadores de albricias; véase 2:213: La humanidad era una sola comunidad; luego Dios envió a los profetas como portadores de albricias y como advertidores; cf. 4:165; 6:48; 18:56. Noé se describe a sí mismo ante su pueblo como un advertidor evidente (véase también 71:2), lo cual equivale a decir que les advertía del inminente castigo (véase 11:26c) que caería sobre ellos, así como del modo en que podían evitarlo (Bḍ). Para otros aleyas en las que se describe al Profeta únicamente como un advertidor, véanse 13:7; 22:49; 27:92; 29:50; 35:23; 38:70; 46:9; 67:26; y 79:45.
Versículo 26
أَن لَّا تَعْبُدُوٓا۟ إِلَّا ٱللَّهَ ۖ إِنِّىٓ أَخَافُ عَلَيْكُمْ عَذَابَ يَوْمٍ أَلِيمٍۢ ﴿٢٦﴾
al lā taʿbudū illā llāha innī akhāfu ʿalaykum ʿadhāba yawmin alīm
para que no adoréis sino a Dios. Ciertamente temo por vosotros el castigo de un día doloroso».
26Al decir no adoréis sino a Dios, que es la misma llamada realizada por otros profetas en el Corán (véanse 41:14; 46:21; cf. 2:83; 3:64; 11:2), Noé llamaba a su pueblo a abandonar sus ídolos, a cesar de adorarlos y a obedecer únicamente a Dios (Q; cf., p. ej., 7:59; 23:23; 71:3). El castigo de un día doloroso se refiere al castigo que el pueblo de Noé recibiría en este mundo así como a su castigo en el Más Allá (JJ); cf. 7:59; 71:1.
Versículo 27
فَقَالَ ٱلْمَلَأُ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ مِن قَوْمِهِۦ مَا نَرَىٰكَ إِلَّا بَشَرًۭا مِّثْلَنَا وَمَا نَرَىٰكَ ٱتَّبَعَكَ إِلَّا ٱلَّذِينَ هُمْ أَرَاذِلُنَا بَادِىَ ٱلرَّأْىِ وَمَا نَرَىٰ لَكُمْ عَلَيْنَا مِن فَضْلٍۭ بَلْ نَظُنُّكُمْ كَٰذِبِينَ ﴿٢٧﴾
faqāla l-malaʾu lladhīna kafarū min qawmihī mā narāka illā basharam mithlanā wamā narāka ttabaʿaka illā lladhīna hum arādhilunā bādiya r-raʾyi wamā narā lakum ʿalaynā min faḍlim bal naẓunnukum kādhibīn
Mas los dignatarios de entre su pueblo que no creyeron dijeron: «No vemos en ti sino a un ser humano como nosotros, y no vemos que te sigan sino los más viles de entre nosotros a simple vista. Ni vemos que tengáis ningún mérito sobre nosotros; es más, pensamos que sois unos mentirosos».
27Los dignatarios se refiere a los líderes de la sociedad de Noé (Q); véanse también 7:60, 66. La respuesta del pueblo de Noé (véase también 23:24) es la misma que se dio a todos los mensajeros de Dios, como se menciona en 14:10: No sois sino seres humanos como nosotros (véase también 26:154 en el contexto de la historia del profeta Ṣāliḥ). Los seguidores de Noé son descritos por sus oponentes como los más viles de entre nosotros; eran menospreciados por ser pobres y dedicarse a lo que se consideraban oficios u ocupaciones de baja condición social (Q); véase también 26:112c. En otros pasajes el pueblo de Noé rehúsa creer en él precisamente porque los miembros más viles de su sociedad le siguen: ¿Acaso vamos a creer en ti cuando te siguen los más viles? (26:111). Ni vemos que tengáis ningún mérito sobre nosotros es dirigido por los dignatarios tanto a Noé como a sus seguidores (Kl), a quienes consideraban indignos de ser seguidos porque no gozaban de ninguna clase de distinción especial en su sociedad, ni por su vestimenta, ni por su riqueza, ni por un estatus social elevado (Kl).
Versículo 28
قَالَ يَٰقَوْمِ أَرَءَيْتُمْ إِن كُنتُ عَلَىٰ بَيِّنَةٍۢ مِّن رَّبِّى وَءَاتَىٰنِى رَحْمَةًۭ مِّنْ عِندِهِۦ فَعُمِّيَتْ عَلَيْكُمْ أَنُلْزِمُكُمُوهَا وَأَنتُمْ لَهَا كَٰرِهُونَ ﴿٢٨﴾
qāla yāqawmi araʾaytum in kuntu ʿalā bayyinatim mir rabbī waʾātānī raḥmatam min ʿindihī faʿummiyat ʿalaykum anulzimukumūhā waʾantum lahā kārihūn
Dijo: «¡Oh, pueblo mío! Decidme: si me apoyo en una prueba clara de mi Señor y Él me ha concedido una Misericordia procedente de Él, y vosotros estáis ciegos ante ella, ¿acaso os la impondremos contra vuestra voluntad?
28El hecho de que Noé se apoye en una prueba clara de mi Señor alude a la claridad y verdad de su mensaje (véase también 6:57–58c) y es repetido también por los profetas Ṣāliḥ y Shuʿayb a sus respectivos pueblos más adelante en esta sūrah (véanse los vv. 63 y 88, respectivamente; cf. el v. 11). En 6:57, también se instruye al Profeta Mahoma que diga a su pueblo: Ciertamente me apoyo en una prueba clara de mi Señor. La Misericordia procedente de Él concedida a Noé es el otorgamiento de la profecía por parte de Dios (Kl) o la guía y el conocimiento que Dios le dio (Bg). La pregunta de Noé a su pueblo es retórica y concuerda con el principio enunciado en 2:256: No hay coacción en la religión. El buen juicio se ha distinguido claramente del extravío.
Versículo 29
وَيَٰقَوْمِ لَآ أَسْـَٔلُكُمْ عَلَيْهِ مَالًا ۖ إِنْ أَجْرِىَ إِلَّا عَلَى ٱللَّهِ ۚ وَمَآ أَنَا۠ بِطَارِدِ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوٓا۟ ۚ إِنَّهُم مُّلَٰقُوا۟ رَبِّهِمْ وَلَٰكِنِّىٓ أَرَىٰكُمْ قَوْمًۭا تَجْهَلُونَ ﴿٢٩﴾
wayāqawmi lā asʾalukum ʿalayhi mālan in aŷriya illā ʿalā llāhi wamā ana biṭāridi lladhīna āmanū innahum mulāqū rabbihim walākinnī arākum qawman taŷhalūn
¡Oh, pueblo mío! No os pido riqueza alguna a cambio de ello; mi recompensa no recae sino en Dios. Y no expulsaré a los que creen; en verdad, ellos se encontrarán con su Señor. Mas veo que sois un pueblo ignorante.
29El pronombre en a cambio de ello se refiere a aquello a lo que Noé llamaba a su pueblo, a saber, la fe y la adoración sincera del Dios Único (Ṭ). Se dice que los dignatarios ante quienes Noé llevó el mensaje le dijeron que, si deseaba que creyesen en él, debía apartar a quienes le seguían en ese momento (véase el v. 27), por ser indignos de estar en pie de igualdad con los nobles (Ṭ, Ṭs). Los Quraysh tuvieron el mismo conflicto con los seguidores del Profeta; véase 6:52c. La declaración de Noé: Mas veo que sois un pueblo ignorante, hace alusión a la petición de los líderes de que rechazase a quienes creían en Dios (Ṭ); véase también 46:23 para una frase idéntica empleada por el profeta Hūd al dirigirse a su pueblo.
Versículo 30
وَيَٰقَوْمِ مَن يَنصُرُنِى مِنَ ٱللَّهِ إِن طَرَدتُّهُمْ ۚ أَفَلَا تَذَكَّرُونَ ﴿٣٠﴾
wayāqawmi man yanṣurunī mina llāhi in ṭaradttuhum afalā tadhakkarūn
¡Oh, pueblo mío! ¿Quién me auxiliaría contra Dios si yo los expulsara? ¿Es que no reflexionaréis?
30La pregunta de Noé puede entenderse en el sentido de: «¿Quién impediría el Castigo de Dios contra mí si apartara a quienes creen y que en el Día del Juicio presentarán una acusación contra mí ante Dios?» (Ṭs).
Versículo 31
وَلَآ أَقُولُ لَكُمْ عِندِى خَزَآئِنُ ٱللَّهِ وَلَآ أَعْلَمُ ٱلْغَيْبَ وَلَآ أَقُولُ إِنِّى مَلَكٌۭ وَلَآ أَقُولُ لِلَّذِينَ تَزْدَرِىٓ أَعْيُنُكُمْ لَن يُؤْتِيَهُمُ ٱللَّهُ خَيْرًا ۖ ٱللَّهُ أَعْلَمُ بِمَا فِىٓ أَنفُسِهِمْ ۖ إِنِّىٓ إِذًۭا لَّمِنَ ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿٣١﴾
walā aqūlu lakum ʿindī khazāʾinu llāhi walā aʿlamu l-ghayba walā aqūlu innī malakun walā aqūlu lilladhīna tazdarī aʿyunukum lan yuʾtiyahumu llāhu khayrani llāhu aʿlamu bimā fī anfusihim innī idhal lamina ẓ-ẓālimīn
Y no os digo que posea los tesoros de Dios, ni conozco lo No Visto; ni digo que sea un ángel, ni digo de aquellos que son despreciables a vuestros ojos: “Dios no les concederá ningún bien” —Dios sabe mejor lo que hay en sus almas—, pues ciertamente sería entonces de los injustos».
31Al-Rāzī explica que la declaración de Noé de que no poseía los tesoros de Dios (para otras referencias a los tesoros en el Corán, véanse 6:50; 15:21; 17:100; 38:9; 52:37; 63:7), que no conocía lo No Visto y no era un ángel, subraya su humildad y pequeñez ante Dios, una actitud que le permitía acoger a quienes eran considerados humildes por su propio pueblo, a la vez que le impedía dejarse seducir por la compañía de los dignatarios y líderes de su sociedad. Las mismas afirmaciones son formuladas por el Profeta en respuesta a las críticas de los Quraysh; véanse 6:50 y su comentario.
Versículo 32–33
قَالُوا۟ يَٰنُوحُ قَدْ جَٰدَلْتَنَا فَأَكْثَرْتَ جِدَٰلَنَا فَأْتِنَا بِمَا تَعِدُنَآ إِن كُنتَ مِنَ ٱلصَّٰدِقِينَ ﴿٣٢﴾ قَالَ إِنَّمَا يَأْتِيكُم بِهِ ٱللَّهُ إِن شَآءَ وَمَآ أَنتُم بِمُعْجِزِينَ ﴿٣٣﴾
qālū yānūḥu qad ŷādaltanā faʾaktharta ŷidālanā faʾtinā bimā taʿidunā in kunta mina ṣ-ṣādiqīn · qāla innamā yaʾtīkum bihi llāhu in shāʾa wamā antum bimuʿŷizīn
Dijeron: «¡Oh, Noé! Has disputado con nosotros y has prolongado la disputa; tráenos, pues, aquello con lo que nos amenazas, si eres de los veraces».
Dijo: «Sólo Dios os lo traerá, si Él quiere, y vosotros no podréis frustrarlo.
32–33Tráenos, pues, aquello con lo que nos amenazas, que constituye una reacción típica de los incrédulos ante las enseñanzas de los profetas (véanse también 7:70, 77; 46:22), se refiere al inminente castigo (Kl) sobre el que Noé les había prevenido (véase el v. 26); y vosotros no podréis frustrarlo (cf. 6:135; 10:53) alude a su incapacidad para escapar de él (JJ).
Versículo 34
وَلَا يَنفَعُكُمْ نُصْحِىٓ إِنْ أَرَدتُّ أَنْ أَنصَحَ لَكُمْ إِن كَانَ ٱللَّهُ يُرِيدُ أَن يُغْوِيَكُمْ ۚ هُوَ رَبُّكُمْ وَإِلَيْهِ تُرْجَعُونَ ﴿٣٤﴾
walā yanfaʿukum nuṣḥī in aradttu an anṣaḥa lakum in kāna llāhu yurīdu an yughwiyakum huwa rabbukum waʾilayhi turŷaʿūn
Y mi sincero consejo no os beneficiará, por mucho que desee aconsejaros, si Dios desea dejaros extraviados. Él es vuestro Señor, y a Él seréis devueltos».
34El hecho de que Dios haga a las personas quedar extraviadas equivale a la noción coránica más generalizada de que Él extravía a algunas personas de la verdad (véanse, p. ej., 17:97; 18:17; 74:31), para lo cual véanse 4:88–90c; 4:143c; 6:39c. Sobre cuestiones afines, véanse 3:108–9c y el ensayo «El Corán y las escuelas de teología y filosofía islámicas».
Versículo 35
أَمْ يَقُولُونَ ٱفْتَرَىٰهُ ۖ قُلْ إِنِ ٱفْتَرَيْتُهُۥ فَعَلَىَّ إِجْرَامِى وَأَنَا۠ بَرِىٓءٌۭ مِّمَّا تُجْرِمُونَ ﴿٣٥﴾
am yaqūlūna ftarāhu qul ini ftaraytuhū faʿalayya iŷrāmī waʾana barīʾum mimmā tuŷrimūn
¿O dicen: «Él lo ha inventado»? Di: «Si yo lo he inventado, sobre mí recaerá mi culpa; pero yo estoy libre de lo que cometéis».
Versículo 36
وَأُوحِىَ إِلَىٰ نُوحٍ أَنَّهُۥ لَن يُؤْمِنَ مِن قَوْمِكَ إِلَّا مَن قَدْ ءَامَنَ فَلَا تَبْتَئِسْ بِمَا كَانُوا۟ يَفْعَلُونَ ﴿٣٦﴾
waʾūḥiya ilā nūḥin annahū lan yuʾmina min qawmika illā man qad āmana falā tabtaʾis bimā kānū yafʿalūn
Y le fue revelado a Noé: «Nadie de tu pueblo creerá, salvo quienes ya hayan creído. No te aflijas, pues, por lo que solían hacer.
36Se dice que Noé había estado llamando a su pueblo hacia Dios durante unos 950 años (Aj); véase 29:14, que afirma: Y permaneció entre ellos mil años menos cincuenta. Así, quienes ya hayan creído se refiere a quienes, hasta ese instante, habían abrazado el mensaje de Noé (Aj). La recomendación de Dios a Noé de que no se aflija —es decir, que no se entristezca ni desespere (Ṭ)— por las acciones de su pueblo se vincula con el tema coránico más amplio de la atención divina a las reacciones humanas de los profetas ante las tribulaciones con las que habrían de encontrarse inevitablemente; véanse 2:214; 15:97–99; 21:83–84; 26:3.
Versículo 37
وَٱصْنَعِ ٱلْفُلْكَ بِأَعْيُنِنَا وَوَحْيِنَا وَلَا تُخَٰطِبْنِى فِى ٱلَّذِينَ ظَلَمُوٓا۟ ۚ إِنَّهُم مُّغْرَقُونَ ﴿٣٧﴾
waiṣnaʿi l-fulka biʾaʿyuninā wawaḥyinā walā tukhāṭibnī fī lladhīna ẓalamū innahum mughraqūn
Y construye el Arca ante Nuestros Ojos y bajo Nuestra Revelación. Y no Me hables en favor de los que han obrado injustamente; ciertamente serán ahogados».
37Ante Nuestros Ojos es una forma figurada de decir que Dios vigilará y protegerá la construcción del Arca por parte de Noé (Kl); bajo Nuestra Revelación significa que Dios instruyó a Noé sobre cómo construir el Arca (Bḍ). Que Dios diga a Noé que no Le hable en favor de los que han obrado injustamente significa que Noé no debía intentar interceder ante Dios en beneficio de ellos (Kl) y que no debía suplicar a Dios que retuviese el inminente castigo lejos de ellos (Bḍ).
Versículo 38–39
وَيَصْنَعُ ٱلْفُلْكَ وَكُلَّمَا مَرَّ عَلَيْهِ مَلَأٌۭ مِّن قَوْمِهِۦ سَخِرُوا۟ مِنْهُ ۚ قَالَ إِن تَسْخَرُوا۟ مِنَّا فَإِنَّا نَسْخَرُ مِنكُمْ كَمَا تَسْخَرُونَ ﴿٣٨﴾ فَسَوْفَ تَعْلَمُونَ مَن يَأْتِيهِ عَذَابٌۭ يُخْزِيهِ وَيَحِلُّ عَلَيْهِ عَذَابٌۭ مُّقِيمٌ ﴿٣٩﴾
wayaṣnaʿu l-fulka wakullamā marra ʿalayhi malaʾum min qawmihī sakhirū minhu qāla in taskharū minnā faʾinnā naskharu minkum kamā taskharūn · fasawfa taʿlamūna man yaʾtīhi ʿadhābun yukhzīhi wayaḥillu ʿalayhi ʿadhābum muqīm
Y construía el Arca, y cada vez que pasaban junto a él dignatarios de su pueblo, se burlaban de él. Dijo: «Si os burláis de nosotros, ciertamente nosotros nos burlaremos de vosotros tal como os burláis.
Pues pronto sabréis sobre quién caerá un castigo que le humille y sobre quién descenderá un castigo duradero».
