al-Layl
La NocheAntes del textoIntroducción
Introducción
Al-Layl es una sūrah mequí temprana, considerada a menudo la novena en el orden cronológico de la revelación. Algunos sostienen que es del período medinense, mientras que otros la ven en parte mequí y en parte medinense (Āl). Al igual que la sūrah anterior, toma su nombre del primer juramento que Dios formula en la sūrah. Al igual que los primeros diez versículos de la sūrah precedente, los primeros tres versículos de esta sūrah se centran en la polaridad inherente al orden creado. El tema central es común a muchas de las sūrahs más cortas: que los seres humanos tienen fines diversos. El resto de la sūrah enfatiza luego la disparidad entre quienes realizan buenas obras y quienes realizan malas obras, y los destinos opuestos a los que conducen estos senderos.
Sura 92al-Layl21 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
وَٱلَّيْلِ إِذَا يَغْشَىٰ ﴿١﴾
waallayli idhā yaghshā
Por la noche cuando envuelve;
Versículo 2
وَٱلنَّهَارِ إِذَا تَجَلَّىٰ ﴿٢﴾
waan-nahāri idhā taŷallā
por el día cuando manifiesta;
Versículo 3
وَمَا خَلَقَ ٱلذَّكَرَ وَٱلْأُنثَىٰٓ ﴿٣﴾
wamā khalaqa dh-dhakara wal-unthā
por Aquel que creó al varón y a la hembra,
3Otra lectura es: «Por la creación del varón y de la hembra» (Q, Sh). Al igual que en 91:5–7, algunos sostienen que esta segunda lectura es más apropiada, porque Dios no juraría por Sí Mismo. La creación de los seres humanos en parejas también se presenta con un significado simbólico en 78:8, y 53:45 afirma: Él crea a la pareja (zawŷayn) —macho y hembra—, de los cuales se dice que son parejas (azwāŷ) creadas a partir de una sola alma (4:1; 7:189; 39:6). La referencia al varón y a la hembra puede verse como una alusión a la polaridad exterior de las formas creadas, mientras que el resto de la sūrah alude a la polaridad espiritual interna entre quienes reverencian la verdad y quienes la niegan. En este contexto, también puede leerse como una indicación de que los destinos finales de hombres y mujeres no están determinados por su género, sino por el grado de su piedad, como en 49:13: ¡Oh, humanos! En verdad os creamos a partir de un varón y de una hembra, y os convertimos en pueblos y tribus para que os conozcáis unos a otros. Ciertamente el más noble de vosotros ante Dios es el más temeroso de vosotros.
Versículo 4
إِنَّ سَعْيَكُمْ لَشَتَّىٰ ﴿٤﴾
inna saʿyakum lashattā
en verdad vuestros afanes son diversos.
4En este contexto, «afán» (saʿy) puede tomarse como sinónimo de obrar o actuar (ʿamal), implicando que las personas obran bien para la salvación o bien para la perdición, y que no hay término medio (Sh).
Versículo 5–10
فَأَمَّا مَنْ أَعْطَىٰ وَٱتَّقَىٰ ﴿٥﴾ وَصَدَّقَ بِٱلْحُسْنَىٰ ﴿٦﴾ فَسَنُيَسِّرُهُۥ لِلْيُسْرَىٰ ﴿٧﴾ وَأَمَّا مَنۢ بَخِلَ وَٱسْتَغْنَىٰ ﴿٨﴾ وَكَذَّبَ بِٱلْحُسْنَىٰ ﴿٩﴾ فَسَنُيَسِّرُهُۥ لِلْعُسْرَىٰ ﴿١٠﴾
faʾammā man aʿṭā wattaqā · waṣaddaqa bil-ḥusnā · fasanuyassiruhū lil-yusrā · waʾammā mam bakhila wastaghnā · wakadhdhaba bil-ḥusnā · fasanuyassiruhū lil-ʿusrā
En cuanto a quien da y es temeroso [de Dios],
5–10ʿAlī ibn Abī Ṭālib relató que el Profeta dijo: «¡No hay ninguno de vosotros sin que su lugar esté ya registrado bien en el Jardín o bien en el Fuego!». Alguien preguntó: «¡Oh, Mensajero de Dios!, ¿entonces de qué sirven las obras?». Él respondió: «Obrad; a cada uno se le facilita aquello para lo cual fue creado», y luego recitó los vv. 5–10 (IK). Citando la última parte de este ḥadīth, al-Zamajsharī dice que el significado es: «Se lo haremos agradable y le concederemos el éxito hasta que la obediencia [a Dios] se convierta en la cosa más fácil y sencilla para él, como en Sus palabras: A quien Dios quiere guiar, le abre el pecho al sometimiento [6:125]».
