…el Evangelio de Lucas (y en Q 19:17*–*21) es solo un ángel quien lo hace (la misma alteración ocurre respecto a Zacarías: un solo ángel en Lucas 1 y «ángeles» en Q 3:39). En lo demás, el Corán parece seguir a Lucas:
Lucas 1 en la Biblia de Jerusalén
1Puesto que muchos han intentado narrar ordenadamente las cosas que se han verificado entre nosotros,
2tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y servidores de la Palabra,
3he decidido yo también, después de haber investigado diligentemente todo desde los orígenes, escribírtelo por su orden, ilustre Teófilo,
4para que conozcas la solidez de las enseñanzas que has recibido.
Anuncio del nacimiento de Juan el Bautista
5Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, del grupo de Abías, casado con una mujer descendiente de Aarón, que se llamaba Isabel.
6Los dos eran justos ante Dios y cumplían fielmente todos los mandamientos y preceptos del Señor.
7No tenían hijos, porque Isabel era estéril, y los dos de avanzada edad.
8En cierta ocasión, mientras oficiaba delante de Dios, en el grupo de su turno,
9le tocó en suerte, según el uso del servicio sacerdotal, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso.
10Toda la multitud de fieles estaba fuera en oración, a la hora del incienso.
11Se le apareció el ángel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso.
12Al verlo Zacarías, se sobresaltó, y el temor se apoderó de él.
13El ángel le dijo: «No temas, Zacarías, porque tu petición ha sido escuchada; Isabel, tu mujer, te dará un hijo, a quien pondrás por nombre Juan.
14Te llenará de gozo y alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento,
15porque será grande ante el Señor. No beberá vino ni licor; estará lleno de Espíritu Santo ya desde el seno de su madre;
16convertirá al Señor su Dios a muchos de los hijos de Israel
17e irá delante de él con el espíritu y el poder de Elías, para que los corazones de los padres se vuelvan a los hijos, y los rebeldes, a la prudencia de los justos; para preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.»
18Zacarías preguntó al ángel: «¿En qué lo conoceré? Porque yo soy viejo, y mi mujer de avanzada edad.»
19El ángel le respondió: «Yo soy Gabriel, el que está al servicio de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena noticia.
20Mira, por no haber creído mis palabras, que se cumplirán a su tiempo, vas a quedar mudo, y no podrás hablar hasta el día en que sucedan estas cosas.»
21La gente, que estaba esperando a Zacarías, se extrañaba de que se demorara tanto en el Santuario.
22Cuando salió no podía hablarles, y comprendieron que había tenido una visión en el Santuario. Les hablaba por señas y permaneció mudo.
23Una vez cumplidos los días de su servicio, volvió a su casa.
24Días después, concibió su mujer Isabel y estuvo durante cinco meses recluida.
25Entre tanto, pensaba: «El Señor ha hecho esto por mí cuando ha tenido a bien quitar mi oprobio entre la gente.»
La Anunciación
26Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a un pueblo de Galilea, llamado Nazaret,
27a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David. La virgen se llamaba María.
28Cuando entró, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
29Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo.
30El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;
31vas a concebir en tu seno y a dar a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
32Él será grande, le llamarán Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
33reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»
34María respondió al ángel: «¿Cómo será esto posible, si no conozco varón?»
35El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso, el que va a nacer será santo y le llamarán Hijo de Dios.
36Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez y ya está en el sexto mes la que era considerada estéril,
37porque no hay nada imposible para Dios.»
38Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel la dejó y se fue.
La Visitación
39En aquellos días, se puso en camino María y se dirigió con prontitud a la región montañosa, a una población de Judá.
40Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.
41En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno; Isabel quedó llena de Espíritu Santo
42y exclamó a gritos: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno;
43¿cómo así viene a visitarme la madre de mi Señor?
44Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno.
45¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!»
Cántico de María
46Dijo María:
«Alaba mi alma la grandeza del Señor
47y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador,
48porque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava.
Desde ahora, todas las generaciones me llamarán bienaventurada,
49porque ha hecho en mi favor cosas grandes el Poderoso, Santo es su nombre
50y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.
51Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los de corazón altanero.
52Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes.
53A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos con las manos vacías.