38–39Las palabras de Noé: Si os burláis de nosotros, ciertamente nosotros nos burlaremos de vosotros tal como os burláis, tienen en perspectiva el estado final de las cosas, cuando los creyentes se reirán de los incrédulos, tal como los incrédulos solían reírse de ellos durante la vida de este mundo (véase 83:29–36). Este aleya se conecta con la noción coránica más general de que las malas acciones de la gente terminarán finalmente volviéndose contra ellos (véanse, p. ej., 2:9, 57; 10:23; 35:43; 47:38). Un castigo que le humille (cf. 11:93; 39:40) alude al diluvio, que humillaría en este mundo a quienes rechazaron a Noé (IK), mientras que un castigo duradero (cf. 5:37; 9:68; 39:40) alude a su estado de castigo en el Más Allá (Ṭ).
Versículo 40–41
حَتَّىٰٓ إِذَا جَآءَ أَمْرُنَا وَفَارَ ٱلتَّنُّورُ قُلْنَا ٱحْمِلْ فِيهَا مِن كُلٍّۢ زَوْجَيْنِ ٱثْنَيْنِ وَأَهْلَكَ إِلَّا مَن سَبَقَ عَلَيْهِ ٱلْقَوْلُ وَمَنْ ءَامَنَ ۚ وَمَآ ءَامَنَ مَعَهُۥٓ إِلَّا قَلِيلٌۭ ﴿٤٠﴾ ۞ وَقَالَ ٱرْكَبُوا۟ فِيهَا بِسْمِ ٱللَّهِ مَجْر۪ىٰهَا وَمُرْسَىٰهَآ ۚ إِنَّ رَبِّى لَغَفُورٌۭ رَّحِيمٌۭ ﴿٤١﴾
ḥattā idhā ŷāʾa amrunā wafāra t-tannūru qulnā ḥmil fīhā min kullin zawŷayni thnayni waʾahlaka illā man sabaqa ʿalayhi l-qawlu waman āmana wamā āmana maʿahū illā qalīl · waqāla rkabū fīhā bismi llāhi maŷrāhā wamursāhā inna rabbī laghafūrur raḥīm
Hasta que, cuando llegó Nuestra Orden y el horno manó agua a borbotones, dijimos: «Embarca en ella a una pareja de cada especie y a tu familia —salvo a aquel contra quien ya se pronunció la Palabra— y a quienes crean». Y no creyeron con él sino unos pocos.
Y dijo: «Embarcad en ella. En el Nombre de Dios sea su navegar y su fondear. En verdad, mi Señor es Indulgente, Misericordioso».
40–41Hasta que, cuando llegó Nuestra Orden y el horno manó agua a borbotones indica el comienzo del diluvio, que Dios envió para destruir al pueblo de Noé. El horno se refiere aquí a la tierra (Bg, Q) en general o a una región concreta, como Siria o Irak (Bg); para más detalles sobre el horno manó agua a borbotones, véase 23:27–28c. Según un relato, Dios congregó primero toda suerte de aves y animales ante Noé, quien escogió entonces un macho y una hembra de cada especie y subió las parejas a la nave (JJ). Se dice que salvo a aquel contra quien ya se pronunció la Palabra concierne tanto a la esposa de Noé (véase 66:10c) como a su hijo (JJ; véanse los vv. 42–43, 45).
Versículo 42
وَهِىَ تَجْرِى بِهِمْ فِى مَوْجٍۢ كَٱلْجِبَالِ وَنَادَىٰ نُوحٌ ٱبْنَهُۥ وَكَانَ فِى مَعْزِلٍۢ يَٰبُنَىَّ ٱرْكَب مَّعَنَا وَلَا تَكُن مَّعَ ٱلْكَٰفِرِينَ ﴿٤٢﴾
wahiya taŷrī bihim fī mawŷin kal-ŷibāli wanādā nūḥumi bnahū wakāna fī maʿzilin yābunayya rkab maʿanā walā takum maʿa l-kāfirīn
Y navegó con ellos entre olas como montañas. Y Noé llamó a su hijo, que se había quedado apartado: «¡Hijo mío! Embarca con nosotros y no estés con los incrédulos».
42Olas como montañas se refiere a la dimensión colosal de las olas del diluvio (Z), originadas por la violencia del viento (Q).
Versículo 43
قَالَ سَـَٔاوِىٓ إِلَىٰ جَبَلٍۢ يَعْصِمُنِى مِنَ ٱلْمَآءِ ۚ قَالَ لَا عَاصِمَ ٱلْيَوْمَ مِنْ أَمْرِ ٱللَّهِ إِلَّا مَن رَّحِمَ ۚ وَحَالَ بَيْنَهُمَا ٱلْمَوْجُ فَكَانَ مِنَ ٱلْمُغْرَقِينَ ﴿٤٣﴾
qāla saʾāwī ilā ŷabalin yaʿṣimunī mina l-māʾi qāla lā ʿāṣima l-yawma min amri llāhi illā mar raḥima waḥāla baynahumā l-mawŷu fakāna mina l-mughraqīn
Dijo: «Me refugiaré en una montaña que me protegerá del agua». Dijo: «Hoy no hay protector alguno contra la Orden de Dios, salvo para aquel de quien Él tenga Misericordia». Y las olas se interpusieron entre ambos, y fue de los ahogados.
43Se dice que el hijo de Noé que se había quedado apartado en el v. 42 se llamaba Yām (IK, Z) o Kanʿān (Z). Desde un punto de vista espiritual, su declaración de que se refugiaría en una montaña puede entenderse en alusión a la falsa sensación de seguridad, estabilidad y permanencia (simbolizada por una montaña) que los incrédulos, en su estado de negación de Dios, atribuyen al mundo.
Versículo 44
وَقِيلَ يَٰٓأَرْضُ ٱبْلَعِى مَآءَكِ وَيَٰسَمَآءُ أَقْلِعِى وَغِيضَ ٱلْمَآءُ وَقُضِىَ ٱلْأَمْرُ وَٱسْتَوَتْ عَلَى ٱلْجُودِىِّ ۖ وَقِيلَ بُعْدًۭا لِّلْقَوْمِ ٱلظَّٰلِمِينَ ﴿٤٤﴾
waqīla yāʾarḍu blaʿī māʾaki wayāsamāʾu aqliʿī waghīḍa l-māʾu waquḍiya l-amru wastawat ʿalā l-ŷūdiyyi waqīla buʿdal lil-qawmi ẓ-ẓālimīn
Y se dijo: «¡Oh, tierra! ¡Traga tu agua! ¡Y oh, cielo! ¡Deténte!». Y el agua fue hecha menguar, y la orden fue cumplida, y encalló sobre el [monte] Ŷūdī. Y se dijo: «¡Lejos con el pueblo injusto!»
44Las órdenes de Dios a la tierra y al cielo denotan el fin del diluvio. Se cuenta en algunas fuentes tradicionales que el [monte] Ŷūdī, donde encalló el Arca, es una montaña cerca de Mosul (JJ, Kl), mientras que otras fuentes la asocian con el monte Ararat, en la región oriental de la actual Turquía. Se sostiene que ¡Lejos con el pueblo injusto! fue pronunciado por Dios (R); véase también 23:41 para la misma expresión idéntica.
Versículo 45–47
وَنَادَىٰ نُوحٌۭ رَّبَّهُۥ فَقَالَ رَبِّ إِنَّ ٱبْنِى مِنْ أَهْلِى وَإِنَّ وَعْدَكَ ٱلْحَقُّ وَأَنتَ أَحْكَمُ ٱلْحَٰكِمِينَ ﴿٤٥﴾ قَالَ يَٰنُوحُ إِنَّهُۥ لَيْسَ مِنْ أَهْلِكَ ۖ إِنَّهُۥ عَمَلٌ غَيْرُ صَٰلِحٍۢ ۖ فَلَا تَسْـَٔلْنِ مَا لَيْسَ لَكَ بِهِۦ عِلْمٌ ۖ إِنِّىٓ أَعِظُكَ أَن تَكُونَ مِنَ ٱلْجَٰهِلِينَ ﴿٤٦﴾ قَالَ رَبِّ إِنِّىٓ أَعُوذُ بِكَ أَنْ أَسْـَٔلَكَ مَا لَيْسَ لِى بِهِۦ عِلْمٌۭ ۖ وَإِلَّا تَغْفِرْ لِى وَتَرْحَمْنِىٓ أَكُن مِّنَ ٱلْخَٰسِرِينَ ﴿٤٧﴾
wanādā nūḥur rabbahū faqāla rabbi inna bnī min ahlī waʾinna waʿdaka l-ḥaqqu waʾanta aḥkamu l-ḥākimīn · qāla yānūḥu innahū laysa min ahlika innahū ʿamalun ghayru ṣāliḥin falā tasʾalni mā laysa laka bihī ʿilmun innī aʿiẓuka an takūna mina l-ŷāhilīn · qāla rabbi innī aʿūdhu bika an asʾalaka mā laysa lī bihī ʿilmun waʾillā taghfir lī watarḥamnī akum mina l-khāsirīn
Y Noé clamó a su Señor y dijo: «¡Señor mío! Ciertamente mi hijo es de mi familia. En verdad, Tu Promesa es la verdad, y Tú eres el más justo de los jueces».
Dijo: «¡Oh, Noé! En verdad, él no es de tu familia; ciertamente su conducta no fue recta. No Me preguntes, pues, sobre aquello de lo que no tienes conocimiento; ciertamente te exhorto para que no seas de los ignorantes».
Dijo: «¡Señor mío! Ciertamente busco refugio en Ti de preguntarte sobre aquello de lo que no tengo conocimiento. Y si no me perdonas y tienes Misericordia de mí, seré de los perdedores».
45–47Se dice que Noé suplicó a Dios que salvara a su hijo porque Dios le había prometido que salvaría a su familia (IJ, Ṭ; cf. el v. 40), que es la promesa a la que Noé aludía cuando dijo: Tu Promesa es la verdad (IJ). Para Dios como el más justo de los jueces, véase 95:8c (cf. 7:87; 10:109; 12:80). Desde una perspectiva, las Palabras de Dios a Noé: En verdad, él no es de tu familia, significan que el hijo de Noé no pertenecía a aquellos miembros de su familia a quienes Dios había prometido salvar (Q, R); cf. la redacción del v. 40: Embarca en ella... a tu familia —salvo a aquel contra quien ya se pronunció la Palabra— (véase también 11:40–41c). Desde otra perspectiva, puede decirse que el hijo de Noé no era de su familia en un sentido espiritual, al haber rechazado el mensaje con el que su padre había venido. Véase también 6:74, donde se menciona la desvinculación de Abraham respecto a su padre.
La conducta no recta del hijo fue negar a Dios y no creer en Él. Algunos leen ciertamente su conducta no fue recta en el sentido de: «Él era [hacedor de] una conducta no recta», siendo el sujeto implícito (R). Ignorantes en para que no seas de los ignorantes se refiere más específicamente al pecado (Q, R); Dios exhorta a Noé a no preguntarle sobre el destino de su hijo (véase el v. 45) para que no esté «entre los pecadores». Las palabras de arrepentimiento de Noé son idénticas a las pronunciadas por Adán y su esposa en 7:23 tras haberse hecho patente para ellos el engaño de Satanás.
Versículo 48
قِيلَ يَٰنُوحُ ٱهْبِطْ بِسَلَٰمٍۢ مِّنَّا وَبَرَكَٰتٍ عَلَيْكَ وَعَلَىٰٓ أُمَمٍۢ مِّمَّن مَّعَكَ ۚ وَأُمَمٌۭ سَنُمَتِّعُهُمْ ثُمَّ يَمَسُّهُم مِّنَّا عَذَابٌ أَلِيمٌۭ ﴿٤٨﴾
qīla yānūḥu hbiṭ bisalāmim minnā wabarakātin ʿalayka waʿalā umamim mimmam maʿaka waʾumamun sanumattiʿuhum thumma yamassuhum minnā ʿadhābun alīm
Se dijo: «¡Oh, Noé! Desembarca con paz de Nuestra parte y bendiciones sobre ti y sobre las comunidades que [surgirán] de quienes están contigo; mas habrá comunidades a las que concederemos disfrute y luego les alcanzará de Nuestra parte un doloroso castigo».
48Dios dice a Noé que él y quienes le acompañan pueden descender del Arca y habitar sobre la tierra sin temor a perecer (Bq, Ṭ). Una elisión en bendiciones sobre ti y sobre las comunidades que [surgirán] de quienes están contigo; mas habrá comunidades a las que concederemos disfrute hace que signifique: «bendiciones sobre ti y sobre las comunidades que [surgirán] de quienes están contigo; y [de entre quienes están contigo surgirán] comunidades a las que concederemos disfrute» (Z). Esta afirmación se interpreta en el sentido de que las comunidades de creyentes que surgirán de la familia de Noé serán bendecidas, o bien que tanto las comunidades de incrédulos como las de creyentes que provengan de la familia de Noé recibirán provisión de Dios (Z), si bien a las comunidades incrédulas se les promete un doloroso castigo de parte de Dios. Se dice que esta frase alude a las naciones destruidas que vinieron después de Noé, tales como los ʿĀd, los Ṯamūd, los sodomitas y los madianitas (Z), todos los cuales eran descendientes de Noé; véanse los vv. 50–60, 61–68, 77–83 y 84–95, respectivamente.
Versículo 49
تِلْكَ مِنْ أَنۢبَآءِ ٱلْغَيْبِ نُوحِيهَآ إِلَيْكَ ۖ مَا كُنتَ تَعْلَمُهَآ أَنتَ وَلَا قَوْمُكَ مِن قَبْلِ هَٰذَا ۖ فَٱصْبِرْ ۖ إِنَّ ٱلْعَٰقِبَةَ لِلْمُتَّقِينَ ﴿٤٩﴾
tilka min ambāʾi l-ghaybi nūḥīhā ilayka mā kunta taʿlamuhā anta walā qawmuka min qabli hādhā faṣbir inna l-ʿāqibata lil-muttaqīn
Estos son algunos de los relatos de lo No Visto que te revelamos. Ni tú ni tu pueblo teníais conocimiento de ellos con anterioridad. Sé, pues, paciente. Ciertamente el buen fin es para los temerosos de Dios.
49Ni tú ni tu pueblo teníais conocimiento de ellos con anterioridad se entiende en el sentido de que el Profeta no conocía tales relatos como la historia de Noé antes de que le llegase la revelación (Kl, Z), ni eran conocidos para la gente de La Meca en aquel tiempo, al no ser «Gente del Libro» (Ṭs). Sin embargo, dada la presencia de cristianos y judíos en La Meca durante la vida del Profeta, es más probable que este aleya se refiera a la falta de conocimiento sobre los detalles precisos y el significado espiritual de tales relatos más que a un desconocimiento absoluto de los mismos en términos generales.
El consejo de Dios al Profeta de sé paciente va dirigido tanto a la tarea de transmitir el mensaje que se le encomendó como a las penalidades que soportaba por parte de los idólatras mecanos, dando a entender que el Profeta debía ser tan paciente como lo fue Noé (JJ). El buen fin es para los temerosos de Dios se encuentra también en 7:128; 28:83; cf. 20:132.
Versículo 50–51
وَإِلَىٰ عَادٍ أَخَاهُمْ هُودًۭا ۚ قَالَ يَٰقَوْمِ ٱعْبُدُوا۟ ٱللَّهَ مَا لَكُم مِّنْ إِلَٰهٍ غَيْرُهُۥٓ ۖ إِنْ أَنتُمْ إِلَّا مُفْتَرُونَ ﴿٥٠﴾ يَٰقَوْمِ لَآ أَسْـَٔلُكُمْ عَلَيْهِ أَجْرًا ۖ إِنْ أَجْرِىَ إِلَّا عَلَى ٱلَّذِى فَطَرَنِىٓ ۚ أَفَلَا تَعْقِلُونَ ﴿٥١﴾
waʾilā ʿādin akhāhum hūdan qāla yāqawmi ʿbudū llāha mā lakum min ilāhin ghayruhū in antum illā muftarūn · yāqawmi lā asʾalukum ʿalayhi aŷran in aŷriya illā ʿalā lladhī faṭaranī afalā taʿqilūn
Y a los ʿĀd, su hermano Hūd. Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. No sois sino inventores de mentiras.
¡Oh, pueblo mío! No os pido por ello recompensa alguna. Mi recompensa no recae sino en Quien me originó. ¿Es que no razonaréis?
50–51Para la historia del profeta Hūd, véanse también 7:65–72; 26:123–39; 46:21–25; 54:18–21. Hūd fue un profeta árabe, no mencionado en la Biblia, de quien se afirma que era descendiente del profeta Noé; véase 7:65c. Se cree que los ʿĀd, el pueblo al que Hūd fue enviado, procedían de la parte meridional de Arabia, entre el valle de Ḥaḍramawt y Omán. Eran un pueblo tribal que rendía culto a los ídolos; su nombre deriva del hombre al que atribuían su ancestro común (Q). Se dice que hubo dos pueblos con el nombre de ʿĀd: los primeros ʿĀd (53:50), que son conocidos también como Iram (véase 89:7–8c); y los segundos ʿĀd, a quienes se denomina simplemente ʿĀd; véase también 53:50–51c. El pueblo al que fue enviado Hūd era el de los primeros ʿĀd (Q).
Hūd era el hermano del pueblo de ʿĀd puesto que era uno de ellos (Q). Al igual que los demás profetas, Hūd llamó a su pueblo a adorar únicamente a Dios y a abandonar sus ídolos. No sois sino inventores de mentiras significa: «Al asociar ídolos a Dios, no sois más que un pueblo mentiroso, que forja falsedades, pues no hay más Dios que Él» (Ṭ). Al-Rāzī señala que la aseveración de Hūd a su pueblo de que no les pide por ello recompensa alguna (véase también 26:127) y que su recompensa no recae sino en Dios es idéntica en sentido a la declaración de Noé a su pueblo en el v. 29: ¡Oh, pueblo mío! No os pido riqueza alguna a cambio de ello; mi recompensa no recae sino en Dios, y es semejante a las formuladas por otros profetas a lo largo de todo el Corán (véanse también, p. ej., 6:90; 26:109, 127, 145, 164, 180; 36:22; 38:86; 42:23).
