al-Rūm
Los BizantinosAntes del textoIntroducción
Introducción
Todos los comentaristas coinciden en que al-Rūm fue revelada durante el período mecano, aunque algunos sostienen que el v. 17 es del período medinense (Aj, Āl) y otros sostienen que los vv. 27–28 son del período medinense (IJ). La sūrah toma su nombre de la mención de la derrota de los bizantinos, o romanos, al-Rūm, en el v. 2. Según algunos comentaristas, la promesa de Dios de que los bizantinos prevalecerían tras haber sido derrotados (v. 3) sigue al último versículo de la sūrah anterior, que promete que Dios guiará a quienes se esfuerzan por Su causa (Āl, Sy). Otros sostienen que las dos sūrahs están vinculadas por la promesa de que ciertamente Dios está con los virtuosos, con la que concluye la Sūrah 29, y la promesa en los vv. 4–5 de que ese día los creyentes se regocijarán con el Auxilio de Dios (Aj).
Desde la mención de la batalla entre los sasánidas y los bizantinos y la predicción de la eventual victoria de los bizantinos (vv. 2–6), seguida de una crítica a los incrédulos por no reflexionar sobre los signos de Dios (vv. 7–9), la sūrah avanza hacia una discusión sobre los destinos dispares de creyentes e incrédulos (vv. 10–16). Esto conduce al tema central de la sūrah, la abundancia de signos de Dios en el orden creado y la incapacidad de muchos seres humanos para comprenderlos, debido a que siguen el capricho en lugar del conocimiento (vv. 17–29). Comenzando con una referencia a la naturaleza original o primordial de los seres humanos, la fiṭrah, en uno de los versículos más célebres del Corán (v. 30), los vv. 30–34 contrastan a quienes siguen la religión recta con quienes dividen la religión en facciones (v. 32). Desafiando a los incrédulos a presentar algo que respalde sus afirmaciones (v. 35), la sūrah aborda luego varios temas coránicos más amplios, como la virtud hacia los parientes y el empleo de la propia riqueza de manera justa (vv. 38–39), las fases de la existencia humana (v. 40) y el alcance de la corrupción humana (v. 41).
Tras llamar de nuevo a la religión recta (v. 43), al-Rūm regresa al contraste entre los creyentes y los incrédulos (vv. 44–45), lo cual conduce a otro extenso pasaje sobre su tema central: la importancia de reflexionar sobre los signos de Dios (vv. 46–51). Un recordatorio de la incapacidad del Profeta para guiar a aquellos a quienes Dios no ha guiado (vv. 52–54) va seguido de una discusión sobre las dificultades que confrontarán los culpables en la Hora del Juicio (vv. 55–57). La sūrah concluye con un recordatorio de que sus corazones están sellados (v. 59) y de que uno debe, por tanto, permanecer firme cuando se enfrente a ellos (v. 60).
Sura 30al-Rūm60 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
الٓمٓ ﴿١﴾
alif-lām-mīm
Alif. Lām. Mīm.
1Las letras árabes alif, lām y mīm, que también aparecen en 2:1; 3:1; 29:1; 31:1; y 32:1, se encuentran entre las letras separadas (al-muqaṭṭaʿāt) que se hallan al comienzo de veintinueve sūrahs y cuyo significado es considerado por la mayoría de los comentaristas como conocido en última instancia solo por Dios; véase 2:1c.
Versículo 2–5
غُلِبَتِ ٱلرُّومُ ﴿٢﴾ فِىٓ أَدْنَى ٱلْأَرْضِ وَهُم مِّنۢ بَعْدِ غَلَبِهِمْ سَيَغْلِبُونَ ﴿٣﴾ فِى بِضْعِ سِنِينَ ۗ لِلَّهِ ٱلْأَمْرُ مِن قَبْلُ وَمِنۢ بَعْدُ ۚ وَيَوْمَئِذٍۢ يَفْرَحُ ٱلْمُؤْمِنُونَ ﴿٤﴾ بِنَصْرِ ٱللَّهِ ۚ يَنصُرُ مَن يَشَآءُ ۖ وَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلرَّحِيمُ ﴿٥﴾
ghulibati r-rūm · fī adnā l-arḍi wahum mim baʿdi ghalabihim sayaghlibūn · fī biḍʿi sinīna lillāhi l-amru min qablu wamim baʿdu wayawmaʾidhin yafraḥu l-muʾminūn · binaṣri llāhi yanṣuru man yashāʾu wahuwa l-ʿazīzu r-raḥīm
Los bizantinos han sido derrotados
en una tierra cercana. Pero tras su derrota vencerán
dentro de unos pocos años—a Dios pertenece el asunto antes y después, y ese día los creyentes se regocijarán
con el Auxilio de Dios. Él auxilia a quien Le place, y Él es el Poderoso, el Misericordioso.
2–5Estos versículos proporcionan la única referencia en el Corán a acontecimientos políticos contemporáneos a Muḥammad y sus seguidores más allá de la península arábiga. Según la mayoría de los comentaristas, estos versículos fueron revelados en respuesta a las burlas de los incrédulos hacia los musulmanes después de que el Imperio persa hubiera derrotado al Imperio bizantino en Siria. En la primera parte del siglo VII, el gobernante persa Khusraw Parwīz (r. 590–628) envió un ejército bajo el mando del general Shahrbarāz (m. 630) a Bizancio. Estas fuerzas conquistaron partes de Siria, tomando Damasco en 613 y Jerusalén en 614, período durante el cual otro ejército sasánida bajo el general Shahīn había conquistado Egipto y sitiado Constantinopla. Para muchas personas, la derrota total del Imperio bizantino parecía inminente. El gobernante bizantino había confiado el mando de su ejército a un hombre llamado Yuhannas. En una tierra cercana se refiere con mayor probabilidad a las batallas que perdió ante Shahrbarāz en Adhriʿat y Busrah, que son las partes de Siria más próximas a la tierra de los árabes. El Profeta y sus Compañeros se enteraron de esta derrota mientras estaban en La Meca y se entristecieron. Al Profeta le disgustaba el hecho de que los sasánidas llevaran las de ganar sobre los bizantinos, ya que los primeros eran magos (zoroastrianos) y los segundos seguidores de una religión abrahámica. Los incrédulos de La Meca, sin embargo, se dice que estaban exultantes y regodeándose. Cuando se encontraban con los Compañeros del Profeta, les decían: «Vosotros sois la Gente del Libro, y los cristianos son Gente del Libro. Nosotros carecemos de una escritura revelada, y nuestros hermanos los persas han derrotado a vuestros hermanos los bizantinos. Si alguna vez lucháis contra nosotros, os derrotaremos a vosotros también» (Ṭ, W).
A pesar de las derrotas que habían sufrido, el Corán predijo que los bizantinos prevalecerían dentro de unos pocos años. En este contexto, unos pocos traduce biḍʿ, que indica un período de entre tres y nueve años (Sh, Ṭ, Z). En 622 la marea comenzó a cambiar cuando el emperador bizantino Heraclio derrotó a los persas en Issos, al sur de los montes Tauro. Esta fue la primera de una serie de victorias que culminaron en la batalla de Nínive en 627, tras la cual el Imperio persa se debilitó considerablemente, habiendo caído de la aparente grandeza que había alcanzado en la época en que se dice que fueron revelados estos versículos. En el contexto de los acontecimientos geopolíticos a los que se refieren estos versículos, a Dios pertenece el asunto antes y después se refiere a la capacidad de Dios para conceder la victoria a un ejército sobre otro. Metafísicamente, también puede entenderse como antes de que todo existiera y después de que todo deje de existir, ya que Dios es el Originador de todas las cosas y Aquel a Quien todas las cosas retornan (ST).
Versículo 6
وَعْدَ ٱللَّهِ ۖ لَا يُخْلِفُ ٱللَّهُ وَعْدَهُۥ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَ ٱلنَّاسِ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٦﴾
waʿda llāhi lā yukhlifu llāhu waʿdahū walākinna akthara n-nāsi lā yaʿlamūn
[Esta es] la Promesa de Dios—Dios no falta a Su Promesa, pero la mayoría de los hombres no saben.
6La primera frase de este versículo también puede leerse como una estructura abreviada que sustituye a una construcción verbal que significa: «Dios les ha prometido [la victoria]». En ambas lecturas, se refiere a la Promesa de Dios de que los bizantinos derrotarían a los sasánidas (IK, Sh). Que Dios no falta a Su Promesa (cf. 22:47; 39:20) es una afirmación general que confirma la reiterada aseveración coránica de que la Promesa de Dios es verdadera (véase 30:60c).
Versículo 7
يَعْلَمُونَ ظَٰهِرًۭا مِّنَ ٱلْحَيَوٰةِ ٱلدُّنْيَا وَهُمْ عَنِ ٱلْءَاخِرَةِ هُمْ غَٰفِلُونَ ﴿٧﴾
yaʿlamūna ẓāhiram mina l-ḥayāti d-dunyā wahum ʿani l-ākhirati hum ghāfilūn
Conocen algún aspecto exterior de la vida de este mundo, pero del Más Allá están desatentos.
7Este versículo se refiere a aquellos que saben cómo prosperar en este mundo, pero que son ignorantes respecto a los asuntos religiosos y espirituales (IK, Ṭ). Conocen las vanidades exteriores de este mundo, pero ignoran las realidades interiores y los fines últimos de todas las cosas (R, Z).
Versículo 8
أَوَلَمْ يَتَفَكَّرُوا۟ فِىٓ أَنفُسِهِم ۗ مَّا خَلَقَ ٱللَّهُ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضَ وَمَا بَيْنَهُمَآ إِلَّا بِٱلْحَقِّ وَأَجَلٍۢ مُّسَمًّۭى ۗ وَإِنَّ كَثِيرًۭا مِّنَ ٱلنَّاسِ بِلِقَآئِ رَبِّهِمْ لَكَٰفِرُونَ ﴿٨﴾
awalam yatafakkarū fī anfusihim mā khalaqa llāhu s-samāwāti wal-arḍa wamā baynahumā illā bil-ḥaqqi waʾaŷalim musamman waʾinna kathīram mina n-nāsi biliqāʾi rabbihim lakāfirūn
¿Acaso no han reflexionado sobre sus almas? Dios no creó los cielos y la tierra y cuanto hay entre ellos sino con la verdad y por un plazo prefijado. Mas ciertamente muchos de entre los hombres no creen en el encuentro con su Señor.
8¿Acaso no han reflexionado sobre sus almas? representa una de las muchas invitaciones del Corán a reflexionar sobre la naturaleza de la creación de Dios con el fin de facilitar la comprensión espiritual; véase también 11:24, 30; 13:3; 16:17; 37:155; 56:62; véase el comentario a 3:191; 45:3–6, 23. Muchos entienden que este versículo significa que si los incrédulos reflexionaran sobre sí mismos y sobre cómo fueron creados, encontrarían pruebas tanto de la Unicidad de Dios como del Poder de Dios para resucitarlos (Bḍ, IK, R, Sh, Ṭ). En este sentido, es similar a la pregunta formulada a los incrédulos en 23:115: ¿Acaso pensasteis que os creamos por mera frivolidad y que no seríais devueltos a Nosotros? (R). Reflexionar sobre sus almas también podría entenderse como reflexionar «en su propio interior» y sobre sí mismos (Aj, Q, Sh). Aquí, como en muchos versículos, el Corán sostiene que si los seres humanos reflexionaran, verían que Dios no creó los cielos y la tierra y cuanto hay entre ellos sino con la verdad (cf. 15:85; 46:3; véase también 10:5; 14:19; 16:3; 39:5; 45:22; 64:3; 6:73c; 29:44c; 44:38–39c). Que todas las cosas sean creadas por un plazo prefijado (cf. 13:2; 22:5; 31:29; 35:13; 39:5; 46:3), lo cual se entiende como una alusión al Día de la Resurrección (Sh), señala la finitud de todo lo que existe y el hecho de haber sido creado con un fin último en mente (R). Que no crean o nieguen el encuentro con su Señor (cf. 6:31; 32:10) significaría, por tanto, tanto que niegan la Resurrección como que no comprenden que todo en el orden creado llegará con el tiempo a su fin, puesto que todas las cosas perecen, excepto Su Rostro (28:88).
Versículo 9
أَوَلَمْ يَسِيرُوا۟ فِى ٱلْأَرْضِ فَيَنظُرُوا۟ كَيْفَ كَانَ عَٰقِبَةُ ٱلَّذِينَ مِن قَبْلِهِمْ ۚ كَانُوٓا۟ أَشَدَّ مِنْهُمْ قُوَّةًۭ وَأَثَارُوا۟ ٱلْأَرْضَ وَعَمَرُوهَآ أَكْثَرَ مِمَّا عَمَرُوهَا وَجَآءَتْهُمْ رُسُلُهُم بِٱلْبَيِّنَٰتِ ۖ فَمَا كَانَ ٱللَّهُ لِيَظْلِمَهُمْ وَلَٰكِن كَانُوٓا۟ أَنفُسَهُمْ يَظْلِمُونَ ﴿٩﴾
awalam yasīrū fī l-arḍi fayanẓurū kayfa kāna ʿāqibatu lladhīna min qablihim kānū ashadda minhum quwwatan waʾathārū l-arḍa waʿamarūhā akthara mimmā ʿamarūhā waŷāʾathum rusuluhum bil-bayyināti famā kāna llāhu liyaẓlimahum walākin kānū anfusahum yaẓlimūn
¿Acaso no han viajado por la tierra y observado cómo fue el fin de los que les precedieron? Eran más poderosos que ellos en fuerza. Labraron la tierra y construyeron sobre ella más de lo que ellos han construido, y sus mensajeros les trajeron pruebas claras. Pues Dios jamás les hizo injusticia, sino que ellos mismos se hicieron injusticia.