5La mayoría entiende que da significa dar en caridad, pero también puede indicar dar a Dios lo que le corresponde (Sh).
Versículo 6
وَصَدَّقَ بِٱلْحُسْنَىٰ ﴿٦﴾
waṣaddaqa bil-ḥusnā
y atestigua lo más hermoso,
6La mayoría entiende que lo más hermoso (al-ḥusnā), aquí y en el v. 9, significa «No hay más dios que Dios» (Sh) o simplemente la fe en Dios (Z), de modo que esto es lo que se atestigua o se desmiente; otros lo ven como una referencia al Paraíso, al que se llama la recompensa más hermosa en 3:148 y 3:195 (IK, Sh, Z). Pero también puede verse como una referencia a Dios Mismo, pues, como atestiguan varios versículos: A Él pertenecen los Nombres Más Hermosos (17:110; 20:8; 59:24; cf. 7:180).
Versículo 7
فَسَنُيَسِّرُهُۥ لِلْيُسْرَىٰ ﴿٧﴾
fasanuyassiruhū lil-yusrā
le facilitaremos el camino hacia la facilidad.
Versículo 8
وَأَمَّا مَنۢ بَخِلَ وَٱسْتَغْنَىٰ ﴿٨﴾
waʾammā mam bakhila wastaghnā
Y en cuanto a quien es avaro y se considera autosuficiente,
8Cf. 96:6–7. Autosuficiente significa literalmente «libre de necesidad», pero autosuficiente o «más allá de la necesidad» transmite mejor la connotación negativa de considerarse autosuficiente frente a Dios. Ser avaro con los que están por debajo de la posición de uno y tener la ilusión de autosuficiencia en relación con lo que está por encima es una inversión del equilibrio apropiado entre el Cielo y la tierra o entre Dios y los seres humanos, en el cual las personas deben ser obedientes a Dios y generosas con los demás.
Versículo 9
وَكَذَّبَ بِٱلْحُسْنَىٰ ﴿٩﴾
wakadhdhaba bil-ḥusnā
y desmiente lo más hermoso,
9Lo más hermoso aquí puede significar la recompensa del Jardín, la realidad del Jardín mismo, la Realidad de Dios, o las tres cosas; véase también 92:6c.
Versículo 10
فَسَنُيَسِّرُهُۥ لِلْعُسْرَىٰ ﴿١٠﴾
fasanuyassiruhū lil-ʿusrā
le facilitaremos el camino hacia la dificultad;
10Así como hay reciprocidad al volverse a Dios en arrepentimiento, también hay reciprocidad al alejarse de Dios en la desobediencia. Muchos glosan la dificultad con «el mal» (Sh). Esto puede tomarse como una indicación de que cuando las personas no creen y cometen malas acciones, Dios les abre el camino para cometer más mal y resulta cada vez más difícil volver atrás, como lo insinúa la naturaleza diversa de las buenas y malas acciones a la que se alude en el v. 4.
Versículo 11
وَمَا يُغْنِى عَنْهُ مَالُهُۥٓ إِذَا تَرَدَّىٰٓ ﴿١١﴾
wamā yughnī ʿanhu māluhū idhā taraddā
y su riqueza no le servirá de nada cuando perezca.
11Alternativamente: «¿De qué le servirá su riqueza cuando perezca?». Perezca puede entenderse en el sentido de cuando muera o cuando entre en el Fuego (IK, Ṭ).