54Acogió a Israel, su siervo,
acordándose de la misericordia
55—como había anunciado a nuestros padres— en favor de Abrahán y de su linaje por los siglos.»
56María se quedó con ella unos tres meses, y luego regresó a su casa.
Nacimiento de Juan el Bautista
57Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz y tuvo un hijo.
58Sus vecinos y parientes, al oír que el Señor le había mostrado tanta misericordia, se congratulaban con ella.
Circuncisión de Juan el Bautista
59Al octavo día fueron a circuncidar al niño y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías;
60pero su madre intervino y dijo: «No; se ha de llamar Juan.»
61La gente le decía: «No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre»,
62y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase.
63Él pidió una tablilla y escribió: «Se llama Juan»; y todos quedaron admirados.
64Al punto se abrió su boca y se desató su lengua, y hablaba alabando a Dios.
65El temor se apoderó de todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaba lo sucedido.
66Todos cuantos lo oían quedaban impresionados y se decían: «¿Qué será este niño?» Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.
Cántico de Zacarías
67Zacarías, su padre, quedó lleno de Espíritu Santo y profetizó con estas palabras:
68«Bendito el Señor Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su pueblo,
69y nos ha suscitado una fuerza salvadora
en la casa de David, su siervo,
70como había prometido desde antiguo
por boca de sus santos profetas,
71que nos salvaría de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian,
72teniendo misericordia con nuestros padres
y recordando su santa alianza,
73el juramento que hizo
a Abrahán nuestro padre,
de concedernos
74que, libres de manos enemigas,
podamos servirle sin temor,
75en santidad y justicia,
en su presencia todos nuestros días.
76Y tú, niño, serás llamado profeta del Altísimo,
pues irás delante del Señor
para preparar sus caminos
77y hacer que su pueblo conozca la salvación
mediante el perdón de sus pecados,
78por las entrañas de misericordia de nuestro Dios,
que harán que nos visite una Luz de lo alto,
79a fin de iluminar a los que habitan
en tinieblas y sombras de muerte,
y de guiar nuestros pasos por el camino de la paz.»
Vida oculta de Juan el Bautista
80El niño crecía y su espíritu se fortalecía, y vivió en lugares inhóspitos hasta el día de su manifestación a Israel.
Notas de la BJ (37)
1,1 Enfático: se ha de entender «algunos». Sobre estos relatos conocidos de Lucas y por él utilizados ver la Introducción.
1,4 O, quizá: «de las noticias que te han llegado». En este caso, Teófilo no sería un cristiano a quien se desearía confirmar en la fe, sino un alto funcionario a quien se trata de informar.
1,8 Cada «grupo» realizaba el servicio durante una semana, ver 1 Cro 24 19; 2 Cro 23 8.
1,9 Este oficio consistía en renovar las brasas y los perfumes en el altar del incienso que se hallaba ante el Santo de los Santos, ver Ex 30 6-8. La incensación tenía lugar antes del sacrificio de la mañana y después del de la tarde.
1,12 Lucas gusta de señalar las manifestaciones de temor religioso: 1 29-30.65; 2 9-10; 4 36: 5 8-10.26; 7 16; 8 25.35-37.56; 9 34.43; 24 37; Hch 2 43; 3 10; 5 5.11; 10 4; 19 17. Ver Ex 20 20+; Dt 6 2+; Pr 1 7+.
1,13 Este nombre significa «Yahvé es favorable».
1,14 Los caps. 1-2 están impregnados de una atmósfera de alegría: 1 28.46.58: 2 10. Ver 10 17. 20s; 13 17; 15 7.32; 19 6.37; 24 41.52; Hch 2 46+; Flp 1 4+.
1,15 Estas palabras se inspiran en varios textos del AT, especialmente en el estatuto del nazir, ver Nm 6 1+.
1,15 Esta expresión no significa en Lucas una plenitud de gracia santificante, sino un don de profecía que hace hablar de forma inspirada: 1 41.67; Hch 2 4; 4 8.31; 7 55; 9 17; 13 9. Este don se manifestará en Juan desde el seno de su madre con un profético salto de gozo, 1 44.
1,17 Según Ml 3 23, se creía que la vuelta de Elías debía preceder y preparar el Día de Yahvé. Juan el Bautista será el «Elías que ha de venir», ver Mt 17 10-13; Lc 9 30.
