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Éxodo 1

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Éxodo 1 Mención en el comentario

…presenta aquí a Faraón (y, al parecer, a Hāmān y a Coré) ordenando la muerte de los niños varones israelitas pero no la de las niñas evoca Éxodo 1 (vv. 15–16). No obstante, el Corán sitúa esto aquí como una orden dada durante la edad adulta de Moisés, tras haberse enfrentado a…

Éxodo 1 en la Biblia de Jerusalén

Prosperidad de los hebreos en Egipto

1Éstos son los nombres de los israelitas que fueron a Egipto con Jacob, cada uno con su familia:

2Rubén, Simeón, Leví, Judá,

3Isacar, Zabulón, Benjamín,

4Dan, Neftalí, Gad y Aser.

5Los descendientes de Jacob eran setenta personas. José estaba ya en Egipto.

6Luego, murieron José, todos sus hermanos y toda aquella generación.

7Pero los israelitas eran fecundos y se propagaban; se multiplicaban y hacían muy fuertes, y llenaban el país.

Tiranía de los egipcios

8Surgió en Egipto un nuevo rey, que no había conocido a José;

9y dijo a su pueblo: «Mirad, el pueblo de Israel es más numeroso y fuerte que nosotros.

10Actuemos sagazmente contra ellos para que no sigan multiplicándose, no sea que en caso de guerra se alíen también con nuestros enemigos, luchen contra nosotros y se marchen del país.»

11Entonces, les impusieron capataces para oprimirlos con duros trabajos ; y así edificaron para el faraón las ciudades de depósito: Pitom y Ramsés.

12Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de modo que los egipcios llegaron a temer a los israelitas.

13Los egipcios esclavizaron brutalmente a los israelitas,

14amargándoles la vida con dura servidumbre, con los trabajos del barro, de los ladrillos, del campo y con toda clase de servidumbre. Los esclavizaron brutalmente.

15Además, el rey de Egipto dijo a las parteras de las hebreas (una de ellas se llamaba Sifrá, y la otra Puá):

16«Cuando asistáis a las hebreas, fijaos bien : si es niño, matadlo; si es niña, que viva.»

17Pero las comadronas temían a Dios, y no hicieron lo que les había mandado el rey de Egipto, sino que dejaban con vida a los niños.

18El rey de Egipto llamó a las comadronas y les dijo: «¿Por qué habéis hecho esto y dejáis con vida a los niños?»

19Respondieron las comadronas al faraón: «Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias; son más robustas, y antes que llegue la comadrona, ya han dado a luz.»

20Dios premió a las comadronas. El pueblo se multiplicaba y se iba consolidando.

21Y a las comadronas, porque temían a Dios, les concedió descendencia.

22Entonces el faraón ordenó a toda su gente que arrojaran al Río a todo niño recién nacido, pero que dejasen con vida a las niñas.»

Notas de la BJ (9)

1,5 El griego precisa «setenta y cinco personas», ver Gn 46 27+, y pone «José estaba en Egipto» al principio del v.

1,11 No parece que en Egipto se conociera una organización regular de prestación personal, pero para los grandes trabajos públicos reclutaban la mano de obra entre los prisioneros de guerra y los siervos adscritos a los dominios reales, ver en cuanto a Israel 2 S 12 31. Los israelitas recibieron como una opresión insoportable su equiparación a estas categorías inferiores: es comprensible que quisieran recuperar la vida libre del desierto; es también comprensible que los egipcios consideraran su propuesta como una rebelión de esclavos.

1,11 Trascripción del egipcio Per-âa, «la gran Casa», fórmula protocolaria que designa el Palacio, la Corte y, desde la dinastía XVIII, la misma persona del rey. «Faraón» se utiliza aquí como nombre propio (en adelante, utilizaremos, sin embargo, la minúscula).

1,11 Nombre de la residencia del faraón Ramsés II en el Delta, y que se identifica con Tanis o con Cantir. Esta mención designa a Ramsés II (1290-1224) como faraón opresor y da aproximadamente la fecha del Éxodo.

1,14 La historia de la opresión seguirá en 5 6-23. En los vv. siguientes, las medidas tomadas para el exterminio de los niños varones no están acordes con las necesidades de los trabajos forzados, pero preparan la historia del nacimiento de Moisés.

1,15 Los descendientes de Jacob son llamados aquí, en los textos de la opresión, “hebreos”. En la perspectiva del Pentateuco este nombre proviene sin duda del antepasado de Abrahán (véase Gn 10 24-30; 11 16-26). Es el nombre que los demás dan a los israelitas, como en 1 16 o en 2 6-7; o que ellos se dan a sí mismos frente a los otros, como en 1 19; pero que también se utiliza en la narración, como en 1 15; 2 11, 13 etc. Se ha pretendido explicar por los textos no bíblicos del segundo milenio a. C. que hablan de Habiru/Apiru. Fuera de la posible correspondencia de ‘ibrî, “hebreo”, con ‘apiru, es posible que en Egipto los israelitas fueran asimilados a los ‘apiru, prisioneros de guerra.

1,16 Lit. «Fijaos en las dos piedras». Unos entienden que las dos piedras eran el asiento de la parturienta; otros opinan que la expresión se refiere al sexo del recién nacido. La versión siríaca dice: «las dos rodillas»; el griego traduce libremente: «cuando están a punto de dar a luz».

1,22 La palabra designa el río por excelencia de Egipto, el Nilo, pero se aplica también a cualquiera de sus principales brazos o ramificaciones.

1,22 Atribuido a las tradiciones yahvista-elohísta, o sólo a la tradición elohísta.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 40 Ghāfir40:25 · comentario de Reynolds

    25 Así, cuando vino a ellos con la verdad procedente de Nosotros, dijeron: «Matad a los hijos de quienes creen con él y dejad con vida a sus mujeres». Pero la estratagema de los incrédulos no conduce sino al extravío.

Éxodo 1:15–16

15 El rey de Egipto dijo también a las comadronas de las hebreas, de las cuales una se llamaba Sifrá y la otra Puá: 16 «Cuando asistáis a las mujeres hebreas en el parto, observad las dos piedras. Si es un niño, matadlo; pero si es una niña, dejadla vivir». (Exo 1:15–16)

Éxodo 1:15–16 en la Biblia de Jerusalén

15Además, el rey de Egipto dijo a las parteras de las hebreas (una de ellas se llamaba Sifrá, y la otra Puá):

16«Cuando asistáis a las hebreas, fijaos bien : si es niño, matadlo; si es niña, que viva.»

Notas de la BJ (2)

1,15 Los descendientes de Jacob son llamados aquí, en los textos de la opresión, “hebreos”. En la perspectiva del Pentateuco este nombre proviene sin duda del antepasado de Abrahán (véase Gn 10 24-30; 11 16-26). Es el nombre que los demás dan a los israelitas, como en 1 16 o en 2 6-7; o que ellos se dan a sí mismos frente a los otros, como en 1 19; pero que también se utiliza en la narración, como en 1 15; 2 11, 13 etc. Se ha pretendido explicar por los textos no bíblicos del segundo milenio a. C. que hablan de Habiru/Apiru. Fuera de la posible correspondencia de ‘ibrî, “hebreo”, con ‘apiru, es posible que en Egipto los israelitas fueran asimilados a los ‘apiru, prisioneros de guerra.

1,16 Lit. «Fijaos en las dos piedras». Unos entienden que las dos piedras eran el asiento de la parturienta; otros opinan que la expresión se refiere al sexo del recién nacido. La versión siríaca dice: «las dos rodillas»; el griego traduce libremente: «cuando están a punto de dar a luz».

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:49 · comentario de Reynolds

    49 Y [recordad] cuando os libramos de la gente de Faraón, que os infligía un castigo atroz, degollando a vuestros hijos varones y dejando con vida a vuestras mujeres; en ello hubo una gran prueba procedente de vuestro Señor.

  • 28 al-Qaṣaṣ28:4 · comentario de Reynolds

    4 En verdad, Faraón se ensoberbeció en la tierra e hizo a sus gentes facciones, oprimiendo a un grupo de entre ellos, degollando a sus hijos varones y dejando con vida a sus mujeres. En verdad era de los que siembran la corrupción.

Éxodo 2

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Éxodo 2 Mención en el comentario

…la madre de Moisés recibe aquí una revelación análoga. Sobre esto véase Witztum, Syriac Milieu, 291. Sobre la relación de este pasaje con Éxodo 2, véase el comentario a 20:37–41.

Éxodo 2 en la Biblia de Jerusalén

Nacimiento y juventud de Moisés

1Un hombre de la familia de Leví tomó por mujer a una hija de Leví.

2La mujer concibió y dio a luz un hijo; y, viendo que era hermoso, lo tuvo escondido durante tres meses.

3No pudiendo esconderlo por más tiempo, tomó una cestilla de papiro, la calafateó con betún y pez, metió en ella al niño, y la puso entre los juncos, a la orilla del Río.

4La hermana del niño se apostó a lo lejos para ver lo que le pasaba.

5En cierta ocasión, la hija del faraón bajó a bañarse en el Río, mientras sus doncellas se paseaban por la orilla. Ella divisó la cestilla entre los juncos, y envió una criada para que la recogiera.

6Al abrirla, vio que era un niño que lloraba. Se compadeció de él y exclamó: «Es un niño de los hebreos.»

7Entonces, la hermana del niño dijo a la hija del faraón: «¿Quieres que vaya y llame a una nodriza hebrea para que te críe al niño?»

8«Vete», le contestó la hija del faraón. Fue, pues, la joven y llamó a la madre del niño.

9La hija del faraón le dijo: «Toma este niño y críamelo, que yo te pagaré lo que sea.» Tomó la mujer al niño y lo crió.

10Cuando creció el muchacho, se lo llevó a la hija del faraón, que lo adoptó y le llamó Moisés, pues pensó: «Del agua lo he sacado.»

Huida a Madián

11Un día, cuando Moisés ya era mayor , fue adonde estaban sus hermanos y vio sus duros trabajos. Vio también cómo un egipcio golpeaba a un hebreo, a uno de sus hermanos.

12Miró a uno y a otro lado y, no viendo a nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena.

13Cuando salió al día siguiente, estaban riñendo dos hebreos. Dijo entonces al culpable: «¿Por qué pegas a tu compañero?»

14Él respondió: «¿Quién te ha nombrado jefe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio?» Moisés tuvo miedo, pues pensó: «Seguramente la cosa se sabe.»

15Cuando el faraón se enteró de lo sucedido, buscó a Moisés para matarlo.
Moisés huyó del faraón y se dirigió al país de Madián. Una vez allí, se sentó junto a un pozo.

16El sacerdote de Madián tenía siete hijas, que fueron a sacar agua y llenar los abrevaderos para dar de beber al ganado de su padre.

17Pero vinieron unos pastores y las echaron. Entonces, Moisés se levantó, las defendió y abrevó su ganado.

18Ellas volvieron a casa de su padre Reuel , que les preguntó: «¿Por qué habéis vuelto hoy tan pronto?»

19Respondieron: «Un egipcio nos ha librado de las manos de los pastores; además nos ha sacado agua y ha abrevado el ganado.»

20Preguntó entonces a sus hijas: «¿Dónde está? ¿Cómo habéis dejado solo a ese hombre? Invitadlo a comer.»

21Moisés aceptó morar con aquel hombre, que le dio a su hija Seforá.

22Ella dio a luz un hijo y Moisés lo llamó Guersón , pues pensó: «Forastero soy en tierra extraña.»

Dios vuelve por Israel

23Durante este largo período murió el rey de Egipto. Como los israelitas gemían y se quejaban de su servidumbre, el clamor de su servidumbre subió a Dios.

24Dios escuchó sus gemidos y se acordó de su alianza pactada con Abrahán, Isaac y Jacob.

25Dios se fijó en los israelitas y reconoció...

Notas de la BJ (11)

2,10 Etimología popular del nombre de Moisés (hebreo mošeh) a partir del verbo māšâ «sacar». ¡Pero la hija del faraón no hablaba hebreo! En realidad, este nombre es egipcio, conocido en su forma abreviada, moses, o en una forma completa, por ejemplo, Tutmosis, «ha nacido el dios Thot». —Se ha comparado la historia de Moisés sacado de las aguas con las leyendas acerca de la infancia de algunos personajes célebres, especialmente Sargón de Agadé, rey de Mesopotamia en el milenio III, a quien su madre había abandonado junto al río en una cesta de junco.

2,10 Vv. 11-22 (o, según algunos, sólo 15-22) de tradición yahvista. A Madián generalmente se le sitúa en Arabia, al sur de Edom, al este del golfo de Ácaba; el folklore árabe ha conservado el recuerdo de una estancia de Moisés en esa región. Sin embargo, esta localización es posterior, y cierto número de textos nos presentan a los madianitas como grandes nómadas que frecuentaban las rutas de Palestina, Gn 37 28.36, o de la península sinaítica, Nm 10 29-32, y que realizaban incursiones en Moab, Gn 36 35. 1 R 11 18 nos da una indicación más precisa sobre su territorio: un príncipe de Edom, en su huida a Egipto, atraviesa Madián y luego Farán (el sur del Negueb, entre Cadés y Egipto). Así pues, habría que situar a Madián, no en Arabia, sino en la península del Sinaí, al este del desierto de Farán, donde Dios se reveló a Moisés.

2,11 El texto nada dice de la educación recibida por Moisés; 11 3 dirá simplemente que se había convertido en un «gran personaje», y Hch 7 22 que «fue educado en toda la sabiduría de los egipcios». Josefo y Filón añaden detalles legendarios.

2,15 El hebreo repite dos veces el mismo verbo: primero «se instaló», después «se sentó» (el verbo tiene este doble significado). Nosotros, siguiendo las versiones griega y siríaca, leemos la primera vez otro verbo que parece más lógico.

2,16 Ver 18 1+.

2,18 Los textos no concuerdan en cuanto al nombre y la persona del suegro de Moisés. Tenemos aquí a Reuel, sacerdote de Madián; en 3 1; 4 18; 18 1, se llama Jetró; Nm 10 29 habla de Jobab, hijo de Reuel, el madianita, y Jc 1 16; 4 11, de Jobab el quenita. Podemos descartar aquí la mención de Reuel como secundaria, y ver en Nm 10 29 un intento para armonizar las dos tradiciones: matrimonio quenita y matrimonio madianita. Ambas tradiciones son en realidad encontradas y no hay por qué tratar de conciliarlas. La primera, yahvista y originaria de la Palestina del sur, refleja la existencia de lazos de amistad entre Judá y los quenitas, aun conservando el recuerdo del matrimonio de Moisés con una extranjera. La segunda es elohísta y está estrechamente unida a la salida de Egipto.

2,22 Etimología popular que no tiene en cuenta más que la primera sílaba: gēr, forastero residente.

2,22 La Vulgata añade (según 18 4): «Ella dio a luz otro, a quien llamó Eliezer, pues dijo “el dios de mi padre es mi auxilio; me ha librado de la mano del faraón”».

2,22 Tradición sacerdotal.

2,25 Se suele considerar, con buen criterio, que el final del v. está truncado. Otros críticos opinan que podría traducirse en pasiva por «Dios se dio a conocer». Según ellos, la vocalización actual se debería a que no parecía conveniente hablar de la acción de Dios hasta que se hubiese manifestado a Moisés, cap. 3.

2,25 Este primer relato (3 1 - 4 17) de la vocación de Moisés combina elementos yahvistas, vv. 1-5.16-20 (teofanía y misión de Moisés), y elohísta, vv. 6.9-15 (revelación del nombre divino). Un segundo relato, sacerdotal, de la revelación del nombre divino y de la vocación de Moisés, esta vez en Egipto, aparece en 6 2-13 y 6 28 - 7 7.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 28 al-Qaṣaṣ28:7 · comentario de Reynolds

    7 E inspiramos a la madre de Moisés: «Amamántale. Pero si temes por él, échale al río, y no temas ni te entristezcas. Ciertamente te lo devolveremos y haremos de él uno de los mensajeros».

  • 28 al-Qaṣaṣ28:15–19 · comentario de Reynolds

    15 Y entró en la ciudad en un momento de descuido de sus habitantes. Y encontró en ella a dos hombres que reñían: uno de su propio bando y el otro de sus enemigos. Entonces el que era de su bando le pidió auxilio contra el que era de sus enemigos; de modo que Moisés le asestó un puñetazo y acabó con él. Dijo: «¡Esto es obra de Satanás! Ciertamente es un enemigo manifiesto que extravía».

    16 Dijo: «¡Señor mío! Ciertamente he sido injusto con mi propia alma. Perdóname». Y Él le perdonó. En verdad Él es el Perdonador, el Misericordioso.

    17 Dijo: «¡Señor mío! Por haberme favorecido, jamás seré auxiliador de los culpables».

    18 Amaneció en la ciudad temeroso y vigilante, ¡y he aquí que aquel que le había pedido ayuda la víspera le pedía auxilio a gritos! Moisés le dijo: «Ciertamente estás en un error manifiesto».

    19 Pero cuando quiso golpear a quien era enemigo de ambos, este dijo: «¡Oh, Moisés! ¿Acaso quieres matarme como mataste a un alma ayer? No deseas sino ser un tirano en la tierra, y no deseas ser de los que obran con rectitud».

Éxodo 2:3 Mención en el comentario

…El sentido del término, no obstante, se comprende mejor a la luz del término hebreo tēbā (que significa simplemente «arca» o «cesto») en Éxodo 2:3 (en arameo, tēbūtā, empleado en los Targumes tanto para el arca de Noé como para el «arca de la alianza»; en etíope, tābot).…

Éxodo 2:3 en la Biblia de Jerusalén

3No pudiendo esconderlo por más tiempo, tomó una cestilla de papiro, la calafateó con betún y pez, metió en ella al niño, y la puso entre los juncos, a la orilla del Río.

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  • 20 Ṭā Hā20:37–41 · comentario de Reynolds

    37 Y ciertamente te favorecimos en otra ocasión,

    38 cuando revelamos a tu madre lo que le fue revelado:

    39 ‘Ponlo en el arca y échalo al río, y el río lo arrojará a la orilla. Lo recogerá un enemigo Mío y enemigo suyo’. Y derramé sobre ti un amor procedente de Mí, para que fueses formado bajo Mi mirada.

    40 Cuando tu hermana fue y dijo: ‘¿Queréis que os indique a alguien que pueda amamantarlo?’. Así te restituimos a tu madre para que sus ojos se consolaran y no estuviera triste. Y mataste a un hombre, mas te libramos de la angustia y te probamos con duras pruebas. Luego permaneciste unos años entre la gente de Madián. Después viniste conforme a lo decretado, oh Moisés.

    41 Y te escogí para Mí Mismo.

Éxodo 2:4 Mención en el comentario

Cf. Exo 2:4: «Su hermana se apostó a cierta distancia para ver qué sucedería con él».

Éxodo 2:4 en la Biblia de Jerusalén

4La hermana del niño se apostó a lo lejos para ver lo que le pasaba.

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Éxodo 2:5–6

5 La hija del Faraón bajó a bañarse en el río, mientras sus doncellas paseaban por la ribera. Al divisar la cesta entre los juncos, envió a su esclava a recogerla. 6 La abrió y vio al niño: la criatura estaba llorando. Conmovida de compasión, dijo: «Este es uno de los niños de los hebreos». (Exo 2:5–6)

Éxodo 2:5–6 en la Biblia de Jerusalén

5En cierta ocasión, la hija del faraón bajó a bañarse en el Río, mientras sus doncellas se paseaban por la orilla. Ella divisó la cestilla entre los juncos, y envió una criada para que la recogiera.

6Al abrirla, vio que era un niño que lloraba. Se compadeció de él y exclamó: «Es un niño de los hebreos.»

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Éxodo 2:5–10 Mención en el comentario

El versículo 11 debe compararse con 28:9, donde la esposa de Faraón (a diferencia de Éx 2:5–10, donde es la hija de Faraón quien adopta a Moisés) sugiere a su esposo que adopten a Moisés. La yuxtaposición de la esposa de…

Éxodo 2:5–10 en la Biblia de Jerusalén

5En cierta ocasión, la hija del faraón bajó a bañarse en el Río, mientras sus doncellas se paseaban por la orilla. Ella divisó la cestilla entre los juncos, y envió una criada para que la recogiera.

6Al abrirla, vio que era un niño que lloraba. Se compadeció de él y exclamó: «Es un niño de los hebreos.»

7Entonces, la hermana del niño dijo a la hija del faraón: «¿Quieres que vaya y llame a una nodriza hebrea para que te críe al niño?»

8«Vete», le contestó la hija del faraón. Fue, pues, la joven y llamó a la madre del niño.

9La hija del faraón le dijo: «Toma este niño y críamelo, que yo te pagaré lo que sea.» Tomó la mujer al niño y lo crió.

10Cuando creció el muchacho, se lo llevó a la hija del faraón, que lo adoptó y le llamó Moisés, pues pensó: «Del agua lo he sacado.»

Notas de la BJ (2)

2,10 Etimología popular del nombre de Moisés (hebreo mošeh) a partir del verbo māšâ «sacar». ¡Pero la hija del faraón no hablaba hebreo! En realidad, este nombre es egipcio, conocido en su forma abreviada, moses, o en una forma completa, por ejemplo, Tutmosis, «ha nacido el dios Thot». —Se ha comparado la historia de Moisés sacado de las aguas con las leyendas acerca de la infancia de algunos personajes célebres, especialmente Sargón de Agadé, rey de Mesopotamia en el milenio III, a quien su madre había abandonado junto al río en una cesta de junco.

2,10 Vv. 11-22 (o, según algunos, sólo 15-22) de tradición yahvista. A Madián generalmente se le sitúa en Arabia, al sur de Edom, al este del golfo de Ácaba; el folklore árabe ha conservado el recuerdo de una estancia de Moisés en esa región. Sin embargo, esta localización es posterior, y cierto número de textos nos presentan a los madianitas como grandes nómadas que frecuentaban las rutas de Palestina, Gn 37 28.36, o de la península sinaítica, Nm 10 29-32, y que realizaban incursiones en Moab, Gn 36 35. 1 R 11 18 nos da una indicación más precisa sobre su territorio: un príncipe de Edom, en su huida a Egipto, atraviesa Madián y luego Farán (el sur del Negueb, entre Cadés y Egipto). Así pues, habría que situar a Madián, no en Arabia, sino en la península del Sinaí, al este del desierto de Farán, donde Dios se reveló a Moisés.

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  • 66 al-Taḥrīm66:11–12 · comentario de Reynolds

    11 Y Dios propone como ejemplo para los que creen a la mujer de Faraón cuando dijo: «¡Señor mío! Edifícame junto a Ti una casa en el Jardín, sálvame de Faraón y de sus obras, y sálvame del pueblo transgresor»,

    12 y a María, hija de ʿImrān, que preservó su castidad. Entonces insuflamos en ella de Nuestro Espíritu, y ella confirmó las Palabras de su Señor y Sus Libros; y fue de las devotamente obedientes.

Éxodo 2:7–9 Mención en el comentario

Sobre este pasaje cf. Éxodo 2:7–9. La declaración coránica (v. 12) de que «le habíamos prohibido con anterioridad las nodrizas» refleja una tradición del Talmud…

Éxodo 2:7–9 en la Biblia de Jerusalén

7Entonces, la hermana del niño dijo a la hija del faraón: «¿Quieres que vaya y llame a una nodriza hebrea para que te críe al niño?»

8«Vete», le contestó la hija del faraón. Fue, pues, la joven y llamó a la madre del niño.

9La hija del faraón le dijo: «Toma este niño y críamelo, que yo te pagaré lo que sea.» Tomó la mujer al niño y lo crió.

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  • 28 al-Qaṣaṣ28:12–13 · comentario de Reynolds

    12 Y le habíamos vedado las nodrizas antes de eso; entonces dijo ella: «¿Queréis que os indique a una familia que cuidará de él por vosotros y le dispensará buen trato?»

    13 Así lo devolvimos a su madre para que se consolaran sus ojos y no se entristeciera, y para que supiera que la Promesa de Dios es verdadera. Mas la mayoría de ellos no sabe.

Éxodo 2:10 Mención en el comentario

…su padre adoptivo (en el Corán, el Faraón y su esposa adoptan a Moisés [véase 28:9], mientras que en el Éxodo es la hija del Faraón [véase Éxo 2:10] quien lo hace). El Faraón llama a Moisés ingrato (ár. min al-kāfirīn), y se refiere a su homicidio de un egipcio (cf. 20:40;…

Éxodo 2:10 en la Biblia de Jerusalén

10Cuando creció el muchacho, se lo llevó a la hija del faraón, que lo adoptó y le llamó Moisés, pues pensó: «Del agua lo he sacado.»

Notas de la BJ (2)

2,10 Etimología popular del nombre de Moisés (hebreo mošeh) a partir del verbo māšâ «sacar». ¡Pero la hija del faraón no hablaba hebreo! En realidad, este nombre es egipcio, conocido en su forma abreviada, moses, o en una forma completa, por ejemplo, Tutmosis, «ha nacido el dios Thot». —Se ha comparado la historia de Moisés sacado de las aguas con las leyendas acerca de la infancia de algunos personajes célebres, especialmente Sargón de Agadé, rey de Mesopotamia en el milenio III, a quien su madre había abandonado junto al río en una cesta de junco.

2,10 Vv. 11-22 (o, según algunos, sólo 15-22) de tradición yahvista. A Madián generalmente se le sitúa en Arabia, al sur de Edom, al este del golfo de Ácaba; el folklore árabe ha conservado el recuerdo de una estancia de Moisés en esa región. Sin embargo, esta localización es posterior, y cierto número de textos nos presentan a los madianitas como grandes nómadas que frecuentaban las rutas de Palestina, Gn 37 28.36, o de la península sinaítica, Nm 10 29-32, y que realizaban incursiones en Moab, Gn 36 35. 1 R 11 18 nos da una indicación más precisa sobre su territorio: un príncipe de Edom, en su huida a Egipto, atraviesa Madián y luego Farán (el sur del Negueb, entre Cadés y Egipto). Así pues, habría que situar a Madián, no en Arabia, sino en la península del Sinaí, al este del desierto de Farán, donde Dios se reveló a Moisés.

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  • 26 al-Shuʿarāʾ26:18–29 · comentario de Reynolds

    18 Dijo [el Faraón]: «¿Acaso no te criamos entre nosotros de niño, y no permaneciste entre nosotros años de tu vida?

    19 Y cometiste la acción que cometiste, y fuiste de los ingratos».

    20 Dijo: «La cometí entonces, cuando era de los extraviados.

    21 Huí, pues, de vosotros cuando os temí; luego mi Señor me concedió juicio y me puso entre los mensajeros.

    22 Y ese favor con que me echas en cara es que has esclavizado a los Hijos de Israel».

    23 Dijo el Faraón: «¿Y qué es el Señor de los mundos?».

    … 6 versículos más

Éxodo 2:11–12

11 Aconteció en aquellos días que, crecido ya Moisés, salió a sus hermanos, y vio sus duras cargas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. 12 Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena. (Éxo 2:11–12)

Éxodo 2:11–12 en la Biblia de Jerusalén

Huida a Madián

11Un día, cuando Moisés ya era mayor , fue adonde estaban sus hermanos y vio sus duros trabajos. Vio también cómo un egipcio golpeaba a un hebreo, a uno de sus hermanos.

12Miró a uno y a otro lado y, no viendo a nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena.

Notas de la BJ (1)

2,11 El texto nada dice de la educación recibida por Moisés; 11 3 dirá simplemente que se había convertido en un «gran personaje», y Hch 7 22 que «fue educado en toda la sabiduría de los egipcios». Josefo y Filón añaden detalles legendarios.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 26 al-Shuʿarāʾ26:10–17 · comentario de Reynolds

    10 Y [recuerda] cuando tu Señor llamó a Moisés: «Ve al pueblo transgresor,

    11 el pueblo del Faraón. ¿Acaso no serán temerosos de Dios?».

    12 Dijo: «¡Señor mío! En verdad, temo que me desmientan,

    13 y que mi pecho se oprima y mi lengua no se desate; envía, pues, a Aarón.

    14 Y tienen un cargo contra mí por un crimen; temo, pues, que me maten».

    15 Dijo: «¡De ningún modo! Id, pues, ambos con Nuestras señales. En verdad, estaremos con vosotros, escuchando.

    … 2 versículos más

Éxodo 2:11–14

11 Sucedió que en aquellos días, cuando Moisés ya era adulto, salió a ver a sus hermanos. Mientras observaba sus trabajos forzados, vio a un egipcio que golpeaba a un hebreo, uno de sus hermanos. 12 Miró a uno y a otro lado y, al no ver a nadie a la vista, mató al egipcio y lo ocultó en la arena. 13 Al día siguiente volvió a salir, y he aquí dos hebreos que reñían. Dijo entonces al que estaba en el error: «¿Por qué golpeas a tu prójimo?». 14 «¿Y quién te ha puesto —replicó aquel hombre— por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Acaso pretendes matarme como mataste al egipcio?». Moisés tuvo miedo. «Ciertamente este asunto ha salido a la luz», pensó. (Éxo 2:11–14)

Éxodo 2:11–14 en la Biblia de Jerusalén

Huida a Madián

11Un día, cuando Moisés ya era mayor , fue adonde estaban sus hermanos y vio sus duros trabajos. Vio también cómo un egipcio golpeaba a un hebreo, a uno de sus hermanos.

12Miró a uno y a otro lado y, no viendo a nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena.

13Cuando salió al día siguiente, estaban riñendo dos hebreos. Dijo entonces al culpable: «¿Por qué pegas a tu compañero?»

14Él respondió: «¿Quién te ha nombrado jefe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio?» Moisés tuvo miedo, pues pensó: «Seguramente la cosa se sabe.»

Notas de la BJ (1)

2,11 El texto nada dice de la educación recibida por Moisés; 11 3 dirá simplemente que se había convertido en un «gran personaje», y Hch 7 22 que «fue educado en toda la sabiduría de los egipcios». Josefo y Filón añaden detalles legendarios.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 28 al-Qaṣaṣ28:15–19 · comentario de Reynolds

    15 Y entró en la ciudad en un momento de descuido de sus habitantes. Y encontró en ella a dos hombres que reñían: uno de su propio bando y el otro de sus enemigos. Entonces el que era de su bando le pidió auxilio contra el que era de sus enemigos; de modo que Moisés le asestó un puñetazo y acabó con él. Dijo: «¡Esto es obra de Satanás! Ciertamente es un enemigo manifiesto que extravía».

    16 Dijo: «¡Señor mío! Ciertamente he sido injusto con mi propia alma. Perdóname». Y Él le perdonó. En verdad Él es el Perdonador, el Misericordioso.

    17 Dijo: «¡Señor mío! Por haberme favorecido, jamás seré auxiliador de los culpables».

    18 Amaneció en la ciudad temeroso y vigilante, ¡y he aquí que aquel que le había pedido ayuda la víspera le pedía auxilio a gritos! Moisés le dijo: «Ciertamente estás en un error manifiesto».

    19 Pero cuando quiso golpear a quien era enemigo de ambos, este dijo: «¡Oh, Moisés! ¿Acaso quieres matarme como mataste a un alma ayer? No deseas sino ser un tirano en la tierra, y no deseas ser de los que obran con rectitud».

Éxodo 2:12 Mención en el comentario

…a la providencia de Dios para con Moisés durante su crianza en Egipto, el asesinato cometido por Moisés contra un egipcio (Éxo 2:12; sobre lo cual cf. 28:15–19 y el comentario a dichos versículos), y su posterior huida a Madián (Éxo 2:13–22; 3:1–4). Luego…

Éxodo 2:12 en la Biblia de Jerusalén

12Miró a uno y a otro lado y, no viendo a nadie, mató al egipcio y lo enterró en la arena.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 20 Ṭā Hā20:37–41 · comentario de Reynolds

    37 Y ciertamente te favorecimos en otra ocasión,

    38 cuando revelamos a tu madre lo que le fue revelado:

    39 ‘Ponlo en el arca y échalo al río, y el río lo arrojará a la orilla. Lo recogerá un enemigo Mío y enemigo suyo’. Y derramé sobre ti un amor procedente de Mí, para que fueses formado bajo Mi mirada.

    40 Cuando tu hermana fue y dijo: ‘¿Queréis que os indique a alguien que pueda amamantarlo?’. Así te restituimos a tu madre para que sus ojos se consolaran y no estuviera triste. Y mataste a un hombre, mas te libramos de la angustia y te probamos con duras pruebas. Luego permaneciste unos años entre la gente de Madián. Después viniste conforme a lo decretado, oh Moisés.

    41 Y te escogí para Mí Mismo.

Éxodo 2:13–22 Mención en el comentario

…por Moisés contra un egipcio (Éxo 2:12; sobre lo cual cf. 28:15–19 y el comentario a dichos versículos), y su posterior huida a Madián (Éxo 2:13–22; 3:1–4). Luego regresa a la escena de la comisión de Moisés por parte de Dios para liberar a Israel de Faraón (vv. 42ss.).…

Éxodo 2:13–22 en la Biblia de Jerusalén

13Cuando salió al día siguiente, estaban riñendo dos hebreos. Dijo entonces al culpable: «¿Por qué pegas a tu compañero?»

14Él respondió: «¿Quién te ha nombrado jefe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio?» Moisés tuvo miedo, pues pensó: «Seguramente la cosa se sabe.»

15Cuando el faraón se enteró de lo sucedido, buscó a Moisés para matarlo.
Moisés huyó del faraón y se dirigió al país de Madián. Una vez allí, se sentó junto a un pozo.

16El sacerdote de Madián tenía siete hijas, que fueron a sacar agua y llenar los abrevaderos para dar de beber al ganado de su padre.

17Pero vinieron unos pastores y las echaron. Entonces, Moisés se levantó, las defendió y abrevó su ganado.

18Ellas volvieron a casa de su padre Reuel , que les preguntó: «¿Por qué habéis vuelto hoy tan pronto?»

19Respondieron: «Un egipcio nos ha librado de las manos de los pastores; además nos ha sacado agua y ha abrevado el ganado.»

20Preguntó entonces a sus hijas: «¿Dónde está? ¿Cómo habéis dejado solo a ese hombre? Invitadlo a comer.»

21Moisés aceptó morar con aquel hombre, que le dio a su hija Seforá.

22Ella dio a luz un hijo y Moisés lo llamó Guersón , pues pensó: «Forastero soy en tierra extraña.»

Notas de la BJ (6)

2,15 El hebreo repite dos veces el mismo verbo: primero «se instaló», después «se sentó» (el verbo tiene este doble significado). Nosotros, siguiendo las versiones griega y siríaca, leemos la primera vez otro verbo que parece más lógico.

2,16 Ver 18 1+.

2,18 Los textos no concuerdan en cuanto al nombre y la persona del suegro de Moisés. Tenemos aquí a Reuel, sacerdote de Madián; en 3 1; 4 18; 18 1, se llama Jetró; Nm 10 29 habla de Jobab, hijo de Reuel, el madianita, y Jc 1 16; 4 11, de Jobab el quenita. Podemos descartar aquí la mención de Reuel como secundaria, y ver en Nm 10 29 un intento para armonizar las dos tradiciones: matrimonio quenita y matrimonio madianita. Ambas tradiciones son en realidad encontradas y no hay por qué tratar de conciliarlas. La primera, yahvista y originaria de la Palestina del sur, refleja la existencia de lazos de amistad entre Judá y los quenitas, aun conservando el recuerdo del matrimonio de Moisés con una extranjera. La segunda es elohísta y está estrechamente unida a la salida de Egipto.