Versículo 52
وَيَٰقَوْمِ ٱسْتَغْفِرُوا۟ رَبَّكُمْ ثُمَّ تُوبُوٓا۟ إِلَيْهِ يُرْسِلِ ٱلسَّمَآءَ عَلَيْكُم مِّدْرَارًۭا وَيَزِدْكُمْ قُوَّةً إِلَىٰ قُوَّتِكُمْ وَلَا تَتَوَلَّوْا۟ مُجْرِمِينَ ﴿٥٢﴾
wayāqawmi staghfirū rabbakum thumma tūbū ilayhi yursili s-samāʾa ʿalaykum midrāran wayazidkum quwwatan ilā quwwatikum walā tatawallaw muŷrimīn
¡Oh, pueblo mío! Pedid perdón a vuestro Señor; luego volveos a Él en arrepentimiento. Enviará el cielo sobre vosotros con lluvia abundante y añadirá fuerza a vuestra fuerza. Y no os apartéis como culpables».
52Sobre el vínculo entre el orden del llamamiento a pedir perdón a Dios y la exhortación a luego volverse a Él en arrepentimiento con referencia a los idólatras mecanos, que atañe también a los ʿĀd, véase 11:3c (véase también el v. 90). Las palabras de Hūd: Enviará el cielo sobre vosotros con lluvia abundante, que respondían al problema de sequía que los ʿĀd habían estado padeciendo (JJ), fueron pronunciadas también por Noé a su pueblo (71:11); véase también 7:72c. Culpables, en el sentido de ser reos de iniquidad, se refiere aquí a «las gentes que atribuyen asociados a Dios» (JJ). Se dice que la sequía que experimentaron se prolongó durante tres años (Kl). Según las enseñanzas islámicas tradicionales, buscar el Perdón de Dios y volverse a Él en arrepentimiento constituyen medios a través de los cuales un pueblo pecador puede implorar a Dios que envíe lluvia sobre sus tierras (Kl). Sobre la base de esta convicción, los musulmanes realizan oraciones especiales en tiempos de sequía así como en ocasión de otras calamidades colectivas.
Versículo 53–54
قَالُوا۟ يَٰهُودُ مَا جِئْتَنَا بِبَيِّنَةٍۢ وَمَا نَحْنُ بِتَارِكِىٓ ءَالِهَتِنَا عَن قَوْلِكَ وَمَا نَحْنُ لَكَ بِمُؤْمِنِينَ ﴿٥٣﴾ إِن نَّقُولُ إِلَّا ٱعْتَرَىٰكَ بَعْضُ ءَالِهَتِنَا بِسُوٓءٍۢ ۗ قَالَ إِنِّىٓ أُشْهِدُ ٱللَّهَ وَٱشْهَدُوٓا۟ أَنِّى بَرِىٓءٌۭ مِّمَّا تُشْرِكُونَ ﴿٥٤﴾
qālū yāhūdu mā ŷiʾtanā bibayyinatin wamā naḥnu bitārikī ālihatinā ʿan qawlika wamā naḥnu laka bimuʾminīn · in naqūlu illā ʿtarāka baʿḍu ālihatinā bisūʾin qāla innī ushhidu llāha washhadū annī barīʾum mimmā tushrikūn
Dijeron: «¡Oh, Hūd! No nos has traído una prueba clara, y no vamos a abandonar a nuestros dioses por tu palabra, ni creemos en ti.
Sólo decimos que alguno de nuestros dioses te ha herido con un mal». Dijo: «Pongo a Dios por testigo —y sed vosotros testigos— de que estoy libre de aquello que asociáis
53–54El pueblo de Hūd le dice que no les ha traído una prueba clara, con lo que se refieren a pruebas patentes que atestigüen la veracidad de su pretensión de ser un profeta enviado por Dios (Bḍ). Se dice que eran incapaces de ver las pruebas manifiestas aportadas por Hūd a causa de su obstinación en rechazar su mensaje (Bḍ). La afirmación de que uno de sus dioses había herido a Hūd con un mal manifiesta su creencia de que era un loco al que uno de sus ídolos había embrujado, por haberlo maldecido y haber convocado a su pueblo a abandonar el culto a las estatuas (Kl); cf. 7:66. Los idólatras mecanos acusaron del mismo modo al Profeta Mahoma de estar loco o poseído; véanse 15:6; 23:70; 34:8; 37:36; 44:14; 68:51; 81:22.
Versículo 55–56
مِن دُونِهِۦ ۖ فَكِيدُونِى جَمِيعًۭا ثُمَّ لَا تُنظِرُونِ ﴿٥٥﴾ إِنِّى تَوَكَّلْتُ عَلَى ٱللَّهِ رَبِّى وَرَبِّكُم ۚ مَّا مِن دَآبَّةٍ إِلَّا هُوَ ءَاخِذٌۢ بِنَاصِيَتِهَآ ۚ إِنَّ رَبِّى عَلَىٰ صِرَٰطٍۢ مُّسْتَقِيمٍۢ ﴿٥٦﴾
min dūnihī fakīdūnī ŷamīʿan thumma lā tunẓirūn · innī tawakkaltu ʿalā llāhi rabbī warabbikum mā min dābbatin illā huwa ākhidhum bināṣiyatihā inna rabbī ʿalā ṣirāṭim mustaqīm
junto a Él. Tramad, pues, contra mí todos juntos, y no me deis tregua.
Ciertamente confío en Dios, mi Señor y vuestro Señor. No hay criatura alguna que se desplace que no esté asida por Él de su copete. En verdad, mi Señor está en una senda recta.
55–56Para declaraciones semejantes pronunciadas por profetas respecto a las creencias de los pueblos ante los que habían sido enviados, véanse también 6:19; 6:78. El desafío de Hūd, que va dirigido tanto a su pueblo como a sus dioses (N), de tramar y no darle tregua, significa: «¡Ni vosotros ni vuestros dioses seréis capaces de hacer nada!» (Kl). Hūd les expone luego la razón de su confianza en la incapacidad de ellos para conspirar contra él, a saber, su firme e inquebrantable confianza en Dios (Kl).
No hay criatura alguna que se desplace que no esté asida por Él de su copete es una metáfora para denotar que todas las criaturas se hallan bajo el Dominio y la Autoridad de Dios (N). En verdad, mi Señor está en una senda recta significa que Dios se halla en la senda de la verdad, es Justo y no permite que los malhechores escapen de Él. Significa también que Él no abandonará a quien confía en Él (Z). Respecto a la senda recta, véase 1:6c.
Versículo 57–58
فَإِن تَوَلَّوْا۟ فَقَدْ أَبْلَغْتُكُم مَّآ أُرْسِلْتُ بِهِۦٓ إِلَيْكُمْ ۚ وَيَسْتَخْلِفُ رَبِّى قَوْمًا غَيْرَكُمْ وَلَا تَضُرُّونَهُۥ شَيْـًٔا ۚ إِنَّ رَبِّى عَلَىٰ كُلِّ شَىْءٍ حَفِيظٌۭ ﴿٥٧﴾ وَلَمَّا جَآءَ أَمْرُنَا نَجَّيْنَا هُودًۭا وَٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ مَعَهُۥ بِرَحْمَةٍۢ مِّنَّا وَنَجَّيْنَٰهُم مِّنْ عَذَابٍ غَلِيظٍۢ ﴿٥٨﴾
faʾin tawallaw faqad ablaghtukum mā ursiltu bihī ilaykum wayastakhlifu rabbī qawman ghayrakum walā taḍurrūnahū shayʾ inna rabbī ʿalā kulli shayʾin ḥafīẓ · walammā ŷāʾa amrunā naŷŷaynā hūdan walladhīna āmanū maʿahū biraḥmatim minnā wanaŷŷaynāhum min ʿadhābin ghalīẓ
Pero si dais la espalda, [sabed que] os he transmitido el mensaje con el que he sido enviado por Él. Mi Señor os reemplazará por un pueblo distinto de vosotros, y no Le perjudicaréis en nada. En verdad, mi Señor es Custodio sobre todas las cosas».
Y cuando llegó Nuestra Orden, salvamos a Hūd y a quienes creyeron con él por una Misericordia de Nuestra parte; y les salvamos de un severo castigo.
57–58Mi Señor os reemplazará por un pueblo distinto de vosotros significa que Dios destruirá a los ʿĀd y los sustituirá por un pueblo que crea en la Unicidad de Dios y Le adore únicamente a Él (Q, Ṭ); véanse también 7:69; 9:39; 47:38. Al decir a su pueblo que no Le perjudicaréis en nada (cf. 3:144, 176; 9:39; 47:32), Hūd transmite el hecho de que no causan daño alguno a Dios al apartarse de Él, ni Le sobreviene perjuicio alguno si los destruye, pues en ningún momento los creó por necesidad de ellos (Ṭs). Alternativamente, puede significar que no tendrán la capacidad de causar daño alguno a Dios si Él hace que otro pueblo los reemplace (Ṭs).
La Orden de Dios alude aquí a Su Castigo (JJ), que se presentó bajo la forma de un viento tempestuoso (54:19). Dado que los ʿĀd habían experimentado una prolongada sequía (véase el v. 52), tomaron erróneamente una nube que había aparecido por una señal de lluvia inminente. Por ello en 46:24 dicen: Esta es una nube que nos trae lluvia. Mas resultó ser un viento portador de un doloroso castigo, que 46:25 describe como destructor de todo por la Orden de su Señor. Quedaron de tal modo que no se veía sino sus moradas. Véase también 54:20, que lo describe como un viento que arrancaba a los hombres como si fuesen troncos de palmera desarraigados, y 7:72c. Algunos comentaristas mencionan que quienes abrazaron el mensaje de Hūd eran cuarenta mil en número (Z). Que fuesen salvados... por una Misericordia de Nuestra parte se refiere a haber sido guiados a la fe en Dios y a la realización de obras rectas (R).
Versículo 59–60
وَتِلْكَ عَادٌۭ ۖ جَحَدُوا۟ بِـَٔايَٰتِ رَبِّهِمْ وَعَصَوْا۟ رُسُلَهُۥ وَٱتَّبَعُوٓا۟ أَمْرَ كُلِّ جَبَّارٍ عَنِيدٍۢ ﴿٥٩﴾ وَأُتْبِعُوا۟ فِى هَٰذِهِ ٱلدُّنْيَا لَعْنَةًۭ وَيَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ ۗ أَلَآ إِنَّ عَادًۭا كَفَرُوا۟ رَبَّهُمْ ۗ أَلَا بُعْدًۭا لِّعَادٍۢ قَوْمِ هُودٍۢ ﴿٦٠﴾
watilka ʿādun ŷaḥadū biʾāyāti rabbihim waʿaṣaw rusulahū wattabaʿū amra kulli ŷabbārin ʿanīd · waʾutbiʿū fī hādhihi d-dunyā laʿnatan wayawma l-qiyāmati alā inna ʿādan kafarū rabbahum alā buʿdal liʿādin qawmi hūd
Ese fue el pueblo de ʿĀd. Rechazaron las señales de su Señor, desobedecieron a los mensajeros y siguieron la orden de todo tirano obstinado.
Y fueron perseguidos por una maldición en este mundo y [lo serán] en el Día de la Resurrección. ¡He aquí que ciertamente los ʿĀd renegaron de su Señor! ¡He aquí: fuera con los ʿĀd, el pueblo de Hūd!
59–60Que seguir la orden de todo tirano obstinado está abocado al fracaso es análogo a Todo tirano obstinado fracasará en 14:15. En otras palabras, quienes sigan a personas que rechazan tozudamente la verdad traída por los mensajeros de Dios carecerán en última instancia de éxito, dado que Dios auxiliará a Sus mensajeros contra ellos; véase 14:15c; en conexión con el pueblo de Hūd, véase también 26:130. La maldición contra el pueblo que rechazó a Hūd alude a su alejamiento de la Misericordia de Dios (Bg). Fuera con funciona como una suerte de estribillo a lo largo de esta sūrah, empleado aquí en relación con los ʿĀd, luego con los Ṯamūd (v. 68) y finalmente con los madianitas (v. 95).
Versículo 61
۞ وَإِلَىٰ ثَمُودَ أَخَاهُمْ صَٰلِحًۭا ۚ قَالَ يَٰقَوْمِ ٱعْبُدُوا۟ ٱللَّهَ مَا لَكُم مِّنْ إِلَٰهٍ غَيْرُهُۥ ۖ هُوَ أَنشَأَكُم مِّنَ ٱلْأَرْضِ وَٱسْتَعْمَرَكُمْ فِيهَا فَٱسْتَغْفِرُوهُ ثُمَّ تُوبُوٓا۟ إِلَيْهِ ۚ إِنَّ رَبِّى قَرِيبٌۭ مُّجِيبٌۭ ﴿٦١﴾
waʾilā thamūda akhāhum ṣāliḥan qāla yāqawmi ʿbudū llāha mā lakum min ilāhin ghayruhū huwa anshaʾakum mina l-arḍi wastaʿmarakum fīhā fastaghfirūhu thumma tūbū ilayhi inna rabbī qarībum muŷīb
Y a los Ṯamūd, su hermano Ṣāliḥ. Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. Él os hizo surgir de la tierra y os estableció en ella. Pedidle, pues, perdón; luego volveos a Él en arrepentimiento. Ciertamente mi Señor está Cerca y Responde».
61Para la historia de Ṣāliḥ, véanse también 7:73–79; 15:80–84; 26:141–58; 54:23–31. Ṣāliḥ fue un profeta árabe enviado a los Ṯamūd, quienes habitaban una planicie rocosa situada en el occidente de Arabia, entre el Ḥiŷāz y Siria; véase 7:73c. Al igual que Hūd, Ṣāliḥ no se menciona en la Biblia y, al igual que los ʿĀd, los Ṯamūd eran descendientes de Noé. La llamada de Ṣāliḥ a su pueblo para adorar únicamente a Dios es idéntica a las palabras pronunciadas por Hūd a su gente; véase el v. 50. Es descrito del mismo modo como el hermano del pueblo al que había sido enviado, puesto que era uno de ellos (véase también 26:142). Sobre el nexo entre pedir perdón y el arrepentimiento, véase 11:3c; véanse también los vv. 52, 90. Ciertamente mi Señor está Cerca y Responde significa que Dios está próximo a quienes son sinceros con Él en su adoración y desean arrepentirse, y que responde a la llamada de los suplicantes cuando Le invocan (Q), como en 2:186: Y cuando Mis siervos te pregunten sobre Mí, ciertamente estoy cerca. Respondo a la plegaria del que suplica cuando Me invoca. Que Me respondan, pues, y crean en Mí, para que tal vez sean bien guiados. Conforme a la teología islámica, Dios está cerca de todos los seres humanos, incluso de aquellos que se sienten lejos de Él o incluso Le niegan; la condición de sinceridad no es un requisito para la cercanía de Dios, mas quienes carecen de fe no se percatan de ella.
Versículo 62
قَالُوا۟ يَٰصَٰلِحُ قَدْ كُنتَ فِينَا مَرْجُوًّۭا قَبْلَ هَٰذَآ ۖ أَتَنْهَىٰنَآ أَن نَّعْبُدَ مَا يَعْبُدُ ءَابَآؤُنَا وَإِنَّنَا لَفِى شَكٍّۢ مِّمَّا تَدْعُونَآ إِلَيْهِ مُرِيبٍۢ ﴿٦٢﴾
qālū yāṣāliḥu qad kunta fīnā marŷuwwan qabla hādhā atanhānā an naʿbuda mā yaʿbudu ābāʾunā waʾinnanā lafī shakkim mimmā tadʿūnā ilayhi murīb
Dijeron: «¡Oh, Ṣāliḥ! Eras motivo de esperanza entre nosotros con anterioridad a esto. ¿Nos prohíbes acaso que adoremos lo que adoraban nuestros padres, mientras permanecemos en una duda grave sobre aquello a lo que nos llamas?».
62La respuesta del pueblo de Ṣāliḥ: Eras motivo de esperanza entre nosotros con anterioridad a esto, significa que antes de que Ṣāliḥ les llamara a adorar al único Dios verdadero, habían abrigado la esperanza de que llegaría a asumir un papel de liderazgo (sayyid) entre ellos (Q), pues ya era una de las figuras más nobles y respetadas de su sociedad; véase 7:73c. La apelación efectuada por los Ṯamūd a las costumbres religiosas de sus padres constituye un tema coránico recurrente, a saber, que cuando los profetas traen el mensaje de la Unicidad de Dios a un pueblo idólatra, estos lo rechazan alegando que no se conforma a las prácticas de sus ancestros (véanse, p. ej., 5:104; 10:70; 21:53; 31:21); cf. 7:28. Véase también 2:170, que replica a una afirmación semejante de lealtad a las tradiciones paternas: ¡Cómo! ¿Acaso aun cuando sus padres no comprendían nada y no estaban bien guiados?.
