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Números 7

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Números 7:89 Mención en el comentario

…ángeles parece reflejar el diseño del arca, que contaba con una figura angélica a cada lado con las alas extendidas (Exo 25:18–20; 22; cf. Num 7:89; 1Ki 8:6–7; 1Ch 28:18; 2Ch 5:7–8).

Números 7:89 en la Biblia de Jerusalén

89Cuando Moisés entraba en la Tienda del Encuentro para hablar con Él, oía la voz que le hablaba de lo alto del propiciatorio que está sobre el arca del Testimonio, entre los dos querubines. Entonces hablaba con Él.

Notas de la BJ (2)

7,89 «que le hablaba» medabbēr conj.; hebr. middabber corrompido.

7,89 Este v. no se vincula ni a lo que precede ni a lo que sigue, y su sentido es incierto; puede entenderse el final: «hablaba (la voz) con él» o también: «y ella le dijo», suponiendo que se ha perdido la continuación.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:248 · comentario de Reynolds

    248 Y su profeta les dijo: «Ciertamente el signo de su soberanía será que os llegará el arca trayendo sosiego de vuestro Señor y una reliquia dejada por la Casa de Moisés y la Casa de Aarón, transportada por los ángeles. En verdad, en ello hay un signo para vosotros, si sois creyentes».

Números 11

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Números 11 Mención en el comentario

…(sobre lo cual véase el comentario a 7:160, con más referencias). La mención de las codornices aparece tanto en Éxodo 16 como en Números 11, y se alude a ella en el Salmo 78 (cr. Holger Zellentin):

Números 11 en la Biblia de Jerusalén

Taberá

1El pueblo profería quejas que sonaban mal a los oídos de Yahvé, y Yahvé lo oyó. Se encendió su ira y ardió contra ellos un fuego de Yahvé, que devoró un extremo del campamento.

2El pueblo clamó a Moisés, que intercedió ante Yahvé, y el fuego se apagó.

3Por eso se llamó aquel lugar Taberá, porque había ardido contra ellos el fuego de Yahvé.

Quibrot Hatavá . Lamentos del pueblo

4La chusma que se había mezclado al pueblo se dejó llevar de su apetito. También los israelitas volvieron a sus llantos diciendo: «¿Quién nos dará carne para comer?

5¡Cómo nos acordamos del pescado que comíamos de balde en Egipto, y de los pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos!

6En cambio ahora nos encontramos débiles. No hay de nada. No vemos más que el maná.»

7El maná era como la semilla del cilantro, parecido al bedelio.

8El pueblo se dispersaba para recogerlo; lo molían en la muela o lo majaban en el mortero; luego lo cocían en la olla y hacían con él tortas. Su sabor era parecido al de una torta de aceite.

9Cuando, por la noche, caía el rocío sobre el campamento, caía también sobre él el maná.

Intercesión de Moisés

10Moisés oyó llorar al pueblo, a todas sus familias, cada uno a la puerta de su tienda. Entonces Yahvé se irritó sobremanera, y a Moisés le pareció mal.

11Le dijo entonces a Yahvé: «¿Por qué tratas mal a tu siervo? ¿Por qué no te has mostrado benévolo conmigo, para que hayas echado sobre mí la carga de todo este pueblo?

12¿Acaso he sido yo el que ha concebido a todo este pueblo y lo ha dado a luz, para que me digas: ‘Llévalo en tu regazo, como lleva la nodriza al niño de pecho, hasta la tierra que prometí con juramento a sus padres?’

13¿De dónde voy a sacar carne para dársela a todo este pueblo, que me llora pidiéndome carne para comer?

14No puedo cargar yo solo con todo este pueblo: es demasiado pesado para mí.

15Si vas a tratarme así, prefiero que te muestres benévolo conmigo y me mates, para no seguir experimentando esta desventura.»

Respuesta de Yahvé

16Yahvé respondió a Moisés: «Reúneme setenta ancianos de Israel, de los que te consta que son ancianos y escribas del pueblo. Llévalos a la Tienda del Encuentro y que se queden allí contigo.