Versículo 12
إِنَّ عَلَيْنَا لَلْهُدَىٰ ﴿١٢﴾
inna ʿalaynā lalhudā
En verdad a Nosotros corresponde dar la guía,
12Algunos entienden que este versículo significa: «Explicaremos lo que es lícito y lo que está prohibido» (IK, Q, Ṭ). Otros lo toman como una indicación de que quien recorre el camino de la guía llegará a Dios en el Más Allá (IK). También puede compararse con otros versículos que explican que corresponde a Dios guiar y a nadie más, como en 16:9: Y a Dios incumbe mostrar el camino (IK, Q).
Versículo 13
وَإِنَّ لَنَا لَلْءَاخِرَةَ وَٱلْأُولَىٰ ﴿١٣﴾
waʾinna lanā lalʾākhirata wal-ūlā
y ciertamente a Nosotros pertenecen el Más Allá y este mundo.
13Cf. 53:25: Mas a Dios pertenecen el Más Allá y este mundo. Algunos comentaristas ven este versículo como una referencia a la recompensa del Más Allá y de este mundo, como en 4:134: Quien desee la recompensa de este mundo, junto a Dios está la recompensa de este mundo y del Más Allá (Q), en cuyo caso también podría verse como una alusión al castigo de este mundo y del Más Allá, como en 79:25: Así pues, Dios lo castigó con el castigo ejemplar del Más Allá y de este mundo. Otros ven este versículo como una indicación de que todo pertenece a Dios y Él hace con ello lo que Le place (Sh).
Versículo 14
فَأَنذَرْتُكُمْ نَارًۭا تَلَظَّىٰ ﴿١٤﴾
faʾandhartukum nāran talaẓẓā
Así os he advertido de un Fuego ardiente,
14En otros pasajes el Infierno es descrito como un Fuego demoledor (104:4–5).
Versículo 15–21
لَا يَصْلَىٰهَآ إِلَّا ٱلْأَشْقَى ﴿١٥﴾ ٱلَّذِى كَذَّبَ وَتَوَلَّىٰ ﴿١٦﴾ وَسَيُجَنَّبُهَا ٱلْأَتْقَى ﴿١٧﴾ ٱلَّذِى يُؤْتِى مَالَهُۥ يَتَزَكَّىٰ ﴿١٨﴾ وَمَا لِأَحَدٍ عِندَهُۥ مِن نِّعْمَةٍۢ تُجْزَىٰٓ ﴿١٩﴾ إِلَّا ٱبْتِغَآءَ وَجْهِ رَبِّهِ ٱلْأَعْلَىٰ ﴿٢٠﴾ وَلَسَوْفَ يَرْضَىٰ ﴿٢١﴾
lā yaṣlāhā illā l-ashqā · alladhī kadhdhaba watawallā · wasayuŷannabuhā l-atqā · alladhī yuʾtī mālahū yatazakkā · wamā liʾaḥadin ʿindahū min niʿmatin tuŷzā · illā btighāʾa waŷhi rabbihi l-aʿlā · walasawfa yarḍā
en el cual no entrará sino el más desventurado,
15–21Varios comentaristas afirman que toda esta sūrah fue revelada en referencia a un musulmán de Medina que poseía una palmera, una de cuyas ramas se inclinaba hacia la casa de un hombre pobre con una familia numerosa. A veces, el dueño de la palmera recogía los frutos y, si por casualidad algunos dátiles caían en el patio del hombre pobre y sus hijos los recogían, el dueño venía y se los arrebataba de las manos e incluso de la boca. El pobre se quejó al Profeta, quien entonces le preguntó al dueño si le daría la palmera en cuestión a cambio de una palmera en el Paraíso. El hombre se negó, alegando que los dátiles de ese árbol, entre todos sus numerosos árboles, eran tan exquisitos que no podía desprenderse de él. Otro hombre oyó lo que el Profeta le había prometido al dueño y dijo: «¡Oh, Mensajero de Dios! ¿Me prometerías lo mismo a mí si obtuviera la palmera del dueño y te la entregara?». El Profeta respondió: «Sí». Tras lo cual fue a ver al dueño de la palmera y le preguntó si quería venderla. El dueño le exigió cuarenta palmeras, una suma que creía que nadie pagaría. Aunque el comprador se asombró y le dijo que era exorbitante, tras una breve pausa aceptó darle cuarenta palmeras. Después presentó la palmera al Profeta, quien se la dio al pobre y a sus hijos. Los vv. 15–16 se refieren al hombre que se negó a cambiar su palmera por la promesa de un árbol en el Paraíso, mientras que los vv. 18–21 se refieren al hombre que compró el árbol y lo entregó en caridad (Q, Ṭs). Sin embargo, si esta es una sūrah mequí temprana, como algunos sostienen, lo más probable es que la historia no se refiera a tal incidente, sino que constituya una condena más general de aquellos que no aceptaron a Muhammad como profeta.