9¿Acaso no han viajado por la tierra y observado cómo fue el fin de los que les precedieron? (cf. 12:109; 30:42; 35:44; 40:21, 82; 47:10) se refiere a las ruinas y vestigios de pueblos pretéritos que los árabes habrían visto al viajar, vestigios que brindan profundas lecciones sobre la naturaleza de la vida en la tierra, tal como se indica en 22:46: ¿Acaso no han viajado por la tierra para tener corazones con los que comprender u oídos con los que oír? La llamada a reflexionar sobre el destino de los pueblos pretéritos complementa la llamada del versículo anterior a contemplar sus propias almas, puesto que todos los pueblos y todas las almas con el tiempo perecen. En el contexto de la Arabia preislámica, tal llamada habría servido de recordatorio de que incluso el legado de un individuo preservado por la tribu terminaría por desaparecer junto con la propia tribu. El Corán menciona con frecuencia el destino de los culpables, los corruptos, los malhechores y aquellos que desmintieron a los mensajeros de Dios como una amonestación para los incrédulos (véase 3:137; 6:11; 7:84, 86, 103; 10:39, 73; 16:36; 27:14, 69; 37:73; 43:25). Que fueran superiores en fuerza, laboreo de la tierra y edificación indica que, aunque ejercían un mayor control sobre el mundo a su alrededor que quienes ahora se oponen al Profeta, ellos también fueron destruidos (véase 35:44; 40:21, 82). Que sus mensajeros les trajeron pruebas claras (cf. 7:101; 9:70; 10:13, 74; 14:9; 35:25; 40:22, 83) se refiere a los milagros proféticos o a las disposiciones de la Ley Divina (Q, Sh). Dios jamás les hizo injusticia, porque habían recibido una advertencia justa mediante el envío de un mensajero (Q), sino que ellos mismos se hicieron injusticia (cf. 2:57; 9:70; 16:33, 118; 29:40) al no seguir a los profetas y las pruebas claras que les habían sido enviados.
Versículo 10
ثُمَّ كَانَ عَٰقِبَةَ ٱلَّذِينَ أَسَٰٓـُٔوا۟ ٱلسُّوٓأَىٰٓ أَن كَذَّبُوا۟ بِـَٔايَٰتِ ٱللَّهِ وَكَانُوا۟ بِهَا يَسْتَهْزِءُونَ ﴿١٠﴾
thumma kāna ʿāqibata lladhīna asāʾū s-sūʾā an kadhdhabū biʾāyāti llāhi wakānū bihā yastahziʾūn
Luego, el fin de los que cometieron malas acciones fue pésimo, pues desmintieron los signos de Dios y se burlaban de ellos.
10En el Más Allá los malhechores recibirán el peor de todos los destinos, el de ser arrojados al Fuego (Z). Algunos dicen que este versículo se refiere a su castigo dentro del Fuego, mientras que otros dicen que se refiere al Fuego mismo (IJ).
Versículo 11
ٱللَّهُ يَبْدَؤُا۟ ٱلْخَلْقَ ثُمَّ يُعِيدُهُۥ ثُمَّ إِلَيْهِ تُرْجَعُونَ ﴿١١﴾
allāhu yabdaʾu l-khalqa thumma yuʿīduhū thumma ilayhi turŷaʿūn
Dios origina la creación, luego la repite; luego a Él seréis devueltos.
11Origina la creación, luego la repite (cf. 10:4, 34; 27:64; 30:27) se refiere a la composición de los seres humanos a partir de polvo y a su resurrección, o bien al inicio de toda la creación y al eventual retorno de todas las cosas a Dios; véase 10:4c. Luego a Él seréis devueltos (cf. 2:28, 245; 10:56; 11:34; 21:35; 28:70, 88; 29:17, 57; 39:44; 41:21) se refiere a la Resurrección y al retorno de todas las cosas a Dios; véase 2:28c.
Versículo 12–13
وَيَوْمَ تَقُومُ ٱلسَّاعَةُ يُبْلِسُ ٱلْمُجْرِمُونَ ﴿١٢﴾ وَلَمْ يَكُن لَّهُم مِّن شُرَكَآئِهِمْ شُفَعَٰٓؤُا۟ وَكَانُوا۟ بِشُرَكَآئِهِمْ كَٰفِرِينَ ﴿١٣﴾
wayawma taqūmu s-sāʿatu yublisu l-muŷrimūn · walam yakul lahum min shurakāʾihim shufaʿāʾu wakānū bishurakāʾihim kāfirīn
Y el Día en que llegue la Hora, los culpables desesperarán.
No tendrán intercesores de entre aquellos a quienes asociaban, y entonces renegarán de aquellos a quienes asociaban.
12–13Desesperarán traduce yublis, que denota quedarse quebrantado y en silencio, habiendo perdido toda oportunidad de presentar un argumento en favor propio y siendo agudamente consciente de este estado (Q). Así como desesperan de poder argumentar en defensa propia, aquellos de quienes afirmaban que podían interceder por ellos (véase 39:3c) ahora se declaran inocentes de lo que los incrédulos adoraban, como en 2:166, que describe el Día del Juicio como aquel en que los que fueron seguidos repudien a quienes los siguieron y vean el castigo, mientras todos los recursos se les cortan (Ṭ; véase también 14:22c; 59:16); con respecto a la cuestión de la intercesión, véase 2:48c; 2:255c. Y entonces renegarán de aquellos a quienes asociaban también puede entenderse en el sentido de «aunque eran incrédulos a causa de aquellos a quienes asocian como partícipes» (Z). Aunque ahora han aprendido que creer en ellos era erróneo, este conocimiento ha llegado demasiado tarde para salvarlos.
Versículo 14
وَيَوْمَ تَقُومُ ٱلسَّاعَةُ يَوْمَئِذٍۢ يَتَفَرَّقُونَ ﴿١٤﴾
wayawma taqūmu s-sāʿatu yawmaʾidhin yatafarraqūn
Y el Día en que llegue la Hora, ese Día serán separados.
Versículo 15
فَأَمَّا ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَعَمِلُوا۟ ٱلصَّٰلِحَٰتِ فَهُمْ فِى رَوْضَةٍۢ يُحْبَرُونَ ﴿١٥﴾
faʾammā lladhīna āmanū waʿamilū ṣ-ṣāliḥāti fahum fī rawḍatin yuḥbarūn
En cuanto a los que creyeron y realizaron obras rectas, serán llenos de gozo en un Jardín.
15Serán llenos de gozo traduce yuḥbarūn, que también denota ser bendecidos y honrados (Q, Ṭ). En este contexto, Jardín rinde rawḍah, que significa un lugar donde el agua se acumula y la vegetación abunda, como la tierra verdeante que rodea un manantial o un pozo (Q).
Versículo 16
وَأَمَّا ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ وَكَذَّبُوا۟ بِـَٔايَٰتِنَا وَلِقَآئِ ٱلْءَاخِرَةِ فَأُو۟لَٰٓئِكَ فِى ٱلْعَذَابِ مُحْضَرُونَ ﴿١٦﴾
waʾammā lladhīna kafarū wakadhdhabū biʾāyātinā waliqāʾi l-ākhirati faʾulāʾika fī l-ʿadhābi muḥḍarūn
Mas en cuanto a los que no creyeron y desmintieron Nuestros signos y el encuentro del Más Allá, serán conducidos al castigo.
16Los signos desmentidos por los incrédulos podrían referirse a la revelación en general, a los versículos del Corán en particular, a los signos de Dios en el orden creado, a los signos del final de los tiempos, o a todos ellos juntos, ya que cada uno es mencionado en el Corán como parte de los signos de Dios; véase el comentario a 2:106; 30:20, 22; 45:3–6. Todos los seres humanos comparecerán ante Dios (véase 36:32, 53), pero solo los incrédulos serán conducidos al castigo (cf. 34:38).
Versículo 17–18
فَسُبْحَٰنَ ٱللَّهِ حِينَ تُمْسُونَ وَحِينَ تُصْبِحُونَ ﴿١٧﴾ وَلَهُ ٱلْحَمْدُ فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ وَعَشِيًّۭا وَحِينَ تُظْهِرُونَ ﴿١٨﴾
fasubḥāna llāhi ḥīna tumsūna waḥīna tuṣbiḥūn · walahu l-ḥamdu fī s-samāwāti wal-arḍi waʿashiyyan waḥīna tuẓhirūn
¡Gloria a Dios cuando anochezcáis y cuando amanezcáis!
Suya es la alabanza en los cielos y en la tierra—al declinar el sol y cuando lleguéis al mediodía.
17–18En este contexto, gloria a Dios se entiende como un mandato de glorificar o alabar a Dios, ya sea de forma general o de forma específica en las cinco oraciones diarias, en las que se recita «Gloria a Dios, el Grandioso» al inclinarse y «Gloria a Dios, el Altísimo» al postrarse (Q). En conjunto, estos dos versículos se interpretan como una alusión a las cinco oraciones diarias: cuando anochezcáis se refiere a la oración del ocaso (maghrib) y a la de la noche (ʿishāʾ); cuando amanezcáis, a la oración matutina (faŷr); al declinar el sol, a la oración de la media tarde (ʿaṣr); y al mediodía, a la oración del mediodía (ẓuhr; Q).
Versículo 19
يُخْرِجُ ٱلْحَىَّ مِنَ ٱلْمَيِّتِ وَيُخْرِجُ ٱلْمَيِّتَ مِنَ ٱلْحَىِّ وَيُحْىِ ٱلْأَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَا ۚ وَكَذَٰلِكَ تُخْرَجُونَ ﴿١٩﴾
yukhriŷu l-ḥayya mina l-mayyiti wayukhriŷu l-mayyita mina l-ḥayyi wayuḥyi l-arḍa baʿda mawtihā wakadhālika tukhraŷūn
Él saca lo vivo de lo muerto y saca lo muerto de lo vivo, y reaviva la tierra después de su muerte. De igual manera seréis resucitados.
19Este versículo responde a la pregunta retórica formulada en 10:31: ¿Y quién saca lo vivo de lo muerto y saca lo muerto de lo vivo? Dios saca lo vivo de lo muerto al crear a los seres humanos por primera vez y al resucitarlos después de la muerte. Dios saca lo muerto de lo vivo cuando les causa la muerte. Estas funciones están vinculadas con dos Nombres Divinos: Muḥyī («Dador de Vida»; 30:50; 41:39) y Mumīt («Causante de la Muerte»); véase también 3:27c; 6:95c; 10:31c. Este es uno de los numerosos versículos donde el modo en que Dios reaviva la tierra muerta se emplea como metáfora de la resurrección; véase también 7:57; 16:65; 22:5; 25:48–49; 29:63; 30:24, 50; 35:9; 36:33; 41:31, 39; 43:11; 45:5; 50:9–11.
Versículo 20
وَمِنْ ءَايَٰتِهِۦٓ أَنْ خَلَقَكُم مِّن تُرَابٍۢ ثُمَّ إِذَآ أَنتُم بَشَرٌۭ تَنتَشِرُونَ ﴿٢٠﴾
wamin āyātihī an khalaqakum min turābin thumma idhā antum basharun tantashirūn
Entre Sus signos está el haberos creado de polvo. Luego, he aquí que sois seres humanos esparciéndoos a lo ancho y a lo largo.
20Entre Sus signos, con lo que comienzan los vv. 20–25 y el v. 46, así como 41:37, 39 y 42:29, 32, puede entenderse en el sentido de que estos signos son indicios del Poder pleno y del Señorío de Dios sobre todas las cosas (Aj). En un nivel, el hecho de que Dios haya creado a los seres humanos de polvo es un recordatorio de sus orígenes humildes y del Poder de Dios para resucitarlos del polvo, del mismo modo en que los hizo surgir del barro, como en 36:79: Les dará vida Quien los originó la primera vez. También puede entenderse como un recordatorio de que los seres humanos poseen dos naturalezas, una espiritual y otra física, y que no debe permitirse que la naturaleza física, hecha de barro y polvo, domine a la luminosa naturaleza espiritual (Aj). He aquí traduce la partícula idhā, que en este contexto denota inmediatez, transmitiendo así la manera en que se cree que Dios hace surgir la creación de repente mediante la orden «¡Sé!» (R; véase 2:117c; 3:47; 6:73; 16:40; 19:35; 36:82c; 40:68). El hecho de que los seres humanos se esparzan a lo ancho y a lo largo alude a que todas las razas proceden de un único origen, como en el ḥadīz: «Dios creó a Adán de un puñado [de polvo] tomado de toda la tierra. Por tanto, los hijos de Adán varían como varía la tierra; así, son blancos, rojos, negros y [colores] intermedios» (IK).
Versículo 21
وَمِنْ ءَايَٰتِهِۦٓ أَنْ خَلَقَ لَكُم مِّنْ أَنفُسِكُمْ أَزْوَٰجًۭا لِّتَسْكُنُوٓا۟ إِلَيْهَا وَجَعَلَ بَيْنَكُم مَّوَدَّةًۭ وَرَحْمَةً ۚ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَٰتٍۢ لِّقَوْمٍۢ يَتَفَكَّرُونَ ﴿٢١﴾
wamin āyātihī an khalaqa lakum min anfusikum azwāŷal litaskunū ilayhā waŷaʿala baynakum mawaddatan waraḥmatan inna fī dhālika laʾāyātil liqawmin yatafakkarūn
Y entre Sus signos está el haber creado para vosotros parejas de vosotros mismos para que encontréis descanso en ellas, y estableció entre vosotros afecto y misericordia. Ciertamente en eso hay signos para gente que reflexiona.
21El hecho de que Dios haya creado para los seres humanos parejas de vosotros mismos (o «de vuestras almas»; cf. 16:72; 35:11; 42:11; 78:8) también se entiende como «de vosotros mismos» cuando se ve como una alusión a la creación de Eva a partir de la costilla de Adán (IK, Ṭ), aunque algunos comentaristas se muestran escépticos ante esta asociación, al considerar que depende en exceso de la tradición bíblica (véase Génesis 2:21–23). Un relato directo de la creación de Eva no se encuentra en el Corán, sino solo en la literatura del Ḥadīz; véase 4:1c. Aunque muchos entienden el presente versículo como una exhortación dirigida a los hombres, informándoles de los beneficios que se hallan en sus esposas (Aj, IK, R), visto en un contexto coránico más amplio, especialmente en relación con aquellos versículos que afirman que Dios creó a los seres humanos de una sola alma (4:1; 6:98; 7:189; 31:28; 39:6) y su pareja de esa misma alma (véase 7:189c y 39:6), es muy probablemente una alocución dirigida tanto a hombres como a mujeres, que expone la manera en que Dios ha extendido Su propio Amor y Misericordia hacia ellos mediante el amor y la misericordia que manifiestan mutuamente. En este sentido, el propósito del matrimonio no se limita a engendrar hijos; representa también un bien espiritual en sí mismo y un medio por el cual hombres y mujeres pueden experimentar el Amor y la Misericordia de Dios el uno en el otro. En este sentido, se relata que el Profeta dijo: «El creyente cuya fe es más completa es aquel cuyo carácter es el mejor; y los mejores entre vosotros son los que mejor tratan a sus esposas».
