Yā Sīn
Yā SīnAntes del textoIntroducción
Introducción
Hay consenso entre todos los eruditos en que Yā Sīn es una sūrah mequí de la primera parte del período mequí medio. Algunos sostienen que toda la sūrah es mequí, aunque muchos comentaristas creen que el v. 12 es del período medinense. La sūrah toma su nombre de la mención de las letras árabes yāʾ y sīn en el versículo inicial. Algunos se refieren también a ella como «El corazón del Corán», siguiendo un conocido ḥadīz: «Todo tiene un corazón, y el corazón del Corán es Yā Sīn. Quienquiera que recite Yā Sīn, Dios le computa la recitación del Corán diez veces por su recitación de ella» (Āl, Q).
Considerada el corazón del Corán, esta sūrah desempeña un papel de suma importancia en la piedad islámica tradicional. Muchos musulmanes recitan Yā Sīn con regularidad como parte de sus devociones supererogatorias, y con frecuencia es la única sūrah más larga de una página o poco más que los musulmanes han memorizado por completo. Un famoso ḥadīz dice: «Recitad Yā Sīn sobre vuestros muertos» (Q, Sy). Se recita así por aquellos que están próximos a la muerte, por quienes acaban de morir y ante las tumbas de los seres queridos. Se recita también por los enfermos, pues otro ḥadīz afirma: «En verdad, en el Corán hay una sūrah que intercede mediante su recitación y perdona mediante su audición; en efecto, ésa es la Sūrat Yā Sīn» (Āl, Q). Yā Sīn es recitada también por muchos musulmanes tras el cumplimiento de las plegarias preceptivas por la mañana y por la tarde. Respecto a esta última, otro relato, registrado a veces como ḥadīz, afirma: «Quienquiera que recite la Sūrat Yā Sīn por la noche, anhelando el Rostro de Dios, es perdonado durante esa noche» (IK, Q). Aunque muchos creen que la exhortación a recitar Yā Sīn por la mañana es un ḥadīz, con gran probabilidad deriva de un dicho atribuido a Ibn ʿAbbās: «A quienquiera que recite Yā Sīn al despertar le es concedida facilidad para su jornada hasta que llega la tarde. Y a quienquiera que la lea en medio de la noche le es concedida facilidad para su noche hasta que despierta» (Q).
Varios eruditos sostienen que Yā Sīn es el corazón del Corán porque aborda sus enseñanzas medulares relativas a Dios, la profecía y el Más Allá. La sūrah comienza con una alocución al Profeta que clarifica tanto su misión como la naturaleza de la revelación (vv. 1–12), seguida de una parábola relativa a quienes rechazan a los profetas (vv. 13–30) que enlaza con una exposición sobre la Resurrección y sus signos en el mundo natural (vv. 31–44). Las respuestas a varias objeciones comunes entre los incrédulos y sus consecuencias (vv. 45–52) conducen luego a una exposición sobre los dispares destinos de los incrédulos y los creyentes (vv. 53–68), la cual concluye con otra reflexión sobre la naturaleza de la profecía de Muḥammad (vv. 69–70). La sección final retoma la consideración de los signos en el orden creado que sirven para dar a conocer el Poder creador de Dios y Su capacidad para resucitar (vv. 71–81), y concluye con una afirmación de la Omnipotencia de Dios (vv. 82–83).
Sura 36Yā Sīn83 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
يسٓ ﴿١﴾
yā-sīn
Yā. Sīn.
1Las letras árabes yāʾ y sīn forman parte de las letras aisladas (al-muqaṭṭaʿāt) que se hallan al inicio de veintinueve sūrahs y cuyo significado la mayoría juzga conocido únicamente por Dios; véase 2:1c. Algunos aceptan que yāʾ sīn podría ser una abreviatura que significa «¡Oh ser humano!» (Q). En esta interpretación, la yāʾ es el vocativo «¡Oh!», empleado en numerosos aleyas coránicos, y la sīn es una abreviación de unsayn, el diminutivo de insān («ser humano»). En este contexto, el diminutivo «¡Oh pequeño ser humano!» es una locución afectuosa interpretada como una alocución de Dios al Profeta Muḥammad. Otros dicen que Yā Sīn es un nombre concedido al Profeta por Dios cuyo significado exacto es desconocido (Q). Por esta razón a veces se emplea en el orbe islámico como nombre masculino. Se relata que ʿAlī ibn Abī Ṭālib dijo: «Escuché al Mensajero de Dios decir: “En verdad Dios me ha nombrado mediante siete nombres en el Corán: Muḥammad [3:144; 33:40; 47:2; 48:29], Aḥmad [61:6], Ṭā Hā [20:1], Yā Sīn [36:1], tú, el envuelto en el manto [al-Muzzammil; 73:1], tú, el arropado [al-Mudaththir; 74:1], y siervo de Dios [ʿAbd Allāh; 72:19]”» (IA, Q). Otros comentaristas toman Yā Sīn como un nombre del Corán mismo, mientras que al-Qushayrī lo identifica con el Día del Pacto (yawm al-mīthāq), cuando Dios concertó un pacto con todos los hijos de Adán (véase 7:172c).
Versículo 2
وَٱلْقُرْءَانِ ٱلْحَكِيمِ ﴿٢﴾
waal-qurʾāni l-ḥakīm
¡Por el Sabio Corán!,
2Ḥakīm, traducido aquí como Sabio, también puede significar «determinado» o «afianzado» (muḥkam), como en 11:1, donde el Corán es descrito como un Libro cuyos signos han sido afianzados (uḥkimat; Q). Según Ibn Kazīr, el estar afianzado (muḥkam) indica que no le llega la falsedad ni por delante ni por detrás (41:42). Ḥakīm también podría significar algo que hace sabio (muḥkim), indicando que el Corán enseña la verdad. Según Ibn Kazīr, el uso de ḥakīm aquí alude al Corán como libro revelado. El Corán es descrito asimismo como sabio en 10:1; 31:2; 43:3–4.
Versículo 3–4
إِنَّكَ لَمِنَ ٱلْمُرْسَلِينَ ﴿٣﴾ عَلَىٰ صِرَٰطٍۢ مُّسْتَقِيمٍۢ ﴿٤﴾
innaka lamina l-mursalīn · ʿalā ṣirāṭim mustaqīm
ciertamente tú eres de los mensajeros,
por un camino recto,
3–4Estos aleyas afirman la misión del Profeta, respaldando así las interpretaciones que ven en Yā Sīn una referencia al Profeta mismo. Para camino recto, véase 1:6c.
Versículo 5
تَنزِيلَ ٱلْعَزِيزِ ٱلرَّحِيمِ ﴿٥﴾
tanzīla l-ʿazīzi r-raḥīm
una revelación del Poderoso, el Misericordioso,
5Revelación puede leerse como el objeto de un verbo implícito, en el sentido de: «Lo revelamos como revelación», en cuyo caso se refiere de nuevo al Sabio Corán, o bien puede leerse en nominativo, significando: «Es una revelación». La mayoría de los comentaristas afirma que revelación en cualquiera de las lecturas se refiere al Corán, aunque algunos afirman que se refiere al Profeta (Q, R), en cuyo caso el pronombre en la frase elidida se traduciría «él es». Ambas interpretaciones son posibles, puesto que del Profeta también se dice que fue hecho descender, como en 65:10–11: Ciertamente Dios ha hecho descender para vosotros un recuerdo: un Mensajero que os recita los signos claros de Dios. La yuxtaposición de Poderoso y Misericordioso aquí y en otros aleyas (esp. a lo largo de la Sūrah 26) se considera una alusión a que Dios es a la vez justo y misericordioso, justiciero con quienes se Le oponen y misericordioso con quienes Le obedecen.
Versículo 6
لِتُنذِرَ قَوْمًۭا مَّآ أُنذِرَ ءَابَآؤُهُمْ فَهُمْ غَٰفِلُونَ ﴿٦﴾
litundhira qawmam mā undhira ābāʾuhum fahum ghāfilūn
para que adviertas a un pueblo cuyos padres no fueron advertidos, por lo que vivían desprevenidos.
6Este versículo es similar a 32:3, que declara que el Corán fue enviado para que el Profeta pudiese advertir a un pueblo al que no ha venido advertidor alguno antes de ti. Respecto a la ausencia de una revelación árabe previa, 34:44 dice de los árabes: No les dimos libros que estudiaran, ni les enviamos ningún advertidor antes de ti. Aunque a los árabes se les habían enviado mensajeros en las generaciones intermedias desde la época de Ismael, quien fue a la vez profeta y progenitor de los árabes (como Isaac lo fue de los judíos), el puro monoteísmo de Abraham se había perdido, y desde la perspectiva de los árabes la religión de sus padres era pagana. Leído en conexión con el aleya siguiente y en el contexto de todo el Corán, se advierte un tono conminatorio en este versículo, pues como declaran otros pasajes: Tu Señor jamás destruye ciudades sin antes enviar a su ciudad principal un mensajero que les recite Nuestros signos (28:59), y Jamás destruimos una ciudad sin que tuviese advertidores (26:208); véanse también 6:131; 10:13. Algunos proponen que el versículo debería leerse: «de aquello de lo cual sus padres fueron advertidos».
Versículo 7
لَقَدْ حَقَّ ٱلْقَوْلُ عَلَىٰٓ أَكْثَرِهِمْ فَهُمْ لَا يُؤْمِنُونَ ﴿٧﴾
laqad ḥaqqa l-qawlu ʿalā aktharihim fahum lā yuʾminūn
Ciertamente se ha cumplido la Palabra sobre la mayoría de ellos, pues no creen.
7Ciertamente se ha cumplido la Palabra sobre la mayoría de ellos traduce ḥaqqa al-qawlu ʿalā aktharihim, que también podría verterse: «la Palabra ciertamente ha resultado verdadera contra la mayoría de ellos». La Palabra muy probablemente se refiere a la Palabra del castigo (39:71; véase también 22:18); indica que estarán en el Infierno, pues como declara 40:6: Así se cumplió la Palabra de tu Señor contra los que no creen: que ellos son los moradores del Fuego. Esto se debe a que no creen en la advertencia mencionada en el v. 6, en el Sabio Corán (v. 2) o en que el Profeta Muḥammad sea de los mensajeros (v. 3). La Palabra que se cumple o resulta verdadera es vista por algunos como la conminación de Dios en 32:13: Pero se cumple la Palabra de Mi parte: «¡Ciertamente llenaré el Infierno de genios y de hombres todos juntos!». Amenazas análogas aparecen en 11:119 y 38:84–85. La Palabra podría ser asimismo una referencia al Corán mismo, pues se considera que cuando alguien da la espalda a la revelación, ésta manifiesta su verdadera naturaleza. A este respecto, un famoso ḥadīz afirma: «El Corán es una prueba, o bien a tu favor o bien en tu contra».
Versículo 8
إِنَّا جَعَلْنَا فِىٓ أَعْنَٰقِهِمْ أَغْلَٰلًۭا فَهِىَ إِلَى ٱلْأَذْقَانِ فَهُم مُّقْمَحُونَ ﴿٨﴾
innā ŷaʿalnā fī aʿnāqihim aghlālan fahiya ilā l-adhqāni fahum muqmaḥūn
En verdad hemos puesto argollas sobre sus cuellos, y llegan hasta sus barbillas, de modo que sus cabezas quedan erguidas a la fuerza.
8Las manos de los incrédulos quedan atadas a sus cuellos con argollas, lo cual traduce aghlāl, que denota específicamente grilletes de hierro que inmovilizan las manos en esposas unidas a un collar de hierro en torno al cuello. Llegan se toma por tanto por la mayoría como una indicación de las manos atadas a sus cuellos (Q, Ṭs) y se concibe como vinculado a 17:29: Y no lleves tu mano encadenada a tu cuello (IK, Q, Ṭ), que constituye una advertencia contra la avaricia. El aprisionamiento de sus manos a sus cuellos es tomado por algunos como señal de su estado en el Día de la Resurrección (Ṭs) o en el Más Allá, como en 40:71: Serán arrastrados con argollas y cadenas al cuello (Q). Otros dicen que se refiere a la condición de los idólatras en esta vida, significando que quienes dan la espalda al llamamiento del Profeta son como aquellos cuyas manos están encadenadas a sus cuellos de modo que no pueden extenderlas hacia el bien (IK, Ṭ, Ṭs). En esta interpretación, el que sus barbillas queden erguidas a la fuerza alude a su soberbia frente a la verdad (Q).
Versículo 9
وَجَعَلْنَا مِنۢ بَيْنِ أَيْدِيهِمْ سَدًّۭا وَمِنْ خَلْفِهِمْ سَدًّۭا فَأَغْشَيْنَٰهُمْ فَهُمْ لَا يُبْصِرُونَ ﴿٩﴾
waŷaʿalnā mim bayni aydīhim saddan wamin khalfihim saddan faʾaghshaynāhum fahum lā yubṣirūn
Y pusimos una barrera ante ellos y una barrera tras ellos y los cubrimos con un velo; por lo que no ven.
9Este versículo se interpreta en el sentido de: «Hemos interpuesto una barrera entre ellos (los incrédulos) y la verdad» o «Los hemos cegado ante la verdad» (IK), a la luz de 10:96–97: Ciertamente aquellos contra quienes se ha cumplido la Palabra de tu Señor no creerán, aunque les llegase todo signo, hasta que vean el doloroso castigo. Entendido de esta forma, significa que no pueden beneficiarse de la guía, independientemente de lo que haga el Profeta. De ahí que Dios aconseje al Profeta en el v. 76: Que no te aflija su palabra. Algunos afirman que la barrera ante ellos se refiere a estar engañados por la vida de este mundo y la barrera tras ellos alude a su negación de la vida del Más Allá (Q). Otros sostienen que los vv. 8–9 aluden a un suceso concreto en el cual un dignatario de la tribu de Quraysh vio al Profeta en oración y fue a aplastarle la cabeza con una roca; cuando adelantó su mano para arrojar la piedra, su brazo regresó a su cuello y la roca quedó adherida a él (Q, Ṭs). Luego otro individuo tomó la piedra con el mismo propósito, mas al hacerlo podía escuchar al Profeta pero no verlo. Cuando un tercer hombre fue a aplastar la cabeza del Profeta, vio ante sí a un camello portentoso que estaba a punto de devorarlo (Q). Estos ejemplos particulares del incidente al que este aleya podría aludir no se consideran, empero, contradictorios con las implicaciones más generales, sino manifestaciones de formas concretas de desmentido e incredulidad representadas por los actos descritos.