Versículo 18
ٱلَّذِى يُؤْتِى مَالَهُۥ يَتَزَكَّىٰ ﴿١٨﴾
alladhī yuʾtī mālahū yatazakkā
que desmiente y da la espalda.
Y el más temeroso [de Dios] será alejado de él,
aquel que da su riqueza para purificarse,
18La implicación es que uno se purifica a sí mismo y a su riqueza cuando da caridad en el Nombre de Dios. Para purificarse traduce tazakkā, que está etimológicamente relacionada con la palabra coránica para la limosna obligatoria, zakāh. Algunos creen que toda esta sūrah está relacionada con la historia de la palmera datilera mencionada en el comentario anterior, pero otros dicen que los vv. 18–21 fueron revelados acerca del primer califa, Abū Bakr al-Ṣiddīq, quien solía comprar esclavos débiles y luego manumitirlos. Cuando su padre le preguntó: «¿Por qué no compras esclavos que puedan defenderte?», Abū Bakr respondió: «No es mi defensa lo que busco», y así fueron revelados los vv. 17–21 encomiando su generosidad (IK, Q, W).
Versículo 19–21
وَمَا لِأَحَدٍ عِندَهُۥ مِن نِّعْمَةٍۢ تُجْزَىٰٓ ﴿١٩﴾ إِلَّا ٱبْتِغَآءَ وَجْهِ رَبِّهِ ٱلْأَعْلَىٰ ﴿٢٠﴾ وَلَسَوْفَ يَرْضَىٰ ﴿٢١﴾
wamā liʾaḥadin ʿindahū min niʿmatin tuŷzā · illā btighāʾa waŷhi rabbihi l-aʿlā · walasawfa yarḍā
sin recompensar por ello favor alguno a nadie;
sino solo buscando el Rostro de su Señor, el Altísimo,
y ciertamente quedará satisfecho.
19–21Un relato sobre la revelación de estos versículos señala que, al abrazar el islam, Bilāl, que era esclavo de un tal ʿAbd Allāh ibn Ŷudʿān, se dirigió a los ídolos de la Kaʿbah y defecó sobre ellos. Los idólatras se quejaron ante su amo por lo que Bilāl había hecho, por lo que este les entregó a Bilāl junto con cien camellos para ser sacrificados a sus dioses. Los idólatras tomaron a Bilāl y lo torturaron en el desierto abrasador. Todo lo que él decía mientras era torturado era «¡Uno! ¡Uno!», como testimonio de la Unidad de Dios. El Profeta pasó por allí y le dijo: «¡El Uno te salvará!». Luego informó a Abū Bakr, diciendo: «¡Bilāl está siendo torturado por la causa de Dios!». Abū Bakr llevó consigo una libra de oro y compró a Bilāl. Los idólatras dijeron: «Abū Bakr hizo lo que hizo solo porque está en deuda con Bilāl por un favor», y por eso Dios reveló los vv. 19–21 (W). Bilāl se convirtió más tarde en el primero en pronunciar la llamada a la oración (adhān) y en uno de los tesoreros personales del Profeta.