2,22 Etimología popular que no tiene en cuenta más que la primera sílaba: gēr, forastero residente.

2,22 La Vulgata añade (según 18 4): «Ella dio a luz otro, a quien llamó Eliezer, pues dijo “el dios de mi padre es mi auxilio; me ha librado de la mano del faraón”».

2,22 Tradición sacerdotal.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 20 Ṭā Hā20:37–41 · comentario de Reynolds

    37 Y ciertamente te favorecimos en otra ocasión,

    38 cuando revelamos a tu madre lo que le fue revelado:

    39 ‘Ponlo en el arca y échalo al río, y el río lo arrojará a la orilla. Lo recogerá un enemigo Mío y enemigo suyo’. Y derramé sobre ti un amor procedente de Mí, para que fueses formado bajo Mi mirada.

    40 Cuando tu hermana fue y dijo: ‘¿Queréis que os indique a alguien que pueda amamantarlo?’. Así te restituimos a tu madre para que sus ojos se consolaran y no estuviera triste. Y mataste a un hombre, mas te libramos de la angustia y te probamos con duras pruebas. Luego permaneciste unos años entre la gente de Madián. Después viniste conforme a lo decretado, oh Moisés.

    41 Y te escogí para Mí Mismo.

Éxodo 2:14 Mención en el comentario

Bell sugiere (Commentary 1:343) que el versículo 78 está relacionado con Éxodo 2:14. Sobre Moisés en la corte del Faraón, véase también el comentario a 26:30–45.

Éxodo 2:14 en la Biblia de Jerusalén

14Él respondió: «¿Quién te ha nombrado jefe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio?» Moisés tuvo miedo, pues pensó: «Seguramente la cosa se sabe.»

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Reynolds la cita a propósito de
  • 10 Yūnus10:75–86 · comentario de Reynolds

    75 Luego, después de ellos, enviamos a Moisés y a Aarón con Nuestras señales al Faraón y a sus dignatarios. Pero se ensoberbecieron y fueron un pueblo culpable.

    76 Así pues, cuando la Verdad llegó a ellos de Nuestra parte, dijeron: «¡Ciertamente esto es hechicería manifiesta!».

    77 Moisés dijo: «¿Decís [esto] sobre la verdad cuando llega a vosotros? ¿Acaso es esto hechicería? Los hechiceros no prosperarán».

    78 Dijeron: «¿Has venido a nosotros para apartarnos de aquello que encontramos siguiendo a nuestros padres, a fin de que la grandeza en la tierra os pertenezca a vosotros dos? ¡No vamos a creer en vosotros dos!».

    79 Y el Faraón dijo: «¡Traedme a todo hechicero experto!».

    80 Y cuando vinieron los hechiceros, Moisés les dijo: «Arrojad lo que vayáis a arrojar».

    … 6 versículos más

Éxodo 2:15 Mención en el comentario

…Éxodo, que sitúa el regreso de Moisés a Egipto solo cuando el Faraón que buscaba quitarle la vida por haber matado a un egipcio muere (cf. Éxo 2:15; 4:19). En efecto, el Corán parece concebir «Faraón» (firʿawn) no como un título sino como un nombre propio: se utiliza únicamente…

Éxodo 2:15 en la Biblia de Jerusalén

15Cuando el faraón se enteró de lo sucedido, buscó a Moisés para matarlo.
Moisés huyó del faraón y se dirigió al país de Madián. Una vez allí, se sentó junto a un pozo.

Notas de la BJ (1)

2,15 El hebreo repite dos veces el mismo verbo: primero «se instaló», después «se sentó» (el verbo tiene este doble significado). Nosotros, siguiendo las versiones griega y siríaca, leemos la primera vez otro verbo que parece más lógico.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 26 al-Shuʿarāʾ26:18–29 · comentario de Reynolds

    18 Dijo [el Faraón]: «¿Acaso no te criamos entre nosotros de niño, y no permaneciste entre nosotros años de tu vida?

    19 Y cometiste la acción que cometiste, y fuiste de los ingratos».

    20 Dijo: «La cometí entonces, cuando era de los extraviados.

    21 Huí, pues, de vosotros cuando os temí; luego mi Señor me concedió juicio y me puso entre los mensajeros.

    22 Y ese favor con que me echas en cara es que has esclavizado a los Hijos de Israel».

    23 Dijo el Faraón: «¿Y qué es el Señor de los mundos?».

    … 6 versículos más

  • 28 al-Qaṣaṣ28:21–22 · comentario de Reynolds

    21 Salió, pues, de ella temeroso y vigilante. Dijo: «¡Señor mío! ¡Sálvame del pueblo injusto!»

    22 Y cuando encaminó su rostro hacia Madián, dijo: «Quizá mi Señor me guíe por el camino recto».

Éxodo 2:16–21 Mención en el comentario

La plegaria de Moisés al final del versículo 24 se aparta del relato bíblico de Moisés en Madián (Éxo 2:16–21) de un modo que evoca el relato de la oración del criado de Abraham, Eliezer (quien busca esposa para Isaac), junto a un pozo:

Éxodo 2:16–21 en la Biblia de Jerusalén

16El sacerdote de Madián tenía siete hijas, que fueron a sacar agua y llenar los abrevaderos para dar de beber al ganado de su padre.

17Pero vinieron unos pastores y las echaron. Entonces, Moisés se levantó, las defendió y abrevó su ganado.

18Ellas volvieron a casa de su padre Reuel , que les preguntó: «¿Por qué habéis vuelto hoy tan pronto?»

19Respondieron: «Un egipcio nos ha librado de las manos de los pastores; además nos ha sacado agua y ha abrevado el ganado.»

20Preguntó entonces a sus hijas: «¿Dónde está? ¿Cómo habéis dejado solo a ese hombre? Invitadlo a comer.»

21Moisés aceptó morar con aquel hombre, que le dio a su hija Seforá.

Notas de la BJ (2)

2,16 Ver 18 1+.

2,18 Los textos no concuerdan en cuanto al nombre y la persona del suegro de Moisés. Tenemos aquí a Reuel, sacerdote de Madián; en 3 1; 4 18; 18 1, se llama Jetró; Nm 10 29 habla de Jobab, hijo de Reuel, el madianita, y Jc 1 16; 4 11, de Jobab el quenita. Podemos descartar aquí la mención de Reuel como secundaria, y ver en Nm 10 29 un intento para armonizar las dos tradiciones: matrimonio quenita y matrimonio madianita. Ambas tradiciones son en realidad encontradas y no hay por qué tratar de conciliarlas. La primera, yahvista y originaria de la Palestina del sur, refleja la existencia de lazos de amistad entre Judá y los quenitas, aun conservando el recuerdo del matrimonio de Moisés con una extranjera. La segunda es elohísta y está estrechamente unida a la salida de Egipto.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 28 al-Qaṣaṣ28:23–28 · comentario de Reynolds

    23 Y cuando llegó a las aguas de Madián, encontró allí a una comunidad de gentes abrevando [a sus rebaños]. Y encontró junto a ellos a dos mujeres que retenían [a los suyos]. Dijo: «¿Cuál es vuestro asunto?» Dijeron: «No abrevamos hasta que los pastores se hayan retirado, y nuestro padre es un anciano de edad avanzada».

    24 Así que abrevó [a los rebaños] para ellas. Luego se retiró a la sombra y dijo: «¡Señor mío! Ciertamente tengo necesidad de cualquier bien que hagas descender sobre mí».

    25 Entonces vino a él una de ellas dos, caminando con recato. Dijo: «Ciertamente mi padre te llama para retribuirte por habernos abrevado [los rebaños]». Y cuando llegó ante él y le refirió el relato, dijo: «No temas. Te has salvado del pueblo injusto».

    26 Dijo una de ellas dos: «¡Padre mío! Empléalo. Ciertamente el mejor que puedes emplear es el fuerte, el fidedigno».

    27 Dijo: «Deseo desposarte con una de estas dos hijas mías con la condición de que te emplees para mí durante ocho años. Mas si completas diez, será por tu propia voluntad. Y no deseo imponerte cargas penosas. Me hallarás, si Dios quiere, entre los rectos».

    28 Dijo: «Sea eso entre tú y yo. Cualquiera de los dos plazos que yo cumpla, no habrá hostilidad contra mí. Y Dios es Garante sobre lo que decimos».

Éxodo 2:16 Mención en el comentario

…de trabajo como parte del contrato matrimonial, el Corán no sigue el relato bíblico de Moisés y Jetró (quien tiene siete hijas; véase Éxo 2:16), sino el relato bíblico de Jacob y Labán (quien tiene dos hijas y establece un contrato con Jacob):

Éxodo 2:16 en la Biblia de Jerusalén

16El sacerdote de Madián tenía siete hijas, que fueron a sacar agua y llenar los abrevaderos para dar de beber al ganado de su padre.

Notas de la BJ (1)

2,16 Ver 18 1+.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 28 al-Qaṣaṣ28:23–28 · comentario de Reynolds

    23 Y cuando llegó a las aguas de Madián, encontró allí a una comunidad de gentes abrevando [a sus rebaños]. Y encontró junto a ellos a dos mujeres que retenían [a los suyos]. Dijo: «¿Cuál es vuestro asunto?» Dijeron: «No abrevamos hasta que los pastores se hayan retirado, y nuestro padre es un anciano de edad avanzada».

    24 Así que abrevó [a los rebaños] para ellas. Luego se retiró a la sombra y dijo: «¡Señor mío! Ciertamente tengo necesidad de cualquier bien que hagas descender sobre mí».

    25 Entonces vino a él una de ellas dos, caminando con recato. Dijo: «Ciertamente mi padre te llama para retribuirte por habernos abrevado [los rebaños]». Y cuando llegó ante él y le refirió el relato, dijo: «No temas. Te has salvado del pueblo injusto».

    26 Dijo una de ellas dos: «¡Padre mío! Empléalo. Ciertamente el mejor que puedes emplear es el fuerte, el fidedigno».

    27 Dijo: «Deseo desposarte con una de estas dos hijas mías con la condición de que te emplees para mí durante ocho años. Mas si completas diez, será por tu propia voluntad. Y no deseo imponerte cargas penosas. Me hallarás, si Dios quiere, entre los rectos».

    28 Dijo: «Sea eso entre tú y yo. Cualquiera de los dos plazos que yo cumpla, no habrá hostilidad contra mí. Y Dios es Garante sobre lo que decimos».

Éxodo 3

Leer el capítulo
Éxodo 3 Mención en el comentario

…(cf. 19:52; 26:10–17; 27:7–12; 28:29–35, 46; 79:15–18) es el desarrollo que hace el Corán de la escena del «llamamiento de Moisés» en Éxodo 3:

Éxodo 3 en la Biblia de Jerusalén

La zarza ardiendo

1Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián. Trashumando con el rebaño por el desierto, llegó hasta Horeb , la montaña de Dios.

2Allí se le apareció el ángel de Yahvé en una llama de fuego , en medio de una zarza. Moisés vio que la zarza ardía, pero no se consumía.

3Pensó, pues, Moisés: «Voy a acercarme para ver este extraño caso: por qué no se consume la zarza.»

4Cuando Yahvé vio que Moisés se acercaba para mirar, le llamó de en medio de la zarza: «¡Moisés, Moisés!» Él respondió: «Aquí estoy.»

5Le dijo: «No te acerques aquí; quítate las sandalias que llevas puestas, porque el lugar que pisas es suelo sagrado.»

6Y añadió: «Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.» Moisés se cubrió el rostro, porque temía ver a Dios.

Misión de Moisés

7Yahvé le dijo: «He visto la aflicción de mi pueblo en Egipto; he escuchado el clamor ante sus opresores y conozco sus sufrimientos.

8He bajado para librarlo de la mano de los egipcios y para subirlo de esta tierra a una tierra buena y espaciosa; a una tierra que mana leche y miel , al país de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los perizitas, de los jivitas y de los jebuseos.

9El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto la opresión con que los egipcios los afligen.

10Así que ponte en camino: yo te envío al faraón para que saques a mi pueblo, los israelitas, de Egipto.»

11Moisés dijo a Dios: «¿Quién soy yo para ir al faraón y sacar de Egipto a los israelitas?»

12Dios le respondió: «Yo estaré contigo, y ésta será la señal de que yo te envío: Cuando hayas sacado al pueblo de Egipto, daréis culto a Dios en este monte.»

Revelación del Nombre divino

13Contestó Moisés a Dios: «Si, cuando vaya a los israelitas y les diga: ‘El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros’, ellos me preguntan: ‘¿Cuál es su nombre?’, ¿qué les responderé?»

14Dijo Dios a Moisés: «Yo soy el que soy.» Y añadió: «Esto dirás a los israelitas: ‘Yo soy’ me ha enviado a vosotros.»

15Siguió Dios diciendo a Moisés: «Esto dirás a los israelitas: ‘Yahvé, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros’. Éste es mi nombre para siempre; por él seré recordado generación tras generación.

Instrucciones sobre la misión de Moisés

16«Ve, reúne a los ancianos de Israel y diles: ‘Yahvé, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, se me apareció y me dijo: Yo os he visitado y me he dado cuenta de lo que os han hecho en Egipto.

17Así que he decidido sacaros de la aflicción de Egipto y llevaros al país de los cananeos, los hititas, los amorreos, perizitas, jivitas y jebuseos, a una tierra que mana leche y miel.’

18Ellos te harán caso. Tú entonces irás con los ancianos de Israel donde el rey de Egipto y le diréis: ‘Yahvé, el Dios de los hebreos, se nos ha aparecido; y ahora tenemos que hacer un viaje durante tres días por el desierto, para ofrecer sacrificios a Yahvé, nuestro Dios.’

19Ya sé que el rey de Egipto no os dejará ir, a no ser forzado por una mano poderosa.

20Pero yo extenderé mi mano y heriré a Egipto con toda suerte de prodigios, que obraré en medio de ellos, y entonces os dejará salir.»

Despojo de los egipcios

21«Haré que este pueblo obtenga el favor de los egipcios, de modo que cuando partáis, no salgáis con las manos vacías,

22sino que cada mujer pedirá a su vecina y a la dueña de su casa objetos de plata, objetos de oro y vestidos, que pondréis a vuestros hijos y a vuestras hijas, y así despojaréis a los egipcios.»

Notas de la BJ (7)

3,1 Horeb es el nombre de la montaña del Sinaí en el marco histórico del Deuteronomio y en la redacción deuteronomista del libro de los Reyes. Aquí es una glosa, como en 17 6.

3,2 A lo largo del Antiguo Testamento, el fuego, entre otras connotaciones, es un elemento que describe tanto la naturaleza divina como su presencia. En este caso acompaña a una manifestación de Yahvé, que convierte en sagrado el suelo de los alrededores, v. 5. Esta escena, que tiene lugar en los aledaños de la montaña sagrada de Horeb, v. 1, pretende ser, desde el punto de vista de la estructura del relato, una prefiguración de la teofanía del Sinaí (= Horeb), donde Yahvé se manifiesta entre fuego, 19 18, y no permite que la gente se aventure en territorio sagrado, 24 2.

3,6 Hasta tal punto es trascendente Dios, que una criatura no puede verle y vivir.

3,8 «Tierra que mana leche y miel»: designación de la Tierra Prometida, frecuente en el Pentateuco, pero que probablemente proviene de una redacción deuteronomista. Podría ser que Nm 16 13, que dice lo mismo de Egipto, sea el texto más antiguo.

3,12 Si la segunda parte del v. es una adición, la señal dada es la asistencia misma de Dios y no un acto de culto en la «montaña de Dios», v. 1b.

3,12 La tradición yahvista hace remontarse el culto de Yahvé a los orígenes de la humanidad, Gn 4 26, y emplea este nombre divino en toda la historia patriarcal. Según la tradición elohísta, a la que pertenece este texto, el nombre de Yahvé no fue revelado más que a Moisés, como el nombre del Dios de los Padres. La tradición sacerdotal, Ex 6 2-3, concuerda con ella precisando únicamente que el nombre del Dios de los Padres era El Šadday; ver Gn 17 1+. Este relato, uno de los pasajes culminantes del AT, plantea dos problemas: el primero, filológico, atañe a la etimología del nombre de «Yahvé»; el segundo, exegético y teológico, atañe al sentido general del relato y al alcance de la revelación que trasmite. 1.o Se ha tratado de explicar el nombre de Yahvé por lenguas distintas a la hebrea o por diversas raíces hebraicas. Ciertamente debe verse en él una forma arcaica del verbo «ser». Algunos reconocen aquí una forma factitiva de este verbo: «hace ser», «trae a la existencia». Con mucha mayor probabilidad se trata de una forma de tema simple, y la palabra significaría «es». 2.o En cuanto a la interpretación, la palabra se explica en el v. 14, que es una adición antigua de la misma tradición. Se discute sobre el sentido de esta explicación: ’ehyeh ’ašer ’ehyeh. Dios, hablando de sí mismo, no puede emplear más que la primera persona: «Yo soy». El hebreo puede traducirse literalmente: «Yo soy lo que yo soy» o «Yo seré quien seré», y esto querría decir que Dios no quiere revelar su nombre; pero precisamente Dios da aquí su nombre que, según la mentalidad semítica, parece definirlo de alguna manera. Pero el hebreo también puede traducirse literalmente «Yo soy el que soy», y según las reglas de la sintaxis hebrea, esto corresponde a «Yo soy el que es», «Yo soy el existente»; así lo entendieron los traductores de los Setenta: Egô eimi ho ôn. Dios es el único verdaderamente existente. Ello significa que es trascendente y sigue siendo un misterio para el hombre, y también que actúa en la historia de su pueblo y en la historia humana a las que él dirige hacia un fin. Este pasaje contiene en potencia los desarrollos que le conferirá la Revelación futura, véase Ap 1 8: «Aquel que es, que era y que va a venir, el Todopoderoso».

3,16 Cuando se trata de Dios, la «visita» implica un derecho absoluto de inspección, de juicio y de sanción. Sus intervenciones en el destino de los individuos o de los pueblos pueden aportar beneficio, 4 31; Gn 21 1; 50 24-25; Sal 65 10; 80 15; Sb 3 7-13; Jr 29 10; ver Lc 1 68+; o castigo, 1 S 15 2; Sb 14 11; 19 15; Jr 6 15; 23 34; Am 3 2.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 20 Ṭā Hā20:9–16 · comentario de Reynolds

    9 ¿Ha llegado a ti la historia de Moisés,

    10 cuando vio un fuego y dijo a su familia: «Permaneced aquí. En verdad he divisado un fuego. Quizá os traiga de él una brasa encendida o halle guía junto al fuego»?

    11 Y cuando llegó a él, fue llamado: «¡Oh Moisés!

    12 En verdad Yo soy tu Señor. Quítate las sandalias. Ciertamente estás en el valle sagrado de Ṭuwā.

    13 Y Yo te he elegido, así que escucha lo que te es revelado.

    14 Ciertamente Yo soy Dios, no hay más dios que Yo. ¡Adórame, pues, y cumple la oración para Mi recuerdo!

    … 2 versículos más

Éxodo 3:1–6

1 Moisés apacentaba el rebaño de Jetro su suegro, sacerdote de Madián; guio el rebaño hacia el lado más lejano del desierto y llegó a Horeb, el monte de Dios. 2 Y se le apareció el ángel del Señor en una llama de fuego en medio de una zarza. Miró Moisés, y vio que la zarza ardía en fuego, pero la zarza no se consumía. 3 Entonces Moisés dijo: «Debo acercarme a contemplar esta extraña visión, por qué la zarza no se consume». 4 Al ver el Señor que él se acercaba a mirar, Dios lo llamó de en medio de la zarza: «¡Moisés, Moisés!». Y él respondió: «Heme aquí». 5 Él dijo: «No te acerques más; quita las sandalias de tus pies, porque el lugar donde estás de pie tierra santa es». 6 Y añadió: «Yo soy el Dios de tus antepasados, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob». Ante esto Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. (Exo 3:1–6)

Éxodo 3:1–6 en la Biblia de Jerusalén

La zarza ardiendo

1Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián. Trashumando con el rebaño por el desierto, llegó hasta Horeb , la montaña de Dios.

2Allí se le apareció el ángel de Yahvé en una llama de fuego , en medio de una zarza. Moisés vio que la zarza ardía, pero no se consumía.

3Pensó, pues, Moisés: «Voy a acercarme para ver este extraño caso: por qué no se consume la zarza.»

4Cuando Yahvé vio que Moisés se acercaba para mirar, le llamó de en medio de la zarza: «¡Moisés, Moisés!» Él respondió: «Aquí estoy.»

5Le dijo: «No te acerques aquí; quítate las sandalias que llevas puestas, porque el lugar que pisas es suelo sagrado.»

6Y añadió: «Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.» Moisés se cubrió el rostro, porque temía ver a Dios.

Notas de la BJ (3)

3,1 Horeb es el nombre de la montaña del Sinaí en el marco histórico del Deuteronomio y en la redacción deuteronomista del libro de los Reyes. Aquí es una glosa, como en 17 6.

3,2 A lo largo del Antiguo Testamento, el fuego, entre otras connotaciones, es un elemento que describe tanto la naturaleza divina como su presencia. En este caso acompaña a una manifestación de Yahvé, que convierte en sagrado el suelo de los alrededores, v. 5. Esta escena, que tiene lugar en los aledaños de la montaña sagrada de Horeb, v. 1, pretende ser, desde el punto de vista de la estructura del relato, una prefiguración de la teofanía del Sinaí (= Horeb), donde Yahvé se manifiesta entre fuego, 19 18, y no permite que la gente se aventure en territorio sagrado, 24 2.

3,6 Hasta tal punto es trascendente Dios, que una criatura no puede verle y vivir.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 20 Ṭā Hā20:9–16 · comentario de Reynolds

    9 ¿Ha llegado a ti la historia de Moisés,

    10 cuando vio un fuego y dijo a su familia: «Permaneced aquí. En verdad he divisado un fuego. Quizá os traiga de él una brasa encendida o halle guía junto al fuego»?

    11 Y cuando llegó a él, fue llamado: «¡Oh Moisés!

    12 En verdad Yo soy tu Señor. Quítate las sandalias. Ciertamente estás en el valle sagrado de Ṭuwā.

    13 Y Yo te he elegido, así que escucha lo que te es revelado.

    14 Ciertamente Yo soy Dios, no hay más dios que Yo. ¡Adórame, pues, y cumple la oración para Mi recuerdo!

    … 2 versículos más

Éxodo 3:1–4 Mención en el comentario

…por Moisés contra un egipcio (Éxo 2:12; sobre lo cual cf. 28:15–19 y el comentario a dichos versículos), y su posterior huida a Madián (Éxo 2:13–22; 3:1–4). Luego regresa a la escena de la comisión de Moisés por parte de Dios para liberar a Israel de Faraón (vv. 42ss.).…

Éxodo 3:1–4 en la Biblia de Jerusalén

La zarza ardiendo

1Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián. Trashumando con el rebaño por el desierto, llegó hasta Horeb , la montaña de Dios.

2Allí se le apareció el ángel de Yahvé en una llama de fuego , en medio de una zarza. Moisés vio que la zarza ardía, pero no se consumía.

3Pensó, pues, Moisés: «Voy a acercarme para ver este extraño caso: por qué no se consume la zarza.»

4Cuando Yahvé vio que Moisés se acercaba para mirar, le llamó de en medio de la zarza: «¡Moisés, Moisés!» Él respondió: «Aquí estoy.»

Notas de la BJ (2)

3,1 Horeb es el nombre de la montaña del Sinaí en el marco histórico del Deuteronomio y en la redacción deuteronomista del libro de los Reyes. Aquí es una glosa, como en 17 6.

3,2 A lo largo del Antiguo Testamento, el fuego, entre otras connotaciones, es un elemento que describe tanto la naturaleza divina como su presencia. En este caso acompaña a una manifestación de Yahvé, que convierte en sagrado el suelo de los alrededores, v. 5. Esta escena, que tiene lugar en los aledaños de la montaña sagrada de Horeb, v. 1, pretende ser, desde el punto de vista de la estructura del relato, una prefiguración de la teofanía del Sinaí (= Horeb), donde Yahvé se manifiesta entre fuego, 19 18, y no permite que la gente se aventure en territorio sagrado, 24 2.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 20 Ṭā Hā20:37–41 · comentario de Reynolds

    37 Y ciertamente te favorecimos en otra ocasión,

    38 cuando revelamos a tu madre lo que le fue revelado:

    39 ‘Ponlo en el arca y échalo al río, y el río lo arrojará a la orilla. Lo recogerá un enemigo Mío y enemigo suyo’. Y derramé sobre ti un amor procedente de Mí, para que fueses formado bajo Mi mirada.

    40 Cuando tu hermana fue y dijo: ‘¿Queréis que os indique a alguien que pueda amamantarlo?’. Así te restituimos a tu madre para que sus ojos se consolaran y no estuviera triste. Y mataste a un hombre, mas te libramos de la angustia y te probamos con duras pruebas. Luego permaneciste unos años entre la gente de Madián. Después viniste conforme a lo decretado, oh Moisés.

    41 Y te escogí para Mí Mismo.

Éxodo 3:8,17 Mención en el comentario

…vino y miel), lo cual constituye acaso una extrapolación del concepto bíblico de la tierra prometida donde fluyen leche y miel (véase Éx 3:8, 17; 13:5; 33:3; passim).

Éxodo 3:8,17 en la Biblia de Jerusalén

8He bajado para librarlo de la mano de los egipcios y para subirlo de esta tierra a una tierra buena y espaciosa; a una tierra que mana leche y miel , al país de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los perizitas, de los jivitas y de los jebuseos.

17Así que he decidido sacaros de la aflicción de Egipto y llevaros al país de los cananeos, los hititas, los amorreos, perizitas, jivitas y jebuseos, a una tierra que mana leche y miel.’

Notas de la BJ (1)

3,8 «Tierra que mana leche y miel»: designación de la Tierra Prometida, frecuente en el Pentateuco, pero que probablemente proviene de una redacción deuteronomista. Podría ser que Nm 16 13, que dice lo mismo de Egipto, sea el texto más antiguo.

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  • 47 Muḥammad47:15 · comentario de Reynolds

    15 Parábola del Jardín que ha sido prometido a los temerosos de Dios: en él hay ríos de agua incorruptible, ríos de leche cuyo sabor no se altera, ríos de vino delicioso para quienes lo beben, y ríos de miel purificada. En él tienen de todo fruto y el perdón de su Señor. ¿[Acaso son] como quien mora eternamente en el Fuego y a quienes se les da a beber un líquido hirviente que les desgarra las entrañas?

Éxodo 3:12 Mención en el comentario

…la señal por la cual sabrás que fui yo quien te envió: Después de que hayas sacado al pueblo de Egipto, adoraréis a Dios en este monte"». (Éxo 3:12)

Éxodo 3:12 en la Biblia de Jerusalén

12Dios le respondió: «Yo estaré contigo, y ésta será la señal de que yo te envío: Cuando hayas sacado al pueblo de Egipto, daréis culto a Dios en este monte.»

Notas de la BJ (2)

3,12 Si la segunda parte del v. es una adición, la señal dada es la asistencia misma de Dios y no un acto de culto en la «montaña de Dios», v. 1b.

3,12 La tradición yahvista hace remontarse el culto de Yahvé a los orígenes de la humanidad, Gn 4 26, y emplea este nombre divino en toda la historia patriarcal. Según la tradición elohísta, a la que pertenece este texto, el nombre de Yahvé no fue revelado más que a Moisés, como el nombre del Dios de los Padres. La tradición sacerdotal, Ex 6 2-3, concuerda con ella precisando únicamente que el nombre del Dios de los Padres era El Šadday; ver Gn 17 1+. Este relato, uno de los pasajes culminantes del AT, plantea dos problemas: el primero, filológico, atañe a la etimología del nombre de «Yahvé»; el segundo, exegético y teológico, atañe al sentido general del relato y al alcance de la revelación que trasmite. 1.o Se ha tratado de explicar el nombre de Yahvé por lenguas distintas a la hebrea o por diversas raíces hebraicas. Ciertamente debe verse en él una forma arcaica del verbo «ser». Algunos reconocen aquí una forma factitiva de este verbo: «hace ser», «trae a la existencia». Con mucha mayor probabilidad se trata de una forma de tema simple, y la palabra significaría «es». 2.o En cuanto a la interpretación, la palabra se explica en el v. 14, que es una adición antigua de la misma tradición. Se discute sobre el sentido de esta explicación: ’ehyeh ’ašer ’ehyeh. Dios, hablando de sí mismo, no puede emplear más que la primera persona: «Yo soy». El hebreo puede traducirse literalmente: «Yo soy lo que yo soy» o «Yo seré quien seré», y esto querría decir que Dios no quiere revelar su nombre; pero precisamente Dios da aquí su nombre que, según la mentalidad semítica, parece definirlo de alguna manera. Pero el hebreo también puede traducirse literalmente «Yo soy el que soy», y según las reglas de la sintaxis hebrea, esto corresponde a «Yo soy el que es», «Yo soy el existente»; así lo entendieron los traductores de los Setenta: Egô eimi ho ôn. Dios es el único verdaderamente existente. Ello significa que es trascendente y sigue siendo un misterio para el hombre, y también que actúa en la historia de su pueblo y en la historia humana a las que él dirige hacia un fin. Este pasaje contiene en potencia los desarrollos que le conferirá la Revelación futura, véase Ap 1 8: «Aquel que es, que era y que va a venir, el Todopoderoso».

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Éxodo 3:14 Mención en el comentario

El anuncio de Dios a Moisés: «En verdad Yo soy Allāh» (v. 14), puede ser una declaración de su nombre propio (paralela a Éxodo 3:14, donde el Dios bíblico revela su nombre como YHWH).

Éxodo 3:14 en la Biblia de Jerusalén

14Dijo Dios a Moisés: «Yo soy el que soy.» Y añadió: «Esto dirás a los israelitas: ‘Yo soy’ me ha enviado a vosotros.»

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  • 20 Ṭā Hā20:9–16 · comentario de Reynolds

    9 ¿Ha llegado a ti la historia de Moisés,

    10 cuando vio un fuego y dijo a su familia: «Permaneced aquí. En verdad he divisado un fuego. Quizá os traiga de él una brasa encendida o halle guía junto al fuego»?

    11 Y cuando llegó a él, fue llamado: «¡Oh Moisés!

    12 En verdad Yo soy tu Señor. Quítate las sandalias. Ciertamente estás en el valle sagrado de Ṭuwā.

    13 Y Yo te he elegido, así que escucha lo que te es revelado.

    14 Ciertamente Yo soy Dios, no hay más dios que Yo. ¡Adórame, pues, y cumple la oración para Mi recuerdo!

    … 2 versículos más

Éxodo 4

Leer el capítulo
Éxodo 4 Mención en el comentario

En Éxodo 4, Dios instruye a Moisés para que realice los dos milagros a los que aquí se alude, pero ante los israelitas y no ante Faraón:

Éxodo 4 en la Biblia de Jerusalén

Dios otorga a Moisés el poder de hacer prodigios

1Moisés respondió: «Piensa que no me creerán ni me harán caso, pues dirán: ‘No se te ha aparecido Yahvé.’»

2Entonces Yahvé le preguntó: «¿Qué tienes en tu mano?» «Un cayado», respondió él.

3Yahvé le dijo: «Tíralo al suelo.» Él lo tiró al suelo y se convirtió en una serpiente; y Moisés huyó de ella.

4Yahvé dijo a Moisés: «Extiende tu mano y agárrala por la cola.» Extendió la mano, la agarró y volvió a ser cayado en su mano...

5«Para que crean que se te ha aparecido Yahvé, el Dios de sus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.»

6Yahvé añadió: «Mete tu mano en el pecho.» Metió él la mano en su pecho y, cuando la sacó, estaba cubierta de lepra, blanca como la nieve.

7Entonces le dijo: «Vuelve a meter la mano en el pecho.» La volvió a meter y, cuando la sacó de nuevo, estaba ya como el resto de su cuerpo.

8«Así pues, si no te creen ni hacen caso al primer prodigio, creerán en el segundo.

9Y si tampoco creen en estos dos prodigios ni te hacen caso, tomarás agua del Río y la derramarás en el suelo; y el agua que saques del Río se convertirá en sangre sobre el suelo.»

Aarón, intérprete de Moisés

10Moisés dijo a Yahvé: «¡Mira, Señor! Yo nunca he sido hombre de palabra fácil, ni aun después de haber hablado tú conmigo; ya ves que soy torpe de boca y de lengua.»

11Yahvé le respondió: «¿Quién ha dado la boca al hombre? ¿Quién hace al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo, Yahvé?

12Así pues, vete, que yo estaré en tu boca y te indicaré lo que debes decir.»

13Él replicó: «¡Por favor, Señor! Envía a quien quieras.»

14Entonces se encendió la ira de Yahvé contra Moisés, y le dijo: «¿No tienes a tu hermano Aarón el levita? Sé que él habla bien; además, va a salir a tu encuentro, y seguro que al verte se alegrará.

15Tú le hablarás y pondrás las palabras en su boca; yo estaré en tu boca y en la suya, y os indicaré lo que habéis de hacer.

16Él hablará por ti al pueblo, él será tu boca y tú serás su dios.

17Toma este cayado en tu mano, porque con él has de hacer los prodigios.»

Vuelta a Egipto. Salida de Madián

18Moisés regresó a casa de su suegro Jetró y le dijo: «Permíteme volver donde mis hermanos de Egipto para ver si aún viven.» Jetró respondió a Moisés: «Vete en paz.»

19Yahvé dijo a Moisés en Madián: «Anda, vuelve a Egipto, pues han muerto todos los que te buscaban para matarte.»

20Moisés tomó a su mujer y a su hijo , los montó en el asno y volvió al país de Egipto. Moisés tomó también el cayado de Dios en su mano.

21Yahvé dijo a Moisés: «Cuando vuelvas a Egipto, harás delante del faraón todos los prodigios que te he concedido hacer. Yo endureceré su corazón para que no deje salir al pueblo.

22Dirás al faraón: Esto dice Yahvé: Mi hijo primogénito es Israel.

23Por eso, te digo que dejes salir a mi hijo para que me dé culto. Si te niegas a dejarle salir, yo daré muerte a tu hijo primogénito.»

Circuncisión del hijo de Moisés

24Durante el viaje, en un albergue, Yahvé le salió al encuentro e intentó darle muerte.

25Tomó entonces Seforá un pedernal, cortó el prepucio de su hijo y tocó las partes de Moisés, diciendo: «Eres mi esposo de sangre.»

26Entonces Yahvé lo soltó. (Ella había dicho «esposo de sangre» por la circuncisión.)

Encuentro con Aarón

27Yahvé dijo a Aarón: «Vete al desierto al encuentro de Moisés.» Él fue y lo encontró en el monte de Dios, y lo besó.

28Moisés contó a Aarón todo lo que Yahvé le había encomendado y todos los prodigios que le había mandado hacer.

29Moisés y Aarón fueron y reunieron a todos los ancianos de los israelitas.

30Aarón refirió todas las palabras que Yahvé había dicho a Moisés y realizó los prodigios ante el pueblo.