Versículo 10–11
وَسَوَآءٌ عَلَيْهِمْ ءَأَنذَرْتَهُمْ أَمْ لَمْ تُنذِرْهُمْ لَا يُؤْمِنُونَ ﴿١٠﴾ إِنَّمَا تُنذِرُ مَنِ ٱتَّبَعَ ٱلذِّكْرَ وَخَشِىَ ٱلرَّحْمَٰنَ بِٱلْغَيْبِ ۖ فَبَشِّرْهُ بِمَغْفِرَةٍۢ وَأَجْرٍۢ كَرِيمٍ ﴿١١﴾
wasawāʾun ʿalayhim aʾandhartahum am lam tundhirhum lā yuʾminūn · innamā tundhiru mani ttabaʿa dh-dhikra wakhashiya r-raḥmāna bil-ghaybi fabashshirhu bimaghfiratin waʾaŷrin karīm
Les da lo mismo que los adviertas o que no los adviertas; no creerán.
Sólo adviertes a quienquiera que sigue el Recuerdo y teme al Compasivo en lo oculto. Dale, pues, albricias de perdón y de una generosa recompensa.
10–11Cf. 2:6. La última frase del v. 10 también podría leerse: «no van a creer». Para versículos análogos donde las advertencias y la guía no sirven de nada a los incrédulos, véanse 7:193; 26:136; 63:6. Estos versículos recuerdan al Profeta que no puede guiar a quienes Dios no ha guiado y debe simplemente encomendarlos a Dios: Ciertamente Dios extravía a quien Él quiere y guía a quien Él quiere; no se consuma, pues, tu alma en lamentos por ellos. En verdad Dios bien sabe lo que hacen (35:8). El Recuerdo es una alusión al Corán mismo (IK, Q, R, Ṭ); para el Corán como Recuerdo, véase 36:69c. Teme al Compasivo en lo oculto (cf. 50:33) puede interpretarse como una referencia a adorar a Dios mientras Dios permanece invisible a los sentidos o a adorar a Dios en soledad (Q, Ṭs). Una generosa recompensa significa aquí el Paraíso o el Jardín. Véase también 67:12c.
Versículo 12
إِنَّا نَحْنُ نُحْىِ ٱلْمَوْتَىٰ وَنَكْتُبُ مَا قَدَّمُوا۟ وَءَاثَٰرَهُمْ ۚ وَكُلَّ شَىْءٍ أَحْصَيْنَٰهُ فِىٓ إِمَامٍۢ مُّبِينٍۢ ﴿١٢﴾
innā naḥnu nuḥyi l-mawtā wanaktubu mā qaddamū waʾāthārahum wakulla shayʾin aḥṣaynāhu fī imāmim mubīn
En verdad Nosotros damos vida a los muertos y registramos lo que enviaron por delante y lo que dejaron tras de sí. Y hemos computado todas las cosas en un registro esclarecedor.
12Este aleya sigue al consejo dado al Profeta de transmitir la advertencia y abandonar a los incrédulos a su suerte, puesto que el precio de su iniquidad vencerá en la Resurrección. Damos vida a los muertos puede entenderse como una alusión a la Resurrección; a que Dios devuelve la vida a la tierra, como en 57:17: Sabed que Dios vivifica la tierra tras su muerte (IK); a conducir a las personas desde la idolatría hacia la fe (Z); o a la revivificación, mediante el conocimiento y la verdad, de corazones amortecidos por la negligencia y la ignorancia (Aj, IK). Lo que enviaron por delante alude a las obras que testificarán a favor o en contra de ellos en el Más Allá; véanse 5:80; 75:13c; 82:5c. Aquí, lo que dejaron tras de sí significa literalmente «sus huellas» o «sus vestigios». Se dice que se refiere a una de las tribus de Medina, los Banū Salimah, que estaban asentados lejos de la mezquita del Profeta y deseaban trasladarse más cerca de ella. Este versículo fue revelado entonces. Así que el Profeta les dijo: «Vuestras pisadas quedan registradas [es decir, recibís recompensa por caminar hacia la mezquita]. ¿Por qué queréis entonces mudaros?» (IK, Q, Ṭ, W). En un sentido más amplio, se comprende como una alusión a los vestigios de buenas obras que uno deja tras de sí (Aj, Ṭ). Como afirma un conocido ḥadīz: «Cuando el hijo de Adán muere, todas sus obras llegan a su fin excepto tres: conocimiento que resulte de provecho, un hijo virtuoso que ruegue por él, o una caridad continua que deje tras de sí» (IK); véase 75:13c. Y hemos computado todas las cosas en un registro esclarecedor (imām) es tomado por algunos como alusión a la inscripción de todas las cosas desde el principio de los tiempos hasta su consumación en la Tabla Preservada (85:22; Aj, Ṭb, Ṭs), la cual es el imām («arquetipo» o «guía») de todos los demás libros (Aj) y de la cual se dice que abarca todos los Decretos divinos (Ṭb, Ṭs); para la inscripción de los Decretos de Dios, véase 68:1c. Otros afirman que imām se refiere al libro o «registro» en el cual quedan asentadas todas las acciones humanas (Aj, IK, Q, Ṭs); véanse 17:71c; 18:49c. Éste es también uno de los versículos centrales citados por los teólogos chiitas como respaldo coránico para la concepción chiita del liderazgo divinamente instituido bajo la forma del imamato tras la muerte del Profeta. En esta línea, al-Qummī refiere un dicho de ʿAlī ibn Abī Ṭālib: «Yo, por Dios, soy el imām esclarecedor; distingo la verdad de la falsedad. Lo heredé del Mensajero de Dios» (Qm, Ṭb). Las fuentes chiitas refieren asimismo que el Profeta dijo respecto a ʿAlī: «Él es el Imán en quien Dios inscribe el conocimiento de todas las cosas» (Qm, Ṭb).
Versículo 13–14
وَٱضْرِبْ لَهُم مَّثَلًا أَصْحَٰبَ ٱلْقَرْيَةِ إِذْ جَآءَهَا ٱلْمُرْسَلُونَ ﴿١٣﴾ إِذْ أَرْسَلْنَآ إِلَيْهِمُ ٱثْنَيْنِ فَكَذَّبُوهُمَا فَعَزَّزْنَا بِثَالِثٍۢ فَقَالُوٓا۟ إِنَّآ إِلَيْكُم مُّرْسَلُونَ ﴿١٤﴾
waiḍrib lahum mathalan aṣḥāba l-qaryati idh ŷāʾahā l-mursalūn · idh arsalnā ilayhimu thnayni fakadhdhabūhumā faʿazzaznā bithālithin faqālū innā ilaykum mursalūn
Y proponles como parábola a los habitantes de la ciudad, cuando llegaron a ella los mensajeros.
Cuando les enviamos a dos, los desmintieron. Así que los reforzamos con un tercero, y dijeron: «¡Ciertamente hemos sido enviados a vosotros!».
13–14Aquí se ordena al Profeta presentar a Quraysh un ejemplo del destino que sobrevino a quienes trataron a los mensajeros precedentes como ellos lo estaban tratando a él. La primera frase del v. 13 también podría traducirse: «Propónles una parábola: los habitantes de la ciudad». La mayoría identifica la ciudad con Antioquía (IK, Q, Ṭ, Ṭs), si bien esta identificación no puede verificarse (IK). La mayoría de los comentaristas considera a los mensajeros (mursalīn, en lugar de rusul) como emisarios enviados a la ciudad por Jesús. En esta interpretación, el que se diga que Dios los envió indica que Jesús recibió la orden de Dios de enviarlos (Q, Ṭs). Tras el envío de los dos primeros, los habitantes de la urbe los golpearon y encarcelaron (Q, Ṭ, Ṭs). Algunos afirman que este castigo fue ordenado por el rey (Aj), tras lo cual un tercer mensajero, a quien algunos identifican con Jonás, fue enviado.
Según otra opinión, los mensajeros son profetas (Aj, Ṭs) y no emisarios delegados por un profeta. Esta interpretación parece más probable, puesto que al Profeta Muḥammad se le califica de mursal (mensajero) en el v. 3 y en 2:252, y a otros profetas se les denomina mursalūn (mensajeros) en más de una docena de versículos. Hemos sido enviados a vosotros aquí y en el v. 16 también podría verterse: «somos mensajeros para vosotros».
Versículo 15
قَالُوا۟ مَآ أَنتُمْ إِلَّا بَشَرٌۭ مِّثْلُنَا وَمَآ أَنزَلَ ٱلرَّحْمَٰنُ مِن شَىْءٍ إِنْ أَنتُمْ إِلَّا تَكْذِبُونَ ﴿١٥﴾
qālū mā antum illā basharum mithlunā wamā anzala r-raḥmānu min shayʾin in antum illā takdhibūn
Dijeron: «No sois sino seres humanos como nosotros, y el Compasivo no ha hecho descender nada. No hacéis sino mentir».
15En otros pasajes, numerosas comunidades rechazan a los profetas por ser humanos, aduciendo que si Dios hubiese querido enviar un mensaje, habría escogido a un ángel como Su emisario o mensajero. Como declara 17:94: Y nada impidió a los hombres creer cuando les llegó la guía, sino el que dijeran: «¿Acaso Dios ha enviado a un mortal como mensajero?» (véanse también 6:8–9, 50; 11:12; 14:10; 23:33; 41:14; 64:6). En otros versículos, esta misma objeción se atribuye a quienes se opusieron al Profeta Muḥammad: Y dicen: «¿Qué le ocurre a este Mensajero, que come alimentos y camina por los mercados? ¿Por qué no se le ha hecho descender un ángel que sea advertidor junto con él?» (25:7).
Versículo 16
قَالُوا۟ رَبُّنَا يَعْلَمُ إِنَّآ إِلَيْكُمْ لَمُرْسَلُونَ ﴿١٦﴾
qālū rabbunā yaʿlamu innā ilaykum lamursalūn
Dijeron: «Nuestro Señor sabe. ¡Ciertamente hemos sido enviados a vosotros!
16La segunda declaración de los mensajeros respecto a su misión es más enfática que la primera (v. 14), puesto que constituye una reafirmación ante el desmentido y el rechazo.
Versículo 17
وَمَا عَلَيْنَآ إِلَّا ٱلْبَلَٰغُ ٱلْمُبِينُ ﴿١٧﴾
wamā ʿalaynā illā l-balāghu l-mubīn
Y no nos incumbe sino la proclamación clara».
17Al igual que el Profeta Muḥammad, los mensajeros sólo tienen la encomienda de transmitir el mensaje y guiar a quienes lo escuchen; no son responsables de quienes lo nieguen; véase 36:10–11c. El hecho de que los profetas sólo sean responsables de proclamar el mensaje se recalca en múltiples pasajes; véanse, p. ej., 3:20; 5:92, 99; 13:40; 16:35, 82; 24:54; 29:18; 42:48; 64:12.
Versículo 18
قَالُوٓا۟ إِنَّا تَطَيَّرْنَا بِكُمْ ۖ لَئِن لَّمْ تَنتَهُوا۟ لَنَرْجُمَنَّكُمْ وَلَيَمَسَّنَّكُم مِّنَّا عَذَابٌ أَلِيمٌۭ ﴿١٨﴾
qālū innā taṭayyarnā bikum laʾil lam tantahū lanarŷumannakum walayamassannakum minnā ʿadhābun alīm
Dijeron: «En verdad vemos en vosotros un mal agüero. Si no desistís, ciertamente os lapidaremos y os alcanzará de nuestra parte un castigo doloroso».
18Ésta es la réplica de los incrédulos a los mensajeros, en el sentido de: «Vemos un funesto presagio o pronosticamos un castigo que se abatirá sobre vosotros».
Versículo 19
قَالُوا۟ طَٰٓئِرُكُم مَّعَكُمْ ۚ أَئِن ذُكِّرْتُم ۚ بَلْ أَنتُمْ قَوْمٌۭ مُّسْرِفُونَ ﴿١٩﴾
qālū ṭāʾirukum maʿakum aʾin dhukkirtum bal antum qawmum musrifūn
Dijeron: «Vuestro mal agüero está en vosotros mismos; ¿acaso porque habéis sido amonestados? ¡Al contrario! ¡Sois un pueblo transgresor!».
19La réplica de los mensajeros a los incrédulos es que el castigo que los incrédulos pronostican caerá sobre ellos mismos por causa de su propia incredulidad. En la lectura más difundida de este aleya, aunque seáis amonestados (in dhukkirtum) se lee a in dhukkirtum, significando: «¿Acaso aun si sois amonestados...?». En esta lectura, los puntos suspensivos indican una elipsis retórica que conforma el objeto de la interrogación y funciona como reproche, como diciendo: «¿Acaso presagiáis el mal y descreéis aun habiendo sido amonestados?». En otra lectura canónica, a in dhukkirtum se lee ayna dhukkirtum, que significa: «ahora que habéis sido amonestados» (al-ān dhukkirtum; Q, Ṭ). Otra lectura es an dhukkirtum, significando: «porque habéis sido amonestados» (Z). Cf. 17:13: Y a cada hombre le hemos fijado su augurio en su cuello, y se lo sacaremos en el Día de la Resurrección; véanse también 7:131; 27:47. El que el mal agüero de los incrédulos recaiga sobre ellos mismos evidencia la naturaleza «reflexiva» de las obras buenas y malas, subrayada a lo largo del Corán. Por ejemplo, si uno gasta en caridad, lo gasta para sí mismo, como en 2:272: Cualquier bien que gastéis es para vosotros mismos, cuando no gastáis sino buscando el Rostro de Dios. A la inversa, quienquiera que sea mezquino, no es mezquino sino consigo mismo (47:38); si alguien procura engañar, sólo se engaña a sí mismo (2:9); si alguien busca extraviar, sólo se extravía a sí mismo (3:69; 4:113); y si traman una estratagema contra Dios y Su Mensajero, Dios tramará una estratagema contra ellos (52:42); véase 4:111c. Para el significado de pueblo transgresor, véase 10:12c.
Versículo 20
وَجَآءَ مِنْ أَقْصَا ٱلْمَدِينَةِ رَجُلٌۭ يَسْعَىٰ قَالَ يَٰقَوْمِ ٱتَّبِعُوا۟ ٱلْمُرْسَلِينَ ﴿٢٠﴾
waŷāʾa min aqṣā l-madīnati raŷulun yasʿā qāla yāqawmi ttabiʿū l-mursalīn
Y desde los confines de la ciudad vino un hombre corriendo. Dijo: «¡Oh pueblo mío! ¡Seguid a los mensajeros!
20El hombre de este versículo suele identificarse con el nombre de Ḥabīb al-Naŷŷār. Algunos afirman que adoraba a Dios en soledad, y cuando llegaron las noticias de los mensajeros, proclamó abiertamente su fe (Aj). Otros atribuyen un dicho al Profeta: «Los primeros entre los hombres son tres que no descreyeron de Dios ni por el parpadeo de un ojo: ʿAlī ibn Abī Ṭālib, el compañero de Yā Sīn, y el creyente de entre la gente del Faraón [véase 40:28–29]. Ellos son los verídicos (ṣiddīq)» (Sy, Th, Ṭs). Otra interpretación afirma que Ḥabīb al-Naŷŷār siguió a los dos primeros mensajeros tras haber éstos sanado a su hijo (Aj, Q).