19Este versículo dice literalmente: «sin que nadie tenga junto a él ningún favor que deba ser recompensado». En ambas traducciones la implicación es que no se está retribuyendo a otros por favores hechos en el pasado, ni esperando recompensa de nadie en el futuro por lo que se hace en el presente, sino gastando en caridad únicamente por el deseo de cumplir la Voluntad de Dios.
Red de conexiones
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En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Documento de Información: Análisis Sintético de la Sura 92, al-Layl (La Noche)
Resumen Ejecutivo
La Sura 92, al-Layl (La Noche), es una revelación generalmente clasificada en el periodo mecano temprano (frecuentemente considerada la novena en el orden cronológico), aunque existen debates académicos que sugieren un origen medinés o mixto. Su estructura y temática giran en torno a la polaridad cósmica y la dicotomía inherente a la condición humana, estableciendo que las acciones o esfuerzos (saʿy) de los individuos conducen irremediablemente a dos destinos opuestos: la redención o la perdición.
El texto sagrado articula un principio de reciprocidad divina: aquellos que actúan con reverencia, generosidad y fe en "lo más bello" (al-ḥusnā) verán facilitado su camino hacia la facilidad (al-yusrā); por el contrario, a quienes sean avariciosos, se consideren autosuficientes frente a Dios y nieguen la verdad, se les facilitará el camino hacia la dificultad (al-ʿusrā). La sura concluye enfatizando la soberanía de Dios sobre la guía, el mundo terrenal y el Más Allá, advirtiendo sobre un Fuego abrasador reservado para los desdichados y garantizando la salvación para los reverentes que purifican su riqueza buscando exclusivamente el "Rostro de su Señor, el Altísimo".
1. Contexto, Estructura y Temática Central
Contexto de Revelación
- Cronología: Considerada tradicionalmente como la novena sura en el orden cronológico de revelación y atribuida predominantemente al periodo mecano temprano. No obstante, algunas autoridades sostienen que pertenece al periodo medinés, mientras que otras sugieren que abarca pasajes de ambos periodos.
- Nomenclatura: Toma su nombre del juramento inicial formulado por Dios (al-Layl / La Noche).
Simbolismo de la Polaridad
Al igual que los versículos iniciales de la sura precedente (Sura 91), al-Layl inicia mediante juramentos dedicados a los pares opuestos del orden creado:
- La noche en tanto que encubre o envuelve (con una alusión implícita al mundo, la tierra, el día o la totalidad de la creación).
- El día en tanto que revela o manifiesta.
- El Creador del macho y la hembra (o la creación del macho y la hembra, según lecturas alternativas).
Esta polaridad física externa simboliza la polaridad espiritual interna entre quienes reverencian la verdad y quienes la niegan. Asimismo, la mención de los sexos subraya que el destino espiritual de los seres humanos no está determinado por su género, sino por su grado de reverencia y piedad (principio reforzado en el Corán 49:13).
2. La Diversidad de los Esfuerzos Humanos y la Reciprocidad Divina
El principio fundamental del comportamiento humano expresado en la sura es que los esfuerzos (saʿy) son diversos y no existe un término medio: toda acción orienta al individuo hacia la redención o hacia la perdición.
ESFUERZOS HUMANOS (Saʿy)
│
┌─────────────────────────┴─────────────────────────┐
▼ ▼
Camino de la Virtud Camino del Egoísmo
(Generosidad, Reverencia, (Avaricia, Falsa Autosuficiencia,
Atestiguación de al-Ḥusnā) Denegación de al-Ḥusnā)
│ │
▼ ▼
Facilidad Divina (al-Yusrā) Dificultad Divina (al-ʿusrā)
│ │
▼ ▼
El Jardín / Salvación El Fuego / Perdición
El Camino de la Virtud y la Facilidad (vv. 5–7)
- Requisitos: Dar en caridad (o cumplir con los deberes hacia Dios), mantener una conducta reverente y atestiguar "lo más bello" (al-ḥusnā).