31El pueblo creyó, y al oír que Yahvé había visitado a los israelitas y había visto su aflicción, se postraron y adoraron.

Notas de la BJ (8)

4,4 El v. 5, que interrumpe el relato pero reitera la idea central del desarrollo, vv. 1 y 8-9, podría ser una adición.

4,17 Dios entrega a Moisés un cayado (de ahí su nombre de «cayado de Dios», ver v. 20), que será el instrumento de los prodigios, 7 20b; 9 22s; 10 13s, etc. Ver el cayado de Eliseo, 2 R 4 29.

4,17 Lo esencial de 4 18-31 pertenece a la tradición yahvista, pero hay probablemente elementos de tradición elohísta y de otras posteriores, redaccionales, sobre todo en los vv. 21-23, 27-28, 30-31. Algunos de éstos se hallan en relación con los vv. 1-17, donde se encuentran las mismas ideas, especialmente la asociación de Aarón con Moisés y los signos de credibilidad.

4,20 «su hijo» conj., ver 2 22; 4 25; «sus hijos» hebr.

4,23 Estos vv. anuncian las plagas de Egipto: el v. 21, las nueve primeras plagas y el endurecimiento del corazón del faraón, véase 7 3+; los vv. 22-23, la décima plaga, véase 11 1+.

4,23 Relato misterioso por su brevedad y la ausencia de un contexto; no se nombra a Moisés y no se sabe a quién se refieren los pronombres personales. Se puede conjeturar que la incircuncisión de Moisés le atrae la cólera divina; ésta queda aplacada cuando Seforá circuncida realmente a su hijo y simula una circuncisión de Moisés tocando su sexo («sus pies», ver Is 6 2; 7 20) con el prepucio del niño. Sobre la circuncisión, ver Gn 17 10+.

4,31 El griego ha entendido «y se regocijó» en lugar de «al oír».

4,31 En su conjunto, este cap. (comprendido 6 1), es de tradición yahvista, pero con algunas armonizaciones redaccionales, por ejemplo en la mención de Aarón con Moisés.

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Éxodo 4:1–7

1 Moisés respondió de este modo: «¿Y si no me creen, ni escuchan mi voz, y me dicen: “Yahveh no se te ha aparecido”?». 2 Yahveh le dijo entonces: «¿Qué es eso que tienes en la mano?». «Una vara», respondió. 3 «Tírala al suelo», dijo Yahveh. Moisés la tiró al suelo; la vara se convirtió en una serpiente y Moisés retrocedió ante ella. 4 Yahveh dijo entonces a Moisés: «Extiende tu mano y tómala por la cola». Extendió su mano, la tomó, y en su mano volvió a ser una vara. 5 «Para que crean que se te ha aparecido Yahveh, el Dios de sus antepasados, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob». 6 Luego, Yahveh le dijo: «Mete tu mano en tu túnica». Metió la mano en su túnica y la sacó de nuevo: y su mano estaba enferma, blanca como la nieve. 7 Yahveh le dijo entonces: «Vuelve a meter tu mano en tu túnica». Volvió a meter la mano en su túnica, y al sacarla, he aquí que había quedado restaurada, exactamente como el resto de su carne. (Éxo 4:1–7)

Éxodo 4:1–7 en la Biblia de Jerusalén

Dios otorga a Moisés el poder de hacer prodigios

1Moisés respondió: «Piensa que no me creerán ni me harán caso, pues dirán: ‘No se te ha aparecido Yahvé.’»

2Entonces Yahvé le preguntó: «¿Qué tienes en tu mano?» «Un cayado», respondió él.

3Yahvé le dijo: «Tíralo al suelo.» Él lo tiró al suelo y se convirtió en una serpiente; y Moisés huyó de ella.

4Yahvé dijo a Moisés: «Extiende tu mano y agárrala por la cola.» Extendió la mano, la agarró y volvió a ser cayado en su mano...

5«Para que crean que se te ha aparecido Yahvé, el Dios de sus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.»

6Yahvé añadió: «Mete tu mano en el pecho.» Metió él la mano en su pecho y, cuando la sacó, estaba cubierta de lepra, blanca como la nieve.

7Entonces le dijo: «Vuelve a meter la mano en el pecho.» La volvió a meter y, cuando la sacó de nuevo, estaba ya como el resto de su cuerpo.

Notas de la BJ (1)

4,4 El v. 5, que interrumpe el relato pero reitera la idea central del desarrollo, vv. 1 y 8-9, podría ser una adición.

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Reynolds la cita a propósito de
Éxodo 4:1–9 Mención en el comentario

…milagros que deben realizarse ante los israelitas: la vara y la serpiente, la mano leprosa y la conversión del agua del Nilo en sangre (Éxo 4:1–9). Sin embargo, Moisés y Aarón realizan solo dos milagros, y ante Faraón: Aarón (no Moisés) arroja su vara, la cual se convierte…

Éxodo 4:1–9 en la Biblia de Jerusalén

Dios otorga a Moisés el poder de hacer prodigios

1Moisés respondió: «Piensa que no me creerán ni me harán caso, pues dirán: ‘No se te ha aparecido Yahvé.’»

2Entonces Yahvé le preguntó: «¿Qué tienes en tu mano?» «Un cayado», respondió él.

3Yahvé le dijo: «Tíralo al suelo.» Él lo tiró al suelo y se convirtió en una serpiente; y Moisés huyó de ella.

4Yahvé dijo a Moisés: «Extiende tu mano y agárrala por la cola.» Extendió la mano, la agarró y volvió a ser cayado en su mano...

5«Para que crean que se te ha aparecido Yahvé, el Dios de sus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.»

6Yahvé añadió: «Mete tu mano en el pecho.» Metió él la mano en su pecho y, cuando la sacó, estaba cubierta de lepra, blanca como la nieve.

7Entonces le dijo: «Vuelve a meter la mano en el pecho.» La volvió a meter y, cuando la sacó de nuevo, estaba ya como el resto de su cuerpo.

8«Así pues, si no te creen ni hacen caso al primer prodigio, creerán en el segundo.

9Y si tampoco creen en estos dos prodigios ni te hacen caso, tomarás agua del Río y la derramarás en el suelo; y el agua que saques del Río se convertirá en sangre sobre el suelo.»

Notas de la BJ (1)

4,4 El v. 5, que interrumpe el relato pero reitera la idea central del desarrollo, vv. 1 y 8-9, podría ser una adición.

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Reynolds la cita a propósito de
Éxodo 4:6 Mención en el comentario

…al sacarla de su vestidura, estaba «blanca, sin daño alguno». Esto parece ser una respuesta deliberada a la descripción del milagro en Éxodo 4:6, donde la mano de Moisés se describe como «leprosa». De manera similar, el Targum Onqelos arameo omite el detalle bíblico de que…

Éxodo 4:6 en la Biblia de Jerusalén

6Yahvé añadió: «Mete tu mano en el pecho.» Metió él la mano en su pecho y, cuando la sacó, estaba cubierta de lepra, blanca como la nieve.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 20 Ṭā Hā20:17–24 · comentario de Reynolds

    17 ¿Y qué es eso que tienes en tu diestra, oh Moisés?».

    18 Dijo: «Es mi vara. Me apoyo en ella y sacudo hojas con ella para mis ovejas. Y me sirve para otros usos».

    19 Dijo: «¡Arrójala, oh Moisés!».

    20 La arrojó y, he aquí, era una serpiente que se movía velozmente.

    21 Dijo: «¡Tómala y no temas! La restituiremos a su forma primera.

    22 Y junta tu mano bajo tu costado. Saldrá blanca, sin defecto alguno, como otro signo,

    … 2 versículos más

Éxodo 4:10–14 Mención en el comentario

…tu hermano Aarón el levita? Yo sé que él habla bien. Y he aquí que viene a tu encuentro; cuando te vea, su corazón se llenará de alegría. (Exo 4:10–14)

Éxodo 4:10–14 en la Biblia de Jerusalén

Aarón, intérprete de Moisés

10Moisés dijo a Yahvé: «¡Mira, Señor! Yo nunca he sido hombre de palabra fácil, ni aun después de haber hablado tú conmigo; ya ves que soy torpe de boca y de lengua.»

11Yahvé le respondió: «¿Quién ha dado la boca al hombre? ¿Quién hace al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo, Yahvé?

12Así pues, vete, que yo estaré en tu boca y te indicaré lo que debes decir.»

13Él replicó: «¡Por favor, Señor! Envía a quien quieras.»

14Entonces se encendió la ira de Yahvé contra Moisés, y le dijo: «¿No tienes a tu hermano Aarón el levita? Sé que él habla bien; además, va a salir a tu encuentro, y seguro que al verte se alegrará.

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Éxodo 4:10 Mención en el comentario

En este pasaje (v. 52) Faraón se refiere a Moisés como un «miserable [ár. mahīn] que ni siquiera puede hablar con claridad». Esto refleja Éxodo 4:10, donde Moisés se queja de que es «tardo y torpe de habla».

Éxodo 4:10 en la Biblia de Jerusalén

Aarón, intérprete de Moisés

10Moisés dijo a Yahvé: «¡Mira, Señor! Yo nunca he sido hombre de palabra fácil, ni aun después de haber hablado tú conmigo; ya ves que soy torpe de boca y de lengua.»

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  • 43 al-Zujruf43:50–52 · comentario de Reynolds

    50 Mas cuando apartamos de ellos el castigo, he aquí que faltaron a su palabra.

    51 Y Faraón proclamó entre su pueblo diciendo: «¡Oh pueblo mío! ¿Acaso no me pertenece la soberanía de Egipto, y no fluyen estos ríos bajo mí? ¿Acaso no veis?

    52 ¿No soy yo mejor que este que es vil y apenas puede expresarse con claridad?

Éxodo 4:14–16 Mención en el comentario

…Sinaí), donde Dios dice a Moisés: «[Aarón] hablará al pueblo en tu lugar; él será tu boca, y tú serás para él como Dios que lo inspira» (Éx 4:14–16; cf. Éx 7:1–2).

Éxodo 4:14–16 en la Biblia de Jerusalén

14Entonces se encendió la ira de Yahvé contra Moisés, y le dijo: «¿No tienes a tu hermano Aarón el levita? Sé que él habla bien; además, va a salir a tu encuentro, y seguro que al verte se alegrará.

15Tú le hablarás y pondrás las palabras en su boca; yo estaré en tu boca y en la suya, y os indicaré lo que habéis de hacer.

16Él hablará por ti al pueblo, él será tu boca y tú serás su dios.

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  • 7 al-Aʿrāf7:142 · comentario de Reynolds

    142 Y citamos a Moisés durante treinta noches, y las completamos con diez [más]; así se cumplió el plazo fijado por su Señor de cuarenta noches. Y Moisés dijo a su hermano Aarón: «Ocupa mi lugar entre mi pueblo, actúa rectamente y no sigas el camino de los corruptores».

Éxodo 4:19 Mención en el comentario

…Éxodo, que sitúa el regreso de Moisés a Egipto solo cuando el Faraón que buscaba quitarle la vida por haber matado a un egipcio muere (cf. Éxo 2:15; 4:19). En efecto, el Corán parece concebir «Faraón» (firʿawn) no como un título sino como un nombre propio: se utiliza únicamente…

Éxodo 4:19 en la Biblia de Jerusalén

19Yahvé dijo a Moisés en Madián: «Anda, vuelve a Egipto, pues han muerto todos los que te buscaban para matarte.»

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  • 26 al-Shuʿarāʾ26:18–29 · comentario de Reynolds

    18 Dijo [el Faraón]: «¿Acaso no te criamos entre nosotros de niño, y no permaneciste entre nosotros años de tu vida?

    19 Y cometiste la acción que cometiste, y fuiste de los ingratos».

    20 Dijo: «La cometí entonces, cuando era de los extraviados.

    21 Huí, pues, de vosotros cuando os temí; luego mi Señor me concedió juicio y me puso entre los mensajeros.

    22 Y ese favor con que me echas en cara es que has esclavizado a los Hijos de Israel».

    23 Dijo el Faraón: «¿Y qué es el Señor de los mundos?».

    … 6 versículos más

Éxodo 4:21 Mención en el comentario

…por parte de Dios (cf. 2:7; 6:46; 4:155; 9:87; 10:74; 16:108; 30:59; 40:35; 45:23; 47:16; 63:3) refleja pasajes bíblicos tales como Éxodo 4:21: «El Señor dijo a Moisés: “¡Piensa en los prodigios que te he dado poder para realizar una vez que estés de vuelta en Egipto!…

Éxodo 4:21 en la Biblia de Jerusalén

21Yahvé dijo a Moisés: «Cuando vuelvas a Egipto, harás delante del faraón todos los prodigios que te he concedido hacer. Yo endureceré su corazón para que no deje salir al pueblo.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
Éxodo 4:22 Mención en el comentario

visión de conjunto El versículo 47 parece reflejar la destacada doctrina bíblica (como se aprecia, por ejemplo, en Exo 4:22; 19:5–6; Deu 7; 10:15; 2Sa 7:23–24; Isa 43:20–21) según la cual Israel era la única nación con la que Dios mantenía una relación…

Éxodo 4:22 en la Biblia de Jerusalén

22Dirás al faraón: Esto dice Yahvé: Mi hijo primogénito es Israel.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:47–74 · comentario de Reynolds

    47 ¡Oh, Hijos de Israel! Recordad Mi favor con que os agracié y que os favorecí sobre los mundos.

    48 Y guardaos de un día en que ningún alma podrá responder por otra en nada, ni se aceptará de ella intercesión alguna, ni se admitirá de ella rescate, ni serán auxiliados.

    49 Y [recordad] cuando os libramos de la gente de Faraón, que os infligía un castigo atroz, degollando a vuestros hijos varones y dejando con vida a vuestras mujeres; en ello hubo una gran prueba procedente de vuestro Señor.

    50 Y cuando abrimos para vosotros el mar y os salvamos, y ahogamos a la gente de Faraón mientras vosotros mirabais.

    51 Y [recordad] cuando fijamos para Moisés cuarenta noches, y adoptasteis el becerro en su ausencia, siendo transgresores.

    52 Luego os perdonamos después de aquello, para que tal vez fuerais agradecidos.

    … 22 versículos más

  • 2 al-Baqarah2:116–17 · comentario de Reynolds

    116 Y dicen: «Dios ha tomado un hijo». ¡Glorificado sea! Antes bien, a Él pertenece cuanto hay en los cielos y en la tierra. Todos Le son devotamente obedientes,

Éxodo 5

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Éxodo 5:2

Se dice, y el Faraón dijo: «¿Quién es el Señor para que yo escuche su voz y deje ir a Israel?» [Éxo 5:2]. Pero cuando fue azotado, ¿qué dijo? «El Señor es justo» [Éxo 9:27]. (m. Yadayim 4:8)

Éxodo 5:2 en la Biblia de Jerusalén

2Respondió el faraón: «¿Quién es Yahvé para que yo deba hacerle caso, dejando salir a Israel? No conozco a Yahvé y no dejaré salir a Israel.»

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Reynolds la cita a propósito de 5 pasajes
  • 10 Yūnus10:90–92 · comentario de Reynolds

    90 Y cruzamos con los Hijos de Israel el mar, y el Faraón y sus huestes los persiguieron con tiranía y hostilidad hasta que, cuando le alcanzó el ahogamiento, dijo: «Creo que no hay más dios que Aquel en Quien creen los Hijos de Israel, y soy de los sometidos».

    91 «¿Ahora? ¿Cuando antes desobedeciste y fuiste de los corruptores?

    92 Hoy te salvaremos en tu cuerpo para que seas una señal para quienes vengan tras de ti. Mas ciertamente muchos de entre los hombres están desatentos a Nuestras señales».

  • 20 Ṭā Hā20:49 · comentario de Reynolds

    49 Dijo: «¿Y quién es el Señor de vosotros dos, oh Moisés?».

  • 26 al-Shuʿarāʾ26:18–29 · comentario de Reynolds

    18 Dijo [el Faraón]: «¿Acaso no te criamos entre nosotros de niño, y no permaneciste entre nosotros años de tu vida?

    19 Y cometiste la acción que cometiste, y fuiste de los ingratos».

    20 Dijo: «La cometí entonces, cuando era de los extraviados.

    21 Huí, pues, de vosotros cuando os temí; luego mi Señor me concedió juicio y me puso entre los mensajeros.

    22 Y ese favor con que me echas en cara es que has esclavizado a los Hijos de Israel».

    23 Dijo el Faraón: «¿Y qué es el Señor de los mundos?».

    … 6 versículos más

  • 79 al-Nāziʿāt79:17 · comentario de Reynolds

    17 «¡Ve al Faraón! ¡En verdad, se ha rebelado!

  • 79 al-Nāziʿāt79:22–24 · comentario de Reynolds

    22 Luego dio la espalda, alejándose con presteza.

    23 Luego congregó y proclamó,

    24 y dijo: «Yo soy vuestro señor altísimo».

Éxodo 7

Leer el capítulo
Éxodo 7 Mención en el comentario

…28:31–33), el Corán hace que Moisés y Aarón se enfrenten al Faraón y a sus hechiceros. Este enfrentamiento se basa en última instancia en Éxodo 7:

Éxodo 7 en la Biblia de Jerusalén

1Yahvé dijo a Moisés: «Mira, yo te hago un dios para el faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.

2Tú le dirás cuanto yo te mande, y Aarón, tu hermano, se lo dirá al faraón, para que deje salir a los israelitas de su país.

3Yo endureceré el corazón del faraón y multiplicaré mis signos y prodigios en el país de Egipto.

4El faraón no os hará caso, pero yo pondré mi mano sobre Egipto y sacaré del país de Egipto a mis legiones, mi pueblo, los israelitas, con juicios solemnes.

5Y los egipcios reconocerán que yo soy Yahvé, cuando extienda mi mano sobre Egipto y saque a los israelitas de en medio de ellos.»

6Moisés y Aarón actuaron así. Hicieron lo que Yahvé les había mandado.

7Moisés tenía ochenta años, y Aarón ochenta y tres cuando hablaron al faraón.

El cayado se trueca en serpiente

8Yahvé dijo a Moisés y a Aarón:

9«Cuando el faraón os pida algún prodigio, dirás a Aarón que tire su cayado delante del faraón, y el cayado se convertirá en serpiente.»

10Moisés y Aarón se presentaron, pues, al faraón, e hicieron lo que Yahvé había ordenado: Aarón tiró su cayado delante del faraón y de sus servidores , y se convirtió en serpiente.

11A su vez, el faraón llamó a sus sabios y hechiceros, y los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos.

12Cada cual tiró su bastón y se convirtieron en serpientes; pero el cayado de Aarón devoró los otros cayados.

13Sin embargo, el corazón del faraón se endureció, y no les hizo caso, como había predicho Yahvé.

1.ª plaga: El agua se convierte en sangre

14Yahvé dijo a Moisés: «El corazón del faraón se ha obstinado; se niega a dejar salir al pueblo.

15Preséntate al faraón por la mañana, cuando vaya hacia el Río. Espéralo a la orilla del Río, llevando en tu mano el cayado que se convirtió en serpiente.

16Le dirás: Yahvé, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti para decirte: ‘Deja partir a mi pueblo, para que me den culto en el desierto’; pero hasta ahora no has hecho caso.

17Así dice Yahvé: En esto conocerás que yo soy Yahvé: Con el cayado que tengo en la mano , golpearé las aguas del Río y se convertirán en sangre.

18Los peces del Río morirán, el Río quedará apestado y los egipcios no podrán beber agua del Río.»

19Yahvé dijo a Moisés: «Di a Aarón que tome su cayado y que extienda su mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus canales, sus ríos, sus lagunas y sobre todas las cisternas, y se convertirán en sangre. Habrá sangre en todo el país de Egipto, en los recipientes de madera y en los de piedra.»

20Moisés y Aarón hicieron lo que Yahvé les había mandado: alzó el cayado y golpeó las aguas del Río en presencia del faraón y de sus servidores, y todas las aguas del Río se convirtieron en sangre.

21Los peces murieron y el Río quedó apestado, de modo que los egipcios no podían beber agua de él. Hubo sangre en todo el país de Egipto.

22Pero los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos, y el corazón del faraón se obstinó y no les hizo caso, tal como había dicho Yahvé.

23El faraón se dio media vuelta y entró en su casa sin prestar atención a lo sucedido.

24Todos los egipcios tuvieron que cavar en los alrededores del Río en busca de agua potable, porque no podían beber de sus aguas.

25Pasaron siete días desde que Yahvé golpeó el Río.

2.ª plaga: Las ranas

26Yahvé dijo a Moisés: «Preséntate al faraón y dile: Esto dice Yahvé: ‘Deja salir a mi pueblo para que me dé culto.’

27Si te niegas a dejarlo salir, infestaré de ranas todo tu país.

28El Río bullirá de ranas; saltarán y entrarán en tu casa, en tu dormitorio y en tu lecho, en las casas de tus servidores y en tu pueblo, en tus hornos y en tus artesas.

29Las ranas saltarán sobre ti, sobre tu pueblo y sobre tus siervos.»

Notas de la BJ (5)

7,7 Expresión tardía, pero que en realidad el texto no aplica más que a la décima plaga; las nueve primeras plagas son «prodigios» o «señales», como las «señales» y «prodigios» de Ex 4 1-9.30; 7 9. Lo mismo que esos prodigios estaban destinados a acreditar a Moisés delante de los israelitas y del faraón, las «plagas» están destinadas a acreditar a Yahvé, es decir, a hacer que sea reconocido su poder por el faraón. Las nueve primeras plagas se distinguen de la décima tanto por su esquema como por su vocabulario; pero hay diferencias estructurales que no se derivan solamente de la desigual longitud de la narración correspondiente. El relato acaba con el rechazo definitivo del faraón, a quien Moisés no volverá a ver, 10 28-29; no le queda más que huir. La historia continúa con la persecución de los fugitivos y el milagro del mar, Ex 14. Esta tradición del éxodo-huida era originariamente independiente de la tradición de la décima plaga, en la que los israelitas son expulsados de Egipto, Ex 12 31-33; véase 4 21; 6 1; 11 1. Había otras tradiciones sobre estas «señales», véase Sal 78 43-51; 105 27-36, a la espera de los desarrollos de Sab 11 14-20; 16-18. Igual que estas otras presentaciones, el relato de Ex 7 14 - 10 29 es en sí mismo complejo; una buena parte del texto pertenece a redacciones tardías, ya que la parte que se puede atribuir a las tradiciones yahvista y sacerdotal es reducida (probablemente no interviene la tradición elohista). Es propio de la tradición sacerdotal la señal del cayado que se convierte en serpiente, 7 8-13, y las plagas III y VI; algunos elementos de esta tradición se encuentran en otras narraciones. La tradición yahvista interviene probablemente en cuatro plagas (I, II, IV y V), pero buena parte del relato actual ha sido añadido, como se han añadido también las plagas en que no intervienen las tradiciones yahvista o sacerdotal. Hay, pues, una buena parte de elementos redaccionales, pero una redacción parece ser presacerdotal. - No hay que tratar de justificar estos prodigios por la astronomía o las ciencias naturales; pero es verdad que el relato resultante utiliza fenómenos naturales que son conocidos en Egipto y desconocidos en Palestina (el Nilo rojo, las ranas, el siroco negro), o que son conocidos tanto en Egipto como en Palestina (las langostas), o conocidos en Palestina pero excepcionales en Egipto (el pedrisco). — La intención del relato en general es poner de manifiesto ante los israelitas y el propio faraón el poder absoluto de Yahvé. Pero pueden señalarse intenciones particulares. Así, en los prodigios de tradición sacerdotal, los magos egipcios son vencidos en su propio terreno: al principio pueden hacer lo mismo que Moisés y Aarón, 7 11-12.22; 8 3, pero después son incapaces y se confiesan vencidos por el «dedo de Dios», 8 14-15, o son incluso incapaces de presentarse ante el faraón, 9 11.

7,10 Es decir, los que le rodean, cortesanos y dignatarios.

7,13 Los vv. 14-15a.16a.18.23-25 provienen de la tradición yahvista; el resto, de los redactores.

7,17 La mano de Moisés, ejecutor de las decisiones divinas.

7,25 La parte de la tradición yahvista se encuentra en los vv. 26-27.29 (en parte); 8 4.5a (en parte), 6 (en parte), 7a (en parte) y 8-10.11a (comienzo); la de la tradición sacerdotal en 8 1-3.11a (final), 11b.

Leer Éxodo 7 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 10 Yūnus10:75–86 · comentario de Reynolds

    75 Luego, después de ellos, enviamos a Moisés y a Aarón con Nuestras señales al Faraón y a sus dignatarios. Pero se ensoberbecieron y fueron un pueblo culpable.

    76 Así pues, cuando la Verdad llegó a ellos de Nuestra parte, dijeron: «¡Ciertamente esto es hechicería manifiesta!».

    77 Moisés dijo: «¿Decís [esto] sobre la verdad cuando llega a vosotros? ¿Acaso es esto hechicería? Los hechiceros no prosperarán».

    78 Dijeron: «¿Has venido a nosotros para apartarnos de aquello que encontramos siguiendo a nuestros padres, a fin de que la grandeza en la tierra os pertenezca a vosotros dos? ¡No vamos a creer en vosotros dos!».

    79 Y el Faraón dijo: «¡Traedme a todo hechicero experto!».

    80 Y cuando vinieron los hechiceros, Moisés les dijo: «Arrojad lo que vayáis a arrojar».

    … 6 versículos más

  • 26 al-Shuʿarāʾ26:30–45 · comentario de Reynolds

    30 Dijo: «¿Aun si te traigo algo manifiesto?».

    31 [El Faraón] dijo: «¡Tráelo, pues, si eres de los veraces!».

    32 Entonces arrojó su vara, y he aquí que era una serpiente manifiesta.

    33 Y sacó su mano, y he aquí que estaba blanca para los que miraban.

    34 Dijo a los dignatarios que le rodeaban: «En verdad, este es un hechicero experto,

    35 que desea expulsaros de vuestra tierra con su hechicería. ¿Qué ordenáis, pues?».

    … 10 versículos más

Éxodo 7:1–2 Mención en el comentario

…Dios dice a Moisés: «[Aarón] hablará al pueblo en tu lugar; él será tu boca, y tú serás para él como Dios que lo inspira» (Éx 4:14–16; cf. Éx 7:1–2).

Éxodo 7:1–2 en la Biblia de Jerusalén

1Yahvé dijo a Moisés: «Mira, yo te hago un dios para el faraón, y tu hermano Aarón será tu profeta.

2Tú le dirás cuanto yo te mande, y Aarón, tu hermano, se lo dirá al faraón, para que deje salir a los israelitas de su país.

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  • 7 al-Aʿrāf7:142 · comentario de Reynolds

    142 Y citamos a Moisés durante treinta noches, y las completamos con diez [más]; así se cumplió el plazo fijado por su Señor de cuarenta noches. Y Moisés dijo a su hermano Aarón: «Ocupa mi lugar entre mi pueblo, actúa rectamente y no sigas el camino de los corruptores».

Éxodo 7:3 Mención en el comentario

…Has de hacerlos ante el Faraón, pero yo mismo lo obstinaré [lit. ‘endureceré su corazón’], y no dejará ir al pueblo”» (Exo 4:21; cf. Exo 7:3; 14:17; Jos 11:18–20; Isa 6:9–13; Rom 9:18).

Éxodo 7:3 en la Biblia de Jerusalén

3Yo endureceré el corazón del faraón y multiplicaré mis signos y prodigios en el país de Egipto.

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  • 7 al-Aʿrāf7:101 · comentario de Reynolds

    101 Estas son las ciudades cuyas historias te hemos relatado. Sus mensajeros ciertamente les trajeron pruebas claras, pero no estaban dispuestos a creer en lo que antes habían desmentido. Así sella Dios los corazones de los incrédulos.

Éxodo 7:10–12

10 Moisés y Aarón se presentaron ante Faraón e hicieron tal como el Señor había ordenado. Aarón arrojó su vara delante de Faraón y de sus siervos, y se convirtió en una serpiente. 11 Entonces Faraón llamó también a sabios y hechiceros, y los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos. 12 Pues arrojó cada uno su vara, las cuales se convirtieron en serpientes; mas la vara de Aarón devoró las varas de ellos. (Éxo 7:10–12)

Éxodo 7:10–12 en la Biblia de Jerusalén

10Moisés y Aarón se presentaron, pues, al faraón, e hicieron lo que Yahvé había ordenado: Aarón tiró su cayado delante del faraón y de sus servidores , y se convirtió en serpiente.

11A su vez, el faraón llamó a sus sabios y hechiceros, y los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos.

12Cada cual tiró su bastón y se convirtieron en serpientes; pero el cayado de Aarón devoró los otros cayados.

Notas de la BJ (1)

7,10 Es decir, los que le rodean, cortesanos y dignatarios.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 7 al-Aʿrāf7:106–8 · comentario de Reynolds

    106 Dijo: «Si has traído un signo, muéstralo, si eres de los veraces».

  • 26 al-Shuʿarāʾ26:30–45 · comentario de Reynolds

    30 Dijo: «¿Aun si te traigo algo manifiesto?».

    31 [El Faraón] dijo: «¡Tráelo, pues, si eres de los veraces!».

    32 Entonces arrojó su vara, y he aquí que era una serpiente manifiesta.

    33 Y sacó su mano, y he aquí que estaba blanca para los que miraban.

    34 Dijo a los dignatarios que le rodeaban: «En verdad, este es un hechicero experto,

    35 que desea expulsaros de vuestra tierra con su hechicería. ¿Qué ordenáis, pues?».

    … 10 versículos más

Éxodo 7:10–14

10 Moisés y Aarón fueron ante el Faraón e hicieron tal como el Señor había mandado. Aarón arrojó su vara delante del Faraón y de sus oficiales, y se convirtió en una serpiente. 11 Entonces el Faraón, a su vez, llamó a los sabios y a los hechiceros, y mediante sus encantamientos los magos de Egipto hicieron lo mismo. 12 Cada uno arrojó su vara y estas se convirtieron en serpientes. Pero la vara de Aarón devoró las de ellos. 13 El Faraón, sin embargo, permaneció obstinado y, tal como el Señor había predicho, se negó a escuchar a Moisés y a Aarón. 14 El Señor dijo entonces a Moisés: «El Faraón está inflexible. Se niega a dejar ir al pueblo». (Éxo 7:10–14)

Éxodo 7:10–14 en la Biblia de Jerusalén

10Moisés y Aarón se presentaron, pues, al faraón, e hicieron lo que Yahvé había ordenado: Aarón tiró su cayado delante del faraón y de sus servidores , y se convirtió en serpiente.

11A su vez, el faraón llamó a sus sabios y hechiceros, y los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos.

12Cada cual tiró su bastón y se convirtieron en serpientes; pero el cayado de Aarón devoró los otros cayados.

13Sin embargo, el corazón del faraón se endureció, y no les hizo caso, como había predicho Yahvé.

1.ª plaga: El agua se convierte en sangre

14Yahvé dijo a Moisés: «El corazón del faraón se ha obstinado; se niega a dejar salir al pueblo.

Notas de la BJ (2)

7,10 Es decir, los que le rodean, cortesanos y dignatarios.

7,13 Los vv. 14-15a.16a.18.23-25 provienen de la tradición yahvista; el resto, de los redactores.

Leer Éxodo 7 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 10 Yūnus10:75–86 · comentario de Reynolds

    75 Luego, después de ellos, enviamos a Moisés y a Aarón con Nuestras señales al Faraón y a sus dignatarios. Pero se ensoberbecieron y fueron un pueblo culpable.

    76 Así pues, cuando la Verdad llegó a ellos de Nuestra parte, dijeron: «¡Ciertamente esto es hechicería manifiesta!».

    77 Moisés dijo: «¿Decís [esto] sobre la verdad cuando llega a vosotros? ¿Acaso es esto hechicería? Los hechiceros no prosperarán».

    78 Dijeron: «¿Has venido a nosotros para apartarnos de aquello que encontramos siguiendo a nuestros padres, a fin de que la grandeza en la tierra os pertenezca a vosotros dos? ¡No vamos a creer en vosotros dos!».

    79 Y el Faraón dijo: «¡Traedme a todo hechicero experto!».

    80 Y cuando vinieron los hechiceros, Moisés les dijo: «Arrojad lo que vayáis a arrojar».

    … 6 versículos más

Éxodo 7:16–21 Mención en el comentario

…(no Moisés) arroja su vara, la cual se convierte en una serpiente (Éxo 7:10–12), y al día siguiente convierten el agua del Nilo en sangre (Éxo 7:16–21). No obstante, la idea de que Moisés obró todos estos milagros ante los egipcios podría inferirse de Éxodo 4:21 (donde Dios…

Éxodo 7:16–21 en la Biblia de Jerusalén

16Le dirás: Yahvé, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti para decirte: ‘Deja partir a mi pueblo, para que me den culto en el desierto’; pero hasta ahora no has hecho caso.

17Así dice Yahvé: En esto conocerás que yo soy Yahvé: Con el cayado que tengo en la mano , golpearé las aguas del Río y se convertirán en sangre.

18Los peces del Río morirán, el Río quedará apestado y los egipcios no podrán beber agua del Río.»

19Yahvé dijo a Moisés: «Di a Aarón que tome su cayado y que extienda su mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus canales, sus ríos, sus lagunas y sobre todas las cisternas, y se convertirán en sangre. Habrá sangre en todo el país de Egipto, en los recipientes de madera y en los de piedra.»

20Moisés y Aarón hicieron lo que Yahvé les había mandado: alzó el cayado y golpeó las aguas del Río en presencia del faraón y de sus servidores, y todas las aguas del Río se convirtieron en sangre.

21Los peces murieron y el Río quedó apestado, de modo que los egipcios no podían beber agua de él. Hubo sangre en todo el país de Egipto.

Notas de la BJ (1)

7,17 La mano de Moisés, ejecutor de las decisiones divinas.

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Reynolds la cita a propósito de

Éxodo 8

Leer el capítulo
Éxodo 8:4,9–11

4 Faraón llamó entonces a Moisés y a Aarón y dijo: «Rogad al Señor que aparte las ranas de mí y de mis súbditos, y prometo dejar marchar al pueblo para que ofrezca sacrificios al Señor». . . . 9 El Señor hizo según la petición de Moisés, y en las casas, en los patios y en los campos murieron las ranas. 10 Las amontonaron en pilas y el país apestaba. 11 Pero en cuanto Faraón vio que había habido un respiro, se obstinó y, como el Señor había predicho, rehusó escucharlos. (Éxo 8:4, 9–11; cf. Éxo 8:28; 9:34–35)

Éxodo 8:4,9–11 en la Biblia de Jerusalén

4El faraón llamó a Moisés y a Aarón y les dijo: «Pedid a Yahvé que aparte las ranas de mí y de mi pueblo, y yo dejaré salir al pueblo para que ofrezca sacrificios a Yahvé.»

9Yahvé hizo lo que Moisés le había pedido y murieron las ranas de las casas, de los patios y de los campos.

10Las juntaron en montones y el país apestaba.

11Pero como viera el faraón que le daban un respiro, se obstinó y no les hizo caso, tal como había predicho Yahvé.

