al-Fatḥ
La VictoriaAntes del textoIntroducción
Introducción
Una sūrah madinense, al-Fatḥ fue revelada mientras el Profeta regresaba a Medina desde la zona de Ḥudaybiyah, en las afueras de La Meca, durante el mes de Dhu-l-Qaʿdah del año 6/628. El Profeta había partido en peregrinación hacia La Meca con numerosos peregrinos, mil cuatrocientos según la mayoría de los relatos. Se habían vestido con las prendas de peregrino y estaban desarmados, a excepción de espadas envainadas utilizadas principalmente para cazar. Se detuvieron en Ḥudaybiyah, y los qurayshíes les negaron la entrada al recinto sagrado. Allí, los musulmanes y los qurayshíes acordaron un tratado, conocido como el Tratado de Ḥudaybiyah, el cual estipulaba lo siguiente: ambas partes cesarían las hostilidades durante diez años; ninguna interferiría en el libre movimiento de la otra; el Profeta y sus seguidores renunciarían a la peregrinación ese año, pero luego se les permitiría realizar la peregrinación cada año durante los diez años siguientes; cualquier hombre que abandonara a los qurayshíes para unirse a los musulmanes sería devuelto a los qurayshíes, pero cualquier hombre que abandonara a los musulmanes por los qurayshíes no sería devuelto a los musulmanes; y cualquier tribu que deseara entrar en alianza con los musulmanes era libre de hacerlo, al igual que cualquiera que deseara entrar en alianza con los qurayshíes.
Algunos de los Compañeros del Profeta, sin embargo, consideraron los términos desfavorables para los musulmanes e incluso equivalentes a una derrota. No obstante, el Profeta aceptó los términos, y el tratado obró rápida y decisivamente en beneficio del bando musulmán. La libertad de cualquier tribu para aliarse con los musulmanes o con los qurayshíes libró a las tribus de sus antiguas alianzas, y algunas que habían estado aliadas con los qurayshíes cambiaron rápidamente hacia los musulmanes. La conclusión de un tratado con los qurayshíes demostró con claridad que los musulmanes habían adquirido al menos igualdad de condiciones con los qurayshíes, lo cual era una hazaña en sí misma.
Después de que el Profeta sacrificara sus animales de ofrenda en la zona de Ḥudaybiyah, donde los peregrinos musulmanes se habían detenido, y hubieran comenzado el viaje de regreso a Medina, esta sūrah fue revelada, declarando el Tratado de Ḥudaybiyah una victoria manifiesta. Respecto a este acontecimiento, se relata que ʿUmar ibn al-Jaṭṭāb dijo: «Estábamos con el Mensajero de Dios en un viaje, y le pregunté acerca de un asunto tres veces, pero no me respondió. Entonces me dije a mí mismo: "¡Que tu madre se vea privada de ti, oh Ibn al-Jaṭṭāb! Fuiste obstinado al repetir tu pregunta tres veces al Mensajero de Dios; y cada vez él no te respondió". Así que monté en mi camella y me adelanté por temor a que se revelara una parte del Corán sobre mi caso. De pronto oí a alguien que llamaba: "¡Oh ʿUmar!". Entonces fui hacia el Mensajero temiendo que parte del Corán se hubiera revelado acerca de mí. El Profeta dijo: "Anoche me fue revelada una sūrah que me es más querida que todo aquello sobre lo que sale el sol". Luego recitó [la sūrah que comienza con] En verdad, te hemos concedido una victoria manifiesta» (IK, Q). También se relata que el Profeta recitó esta sūrah mientras montaba su camella el día de la conquista de La Meca (IK).
Al-Fatḥ comienza con una descripción de la victoria manifiesta que Dios concedió al Profeta y a sus seguidores, la cual se describe en términos espirituales (vv. 1-7). Luego pasa a una discusión sobre la función del Profeta y una alusión al pacto de fidelidad prestado por aquellos que viajaron con él a Ḥudaybiyah (vv. 8-10), seguido de una crítica a los que se quedaron rezagados poniendo excusas por haber rechazado la invitación del Profeta a unirse a él en la peregrinación (vv. 11-17). Quienes viajaron con el Profeta y prestaron fidelidad son elogiados y se les prometen abundantes botines en esta vida y recompensa en la otra (vv. 18-21). La sūrah analiza a continuación las razones de Dios para haber impedido el combate en esta ocasión (vv. 22-25) y concluye con un contraste entre los incrédulos, que permanecen consumidos por el celo fanático de la Época de la Ignorancia (v. 26), y los creyentes, a quienes se les ha concedido la Tranquilidad de Dios (v. 26) y a quienes se asemeja a una planta que continúa creciendo con firmeza (v. 29).
Sura 48al-Fatḥ29 versículos
بِسْمِ ٱللَّهِ ٱلرَّحْمَٰنِ ٱلرَّحِيمِ
bismi llāhi r-raḥmāni r-raḥīm
En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso
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Reynolds · The Qurʾān and the BibleIntroducción a la sura
En el Nombre de Dios, el Clementísimo, el Misericordiosísimo.
Versículo 1
إِنَّا فَتَحْنَا لَكَ فَتْحًۭا مُّبِينًۭا ﴿١﴾
innā fataḥnā laka fatḥam mubīnā
En verdad, te hemos concedido una victoria manifiesta,
1En el contexto histórico, este versículo es entendido por muchos como una referencia a la conquista de La Meca (JJ, Q, R) y, por extensión, a otras futuras victorias musulmanas (JJ). Pero muchos de los Compañeros del Profeta, como Ibn Masʿūd y Anas ibn Mālik, lo consideraron una referencia específica al Tratado de Ḥudaybiyah (IK, Q), puesto que este tratado permitió a musulmanes y no musulmanes mezclarse con mayor libertad y, por tanto, dio lugar a un incremento en el número de adeptos al islam (IK, Q). A este respecto, se relata que Ibn Masʿūd dijo: «Vosotros consideráis que la conquista de La Meca fue la victoria, mientras que para nosotros la victoria fue el tratado concertado en Ḥudaybiyah» (IK). El versículo también puede entenderse como una referencia a la victoria del islam por medio de pruebas y revelación (R). Victoria traduce fatḥ, que también significa «apertura». Leído de este modo, algunos entienden fatḥ como una alusión a la apertura del corazón y, por ende, al desvelamiento de los secretos de la Esencia Divina, las luces de los Atributos Divinos y la belleza de los Actos Divinos (Aj).
Versículo 2–3
لِّيَغْفِرَ لَكَ ٱللَّهُ مَا تَقَدَّمَ مِن ذَنۢبِكَ وَمَا تَأَخَّرَ وَيُتِمَّ نِعْمَتَهُۥ عَلَيْكَ وَيَهْدِيَكَ صِرَٰطًۭا مُّسْتَقِيمًۭا ﴿٢﴾ وَيَنصُرَكَ ٱللَّهُ نَصْرًا عَزِيزًا ﴿٣﴾
liyaghfira laka llāhu mā taqaddama min dhambika wamā taʾakhkhara wayutimma niʿmatahū ʿalayka wayahdiyaka ṣirāṭam mustaqīmā · wayanṣuraka llāhu naṣran ʿazīzā
para que Dios perdone tus faltas pasadas y las que estén por venir, y complete Su Gracia sobre ti, y te guíe por un camino recto;
y para que Dios te auxilie con un auxilio poderoso.
2–3Muchos comentaristas entienden que el v. 2 significa que Dios ha perdonado al Profeta todos sus pecados, pasados y futuros; así, algunos lo toman como un texto probatorio de la inerrancia espiritual (ʿiṣmah) del Profeta (JJ, R). Según algunos comentaristas, tus faltas pasadas se refiere a faltas cometidas antes de la victoria manifiesta, mientras que las que estén por venir se refiere a faltas cometidas después de ella (JJ, Q, R, Ṭ). Otros dicen que este versículo se refiere al periodo anterior y al periodo posterior al inicio de la revelación (Q, R, Ṭ), mientras que otros afirman que significa lo que precedió a la revelación de este versículo y lo que la siguió (Q). Incluso después de esta promesa de perdón, el Profeta continuaba poniéndose en pie en oración por la noche hasta que se le hinchaban los pies, pidiendo perdón a Dios. Cuando se le preguntó por qué lo hacía, el Profeta respondió: «¿Acaso no habré de ser un siervo agradecido?» (IK, Ṭ). Complete Su Gracia se refiere a alcanzar el Paraíso, a la gracia de la profecía y la sabiduría, o a las conquistas de Jaybar, La Meca y Ṭāʾif (Q).
Versículo 4
هُوَ ٱلَّذِىٓ أَنزَلَ ٱلسَّكِينَةَ فِى قُلُوبِ ٱلْمُؤْمِنِينَ لِيَزْدَادُوٓا۟ إِيمَٰنًۭا مَّعَ إِيمَٰنِهِمْ ۗ وَلِلَّهِ جُنُودُ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ ۚ وَكَانَ ٱللَّهُ عَلِيمًا حَكِيمًۭا ﴿٤﴾
huwa lladhī anzala s-sakīnata fī qulūbi l-muʾminīna liyazdādū īmānam maʿa īmānihim walillāhi ŷunūdu s-samāwāti wal-arḍi wakāna llāhu ʿalīman ḥakīmā
Él es Quien hace descender la Tranquilidad en los corazones de los creyentes, para que aumenten en fe junto a su fe —a Dios pertenecen las huestes de los cielos y de la tierra, y Dios es Sapientísimo, Sabio—
4Tranquilidad (sakīnah; cf. 2:248; 9:26, 40; 48:18, 26) es entendida por algunos como una alusión a la Misericordia de Dios (Ṭ) o a la paciencia al llevar a cabo lo que Dios ha ordenado (Aj). Otros dicen: «Es un ángel que habita en los corazones de los creyentes, brindándoles auxilio» (Iṣ). También se dice que la sakīnah es el intelecto (ʿaql), o que uno posee sakīnah cuando sosiega (sakkana ʿan) la inclinación hacia los deseos carnales (shahawāt; Iṣ). Algunos ven la repetición del término fe en aumenten en fe junto a su fe como una alusión al aumento de la certeza junto a la fe (Aj, Q). Otros dicen que el aumento en fe refleja el incremento gradual en las obligaciones religiosas que se agregan a la fe inicial, el testimonio de fe: No hay más dios que Dios, esto es, la oración, la limosna, el ayuno y el ḥaŷŷ (en ese orden). Cada vez que los musulmanes confirmaban una de estas obligaciones, Dios añadía otra hasta que la religión quedó completada (Q, Ṭ, Z). Aquí, las huestes de los cielos y de la tierra pueden referirse a aquellos auxiliares que Dios envía sobre Sus enemigos según Su Voluntad (Ṭ), indicando así tanto que Dios derrotará a quienes se oponen a Él y a Su Mensajero como que, si Él quisiera, podría aniquilarlos en cualquier instante, pero en cambio les concede una tregua.