Versículo 22
وَمِنْ ءَايَٰتِهِۦ خَلْقُ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ وَٱخْتِلَٰفُ أَلْسِنَتِكُمْ وَأَلْوَٰنِكُمْ ۚ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَٰتٍۢ لِّلْعَٰلِمِينَ ﴿٢٢﴾
wamin āyātihī khalqu s-samāwāti wal-arḍi wakhtilāfu alsinatikum waʾalwānikum inna fī dhālika laʾāyātil lil-ʿālimīn
Y entre Sus signos están la creación de los cielos y de la tierra y la diversidad de vuestras lenguas y colores. Ciertamente en eso hay signos para los que saben.
22El hecho de que el orden creado sirva como signo de la Omnipotencia y Unicidad de Dios es un tema recurrente en todo el Corán, aunque se enuncia de manera más explícita en esta perícopa (vv. 20–25) que en la mayoría de las demás. La diversidad en las lenguas y colores indica las diferencias entre idiomas y razas. La diferencia de lenguas también puede entenderse como una alusión a los distintos tipos de habla, ya que los individuos revelan algo de su verdadera naturaleza a través del contenido de sus palabras. Los colores pueden, además, entenderse como una referencia a los diferentes estados o condiciones de los seres humanos. La diversidad puede asimismo ser vista como una referencia a los diferentes medios por los cuales las personas ven y comprenden los signos de Dios. Como escribe Ibn ʿArabī: «Los signos divinos que han llegado en el Sabio Recordatorio [es decir, el Corán] han venido en gran diversidad. Debido a su diversidad, aquellos a quienes van dirigidos ostentan una variedad de descripciones. Entre ellos hay signos para gente que reflexiona (13:3; 30:21; 39:42; 45:13; cf. 10:24); signos para gente que comprende (2:164; 13:4; 16:12; 30:24); signos para gente que escucha (10:67; 16:65; 30:23); signos para gente que cree (45:3; cf. 6:99; 15:77; 16:79; 27:86; 29:24, 44; 30:37; 39:52); signos para los que saben (30:22); signos para gente temerosa de Dios (10:6); signos para los dotados de inteligencia (20:54, 128); signos para los poseedores de entendimiento (3:190); y signos para los que poseen perspicacia (3:13)». Ibn ʿArabī prescribe a continuación: «Diferenciad, pues, como Él ha diferenciado y no vayáis más allá de lo que no ha sido mencionado [en el Corán]. Por el contrario, poned cada signo y cada cosa en su lugar» (Futūḥāt, IV, 105.30–33). En este sentido, los que disciernen los signos (15:75) son aquellos que saben qué signos apelan a qué tipos humanos y a qué facultades, y son capaces de diferenciar entre ellos en consecuencia.
Versículo 23
وَمِنْ ءَايَٰتِهِۦ مَنَامُكُم بِٱلَّيْلِ وَٱلنَّهَارِ وَٱبْتِغَآؤُكُم مِّن فَضْلِهِۦٓ ۚ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَٰتٍۢ لِّقَوْمٍۢ يَسْمَعُونَ ﴿٢٣﴾
wamin āyātihī manāmukum billayli wan-nahāri wabtighāʾukum min faḍlihī inna fī dhālika laʾāyātil liqawmin yasmaʿūn
Y entre Sus signos están vuestro sueño de noche y de día y vuestra búsqueda de Su Favor. Ciertamente en eso hay signos para gente que escucha.
23Este versículo podría entenderse en el sentido de «vuestro sueño de noche y vuestra búsqueda de Su Favor de día» (Aj, Q), en cuyo caso el sueño de noche se refiere a la muerte y el día y vuestra búsqueda de Su Favor se refiere a la Resurrección (Q). También podría entenderse como vuestro sueño tanto durante la noche como durante el día, y vuestra búsqueda de Su Favor durante ambos (Aj). Gente que escucha se entiende como aquellos que reflexionan sobre lo que oyen y lo comprenden (Aj, IK, Q). Lo que se escucha podría ser el Corán, la verdad, la exhortación de Dios (Q) o las tres cosas a la vez.
Versículo 24
وَمِنْ ءَايَٰتِهِۦ يُرِيكُمُ ٱلْبَرْقَ خَوْفًۭا وَطَمَعًۭا وَيُنَزِّلُ مِنَ ٱلسَّمَآءِ مَآءًۭ فَيُحْىِۦ بِهِ ٱلْأَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَآ ۚ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَٰتٍۢ لِّقَوْمٍۢ يَعْقِلُونَ ﴿٢٤﴾
wamin āyātihī yurīkumu l-barqa khawfan waṭamaʿan wayunazzilu mina s-samāʾi māʾan fayuḥyī bihi l-arḍa baʿda mawtihā inna fī dhālika laʾāyātil liqawmin yaʿqilūn
Y entre Sus signos está el mostraros el relámpago, infundiendo temor y esperanza, y que hace descender agua del cielo, reavivando con ella la tierra después de su muerte. Ciertamente en eso hay signos para gente que comprende.
24El relámpago infunde temor por las fuerzas destructivas que puede anunciar, pero también esperanza por la lluvia que puede traer; véase 13:12–13c. Este es uno de varios versículos que apelan a la capacidad de Dios para reavivar la tierra después de su muerte como argumento a favor de Su poder para resucitar a los seres humanos (cf. 7:57; 16:65; 22:5; 29:63; 30:19, 50; 35:9; 41:39; 43:11; 45:5; 50:9–11; 57:17).
Versículo 25
وَمِنْ ءَايَٰتِهِۦٓ أَن تَقُومَ ٱلسَّمَآءُ وَٱلْأَرْضُ بِأَمْرِهِۦ ۚ ثُمَّ إِذَا دَعَاكُمْ دَعْوَةًۭ مِّنَ ٱلْأَرْضِ إِذَآ أَنتُمْ تَخْرُجُونَ ﴿٢٥﴾
wamin āyātihī an taqūma s-samāʾu wal-arḍu biʾamrihī thumma idhā daʿākum daʿwatam mina l-arḍi idhā antum takhruŷūn
Y entre Sus signos está que el cielo y la tierra se sostienen firmes por Su Mandato. Luego, cuando os llame a salir de la tierra con un solo llamamiento, he aquí que saldréis.
25El hecho de que todas las cosas se mantengan por Su Mandato indica que nada existiría de no ser por la Dirección y la Sabiduría de Dios, o Su Permiso (Q); véase también 22:65; 35:41. Luego, cuando Dios llama a los seres humanos a la Resurrección (Aj, IK, Q), estos se levantan de nuevo por Su Mandato; véase también 17:52; 36:53; 79:13–14. Como en el v. 20, he aquí rinde la partícula idhā, que señala un acontecimiento repentino. Del mismo modo que se afirma que Dios crea a los seres humanos de la nada en un instante mediante Su Palabra y Mandato, así también los resucitará de manera repentina, y tendrán tan poca opción al respecto como tuvieron cuando fueron traídos a la existencia por primera vez.
Versículo 26
وَلَهُۥ مَن فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ ۖ كُلٌّۭ لَّهُۥ قَٰنِتُونَ ﴿٢٦﴾
walahū man fī s-samāwāti wal-arḍi kullul lahū qānitūn
A Él pertenece cuanto está en los cielos y en la tierra; todos Le son devotamente obedientes.
26Que toda la creación sea devotamente obediente (qānit) indica una obediencia existencial y espiritual que lleva consigo un sentido de constancia y, en el orden humano, también de serenidad (cf. 2:116, 238; 3:17, 43; 4:34; 16:120; 33:31, 35; 39:9; 66:12). En este sentido, también se dice que todo se postra ante Dios, como en 16:49: Y ante Dios se postra cuanto hay de criaturas que se arrastran o de ángeles en los cielos o en la tierra, y no se ensoberbecen (cf. 13:15; 22:18; 55:6), y en la reiterada aserción de que cuanto está en los cielos y cuanto está en la tierra glorifica a Dios (59:1; 61:1; 62:1; 64:1; véase también 17:44; 24:41; 57:1; 59:24).
Versículo 27
وَهُوَ ٱلَّذِى يَبْدَؤُا۟ ٱلْخَلْقَ ثُمَّ يُعِيدُهُۥ وَهُوَ أَهْوَنُ عَلَيْهِ ۚ وَلَهُ ٱلْمَثَلُ ٱلْأَعْلَىٰ فِى ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ ۚ وَهُوَ ٱلْعَزِيزُ ٱلْحَكِيمُ ﴿٢٧﴾
wahuwa lladhī yabdaʾu l-khalqa thumma yuʿīduhū wahuwa ahwanu ʿalayhi walahu l-mathalu l-aʿlā fī s-samāwāti wal-arḍi wahuwa l-ʿazīzu l-ḥakīm
Él es Quien origina la creación, luego la repite, y eso es facilísimo para Él. A Él pertenece la descripción más excelsa en los cielos y en la tierra, y Él es el Poderoso, el Sabio.
27Respecto a la aseveración de que es Dios Quien origina la creación, luego la repite (cf. 10:4, 34; 27:64), véase el v. 11; 10:4c. Eso es facilísimo para Él se entiende en el sentido de que el proceso de creación y resurrección es fácil para Dios (Ṭ), o bien que resucitar a los seres humanos podría ser aún más fácil para Dios que crearlos por primera vez (IK, Q, R, Ṭ). A Él pertenece la descripción más excelsa (cf. 16:60) se entiende como la descripción más elevada, que no puede ser atribuida a ninguna otra cosa (Aj). Por tanto, algunos la vinculan con la frase Nada hay como Él (42:11; Aj, IK, Ṭ) o con el testimonio musulmán de la Unidad Divina: «No hay más dios que Dios» (Aj, IK, R, Ṭ); véase 16:60c.
Versículo 28
ضَرَبَ لَكُم مَّثَلًۭا مِّنْ أَنفُسِكُمْ ۖ هَل لَّكُم مِّن مَّا مَلَكَتْ أَيْمَٰنُكُم مِّن شُرَكَآءَ فِى مَا رَزَقْنَٰكُمْ فَأَنتُمْ فِيهِ سَوَآءٌۭ تَخَافُونَهُمْ كَخِيفَتِكُمْ أَنفُسَكُمْ ۚ كَذَٰلِكَ نُفَصِّلُ ٱلْءَايَٰتِ لِقَوْمٍۢ يَعْقِلُونَ ﴿٢٨﴾
ḍaraba lakum mathalam min anfusikum hal lakum mim mā malakat aymānukum min shurakāʾa fī mā razaqnākum faʾantum fīhi sawāʾun takhāfūnahum kakhīfatikum anfusakum kadhālika nufaṣṣilu l-āyāti liqawmin yaʿqilūn
Os propone una parábola tomada de vosotros mismos: ¿acaso tenéis, entre aquellos que poseen vuestras diestras, socios en lo que os hemos provisto, de modo que seáis iguales con respecto a ello, temiéndoles a ellos como os teméis unos a otros? Así exponemos los signos para gente que comprende.
28La parábola establecida aquí compara la relación entre Dios y aquellos a quienes los idólatras asocian como partícipes con Dios con la relación entre los seres humanos y sus propios esclavos o siervos. Las preguntas retóricas indican que nadie contemplaría que un esclavo o siervo tuviera una participación igual en la riqueza del amo, ni temería que el esclavo tuviera un derecho igual a ella, del mismo modo que Dios, el Soberano Absoluto, no temería que ninguna otra cosa comparta Su Poder. El argumento es que si uno no puede concebir semejante estado de cosas para su propia esfera limitada de soberanía, ¿cómo puede atribuirlo a la soberanía universal de Dios (IK, Q, Ṭ)? Véase también el comentario a 16:71, 75–76. Este versículo es entendido por algunos como una respuesta al cántico devocional que se relata que los idólatras entonaban al circunvalar la Kaʿbah: «A Tu servicio estás; no tienes copartícipe, salvo el copartícipe que tienes. Tú lo posees a él y cuanto él posee» (IK, Q). Con respecto a la manera en que se dice que Dios expone los signos, véase 6:97–98, 126; 7:32, 174; 9:11; 10:5, 24; 13:2; 41:44; 6:46c; 6:55c; 41:3c.
Versículo 29
بَلِ ٱتَّبَعَ ٱلَّذِينَ ظَلَمُوٓا۟ أَهْوَآءَهُم بِغَيْرِ عِلْمٍۢ ۖ فَمَن يَهْدِى مَنْ أَضَلَّ ٱللَّهُ ۖ وَمَا لَهُم مِّن نَّٰصِرِينَ ﴿٢٩﴾
bali ttabaʿa lladhīna ẓalamū ahwāʾahum bighayri ʿilmin faman yahdī man aḍalla llāhu wamā lahum min nāṣirīn
Al contrario, los que obran mal siguen sus pasiones sin conocimiento. ¿Quién, pues, guiará a aquel a quien Dios ha extraviado? Y no tendrán auxiliadores.
29Desde una perspectiva coránica, seguir los propios caprichos y deseos es lo opuesto a seguir a Dios y a los mensajeros de Dios; véase el comentario a 2:120; 45:18, 23. Quienes siguen el capricho han tomado, pues, un rumbo directamente opuesto al de la guía, como en 47:14: ¿Acaso quien se apoya en una prueba clara de su Señor es como aquel a quien se le hace ver hermosa su mala acción y como aquellos que siguen sus pasiones? La respuesta a la pregunta retórica ¿Quién, pues, guiará a aquel a quien Dios ha extraviado? se encuentra en 4:88: A quienquiera que Dios extravíe, no hallarás camino para él. Por lo tanto, no podría haber auxiliadores entre seres humanos, genios o ángeles que auxiliaran a los incrédulos (véase también 3:22, 56, 91; 16:37; 42:8; 48:22), ya que nadie puede frustrar a Dios.