Versículo 21
ٱتَّبِعُوا۟ مَن لَّا يَسْـَٔلُكُمْ أَجْرًۭا وَهُم مُّهْتَدُونَ ﴿٢١﴾
ittabiʿū mal lā yasʾalukum aŷran wahum muhtadūn
Seguid a quienes no os piden recompensa alguna y están rectamente guiados.
21Un rasgo distintivo de la profecía radica en no solicitar nada a la gente, excepto que sigan el mensaje que los profetas han sido enviados a transmitir. Como dice Noé: Y si dais la espalda, no os he pedido compensación alguna. Mi recompensa incumbe sólo a Dios, y se me ha ordenado ser de los que se someten (10:72). Por ello al Profeta Muḥammad se le ordena en 6:90; 38:86; y 42:23: Di: «No os pido por ello compensación alguna» (véanse también 26:109, 127, 145, 164, 180).
Versículo 22
وَمَا لِىَ لَآ أَعْبُدُ ٱلَّذِى فَطَرَنِى وَإِلَيْهِ تُرْجَعُونَ ﴿٢٢﴾
wamā liya lā aʿbudu lladhī faṭaranī waʾilayhi turŷaʿūn
¿Por qué no habría de adorar a Quien me originó y a Quien seréis devueltos?
22Me originó traduce faṭaranī, que se deriva de la misma raíz que fiṭrah, o naturaleza primordial, aludida en 30:30: Consagra tu rostro a la religión como ḥanīf, en la naturaleza primordial de Dios según la cual originó a la humanidad—no hay alteración en la creación de Dios; ésa es la religión recta, mas la mayoría de la humanidad no sabe. Leído a la luz de 30:30 y 51:56: Y no he creado a los genios y a la humanidad sino para que Me adoren, este versículo implica que la adoración de Dios es consustancial a la naturaleza primordial con la cual fueron creados los seres humanos.
Versículo 23
ءَأَتَّخِذُ مِن دُونِهِۦٓ ءَالِهَةً إِن يُرِدْنِ ٱلرَّحْمَٰنُ بِضُرٍّۢ لَّا تُغْنِ عَنِّى شَفَٰعَتُهُمْ شَيْـًۭٔا وَلَا يُنقِذُونِ ﴿٢٣﴾
aʾattakhidhu min dūnihī ālihatan in yuridni r-raḥmānu biḍurril lā tughni ʿannī shafāʿatuhum shayʾ walā yunqidhūn
¿Acaso tomaré dioses fuera de Él? Si el Compasivo quisiera causarme algún daño, su intercesión no me valdría de nada, ni me salvarían.
23La pregunta significa: «¿Acaso tomaré dioses fuera de Dios, adorándolos y abandonando el culto de Aquel que es digno de toda adoración?» (Sh). El Corán indica que los ángeles y los profetas podrán interceder en el Día del Juicio, pero que la intercesión acontece enteramente por la Voluntad de Dios. Como declara 20:109: Aquel Día la intercesión no beneficiará a nadie, salvo a aquel a quien el Compasivo dé venia y cuya palabra Le sea grata. Así, 2:255 pregunta retóricamente: ¿Quién podrá interceder ante Él sino con Su anuencia? Para la intercesión, véanse 2:48c; 2:255c.
Versículo 24
إِنِّىٓ إِذًۭا لَّفِى ضَلَٰلٍۢ مُّبِينٍ ﴿٢٤﴾
innī idhal lafī ḍalālim mubīn
Ciertamente estaría yo entonces en un extravío manifiesto.
24Extravío manifiesto (ḍalāl mubīn) se emplea en todo el Corán para designar a aquel cuya mala acción lo desvía del sendero de la verdad (Ṭ). También puede entenderse como «extravío que pone de manifiesto» o «que hace evidente». Algunos lo leen asimismo como ḍalāl mubayyan (Bḍ), lo cual indicaría entonces «extravío que ha sido puesto en evidencia» o «hecho patente».
Versículo 25
إِنِّىٓ ءَامَنتُ بِرَبِّكُمْ فَٱسْمَعُونِ ﴿٢٥﴾
innī āmantu birabbikum fasmaʿūn
En verdad creo en vuestro Señor; escuchadme, pues».
25Según algunos, escuchadme, pues es un llamamiento a la gente a seguir a Dios y a Sus mensajeros; otros afirman que es un llamado a los propios mensajeros, pidiéndoles que den testimonio en favor del hombre ante Dios (IK).
Versículo 26
قِيلَ ٱدْخُلِ ٱلْجَنَّةَ ۖ قَالَ يَٰلَيْتَ قَوْمِى يَعْلَمُونَ ﴿٢٦﴾
qīla dkhuli l-ŷannata qāla yālayta qawmī yaʿlamūn
Se le dijo: «¡Entra en el Jardín!». Dijo: «¡Ojalá mi pueblo supiera
26Algunos relatan que tras su confesión ante el pueblo (v. 25), el hombre fue lapidado y asesinado (Aj, IK, Ṭs). Se le dijo entonces por parte de Dios, o de los ángeles y los justos: ¡Entra en el Jardín! (Aj, R). Otros sostienen que Dios lo ascendió vivo al cielo.
Versículo 27
بِمَا غَفَرَ لِى رَبِّى وَجَعَلَنِى مِنَ ٱلْمُكْرَمِينَ ﴿٢٧﴾
bimā ghafara lī rabbī waŷaʿalanī mina l-mukramīn
cómo me perdonó mi Señor y me puso entre los honrados!».
27Este versículo también podría significar «por qué motivo mi Señor me perdonó y me contó entre los honrados» (Ṭs), lo cual puede aludir a las malas acciones que fueron perdonadas o a la buena obra por la cual Dios le condonó sus faltas. Según Qatādah (m. 117/726), uno de los comentaristas más eminentes de la tercera generación de sabios musulmanes, la multitud comenzó a lapidarlo mientras él oraba para que Dios los guiase, y a medida que arreciaban las pedradas, él continuaba rogando por ellos, incluso mientras padecía una muerte atroz a manos de sus verdugos (IK).
Versículo 28
۞ وَمَآ أَنزَلْنَا عَلَىٰ قَوْمِهِۦ مِنۢ بَعْدِهِۦ مِن جُندٍۢ مِّنَ ٱلسَّمَآءِ وَمَا كُنَّا مُنزِلِينَ ﴿٢٨﴾
wamā anzalnā ʿalā qawmihī mim baʿdihī min ŷundim mina s-samāʾi wamā kunnā munzilīn
Y no hicimos descender después de él ejército alguno del Cielo contra su pueblo, ni habríamos de hacer descender.
28Este versículo es interpretado por muchos como una alusión al castigo que Dios infligió sobre su pueblo por haber rechazado a los mensajeros y por haber asesinado (o intentado asesinar) a Ḥabīb al-Naŷŷār, en cuyo caso indica que Dios los aniquiló mediante un único clamor (v. 29) en lugar de enviar ángeles contra ellos (IK, Q). Otros sostienen que ejército del Cielo se refiere a los ángeles de la revelación (Ṭs), en el sentido de que Dios no envió ninguna otra revelación tras haber enviado a los mensajeros (Ṭ). La segunda interpretación concuerda más con la función de este relato como advertencia para Quraysh, pues insinúa que acatar la revelación transmitida al Profeta Muḥammad constituye su única oportunidad y no recibirán otra. La última frase también podría verterse: «ni tampoco lo que solíamos hacer descender» (Ka, Ṭs).
Versículo 29
إِن كَانَتْ إِلَّا صَيْحَةًۭ وَٰحِدَةًۭ فَإِذَا هُمْ خَٰمِدُونَ ﴿٢٩﴾
in kānat illā ṣayḥatan wāḥidatan faʾidhā hum khāmidūn
No fue sino un único clamor, y he aquí que quedaron extinguidos.
29Este aleya indica que la destrucción sobrevenida por haber descreído fue instantánea.
Versículo 30
يَٰحَسْرَةً عَلَى ٱلْعِبَادِ ۚ مَا يَأْتِيهِم مِّن رَّسُولٍ إِلَّا كَانُوا۟ بِهِۦ يَسْتَهْزِءُونَ ﴿٣٠﴾
yāḥasratan ʿalā l-ʿibādi mā yaʾtīhim mir rasūlin illā kānū bihī yastahziʾūn
¡Qué pesar por los siervos! Jamás vino a ellos un mensajero sin que se mofaran de él.
30Cf. 15:11. ¡Qué pesar por los siervos! es interpretado por la mayoría como expresión de estupor ante la extrema injusticia que los incrédulos cometen contra sí mismos y el castigo que habrán de padecer (IK, Q). Otros toman siervos como una alusión a los profetas, en cuyo caso el versículo expresa el lamento divino por las penalidades que soportan al ser objeto de burla por parte de los incrédulos (Q, Ṭs).
Versículo 31
أَلَمْ يَرَوْا۟ كَمْ أَهْلَكْنَا قَبْلَهُم مِّنَ ٱلْقُرُونِ أَنَّهُمْ إِلَيْهِمْ لَا يَرْجِعُونَ ﴿٣١﴾
alam yaraw kam ahlaknā qablahum mina l-qurūni annahum ilayhim lā yarŷiʿūn
¿Acaso no han considerado a cuántas generaciones antes de ellos destruimos, tales que no regresan a ellos?
31Ellos y les puede leerse como una referencia a los pueblos pretéritos que fueron aniquilados, a los habitantes de La Meca que niegan la profecía del Profeta Muḥammad, o a ambos.
Versículo 32
وَإِن كُلٌّۭ لَّمَّا جَمِيعٌۭ لَّدَيْنَا مُحْضَرُونَ ﴿٣٢﴾
waʾin kullul lammā ŷamīʿul ladaynā muḥḍarūn
Cada uno de ellos será un grupo comparecido ante Nosotros.
32Este versículo y el v. 53 señalan que todos los seres humanos, creyentes e incrédulos por igual, habrán de comparecer en el Día del Juicio. No obstante, otros versículos indican que sólo los incrédulos serán hechos comparecer ante el castigo (30:16; 34:38). Parece deducirse que estos aleyas aluden a dos comparecencias: la primera es la congregación general de toda la humanidad a la que se hace referencia aquí y en el v. 53; la segunda, que tiene lugar tras la reunión de todos los seres humanos, es la Rendición de Cuentas que deberán afrontar los incrédulos antes de ser arrojados al Infierno.
Versículo 33–34
وَءَايَةٌۭ لَّهُمُ ٱلْأَرْضُ ٱلْمَيْتَةُ أَحْيَيْنَٰهَا وَأَخْرَجْنَا مِنْهَا حَبًّۭا فَمِنْهُ يَأْكُلُونَ ﴿٣٣﴾ وَجَعَلْنَا فِيهَا جَنَّٰتٍۢ مِّن نَّخِيلٍۢ وَأَعْنَٰبٍۢ وَفَجَّرْنَا فِيهَا مِنَ ٱلْعُيُونِ ﴿٣٤﴾
waʾāyatul lahumu l-arḍu l-maytatu aḥyaynāhā waʾakhraŷnā minhā ḥabban faminhu yaʾkulūn · waŷaʿalnā fīhā ŷannātim min nakhīlin waʾaʿnābin wafaŷŷarnā fīhā mina l-ʿuyūn
Un signo para ellos es la tierra muerta: la revivificamos y hacemos brotar de ella grano, para que de él coman.
Y disponemos en ella vergeles de palmeras y viñas, y hacemos brotar manantiales en ella,
33–34Estos versículos marcan el comienzo de lo que puede considerarse la segunda sección de la sūrah. Emplean un recurso retórico coránico recurrente mediante el cual las maravillas de la creación se citan como signos de la Unicidad, Perfección, Sabiduría y Omnipotencia de Dios; véanse 3:190–91c; 41:53c. La expresión un signo para ellos puede entrañar tres sentidos: es algo digno de contemplación; es una bendición para los seres humanos; o bien es una advertencia para ellos (Q). Aquí la capacidad de Dios para revivificar la tierra se aduce como prueba de Su capacidad para resucitar (cf. 7:57; 16:65; 22:5; 29:63; 30:19, 24, 50; 35:9; 41:31, 39; 43:11; 45:5; 50:9–11). Al igual que en el v. 12, también puede contemplarse como una alusión a la revivificación, por medio de la fe y el conocimiento, de un corazón endurecido. Los vergeles de palmeras y viñas (cf. 2:266; 23:19) se especifican en particular porque los árabes los consideraban los frutos más excelentes; pueden concebirse, pues, como una alusión a todas las formas de vida vegetal mediante las cuales se sustentan los hombres (Q).
Versículo 35
لِيَأْكُلُوا۟ مِن ثَمَرِهِۦ وَمَا عَمِلَتْهُ أَيْدِيهِمْ ۖ أَفَلَا يَشْكُرُونَ ﴿٣٥﴾
liyaʾkulū min thamarihī wamā ʿamilathu aydīhim afalā yashkurūn
para que coman de sus frutos y de lo que sus manos han trabajado. ¿Acaso no darán gracias?
35Sus frutos se refiere al fruto producido por la vegetación merced al agua de los manantiales (Q). O bien podría verterse «el fruto de Él», aludiendo al fruto producido por Dios (Aj, IK). Tal como se ha traducido, el aleya puede leerse como una afirmación positiva de comer de los frutos del propio trabajo, pues como reza un ḥadīz: «Nadie ingiere mejor alimento que el proveniente de la labor de su propia mano». De lo que sus manos han trabajado también podría traducirse «aunque sus manos no lo hayan elaborado» (IK, Q, R, Ṭ), en alusión al hecho de que todos los frutos son en última instancia creados por Dios (cf. 27:60; 56:64). La falta de gratitud de los hombres es un motivo coránico constante, como en 2:243: En verdad Dios es Dueño de la Gracia para los hombres, pero la mayoría de los hombres no es agradecida (cf. 10:60; 12:38; 22:66; 25:50; 40:61).
Versículo 36
سُبْحَٰنَ ٱلَّذِى خَلَقَ ٱلْأَزْوَٰجَ كُلَّهَا مِمَّا تُنۢبِتُ ٱلْأَرْضُ وَمِنْ أَنفُسِهِمْ وَمِمَّا لَا يَعْلَمُونَ ﴿٣٦﴾
subḥāna lladhī khalaqa l-azwāŷa kullahā mimmā tumbitu l-arḍu wamin anfusihim wamimmā lā yaʿlamūn
¡Gloria a Aquel que creó todas las parejas: de lo que la tierra hace brotar, de ellos mismos y de lo que no saben!