Versículo 5
لِّيُدْخِلَ ٱلْمُؤْمِنِينَ وَٱلْمُؤْمِنَٰتِ جَنَّٰتٍۢ تَجْرِى مِن تَحْتِهَا ٱلْأَنْهَٰرُ خَٰلِدِينَ فِيهَا وَيُكَفِّرَ عَنْهُمْ سَيِّـَٔاتِهِمْ ۚ وَكَانَ ذَٰلِكَ عِندَ ٱللَّهِ فَوْزًا عَظِيمًۭا ﴿٥﴾
liyudkhila l-muʾminīna wal-muʾmināti ŷannātin taŷrī min taḥtihā l-anhāru khālidīna fīhā wayukaffira ʿanhum sayyiʾātihim wakāna dhālika ʿinda llāhi fawzan ʿaẓīmā
para hacer entrar a los creyentes y a las creyentes en Jardines por cuyo bajo fluyen ríos, en los que morarán eternamente, y absolverles de sus malas acciones —eso es un triunfo grandioso ante Dios—
5Después de que el Profeta informara a los creyentes de la revelación de los vv. 1–3, diciendo de ellos: «Me ha sido revelado un pasaje más amado para mí que el mundo entero», los Compañeros dijeron: «Felicitaciones, oh Mensajero de Dios. Dios nos ha dejado claro lo que hará contigo. ¿Qué hará con nosotros?». Entonces fue revelado este versículo (IK, Q, Ṭ, W). El versículo puede verse así como correlato del v. 1, significando: En verdad, te hemos concedido una victoria manifiesta . . . para hacer entrar a los creyentes y a las creyentes en Jardines (Ṭ). O puede considerarse consecutivo al v. 4, en el sentido de que la Tranquilidad fue la causa de su entrada en los Jardines (Q). Alcanzar «el Jardín» es calificado como el gran triunfo en más de una docena de versículos, si bien algunos consideran el gran triunfo como un grado de cercanía a Dios que trasciende incluso el Jardín paradisíaco; para las bienaventuranzas del Paraíso, véase el comentario a 5:119; 44:51–57.
Versículo 6–7
وَيُعَذِّبَ ٱلْمُنَٰفِقِينَ وَٱلْمُنَٰفِقَٰتِ وَٱلْمُشْرِكِينَ وَٱلْمُشْرِكَٰتِ ٱلظَّآنِّينَ بِٱللَّهِ ظَنَّ ٱلسَّوْءِ ۚ عَلَيْهِمْ دَآئِرَةُ ٱلسَّوْءِ ۖ وَغَضِبَ ٱللَّهُ عَلَيْهِمْ وَلَعَنَهُمْ وَأَعَدَّ لَهُمْ جَهَنَّمَ ۖ وَسَآءَتْ مَصِيرًۭا ﴿٦﴾ وَلِلَّهِ جُنُودُ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ ۚ وَكَانَ ٱللَّهُ عَزِيزًا حَكِيمًا ﴿٧﴾
wayuʿadhdhiba l-munāfiqīna wal-munāfiqāti wal-mushrikīna wal-mushrikāti ẓ-ẓānnīna billāhi ẓanna s-sawʾi ʿalayhim dāʾiratu s-sawʾi waghaḍiba llāhu ʿalayhim walaʿanahum waʾaʿadda lahum ŷahannama wasāʾat maṣīrā · walillāhi ŷunūdu s-samāwāti wal-arḍi wakāna llāhu ʿazīzan ḥakīmā
y para castigar a los hipócritas y a las hipócritas, y a los idólatras y a las idólatras, que tienen un mal pensamiento respecto a Dios. Sobre ellos caerá el giro del infortunio. Dios se ha airado con ellos, los maldice y les prepara el Infierno —¡qué pésimo destino!
Y a Dios pertenecen las huestes de los cielos y de la tierra, y Dios es Poderoso, Sabio.
6–7Que tienen un mal pensamiento respecto a Dios se refiere a aquellos que pensaban que Dios no auxiliaría al Profeta y a sus seguidores (Ṭ, Z) o a quienes pensaban que el Profeta y los que partieron con él en peregrinación no regresarían a Medina (Q; véase el v. 12). El giro del infortunio alude al castigo que se abatirá sobre los idólatras y los hipócritas en esta vida y en la otra (Ṭ), a su corrupción (Q), o al modo en que aquello que esperan que recaiga sobre el Profeta y sus seguidores recaerá de hecho sobre ellos (Z). Aunque la mención previa de las huestes en el v. 4 confirma el modo en que tales huestes asisten al Profeta y a los creyentes, su mención aquí afirma el Poder de Dios sobre los hipócritas y los incrédulos. Comentando el significado de las huestes de Dios, se relata que al-Tustarī dijo: «Sus huestes son de distintas clases. Sus huestes en el Cielo son los profetas, y en la tierra, los santos. Sus huestes en el Cielo son los corazones, y en la tierra, las almas. Todo aquello sobre lo cual Dios da potestad sobre ti forma parte de Sus huestes. Si Él da potestad a tu alma sobre ti, tu alma destruirá tu alma. Si Él da potestad a tus miembros corporales sobre ti, te destruirán. Si tu alma subyuga a tu corazón, te conducirá a seguir el capricho. Pero si tu corazón subyuga a tu alma y a tus miembros corporales, los sujetará con la corrección (adab), los compelerá a la adoración y luego los adornará con la sinceridad en la servidumbre. Todas estas son las huestes de Dios» (ST).
Versículo 8
إِنَّآ أَرْسَلْنَٰكَ شَٰهِدًۭا وَمُبَشِّرًۭا وَنَذِيرًۭا ﴿٨﴾
innā arsalnāka shāhidan wamubashshiran wanadhīrā
En verdad, te hemos enviado como testigo, como albaceador de buenas nuevas y como advertidor,
8El Profeta fue enviado como testigo de la Unicidad Divina (ST) o como aquel que dará testimonio a favor o en contra de las personas en el Más Allá; véase 33:45c. También se califica al Profeta tanto de albaceador de buenas nuevas como de advertidor en 2:119; 5:19; 7:188; 11:2; 17:105; 25:56; 33:45; 34:28; 35:24, mientras que en otros versículos estas funciones se atribuyen a todos los profetas (véanse 2:213; 4:165; 6:48; 18:56).
Versículo 9
لِّتُؤْمِنُوا۟ بِٱللَّهِ وَرَسُولِهِۦ وَتُعَزِّرُوهُ وَتُوَقِّرُوهُ وَتُسَبِّحُوهُ بُكْرَةًۭ وَأَصِيلًا ﴿٩﴾
lituʾminū billāhi warasūlihī watuʿazzirūhu watuwaqqirūhu watusabbiḥūhu bukratan waʾaṣīlā
para que creáis en Dios y en Su Mensajero, y Le respaldéis, y Le honréis, y Le glorifiquéis mañana y tarde.
9Se afirma que algunas autoridades tempranas leían este versículo: «Para que crean en Dios y en Su Mensajero, y para que Le respalden» (Ṭ). En cualquiera de las lecturas, puede entenderse como una exhortación dirigida a los creyentes de la época del Profeta o a toda la humanidad. Los creyentes respaldan a Dios ya sea enalteciéndole o combatiendo en la senda de Dios (Q, Ṭ). Las palabras traducidas aquí como respaldéis y honréis pueden denotar tanto honrar como magnificar. La primera es entendida así por algunos como un mandato de honrar a Dios y la segunda como una orden de honrar al Profeta (Q). Otros lo interpretan como un mandato de respaldar y honrar al Profeta (Q en el comentario a 47:25), dado que el pronombre puede referirse tanto a Dios como al Profeta. Respecto a la prescripción de glorificarle mañana y tarde (cf. 6:52; 18:28; 19:11; 24:36; 76:25), véase 33:42c; 76:25–26c.
Versículo 10
إِنَّ ٱلَّذِينَ يُبَايِعُونَكَ إِنَّمَا يُبَايِعُونَ ٱللَّهَ يَدُ ٱللَّهِ فَوْقَ أَيْدِيهِمْ ۚ فَمَن نَّكَثَ فَإِنَّمَا يَنكُثُ عَلَىٰ نَفْسِهِۦ ۖ وَمَنْ أَوْفَىٰ بِمَا عَٰهَدَ عَلَيْهُ ٱللَّهَ فَسَيُؤْتِيهِ أَجْرًا عَظِيمًۭا ﴿١٠﴾
inna lladhīna yubāyiʿūnaka innamā yubāyiʿūna llāha yadu llāhi fawqa aydīhim faman nakatha faʾinnamā yankuthu ʿalā nafsihī waman awfā bimā ʿāhada ʿalayhu llāha fasayuʾtīhi aŷran ʿaẓīmā
En verdad, quienes te prestan juramento de fidelidad solo juran fidelidad a Dios. La Mano de Dios está sobre sus manos. Quien reniegue, solo reniega en perjuicio propio. Y quien cumpla lo que ha prometido a Dios, Él le concederá una grandiosa recompensa.
10Del mismo modo que quien obedece al Mensajero, obedece a Dios (4:80), prestar juramento de fidelidad al Profeta equivale a jurar fidelidad a Dios (Q). Este pacto de lealtad es ampliamente conocido como el Pacto de la Buena Complacencia (bayʿat al-riḍwān); véase 48:18c. Existe un amplio debate sobre cómo entender expresiones tales como la Mano de Dios, que parecen describir a Dios con atributos humanos y corpóreos. Algunos sostienen que el significado completo de tales versículos es inalcanzable para los seres humanos y debe dejarse reservado exclusivamente a Dios. Otros afirman que el sentido literal encierra un significado, pero que debe interpretarse como una alusión a uno de los Atributos de Dios, como el Poder, que se asocia con la Mano de Dios, o que lo que se pretende es un sentido simbólico y metafórico más que uno literal. Otros, sin embargo, dicen que el sentido literal es el sentido verdadero, pero que su realidad nos es desconocida, puesto que la manifestación de los Atributos Divinos tales como Vivo, Sapiente, Oyente y Vidente en el plano humano no guarda proporción con la Realidad Divina de tales Atributos. No existe, por tanto, correspondencia alguna entre lo que se entiende por la Mano de Dios y la mano física y humana, pues nada hay semejante a Él (42:11). Así pues, algunos consideran que este versículo contiene el más alto elogio para el Profeta en el Corán, dado que equipara estrechar su mano con tomar la Mano de Dios y prestarle juramento de fidelidad con jurar fidelidad a Dios (Aj).
