El NobleCORÁN القرآن الكريم Éxodo 1

Prosperidad de los hebreos en Egipto

1 Éstos son los nombres de los israelitas que fueron a Egipto con Jacob, cada uno con su familia:

2 Rubén, Simeón, Leví, Judá,

3 Isacar, Zabulón, Benjamín,

4 Dan, Neftalí, Gad y Aser.

5 Los descendientes de Jacob eran setenta personas. José estaba ya en Egipto.*

6 Luego, murieron José, todos sus hermanos y toda aquella generación.

7 Pero los israelitas eran fecundos y se propagaban; se multiplicaban y hacían muy fuertes, y llenaban el país.

Tiranía de los egipcios

8 Surgió en Egipto un nuevo rey, que no había conocido a José;

9 y dijo a su pueblo: «Mirad, el pueblo de Israel es más numeroso y fuerte que nosotros.

10 Actuemos sagazmente contra ellos para que no sigan multiplicándose, no sea que en caso de guerra se alíen también con nuestros enemigos, luchen contra nosotros y se marchen del país.»

11 Entonces, les impusieron capataces para oprimirlos con duros trabajos ; y así edificaron para el faraón las ciudades de depósito: Pitom y Ramsés.*

12 Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de modo que los egipcios llegaron a temer a los israelitas.

13 Los egipcios esclavizaron brutalmente a los israelitas,

14 amargándoles la vida con dura servidumbre, con los trabajos del barro, de los ladrillos, del campo y con toda clase de servidumbre. Los esclavizaron brutalmente.*

15 Además, el rey de Egipto dijo a las parteras de las hebreas (una de ellas se llamaba Sifrá, y la otra Puá):*

16 «Cuando asistáis a las hebreas, fijaos bien : si es niño, matadlo; si es niña, que viva.»*

17 Pero las comadronas temían a Dios, y no hicieron lo que les había mandado el rey de Egipto, sino que dejaban con vida a los niños.

18 El rey de Egipto llamó a las comadronas y les dijo: «¿Por qué habéis hecho esto y dejáis con vida a los niños?»

19 Respondieron las comadronas al faraón: «Es que las mujeres hebreas no son como las egipcias; son más robustas, y antes que llegue la comadrona, ya han dado a luz.»

20 Dios premió a las comadronas. El pueblo se multiplicaba y se iba consolidando.

21 Y a las comadronas, porque temían a Dios, les concedió descendencia.

22 Entonces el faraón ordenó a toda su gente que arrojaran al Río a todo niño recién nacido, pero que dejasen con vida a las niñas.»*

Notas de la Biblia de Jerusalén 9
  1. 1,5 El griego precisa «setenta y cinco personas», ver Gn 46 27+, y pone «José estaba en Egipto» al principio del v.
  2. 1,11 No parece que en Egipto se conociera una organización regular de prestación personal, pero para los grandes trabajos públicos reclutaban la mano de obra entre los prisioneros de guerra y los siervos adscritos a los dominios reales, ver en cuanto a Israel 2 S 12 31. Los israelitas recibieron como una opresión insoportable su equiparación a estas categorías inferiores: es comprensible que quisieran recuperar la vida libre del desierto; es también comprensible que los egipcios consideraran su propuesta como una rebelión de esclavos.
  3. 1,11 Trascripción del egipcio Per-âa, «la gran Casa», fórmula protocolaria que designa el Palacio, la Corte y, desde la dinastía XVIII, la misma persona del rey. «Faraón» se utiliza aquí como nombre propio (en adelante, utilizaremos, sin embargo, la minúscula).
  4. 1,11 Nombre de la residencia del faraón Ramsés II en el Delta, y que se identifica con Tanis o con Cantir. Esta mención designa a Ramsés II (1290-1224) como faraón opresor y da aproximadamente la fecha del Éxodo.
  5. 1,14 La historia de la opresión seguirá en 5 6-23. En los vv. siguientes, las medidas tomadas para el exterminio de los niños varones no están acordes con las necesidades de los trabajos forzados, pero preparan la historia del nacimiento de Moisés.
  6. 1,15 Los descendientes de Jacob son llamados aquí, en los textos de la opresión, “hebreos”. En la perspectiva del Pentateuco este nombre proviene sin duda del antepasado de Abrahán (véase Gn 10 24-30; 11 16-26). Es el nombre que los demás dan a los israelitas, como en 1 16 o en 2 6-7; o que ellos se dan a sí mismos frente a los otros, como en 1 19; pero que también se utiliza en la narración, como en 1 15; 2 11, 13 etc. Se ha pretendido explicar por los textos no bíblicos del segundo milenio a. C. que hablan de Habiru/Apiru. Fuera de la posible correspondencia de ‘ibrî, “hebreo”, con ‘apiru, es posible que en Egipto los israelitas fueran asimilados a los ‘apiru, prisioneros de guerra.
  7. 1,16 Lit. «Fijaos en las dos piedras». Unos entienden que las dos piedras eran el asiento de la parturienta; otros opinan que la expresión se refiere al sexo del recién nacido. La versión siríaca dice: «las dos rodillas»; el griego traduce libremente: «cuando están a punto de dar a luz».
  8. 1,22 La palabra designa el río por excelencia de Egipto, el Nilo, pero se aplica también a cualquiera de sus principales brazos o ramificaciones.
  9. 1,22 Atribuido a las tradiciones yahvista-elohísta, o sólo a la tradición elohísta.