Versículo 63
قَالَ يَٰقَوْمِ أَرَءَيْتُمْ إِن كُنتُ عَلَىٰ بَيِّنَةٍۢ مِّن رَّبِّى وَءَاتَىٰنِى مِنْهُ رَحْمَةًۭ فَمَن يَنصُرُنِى مِنَ ٱللَّهِ إِنْ عَصَيْتُهُۥ ۖ فَمَا تَزِيدُونَنِى غَيْرَ تَخْسِيرٍۢ ﴿٦٣﴾
qāla yāqawmi araʾaytum in kuntu ʿalā bayyinatim mir rabbī waʾātānī minhu raḥmatan faman yanṣurunī mina llāhi in ʿaṣaytuhū famā tazīdūnanī ghayra takhsīr
Dijo: «¡Oh, pueblo mío! Decidme: si me apoyo en una prueba clara procedente de mi Señor y Él me ha concedido una Misericordia procedente de Él, ¿quién podrá auxiliarme contra Dios si Le desobedezco? Pues no me acrecentaríais sino en pérdida.
63Para la prueba clara traída por los profetas, véase 11:28c. La pregunta retórica de Ṣāliḥ, semejante a la de Noé en 11:30, responde a la reacción de su pueblo ante su llamamiento a abandonar sus sendas (véase el v. 62). La referencia a una Misericordia procedente de Él alude a la concesión de la profecía a Ṣāliḥ por parte de Dios (JJ). Por pérdida se entiende aquí «extravío» (JJ) o que las acciones de Ṣāliḥ quedasen frustradas (Z).
Versículo 64–65
وَيَٰقَوْمِ هَٰذِهِۦ نَاقَةُ ٱللَّهِ لَكُمْ ءَايَةًۭ فَذَرُوهَا تَأْكُلْ فِىٓ أَرْضِ ٱللَّهِ وَلَا تَمَسُّوهَا بِسُوٓءٍۢ فَيَأْخُذَكُمْ عَذَابٌۭ قَرِيبٌۭ ﴿٦٤﴾ فَعَقَرُوهَا فَقَالَ تَمَتَّعُوا۟ فِى دَارِكُمْ ثَلَٰثَةَ أَيَّامٍۢ ۖ ذَٰلِكَ وَعْدٌ غَيْرُ مَكْذُوبٍۢ ﴿٦٥﴾
wayāqawmi hādhihī nāqatu llāhi lakum āyatan fadharūhā taʾkul fī arḍi llāhi walā tamassūhā bisūʾin fayaʾkhudhakum ʿadhābun qarīb · faʿaqarūhā faqāla tamattaʿū fī dārikum thalāthata ayyāmin dhālika waʿdun ghayru makdhūb
¡Oh, pueblo mío! Esta camella de Dios es una señal para vosotros. Dejadla pastar libremente en la tierra de Dios y no le causéis daño alguno, no sea que os alcance un castigo cercano».
Pero la desjarretaron. Entonces él dijo: «Disfrutad en vuestra morada durante tres días; esa es una promesa que no será desmentida».
64–65Véase 7:73c. Ṣāliḥ hizo brotar a la camella preñada de una gran roca en consonancia con la petición de los Ṯamūd de presentar un milagro para demostrar su pretensión de profecía (véase 26:154). De ahí que a la camella se la denomine una señal; véase también 7:73, donde se la califica de una prueba clara, y 54:27, donde se la menciona como una prueba para ellos. La orden de dejar a la camella pastar libremente en la tierra de Dios y de no causarle daño alguno (véanse también 7:73; 26:155), que se relata aquí, constituye una parte del mandato. La otra parte del mandato se relata en 26:155: Ella tendrá su turno de abrevar y vosotros tendréis vuestro turno de abrevar en un día señalado (véase también 54:28). Con todo, la desjarretaron y, como dice 7:77, desafiaron insolentemente la Orden de su Señor, desobedeciendo así el Mandato de Dios por desdén hacia Su mensaje; véase 7:77–78c. Los Ṯamūd desafiaron entonces a Ṣāliḥ: Tráenos aquello con lo que nos amenazas, si eres de los enviados [por Dios] (7:77), momento en el cual Ṣāliḥ les prometió un inminente castigo al cabo de tres días.
Versículo 66
فَلَمَّا جَآءَ أَمْرُنَا نَجَّيْنَا صَٰلِحًۭا وَٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ مَعَهُۥ بِرَحْمَةٍۢ مِّنَّا وَمِنْ خِزْىِ يَوْمِئِذٍ ۗ إِنَّ رَبَّكَ هُوَ ٱلْقَوِىُّ ٱلْعَزِيزُ ﴿٦٦﴾
falammā ŷāʾa amrunā naŷŷaynā ṣāliḥan walladhīna āmanū maʿahū biraḥmatim minnā wamin khizyi yawmiʾidhin inna rabbaka huwa l-qawiyyu l-ʿazīz
Así pues, cuando llegó Nuestra Orden, salvamos a Ṣāliḥ y a quienes creyeron con él, por una Misericordia procedente de Nosotros, y de la ignominia de ese día. Ciertamente tu Señor es el Fuerte, el Poderoso.
Versículo 67–68
وَأَخَذَ ٱلَّذِينَ ظَلَمُوا۟ ٱلصَّيْحَةُ فَأَصْبَحُوا۟ فِى دِيَٰرِهِمْ جَٰثِمِينَ ﴿٦٧﴾ كَأَن لَّمْ يَغْنَوْا۟ فِيهَآ ۗ أَلَآ إِنَّ ثَمُودَا۟ كَفَرُوا۟ رَبَّهُمْ ۗ أَلَا بُعْدًۭا لِّثَمُودَ ﴿٦٨﴾
waʾakhadha lladhīna ẓalamū ṣ-ṣayḥatu faʾaṣbaḥū fī diyārihim ŷāthimīn · kaʾal lam yaghnaw fīhā alā inna thamūda kafarū rabbahum alā buʿdal lithamūd
Y el Clamor arrebató a los que obraron injustamente, y la mañana les halló caídos yertos en su morada,
como si jamás hubiesen habitado en ella. ¡He aquí que ciertamente los Ṯamūd renegaron de su Señor! ¡He aquí: fuera con los Ṯamūd!
67–68Se afirma que el castigo que alcanzó a los Ṯamūd fue un terremoto (7:78) acompañado de un fragor atroz y ensordecedor, razón por la cual aquí al castigo se le llama también el Clamor; véase también 7:77–78c, que explica por qué la mañana les halló caídos yertos en su morada, como si jamás hubiesen habitado en ella (véase la formulación idéntica en los vv. 94–95; cf. 7:78).
Versículo 69
وَلَقَدْ جَآءَتْ رُسُلُنَآ إِبْرَٰهِيمَ بِٱلْبُشْرَىٰ قَالُوا۟ سَلَٰمًۭا ۖ قَالَ سَلَٰمٌۭ ۖ فَمَا لَبِثَ أَن جَآءَ بِعِجْلٍ حَنِيذٍۢ ﴿٦٩﴾
walaqad ŷāʾat rusulunā ibrāhīma bil-bushrā qālū salāman qāla salāmun famā labitha an ŷāʾa biʿiŷlin ḥanīdh
Y ciertamente Nuestros emisarios llegaron a Abraham con albricias. Dijeron: «Paz». «Paz», dijo él, y no tardó en traerles un ternero asado.
69Para la historia de Abraham, véanse también 14:35–41; 15:51–60; 37:83–113; 51:24–36; cf. Génesis 17:1–25:10. Nuestros emisarios, a quienes se alude también en 51:24 como los huéspedes honrados de Abraham y en 15:51 como sus huéspedes, eran según se relata un grupo de ángeles (Kl) que oscilaban (según diversos informes) entre tres y doce en número; véase 51:24–25c. Las albricias con las que se presentaron los emisarios fueron el anuncio del nacimiento del hijo de Abraham (Kl); véase 11:71–73c. El ternero asado que Abraham se apresuró a servir a sus huéspedes se describe también en 51:26 como un ternero cebado.
Versículo 70
فَلَمَّا رَءَآ أَيْدِيَهُمْ لَا تَصِلُ إِلَيْهِ نَكِرَهُمْ وَأَوْجَسَ مِنْهُمْ خِيفَةًۭ ۚ قَالُوا۟ لَا تَخَفْ إِنَّآ أُرْسِلْنَآ إِلَىٰ قَوْمِ لُوطٍۢ ﴿٧٠﴾
falammā raʾā aydiyahum lā taṣilu ilayhi nakirahum waʾawŷasa minhum khīfatan qālū lā takhaf innā ursilnā ilā qawmi lūṭ
Luego, cuando vio que sus manos no se extendían hacia él, sintió desconfianza de ellos y concibió temor de ellos. Dijeron: «No temas. En verdad, hemos sido enviados al pueblo de Lot».
70Cuando Abraham vio que no participaban de la comida que había colocado ante ellos, temió que hubiesen venido con alguna mala intención (Q, R), confirmando la sospecha que abrigaba hacia sus huéspedes según se menciona en 51:25, donde los califica de gente desconocida. Negarse a comer la comida ofrecida por un anfitrión constituía un indicio de hostilidad; véase 51:27–28c. Como explica al-Rāzī, los huéspedes no comieron los alimentos que se les presentaron porque, si bien llegaron bajo apariencia humana, eran ángeles, y los ángeles no consumen alimento físico; para otro ejemplo de un ángel manifestándose con forma de hombre en el Corán, véase 19:17. Que los ángeles hayan sido enviados al pueblo de Lot (cf. 15:58–60; 51:32–34) significa que han venido para destruirlos (JJ). Según 15:57 y 51:31, la respuesta de los ángeles vino motivada por la pregunta de Abraham: ¿Cuál es vuestra misión, oh, emisarios?.
Versículo 71–73
وَٱمْرَأَتُهُۥ قَآئِمَةٌۭ فَضَحِكَتْ فَبَشَّرْنَٰهَا بِإِسْحَٰقَ وَمِن وَرَآءِ إِسْحَٰقَ يَعْقُوبَ ﴿٧١﴾ قَالَتْ يَٰوَيْلَتَىٰٓ ءَأَلِدُ وَأَنَا۠ عَجُوزٌۭ وَهَٰذَا بَعْلِى شَيْخًا ۖ إِنَّ هَٰذَا لَشَىْءٌ عَجِيبٌۭ ﴿٧٢﴾ قَالُوٓا۟ أَتَعْجَبِينَ مِنْ أَمْرِ ٱللَّهِ ۖ رَحْمَتُ ٱللَّهِ وَبَرَكَٰتُهُۥ عَلَيْكُمْ أَهْلَ ٱلْبَيْتِ ۚ إِنَّهُۥ حَمِيدٌۭ مَّجِيدٌۭ ﴿٧٣﴾
waimraʾatuhū qāʾimatun faḍaḥikat fabashsharnāhā biʾisḥāqa wamin warāʾi isḥāqa yaʿqūb · qālat yāwaylatā aʾalidu waʾana ʿaŷūzun wahādhā baʿlī shaykhan inna hādhā lashayʾun ʿaŷīb · qālū ataʿŷabīna min amri llāhi raḥmatu llāhi wabarakātuhū ʿalaykum ahla l-bayti innahū ḥamīdum maŷīd
Y su mujer estaba de pie y rió. Le dimos entonces la albricia de Isaac, y tras Isaac, de Jacob.
Dijo: «¡Ay de mí! ¿Acaso daré a luz siendo una anciana y siendo este marido mío un anciano? Ciertamente eso sería algo asombroso».
Dijeron: «¿Te asombras de la Orden de Dios? ¡La Misericordia de Dios y Sus Bendiciones sean sobre vosotros, oh, gente de la Casa! En verdad, Él es Digno de Alabanza, Glorioso».
71–73Se dice que la mujer de Abraham, Sara (JJ, R), rió por su regocijo ante el hecho de que los huéspedes no representaban una amenaza para Abraham (R). Alternativamente, su risa denota su alegría ante la noticia de la inminente destrucción del pueblo de Lot (JJ, R); cf. Génesis 17:17; 18:12–15. Se afirmaba que Abraham tenía 120 años de edad en ese momento y Sara 99 (JJ); véase también 51:29. El asombro de Sara ante las albricias (véase también 51:27–28; cf. 37:112) de que tendrían un hijo (Isaac; cf. 51:28; 15:53) y un nieto (el hijo de Isaac, Jacob) obedecía a su avanzada vejez (véanse también 15:54; 51:29). La réplica de los ángeles al comentario de Sara es semejante a la respuesta de Dios a la súplica de Zacarías solicitando un hijo en 19:9; véanse también 15:55; 51:30.
Versículo 74
فَلَمَّا ذَهَبَ عَنْ إِبْرَٰهِيمَ ٱلرَّوْعُ وَجَآءَتْهُ ٱلْبُشْرَىٰ يُجَٰدِلُنَا فِى قَوْمِ لُوطٍ ﴿٧٤﴾
falammā dhahaba ʿan ibrāhīma r-rawʿu waŷāʾathu l-bushrā yuŷādilunā fī qawmi lūṭ
Luego, cuando el temor hubo abandonado a Abraham y le hubieron llegado las albricias, suplicó ante Nosotros en favor del pueblo de Lot.
74Abraham... suplicó ante Nosotros se entiende en el sentido de que habló a los ángeles e intentó disuadirlos de derribar la destrucción sobre el pueblo de Lot (Kl, Ṭ), como en 29:32, donde Abraham protesta: En verdad, Lot está en ella (cf. Génesis 18:23–33).
Versículo 75
إِنَّ إِبْرَٰهِيمَ لَحَلِيمٌ أَوَّٰهٌۭ مُّنِيبٌۭ ﴿٧٥﴾
inna ibrāhīma laḥalīmun awwāhum munīb
Ciertamente Abraham era clemente, compasivo, penitente.
75Véase también 9:114, que describe a Abraham en términos análogos respecto a su petición de perdón por su padre.
Versículo 76
يَٰٓإِبْرَٰهِيمُ أَعْرِضْ عَنْ هَٰذَآ ۖ إِنَّهُۥ قَدْ جَآءَ أَمْرُ رَبِّكَ ۖ وَإِنَّهُمْ ءَاتِيهِمْ عَذَابٌ غَيْرُ مَرْدُودٍۢ ﴿٧٦﴾
yāʾibrāhīmu aʿriḍ ʿan hādhā innahū qad ŷāʾa amru rabbika waʾinnahum ātīhim ʿadhābun ghayru mardūd
«¡Oh, Abraham! Apártate de esto. Ciertamente la Orden de tu Señor ha llegado y, en verdad, cae sobre ellos un castigo irreversible».
76Se afirma que Apártate de esto fue pronunciado por los ángeles (Bḍ, Z); para la misma expresión en el contexto de la historia de José, véase también 12:29. La Orden de tu Señor ha llegado significa que el Decreto y la Sentencia de Dios han sido dictados con respecto al pueblo de Lot y, por ende, no pueden ser detenidos mediante la súplica ni por ningún otro medio (Z).
Versículo 77–79
وَلَمَّا جَآءَتْ رُسُلُنَا لُوطًۭا سِىٓءَ بِهِمْ وَضَاقَ بِهِمْ ذَرْعًۭا وَقَالَ هَٰذَا يَوْمٌ عَصِيبٌۭ ﴿٧٧﴾ وَجَآءَهُۥ قَوْمُهُۥ يُهْرَعُونَ إِلَيْهِ وَمِن قَبْلُ كَانُوا۟ يَعْمَلُونَ ٱلسَّيِّـَٔاتِ ۚ قَالَ يَٰقَوْمِ هَٰٓؤُلَآءِ بَنَاتِى هُنَّ أَطْهَرُ لَكُمْ ۖ فَٱتَّقُوا۟ ٱللَّهَ وَلَا تُخْزُونِ فِى ضَيْفِىٓ ۖ أَلَيْسَ مِنكُمْ رَجُلٌۭ رَّشِيدٌۭ ﴿٧٨﴾ قَالُوا۟ لَقَدْ عَلِمْتَ مَا لَنَا فِى بَنَاتِكَ مِنْ حَقٍّۢ وَإِنَّكَ لَتَعْلَمُ مَا نُرِيدُ ﴿٧٩﴾
walammā ŷāʾat rusulunā lūṭan sīʾa bihim waḍāqa bihim dharʿan waqāla hādhā yawmun ʿaṣīb · waŷāʾahū qawmuhū yuhraʿūna ilayhi wamin qablu kānū yaʿmalūna s-sayyiʾāti qāla yāqawmi hāʾulāʾi banātī hunna aṭharu lakum fattaqū llāha walā tukhzūni fī ḍayfī alaysa minkum raŷulur rashīd · qālū laqad ʿalimta mā lanā fī banātika min ḥaqqin waʾinnaka lataʿlamu mā nurīd
Cuando Nuestros emisarios llegaron ante Lot, se angustió a causa de ellos y se sintió impotente para protegerlos. Y dijo: «¡Este es un día terrible!».
Y su pueblo vino corriendo presuroso hacia él, mientras que anteriormente solían cometer malas acciones. Dijo: «¡Oh, pueblo mío! Estas son mis hijas; son más puras para vosotros. Temed, pues, a Dios y no me avergoncéis con respecto a mis huéspedes. ¿Acaso no hay entre vosotros un hombre con recto juicio?».
Dijeron: «Ciertamente sabes que no tenemos derecho alguno sobre tus hijas y sabes muy bien lo que deseamos».
77–79Para la historia de Lot, véanse también 7:80–84; 15:57–77; 26:160–73; 27:54–58; 29:28–35; 37:133–38; 54:33–38. Lot era sobrino de Abraham, aunque algunos sostienen que era su primo materno. Lot fue enviado al pueblo de Sodoma y a sus poblaciones circundantes, llamándolos a creer en el Dios Único y a desamparar sus conductas pecaminosas; véase 7:80–81c.