Este versículo es invocado con frecuencia por los maestros sufíes en el rito de iniciación de un discípulo en la vía espiritual, o ṭarīqah. Para los sufíes posee una significación espiritual vinculada a la transmisión del poder espiritual, o wilāyah/walāyah, desde el Profeta a ciertos Compañeros suyos, y a través de ellos a una generación tras otra de quienes buscan recorrer el sendero espiritual.
Quien reniegue de su juramento de fidelidad solo reniega en perjuicio propio, en la medida en que se priva a sí mismo de obtener la recompensa y se hace merecedor del castigo (Q). Lo que ha prometido a Dios se refiere al juramento de fidelidad, pero también puede verse como una alusión al pacto pretemporal concertado entre Dios y la humanidad en 7:172, del cual el juramento de fidelidad enunciado en el presente versículo es una reafirmación.
Versículo 11
سَيَقُولُ لَكَ ٱلْمُخَلَّفُونَ مِنَ ٱلْأَعْرَابِ شَغَلَتْنَآ أَمْوَٰلُنَا وَأَهْلُونَا فَٱسْتَغْفِرْ لَنَا ۚ يَقُولُونَ بِأَلْسِنَتِهِم مَّا لَيْسَ فِى قُلُوبِهِمْ ۚ قُلْ فَمَن يَمْلِكُ لَكُم مِّنَ ٱللَّهِ شَيْـًٔا إِنْ أَرَادَ بِكُمْ ضَرًّا أَوْ أَرَادَ بِكُمْ نَفْعًۢا ۚ بَلْ كَانَ ٱللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ خَبِيرًۢا ﴿١١﴾
sayaqūlu laka l-mukhallafūna mina l-aʿrābi shaghalatnā amwālunā waʾahlūnā fastaghfir lanā yaqūlūna biʾalsinatihim mā laysa fī qulūbihim qul faman yamliku lakum mina llāhi shayʾ in arāda bikum ḍarran aw arāda bikum nafʿam bal kāna llāhu bimā taʿmalūna khabīrā
Los beduinos que se quedaron rezagados te dirán: «Estuvimos ocupados con nuestros bienes y nuestras familias; pide, pues, perdón por nosotros». Dicen con sus lenguas lo que no está en sus corazones. Di: «¿Quién puede valeros de algo frente a Dios si Él deseara para vosotros algún daño o deseara para vosotros algún beneficio? ¡Al contrario! Dios está bien informado de cuanto hacéis.
11Los beduinos que se quedaron rezagados alude a aquellas tribus de los alrededores de Medina que, por temor a los qurayshíes, inventaron excusas para rechazar la invitación a acudir a la peregrinación con el Profeta (Q). En este contexto, ¿Quién puede valeros de algo frente a Dios si Él deseara para vosotros algún daño o deseara para vosotros algún beneficio? (cf. 3:160; 10:107; 36:23; 39:38) significa que nadie puede impedir lo que Dios desea o ha decretado (IK). También puede entenderse en el sentido de que la súplica del Profeta para que sean perdonados de nada puede servirles si Dios ya ha establecido un veredicto respecto a su hipocresía, como en 63:6: Igual les da que pidas perdón por ellos o que no pidas perdón por ellos; Dios jamás les perdonará. En verdad, Dios no guía a los transgresores (véanse también 4:107; 9:80). En otro pasaje el Corán pregunta: Y si Él os desampara, ¿quién podrá auxiliaros después de Él? (3:160).
Versículo 12–13
بَلْ ظَنَنتُمْ أَن لَّن يَنقَلِبَ ٱلرَّسُولُ وَٱلْمُؤْمِنُونَ إِلَىٰٓ أَهْلِيهِمْ أَبَدًۭا وَزُيِّنَ ذَٰلِكَ فِى قُلُوبِكُمْ وَظَنَنتُمْ ظَنَّ ٱلسَّوْءِ وَكُنتُمْ قَوْمًۢا بُورًۭا ﴿١٢﴾ وَمَن لَّمْ يُؤْمِنۢ بِٱللَّهِ وَرَسُولِهِۦ فَإِنَّآ أَعْتَدْنَا لِلْكَٰفِرِينَ سَعِيرًۭا ﴿١٣﴾
bal ẓanantum al lan yanqaliba r-rasūlu wal-muʾminūna ilā ahlīhim abadan wazuyyina dhālika fī qulūbikum waẓanantum ẓanna s-sawʾi wakuntum qawmam būrā · wamal lam yuʾmim billāhi warasūlihī faʾinnā aʿtadnā lil-kāfirīna saʿīrā
¡Al contrario! Pensasteis que el Mensajero y los creyentes jamás regresarían a sus familias, y eso os fue embellecido en vuestros corazones. Tuvisteis un mal pensamiento y fuisteis un pueblo perdido».
Y quien no crea en Dios y en Su Mensajero... en verdad, hemos preparado un Fuego llameante para los incrédulos.
12–13Pensar que el Profeta y sus seguidores jamás regresarían a Medina era un mal pensamiento, porque significa que aquellas tribus creían que Dios no les prestaría Su auxilio (Ṭ). Aquí perdido traduce būr, término que denota algo totalmente corrompido en lo que no hay bondad alguna; también puede indicar algo que se disipa hasta la nada (Ṭ). Que Dios ha preparado un Fuego llameante o un castigo humillante (4:37, 102, 151; 33:57) o un castigo doloroso (4:161; 33:8), junto con cadenas, grilletes y una llama ardiente (76:4), se asevera de diversas formas a lo largo de todo el Corán.
Versículo 14
وَلِلَّهِ مُلْكُ ٱلسَّمَٰوَٰتِ وَٱلْأَرْضِ ۚ يَغْفِرُ لِمَن يَشَآءُ وَيُعَذِّبُ مَن يَشَآءُ ۚ وَكَانَ ٱللَّهُ غَفُورًۭا رَّحِيمًۭا ﴿١٤﴾
walillāhi mulku s-samāwāti wal-arḍi yaghfiru liman yashāʾu wayuʿadhdhibu man yashāʾu wakāna llāhu ghafūrar raḥīmā
A Dios pertenece la soberanía de los cielos y de la tierra. Perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere; y Dios es Perdonador, Misericordioso.
14Respecto a A Dios pertenece la soberanía de los cielos y de la tierra (3:189; 5:17, 18; 24:42; 45:27), véase 45:27c. Que Dios perdona a quien Él quiere y castiga a quien Él quiere (2:284; 3:129; 5:18) señala tanto que Dios tiene la potestad de perdonar todas las faltas como que nadie puede determinar a quién perdona Dios, al igual que en 5:18, donde se le ordena al Profeta pronunciar esta misma frase como respuesta a los judíos y cristianos que dicen con altivez: Nosotros somos los hijos de Dios y Sus amados. La oportunidad de enmendarse y, por consiguiente, ser perdonados para los beduinos que se quedaron rezagados (v. 11) se expone en el v. 16.
Versículo 15
سَيَقُولُ ٱلْمُخَلَّفُونَ إِذَا ٱنطَلَقْتُمْ إِلَىٰ مَغَانِمَ لِتَأْخُذُوهَا ذَرُونَا نَتَّبِعْكُمْ ۖ يُرِيدُونَ أَن يُبَدِّلُوا۟ كَلَٰمَ ٱللَّهِ ۚ قُل لَّن تَتَّبِعُونَا كَذَٰلِكُمْ قَالَ ٱللَّهُ مِن قَبْلُ ۖ فَسَيَقُولُونَ بَلْ تَحْسُدُونَنَا ۚ بَلْ كَانُوا۟ لَا يَفْقَهُونَ إِلَّا قَلِيلًۭا ﴿١٥﴾
sayaqūlu l-mukhallafūna idhā nṭalaqtum ilā maghānima litaʾkhudhūhā dharūnā nattabiʿkum yurīdūna an yubaddilū kalāma llāhi qul lan tattabiʿūnā kadhālikum qāla llāhu min qablu fasayaqūlūna bal taḥsudūnanā bal kānū lā yafqahūna illā qalīlā
Los que se quedaron rezagados dirán, cuando salgáis a capturar botines: «Dejadnos seguiros». Desean alterar la Palabra de Dios. Di: «No nos seguiréis; así lo ha dicho Dios antes». Entonces dirán: «¡No! Es que nos tenéis envidia». ¡Al contrario! No han entendido sino poco.
15Los beduinos en cuestión se habían negado a emprender la peregrinación a La Meca junto al Profeta, pero desearon acudir a la subsiguiente conquista de Jaybar, al norte de Medina, pues sabían que muy probablemente sería una victoria fácil con cuantioso botín. No obstante, se consideraba que la victoria en Jaybar había sido prometida a quienes estuvieron presentes en Ḥudaybiyah a cambio de no haber podido culminar la peregrinación. Su deseo de alterar la Palabra de Dios significa, por tanto, que deseaban cambiar la Promesa de Dios concerniente al botín de Jaybar (Q, Ṭ). Sino poco indica que solo comprenden los asuntos de la vida mundana o que entienden poco sobre la religión (Q). También podría verterse como «salvo unos pocos», en el sentido de que solo unos pocos de entre ellos comprenden.
Versículo 16
قُل لِّلْمُخَلَّفِينَ مِنَ ٱلْأَعْرَابِ سَتُدْعَوْنَ إِلَىٰ قَوْمٍ أُو۟لِى بَأْسٍۢ شَدِيدٍۢ تُقَٰتِلُونَهُمْ أَوْ يُسْلِمُونَ ۖ فَإِن تُطِيعُوا۟ يُؤْتِكُمُ ٱللَّهُ أَجْرًا حَسَنًۭا ۖ وَإِن تَتَوَلَّوْا۟ كَمَا تَوَلَّيْتُم مِّن قَبْلُ يُعَذِّبْكُمْ عَذَابًا أَلِيمًۭا ﴿١٦﴾
qul lil-mukhallafīna mina l-aʿrābi satudʿawna ilā qawmin ulī baʾsin shadīdin tuqātilūnahum aw yuslimūna faʾin tuṭīʿū yuʾtikumu llāhu aŷran ḥasanan waʾin tatawallaw kamā tawallaytum min qablu yuʿadhdhibkum ʿadhāban alīmā
Di a los beduinos que se quedaron rezagados: «Seréis llamados contra un pueblo dotado de gran poderío; combatiréis contra ellos o se someterán. Así pues, si obedecéis, Dios os concederá una hermosa recompensa; pero si dais la espalda como disteis la espalda antes, Él os castigará con un doloroso castigo».
