El NobleCORÁN القرآن الكريم Isaías 42

Canto primero del Siervo de Yahvé

1 Éste es mi siervo a quien yo sostengo,
mi elegido en quien me complazco.
He puesto mi espíritu sobre él
para que dicte el derecho a las naciones.*

2 No vociferará ni alzará el tono,
y no hará oír por las calles su voz.

3 No partirá la caña quebrada
ni apagará la mecha mortecina;
proclamará la justicia con lealtad.

4 No desmayará ni se quebrará
hasta implantar en la tierra el derecho,
hasta que las islas esperen su enseñanza.*

5 Esto dice el Dios Yahvé,
que ha creado y desplegado el cielo,
que estableció la tierra y su vegetación,
que da aliento al pueblo que la habita
y espíritu a los que andan por ella:

6 Yo, Yahvé, te he llamado
en nombre de la justicia;
te tengo asido de la mano,
te formé y te he destinado
a ser alianza de un pueblo,
a ser luz de las naciones;*

7 para abrir los ojos a los ciegos,
para sacar del calabozo al preso,
de la cárcel al que vive en tinieblas.

8 Yo, Yahvé —ése es mi nombre—,
no cedo a otro mi gloria,
ni mi prez a los ídolos.*

9 Como ya ha transcurrido el pasado,
voy a anunciaros cosas nuevas.
Antes de que germinen os lo digo.

Himno de victoria

10 Cantad a Yahvé un cántico nuevo,
su loor desde los confines de la tierra.
Que le cante el mar y cuanto contiene,
las islas y sus habitantes.*

11 Que exulte la estepa y sus poblados,
las aldeas en que habita Quedar.
Que aclamen los habitantes de Petra,
desde la cima de los montes vociferen.*

12 Que den gloria a Yahvé,
su loor en las islas publiquen.

13 Yahvé sale como un guerrero,
excita su furor como un soldado;
lanza el grito, el alarido de guerra,
se muestra valiente ante sus enemigos.

14 «He estado callado mucho tiempo;
me hice el sordo, me contuve.
Pero ahora grito como parturienta,
resoplo y jadeo entrecortadamente.

15 Secaré montes y cerros,
agostaré todo su césped;
convertiré los ríos en tierra firme
y desecaré las lagunas.*

16 Haré andar a los ciegos
por un camino que no conocían,
los encaminaré por senderos
que antes no conocían.
Trocaré a su paso la tiniebla en luz,
convertiré lo tortuoso en llano.
Estas cosas haré, sin omitir nada.»

17 Retrocederán, confusos de vergüenza,
todos los que confían en los ídolos,
los que dicen a las estatuas fundidas:
«Vosotros sois nuestros dioses.»*

La ceguera de Israel

18 ¡Vosotros, sordos, oíd!
¡Ciegos, mirad con atención!

19 ¿Quién está ciego, sino mi siervo?,
¿y quién tan sordo sino mi mensajero?
(¿Quién es tan ciego como el enviado
y tan sordo como el siervo de Yahvé?)*

20 Mucho has visto, pero sin hacer caso;
abrías los oídos, pero no escuchabas.*

21 Yahvé, por su justicia, se interesó
en engrandecer y dar lustre a la Ley.

22 Pero es un pueblo saqueado y robado,
atrapados todos ellos en cuevas,
encerrados todos en mazmorras.
Los despojaban y nadie los salvaba;
los saqueaban y nadie decía: «¡Devuelve!»

23 ¿Quién de vosotros escuchará esto,
atenderá y hará caso para el futuro?

24 ¿Quién entregó al pillaje a Jacob,
y a Israel a los saqueadores?
¿No fue Yahvé, contra quien pecamos,
rehusando andar por sus caminos
y no escuchando sus instrucciones?

25 Vertió sobre él el ardor de su ira,
lo expuso a la violencia de la guerra,
lo abrasó por doquier y no se apercibía,
lo consumió, sin que él reflexionase.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 11
  1. 42,1 A la elección del Siervo acompaña una efusión del Espíritu, como en el caso de los jefes carismáticos de los tiempos antiguos, los Jueces, ver Jc 3 10+, y los primeros reyes, Saúl, 1 S 9 17, ver 10 9-10, y David, 1 S 16 12-13; comparar Is 11 1-2. —El relato del bautismo de Jesús, ver Mt 3 16-17p, asocia a la venida del Espíritu una cita que combina este v. y Sal 2 7, y los vv. 1-4 son aplicados a Jesús por Mateo (12 17-21). —Al precisar «Jacob, mi siervo,... Israel, mi elegido», la versión griega da fe, como la glosa de 49 3, de una tradición judía que reconocía en el Siervo a la comunidad de Israel, así designada en otros textos del Segundo Isaías, ver 41 8+.
  2. 42,4 «ni se quebrará» griego, Targ. (lõ’ yerô?); «no correrá» lõ’ yãrû? hebr.
  3. 42,6 Término idéntico al utilizado en Gn 2 7 para describir a Yahvé «modelando» al primer hombre.
  4. 42,8 Es el nombre revelado a Moisés, Ez 3 13+, el del único Existente. No hay más Dios que él, ver Is 40 25; 43 10-12; 44 6-8; 45 3.5-6.14-15.18.20-22; 46 5-7.9; 48 11; ver 41 21-29. Es el creador universal, 40 12s.21s.28; 42 5; 43 1; 44 24; 45 9-12.18; 48 13; 51 13; 54 5, eterno, 41 4; 44 6; 48 12. «No cede su gloria a otro», aquí y 48 11. Este momento triunfante del «libro de la Consolación» vuelve así, desarrollándolo con la afirmación explícita de la trascendencia divina, sobre el tema anterior de los «celos» de Yahvé, Dt 4 24+; ver Ex 20 3.
  5. 42,10 Este «cántico nuevo», v. 10, ver Sal 96 1; 98 1; 149 1, es una celebración lírica de la victoria de Yahvé, en la que toda la tierra está invitada a tomar parte.
  6. 42,11 Quedar, tribu nómada, ver 21 16-17; Petra, griego, hebr. Sela: ciudad del desierto en el país de Edom, ver 16 1; 2 R 14 7.
  7. 42,15 Lit. «en islas». —El v. 15 se halla en paralelismo antitético con 41 18, pero no es una amenaza; es la expresión de la soberanía absoluta de Yahvé sobre la naturaleza.
  8. 42,17 No es Dios quien, sordo y ciego ante la suerte de Israel, atrae sobre éste la desgracia, sino que el sordo y ciego es Israel: no entiende lo que le ocurre ni por qué le ocurre. Este oráculo es paralelo a las directrices dadas a Isaías en su vocación, ver 6 10+. —Los vv. 21 y 24b parecen adiciones.
  9. 42,19 «enviado»: sentido dudoso; la palabra hebr. en otro lugar significa «retribuido», pero se la puede entender en el sentido de «recibido en amistad». —«sordo» Sím. y 2 mss; hebr. repite «ciego». —Toda esta repetición de 19a parece una glosa.
  10. 42,20 «no escuchabas» conj.; «no escuchaba» hebr.
  11. 42,25 Oráculo de salvación, paralelo al de 41 8-20. Nada tiene que temer Israel, vv. 1 y 5, porque su elección primitiva por Yahvé es una prenda de la liberación próxima.