36Gloria a denota tanto la trascendencia de Dios por encima de cuanto los idólatras Le asocian, como el asombro ante lo que sostienen. Parejas vierte azwāŷ, que también puede significar «especies» o «clases», indicando así la inmensa diversidad de géneros de cosas que Dios ha creado (Q). También puede entenderse como una alusión a la creación de todas las cosas por pares, como en 51:49: Y de todas las cosas hemos creado parejas, para que quizás recordéis (IK). De ellos mismos podría significar asimismo «de sus almas», en cuyo caso cabe interpretarlo como una referencia al macho y a la hembra, como en 53:45: Y que Él crea a la pareja (zawŷayn)—macho y hembra, de los que se dice que son cónyuges (azwāŷ) creados de una sola alma (4:1; 6:98; 7:189; 39:6). De lo que no saben puede contemplarse como una alusión al plano de lo no visto o a la multitud de realidades del mundo creado que los hombres jamás han experimentado, como en 16:8: Y crea lo que no sabéis.
Versículo 37
وَءَايَةٌۭ لَّهُمُ ٱلَّيْلُ نَسْلَخُ مِنْهُ ٱلنَّهَارَ فَإِذَا هُم مُّظْلِمُونَ ﴿٣٧﴾
waʾāyatul lahumu llaylu naslakhu minhu n-nahāra faʾidhā hum muẓlimūn
Y un signo para ellos es la noche: despojamos de ella el día, y he aquí que quedan en tinieblas.
37La alternancia de la noche y el día se cita a lo largo de todo el Corán como signo del Poder y la Perfección de Dios, al igual que el sol y la luna. Como dice 39:5: Enrolla la noche sobre el día y enrolla el día sobre la noche, y ha subordinado el sol y la luna, discurriendo cada uno hasta un término prefijado. Para la relación entre el día y la noche, véanse 10:6c; 17:12c. Despojamos traduce naslaju, que denota originariamente desollar o retirar la piel de un animal.
Versículo 38
وَٱلشَّمْسُ تَجْرِى لِمُسْتَقَرٍّۢ لَّهَا ۚ ذَٰلِكَ تَقْدِيرُ ٱلْعَزِيزِ ٱلْعَلِيمِ ﴿٣٨﴾
waash-shamsu taŷrī limustaqarril lahā dhālika taqdīru l-ʿazīzi l-ʿalīm
Y el sol corre hacia una morada suya propia. Ése es el decreto del Poderoso, el Sapiente.
38Se relata que un Compañero del Profeta, Abū Dharr, dijo: «El Profeta me preguntó a la puesta del sol: “¿Sabes adónde va el sol [cuando se pone]?”. Respondí: “Dios y Su Mensajero saben más”. Dijo: “Viaja hasta postrarse debajo del Trono y pide venia para volver a salir, y se le permite. Luego está a punto de postrarse, pero su postración no será aceptada, y pedirá venia para continuar su curso, pero no se le permitirá y se le ordenará en su lugar regresar por donde vino, de modo que saldrá por el occidente”» (IK). A la luz de este relato, el aleya alude a la morada definitiva del sol en el Día del Juicio. Otros contemplan el versículo como una referencia al recorrido del sol en sus trayectorias de invierno y verano hasta cada solsticio, cuando alcanza su límite extremo septentrional o meridional antes de invertir su marcha (IK). Morada indicaría en tal caso el solsticio. En esta interpretación guarda una estrecha analogía con la voz «solsticio», derivada del latín solstitium, que significa «sol detenido». Otra lectura: «Y el sol discurre; no tiene morada fija (lā mustaqarra lahā)», era preferida según se relata por algunos Compañeros del Profeta, como los célebres exegetas Ibn Masʿūd e Ibn ʿAbbās (IK, Ṭ, Ṭs).
Versículo 39
وَٱلْقَمَرَ قَدَّرْنَٰهُ مَنَازِلَ حَتَّىٰ عَادَ كَٱلْعُرْجُونِ ٱلْقَدِيمِ ﴿٣٩﴾
waal-qamara qaddarnāhu manāzila ḥattā ʿāda kal-ʿurŷūni l-qadīm
Y para la luna hemos decretado mansiones, hasta que retorna como una vieja rama seca de palmera.
39Este versículo alude a las fases crecientes y menguantes de la luna a través de sus veintiocho mansiones (manāzil) a lo largo de un mes lunar (Q). Como una vieja rama seca de palmera alude a la apariencia de lo que queda de un racimo de dátiles una vez cosechado su fruto y desecado el tallo, momento en el cual se asemeja al fino menguante lunar en silueta, grosor y tonalidad (Q, Z).
Versículo 40
لَا ٱلشَّمْسُ يَنۢبَغِى لَهَآ أَن تُدْرِكَ ٱلْقَمَرَ وَلَا ٱلَّيْلُ سَابِقُ ٱلنَّهَارِ ۚ وَكُلٌّۭ فِى فَلَكٍۢ يَسْبَحُونَ ﴿٤٠﴾
lā sh-shamsu yambaghī lahā an tudrika l-qamara walā llaylu sābiqu n-nahāri wakullun fī falakin yasbaḥūn
No le atañe al sol alcanzar a la luna, ni a la noche adelantarse al día. Cada cual navega en una órbita.
40Cf. 21:33. El sol, la luna y los demás cuerpos celestes se desplazan en órbitas independientes y mensurables que resultan esenciales para orientarse en el espacio y computar el tiempo; sin ellos los seres humanos perderían el rumbo y no podrían sostener sus vidas sobre la tierra; más concretamente, no podrían llevar a efecto los ritos religiosos preceptivos. En este sentido pueden concebirse como manifestaciones de la Guía y la Misericordia de Dios. Como declara 10:5: Él es Quien hizo del sol un resplandor y de la luna una luz, y determinó para ella fases, para que supieseis el cómputo de los años y la cuenta [del tiempo] (véase también 17:12). En 2:189 las fases de la luna se vinculan explícitamente a la realización de la peregrinación: Te preguntan sobre los crecientes lunares. Di: «Son hitos de tiempo para los hombres y para el ḥaŷŷ». De esta manera, el sol y la luna sirven a la humanidad en esta vida terrenal, si bien en el Día del Juicio se junten el sol y la luna (75:9).
Versículo 41
وَءَايَةٌۭ لَّهُمْ أَنَّا حَمَلْنَا ذُرِّيَّتَهُمْ فِى ٱلْفُلْكِ ٱلْمَشْحُونِ ﴿٤١﴾
waʾāyatul lahum annā ḥamalnā dhurriyyatahum fī l-fulki l-mashḥūn
Y un signo para ellos es que transportamos a su progenie en la Nave colmada.
41Según la mayor parte de los comentaristas, este versículo alude al Arca de Noé, mediante la cual Dios preservó a una generación de la humanidad y con ello a la humanidad entera (IK, Q, Ṭ, Ṭs, Z). Otros lo interpretan como una alusión a las generaciones pretéritas que fueron llevadas en los vientres de las madres, los cuales son comparados aquí con la Nave colmada (Q, Z).
Versículo 42
وَخَلَقْنَا لَهُم مِّن مِّثْلِهِۦ مَا يَرْكَبُونَ ﴿٤٢﴾
wakhalaqnā lahum mim mithlihī mā yarkabūn
Y creamos para ellos otros semejantes sobre los que montan.
42Muchos entienden este aleya como una referencia a otras embarcaciones similares al Arca de Noé (IK, Q, Ṭ, Ṭs), si bien gran número de comentaristas lo interpreta referido a los camellos, llamados «las naves del desierto» (IK, Q, Ṭ, Ṭs, Z). Otros afirman que alude a todas las bestias de carga en general (Q, Ṭ, Ṭs).
Versículo 43
وَإِن نَّشَأْ نُغْرِقْهُمْ فَلَا صَرِيخَ لَهُمْ وَلَا هُمْ يُنقَذُونَ ﴿٤٣﴾
waʾin nashaʾ nughriqhum falā ṣarīkha lahum walā hum yunqadhūn
Y si quisiéramos, los ahogaríamos, de modo que no tendrían a quién clamar ni serían salvados,
43Este aleya indica que Dios podría ahogar a los seres humanos en cualquier momento (IK). En este sentido constituye un recordatorio de que la vida humana se halla siempre en las Manos de Dios, tal como en otros pasajes que aluden a quienes recuerdan a Dios cuando están a punto de zozobrar, mas se olvidan de Él en cuanto el peligro ya no es inminente; véanse 10:22–23; 17:66–67. No tendrían a quién clamar en busca de socorro o amparo. La frase también podría verterse: «Nadie clamaría por ellos», dando a entender que quedan enteramente olvidados. Esta última interpretación se ve corroborada por varios aleyas que hablan de que los incrédulos serán olvidados (p. ej., 7:51; 9:67; 20:126; 32:14; 45:34; 59:19).
Versículo 44
إِلَّا رَحْمَةًۭ مِّنَّا وَمَتَٰعًا إِلَىٰ حِينٍۢ ﴿٤٤﴾
illā raḥmatam minnā wamatāʿan ilā ḥīn
salvo por una misericordia de Nuestra parte y como disfrute por un tiempo.
44Por un tiempo indica que Dios aplazará el castigo de los incrédulos, otorgándoles plazo hasta el instante de su muerte para que se arrepientan o manifiesten su verdadera condición, como en 3:178: Y no supongan los que no creen que la tregua que les concedemos es un bien para ellos. Sólo les concedemos tregua para que aumenten su pecado, y suyo será un castigo humillante. En este contexto, disfrute por un tiempo alude a los deleites efímeros de este mundo, que no son sino disfrute del engaño (3:185; 57:20) y contrastan de modo rotundo con las recompensas de la vida venidera (véanse 3:14; 4:77; 9:38; 13:26; 20:131; 28:60; 40:39; 42:36).
Versículo 45
وَإِذَا قِيلَ لَهُمُ ٱتَّقُوا۟ مَا بَيْنَ أَيْدِيكُمْ وَمَا خَلْفَكُمْ لَعَلَّكُمْ تُرْحَمُونَ ﴿٤٥﴾
waʾidhā qīla lahumu ttaqū mā bayna aydīkum wamā khalfakum laʿallakum turḥamūn
Y cuando se les dice: «Guardaos de lo que está ante vosotros y de lo que está tras vosotros, para que quizás alcancéis misericordia».
45Lo que está ante vosotros puede tomarse como una referencia al Más Allá, que está por venir y por el cual es preciso obrar, y lo que está tras vosotros como una referencia a este mundo, por el cual uno no debe dejarse seducir (Q, Ṭs). Según otros, la primera frase alude a lo aparente y la segunda a lo recóndito (Q), como en 34:9: ¿Acaso no han considerado lo que está ante ellos y lo que está tras ellos del cielo y de la tierra? Si quisiéramos, haríamos que la tierra los engullera o que cayeran sobre ellos fragmentos del cielo. Ciertamente en ello hay un signo para todo siervo penitente. Según Muŷāhid e Ibn ʿAbbās, lo primero alude a los pecados que uno ha cometido (IK, Q), y lo segundo a los pecados que cometerá en el futuro (Q), significando que se debe temer a Dios para evitar el pecado en lo venidero y expiar las faltas del pasado (Ṭs). «Se apartan de ello» podría suplirse al final del versículo como apódosis implícita a la cláusula condicional cuando se les dice (Q, Ṭs).
Versículo 46
وَمَا تَأْتِيهِم مِّنْ ءَايَةٍۢ مِّنْ ءَايَٰتِ رَبِّهِمْ إِلَّا كَانُوا۟ عَنْهَا مُعْرِضِينَ ﴿٤٦﴾
wamā taʾtīhim min āyatim min āyāti rabbihim illā kānū ʿanhā muʿriḍīn
Jamás vino a ellos signo alguno de entre los signos de su Señor sin que se apartaran de él.
46Cf. 6:4. Este aleya puede entenderse como una referencia a los signos enumerados en los versículos precedentes, a la totalidad del orden creado, a la integridad de la revelación o a los tres conjuntamente, puesto que de todos ellos se afirma que son signos para los dotados de intelecto (3:190). Así, 18:57 dice: ¿Y quién es más injusto que quien, habiendo sido amonestado con los signos de su Señor, se aparta de ellos y olvida lo que sus manos enviaron por delante? En verdad hemos puesto velos sobre sus corazones para que no lo entiendan, y en sus oídos pesadez. Y aunque los llames a la guía, jamás se dejarán guiar rectamente (véase también 32:22). No se trata de que tales hombres sean incapaces de percibir los signos, sino de que Dios los vela a causa de su soberbia e incredulidad, como en 7:146: Apartaré de Mis signos a quienes se ensoberbecen en la tierra sin derecho alguno. Aunque vieran todos los signos, no creerían en ellos.
Versículo 47
وَإِذَا قِيلَ لَهُمْ أَنفِقُوا۟ مِمَّا رَزَقَكُمُ ٱللَّهُ قَالَ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ لِلَّذِينَ ءَامَنُوٓا۟ أَنُطْعِمُ مَن لَّوْ يَشَآءُ ٱللَّهُ أَطْعَمَهُۥٓ إِنْ أَنتُمْ إِلَّا فِى ضَلَٰلٍۢ مُّبِينٍۢ ﴿٤٧﴾
waʾidhā qīla lahum anfiqū mimmā razaqakumu llāhu qāla lladhīna kafarū lilladhīna āmanū anuṭʿimu mal law yashāʾu llāhu aṭʿamahū in antum illā fī ḍalālim mubīn
Y cuando se les dice: «Gastad de aquello con lo que Dios os ha provisto», los que no creen dicen a los que creen: «¿Acaso vamos a alimentar a quien, si Dios quisiera, Él mismo alimentaría? No estáis sino en un extravío manifiesto».
47Aunque existen diversos relatos que identifican a los protagonistas de este versículo, todos coinciden en que responde a quienes se mofaban del mandato de gastar en la causa de Dios—alimentar al menesteroso—presente en todo el Corán. Se refiere que algunos incrédulos de Quraysh dijeron a Abū Bakr, quien solía alimentar a los desposeídos de entre los musulmanes con su propio patrimonio: «¡Oh Abū Bakr!, ¿afirmas acaso que Dios es capaz de alimentar a estos desvalidos?». Respondió: «Sí». A lo cual replicaron: «¿Por qué entonces no los alimenta?». Dijo: «A unos hombres se les pone a prueba con la pobreza, y a otros con la riqueza. A los pobres se les manda ser pacientes, y a los ricos se les ordena donar». Respondieron entonces: «¡Oh Abū Bakr!, ciertamente estás en el error. ¿Pretendes acaso que Dios puede alimentar a estos indigentes y no los alimenta, y vas tú a alimentarlos?». Se reveló entonces este versículo, así como 92:5–6 (Q).