1,18 Zacarías pide un «signo», ver Gn 15 8; Jc 6 17; Is 7 11; 38 7. Pero sigue escéptico.
1,19 Primera aparición de un verbo preferido de Lucas: diez veces en el Evangelio, quince veces en los Hechos, las más de las veces a propósito de la Buena Nueva o «Evangelio» del Reino: ver Mc 1 1+; Hch 5 42+; Ga 1 6+.
1,22 Para pronunciar la bendición acostumbrada.
1,25 La esterilidad se consideraba como deshonra, Gn 30 23; 1 S 1 5-8, e incluso como castigo, 2 S 6 23; Os 9 11.
1,25 La representación de este acontecimiento se inspira en varios pasajes del AT, en particular en la aparición del ángel a Gedeón, Jc 6 11-24 (comparar con el anuncio del nacimiento de Sansón, Jc 13 2-7). La dignidad del niño se evoca con alusiones a las promesas del AT, sobre todo a las hechas a David y a su linaje, 2 S 7 1ss.
1,26 De la concepción de Juan.
1,28 «Alégrate» mejor que «Salve». Llamada al júbilo mesiánico, eco de la llamada de los profetas a la Hija de Sión, y como ésta, motivada por la venida de Dios entre su pueblo; ver Is 12 6; So 3 14-15; Jl 2 21-27; Za 2 14; 9 9. —«Llena de gracia», lit.: «tú que has estado y sigues estando llena de favor divino». -Adic.: «Bendita tú entre las mujeres», por influencia de 1 42.
1,33 Las palabras del ángel se inspiran en varios pasajes mesiánicos del AT.
1,34 La «virgen» sólo está «desposada» (v. 27) y no tiene relaciones conyugales (sentido semítico de «conocer», ver Gn 4 1, etc.). Este hecho, que parece contraponerse al anuncio de los vv. 31-33, trae la explicación del v. 35. Nada hay en el contexto que imponga la idea de un voto de virginidad.
1,35 La expresión evoca la nube luminosa, señal de la presencia de Yahvé, ver Ex 13 22+; 19 16+; 24 16+, o las alas del pájaro que simboliza el poder protector, Sal 17 8; 57 2; 140 8, y creador, Gn 1 2 de Dios. Comparar Lc 9 34p. En la concepción de Jesús todo viene del poder del Espíritu Santo.
1,39 Hoy en día preferentemente identificada con Ain Karim, 6 km al oeste de Jerusalén.
1,43 Título divino de Jesús resucitado, Hch 2 36+; Flp 2 11+, que Lucas le concede desde su vida terrena, con más frecuencia que Mt Mc: 7 13; 10 1.39.41; 11 39, etc.
1,45 O: «Y feliz tú que has creído, porque tendrá cumplimiento lo que te ha sido prometido de parte del Señor.»
1,46 «María» y no «Isabel», var. sin apoyo suficiente. —El cántico de María se inspira en el cántico de Ana, 1 S 2 1-10 y en muchos otros pasajes del AT. Además de las principales afinidades literarias subrayadas por las referencias marginales, obsérvense los dos grandes temas: 1.o, los pobres y humildes socorridos en detrimento de los ricos y poderosos, So 2 3+; ver Mt 5 3+. 2.o, Israel objeto del favor de Dios, ver Dt 7 6+, etc., desde la promesa hecha a Abrahán, Gn 15 1+; 17 1+. Lucas debió dar con este cántico en el ambiente de los «pobres», donde quizá lo habían atribuido a la Hija de Sión; estimó oportuno ponerlo en labios de María, incluyéndolo en su relato en prosa.
1,56 María probablemente permaneció junto a Isabel hasta el nacimiento y la circuncisión de Juan. Lucas agota una materia antes de pasar a otra. Ver 1 64-67; 3 19-20; 8 37-38.
1,59 Ordinariamente, el niño recibía el nombre en la circuncisión, ver 2 21.
1,62 La sordera y la mudez van juntas con frecuencia, y el mismo término griego kôfós puede significar «sordo», 7 22, o «mudo», 11 14.
1,66 Es decir, le protegía: expresión bíblica, 1 Cro 4 10; Hch 11 21.
