El NobleCORÁN القرآن الكريم Éxodo 17

Brota agua de la roca

1 Toda la comunidad de los israelitas partió por etapas del desierto de Sin, según la orden de Yahvé, y acampó en Refidín, donde el pueblo no encontró agua para beber.

2 El pueblo disputó con Moisés y le pidió que les diera agua para beber. Moisés les dijo: «¿Por qué disputáis conmigo? ¿Por qué tentáis a Yahvé?»

3 Pero el pueblo, sediento, murmuraba de Moisés: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?»

4 Entonces Moisés clamó a Yahvé y dijo: «¿Qué puedo hacer con este pueblo? Por poco me apedrean.»

5 Yahvé respondió a Moisés: «Pasa delante del pueblo, toma contigo algunos de los ancianos de Israel; lleva también en tu mano el cayado con que golpeaste el Río y vete.

6 Yo estaré allí ante ti, junto a la roca del Horeb ; golpea la roca y saldrá agua para que beba el pueblo.» Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel.*

7 Y llamó a aquel lugar Masá y Meribá , a causa de la disputa de los israelitas, y por haber tentado a Yahvé, diciendo: «¿Está Yahvé entre nosotros o no?»*

Batalla contra Amalec

8 Amalec vino y atacó a Israel en Refidín.

9 Moisés dijo a Josué : «Elige algunos hombres y sal a combatir contra Amalec. Mañana yo me pondré en la cima del monte, con el cayado de Dios en mi mano.»*

10 Josué hizo lo que le mandó Moisés, y salió a combatir contra Amalec. Mientras tanto, Moisés, Aarón y Jur subieron a la cima del monte.

11 Mientras Moisés tenía las manos alzadas, vencía Israel; pero cuando las bajaba, vencía Amalec.

12 Como los brazos de Moisés se cansaran, ellos tomaron una piedra y se la pusieron debajo para que se sentase; mientras, Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así resistieron sus brazos hasta la puesta del sol.

13 Josué derrotó a Amalec y a su tropa a filo de espada.

14 Yahvé dijo a Moisés: «Escribe esto en un libro para recuerdo y haz saber a Josué que yo borraré por completo la memoria de Amalec de debajo de los cielos.»

15 Moisés construyó un altar y lo llamó «Yahvé, mi bandera»;

16 y pronunció estas palabras: «¡La bandera de Yahvé en mano!; Yahvé está en guerra con Amalec de generación en generación.»*

Notas de la Biblia de Jerusalén 6
  1. 17,6 «del Horeb» parece ser una glosa de lector. Algunos rabinos suponían que la roca había seguido a los israelitas en sus peregrinaciones. Ver 1 Co 10 4. Respecto de la designación del mismo Dios como «Roca», ver Sal 18 3+.
  2. 17,7 Massá: tentación. Meribá: querella.
  3. 17,7 Este relato antiguo, probablemente de tradición yahvista, representa una tradición de las tribus del Sur. Está unido redaccionalmente a Refidín, donde se situaba el episodio precedente. En realidad, los amalecitas moraban más al norte, en el Négueb y en el monte Seír, Gn 14 7; Nm 13 29; Jc 1 16; 1 Cro 4 42s, y aquí en esta región, debe localizarse Jormá, Nm 14 39-45, ver Dt 25 17-19; 1 S 15. Amalec, presentado por Gn 36 12.16 como nieto de Esaú, es en realidad un pueblo muy antiguo, Nm 24 20. En tiempo de los Jueces se asocia a los salteadores de Madián. Todavía David lucha contra él. Luego ya no se le menciona más que en 1 Cro 4 43 y Sal 83 8.
  4. 17,9 Primera mención de Josué en el Pentateuco.
  5. 17,16 «La bandera de Yahvé» (nēs yah) corr. en lugar de «el trono de Yahvé» de Vulg., que interpreta el hebr. como kisseh yah.
  6. 17,16 Relato de tradición probablemente elohista, que se vincula con el de la estancia de Moisés en Madián, 2 11 - 4 31. —Se ha querido dar al yahvismo un origen madianita: en Madián recibió Moisés la revelación del nombre divino, 3 1; Jetró es «sacerdote de Madián», 18 1, invoca el nombre de Yahvé, v. 10, le ofrece sacrificios y preside la comida que sigue, v. 12. En realidad, Jetró reconoce la grandeza y el poder de Yahvé, lo cual no significa que Yahvé fuera su Dios, ni siquiera que se convirtiera a Yahvé (ver, p.e., las profesiones de fe del faraón, 9 27, y de Rajab, Jos 2 9-10), aunque la tradición pudo interpretarlo así, v. 12. El «monte de Dios», v. 5, no es un santuario madianita servido por Jetró: acude a él para reunirse con Moisés y desde él regresa a su país, v. 27. También el origen madianita del nombre de Yahvé sigue siendo pura hipótesis, ver 3 13+. De todos modos, préstamo o no, el nombre de Yahvé expresará una realidad religiosa totalmente nueva.