17Yo bajaré a hablar contigo; tomaré parte del espíritu que hay en ti y lo pondré en ellos, para que lleven contigo la carga del pueblo y no la tengas que llevar tú solo.

18Por lo que respecta al pueblo, le dirás: Santificaos para mañana, que vais a comer carne, ya que os habéis lamentado a oídos de Yahvé, diciendo: ‘¿Quién nos dará carne para comer? Mejor nos iba en Egipto’. Pues Yahvé os va a dar carne, y comeréis.

19No un día, ni dos, ni cinco, ni diez, ni veinte la comeréis,

20sino un mes entero, hasta que os salga por las narices y os dé náuseas, pues habéis rechazado a Yahvé, que está en medio de vosotros, y os habéis lamentado en su presencia, arrepintiéndoos de haber salido de Egipto.»

21Moisés respondió: «La gente que va conmigo cuenta 600.000 de a pie, ¿y tú dices que les darás carne para comer un mes entero?

22Aunque se mataran para ellos rebaños de ovejas y bueyes, ¿bastaría acaso? Aunque se juntaran todos los peces del mar, ¿habría suficiente?»

23Pero Yahvé respondió a Moisés: «¿Es acaso corta la mano de Yahvé? Ahora vas a ver si vale mi palabra o no.»

Efusión del espíritu

24Salió Moisés y transmitió al pueblo las palabras de Yahvé. Luego reunió a setenta ancianos del pueblo y los puso alrededor de la Tienda.

25Bajó Yahvé en la Nube y le habló. Luego tomó algo del espíritu que había en él y se lo dio a los setenta ancianos. Y en cuanto reposó sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar, pero ya no volvieron a hacerlo más.

26Habían quedado en el campamento dos hombres, uno llamado Eldad y el otro Medad. Reposó también sobre ellos el espíritu, ya que, si bien no habían salido a la Tienda, eran de los designados. Y profetizaban en el campamento.

27Un muchacho corrió a anunciar a Moisés: «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.»

28Josué, hijo de Nun, que estaba al servicio de Moisés desde su mocedad, tomó la palabra y dijo: «Mi señor Moisés, prohíbeselo.»

29Le respondió Moisés: «¿Es que estás tú celoso por mí? ¡Ojalá que todo el pueblo de Yahvé profetizara porque Yahvé les daba su espíritu!»

30Luego Moisés volvió al campamento con los ancianos de Israel.

Las codornices

31Se alzó un viento, enviado por Yahvé, que hizo pasar codornices de la parte del mar, y las abatió sobre el campamento, en una extensión de una jornada de camino, a uno y otro lado alrededor del campamento, y a una altura de dos codos por encima del suelo.

32El pueblo se dedicó todo aquel día y toda la noche y todo el día siguiente a capturar las codornices. El que menos, reunió diez modios. Y las tendieron alrededor del campamento.

33Todavía tenían la carne entre los dientes, todavía la estaban masticando, cuando se encendió contra el pueblo la ira de Yahvé, que lo hirió con una gravísima plaga.

34Aquel lugar fue llamado Quibrot Hatavá, porque allí sepultaron a la muchedumbre de glotones.

35De Quibrot Hatavá partió el pueblo hacia Jaserot, donde acamparon.

Notas de la BJ (6)

11,1 La cólera de Dios, que frecuentemente se presenta bajo la forma de un castigo, es un aspecto de la santidad absoluta, Lv 17 1+, de sus «celos», Dt 4 24+, que no tolera la menor resistencia a sus designios, particularmente ninguna infidelidad a la alianza, 11 33; 12 9; Dt 1 34; 6 15; 9 8; 2 Cro 19 2; Is 5 25; Na 1 2; etc. Supone por tanto la misericordia, Ex 34 6+. Su manifestación total y definitiva se reserva para el «Día», Am 5 18+; So 1 15; ver Dn 8 19; Mt 3 7; Ap 19 15+.

11,3 Este nombre parece significar «lugar de pasto», pero el autor lo ha relacionado con una raíz análoga que significa «quemar».