1,66 Al igual que el de María, este cántico es un trozo poético que Lucas ha espigado y puesto en labios de Zacarías, añadiendo los vv. 76-77 para adaptarlo a la situación. No lo ha incluido en el relato en prosa, v. 64, sino a continuación.
1,67 En el sentido pleno de la palabra; porque si la primera parte, vv. 68-75, es un himno de acción de gracias, la segunda, vv. 76-79, es una visión del futuro.
1,68 La visita de Dios en el NT, como a menudo en el AT, Ex 3 16+, se entiende en un sentido favorable, 1 78; 7 16; 19 44; 1 P 2 12.
1,69 Lit.: «un cuerno», ver Sal 75 5+.
1,76 Es decir, Dios, como en 1 16-17, no el Mesías .
1,77 Lucas describe el papel del Precursor utilizando textos que se le aplicaban tradicionalmente, ver 3 4p; 7 27p; y su mensaje, según el de los apóstoles en los Hechos, ver Hch 2 38; 5 31; 10 43; 13 38; 26 18.
1,78 «entrañas» = «sentimientos», ver Col 3 12.— «harán que nos visite»; var: «hicieron que nos visitara».
1,78 Anatolé: título del Mesías, Estrella que trae la luz, ver Nm 24 17; Ml 3 20; Is 60 1, y Germen que retoña del tronco de David, ver Jr 23 5; 33 15; Za 3 8; 6 12.
1,80 Especie de estribillo: 2 40.52; ver 1 66 y comparar Hch 2 41+; 6 7+.
- 3 Āl ʿImrān3:45–47 · comentario de Reynolds
45 Cuando los ángeles dijeron: «¡Oh, María! Ciertamente Dios te albricia con una Palabra procedente de Él, cuyo nombre es el Mesías, Jesús hijo de María, ilustre en este mundo y en el Más Allá, y de los allegados [a Dios].
46 Y hablará a las gentes en la cuna y en la madurez, y se contará entre los justos».
47 Dijo ella: «¡Señor mío! ¿Cómo tendré un hijo si ningún mortal me ha tocado?». Dijo: «Así crea Dios lo que Le place». Cuando decreta un asunto, tan solo le dice: «¡Sé!», y es.
- 19 Maryam19:2–6 · comentario de Reynolds
2 Un recuerdo de la Misericordia de tu Señor para con Su siervo Zacarías,
3 cuando clamó a su Señor en una súplica secreta.
4 Dijo: «¡Señor mío! Mis huesos se han debilitado y mi cabeza canea de blanco. Y jamás he sido infeliz en mi súplica a Ti, ¡oh Señor mío!
5 Ciertamente temo a mis parientes tras de mí, y mi esposa es estéril. Concédeme, pues, de Tu Presencia un heredero
6 que herede de mí y herede de la Casa de Jacob; y hazlo, Señor mío, complaciente a Ti».
- 19 Maryam19:7–11 · comentario de Reynolds
7 «¡Oh Zacarías! Te albriciamos la buena nueva de un hijo cuyo nombre será Juan, nombre que no hemos dado a nadie antes de él».
8 Dijo: «¡Señor mío! ¿Cómo he de tener un hijo, si mi esposa es estéril y yo he alcanzado la decrepitud por la vejez?».
9 Dijo: «Así será. Tu Señor dice: ‘Es fácil para Mí; ya te creé a ti antes, cuando no eras nada’».
10 Dijo: «¡Señor mío! Dame una señal». Dijo: «Tu señal será que no hablarás a la gente durante tres noches con sus días, aun estando sano».
11 Y salió del santuario hacia su pueblo y les indicó por señas que glorificasen por la mañana y por la tarde.
- 66 al-Taḥrīm66:11–12 · comentario de Reynolds
11 Y Dios propone como ejemplo para los que creen a la mujer de Faraón cuando dijo: «¡Señor mío! Edifícame junto a Ti una casa en el Jardín, sálvame de Faraón y de sus obras, y sálvame del pueblo transgresor»,
12 y a María, hija de ʿImrān, que preservó su castidad. Entonces insuflamos en ella de Nuestro Espíritu, y ella confirmó las Palabras de su Señor y Sus Libros; y fue de las devotamente obedientes.