Versículo 30
فَأَقِمْ وَجْهَكَ لِلدِّينِ حَنِيفًۭا ۚ فِطْرَتَ ٱللَّهِ ٱلَّتِى فَطَرَ ٱلنَّاسَ عَلَيْهَا ۚ لَا تَبْدِيلَ لِخَلْقِ ٱللَّهِ ۚ ذَٰلِكَ ٱلدِّينُ ٱلْقَيِّمُ وَلَٰكِنَّ أَكْثَرَ ٱلنَّاسِ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٣٠﴾
faʾaqim waŷhaka lid-dīni ḥanīfan fiṭrata llāhi llatī faṭara n-nāsa ʿalayhā lā tabdīla likhalqi llāhi dhālika d-dīnu l-qayyimu walākinna akthara n-nāsi lā yaʿlamūn
Consagra tu rostro a la religión como ḥanīf, en la naturaleza primordial de Dios sobre la cual originó a la humanidad—no hay alteración en la creación de Dios; esa es la religión recta, pero la mayoría de los hombres no saben—
30Consagrar, «orientar» o «someter» el rostro a o hacia la religión (véase 6:79; 10:105) significa orientar todo el propio ser hacia la adoración y la obediencia a Dios (véase también 2:112; 3:20; 7:29; 30:43; 31:22). El presente versículo es tomado así por la mayoría de los comentaristas como un mandato a seguir la religión para la cual Dios creó a los seres humanos. Está dirigido directamente al Profeta o a todos los que escuchan el mensaje (Aj). Algunos comentaristas entienden que la primera frase significa: «Sigue la religión como ḥanīf y sigue la naturaleza primordial en la que Dios te creó» (Q, Ṭ). En otra interpretación, naturaleza primordial (fiṭrah) modifica a religión, a la que se denomina «primordial» porque los seres humanos fueron creados originariamente para la religión, como en 51:56: No he creado a los genios y a los hombres sino para que Me adoren (Q). Como ḥanīf es entendido por la mayoría como de manera recta e intachable, sin inclinarse ni adherirse a religiones pasadas que hayan sido alteradas o abrogadas (Q). Para ḥanīf (pl. ḥunafāʾ), que deriva del verbo ḥanifa, que significa «inclinarse», véase 2:135c. Ḥanīf se emplea habitualmente en el Corán con referencia a Abraham (2:135; 3:67, 95; 4:125; 6:79, 161; 16:120, 123), pero en general designa a aquel que se aparta del extravío y se inclina hacia la fe en la Unicidad de Dios (tawḥīd; Iṣ). Así, en 10:105, se le prescribe al Profeta: Consagra tu rostro a la religión como ḥanīf, y no seas de los idólatras (véase también 22:31; 98:5). La comprensión básica de ḥanīf puede ilustrarse de la mejor manera mediante un célebre ḥadīz qudsī: «Dios dice: “En verdad creé a Mis siervos como ḥunafāʾ. Luego vinieron a ellos los demonios y los desviaron de su religión”» (IK). Visto bajo esta luz, ser verdaderamente devoto (ḥanīf) e inclinarse hacia la adoración de Dios y apartarse de la idolatría es vivir conforme a la propia naturaleza primordial (fiṭrah), en la que todos los seres humanos han sido creados. Uno no puede alterar esta naturaleza subyacente de siervo o adorador de Dios, porque no hay alteración en la creación de Dios (Q, R). Esta frase también se entiende en el sentido de que no hay cambio en la religión de Dios (IK, Q); es decir, no hay cambio en la sustancia o en las verdades universales de la religión, sino solo en las formas en que estas verdades son reveladas en las diferentes religiones.
La alusión a la fiṭrah es leída por algunos en el sentido de que los seres humanos nacen para el Islam, de modo que cualquiera que siga cualquier otra religión está «descarriado» o «extraviado» (IK). Pero al-Qurṭubī sostiene que es imposible que la fiṭrah aquí mencionada sea el Islam en su sentido particular, porque «el Islam (la sumisión) y el īmān (la fe) son profesar con la lengua, abrazar con el corazón y obrar con los miembros», lo que implica que si la fiṭrah atañe a la naturaleza humana original, que está ligada al espíritu, no puede atañer a las prácticas específicas de una tradición religiosa particular, porque estas solo pueden realizarse mientras el espíritu reside en un cuerpo en este mundo. Desde esta perspectiva, la religión recta (cf. 6:161; 9:36; 12:40; 30:43; 98:5) podría referirse a la religión como tal y, por tanto, a cualquier práctica religiosa que concuerde con la fiṭrah. No obstante, la mayoría interpreta religión recta como una referencia al Islam en particular (IK, Q). Con respecto a la religión recta, véase 6:161c.
Versículo 31–32
۞ مُنِيبِينَ إِلَيْهِ وَٱتَّقُوهُ وَأَقِيمُوا۟ ٱلصَّلَوٰةَ وَلَا تَكُونُوا۟ مِنَ ٱلْمُشْرِكِينَ ﴿٣١﴾ مِنَ ٱلَّذِينَ فَرَّقُوا۟ دِينَهُمْ وَكَانُوا۟ شِيَعًۭا ۖ كُلُّ حِزْبٍۭ بِمَا لَدَيْهِمْ فَرِحُونَ ﴿٣٢﴾
munībīna ilayhi wattaqūhu waʾaqīmū ṣ-ṣalāta walā takūnū mina l-mushrikīn · mina lladhīna farraqū dīnahum wakānū shiyaʿan kullu ḥizbim bimā ladayhim fariḥūn
volviéndoos a Él. Y temedle y realizad la oración; y no seáis de los idólatras,
de entre aquellos que han dividido su religión y se han convertido en facciones, regocijándose cada partido en lo que tiene.
31–32Volviéndoos a Él traduce munībīna ʿalayhi, que puede significar volverse a Dios en arrepentimiento o retornar a Dios (Q). En este contexto, realizad la oración puede verse como una orden general de seguir todas las prácticas de la religión (Ṭū), ya que estas son el medio por el cual uno actúa de acuerdo con la fiṭrah mientras está en este mundo. Aunque la orden de no seáis de los idólatras o politeístas es claramente un llamamiento al monoteísmo, en este contexto también se considera una advertencia para evitar el politeísmo oculto, en el sentido de que en la propia adoración se debe buscar únicamente complacer a Dios (R). Obrar de otro modo constituye un politeísmo oculto a causa del cual los seres humanos han dividido su religión y se han convertido en facciones (R). El estar divididos en facciones es entendido por muchos como una alusión al fraccionamiento en diversas sectas o incluso al hecho de fabricar religiones falsas a partir de la religión verdadera (Ṭs), pero también puede verse como una referencia a aquellos que adoran a Dios con el objetivo de buscar algo de este mundo, o incluso a quienes lo hacen buscando el Paraíso, en lugar de aquellos que lo hacen con un corazón sincero, buscando únicamente a Dios (R).
En otros pasajes, dividir la religión en facciones es un error atribuido a comunidades religiosas anteriores, un error que se encomienda evitar a los musulmanes (véase 3:103–105; 6:65; 42:13–14; 98:4; 6:159c). Cuando se entiende como una alusión a las sectas religiosas, regocijándose cada partido en lo que tiene puede entenderse como una referencia a credos y dogmas contrapuestos (Ṭs, Ṭū). Pero cuando se entiende como una alusión a diferentes modos de adoración, puede verse como una referencia a los diversos aspectos del Favor y la Misericordia de Dios en los que se regocijan las distintas clases de adoradores (R) y a los preceptos que Dios ha promulgado para cada comunidad religiosa.
Versículo 33
وَإِذَا مَسَّ ٱلنَّاسَ ضُرٌّۭ دَعَوْا۟ رَبَّهُم مُّنِيبِينَ إِلَيْهِ ثُمَّ إِذَآ أَذَاقَهُم مِّنْهُ رَحْمَةً إِذَا فَرِيقٌۭ مِّنْهُم بِرَبِّهِمْ يُشْرِكُونَ ﴿٣٣﴾
waʾidhā massa n-nāsa ḍurrun daʿaw rabbahum munībīna ilayhi thumma idhā adhāqahum minhu raḥmatan idhā farīqum minhum birabbihim yushrikūn
Y cuando un daño aflige a la gente, invocan a su Señor, volviéndose a Él arrepentidos. Luego, cuando les hace probar de Su Misericordia, he aquí que un grupo de ellos asocia copartícipes a su Señor.
33Este es uno de varios versículos que mencionan la propensión de los seres humanos a invocar a su Señor en momentos de peligro o adversidad (cf., p. ej., 10:12; 17:67; 39:8; Ṭ), tales como la enfermedad y la pobreza (JJ); véase 6:40–41c. Luego, cuando les hace probar de Su Misericordia librándolos de tales aflicciones, vuelven a la desatención y a seguir sus caprichos (Ṭ, Ṭb); véase también 7:189–90c; 10:12c.
Versículo 34
لِيَكْفُرُوا۟ بِمَآ ءَاتَيْنَٰهُمْ ۚ فَتَمَتَّعُوا۟ فَسَوْفَ تَعْلَمُونَ ﴿٣٤﴾
liyakfurū bimā ātaynāhum fatamattaʿū fasawfa taʿlamūn
Sean desagradecidos con lo que les hemos dado: «¡Disfrutad, pues pronto sabréis!»
34Cf. 16:55; 29:66c. ¡Disfrutad! es un imperativo irónico que indica que la gente continuará siguiendo sus caprichos (v. 29) y regocijándose en los dogmas de sus caminos (v. 34), pero que estos no son más que los placeres efímeros de este mundo, los cuales contrastan marcadamente con las recompensas de la otra vida (véase 3:14; 4:77; 9:38; 13:26; 20:131; 28:60; 40:39; 42:36; 43:35), puesto que el mundo en sí no es sino disfrute ilusorio (3:185; 57:20). En este sentido, se le instruye al Profeta que diga a los incrédulos: Disfruta de tu incredulidad un poco; ciertamente serás de los moradores del Fuego (39:8). En este orden de ideas, los que no creen disfrutan y comen como come el ganado (47:12) y no piensan en nada que vaya más allá de sus intereses y deseos inmediatos.
Versículo 35
أَمْ أَنزَلْنَا عَلَيْهِمْ سُلْطَٰنًۭا فَهُوَ يَتَكَلَّمُ بِمَا كَانُوا۟ بِهِۦ يُشْرِكُونَ ﴿٣٥﴾
am anzalnā ʿalayhim sulṭānan fahuwa yatakallamu bimā kānū bihī yushrikūn
¿O acaso les hemos hecho descender alguna autoridad que hable de lo que Le asocian?
35Aquí autoridad puede entenderse en el sentido de un libro revelado (Q, Ṭ), como en los pasajes que hablan de que Dios envió a Moisés con una autoridad manifiesta (4:153; 11:96; 23:45; 40:23; 44:19; 51:38). También puede entenderse como cualquier prueba que atestigüe la veracidad de la postura de los idólatras (IK, Q, Z). En este sentido, 37:156–157 pregunta a los incrédulos: ¿O tenéis acaso una autoridad manifiesta? ¡Traed, pues, vuestro Libro, si sois veraces! En otros lugares el Corán pregunta retóricamente: ¿Acaso les dimos un Libro, de modo que se basen en una prueba clara de él? (35:40; véase también 6:148; 34:44; 43:21; 53:28; 68:37–38, 47).
Versículo 36
وَإِذَآ أَذَقْنَا ٱلنَّاسَ رَحْمَةًۭ فَرِحُوا۟ بِهَا ۖ وَإِن تُصِبْهُمْ سَيِّئَةٌۢ بِمَا قَدَّمَتْ أَيْدِيهِمْ إِذَا هُمْ يَقْنَطُونَ ﴿٣٦﴾
waʾidhā adhaqnā n-nāsa raḥmatan fariḥū bihā waʾin tuṣibhum sayyiʾatum bimā qaddamat aydīhim idhā hum yaqnaṭūn
Y cuando hacemos probar a la gente cierta misericordia, se regocijan en ella. Mas si les alcanza un mal a causa de lo que sus manos han enviado por delante, he aquí que desesperan.
36Cf. 42:48. La gente se regocija en sus bendiciones, las cuales atribuyen a sus propios méritos y consideran una prueba de su propia superioridad, como en 39:49: Y cuando un daño aflige al hombre, Nos invoca. Luego, cuando le concedemos una bendición de Nuestra parte, dice: «Solo se me dio por conocimiento». El juicio que reciben los malhechores en la otra vida es consecuencia de los actos de desobediencia que sus manos han enviado por delante (Q; 2:95; 4:62; 28:47; 42:48; 62:7; véase también 5:80; 18:57; 36:12; 78:40), reforzando la idea de que los seres humanos son responsables de su destino en el Más Allá. Pero también se sugiere que las desventuras generadas por sus malas acciones pueden recaer sobre ellos en esta vida. Desde una perspectiva, sus acciones son enviadas por delante para afrontarlas de nuevo en un momento posterior o en el Día del Juicio, aunque desde otra perspectiva, las acciones son «producidas» por sus manos, manifestando así lo que hay en sus corazones (Ṭs). Quienes no sucumben a la tendencia de apartarse de Dios cuando les sobreviene el mal son los pacientes, aquellos que, cuando les sobreviene una aflicción, dicen: «Ciertamente somos de Dios y ciertamente a Él retornamos» (2:156).
Versículo 37
أَوَلَمْ يَرَوْا۟ أَنَّ ٱللَّهَ يَبْسُطُ ٱلرِّزْقَ لِمَن يَشَآءُ وَيَقْدِرُ ۚ إِنَّ فِى ذَٰلِكَ لَءَايَٰتٍۢ لِّقَوْمٍۢ يُؤْمِنُونَ ﴿٣٧﴾
awalam yaraw anna llāha yabsuṭu r-rizqa liman yashāʾu wayaqdiru inna fī dhālika laʾāyātil liqawmin yuʾminūn
¿Acaso no han considerado que Dios prodiga y restringe el sustento a quien Le place? Ciertamente en eso hay signos para gente que cree.
Versículo 38
فَـَٔاتِ ذَا ٱلْقُرْبَىٰ حَقَّهُۥ وَٱلْمِسْكِينَ وَٱبْنَ ٱلسَّبِيلِ ۚ ذَٰلِكَ خَيْرٌۭ لِّلَّذِينَ يُرِيدُونَ وَجْهَ ٱللَّهِ ۖ وَأُو۟لَٰٓئِكَ هُمُ ٱلْمُفْلِحُونَ ﴿٣٨﴾
faʾāti dhā l-qurbā ḥaqqahū wal-miskīna wabna s-sabīli dhālika khayrul lilladhīna yurīdūna waŷha llāhi waʾulāʾika humu l-mufliḥūn
Así pues, da al pariente su derecho, y al indigente y al viajero. Eso es mejor para quienes desean el Rostro de Dios. Ellos son los que prosperarán.
38Según los comentarios chiíes, la primera frase de este versículo es una orden específica dirigida al Profeta para que otorgara a los miembros de su familia lo que les correspondía (Ṭs, Ṭū). De conformidad con esta orden, se relata que el Profeta entregó a su hija Fāṭimah un huerto. Pero debido a diferentes interpretaciones sobre lo que el Profeta había querido disponer, este huerto fue considerado por el primer califa, Abū Bakr, como una propiedad que pertenecía a la comunidad musulmana y no a Fāṭimah (Qm, Ṭs, Ṭū). Por el contrario, la mayoría de los comentaristas sunníes ven esto como una de las diversas exhortaciones a observar los derechos de los parientes que se hallan por todo el Corán. El derecho, o lo debido, que se debe dar puede entenderse específicamente como caridad o, de forma general, como conducta virtuosa hacia los familiares (véase 2:83). Se dice incluso que dar limosna a otros mientras los propios parientes padecen necesidad no será aceptado por Dios como una buena obra (Q). Para un tratamiento más amplio de las categorías de personas entre las que debe distribuirse la propia riqueza, véase 2:177c. Que dar a los demás su derecho, o lo debido, sea mejor significa que es mejor que reservarse la riqueza exclusivamente para uno mismo (Q). Dar caridad porque se desea el Rostro de Dios indica que no se hace para obtener favores de los demás ni por alguna otra forma de ganancia terrenal (véase 2:264c).
