El NobleCORÁN القرآن الكريم Génesis 10

La tierra se repuebla

1 Ésta es la descendencia de los hijos de Noé, Sem, Cam y Jafet, a quienes les nacieron hijos después del diluvio:

2 Hijos de Jafet: Gómer, Magog, los medos, Yaván, Túbal, Mésec y Tirás.

3 Hijos de Gómer: Asquenaz, Rifat, Togarmá.

4 Hijos de Yaván: Elisá, Tarsis, los queteos y los rodenses.

5 A partir de éstos se poblaron las islas de las gentes.
Éstos fueron los hijos de Jafet por sus territorios y lenguas, por sus linajes y naciones respectivas.*

6 Hijos de Cam: Cus, Misráin, Put y Canaán.

7 Hijos de Cus: Sebá, Javilá, Sabtá, Ramá y Sabtecá. Hijos de Ramá: Seba y Dedán.

8 Cus engendró a Nemrod, que fue el primero que se hizo prepotente en la tierra.*

9 Fue un bravo cazador delante de Yahvé, por lo cual se suele decir: «Bravo cazador a ojos de Yahvé, como Nemrod.»

10 Los comienzos de su reino fueron Babel, Érec y Acad, ciudades todas ellas en tierra de Senaar.*

11 De aquella tierra procedía Asur, que edificó Nínive, Rejobot Ir, Cálaj

12 y Resen, entre Nínive y Cálaj (aquella es la Gran Ciudad).*

13 Misráin engendró a los lidios, anamitas, lehabitas y naftujitas,

14 a los de Patrós, de Casluj y de Caftor, de donde salieron los filisteos.*

15 Canaán engendró a Sidón, su primogénito, y a Het,

16 al jebuseo, al amorreo, al guirgaseo,

17 al jivita, al arquita, al sinita,

18 al arvadita, al semarita y al jamatita. Más tarde se propagaron las estirpes cananeas.

19 La frontera de los cananeos iba desde Sidón, en dirección de Guerar, hasta Gaza; y en dirección de Sodoma, Gomorra, Admá y Seboín, hasta Lesa.

20 Éstos fueron los hijos de Cam, según sus linajes y lenguas, por sus territorios y naciones respectivas.

21 También le nacieron hijos a Sem, padre de todos los hijos de Héber y hermano mayor de Jafet.

22 Hijos de Sem: Elam, Asur, Arfacsad, Lud y Aram.

23 Hijos de Aram: Us, Jul, Guéter y Mas.

24 Arfacsad engendró a Sélaj, y Sélaj engendró a Héber.

25 A Héber le nacieron dos hijos: el nombre de uno fue Péleg, porque en sus días fue divida la tierra. Su hermano se llamaba Yoctán.

26 Yoctán engendró a Almodad, a Selef, a Jasarmávet, a Yéraj,

27 a Hadorán, a Uzal, a Diclá,

28 a Obal, a Abimael, a Sebá,

29 a Ofir, a Javilá y a Yobab. Todos fueron hijos de Yoctán.

30 Su asiento se extendió desde Mesá, en dirección a Sefar, al monte del oriente.

31 Éstos fueron los hijos de Sem, según sus linajes y lenguas, por sus territorios y naciones respectivas.

32 Hasta aquí los linajes de los hijos de Noé, según su origen y sus naciones. Y a partir de ellos se dispersaron los pueblos por la tierra después del diluvio.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 7
  1. 10,5 Las islas y costas del Mediterráneo.
  2. 10,5 Estas palabras, omitidas por el hebr., se restituyen según los vv. 20 y 31.
  3. 10,8 Figura popular (el v. 9 enuncia un proverbio) tras de la cual se oculta un héroe de Mesopotamia, de incierta identificación.
  4. 10,10 Acad, ciudad próxima al emplazamiento de Babilonia; su nombre sirve para designar la parte de la Baja Mesopotamia, en contraposición al país de Sumer, que queda más al sur, y en general para designar la lengua y los pueblos semíticos de dicha región, también en contraposición a los sumerios.
  5. 10,12 Si esta glosa entre paréntesis se refiere a Cálaj, puede datar del s. IX a.C., cuando Cálaj, la actual Nimrud, se convirtió en capital de Asiria. Si se refiere a Nínive, es posterior a Senaquerib, que estableció en ella la capital.
  6. 10,14 El texto traslada «y de Caftor» después de «filisteos»; pero los filisteos eran precisamente oriundos de Caftor, Jos 13 2+.
  7. 10,32 Este relato yahvista parece ser el resultado de una amalgama de diferentes tradiciones: construcción de una torre y de una ciudad, dispersión de los hombres tras el diluvio, 9 19; 10 32. No falta el dato irónico: hombres que querían construir una torre cuya cima llegase al cielo, v. 4, pero que son incapaces de utilizar piedra y mortero. El relato da una explicación distinta de la diversidad de los pueblos y de las lenguas. Es el castigo de un pecado colectivo que, como el de los primeros padres, 3, es también un pecado de orgullo (v. 4). La unión sólo quedará restaurada en Cristo salvador: milagro de las lenguas en Pentecostés, Hch 2 5-12, asamblea de las naciones en el cielo, Ap 7 9-10.