Los ángeles pasaron del poblado de Abraham a la aldea de Lot, que se hallaba en las proximidades (R). Al presentarse bajo la apariencia de jóvenes apuestos, cuando Lot los vio, no supo que eran ángeles (R). De ahí que Lot se angustió a causa de ellos, por temer que sus conciudadanos intentasen mantener relaciones sexuales con ellos (R), ya que se sabía que los hombres entre el pueblo de Lot sentían apetito sexual hacia los varones forasteros, así como hacia los varones entre ellos mismos. Lot se sintió impotente, pues temía que sus conciudadanos hubiesen venido a por sus huéspedes y que él no tuviera fuerza para defenderlos (R, Z). Se dice asimismo que el pueblo de Lot procuraba saciar sus apetitos sexuales con extrema agresividad (véanse 7:80–81c; 15:67–71; Génesis 19), lo cual no hacía sino multiplicar los temores de Lot.
Aunque el sentido llano de mis hijas alude a las propias hijas de Lot, que es como muchos comentaristas entienden la expresión (Ṭs, Z), otros señalan que las hijas aquí no eran sus hijas biológicas personales, sino más bien las mujeres pertenecientes al pueblo de Lot (IK, Ṭ). Al ofrecer mujeres a su pueblo —es decir, ofreciéndoselas en matrimonio (JJ, Ṭ)—, Lot intentaba desviarlos de sus huéspedes masculinos, en cuya busca habían acudido (Ṭ). La afirmación de Lot a su pueblo de que sus hijas son más puras para ellos se vincula con 7:82, donde sus conciudadanos se burlan de la moralidad de Lot y de sus partidarios tachándolos de personas que se las dan de puras (cf. 27:56), lo cual afirman algunos comentaristas que alude a su negativa a participar de las prácticas sexuales de los sodomitas. La respuesta de los sodomitas a Lot: Sabes que no tenemos derecho alguno sobre tus hijas, se interpreta en el sentido de que no sienten necesidad sexual (ḥāŷah) alguna respecto a sus hijas (JJ, Ṭs).
Versículo 80–81
قَالَ لَوْ أَنَّ لِى بِكُمْ قُوَّةً أَوْ ءَاوِىٓ إِلَىٰ رُكْنٍۢ شَدِيدٍۢ ﴿٨٠﴾ قَالُوا۟ يَٰلُوطُ إِنَّا رُسُلُ رَبِّكَ لَن يَصِلُوٓا۟ إِلَيْكَ ۖ فَأَسْرِ بِأَهْلِكَ بِقِطْعٍۢ مِّنَ ٱلَّيْلِ وَلَا يَلْتَفِتْ مِنكُمْ أَحَدٌ إِلَّا ٱمْرَأَتَكَ ۖ إِنَّهُۥ مُصِيبُهَا مَآ أَصَابَهُمْ ۚ إِنَّ مَوْعِدَهُمُ ٱلصُّبْحُ ۚ أَلَيْسَ ٱلصُّبْحُ بِقَرِيبٍۢ ﴿٨١﴾
qāla law anna lī bikum quwwatan aw āwī ilā ruknin shadīd · qālū yālūṭu innā rusulu rabbika lan yaṣilū ilayka faʾasri biʾahlika biqiṭʿim mina llayli walā yaltafit minkum aḥadun illā mraʾataka innahū muṣībuhā mā aṣābahum inna mawʿidahumu ṣ-ṣubḥu alaysa ṣ-ṣubḥu biqarīb
Dijo: «¡Ojalá tuviese fuerza [para resistir] contra vosotros o pudiera buscar refugio en un apoyo poderoso!».
Dijeron: «¡Oh, Lot! Somos los emisarios de tu Señor. Jamás te alcanzarán. Sal, pues, con tu familia durante la noche y que ninguno de vosotros mire hacia atrás, salvo tu mujer; ciertamente lo que les alcance a ellos la alcanzará a ella. En verdad, la mañana será su cita señalada. ¿Acaso no está la mañana cercana?».
80–81Fuerza se refiere aquí a un ejército (JJ), y apoyo poderoso a parientes o a familiares y allegados conjuntamente (Aj). Jamás te alcanzarán significa que los conciudadanos de Lot no serán capaces de causarle ningún tipo de mal (JJ). Sobre la salvación por parte de Dios de Lot y su familia, a excepción de su mujer —de quien se cree que profesaba exteriormente la fe de Lot pero era interiormente incrédula y por tanto figuró entre los que se rezagaron—, véanse también 7:83; 15:60; 26:171; 27:57; 29:32; 37:134.
Versículo 82–83
فَلَمَّا جَآءَ أَمْرُنَا جَعَلْنَا عَٰلِيَهَا سَافِلَهَا وَأَمْطَرْنَا عَلَيْهَا حِجَارَةًۭ مِّن سِجِّيلٍۢ مَّنضُودٍۢ ﴿٨٢﴾ مُّسَوَّمَةً عِندَ رَبِّكَ ۖ وَمَا هِىَ مِنَ ٱلظَّٰلِمِينَ بِبَعِيدٍۢ ﴿٨٣﴾
falammā ŷāʾa amrunā ŷaʿalnā ʿāliyahā sāfilahā waʾamṭarnā ʿalayhā ḥiŷāratam min siŷŷīlim manḍūd · musawwamatan ʿinda rabbika wamā hiya mina ẓ-ẓālimīna bibaʿīd
Así pues, cuando llegó Nuestra Orden, volvimos su parte superior en inferior e hicimos llover sobre ellos piedras de arcilla cocida, una tras otra,
marcadas por tu Señor; y nunca están lejos de los injustos.
82–83A la Orden de Dios se alude también como el Clamor que los arrebató a la salida del sol en 15:73; sobre el nexo entre la Orden de Dios y el Clamor respecto a la aniquilación de los Ṯamūd, véase el comentario a 11:66–68. Se dice que el pueblo de Lot habitaba en cinco (Q) o siete (Āl) ciudades, de las cuales Sodoma era la principal (Āl, IK, Q). Volvimos su parte superior en inferior significa que Dios hizo que Sodoma fuese derribada por completo, convirtiéndola en la más degradada de las ciudades del pueblo de Lot después de haber sido la más espléndida de ellas (Āl); véase también 15:75. La lluvia de piedras de arcilla cocida que se abatió sobre el pueblo de Lot (véase también 15:74) se denomina también una lluvia en 7:84; 26:173; 27:58. Se las describe aquí como marcadas, puesto que se cree que cada piedra llevaba grabado el nombre de la persona para quien estaba destinada (IK, M, N), y por tu Señor, ya que cada proyectil caía con arreglo al Juicio de Dios (N); véase también la redacción idéntica en 51:34 así como el comentario a dicho aleya. Nunca están lejos de los injustos se entiende en el sentido de que estas piedras no se hallaban distantes del pueblo de Lot (M). Alternativamente, puede significar que tales piedras podrían igualmente enviarse contra los idólatras mecanos (JJ, M), funcionando así como una advertencia conminatoria (N), puesto que insinúa que estos últimos se expondrían a la misma suerte que el pueblo de Lot si persisten en sus caminos.
Versículo 84–86
۞ وَإِلَىٰ مَدْيَنَ أَخَاهُمْ شُعَيْبًۭا ۚ قَالَ يَٰقَوْمِ ٱعْبُدُوا۟ ٱللَّهَ مَا لَكُم مِّنْ إِلَٰهٍ غَيْرُهُۥ ۖ وَلَا تَنقُصُوا۟ ٱلْمِكْيَالَ وَٱلْمِيزَانَ ۚ إِنِّىٓ أَرَىٰكُم بِخَيْرٍۢ وَإِنِّىٓ أَخَافُ عَلَيْكُمْ عَذَابَ يَوْمٍۢ مُّحِيطٍۢ ﴿٨٤﴾ وَيَٰقَوْمِ أَوْفُوا۟ ٱلْمِكْيَالَ وَٱلْمِيزَانَ بِٱلْقِسْطِ ۖ وَلَا تَبْخَسُوا۟ ٱلنَّاسَ أَشْيَآءَهُمْ وَلَا تَعْثَوْا۟ فِى ٱلْأَرْضِ مُفْسِدِينَ ﴿٨٥﴾ بَقِيَّتُ ٱللَّهِ خَيْرٌۭ لَّكُمْ إِن كُنتُم مُّؤْمِنِينَ ۚ وَمَآ أَنَا۠ عَلَيْكُم بِحَفِيظٍۢ ﴿٨٦﴾
waʾilā madyana akhāhum shuʿayban qāla yāqawmi ʿbudū llāha mā lakum min ilāhin ghayruhū walā tanquṣū l-mikyāla wal-mīzāna innī arākum bikhayrin waʾinnī akhāfu ʿalaykum ʿadhāba yawmim muḥīṭ · wayāqawmi awfū l-mikyāla wal-mīzāna bil-qisṭi walā tabkhasū n-nāsa ashyāʾahum walā taʿthaw fī l-arḍi mufsidīn · baqiyyatu llāhi khayrul lakum in kuntum muʾminīna wamā ana ʿalaykum biḥafīẓ
Y a Madián, su hermano Shuʿayb. Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¡Adorad a Dios! No tenéis más dios que Él. No disminuyáis la medida ni el peso. Ciertamente os veo en buena posición, pero temo por vosotros el castigo de un Día que lo abarcará todo.
¡Oh, pueblo mío! Cumplid plenamente la medida y el peso con equidad, y no mengüéis a la gente sus bienes, ni actuéis perversamente en la tierra sembrando la corrupción.
Lo que Dios deja como remanente es mejor para vosotros, si sois creyentes, y yo no soy un custodio sobre vosotros».
84–86Para la historia de Shuʿayb, véanse también 7:85–93; 26:176–89. Shuʿayb fue asimismo un profeta árabe al que muchas autoridades musulmanas identifican con la figura bíblica de Jetro, el suegro de Moisés. Shuʿayb fue enviado al pueblo de Madián, asentado en el noroeste de Arabia; véase 7:85c. Al igual que los demás profetas, convocó a su pueblo a adorar al Dios Único. Les conmina a no disminuir la medida ni el peso (cf. 7:85; 26:181) y a cumplir plenamente la medida y el peso con equidad (cf. 7:85; 26:181–82), lo cual significa que los madianitas debían conducirse con rectitud en sus transacciones mercantiles. Les pide asimismo no menguar a la gente sus bienes (véanse también 7:85; 26:183) —esto es, dar a las personas el valor íntegro por lo que pagaron—, lo cual era también un vicio arraigado entre los idólatras mecanos durante la época del Profeta; véase la Sūrah 83. Para la llamada de Shuʿayb a su pueblo a no actuar perversamente en la tierra sembrando la corrupción, véase 7:85c.
Lo que Dios deja como remanente traduce baqiyyat Allāh; baqiyyah denota literalmente «resto» o «lo que subsiste». La riqueza obtenida a través de prácticas comerciales honestas y otorgada por Dios es mejor que las ganancias adquiridas mediante el fraude (R), siendo el remanente lo que «queda» una vez que se cumple plenamente la medida y el peso con equidad y se abstiene uno de lo ilícito. Alternativamente, puede aludir a la recompensa que mora junto a Dios o a Su Beneplácito, que es infinitamente superior a lo alcanzado mediante el fraude (R), dado que perdura y subsiste en el Más Allá; véase también 42:36: Lo que está junto a Dios es mejor y más duradero para quienes creen y confían en su Señor; cf. 20:73, 131. Para la insistencia coránica en que el Profeta Mahoma no es un custodio ni un guardián sobre su pueblo, véanse 4:80; 6:66, 104, 107; 10:108; 17:54; 39:41; 42:6, 48; 88:22.
Versículo 87
قَالُوا۟ يَٰشُعَيْبُ أَصَلَوٰتُكَ تَأْمُرُكَ أَن نَّتْرُكَ مَا يَعْبُدُ ءَابَآؤُنَآ أَوْ أَن نَّفْعَلَ فِىٓ أَمْوَٰلِنَا مَا نَشَٰٓؤُا۟ ۖ إِنَّكَ لَأَنتَ ٱلْحَلِيمُ ٱلرَّشِيدُ ﴿٨٧﴾
qālū yāshuʿaybu aṣalātuka taʾmuruka an natruka mā yaʿbudu ābāʾunā aw an nafʿala fī amwālinā mā nashāʾu innaka laʾanta l-ḥalīmu r-rashīd
Dijeron: «¡Oh, Shuʿayb! ¿Acaso tu forma de rezar te exige que abandonemos lo que adoraban nuestros padres o que no hagamos lo que queramos con nuestros bienes? ¡En verdad que tú eres el tolerante, el sensato!».
87Algunos comentaristas observan que la pregunta de los madianitas aquí reviste tono de burla (Kl, Q). Incluso en su apreciación de Shuʿayb como el tolerante, el sensato, sugieren irónicamente que posee tales virtudes únicamente a su propio juicio (Q). La implicación radica, por tanto, en que los madianitas, que eran soberbios (7:88), no tomaron en serio el mensaje de Shuʿayb, calificándolo en cambio de uno de los hechizados (26:185) y de los mentirosos (26:186).
Versículo 88
قَالَ يَٰقَوْمِ أَرَءَيْتُمْ إِن كُنتُ عَلَىٰ بَيِّنَةٍۢ مِّن رَّبِّى وَرَزَقَنِى مِنْهُ رِزْقًا حَسَنًۭا ۚ وَمَآ أُرِيدُ أَنْ أُخَالِفَكُمْ إِلَىٰ مَآ أَنْهَىٰكُمْ عَنْهُ ۚ إِنْ أُرِيدُ إِلَّا ٱلْإِصْلَٰحَ مَا ٱسْتَطَعْتُ ۚ وَمَا تَوْفِيقِىٓ إِلَّا بِٱللَّهِ ۚ عَلَيْهِ تَوَكَّلْتُ وَإِلَيْهِ أُنِيبُ ﴿٨٨﴾
qāla yāqawmi araʾaytum in kuntu ʿalā bayyinatim mir rabbī warazaqanī minhu rizqan ḥasanan wamā urīdu an ukhālifakum ilā mā anhākum ʿanhu in urīdu illā l-iṣlāḥa mā staṭaʿtu wamā tawfīqī illā billāhi ʿalayhi tawakkaltu waʾilayhi unīb
Dijo: «¡Oh, pueblo mío! Decidme: si me apoyo en una prueba clara de mi Señor y Él me ha provisto de un hermoso sustento procedente de Él... No deseo oponerme a vosotros a vuestras espaldas en aquello que os prohíbo. No deseo sino reformar en la medida en que me sea posible; pero mi éxito sólo depende de Dios. En Él confío y a Él me vuelvo.
88La prueba clara aportada por Shuʿayb consistió según se afirma en milagros (muʿŷizāt), que Dios confiere a todos los profetas para avalar su veracidad; véase 7:85c. Mi éxito sólo depende de Dios (wa mā tawfīqī illā bi-Llāh) es una expresión proverbial en el habla cotidiana musulmana empleada en innumerables contextos; transmite la convicción de que, hágase lo que se hiciere, depende en última instancia de Dios que resulte provechoso y conlleve bendición en este mundo y en el venidero. La declaración de Shuʿayb: En Él confío y a Él me vuelvo, es idéntica a la afirmación que se enseña a pronunciar al Profeta en 42:10; véase también 7:88–89c.
Versículo 89–90
وَيَٰقَوْمِ لَا يَجْرِمَنَّكُمْ شِقَاقِىٓ أَن يُصِيبَكُم مِّثْلُ مَآ أَصَابَ قَوْمَ نُوحٍ أَوْ قَوْمَ هُودٍ أَوْ قَوْمَ صَٰلِحٍۢ ۚ وَمَا قَوْمُ لُوطٍۢ مِّنكُم بِبَعِيدٍۢ ﴿٨٩﴾ وَٱسْتَغْفِرُوا۟ رَبَّكُمْ ثُمَّ تُوبُوٓا۟ إِلَيْهِ ۚ إِنَّ رَبِّى رَحِيمٌۭ وَدُودٌۭ ﴿٩٠﴾
wayāqawmi lā yaŷrimannakum shiqāqī an yuṣībakum mithlu mā aṣāba qawma nūḥin aw qawma hūdin aw qawma ṣāliḥin wamā qawmu lūṭim minkum bibaʿīd · waistaghfirū rabbakum thumma tūbū ilayhi inna rabbī raḥīmun wadūd
¡Oh, pueblo mío! Que vuestra discordia conmigo no os lleve a pecar, de modo que os alcance lo mismo que alcanzó al pueblo de Noé, o al pueblo de Hūd, o al pueblo de Ṣāliḥ; ¡y el pueblo de Lot no está lejos de vosotros!
Y pedid perdón a vuestro Señor; luego volveos a Él en arrepentimiento. Ciertamente mi Señor es Misericordioso, Afectuoso».
89–90En cierto sentido el v. 89 dice: «Que vuestra enemistad hacia mí no os lleve a cometer pecado, de modo que os aflija la misma clase de castigo que recayó sobre las generaciones anteriores» (Kl); sobre no permitir que la ira o el rencor (incluso cuando estén justificados) induzcan a pecar, véase 5:2, 8. Para la destrucción de los pueblos de Noé, Hūd, Ṣāliḥ y Lot, véanse los vv. 25–48, 50–60, 61–68 y 77–83, respectivamente. Cuando Shuʿayb dice a su pueblo: ¡El pueblo de Lot no está lejos de vosotros!, les señala que la comunidad de Lot era la más reciente, la más cercana a ellos en el tiempo, en haber perecido (Kl). Pedid perdón a vuestro Señor; luego volveos a Él en arrepentimiento es pronunciado también por el profeta Hūd en 11:52.