Notas de la BJ (1)

8,11 Relato de tradición enteramente sacerdotal.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 43 al-Zujruf43:50–52 · comentario de Reynolds

    50 Mas cuando apartamos de ellos el castigo, he aquí que faltaron a su palabra.

    51 Y Faraón proclamó entre su pueblo diciendo: «¡Oh pueblo mío! ¿Acaso no me pertenece la soberanía de Egipto, y no fluyen estos ríos bajo mí? ¿Acaso no veis?

    52 ¿No soy yo mejor que este que es vil y apenas puede expresarse con claridad?

Éxodo 8:11 Mención en el comentario

…tal de que cesen las plagas, para luego retractarse de su acuerdo una vez que estas cesan (cf. 43:50). Esto se observa, por ejemplo, en Éxodo 8:11 [8:15] (tras la plaga de ranas): «Pero al ver Faraón que había un respiro, se obstinó y no los escuchó, tal como Yahvé había…

Éxodo 8:11 en la Biblia de Jerusalén

11Pero como viera el faraón que le daban un respiro, se obstinó y no les hizo caso, tal como había predicho Yahvé.

Notas de la BJ (1)

8,11 Relato de tradición enteramente sacerdotal.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:134–35 · comentario de Reynolds

    134 Y cuando el castigo cayó sobre ellos, dijeron: «¡Oh Moisés! Invoca a tu Señor por nosotros en virtud del pacto que Él ha hecho contigo. Si apartas de nosotros este castigo, con certeza creeremos en ti y ciertamente dejaremos partir contigo a los Hijos de Israel».

Éxodo 8:14–15

14 Mediante sus encantamientos los magos intentaron producir mosquitos de la misma manera, pero fracasaron, y hubo mosquitos sobre hombres y bestias. 15 De modo que los magos dijeron a Faraón: «Este es el dedo de Dios». Pero Faraón se obstinó y, tal como Yahveh había predicho, rehusó escucharlos. (Éxo 8:14–15)

Éxodo 8:14–15 en la Biblia de Jerusalén

10Las juntaron en montones y el país apestaba.

11Pero como viera el faraón que le daban un respiro, se obstinó y no les hizo caso, tal como había predicho Yahvé.

Notas de la BJ (1)

8,11 Relato de tradición enteramente sacerdotal.

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Reynolds la cita a propósito de
Éxodo 8:28

4 Faraón llamó entonces a Moisés y a Aarón y dijo: «Rogad al Señor que aparte las ranas de mí y de mis súbditos, y prometo dejar marchar al pueblo para que ofrezca sacrificios al Señor». . . . 9 El Señor hizo según la petición de Moisés, y en las casas, en los patios y en los campos murieron las ranas. 10 Las amontonaron en pilas y el país apestaba. 11 Pero en cuanto Faraón vio que había habido un respiro, se obstinó y, como el Señor había predicho, rehusó escucharlos. (Éxo 8:4, 9–11; cf. Éxo 8:28; 9:34–35)

Éxodo 8:28 en la Biblia de Jerusalén

28Pero también esta vez se obcecó el faraón y no dejó salir al pueblo.

Notas de la BJ (1)

8,28 Relato posterior a la tradición yahvista.

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  • 43 al-Zujruf43:50–52 · comentario de Reynolds

    50 Mas cuando apartamos de ellos el castigo, he aquí que faltaron a su palabra.

    51 Y Faraón proclamó entre su pueblo diciendo: «¡Oh pueblo mío! ¿Acaso no me pertenece la soberanía de Egipto, y no fluyen estos ríos bajo mí? ¿Acaso no veis?

    52 ¿No soy yo mejor que este que es vil y apenas puede expresarse con claridad?

Éxodo 9

Leer el capítulo
Éxodo 9:11–12

11 Y los magos no pudieron comparecer ante Moisés a causa de los diviesos, pues los magos estaban cubiertos de diviesos al igual que todos los demás egipcios. 12 Pero el Señor obstinó al Faraón y, tal como el Señor había predicho a Moisés, no los escuchó. (Éxo 9:11–12; cf. Éxo 9:34–35; 10:1–2)

Éxodo 9:11–12 en la Biblia de Jerusalén

11Ni siquiera los magos pudieron permanecer ante Moisés a causa de las úlceras, pues habían afectado a los magos como al resto de los egipcios.

12Pero Yahvé hizo que el faraón se obstinase y no les hiciera caso, tal como Yahvé había dicho a Moisés.

Notas de la BJ (1)

9,12 Relato posterior a la tradición yahvista.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 10 Yūnus10:88–89 · comentario de Reynolds

    88 Y Moisés dijo: «¡Señor nuestro! Ciertamente Tú has concedido al Faraón y a sus dignatarios adornos y riquezas en la vida de este mundo, Señor nuestro, para que extravíen de Tu camino. ¡Señor nuestro! Destruye sus riquezas y endurece sus corazones, de suerte que no crean hasta que vean el doloroso castigo».

    89 Dijo: «Vuestra súplica ha sido respondida. Manteneos, pues, firmes los dos y no sigáis el camino de los que no saben».

Éxodo 9:16

Y las aguas volvieron y cubrieron los carros, etc. [Éxo 14:27]. Incluso al Faraón, según las palabras de R. Judá, tal como se dice: «Los carros del Faraón y su ejército, etc.» [Éxo 15:4]. R. Nehemías dice: Excepto al Faraón. Acerca de él dice: «Sin embargo, para este propósito te he dejado vivir» [Éxo 9:16]. Otros dicen que al final el Faraón se hundió y se ahogó, tal como se dice: «Pues entró el caballo del Faraón, etc.» [Éxo 15:19]. (Beshallah 7)

Éxodo 9:16 en la Biblia de Jerusalén

16pero te he preservado para mostrarte mi poder y para que se proclame mi nombre por toda la tierra.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 10 Yūnus10:90–92 · comentario de Reynolds

    90 Y cruzamos con los Hijos de Israel el mar, y el Faraón y sus huestes los persiguieron con tiranía y hostilidad hasta que, cuando le alcanzó el ahogamiento, dijo: «Creo que no hay más dios que Aquel en Quien creen los Hijos de Israel, y soy de los sometidos».

    91 «¿Ahora? ¿Cuando antes desobedeciste y fuiste de los corruptores?

    92 Hoy te salvaremos en tu cuerpo para que seas una señal para quienes vengan tras de ti. Mas ciertamente muchos de entre los hombres están desatentos a Nuestras señales».

Éxodo 9:27

Se dice, y el Faraón dijo: «¿Quién es el Señor para que yo escuche su voz y deje ir a Israel?» [Éxo 5:2]. Pero cuando fue azotado, ¿qué dijo? «El Señor es justo» [Éxo 9:27]. (m. Yadayim 4:8)

Éxodo 9:27 en la Biblia de Jerusalén

27El faraón hizo llamar a Moisés y a Aarón y les dijo: «Esta vez he pecado; Yahvé es justo, y mi pueblo y yo somos culpables.

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  • 10 Yūnus10:90–92 · comentario de Reynolds

    90 Y cruzamos con los Hijos de Israel el mar, y el Faraón y sus huestes los persiguieron con tiranía y hostilidad hasta que, cuando le alcanzó el ahogamiento, dijo: «Creo que no hay más dios que Aquel en Quien creen los Hijos de Israel, y soy de los sometidos».

    91 «¿Ahora? ¿Cuando antes desobedeciste y fuiste de los corruptores?

    92 Hoy te salvaremos en tu cuerpo para que seas una señal para quienes vengan tras de ti. Mas ciertamente muchos de entre los hombres están desatentos a Nuestras señales».

Éxodo 9:34–35

4 Faraón llamó entonces a Moisés y a Aarón y dijo: «Rogad al Señor que aparte las ranas de mí y de mis súbditos, y prometo dejar marchar al pueblo para que ofrezca sacrificios al Señor». . . . 9 El Señor hizo según la petición de Moisés, y en las casas, en los patios y en los campos murieron las ranas. 10 Las amontonaron en pilas y el país apestaba. 11 Pero en cuanto Faraón vio que había habido un respiro, se obstinó y, como el Señor había predicho, rehusó escucharlos. (Éxo 8:4, 9–11; cf. Éxo 8:28; 9:34–35)

Éxodo 9:34–35 en la Biblia de Jerusalén

34Cuando el faraón vio que había cesado la lluvia, el granizo y los truenos, él y sus cortesanos se obstinaron de nuevo.

35Se obstinó, pues, el faraón y no dejó salir a los israelitas, como Yahvé había dicho por boca de Moisés.

Notas de la BJ (1)

9,35 Relato de tradición yahvista, vv. 1a.3-5a.6b-11.13.15. 16-19, con adiciones redaccionales, algunas dentro de los vv. indicados como yahvistas.

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  • 10 Yūnus10:88–89 · comentario de Reynolds

    88 Y Moisés dijo: «¡Señor nuestro! Ciertamente Tú has concedido al Faraón y a sus dignatarios adornos y riquezas en la vida de este mundo, Señor nuestro, para que extravíen de Tu camino. ¡Señor nuestro! Destruye sus riquezas y endurece sus corazones, de suerte que no crean hasta que vean el doloroso castigo».

    89 Dijo: «Vuestra súplica ha sido respondida. Manteneos, pues, firmes los dos y no sigáis el camino de los que no saben».

  • 43 al-Zujruf43:50–52 · comentario de Reynolds

    50 Mas cuando apartamos de ellos el castigo, he aquí que faltaron a su palabra.

    51 Y Faraón proclamó entre su pueblo diciendo: «¡Oh pueblo mío! ¿Acaso no me pertenece la soberanía de Egipto, y no fluyen estos ríos bajo mí? ¿Acaso no veis?

    52 ¿No soy yo mejor que este que es vil y apenas puede expresarse con claridad?

Éxodo 10

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Éxodo 10:1–2

11 Y los magos no pudieron comparecer ante Moisés a causa de los diviesos, pues los magos estaban cubiertos de diviesos al igual que todos los demás egipcios. 12 Pero el Señor obstinó al Faraón y, tal como el Señor había predicho a Moisés, no los escuchó. (Éxo 9:11–12; cf. Éxo 9:34–35; 10:1–2)

Éxodo 10:1–2 en la Biblia de Jerusalén

8.ª plaga: Las langostas

1Yahvé dijo a Moisés: «Preséntate al faraón, porque he hecho que él y sus cortesanos se obcequen, para realizar mis signos en medio de ellos.

2Además, así podrás contar a tu hijo y a tu nieto cómo manejé a Egipto y los signos que realicé en medio de ellos. Así sabréis que yo soy Yahvé.»

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  • 10 Yūnus10:88–89 · comentario de Reynolds

    88 Y Moisés dijo: «¡Señor nuestro! Ciertamente Tú has concedido al Faraón y a sus dignatarios adornos y riquezas en la vida de este mundo, Señor nuestro, para que extravíen de Tu camino. ¡Señor nuestro! Destruye sus riquezas y endurece sus corazones, de suerte que no crean hasta que vean el doloroso castigo».

    89 Dijo: «Vuestra súplica ha sido respondida. Manteneos, pues, firmes los dos y no sigáis el camino de los que no saben».

Éxodo 10:7

7 Ante lo cual, los servidores de Faraón le dijeron: «¿Hasta cuándo nos va a ser este sujeto un lazo? Deja ir a la gente para que dé culto a Yahveh su Dios. ¿Acaso no te das cuenta por fin de que Egipto está al borde de la ruina?». (Éxo 10:7)

Éxodo 10:7 en la Biblia de Jerusalén

7Los cortesanos del faraón le dijeron: «¿Hasta cuándo andará ése tendiéndonos lazos? Deja salir a esa gente y que dé culto a Yahvé, su Dios. ¿Aún no te das cuenta de que Egipto se está arruinando?».

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Éxodo 12

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Éxodo 12:12 Mención en el comentario

…sea herida sin que sus dioses sean heridos juntamente con ella, como está dicho: Y contra todos los dioses de Egipto ejecutaré juicios (Éxo 12:12)».

Éxodo 12:12 en la Biblia de Jerusalén

12Esa noche yo pasaré por el país de Egipto y mataré a todos los primogénitos del país de Egipto, de los hombres y de los animales, y haré justicia con todos los dioses de Egipto. Yo, Yahvé.

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  • 21 al-Anbiyāʾ21:98–100 · comentario de Reynolds

    98 Ciertamente vosotros y lo que adoráis fuera de Dios seréis combustible para el Infierno. A él habréis de llegar.

    99 Si estos hubieran sido dioses, no habrían entrado en él; pero todos morarán en él eternamente.

    100 Habrá para ellos gemidos en él, y no oirán nada allí dentro.

Éxodo 12:31 Mención en el comentario

La referencia a un viaje «de noche» (v. 52) refleja la descripción en el Éxodo de la Pascua, la cual tuvo lugar de noche (Éxo 12:31; cf. también Q 17:1). El llamamiento de Faraón a los egipcios contra los israelitas (vv. 53–56) refleja Éxodo 14:5–6:

Éxodo 12:31 en la Biblia de Jerusalén

31El faraón llamó a Moisés y a Aarón de noche y les dijo: «Levantaos, salid de en medio de mi pueblo, tanto vosotros como los israelitas, e id a dar culto a Yahvé, como habéis dicho.

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  • 26 al-Shuʿarāʾ26:52–59 · comentario de Reynolds

    52 Y revelamos a Moisés: «Parte con Mis siervos de noche; en verdad seréis perseguidos».

    53 Entonces el Faraón envió emisarios a las ciudades [diciendo]:

    54 «En verdad, estos son una banda insignificante,

    55 y ciertamente nos han provocado,

    56 ¡mas nosotros somos una hueste prevenida!».

    57 Así pues, los expulsamos de huertos y manantiales,

    … 2 versículos más

Éxodo 12:35–36 Mención en el comentario

…(v. 59) a los israelitas aquellas cosas de las que los egipcios fueron expulsados (vv. 58–59) puede reflejar el despojo de los egipcios en Éxodo 12:35–36. Sin embargo, Nicolai Sinai («Inheriting Egypt», 203–8) plantea otra posibilidad, a saber, que el Corán pretenda que los…

Éxodo 12:35–36 en la Biblia de Jerusalén

Despojo de los egipcios

35Los israelitas actuaron conforme a la palabra de Moisés y pidieron a los egipcios objetos de plata, objetos de oro y vestidos.

36Yahvé hizo que el pueblo se ganara el favor de los egipcios, que accedieron a su petición. Así despojaron a los egipcios.

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  • 26 al-Shuʿarāʾ26:52–59 · comentario de Reynolds

    52 Y revelamos a Moisés: «Parte con Mis siervos de noche; en verdad seréis perseguidos».

    53 Entonces el Faraón envió emisarios a las ciudades [diciendo]:

    54 «En verdad, estos son una banda insignificante,

    55 y ciertamente nos han provocado,

    56 ¡mas nosotros somos una hueste prevenida!».

    57 Así pues, los expulsamos de huertos y manantiales,

    … 2 versículos más

Éxodo 13

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Éxodo 13:3

Acuérdate de Yahveh tu Dios, que es él quien te da la fuerza para adquirir esa riqueza, cumpliendo así, como lo hace hoy, la alianza que juró a tus antepasados. (Deu 8:18; cf. Exo 13:3; Deu 5:15b; Deu 7:18; 15:15; 16:12; 24:18)

Éxodo 13:3 en la Biblia de Jerusalén

Los Ázimos

3Moisés dijo al pueblo: «Recordad este día en que salisteis de Egipto, de la esclavitud, pues con mano fuerte os sacó Yahvé de aquí; y no comáis pan fermentado.

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  • 2 al-Baqarah2:40 · comentario de Reynolds

    40 ¡Oh, Hijos de Israel! Recordad Mi favor con que os agracié, cumplid Mi pacto y Yo cumpliré vuestro pacto, y tenedme temor reverente solo a Mí.

  • 14 Ibrāhīm14:5–8 · comentario de Reynolds

    5 En verdad enviamos a Moisés con Nuestros signos: «Saca a tu pueblo de las tinieblas a la luz, y recuérdales los Días de Dios. En verdad, en ello hay signos para todo aquel que es paciente, agradecido».

    6 Y [recuerda] cuando Moisés dijo a su pueblo: «Recordad la Gracia de Dios para con vosotros, cuando os salvó de la gente de Faraón, que os infligía un terrible castigo, degollando a vuestros hijos y dejando con vida a vuestras mujeres —y en ello hubo una gran prueba de vuestro Señor—

    7 y cuando vuestro Señor proclamó: ‘Si dais gracias, ciertamente os aumentaré, pero si sois ingratos, ¡en verdad Mi Castigo es severo!’».

    8 Y Moisés dijo: «Si sois ingratos —vosotros y cuantos hay en la tierra todos juntos—, [sabed que] verdaderamente Dios es Autosuficiente, Loado».

Éxodo 13:5 Mención en el comentario

…vino y miel), lo cual constituye acaso una extrapolación del concepto bíblico de la tierra prometida donde fluyen leche y miel (véase Éx 3:8, 17; 13:5; 33:3; passim).

Éxodo 13:5 en la Biblia de Jerusalén

5Cuando Yahvé te haya introducido en el país de los cananeos, de los hititas, de los amorreos, de los jivitas y de los jebuseos, esa tierra que juró a tus padres darte, tierra que mana leche y miel, celebrarás durante este mes el siguiente rito:

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  • 47 Muḥammad47:15 · comentario de Reynolds

    15 Parábola del Jardín que ha sido prometido a los temerosos de Dios: en él hay ríos de agua incorruptible, ríos de leche cuyo sabor no se altera, ríos de vino delicioso para quienes lo beben, y ríos de miel purificada. En él tienen de todo fruto y el perdón de su Señor. ¿[Acaso son] como quien mora eternamente en el Fuego y a quienes se les da a beber un líquido hirviente que les desgarra las entrañas?

Éxodo 13:12 Mención en el comentario

…fundamental: mientras que la Ana del Antiguo Testamento pide a Dios un hijo varón (dado que «todo primogénito varón pertenece al Señor»; Exo 13:12), Ana (al igual que la esposa de ʿImrān en el Corán) manifiesta ante Dios su disposición a aceptar tanto a un varón como a una…

Éxodo 13:12 en la Biblia de Jerusalén

12sacrificarás a Yahvé todo primogénito. Todo primer nacido de tu ganado, si es macho, pertenece a Yahvé.

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  • 3 Āl ʿImrān3:35–36 · comentario de Reynolds

    35 [Recuerda] cuando la mujer de ʿImrān dijo: «¡Señor mío! He consagrado a Ti lo que hay en mi vientre, como ofrenda exclusiva. Acéptalo, pues, de mí. En verdad, Tú eres el Omnioyente, el Omnisciente».

    36 Y cuando dio a luz, dijo: «¡Señor mío! He dado a luz una hembra» —y Dios bien sabía lo que ella había parido, y el varón no es como la hembra—: «y la he llamado María, y busco refugio para ella en Ti, y para su descendencia, frente a Satanás el lapidado».

Éxodo 13:21 Mención en el comentario

…Moisés golpea la roca para hacer brotar agua en Meribá (Núm 20:10ss.); la manifestación de la presencia de Yahveh en la columna de nube (Éxo 13:21); la donación del maná (Éxo 16:9ss.) y de las codornices (Núm 11:31ss.). La evocación de estos acontecimientos en un marco de…

Éxodo 13:21 en la Biblia de Jerusalén

21Yahvé marchaba delante de ellos: de día en columna de nube, para guiarlos por el camino, y de noche en columna de fuego, para alumbrarlos, de modo que pudiesen marchar de día y de noche.

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  • 7 al-Aʿrāf7:160 · comentario de Reynolds

    160 Y los dividimos en doce tribus, comunidades. Y revelamos a Moisés, cuando su pueblo le pidió agua: «Golpea la roca con tu vara». Entonces brotaron de ella doce manantiales: toda la gente conoció su lugar de abrevar. Y los cubrimos con la sombra de las nubes e hicimos descender sobre ellos el maná y las codornices: «Comed de las cosas buenas con las que os hemos provisto». Y no Nos perjudicaron a Nosotros, sino que se perjudicaban a sí mismos.

Éxodo 14

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Éxodo 14:5–6 Mención en el comentario

…tuvo lugar de noche (Éxo 12:31; cf. también Q 17:1). El llamamiento de Faraón a los egipcios contra los israelitas (vv. 53–56) refleja Éxodo 14:5–6:

Éxodo 14:5–6 en la Biblia de Jerusalén

Los egipcios persiguen a Israel

5Cuando anunciaron al rey de Egipto que el pueblo había huido, el faraón y sus cortesanos cambiaron de parecer sobre el pueblo y se dijeron: «¿Qué hemos hecho? Hemos dejado marchar a Israel de nuestra servidumbre.»

6El faraón hizo enganchar su carro y tomó consigo sus tropas.

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  • 26 al-Shuʿarāʾ26:52–59 · comentario de Reynolds

    52 Y revelamos a Moisés: «Parte con Mis siervos de noche; en verdad seréis perseguidos».

    53 Entonces el Faraón envió emisarios a las ciudades [diciendo]:

    54 «En verdad, estos son una banda insignificante,

    55 y ciertamente nos han provocado,

    56 ¡mas nosotros somos una hueste prevenida!».

    57 Así pues, los expulsamos de huertos y manantiales,

    … 2 versículos más

Éxodo 14:10 Mención en el comentario

El versículo 61 podría compararse con Éxodo 14:10: «Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo…

Éxodo 14:10 en la Biblia de Jerusalén

10Al acercarse el faraón, los israelitas alzaron la vista y, al comprobar que los egipcios marchaban tras ellos, se llenaron de temor y clamaron a Yahvé.

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  • 26 al-Shuʿarāʾ26:60–66 · comentario de Reynolds

    60 Y los persiguieron al salir el sol.

    61 Y cuando las dos huestes se divisaron, los compañeros de Moisés dijeron: «¡Ciertamente somos alcanzados!».

    62 Dijo: «¡De ningún modo! En verdad mi Señor está conmigo; Él me guiará».

    63 Y revelamos a Moisés: «¡Golpea el mar con tu vara!». Y se hendió, y cada parte fue como una enorme montaña.

    64 E hicimos que los otros se aproximaran allí.

    65 Y salvamos a Moisés y a quienes estaban con él a todos juntos.

    … 1 versículos más

Éxodo 14:13 Mención en el comentario

…“¡No temáis! Manteneos firmes, y veréis lo que Yahvé hará hoy para salvaros: a los egipcios que veis hoy no los volveréis a ver jamás”» (Éx 14:13).

Éxodo 14:13 en la Biblia de Jerusalén

13Moisés respondió al pueblo: «No temáis; estad firmes, y veréis la salvación que Yahvé os otorgará en este día, pues los egipcios que ahora veis, no los volveréis a ver nunca jamás.

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  • 7 al-Aʿrāf7:128 · comentario de Reynolds

    128 Moisés dijo a su pueblo: «Buscad auxilio en Dios y sed pacientes. Ciertamente la tierra pertenece a Dios; la da en herencia a quien Él quiere de entre Sus siervos. Y el buen final es para los temerosos [de Dios]».

Éxodo 14:17 Mención en el comentario

…Has de hacerlos ante el Faraón, pero yo mismo lo obstinaré [lit. ‘endureceré su corazón’], y no dejará ir al pueblo”» (Exo 4:21; cf. Exo 7:3; 14:17; Jos 11:18–20; Isa 6:9–13; Rom 9:18).

Éxodo 14:17 en la Biblia de Jerusalén

17Yo haré que los egipcios se obstinen y entren detrás de vosotros; entonces mostraré mi gloria sobre el faraón y todo su ejército, sus carros y sus jinetes.

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  • 7 al-Aʿrāf7:101 · comentario de Reynolds

    101 Estas son las ciudades cuyas historias te hemos relatado. Sus mensajeros ciertamente les trajeron pruebas claras, pero no estaban dispuestos a creer en lo que antes habían desmentido. Así sella Dios los corazones de los incrédulos.

Éxodo 14:21–23 Mención en el comentario

Nótese Éxodo 14:21–23:

Éxodo 14:21–23 en la Biblia de Jerusalén

21Moisés extendió su mano sobre el mar. Entonces Yahvé hizo retroceder el mar mediante un fuerte viento, que sopló del Este durante toda la noche; el mar se secó y las aguas se dividieron.

22Los israelitas entraron en medio del mar, en seco. Las aguas formaban muralla a derecha e izquierda.

23Los egipcios los persiguieron y entraron tras ellos, en medio del mar, con todos los caballos del faraón, sus carros y sus jinetes.

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  • 17 al-Isrāʾ17:103 · comentario de Reynolds

    103 Y quiso expulsarlos de la tierra, pero lo ahogamos a él y a cuantos estaban con él, a todos juntos.

  • 26 al-Shuʿarāʾ26:60–66 · comentario de Reynolds

    60 Y los persiguieron al salir el sol.

    61 Y cuando las dos huestes se divisaron, los compañeros de Moisés dijeron: «¡Ciertamente somos alcanzados!».

    62 Dijo: «¡De ningún modo! En verdad mi Señor está conmigo; Él me guiará».

    63 Y revelamos a Moisés: «¡Golpea el mar con tu vara!». Y se hendió, y cada parte fue como una enorme montaña.

    64 E hicimos que los otros se aproximaran allí.

    65 Y salvamos a Moisés y a quienes estaban con él a todos juntos.

    … 1 versículos más

Éxodo 14:21–22,27,30

13 Dividió el Mar de las Cañas en dos partes, porque para siempre es su misericordia. 14 E hizo pasar a Israel por en medio de él, porque para siempre es su misericordia. 15 Y arrojó a Faraón y a todo su ejército, porque para siempre es su misericordia. (Sal 136:13–15; cf. Éx 14:21–22, 27, 30; cf. también Jos 24:6–7; Sal 77:16–20, 106:7–11; 1 Cor 10:1; Heb 11:29)

Éxodo 14:21–22,27,30 en la Biblia de Jerusalén

21Moisés extendió su mano sobre el mar. Entonces Yahvé hizo retroceder el mar mediante un fuerte viento, que sopló del Este durante toda la noche; el mar se secó y las aguas se dividieron.

22Los israelitas entraron en medio del mar, en seco. Las aguas formaban muralla a derecha e izquierda.

27Moisés extendió su mano sobre el mar y, al rayar el alba, el mar volvió a su cauce habitual, de modo que los egipcios, en su huida, toparon con él. Así precipitó Yahvé a los egipcios en medio del mar.

30Aquel día salvó Yahvé a Israel del poder de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a orillas del mar.

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Éxodo 14:27

Y las aguas volvieron y cubrieron los carros, etc. [Éxo 14:27]. Incluso al Faraón, según las palabras de R. Judá, tal como se dice: «Los carros del Faraón y su ejército, etc.» [Éxo 15:4]. R. Nehemías dice: Excepto al Faraón. Acerca de él dice: «Sin embargo, para este propósito te he dejado vivir» [Éxo 9:16]. Otros dicen que al final el Faraón se hundió y se ahogó, tal como se dice: «Pues entró el caballo del Faraón, etc.» [Éxo 15:19]. (Beshallah 7)

Éxodo 14:27 en la Biblia de Jerusalén

27Moisés extendió su mano sobre el mar y, al rayar el alba, el mar volvió a su cauce habitual, de modo que los egipcios, en su huida, toparon con él. Así precipitó Yahvé a los egipcios en medio del mar.

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  • 10 Yūnus10:90–92 · comentario de Reynolds

    90 Y cruzamos con los Hijos de Israel el mar, y el Faraón y sus huestes los persiguieron con tiranía y hostilidad hasta que, cuando le alcanzó el ahogamiento, dijo: «Creo que no hay más dios que Aquel en Quien creen los Hijos de Israel, y soy de los sometidos».

    91 «¿Ahora? ¿Cuando antes desobedeciste y fuiste de los corruptores?

    92 Hoy te salvaremos en tu cuerpo para que seas una señal para quienes vengan tras de ti. Mas ciertamente muchos de entre los hombres están desatentos a Nuestras señales».

Éxodo 14:27–28 Mención en el comentario

…específicamente a los desastres que sobrevinieron a Coré (tragado por la tierra; cf. Num 16:31–33) y a Faraón (ahogado en el mar; cf. Exo 14:27–28). Los dos primeros desastres («una lluvia de piedras» y «el Clamor») parecen ser referencias generales al método de…

Éxodo 14:27–28 en la Biblia de Jerusalén

27Moisés extendió su mano sobre el mar y, al rayar el alba, el mar volvió a su cauce habitual, de modo que los egipcios, en su huida, toparon con él. Así precipitó Yahvé a los egipcios en medio del mar.

28Las aguas retornaron y cubrieron los carros, los jinetes y todo el ejército del faraón, que había entrado en el mar para perseguirlos; no escapó ni uno siquiera.

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  • 29 al-ʿAnkabūt29:39–40 · comentario de Reynolds

    39 ¡y Coré, y Faraón, y Hāmān! Ciertamente Moisés les trajo pruebas claras, pero se ensoberbecieron en la tierra, y no pudieron escapar.

    40 A cada uno lo sorprendimos por su pecado. Entre ellos hubo sobre quienes enviamos una tempestad de piedras, y entre ellos hubo a quienes sorprendió el Clamor, y entre ellos hubo a quienes hicimos que la tierra los tragara, y entre ellos hubo a quienes ahogamos. Dios no les hizo injusticia, sino que ellos mismos se hicieron injusticia.

Éxodo 15

Leer el capítulo
Éxodo 15 Mención en el comentario

…únicamente en Jueces 1 (y entonces para destruirla). No obstante, el Qurʾān parece reflejar aquí el anuncio profético de Moisés en Éxodo 15 (cuando los israelitas se encuentran aún al comienzo de su éxodo) sobre la fundación de Jerusalén: «Tú los introducirás y los…

Éxodo 15 en la Biblia de Jerusalén

Canto Triunfal

1Entonces Moisés y los israelitas cantaron este cántico a Yahvé:
«Canto a Yahvé,
esplendorosa es su gloria,
caballo y jinete arrojó en el mar.

2Mi fortaleza y mi canción es Yah.
Él es mi salvación.
Él es mi Dios: yo lo alabaré,
el Dios de mi padre, yo lo exaltaré.

3¡Yahvé es un guerrero,
Yahvé es su nombre!

4Los carros del faraón y sus soldados precipitó en el mar.
La flor de sus guerreros
tragó el mar de Suf;

5los abismos los cubrieron,
descendieron hasta el fondo como piedra.

6Tu diestra, Yahvé,
impresionante por su esplendor;
tu diestra, Yahvé, aplasta al enemigo.

7Tu inmensa grandeza
derriba al adversario.
Arde tu furor y los devora como paja.

8Al soplo de tu ira
se aglomeraron las aguas,
se irguieron las olas como un dique,
los abismos se helaron
en el fondo del mar.

9Dijo el enemigo:
«Perseguiré, alcanzaré,
repartiré el botín,
saciaré mi sed en ellos,
desenvainaré mi espada,
los aniquilará mi mano.»

10Pero soplaste con tu aliento,
los cubrió el mar;
se hundieron como plomo
en las aguas impetuosas.

11¿Quién como tú, Yahvé, entre los dioses?
¿Quién como tú, glorioso en santidad,
terrible en prodigios, autor de maravillas?

12Extendiste tu diestra,
los tragó la tierra.

13Guiaste con bondad
al pueblo que rescataste,
los condujiste con poder
a tu santa morada.

14Lo oyeron los pueblos y se turbaron,
produjo escalofríos en los habitantes de Filistea.

15Los príncipes de Edom se estremecieron,
se angustiaron los jefes de Moab
y todas las gentes de Canaán temblaron.

16Pavor y espanto cayeron sobre ellos.
Bajo la fuerza de tus brazos
enmudecieron como piedras,
hasta que pasó tu pueblo, Yahvé,
hasta que pasó el pueblo que adquiriste.

17Lo introduces y lo plantas
en el monte de tu heredad,
lugar que preparaste para tu morada, Yahvé,
santuario, Adonay,
que fundaron tus manos.

18¡Yahvé reinará por siempre jamás!»

19Cuando los caballos del faraón, con sus carros y sus jinetes, entraron en el mar, Yahvé hizo que las aguas del mar volvieran sobre ellos; en cambio, los israelitas pasaron en seco por medio del mar.

20María, la profetisa, hermana de Aarón, tomó en sus manos un tamboril y todas la mujeres la seguían con tamboriles y danzando.

21Y María les entonaba:
«Cantad a Yahvé, espléndida es su gloria,
caballo y jinete arrojó en el mar.»

En Mará

22Moisés hizo partir a los israelitas del mar de Suf y se dirigieron hacia el desierto de Sur: caminaron tres días por el desierto sin encontrar agua.

23Llegaron a Mará, mas no pudieron beber el agua de Mará, porque era amarga. Por eso se llama aquel lugar Mará.

24El pueblo murmuró contra Moisés, diciendo: «¿Qué vamos a beber?»

25Entonces Moisés invocó a Yahvé, que le mostró un madero. Moisés echó el madero al agua, y el agua se volvió dulce.
Allí le dio decretos y normas y lo puso a prueba.

26Dijo: «Si escuchas atentamente la voz de Yahvé, tu Dios, y haces lo que considera recto; si obedeces sus mandatos y guardas todos sus preceptos, no te afligiré con ninguna de las plagas con que afligí a los egipcios; porque yo soy Yahvé, el que te sana.»

27Después llegaron a Elín, donde hay doce fuentes y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas.

Notas de la BJ (9)

15,2 «mi canción» mss; «la canción» hebr.; «me protege» (mi protección) griego.

15,2 Otra forma del nombre de Yahvé.

15,17 La montaña de Jerusalén en la que se levantará el Templo, o acaso más genéricamente la Tierra prometida, como país montañoso en que habitaban los israelitas.

15,19 Adición redaccional en relación con 14 26-28.

15,23 Mará: amarga, amargura, en hebr. mar.

15,24 En las narraciones de Ex y Nm, al revés que en algunos Profetas, 13 17+, la marcha por el desierto está jalonada por las murmuraciones de Israel: por la sed, aquí y en 17 3; Nm 20 2s; por el hambre, Ex 16 2; Nm 11 4s; por los peligros de guerra, Nm 14 2s. Israel es ya el pueblo recalcitrante que rechaza hasta los beneficios de su Dios, véase Sal 78; 106, imagen del alma que se resiste a los avances de la gracia.

15,25 Yahvé.

15,25 Idénticos términos en Jos 24 25. Este fragmento rítmico, que no armoniza con el contexto, parece referirse al manantial de Massá («tentación»), de cuyo nombre da una explicación distinta de 17 7. Pero ha sido empalmado al contexto actual gracias a la palabra ḥoq («estatuto, mandamiento»), que sirve de enganche, ya que se encuentra también (en plural) en el v. siguiente.