Versículo 48
وَيَقُولُونَ مَتَىٰ هَٰذَا ٱلْوَعْدُ إِن كُنتُمْ صَٰدِقِينَ ﴿٤٨﴾
wayaqūlūna matā hādhā l-waʿdu in kuntum ṣādiqīn
Y dicen: «¿Cuándo se cumplirá esta promesa, si sois veraces?».
48Cf. 10:48; 21:38; 27:71; 34:29; 67:25. Se relata que los incrédulos se burlaban del Profeta por no conocer con precisión matemática cuándo sobrevendrían la Hora y el Día de la Resurrección sobre los cuales les conminaba, ya que esperaban que un profeta fuese capaz de desvelar el futuro. En respuesta a semejante expectativa, 7:187 declara: Te preguntan sobre la Hora: «¿Cuándo se producirá?». Di: «Su conocimiento sólo pertenece a mi Señor. Nadie sino Él la manifestará a su tiempo debido. Pesará en los cielos y en la tierra; no os sobrevendrá sino de improviso». Te preguntan como si tú estuvieras bien enterado de ella. Di: «Su conocimiento incumbe únicamente a Dios, mas la mayoría de los hombres no sabe». Según algunos, los incrédulos calificaban a la Resurrección de esta promesa porque suponían que serían ellos los favorecidos con recompensas. De ahí que Ibn Kazīr glosa este aleya con 42:18: Quienes no creen en ella buscan apresurarla.
Versículo 49
مَا يَنظُرُونَ إِلَّا صَيْحَةًۭ وَٰحِدَةًۭ تَأْخُذُهُمْ وَهُمْ يَخِصِّمُونَ ﴿٤٩﴾
mā yanẓurūna illā ṣayḥatan wāḥidatan taʾkhudhuhum wahum yakhiṣṣimūn
No aguardan sino un único clamor que los sorprenderá mientras disputan entre sí,
49Un único clamor se refiere al primer toque de trompeta del arcángel Isrāfīl (véase 39:68c), que arrasará cuanto existe sobre la faz de la tierra. Acontecerá mientras ellos se hallen desprevenidos, disputando, comerciando, comiendo, bebiendo y consagrados a los afanes mundanales.
Versículo 50
فَلَا يَسْتَطِيعُونَ تَوْصِيَةًۭ وَلَآ إِلَىٰٓ أَهْلِهِمْ يَرْجِعُونَ ﴿٥٠﴾
falā yastaṭīʿūna tawṣiyatan walā ilā ahlihim yarŷiʿūn
y no podrán entonces hacer testamento alguno, ni regresar a sus familias.
50La Hora sorprenderá a los hombres en un abrir y cerrar de ojos, de modo que no podrán ordenar ninguno de sus asuntos terrenales, lo que enseña que se debe estar preparado para la muerte en todo momento. No podrán hacer testamento también podría traducirse: «No aconsejarán ni encomendarán nada», lo que implicaría entonces que no debe postergarse el cumplimiento del mandato de aconsejarse mutuamente la verdad y aconsejarse mutuamente la paciencia (103:3).
Versículo 51
وَنُفِخَ فِى ٱلصُّورِ فَإِذَا هُم مِّنَ ٱلْأَجْدَاثِ إِلَىٰ رَبِّهِمْ يَنسِلُونَ ﴿٥١﴾
wanufikha fī ṣ-ṣūri faʾidhā hum mina l-aŷdāthi ilā rabbihim yansilūn
Y se tocará la trompeta, y he aquí que saldrán presurosos de sus sepulcros hacia su Señor.
Versículo 52
قَالُوا۟ يَٰوَيْلَنَا مَنۢ بَعَثَنَا مِن مَّرْقَدِنَا ۜ ۗ هَٰذَا مَا وَعَدَ ٱلرَّحْمَٰنُ وَصَدَقَ ٱلْمُرْسَلُونَ ﴿٥٢﴾
qālū yāwaylanā mam baʿathanā mim marqadinā hādhā mā waʿada r-raḥmānu waṣadaqa l-mursalūn
Dirán: «¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha levantado de nuestro lecho de descanso?». «Esto es lo que el Compasivo había prometido, y los mensajeros dijeron la verdad».
52En una lectura variante, ¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha levantado (waylanā man baʿathanā) se entiende como: «¡Ay de nosotros por habérsenos levantado!» (waylanā min baʿthinā; Āl, Q). De nuestro lecho de descanso también podría leerse «de nuestro sueño» (Āl). La última frase del versículo constituye una réplica a la pregunta formulada por los incrédulos en el v. 48, como dando a entender que carece de relevancia cuándo se cumplirá la promesa, sino que lo primordial es que las personas estén apercibidas para ella. Puede contemplarse como continuación de lo que los propios incrédulos se dicen a sí mismos, o bien como palabras que los ángeles les dirigen a ellos (IK).
Versículo 53
إِن كَانَتْ إِلَّا صَيْحَةًۭ وَٰحِدَةًۭ فَإِذَا هُمْ جَمِيعٌۭ لَّدَيْنَا مُحْضَرُونَ ﴿٥٣﴾
in kānat illā ṣayḥatan wāḥidatan faʾidhā hum ŷamīʿul ladaynā muḥḍarūn
No habrá sino un único clamor, y he aquí que todos comparecerán ante Nosotros.
Versículo 54
فَٱلْيَوْمَ لَا تُظْلَمُ نَفْسٌۭ شَيْـًۭٔا وَلَا تُجْزَوْنَ إِلَّا مَا كُنتُمْ تَعْمَلُونَ ﴿٥٤﴾
faal-yawma lā tuẓlamu nafsun shayʾ walā tuŷzawna illā mā kuntum taʿmalūn
Este Día a ningún alma se le hará injusticia alguna, y no seréis retribuidos sino por aquello que solíais hacer.
54Este aleya no significa que nadie sufrirá castigo; antes bien, indica que el castigo que los incrédulos padecen responde a que ellos mismos se han perjudicado al haber descreído y desoído los signos de Dios. Este principio se reitera a lo largo del Corán, como en 3:117: Dios no fue injusto con ellos, sino que ellos mismos fueron injustos consigo mismos; y 10:44: En verdad Dios no comete la menor injusticia contra los seres humanos, sino que son los seres humanos quienes son injustos consigo mismos. En este aspecto, ni siquiera quienes sufren el más terrible de los castigos padecen injusticia en el sentido de haber sido objeto de un trato inicuo; antes bien: Se juzgará entre ellos con la verdad, y no serán objeto de injusticia (39:69); véanse también 45:22; 46:19.
Versículo 55
إِنَّ أَصْحَٰبَ ٱلْجَنَّةِ ٱلْيَوْمَ فِى شُغُلٍۢ فَٰكِهُونَ ﴿٥٥﴾
inna aṣḥāba l-ŷannati l-yawma fī shughulin fākihūn
En verdad los moradores del Jardín estarán aquel Día gozosos en sus deleites,
55Este aleya sugiere que los moradores del Jardín se hallan absortos en las delicias del Paraíso y en las realidades espirituales (IK, Q) en lugar de verse turbados por las inquietudes de este mundo terrenal. Según algunos, quienes habitan en los diversos grados del Paraíso están entregados a deleites acordes a su rango (Q), el más excelso de los cuales consiste en hallarse embebido en la contemplación de Dios (R).
Versículo 56
هُمْ وَأَزْوَٰجُهُمْ فِى ظِلَٰلٍ عَلَى ٱلْأَرَآئِكِ مُتَّكِـُٔونَ ﴿٥٦﴾
hum waʾazwāŷuhum fī ẓilālin ʿalā l-arāʾiki muttakiʾūn
ellos y sus cónyuges reclinados sobre divanes a la sombra.
56Cf. 43:70. Quienes están en el Paraíso se hallan reclinados sobre divanes, lo que indica que están colmados de paz y bienestar (R sobre 18:31; 55:54). Algunos consideran también los lechos como tronos, denotando que han alcanzado un rango excelso. Los creyentes serán recompensados con cónyuges purificados (2:25; 3:15; 4:57), lo cual puede concebirse como una alusión a seres espirituales propios del Paraíso, a los cónyuges de este mundo terrenal que también hayan alcanzado el Paraíso, o a ambos. Para las connotaciones del uso coránico de sombra, véase 56:30c.
Versículo 57
لَهُمْ فِيهَا فَٰكِهَةٌۭ وَلَهُم مَّا يَدَّعُونَ ﴿٥٧﴾
lahum fīhā fākihatun walahum mā yaddaʿūn
En él tendrán frutos y cuanto pidan.
57Según diversos aḥādīz, los frutos del Paraíso son infinitamente superiores a los de este mundo. Existen múltiples relatos en los que se cuenta que el Profeta extendió la mano como si intentara asir algo y, al ser interrogado al respecto, respondió: «Se me mostró el Jardín y quise tomar de él un racimo de frutos. Si lo hubiese tomado, habríais comido de él mientras el mundo subsista». Los moradores del Paraíso recibirán cuanto pidan (cf. 41:31; 44:55), deseen o anhelen (véanse 16:31; 25:16; 39:34; 41:31; 42:22; 43:71; 50:35; 52:22; 56:20–24; 77:41–44), mientras que para los incrédulos se interpondrá una barrera entre ellos y lo que apetecen (34:54).
Versículo 58
سَلَٰمٌۭ قَوْلًۭا مِّن رَّبٍّۢ رَّحِيمٍۢ ﴿٥٨﴾
salāmun qawlam mir rabbir raḥīm
«¡Paz!», palabra de parte de un Señor sumamente Misericordioso.
58Según un dicho atribuido a Ibn ʿAbbās: «Dios Mismo es paz sobre la gente del Jardín» (IK), aludiendo acaso a la Paz (al-Salām) como uno de los Nombres de Dios. Esto es similar a 33:44: Su saludo el Día en que Le encuentren será: «¡Paz!» (IK). Según un ḥadīz: «Mientras la gente del Jardín se halla en su deleite, una luz resplandece sobre ellos. Alzan entonces la cabeza, y he aquí que es Dios Quien los contempla desde lo alto. Les dice entonces: “La paz sea sobre vosotros, ¡oh gente del Jardín!”. Y ése es [el sentido de] Su dicho: “«¡Paz!», palabra de parte de un Señor sumamente Misericordioso. Así pues, Él los mira y ellos Le miran, y nada los distrae de aquel arrobamiento mientras Le contemplan, hasta que Él se desvela ante ellos y Su Luz y Su Bendición permanecen sobre ellos en sus moradas» (IK, Q).
Versículo 59
وَٱمْتَٰزُوا۟ ٱلْيَوْمَ أَيُّهَا ٱلْمُجْرِمُونَ ﴿٥٩﴾
waimtāzū l-yawma ayyuhā l-muŷrimūn
¡Apartaos este Día, oh culpables!
Versículo 60–61
۞ أَلَمْ أَعْهَدْ إِلَيْكُمْ يَٰبَنِىٓ ءَادَمَ أَن لَّا تَعْبُدُوا۟ ٱلشَّيْطَٰنَ ۖ إِنَّهُۥ لَكُمْ عَدُوٌّۭ مُّبِينٌۭ ﴿٦٠﴾ وَأَنِ ٱعْبُدُونِى ۚ هَٰذَا صِرَٰطٌۭ مُّسْتَقِيمٌۭ ﴿٦١﴾
alam aʿhad ilaykum yābanī ādama al lā taʿbudū sh-shayṭāna innahū lakum ʿaduwwum mubīn · waʾani ʿbudūnī hādhā ṣirāṭum mustaqīm
¿Acaso no concerté una alianza con vosotros, oh hijos de Adán: que no adoraseis a Satanás—pues ciertamente es para vosotros un enemigo manifiesto—
y que Me adoraseis a Mí? Éste es un camino recto.
60–61Concerté una alianza traduce aʿhad, que procede de la misma raíz que ʿahd, significando «voto», «pacto» o «alianza». En este sentido se relaciona con el pacto primordial que todos los seres humanos concertaron con Dios antes de venir a este mundo, pues al reconocer que Dios es su Señor, reconocen que sólo Él es digno de adoración; véanse 7:172c y el ensayo «La visión coránica de la historia sagrada y de las otras religiones». Para las referencias a Satanás como enemigo manifiesto, véanse también 2:168; 2:208; 6:142; 7:22; 12:5; 17:53; 28:15; 43:62. Para camino recto, véase 1:6c.
Versículo 62
وَلَقَدْ أَضَلَّ مِنكُمْ جِبِلًّۭا كَثِيرًا ۖ أَفَلَمْ تَكُونُوا۟ تَعْقِلُونَ ﴿٦٢﴾
walaqad aḍalla minkum ŷibillan kathīran afalam takūnū taʿqilūn
Y ciertamente él extravió a muchos de entre vosotros. ¿Acaso no razonabais?
62Este aleya interroga: «¿Acaso no comprendíais la diferencia radical entre adorar a Dios y rendir culto a Satanás?» (IK).
Versículo 63–64
هَٰذِهِۦ جَهَنَّمُ ٱلَّتِى كُنتُمْ تُوعَدُونَ ﴿٦٣﴾ ٱصْلَوْهَا ٱلْيَوْمَ بِمَا كُنتُمْ تَكْفُرُونَ ﴿٦٤﴾
hādhihī ŷahannamu llatī kuntum tūʿadūn · iṣlawhā l-yawma bimā kuntum takfurūn
Éste es el Infierno que se os había prometido.
¡Arded en él hoy por haber sido incrédulos!
Versículo 65
ٱلْيَوْمَ نَخْتِمُ عَلَىٰٓ أَفْوَٰهِهِمْ وَتُكَلِّمُنَآ أَيْدِيهِمْ وَتَشْهَدُ أَرْجُلُهُم بِمَا كَانُوا۟ يَكْسِبُونَ ﴿٦٥﴾
al-yawma nakhtimu ʿalā afwāhihim watukallimunā aydīhim watashhadu arŷuluhum bimā kānū yaksibūn
Aquel Día sellaremos sus bocas; sus manos Nos hablarán y sus pies darán testimonio de lo que solían cometer.
65En el Día del Juicio las personas ya no podrán formular excusas ni encubrir sus culpas mediante embustes o duplicidad. De las manos y de los pies también se dice en 24:24 que atestiguarán en el Día del Juicio, mas allí se mencionan también las lenguas. Según 41:20: sus oídos, sus ojos y sus pieles darán testimonio contra ellos de lo que solían hacer. Para una exposición más amplia sobre el modo en que los propios miembros y facultades testifican contra el alma, véase 41:20–23. Un célebre ḥadīz transmitido por Anas ibn Mālik (m. ca. 91/709), quien sirvió al Profeta durante largos años, relata: «Estábamos con el Mensajero de Dios cuando rió y dijo: “¿Sabéis de qué me río?”. Respondimos: “Dios y Su Mensajero saben más”. Dijo: “De lo que un siervo dirá a su Señor. Dirá: ‘¡Oh Señor mío!, ¿acaso no me protegerás de la injusticia (ẓulm)?’. Responderá: ‘Por supuesto que sí’. Dirá: ‘No aceptaré testimonio alguno contra mí sino de mí mismo’. Responderá Dios: ‘Hoy basta tu propia alma como testigo contra ti, y los nobles escribas [es decir, los ángeles que registraron tus obras; véase 80:15–16c]’. Luego se sellará su boca y se dirá a sus miembros: ‘¡Hablad!’. Y hablarán de sus obras. Luego se le concederá hablar y dirá [a sus miembros]: ‘¡Malditos seáis! ¡Perezcáis! ¡Si por vosotros era por quienes yo litigaba!’”» (IK, Q).
