El NobleCORÁN القرآن الكريم Apocalipsis 4

Dios entrega al Cordero los destinos del mundo

1 Después tuve una visión. Vi una puerta abierta en el cielo, y aquella voz que me había hablado antes, parecida al sonido de una trompeta, me decía: «Sube acá, que te voy a enseñar lo que ha de suceder después.»

2 Al instante caí en éxtasis. Vi entonces un trono erigido en el cielo, y a Uno sentado en el trono.

3 El que estaba sentado tenía el aspecto del jaspe y la cornalina. Y su trono estaba nimbado por un arcoiris que parecía una esmeralda.*

4 Vi otros veinticuatro tronos alrededor del trono; en ellos estaban sentados veinticuatro Ancianos vestidos de blanco, con coronas de oro sobre sus cabezas.*

5 Del trono salen relámpagos y truenos, y se oye un gran estruendo. Delante del trono arden siete antorchas de fuego, que son los siete espíritus de Dios,*

6 y hay una especie de mar transparente semejante al cristal. En medio del trono, y en torno al trono, se ven cuatro Vivientes llenos de ojos por delante y por detrás.*

7 El primer Viviente se parece a un león; el segundo Viviente, a un novillo; el tercer Viviente tiene un rostro como de hombre; y el cuarto Viviente es como un águila en vuelo.

8 Cada uno de los cuatro Vivientes tiene seis alas; están llenos de ojos todo alrededor y por dentro, y repiten sin descanso día y noche:
«Santo, Santo, Santo,
Señor, Dios Todopoderoso,
‘Aquel que era, que es y que va a venir’.»*

9 Y cada vez que los Vivientes dan gloria, honor y acción de gracias al que está sentado en el trono y vive por los siglos de los siglos,

10 los veinticuatro Ancianos se postran ante el que está sentado en el trono y adoran al que vive por los siglos de los siglos. Y arrojan sus coronas delante del trono diciendo:*

11 «Eres digno, Señor y Dios nuestro,
de recibir la gloria, el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
por tu voluntad, existe y fue creado.»*

Notas de la Biblia de Jerusalén 10
  1. 4,3 Juan evita describir a Dios en forma humana y aun el nombrarlo; sólo da de él una visión de luz. Toda la escena se inspira en Ez 1 y 10; ver también Is 6.
  2. 4,4 Estos Ancianos ejercen una función sacerdotal y real: alaban y adoran a Dios, 4 10; 5 9; 11 16.17; 19 4, y le ofrecen las oraciones de los fieles, 5 8; le asisten en el gobierno del mundo (tronos) y participan de su poder real (coronas). Su número quizá corresponde al de las 24 clases sacerdotales de 1 Cro 24 1-19.
  3. 4,5 Como a menudo en las teofanías, ver Ex 19 16+; Ez 1 4.13.
  4. 4,5 Más que el Espíritu Santo, 1 4 (que en la tradición cristiana, referida también a Is 11 2+, vendrá a ser el Espíritu «septiforme»), aquí son los «ángeles de la Presencia», ver 3 1; 8 2; Tb 12 15, que son los enviados de Dios, ver Za 4 10; Ap 5 6; Tb 12 14; Lc 1 26 y passim.
  5. 4,6 Las «aguas superiores» de Gn 1 7; Sal 104 3, o el «Mar» de 1 R 7 23-26.
  6. 4,6 Resulta difícil imaginarse la disposición. «En medio del trono», puede ser glosa procedente de Ez 1 5.
  7. 4,6 Simbolismo inspirado en Ez 1 5-21. Estos Vivientes (lit.: «Seres animados. Animales») son los cuatro ángeles que presiden el gobierno del mundo físico, ver 1 20; 4 es una cifra cósmica (los puntos cardinales, los vientos: ver 7 1). Sus ojos múltiples simbolizan la ciencia universal y la providencia de Dios. Dan gloria a Dios sin cesar por su obra creadora. Sus figuras (león, toro, hombre y águila) representan lo más noble, lo más fuerte, lo más sabio y lo más ágil que hay en la creación. La tradición cristiana ha insistido desde San Ireneo en descubrir aquí el símbolo de los cuatro evangelistas.
  8. 4,8 La doxología de Isaías estaba ya en uso en el culto sinagogal y ha continuado en las liturgias cristianas. La liturgia de la tierra es una participación en el culto eterno («día y noche») del cielo.
  9. 4,10 Los Ancianos rinden homenaje a Dios por el poder que de él han recibido; los reyes de la tierra se negarán a hacerlo, 17 2; etc.
  10. 4,11 «existe»; algunos manuscritos dicen: «no existía»; texto dudoso.