Versículo 39
وَمَآ ءَاتَيْتُم مِّن رِّبًۭا لِّيَرْبُوَا۟ فِىٓ أَمْوَٰلِ ٱلنَّاسِ فَلَا يَرْبُوا۟ عِندَ ٱللَّهِ ۖ وَمَآ ءَاتَيْتُم مِّن زَكَوٰةٍۢ تُرِيدُونَ وَجْهَ ٱللَّهِ فَأُو۟لَٰٓئِكَ هُمُ ٱلْمُضْعِفُونَ ﴿٣٩﴾
wamā ātaytum mir ribal liyarbuwa fī amwāli n-nāsi falā yarbū ʿinda llāhi wamā ātaytum min zakātin turīdūna waŷha llāhi faʾulāʾika humu l-muḍʿifūn
Lo que dais a usura para que se incremente a expensas de las riquezas ajenas no se incrementa ante Dios. Pero lo que dais en azaque, deseando el Rostro de Dios—esos son los que reciben un incremento multiplicado.
39Esta es la mención más temprana de la usura (ribā) en el orden cronológico del Corán. Los últimos versículos en la cronología de la revelación (2:275–281) también tratan del concepto de ribā, pero son lo bastante ambiguos como para haber provocado siglos de debate sobre cómo se define la «usura»; véase 2:275–281c; 3:130; 4:161c. En el contexto de este versículo, ribā se entiende como una alusión ya sea a la usura, que está prohibida (véase 2:275–281), o bien a la búsqueda de incremento, que es lícita (Ṭs). Es lícito ofrecer un regalo a otra persona con la esperanza de recibir algo mayor de ella, aunque esto no produzca incremento ante Dios, porque se considera que las acciones son recompensadas de acuerdo con las intenciones que las motivan (Q). El hecho de que se reciba un incremento multiplicado por el pago del azaque (zakāh) se presenta en contraste con la práctica del ribā en la Arabia preislámica, donde los préstamos podían acumularse exponencialmente hasta dejar al prestatario en la ruina total (véase 2:275–281c).
Versículo 40
ٱللَّهُ ٱلَّذِى خَلَقَكُمْ ثُمَّ رَزَقَكُمْ ثُمَّ يُمِيتُكُمْ ثُمَّ يُحْيِيكُمْ ۖ هَلْ مِن شُرَكَآئِكُم مَّن يَفْعَلُ مِن ذَٰلِكُم مِّن شَىْءٍۢ ۚ سُبْحَٰنَهُۥ وَتَعَٰلَىٰ عَمَّا يُشْرِكُونَ ﴿٤٠﴾
allāhu lladhī khalaqakum thumma razaqakum thumma yumītukum thumma yuḥyīkum hal min shurakāʾikum man yafʿalu min dhālikum min shayʾin subḥānahū wataʿālā ʿammā yushrikūn
Dios es Quien os creó, luego os sustentó; luego os hace morir; luego os dará la vida. ¿Hay alguno de vuestros asociados que haga algo de eso? ¡Gloria a Él y ensalzado sea por encima de los asociados que Le atribuyen!
40Este es uno de los muchos versículos que se refieren a todas las etapas de la existencia y a la función de Dios como agente creador de cada una. Para luego os hace morir; luego os dará la vida (cf. 2:28; 22:66; 45:26), véase 2:28c. ¡Gloria a Él y ensalzado sea por encima de los asociados que Le atribuyen! (cf. 10:18; 16:1; 39:67) es una afirmación de la absoluta trascendencia de Dios.
Versículo 41
ظَهَرَ ٱلْفَسَادُ فِى ٱلْبَرِّ وَٱلْبَحْرِ بِمَا كَسَبَتْ أَيْدِى ٱلنَّاسِ لِيُذِيقَهُم بَعْضَ ٱلَّذِى عَمِلُوا۟ لَعَلَّهُمْ يَرْجِعُونَ ﴿٤١﴾
ẓahara l-fasādu fī l-barri wal-baḥri bimā kasabat aydī n-nāsi liyudhīqahum baʿḍa lladhī ʿamilū laʿallahum yarŷiʿūn
La corrupción ha aparecido en la tierra y en el mar a causa de lo que las manos de los hombres han ganado, para hacerles probar parte de lo que han hecho, para que tal vez puedan regresar.
41Corrupción (fasād) implica toda clase de decadencia e injusticia, tanto en lo relativo a rebelarse contra Dios como a oprimir a los demás, dejando así de reconocer los derechos de todos. A menudo los comentaristas la entienden en el sentido de una desobediencia abierta hacia Dios. Tanto en 2:27 como en 13:25, la corrupción se presenta como parte integrante de la ruptura del pacto: aquellos que rompen el pacto de Dios tras haberlo suscrito, y cortan lo que Dios ordenó que estuviera unido, y siembran la corrupción en la tierra; y en 5:33 sembrar la corrupción se vincula al rechazo de los mensajeros de Dios. En general, cuando se sigue el capricho humano en lugar de los preceptos divinos, se produce la corrupción, como en 23:71: Si la verdad hubiera seguido sus pasiones, los cielos y la tierra y cuanto hay en ellos se habrían corrompido. Como tal, la corrupción puede vincularse a toda suerte de iniquidades, como la arrogancia (véase 7:74), la opresión (26:183; 28:4) y la falta de respeto a los lazos familiares (47:22). Aunque sembrar la corrupción es una acusación dirigida contra varias colectividades humanas específicas, como los Hijos de Israel (17:4) y las tribus árabes preislámicas de Zamūd (26:152) y Madián (7:85; 29:36), se reconoce como un defecto humano general. De ahí que se relata que los ángeles dijeron a Dios con respecto a la creación del ser humano en la tierra: ¿Pondrás en ella a quien sembrará en ella la corrupción y derramará sangre? (2:30). Sembrar la corrupción implica una combinación de corrupción espiritual y terrenal (p. ej., 2:27; 7:74, 85–86, 103; 11:85; 13:25); y está conectada implícita o explícitamente con la violencia física en varios versículos (p. ej., 2:205; 5:64; 26:183; 27:48–49; 28:4). Lo opuesto a sembrar la corrupción (ifsād) es iṣlāḥ, «enderezar las cosas» o «enmendar», y en otros lugares la corrupción se opone directamente a la realización de obras rectas (ṣāliḥāt): ¿O consideraremos a quienes creen y realizan obras rectas igual que a los que siembran la corrupción en la tierra? ¿O consideraremos a los temerosos [de Dios] igual que a los perversos? (38:28).
En el presente versículo se dice que la corrupción aparece a causa de lo que las manos de los hombres han ganado, mientras que en otros pasajes se afirma que es mediante las obras de los hombres como se repele la corrupción: Y si no fuera porque Dios contiene a unos hombres por medio de otros, la tierra se habría corrompido (2:251). Los destinos finales de los que siembran la corrupción y de quienes se oponen a ella son, por tanto, divergentes. El Paraíso está destinado a estos últimos: Esa es la Morada del Más Allá, que destinamos a quienes no desean la altivez en la tierra ni la corrupción (28:83); y el castigo a los primeros: Aquellos que no creyeron y que se apartaron del camino de Dios, a ellos les añadiremos castigo sobre castigo por haber sembrado la corrupción (16:88).
Que Dios les haga probar parte de lo que han hecho significa que Dios les permitirá experimentar alguna forma de prueba o castigo en esta vida con la esperanza de que les ayude a volverse hacia el arrepentimiento y así ser perdonados y librados de experimentar el castigo pleno en el Más Allá. Para que tal vez puedan regresar implica, pues, que puedan arrepentirse (Ṭ) y abstenerse de cometer actos de desobediencia en el futuro (IK, Ṭs).
Versículo 42
قُلْ سِيرُوا۟ فِى ٱلْأَرْضِ فَٱنظُرُوا۟ كَيْفَ كَانَ عَٰقِبَةُ ٱلَّذِينَ مِن قَبْلُ ۚ كَانَ أَكْثَرُهُم مُّشْرِكِينَ ﴿٤٢﴾
qul sīrū fī l-arḍi fanẓurū kayfa kāna ʿāqibatu lladhīna min qablu kāna aktharuhum mushrikīn
Di: «Viajad por la tierra y observad cómo fue el fin de los que les precedieron, la mayoría de los cuales eran idólatras».
Versículo 43
فَأَقِمْ وَجْهَكَ لِلدِّينِ ٱلْقَيِّمِ مِن قَبْلِ أَن يَأْتِىَ يَوْمٌۭ لَّا مَرَدَّ لَهُۥ مِنَ ٱللَّهِ ۖ يَوْمَئِذٍۢ يَصَّدَّعُونَ ﴿٤٣﴾
faʾaqim waŷhaka lid-dīni l-qayyimi min qabli an yaʾtiya yawmul lā maradda lahū mina llāhi yawmaʾidhin yaṣṣaddaʿūn
Y consagra tu rostro a la religión recta antes de que llegue de Dios un día que nadie puede repeler. Ese Día serán separados.
43Consagra tu rostro a la religión recta se entiende en el sentido de no apartarse de ella en lo más mínimo, no sea que uno no pueda regresar a ella, como en 9:127: Luego se apartan. Dios ha desviado sus corazones porque son gente que no comprende (Ṭs). Para consagra tu rostro, véase 30:30c. Con respecto a la religión recta (cf. 6:161; 9:36; 12:40; 30:30; 98:5), véase 6:161c.
Nadie puede repeler el Día de la Resurrección, del mismo modo que nada en los cielos ni en la tierra puede frustrar a Dios (35:44; cf. 8:59; 9:2–3; 11:20; 24:57; 29:22; 42:31; 46:32; 72:12). Por tanto, nadie puede apartar el castigo que le corresponde, como en 6:134: Ciertamente lo que se os promete llegará a cumplirse, y no podréis frustrarlo. Aquí un día de Dios que nadie puede repeler también puede leerse como «un Día en que nadie puede repeler a Dios» (R, Ṭs), pero el primer sentido es más probable, ya que tal lectura concuerda más estrechamente con otros versículos coránicos, tales como 21:40: Al contrario, les sobrevendrá repentinamente y los dejará perplejos. Entonces no podrán repelerlo ni se les concederá tregua. El hecho de que la gente será separada se refiere a su división entre aquellos destinados al Jardín y aquellos destinados al Fuego (Ṭ, Ṭs, Z); véase 30:14c.
Versículo 44–45
مَن كَفَرَ فَعَلَيْهِ كُفْرُهُۥ ۖ وَمَنْ عَمِلَ صَٰلِحًۭا فَلِأَنفُسِهِمْ يَمْهَدُونَ ﴿٤٤﴾ لِيَجْزِىَ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَعَمِلُوا۟ ٱلصَّٰلِحَٰتِ مِن فَضْلِهِۦٓ ۚ إِنَّهُۥ لَا يُحِبُّ ٱلْكَٰفِرِينَ ﴿٤٥﴾
man kafara faʿalayhi kufruhū waman ʿamila ṣāliḥan faliʾanfusihim yamhadūn · liyaŷziya lladhīna āmanū waʿamilū ṣ-ṣāliḥāti min faḍlihī innahū lā yuḥibbu l-kāfirīn
Quien no crea, su incredulidad será en su propio perjuicio. Y quienes obren rectitud, para sus almas se preparan,
para que Él recompense por Su Favor a quienes creyeron y realizaron obras rectas. Ciertamente Él no ama a los incrédulos.
44–45Que su incredulidad será en su propio perjuicio (cf. 35:39) se relaciona con la amplia enseñanza coránica de que aquellos que se apartan de Dios y niegan Sus signos en última instancia se hacen injusticia a sí mismos, como en 7:177: Pésima es la parábola del pueblo que desmintió Nuestros signos y se hizo injusticia a sí mismo. Que los justos se preparan para sus almas significa que sus buenas obras se traducirán en ser recompensados del Favor de Dios en el Más Allá. Se preparan traduce mahada, que también puede significar «extender» o «allanar». Algunos relacionan por ello este versículo con prepararse lechos para sí mismos en la tumba antes de la Resurrección (Ṭ) o en el Jardín (Bḍ), o en ambos (Ṭs). Otros lo relacionan con la manera en que Dios recompensa las buenas obras con diez veces más (6:160; IK).
Versículo 46
وَمِنْ ءَايَٰتِهِۦٓ أَن يُرْسِلَ ٱلرِّيَاحَ مُبَشِّرَٰتٍۢ وَلِيُذِيقَكُم مِّن رَّحْمَتِهِۦ وَلِتَجْرِىَ ٱلْفُلْكُ بِأَمْرِهِۦ وَلِتَبْتَغُوا۟ مِن فَضْلِهِۦ وَلَعَلَّكُمْ تَشْكُرُونَ ﴿٤٦﴾
wamin āyātihī an yursila r-riyāḥa mubashshirātin waliyudhīqakum mir raḥmatihī walitaŷriya l-fulku biʾamrihī walitabtaghū min faḍlihī walaʿallakum tashkurūn
Y entre Sus signos está que envía los vientos como albricias para haceros probar de Su Misericordia, y para que las naves naveguen por Su Mandato, y para que busquéis de Su Favor, y para que tal vez deis gracias.
46El hecho de que los vientos lleguen como albricias se refiere a que anuncian la lluvia, como en el v. 48, y todos los beneficios que de ella se derivan (cf. 7:57; 25:48; 27:63). Con respecto al uso coránico de «vientos» y «viento», véase 30:48–49c. La navegación marítima se invoca como una bendición de Dios en varios versículos (14:32; 17:66; 23:21–22; 31:31; 35:12; 40:80; 42:32–34; 43:12; 45:12; 55:24; véase también 2:164c). Aquí, como en otros versículos, las naves son entendidas por algunos como un símbolo espiritual: los vientos son los vientos de guía, inspiración espiritual y la misericordia del conocimiento espiritual, y las naves aluden a las meditaciones mediante las cuales uno navega sobre el océano de la Unicidad Divina en busca del Favor de Dios (Aj).