11,3 El relato 11 4-34, combina dos tradiciones, una sobre el maná y las codornices, vv. 4-13; 18-24a; 31-34, y otra sobre el don del Espíritu a los ancianos, vv. 14-17; 24b-30. El episodio del maná y de las codornices es situado por el Éxodo entre la salida de Egipto y la llegada al Sinaí, ver Ex 16 1+. Se sitúa aquí en el camino de Cades, ver 13 26. En ambos casos, se han agrupado elementos de diferentes tradiciones en un marco geográfico artificial.

11,25 Reciben el don profético sólo temporalmente. Pero también se puede traducir (Vulg.) «sin poderse detener».

11,34 Pudiera ser un nombre geográfico auténtico que significara «los sepulcros de los Taavá» (¿nombre de tribu?), que por lo demás es imposible localizar. Lo cierto es que la tradición lo ha entendido como «los sepulcros del apetito», con arreglo al contenido del relato.

11,35 El relato parece de tradición elohísta; se halla más o menos retocado en sentido sacerdotal.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:57 · comentario de Reynolds

    57 Y os dimos sombra con las nubes e hicimos descender sobre vosotros el maná y las codornices: «Comed de las cosas buenas de las que os hemos provisto». Y no Nos perjudicaron a Nosotros, sino que a sí mismos se perjudicaban.

  • 7 al-Aʿrāf7:154–55 · comentario de Reynolds

    154 Y cuando la ira de Moisés se aplacó, recogió las Tablas; y en su inscripción había una guía y una misericordia para aquellos que sienten reverencia ante su Señor.

Números 11:1–2 Mención en el comentario

…implora a Dios en el versículo 155 que no destruya a todos los israelitas a causa de lo que han cometido los «insensatos» concuerda con Números 11:1–2, pasaje en el que Moisés exige a Dios que no destruya a los israelitas por su ingratitud.

Números 11:1–2 en la Biblia de Jerusalén

Taberá

1El pueblo profería quejas que sonaban mal a los oídos de Yahvé, y Yahvé lo oyó. Se encendió su ira y ardió contra ellos un fuego de Yahvé, que devoró un extremo del campamento.

2El pueblo clamó a Moisés, que intercedió ante Yahvé, y el fuego se apagó.

Notas de la BJ (1)

11,1 La cólera de Dios, que frecuentemente se presenta bajo la forma de un castigo, es un aspecto de la santidad absoluta, Lv 17 1+, de sus «celos», Dt 4 24+, que no tolera la menor resistencia a sus designios, particularmente ninguna infidelidad a la alianza, 11 33; 12 9; Dt 1 34; 6 15; 9 8; 2 Cro 19 2; Is 5 25; Na 1 2; etc. Supone por tanto la misericordia, Ex 34 6+. Su manifestación total y definitiva se reserva para el «Día», Am 5 18+; So 1 15; ver Dn 8 19; Mt 3 7; Ap 19 15+.

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Reynolds la cita a propósito de
Números 11:4–6 Mención en el comentario

…en los relatos bíblicos del éxodo de los israelitas, a saber, sus declaraciones de pesar por haber sido sacados de Egipto (como en Num 11:4–6; también Exo 16:3; Num 21:5), donde comían bien. La traducción de Qarai hace que Dios declare en respuesta: «Descended a…

Números 11:4–6 en la Biblia de Jerusalén

Quibrot Hatavá . Lamentos del pueblo

4La chusma que se había mezclado al pueblo se dejó llevar de su apetito. También los israelitas volvieron a sus llantos diciendo: «¿Quién nos dará carne para comer?

5¡Cómo nos acordamos del pescado que comíamos de balde en Egipto, y de los pepinos, melones, puerros, cebollas y ajos!

6En cambio ahora nos encontramos débiles. No hay de nada. No vemos más que el maná.»

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Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:61 · comentario de Reynolds

    61 Y cuando dijisteis: «¡Oh, Moisés! No podremos soportar una sola comida; ruega, pues, a tu Señor por nosotros para que nos haga brotar de lo que produce la tierra: sus hortalizas, sus pepinos, sus ajos, sus lentejas y sus cebollas». Dijo: «¿Acaso queréis cambiar lo que es mejor por lo que es inferior? Descended a una ciudad y tendréis lo que pedís». Y cayeron sobre ellos la humillación y la miseria, y se hicieron acreedores a la ira de Dios. Ello porque no creían en los signos de Dios y mataban a los profetas sin derecho; ello porque desobedecían y eran transgresores.

