El NobleCORÁN القرآن الكريم 96 · al-ʿAlaq
96 Sura 96 de 114

al-ʿAlaq

El Coágulo de Sangre
Antes del textoIntroducción

Introducción

Al-ʿAlaq es una sūrah mequí temprana. La mayoría considera que los primeros cinco versículos son los primeros versículos del Corán en ser revelados; los versículos restantes fueron revelados más tarde en el período mequí, cuando surgió la oposición a la revelación entre los líderes de los coraichitas. Se dice que esta revelación inicial tuvo lugar durante el último tercio del mes de Ramadán, en el año 610 de la era cristiana, doce años antes de la emigración a Medina (hiŷrah) en el 622, que marca el inicio del calendario islámico.

Según la esposa del Profeta, ʿĀʾishah: «Lo primero con lo que comenzó la revelación al Mensajero de Dios fueron los sueños que veía durante el sueño y que se hacían realidad. No veía ningún sueño sin que se cumpliera tal como el despuntar del alba matutina. Luego la soledad se le hizo querida. Así que solía ir a la cueva de [monte] Ḥirāʾ y entregarse allí a la adoración durante varias noches, llevando provisiones. Luego regresaba con [su esposa] Jadīŷah y reabastecía sus provisiones para un número similar de noches. Esto continuó hasta que la revelación le llegó repentinamente mientras estaba en la cueva de Ḥirāʾ.

»El Arcángel [Gabriel] vino a él mientras estaba en la cueva y le dijo: “¡Recita!”. El Mensajero de Dios dijo: “Respondí: ‘No soy recitador’”. Luego dijo: “Entonces me tomó y me apretó hasta que ya no pude soportarlo. Luego me soltó y dijo: ‘¡Recita!’. Y yo respondí: ‘No soy recitador’. Luego me apretó por segunda vez hasta que ya no pude soportarlo. Luego me soltó y dijo: ‘¡Recita!’. Y yo respondí: ‘No soy recitador’. Luego me apretó por tercera vez hasta que ya no pude soportarlo. Luego me soltó y dijo: ‘¡Recita en el Nombre de tu Señor Quien creó!’, hasta que llegó a lo que no sabía”.

»Luego él [el Profeta] regresó con esos versículos y con el corazón tembloroso hasta llegar a Jadīŷah y dijo: “Cubridme, cubridme”. Así que lo envolvieron hasta que su temor se disipó. Luego dijo a Jadīŷah: “¿Qué me pasa?”, y le contó lo sucedido y dijo: “Temo por mi vida”. Ella respondió: “¡Jamás! Por Dios, Dios nunca te deshonrará. Tú mantienes buenas relaciones con tus parientes, dices la verdad, ayudas a los pobres y desvalidos, atiendes a tus huéspedes con generosidad y socorres a los necesitados que sufren desgracias”.

»Ella lo acompañó entonces a ver a su primo Waraqah ibn Nawfal, quien, durante el período de la ignorancia en la Arabia preislámica, se había hecho cristiano y solía escribir las escrituras en árabe. Escribía del Evangelio en hebreo tanto cuanto Dios quería que escribiera. Era entonces un anciano y había perdido la vista. Jadīŷah le dijo: “¡Oh, primo mío! Escucha la historia de tu sobrino”. Waraqah preguntó: “¡Oh, sobrino mío! ¿Qué has visto?”. El Mensajero de Dios describió lo que vio. Waraqah dijo: “Este es el Nāmūs [del griego nomos, que designa una ley revelada] que Dios envió a Moisés. ¡Ojalá fuera joven y pudiera vivir hasta el momento en que tu pueblo te expulse!”. El Mensajero de Dios dijo: “¿Acaso me expulsarán?”. Waraqah respondió: “Sí; ningún hombre ha venido con algo semejante a lo que tú has traído sin ser tratado con hostilidad y enemistad; y si sigo con vida hasta ese día, ciertamente te apoyaré con firmeza”» (Bg, IK, Q). La sūrah comienza con una orden de recitar (vv. 1–5), seguida de una amonestación a la humanidad en general (vv. 6–8) y una amonestación más específica a quienes impiden a otros practicar la religión (vv. 9–16). Concluye con un desafío a aquellos que invocan a otros fuera de Dios para que los protejan (vv. 17–19).