15,27 Pasaje compuesto y de difícil análisis. Algunos elementos de un relato sobre el maná, acaso desplazados de Nm 11, podrían provenir de la tradición yahvista, pero la parte más considerable, un relato sobre el maná y las codornices, pertenece a la tradición sacerdotal (ver la estricta reglamentación de la recogida del maná, sometida a las exigencias del sábado); los redactores tardíos han podido añadir mucho de su invención. La reunión del maná y las codornices en un mismo relato plantea un problema. El maná es debido a la secreción de unos insectos que viven en cierta especie de tamarindo, pero que sólo se halla en la región central del Sinaí; se recoge en mayo-junio. Las codornices, agotadas por su travesía del Mediterráneo a su regreso de la migración a Europa, caen en gran número en la costa, al norte de la península, empujadas por el viento del oeste, véase Nm 11 31. Es posible que este relato combine los recuerdos de dos grupos que habrían abandonado Egipto separadamente, véase 7 8+; 11 1+, cuyos itinerarios fueron diferentes, véase 13 17+. Estas curiosidades naturales sirven para ilustrar la providencia especial de Dios para con su pueblo. El alimento del maná es celebrado en los Salmos (sobre todo 78 20.23-27) y en el libro de la Sabiduría. Ha venido a ser en la tradición cristiana (ver Jn 6 26-58) la figura de la Eucaristía, alimento espiritual de la Iglesia durante su éxodo terrestre.

Leer Éxodo 15 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:58–59 · comentario de Reynolds

    58 Y cuando dijimos: «Entrad en esta ciudad y comed generosamente de cuanto hay en ella donde queráis, y entrad por la puerta postrándoos y decid: “¡Alivia la carga!”, y perdonaremos vuestros pecados; y aumentaremos [la recompensa] a los que hacen el bien».

    59 Mas los transgresores cambiaron la palabra por otra distinta de la que se les había dicho; así que hicimos descender sobre los transgresores un castigo del Cielo por la iniquidad que cometían.

  • 2 al-Baqarah2:60 · comentario de Reynolds

    60 Y cuando Moisés pidió agua para su pueblo, dijimos: «Golpea la roca con tu vara». Y brotaron de ella doce manantiales; cada tribu conoció su abrevadero: «Comed y bebed de la provisión de Dios, y no obréis perversamente en la tierra corrompiéndola».

Éxodo 15:4

Y las aguas volvieron y cubrieron los carros, etc. [Éxo 14:27]. Incluso al Faraón, según las palabras de R. Judá, tal como se dice: «Los carros del Faraón y su ejército, etc.» [Éxo 15:4]. R. Nehemías dice: Excepto al Faraón. Acerca de él dice: «Sin embargo, para este propósito te he dejado vivir» [Éxo 9:16]. Otros dicen que al final el Faraón se hundió y se ahogó, tal como se dice: «Pues entró el caballo del Faraón, etc.» [Éxo 15:19]. (Beshallah 7)

Éxodo 15:4 en la Biblia de Jerusalén

4Los carros del faraón y sus soldados precipitó en el mar.
La flor de sus guerreros
tragó el mar de Suf;

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Reynolds la cita a propósito de
  • 10 Yūnus10:90–92 · comentario de Reynolds

    90 Y cruzamos con los Hijos de Israel el mar, y el Faraón y sus huestes los persiguieron con tiranía y hostilidad hasta que, cuando le alcanzó el ahogamiento, dijo: «Creo que no hay más dios que Aquel en Quien creen los Hijos de Israel, y soy de los sometidos».

    91 «¿Ahora? ¿Cuando antes desobedeciste y fuiste de los corruptores?

    92 Hoy te salvaremos en tu cuerpo para que seas una señal para quienes vengan tras de ti. Mas ciertamente muchos de entre los hombres están desatentos a Nuestras señales».

Éxodo 15:9 Mención en el comentario

…el versículo 90, ve el castigo y cree. La conversión del Faraón podría ser un desarrollo de Éxodo 15:11, que parece presentar al Faraón (Éxo 15:9 comienza: «El enemigo se jactaba...») confesando al Dios de Israel: «Señor, ¿quién como tú, majestuoso en santidad, quién como tú…

Éxodo 15:9 en la Biblia de Jerusalén

9Dijo el enemigo:
«Perseguiré, alcanzaré,
repartiré el botín,
saciaré mi sed en ellos,
desenvainaré mi espada,
los aniquilará mi mano.»

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Reynolds la cita a propósito de
  • 10 Yūnus10:90–92 · comentario de Reynolds

    90 Y cruzamos con los Hijos de Israel el mar, y el Faraón y sus huestes los persiguieron con tiranía y hostilidad hasta que, cuando le alcanzó el ahogamiento, dijo: «Creo que no hay más dios que Aquel en Quien creen los Hijos de Israel, y soy de los sometidos».

    91 «¿Ahora? ¿Cuando antes desobedeciste y fuiste de los corruptores?

    92 Hoy te salvaremos en tu cuerpo para que seas una señal para quienes vengan tras de ti. Mas ciertamente muchos de entre los hombres están desatentos a Nuestras señales».

Éxodo 15:11 Mención en el comentario

…vea el castigo que Dios le tiene reservado. En el versículo 90, ve el castigo y cree. La conversión del Faraón podría ser un desarrollo de Éxodo 15:11, que parece presentar al Faraón (Éxo 15:9 comienza: «El enemigo se jactaba...») confesando al Dios de Israel: «Señor, ¿quién…

Éxodo 15:11 en la Biblia de Jerusalén

11¿Quién como tú, Yahvé, entre los dioses?
¿Quién como tú, glorioso en santidad,
terrible en prodigios, autor de maravillas?

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  • 10 Yūnus10:90–92 · comentario de Reynolds

    90 Y cruzamos con los Hijos de Israel el mar, y el Faraón y sus huestes los persiguieron con tiranía y hostilidad hasta que, cuando le alcanzó el ahogamiento, dijo: «Creo que no hay más dios que Aquel en Quien creen los Hijos de Israel, y soy de los sometidos».

    91 «¿Ahora? ¿Cuando antes desobedeciste y fuiste de los corruptores?

    92 Hoy te salvaremos en tu cuerpo para que seas una señal para quienes vengan tras de ti. Mas ciertamente muchos de entre los hombres están desatentos a Nuestras señales».

Éxodo 15:17 Mención en el comentario

…de tu heredad, en el lugar que tú, oh Señor, has preparado para tu morada, en el santuario, oh Señor, que tus manos han establecido» (Exo 15:17).

Éxodo 15:17 en la Biblia de Jerusalén

17Lo introduces y lo plantas
en el monte de tu heredad,
lugar que preparaste para tu morada, Yahvé,
santuario, Adonay,
que fundaron tus manos.

Notas de la BJ (1)

15,17 La montaña de Jerusalén en la que se levantará el Templo, o acaso más genéricamente la Tierra prometida, como país montañoso en que habitaban los israelitas.

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  • 2 al-Baqarah2:58–59 · comentario de Reynolds

    58 Y cuando dijimos: «Entrad en esta ciudad y comed generosamente de cuanto hay en ella donde queráis, y entrad por la puerta postrándoos y decid: “¡Alivia la carga!”, y perdonaremos vuestros pecados; y aumentaremos [la recompensa] a los que hacen el bien».

    59 Mas los transgresores cambiaron la palabra por otra distinta de la que se les había dicho; así que hicimos descender sobre los transgresores un castigo del Cielo por la iniquidad que cometían.

Éxodo 15:19

Y las aguas volvieron y cubrieron los carros, etc. [Éxo 14:27]. Incluso al Faraón, según las palabras de R. Judá, tal como se dice: «Los carros del Faraón y su ejército, etc.» [Éxo 15:4]. R. Nehemías dice: Excepto al Faraón. Acerca de él dice: «Sin embargo, para este propósito te he dejado vivir» [Éxo 9:16]. Otros dicen que al final el Faraón se hundió y se ahogó, tal como se dice: «Pues entró el caballo del Faraón, etc.» [Éxo 15:19]. (Beshallah 7)

Éxodo 15:19 en la Biblia de Jerusalén

19Cuando los caballos del faraón, con sus carros y sus jinetes, entraron en el mar, Yahvé hizo que las aguas del mar volvieran sobre ellos; en cambio, los israelitas pasaron en seco por medio del mar.

Notas de la BJ (1)

15,19 Adición redaccional en relación con 14 26-28.

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  • 10 Yūnus10:90–92 · comentario de Reynolds

    90 Y cruzamos con los Hijos de Israel el mar, y el Faraón y sus huestes los persiguieron con tiranía y hostilidad hasta que, cuando le alcanzó el ahogamiento, dijo: «Creo que no hay más dios que Aquel en Quien creen los Hijos de Israel, y soy de los sometidos».

    91 «¿Ahora? ¿Cuando antes desobedeciste y fuiste de los corruptores?

    92 Hoy te salvaremos en tu cuerpo para que seas una señal para quienes vengan tras de ti. Mas ciertamente muchos de entre los hombres están desatentos a Nuestras señales».

Éxodo 15:20 Mención en el comentario

…corresponderse con el bíblico Amram, el padre de Moisés, Aarón y Miriam (la forma hebrea de «María») (cf. Num 26:59; 1Ch 5:29; también Exo 15:20). Aquí (cf. Q 66:12), sin embargo, aparece como el padre de María, la madre de Jesús. El Corán confunde así a las dos Marías, del…

Éxodo 15:20 en la Biblia de Jerusalén

20María, la profetisa, hermana de Aarón, tomó en sus manos un tamboril y todas la mujeres la seguían con tamboriles y danzando.

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  • 3 Āl ʿImrān3:33 · comentario de Reynolds

    33 En verdad, Dios eligió a Adán, a Noé, a la familia de Abraham y a la familia de ʿImrān por encima de los mundos,

  • 19 Maryam19:27–33 · comentario de Reynolds

    27 Y se presentó con él ante su pueblo, llevándolo en brazos. Dijeron: «¡Oh María! ¡Ciertamente has traído algo inaudito!

    28 ¡Oh hermana de Aarón! Tu padre no era un hombre perverso ni tu madre una mujer deshonesta».

    29 Ella señaló hacia él. Dijeron: «¿Cómo vamos a hablar a quien todavía es un niño en la cuna?».

    30 Dijo él: «Ciertamente soy siervo de Dios. Él me ha concedido el Libro y me ha designado profeta.

    31 Y me ha hecho bendito doquiera que me halle, y me ha encomendado la oración y el azaque mientras viva,

    32 y ser piadoso con mi madre. Y no me ha hecho tirano ni desdichado.

    … 1 versículos más

Éxodo 15:27

5 Entonces el Señor dijo a Moisés: «Pasa delante del pueblo y toma contigo a algunos de los ancianos de Israel; toma también en tu mano la vara con la que golpeaste el Río, y marcha. 6 He aquí, yo estaré allí delante de ti sobre la roca (en Horeb); y golpearás la roca, y saldrá de ella agua para que beba el pueblo». Y Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. (Exo 17:5–6; cf. Num 20:11) Llegaron luego a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas. (Exo 15:27)

Éxodo 15:27 en la Biblia de Jerusalén

27Después llegaron a Elín, donde hay doce fuentes y setenta palmeras, y acamparon allí junto a las aguas.

Notas de la BJ (1)

15,27 Pasaje compuesto y de difícil análisis. Algunos elementos de un relato sobre el maná, acaso desplazados de Nm 11, podrían provenir de la tradición yahvista, pero la parte más considerable, un relato sobre el maná y las codornices, pertenece a la tradición sacerdotal (ver la estricta reglamentación de la recogida del maná, sometida a las exigencias del sábado); los redactores tardíos han podido añadir mucho de su invención. La reunión del maná y las codornices en un mismo relato plantea un problema. El maná es debido a la secreción de unos insectos que viven en cierta especie de tamarindo, pero que sólo se halla en la región central del Sinaí; se recoge en mayo-junio. Las codornices, agotadas por su travesía del Mediterráneo a su regreso de la migración a Europa, caen en gran número en la costa, al norte de la península, empujadas por el viento del oeste, véase Nm 11 31. Es posible que este relato combine los recuerdos de dos grupos que habrían abandonado Egipto separadamente, véase 7 8+; 11 1+, cuyos itinerarios fueron diferentes, véase 13 17+. Estas curiosidades naturales sirven para ilustrar la providencia especial de Dios para con su pueblo. El alimento del maná es celebrado en los Salmos (sobre todo 78 20.23-27) y en el libro de la Sabiduría. Ha venido a ser en la tradición cristiana (ver Jn 6 26-58) la figura de la Eucaristía, alimento espiritual de la Iglesia durante su éxodo terrestre.

Leer Éxodo 15 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:60 · comentario de Reynolds

    60 Y cuando Moisés pidió agua para su pueblo, dijimos: «Golpea la roca con tu vara». Y brotaron de ella doce manantiales; cada tribu conoció su abrevadero: «Comed y bebed de la provisión de Dios, y no obréis perversamente en la tierra corrompiéndola».

  • 7 al-Aʿrāf7:160 · comentario de Reynolds

    160 Y los dividimos en doce tribus, comunidades. Y revelamos a Moisés, cuando su pueblo le pidió agua: «Golpea la roca con tu vara». Entonces brotaron de ella doce manantiales: toda la gente conoció su lugar de abrevar. Y los cubrimos con la sombra de las nubes e hicimos descender sobre ellos el maná y las codornices: «Comed de las cosas buenas con las que os hemos provisto». Y no Nos perjudicaron a Nosotros, sino que se perjudicaban a sí mismos.

Éxodo 16

Leer el capítulo
Éxodo 16 Mención en el comentario

…al maná y a las codornices (sobre lo cual véase el comentario a 7:160, con más referencias). La mención de las codornices aparece tanto en Éxodo 16 como en Números 11, y se alude a ella en el Salmo 78 (cr. Holger Zellentin):

Éxodo 16 en la Biblia de Jerusalén

Las codornices y el maná

1Toda la comunidad de los israelitas partió de Elín y llegó al desierto de Sin, entre Elín y el Sinaí, el día quince del segundo mes después de su salida del país de Egipto.

2Toda la comunidad de los israelitas murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto.

3Decían: «¡Ojalá hubiéramos muerto a manos de Yahvé en el país de Egipto, cuando nos sentábamos junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis traído a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea.»

4Yahvé dijo a Moisés: «Mira, voy a hacer que llueva pan del cielo para vosotros. El pueblo saldrá cada día a recoger la ración cotidiana; así lo pondré a prueba, a ver si sigue mi ley o no.

5Mas el día sexto prepararán lo que hayan recogido y será el doble de lo que recogen cada día.»

6Moisés y Aarón dijeron a todos los israelitas: «Esta tarde sabréis que es Yahvé quien os ha sacado del país de Egipto;

7y mañana veréis la gloria de Yahvé, porque ha oído vuestras murmuraciones contra él. ¿Qué somos para que murmuréis contra nosotros?»

8Moisés añadió: «Esta tarde Yahvé os dará a comer carne, y mañana pan hasta saciaros; porque Yahvé ha oído vuestras murmuraciones contra él. ¿Qué somos nosotros? No van contra nosotros vuestras murmuraciones, sino contra Yahvé.»

9Moisés dijo a Aarón: «Di a toda la comunidad de los israelitas que se acerque a Yahvé, pues ha oído sus murmuraciones.»

10Mientras hablaba Aarón a toda la comunidad de los israelitas, ellos se volvieron hacia el desierto, y de pronto la gloria de Yahvé se apareció en la nube.

11Yahvé dijo a Moisés:

12«He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: Al atardecer comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan. Así sabréis que yo soy Yahvé, vuestro Dios.»

13Por la tarde, en efecto, vinieron las codornices y cubrieron el campamento; y por la mañana había una capa de rocío en torno al campamento.

14Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto una cosa menuda, como granos , parecida a la escarcha sobre la tierra.

15Al verla los israelitas, se decían unos a otros: «¿Qué es esto ?» Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Éste es el pan que Yahvé os da de comer.

16Esto es lo que manda Yahvé: Que cada uno recoja cuanto necesite para comer, un ómer por cabeza, según el número de personas que vivan en su tienda.»

17Así lo hicieron los israelitas; unos recogieron más y otros menos.

18Al medirlo con el ómer, no sobraba al que había recogido más, ni faltaba al que había recogido menos. Cada uno había recogido lo que necesitaba para comer.

19Moisés les ordenó que no guardasen nada para el día siguiente.

20Mas no obedecieron a Moisés, pues algunos guardaron algo para la mañana, aunque se llenó de gusanos y se pudrió. Moisés se irritó entonces contra ellos.

21Lo recogían cada mañana, cada uno según lo que podía comer, pues, con el calor del sol, se derretía.

22El día sexto recogieron el doble, dos ómer por persona. Todos los jefes de la comunidad fueron a contárselo a Moisés.

23Él les dijo: «Esto es lo que ha mandado Yahvé: Mañana es sábado, día de descanso consagrado a Yahvé. Coced lo que tengáis que cocer y hervid lo que tengáis que hervir; lo sobrante, guardadlo en reserva para mañana.»

24Ellos lo guardaron para el día siguiente, como había mandado Moisés; y no se pudrió, ni se agusanó.

25Moisés dijo: «Comedlo hoy, pues hoy es sábado en honor de Yahvé. Hoy no lo encontraréis en el campo.

26Seis días podéis recogerlo, pero el séptimo, como es sábado, no lo habrá.»

27El día séptimo salieron algunos del pueblo a recogerlo, pero no lo encontraron.

28Yahvé dijo a Moisés: «¿Hasta cuándo os negaréis a guardar mis mandatos y mis leyes?

29¡Mirad! Yahvé os ha dado el sábado; por eso, el día sexto os da pan para dos días. Que se quede cada uno en su sitio y no se mueva de él el día séptimo.»

30El pueblo descansó el día séptimo.

31Israel llamó a aquel alimento maná. Era blanco, como semilla de cilantro, y con sabor a torta de miel.

32Moisés dijo: «Esto es lo que ha mandado Yahvé: Llenad un ómer de ello y conservadlo, para que vuestros descendientes vean el pan con que os alimenté en el desierto cuando os saqué del país de Egipto.»

33Moisés dijo a Aarón: «Toma una vasija, echa en ella un ómer de maná y colócala ante Yahvé; que se conserve para vuestros descendientes.»

34Aarón la puso ante el Testimonio , conforme había mandado Yahvé a Moisés, para conservar el maná.

35Los israelitas comieron el maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada. Lo comieron hasta que llegaron a los confines del país de Canaán.

36(El ómer es la décima parte del efá.)

Notas de la BJ (6)

16,14 O bien «redondo» o «coagulado». —La escarcha se consideraba como rocío congelado que caía del cielo, ver Sal 147 16; Si 43 19.

16,15 En hebreo man hû’: etimología popular de la palabra «maná», cuyo significado exacto se desconoce.

16,30 O «guardó el sábado».

16,32 «Llenad (un gomor)» griego, sam.; «el contenido» (de un gomor) hebr.

16,34 Son las tablas de la Ley, ver 31 18, etc., conservadas en el arca, llamada con frecuencia «arca del Testimonio», ver 25 22+. Aquí es una anticipación del redactor sacerdotal.

16,36 Un milagro análogo es narrado en Nm 20 1-13 (véase 1+), que lo sitúa en la región de Cades. Aquí es localizado en Refidín, la última etapa antes del Sinaí. Si prescindimos de la noticia de la partida y de la acampada, v. 1a, que es de tradición sacerdotal, el relato parece combinar elementos de las tradiciones yahvista y elohista. Nos encontramos otra vez con el tema de las murmuraciones en el desierto, véase 15 24+.

Leer Éxodo 16 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:57 · comentario de Reynolds

    57 Y os dimos sombra con las nubes e hicimos descender sobre vosotros el maná y las codornices: «Comed de las cosas buenas de las que os hemos provisto». Y no Nos perjudicaron a Nosotros, sino que a sí mismos se perjudicaban.

Éxodo 16:3 Mención en el comentario

…bíblicos del éxodo de los israelitas, a saber, sus declaraciones de pesar por haber sido sacados de Egipto (como en Num 11:4–6; también Exo 16:3; Num 21:5), donde comían bien. La traducción de Qarai hace que Dios declare en respuesta: «Descended a cualquier ciudad». La…

Éxodo 16:3 en la Biblia de Jerusalén

3Decían: «¡Ojalá hubiéramos muerto a manos de Yahvé en el país de Egipto, cuando nos sentábamos junto a la olla de carne y comíamos pan hasta hartarnos! Nos habéis traído a este desierto para matar de hambre a toda esta asamblea.»

Leer Éxodo 16 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:61 · comentario de Reynolds

    61 Y cuando dijisteis: «¡Oh, Moisés! No podremos soportar una sola comida; ruega, pues, a tu Señor por nosotros para que nos haga brotar de lo que produce la tierra: sus hortalizas, sus pepinos, sus ajos, sus lentejas y sus cebollas». Dijo: «¿Acaso queréis cambiar lo que es mejor por lo que es inferior? Descended a una ciudad y tendréis lo que pedís». Y cayeron sobre ellos la humillación y la miseria, y se hicieron acreedores a la ira de Dios. Ello porque no creían en los signos de Dios y mataban a los profetas sin derecho; ello porque desobedecían y eran transgresores.

Éxodo 16:9ss. Mención en el comentario

…brotar agua en Meribá (Núm 20:10ss.); la manifestación de la presencia de Yahveh en la columna de nube (Éxo 13:21); la donación del maná (Éxo 16:9ss.) y de las codornices (Núm 11:31ss.). La evocación de estos acontecimientos en un marco de admonición exhortativa admite cotejo…

Éxodo 16:9ss. en la Biblia de Jerusalén

9Moisés dijo a Aarón: «Di a toda la comunidad de los israelitas que se acerque a Yahvé, pues ha oído sus murmuraciones.»

10Mientras hablaba Aarón a toda la comunidad de los israelitas, ellos se volvieron hacia el desierto, y de pronto la gloria de Yahvé se apareció en la nube.

11Yahvé dijo a Moisés:

12«He oído las murmuraciones de los israelitas. Diles: Al atardecer comeréis carne, y por la mañana os saciaréis de pan. Así sabréis que yo soy Yahvé, vuestro Dios.»

13Por la tarde, en efecto, vinieron las codornices y cubrieron el campamento; y por la mañana había una capa de rocío en torno al campamento.

14Cuando se evaporó la capa de rocío, apareció en la superficie del desierto una cosa menuda, como granos , parecida a la escarcha sobre la tierra.

15Al verla los israelitas, se decían unos a otros: «¿Qué es esto ?» Pues no sabían lo que era. Moisés les dijo: «Éste es el pan que Yahvé os da de comer.

16Esto es lo que manda Yahvé: Que cada uno recoja cuanto necesite para comer, un ómer por cabeza, según el número de personas que vivan en su tienda.»

17Así lo hicieron los israelitas; unos recogieron más y otros menos.

18Al medirlo con el ómer, no sobraba al que había recogido más, ni faltaba al que había recogido menos. Cada uno había recogido lo que necesitaba para comer.

19Moisés les ordenó que no guardasen nada para el día siguiente.

20Mas no obedecieron a Moisés, pues algunos guardaron algo para la mañana, aunque se llenó de gusanos y se pudrió. Moisés se irritó entonces contra ellos.

21Lo recogían cada mañana, cada uno según lo que podía comer, pues, con el calor del sol, se derretía.

22El día sexto recogieron el doble, dos ómer por persona. Todos los jefes de la comunidad fueron a contárselo a Moisés.

23Él les dijo: «Esto es lo que ha mandado Yahvé: Mañana es sábado, día de descanso consagrado a Yahvé. Coced lo que tengáis que cocer y hervid lo que tengáis que hervir; lo sobrante, guardadlo en reserva para mañana.»

24Ellos lo guardaron para el día siguiente, como había mandado Moisés; y no se pudrió, ni se agusanó.

25Moisés dijo: «Comedlo hoy, pues hoy es sábado en honor de Yahvé. Hoy no lo encontraréis en el campo.

26Seis días podéis recogerlo, pero el séptimo, como es sábado, no lo habrá.»

27El día séptimo salieron algunos del pueblo a recogerlo, pero no lo encontraron.

28Yahvé dijo a Moisés: «¿Hasta cuándo os negaréis a guardar mis mandatos y mis leyes?

29¡Mirad! Yahvé os ha dado el sábado; por eso, el día sexto os da pan para dos días. Que se quede cada uno en su sitio y no se mueva de él el día séptimo.»

30El pueblo descansó el día séptimo.

31Israel llamó a aquel alimento maná. Era blanco, como semilla de cilantro, y con sabor a torta de miel.

32Moisés dijo: «Esto es lo que ha mandado Yahvé: Llenad un ómer de ello y conservadlo, para que vuestros descendientes vean el pan con que os alimenté en el desierto cuando os saqué del país de Egipto.»

33Moisés dijo a Aarón: «Toma una vasija, echa en ella un ómer de maná y colócala ante Yahvé; que se conserve para vuestros descendientes.»

34Aarón la puso ante el Testimonio , conforme había mandado Yahvé a Moisés, para conservar el maná.

35Los israelitas comieron el maná durante cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada. Lo comieron hasta que llegaron a los confines del país de Canaán.

36(El ómer es la décima parte del efá.)

Notas de la BJ (6)

16,14 O bien «redondo» o «coagulado». —La escarcha se consideraba como rocío congelado que caía del cielo, ver Sal 147 16; Si 43 19.

16,15 En hebreo man hû’: etimología popular de la palabra «maná», cuyo significado exacto se desconoce.

16,30 O «guardó el sábado».

16,32 «Llenad (un gomor)» griego, sam.; «el contenido» (de un gomor) hebr.

16,34 Son las tablas de la Ley, ver 31 18, etc., conservadas en el arca, llamada con frecuencia «arca del Testimonio», ver 25 22+. Aquí es una anticipación del redactor sacerdotal.

16,36 Un milagro análogo es narrado en Nm 20 1-13 (véase 1+), que lo sitúa en la región de Cades. Aquí es localizado en Refidín, la última etapa antes del Sinaí. Si prescindimos de la noticia de la partida y de la acampada, v. 1a, que es de tradición sacerdotal, el relato parece combinar elementos de las tradiciones yahvista y elohista. Nos encontramos otra vez con el tema de las murmuraciones en el desierto, véase 15 24+.

Leer Éxodo 16 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:160 · comentario de Reynolds

    160 Y los dividimos en doce tribus, comunidades. Y revelamos a Moisés, cuando su pueblo le pidió agua: «Golpea la roca con tu vara». Entonces brotaron de ella doce manantiales: toda la gente conoció su lugar de abrevar. Y los cubrimos con la sombra de las nubes e hicimos descender sobre ellos el maná y las codornices: «Comed de las cosas buenas con las que os hemos provisto». Y no Nos perjudicaron a Nosotros, sino que se perjudicaban a sí mismos.

Éxodo 16:33 Mención en el comentario

…los objetos que Dios ordenó a Moisés colocar en el arca: las tablas de la Ley (Exo 25:16, 21; 40:20; cf. Deu 10:2, 5; 1Ki 8:9), el maná (Exo 16:33) y la vara de Aarón (Num 17:25; cf. Heb 9:4). La referencia a los ángeles parece reflejar el diseño del arca, que contaba con una…

Éxodo 16:33 en la Biblia de Jerusalén

33Moisés dijo a Aarón: «Toma una vasija, echa en ella un ómer de maná y colócala ante Yahvé; que se conserve para vuestros descendientes.»

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  • 2 al-Baqarah2:248 · comentario de Reynolds

    248 Y su profeta les dijo: «Ciertamente el signo de su soberanía será que os llegará el arca trayendo sosiego de vuestro Señor y una reliquia dejada por la Casa de Moisés y la Casa de Aarón, transportada por los ángeles. En verdad, en ello hay un signo para vosotros, si sois creyentes».

Éxodo 17

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Éxodo 17:1–7 Mención en el comentario

El Qurʾān integra aquí el relato de Moisés golpeando una roca en Masah y Meriba (Exo 17:1–7; cf. Num 20:1–22; Deu 33:8; Psa 95:8) con un detalle de Éxodo 15 en el que los israelitas (un pueblo dividido en doce tribus)…

Éxodo 17:1–7 en la Biblia de Jerusalén

Brota agua de la roca

1Toda la comunidad de los israelitas partió por etapas del desierto de Sin, según la orden de Yahvé, y acampó en Refidín, donde el pueblo no encontró agua para beber.

2El pueblo disputó con Moisés y le pidió que les diera agua para beber. Moisés les dijo: «¿Por qué disputáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Yahvé?»

3Pero el pueblo, sediento, murmuraba de Moisés: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?»

4Entonces Moisés clamó a Yahvé y dijo: «¿Qué puedo hacer con este pueblo? Por poco me apedrean.»

5Yahvé respondió a Moisés: «Pasa delante del pueblo, toma contigo algunos de los ancianos de Israel; lleva también en tu mano el cayado con que golpeaste el Río y vete.

6Yo estaré allí ante ti, junto a la roca del Horeb ; golpea la roca y saldrá agua para que beba el pueblo.» Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel.

7Y llamó a aquel lugar Masá y Meribá , a causa de la disputa de los israelitas, y por haber tentado a Yahvé, diciendo: «¿Está Yahvé entre nosotros o no?»

Notas de la BJ (3)

17,6 «del Horeb» parece ser una glosa de lector. Algunos rabinos suponían que la roca había seguido a los israelitas en sus peregrinaciones. Ver 1 Co 10 4. Respecto de la designación del mismo Dios como «Roca», ver Sal 18 3+.

17,7 Massá: tentación. Meribá: querella.

17,7 Este relato antiguo, probablemente de tradición yahvista, representa una tradición de las tribus del Sur. Está unido redaccionalmente a Refidín, donde se situaba el episodio precedente. En realidad, los amalecitas moraban más al norte, en el Négueb y en el monte Seír, Gn 14 7; Nm 13 29; Jc 1 16; 1 Cro 4 42s, y aquí en esta región, debe localizarse Jormá, Nm 14 39-45, ver Dt 25 17-19; 1 S 15. Amalec, presentado por Gn 36 12.16 como nieto de Esaú, es en realidad un pueblo muy antiguo, Nm 24 20. En tiempo de los Jueces se asocia a los salteadores de Madián. Todavía David lucha contra él. Luego ya no se le menciona más que en 1 Cro 4 43 y Sal 83 8.

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  • 2 al-Baqarah2:60 · comentario de Reynolds

    60 Y cuando Moisés pidió agua para su pueblo, dijimos: «Golpea la roca con tu vara». Y brotaron de ella doce manantiales; cada tribu conoció su abrevadero: «Comed y bebed de la provisión de Dios, y no obréis perversamente en la tierra corrompiéndola».

Éxodo 17:5–6

5 Entonces el Señor dijo a Moisés: «Pasa delante del pueblo y toma contigo a algunos de los ancianos de Israel; toma también en tu mano la vara con la que golpeaste el Río, y marcha. 6 He aquí, yo estaré allí delante de ti sobre la roca (en Horeb); y golpearás la roca, y saldrá de ella agua para que beba el pueblo». Y Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. (Exo 17:5–6; cf. Num 20:11) Llegaron luego a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas. (Exo 15:27)

Éxodo 17:5–6 en la Biblia de Jerusalén

5Yahvé respondió a Moisés: «Pasa delante del pueblo, toma contigo algunos de los ancianos de Israel; lleva también en tu mano el cayado con que golpeaste el Río y vete.

6Yo estaré allí ante ti, junto a la roca del Horeb ; golpea la roca y saldrá agua para que beba el pueblo.» Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel.

Notas de la BJ (1)

17,6 «del Horeb» parece ser una glosa de lector. Algunos rabinos suponían que la roca había seguido a los israelitas en sus peregrinaciones. Ver 1 Co 10 4. Respecto de la designación del mismo Dios como «Roca», ver Sal 18 3+.

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  • 2 al-Baqarah2:60 · comentario de Reynolds

    60 Y cuando Moisés pidió agua para su pueblo, dijimos: «Golpea la roca con tu vara». Y brotaron de ella doce manantiales; cada tribu conoció su abrevadero: «Comed y bebed de la provisión de Dios, y no obréis perversamente en la tierra corrompiéndola».

Éxodo 18

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Éxodo 18:24–25 Mención en el comentario

…hace que Moisés elija a doce hombres (uno de cada tribu) para reconocer Canaán, o con la designación de ancianos para asistir a Moisés (Exo 18:24–25; Num 11:16–17). Sin embargo, el propósito de este versículo es ofrecer a los creyentes (quienes acaban de consentir, en el v.…

Éxodo 18:24–25 en la Biblia de Jerusalén

24Moisés siguió el consejo de su suegro e hizo todo lo que le dijo.

25Eligió entre todo Israel hombres capaces y los puso al frente del pueblo, como jefes de mil, de ciento, de cincuenta y de diez.

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  • 5 al-Māʾidah5:12 · comentario de Reynolds

    12 Dios concertó un pacto con los Hijos de Israel y suscitamos entre ellos a doce jefes. Y dijo Dios: «¡En verdad estoy con vosotros! Ciertamente, si establecéis la oración, dais la limosna preceptiva, creéis en Mis mensajeros y los secundáis, y prestáis a Dios un préstamo generoso, Yo sin duda expiaré vuestras malas acciones y os haré entrar en Jardines por cuyos bajos fluyen ríos. Mas quienquiera de vosotros no crea después de esto, ciertamente se habrá extraviado del camino recto».

Éxodo 19

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Éxodo 19:5–6 Mención en el comentario

visión de conjunto El versículo 47 parece reflejar la destacada doctrina bíblica (como se aprecia, por ejemplo, en Exo 4:22; 19:5–6; Deu 7; 10:15; 2Sa 7:23–24; Isa 43:20–21) según la cual Israel era la única nación con la que Dios mantenía una relación…

Éxodo 19:5–6 en la Biblia de Jerusalén

5Ahora, pues, si de veras me obedecéis y guardáis mi alianza, seréis mi propiedad personal entre todos los pueblos, porque mía es toda la tierra;

6seréis para mí un reino de sacerdotes y una nación santa.’ Éstas son las palabras que has de decir a los israelitas.»

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Reynolds la cita a propósito de 4 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:47–74 · comentario de Reynolds

    47 ¡Oh, Hijos de Israel! Recordad Mi favor con que os agracié y que os favorecí sobre los mundos.

    48 Y guardaos de un día en que ningún alma podrá responder por otra en nada, ni se aceptará de ella intercesión alguna, ni se admitirá de ella rescate, ni serán auxiliados.

    49 Y [recordad] cuando os libramos de la gente de Faraón, que os infligía un castigo atroz, degollando a vuestros hijos varones y dejando con vida a vuestras mujeres; en ello hubo una gran prueba procedente de vuestro Señor.

    50 Y cuando abrimos para vosotros el mar y os salvamos, y ahogamos a la gente de Faraón mientras vosotros mirabais.

    51 Y [recordad] cuando fijamos para Moisés cuarenta noches, y adoptasteis el becerro en su ausencia, siendo transgresores.

    52 Luego os perdonamos después de aquello, para que tal vez fuerais agradecidos.

    … 22 versículos más

  • 3 Āl ʿImrān3:110–12 · comentario de Reynolds

    110 Sois la mejor comunidad que jamás haya surgido para la humanidad: ordenáis lo recto, prohibís lo reprobable y creéis en Dios. Y si la Gente del Libro hubiera creído, habría sido mejor para ellos. Entre ellos hay creyentes, pero la mayoría de ellos son perversos.

  • 44 al-Duḫān44:32 · comentario de Reynolds

    32 Y los elegimos a sabiendas por encima de los mundos.

  • 62 al-Ŷumuʿah62:6–8 · comentario de Reynolds

    6 Di: «¡Oh vosotros que sois judíos! Si pretendéis ser los predilectos de Dios con exclusión de los demás hombres, ¡anhelad entonces la muerte, si sois veraces!»