Números 11:16–17 Mención en el comentario

…elija a doce hombres (uno de cada tribu) para reconocer Canaán, o con la designación de ancianos para asistir a Moisés (Exo 18:24–25; Num 11:16–17). Sin embargo, el propósito de este versículo es ofrecer a los creyentes (quienes acaban de consentir, en el v. 7, una alianza…

Números 11:16–17 en la Biblia de Jerusalén

Respuesta de Yahvé

16Yahvé respondió a Moisés: «Reúneme setenta ancianos de Israel, de los que te consta que son ancianos y escribas del pueblo. Llévalos a la Tienda del Encuentro y que se queden allí contigo.

17Yo bajaré a hablar contigo; tomaré parte del espíritu que hay en ti y lo pondré en ellos, para que lleven contigo la carga del pueblo y no la tengas que llevar tú solo.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 5 al-Māʾidah5:12 · comentario de Reynolds

    12 Dios concertó un pacto con los Hijos de Israel y suscitamos entre ellos a doce jefes. Y dijo Dios: «¡En verdad estoy con vosotros! Ciertamente, si establecéis la oración, dais la limosna preceptiva, creéis en Mis mensajeros y los secundáis, y prestáis a Dios un préstamo generoso, Yo sin duda expiaré vuestras malas acciones y os haré entrar en Jardines por cuyos bajos fluyen ríos. Mas quienquiera de vosotros no crea después de esto, ciertamente se habrá extraviado del camino recto».

Números 11:23 Mención en el comentario

Tanto Rudolph (Abhängigkeit, 13) como Hirschfeld (New Researches, 134) se preguntan si la frase inicial de este pasaje guarda relación con Números 11:23, donde Dios pregunta a Moisés: «¿Acaso es tan corta la mano de Yahveh?». Sobre la maldición a los judíos, véase el comentario…

Números 11:23 en la Biblia de Jerusalén

23Pero Yahvé respondió a Moisés: «¿Es acaso corta la mano de Yahvé? Ahora vas a ver si vale mi palabra o no.»

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Reynolds la cita a propósito de
  • 5 al-Māʾidah5:64 · comentario de Reynolds

    64 Dicen los judíos: «La Mano de Dios está encadenada». ¡Encadenadas queden sus manos, y malditos sean por lo que dicen! ¡Al contrario!, Sus dos Manos están extendidas; Él otorga como Le place. Ciertamente lo que te ha sido revelado de parte de tu Señor aumentará en muchos de ellos la rebeldía y la incredulidad. Y hemos infundido entre ellos la enemistad y el odio hasta el Día de la Resurrección. Cada vez que encienden el fuego de la guerra, Dios lo extingue. Y se afanan por sembrar la corrupción en la tierra; pero Dios no ama a los corruptores.

Números 11:24–25

24 Salió Moisés y refirió al pueblo las palabras de Yahveh; luego congregó a setenta ancianos del pueblo y los apostó alrededor de la Tienda. 25 Yahveh descendió en la nube, le habló y tomó parte del espíritu que reposaba sobre él y lo puso en los setenta ancianos. Y sucedió que, en cuanto reposó sobre ellos el espíritu, profetizaron; pero no lo volvieron a hacer. (Num 11:24–25)

Números 11:24–25 en la Biblia de Jerusalén

Efusión del espíritu

24Salió Moisés y transmitió al pueblo las palabras de Yahvé. Luego reunió a setenta ancianos del pueblo y los puso alrededor de la Tienda.

25Bajó Yahvé en la Nube y le habló. Luego tomó algo del espíritu que había en él y se lo dio a los setenta ancianos. Y en cuanto reposó sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar, pero ya no volvieron a hacerlo más.

Notas de la BJ (1)

11,25 Reciben el don profético sólo temporalmente. Pero también se puede traducir (Vulg.) «sin poderse detener».