Versículo 47
وَلَقَدْ أَرْسَلْنَا مِن قَبْلِكَ رُسُلًا إِلَىٰ قَوْمِهِمْ فَجَآءُوهُم بِٱلْبَيِّنَٰتِ فَٱنتَقَمْنَا مِنَ ٱلَّذِينَ أَجْرَمُوا۟ ۖ وَكَانَ حَقًّا عَلَيْنَا نَصْرُ ٱلْمُؤْمِنِينَ ﴿٤٧﴾
walaqad arsalnā min qablika rusulan ilā qawmihim faŷāʾūhum bil-bayyināti fantaqamnā mina lladhīna aŷramū wakāna ḥaqqan ʿalaynā naṣru l-muʾminīn
En verdad enviamos mensajeros a sus pueblos antes de ti, y les trajeron pruebas claras. Luego Nos vengamos de los que eran culpables; y Nos incumbe auxiliar a los creyentes.
47Con respecto al significado de pruebas claras, véase 30:9c. A esta misma frase inicial, 13:38 añade: y no le corresponde a un mensajero traer un signo salvo con el Permiso de Dios; y para cada término hay un libro, lo cual concuerda con otros versículos que afirman que para cada pueblo hay un guía (13:7), que no ha habido comunidad por la que no haya pasado un amonestador (35:24), y que Dios ha enviado a cada comunidad un mensajero (16:36). Desde esta perspectiva, Dios toma venganza de los que eran culpables porque han rechazado la guía y han desoído las amonestaciones que les fueron enviadas por Dios (véase 26:208–209c).
La traducción de la última frase, y Nos incumbe auxiliar a los creyentes, se basa en interpretar auxiliar a los creyentes como dependiente de incumbe, que aquí traduce ḥaqqan. Pero ḥaqqan también puede leerse como el final de una frase (Aj), en cuyo caso la expresión se traduciría mejor como: «y fue debido. Nos corresponde auxiliar a los creyentes», puesto que con frecuencia es mediante otras personas como Dios repele a los injustos (véase 2:250–251c; 22:40c). Ambas lecturas indican que Dios tomó venganza con el fin de auxiliar a los creyentes, pero la segunda lectura es algo más enfática, indicando que la Venganza de Dios era debida y que fue justa. El medio por el cual Dios auxilia a los seres humanos también puede verse como una referencia a Su salvación de ellos en el Más Allá, como en un célebre dicho del Profeta: «Ningún musulmán defiende el honor de su hermano sin que a Dios Le incumba defenderlo del Fuego del Infierno el Día de la Resurrección», tras lo cual recitó: y Nos incumbe auxiliar a los creyentes (Bḍ, IK, Q, R, Ṭs).
Versículo 48–49
ٱللَّهُ ٱلَّذِى يُرْسِلُ ٱلرِّيَٰحَ فَتُثِيرُ سَحَابًۭا فَيَبْسُطُهُۥ فِى ٱلسَّمَآءِ كَيْفَ يَشَآءُ وَيَجْعَلُهُۥ كِسَفًۭا فَتَرَى ٱلْوَدْقَ يَخْرُجُ مِنْ خِلَٰلِهِۦ ۖ فَإِذَآ أَصَابَ بِهِۦ مَن يَشَآءُ مِنْ عِبَادِهِۦٓ إِذَا هُمْ يَسْتَبْشِرُونَ ﴿٤٨﴾ وَإِن كَانُوا۟ مِن قَبْلِ أَن يُنَزَّلَ عَلَيْهِم مِّن قَبْلِهِۦ لَمُبْلِسِينَ ﴿٤٩﴾
allāhu lladhī yursilu r-riyāḥa fatuthīru saḥāban fayabsuṭuhū fī s-samāʾi kayfa yashāʾu wayaŷʿaluhū kisafan fatarā l-wadqa yakhruŷu min khilālihī faʾidhā aṣāba bihī man yashāʾu min ʿibādihī idhā hum yastabshirūn · waʾin kānū min qabli an yunazzala ʿalayhim min qablihī lamublisīn
Dios es Quien envía los vientos, y estos levantan nubes, y Él las extiende por el cielo como Le place y las convierte en fragmentos, tras lo cual ves salir la lluvia de su interior. Luego, cuando la descarga sobre quien Le place de Sus siervos, he aquí que se regocijan,
aunque antes de ello, antes de que fuese enviada sobre ellos, habían estado desesperados.
48–49Vientos aparece en forma plural diez veces en el Corán, y cada vez expresa la Misericordia de Dios, como en 7:57: Él es Quien envía los vientos como albricias ante Su Misericordia (véase también 25:48; 35:9). Por el contrario, cuando viento aparece en singular, se utiliza habitualmente para expresar la Ira y el Castigo de Dios (véase 3:117; 10:22; 17:69; 22:31; 30:51; 33:9; 41:16; 46:24; 51:41; 54:19; 69:6). Esta distinción se hace probablemente porque se dice que los vientos del sur, del este y del norte traen todos misericordia; solo se dice que el viento del oeste trae castigo y destrucción. Fragmentos traduce kisaf, que también podría significar «amontonadas» (IK). La gente sobre la que cayó la lluvia pudo haber estado desesperada porque se hallaba en necesidad, y la lluvia alivió su desesperación (IK). O bien pudieron haber estado desesperados cuando los vientos se levantaron por primera vez, pensando que se avecinaba una tormenta violenta, y luego se sintieron aliviados al ver que solo traía lluvia.
Versículo 50
فَٱنظُرْ إِلَىٰٓ ءَاثَٰرِ رَحْمَتِ ٱللَّهِ كَيْفَ يُحْىِ ٱلْأَرْضَ بَعْدَ مَوْتِهَآ ۚ إِنَّ ذَٰلِكَ لَمُحْىِ ٱلْمَوْتَىٰ ۖ وَهُوَ عَلَىٰ كُلِّ شَىْءٍۢ قَدِيرٌۭ ﴿٥٠﴾
faunẓur ilā āthāri raḥmati llāhi kayfa yuḥyi l-arḍa baʿda mawtihā inna dhālika lamuḥyi l-mawtā wahuwa ʿalā kulli shayʾin qadīr
Observa, pues, los vestigios de la Misericordia de Dios, cómo reaviva la tierra después de su muerte. En verdad, Ese es el Revivificador de los muertos, y Él es Poderoso sobre todas las cosas.
50Los vestigios de la Misericordia de Dios se refiere a la lluvia y a todas las cosas a las que se les da vida a través de ella (Bḍ). Vestigios traduce āthār, que también puede leerse athar, significando «el efecto de la Misericordia de Dios» (IJ, Ṭ). Al igual que otros pasajes que aluden al reavivamiento de la tierra muerta (p. ej., 7:57; 16:65; 22:5; 30:19, 24; 35:9; 36:33; 41:31, 39; 43:11; 45:5; 50:9–11), este pasaje también emplea dicha imaginería para argumentar en favor de la capacidad de Dios para resucitar los huesos descompuestos (Aj). Ese es el Revivificador de los muertos indica, por tanto, que Dios y nadie más tiene el poder de reavivar la tierra, ya que Él es Poderoso sobre todas las cosas, y que Dios tiene el poder de resucitar a los seres humanos. El hecho de que Dios reavive la tierra enviando agua también se entiende como un símbolo del renacimiento espiritual. Así escribe al-Tustarī: «En su significado exterior se refiere a la lluvia, y en su significado interior alude a la vida de los corazones mediante el recuerdo» (ST).
Versículo 51
وَلَئِنْ أَرْسَلْنَا رِيحًۭا فَرَأَوْهُ مُصْفَرًّۭا لَّظَلُّوا۟ مِنۢ بَعْدِهِۦ يَكْفُرُونَ ﴿٥١﴾
walaʾin arsalnā rīḥan faraʾawhu muṣfarral laẓallū mim baʿdihī yakfurūn
Y si enviáramos un viento y vieran [el sembrado] volverse amarillo, después de eso ciertamente incurrirían en incredulidad.
51En contraste con su reacción positiva ante los vientos de misericordia y bendiciones mencionados en los vv. 46–50, cuando las personas se ven confrontadas con un viento que retira esas bendiciones, piensan mal de Dios, no reflexionan sobre las bendiciones que se les han concedido, no confían en Dios (Bḍ) y, por ende, terminan por incurrir en incredulidad. En este contexto, volverse amarillo se refiere ya sea a las plantas volviéndose amarillas por falta de lluvia o a las nubes cambiando de color (N). Después de eso significa bien después de haberse alegrado, o bien después de que las plantas o las nubes se volvieran amarillas (N). En conjunto, los vv. 48–51 señalan la manera en que los incrédulos vacilan: primero desesperan de la Misericordia y la provisión de Dios, luego se alegran cuando estas llegan, y después caen en incredulidad respecto a Dios y Su Misericordia cuando algunas de las bendiciones son retiradas (N).
Versículo 52–53
فَإِنَّكَ لَا تُسْمِعُ ٱلْمَوْتَىٰ وَلَا تُسْمِعُ ٱلصُّمَّ ٱلدُّعَآءَ إِذَا وَلَّوْا۟ مُدْبِرِينَ ﴿٥٢﴾ وَمَآ أَنتَ بِهَٰدِ ٱلْعُمْىِ عَن ضَلَٰلَتِهِمْ ۖ إِن تُسْمِعُ إِلَّا مَن يُؤْمِنُ بِـَٔايَٰتِنَا فَهُم مُّسْلِمُونَ ﴿٥٣﴾
faʾinnaka lā tusmiʿu l-mawtā walā tusmiʿu ṣ-ṣumma d-duʿāʾa idhā wallaw mudbirīn · wamā anta bihādi l-ʿumyi ʿan ḍalālatihim in tusmiʿu illā man yuʾminu biʾāyātinā fahum muslimūn
Ciertamente tú no puedes hacer oír a los muertos; ni puedes hacer que los sordos oigan la llamada cuando vuelven las espaldas;
ni puedes guiar a los ciegos de su extravío. A nadie puedes hacer oír, salvo a quienes creen en Nuestros signos y son sumisos.
52–53Cf. 27:80–81. Así como el Profeta es incapaz de hacer oír a los muertos en sus tumbas, del mismo modo es incapaz de hacer oír a quienes se apartan de la revelación, puesto que esta facultad pertenece exclusivamente a Dios (IK, Ṭ). Se establece un paralelismo similar en 6:36: Solo responderán los que escuchan. En cuanto a los muertos, Dios los resucitará y a Él serán devueltos. Que el Profeta no pueda hacer que los muertos oigan también puede entenderse como una alusión a aquellos cuyos corazones están muertos o sellados (N), como en el v. 59. Ciegos se refiere entonces a aquellos cuyos corazones son ciegos (Aj), como en 22:46: Ciertamente no son los ojos los que se ciegan, sino que son los corazones dentro de los pechos los que se ciegan. Desde una perspectiva coránica, el Profeta no puede hacer que sus corazones vean u oigan porque su función consiste únicamente en transmitir la revelación (véase 3:20; 13:40), y a quienquiera que Dios extravía, no hay guía para él (7:186; 13:33; 39:23, 36; 40:33); el Profeta solo debería preocuparse, por tanto, de guiar a aquellos que efectivamente escuchan.
Versículo 54
۞ ٱللَّهُ ٱلَّذِى خَلَقَكُم مِّن ضَعْفٍۢ ثُمَّ جَعَلَ مِنۢ بَعْدِ ضَعْفٍۢ قُوَّةًۭ ثُمَّ جَعَلَ مِنۢ بَعْدِ قُوَّةٍۢ ضَعْفًۭا وَشَيْبَةًۭ ۚ يَخْلُقُ مَا يَشَآءُ ۖ وَهُوَ ٱلْعَلِيمُ ٱلْقَدِيرُ ﴿٥٤﴾
allāhu lladhī khalaqakum min ḍaʿfin thumma ŷaʿala mim baʿdi ḍaʿfin quwwatan thumma ŷaʿala mim baʿdi quwwatin ḍaʿfan washaybatan yakhluqu mā yashāʾu wahuwa l-ʿalīmu l-qadīr
Dios es Quien os creó de la debilidad, luego dispuso fuerza tras la debilidad, luego dispuso debilidad y vejez tras la fuerza. Él crea lo que Le place, y Él es el Conocedor, el Poderoso.
54El hecho de que los seres humanos fueran creados de la debilidad (cf. 4:28) se refiere ya sea a haber sido creados de un fluido vil (77:20; cf. 32:8; 86:5–7; Aj, Q, Ṭ), o bien a la debilidad del niño al principio de la vida (Aj, Q, Z). La fuerza alude entonces al período de la juventud y la madurez, seguido por el período de declive en la vejez. Véase también 22:5, donde todas las fases de la vida terrenal desde la concepción hasta la ancianidad se citan como signos del Poder de Dios (véase también 22:5c), así como 36:68, que habla de aquellos a quienes Dios hace regresar en la creación, y 16:70, que habla de aquellos que son devueltos a la edad más decrépita, de modo que no saben nada después de haber tenido conocimiento (cf. 5:17; 24:25; 42:49).
Versículo 55
وَيَوْمَ تَقُومُ ٱلسَّاعَةُ يُقْسِمُ ٱلْمُجْرِمُونَ مَا لَبِثُوا۟ غَيْرَ سَاعَةٍۢ ۚ كَذَٰلِكَ كَانُوا۟ يُؤْفَكُونَ ﴿٥٥﴾
wayawma taqūmu s-sāʿatu yuqsimu l-muŷrimūna mā labithū ghayra sāʿatin kadhālika kānū yuʾfakūn
Y el Día en que llegue la Hora, los culpables jurarán que no permanecieron más que una hora; así estaban extraviados.
55Que a los culpables les parezca no haber permanecido más que una hora (cf. 10:45; 17:52; 20:102–104; 46:35; 79:46) se refiere ya sea a su vivencia del período transcurrido en la tumba antes del Día de la Resurrección, o bien al período de su vida en la tierra (Q), cuya duración es como una hora o menos en comparación con la eternidad del Más Allá. Su afirmación puede deberse a la ignorancia o bien ser un intento de alegar que no existen pruebas suficientes en su contra (IK). Extraviados traduce yuʾfakū, que literalmente significa «apartados», pero que siempre conlleva una connotación negativa, en el sentido de apartarse de la verdad hacia la falsedad—pasar de decir la verdad a mentir, o de las acciones hermosas a las repugnantes (Iṣ)—y, por ende, corromperse o engañarse (Tāŷ al-ʿarūs). En este último sentido, la última frase también puede significar «así estaban engañados» (Z) en su apreciación de la relación entre este mundo y el Más Allá.