16Un pueblo dotado de gran poderío es entendido por algunos como una alusión a la tribu de Banū Ḥanīfah, la cual fue derrotada tras la muerte del Profeta por ejércitos bajo el mando del primer califa, Abū Bakr (Q). Otros sostienen que este versículo presagia futuras batallas contra los ejércitos bizantino y persa (Q, Ṭ), mientras que otros afirman que se refiere a las tribus de Banū Hawāzin y Banū Thaqīf, derrotadas inmediatamente después de la conquista de La Meca (Q, Ṭ). Combatiréis contra ellos o se someterán alude a las dos opciones ofrecidas a las tribus idólatras de Arabia cuando se enfrentaron al ejército musulmán (Q). Dios os concederá una hermosa recompensa en esta vida mediante los botines de guerra y el auxilio, y concediendo el Paraíso en el Más Allá. Como disteis la espalda antes alude a la negativa a marchar a la peregrinación con el Profeta.
Versículo 17
لَّيْسَ عَلَى ٱلْأَعْمَىٰ حَرَجٌۭ وَلَا عَلَى ٱلْأَعْرَجِ حَرَجٌۭ وَلَا عَلَى ٱلْمَرِيضِ حَرَجٌۭ ۗ وَمَن يُطِعِ ٱللَّهَ وَرَسُولَهُۥ يُدْخِلْهُ جَنَّٰتٍۢ تَجْرِى مِن تَحْتِهَا ٱلْأَنْهَٰرُ ۖ وَمَن يَتَوَلَّ يُعَذِّبْهُ عَذَابًا أَلِيمًۭا ﴿١٧﴾
laysa ʿalā l-aʿmā ḥaraŷun walā ʿalā l-aʿraŷi ḥaraŷun walā ʿalā l-marīḍi ḥaraŷun waman yuṭiʿi llāha warasūlahū yudkhilhu ŷannātin taŷrī min taḥtihā l-anhāru waman yatawalla yuʿadhdhibhu ʿadhāban alīmā
No hay reproche para el ciego; ni hay reproche para el cojo; ni hay reproche para el enfermo. Quien obedezca a Dios y a Su Mensajero, Él le hará entrar en Jardines por cuyo bajo fluyen ríos. Y quien dé la espalda, Él le castigará con un doloroso castigo.
17Cf. 4:95c; 9:91. No hay reproche para el ciego, el cojo o el enfermo por quedarse rezagados de la peregrinación; véase 9:91c. El tajante contraste entre obedecer a Dios y a Su Mensajero o apartarse de ellos se establece a lo largo de todo el Corán, como en 24:54: Di: «Obedeced a Dios y obedeced al Mensajero». Pero si dais la espalda, a él solo le incumbe aquello de lo que ha sido encargado, y a vosotros os incumbe aquello de lo que habéis sido encargados. Pero si le obedecéis, estaréis bien guiados.
Versículo 18–19
۞ لَّقَدْ رَضِىَ ٱللَّهُ عَنِ ٱلْمُؤْمِنِينَ إِذْ يُبَايِعُونَكَ تَحْتَ ٱلشَّجَرَةِ فَعَلِمَ مَا فِى قُلُوبِهِمْ فَأَنزَلَ ٱلسَّكِينَةَ عَلَيْهِمْ وَأَثَٰبَهُمْ فَتْحًۭا قَرِيبًۭا ﴿١٨﴾ وَمَغَانِمَ كَثِيرَةًۭ يَأْخُذُونَهَا ۗ وَكَانَ ٱللَّهُ عَزِيزًا حَكِيمًۭا ﴿١٩﴾
laqad raḍiya llāhu ʿani l-muʾminīna idh yubāyiʿūnaka taḥta sh-shaŷarati faʿalima mā fī qulūbihim faʾanzala s-sakīnata ʿalayhim waʾathābahum fatḥan qarībā · wamaghānima kathīratan yaʾkhudhūnahā wakāna llāhu ʿazīzan ḥakīmā
Dios estuvo complacido con los creyentes cuando te prestaron juramento de fidelidad bajo el árbol. Supo lo que había en sus corazones e hizo descender la Tranquilidad sobre ellos y los recompensó con una victoria cercana,
y abundantes botines que capturarán; y Dios es Poderoso, Sabio.
18–19Este versículo se refiere al juramento examinado en el v. 10. Mientras el Profeta y los peregrinos aguardaban en Ḥudaybiyah el permiso para entrar a La Meca y realizar la peregrinación, el Profeta envió a ʿUthmān ibn ʿAffān (m. 36/656) para informar a los qurayshíes de que sus intenciones eran pacíficas y que únicamente buscaban peregrinar a la Kaʿbah. Mientras ʿUthmān negociaba con los qurayshíes, falsos rumores llegaron al Profeta de que ʿUthmān había sido asesinado, lo cual incrementó notablemente la inquietud de los musulmanes. Ante ello, dio instrucciones de convocar a todos para que realizaran un juramento con él. Todos los presentes, salvo un hipócrita, acudieron ante él mientras estaba sentado bajo una acacia y prestaron su juramento. La mayoría de los relatos afirman que juraron que no huirían, aunque algunos dicen que el juramento fue que combatirían con el Profeta hasta la muerte (IK, Q, Ṭ). Respecto a este acontecimiento, se relata que al-Barāʾ ibn ʿĀzib dijo: «Vosotros consideráis que la victoria fue la conquista de La Meca, que en efecto fue una victoria. Sin embargo, nosotros consideramos que la victoria fue el Pacto de la Buena Complacencia (bayʿat al-riḍwān) el Día de Ḥudaybiyah» (Ṭ). Según un relato, el Profeta dijo de este pacto: «Ninguno de los compañeros del árbol que prestaron juramento bajo él entrará en el Fuego» (IK, Q). Que Dios supo lo que había en sus corazones indica que Dios conocía la sinceridad (ṣidq) y la lealtad con que realizaron el juramento (Q, Ṭ), o bien que Dios conoció el abatimiento que sintieron por no poder completar la peregrinación y por ende hizo descender Tranquilidad sobre ellos a fin de consolarlos (Q). En su contexto inmediato, una victoria cercana alude muy probablemente a la conquista de Jaybar, acaecida poco después de Ḥudaybiyah, aunque algunos creen que se refiere a la conquista de La Meca (Q, Ṭ). Abundantes botines se refiere a los botines obtenidos en la batalla de Jaybar, que siguió inmediatamente al Tratado de Ḥudaybiyah, o a los de las conquistas de Persia y Bizancio tras la muerte del Profeta (Q, Ṭ). Desde una perspectiva espiritual, Tranquilidad se refiere a la certeza (Aj) y una victoria cercana remite a la victoria espiritual sobre la propia alma carnal alcanzada como resultado de adherirse al pacto con un verdadero guía espiritual.
Versículo 20
وَعَدَكُمُ ٱللَّهُ مَغَانِمَ كَثِيرَةًۭ تَأْخُذُونَهَا فَعَجَّلَ لَكُمْ هَٰذِهِۦ وَكَفَّ أَيْدِىَ ٱلنَّاسِ عَنكُمْ وَلِتَكُونَ ءَايَةًۭ لِّلْمُؤْمِنِينَ وَيَهْدِيَكُمْ صِرَٰطًۭا مُّسْتَقِيمًۭا ﴿٢٠﴾
waʿadakumu llāhu maghānima kathīratan taʾkhudhūnahā faʿaŷŷala lakum hādhihī wakaffa aydiya n-nāsi ʿankum walitakūna āyatal lil-muʾminīna wayahdiyakum ṣirāṭam mustaqīmā
Dios os ha prometido abundantes botines que capturaréis —luego apresuró esto para vosotros y contuvo las manos de la gente contra vosotros, para que sea un signo para los creyentes y para que os guíe por un camino recto—
20Esta segunda mención de abundantes botines es una reiteración de la primera a efectos de énfasis, o bien una alusión a botines mayores más allá de los citados en el versículo anterior (Ṭ). Algunos la interpretan como referida a todos los botines que obtendrán los musulmanes hasta el Día de la Resurrección (Q, Ṭ). Dios apresuró esto para vosotros —esto es, mediante las ventajas que los musulmanes obtuvieron a través del Tratado de Ḥudaybiyah—, gracias a lo cual Dios también contuvo las manos de la gente (IK, Q, Ṭ). También puede remitir a la conquista de Jaybar (Ṭ), si bien algunos leen este versículo en el sentido de que Dios apresuró la obtención de botines en general (Q). Desde una perspectiva espiritual, hace referencia a las riquezas interiores que reciben quienes siguen la vía espiritual.
Versículo 21
وَأُخْرَىٰ لَمْ تَقْدِرُوا۟ عَلَيْهَا قَدْ أَحَاطَ ٱللَّهُ بِهَا ۚ وَكَانَ ٱللَّهُ عَلَىٰ كُلِّ شَىْءٍۢ قَدِيرًۭا ﴿٢١﴾
waʾukhrā lam taqdirū ʿalayhā qad aḥāṭa llāhu bihā wakāna llāhu ʿalā kulli shayʾin qadīrā
y otros de los que no erais capaces, Dios ya los ha abarcado; y Dios es Poderoso sobre todas las cosas.
21Y otros alude a más botines de guerra aún (Q), a Jaybar (Ṭ), a la conquista de La Meca (IK, Q, Ṭ), a las futuras conquistas del islam frente a persas y bizantinos (IK, JJ, Q, Ṭ), a todas las conquistas que Dios abriría a los musulmanes (IK, Q, Ṭ), o a otras recompensas espirituales. Y otros de los que no erais capaces se refiere a botines o conquistas que no podían alcanzarse antes del Tratado de Ḥudaybiyah. Antes del tratado, los ejércitos musulmanes no podían emprender campañas hacia el norte por temor a arriesgarse a un ataque de sus enemigos del sur. Pero una vez alcanzada la tregua con los qurayshíes y sus aliados, pudieron combatir con mayor libertad contra otros enemigos del norte. El hecho de que los musulmanes pudieran conquistar a sus enemigos del norte los dejó en libertad para concentrar todas sus energías hacia el sur cuando los qurayshíes violaron el tratado apoyando a una de sus tribus aliadas en una incursión contra una tribu aliada de los musulmanes. El tratado demostró ser, por tanto, un punto de inflexión crucial en los destinos políticos de la comunidad musulmana.