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Números 11:31ss. Mención en el comentario

…la manifestación de la presencia de Yahveh en la columna de nube (Éxo 13:21); la donación del maná (Éxo 16:9ss.) y de las codornices (Núm 11:31ss.). La evocación de estos acontecimientos en un marco de admonición exhortativa admite cotejo con los Salmos. El Salmo 106 (vv.…

Números 11:31ss. en la Biblia de Jerusalén

Las codornices

31Se alzó un viento, enviado por Yahvé, que hizo pasar codornices de la parte del mar, y las abatió sobre el campamento, en una extensión de una jornada de camino, a uno y otro lado alrededor del campamento, y a una altura de dos codos por encima del suelo.

32El pueblo se dedicó todo aquel día y toda la noche y todo el día siguiente a capturar las codornices. El que menos, reunió diez modios. Y las tendieron alrededor del campamento.

33Todavía tenían la carne entre los dientes, todavía la estaban masticando, cuando se encendió contra el pueblo la ira de Yahvé, que lo hirió con una gravísima plaga.

34Aquel lugar fue llamado Quibrot Hatavá, porque allí sepultaron a la muchedumbre de glotones.

35De Quibrot Hatavá partió el pueblo hacia Jaserot, donde acamparon.

Notas de la BJ (2)

11,34 Pudiera ser un nombre geográfico auténtico que significara «los sepulcros de los Taavá» (¿nombre de tribu?), que por lo demás es imposible localizar. Lo cierto es que la tradición lo ha entendido como «los sepulcros del apetito», con arreglo al contenido del relato.

11,35 El relato parece de tradición elohísta; se halla más o menos retocado en sentido sacerdotal.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:160 · comentario de Reynolds

    160 Y los dividimos en doce tribus, comunidades. Y revelamos a Moisés, cuando su pueblo le pidió agua: «Golpea la roca con tu vara». Entonces brotaron de ella doce manantiales: toda la gente conoció su lugar de abrevar. Y los cubrimos con la sombra de las nubes e hicimos descender sobre ellos el maná y las codornices: «Comed de las cosas buenas con las que os hemos provisto». Y no Nos perjudicaron a Nosotros, sino que se perjudicaban a sí mismos.

Números 11:33 Mención en el comentario

…alusión a uno de los castigos infligidos a los israelitas durante sus peregrinaciones por el desierto, tal vez aquel al que se alude en Números 11:33. También se podría comparar (véase BEQ, 338) esta frase con Romanos 1:18: «Porque la ira de Dios se revela desde el cielo…

Números 11:33 en la Biblia de Jerusalén

33Todavía tenían la carne entre los dientes, todavía la estaban masticando, cuando se encendió contra el pueblo la ira de Yahvé, que lo hirió con una gravísima plaga.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:58–59 · comentario de Reynolds

    58 Y cuando dijimos: «Entrad en esta ciudad y comed generosamente de cuanto hay en ella donde queráis, y entrad por la puerta postrándoos y decid: “¡Alivia la carga!”, y perdonaremos vuestros pecados; y aumentaremos [la recompensa] a los que hacen el bien».

    59 Mas los transgresores cambiaron la palabra por otra distinta de la que se les había dicho; así que hicimos descender sobre los transgresores un castigo del Cielo por la iniquidad que cometían.

  • 2 al-Baqarah2:61 · comentario de Reynolds

    61 Y cuando dijisteis: «¡Oh, Moisés! No podremos soportar una sola comida; ruega, pues, a tu Señor por nosotros para que nos haga brotar de lo que produce la tierra: sus hortalizas, sus pepinos, sus ajos, sus lentejas y sus cebollas». Dijo: «¿Acaso queréis cambiar lo que es mejor por lo que es inferior? Descended a una ciudad y tendréis lo que pedís». Y cayeron sobre ellos la humillación y la miseria, y se hicieron acreedores a la ira de Dios. Ello porque no creían en los signos de Dios y mataban a los profetas sin derecho; ello porque desobedecían y eran transgresores.