    7 Mas jamás la anhelarán por causa de lo que sus manos han anticipado. Y Dios conoce bien a los inicuos.

    8 Di: «Ciertamente la muerte de la que huís saldrá a vuestro encuentro; luego seréis devueltos al Conocedor de lo Oculto y de lo manifiesto, y Él os informará de cuanto solíais hacer».

Éxodo 19:16–18 Mención en el comentario

…de la palabra divina en los israelitas (podrían compararse asimismo el fuego, los relámpagos y el trueno en los relatos de teofanía de Éx 19:16–18; 24:17):

Éxodo 19:16–18 en la Biblia de Jerusalén

La teofanía

16El tercer día, al rayar el alba, hubo truenos y relámpagos. Una densa nube cubría el monte, y podía oírse un fuerte sonido de trompeta. Todo el pueblo, en el campamento, se echó a temblar.

17Moisés hizo salir al pueblo del campamento, al encuentro de Dios, y se detuvieron al pie del monte.

18Todo el monte Sinaí humeaba, porque Yahvé había descendido sobre él en el fuego. El humo ascendía, como si fuera el de un horno, y todo el monte retemblaba con violencia.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:55–56 · comentario de Reynolds

    55 Y cuando dijisteis: «¡Oh, Moisés! No te creeremos hasta que veamos a Dios abiertamente», y el rayo fulminante os sorprendió mientras mirabais.

    56 Luego os resucitamos después de vuestra muerte, para que tal vez fuerais agradecidos.

Éxodo 19:17 Mención en el comentario

…la Ley a Israel. La idea de «levantar el Monte» sobre Israel —que puede resultar difícil de imaginar— refleja una interpretación de Éxodo 19:17 (cf. Dt 4:10) conservada en el Talmud babilónico (cf. 4:154; 7:171):

Éxodo 19:17 en la Biblia de Jerusalén

17Moisés hizo salir al pueblo del campamento, al encuentro de Dios, y se detuvieron al pie del monte.

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  • 2 al-Baqarah2:63 · comentario de Reynolds

    63 Y cuando concertamos un pacto con vosotros y elevamos el Monte por encima de vosotros: «Aferraos a lo que os hemos dado con fuerza y recordad lo que en ello hay, para que tal vez seáis temerosos de Dios».

Éxodo 19:21 Mención en el comentario

La noticia de que los israelitas pretendieron ver a Dios (v. 55) se encuentra asimismo en 4:153. Podría estar relacionada con Éxodo 19:21, donde Dios dice a Moisés: «Baja y advierte al pueblo que no traspase los límites para mirar a Yahveh, no sea que perezca una…

Éxodo 19:21 en la Biblia de Jerusalén

21Yahvé dijo a Moisés : «Baja y advierte al pueblo que no traspase los límites para ver a Yahvé, porque morirían muchos de ellos.

Notas de la BJ (1)

19,21 Los vv. 21-24 son una adición que se refiere a los vv. 12-13. En ella se menciona a los sacerdotes, quienes, según la tradición sacerdotal, la única que habla de ello, y largamente (28 1 - 29 35; 39 1-21; Lv 8-10), no han sido instituidos aún.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:55–56 · comentario de Reynolds

    55 Y cuando dijisteis: «¡Oh, Moisés! No te creeremos hasta que veamos a Dios abiertamente», y el rayo fulminante os sorprendió mientras mirabais.

    56 Luego os resucitamos después de vuestra muerte, para que tal vez fuerais agradecidos.

  • 4 al-Nisāʾ4:153–55 · comentario de Reynolds

    153 La Gente del Libro te pide que les hagas descender un libro desde el cielo; pero ciertamente pidieron a Moisés algo aún mayor, pues dijeron: «Muéstranos a Dios abiertamente», ante lo cual el rayo los fulminó por su injusticia. Luego tomaron al becerro [como ídolo], aun después de haberles llegado las pruebas evidentes. Mas perdonamos eso y concedimos a Moisés una autoridad manifiesta.

Éxodo 20

Leer el capítulo
Éxodo 20:1–17 Mención en el comentario

…ordena a Moisés que lo haga («En estas piedras debes escribir todas las palabras de esta Ley; escúlpelas cuidadosamente»; véase también Éxo 20:1–17; Deu 5:4–21). La alusión a la infidelidad humana en los versículos 146–47 puede estar conectada con la infidelidad de los…

Éxodo 20:1–17 en la Biblia de Jerusalén

El Decálogo

1Dios pronunció estas palabras:

2«Yo soy Yahvé, tu Dios, que te he sacado del país de Egipto, del lugar de esclavitud.

3No tendrás otros dioses fuera de mí.

4No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en los cielos, abajo en la tierra o en las aguas debajo de la tierra.

5No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo, Yahvé, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian,

6pero tengo misericordia de mil generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos.

7No pronunciarás el nombre de Yahvé, tu Dios , en falso; porque Yahvé no dejará sin castigo a quien pronuncie su nombre en falso.

8Recuerda el día del sábado para santificarlo.

9Seis días trabajarás y harás todos tus trabajos,

10pero el día séptimo es día de descanso en honor de Yahvé, tu Dios. No harás ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el forastero que habita en tu ciudad.

11Pues en seis días hizo Yahvé el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó. Por eso bendijo Yahvé el día del sábado y lo santificó.

12Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahvé, tu Dios, te va a dar.

13No matarás.

14No cometerás adulterio.

15No robarás.

16No darás testimonio falso contra tu prójimo.

17No codiciarás la casa de tu prójimo, ni codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu prójimo.»

Notas de la BJ (5)

20,3 Yahvé exige a Israel un culto exclusivo; es la condición de la Alianza. La negación de la existencia de otros dioses no vendrá hasta más adelante, ver Dt 4 35+.

20,4 Prohibición de hacer imágenes cultuales de Yahvé (véase la justificación dada en Dt 4 15). Esta prohibición separa a Israel de todos los pueblos que lo rodean. Se puede observar el paso casi imperceptible de la prohibición de toda imagen cultual a la polémica contra los ídolos, v. 5s.

20,5 «ante ellas», es decir, los dioses del v. 3, con el que está relacionado este verso.

20,7 Lo cual podría incluir, además del perjurio, Mt 5 33, y el falso testimonio, v. 16 y Dt 5 20, el empleo mágico del nombre divino: el griego y la Vulg. lo han traducido «en vano».

20,8 El nombre del sábado es relacionado explícitamente por la Biblia, Ex 16 29-30; 23 12; 34 21, con una raíz que significa «cesar», «descansar». Es un día de reposo semanal, consagrado a Yahvé, que descansó el séptimo día de la creación, v. 11, ver Gn 2 2-3. A este motivo religioso se añade una preocupación humanitaria, Ex 23 12; Dt 5 14. La institución del sábado es muy antigua, pero su observancia cobró especial importancia a partir del Destierro y se convirtió en un distintivo del Judaísmo, Ne 13 15-22; 1 M 2 32-41.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 7 al-Aʿrāf7:145–47 · comentario de Reynolds

    145 Y le escribimos en las Tablas una exhortación sobre todas las cosas y una explicación detallada de todo. «Tómalas con fuerza y ordena a tu pueblo que se aferre a lo mejor de ellas. Pronto os mostraré la morada de los perversos».

  • 17 al-Isrāʾ17:22–39 · comentario de Reynolds

    22 No pongas junto a Dios a ningún otro dios, no sea que quedes reprobado y desamparado.

    23 Tu Señor ha decretado que no adoréis sino a Él y que tratéis con benevolencia a los padres. Si uno de ellos o ambos alcanzan la vejez junto a ti, no les digas: «¡Uf!», ni los reprendas, sino diles palabras nobles.

    24 Y desciende ante ellos el ala de la humildad por misericordia, y di: «¡Señor mío! Ten piedad de ellos, tal como me criaron cuando era pequeño».

    25 Vuestro Señor bien sabe lo que hay en vuestras almas. Si sois rectos, en verdad Él es indulgente con quienes a Él se vuelven penitentes.

    26 Da al pariente lo que le corresponde por derecho, y también al indigente y al viajero, pero no dilapides con derroche.

    27 En verdad los derrochadores son hermanos de los demonios, y Satanás es ingrato con su Señor.

    … 12 versículos más

Éxodo 20:3,12 Mención en el comentario

17:22: Éxodo 20:4 (tercer mandamiento) 2. 17:23–25: Éxodo 20:3, 12 (segundo y quinto mandamientos) 3. 17:26–30: cf. Éxodo 22:20–26/Deuteronomio 15:7–11 (adición islámica) 4. 17:31: cf.…

Éxodo 20:3,12 en la Biblia de Jerusalén

3No tendrás otros dioses fuera de mí.

12Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que Yahvé, tu Dios, te va a dar.

Notas de la BJ (1)

20,3 Yahvé exige a Israel un culto exclusivo; es la condición de la Alianza. La negación de la existencia de otros dioses no vendrá hasta más adelante, ver Dt 4 35+.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 17 al-Isrāʾ17:22–39 · comentario de Reynolds

    22 No pongas junto a Dios a ningún otro dios, no sea que quedes reprobado y desamparado.

    23 Tu Señor ha decretado que no adoréis sino a Él y que tratéis con benevolencia a los padres. Si uno de ellos o ambos alcanzan la vejez junto a ti, no les digas: «¡Uf!», ni los reprendas, sino diles palabras nobles.

    24 Y desciende ante ellos el ala de la humildad por misericordia, y di: «¡Señor mío! Ten piedad de ellos, tal como me criaron cuando era pequeño».

    25 Vuestro Señor bien sabe lo que hay en vuestras almas. Si sois rectos, en verdad Él es indulgente con quienes a Él se vuelven penitentes.

    26 Da al pariente lo que le corresponde por derecho, y también al indigente y al viajero, pero no dilapides con derroche.

    27 En verdad los derrochadores son hermanos de los demonios, y Satanás es ingrato con su Señor.

    … 12 versículos más

Éxodo 20:4 Mención en el comentario

17:22: Éxodo 20:4 (tercer mandamiento) 2. 17:23–25: Éxodo 20:3, 12 (segundo y quinto mandamientos) 3. 17:26–30: cf. Éxodo 22:20–26/Deuteronomio…

Éxodo 20:4 en la Biblia de Jerusalén

4No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en los cielos, abajo en la tierra o en las aguas debajo de la tierra.

Notas de la BJ (1)

20,4 Prohibición de hacer imágenes cultuales de Yahvé (véase la justificación dada en Dt 4 15). Esta prohibición separa a Israel de todos los pueblos que lo rodean. Se puede observar el paso casi imperceptible de la prohibición de toda imagen cultual a la polémica contra los ídolos, v. 5s.

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  • 17 al-Isrāʾ17:22–39 · comentario de Reynolds

    22 No pongas junto a Dios a ningún otro dios, no sea que quedes reprobado y desamparado.

    23 Tu Señor ha decretado que no adoréis sino a Él y que tratéis con benevolencia a los padres. Si uno de ellos o ambos alcanzan la vejez junto a ti, no les digas: «¡Uf!», ni los reprendas, sino diles palabras nobles.

    24 Y desciende ante ellos el ala de la humildad por misericordia, y di: «¡Señor mío! Ten piedad de ellos, tal como me criaron cuando era pequeño».

    25 Vuestro Señor bien sabe lo que hay en vuestras almas. Si sois rectos, en verdad Él es indulgente con quienes a Él se vuelven penitentes.

    26 Da al pariente lo que le corresponde por derecho, y también al indigente y al viajero, pero no dilapides con derroche.

    27 En verdad los derrochadores son hermanos de los demonios, y Satanás es ingrato con su Señor.

    … 12 versículos más

Éxodo 20:5

12 Ten cuidado de no hacer pacto con los habitantes de la tierra a la que estás a punto de entrar, no sea que resulten un lazo en medio de ti. 13 Derribaréis sus altares, quebraréis sus piedras cúlticas y talaréis sus postes sagrados, 14 porque no adorarás a ningún otro dios, pues el nombre del Señor es Celoso; Él es un Dios celoso. (Exo 34:12–14; cf. Ex 20:5; Deu 4:23–25, 5:9, 6:15; Jos 24:19–20)

Éxodo 20:5 en la Biblia de Jerusalén

5No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo, Yahvé, tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian,

Notas de la BJ (1)

20,5 «ante ellas», es decir, los dioses del v. 3, con el que está relacionado este verso.

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  • 4 al-Nisāʾ4:171 · comentario de Reynolds

    171 ¡Oh, Gente del Libro! No exageréis en vuestra religión ni digáis sobre Dios nada salvo la verdad. En verdad, el Mesías, Jesús, hijo de María, fue únicamente un mensajero de Dios, y Su Palabra, que Él depositó en María, y un Espíritu procedente de Él. Creed, pues, en Dios y en Sus mensajeros, y no digáis: «Tres». ¡Desistid! Es mejor para vosotros. Dios es un Dios Único; ¡Gloria a Él por encima de tener un hijo! A Él pertenece cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra, y Dios basta como Protector.

Éxodo 20:11 Mención en el comentario

…57:4) o Su sentarse sobre el trono podría compararse con la tradición bíblica del descanso de Dios en el séptimo día (Gen 2:1–2; cf. Exo 20:11). En cinco ocasiones (7:54; 10:3; 25:59; 32:4; 57:4), el Qurʾān presenta a Dios «asentándose» en Su trono inmediatamente después…

Éxodo 20:11 en la Biblia de Jerusalén

11Pues en seis días hizo Yahvé el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto contienen, y el séptimo descansó. Por eso bendijo Yahvé el día del sábado y lo santificó.

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  • 32 al-Saŷdah32:4 · comentario de Reynolds

    4 Dios es Quien creó los cielos y la tierra y cuanto hay entre ellos en seis días. Luego se estableció sobre el Trono. Fuera de Él no tenéis ni protector ni intercesor. ¿Acaso no recapacitaréis, pues?

Éxodo 20:13 Mención en el comentario

…15:7–11 (adición islámica) 4. 17:31: cf. Levítico 18:21 (adición islámica) 5. 17:32: Éxodo 20:14 (séptimo mandamiento) 6. 17:33: Éxodo 20:13 (sexto mandamiento) 7. 17:34: cf. Éxodo 20:21 (adición islámica; sobre la benevolencia con los huérfanos, véase el comentario a…

Éxodo 20:13 en la Biblia de Jerusalén
Reynolds la cita a propósito de
  • 17 al-Isrāʾ17:22–39 · comentario de Reynolds

    22 No pongas junto a Dios a ningún otro dios, no sea que quedes reprobado y desamparado.

    23 Tu Señor ha decretado que no adoréis sino a Él y que tratéis con benevolencia a los padres. Si uno de ellos o ambos alcanzan la vejez junto a ti, no les digas: «¡Uf!», ni los reprendas, sino diles palabras nobles.

    24 Y desciende ante ellos el ala de la humildad por misericordia, y di: «¡Señor mío! Ten piedad de ellos, tal como me criaron cuando era pequeño».

    25 Vuestro Señor bien sabe lo que hay en vuestras almas. Si sois rectos, en verdad Él es indulgente con quienes a Él se vuelven penitentes.

    26 Da al pariente lo que le corresponde por derecho, y también al indigente y al viajero, pero no dilapides con derroche.

    27 En verdad los derrochadores son hermanos de los demonios, y Satanás es ingrato con su Señor.

    … 12 versículos más

Éxodo 20:14 Mención en el comentario

…3. 17:26–30: cf. Éxodo 22:20–26/Deuteronomio 15:7–11 (adición islámica) 4. 17:31: cf. Levítico 18:21 (adición islámica) 5. 17:32: Éxodo 20:14 (séptimo mandamiento) 6. 17:33: Éxodo 20:13 (sexto mandamiento) 7. 17:34: cf. Éxodo 20:21 (adición islámica; sobre la…

Éxodo 20:14 en la Biblia de Jerusalén

14No cometerás adulterio.

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  • 17 al-Isrāʾ17:22–39 · comentario de Reynolds

    22 No pongas junto a Dios a ningún otro dios, no sea que quedes reprobado y desamparado.

    23 Tu Señor ha decretado que no adoréis sino a Él y que tratéis con benevolencia a los padres. Si uno de ellos o ambos alcanzan la vejez junto a ti, no les digas: «¡Uf!», ni los reprendas, sino diles palabras nobles.

    24 Y desciende ante ellos el ala de la humildad por misericordia, y di: «¡Señor mío! Ten piedad de ellos, tal como me criaron cuando era pequeño».

    25 Vuestro Señor bien sabe lo que hay en vuestras almas. Si sois rectos, en verdad Él es indulgente con quienes a Él se vuelven penitentes.

    26 Da al pariente lo que le corresponde por derecho, y también al indigente y al viajero, pero no dilapides con derroche.

    27 En verdad los derrochadores son hermanos de los demonios, y Satanás es ingrato con su Señor.

    … 12 versículos más

Éxodo 20:21 Mención en el comentario

…cf. Levítico 18:21 (adición islámica) 5. 17:32: Éxodo 20:14 (séptimo mandamiento) 6. 17:33: Éxodo 20:13 (sexto mandamiento) 7. 17:34: cf. Éxodo 20:21 (adición islámica; sobre la benevolencia con los huérfanos, véase el comentario a 107:2, con más referencias) 8. 17:35: cf.…

Éxodo 20:21 en la Biblia de Jerusalén

21Y el pueblo se mantuvo a distancia, mientras Moisés se acercaba a la densa nube, donde estaba Dios.

Notas de la BJ (1)

20,21 El «Código de la Alianza», 20 22 - 23 33, es llamado así por los modernos, conforme a 24 7, aunque este pasaje se refiere más bien al Decálogo. Esta colección de leyes y costumbres no se promulgó en el Sinaí: sus preceptos suponen una colectividad sedentaria y agrícola. Data de los primeros tiempos del establecimiento en Canaán, antes de la monarquía. Puesto que aplica el espíritu de los mandamientos del Decálogo, se le ha considerado como la carta de la Alianza del Sinaí y, por esta razón, se le ha incluido aquí a continuación del Decálogo. Sus contactos con el Código de Hammurabi, el Código hitita y el Decreto de Horemheb no prueban necesariamente una dependencia directa, sino más bien una fuente común: un viejo derecho consuetudinario que se ha diferenciado según los ambientes y los pueblos. —Pueden clasificarse las prescripciones del Código, conforme a su contenido, en tres capítulos: derecho civil y penal, 21 1 - 22 20; reglas para el culto, 20 22-26; 22 28-31; 23 10-19; moral social, 22 21-27; 23 1-9. Según su forma literaria, estas prescripciones se dividen en dos categorías: «casuística» o condicional en la línea de los códigos mesopotámicos; «apodíctica» o imperativa según el estilo del Decálogo y de los textos de la sabiduría egipcia.

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  • 17 al-Isrāʾ17:22–39 · comentario de Reynolds

    22 No pongas junto a Dios a ningún otro dios, no sea que quedes reprobado y desamparado.

    23 Tu Señor ha decretado que no adoréis sino a Él y que tratéis con benevolencia a los padres. Si uno de ellos o ambos alcanzan la vejez junto a ti, no les digas: «¡Uf!», ni los reprendas, sino diles palabras nobles.

    24 Y desciende ante ellos el ala de la humildad por misericordia, y di: «¡Señor mío! Ten piedad de ellos, tal como me criaron cuando era pequeño».

    25 Vuestro Señor bien sabe lo que hay en vuestras almas. Si sois rectos, en verdad Él es indulgente con quienes a Él se vuelven penitentes.

    26 Da al pariente lo que le corresponde por derecho, y también al indigente y al viajero, pero no dilapides con derroche.

    27 En verdad los derrochadores son hermanos de los demonios, y Satanás es ingrato con su Señor.

    … 12 versículos más

Éxodo 21

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Éxodo 21:10–11 Mención en el comentario

…con múltiples esposas, prestando atención al problema de tratarlas con justicia (cf. 4:129), una preocupación presente asimismo en Éxodo 21:10–11:

Éxodo 21:10–11 en la Biblia de Jerusalén

10Si toma para sí otra mujer, no privará a la primera de la comida, del vestido ni de los derechos conyugales.

11Y si no le da estas tres cosas, ella podrá irse de balde, sin pagar nada.

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  • 4 al-Nisāʾ4:1–10 · comentario de Reynolds

    1 ¡Oh, humanidad! Reverenciad a vuestro Señor, Quien os creó de una sola alma y de ella creó a su pareja, y de ambos diseminó multitud de hombres y mujeres. Reverenciad a Dios, en Cuyo Nombre os reclamáis mutuamente vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco. En verdad, Dios es Vigilante sobre vosotros.

    2 Entregad a los huérfanos sus bienes, y no troquéis lo malo por lo bueno, ni consumáis sus bienes juntamente con los vuestros. En verdad, eso sería un gran pecado.

    3 Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, casaos entonces con las mujeres que os plazcan, dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser justos, entonces solo con una, o con las que posea vuestra diestra. Así es más probable que no cometáis injusticia.

    4 Y dad a las mujeres su dote matrimonial como un regalo espontáneo; pero si ellas de buen grado os condonan alguna parte de ella, consumidla entonces con provecho y deleite.

    5 Y no deis a los faltos de entendimiento vuestros bienes, que Dios ha puesto en vuestras manos para administrar, sino proveedles de sustento y vestido con ellos, y habladles con palabras amables.

    6 Y poned a prueba a los huérfanos hasta que alcancen la edad de madurez; entonces, si percibís en ellos juicio recto, entregadles sus bienes, y no los consumáis con derroche y premura antes de que alcancen la mayoría de edad. Quien sea rico, que se abstenga; pero quien sea pobre, que tome de ellos de manera justa y honorable. Y cuando les entreguéis sus bienes, traed testigos ante ellos; y Dios basta como Ajustador de cuentas.

    … 4 versículos más

Éxodo 21:23–25 Mención en el comentario

Como señala Michael Pregill (QSC, 69), este pasaje (cf. 5:45) refleja no tanto la lex talionis bíblica (Exo 21:23–25; Lev 24:19–20; Deu 19:21) como la nueva interpretación de la lex talionis ofrecida en Mateo 5. En ambos casos el punto central…

Éxodo 21:23–25 en la Biblia de Jerusalén

23Pero si se produjeran otros daños, entonces pagarás vida por vida,

24ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,

25quemadura por quemadura, herida por herida, cardenal por cardenal.

Notas de la BJ (1)

21,25 Esta ley del talión, ver Lv 24 17-20; Dt 19 21, que se encuentra en el Código de Hammurabi y en las leyes asirias, es de naturaleza social, no individual. Al imponer un castigo igual al daño causado, trata de limitar los excesos de la venganza, ver Gn 4 23-24. El caso más claro es la ejecución de un homicida, vv. 31-34; ver 21 12-17+; Lv 24 17. De hecho parece que la aplicación de esta regla perdió muy pronto su brutalidad primitiva. Las obligaciones del «vengador de sangre» gō’ēl, Nm 35 19+, se fueron clarificando hasta abarcar esencialmente sólo el rescate, Rt 2 20+, y protección, Sal 19 15+; Is 41 14+. El enunciado de principio siguió en uso, pero con formas suavizadas, Si 27 25-29; Sb 11 16+; ver 12 22. Dentro del pueblo israelita estaba prescrito el perdón, Lv 19 17-18; Si 10 6; 27 30 - 28 7, y Cristo subrayará más aún éste, Mt 5 38-39+; 18 21-22+.

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Reynolds la cita a propósito de 3 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:178–79 · comentario de Reynolds

    178 ¡Oh, vosotros que creéis! Se os ha prescrito la ley del talión en caso de homicidio: el libre por el libre, el esclavo por el esclavo y la mujer por la mujer. Mas a aquel a quien su hermano le perdone algo, que se proceda conforme a lo honorable y que se le entregue la indemnización con generosidad. Esto constituye un alivio de vuestro Señor y una misericordia. Pero quien transgreda después de esto tendrá un castigo doloroso.

  • 5 al-Māʾidah5:41–50 · comentario de Reynolds

    41 ¡Oh, Mensajero! Que no te entristezcan quienes se apresuran a la incredulidad, aquellos que dicen: «Creemos» con sus bocas mientras sus corazones no creen, y aquellos que son judíos, que prestan oído a mentiras y escuchan a otra gente que no ha venido a ti. Tergiversan el sentido de las palabras diciendo: «Si se os da esto, tomadlo; pero si no se os da esto, ¡guardaos!». Y para aquel a quien Dios desee probar, tú no tendrás poder alguno para valerle ante Dios. Esos son aquellos cuyos corazones Dios no ha querido purificar. Suya es la deshonra en este mundo, y en la Otra Vida tendrán un castigo inmenso.

    42 Prestan oído a las mentiras y consumen lo ilícito; si acuden a ti, juzga entre ellos o apártate de ellos. Si te apartas de ellos, no podrán dañarte en lo más mínimo. Pero si juzgas, juzga entre ellos con justicia. En verdad, Dios ama a los justos.

    43 ¿Y cómo es que acuden a ti para que juzgues cuando tienen la Torá, en la cual se encuentra el Juicio de Dios? Mas aun después de eso dan la espalda, y no son creyentes.

    44 Ciertamente hicimos descender la Torá, en la que hay guía y luz, mediante la cual juzgaban a los que eran judíos los profetas que se sometían [a Dios], así como los maestros y los rabinos, de acuerdo con lo que se les ordenó custodiar del Libro de Dios y de lo cual eran testigos. ¡No temáis, pues, a los hombres, sino temedme a Mí! Y no vendáis Mis signos por un precio irrisorio. Y quien no juzgue según lo que Dios ha hecho descender, esos son los incrédulos.

    45 Y en ella les prescribimos: vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente, y para las heridas una retribución equitativa. Mas quien renuncie a ello por caridad, le servirá de expiación. Y quien no juzgue según lo que Dios ha hecho descender, esos son los injustos.

    46 Y tras las huellas de ellos enviamos a Jesús, hijo de María, confirmando la Torá que le había precedido, y le dimos el Evangelio, en el que hay guía y luz, confirmador de la Torá que le precedió, y como guía y exhortación para los reverentes.

    … 4 versículos más

  • 5 al-MāʾidahQ 5:45 Christianity and the Qur'an, cap. 2 · «(Ex 21,23–25; Lv 24,19–20; Mt 5,38).»

    45 Y en ella les prescribimos: vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente, y para las heridas una retribución equitativa. Mas quien renuncie a ello por caridad, le servirá de expiación. Y quien no juzgue según lo que Dios ha hecho descender, esos son los injustos.

Éxodo 21:24–25

19 Si alguno causa una lesión a su prójimo, se le hará lo mismo que él hizo: 20 fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente; la misma lesión que haya causado al otro le será infligida a él. (Lev 24:19–20; cf. Exo 21:24–25; Deu 19:21; cf. 16:126).

Éxodo 21:24–25 en la Biblia de Jerusalén

24ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pie por pie,

25quemadura por quemadura, herida por herida, cardenal por cardenal.

Notas de la BJ (1)

21,25 Esta ley del talión, ver Lv 24 17-20; Dt 19 21, que se encuentra en el Código de Hammurabi y en las leyes asirias, es de naturaleza social, no individual. Al imponer un castigo igual al daño causado, trata de limitar los excesos de la venganza, ver Gn 4 23-24. El caso más claro es la ejecución de un homicida, vv. 31-34; ver 21 12-17+; Lv 24 17. De hecho parece que la aplicación de esta regla perdió muy pronto su brutalidad primitiva. Las obligaciones del «vengador de sangre» gō’ēl, Nm 35 19+, se fueron clarificando hasta abarcar esencialmente sólo el rescate, Rt 2 20+, y protección, Sal 19 15+; Is 41 14+. El enunciado de principio siguió en uso, pero con formas suavizadas, Si 27 25-29; Sb 11 16+; ver 12 22. Dentro del pueblo israelita estaba prescrito el perdón, Lv 19 17-18; Si 10 6; 27 30 - 28 7, y Cristo subrayará más aún éste, Mt 5 38-39+; 18 21-22+.

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  • 5 al-Māʾidah5:45 · comentario de Reynolds

    45 Y en ella les prescribimos: vida por vida, ojo por ojo, nariz por nariz, oreja por oreja, diente por diente, y para las heridas una retribución equitativa. Mas quien renuncie a ello por caridad, le servirá de expiación. Y quien no juzgue según lo que Dios ha hecho descender, esos son los injustos.

Éxodo 22

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Éxodo 22:20–26 Mención en el comentario

17:22: Éxodo 20:4 (tercer mandamiento) 2. 17:23–25: Éxodo 20:3, 12 (segundo y quinto mandamientos) 3. 17:26–30: cf. Éxodo 22:20–26/Deuteronomio 15:7–11 (adición islámica) 4. 17:31: cf. Levítico 18:21 (adición islámica) 5. 17:32: Éxodo 20:14 (séptimo…

Éxodo 22:20–26 en la Biblia de Jerusalén

20No maltratarás al forastero, ni lo oprimirás, pues forasteros fuisteis vosotros en el país de Egipto.

21No vejarás a viuda alguna ni a huérfano.

22Si los vejas y claman a mí, yo escucharé su clamor,

23se encenderá mi ira y os mataré a espada; vuestras mujeres quedarán viudas y vuestros hijos huérfanos.

24Si prestas dinero a alguien de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero; no le exigirás intereses.

25Si tomas en prenda el manto de tu prójimo, se lo devolverás al ponerse el sol,

26porque con él se abriga; es el vestido de su cuerpo. ¿Sobre qué va a dormir, si no? Clamará a mí, y yo lo escucharé, porque soy compasivo.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 17 al-Isrāʾ17:22–39 · comentario de Reynolds

    22 No pongas junto a Dios a ningún otro dios, no sea que quedes reprobado y desamparado.

    23 Tu Señor ha decretado que no adoréis sino a Él y que tratéis con benevolencia a los padres. Si uno de ellos o ambos alcanzan la vejez junto a ti, no les digas: «¡Uf!», ni los reprendas, sino diles palabras nobles.

    24 Y desciende ante ellos el ala de la humildad por misericordia, y di: «¡Señor mío! Ten piedad de ellos, tal como me criaron cuando era pequeño».

    25 Vuestro Señor bien sabe lo que hay en vuestras almas. Si sois rectos, en verdad Él es indulgente con quienes a Él se vuelven penitentes.

    26 Da al pariente lo que le corresponde por derecho, y también al indigente y al viajero, pero no dilapides con derroche.

    27 En verdad los derrochadores son hermanos de los demonios, y Satanás es ingrato con su Señor.

    … 12 versículos más

Éxodo 22:21–23 Mención en el comentario

…(respecto a esto, véase el comentario a 107:2, con referencias complementarias). Esta última inquietud refleja la tradición bíblica (Éxo 22:21–23; Deu 10:18, 14:29, 24:17–21, 26:12–13; Sal 68:5, 146:9; Isa 1:17; Sant 1:27) y la posterior tradición cristiana siriaca, como…

Éxodo 22:21–23 en la Biblia de Jerusalén

21No vejarás a viuda alguna ni a huérfano.

22Si los vejas y claman a mí, yo escucharé su clamor,

23se encenderá mi ira y os mataré a espada; vuestras mujeres quedarán viudas y vuestros hijos huérfanos.

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  • 4 al-Nisāʾ4:1–10 · comentario de Reynolds

    1 ¡Oh, humanidad! Reverenciad a vuestro Señor, Quien os creó de una sola alma y de ella creó a su pareja, y de ambos diseminó multitud de hombres y mujeres. Reverenciad a Dios, en Cuyo Nombre os reclamáis mutuamente vuestros derechos, y respetad los lazos de parentesco. En verdad, Dios es Vigilante sobre vosotros.

    2 Entregad a los huérfanos sus bienes, y no troquéis lo malo por lo bueno, ni consumáis sus bienes juntamente con los vuestros. En verdad, eso sería un gran pecado.

    3 Y si teméis no ser equitativos con los huérfanos, casaos entonces con las mujeres que os plazcan, dos, tres o cuatro; pero si teméis no ser justos, entonces solo con una, o con las que posea vuestra diestra. Así es más probable que no cometáis injusticia.

    4 Y dad a las mujeres su dote matrimonial como un regalo espontáneo; pero si ellas de buen grado os condonan alguna parte de ella, consumidla entonces con provecho y deleite.

    5 Y no deis a los faltos de entendimiento vuestros bienes, que Dios ha puesto en vuestras manos para administrar, sino proveedles de sustento y vestido con ellos, y habladles con palabras amables.

    6 Y poned a prueba a los huérfanos hasta que alcancen la edad de madurez; entonces, si percibís en ellos juicio recto, entregadles sus bienes, y no los consumáis con derroche y premura antes de que alcancen la mayoría de edad. Quien sea rico, que se abstenga; pero quien sea pobre, que tome de ellos de manera justa y honorable. Y cuando les entreguéis sus bienes, traed testigos ante ellos; y Dios basta como Ajustador de cuentas.

    … 4 versículos más

Éxodo 22:22–24

Aprended a hacer el bien, buscad la justicia, reprended al violento, defended el derecho del huérfano, abogad por la viuda. (Isa 1:17; cf. Exo 22:22–24; Deu 26:12–13; Isa 1:17; 61:1–2; Jer 7:5–6; Zec 7:10)

Éxodo 22:22–24 en la Biblia de Jerusalén

21No vejarás a viuda alguna ni a huérfano.

22Si los vejas y claman a mí, yo escucharé su clamor,

23se encenderá mi ira y os mataré a espada; vuestras mujeres quedarán viudas y vuestros hijos huérfanos.

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Reynolds la cita a propósito de
Éxodo 22:24 Mención en el comentario

Éxodo 22:24 prohibe el cobro de intereses («Si prestares dinero a alguno de mi pueblo, a cualquiera de entre vosotros que sea pobre, no te…

Éxodo 22:24 en la Biblia de Jerusalén

24Si prestas dinero a alguien de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero; no le exigirás intereses.

Leer Éxodo 22 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 4 al-Nisāʾ4:161 · comentario de Reynolds

    161 y por tomar usura, cuando se les había prohibido, y por devorar los bienes ajenos con falsedad. Y hemos preparado para los incrédulos de entre ellos un castigo doloroso.

  • 30 al-Rūm30:39 · comentario de Reynolds

    39 Lo que dais a usura para que se incremente a expensas de las riquezas ajenas no se incrementa ante Dios. Pero lo que dais en azaque, deseando el Rostro de Dios—esos son los que reciben un incremento multiplicado.

Éxodo 22:30 Mención en el comentario

…dietéticas particulares que abren este versículo (cf. 2:173; 6:145; 16:115) reflejan los códigos alimentarios del Pentateuco: la carroña (Exo 22:30; Lev 17:15, 22:8; Deu 14:21), la sangre (Gen 9:4; Lev 3:17; Deu 12:16, 23) y el cerdo (Lev 11:7; Deu 14:8). Asimismo, han sido…

Éxodo 22:30 en la Biblia de Jerusalén

30Sed santos para mí. No comáis la carne despedazada por una fiera en el campo; echádsela a los perros.