Versículo 66
وَلَوْ نَشَآءُ لَطَمَسْنَا عَلَىٰٓ أَعْيُنِهِمْ فَٱسْتَبَقُوا۟ ٱلصِّرَٰطَ فَأَنَّىٰ يُبْصِرُونَ ﴿٦٦﴾
walaw nashāʾu laṭamasnā ʿalā aʿyunihim fastabaqū ṣ-ṣirāṭa faʾannā yubṣirūn
Y si quisiéramos, habríamos borrado sus ojos; se precipitarían entonces hacia el camino, mas ¿cómo habrían de ver?
66Habríamos borrado sus ojos indica que Dios los privaría enteramente de la vista ante la guía y el camino recto (Q, Ṭ); cf. 4:47.
Versículo 67
وَلَوْ نَشَآءُ لَمَسَخْنَٰهُمْ عَلَىٰ مَكَانَتِهِمْ فَمَا ٱسْتَطَٰعُوا۟ مُضِيًّۭا وَلَا يَرْجِعُونَ ﴿٦٧﴾
walaw nashāʾu lamasakhnāhum ʿalā makānatihim famā staṭāʿū muḍiyyan walā yarŷiʿūn
Y si quisiéramos, los habríamos transformado en sus mismos sitios; no podrían entonces avanzar ni retroceder.
67En sus mismos sitios podría significar asimismo «en sus moradas». En cualquiera de las dos lecturas indica que, dondequiera que se encuentren, Dios puede mudar la condición de las personas en un instante o aniquilarlas si así lo desea. Esto es considerado por algunos como una alusión a que Dios castigó a ciertos incrédulos transformándolos en animales tales como simios y cerdos (Ṭs). Véase también 4:47c.
Versículo 68
وَمَن نُّعَمِّرْهُ نُنَكِّسْهُ فِى ٱلْخَلْقِ ۖ أَفَلَا يَعْقِلُونَ ﴿٦٨﴾
waman nuʿammirhu nunakkishu fī l-khalqi afalā yaʿqilūn
Y a quien concedemos larga vida, lo hacemos declinar en la creación. ¿Acaso no razonan?
68Lo hacemos declinar en la creación alude al deterioro físico y mental que acompaña a la senectud. Aquí se plantea como argumento conminatorio, como diciendo: «¿Acaso Quien ostenta el poder de obrar esto no tiene el poder de resucitaros?». Esto es análogo a 30:54: Dios es Quien os creó de la debilidad, luego dispuso tras la debilidad fuerza, y luego dispuso tras la fuerza debilidad y canicie. Véase también 22:5, donde todas las fases de la existencia terrenal, desde la concepción hasta la ancianidad, se citan como testimonios del Poder divino.
Versículo 69
وَمَا عَلَّمْنَٰهُ ٱلشِّعْرَ وَمَا يَنۢبَغِى لَهُۥٓ ۚ إِنْ هُوَ إِلَّا ذِكْرٌۭ وَقُرْءَانٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿٦٩﴾
wamā ʿallamnāhu sh-shiʿra wamā yambaghī lahū in huwa illā dhikrun waqurʾānum mubīn
Y no le hemos enseñado la poesía, ni le convendría. No es sino un recuerdo y un Corán esclarecedor,
69Este aleya retoma la consideración sobre la naturaleza de la revelación planteada al inicio de la sūrah. Como en 26:224–27, alude a quienes acusaban al Profeta de ser tan sólo un poeta. Según diversos testimonios, el Profeta carecía por completo de aptitud poética, tanto en rima como en métrica (IK, Q). Frente a las acusaciones de que el Profeta había compuesto él mismo el Corán, 29:48 replica: Y no recitabas antes de él Libro alguno, ni lo escribías con tu diestra, pues en tal caso habrían dudado los falsarios. El hecho de que el Corán no es sino un recuerdo se reitera en múltiples aleyas (6:69, 90; 12:104; 38:87; 68:52; 74:31; 81:27). Servir de recuerdo y amonestación es la función primordial de toda revelación; de ahí que la Torá sea llamada un Recuerdo (40:54) y la Gente del Libro (judíos y cristianos) sean denominados la gente del Recuerdo (16:43; 21:7). En esta línea, el Corán se presenta como continuación de los Recuerdos pretéritos que clarifica cuanto los hombres pudieron haber olvidado de ellos. Así, 16:44 se dirige al Profeta Muḥammad: Y hemos hecho descender sobre ti el Recuerdo para que esclarezcas a los hombres lo que se ha hecho descender para ellos, para que quizás reflexionen.
Versículo 70
لِّيُنذِرَ مَن كَانَ حَيًّۭا وَيَحِقَّ ٱلْقَوْلُ عَلَى ٱلْكَٰفِرِينَ ﴿٧٠﴾
liyundhira man kāna ḥayyan wayaḥiqqa l-qawlu ʿalā l-kāfirīn
para advertir a quienquiera que esté vivo y para que se cumpla la Palabra contra los incrédulos.
70Desde una perspectiva, para advertir a quienquiera que esté vivo abarca a toda la humanidad, como en 6:19: Y este Corán me ha sido revelado para que mediante él os advierta a vosotros y a quienquiera que alcance (IK). Desde otra perspectiva, alude a aquellos cuyos corazones están vivos (Q) y por ende son capaces de escuchar la amonestación y ablandarse ante el recuerdo de Dios (39:23). Para el sentido del cumplimiento de la Palabra, véase 36:7c.
Versículo 71–73
أَوَلَمْ يَرَوْا۟ أَنَّا خَلَقْنَا لَهُم مِّمَّا عَمِلَتْ أَيْدِينَآ أَنْعَٰمًۭا فَهُمْ لَهَا مَٰلِكُونَ ﴿٧١﴾ وَذَلَّلْنَٰهَا لَهُمْ فَمِنْهَا رَكُوبُهُمْ وَمِنْهَا يَأْكُلُونَ ﴿٧٢﴾ وَلَهُمْ فِيهَا مَنَٰفِعُ وَمَشَارِبُ ۖ أَفَلَا يَشْكُرُونَ ﴿٧٣﴾
awalam yaraw annā khalaqnā lahum mimmā ʿamilat aydīnā anʿāman fahum lahā mālikūn · wadhallalnāhā lahum faminhā rakūbuhum waminhā yaʾkulūn · walahum fīhā manāfiʿu wamashāribu afalā yashkurūn
¿Acaso no han considerado que de entre lo que Nuestras Manos han forjado creamos ganados para ellos, de los cuales son dueños,
y se los hemos sometido, de modo que de ellos unos les sirven de montura y de otros comen?
Y tienen en ellos beneficios y bebidas. ¿Acaso no darán gracias?
71–73Dios creó a Adán como lugarteniente en la tierra (2:30) y ha designado también a los seres humanos como lugartenientes en la tierra (6:165; 35:39); a la humanidad se le dice por tanto: ¿Acaso no has considerado que Dios os ha subordinado cuanto hay en la tierra? (22:65). Mas esta lugartenencia exige que el ser humano permanezca como siervo de Dios (ʿabd Allāh), reconociendo que todos estos bienes provienen de lo que las Manos de Dios han forjado, debiendo por ello ser agradecido. Para lugarteniente, véanse 2:30c; 6:165c.
Este pasaje es uno de varios que invocan los beneficios de los rebaños—su utilidad para la monta y el transporte de cargas, el suministro de vestimenta y enseres, comida y bebida, e incluso su belleza—como signos de la generosidad de Dios hacia los hombres; véanse 6:142; 16:5, 66, 79; 23:21–22; 40:79; 43:12–13. Para el v. 73, cf. 16:66; 23:21. Bebidas también podría significar «abrevaderos».
Versículo 74
وَٱتَّخَذُوا۟ مِن دُونِ ٱللَّهِ ءَالِهَةًۭ لَّعَلَّهُمْ يُنصَرُونَ ﴿٧٤﴾
waittakhadhū min dūni llāhi ālihatal laʿallahum yunṣarūn
Mas han adoptado dioses fuera de Dios con la esperanza de ser auxiliados.
74Este aleya alude no sólo al politeísmo y la idolatría, sino al hecho de que, al no dar gracias a Dios y no reconocer que Él es el Creador y Sustentador de todas las cosas, los seres humanos se arrogan poderes a sí mismos y a otros que en realidad sólo les han sido prestados por Dios. En un ḥadīz, el Profeta advierte contra las formas más sutiles de idolatría: «Lo más temible que temo para mi comunidad es asociar otros partícipes a Dios. No me refiero a que adoren al sol, a la luna ni a los ídolos. Me refiero a que realicen obras para otro fuera de Dios movidos por un deseo oculto».
Versículo 75
لَا يَسْتَطِيعُونَ نَصْرَهُمْ وَهُمْ لَهُمْ جُندٌۭ مُّحْضَرُونَ ﴿٧٥﴾
lā yastaṭīʿūna naṣrahum wahum lahum ŷundum muḥḍarūn
No pueden auxiliarlos, aunque ellos fuesen para aquéllos un ejército aprestado.
75Aunque ellos fuesen para aquéllos un ejército aprestado puede verse como una alusión a los idólatras que están prestos a combatir en defensa de sus dioses, si bien sus dioses serán incapaces de combatir por ellos (Ṭ). Algunos lo interpretan referido a que los dioses a los que adoran se convertirán en una hueste que testificará contra ellos en el Juicio (IK, Q, Ṭ), pero esta interpretación resulta problemática, pues implicaría que tales divinidades son seres reales. El aleya sugiere asimismo que los apetitos ocultos por los cuales se llevan a cabo las obras constituyen una hueste de penalidades que no cesan de levantar tropiezos en esta vida hasta que uno alcanza la sinceridad absoluta y obra únicamente por Dios.
Versículo 76
فَلَا يَحْزُنكَ قَوْلُهُمْ ۘ إِنَّا نَعْلَمُ مَا يُسِرُّونَ وَمَا يُعْلِنُونَ ﴿٧٦﴾
falā yaḥzunka qawluhum innā naʿlamu mā yusirrūna wamā yuʿlinūn
Que no te aflija, pues, lo que dicen. En verdad sabemos lo que ocultan y lo que manifiestan.
76Por un lado, este versículo aconseja al Profeta que no se acongoje por las calumnias de los incrédulos ni por las maquinaciones que traman en secreto contra él, puesto que Dios lo amparará en este mundo y ellos recibirán el castigo debido por sus actos, sea en esta vida o en la otra. Por otro lado, señala que el Profeta no debe inquietarse por la contumaz incredulidad de aquéllos, ya que una vez que los ha advertido, ha cumplido plenamente con sus deberes (véanse 3:176; 5:41, 68; 6:33; 10:65; 15:88; 16:127; 18:6; 26:3; 27:70; 31:23; 35:8). Como declara 2:272 dirigiéndose al Profeta: No te incumbe a ti su guía, sino que Dios guía a quien Él quiere (véase también 28:56).
Versículo 77
أَوَلَمْ يَرَ ٱلْإِنسَٰنُ أَنَّا خَلَقْنَٰهُ مِن نُّطْفَةٍۢ فَإِذَا هُوَ خَصِيمٌۭ مُّبِينٌۭ ﴿٧٧﴾
awalam yara l-insānu annā khalaqnāhu min nuṭfatin faʾidhā huwa khaṣīmum mubīn
¿Acaso no ha visto el hombre que lo creamos de una gota, y he aquí que es un litigante manifiesto?
77Cf. 16:4; la creación del ser humano a partir de una gota (cf. 18:37; 22:5; 35:11; 40:67; 53:46; 75:37; 76:2; 80:19), significando esperma o, como se formula en otros pasajes, un extracto de líquido vil (32:8; cf. 77:20), se aduce en diversos aleyas como testimonio de la capacidad de Dios para resucitar a los hombres en el Más Allá; véase el comentario a 32:7–11. Para las etapas de la gestación, véanse también 22:5; 23:14. Un argumento implícito aquí y en otros pasajes es que, al no reconocer la naturaleza de la propia creación y aquello de lo cual da fe, uno deviene un litigante manifiesto contra sí mismo.
Versículo 78–79
وَضَرَبَ لَنَا مَثَلًۭا وَنَسِىَ خَلْقَهُۥ ۖ قَالَ مَن يُحْىِ ٱلْعِظَٰمَ وَهِىَ رَمِيمٌۭ ﴿٧٨﴾ قُلْ يُحْيِيهَا ٱلَّذِىٓ أَنشَأَهَآ أَوَّلَ مَرَّةٍۢ ۖ وَهُوَ بِكُلِّ خَلْقٍ عَلِيمٌ ﴿٧٩﴾
waḍaraba lanā mathalan wanasiya khalqahū qāla man yuḥyi l-ʿiẓāma wahiya ramīm · qul yuḥyīhā lladhī anshaʾahā awwala marratin wahuwa bikulli khalqin ʿalīm
Y Nos ha propuesto una parábola olvidando su propia creación, diciendo: «¿Quién dará vida a estos huesos estando ya deshechos?».
Di: «Les dará vida Quien los originó la primera vez, y Él conoce toda creación,
78–79Estos versículos expresan una objeción recurrente a la doctrina coránica sobre la resurrección corporal (cf. 13:5; 17:49, 98; 23:35, 82–83; 27:67; 37:16–17, 53; 50:3; 56:47–48; 79:11). En lo relativo a este episodio en particular, se relata que un hombre llamado Ubayy ibn Jalaf llevó unos huesos carcomidos ante el Profeta y los trituró en pedazos diciendo: «¿Crees acaso que Dios puede revivificar estos [huesos] después de que se hayan descompuesto y tornado podredumbre?». El Profeta respondió: «¡Sí, en verdad! Y además te arrojará a ti al Fuego». Se revelaron entonces estos aleyas (IK, JJ, Q, W). Olvidando su propia creación también podría traducirse «habiendo olvidado su propia creación». Para un pasaje afín al v. 79, véase 17:51.