Versículo 91
قَالُوا۟ يَٰشُعَيْبُ مَا نَفْقَهُ كَثِيرًۭا مِّمَّا تَقُولُ وَإِنَّا لَنَرَىٰكَ فِينَا ضَعِيفًۭا ۖ وَلَوْلَا رَهْطُكَ لَرَجَمْنَٰكَ ۖ وَمَآ أَنتَ عَلَيْنَا بِعَزِيزٍۢ ﴿٩١﴾
qālū yāshuʿaybu mā nafqahu kathīram mimmā taqūlu waʾinnā lanarāka fīnā ḍaʿīfan walawlā rahṭuka laraŷamnāka wamā anta ʿalaynā biʿazīz
Dijeron: «¡Oh, Shuʿayb! No comprendemos mucho de lo que dices y, ciertamente, te vemos débil entre nosotros. Y de no ser por tu clan, ciertamente te habríamos lapidado, pues no tienes poder alguno sobre nosotros».
91Los madianitas dicen a Shuʿayb que no comprenden mucho de lo que dice a modo de manifestarle su desdén (Z), puesto que, a sus ojos, era débil, es decir, humilde (Z); véase también 11:87c. En la cultura tribal árabe antigua, los individuos recibían la protección de su clan, y puesto que el clan al que pertenecía Shuʿayb formaba parte de la comunidad religiosa de los madianitas, no podían hacerle daño (R, Z).
Versículo 92–93
قَالَ يَٰقَوْمِ أَرَهْطِىٓ أَعَزُّ عَلَيْكُم مِّنَ ٱللَّهِ وَٱتَّخَذْتُمُوهُ وَرَآءَكُمْ ظِهْرِيًّا ۖ إِنَّ رَبِّى بِمَا تَعْمَلُونَ مُحِيطٌۭ ﴿٩٢﴾ وَيَٰقَوْمِ ٱعْمَلُوا۟ عَلَىٰ مَكَانَتِكُمْ إِنِّى عَٰمِلٌۭ ۖ سَوْفَ تَعْلَمُونَ مَن يَأْتِيهِ عَذَابٌۭ يُخْزِيهِ وَمَنْ هُوَ كَٰذِبٌۭ ۖ وَٱرْتَقِبُوٓا۟ إِنِّى مَعَكُمْ رَقِيبٌۭ ﴿٩٣﴾
qāla yāqawmi arahṭī aʿazzu ʿalaykum mina llāhi wattakhadhtumūhu warāʾakum ẓihriyyan inna rabbī bimā taʿmalūna muḥīṭ · wayāqawmi ʿmalū ʿalā makānatikum innī ʿāmilun sawfa taʿlamūna man yaʾtīhi ʿadhābun yukhzīhi waman huwa kādhibun wartaqibū innī maʿakum raqīb
Dijo: «¡Oh, pueblo mío! ¿Acaso mi clan es más poderoso sobre vosotros que Dios? Y sin embargo, Le habéis dejado a vuestras espaldas con desdén. Ciertamente mi Señor abarca cuanto hacéis.
¡Oh, pueblo mío! Obrad según vuestra posición; yo también obraré. Pronto sabréis sobre quién caerá un castigo que le humille y quién es un mentiroso. ¡Montad, pues, guardia! Yo también estoy entre vosotros observando».
92–93Le habéis dejado a vuestras espaldas con desdén; es decir: «¿Vais a arrojar a Dios a vuestras espaldas y no temerle?» (JJ). Las palabras de Shuʿayb: Obrad según vuestra posición; yo también obraré, son semejantes a lo que se enseña al Profeta que diga a los idólatras mecanos (véanse 6:135; 39:39), y sirven a la vez de advertencia y amenaza; véase 6:135c. Lo mismo cabe decir de la afirmación de Shuʿayb a quienes rechazaron su mensaje: deben montar guardia; él también observa junto con ellos. Al Profeta se le ordena pronunciar palabras parecidas ante quienes no creen en su mensaje (véanse 9:52; 10:20, 102; 32:30); véanse también 6:135c; 7:87c.
Versículo 94–95
وَلَمَّا جَآءَ أَمْرُنَا نَجَّيْنَا شُعَيْبًۭا وَٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ مَعَهُۥ بِرَحْمَةٍۢ مِّنَّا وَأَخَذَتِ ٱلَّذِينَ ظَلَمُوا۟ ٱلصَّيْحَةُ فَأَصْبَحُوا۟ فِى دِيَٰرِهِمْ جَٰثِمِينَ ﴿٩٤﴾ كَأَن لَّمْ يَغْنَوْا۟ فِيهَآ ۗ أَلَا بُعْدًۭا لِّمَدْيَنَ كَمَا بَعِدَتْ ثَمُودُ ﴿٩٥﴾
walammā ŷāʾa amrunā naŷŷaynā shuʿayban walladhīna āmanū maʿahū biraḥmatim minnā waʾakhadhati lladhīna ẓalamū ṣ-ṣayḥatu faʾaṣbaḥū fī diyārihim ŷāthimīn · kaʾal lam yaghnaw fīhā alā buʿdal limadyana kamā baʿidat thamūd
Y cuando llegó Nuestra Orden, salvamos a Shuʿayb y a quienes creyeron con él por una Misericordia procedente de Nosotros. Y el Clamor arrebató a los que obraron injustamente, y la mañana les halló caídos yertos en su morada,
como si jamás hubiesen habitado en ella. ¡He aquí: fuera con Madián, del mismo modo que se acabó con los Ṯamūd!
94–95Para una redacción idéntica en la historia del profeta Ṣāliḥ respecto a la llegada de la Orden de Dios, el papel de la Misericordia Divina en la salvación de quienes creyeron en su profeta, el Clamor arrebatando a los injustos, y la mañana hallándoles caídos yertos en su morada, como si jamás hubiesen habitado en ella, véase el comentario a 11:66–68. El v. 95 proclama: ¡Fuera con Madián, del mismo modo que se acabó con los Ṯamūd!, puesto que sus destinos fueron muy parecidos; véase también 7:91–92c.
Versículo 96–97
وَلَقَدْ أَرْسَلْنَا مُوسَىٰ بِـَٔايَٰتِنَا وَسُلْطَٰنٍۢ مُّبِينٍ ﴿٩٦﴾ إِلَىٰ فِرْعَوْنَ وَمَلَإِي۟هِۦ فَٱتَّبَعُوٓا۟ أَمْرَ فِرْعَوْنَ ۖ وَمَآ أَمْرُ فِرْعَوْنَ بِرَشِيدٍۢ ﴿٩٧﴾
walaqad arsalnā mūsā biʾāyātinā wasulṭānim mubīn · ilā firʿawna wamalaʾihī fattabaʿū amra firʿawna wamā amru firʿawna birashīd
Y ciertamente enviamos a Moisés con Nuestras señales y una autoridad manifiesta
al Faraón y a sus dignatarios. Pero ellos siguieron la orden del Faraón, y la orden del Faraón no era sensata.
96–97Para la historia de Moisés, véanse también 2:49–61; 7:103–55; 10:75–93; 20:9–97; 26:10–66; 28:3–46; 79:15–25. Las señales con las que vino Moisés, a las que se alude también como pruebas claras (7:105; 29:39), son los milagros que realizó (Kl); véase 7:105c. Algunos afirman que una autoridad manifiesta se refiere a la vara de Moisés en particular (Q); para la vara de Moisés, véase 7:106–8c. Sobre los dignatarios del Faraón, véanse 7:103c; 10:75c.
Versículo 98–99
يَقْدُمُ قَوْمَهُۥ يَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ فَأَوْرَدَهُمُ ٱلنَّارَ ۖ وَبِئْسَ ٱلْوِرْدُ ٱلْمَوْرُودُ ﴿٩٨﴾ وَأُتْبِعُوا۟ فِى هَٰذِهِۦ لَعْنَةًۭ وَيَوْمَ ٱلْقِيَٰمَةِ ۚ بِئْسَ ٱلرِّفْدُ ٱلْمَرْفُودُ ﴿٩٩﴾
yaqdumu qawmahū yawma l-qiyāmati faʾawradahumu n-nāra wabiʾsa l-wirdu l-mawrūd · waʾutbiʿū fī hādhihī laʿnatan wayawma l-qiyāmati biʾsa r-rifdu l-marfūd
Irá delante de su pueblo en el Día de la Resurrección y los conducirá al Fuego. ¡Qué pésimo abrevadero al que son conducidos!
Y fueron perseguidos en este [mundo] por una maldición y [lo serán] en el Día de la Resurrección. ¡Qué pésima dádiva la que se les ofrecerá!
98–99Abrevadero traduce wird, un vocablo comúnmente asociado con calmar la sed, lo que recalca con crudeza la severidad del castigo (Z). El pueblo del Faraón será conducido por él al Infierno en el Día de la Resurrección de conformidad con 17:71: El Día en que llamemos a cada pueblo por su guía. La frase Fueron perseguidos en este [mundo] por una maldición (v. 99) puede aludir a una maldición general (Z) o específicamente a haber muerto ahogados en el mar Rojo (Ṭ; véase 7:136c).
Versículo 100–102
ذَٰلِكَ مِنْ أَنۢبَآءِ ٱلْقُرَىٰ نَقُصُّهُۥ عَلَيْكَ ۖ مِنْهَا قَآئِمٌۭ وَحَصِيدٌۭ ﴿١٠٠﴾ وَمَا ظَلَمْنَٰهُمْ وَلَٰكِن ظَلَمُوٓا۟ أَنفُسَهُمْ ۖ فَمَآ أَغْنَتْ عَنْهُمْ ءَالِهَتُهُمُ ٱلَّتِى يَدْعُونَ مِن دُونِ ٱللَّهِ مِن شَىْءٍۢ لَّمَّا جَآءَ أَمْرُ رَبِّكَ ۖ وَمَا زَادُوهُمْ غَيْرَ تَتْبِيبٍۢ ﴿١٠١﴾ وَكَذَٰلِكَ أَخْذُ رَبِّكَ إِذَآ أَخَذَ ٱلْقُرَىٰ وَهِىَ ظَٰلِمَةٌ ۚ إِنَّ أَخْذَهُۥٓ أَلِيمٌۭ شَدِيدٌ ﴿١٠٢﴾
dhālika min ambāʾi l-qurā naquṣṣuhū ʿalayka minhā qāʾimun waḥaṣīd · wamā ẓalamnāhum walākin ẓalamū anfusahum famā aghnat ʿanhum ālihatuhumu llatī yadʿūna min dūni llāhi min shayʾil lammā ŷāʾa amru rabbika wamā zādūhum ghayra tatbīb · wakadhālika akhdhu rabbika idhā akhadha l-qurā wahiya ẓālimatun inna akhdhahū alīmun shadīd
Estas son algunas de las historias de las ciudades que te relatamos. Entre ellas hay unas que aún siguen en pie y otras que han sido segadas.
No fuimos injustos con ellos, sino que ellos fueron injustos consigo mismos. Y sus dioses a los que invocaban fuera de Dios no les valieron de nada cuando llegó la Orden de tu Señor, y no les acrecentaron sino en ruina.
Así es el castigo de tu Señor cuando apresa a las ciudades mientras están obrando injustamente. Ciertamente Su apresamiento es doloroso, severo.
100–102Estos aleyas señalan el desenlace de la dilatada serie de narraciones en esta sūrah sobre los profetas enviados a sus respectivas comunidades y la ruina de estas por rechazar el mensaje. Los castigos que recayeron sobre estos pueblos no fueron arbitrarios, sino el fruto de las iniquidades que cometieron; de tal suerte fueron injustos consigo mismos y se hicieron acreedores al castigo. Dicho en otros términos, Dios no fue injusto con ellos, pues habían sido justamente prevenidos mediante el envío de mensajeros, sino que ellos fueron injustos consigo mismos (cf. 2:57; 9:70; 16:33, 118; 29:40; 30:9) al desatender las pruebas claras y desobedecer las enseñanzas de los profetas que les fueron enviados.
El motivo por el cual los dioses a los que estas comunidades extintas invocaban fuera de Dios no les valieron de nada estriba en que en este mundo no podían reportarles beneficio alguno, lo cual se evidenciaría aún con mayor fuerza en el Más Allá (cf. 16:20). Dios destruyó a las ciudades mientras estaban obrando injustamente, si bien de haber enmendado sus conductas, tal vez no las habría destruido, como expresa el v. 117: Y tu Señor jamás destruiría las ciudades injustamente mientras sus habitantes fueran rectores del bien.
Versículo 103–104
إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَةًۭ لِّمَنْ خَافَ عَذَابَ ٱلْءَاخِرَةِ ۚ ذَٰلِكَ يَوْمٌۭ مَّجْمُوعٌۭ لَّهُ ٱلنَّاسُ وَذَٰلِكَ يَوْمٌۭ مَّشْهُودٌۭ ﴿١٠٣﴾ وَمَا نُؤَخِّرُهُۥٓ إِلَّا لِأَجَلٍۢ مَّعْدُودٍۢ ﴿١٠٤﴾
inna fī dhālika laʾāyatal liman khāfa ʿadhāba l-ākhirati dhālika yawmum maŷmūʿul lahu n-nāsu wadhālika yawmum mashhūd · wamā nuʾakhkhiruhū illā liʾaŷalim maʿdūd
En verdad, en ello hay una señal para quienes temen el castigo del Más Allá. Ese es un Día en el que la humanidad será congregada, y ese es un Día que será presenciado.
Y no lo retrasamos sino por un plazo determinado.
103–4En ello hay una señal se refiere a las historias anteriores de las naciones destruidas (JJ). La humanidad será congregada en su totalidad en el Día del Juicio para ser juzgada y retribuida por sus obras (Bḍ), acontecimiento al que en otros lugares se denomina el Día de la Congregación (42:7; 64:9). Al Día del Juicio se le llama asimismo un Día que será presenciado porque será el día en que todos los seres humanos, desde el inicio de la creación hasta su final, estarán presentes (Kl) y comparecerán ante Dios (Z) cuando Él les llame a rendir cuentas de sus obras durante su paso terrenal. Un plazo determinado alude al hecho de que el instante preciso del Día del Juicio es ya conocido por Dios (R).
Versículo 105
يَوْمَ يَأْتِ لَا تَكَلَّمُ نَفْسٌ إِلَّا بِإِذْنِهِۦ ۚ فَمِنْهُمْ شَقِىٌّۭ وَسَعِيدٌۭ ﴿١٠٥﴾
yawma yaʾti lā takallamu nafsun illā biʾidhnihī faminhum shaqiyyun wasaʿīd
El Día en que llegue, ningún alma hablará sino con Su Permiso. Entre ellos habrá desgraciados y bienaventurados.
105Que a nadie le será concedido hablar en el Último Día salvo con el Permiso de Dios se relata también en 78:38: Ese Día el Espíritu y los ángeles se pondrán en pie en filas; nadie hablará, salvo aquel a quien el Compasivo se lo permita y diga lo correcto; y en 20:108: Y las voces callarán con sumisión ante el Compasivo, y no oirás sino un murmullo; cf. 36:65. Los vocablos desgraciados y bienaventurados aluden a los condenados y a los salvados, respectivamente; figuran entre los términos más usuales para describir a ambos grupos en los textos islámicos, y se ha escrito con profusión sobre ellos, especialmente en la literatura sufí.
Versículo 106–108
فَأَمَّا ٱلَّذِينَ شَقُوا۟ فَفِى ٱلنَّارِ لَهُمْ فِيهَا زَفِيرٌۭ وَشَهِيقٌ ﴿١٠٦﴾ خَٰلِدِينَ فِيهَا مَا دَامَتِ ٱلسَّمَٰوَٰتُ وَٱلْأَرْضُ إِلَّا مَا شَآءَ رَبُّكَ ۚ إِنَّ رَبَّكَ فَعَّالٌۭ لِّمَا يُرِيدُ ﴿١٠٧﴾ ۞ وَأَمَّا ٱلَّذِينَ سُعِدُوا۟ فَفِى ٱلْجَنَّةِ خَٰلِدِينَ فِيهَا مَا دَامَتِ ٱلسَّمَٰوَٰتُ وَٱلْأَرْضُ إِلَّا مَا شَآءَ رَبُّكَ ۖ عَطَآءً غَيْرَ مَجْذُوذٍۢ ﴿١٠٨﴾
faʾammā lladhīna shaqū fafī n-nāri lahum fīhā zafīrun washahīq · khālidīna fīhā mā dāmati s-samāwātu wal-arḍu illā mā shāʾa rabbuka inna rabbaka faʿʿālul limā yurīd · waʾammā lladhīna suʿidū fafī l-ŷannati khālidīna fīhā mā dāmati s-samāwātu wal-arḍu illā mā shāʾa rabbuka ʿaṭāʾan ghayra maŷdhūdh
En cuanto a los que sean desgraciados, estarán en el Fuego, donde habrá para ellos gemidos y alaridos,
morando en él mientras perduren los cielos y la tierra, salvo lo que tu Señor quiera. Ciertamente tu Señor hace todo cuanto Le place.
Y en cuanto a los que sean bienaventurados, estarán en el Jardín, morando en él mientras perduren los cielos y la tierra, salvo lo que tu Señor quiera: una dádiva ininterrumpida.