Notas de la BJ (1)

22,30 Los vv. 1-3 y 6-9 tratan de refrenar las faltas que se pueden dar en la administración de la justicia. La formulación prohibitiva hace que esta lista sea semejante a la que está en la base del Decálogo.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 5 al-Māʾidah5:3 · comentario de Reynolds

    3 Os están vedados la carroña, la sangre, la carne de cerdo y aquello sobre lo que se haya invocado otro nombre distinto al de Dios, lo estrangulado o muerto a golpes, lo muerto por caída o por cornada, lo desgarrado por las fieras —salvo lo que alcancéis a purificar—, lo sacrificado sobre altares de piedra y lo que repartáis mediante flechas de adivinación; eso es iniquidad. Hoy quienes no creen han desesperado de vuestra religión. ¡No les temáis, pues, a ellos, sino temedme a Mí! Hoy os he perfeccionado vuestra religión, he completado Mi Gracia sobre vosotros y he aprobado para vosotros como religión la Sumisión (Islām). Mas quien se vea forzado por el hambre, sin inclinación al pecado, ciertamente Dios es Perdonador, Misericordioso.

Éxodo 23

Leer el capítulo
Éxodo 23:23–24

23 Mi ángel marchará delante de ti y te conducirá a la tierra de los amorreos, los hititas, los perizitas, los cananeos, los jivitas y los jebuseos, a los cuales exterminaré. 24 No te postrarás ante sus dioses ni les darás culto, ni imitarás sus prácticas, sino que los destruirás por completo y harás pedazos sus estelas sagradas. (Éx 23:23–24; cf. Éx 34:11–33)

Éxodo 23:23–24 en la Biblia de Jerusalén

23Mi ángel caminará delante de ti y te introducirá en el país de los amorreos, de los hititas, de los perizitas, de los cananeos, de los jivitas y de los jebuseos; y yo los exterminaré.

24No te postrarás ante sus dioses, ni les darás culto; no imitarás su conducta. Al contrario, los destruirás y destrozarás sus estelas.

Notas de la BJ (1)

23,24 Estelas o piedras levantadas, en hebreo maṣṣebôt, eran, en la religión cananea, símbolos de la divinidad masculina. Su culto es condenado por la ley, aquí y 34 13; Dt 7 5; 12 3; 16 22; Lv 26 1, y por los profetas, Os 3 4; 10 1; Mi 5 12. La religión patriarcal las aceptaba, ver Gn 28 18 y 22.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:138–40 · comentario de Reynolds

    138 Y llevamos a los Hijos de Israel a través del mar, y se toparon con un pueblo entregado a sus ídolos. Dijeron: «¡Oh Moisés! Haz para nosotros un dios al igual que ellos tienen dioses». Dijo: «¡En verdad sois un pueblo ignorante!

Éxodo 24

Leer el capítulo
Éxodo 24:7 Mención en el comentario

…luego dinos todo lo que Yahveh, nuestro Dios, te haya dicho, y nosotros escucharemos y lo pondremos por obra (we-shāmaʿnū wa-ʿāsinū)» (cf. Exo 24:7). El Corán utiliza una variante de esta frase en otras tres ocasiones (Q 2:285; 5:7; 24:51) —aunque en sentido positivo («Oímos y…

Éxodo 24:7 en la Biblia de Jerusalén

7Tomó después el libro de la Alianza y lo leyó ante el pueblo, que respondió: «Obedeceremos y haremos todo cuanto ha dicho Yahvé.»

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
Éxodo 24:12,18 Mención en el comentario

…un libro en la tierra). Aquí parece ser una referencia a la revelación de la «alianza» a Moisés en el monte Sinaí (véase Éx 34:1–28; cf. Éx 24:12, 18; 31:18; Dt 9:9–11; 10:3–5).

Éxodo 24:12,18 en la Biblia de Jerusalén

Moisés en el monte

12Yahvé dijo a Moisés: «Sube hacia mí, al monte; quédate allí y te daré las tablas de piedra, con la ley y los mandamientos que he escrito para que los enseñes.»

18Moisés penetró en la nube y subió al monte, y permaneció allí cuarenta días y cuarenta noches.

Notas de la BJ (2)

24,18 Compárense los cuarenta días del viaje de Elías hacia el Sinaí, 1 R 19 8, y los cuarenta días de Cristo en el desierto, Mt 4 2p.

24,18 Los caps. 25-31, de tradición sacerdotal, amalgaman elementos antiguos como el Arca y su Tienda, que seguramente, como el mismo culto, se remontan a Moisés, mientras que otros elementos proceden de la evolución del culto en el decurso de la historia de Israel. Al atribuir todo a órdenes expresas de Yahvé a Moisés, el texto afirma el carácter divino de las instituciones religiosas de Israel.

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Éxodo 24:17 Mención en el comentario

…de la palabra divina en los israelitas (podrían compararse asimismo el fuego, los relámpagos y el trueno en los relatos de teofanía de Éx 19:16–18; 24:17):

Éxodo 24:17 en la Biblia de Jerusalén

17La gloria de Yahvé aparecía a los israelitas como fuego devorador sobre la cumbre del monte.

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  • 2 al-Baqarah2:55–56 · comentario de Reynolds

    55 Y cuando dijisteis: «¡Oh, Moisés! No te creeremos hasta que veamos a Dios abiertamente», y el rayo fulminante os sorprendió mientras mirabais.

    56 Luego os resucitamos después de vuestra muerte, para que tal vez fuerais agradecidos.

Éxodo 25

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Éxodo 25:8 Mención en el comentario

…que se refieren a la shekīntā de Dios (es decir, Su morada o presencia) residiendo en el arca (véase FV, 174). El Targum Onqelos sobre Éxodo 25:8 pone en boca de Dios la siguiente declaración: «Que hagan ante Mí un santuario y Yo haré que mi presencia [shekīntā] repose en…

Éxodo 25:8 en la Biblia de Jerusalén

8Hazme un Santuario para que yo habite en medio de ellos.

Notas de la BJ (2)

25,8 «Hazme» griego, sir.; «me han de hacer» hebr.

25,8 Dios es venerado en los lugares donde de un modo especial se ha hecho presente por una teofanía Gn 12 7; 28 12-19, etc. El Sinaí, donde con más esplendor se ha manifestado, es el «Monte de Dios», 3 1; 1 R 19 8, su residencia, Dt 33 1; Jc 5 4-5; Ha 3 3; Sal 68 9. El Arca es la señal de esta presencia, 25 22; ver 1 S 4 4; 2 S 6 2, y la Tienda que contiene el Arca es la Morada de Yahvé, v. 9 y 40 34, que sigue peregrinando con su pueblo, 2 S 7 6, hasta que el templo de Jerusalén se convierta en su Casa, 1 R 8 10.

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  • 2 al-Baqarah2:248 · comentario de Reynolds

    248 Y su profeta les dijo: «Ciertamente el signo de su soberanía será que os llegará el arca trayendo sosiego de vuestro Señor y una reliquia dejada por la Casa de Moisés y la Casa de Aarón, transportada por los ángeles. En verdad, en ello hay un signo para vosotros, si sois creyentes».

Éxodo 25:16,21 Mención en el comentario

Las «reliquias dejadas» son los objetos que Dios ordenó a Moisés colocar en el arca: las tablas de la Ley (Exo 25:16, 21; 40:20; cf. Deu 10:2, 5; 1Ki 8:9), el maná (Exo 16:33) y la vara de Aarón (Num 17:25; cf. Heb 9:4). La referencia a los…

Éxodo 25:16,21 en la Biblia de Jerusalén

16En el arca pondrás el Testimonio que yo te voy a dar.

21Pondrás el propiciatorio encima del arca; y meterás dentro del arca el Testimonio que yo te daré.

Notas de la BJ (1)

25,16 «Testimonio»: traducción corriente de la palabra ‘edût que, conforme a los paralelos orientales, designa propiamente las cláusulas de un tratado impuesto por un soberano a su vasallo. El «Testimonio» aquí es el Decálogo, escrito en tablas de piedra que algunas veces son llamadas «tablas del Testimonio», 31 18; 32 15; 34 29. En consecuencia, al arca se le llama «arca del Testimonio», 25 22; 26 33; 40 21.

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  • 2 al-Baqarah2:248 · comentario de Reynolds

    248 Y su profeta les dijo: «Ciertamente el signo de su soberanía será que os llegará el arca trayendo sosiego de vuestro Señor y una reliquia dejada por la Casa de Moisés y la Casa de Aarón, transportada por los ángeles. En verdad, en ello hay un signo para vosotros, si sois creyentes».

Éxodo 25:18–20 Mención en el comentario

…La referencia a los ángeles parece reflejar el diseño del arca, que contaba con una figura angélica a cada lado con las alas extendidas (Exo 25:18–20; 22; cf. Num 7:89; 1Ki 8:6–7; 1Ch 28:18; 2Ch 5:7–8).

Éxodo 25:18–20 en la Biblia de Jerusalén

18Harás, además, dos querubines de oro macizo, que ocuparán los dos extremos del propiciatorio:

19el primer querubín irá en un extremo y el segundo en el otro. Los querubines formarán un cuerpo con el propiciatorio, en sus dos extremos.

20Estarán con las alas extendidas, cubriendo con ellas el propiciatorio, uno frente al otro, con las caras vueltas hacia el propiciatorio.

Notas de la BJ (1)

25,18 El nombre corresponde al de los kâribu babilónicos: genios de figura semihumana y semianimal, que velaban a la puerta de los templos y de los palacios. Según las descripciones bíblicas y la iconografía oriental, los querubines son esfinges aladas. En el templo de Jerusalén rodean el arca, 1 R 6 23-28. No aparecen con seguridad en el culto de Yahvé más que a partir de la estancia del arca en Silo, donde se dirá que Yahvé «está sentado sobre los querubines», 1 S 4 4; 2 S 6 2; ver 2 R 19 15; Sal 80 2; 99 1, o «cabalga sobre los querubines», 2 S 22 11; ver Sal 18 11. En Ez 1 y 10 tiran del carro de Dios. Los querubines no existían en el culto del destierro. Los del templo de Salomón desaparecieron con el arca. En el templo postexílico, se añadieron al propiciatorio dos pequeñas figuras de querubines, ver n. precedente.

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  • 2 al-Baqarah2:248 · comentario de Reynolds

    248 Y su profeta les dijo: «Ciertamente el signo de su soberanía será que os llegará el arca trayendo sosiego de vuestro Señor y una reliquia dejada por la Casa de Moisés y la Casa de Aarón, transportada por los ángeles. En verdad, en ello hay un signo para vosotros, si sois creyentes».

Éxodo 31

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Éxodo 31:18 Mención en el comentario

…un libro en la tierra). Aquí parece ser una referencia a la revelación de la «alianza» a Moisés en el monte Sinaí (véase Éx 34:1–28; cf. Éx 24:12, 18; 31:18; Dt 9:9–11; 10:3–5).

Éxodo 31:18 en la Biblia de Jerusalén

El Señor entrega a Moisés las tablas de la Ley

18Después de hablar con Moisés en el monte Sinaí, le dio las dos tablas del Testimonio, tablas de piedra, escritas por el dedo de Dios.

Notas de la BJ (2)

31,18 Desde el punto de vista de la crítica literaria, los caps. 32-34 son complejos, y resulta prácticamente imposible distinguir sus componentes hasta el detalle. Una parte del texto parece provenir de las tradiciones yahvista y elohista, pero otra –por cierto considerable– ha sido añadida por redactores tardíos, con rasgos acá y allá de estilo o de fraseología deuteronómicos. El texto actual presenta la conclusión de la alianza de la tradición yahvista, Ex 34, como una renovación de la del cap. 24, rota por una rebelión de Israel: la adoración del becerro de oro. Se puede pensar que éste es un arreglo artificial y que el episodio del becerro de oro ha sido colocado aquí para separar los dos relatos de la alianza y permitir conservarlos. Pero la parte más antigua del cap. 32 tenía en sí mismo su significación como segunda hoja de un díptico, en el que la primera era el relato de la conclusión de la alianza en 24 2-8+.11b.

31,18 (b) El «Becerro» de oro, así llamado en son de burla, es en realidad la imagen de un toro joven, uno de los símbolos divinos del Oriente antiguo. Un grupo rival del grupo de Moisés, o una fracción disidente de este último grupo, tuvo o quiso tener como símbolo de la presencia de su Dios a una figura de toro en lugar del arca de la Alianza. Pero en todo caso se trata de Yahvé, v. 5, que sacó a Israel de Egipto, vv. 4 y 8. Se ha dicho que este relato trasladaba al desierto los becerros de oro de Jeroboán; más bien parece que este último quiso reanudar una tradición antigua, ver 1 R 12 28+. El relato contiene una parte antigua, probablemente de tradición elohista, en los vv. 1-6.15-16, pero quizás con adiciones de tradición o redacción sacerdotal, 19-20 y 35. Los vv. 17-18 y el episodio de 25-29 parecen pertenecer a otro contexto, pero se les ha dado un sentido aquí, sobre todo al episodio de los levitas. Los vv. 7-14 (Dios revela el pecado del pueblo a Moisés; éste intercede y obtiene un perdón incondicional), 20-24 (Aarón no es culpable, porque ha actuado a petición del pueblo) y 30-34 (nueva intercesión de Moisés; esta vez el castigo se dilata hasta un futuro indeterminado), proceden de los redactores; la tercera de estas secciones prepara los desarrollos, igualmente tardíos, de 33 1-6.12-23 y 34 6-9.

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Éxodo 32

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Éxodo 32 Mención en el comentario

El Corán continúa su interpretación homilética del relato del becerro de oro en Éxodo 32. Michael Pregill (QSC, 229) interpreta este pasaje coránico en su totalidad como un único diálogo entre Moisés y Aarón (quien es…

Éxodo 32 en la Biblia de Jerusalén

El becerro de oro

1Al ver el pueblo que Moisés tardaba en bajar del monte, se reunió en torno a Aarón y le dijo: «Anda, haznos un dios que nos guíe, pues no sabemos qué ha sido de ese Moisés, que nos sacó del país de Egipto.»

2Aarón les respondió: «Quitad de las orejas los pendientes de oro a vuestras mujeres, hijos e hijas, y traédmelos.»

3Todo el pueblo se quitó los pendientes de oro de las orejas, y los entregó a Aarón.

4Él los tomó de sus manos, los fundió en un molde e hizo un becerro de fundición. Entonces ellos exclamaron: «Éste es tu Dios, Israel, el que te ha sacado del país de Egipto.»

5Al verlo Aarón, erigió un altar ante el becerro y anunció: «Mañana habrá fiesta en honor de Yahvé.»

6Al día siguiente se levantaron de madrugada y ofrecieron holocaustos y presentaron sacrificios de comunión. El pueblo se sentó a comer y beber, y después se levantó para divertirse.

Ira de Yahvé

7Yahvé dijo a Moisés: «¡Anda, baja!, porque se ha pervertido tu pueblo, el que sacaste del país de Egipto.

8Bien pronto se han apartado del camino que yo les había prescrito. Se han hecho un becerro fundido y se han postrado ante él; le han ofrecido sacrificios y han dicho: ‘Éste es tu Dios, Israel, el que te ha sacado del país de Egipto.’»

9Y añadió Yahvé a Moisés: «Ya veo que este pueblo es un pueblo de dura cerviz.

10Déjame ahora que se encienda mi ira contra ellos y los devore; de ti, en cambio, haré un gran pueblo.»

Ruego de Moisés

11Pero Moisés trató de aplacar a Yahvé su Dios, diciendo: «¿Por qué, oh Yahvé, ha de encenderse tu ira contra tu pueblo, el que tú sacaste del país de Egipto con gran poder y mano fuerte?

12¿Por qué han de decir los egipcios que los sacaste con mala intención, para matarlos en las montañas y exterminarlos de la superficie de la tierra? Abandona el ardor de tu cólera y arrepiéntete de la amenaza contra tu pueblo.

13Acuérdate de Abrahán, de Isaac y de Israel, tus siervos, a quienes por ti mismo juraste: ‘Multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y toda esta tierra, de la que os he hablado, se la daré a vuestros descendientes, que la heredarán para siempre.’»

14Entonces Yahvé renunció a lanzar el mal con que había amenazado a su pueblo.

Moisés rompe las tablas de la Ley

15Moisés se volvió y bajó del monte, con las dos tablas del Testimonio en su mano, tablas escritas por ambos lados; por una y otra cara estaban escritas.

16Las tablas eran obra de Dios, y la escritura era escritura de Dios, grabada en las tablas.

17Al oír Josué las voces y el griterío del pueblo, dijo a Moisés: «Hay gritos de guerra en el campamento.»

18Respondió Moisés:
«No es grito de victoria,
no es grito de derrota.
Es grito de algazara lo que oigo.»

19Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés ardió en ira, arrojó las tablas y las hizo añicos al pie del monte.

20Luego tomó el becerro que habían hecho y lo quemó; lo molió, lo esparció en el agua, y se lo dio a beber a los israelitas.

21Moisés preguntó a Aarón: «¿Qué te ha hecho este pueblo para que lo cargues con tan grande culpa?»

22Aarón respondió: «No se encienda la ira de mi señor. Tú sabes que este pueblo es obstinado.

23Me pidieron que les fabricase un dios que les guiase, pues decían que no sabían qué le había sucedido a ese Moisés que los había sacado del país de Egipto.

24Yo les contesté que el que tuviera oro que se desprendiese de él. Ellos se lo quitaron y me lo dieron; yo lo eché al fuego y salió este becerro.»

Celo de los levitas

25Moisés vio que el pueblo estaba desenfrenado, pues Aarón les había permitido entregarse a la idolatría en medio de sus adversarios.

26Entonces Moisés se plantó a la puerta del campamento y exclamó: «¡A mí los de Yahvé!», y se le unieron todos los hijos de Leví.

27Él les dijo: «Esto dice Yahvé, el Dios de Israel: Ceñíos cada uno vuestra espada al costado; pasad y repasad por el campamento de puerta en puerta, y matad cada uno a su hermano, a su amigo y a su pariente.»

28Los hijos de Leví cumplieron la orden de Moisés. Aquel día cayeron unos tres mil hombres del pueblo.

29Luego dijo Moisés: «Hoy habéis recibido la investidura como sacerdotes de Yahvé, cada uno a costa de vuestros hijos y vuestros hermanos, para que él os dé hoy la bendición.»

Moisés intercede de nuevo por el pueblo

30Al día siguiente, Moisés dijo al pueblo: «Habéis cometido un gran pecado. Ahora subiré a Yahvé; acaso pueda obtener el perdón para vuestro pecado.»

31Moisés volvió a Yahvé y dijo: «Este pueblo ha cometido un gran pecado al hacerse un dios de oro.

32Pero ahora, ¡si quieres perdonar su pecado...!, si no, bórrame del libro que has escrito.»

33Yahvé respondió a Moisés: «Al que haya pecado contra mí, lo borraré yo de mi libro.

34Ahora ve y conduce al pueblo adonde te he dicho. Mi ángel irá delante de ti, mas llegará un día en que los castigaré por su pecado.»

35Y Yahvé castigó al pueblo por lo que había hecho con el becerro fabricado por Aarón.

Notas de la BJ (9)

32,4 Este toro no es imagen de Yahvé; según los paralelos orientales, es la peana de la divinidad invisible, como lo es el arca, cuyo papel de guía debe asumir, ver v. 1.

32,9 Este v., que falta en el griego, podría proceder de Dt 9 13.

32,10 Moisés aparece como el gran intercesor: ya con ocasión de las plagas de Egipto, Ex 5 22-23; 8 4; 9 28; 10 17; en favor de su hermana María, Nm 12 13; pero especialmente en favor de todo el pueblo en el desierto, Ex 5 22-23; 32 11-14.30-32; Nm 11 2; 14 13-19; 16 22; 21 7; Dt 9 25-29. Estos textos pertenecen en lo esencial a los estadios recientes, redaccionales, de la formación del Pentateuco. Este papel intercesor es recordado por Jr 15 1; Sal 99 6; 106 23; Si 45 3. Véase 2 M 15 14+. Esta intercesión de Moisés prefigura la de Cristo.

32,20 De este modo el agua se convierte en «agua de maldición», véase Nm 5 11-31. Se trata de una ordalía, lo que quiere decir que Yahvé mismo será quien aplique el castigo a los culpables, no castigando a todos, o no a todos en el mismo grado (el castigo por mano de los levitas, vv. 22-25, es de otro contexto). El desenlace del castigo se encontraría en el v. 35. Dt 9 21 elimina la ordalía.

32,24 Este episodio, probablemente fuera de contexto, presenta las pretensiones de los levitas al sacerdocio, v. 29, por razón de su celo por Yahvé.

32,28 La Vulg. dice 23.000, quizá conforme a 1 Co 10 8, que pudo inspirarse en Nm 25 1-9.

32,29 «habéis recibido la investidura» (Lit. «habéis llenado las manos», ver 28 41+) griego; «recibid la investidura» hebr.

32,32 El libro que contiene las acciones de los hombres y describe su destino, ver Sal 69 29; 139 16, etc.

32,35 El cap. 33 reúne elementos cuyo único lazo es el tema de la presencia de Yahvé en medio de su pueblo. La parte más considerable del capítulo, vv. 1-6 y 12-23, parece ser la prolongación de 32 7-14.30-34; su desenlace no se encuentra hasta 34 6-9. El estilo es deuteronomizante.

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  • 20 Ṭā Hā20:92–97 · comentario de Reynolds

    92 Dijo: «¡Oh Aarón! ¿Qué te impidió, cuando los viste extraviarse,

    93 el seguirme? ¿Acaso desobedeciste mi orden?».

    94 Dijo: «¡Oh hijo de mi madre! No me tomes de la barba ni de la cabeza. Temí que dijeras: ‘Has sembrado la división entre los Hijos de Israel y no has respetado mi palabra’».

    95 Dijo: «¿Y cuál fue tu motivo, oh Samaritano?».

    96 Dijo: «Vi lo que ellos no vieron. Tomé un puñado de tierra de la huella del enviado y la arrojé. Así me lo sugirió mi alma».

    97 Dijo: «¡Vete! En verdad en esta vida te tocará decir: ‘¡No me toquéis!’. Y ciertamente tienes fijada una cita a la que no podrás faltar. ¡Y mira a tu dios al que has permanecido consagrado: sin duda lo quemaremos y aventaremos sus cenizas por el mar!

Éxodo 32:1–6,23

9 Increpó al mar Rojo y se secó, los hizo marchar por los abismos como por un desierto; 10 los salvó de manos del adversario, los libró de las garras del enemigo. 11 Las aguas cubrieron a sus adversarios, no quedó de ellos ni uno solo. 12 Entonces creyeron en sus palabras y cantaron sus alabanzas. 13 Bien pronto olvidaron sus obras, no tuvieron paciencia para esperar su designio; . . . 19 Fabricaron un becerro en el Horeb, se postraron ante una estatua de metal fundido; 20 cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba. 21 Se olvidaron del Dios que los salvaba, que había hecho grandes portentos en Egipto . . . (Psa 106:9–13; 19–21; cf. Exo 32:1–6, 23; Num 14:20–23; Psa 95:8–11; Jer 31:31–32)

Éxodo 32:1–6,23 en la Biblia de Jerusalén

El becerro de oro

1Al ver el pueblo que Moisés tardaba en bajar del monte, se reunió en torno a Aarón y le dijo: «Anda, haznos un dios que nos guíe, pues no sabemos qué ha sido de ese Moisés, que nos sacó del país de Egipto.»

2Aarón les respondió: «Quitad de las orejas los pendientes de oro a vuestras mujeres, hijos e hijas, y traédmelos.»

3Todo el pueblo se quitó los pendientes de oro de las orejas, y los entregó a Aarón.

4Él los tomó de sus manos, los fundió en un molde e hizo un becerro de fundición. Entonces ellos exclamaron: «Éste es tu Dios, Israel, el que te ha sacado del país de Egipto.»

5Al verlo Aarón, erigió un altar ante el becerro y anunció: «Mañana habrá fiesta en honor de Yahvé.»

6Al día siguiente se levantaron de madrugada y ofrecieron holocaustos y presentaron sacrificios de comunión. El pueblo se sentó a comer y beber, y después se levantó para divertirse.

23Me pidieron que les fabricase un dios que les guiase, pues decían que no sabían qué le había sucedido a ese Moisés que los había sacado del país de Egipto.

Notas de la BJ (1)

32,4 Este toro no es imagen de Yahvé; según los paralelos orientales, es la peana de la divinidad invisible, como lo es el arca, cuyo papel de guía debe asumir, ver v. 1.

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  • 2 al-Baqarah2:47–74 · comentario de Reynolds

    47 ¡Oh, Hijos de Israel! Recordad Mi favor con que os agracié y que os favorecí sobre los mundos.

    48 Y guardaos de un día en que ningún alma podrá responder por otra en nada, ni se aceptará de ella intercesión alguna, ni se admitirá de ella rescate, ni serán auxiliados.

    49 Y [recordad] cuando os libramos de la gente de Faraón, que os infligía un castigo atroz, degollando a vuestros hijos varones y dejando con vida a vuestras mujeres; en ello hubo una gran prueba procedente de vuestro Señor.

    50 Y cuando abrimos para vosotros el mar y os salvamos, y ahogamos a la gente de Faraón mientras vosotros mirabais.

    51 Y [recordad] cuando fijamos para Moisés cuarenta noches, y adoptasteis el becerro en su ausencia, siendo transgresores.

    52 Luego os perdonamos después de aquello, para que tal vez fuerais agradecidos.

    … 22 versículos más

Éxodo 32:1–4

1 Viendo el pueblo que Moisés tardaba en bajar del monte, se congregaron alrededor de Aarón y le dijeron: «Ponte manos a la obra, haznos un dios que vaya a la cabeza de nosotros; porque a ese Moisés, el hombre que nos sacó de Egipto, no sabemos qué le ha sucedido». 2 Aarón les respondió: «Quitad los pendientes de oro que llevan en las orejas vuestras mujeres, vuestros hijos y vuestras hijas, y traédmelos». 3 Todo el pueblo se quitó los pendientes de oro de las orejas y se los trajo a Aarón. 4 Él recibió lo que le dieron, lo fundió en un molde y fabricó con ello la estatua de un becerro. «¡Israel —gritó el pueblo—, he aquí tu Dios, que te sacó de Egipto!». (Exo 32:1–4)

Éxodo 32:1–4 en la Biblia de Jerusalén

El becerro de oro

1Al ver el pueblo que Moisés tardaba en bajar del monte, se reunió en torno a Aarón y le dijo: «Anda, haznos un dios que nos guíe, pues no sabemos qué ha sido de ese Moisés, que nos sacó del país de Egipto.»

2Aarón les respondió: «Quitad de las orejas los pendientes de oro a vuestras mujeres, hijos e hijas, y traédmelos.»

3Todo el pueblo se quitó los pendientes de oro de las orejas, y los entregó a Aarón.

4Él los tomó de sus manos, los fundió en un molde e hizo un becerro de fundición. Entonces ellos exclamaron: «Éste es tu Dios, Israel, el que te ha sacado del país de Egipto.»

Notas de la BJ (1)

32,4 Este toro no es imagen de Yahvé; según los paralelos orientales, es la peana de la divinidad invisible, como lo es el arca, cuyo papel de guía debe asumir, ver v. 1.

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  • 20 Ṭā Hā20:83–98 · comentario de Reynolds

    83 «¿Y qué te ha hecho apresurarte dejándolo atrás a tu pueblo, oh Moisés?».

    84 Dijo: «Ellos van pisando mis huellas, y me he apresurado hacia Ti, Señor mío, para que Te complazcas».

    85 Dijo: «En verdad hemos puesto a prueba a tu pueblo en tu ausencia, y el Samaritano los ha extraviado».

    86 Moisés regresó a su pueblo indignado y afligido. Dijo: «¡Oh pueblo mío! ¿Acaso no os hizo vuestro Señor una hermosa promesa? ¿Acaso se os hizo demasiado largo el pacto, o quisisteis que la Ira de vuestro Señor cayese sobre vosotros, por lo que quebrantasteis vuestra promesa conmigo?».

    87 Dijeron: «No faltamos a nuestra cita contigo por propia voluntad, sino que fuimos cargados con el peso de los ornamentos del pueblo. Los arrojamos [al fuego], y así arrojó también el Samaritano».

    88 Y sacó para ellos la figura de un becerro que mugía, y dijeron: «Este es vuestro dios y el dios de Moisés, pero él lo ha olvidado».

    … 10 versículos más

Éxodo 32:4 Mención en el comentario

…idolatría). Se ha considerado (véase, p. ej., Yahuda, 286ss.) una alusión al relato de 1 Reyes 12 (véanse vv. 25–29; véase esp. 1Ki 12:28/Exo 32:4 y Q 20:88), en el cual el rey israelita Jeroboam, quien reinaba en Siquem (el centro del culto samaritano), erigió dos becerros…

Éxodo 32:4 en la Biblia de Jerusalén

4Él los tomó de sus manos, los fundió en un molde e hizo un becerro de fundición. Entonces ellos exclamaron: «Éste es tu Dios, Israel, el que te ha sacado del país de Egipto.»

Notas de la BJ (1)

32,4 Este toro no es imagen de Yahvé; según los paralelos orientales, es la peana de la divinidad invisible, como lo es el arca, cuyo papel de guía debe asumir, ver v. 1.

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  • 20 Ṭā Hā20:83–98 · comentario de Reynolds

    83 «¿Y qué te ha hecho apresurarte dejándolo atrás a tu pueblo, oh Moisés?».

    84 Dijo: «Ellos van pisando mis huellas, y me he apresurado hacia Ti, Señor mío, para que Te complazcas».

    85 Dijo: «En verdad hemos puesto a prueba a tu pueblo en tu ausencia, y el Samaritano los ha extraviado».

    86 Moisés regresó a su pueblo indignado y afligido. Dijo: «¡Oh pueblo mío! ¿Acaso no os hizo vuestro Señor una hermosa promesa? ¿Acaso se os hizo demasiado largo el pacto, o quisisteis que la Ira de vuestro Señor cayese sobre vosotros, por lo que quebrantasteis vuestra promesa conmigo?».

    87 Dijeron: «No faltamos a nuestra cita contigo por propia voluntad, sino que fuimos cargados con el peso de los ornamentos del pueblo. Los arrojamos [al fuego], y así arrojó también el Samaritano».

    88 Y sacó para ellos la figura de un becerro que mugía, y dijeron: «Este es vuestro dios y el dios de Moisés, pero él lo ha olvidado».

    … 10 versículos más

Éxodo 32:11,14

11 Moisés intentó aplacar a Yahveh su Dios diciendo: «¿Por qué, oh Yahveh, ha de encenderse tu ira contra tu pueblo, al que sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y mano fuerte? . . . 14 Y Yahveh renunció a causar el mal con que había amenazado a su pueblo. (Exo 32:11, 14)

Éxodo 32:11,14 en la Biblia de Jerusalén

Ruego de Moisés

11Pero Moisés trató de aplacar a Yahvé su Dios, diciendo: «¿Por qué, oh Yahvé, ha de encenderse tu ira contra tu pueblo, el que tú sacaste del país de Egipto con gran poder y mano fuerte?

14Entonces Yahvé renunció a lanzar el mal con que había amenazado a su pueblo.

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Éxodo 32:19–20 Mención en el comentario

El verbo árabe traducido por «impregnados» significa habitualmente «bebieron». Al emplear este verbo, el Corán alude a Éxodo 32:19–20, donde Moisés obliga a los israelitas que habían adorado el becerro de oro a beber agua en la que se había mezclado el polvo…

Éxodo 32:19–20 en la Biblia de Jerusalén

19Al acercarse al campamento y ver el becerro y las danzas, Moisés ardió en ira, arrojó las tablas y las hizo añicos al pie del monte.

20Luego tomó el becerro que habían hecho y lo quemó; lo molió, lo esparció en el agua, y se lo dio a beber a los israelitas.

Notas de la BJ (1)

32,20 De este modo el agua se convierte en «agua de maldición», véase Nm 5 11-31. Se trata de una ordalía, lo que quiere decir que Yahvé mismo será quien aplique el castigo a los culpables, no castigando a todos, o no a todos en el mismo grado (el castigo por mano de los levitas, vv. 22-25, es de otro contexto). El desenlace del castigo se encontraría en el v. 35. Dt 9 21 elimina la ordalía.

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  • 2 al-Baqarah2:93 · comentario de Reynolds

    93 Y cuando concertamos un pacto con vosotros y elevamos el Monte por encima de vosotros: «¡Aferraos a lo que os hemos dado con firmeza, y escuchad!». Dijeron: «Oímos y desobedecemos», y se les hizo beber el becerro en sus corazones a causa de su incredulidad. Di: «¡Qué infame es aquello a lo que os induce vuestra fe, si es que sois creyentes!».

Éxodo 32:20 Mención en el comentario

…de las cenizas del becerro en las aguas en Deuteronomio 9:21 (cf. Q 2:93, donde los israelitas, en cambio, «beben» el becerro como en Exo 32:20).

Éxodo 32:20 en la Biblia de Jerusalén

20Luego tomó el becerro que habían hecho y lo quemó; lo molió, lo esparció en el agua, y se lo dio a beber a los israelitas.

Notas de la BJ (1)

32,20 De este modo el agua se convierte en «agua de maldición», véase Nm 5 11-31. Se trata de una ordalía, lo que quiere decir que Yahvé mismo será quien aplique el castigo a los culpables, no castigando a todos, o no a todos en el mismo grado (el castigo por mano de los levitas, vv. 22-25, es de otro contexto). El desenlace del castigo se encontraría en el v. 35. Dt 9 21 elimina la ordalía.

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  • 20 Ṭā Hā20:92–97 · comentario de Reynolds

    92 Dijo: «¡Oh Aarón! ¿Qué te impidió, cuando los viste extraviarse,

    93 el seguirme? ¿Acaso desobedeciste mi orden?».

    94 Dijo: «¡Oh hijo de mi madre! No me tomes de la barba ni de la cabeza. Temí que dijeras: ‘Has sembrado la división entre los Hijos de Israel y no has respetado mi palabra’».

    95 Dijo: «¿Y cuál fue tu motivo, oh Samaritano?».

    96 Dijo: «Vi lo que ellos no vieron. Tomé un puñado de tierra de la huella del enviado y la arrojé. Así me lo sugirió mi alma».

    97 Dijo: «¡Vete! En verdad en esta vida te tocará decir: ‘¡No me toquéis!’. Y ciertamente tienes fijada una cita a la que no podrás faltar. ¡Y mira a tu dios al que has permanecido consagrado: sin duda lo quemaremos y aventaremos sus cenizas por el mar!

Éxodo 32:21–23

21 Dijo entonces Moisés a Aarón: «¿Qué te ha hecho este pueblo para que hayas traído sobre él un pecado tan grande?». 22 Aarón respondió: «No se encienda la ira de mi señor. ¡Tú mismo sabes en qué mal estado se encuentra este pueblo! 23 Me dijeron: “Haznos un dios que vaya delante de nosotros; pues en cuanto a ese Moisés, el hombre que nos sacó de Egipto, no sabemos qué ha sido de él”». (Éxo 32:21–23)

Éxodo 32:21–23 en la Biblia de Jerusalén

21Moisés preguntó a Aarón: «¿Qué te ha hecho este pueblo para que lo cargues con tan grande culpa?»

22Aarón respondió: «No se encienda la ira de mi señor. Tú sabes que este pueblo es obstinado.

23Me pidieron que les fabricase un dios que les guiase, pues decían que no sabían qué le había sucedido a ese Moisés que los había sacado del país de Egipto.