Versículo 56
وَقَالَ ٱلَّذِينَ أُوتُوا۟ ٱلْعِلْمَ وَٱلْإِيمَٰنَ لَقَدْ لَبِثْتُمْ فِى كِتَٰبِ ٱللَّهِ إِلَىٰ يَوْمِ ٱلْبَعْثِ ۖ فَهَٰذَا يَوْمُ ٱلْبَعْثِ وَلَٰكِنَّكُمْ كُنتُمْ لَا تَعْلَمُونَ ﴿٥٦﴾
waqāla lladhīna ūtū l-ʿilma wal-īmāna laqad labithtum fī kitābi llāhi ilā yawmi l-baʿthi fahādhā yawmu l-baʿthi walākinnakum kuntum lā taʿlamūn
Y aquellos a quienes se les ha dado el conocimiento y la fe dirán: «Ciertamente habéis permanecido en el Libro de Dios hasta el Día de la Resurrección; ¡y este es el Día de la Resurrección! Pero vosotros no sabíais».
56Aquí, aquellos a quienes se les ha dado el conocimiento y la fe se entiende como aquellos a quienes se les da el conocimiento del Libro de Dios y la fe en él (Ṭ), a quienes algunos identifican específicamente como los ángeles o los creyentes (IJ), o más ampliamente como los ángeles, los profetas y los creyentes (Aj, Z). En el Libro de Dios significa en el Conocimiento de Dios que está escrito en la Tabla Preservada (85:22), en el Juicio y Decreto de Dios (Aj), en el Corán (Aj) o en el libro de las obras que está ante Dios (IK). Sus palabras ¡y este es el Día de la Resurrección! implican un reproche, similar a cuando se dice a los incrédulos: Este es el Día de la Separación que solíais desmentir (37:21).
Versículo 57
فَيَوْمَئِذٍۢ لَّا يَنفَعُ ٱلَّذِينَ ظَلَمُوا۟ مَعْذِرَتُهُمْ وَلَا هُمْ يُسْتَعْتَبُونَ ﴿٥٧﴾
fayawmaʾidhil lā yanfaʿu lladhīna ẓalamū maʿdhiratuhum walā hum yustaʿtabūn
Ese Día las excusas de los que obraron mal no les beneficiarán; ni podrán ofrecer desagravio.
57Las excusas de los malhechores no les benefician porque recibieron una amplia advertencia a través de los mensajeros y abundante oportunidad para arrepentirse, como en 35:24: Y no ha habido comunidad por la que no haya pasado un amonestador (cf. 16:36). De ahí que se les ordene: ¡Oh, vosotros que no creéis! ¡No pongáis excusas hoy! Solo sois retribuidos por lo que solíais hacer (66:7); véase también 16:84; 45:35.
Versículo 58–59
وَلَقَدْ ضَرَبْنَا لِلنَّاسِ فِى هَٰذَا ٱلْقُرْءَانِ مِن كُلِّ مَثَلٍۢ ۚ وَلَئِن جِئْتَهُم بِـَٔايَةٍۢ لَّيَقُولَنَّ ٱلَّذِينَ كَفَرُوٓا۟ إِنْ أَنتُمْ إِلَّا مُبْطِلُونَ ﴿٥٨﴾ كَذَٰلِكَ يَطْبَعُ ٱللَّهُ عَلَىٰ قُلُوبِ ٱلَّذِينَ لَا يَعْلَمُونَ ﴿٥٩﴾
walaqad ḍarabnā lin-nāsi fī hādhā l-qurʾāni min kulli mathalin walaʾin ŷiʾtahum biʾāyatil layaqūlanna lladhīna kafarū in antum illā mubṭilūn · kadhālika yaṭbaʿu llāhu ʿalā qulūbi lladhīna lā yaʿlamūn
Y ciertamente hemos propuesto para los hombres en este Corán toda clase de parábolas. Y si les traes un signo, los que no creen ciertamente dirán: «No hacéis más que falsas afirmaciones».
Así sella Dios los corazones de los que no saben.
58–59El hecho de que Dios haya propuesto . . . toda clase de parábolas (cf. 39:27) y empleado toda clase de parábolas (17:89; 18:54) significa que Dios ha mostrado a los hombres la verdad para que puedan comprenderla y seguirla (IK), señalando así por qué los incrédulos carecen de excusa. En este caso, un signo puede significar versículos del Corán (Aj) o milagros proféticos (Aj, IK), como la vara de Moisés convirtiéndose en serpiente y su mano volviéndose blanca (IJ), o la partición de la luna por el profeta Muḥammad (IK; véase 54:1c). En este contexto, les en si les traes un signo se refiere a los culpables (v. 55), así como a aquellos a quienes el Profeta no puede hacer oír (v. 52) porque Dios ha «sellado sus corazones» (v. 59); por lo tanto, no creerán, aunque les llegara todo signo, hasta que vean el castigo doloroso (10:97). El hecho de que Dios selle los corazones (véase también 2:7; 6:46; 7:100–101; 9:87, 93; 10:74; 16:108; 40:35; 63:3) indica que ha anulado las facultades de comprensión. En algunas ocasiones se combina con una referencia a que Dios arrebata tanto el oído como la vista (p. ej., 6:46; 16:108), pues aunque uno todavía disponga del uso de estas facultades, no comprende las imágenes que percibe a través de ellas; véase 2:7c; 63:3c.
Versículo 60
فَٱصْبِرْ إِنَّ وَعْدَ ٱللَّهِ حَقٌّۭ ۖ وَلَا يَسْتَخِفَّنَّكَ ٱلَّذِينَ لَا يُوقِنُونَ ﴿٦٠﴾
faiṣbir inna waʿda llāhi ḥaqqun walā yastakhiffannaka lladhīna lā yūqinūn
Sé, pues, paciente. La Promesa de Dios es ciertamente verdadera. Y que no te inquieten los que carecen de certeza.
60Que la Promesa de Dios es ciertamente verdadera (cf. 4:122; 10:4, 55; 18:21; 28:13; 31:33; 35:5; 40:55, 77; 45:32; 46:17) remite al v. 6. Aquí se entiende como una alusión a la Promesa de Dios de auxiliar al Profeta, de hacerle prevalecer (IJ, Ṭ, Z) y de poner de manifiesto su veracidad (R). El mandato de no dejarse inquietar por la falta de certeza de los incrédulos puede significar no permitir que estos hagan tambalear la propia fe respecto a la religión (IJ, Q). Así, aunque la alocución esté en segunda persona del singular, lo que ordinariamente señala una dirección dirigida exclusivamente al Profeta, se entiende dirigida a la comunidad del Profeta en su conjunto (Q). Inquietar traduce yastakhiff, que también puede significar inducir a otro a la ligereza o forzar a otro a actuar con prisa y, por tanto, a volverse vacilante. También se entiende en el sentido de inducir a otro a la inadvertencia o a la ignorancia, de modo que la persona caiga posteriormente en el error y en la transgresión (Q).
Red de conexiones
Suras que esta sura cita en el comentario de The Study Quran y suras cuyo comentario la cita a ella. Toca un punto para abrirla. Se trazan las 24 conexiones más fuertes; las demás aparecen solo como puntos de color.
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Suras para las que Reynolds cita los mismos capítulos de la Biblia. El grosor indica cuántos capítulos comparten. Toca un punto para abrirla.
En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Documento de Cuestiones Clave (Briefing Doc): Análisis Integral de la Sura 30 (al-Rūm - Los Bizantinos)
Resumen Ejecutivo
La Sura 30 del Corán, titulada al-Rūm (Los Bizantinos), revelada eminentemente en el periodo mecano, constituye un tratado teológico, escatológico y socio-moral articulado a partir de un acontecimiento geopolítico contemporáneo al profeta Mahoma. El documento integra la dimensión histórica con la metafísica, sirviendo como prueba de la veracidad divina, la soberanía absoluta de Dios sobre la historia y el orden cósmico, y la naturaleza interna del ser humano.
Puntos Clave y Conclusiones Principales:
- Profecía Histórico-Política y Cumplimiento: La sura predijo de manera explícita la victoria del Imperio Bizantino (cristiano/gente del Libro) sobre el Imperio Sasánida (persa/mago), tras la aplastante derrota sufrida por los primeros entre los años 613 y 614 d.C. La victoria bizantina se profetizó dentro de un periodo denominado biḍʿ (de 3 a 9 años), hecho que comenzó a concretarse en el año 622 d.C. con las campañas del emperador Heraclio.
- La Fiṭrah y la Religión Primordial: Establece el concepto fundamental de la fiṭrah (v. 30), la naturaleza primordial e inmutable con la que Dios creó a la humanidad. Se insta al ser humano a orientarse hacia la "religión recta" (al-dīn al-qayyim) en condición de ḥanīf (monoteísta puro), advirtiendo contra el sectarismo y la división de la religión en facciones.
- La Doctrina de los Signos Divinos (Āyāt): La creación no es un acto fortuito ni carente de propósito. La sura expone una red sistemática de signos manifestados en el universo y en la constitución humana: la creación desde el polvo, la institución de las parejas para el sosiego y el afecto, la diversidad de lenguas y colores (razas), los ciclos del sueño, el rayo, la lluvia y la sustentación del cielo y la tierra.
- Principios Económicos y Moralidad Social: Incluye la mención cronológicamente más temprana de la usura (ribā), contrastando el enriquecimiento especulativo a expensas de otros (el cual no prospera ante Dios) con la caridad voluntaria (zakāh) ofrecida buscando el "Rostro de Dios", la cual otorga una recompensa multiplicada.
- Causalidad de la Corrupción (Fasād): La degradación y la corrupción en la tierra y el mar son atribuidas directamente a las acciones humanas ("lo que las manos de los hombres han ganado"), funcionando como un mecanismo disciplinario divino para incitar al arrepentimiento.
- Ciclo de Creación y Escatología: Dios origina la creación y la reinicia (yabda'u 'l-khalqa thumma yuʿīduhu). A través de analogías del mundo natural (la revitalización de la tierra muerta por la lluvia) y de las etapas biológicas humanas (debilidad-fuerza-debilidad), se demuestra la certeza e inevitabilidad de la Resurrección.
Análisis Detallado de Temas, Evidencias y Argumentos
1. Contexto Geopolítico y la Profecía de los Bizantinos (vv. 1–6)
La sura se abre abordando un conflicto internacional de gran escala entre las dos potencias de la antigüedad tardía: el Imperio Bizantino (cristiano) y el Imperio Sasánida (persa).
- Detalles del Conflicto Histórico:
- A principios del siglo VII, el gobernante persa Khusraw Parwīz envió un ejército comandado por el general Shahrbarāz contra Bizancio. Los persas tomaron Damasco en el 613 d.C. y Jerusalén en el 614 d.C. Simultáneamente, el general Shahīn conquistó Egipto y asedió Constantinopla.
- La derrota bizantina ocurrió "en la tierra más cercana" (fī adnā al-arḍ), identificada por comentaristas como las batallas perdidas por el comandante bizantino Juhannas ante Shahrbarāz en Adhriʿat y Busrah (las zonas de Siria más próximas a la Península Arábiga).
- Dimensión Socio-Religiosa en La Meca:
- Los musulmanes de La Meca se entristecieron por la derrota bizantina, ya que los bizantinos eran seguidores de una religión abrahámica (Gente del Libro), mientras que los persas eran magos (paganos/paganismo zoroástrico).
- Los idólatras de La Meca se regocijaban y se mofaban de los Compañeros del Profeta, declarando que, así como sus "hermanos persas" habían derrotado a los bizantinos, ellos derrotarían a los musulmanes si llegaban a combatir.
- La Predicción Coránica y su Cumplimiento:
- El texto coránico profetizó que los bizantinos prevalecerían "dentro de unos pocos años" (fī biḍʿi sinīn). Lingüísticamente, biḍʿ designa un marco temporal estricto de entre tres y nueve años.
- En el año 622 d.C., la marea militar cambió cuando el emperador Heraclio derrotó a los persas en Issus. Esto culminó en la Batalla de Nínive en el 627 d.C., causando el colapso del poderío sasánida.
- Significado Teológico e Interpretación:
- La afirmación "De Dios es el asunto, antes y después" (li-llāhi al-amru min qablu wa-min baʿd) establece que la victoria militar y el destino geopolítico dependen exclusivamente de la voluntad divina. Metfísicamente, implica que Dios es el Originador de todas las cosas y el Destino al cual todo retorna.
2. La Naturaleza Primordial (Fiṭrah), la Religión Recta y el Peligro del Sectarismo (vv. 30–35, 43)
El verso 30 contiene una de las formulaciones teológicas más célebres del Corán con respecto a la antropología espiritual:
"Orienta tu rostro hacia la religión como un ḥanīf, en la naturaleza primordial de Dios según la cual originó a la humanidad —no hay alteración en la creación de Dios; esa es la religión recta, pero la mayoría de los hombres no saben—" (v. 30).
- Definición de Fiṭrah y Ḥanīf:
- Fiṭrah: Es la inclinación espiritual innata o disposición primordial con la que todo ser humano es creado para adorar y reconocer la unicidad de Dios (tawḥīd). Comentaristas como al-Qurṭubī señalan que la fiṭrah refiere a la naturaleza espiritual original de la criatura y no necesariamente a la práctica formal de una tradición ritual específica, la cual solo se ejecuta en el cuerpo terrenal. No obstante, la mayoría de los comentaristas la identifican con el Islam en su sentido amplio de sumisión.
- Ḥanīf: Se refiere a aquel que se desvía de la falsa guía y la idolatría para orientarse de manera recta hacia el monoteísmo puro, ejemplificado en la tradición coránica por el profeta Abraham.
- "No hay alteración en la creación de Dios": Expresa que las verdades universales y la sustancia de la religión son inmutables, aunque sus formas reveladas hayan variado con el tiempo.
- Crítica al Sectarismo y la Inconstancia Humana:
- Se ordena a los creyentes no dividirse en facciones o sectas (shiyaʿ), "regocijándose cada grupo en lo que tiene" (v. 32). Esto incluye la condena a adorar a Dios por motivos egoístas o mundanos (politeísmo oculto).
- La sura denuncia la psicología del incrédulo e inconstante: cuando el daño alcanza al ser humano, este clama a su Señor volviéndose a Él en arrepentimiento; pero tan pronto como Dios le hace probar de Su Misericordia, un grupo retoma la idolatría, demostrando ingratitud (vv. 33–34, 36).