106–8A los moradores del Infierno se les describe profiriendo gemidos y alaridos, lo que denota que respirarán con ahogo, llorarán sin tregua y experimentarán un estado extremo de dolor, remordimiento y desolación irremediable (R). Al-Bayḍāwī razona que el período en el Infierno descrito como mientras perduren los cielos y la tierra no remite al tiempo secuencial ni al tiempo tal como opera en el ámbito existencial físico. Alude más bien a los cielos y la tierra como el «marco» topográfico constitutivo del Más Allá. Para sustentar su tesis, cita 14:48: El Día en que la tierra sea mudada por otra tierra distinta, y los cielos [también]. Los bienaventurados asimismo moran en el Jardín mientras perduren los cielos y la tierra, pero con el matiz añadido de que se trata de una dádiva ininterrumpida, lo que se interpreta en el sentido de que el Jardín jamás tocará a su fin (Kl). Según el teólogo y jurisconsulto damasceno del siglo VII/XIII Ibn Taymiyyah (m. 728/1328), la formulación del v. 107 representa una indicación clara de que el Infierno mismo algún día dejará de existir, no así el Paraíso (al-Radd ʿalā man qāla bi-fanāʾ al-ŷannah wa-l-nār [Riad, 1995], 66–68). La tesis de que el Infierno un día fenecerá o «se enfriará» es sustentada igualmente por muchas otras autoridades islámicas, especialmente sufíes. Véase también el ensayo «La muerte, el morir y el Más Allá en el Corán».
Versículo 109
فَلَا تَكُ فِى مِرْيَةٍۢ مِّمَّا يَعْبُدُ هَٰٓؤُلَآءِ ۚ مَا يَعْبُدُونَ إِلَّا كَمَا يَعْبُدُ ءَابَآؤُهُم مِّن قَبْلُ ۚ وَإِنَّا لَمُوَفُّوهُمْ نَصِيبَهُمْ غَيْرَ مَنقُوصٍۢ ﴿١٠٩﴾
falā taku fī miryatim mimmā yaʿbudu hāʾulāʾi mā yaʿbudūna illā kamā yaʿbudu ābāʾuhum min qablu waʾinnā lamuwaffūhum naṣībahum ghayra manqūṣ
No estés, pues, en duda sobre lo que adoran estas [gentes]; no adoran sino como adoraban sus padres con anterioridad. Y ciertamente les daremos su parte sin merma alguna.
109Con arreglo a este aleya, no cabe albergar duda respecto al desenlace final para los idólatras mecanos (Bḍ). Los mecanos, a semejanza de los pueblos que les antecedieron, profesaban un apego ciego a la cosmovisión religiosa de sus ancestros. Véase también el v. 62 y su comentario, donde los Ṯamūd muestran idéntica adhesión a las costumbres de sus padres. La parte sin merma alguna que recibirán los idólatras mecanos es el castigo (IK); cf. 11:15–16c.
Versículo 110–111
وَلَقَدْ ءَاتَيْنَا مُوسَى ٱلْكِتَٰبَ فَٱخْتُلِفَ فِيهِ ۚ وَلَوْلَا كَلِمَةٌۭ سَبَقَتْ مِن رَّبِّكَ لَقُضِىَ بَيْنَهُمْ ۚ وَإِنَّهُمْ لَفِى شَكٍّۢ مِّنْهُ مُرِيبٍۢ ﴿١١٠﴾ وَإِنَّ كُلًّۭا لَّمَّا لَيُوَفِّيَنَّهُمْ رَبُّكَ أَعْمَٰلَهُمْ ۚ إِنَّهُۥ بِمَا يَعْمَلُونَ خَبِيرٌۭ ﴿١١١﴾
walaqad ātaynā mūsā l-kitāba fakhtulifa fīhi walawlā kalimatun sabaqat mir rabbika laquḍiya baynahum waʾinnahum lafī shakkim minhu murīb · waʾinna kullal lammā layuwaffiyannahum rabbuka aʿmālahum innahū bimā yaʿmalūna khabīr
Ciertamente dimos a Moisés el Libro; luego surgieron discrepancias sobre él. Y de no ser por una Palabra previa de tu Señor, se habría dictado sentencia entre ellos. Con todo, ciertamente están sumidos en una duda inquietante al respecto.
Y ciertamente a cada uno tu Señor le retribuirá con creces por sus obras. En verdad, Él está Bien Informado de cuanto hacen.
110–11El v. 110 se reproduce palabra por palabra en 41:45; véase el comentario a dicho aleya. Para el Libro otorgado a Moisés, a saber, la Torá, véase también 6:154: Luego concedimos a Moisés el Libro, completo para quien fuese virtuoso, y como explicación detallada de todas las cosas, y como guía y misericordia, para que tal vez creyesen en el encuentro con su Señor (cf. 2:53; 17:2; 23:49; 25:35; 28:43; 32:23). Una Palabra previa se utiliza habitualmente en el Corán al hablar del Decreto de Dios; véanse 10:19; 20:129; 41:45; 42:14. Que tu Señor le retribuirá con creces por sus obras significa que Dios les otorgará la plena recompensa por sus acciones (Kl).
Versículo 112–113
فَٱسْتَقِمْ كَمَآ أُمِرْتَ وَمَن تَابَ مَعَكَ وَلَا تَطْغَوْا۟ ۚ إِنَّهُۥ بِمَا تَعْمَلُونَ بَصِيرٌۭ ﴿١١٢﴾ وَلَا تَرْكَنُوٓا۟ إِلَى ٱلَّذِينَ ظَلَمُوا۟ فَتَمَسَّكُمُ ٱلنَّارُ وَمَا لَكُم مِّن دُونِ ٱللَّهِ مِنْ أَوْلِيَآءَ ثُمَّ لَا تُنصَرُونَ ﴿١١٣﴾
faistaqim kamā umirta waman tāba maʿaka walā taṭghaw innahū bimā taʿmalūna baṣīr · walā tarkanū ilā lladhīna ẓalamū fatamassakumu n-nāru wamā lakum min dūni llāhi min awliyāʾa thumma lā tunṣarūn
Manténte, pues, recto, tal como se te ha ordenado —y quienes se hayan vuelto en arrepentimiento contigo— y no os rebeléis. En verdad, Él ve cuanto hacéis.
Y no os inclinéis hacia los que obran injustamente, no sea que os alcance el Fuego —y no tendréis protector alguno aparte de Dios. Después no seréis auxiliados.
112–13Manténte recto, un mandato dirigido al Profeta, es entendido por algunos en el sentido de aferrarse con firmeza al Corán (R); por extensión, es una prescripción dirigida asimismo hacia quienes se hayan vuelto en arrepentimiento con él, a saber, los Compañeros del Profeta (Q). Y no os inclinéis hacia los que obran injustamente significa que los creyentes jamás deben asentir ni secundar las acciones de los idólatras mecanos (IK).
Versículo 114–115
وَأَقِمِ ٱلصَّلَوٰةَ طَرَفَىِ ٱلنَّهَارِ وَزُلَفًۭا مِّنَ ٱلَّيْلِ ۚ إِنَّ ٱلْحَسَنَٰتِ يُذْهِبْنَ ٱلسَّيِّـَٔاتِ ۚ ذَٰلِكَ ذِكْرَىٰ لِلذَّٰكِرِينَ ﴿١١٤﴾ وَٱصْبِرْ فَإِنَّ ٱللَّهَ لَا يُضِيعُ أَجْرَ ٱلْمُحْسِنِينَ ﴿١١٥﴾
waʾaqimi ṣ-ṣalāta ṭarafayi n-nahāri wazulafam mina llayli inna l-ḥasanāti yudhhibna s-sayyiʾāti dhālika dhikrā lidh-dhākirīn · waiṣbir faʾinna llāha lā yuḍīʿu aŷra l-muḥsinīn
Y cumple con la oración en los dos extremos del día y en las primeras horas de la noche. En verdad, las buenas acciones disipan las malas. Este es un recordatorio para quienes recuerdan.
Y sé paciente. Ciertamente Dios no malogra la recompensa de los virtuosos.
114–15Las oraciones aquí aludidas se entienden comúnmente en referencia a las cinco oraciones preceptivas cotidianas (ṣalāh) del islam. Las oraciones de los dos extremos del día se interpretan como las realizadas al alba (ṣubḥ/faŷr) y al ocaso (maġrib), o al alba y en la tarde avanzada (ʿaṣr), o al mediodía (ẓuhr) y en la tarde avanzada; las primeras horas de la noche pueden referirse colectivamente a las oraciones realizadas al ocaso y entrada la noche (ʿishāʾ), o únicamente a esta última (IK). Una similar disparidad de opiniones respecto a las cinco oraciones se advierte al identificar la oración intermedia en 2:238.
En verdad, las buenas acciones disipan las malas se interpreta en el sentido de que la observancia de las oraciones cotidianas borra las faltas menores, tal como se transmite que dijo el Profeta: «Ciertamente de una oración a otra media una expiación por las faltas [menores cometidas] entre ambas, siempre que se hayan evitado los pecados mayores» (Z). En un sentido más amplio, puede remitir a la forma en que los frutos positivos de las obras rectas neutralizan los efectos perniciosos de las malas acciones, como dijo el Profeta: «Haz seguir a una mala acción una buena acción, y esta la borrará». En un ḥadīṯ el Profeta expresó: «Para todo existe un pulimento, y el pulimento del corazón es el recuerdo de Dios» (véase también 13:28c), aludiendo al poder de la oración y la invocación sobre un corazón endurecido y obscurecido por el pecado. Sobre la correspondencia entre la paciencia y la recompensa de Dios, véase el v. 11c. Otras aleyas que mencionan que Dios no malogrará la recompensa de los creyentes comprenden 3:171; 7:170; 9:120; 12:56, 90; 18:30.
Versículo 116–117
فَلَوْلَا كَانَ مِنَ ٱلْقُرُونِ مِن قَبْلِكُمْ أُو۟لُوا۟ بَقِيَّةٍۢ يَنْهَوْنَ عَنِ ٱلْفَسَادِ فِى ٱلْأَرْضِ إِلَّا قَلِيلًۭا مِّمَّنْ أَنجَيْنَا مِنْهُمْ ۗ وَٱتَّبَعَ ٱلَّذِينَ ظَلَمُوا۟ مَآ أُتْرِفُوا۟ فِيهِ وَكَانُوا۟ مُجْرِمِينَ ﴿١١٦﴾ وَمَا كَانَ رَبُّكَ لِيُهْلِكَ ٱلْقُرَىٰ بِظُلْمٍۢ وَأَهْلُهَا مُصْلِحُونَ ﴿١١٧﴾
falawlā kāna mina l-qurūni min qablikum ulū baqiyyatin yanhawna ʿani l-fasādi fī l-arḍi illā qalīlam mimman anŷaynā minhum wattabaʿa lladhīna ẓalamū mā utrifū fīhi wakānū muŷrimīn · wamā kāna rabbuka liyuhlika l-qurā biẓulmin waʾahluhā muṣliḥūn
¿Por qué no hubo entre las generaciones que os precedieron personas de mérito que prohibiesen la corrupción en la tierra, fuera de unos pocos a los que salvamos de entre ellos? Quienes obraron injustamente fueron tras los lujos que se les habían concedido, y fueron culpables.
Y tu Señor jamás destruiría las ciudades injustamente mientras sus habitantes fueran rectores del bien.
116–17El exégeta coránico chií al-Ṭūsī observa que, al formular la pregunta en el v. 116, la intención divina radica en suscitar asombro y admiración en el Profeta de que en las comunidades pretéritas hubiese tan sólo unos pocos virtuosos mientras que la masa restante estaba formada por incrédulos merecedores del castigo. Algunos interpretan el v. 117 en el sentido de que Dios no destruiría a una comunidad por el mero hecho de su incredulidad si sus transacciones y comportamiento en este mundo fuesen justos y honestos; esto es, los pueblos de Noé, Ṣāliḥ, Lot y Shuʿayb fueron asolados irrevocablemente cuando Dios constató que perjudicaban no sólo a sus propias almas, sino también a sus semejantes y al resto de las criaturas (Q, R).
Versículo 118–119
وَلَوْ شَآءَ رَبُّكَ لَجَعَلَ ٱلنَّاسَ أُمَّةًۭ وَٰحِدَةًۭ ۖ وَلَا يَزَالُونَ مُخْتَلِفِينَ ﴿١١٨﴾ إِلَّا مَن رَّحِمَ رَبُّكَ ۚ وَلِذَٰلِكَ خَلَقَهُمْ ۗ وَتَمَّتْ كَلِمَةُ رَبِّكَ لَأَمْلَأَنَّ جَهَنَّمَ مِنَ ٱلْجِنَّةِ وَٱلنَّاسِ أَجْمَعِينَ ﴿١١٩﴾
walaw shāʾa rabbuka laŷaʿala n-nāsa ummatan wāḥidatan walā yazālūna mukhtalifīn · illā mar raḥima rabbuka walidhālika khalaqahum watammat kalimatu rabbika laʾamlaʾanna ŷahannama mina l-ŷinnati wan-nāsi aŷmaʿīn
Y si tu Señor hubiera querido, habría hecho de la humanidad una sola comunidad. Pero no cesan de discrepar,
salvo aquellos de quienes tu Señor tiene Misericordia —y para esto los creó. Y se ha cumplido la Palabra de tu Señor: «¡Ciertamente llenaré el Infierno de ŷinns y de hombres todos juntos!»
118–19La humanidad no constituye una sola comunidad porque la existencia de la diversidad y la discrepancia (iḫtilāf) está prescrita por la Sabiduría Divina (Aj); véanse también 5:48; 16:93; 42:18; 2:213c. Como consecuencia impuesta por la Sabiduría de Dios, las personas no cesan de discrepar, lo que denota que la contienda y la disensión forman parte ineludible de la existencia en este mundo: algunos son objeto de la Misericordia Divina y se atienen a la verdad, mientras que otros, a saber, quienes incurren en el Rigor Divino, van tras la falsedad (Aj). De manera más concreta, no cesan de discrepar puede constituir una referencia a las divisiones religiosas y sectarias entre los seres humanos (Q, R). Salvo aquellos de quienes tu Señor tiene Misericordia insinúa que hay hombres que no quedan atrapados en las discordias y divisiones del mundo. Como explica Ibn ʿAŷībah, son «un pueblo al que Dios ha guiado por Su Gracia. Se adhieren a lo que es la raíz de la religión y su fundamento, como la creencia en la Unicidad de Dios y la fe en todos los mensajeros y en lo que han traído».
Para esto puede ser una alusión a las diferencias que forzosamente se encuentran en el mundo humano (Aj); esto es, Dios creó el mundo para que existiesen diferencias en virtud de Su Sabiduría. Alternativamente, para esto puede aludir a la Misericordia Divina (R), lo que significaría que Dios creó el mundo para manifestar Su Misericordia. Algunos, empero, interpretan este aleya diciendo: «Creamos a las gentes de la discordia para la discordia, y a las gentes de la misericordia para la misericordia», sugiriendo que Dios creó a los seres humanos para plasmar el estado de cosas descrito en la primera parte del v. 119 (R). Cabe aún otra posibilidad: que para esto aluda conjuntamente a las discrepancias y a la Misericordia Divina, lo que implicaría que todas las diferencias que contemplamos en el mundo no son en última instancia sino manifestaciones de la Misericordia de Dios. La Promesa de Dios de que ciertamente llenará el Infierno de ŷinns y de hombres todos juntos se reitera igualmente en 32:13 (cf. 7:18; 38:85).
Versículo 120
وَكُلًّۭا نَّقُصُّ عَلَيْكَ مِنْ أَنۢبَآءِ ٱلرُّسُلِ مَا نُثَبِّتُ بِهِۦ فُؤَادَكَ ۚ وَجَآءَكَ فِى هَٰذِهِ ٱلْحَقُّ وَمَوْعِظَةٌۭ وَذِكْرَىٰ لِلْمُؤْمِنِينَ ﴿١٢٠﴾
wakullan naquṣṣu ʿalayka min ambāʾi r-rusuli mā nuthabbitu bihī fuʾādaka waŷāʾaka fī hādhihi l-ḥaqqu wamawʿiẓatun wadhikrā lil-muʾminīn
Y todo cuanto te relatamos de las historias de los mensajeros es para hacer firme con ello tu corazón. Y en esto te ha llegado la Verdad, y una exhortación y un recordatorio para los creyentes.
120Este aleya ratifica que los relatos de las generaciones pretéritas fueron revelados al Profeta para hacer firme su corazón, es decir, para infundirle fortaleza y consuelo ante las adversidades con las que tropezaba en su misión profética; véase también 11:112–13c. Los relatos de la historia sagrada en el Corán se interpretan con frecuencia como alegorías espirituales que aleccionan a los seres humanos en general sobre el modo de vencer a los adversarios interiores anidados en su propia alma. Respecto al mensaje concebido como un recordatorio para los creyentes, véase 51:55: Y recuerda, pues verdaderamente el recuerdo beneficia a los creyentes.
Versículo 121–122
وَقُل لِّلَّذِينَ لَا يُؤْمِنُونَ ٱعْمَلُوا۟ عَلَىٰ مَكَانَتِكُمْ إِنَّا عَٰمِلُونَ ﴿١٢١﴾ وَٱنتَظِرُوٓا۟ إِنَّا مُنتَظِرُونَ ﴿١٢٢﴾
waqul lilladhīna lā yuʾminūna ʿmalū ʿalā makānatikum innā ʿāmilūn · waintaẓirū innā muntaẓirūn
Y di a quienes no creen: «Obrad según vuestra posición; nosotros también obramos.
¡Y aguardad! Nosotros también estamos aguardando».
121–22Respecto a estas declaraciones, que actúan como advertencias y amonestaciones contra los idólatras mecanos, véase 6:135c.