- Significado de al-Ḥusnā: Puede interpretarse como la declaración de fe "No hay más dios que Dios", la fe general en Dios, el Jardín (Paraíso) como recompensa suprema, o una referencia directa a Dios mediante Sus Nombres Más Bellos.
- Consecuencia: Dios "facilita el camino hacia la facilidad". Esto implica que la obediencia a Dios se vuelve el acto más sencillo y natural para el creyente, otorgándole éxito y expansionando su pecho para la sumisión (cf. 6:125 y 65:4).
- Sustento en la Sunnah: ʿAlī ibn Abī Ṭālib relató que el Profeta declaró que el lugar de cada persona (el Jardín o el Fuego) ya está registrado. Al ser preguntado sobre la necesidad de realizar obras, el Profeta instruyó: "Realizad obras; a cada uno se le facilita aquello para lo que fue creado", citando posteriormente los versículos 5 al 10 de esta sura.
El Camino de la Avaricia y la Dificultad (vv. 8–11)
- Requisitos: Ser tacaño, considerarse "libre de necesidad" o autosuficiente (istaghnā), y negar "lo más bello".
- Anatomía del desvío: Considerarse autosuficiente vis-à-vis Dios mientras se es tacaño con las personas de menor rango representa una inversión del orden espiritual correcto.
- Consecuencia: Dios "facilita el camino hacia la dificultad" (asociada al mal). La persistencia en la desobediencia genera una reciprocidad divina mediante la cual se abren las puertas para cometer más mal, haciendo progresivamente más arduo el retorno o el arrepentimiento.
- Inutilidad de la riqueza: Se advierte explícitamente que la riqueza acumulada no aportará beneficio alguno al individuo cuando este perezca (ya sea en el momento de la muerte física o al ingresar al Fuego).
3. Soberanía Divina y Advertencias Escatológicas
Naturaleza de la Guía y la Propiedad Divina (vv. 12–13)
- Atribución de la Guía: Corresponde exclusivamente a Dios señalar el camino recto, explicitar lo lícito y lo prohibido, y conducir a los creyentes hacia Su presencia en la Otra Vida.
- Dominio Absoluto: Tanto la Otra Vida como el mundo presente pertenecen a Dios. Esta soberanía implica el control total sobre los destinos, así como la capacidad exclusiva de otorgar recompensas o imponer castigos en ambos planos temporales.
Advertencia del Fuego y Salvación de los Reverentes (vv. 14–21)
- El Fuego Abrasador: Se advierte sobre un Fuego ardiente en el cual solo entrará "el más desdichado" (al-ashqā), definido como aquel que niega la verdad y le da la espalda.
- Exclusión del Reverente: "El más reverente" (al-atqā) será alejado del Fuego. Su característica distintiva es que entrega su riqueza para purificarse (tazakkā).
- Pureza de Intención: La caridad del reverente no se realiza para devolver un favor humano ni esperando recompensas terrenales o compensaciones futuras; se efectúa de manera desinteresada, buscando únicamente el "Rostro de su Señor, el Altísimo". La promesa divina concluye afirmando que tal individuo estará satisfecho.
4. Ocasiones de la Revelación (Asbāb al-Nuzūl)
Los comentaristas coránicos registran diversos relatos históricos contextuales referentes a la revelación de la Sura al-Layl:
| Evento Histórico | Contexto / Ubicación | Pasajes Asociados | Detalles Clave del Relato |
|---|---|---|---|
| El dueño de la palmera de dátiles | Medina | vv. 15–16 (el tacaño) vv. 18–21 (el comprador) | Un hombre se negaba a que los niños de una familia vecina pobre comieran los dátiles caídos de su rama, quitándoselos de la boca. Rechazó la oferta del Profeta de cambiar su árbol por uno en el Paraíso. Otro hombre compró dicha palmera por un precio exorbitante (40 palmeras) y se la entregó al Profeta para beneficiar a la familia pobre. |
| La liberación de esclavos por Abū Bakr | Meca | vv. 17–21 | Abū Bakr al-Ṣiddīq compraba y liberaba esclavos débiles. Cuando su padre le preguntó por qué no compraba hombres fuertes que pudieran defenderlo, respondió que no buscaba su propia defensa, sino el placer de Dios. |
| El rescate de Bilāl ibn Rabāḥ | Meca | vv. 19–21 | Bilāl, esclavo de ʿAbd Allāh ibn Judan, fue torturado en el desierto por los paganos tras profanar los ídolos de la Kaʿbah y proclamar la unicidad de Dios ("¡Uno! ¡Uno!"). Abū Bakr lo compró por una libra de oro. Ante las acusaciones de los idólatras de que Abū Bakr lo hacía por saldar un favor, se revelaron los versículos para confirmar que actuó únicamente por Dios. |
(Nota: Si la sura se considera estrictamente del periodo mecano temprano, historias como la de la palmera de dátiles en Medina se interpretan no como la causa directa de la revelación, sino como ilustraciones generales de los principios morales que la sura condena o alaba).