3. La Tipología de los Signos Divinos (Āyāt) en el Orden Creado (vv. 8, 20–28, 46–50)
La sura presenta un extenso argumento inductivo basado en la observación del mundo natural y la experiencia humana para demostrar la Omnipotencia y Unicidad de Dios (tawḥīd), así como la inevitabilidad del Juicio Final.
| Pasaje | Signo Manifestado (Āyah) | Significado Espiritual y Teológico |
|---|---|---|
| v. 20 | Creación del ser humano desde el polvo (turāb). | Recordatorio de los orígenes humildes y demostración de la capacidad divina para resucitar al hombre. Muestra la inmediatez de la creación ("¡Sé!"). |
| v. 21 | Creación de parejas (azwāj) de la misma especie. | Establecimiento de un propósito espiritual en el matrimonio: hallar sosiego (sakān), afecto (mawaddah) y misericordia (raḥmah). |
| v. 22 | Variación de lenguas (alsinah) y colores (alwān). | Manifestación de la Omnipotencia divina en la diversidad racial, lingüística y en las distintas capacidades humanas de comprensión. |
| v. 23 | El sueño nocturno/diurno y la búsqueda de la Gracia. | El sueño simboliza la muerte transitoria y la búsqueda del sustento diario representa la Resurrección y la vida. |
| v. 24 | El rayo y la precipitación de agua del cielo. | El rayo despierta temor (al juicio/destrucción) y esperanza (a la lluvia). El agua revitaliza la tierra muerta, analogía directa de la resurrección humana. |
| v. 25 | El sostenimiento del cielo y la tierra por Su Mandato. | Todo el cosmos existe por la Voluntad divina. Al llamado final, la humanidad saldrá de la tierra instantáneamente. |
| v. 46, 48–50 | El envío de los vientos (riyāḥ) y las nubes. | Los vientos en plural expresan la Misericordia divina (anuncio de lluvia y navegación). En contraste, el viento en singular suele asociarse a castigo. |
- Clasificación de las Facultades de Percepción:
Según comentarios teológicos (como los de Ibn ʿArabī), los signos están calibrados para diferentes tipos de facultades humanas:
- "Signos para un pueblo que reflexiona" (v. 21).
- "Signos para los que saben" (v. 22).
- "Signos para un pueblo que escucha" (v. 23).
- "Signos para un pueblo que comprende" (v. 24).
4. Principios Socio-Económicos y la Causalidad de la Corrupción (vv. 38–41)
El texto establece una clara relación entre las acciones éticas individuales, el orden socioeconómico y las consecuencias medioambientales/existenciales.
Acciones Humanas Injustas (Caprichos / Usura / Desobediencia)
│
▼
Surgimiento de la Corrupción (Fasād)
en la Tierra y el Mar
│
▼
Prueba/Castigo Parcial de Dios en Vida
│
▼
Propósito Divino: Retorno y Arrepentimiento (Yarjiʿūn)
- Ética Financiera y Caridad (vv. 38–39):
- Derechos de los Parientes y Pobres: Es obligatorio otorgar el derecho del pariente, del indigente y del viajero. Dar caridad debe hacerse buscando exclusivamente el "Rostro de Dios" (wajh Allāh), y no para obtener favores o ganancias mundanas.
- Primera Mención Coránica de la Usura (Ribā): Se establece la diferencia fundamental entre el ribā (práctica especulativa orientada a incrementar la riqueza a costa del patrimonio ajeno, la cual no tiene incremento ante Dios) y la zakāh (limosna dada con intención pura, la cual recibe una recompensa multiplicada).
- Origen de la Corrupción (Fasād) (v. 41):
- La "corrupción" (fasād) engloba la decadencia moral, la injusticia social, la opresión y la rebelión contra los preceptos divinos.
- El texto afirma categóricamente que la corrupción aparece en la tierra y el mar "por lo que las manos de los hombres han ganado".
- El objetivo de que Dios haga a los hombres probar parte de las consecuencias de sus actos es eminentemente pedagógico y correctivo: "para que tal vez se vuelvan [en arrepentimiento]".
5. Escatología, las Etapas de la Vida y el Sello en los Corazones (vv. 11–19, 52–60)
El tramo final de la sura aborda el ciclo de la vida, el destino escatológico de los culpables y la certeza del Juicio Final.
- Fases de la Existencia Humana (v. 54):
Dios dispone el desarrollo biológico en tres etapas progresivas:
- Debilidad inicial: El nacimiento, la infancia y el origen desde un fluido básico.
- Fuerza: La juventud y la madurez física e intelectual.
- Debilidad y vejez (shaybah): El declive físico inevitable antes de la muerte.
- La Experiencia del Día del Juicio (vv. 55–57):
- Al llegar la Hora (al-Sāʿah), los culpables jurarán haber permanecido en la tierra o en las tumbas solo "una hora", evidenciando cuán efímera es la vida terrenal en comparación con la eternidad.
- Aquellos dotados de conocimiento y fe les señalarán su error, confirmando que permanecieron hasta el Día de la Resurrección señalado en el Libro de Dios.
- En ese día, las excusas de los malhechores no tendrán validez ni se les permitirá hacer enmiendas.
- El Cierre Espiritual y la Imposibilidad de Guiar al Muerto Espiritual (vv. 52–53, 58–59):
- Se expone una analogía entre la muerte física y la muerte del corazón: el Profeta no puede hacer que los "muertos" o los "sordos" (aquellos que dan la espalda) escuchen el llamado, ni puede guiar a los "ciegos" de corazón.
- "Así es como Dios sella los corazones de los que no saben" (v. 59). El sello implica la pérdida o privación de las facultades internas de comprensión espiritual tras rechazar deliberadamente los signos (āyāt) y parábolas (amthāl).
Selección de Pasajes y Citas Clave
Sobre el Poder Absoluto de Dios en la Historia (vv. 3–4):
"En una tierra cercana. Pero tras su derrota, ellos prevalecerán dentro de unos pocos años. De Dios es el asunto, antes y después, y ese día los creyentes se regocijarán en la ayuda de Dios."
Sobre la Ignorancia del Ser Humano (v. 7):
"Conocen un aspecto externo de la vida de este mundo, pero respecto a la Otra Vida, están desatentos."
Sobre la Naturaleza Primordial (Fiṭrah) (v. 30):
"Orienta tu rostro hacia la religión como un ḥanīf, en la naturaleza primordial de Dios según la cual originó a la humanidad... esa es la religión recta, pero la mayoría de los hombres no saben."
Sobre la Usura frente a la Caridad (v. 39):
"Lo que das en usura para que se incremente a través de la riqueza de otras personas no se incrementa ante Dios. Pero lo que das en alms buscando el Rostro de Dios: esos son los que reciben un incremento multiplicado."
Sobre la Causa Humana del Deterioro del Mundo (v. 41):
"La corrupción ha aparecido en la tierra y en el mar debido a lo que las manos de los hombres han ganado, para hacerles probar parte de lo que han hecho, para que tal vez se vuelvan."
Exhortación Final a la Paciencia (v. 60):
"Sé paciente. La promesa de Dios es ciertamente verdadera. Y que no te inquieten aquellos que no tienen certeza."
Resumen Estructurado de Términos Teológicos
| Término Árabe | Traducción / Concepto | Significado en el Contexto de la Sura 30 |
|---|---|---|
| Al-Rūm | Los Bizantinos / Romanos | Imperio cristiano del Mediterráneo cuya victoria fue profetizada. |
| Biḍʿ | Unos pocos años | Marco temporal lingüístico de 3 a 9 años para el cumplimiento de la profecía. |
| Fiṭrah | Naturaleza Primordial | Disposición innata del ser humano orientada hacia la adoración a Dios. |
| Ḥanīf | Monoteísta Puro | Orientación recta hacia la fe inalterada, desligada del paganismo. |
| Fasād | Corrupción / Decadencia | Desorden moral, social y ambiental causado por la desobediencia humana. |
| Ribā | Usura / Aumento no ético | Práctica financiera que carece de bendición divina, opuesta a la caridad. |
| Yublis | Desesperar / Enmudecer | Estado de los culpables en el Juicio Final al saberse sin argumentos ni intercesores. |
| Shiyaʿ | Facciones / Sectas | División reprobable de la religión motivada por el seguimiento de caprichos (ahwāʾ). |
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Guerra entre Sassanidas y Bizantinos
- Conquista de Damasco (613) y Jerusalén (614)
- Alegría de los politeístas de La Meca
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- Plazo: 3 a 9 años (biḍʿ)
- Triunfo de Heraclio en Nínive (627)
- Promesa verdadera de Dios
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- Creación desde el polvo
- Naturaleza primordial (fiṭrah)
- Fases: Debilidad, fuerza y vejez
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- Cielos y tierra estables por Su orden
- Parejas con afecto y misericordia
- Variación de lenguas y colores
- Sueño nocturno y diurno
- Relámpago: Temor y esperanza
- Lluvia y avivamiento de la tierra
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- Conocimiento mundano y olvido de la Otra Vida
- Seguimiento de caprichos sin conocimiento
- Desesperanza ante la adversidad
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- Alegría en el Jardín
- Cinco oraciones diarias
- Incumbencia de Dios auxiliar a los creyentes
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- Derechos de parientes, indigentes y viajeros
- Prohibición de la usura (ribā)
- Incremento mediante limosnas (zakāh)
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- Aparición de corrupción por obras humanas
- Observación de ruinas de pueblos pasados
- Llamado al arrepentimiento
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- Desesperación de los culpables
- Separación definitiva de creyentes y culpables
- Inutilidad de las excusas
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- Mandato de mantenerse paciente
- Inalterabilidad de la promesa divina
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Contexto histórico o teológico | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| vv. 2–6 | Derrota y futura victoria de los bizantinos | Se predice la victoria futura de los bizantinos sobre los persas tras haber sido derrotados, como parte de la promesa y ayuda de Dios. | Menciona el conflicto entre los imperios sasánida y bizantino a principios del siglo VII (toma de Damasco y Jerusalén por Shahrbarāz y victorias posteriores de Heraclio a partir del 622). Es la única referencia en el Corán a eventos políticos contemporáneos fuera de Arabia. | [1] |
| vv. 7–9 | Reflexión sobre los signos de Dios y el destino de los pueblos pasados | Critica a los incrédulos por conocer solo la apariencia del mundo presente e ignorar la Otra Vida, e invita a contemplar la creación y las ruinas de naciones pasadas que eran más poderosas. | Invita a la reflexión sobre el alma y los vestigios de pueblos antiguos que los árabes veían al viajar, recordando que todo fue creado con un propósito ('en verdad') y 'por un plazo determinado' que apunta a la Resurrección. | [1] |
| vv. 10–16 | Destinos opuestos entre creyentes e incrédulos | Contrasta el triste fin de los malhechores e incrédulos, quienes desesperarán en la Hora sin intercesores, con la alegría de los creyentes en el Jardín. | Define la separación definitiva en el Día de la Resurrección ('Día de la División') y la pérdida de la falsa intercesión que los idólatras atribuían a sus deidades. | [1] |
| vv. 17–29 | Los signos de Dios en el orden creado y la necedad del capricho | Abundancia de signos divinos en la creación (creación del polvo, parejas, lenguas y colores, sueño, lluvia, cielos y tierra) y crítica a quienes siguen sus propios caprichos sin conocimiento. | Los vv. 17–18 aluden a las cinco oraciones diarias según los comentadores. También se explica una parábola donde la servidumbre humana demuestra la imposibilidad de que Dios tenga socios en su soberanía universal. | [1] |
| vv. 30–34 | La religión primordial (Fitrah) vs. el sectarismo y la inconstancia | Llama a orientarse hacia la religión pura (ḥanīf) basada en la naturaleza primordial con la que Dios creó a la humanidad, advirtiendo contra la división en facciones y la actitud de recurrir a Dios solo en la adversidad. | Aborda el concepto de Fiṭrah (naturaleza innata orientada a Dios y a la verdad primordial) e identifica el error de dividir la religión en sectas o buscar intereses mundanos en el culto. | [1] |
| vv. 35–42 | Temas coránicos generales: virtud, economía justa, etapas de la vida y corrupción | Exhorta al trato justo con parientes y necesitados, prohíbe la usura (ribā) en contraste con la caridad (zakāh), expone las fases de la existencia humana y advierte sobre la corrupción provocada por el ser humano. | Contiene la primera mención cronológica de la usura (ribā) en el Corán. Explica el concepto de fasād (corrupción espiritual y terrenal) provocada por el abandono de los mandatos divinos. | [1] |
| v. 43 | Reiteración del llamado a la religión recta | Ordena mantenerse firme en la religión recta antes de que llegue un Día ineludible decretado por Dios. | Refuerza la inevitabilidad del Día del Juicio que nadie podrá repeler ni evitar. | [1] |
| vv. 44–45 | Consecuencias de la incredulidad y recompensa de la fe | Quien no cree perjudica su propia alma, mientras que los creyentes que hacen obras rectas se preparan una buena provisión recompensa de la Gracia Divina. | Enseña el principio coránico de la responsabilidad individual y el aumento multiplicativo de las buenas obras. | [1] |
| vv. 46–51 | Reflexión sobre los vientos, la lluvia y la misericordia de Dios | Los vientos traen la lluvia como albricias para revivir la tierra muerta y permitir la navegación; contrasta esto con la inconstancia de los incrédulos ante la pérdida de bendiciones. | Usa la reanimación de la tierra muerta mediante el agua como metáfora recurrente de la capacidad divina para resucitar a los muertos. | [1] |
| vv. 52–54 | Incapacidad del Profeta para guiar a los ciegos de corazón y las etapas de debilidad humana | Recuerda que el Profeta no puede hacer oír a los sordos o muertos de corazón, e ilustra la fragilidad del ser humano que pasa de la debilidad de la infancia a la fuerza y luego a la vejez. | Precisa que la función del Profeta es solo transmitir el mensaje, pues Dios es quien guía o sella los corazones, e invoca los ciclos vitales como demostración de Omnipotencia. | [1] |
| vv. 55–57 | Las dificultades de los culpables en la Hora del Juicio | En el Día del Juicio, los pecadores jurarán haber permanecido solo una hora en la tierra o en la tumba, pero sus excusas no les valdrán de nada ni podrán hacer enmiendas. | Muestra la percepción distorsionada del tiempo terrenal frente a la eternidad y la pérdida definitiva de oportunidad para arrepentirse en la Otra Vida. | [1] |
| vv. 58–60 | El sellado de los corazones y la exhortación a la paciencia | Dios ha expuesto todo tipo de parábolas en el Corán, pero los incrédulos las rechazan por tener los corazones sellados. Exhorta al Profeta a la paciencia porque la promesa de Dios es cierta. | Concluye reafirmando que el 'sellado de corazones' proviene del rechazo reiterado de la verdad y consuela a la comunidad de creyentes garantizando la ayuda divina final. | [1] |