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  • 7 al-Aʿrāf7:150 · comentario de Reynolds

    150 Y cuando Moisés regresó a su pueblo, enojado y afligido, dijo: «¡Qué mal es lo que hicisteis en mi ausencia! ¿Acaso quisisteis apresurar el Mandato de vuestro Señor?». Y arrojó las Tablas y asió a su hermano por la cabeza, tirando de él hacia sí. Dijo [Aarón]: «¡Hijo de mi madre! Ciertamente el pueblo me consideró débil y a punto estuvo de matarme. No hagas, pues, que los enemigos se regocijen con mi desgracia, ni me pongas con el pueblo injusto».

Éxodo 32:21 Mención en el comentario

Cf. Exo 32:21: «Dijo entonces Moisés a Aarón: “¿Qué te ha hecho este pueblo para que hayas traído sobre él un pecado tan grande?”».

Éxodo 32:21 en la Biblia de Jerusalén

21Moisés preguntó a Aarón: «¿Qué te ha hecho este pueblo para que lo cargues con tan grande culpa?»

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Reynolds la cita a propósito de
  • 20 Ṭā Hā20:86 · comentario de Reynolds

    86 Moisés regresó a su pueblo indignado y afligido. Dijo: «¡Oh pueblo mío! ¿Acaso no os hizo vuestro Señor una hermosa promesa? ¿Acaso se os hizo demasiado largo el pacto, o quisisteis que la Ira de vuestro Señor cayese sobre vosotros, por lo que quebrantasteis vuestra promesa conmigo?».

Éxodo 32:26–27 Mención en el comentario

…para sugerir que Dios ordenaba a los justos matar a los injustos. Si su interpretación es correcta, el Corán podría estar desarrollando Éxodo 32:26–27:

Éxodo 32:26–27 en la Biblia de Jerusalén

26Entonces Moisés se plantó a la puerta del campamento y exclamó: «¡A mí los de Yahvé!», y se le unieron todos los hijos de Leví.

27Él les dijo: «Esto dice Yahvé, el Dios de Israel: Ceñíos cada uno vuestra espada al costado; pasad y repasad por el campamento de puerta en puerta, y matad cada uno a su hermano, a su amigo y a su pariente.»

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Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:54 · comentario de Reynolds

    54 Y cuando Moisés dijo a su pueblo: «¡Oh, pueblo mío! Ciertamente os habéis agraviado a vosotros mismos al tomar el becerro. Volveos, pues, arrepentidos hacia vuestro Creador y mataos a vosotros mismos. Eso será mejor para vosotros ante vuestro Creador». Entonces Él se volvió hacia vosotros con misericordia; en verdad, Él es el Clemente, el Misericordioso.

Éxodo 32:26 Mención en el comentario

Speyer (BEQ, 274) sugiere que este versículo (así como 10:83) se vincula con Éxodo 32:26, donde se documenta que únicamente una tribu (el Corán utiliza umma, «comunidad / nación»), concretamente la de Leví, acudió al…

Éxodo 32:26 en la Biblia de Jerusalén

26Entonces Moisés se plantó a la puerta del campamento y exclamó: «¡A mí los de Yahvé!», y se le unieron todos los hijos de Leví.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 7 al-Aʿrāf7:159 · comentario de Reynolds

    159 Y entre el pueblo de Moisés hay una comunidad que guía mediante la verdad y con arreglo a ella hace justicia.

  • 61 al-Ṣaff61:14 · comentario de Reynolds

    14 ¡Oh creyentes! Sed auxiliares de Dios, como dijo Jesús, hijo de María, a los apóstoles: «¿Quiénes son mis auxiliares hacia Dios?» Dijeron los apóstoles: «Nosotros somos los auxiliares de Dios». Creyó entonces una parte de los Hijos de Israel y descreyó otra parte. Fortalecimos, pues, a quienes creyeron contra sus enemigos, y resultaron vencedores.

Éxodo 33

Leer el capítulo
Éxodo 33:3 Mención en el comentario

…vino y miel), lo cual constituye acaso una extrapolación del concepto bíblico de la tierra prometida donde fluyen leche y miel (véase Éx 3:8, 17; 13:5; 33:3; passim).

Éxodo 33:3 en la Biblia de Jerusalén

3Sube a la tierra que mana leche y miel; yo no subiré contigo, pues eres un pueblo obstinado y te destruiría en el camino.»

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Reynolds la cita a propósito de
  • 47 Muḥammad47:15 · comentario de Reynolds

    15 Parábola del Jardín que ha sido prometido a los temerosos de Dios: en él hay ríos de agua incorruptible, ríos de leche cuyo sabor no se altera, ríos de vino delicioso para quienes lo beben, y ríos de miel purificada. En él tienen de todo fruto y el perdón de su Señor. ¿[Acaso son] como quien mora eternamente en el Fuego y a quienes se les da a beber un líquido hirviente que les desgarra las entrañas?

Éxodo 33:11 Mención en el comentario

…ej., Mar 12:36–37), que atribuyen versos de los Salmos a David. La alocución directa de Dios a Moisés (v. 164) refleja Números 12:4–8 (cf. Éxo 33:11; Deu 5:4–5). Véase también el comentario a 2:253 (con referencias adicionales).

Éxodo 33:11 en la Biblia de Jerusalén

11Yahvé hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo. Luego Moisés volvía al campamento, pero su ayudante, el joven Josué, hijo de Nun, no se apartaba del interior de la Tienda.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
Éxodo 33:18 Mención en el comentario

En Éxodo 33:18 Moisés pide ver a Dios (y sólo se le permite verlo por la espalda); a esto se alude en 7:143. El Corán también alude a la impía…

Éxodo 33:18 en la Biblia de Jerusalén

Moisés desea ver a Dios

18Entonces Moisés dijo a Yahvé: «Déjame ver tu gloria.»

Notas de la BJ (1)

33,18 Ver nota a 24 16.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:55–56 · comentario de Reynolds

    55 Y cuando dijisteis: «¡Oh, Moisés! No te creeremos hasta que veamos a Dios abiertamente», y el rayo fulminante os sorprendió mientras mirabais.

    56 Luego os resucitamos después de vuestra muerte, para que tal vez fuerais agradecidos.

Éxodo 33:18ss. Mención en el comentario

…Este pasaje (cf. 2:55; 4:153, donde todos los israelitas intentan impíamente ver a Dios; y 28:38, donde Faraón hace lo propio) refleja Éxodo 33:18ss. (sobre el hecho de que Dios hable a Moisés, véase el comentario a 2:253, con más referencias):

Éxodo 33:18ss. en la Biblia de Jerusalén

Moisés desea ver a Dios

18Entonces Moisés dijo a Yahvé: «Déjame ver tu gloria.»

19Él le contestó: «Yo haré pasar ante tu vista toda mi bondad y pronunciaré delante de ti el nombre de Yahvé ; pues concedo mi favor a quien quiero y tengo misericordia con quien quiero.»

20Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo, porque nadie puede verme y seguir con vida.»

21Yahvé añadió: «Aquí hay un sitio junto a mí; ponte sobre la roca.

22Al pasar mi gloria, te meteré en la hendidura de la roca y te cubriré con mi mano hasta que yo haya pasado.

23Luego apartaré mi mano, para que veas mis espaldas; pero mi rostro no lo verás.»

Notas de la BJ (4)

33,18 Ver nota a 24 16.

33,19 Dios, al pronunciar su nombre, se revela de algún modo a Moisés, ver 3 13-15+.

33,20 Es tan grande el abismo entre la indignidad del hombre y la santidad de Dios, ver Lv 17 1+, que el hombre debería morir con sólo ver a Dios, Ex 19 21; Lv 16 2; Nm 4 20, ver 6 25+, o con sólo oírle, Ex 20 19; Dt 5 24-26; ver 18 16. Por esto, Moisés Ex 3 6, Elías 1 R 19 13, y los mismos serafines, Is 6 2, se cubren la cara ante Yahvé. Al quedar con vida después de ver a Dios, se experimenta una agradecida admiración, Gn 32 31; Dt 5 24, o un temor religioso, Jc 6 22-23; 13 22; Is 6 5. Es un favor singular que Dios hace Ex 24 11, especialmente a Moisés, como «amigo» suyo, Ex 33 11; Nm 12 7-8; Dt 34 10, y a Elías, 1 R 19 11s, que serán testigos de la Transfiguración de Cristo, teofanía del NT, Mt 17 3p. En el NT, la «gloria» de Dios, ver aquí v. 18 y Ex 24 16+, se manifiesta en Jesús, Jn 1 14+; 11 40, ver 2 Co 4 4.6, pero sólo Jesús ha contemplado a Dios su Padre, Jn 1 18; 6 46; 1 Jn 4 12.

33,23 El cap. 34 1-28 es el relato de tradición yahvista de la conclusión de la alianza, pero glosas en los vv. 1 y 4 (ver nota al comienzo del cap. 32) hacen de él sólo una renovación de la alianza. Fuera de esas glosas y de los vv. 6-9 hay adiciones de los redactores.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:143–44 · comentario de Reynolds

    143 Y cuando Moisés llegó a Nuestro encuentro señalado y su Señor le habló, dijo: «¡Señor mío! Muéstrate a mí, para que pueda contemplarte». Dijo: «No Me verás; mas mira hacia la montaña: si permanece firme en su lugar, entonces Me verás». Y cuando su Señor se manifestó a la montaña, la convirtió en polvo, y Moisés cayó desvanecido. Y cuando recobró el sentido, dijo: «¡Gloria a Ti! Me vuelvo a Ti arrepentido, y soy el primero de los creyentes».

Éxodo 33:18–20

18 Él dijo entonces: «Por favor, muéstrame tu gloria». 19 El Señor dijo: «Haré pasar toda mi bondad ante ti, y ante ti pronunciaré el nombre [YHWH]; y seré clemente con quien seré clemente y me compadeceré de quien me compadeceré. 20 Pero mi rostro», dijo Él, «no lo puedes ver, pues ningún ser humano puede verme y seguir viviendo». (Éxo 33:18–20)

Éxodo 33:18–20 en la Biblia de Jerusalén

Moisés desea ver a Dios

18Entonces Moisés dijo a Yahvé: «Déjame ver tu gloria.»

19Él le contestó: «Yo haré pasar ante tu vista toda mi bondad y pronunciaré delante de ti el nombre de Yahvé ; pues concedo mi favor a quien quiero y tengo misericordia con quien quiero.»

20Y añadió: «Pero mi rostro no podrás verlo, porque nadie puede verme y seguir con vida.»

Notas de la BJ (3)

33,18 Ver nota a 24 16.

33,19 Dios, al pronunciar su nombre, se revela de algún modo a Moisés, ver 3 13-15+.

33,20 Es tan grande el abismo entre la indignidad del hombre y la santidad de Dios, ver Lv 17 1+, que el hombre debería morir con sólo ver a Dios, Ex 19 21; Lv 16 2; Nm 4 20, ver 6 25+, o con sólo oírle, Ex 20 19; Dt 5 24-26; ver 18 16. Por esto, Moisés Ex 3 6, Elías 1 R 19 13, y los mismos serafines, Is 6 2, se cubren la cara ante Yahvé. Al quedar con vida después de ver a Dios, se experimenta una agradecida admiración, Gn 32 31; Dt 5 24, o un temor religioso, Jc 6 22-23; 13 22; Is 6 5. Es un favor singular que Dios hace Ex 24 11, especialmente a Moisés, como «amigo» suyo, Ex 33 11; Nm 12 7-8; Dt 34 10, y a Elías, 1 R 19 11s, que serán testigos de la Transfiguración de Cristo, teofanía del NT, Mt 17 3p. En el NT, la «gloria» de Dios, ver aquí v. 18 y Ex 24 16+, se manifiesta en Jesús, Jn 1 14+; 11 40, ver 2 Co 4 4.6, pero sólo Jesús ha contemplado a Dios su Padre, Jn 1 18; 6 46; 1 Jn 4 12.

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  • 7 al-Aʿrāf7:143–44 · comentario de Reynolds

    143 Y cuando Moisés llegó a Nuestro encuentro señalado y su Señor le habló, dijo: «¡Señor mío! Muéstrate a mí, para que pueda contemplarte». Dijo: «No Me verás; mas mira hacia la montaña: si permanece firme en su lugar, entonces Me verás». Y cuando su Señor se manifestó a la montaña, la convirtió en polvo, y Moisés cayó desvanecido. Y cuando recobró el sentido, dijo: «¡Gloria a Ti! Me vuelvo a Ti arrepentido, y soy el primero de los creyentes».

Éxodo 34

Leer el capítulo
Éxodo 34 Mención en el comentario

…solo a Él (cf. 2:116; 6:100ss.; 10:68; 19:88–95; 25:2; 39:3–5; 43:81ss.). Este énfasis teológico no es diferente del que se encuentra en Éxodo 34 (entre otros pasajes del Antiguo Testamento):

Éxodo 34 en la Biblia de Jerusalén

Renovación de la Alianza . Nuevas tablas de la Ley

1Yahvé dijo a Moisés: «Tállate dos tablas de piedra como las primeras, sube donde mí, al monte , y yo escribiré en ellas las palabras que había en las primeras tablas que rompiste.

2Prepárate para mañana; sube temprano al monte Sinaí y aguárdame allí en la cumbre del monte.

3Que nadie suba contigo, ni aparezca nadie en todo el monte. Ni siquiera las ovejas o las vacas pasten en el monte.»

4Moisés labró dos tablas de piedra como las primeras, se levantó temprano y subió al monte Sinaí, como le había mandado Yahvé, llevando en su mano las dos tablas de piedra.

5Yahvé descendió en una nube y se detuvo allí junto a él.
Moisés invocó el nombre de Yahvé.

Aparición de Dios

6Yahvé pasó por delante de él y exclamó : «Yahvé, Yahvé, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad,

7que mantiene su amor por mil generaciones y perdona la iniquidad, la rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes; que castiga la culpa de los padres en los hijos y en los nietos hasta la tercera y cuarta generación.»

8Al instante, Moisés se inclinó a tierra y se postró.

9Y dijo: «Señor mío, si he obtenido tu favor, ¡dígnese mi Señor ir en medio de nosotros!, aunque éste sea un pueblo obstinado. Perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y haznos tu heredad.»

La Alianza

10Él respondió: «Voy a hacer una alianza. Realizaré maravillas ante tu pueblo, como no se han hecho en toda la tierra o en nación alguna. Y todo el pueblo que te rodea verá lo maravillosa que es la obra que yo, Yahvé, voy a hacer contigo.

11Observa lo que yo te mando hoy. Voy a expulsar a tu paso al amorreo, al cananeo, al hitita, al perizita, al jivita y al jebuseo,

12pero guárdate de hacer alianza con los habitantes del país donde vas a entrar, pues sería un lazo en medio de ti.

13Destruid sus altares, destrozad sus estelas y romped sus postes sagrados.

14No te postres ante un dios extraño, pues Yahvé se llama Celoso, es un Dios celoso.

15No hagas alianza con los habitantes del país, pues cuando se prostituyan con sus dioses y les ofrezcan sacrificios, te invitarán a participar en sus sacrificios.

16No tomes a sus hijas para tus hijos, pues sus hijas se prostituirán con sus dioses y prostituirán a tus hijos con sus dioses.

17No te hagas dioses de metal fundido.

18Guarda la fiesta de los Ázimos.Durante siete días comerás panes ázimos, como te mandé, en el tiempo señalado del mes de Abib, pues en el mes de Abib saliste de Egipto.

19Todo primogénito es mío , y todo primer nacido, macho, de vaca o de oveja, es mío.

20El primer nacido de asno lo rescatarás con una oveja; y si no lo rescatas, lo desnucarás. Rescatarás todos los primogénitos de tus hijos. Nadie se presentará ante mí con las manos vacías.

21Durante seis días trabajarás, pero el séptimo descansarás; en la siembra y en la siega, descansarás.

22Celebrarás la fiesta de las Semanas, al comenzar la siega del trigo, y la fiesta de la Cosecha, al final del año.

23Tres veces al año se presentarán todos tus varones ante el Señor Yahvé, Dios de Israel.

24Cuando expulse a las naciones delante de ti y ensanche tus fronteras, nadie codiciará tu tierra cuando subas, tres veces al año, a presentarte ante Yahvé, tu Dios.

25No ofrezcas pan fermentado junto con la sangre de mi sacrificio, ni guardes para el día siguiente parte de la víctima de la Pascua.

26Lleva a la casa de Yahvé, tu Dios, los primeros frutos de tu suelo.
No cuezas el cabrito en la leche de su madre.»

27Yahvé dijo a Moisés: «Escribe estas palabras, pues a tenor de ellas hago alianza contigo y con Israel.»

28Moisés estuvo allí con Yahvé cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. Y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las diez palabras.

Moisés desciende del monte

29Luego, Moisés bajó del monte Sinaí con las dos tablas del Testimonio en su mano. Al bajar, no sabía que la piel de su rostro se había vuelto radiante, por haber hablado con Yahvé.

30Aarón y todos los israelitas vieron a Moisés con la piel de su rostro radiante y temieron acercarse a él.

31Moisés los llamó. Aarón y todos los jefes de la comunidad se volvieron hacia él y Moisés habló con ellos.

32A continuación, se acercaron todos los israelitas y él les transmitió cuanto Yahvé le había dicho en el monte Sinaí.

33Cuando Moisés acabó de hablar con ellos, se puso un velo sobre el rostro.

34Siempre que Moisés se presentaba delante de Yahvé para hablar con él, se quitaba el velo hasta que salía. Al salir, transmitía a los israelitas lo que se le había mandado.

35Los israelitas veían la piel del rostro de Moisés radiante , y Moisés se ponía de nuevo el velo hasta que volvía a hablar con Yahvé.

Notas de la BJ (10)

34,1 «sube donde mí, al monte» griego; omitido por hebr.

34,6 No se sabe si el sujeto de «exclamó» es Yahvé o Moisés, pero, aunque lo que sigue parece una confesión de fe, Yahvé había prometido proclamar su nombre. Lo mejor es ver aquí la realización de la promesa de 33 19-23. La cita de Nm 14 17-18 lo confirma.

34,9 La Alianza contiene a la vez promesas y mandamientos: no hay oposición entre «gracia» y «ley». A los vv. 14-26 se les llama a veces el «Decálogo cultual» (aunque no hay conformidad en su distribución en diez mandamientos) o el Código yahvista de la Alianza, cuyas condiciones precisa; además del descanso sabático y de la prohibición de la idolatría, que también se hallan en el Decálogo de Ex 20, se trata de prescripciones cultuales: fiestas, primicias, sacrificios.

34,13 Para las estelas, ver 23 24+. El poste sagrado, ašerá, era el emblema de la diosa del amor y de la fecundidad, Aserá (griego: Astarté), de donde toma su nombre.

34,15 Por oposición al culto de Yahvé, comparado a un matrimonio legal, el culto de los falsos dioses es equiparado a una prostitución. Ver Ez 16 y 23; Os 1-3; Ap 17.

34,19 Se omite aquí con el griego: «todos tus rebaños» de hebr. —«todo primer nacido, macho» griego; «que nazca macho» hebr.

34,28 Moisés, véase v. 27, o Yahvé, véase 34 1; Dt 10 4. —«Las diez palabras» es probablemente una glosa. Véase Dt 4 13; 10 4.

34,28 Los vv 29-35 son de origen dudoso. Refieren una tradición sobre la irradiación del rostro de Moisés, expresada por el verbo qāran, derivado de qeren, «cuerno», de donde la traducción literal de la Vulg.: «su rostro tenía cuernos». Los vv. 29-33 utilizan esta tradición para describir a Moisés cuando bajó del monte; los vv. 34-35 la relacionan con la Tienda del Encuentro, siguiendo la tradición de 33 7-11.

34,35 El hebr. añade aquí: «el cutis del rostro de Moisés»; omitido por el griego.

34,35 Esta sección, 35-39, menciona la ejecución de las órdenes dadas en los caps. 25-31, de los que es una repetición casi literal.

Leer Éxodo 34 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 4 al-Nisāʾ4:171 · comentario de Reynolds

    171 ¡Oh, Gente del Libro! No exageréis en vuestra religión ni digáis sobre Dios nada salvo la verdad. En verdad, el Mesías, Jesús, hijo de María, fue únicamente un mensajero de Dios, y Su Palabra, que Él depositó en María, y un Espíritu procedente de Él. Creed, pues, en Dios y en Sus mensajeros, y no digáis: «Tres». ¡Desistid! Es mejor para vosotros. Dios es un Dios Único; ¡Gloria a Él por encima de tener un hijo! A Él pertenece cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra, y Dios basta como Protector.

  • 7 al-Aʿrāf7:154–55 · comentario de Reynolds

    154 Y cuando la ira de Moisés se aplacó, recogió las Tablas; y en su inscripción había una guía y una misericordia para aquellos que sienten reverencia ante su Señor.

Éxodo 34:1–28 Mención en el comentario

…no necesariamente un libro en la tierra). Aquí parece ser una referencia a la revelación de la «alianza» a Moisés en el monte Sinaí (véase Éx 34:1–28; cf. Éx 24:12, 18; 31:18; Dt 9:9–11; 10:3–5).

Éxodo 34:1–28 en la Biblia de Jerusalén

Renovación de la Alianza . Nuevas tablas de la Ley

1Yahvé dijo a Moisés: «Tállate dos tablas de piedra como las primeras, sube donde mí, al monte , y yo escribiré en ellas las palabras que había en las primeras tablas que rompiste.

2Prepárate para mañana; sube temprano al monte Sinaí y aguárdame allí en la cumbre del monte.

3Que nadie suba contigo, ni aparezca nadie en todo el monte. Ni siquiera las ovejas o las vacas pasten en el monte.»

4Moisés labró dos tablas de piedra como las primeras, se levantó temprano y subió al monte Sinaí, como le había mandado Yahvé, llevando en su mano las dos tablas de piedra.

5Yahvé descendió en una nube y se detuvo allí junto a él.
Moisés invocó el nombre de Yahvé.

Aparición de Dios

6Yahvé pasó por delante de él y exclamó : «Yahvé, Yahvé, Dios misericordioso y clemente, tardo a la cólera y rico en amor y fidelidad,

7que mantiene su amor por mil generaciones y perdona la iniquidad, la rebeldía y el pecado, pero no los deja impunes; que castiga la culpa de los padres en los hijos y en los nietos hasta la tercera y cuarta generación.»

8Al instante, Moisés se inclinó a tierra y se postró.

9Y dijo: «Señor mío, si he obtenido tu favor, ¡dígnese mi Señor ir en medio de nosotros!, aunque éste sea un pueblo obstinado. Perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y haznos tu heredad.»

La Alianza

10Él respondió: «Voy a hacer una alianza. Realizaré maravillas ante tu pueblo, como no se han hecho en toda la tierra o en nación alguna. Y todo el pueblo que te rodea verá lo maravillosa que es la obra que yo, Yahvé, voy a hacer contigo.

11Observa lo que yo te mando hoy. Voy a expulsar a tu paso al amorreo, al cananeo, al hitita, al perizita, al jivita y al jebuseo,

12pero guárdate de hacer alianza con los habitantes del país donde vas a entrar, pues sería un lazo en medio de ti.

13Destruid sus altares, destrozad sus estelas y romped sus postes sagrados.

14No te postres ante un dios extraño, pues Yahvé se llama Celoso, es un Dios celoso.

15No hagas alianza con los habitantes del país, pues cuando se prostituyan con sus dioses y les ofrezcan sacrificios, te invitarán a participar en sus sacrificios.

16No tomes a sus hijas para tus hijos, pues sus hijas se prostituirán con sus dioses y prostituirán a tus hijos con sus dioses.

17No te hagas dioses de metal fundido.

18Guarda la fiesta de los Ázimos.Durante siete días comerás panes ázimos, como te mandé, en el tiempo señalado del mes de Abib, pues en el mes de Abib saliste de Egipto.

19Todo primogénito es mío , y todo primer nacido, macho, de vaca o de oveja, es mío.

20El primer nacido de asno lo rescatarás con una oveja; y si no lo rescatas, lo desnucarás. Rescatarás todos los primogénitos de tus hijos. Nadie se presentará ante mí con las manos vacías.

21Durante seis días trabajarás, pero el séptimo descansarás; en la siembra y en la siega, descansarás.

22Celebrarás la fiesta de las Semanas, al comenzar la siega del trigo, y la fiesta de la Cosecha, al final del año.

23Tres veces al año se presentarán todos tus varones ante el Señor Yahvé, Dios de Israel.

24Cuando expulse a las naciones delante de ti y ensanche tus fronteras, nadie codiciará tu tierra cuando subas, tres veces al año, a presentarte ante Yahvé, tu Dios.

25No ofrezcas pan fermentado junto con la sangre de mi sacrificio, ni guardes para el día siguiente parte de la víctima de la Pascua.

26Lleva a la casa de Yahvé, tu Dios, los primeros frutos de tu suelo.
No cuezas el cabrito en la leche de su madre.»

27Yahvé dijo a Moisés: «Escribe estas palabras, pues a tenor de ellas hago alianza contigo y con Israel.»

28Moisés estuvo allí con Yahvé cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. Y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las diez palabras.

Notas de la BJ (8)

34,1 «sube donde mí, al monte» griego; omitido por hebr.

34,6 No se sabe si el sujeto de «exclamó» es Yahvé o Moisés, pero, aunque lo que sigue parece una confesión de fe, Yahvé había prometido proclamar su nombre. Lo mejor es ver aquí la realización de la promesa de 33 19-23. La cita de Nm 14 17-18 lo confirma.

34,9 La Alianza contiene a la vez promesas y mandamientos: no hay oposición entre «gracia» y «ley». A los vv. 14-26 se les llama a veces el «Decálogo cultual» (aunque no hay conformidad en su distribución en diez mandamientos) o el Código yahvista de la Alianza, cuyas condiciones precisa; además del descanso sabático y de la prohibición de la idolatría, que también se hallan en el Decálogo de Ex 20, se trata de prescripciones cultuales: fiestas, primicias, sacrificios.

34,13 Para las estelas, ver 23 24+. El poste sagrado, ašerá, era el emblema de la diosa del amor y de la fecundidad, Aserá (griego: Astarté), de donde toma su nombre.

34,15 Por oposición al culto de Yahvé, comparado a un matrimonio legal, el culto de los falsos dioses es equiparado a una prostitución. Ver Ez 16 y 23; Os 1-3; Ap 17.

34,19 Se omite aquí con el griego: «todos tus rebaños» de hebr. —«todo primer nacido, macho» griego; «que nazca macho» hebr.

34,28 Moisés, véase v. 27, o Yahvé, véase 34 1; Dt 10 4. —«Las diez palabras» es probablemente una glosa. Véase Dt 4 13; 10 4.

34,28 Los vv 29-35 son de origen dudoso. Refieren una tradición sobre la irradiación del rostro de Moisés, expresada por el verbo qāran, derivado de qeren, «cuerno», de donde la traducción literal de la Vulg.: «su rostro tenía cuernos». Los vv. 29-33 utilizan esta tradición para describir a Moisés cuando bajó del monte; los vv. 34-35 la relacionan con la Tienda del Encuentro, siguiendo la tradición de 33 7-11.

Leer Éxodo 34 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
Éxodo 34:5 Mención en el comentario

…en el Pentateuco (ej., Gen 12:8: «Allí edificó un altar al Señor e invocó el nombre del Señor [wa-yiqraʾ bi-shem YHWH] [cf. Gen 26:25; Exo 34:5; Isa 12:4; Psa 116:13; 17]). Esto podría sugerir que el significado del versículo no es «Lee» en el nombre de Dios (como propone…

Éxodo 34:5 en la Biblia de Jerusalén

5Yahvé descendió en una nube y se detuvo allí junto a él.
Moisés invocó el nombre de Yahvé.

Leer Éxodo 34 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
Éxodo 34:11–33

23 Mi ángel marchará delante de ti y te conducirá a la tierra de los amorreos, los hititas, los perizitas, los cananeos, los jivitas y los jebuseos, a los cuales exterminaré. 24 No te postrarás ante sus dioses ni les darás culto, ni imitarás sus prácticas, sino que los destruirás por completo y harás pedazos sus estelas sagradas. (Éx 23:23–24; cf. Éx 34:11–33)

Éxodo 34:11–33 en la Biblia de Jerusalén

11Observa lo que yo te mando hoy. Voy a expulsar a tu paso al amorreo, al cananeo, al hitita, al perizita, al jivita y al jebuseo,

12pero guárdate de hacer alianza con los habitantes del país donde vas a entrar, pues sería un lazo en medio de ti.

13Destruid sus altares, destrozad sus estelas y romped sus postes sagrados.

14No te postres ante un dios extraño, pues Yahvé se llama Celoso, es un Dios celoso.

15No hagas alianza con los habitantes del país, pues cuando se prostituyan con sus dioses y les ofrezcan sacrificios, te invitarán a participar en sus sacrificios.

16No tomes a sus hijas para tus hijos, pues sus hijas se prostituirán con sus dioses y prostituirán a tus hijos con sus dioses.

17No te hagas dioses de metal fundido.

18Guarda la fiesta de los Ázimos.Durante siete días comerás panes ázimos, como te mandé, en el tiempo señalado del mes de Abib, pues en el mes de Abib saliste de Egipto.

19Todo primogénito es mío , y todo primer nacido, macho, de vaca o de oveja, es mío.

20El primer nacido de asno lo rescatarás con una oveja; y si no lo rescatas, lo desnucarás. Rescatarás todos los primogénitos de tus hijos. Nadie se presentará ante mí con las manos vacías.

21Durante seis días trabajarás, pero el séptimo descansarás; en la siembra y en la siega, descansarás.

22Celebrarás la fiesta de las Semanas, al comenzar la siega del trigo, y la fiesta de la Cosecha, al final del año.

23Tres veces al año se presentarán todos tus varones ante el Señor Yahvé, Dios de Israel.

24Cuando expulse a las naciones delante de ti y ensanche tus fronteras, nadie codiciará tu tierra cuando subas, tres veces al año, a presentarte ante Yahvé, tu Dios.

25No ofrezcas pan fermentado junto con la sangre de mi sacrificio, ni guardes para el día siguiente parte de la víctima de la Pascua.

26Lleva a la casa de Yahvé, tu Dios, los primeros frutos de tu suelo.
No cuezas el cabrito en la leche de su madre.»

27Yahvé dijo a Moisés: «Escribe estas palabras, pues a tenor de ellas hago alianza contigo y con Israel.»

28Moisés estuvo allí con Yahvé cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. Y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las diez palabras.

Moisés desciende del monte

29Luego, Moisés bajó del monte Sinaí con las dos tablas del Testimonio en su mano. Al bajar, no sabía que la piel de su rostro se había vuelto radiante, por haber hablado con Yahvé.

30Aarón y todos los israelitas vieron a Moisés con la piel de su rostro radiante y temieron acercarse a él.

31Moisés los llamó. Aarón y todos los jefes de la comunidad se volvieron hacia él y Moisés habló con ellos.

32A continuación, se acercaron todos los israelitas y él les transmitió cuanto Yahvé le había dicho en el monte Sinaí.

33Cuando Moisés acabó de hablar con ellos, se puso un velo sobre el rostro.

Notas de la BJ (5)

34,13 Para las estelas, ver 23 24+. El poste sagrado, ašerá, era el emblema de la diosa del amor y de la fecundidad, Aserá (griego: Astarté), de donde toma su nombre.

34,15 Por oposición al culto de Yahvé, comparado a un matrimonio legal, el culto de los falsos dioses es equiparado a una prostitución. Ver Ez 16 y 23; Os 1-3; Ap 17.

34,19 Se omite aquí con el griego: «todos tus rebaños» de hebr. —«todo primer nacido, macho» griego; «que nazca macho» hebr.

34,28 Moisés, véase v. 27, o Yahvé, véase 34 1; Dt 10 4. —«Las diez palabras» es probablemente una glosa. Véase Dt 4 13; 10 4.

34,28 Los vv 29-35 son de origen dudoso. Refieren una tradición sobre la irradiación del rostro de Moisés, expresada por el verbo qāran, derivado de qeren, «cuerno», de donde la traducción literal de la Vulg.: «su rostro tenía cuernos». Los vv. 29-33 utilizan esta tradición para describir a Moisés cuando bajó del monte; los vv. 34-35 la relacionan con la Tienda del Encuentro, siguiendo la tradición de 33 7-11.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:138–40 · comentario de Reynolds

    138 Y llevamos a los Hijos de Israel a través del mar, y se toparon con un pueblo entregado a sus ídolos. Dijeron: «¡Oh Moisés! Haz para nosotros un dios al igual que ellos tienen dioses». Dijo: «¡En verdad sois un pueblo ignorante!

Éxodo 34:12–14

12 Ten cuidado de no hacer pacto con los habitantes de la tierra a la que estás a punto de entrar, no sea que resulten un lazo en medio de ti. 13 Derribaréis sus altares, quebraréis sus piedras cúlticas y talaréis sus postes sagrados, 14 porque no adorarás a ningún otro dios, pues el nombre del Señor es Celoso; Él es un Dios celoso. (Exo 34:12–14; cf. Ex 20:5; Deu 4:23–25, 5:9, 6:15; Jos 24:19–20)

Éxodo 34:12–14 en la Biblia de Jerusalén

12pero guárdate de hacer alianza con los habitantes del país donde vas a entrar, pues sería un lazo en medio de ti.

13Destruid sus altares, destrozad sus estelas y romped sus postes sagrados.

14No te postres ante un dios extraño, pues Yahvé se llama Celoso, es un Dios celoso.

Notas de la BJ (1)

34,13 Para las estelas, ver 23 24+. El poste sagrado, ašerá, era el emblema de la diosa del amor y de la fecundidad, Aserá (griego: Astarté), de donde toma su nombre.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 4 al-Nisāʾ4:171 · comentario de Reynolds

    171 ¡Oh, Gente del Libro! No exageréis en vuestra religión ni digáis sobre Dios nada salvo la verdad. En verdad, el Mesías, Jesús, hijo de María, fue únicamente un mensajero de Dios, y Su Palabra, que Él depositó en María, y un Espíritu procedente de Él. Creed, pues, en Dios y en Sus mensajeros, y no digáis: «Tres». ¡Desistid! Es mejor para vosotros. Dios es un Dios Único; ¡Gloria a Él por encima de tener un hijo! A Él pertenece cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra, y Dios basta como Protector.

Éxodo 40

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Éxodo 40:20 Mención en el comentario

Las «reliquias dejadas» son los objetos que Dios ordenó a Moisés colocar en el arca: las tablas de la Ley (Exo 25:16, 21; 40:20; cf. Deu 10:2, 5; 1Ki 8:9), el maná (Exo 16:33) y la vara de Aarón (Num 17:25; cf. Heb 9:4). La referencia a los…

Éxodo 40:20 en la Biblia de Jerusalén

20Luego tomó el Testimonio y lo metió en el arca; puso al arca los varales y sobre ella colocó el propiciatorio en la parte superior.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:248 · comentario de Reynolds

    248 Y su profeta les dijo: «Ciertamente el signo de su soberanía será que os llegará el arca trayendo sosiego de vuestro Señor y una reliquia dejada por la Casa de Moisés y la Casa de Aarón, transportada por los ángeles. En verdad, en ello hay un signo para vosotros, si sois creyentes».