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Orden cronológico: Novena surah makka
- Periodos alternativos: Madinan o mixto
- Nombre derivado del primer juramento divino
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- Por la noche al enshrouds
- Por el día al discloses
- Creación en pareja: Macho y hembra
- Polaridad espiritual interna de los seres
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- Diversidad de endeavors (Sa'y)
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- Da en caridad y es reverente
- Attesta lo más hermoso (Al-Husna)
- Resultado: Facilitado hacia la facilidad
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- Miserable y se cree autosuficiente
- Niega lo más hermoso
- Resultado: Facilitado hacia la dificultad
- La riqueza no avails al perecer
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- Responsabilidad de Dios: Brindar guía
- Dominio absoluto: Aquí y el Más Allá
- Advertencia del Fuego rugiente
- Destino de los más wretched y reverentes
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- El avaro de la palmera en Medina
- Abu Bakr al-Siddiq: Compra y liberación de esclavos
- Bilal ibn Rabah: Tortura y testimonio de la Unidad
- Caridad por la Faz del Señor
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Contexto histórico o de revelación | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| 92:1-3 | Polaridad de la creación | Dios jura por la noche, el día y la creación del macho y la hembra, resaltando la polaridad presente en la creación. | Sūrah mequí temprana (algunos dicen mediní). Muestra la polaridad externa/creada como analogía de la polaridad espiritual interna del ser humano. | [1] |
| 92:4-10 | Diversidad de esfuerzos y sus consecuencias | Los esfuerzos humanos son diversos. A quien da, es reverente y cree en lo más bello, se le facilitará el camino al bienestar; a quien es tacaño y niega, se le facilitará el camino a la dificultad. | El Profeta citó los vv. 5-10 para explicar que a cada persona se le facilita aquello para lo que fue creada (camino a la obediencia o a la perdición). | [1] |
| 92:11-13 | Inutilidad de las riquezas y soberanía de Dios | La riqueza no aprovechará al perecer. A Dios le corresponde guiar y a Él pertenecen esta vida y la otra. | Explica la soberanía de Dios para juzgar, guiar y disponer del castigo o recompensa tanto en este mundo como en el Más Allá. | [1] |
| 92:14-16 | Advertencia del Fuego abrasador | Se advierte de un Fuego en el que solo entrará el más desdichado, aquel que desmiente y se desvía. | Según algunas fuentes mediníes, se refiere al dueño tacaño de una palmera que no quiso intercambiar sus dátiles por una palmera en el Paraíso para ayudar a un pobre. En la interpretación mequí, es una condena general a quienes rechazan al Profeta. | [1] |
| 92:17-21 | Recompensa del piadoso y la caridad sincera | El más reverente será liberado del Fuego; aquel que da su riqueza para purificarse, buscando solo la Faz de su Señor sin esperar recompensa de la gente, quedará complacido. | Relacionado con el hombre que compró la palmera para darla al pobre, o según otras fuentes, con Abū Bakr al-Ṣiddīq, quien compraba y liberaba esclavos débiles (como Bilāl cuando era torturado) por la causa de Dios sin esperar favores a cambio. | [1] |