Versículo 22
وَلَوْ قَٰتَلَكُمُ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ لَوَلَّوُا۟ ٱلْأَدْبَٰرَ ثُمَّ لَا يَجِدُونَ وَلِيًّۭا وَلَا نَصِيرًۭا ﴿٢٢﴾
walaw qātalakumu lladhīna kafarū lawallawu l-adbāra thumma lā yaŷidūna waliyyan walā naṣīrā
Si los que no creen hubieran combatido contra vosotros, se habrían vuelto de espaldas, y luego no habrían encontrado protector ni auxiliador.
22De haber optado los incrédulos de La Meca por atacar en lugar de concertar un tratado, habrían sido aniquilados y habrían huido del combate (Q, Ṭ). El que no hubieran encontrado a nadie que los protegiera o auxiliara podría aludir a su situación tanto en esta vida como en la otra (cf. 4:123, 173; 33:17, 65). Respecto a este mundo, los qurayshíes derivaban su poder, riqueza y prestigio de ser los custodios de la Kaʿbah. Atacar a un nutrido grupo de peregrinos habría comprometido, por tanto, irreparablemente su posición ante todas las tribus de Arabia.
Versículo 23
سُنَّةَ ٱللَّهِ ٱلَّتِى قَدْ خَلَتْ مِن قَبْلُ ۖ وَلَن تَجِدَ لِسُنَّةِ ٱللَّهِ تَبْدِيلًۭا ﴿٢٣﴾
sunnata llāhi llatī qad khalat min qablu walan taŷida lisunnati llāhi tabdīlā
[Tal es] la costumbre de Dios acontecida anteriormente; y no encontrarás alteración en la costumbre de Dios.
23Aquí la costumbre de Dios (cf. 3:137; 33:38, 62; 40:85) se toma habitualmente en el sentido de cómo actúa Dios con aquellos que combaten contra Sus profetas (Ṭ), como en 58:21: Ciertamente prevaleceré, Yo y Mis mensajeros (Z). Aquí se traduce en caso nominativo, una interpretación aceptada (Iṭ), pero siempre se recita en acusativo, en cuyo caso podría ser el objeto de un verbo implícito (Sh). Respecto a las implicaciones más generales de que no haya alteración en la costumbre de Dios, véase el comentario a 35:43: No hallarás alteración en la costumbre de Dios, y no hallarás cambio en la costumbre de Dios (cf. 33:62).
Versículo 24
وَهُوَ ٱلَّذِى كَفَّ أَيْدِيَهُمْ عَنكُمْ وَأَيْدِيَكُمْ عَنْهُم بِبَطْنِ مَكَّةَ مِنۢ بَعْدِ أَنْ أَظْفَرَكُمْ عَلَيْهِمْ ۚ وَكَانَ ٱللَّهُ بِمَا تَعْمَلُونَ بَصِيرًا ﴿٢٤﴾
wahuwa lladhī kaffa aydiyahum ʿankum waʾaydiyakum ʿanhum bibaṭni makkata mim baʿdi an aẓfarakum ʿalayhim wakāna llāhu bimā taʿmalūna baṣīrā
Él es Quien contuvo sus manos de vosotros y vuestras manos de ellos en el valle de La Meca, después de haberos hecho victoriosos sobre ellos. Y Dios ve cuanto hacéis.
24Existe cierto debate sobre el referente de este versículo (Q, Ṭ). Si en el valle de La Meca se entiende como una alusión a Ḥudaybiyah, el versículo concierne muy probablemente a un grupo de treinta jóvenes que intentaron un ataque sorpresa contra los musulmanes en Ḥudaybiyah antes de que el tratado fuera ratificado. Después de que fueron apresados por los musulmanes, el Profeta les preguntó: «¿Habéis venido bajo la protección de alguien?». Cuando dijeron que no, los dejó marchar (Q, Ṭ, W). Según otro relato, fue un ataque perpetrado por ochenta hombres que los sorprendieron durante la oración del alba (Q, Ṭ, W).
Versículo 25
هُمُ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ وَصَدُّوكُمْ عَنِ ٱلْمَسْجِدِ ٱلْحَرَامِ وَٱلْهَدْىَ مَعْكُوفًا أَن يَبْلُغَ مَحِلَّهُۥ ۚ وَلَوْلَا رِجَالٌۭ مُّؤْمِنُونَ وَنِسَآءٌۭ مُّؤْمِنَٰتٌۭ لَّمْ تَعْلَمُوهُمْ أَن تَطَـُٔوهُمْ فَتُصِيبَكُم مِّنْهُم مَّعَرَّةٌۢ بِغَيْرِ عِلْمٍۢ ۖ لِّيُدْخِلَ ٱللَّهُ فِى رَحْمَتِهِۦ مَن يَشَآءُ ۚ لَوْ تَزَيَّلُوا۟ لَعَذَّبْنَا ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ مِنْهُمْ عَذَابًا أَلِيمًا ﴿٢٥﴾
humu lladhīna kafarū waṣaddūkum ʿani l-masŷidi l-ḥarāmi wal-hadya maʿkūfan an yablugha maḥillahū walawlā riŷālum muʾminūna wanisāʾum muʾminātul lam taʿlamūhum an taṭaʾūhum fatuṣībakum minhum maʿarratum bighayri ʿilmil liyudkhila llāhu fī raḥmatihī man yashāʾu law tazayyalū laʿadhdhabnā lladhīna kafarū minhum ʿadhāban alīmā
Ellos son quienes no creyeron y os apartaron de la Mezquita Sagrada y de que las ofrendas retenidas alcanzaran su lugar de sacrificio. Y de no haber sido por hombres creyentes y mujeres creyentes a quienes no conocíais, a fin de que no los pisotearais y así incurrierais en culpa sin saberlo —para que Dios haga entrar a quien Él quiera en Su Misericordia—, de haber estado claramente separados, ciertamente habríamos castigado a los incrédulos de entre ellos con un doloroso castigo.
25Apartar o impedir a otros el acceso a la Mezquita Sagrada es censurado en varios versículos (véanse 2:114; 5:2; 8:34; 22:55). En este contexto, también ratifica que el Profeta y los peregrinos no tuvieron culpa alguna por no haber podido llegar a La Meca y cumplir la peregrinación. Puesto que habían tenido la intención de peregrinar y la imposibilidad de llevarlo a cabo escapaba a su control, se consideró que la peregrinación había sido aceptada por Dios. Por ello, este acontecimiento llegó a conocerse también como la Peregrinación Menor de Ḥudaybiyah. Cuando se concluyó el tratado, el Profeta instruyó a sus Compañeros para que sacrificaran sus animales y se afeitaran la cabeza, tal como era la costumbre al concluir la peregrinación ordinaria (véase 2:196c). Probablemente desconcertados por no haber culminado la peregrinación y siendo lo que el Profeta ordenaba algo fuera de lo acostumbrado, ninguno de ellos se puso en pie, y el Profeta repitió su orden tres veces. Como permanecían sentados, el Profeta acudió a su esposa Umm Salamah, quien le aconsejó: «¡Oh Profeta de Dios! ¿Deseas que se cumpla tu orden? Sal y no dirijas palabra a ningún hombre hasta que hayas realizado tu sacrificio». El Profeta siguió su consejo, y al verle sacrificar su animal y afeitarse la cabeza, los Compañeros sacrificaron a su vez sus animales y comenzaron a afeitarse la cabeza unos a otros con tal premura que casi se cortaban entre sí (Q).
Y de no haber sido por hombres creyentes y mujeres creyentes alude a los creyentes en La Meca a quienes los musulmanes habrían podido dar muerte junto a los incrédulos si Dios hubiera otorgado a los musulmanes permiso para abrirse paso combatiendo hasta La Meca. De haber estado claramente separados se interpreta en el sentido de que si los creyentes de La Meca hubiesen sido claramente discernibles de los incrédulos, se habría permitido a los musulmanes combatir a los incrédulos. La última parte de este versículo puede considerarse también una alusión a la sutil manera en que la presencia de creyentes piadosos puede servir de amparo espiritual para los demás, aun cuando estos no sean conscientes de ello.
Versículo 26
إِذْ جَعَلَ ٱلَّذِينَ كَفَرُوا۟ فِى قُلُوبِهِمُ ٱلْحَمِيَّةَ حَمِيَّةَ ٱلْجَٰهِلِيَّةِ فَأَنزَلَ ٱللَّهُ سَكِينَتَهُۥ عَلَىٰ رَسُولِهِۦ وَعَلَى ٱلْمُؤْمِنِينَ وَأَلْزَمَهُمْ كَلِمَةَ ٱلتَّقْوَىٰ وَكَانُوٓا۟ أَحَقَّ بِهَا وَأَهْلَهَا ۚ وَكَانَ ٱللَّهُ بِكُلِّ شَىْءٍ عَلِيمًۭا ﴿٢٦﴾
idh ŷaʿala lladhīna kafarū fī qulūbihimu l-ḥamiyyata ḥamiyyata l-ŷāhiliyyati faʾanzala llāhu sakīnatahū ʿalā rasūlihī waʿalā l-muʾminīna waʾalzamahum kalimata t-taqwā wakānū aḥaqqa bihā waʾahlahā wakāna llāhu bikulli shayʾin ʿalīmā
Cuando los que no creen pusieron en sus corazones el celo fanático, el celo de la Época de la Ignorancia, Dios hizo descender Su Tranquilidad sobre Su Mensajero y sobre los creyentes, y les impuso la palabra de reverencia, siendo ellos más dignos de ella y merecedores de ella. Y Dios es Conocedor de todas las cosas.
