El NobleCORÁN القرآن الكريم Deuteronomio 14

Contra una práctica idolátrica

1 Vosotros sois hijos de Yahvé vuestro Dios. No os practicaréis incisiones ni os haréis tonsura entre los ojos por un muerto.*

2 Piensa que tú eres un pueblo consagrado a Yahvé tu Dios, y que Yahvé te ha escogido para que seas el pueblo de su propiedad entre todos los pueblos que hay sobre la faz de la tierra.

Animales puros e impuros

3 No comerás nada que sea abominable.

4 Éstos son los animales que podréis comer: buey, carnero, cabra,

5 ciervo, gacela, gamo, cabra montés, antílope, búfalo, gamuza.

6 Podéis comer cualquier animal de pezuña partida, hendida en dos, y que sea rumiante.

7 Sin embargo, entre los rumiantes y entre los animales de pezuña partida y hendida no podréis comer los siguientes: el camello, la liebre y el damán, que rumian pero no tienen la pezuña hendida. Los tendréis por impuros.

8 También tendréis por impuro al cerdo, que tiene la pezuña partida y hendida, pero no rumia. No comeréis su carne ni tocaréis su cadáver.

9 De entre los animales acuáticos, podéis comer todo lo que tenga aletas y escamas.

10 Pero tendréis por impuro y no comeréis lo que no tenga aletas y escamas.

11 Podéis comer cualquier ave pura.

12 Pero no podéis comer las siguientes: el águila, el quebrantahuesos, el águila marina,

13 el buitre, las diferentes especies de halcón,*

14 todas las especies de cuervo,

15 el avestruz, la lechuza, la gaviota y las diferentes especies de gavilanes,

16 el búho, la ibis, el cisne,

17 el pelícano, el calamón, el somormujo,

18 la cigüeña, las diferentes especies de garza real, la abubilla y el murciélago.

19 Tendréis por impuro y no comeréis cualquier insecto alado.

20 Todo volátil puro lo podéis comer.

21 No comeréis ninguna bestia muerta. Se la darás al forastero que vive en tus ciudades para que él la coma, o bien podrás vendérsela a un extranjero. Porque tú eres un pueblo consagrado a Yahvé tu Dios.
No cocerás el cabrito en la leche de su madre.*

El diezmo anual

22 Cada año apartarás el diezmo de todo el producto de tu sementera, lo que haya producido el campo, año tras año,

23 y lo comerás en presencia de Yahvé tu Dios, en el lugar que él haya elegido para establecer la morada de su nombre. Será el diezmo de tu trigo, de tu mosto y de tu aceite, así como los primogénitos de tu ganado mayor y de tu ganado menor. De ese modo aprenderás a respetar a Yahvé tu Dios, toda tu vida.

24 Si el camino te resulta demasiado largo, si no puedes transportarlo (el diezmo), porque el lugar que haya elegido Yahvé para establecer allí su nombre te cae demasiado lejos, y Yahvé tu Dios te ha bendecido con bienes,

25 lo cambiarás por dinero. Llevarás el dinero en tu mano e irás al lugar que haya elegido Yahvé tu Dios;

26 y emplearás allí este dinero adquiriendo todo lo que desees: ganado mayor o menor, vino o bebida fermentada, todo lo que te apetezca. Tú y tu familia comeréis allí, en presencia de Yahvé tu Dios, y celebraréis fiesta.

27 Pero no abandones al levita que vive en tus ciudades, ya que él no tiene parte ni heredad contigo.

El diezmo trienal

28 Cada tres años apartarás todo el diezmo de tu cosecha de ese año y lo depositarás a tus puertas.

29 Así podrán venir el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, el forastero, el huérfano y la viuda que viven en tus ciudades, y podrán comer hasta hartarse, para que Yahvé tu Dios te bendiga en todas las obras que emprendas.

Notas de la Biblia de Jerusalén 4
  1. 14,1 Suele verse en este lugar la prohibición del culto a los muertos, ver Lv 19 27+. Pero cabe preguntarse también si el «muerto» del que aquí se trata no será el dios Baal, cuya muerte se celebraba al comienzo del verano, ver 26 14; 1 R 18 28, al desaparecer la vegetación; ver también Ez 8 14.
  2. 14,13 El hebr. se halla corrompido y las identificaciones son inciertas.
  3. 14,21 Las prescripciones morales, jurídicas o cultuales de Lv 17 15; 18 26; 19 33-34; 24 22, o también 5 14; Ex 12 49; 20 10 (sobre el sábado), insisten todas en el hecho de que el extranjero debe ser tratado como el «ciudadano». El Dt hace una distinción fundada en la elección y la santidad de Israel, ver también 15 3; 23 21. Los textos de Dt 24 14.17s, que no hacen esta distinción, reproducen leyes anteriores. Pero esto no impide al Deuteronomio afirmar el amor de Dios para con el extranjero, 10 18.
  4. 14,21 El diezmo es una renta percibida por el dueño de la tierra y debida a Yahvé, que es el dueño de la tierra de Israel. Según Dt, se toma de los productos del campo y se lleva al templo, aquí vv. 22-27 y 12 6-7.17-19. Cada tres años, vv. 28-29, se deja para los pobres. Según Nm 18 21-32, aparece como un impuesto debido a los levitas, que entregan la décima parte a los sacerdotes, como tributo reservado para Yahvé. Lv 27 30-32 lo extiende al ganado. Dt 14 25 y Lv 27 31 prevén su substitución por dinero.