Versículo 80
ٱلَّذِى جَعَلَ لَكُم مِّنَ ٱلشَّجَرِ ٱلْأَخْضَرِ نَارًۭا فَإِذَآ أَنتُم مِّنْهُ تُوقِدُونَ ﴿٨٠﴾
alladhī ŷaʿala lakum mina sh-shaŷari l-akhḍari nāran faʾidhā antum minhu tūqidūn
Quien hizo para vosotros fuego del árbol verde, y he aquí que de él encendéis».
80Así como Dios hace brotar el fuego de madera verde y húmeda, o que fue verde y húmeda, de igual manera puede hacer brotar la vida de huesos muertos y podridos (Q). Según Ibn ʿAbbās, esto alude a los árboles Marj y ʿAfār que crecen en el Hiyaz, en la Arabia occidental; frotar dos ramas verdes de estos árboles es bien sabido que produce fuego (IK).
Versículo 81
أَوَلَيْسَ ٱلَّذِى خَلَقَ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضَ بِقَٰدِرٍ عَلَىٰٓ أَن يَخْلُقَ مِثْلَهُم ۚ بَلَىٰ وَهُوَ ٱلْخَلَّٰقُ ٱلْعَلِيمُ ﴿٨١﴾
awalaysa lladhī khalaqa s-samāwāti wal-arḍa biqādirin ʿalā an yakhluqa mithlahum balā wahuwa l-khallāqu l-ʿalīm
¿Acaso Quien creó los cielos y la tierra no es capaz de crear a otros semejantes a ellos? ¡Sí, ciertamente!, y Él es el Creador Sapiente.
81Múltiples pasajes afirman que la primera creación en sí misma constituye prueba fehaciente de la Capacidad de Dios para recrear y resucitar: Él os creó por vez primera y a Él seréis devueltos (41:21); Tal como iniciamos la primera creación, así la repetiremos—una promesa vinculante sobre Nosotros; ciertamente lo cumpliremos (21:104); véanse también 50:1; 79:27.
Versículo 82
إِنَّمَآ أَمْرُهُۥٓ إِذَآ أَرَادَ شَيْـًٔا أَن يَقُولَ لَهُۥ كُن فَيَكُونُ ﴿٨٢﴾
innamā amruhū idhā arāda shayʾ an yaqūla lahū kun fayakūn
Su orden, cuando desea una cosa, es tan sólo decirle: «¡Sé!», y es.
82Este aleya es uno de los más frecuentemente citados en el Corán (cf. 2:117; 3:47; 6:73; 16:40; 19:35; 40:68), y pone de relieve el hecho de que el acto creador de Dios no depende de ningún otro y es como un parpadeo de ojos (54:50); véase 2:117c. ¡Sé!, y es (kun fa-yakūn) se ha convertido en un aforismo en árabe y en otras lenguas islámicas utilizado a diario en el discurso corriente.
Versículo 83
فَسُبْحَٰنَ ٱلَّذِى بِيَدِهِۦ مَلَكُوتُ كُلِّ شَىْءٍۢ وَإِلَيْهِ تُرْجَعُونَ ﴿٨٣﴾
fasubḥāna lladhī biyadihī malakūtu kulli shayʾin waʾilayhi turŷaʿūn
¡Gloria, pues, a Aquel en Cuya Mano reside el dominio de todas las cosas, y a Quien seréis devueltos!
83Gloria a denota tanto la trascendencia de Dios por encima de cuanto los idólatras Le asocian, como el asombro ante lo que aseveran. Dominio traduce malakūt, que se halla estrechamente emparentado con mulk, que significa soberanía y se encuentra en la fórmula recurrente A Dios pertenece la soberanía sobre los cielos y la tierra (p. ej., 2:107; 3:189; 5:17, 18, 40, 120; 9:116). Ambos términos proceden de la misma raíz, m-l-k, que en forma verbal denota «poseer», «controlar», «gobernar» o «reinar». Según algunos, malakūt y mulk poseen idéntico significado (IK). Según otros, malakūt alude al Señorío de Dios sobre el reino de lo no visto, y mulk se refiere a Su Soberanía sobre el mundo visible. En ciertas cosmologías islámicas, este mundo se designa como mulk, mientras que malakūt se concibe como el plano de existencia inmediatamente superior a este mundo, y por encima de él se halla el ámbito arcangélico, designado por el vocablo ŷabarūt. Desde una perspectiva, este aleya constituye una respuesta a la interrogante planteada en 23:88: ¿En Cuya Mano reside el dominio de todas las cosas, y Quien protege y nadie puede proteger contra Él, si es que sabéis? La frase seréis devueltos también podría verterse «estáis siendo devueltos», lo cual enfatizaría el proceso ininterrumpido de retorno a Dios que experimentan todos los seres creados. El hecho de que ambas versiones empleen la voz pasiva subraya que los seres humanos carecen de elección alguna en cuanto a retornar o no.
Red de conexiones
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Personajes
Figuras que nombra esta sura. Cada ficha reúne todos sus pasajes y un recorrido en orden de revelación.
En la Biblioteca
Capítulos y estudios de caso que tratan esta sura, con el número de referencias a ella.
Fuentes que cita Reynolds
Libros bíblicos y textos de la Antigüedad tardía citados en el comentario de esta sura. Cada uno lleva a todos los pasajes del Corán donde aparece.
Informe
Documento de Información (Briefing Doc): Análisis Integrado y Exhaustivo de la Sura 36 del Corán (Yā Sīn)
Resumen Ejecutivo
La Sura Yā Sīn (Sura 36) representa un pilar teológico y devocional fundamental dentro del islam. Conocida tradicionalmente como "El Corazón del Corán" (Qalb al-Qurʾān), esta sura mequí del periodo mequí medio temprano aborda los tres ejes doctrinales esenciales de la revelación coránica: la unicidad y omnipotencia de Dios (Tawḥīd), la autenticidad de la misión profética (Nubuwwah) y la certidumbre de la Resurrección y la Vida Futura (ʿĀkhirah).
A lo largo de sus 83 versículos, la Sura Yā Sīn combina exhortaciones teológicas, relatos parabólicos de comunidades pasadas, demostraciones empírico-cósmicas del poder creador divino y descripciones escatológicas detalladas sobre el Juicio Final. Asimismo, ocupa un lugar de extrema relevancia en la piedad práctica islámica, siendo frecuentemente memorizada y recitada en momentos críticos como la enfermedad, la agonía, los ritos funerarios y las devociones diarias matutinas y nocturnas.
1. Contexto, Denominación e Importancia Devocional
1.1 Origen y Denominación
- Clasificación y Periodo: Existe consenso entre los eruditos de que Yā Sīn es una sura mequí de la fase inicial del periodo mequí medio. Aunque la mayoría sostiene que la totalidad de la sura es mequí, diversos comentaristas consideran que el versículo 12 proviene del periodo medinés.
- Etimología y Letras Separadas: La sura toma su nombre de las letras árabes aisladas yāʾ y sīn con las que se inicia (al-muqaṭṭaʿāt).
- La mayoría de los comentaristas afirma que su significado exacto es conocido únicamente por Dios.
- Según Ibn ʿAbbās y otros sabios, yāʾ sīn puede ser una abreviatura de O ser humano (yā unsayn), donde yāʾ es la partícula vocativa y sīn la abreviatura diminutiva de insān ("pequeño ser humano"), interpretado como un término de afecto dirigido por Dios al Profeta Muhammad.
- Al-Qushayrī la identifica con el Día del Pacto (yawm al-mīthāq), mientras que otros la interpretan como un nombre propio dado al Profeta o al propio Corán. Un ḥadīth transmitido por ʿAlī ibn Abī Ṭālib señala que el Profeta fue nombrado en el Corán con siete nombres, entre ellos Yā Sīn.
1.2 "El Corazón del Corán" y Usos Devocionales
- Estatus de Heart of the Quran: Basado en el célebre ḥadīth: "Todo tiene un corazón, y el corazón del Corán es Yā Sīn. A quien recite Yā Sīn, Dios le registra la recitación del Corán diez veces". Se considera el corazón del libro sagrado porque sintetiza sus enseñanzas centrales.
- Prácticas Rituales y Funerales:
- Se recita comúnmente sobre los enfermos y los moribundos, así como en las tumbas de los seres queridos, fundamentado en la instrucción del ḥadīth: "Reciten Yā Sīn sobre sus muertos".
- Un reporte indica que la sura "intercede a través de su recitación y perdona a través de ser escuchada".
- Su recitación nocturna buscando "el Rostro de Dios" otorga el perdón de los pecados durante esa noche, mientras que la recitación matutina (asociada a Ibn ʿAbbās) otorga facilidad durante el día hasta la noche.
2. Misión Profética y Naturaleza de la Revelación (vv. 1–12, 69–70)
2.1 Confirmación del Mensajero y la Escritura (vv. 1–6)
- El Corán Sabio (al-Qurʾān al-Ḥakīm): El término ḥakīm denota que el Corán es determinado/firme (muḥkam), es decir, protegido contra la falsedad por delante y por detrás, o que instruye en la sabiduría y enseña la verdad.
- Propósito de la Misión: Muhammad es afirmado como un enviado sobre un camino recto (ṣirāṭ mustaqīm), revelado por el Todopoderoso, el Misericordioso (al-ʿAzīz al-Raḥīm), para advertir a un pueblo cuyos padres no fueron advertidos y que, por ende, permanecían negligentes.
- Ausencia de Advertidores Previos: Se señala que los árabes no habían recibido una revelación o advertidor directo desde el periodo de Ismael, habiéndose perdido el monoteísmo puro de Abraham.
2.2 La Condición de los Infieles (vv. 7–11)
- Cumplimiento de la Palabra (ḥaqqa al-qawl): Se refiere a la sentencia irrevocable de castigo (p. ej., la promesa divina de llenar el Infierno con genios y hombres rebeldes).
- Alegoría de los Cestos y Barreras:
- Se describe a los incrédulos con cepos/grilletes de hierro (aghlāl) en sus cuellos que les fuerzan la barbilla hacia arriba, simbolizando su arrogancia o su incapacidad para extender la mano hacia el bien.
- Dios ha colocado una barrera delante y detrás de ellos y los ha velado, dejándolos ciegos a la verdad.
- Incidente específico: Los comentaristas mencionan un intento de la tribu de Quraysh por lapidar al Profeta mientras rezaba; el atacante vio su mano pegada al cuello con la piedra, otro escuchó al Profeta pero no pudo verlo, y un tercero vio un camello gigante listo para devorarlo.
- Límite de la Advertencia: La advertencia del Profeta solo beneficia a quien sigue el Recordatorio (al-Dhikr) y teme al Misericordioso en lo invisible (bi-l-ghayb).
2.3 El Registro Claro y la Enseñanza No Poética (vv. 12, 69–70)
- Revivificación y Rastros: Dios resucita a los muertos y registra sus obras pasadas y sus "huellas" o "rastros" (āthārahum).
- Contexto de revelación: Revelado cuando la tribu Banū Salimah deseaba trasladarse más cerca de la mezquita del Profeta en Medina; el Profeta les indicó que sus pisadas al caminar hacia la mezquita quedaban registradas como recompensa.
- Obras duraderas: Incluye las consecuencias continuas del bien o del mal dejadas tras la muerte (como conocimiento benéfico, un hijo virtuoso o caridad continua).
- El Registro Claro (Imām Mubīn): Alude a la Tabla Protegida (al-Lawḥ al-Maḥfūẓ) o al libro individual de acciones. En la teología chiita, basándose en dichos atribuidos a ʿAlī ibn Abī Ṭālib, se interpreta como una referencia a la autoridad e inmamat divinamente asignado.
- Rechazo de la Poesía: El versículo 69 refuta a quienes acusaban a Muhammad de ser poeta. Dios no le enseñó poesía ni le es adecuado ser poeta; el Corán es un Recordatorio (dhikr) y una recitación clara para advertir a los vivos.
3. La Parábola de los Habitantes de la Ciudad (vv. 13–30)
3.1 La Llegada de los Mensajeros y la Reacción del Pueblo
- La Ciudad: La mayoría de los comentaristas identifica tradicionalmente esta ciudad con Antioquía.
- Los Tres Mensajeros: Dios envió inicialmente a dos mensajeros (mursalīn). Al ser desmentidos y encarcelados, Dios los reforzó con un tercero (algunos identifican al tercero como Jonás o como apóstoles enviados bajo el mandato de Jesús).
- Argumento de los Incrédulos: Utilizaron el argumento común de las comunidades paganas: "Ustedes no son sino seres humanos como nosotros; el Misericordioso no ha revelado nada".
- Amenaza de Lapidación: Los ciudadanos los acusaron de ser un mal augurio (agüero) y amenazaron con lapidarlos y someterlos a un castigo doloroso. Los mensajeros respondieron que el mal agüero residía en la propia incredulidad de los pobladores.
3.2 El Creyente de la Periferia (Ḥabīb al-Najjār)
- La Intervención: Un hombre (identificado comúnmente como Ḥabīb al-Najjār) vino corriendo desde los confines de la ciudad exhortando a su pueblo a seguir a los mensajeros, destacando que ellos no pedían recompensa alguna y estaban guiados.
- Argumento Teológico: Afirmó la lógica del monoteísmo natural (fiṭrah): "¿Por qué no habría de adorar a Quien me originó y a Quien seréis devueltos?". Remarcó que los falsos dioses no ofrecen intercepción ni salvación frente al daño.
- Martirio y Recompensa: El hombre fue lapidado y ejecutado por el pueblo mientras oraba por la guía de sus agresores. Al morir, se le dijo: "¡Entra en el Jardín!", a lo que exclamó: "¡Ojalá mi pueblo supiera cómo mi Señor me ha perdonado y me ha colocado entre los honrados!". Un ḥadīth lo clasifica entre los tres "veraces" (ṣiddīq) que nunca dudaron de Dios.
3.3 El Destino de la Ciudad
- Dios no envió un ejército del cielo para destruir a la ciudad; bastó un único clamor (ṣayḥah wāḥidah) e instantáneamente todos sus habitantes quedaron extinguidos. El texto concluye con un lamento divino por la humanidad que continuamente se burla de los mensajeros.
4. Signos Cósmicos y Teológicos de la Creación y la Resurrección
Los versículos 31–44 y 71–83 exponen evidencias empíricas tomadas del mundo natural para ilustrar la Omnipotencia Divina y la inevitabilidad de la Resurrección:
Evidencias de la Omnipotencia Divina en Yā Sīn
│
┌────────────────┬────────────────┼────────────────┬────────────────┐
▼ ▼ ▼ ▼ ▼
Tierra Muerta Astronomía Transporte Ganado y Origen y
y Vegetación y Ciclos y Arcón Beneficios Creación
(vv. 33-35) (vv. 36-40) (vv. 41-44) (vv. 71-73) (vv. 77-83)
Revivificación Separación del Preservación Animales para Del esperma
mediante agua; día/noche; Sol en la Arca; carga, alimento a adversario;
producción de a su morada; creación de y bebida; deber fuego del árbol
palmeras, uvas Luna en 28 medios de de dar gracias verde; la orden
y parejas. estaciones. transporte. al Creador. "¡Sé!" (Kun).