26El celo fanático en sus corazones se refiere a la forma desmedida en que los incrédulos de La Meca impidieron a los musulmanes realizar la peregrinación. Algunos ven este fanatismo como una referencia a actos concretos relacionados con este hecho y el consiguiente tratado, tales como la negativa de los mecanos a aceptar la inclusión de las palabras «En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso» y «Muḥammad, el Mensajero de Dios» al comienzo del Tratado de Ḥudaybiyah (Q, Ṭs). No obstante, alude muy probablemente a un contraste general entre el estado de los incrédulos y el de los creyentes. A este respecto, el celo fanático de la Época de la Ignorancia (ŷāhiliyyah), que se refiere al fanatismo del periodo de idolatría previo a la llegada de la revelación, podría entenderse de forma más literal como «el celo de la altivez apasionada», ya que ŷahl no solo denota «ignorancia», según se vino a entender con posterioridad, sino también orgullo obstinado y estar tan sometido a los dictados de las pasiones que uno no puede discernir lo correcto de lo erróneo ni la verdad de la falsedad. Que los creyentes recibieran la Tranquilidad de Dios indica, pues, la paz, la paciencia y la dignidad que se oponen directamente a la «altivez apasionada». Esto significa que, si bien parecieron débiles al renunciar a la peregrinación, los creyentes se comportaron con dignidad y nobleza, mientras que sus adversarios cayeron víctimas de sus propias pasiones y, con ello, se perjudicaron a sí mismos. La palabra de reverencia es entendida por la mayoría como una referencia a una de las fórmulas habituales de fe, con toda probabilidad «No hay más dios que Dios» (Q, R, Ṭ, Ṭs). Ibn ʿAŷībah señala que el testimonio de fe es denominado la palabra de reverencia porque purifica los rasgos del carácter, extirpando del corazón la enfermedad y la hipocresía.
Versículo 27
لَّقَدْ صَدَقَ ٱللَّهُ رَسُولَهُ ٱلرُّءْيَا بِٱلْحَقِّ ۖ لَتَدْخُلُنَّ ٱلْمَسْجِدَ ٱلْحَرَامَ إِن شَآءَ ٱللَّهُ ءَامِنِينَ مُحَلِّقِينَ رُءُوسَكُمْ وَمُقَصِّرِينَ لَا تَخَافُونَ ۖ فَعَلِمَ مَا لَمْ تَعْلَمُوا۟ فَجَعَلَ مِن دُونِ ذَٰلِكَ فَتْحًۭا قَرِيبًا ﴿٢٧﴾
laqad ṣadaqa llāhu rasūlahu r-ruʾyā bil-ḥaqqi latadkhulunna l-masŷida l-ḥarāma in shāʾa llāhu āminīna muḥalliqīna ruʾūsakum wamuqaṣṣirīna lā takhāfūna faʿalima mā lam taʿlamū faŷaʿala min dūni dhālika fatḥan qarībā
Sin duda, Dios ha cumplido para Su Mensajero la visión en verdad: entraréis en la Mezquita Sagrada en seguridad, si Dios quiere, con los cabellos de vuestras cabezas afeitados o recortados, sin temer. Pues Él sabe lo que vosotros no sabéis, y con ello os ha concedido una victoria cercana.
27Este versículo alude al sueño que impulsó al Profeta a emprender la Peregrinación Menor que derivó en el Tratado de Ḥudaybiyah. El Profeta se vio a sí mismo entrando en La Meca y circunvalando la Kaʿbah. Relató este sueño a sus Compañeros mientras aún se encontraban en Medina. Cuando viajaron hacia La Meca en el año de Ḥudaybiyah, ninguno de ellos dudó de que la visión del Profeta se haría realidad ese mismo año. Cuando se concluyó el Tratado de Ḥudaybiyah y tuvieron que regresar a Medina sin realizar la peregrinación como esperaban, algunos Compañeros quedaron entristecidos y abatidos. ʿUmar ibn al-Jaṭṭāb preguntó al Profeta: «¿Acaso no nos dijiste que iríamos a la Casa y realizaríamos la circunvalación a su alrededor?». El Profeta respondió: «Sí, pero ¿acaso os dije que lo haríais este año?» (IK, Q). Entraréis en la Mezquita Sagrada indica, pues, que la visión del Profeta se cumpliría, pero no de la forma que sus Compañeros habían previsto. La visión se cumplió al año siguiente, 7/629, cuando, de conformidad con los términos del Tratado de Ḥudaybiyah, el Profeta regresó con un numeroso grupo de peregrinos musulmanes, completaron la peregrinación y permanecieron en La Meca durante tres días antes de regresar a Medina. Una victoria cercana se entiende como una alusión a la batalla de Jaybar o bien a la conquista de La Meca (Q, Ṭ), pero también puede verse como una alusión a la victoria general del islam facilitada en parte por el Tratado de Ḥudaybiyah. El hecho de que los musulmanes pudieran a partir de entonces relacionarse libremente con los qurayshíes y sus aliados dio por resultado que los miembros de la comunidad islámica se duplicaran en los dos años posteriores al tratado (Q).
Versículo 28
هُوَ ٱلَّذِىٓ أَرْسَلَ رَسُولَهُۥ بِٱلْهُدَىٰ وَدِينِ ٱلْحَقِّ لِيُظْهِرَهُۥ عَلَى ٱلدِّينِ كُلِّهِۦ ۚ وَكَفَىٰ بِٱللَّهِ شَهِيدًۭا ﴿٢٨﴾
huwa lladhī arsala rasūlahū bil-hudā wadīni l-ḥaqqi liyuẓhirahū ʿalā d-dīni kullihī wakafā billāhi shahīdā
Él es Quien envió a Su Mensajero con la guía y la Religión Verdadera para hacerla prevalecer sobre toda religión. Y Dios basta como Testigo.
28La mayoría de los comentaristas interpretan Religión Verdadera, o «la Verdadera Religión» (dīn al-ḥaqq), aquí y en 9:33 y 61:9, como una alusión al islam mismo y, por consiguiente, ven los tres versículos como una referencia al triunfo del islam sobre todas las demás religiones. Sin embargo, dado que el Corán atestigua la veracidad y la eficacia salvífica de otras religiones (véanse, p. ej., 2:62; 5:69), la Religión Verdadera puede entenderse en un sentido más amplio como todas las religiones reveladas por Dios. Véase 61:9c y el ensayo «The Quranic View of Sacred History and Other Religions» [La perspectiva coránica de la historia sagrada y otras religiones].
Versículo 29
مُّحَمَّدٌۭ رَّسُولُ ٱللَّهِ ۚ وَٱلَّذِينَ مَعَهُۥٓ أَشِدَّآءُ عَلَى ٱلْكُفَّارِ رُحَمَآءُ بَيْنَهُمْ ۖ تَرَىٰهُمْ رُكَّعًۭا سُجَّدًۭا يَبْتَغُونَ فَضْلًۭا مِّنَ ٱللَّهِ وَرِضْوَٰنًۭا ۖ سِيمَاهُمْ فِى وُجُوهِهِم مِّنْ أَثَرِ ٱلسُّجُودِ ۚ ذَٰلِكَ مَثَلُهُمْ فِى ٱلتَّوْرَىٰةِ ۚ وَمَثَلُهُمْ فِى ٱلْإِنجِيلِ كَزَرْعٍ أَخْرَجَ شَطْـَٔهُۥ فَـَٔازَرَهُۥ فَٱسْتَغْلَظَ فَٱسْتَوَىٰ عَلَىٰ سُوقِهِۦ يُعْجِبُ ٱلزُّرَّاعَ لِيَغِيظَ بِهِمُ ٱلْكُفَّارَ ۗ وَعَدَ ٱللَّهُ ٱلَّذِينَ ءَامَنُوا۟ وَعَمِلُوا۟ ٱلصَّٰلِحَٰتِ مِنْهُم مَّغْفِرَةًۭ وَأَجْرًا عَظِيمًۢا ﴿٢٩﴾
muḥammadur rasūlu llāhi walladhīna maʿahū ashiddāʾu ʿalā l-kuffāri ruḥamāʾu baynahum tarāhum rukkaʿan suŷŷadan yabtaghūna faḍlam mina llāhi wariḍwānan sīmāhum fī wuŷūhihim min athari s-suŷūdi dhālika mathaluhum fī t-tawrāti wamathaluhum fī l-inŷīli kazarʿin akhraŷa shaṭʾahū faʾāzarahū fastaghlaẓa fastawā ʿalā sūqihī yuʿŷibu z-zurrāʿa liyaghīẓa bihimu l-kuffāra waʿada llāhu lladhīna āmanū waʿamilū ṣ-ṣāliḥāti minhum maghfiratan waʾaŷran ʿaẓīmā
Muḥammad es el Mensajero de Dios. Quienes están con él son severos contra los incrédulos, misericordiosos entre sí. Los ves inclinándose, postrándose, buscando el favor de Dios y la complacencia; su marca en sus rostros es por efecto de la postración. Tal es su semejanza en la Torá. Y su semejanza en el Evangelio es como una semilla que saca su brote y lo fortalece, de modo que se engruesa y se yergue firme sobre su tallo, maravillando a los sembradores, para enfurecer por medio de ellos a los incrédulos. Dios ha prometido el perdón y una grandiosa recompensa a quienes de entre ellos crean y obren rectamente.
29Quienes están con él se refiere a todos cuantos siguen al Profeta o a quienes se encontraban con él en Ḥudaybiyah (Q). Que sean severos contra los incrédulos denota que jamás flaquean en su oposición a ellos y que combaten contra ellos cuando es necesario (IK). En este contexto también refleja una faceta de la misericordia, pues del mismo modo que la luz solar es más intensa sobre superficies negras y menos sobre superficies blancas, así los creyentes son más severos o «más intensos» con los incrédulos. En este sentido, los creyentes deben desplegar la verdad ante ellos con una mayor intensidad de luz y discernimiento. Entre ellos mismos, sin embargo, existe menor necesidad de semejante intensidad, pues la verdad se manifiesta como una calidez apacible. La importancia de manifestar la virtud de la misericordia hacia todos los seres humanos se enfatiza en un ḥadīz: «Dios no es misericordioso con quien no es misericordioso». La misericordia se concibe como un componente indispensable para cohesionar cualquier comunidad; así, otro ḥadīz afirma: «Los misericordiosos recibirán la misericordia del Misericordioso. Sed misericordiosos con quienes están en la tierra, y Aquel que está en el Cielo será misericordioso con vosotros». También se describe a los creyentes como humildes ante los creyentes, firmes ante los incrédulos (5:54). Que se reconozca a los creyentes por su marca en sus rostros que es por efecto de la postración es similar al modo en que se dice que se distinguirá a los culpables en 55:41: Los culpables serán reconocidos por sus marcas; y serán asidos por los copetes y por los pies. Para otros versículos que mencionan marcas que revelan la fe o la incredulidad, véanse 2:273c; 7:46–48; 47:30. Algunos entienden las marcas en sus rostros como una alusión a las huellas de las vigilias nocturnas, como en un conocido ḥadīz: «De aquel cuya oración es abundante por la noche, su rostro es hermoso de día» (IK, Q). Al ser preguntado acerca de la marca en sus rostros en este versículo, se relata que Muŷāhid dijo: «Es una luz sobre sus rostros [procedente] de la humildad» (Q). Si bien tales interpretaciones aluden a que la marca en sus rostros es perceptible en esta vida mediante la luz en sus rostros y la expresión de su semblante, otros la consideran una alusión a la luz sobre sus rostros en el Día de la Resurrección (Ṭs), si bien puede entenderse referida a ambas. Otros dicen que la marca en sus rostros alude al polvo en sus frentes tras las postraciones (Q, Ṭs).