Sura 96al-ʿAlaq19 versículos

بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ

bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm

En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso

ٱقْرَأْ بِٱسْمِ رَبِّكَ ٱلَّذِى خَلَقَ ﴿١﴾iqraʾ bismi rabbika lladhī khalaq¡Recita en el Nombre de tu Señor Quien creó!1 خَلَقَ ٱلْإِنسَٰنَ مِنْ عَلَقٍ ﴿٢﴾khalaqa l-insāna min ʿalaqCreó al hombre de un coágulo de sangre.2 ٱقْرَأْ وَرَبُّكَ ٱلْأَكْرَمُ ﴿٣﴾iqraʾ warabbuka l-akram¡Recita! Pues tu Señor es el más generoso,3 ٱلَّذِى عَلَّمَ بِٱلْقَلَمِ ﴿٤﴾alladhī ʿallama bil-qalamQuien enseñó por medio del Cálamo,4 عَلَّمَ ٱلْإِنسَٰنَ مَا لَمْ يَعْلَمْ ﴿٥﴾ʿallama l-insāna mā lam yaʿlamenseñó al hombre lo que no sabía.5 كَلَّآ إِنَّ ٱلْإِنسَٰنَ لَيَطْغَىٰٓ ﴿٦﴾kallā inna l-insāna layaṭghā¡Pero no! En verdad el hombre es rebelde,6 أَن رَّءَاهُ ٱسْتَغْنَىٰٓ ﴿٧﴾ar raʾāhu staghnāpor cuanto se considera autosuficiente.7 إِنَّ إِلَىٰ رَبِّكَ ٱلرُّجْعَىٰٓ ﴿٨﴾inna ilā rabbika r-ruŷʿāEn verdad hacia tu Señor es el retorno.8 أَرَءَيْتَ ٱلَّذِى يَنْهَىٰ ﴿٩﴾araʾayta lladhī yanhā¿Has visto a aquel que prohíbe9 عَبْدًا إِذَا صَلَّىٰٓ ﴿١٠﴾ʿabdan idhā ṣallāa un siervo cuando ora?10 أَرَءَيْتَ إِن كَانَ عَلَى ٱلْهُدَىٰٓ ﴿١١﴾araʾayta in kāna ʿalā l-hudā¿Has visto si él se guía por el buen camino,11 أَوْ أَمَرَ بِٱلتَّقْوَىٰٓ ﴿١٢﴾aw amara bit-taqwāo si ordena el temor [de Dios]?12 أَرَءَيْتَ إِن كَذَّبَ وَتَوَلَّىٰٓ ﴿١٣﴾araʾayta in kadhdhaba watawallā¿Has visto si desmiente y da la espalda?13 أَلَمْ يَعْلَم بِأَنَّ ٱللَّهَ يَرَىٰ ﴿١٤﴾alam yaʿlam biʾanna llāha yarā¿Acaso no sabe que Dios ve?14 كَلَّا لَئِن لَّمْ يَنتَهِ لَنَسْفَعًۢا بِٱلنَّاصِيَةِ ﴿١٥﴾kallā laʾil lam yantahi lanasfaʿam bin-nāṣiyah¡Pero no! Si no desiste, con certeza lo agarraremos por el copete,15 نَاصِيَةٍۢ كَٰذِبَةٍ خَاطِئَةٍۢ ﴿١٦﴾nāṣiyatin kādhibatin khāṭiʾahun copete mentiroso, pecador.16 فَلْيَدْعُ نَادِيَهُۥ ﴿١٧﴾falyadʿu nādiyahū¡Que llame entonces a sus secuaces!17 سَنَدْعُ ٱلزَّبَانِيَةَ ﴿١٨﴾sanadʿu z-zabāniyahNosotros llamaremos a los guardianes del Infierno.18 كَلَّا لَا تُطِعْهُ وَٱسْجُدْ وَٱقْتَرِب ۩ ﴿١٩﴾kallā lā tuṭiʿhu wasŷud waqtarib¡No! ¡No le obedezcas! ¡Póstrate y acércate!19

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