4.1 La Flora, la Fauna y la Creación en Parejas (vv. 33–36, 71–73)
- La Tierra Muerta: La tierra yerma que revive con lluvia y produce grano, dátiles y uvas es un signo directo de la capacidad divina para resucitar los cuerpos en el Juicio.
- Creación de Parejas (Azwāj): Dios creó todas las cosas en parejas/especies: de lo que la tierra produce, de los seres humanos mismos y de lo que aún no conocen.
- Dominio sobre el Ganado: Dios ha sometido a los animales domésticos para el ser humano, sirviéndoles de montura, alimento, vestimenta y bebida. Tomar otros dioses demuestra una absoluta falta de gratitud hacia el Creador.
4.2 El Orden Cósmico (vv. 37–40)
- La Noche y el Día: Dios "despelleja" o arranca (naslakha) el día de la noche, dejando a la creación en tinieblas.
- El Sol: Corre hacia un lugar de reposo/morada (mustaqarr).
- Interpretación astronómica/escatológica: Un ḥadīth refiere que al atardecer el sol se prosterna bajo el Trono divino pidiendo permiso para salir hasta que se le ordene salir por el Occidente. Alternativamente, indica los solsticios de verano e invierno.
- La Luna: Se han determinado para ella 28 estaciones (manāzil), menguando hasta parecer una oruga o racimo seco de palmera (ʿurjūn al-qadīm).
- Leyes Orbitarias: El sol no puede alcanzar a la luna, ni la noche adelantarse al día; cada cuerpo celeste navega en una órbita definida.
4.3 La Salvación en los Mares (vv. 41–44)
- Un signo adicional es el transporte de la posteridad humana en el Arca de Noé cargada y la posterior creación de barcos similares y bestias de carga ("barcos del desierto/camellos"). Si Dios quisiera, ahogaría a los tripulantes sin que nadie responda a su clamor, salvo como una misericordia temporal.
4.4 La Respuesta a la Objeción de la Podredumbre (vv. 77–83)
- El Argumento de Ubayy ibn Khalaf: Se relata que Ubayy ibn Khalaf llevó huesos descompuestos ante el Profeta, los trituró con la mano y preguntó burlón: "¿Quién devolverá la vida a estos huesos descompuestos?".
- La Refutación Teológica:
- Primera Creación: "Les dará vida Quien los creó por primera vez".
- El Fuego del Árbol Verde: Dios produce fuego a partir del árbol verde y húmedo (referencia a los árboles Markh y ʿAfār de la Hiyaz que producen chispas al frotar sus ramas verdes), demostrando que puede extraer vida de lo seco/muerto.
- Creación de Cielos y Tierra: Quien creó el universo entero tiene poder de sobra para recrear al hombre.
- La Orden Divina (Kun fa-Yakūn): Cuando Dios desea una cosa, Su mandato es simplemente decir: "¡Sé!" y es (Kun fa-yakūn).
- El Dominio Absoluto (Malakūt): La sura concluye glorificando a Dios, en Cuyas Manos reside el Reino/Soberanía Absoluta (Malakūt) de todas las cosas. En la cosmología islámica, Mulk refiere al mundo físico visible y Malakūt al reino espiritual e invisible.
5. Escatología, Juicio y Destinos Diferenciados (vv. 45–68)
5.1 La Negligencia de los Incrédulos (vv. 45–50)
- Los incrédulos rechazan todas las señales y se niegan a practicar la caridad. Ante el mandato de alimentar a los necesitados, responden sarcásticamente: "¿Vamos a alimentar a quien, si Dios quisiera, Él mismo alimentaría?".
- Mofan sobre la llegada de la Resurrección. El texto advierte que la Hora vendrá mediante un solo clamor mientras estén disputando en sus asuntos mundanos, impidiéndoles hacer testamento o regresar con sus familias.
5.2 El Toque de Trompeta y el Levantamiento de las Tumbas (vv. 51–54)
- Las Dos Trompetas: El ángel Israfil (Serafiel) tocará la trompeta. Entre el primer toque (destrucción) y el segundo (resurrección) transcurren, según la tradición, 40 años.
- Salida de las Tumbas: Al sonar el segundo toque, resurgirán de sus tumbas exclamando: "¡Ay de nosotros! ¿Quién nos ha levantado de nuestro lugar de reposo?", recibiendo como respuesta que esto es la promesa del Misericordioso.
- Todos serán comparecidos e inscritos sin que ninguna alma sea tratada con injusticia.
5.3 Comparativa de los Destinos Finales
| Criterio | Los Habitantes del Jardín (Creyentes) | Los Culpables / Incrédulos |
|---|---|---|
| Estado Escatológico | Absorbiéndose en el gozo y delicias espirituales. | Separados y rechazados ("¡Apartaos hoy, oh culpables!"). |
| Entorno y Confort | Reclinados con sus esposas sobre sofás/tronos bajo la sombra (ẓilāl). | Expuestos al Fuego del Infierno que negaban. |
| Alimentos y Deseos | Frutas de calidad superior y todo lo que soliciten (mā yaddaʿūn). | Ninguno; barrera puesta ante sus deseos. |
| Saludo / Revelación | Reciben el saludo directo: "¡Paz!" (Salām), una palabra de un Señor Misericordioso. | Reproche divino por romper el Pacto de Adam. |
| Testimonio Corporál | No aplica castigo; almas en paz. | Bocas selladas. Sus manos hablarán y sus pies/piel darán testimonio de sus acciones. |
5.4 La Revelación de las Acciones Corporales y Degradación Física (vv. 60–68)
- El Pacto Roto: Dios recuerda haber encomendado a los Hijos de Adán no adorar a Satán, su enemigo manifiesto, y seguir el Camino Recto.
- Testimonio de los Miembros (v. 65): En el Juicio Final, Dios sellará las bocas de los pecadores para evitar mentiras y excusas. Sus manos hablarán y sus pies darán testimonio.
- Anas ibn Mālik transmitió que el Profeta se rió al recordar cómo el siervo intentará litigar contra Dios diciendo que solo acepta su propio testimonio, ante lo cual Dios sella su boca y ordena a sus propios miembros corporales hablar.
- Ceguera y Transformación Teórica: Si Dios quisiera, habría cegado sus ojos o los habría transformado en sus sitios (convertido en estatuas o animales como monos y cerdos), de modo que no pudiesen avanzar ni retroceder.
- Regresión en la Vejez (v. 68): A quien se le concede una larga vida, Dios lo hace regresar en la creación (debilidad física y mental), lo cual sirve como argumento de que Quien invierte el desarrollo humano tiene el poder absoluto para resucitarlo.
6. Estructura Sintética del Contenido de la Sura Yā Sīn
| Versículos | Temática Principal | Conceptos y Figuras Clave |
|---|---|---|
| vv. 1–12 | Misión Profética y Estado de Incrédulos | • Corán Sabio (Ḥakīm) • Grilletes (Aghlāl) y Velos • Registro Claro (Imām Mubīn) |
| vv. 13–30 | Parábola de la Ciudad (Ejemplo Histórico) | • Tres Mensajeros (Antioquía) • Ḥabīb al-Najjār (Martirio) • Destrucción por Clamor Único |
| vv. 31–44 | Signos en la Naturaleza y el Cosmos | • Revivificación de la Tierra • Creación en Parejas (Azwāj) • Órbitas de Sol y Luna |
| vv. 45–68 | La Hora, Juicio y Destinos Finales | • Toque de Trompeta (Israfil) • Saludo de "Paz" (Salām) • Testimonio de Manos y Pies |
| vv. 69–70 | Naturaleza del Corán | • Rechazo de la Poesía • Advertencia para los Vivos |
| vv. 71–83 | Argumentación sobre la Resurrección y Poder Divino | • Sometimiento del Ganado • Huesos rotos (Ubayy ibn Khalaf • Orden "¡Sé!" (Kun fa-Yakūn) • Soberanía Absoluta (Malakūt) |
Conclusión
El análisis detallado de la Sura Yā Sīn demuestra por qué la tradición islámica la ratifica como "El Corazón del Corán". Su estructura equilibra la advertencia profética, la observación del orden natural y la inminencia escatológica. Al afirmar que la revelación no es poesía, que la vida surge de la muerte por el mandato simple de "¡Sé!", y que todo el dominio (Malakūt) retornará ineludiblemente a Dios, la sura ofrece una síntesis perfecta de la teología y la piedad islámicas.
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Periodo de Revelación: Época makkana temprana
- Significado del Nombre: Letras yāʾ y sīn
- Apelativo: El corazón del Corán
- Piedad Tradicional: Recitación regular y devociones
- Prácticas Funerarias: Recitación sobre moribundos o difuntos
-
- Afirmación del Profeta: Mensajero sobre vía recta
- Naturaleza del Corán: Libro sabio y revelación
- Advertencia: Dirigida a un pueblo cuyos padres no fueron advertidos
- Ceguera Espiritual: Barreras y grilletes de los incrédulos
- Registro Divino: Todo contado en un registro claro
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- Envío de Mensajeros: Dos fortalecidos con un tercero
- Rechazo de los Pobladores: Acusaciones de falsedad
- Testimonio del Creyente: Ḥabīb al-Najjār acude corriendo
- Recompensa del Mártir: Entrada al Jardín
- Destrucción de la Ciudad: Extinción por un solo grito
-
- Tierra Muerta: Revivificación y brote de grano y frutos
- Pares Creados: Plantas, seres humanos y lo desconocido
- Alternancia Temporal: El día y la noche
- Órbitas Celestes: El sol y la luna en movimiento
- El Arca de Noé: Preservación de la progenie humana
-
- El Llamado de la Trompeta: Salida de las tumbas
- Justicia Divina: Ningún alma recibe agravio
- El Jardín (Paraíso): Gozo, sombra y paz
- El Fuego (Infierno): Consecuencia de la desobediencia
- Testimonio Corporal: Manos y pies hablan
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- Naturaleza del Corán: Recordatorio y no poesía
- Beneficios del Ganado: Montura, alimento y bebida
- Creación Humana: Desde una gota
- Resurrección de Huesos: Fuego del árbol verde
- Omnipotencia: La orden '¡Sé!' y es
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Contexto adicional | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| 36:1-12 | La misión profética de Mahoma y la revelación | Se confirma la misión de Mahoma como mensajero enviado con el Corán Sabio para advertir a un pueblo negligente. Se aclara que la advertencia solo aprovecha a quienes siguen el Recuerdo y temen al Misericordioso, mientras que para los incrédulos la sentencia de castigo ya se ha hecho efectiva. Dios registra las obras que los hombres envían por delante y las huellas que dejan. | Se discute el significado de las letras 'Yā Sīn' como abreviatura ('¡Oh ser humano!'), un nombre del Profeta o del Corán. El v. 12 es considerado por varios comentaristas como revelado en Medina en relación con la tribu Banū Salimah. | [1] |
| 36:13-30 | La parábola de los habitantes de la ciudad y el creyente | Se presenta el relato de una ciudad a la que llegaron tres mensajeros pero fue rechazada por sus habitantes alegando que eran simples humanos. Un hombre vino desde los confines de la ciudad exhortando a seguir a los enviados que no pedían recompensa; proclamó su fe en el Creador y fue martirizado, siendo ingresado en el Jardín. Dios destruyó a los incrédulos al instante con un solo grito. | Históricamente, la tradición identifica la ciudad con Antioquía y al creyente con Ḥabīb al-Najjār. Los mensajeros son considerados por unos como apóstoles enviados por Jesús y por otros como profetas enviados directamente por Dios. | [1] |
| 36:31-44 | Las señales de Dios en la naturaleza y la resurrección | Se exponen los signos del poder y la unidad de Dios en el orden creado: la vivificación de la tierra muerta para producir frutos, la creación de todo en parejas, la alternancia del día y la noche, el curso fijado para el sol y las fases decrecientes de la luna, así como la salvación de la humanidad a bordo del Arca cargada. | La revivificación de la tierra muerta se cita como prueba lógica de la capacidad divina para resucitar a los muertos. El v. 38 alude a la morada del sol al final de los tiempos o a los solsticios estivales e invernales. | [1] |
| 36:45-52 | Rechazo de los incrédulos y la llegada repentina de la Hora | Los incrédulos se apartan de los signos divinos y se niegan a dar limosna arguyendo con burla que Dios alimente a los pobres si quiere. Desafían la promesa del Juicio, pero la Hora vendrá de improviso con un solo soplo mientras disputan, y al segundo soplo de trompeta saldrán de sus tumbas reconociendo la verdad de los mensajeros. | Las dudas sobre el gasto en caridad (v. 47) surgieron en disputas entre los paganos de Quraysh y Abū Bakr. El pasaje describe las dos fases o toques del clarín de Serafiel previos a la comparecencia. | [1] |
| 36:53-68 | El destino de los creyentes frente al de los pecadores | Toda alma comparecerá sin sufrir injusticia. Los habitantes del Jardín gozarán complacidos en la sombra junto a sus esposas y recibirán el saludo de '¡Paz!' de parte de un Señor Misericordioso. Por contra, los pecadores serán apartados, reprendidos por haber adorado a Satanás en lugar de a Dios, y arrojados al Infierno, sellándoseles la boca mientras sus manos y pies testifican sus obras. | El término 'Paz' (v. 58) remite a uno de los Nombres divinos (al-Salām). El testimonio de las extremidades refleja la imposibilidad de ocultar la verdad durante el Juicio Final. | [1] |
| 36:69-70 | La naturaleza del Corán y la misión del Profeta | Se desmiente que a Mahoma se le haya enseñado poesía, pues la poesía no le corresponde. Lo revelado es únicamente un Recuerdo y un Corán claro para advertir a quienes están vivos espiritualmente y para que la sentencia se cumpla sobre los incrédulos. | Responde a las acusaciones de los mequíes que tildaban a Mahoma de poeta. 'Estar vivo' se interpreta literariamente o como tener un corazón receptivo a la verdad divina. | [1] |
| 36:71-83 | Argumentos sobre el poder creador de Dios y la resurrección final | Se recuerdan los favores concedidos mediante el ganado al servicio del hombre. Ante el argumento del incrédulo que pregunta quién vivificará los huesos una vez podridos, se responde que los vivificará Aquel que los creó por primera vez y que produce fuego del árbol verde. Su orden ante cualquier cosa es decir '¡Sé!' y es, teniendo en Su mano la soberanía sobre todo. | El trasfondo de los vv. 78-79 remite al incidente en el que Ubayy ibn Khalaf desmenuzó huesos carcomidos ante el Profeta para mofarse de la resurrección física. El término malakūt (v. 83) alude al dominio sobre el mundo invisible. | [1] |