La parábola del retoño sirve como una descripción simbólica y alegórica de los Compañeros del Profeta. En un principio eran débiles y escasos en número; mas luego su número creció y adquirieron fuerza (Q). Constituye un broche idóneo para esta sūrah, ya que los acontecimientos a los que alude, el Tratado de Ḥudaybiyah, la conquista de Jaybar y la conquista de La Meca, marcaron un hito decisivo en la historia temprana del islam; gracias a estos hechos se extendió por toda la Península Arábiga en unos pocos años. Semejante expansión sin duda habría de enfurecer a los incrédulos. Vista bajo esta luz, la grandiosa recompensa se refiere a las victorias que habrían de seguir al Tratado de Ḥudaybiyah y a la promesa del Paraíso.
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Informe
Documento de Información: Análisis de la Sura 48 (al-Fatḥ / La Victoria) y el Tratado de Ḥudaybiyah
Resumen Ejecutivo
El presente documento analiza la Sura 48 del Corán, al-Fatḥ ("La Victoria"), revelada en el mes de Dhu’l-Qaʿdah del año 6/628 mientras el Profeta Mahoma regresaba a Medina desde la zona de Ḥudaybiyah. La revelación sigue a la firma del Tratado de Ḥudaybiyah, pactado entre los musulmanes (aproximadamente 1.400 peregrinos desarmados) y la tribu de los Quraysh, quienes les habían denegado la entrada al recinto sagrado de Meca para realizar la peregrinación.
A pesar de que varios de los Compañeros del Profeta percibieron inicialmente las condiciones del tratado como desfavorables o equivalentes a una derrota, la Sura proclama el acuerdo como una "victoria manifiesta" (fatḥ mubīn). Los acontecimientos posteriores confirmaron que el tratado otorgó a los musulmanes una posición de igualdad política con los Quraysh, liberó a las tribus para formar nuevas alianzas y permitió un crecimiento exponencial de la comunidad islámica.
Puntos clave expresados en el texto:
- Espirituales: La revelación otorga la Tranquilidad divina (sakīnah) a los creyentes, afirma la inerrancia y el perdón de los pecados pasados y futuros del Profeta (ʿiṣmah), y ensalza el Juramento de Lealtad (Bayʾat al-Riḍwān).
- Estratégicos y Políticos: Exime de combate a grupos vulnerables, reprende a los beduinos que rehusaron acompañar al Profeta por falta de fe, y explica la contención del conflicto en Meca para proteger a creyentes no identificados que vivían entre los idólatras.
- Proféticos: Promete la toma de abundante botín (empezando por la conquista de Khaybar) y asegura el cumplimiento futuro de la visión del Profeta de realizar la peregrinación en Meca, lo cual se materializó en el año 7/629.
Contexto Histórico y Términos del Tratado de Ḥudaybiyah
En el año 6/628, el Profeta partió hacia Meca vestimentado de peregrino junto a unos 1.400 seguidores, portando únicamente espadas envainadas para la caza. Al ser detenidos en Ḥudaybiyah por los Quraysh, se entablaron negociaciones que culminaron en el Tratado de Ḥudaybiyah.
Estipulaciones del Tratado
| Cláusula | Detalle y Alcance |
|---|---|
| Cese de Hostilidades | Suspensión de la guerra entre ambas partes durante un periodo de diez (10) años. |
| Libertad de Transito | Compromiso de no interferir en el libre movimiento de la otra parte. |
| Peregrinación | Los musulmanes debían abandonar la peregrinación ese año, pero se les permitiría realizarla anualmente durante los diez años siguientes. |
| Política de Desertores | Cualquier hombre de los Quraysh que se uniera a los musulmanes sin permiso debía ser devuelto. Cualquier musulmán que desertara hacia los Quraysh no sería devuelto. |
| Libertad de Alianzas | Cualesquiera tribus eran libres de pactar alianzas tanto con los musulmanes como con los Quraysh. |
Impacto Político e Inicial
- Percepción de los Compañeros: Varios creyentes consideraron desventajosas las cláusulas, especialmente la devolución unilateral de desertores y el aplazamiento de la peregrinación.
- Resultado Estratégico: La cláusula de libre alianza anuló pactos anteriores; diversas tribus rompieron con los Quraysh para aliarse con los musulmanes. Asimismo, pactar un tratado formal situó a la comunidad musulmana en pie de igualdad diplomática con los Quraysh.
Exégesis y Temas Principales de la Sura al-Fatḥ
1. La "Victoria Manifiesta" y el Perdón Divino (vv. 1–7)
El término fatḥ se traduce como "victoria" o "apertura":
- Interpretación Histórica: Autoridades como Ibn Masʿūd y Anas ibn Mālik sostuvieron que la "victoria" no se refería a la posterior conquista de Meca, sino específicamente al Tratado de Ḥudaybiyah, al permitir el libre contacto entre musulmanes y no musulmanes, acelerando las conversiones.
- Interpretación Espiritual: Fatḥ alude a la apertura del corazón, el develamiento de los secretos de la Esencia Divina y la victoria del Islam mediante pruebas y revelaciones.
- Inerrancia Profética (ʿIṣmah): La afirmación de que Dios perdona los pecados del Profeta "pasados y futuros" (v. 2) es utilizada por los comentaristas como texto de prueba de su inerrancia espiritual. Pese a esta promesa, el Profeta continuaba realizando largas oraciones nocturnas hasta inflamársele los pies, argumentando: "¿Acaso no debería ser un siervo agradecido?".
- La Tranquilidad (Sakīnah): Definida comunitariamente como la misericordia divina, la paciencia, la presencia angelical de soporte en los corazones, el intelecto (ʿaql), o el sosiego ante las pasiones (shahawāt).
- Los Ejércitos de Dios: El místico al-Tustarī detalla que los ejércitos de Dios incluyen a los profetas en el cielo, los santos en la tierra, los corazones y las almas. Si el corazón domina al alma, la somete al culto y la disciplina (adab).
2. El Juramento de Lealtad (Bayʾat al-Riḍwān) y la Exégesis Teológica (vv. 8–10, 18–19)
Durante las negociaciones, surgió el rumor de que ʿUthmān ibn ʿAffān (enviado a Meca a ratificar intenciones pacíficas) había sido asesinado. Ante esto, el Profeta convocó a sus seguidores bajo un árbol de acacia para prestar juramento:
- Naturaleza del Pacto: Comprometía a los presentes a no huir y a combatir junto al Profeta hasta la muerte. Ninguno de los participantes presentes —salvo un idólatra/hipócrita— se negó a prestarlo.
- "La Mano de Dios sobre sus manos" (v. 10): Generó amplios debates teológicos sobre las descripciones antropomórficas. Algunos ulemas delegan el significado exacto a Dios; otros interpretan la "Mano" como metáfora del Poder divino; mientras que un tercer grupo sostiene que la literalidad es real pero su naturaleza última es desconocida, pues "nada es semejante a Él".
- Relevancia en el Sufismo: Este verso se invoca en el rito de iniciación espiritual (ṭarīqah) para simbolizar la transmisión del poder y la autoridad espiritual (wilāyah/walāyah) desde el Profeta a través de las generaciones de maestros.
3. Censura a los Beduinos y Exención de Creyentes Vulnerables (vv. 11–17)
La Sura critica duramente a las tribus beduinas de los alrededores de Medina que rechazaron la invitación inicial de ir a la peregrinación por miedo a los Quraysh, poniendo de excusa el cuidado de sus familias y bienes:
- Motivación Real: Pensaron erróneamente que el Profeta y los creyentes jamás regresarían con vida a Medina.
- Reclamación de Botín: Al anunciarse la expedición contra Khaybar (un enfrentamiento con alta probabilidad de victoria y botín asegurado para los asistentes a Ḥudaybiyah), los beduinos ausentes pidieron unirse. Su petición fue denegada por intentar "cambiar la Palabra de Dios".
- Prueba Futura: Se les advirtió que serían convocados más adelante a luchar contra "un pueblo de gran poder" (referenciado según diversos comentaristas como la tribu Banū Ḥanīfah, los imperios Bizantino/Persa, o las tribus de Banū Hawāzin y Banū Thaqīf).
- Exenciones: El verso 17 aclara explícitamente que no existe culpa o responsabilidad militar sobre los ciegos, los cojos o los enfermos.
[Convocatoria a Peregrinación (Ḥudaybiyah)]
│
┌───────────────────┴───────────────────┐
▼ ▼
Creyentes Fieles Beduinos Ausentes
(Acuden desarmados) (Excusa: Bienes/Familia)
│ │
▼ ▼
Pacto bajo el Árbol Juicio: Pensamiento perverso
(Reciben Sakīnah y Botín) (Excluidos del botín de Khaybar)
4. Razones Divinas para la Prevención de la Batalla en Meca (vv. 22–25)
Dios explica por qué impidió un enfrentamiento armado directo en el valle de Meca:
- Intento de Ataque Fustrado: Un grupo de hombres (30 u 80 según distintas tradiciones) intentó un ataque sorpresa contra los musulmanes en Ḥudaybiyah. Tras ser capturados, el Profeta los liberó sin tomar represalias.
- Protección de Creyentes Encubiertos: En Meca habitaban hombres y mujeres creyentes no identificados por la comunidad de Medina. Un ataque armado habría provocado que los musulmanes los mataran inadvertidamente, incurriendo en culpa e infligiendo un castigo sobre inocentes.
- El Consejo de Umm Salamah: Al concluir el tratado, el Profeta ordenó tres veces a sus seguidores sacrificar sus animales y afeitarse la cabeza. Consternados por el resultado del acuerdo, los Compañeros no reaccionaron. Umm Salamah, esposa del Profeta, le aconsejó salir en silencio, realizar su propio sacrificio y afeitarse públicamente. Al verlo, los Compañeros siguieron de inmediato su ejemplo con tal premura que casi se cortaban entre sí.