Versículo 123
وَلِلَّهِ غَيْبُ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ وَإِلَيْهِ يُرْجَعُ ٱلْأَمْرُ كُلُّهُۥ فَٱعْبُدْهُ وَتَوَكَّلْ عَلَيْهِ ۚ وَمَا رَبُّكَ بِغَٰفِلٍ عَمَّا تَعْمَلُونَ ﴿١٢٣﴾
walillāhi ghaybu s-samāwāti wal-arḍi waʾilayhi yurŷaʿu l-amru kulluhū faʿbudhu watawakkal ʿalayhi wamā rabbuka bighāfilin ʿammā taʿmalūn
A Dios pertenece lo No Visto de los cielos y de la tierra, y a Él retornan todos los asuntos. Adórale, pues, y confía en Él. Y tu Señor no está desatento a lo que hacéis.
123Tras relatar al Profeta el destino de las generaciones anteriores y conferirle la certidumbre de que, al igual que los demás profetas antes de él, él y sus seguidores triunfarán finalmente sobre sus adversarios y estos últimos sufrirán una humillante derrota si no enmiendan su conducta, esta sūrah concluye con una síntesis de su mensaje para el Profeta y, por extensión, para todos los creyentes. El llamamiento a confiar en Él resuena a lo largo de todo el Corán, como en 3:159: Ciertamente Dios ama a quienes confían; y en 5:23: Y confiad en Dios, si sois creyentes. Según una interpretación sufí de la virtud de la confianza en Dios, la confianza se alcanza cuando «el corazón reposa en sosiego merced a la Garantía del Señor» (Aj).
Red de conexiones
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Personajes
Figuras que nombra esta sura. Cada ficha reúne todos sus pasajes y un recorrido en orden de revelación.
En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Análisis Exhaustivo de la Sūrah 11: Hūd
1. Resumen Ejecutivo
La Sūrah 11, denominada Hūd, constituye un pilar fundamental del periodo temprano de La Meca, situada cronológicamente después de la Sūrah 10. Su propósito central es doble: consolar al Profeta Muhammad ante la creciente hostilidad de los idólatras de La Meca y advertir a estos últimos sobre las consecuencias de rechazar el mensaje divino. El texto se distingue por su profundidad emocional —el Profeta afirmó que esta sūrah y sus "hermanas" tornaron su cabello cano— y por su estructura narrativa, que utiliza la historia sagrada como espejo de las tensiones contemporáneas.
Conclusiones y Hallazgos Críticos:
- Patrón de Profecía: El documento identifica un ciclo recurrente en la historia humana: el envío de un mensajero, el rechazo de las élites ("notables"), la demanda de pruebas milagrosas y el eventual exterminio de los incrédulos mediante decretos divinos.
- Naturaleza de la Justicia Divina: Se enfatiza que Dios no comete injusticia contra los pueblos; son los individuos quienes se perjudican a sí mismos al ignorar las pruebas claras (clear proofs).
- Tensiones Teológicas: Un punto de alta complejidad surge en la descripción del castigo eterno, matizado por la cláusula "salvo que tu Señor quiera", lo cual ha generado debates sobre la posible finitud del Infierno frente a la eternidad del Paraíso.
- Mandatos Éticos: Más allá de la narrativa, la sūrah prescribe la paciencia, la oración constante y la confianza absoluta en Dios como mecanismos de firmeza espiritual.
2. Análisis Temático
A. La Revelación y la Inimitabilidad del Libro
La sūrah se abre identificando al Corán como un Libro cuyos signos han sido "determinados" y "expuestos". Esta estructura lingüística y conceptual sirve para validar la autoridad del mensaje.
- Determinación y Claridad: Los signos son claros, inequívocos y carentes de contradicciones. Provienen de una presencia "Sabia y Consciente".
- El Desafío de Fabricación: Ante las acusaciones de los idólatras de que el Profeta fabricó el Corán, se lanza un desafío específico: producir diez sūrahs similares, fabricadas, invocando a cualquier aliado aparte de Dios. La incapacidad de los oponentes para responder se presenta como prueba de que el Libro ha sido descendido con el Conocimiento de Dios.
- Función del Profeta: Se le define estrictamente como un "advertidor" y un "portador de albricias", eliminando cualquier pretensión de control sobre la guía o el destino de los hombres, que pertenece exclusivamente a Dios.
B. El Ciclo de Destrucción de las Naciones Antiguas
El núcleo de la sūrah es una sección extensa (vv. 25–99) que detalla las misiones de varios profetas. Cada relato refuerza la idea de que la hostilidad hacia el Profeta Muhammad no es un fenómeno nuevo.
| Profeta | Pueblo | Pecado Principal | Forma de Castigo |
|---|---|---|---|
| Noé (Nūḥ) | Su pueblo | Idolatría y soberbia de los notables | El Diluvio; la tierra "tragó" su agua. |
| Hūd | ʿĀd | Idolatría y seguir a tiranos obstinados | Un viento aullador/castigo grave tras una sequía de tres años. |
| Ṣāliḥ | Thamūd | Rechazo del signo de la camella y desobediencia | "El Clamor" (terremoto y sonido intenso); hallados inertes. |
| Lot (Lūṭ) | Sodoma | Prácticas sexuales ilícitas y agresión a huéspedes | Ciudad volcada (lo superior abajo) y lluvia de piedras de arcilla cocida. |
| Shuʿayb | Madián | Fraude comercial y corrupción | "El Clamor", similar al destino de Thamūd. |
| Moisés (Mūsā) | Faraón y notables | Seguir el mandato injusto de Faraón | Maldición en este mundo y conducción al Fuego en el más allá. |
C. Dinámicas del Rechazo: El Argumento de las Élites
A través de las fuentes, se observa una retórica constante utilizada por los incrédulos para invalidar a los profetas:
- Argumento de la Humanidad: "No vemos en ti sino a un ser humano como nosotros" (v. 27). Se rechaza la autoridad divina porque el mensajero comparte la naturaleza biológica del pueblo.
- Argumento del Estatus Social: Los seguidores de los profetas son calificados como "los más bajos" o "despreciables". Los notables exigen que el profeta se aleje de los pobres para que ellos consideren creer.
- Acusación de Locura o Hechizo: En el caso de Hūd y Ṣāliḥ, se les acusa de estar bajo el influjo maligno de los dioses antiguos o de estar "hechizados".
D. Conceptos de Perdón, Arrepentimiento y Sustento
El texto establece distinciones técnicas y espirituales cruciales entre el perdón (forgiveness) y el arrepentimiento (repentance).
- Perdón vs. Arrepentimiento: El perdón se vincula con el abandono de los ídolos (pecado de asociación), mientras que el arrepentimiento es el acto positivo de dedicarse exclusivamente a Dios. No hay perdón sin un arrepentimiento válido del siervo.
- Sustento Divino: Se afirma que no hay criatura en la tierra cuyo sustento no dependa de Dios. Sin embargo, los comentaristas aclaran que esto no es una "obligación" que limite la soberanía de Dios, sino un acto de Su voluntad.
- La Prueba de la Prosperidad y la Adversidad: El hombre tiende a ser desesperado e ingrato cuando se le retira una bendición, y jactancioso cuando se le concede favor. La excepción son aquellos que poseen paciencia y realizan buenas obras.
E. Escatología: El Día del Juicio y el Destino Final
La sūrah describe el "Día que será presenciado" con severidad:
- Intercesión Restringida: En ese Día, nadie hablará excepto con el permiso de Dios.
- Los Miserables y los Felices: Los condenados experimentarán gemidos y sollozos en el Fuego. Los bendecidos habitarán el Jardín.
- La Cláusula de Voluntad Divina: Tanto para el Paraíso como para el Infierno, el texto menciona que la estancia será "mientras duren los cielos y la tierra, salvo que tu Señor quiera". Para el Paraíso, se añade que es un "don ininterrumpido", lo que sugiere una eternidad garantizada, mientras que para el Infierno, autoridades como Ibn Taymiyyah sugieren que podría tener un fin basado en esta misma redacción.
3. Síntesis Trans-Fuente: Patrones y Marcos Emergentes
Al analizar las diversas historias de los profetas, emergen varios marcos conceptuales recurrentes:
- La Inutilidad de los Falsos Protectores: Tanto el hijo de Noé, que buscó refugio en una montaña, como el pueblo de Lot y los adoradores de ídolos de Madián, descubrieron que sus supuestos apoyos (familia, geografía o deidades) fueron nulos ante el "Mandato" (Command) de Dios.
- La "Prueba Clara" (Clear Proof): Todos los profetas (Noé, Ṣāliḥ, Shuʿayb) apelan a estar sobre una "prueba clara de su Señor". Esto indica que la fe no se exige sobre la ceguera, sino sobre una evidencia intelectual y espiritual que el incrédulo elige ignorar.
- La Misericordia como Agente de Salvación: En cada destrucción, los creyentes son salvados "por una Misericordia de Nuestra parte". La salvación no se presenta únicamente como un logro de las obras, sino como un acto de gracia divina que acompaña a la fe.
- Diferencia y Diversidad: Se establece explícitamente que si Dios hubiera querido, habría hecho de la humanidad una sola comunidad. La existencia de diferencias es parte del diseño divino, aunque los "agraciados por la Misericordia" son quienes logran trascender la discordia.
4. Detalles de Valor Preservado
Definiciones y Terminología Específica
- Al-muqaṭṭaʿāt: Las letras separadas (Alif, Lām, Rā) cuyo significado último es conocido solo por Dios, pero que señalan la inimitabilidad del Corán.
- Baqiyyat Allāh: Traducido como "el remanente de Dios"; se refiere al beneficio lícito que queda tras actuar con justicia comercial, o a la recompensa eterna que es mejor y más duradera.
- Wird: Término para el "abrevadero" o lugar de riego; usado irónicamente para describir el Infierno al que Faraón guía a su pueblo.
- Preserved Tablet (Tabla Protegida): El "Libro claro" donde está registrado todo conocimiento, incluido el sustento de cada criatura.
Datos Numéricos y Geográficos
- Seis días: Duración de la creación de los cielos y la tierra.
- Tres días: El plazo de gracia dado a Thamūd antes de su destrucción tras matar a la camella.
- 950 años: El tiempo que Noé permaneció llamando a su pueblo antes del Diluvio.
- Monte Jūdī: Lugar donde encalló el Arca de Noé (identificado tradicionalmente cerca de Mosul o el monte Ararat).
- Madián: Región al noroeste de Arabia donde fue enviado Shuʿayb.
Citas Directas Significativas
- "Hūd y sus hermanas han encanecido mi cabello." (Atribuido al Profeta Muhammad).
- "¡Oh tierra, traga tu agua! ¡Oh cielo, detente!" (Mandato divino que finalizó el Diluvio).
- "Ciertamente, las buenas obras eliminan a las malas." (Principio ético-espiritual de la oración).
- "¿Acaso son iguales el ciego y el sordo frente al que ve y oye?" (Parábola sobre el incrédulo y el creyente).
5. Preguntas Abiertas y Lagunas en las Fuentes
El análisis de la sūrah deja ciertos puntos sujetos a interpretación o que requieren mayor investigación según los comentaristas:
- La Identidad del "Testigo": El verso 17 menciona a alguien que recita "un testigo de Él". Las interpretaciones varían entre Gabriel, el propio Corán, la lengua del Mensajero o, en tradiciones específicas, ʿAlī ibn Abī Ṭālib.
- La Ubicación del "Horno" (The Oven): El signo del inicio del diluvio fue que el "horno brotó". Existe ambigüedad sobre si esto se refiere a la tierra en general, a una región geográfica específica (Siria o Irak) o a un horno doméstico literal.
- La Finitud del Infierno: Aunque el texto ofrece una base para la discusión (v. 107), la fuente no resuelve definitivamente si el castigo terminará algún día o si la voluntad de Dios es mantenerlo eternamente a pesar de la excepción gramatical.
- Naturaleza de las Letras Iniciales: Como ocurre con otras sūrahs, el significado definitivo de Alif, Lām, Rā permanece como un misterio teológico reconocido por la mayoría de los comentaristas.
Infografía
Diapositivas
(1)
(2)
Mapa mental
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- Meca temprana
- Oposición de idólatras
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- Profeta Hūd y pueblo de ‘Ād
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- Encaneció al Profeta
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- Adorar solo a Dios
- Evitar la idolatría
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- Pedir perdón
- Retorno a Dios
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- Signos claros
- Libro de la Presencia Sabia
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- Construcción del Arca
- El Diluvio
- Hijo ahogado
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- Pueblo de ‘Ād
- Viento destructor
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- Pueblo de Thamūd
- Milagro de la camella
- El Grito
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- Invitados angélicos
- Anuncio de Isaac y Jacob
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- Pecado de Sodoma
- Destrucción por lluvia de piedras
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- Pueblo de Madián
- Justicia en pesas y medidas
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- Enfrentamiento con Faraón
- Autoridad manifiesta
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- Humanidad reunida
- Testigos presentes
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- Desdichados en el Fuego
- Felices en el Jardín
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- Pago total por obras
- Dios no es negligente
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- Paciencia
- Firmeza
- Confianza en Dios
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- Oración diaria
- Buen proceder borra el mal
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- No inclinarse ante opresores
- Evitar la corrupción
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Profeta o Figuras Clave | Resultado o Consecuencia | Lección Espiritual (Inferred) | Fuente |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1-4 | Llamado a la adoración y el arrepentimiento | Exhortación a adorar solo a Dios y buscar Su perdón para recibir bendiciones temporales y evitar el castigo del gran Día. | Profeta Muhammad | Disfrute de bienes por un término fijado para los creyentes; castigo para quienes se alejan. | La sinceridad en el arrepentimiento abre las puertas de la providencia divina y protege del juicio futuro. | [1] |
| 5-11 | Omnisciencia de Dios y la naturaleza humana | Dios conoce lo oculto en los pechos y provee a toda criatura. Se critica la ingratitud del hombre ante la pérdida de favores y su arrogancia ante la prosperidad. | Muhammad (como receptor) | Los pacientes que hacen el bien obtendrán perdón y una gran recompensa. | La paciencia y las buenas obras son el único antídoto contra la inestabilidad emocional y espiritual del ser humano. | [1] |
| 12-24 | Desafío sobre la veracidad del Corán | Respuesta a quienes acusan al Profeta de fabricar el Corán, desafiándolos a producir diez suras iguales. Se compara a los creyentes con quienes ven y oyen, y a los incrédulos con ciegos y sordos. | Profeta Muhammad, Ídolos de la Meca | Los que fabrican mentiras contra Dios serán los mayores perdedores en el Más Allá; los humildes habitarán el Jardín. | La guía espiritual requiere una disposición interna para 'ver' y 'oír' la verdad, más allá de los prejuicios. | [1] |
| 25-49 | La historia de Noé (Nuh) | Noé advierte a su pueblo sobre un castigo doloroso, pero los notables lo rechazan por ser humano y seguido por los humildes. Dios le ordena construir el Arca. | Noé (Nuh), los notables, su hijo | El pueblo y el hijo de Noé fueron ahogados; Noé y los creyentes fueron salvados en el Arca que se asentó en el monte Judi. | Los lazos de fe son superiores a los lazos de sangre ante el juicio divino. | [1] |
| 50-60 | La historia de Hud y el pueblo de 'Ad | Hud llama a 'Ad al monoteísmo y al arrepentimiento para recibir lluvia y fuerza. El pueblo lo acusa de locura. | Hud, pueblo de 'Ad | Fueron destruidos por un viento huracanado tras una sequía; Hud y los creyentes fueron salvados. | La soberanía y el poder material de una nación no la protegen si rechaza la justicia divina. | [1] |
| 61-68 | La historia de Salih y los Thamud | Salih presenta una camella como signo divino. El pueblo la mata desobedeciendo la advertencia. | Salih, pueblo de Thamud | Fueron fulminados por un Grito (terremoto) y quedaron muertos en sus hogares. | La profanación de los signos sagrados de Dios acelera la caída de los opresores. | [1] |
| 69-76 | Abraham y las buenas nuevas | Ángeles visitan a Abraham para anunciarle el nacimiento de Isaac y Jacob, y para informarle sobre el destino de Lot. | Abraham (Ibrahim), Sarah, Ángeles | Promesa de descendencia profética a pesar de la vejez. | La misericordia de Dios trasciende las leyes de la naturaleza y recompensa la hospitalidad y la clemencia. | [1] |
| 77-83 | La historia de Lot (Lut) | Los ángeles llegan a Sodoma; el pueblo intenta agredirlos. Lot es instruido a huir con su familia. | Lot (Lut), ángeles, su esposa | La ciudad fue invertida y se hizo llover piedras de arcilla. La esposa de Lot pereció con los malvados. | La degradación moral y la falta de respeto a la hospitalidad conducen a la aniquilación total. | [1] |
| 84-95 | La historia de Shu'ayb y Madián | Shu'ayb exige honestidad en el comercio y pesas justas. El pueblo se burla de su oración y de su supuesta debilidad. | Shu'ayb, pueblo de Madián | Un Grito los sorprendió, dejándolos lifeless (sin vida) como si nunca hubieran habitado allí. | La ética económica es inseparable de la fe; el fraude es una forma de corrupción que destruye sociedades. | [1] |
| 96-99 | Moisés y Faraón | Moisés es enviado con autoridad manifiesta a Faraón, quien lidera a su pueblo hacia el extravío. | Moisés (Musa), Faraón | Faraón liderará a su pueblo hacia el Fuego en el Día de la Resurrección; maldición en este mundo y el próximo. | Seguir a líderes tiranos y corruptos lleva inevitablemente a la ruina compartida. | [1] |
| 114-123 | Exhortación final a la constancia | Mandato de realizar la oración y ser paciente. Las historias de los profetas sirven para fortalecer el corazón. | Muhammad, creyentes | Las buenas obras eliminan las malas; éxito final para los virtuosos. | La oración y la confianza absoluta en Dios son las herramientas finales para la perseverancia espiritual. | [1] |