5. El Fanatismo Ignorante vs. la Tranquilidad Creyente (vv. 26–28)
Se establece un contraste entre la actitud de ambas partes:
- Jāhiliyyah (Fanatismo de la Ignorancia): Representado en la altivez y soberbia de los Quraysh, quienes rehusaron incluir en el texto del tratado las expresiones "En el Nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso" y "Mahoma, el Mensajero de Dios".
- Sakīnah y la Palabra de Reverencia: Otorgadas a los creyentes para mantener la dignidad, la paz y la contención. La "Palabra de Reverencia" se identifica generalmente con la formulación del testimonio de fe: "No hay más dios que Dios".
- Cumplimiento de la Visión: Se confirma que la visión profética de entrar a la Mezquita Sagrada con las cabezas rasuradas o cortadas se cumpliría. Esto ocurrió efectivamente al año siguiente (7/629), cuando los musulmanes permanecieron tres días en Meca realizando la Peregrinación Menor.
6. Descripción de los Creyentes y Parábolas Escriturales (v. 29)
El verso final caracteriza a los seguidores del Profeta:
- Conducta: "Severos/intensos contra los no creyentes, misericordiosos entre sí". La severidad responde a la necesidad de exponer la verdad con firmeza de luz, mientras que la misericordia interna sostiene a la comunidad.
- La Marca en sus Rostros: Interpretada como la luz visible resultante de las vigilias nocturnas y la humildad, el polvo del suelo tras la prostración (suyūd), o la señal resplandeciente con la que se distinguirźan en el Día de la Resurrección.
- Símil de la Planta (Torá y Evangelio): Se compara a los creyentes con un brote o marea vegetal que echa su tallo, se consolida, se engrosa y se levanta firme sobre su base. Esta parábola describe el crecimiento inicial de la comunidad islámica, la cual pasó de la debilidad numérica a una fuerza consolidada capaz de causar consternación a sus adversarios.
Citas Destacadas y Testimonios Históricos
Below is a compilation of direct interpretations and historical accounts recorded in the sources regarding these events:
ʿUmar ibn al-Khaṭṭāb:
"Ayer por la noche me fue revelada una Sura que me es más querida que todo aquello sobre lo que sale el sol. Luego recitó: 'En verdad, te hemos concedido una victoria manifiesta'..."
Ibn Masʿūd:
"Ustedes consideran que la victoria es la conquista de Meca, mientras que para nosotros la victoria es el tratado llevado a cabo en Ḥudaybiyah."
Al-Barāʾ ibn ʿĀzib:
"Ustedes consideran que la victoria fue la conquista de Meca, la cual ciertamente fue una victoria. Sin embargo, nosotros consideramos que la victoria fue el Juramento de Lealtad (Bayʾat al-Riḍwān) el día de Ḥudaybiyah."
Respuesta del Profeta a sus Compañeros tras la Revelación del Verso 5:
Al preguntarle los Compañeros: "Felicidades, oh Mensajero de Dios. Dios te ha aclarado lo que hará contigo. ¿Qué hará con nosotros?", se reveló el verso que promete la entrada a los Jardines a los hombres y mujeres creyentes.
Infografía
Diapositivas
Mapa mental
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- Periodo y lugar: Sūrah madiní revelada en el regreso de Ḥudaybiyah
- Fecha: Dhu'l-Qaʿdah del año 6/628 d. C.
- Peregrinación: 1,400 peregrinos desarmados con espadas sheathed
- Tratado de Ḥudaybiyah: Acuerdo con los Quraysh para cesar hostilidades
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- Cese de hostilidades durante diez años
- Libre movimiento mutuo sin interferencias
- Peregrinación pospuesta al año siguiente y habilitada por diez años
- Devolución asimétrica de desertores (Quraysh a musulmanes)
- Alianzas tribales libres con cualquiera de las dos partes
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- Perdón divino: Faltas pasadas y futuras condonadas
- Tranquilidad (Sakīnah): Enviada a los corazones creyentes
- Recompensa: Jardines con ríos para hombres y mujeres creyentes
- Castigo: Ira, maldición y Fuego para hipócritas e idólatras
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- Funciones del Profeta: Testigo, portador de albricias y advertidor
- Glorificación matutina y vespertina
- Juramento bajo el árbol: Bay'at al-Riḍwān
- Pactar con el Profeta equivale a pactar con Dios
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- Excusas: Ocupados por sus propiedades y familias
- Pensamiento ruin: Creencia de que el Profeta no regresaría
- Pretensión de botín: Deseo de unirse a la conquista de Khaybar
- Excepciones: Sin culpa para ciegos, cojos y enfermos
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- Aprobación divina: Contenta con los creyentes bajo el árbol
- Botines abundantes: Promesa hastiada y facilitada
- Restricción de manos: Impedimento de combates en el valle de Makkah
- Costumbre inalterable (Wont) de Dios en la historia
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- Bloqueo: Idólatras impiden el acceso a la Mezquita Sagrada
- Zealotry de la Ignorancia (Jāhiliyyah): Actitud de los incrédulos
- Visión cumplida: Entrada segura al año siguiente
- Retrato de los creyentes: Duros con disidentes, misericordiosos entre sí
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Tabla de datos
| Rango de versículos | Tema central | Breve resumen del mensaje | Contexto histórico y espiritual | Fuente |
|---|---|---|---|---|
| vv. 1-7 | La victoria manifiesta y las bendiciones concedidas a los creyentes | Dios otorga una victoria clara al Profeta, prometiendo el perdón de sus faltas, la guía por el camino recto y la ayuda divina. Envía tranquilidad a los corazones de los creyentes para aumentar su fe, prometiéndoles el Paraíso y la absolución de sus malas acciones, mientras sanciona a los hipócritas e idólatras. | Revelado tras el Tratado de Hudaybiyah (año 6/628). La victoria manifiesta se interpreta históricamente como el propio tratado o la conquista de Meca, y espiritualmente como la apertura del corazón a los secretos divinos. La absolución de faltas del Profeta (vv. 2-3) se utiliza como argumento para la inerrancia espiritual (ʿiṣmah). La tranquilidad (sakīnah) representa la paciencia, el apoyo angelical o la paz divina. | [1] |
| vv. 8-10 | La función del Profeta y el juramento de lealtad | El Profeta es enviado como testigo, portador de buenas nuevas y advertidor para que la gente crea en Dios y en Su Mensajero, lo apoye y glorifique a Dios. Aquellos que prestan juramento de lealtad al Profeta se lo prestan a Dios, y la Mano de Dios está sobre sus manos. | Hace referencia al Juramento de Buen Agrado (bayʿat al-riḍwān) realizado bajo el árbol en Hudaybiyah. Teológicamente, debate el antropomorfismo de 'la Mano de Dios'. En el sufismo, se invoca para el rito de iniciación (ṭarīqah) y la transmisión de poder espiritual (wilāyah/walāyah). | [1] |
| vv. 11-17 | Crítica a los beduinos rezagados y exenciones para los impedidos | Se censura a los beduinos que no acompañaron al Profeta en la peregrinación excusándose en sus bienes y familias, revelando sus malos pensamientos. Se les prohíbe unirse para capturar los botines inmediatos, reservándoles una prueba futura contra un pueblo poderoso. Se aclara que los ciegos, cojos y enfermos no tienen culpa por no acudir. | Los beduinos temían a los qurayshíes y rechazaron la peregrinación, pero luego quisieron sumarse a la expedición de Jaybar por los botines. Los botines de Jaybar estaban reservados a los presentes en Hudaybiyah. El 'pueblo de gran poderío' se interpreta como los Banu Hanifah, los persas, los bizantinos o las tribus de Hawazin y Thaqif. | [1] |
| vv. 18-21 | La complacencia divina con los creyentes de Hudaybiyah y las promesas de botín | Dios muestra Su satisfacción con los creyentes que prestaron juramento bajo el árbol, conociendo lo que había en sus corazones, y los recompensa con tranquilidad, una victoria cercana y abundantes botines presentes y futuros. | Se refiere al rumor de la muerte de ʿUthmān ibn ʿAffān en Meca que desencadenó el juramento bajo la acacia. La 'victoria cercana' y el 'botín' aluden a la conquista de Jaybar, a la posterior toma de Meca o a las conquistas sobre Persia y Bizancio. Políticamente, el tratado permitió a los musulmanes asegurar el sur y orientar sus campañas al norte. | [1] |
| vv. 22-25 | Las razones divinas para impedir el combate en Meca | Si los no creyentes hubieran combatido, habrían sido derrotados conforme a la costumbre de Dios. Dios detuvo las manos de ambos bandos en el valle de Meca para proteger a creyentes no identificados que vivían entre los no creyentes y evitar la culpa involuntaria de los musulmanes. | Alude al incidente donde un grupo de jóvenes ochenta o treinta personas intentó atacar por sorpresa a los musulmanes en Hudaybiyah y fueron capturados y liberados por el Profeta. Se explica que no se permitió tomar Meca por las armas para no aplastar a hombres y mujeres creyentes ocultos o desconocidos en la ciudad. | [1] |
| vv. 26-28 | La fanatización de los no creyentes, la tranquilidad de los creyentes y la visión cumplida | Frente a la altanería e intolerancia de la época de la ignorancia de los no creyentes, Dios envió tranquilidad a los creyentes y les impuso la palabra de reverencia. Se confirma que Dios cumplirá la visión del Profeta de entrar con seguridad en la Mezquita Sagrada. | El 'fanatismo de la era de la ignorancia' (jāhiliyyah) se manifestó cuando los qurayshíes rechazaron incluir el nombre de Dios (Basmalah) y el título de Mensajero de Dios en el tratado. 'La palabra de reverencia' se identifica con la fórmula de fe 'No hay más dios que Dios'. La visión del Profeta se cumplió un año después (7/629) en la Peregrinación Menor (ʿUmrat al-Qaḍāʾ). | [1] |
| v. 29 | Descripción y parábola de Muhammad y sus compañeros | Muhammad es el Mensajero de Dios; sus compañeros son firmes contra los no creyentes y compasivos entre sí. Destacan por sus señales de prostración. Son comparados en la Torá y el Evangelio como un brote que fortalece su tallo hasta crecer firme, llenando de ira a los no creyentes. | Aplica a quienes estuvieron en Hudaybiyah y a todos los seguidores del Profeta. Las señales en los rostros reflejan la luz de la oración nocturna y la humildad. La parábola de la planta en el Evangelio simula el crecimiento paulatino en número y fuerza de la comunidad islámica desde sus débiles inicios hasta su consolidación tras Hudaybiyah. | [1] |