Números 12

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Números 12 Mención en el comentario

Este versículo puede ser una alusión a Números 12, donde se relata cómo Miriam y Aarón criticaron a Moisés a causa de su matrimonio con una mujer cusita:

Números 12 en la Biblia de Jerusalén

Quejas de María y Aarón

1María habló con Aarón criticando a Moisés a propósito de la mujer cusita que había tomado por esposa: porque se había casado con una cusita.

2Decían: «¿Es que Yahvé sólo ha hablado por medio de Moisés? ¿No ha hablado también por medio de nosotros?» Pero Yahvé lo oyó.

3Moisés era un hombre muy humilde, más que hombre alguno sobre la faz de la tierra.

Respuesta divina

4De improviso, Yahvé dijo a Moisés, a Aarón y a María: «Salid los tres hacia la Tienda del Encuentro.» Salieron los tres.

5Bajó Yahvé en la columna de Nube y se quedó a la puerta de la Tienda. Llamó a Aarón y a María, y se adelantaron los dos.

6Dijo Yahvé: «Escuchad mis palabras:
Si hay entre vosotros un profeta,
en visión me revelo a él,
y hablo con él en sueños.

7No así con mi siervo Moisés:
él es de toda confianza en mi casa;

8boca a boca hablo con él,
abiertamente y no en enigmas,
y contempla la imagen de Yahvé.
¿Por qué, pues, habéis osado criticar a mi siervo Moisés?»

9Y se encendió la ira de Yahvé contra ellos. Cuando se marchó,

10y la Nube se retiró de encima de la Tienda, María advirtió que estaba leprosa, blanca como la nieve. Aarón se volvió hacia María y vio que estaba leprosa.

Intercesión de Aarón y de Moisés

11Entonces dijo Aarón a Moisés: «Perdón, señor mío, no cargues sobre nosotros el pecado que neciamente hemos cometido.

12Por favor, que no sea ella como quien nace muerto del seno de su madre, con la carne medio consumida.»

13Moisés clamó a Yahvé diciendo: «Oh Dios, cúrala, por favor.»

14Yahvé respondió a Moisés: «Si tu padre le hubiera escupido al rostro, ¿no tendría que pasar siete días de vergüenza? Que quede siete días fuera del campamento y luego sea admitida otra vez.»

15María quedó siete días excluida del campamento. Pero el pueblo no partió hasta que ella se reintegró.

16Después el pueblo partió de Jaserot y acamparon en el desierto de Parán.

Notas de la BJ (7)

12,1 Según el sentido ordinario de Cus, sería una etíope; pero en Ha 3 7, Cusán es nombrado con Madián. El matrimonio cusita de Moisés debe de ser una variante de la tradición del matrimonio madianita, ver Ex 2 18+, y esta mujer sería Seforá.

12,6 «Dijo Yahvé... si hay entre vosotros un profeta» conj., ver Vulg.; «dijo... si está vuestro profeta, Yahvé» hebr.

12,7 Esto responde a la queja de Aarón y de María, v. 2: al modo ordinario del profetismo, v. 6 (María también era profetisa, Ex 15 20), Dios contrapone la intimidad que tiene con Moisés, ver Ex 33 11+ y Ex 33 20+. Otros han recibido excepcionalmente una parte de su espíritu, 11 25. Sin duda, tras la muerte de Moisés, Dios suscitará una serie de profetas, Dt 18 15.18+, pero Moisés seguirá siendo el más grande, Dt 34 10, hasta Juan Bautista, el Precursor de la Nueva Alianza, Mt 11 9-11p.

12,8 En vez de «imagen», griego y sir. dicen «gloria».

12,10 Sólo María es castigada, si bien Aarón se reconoce tan culpable como ella, v. 11. Quizá también Aarón era castigado en la forma primitiva del relato, que la tradición sacerdotal habría modificado.

12,14 En lugar de «admitida otra vez» el griego dice «purificada».

12,16 Los caps. 13-14 son compuestos. La tradición sacerdotal es fácil de delimitar: contiene la lista de los emisarios, vv. 1-6; el v. 21 (reconocimiento de todo el país, en contradicción con los vv. 18 y 22); los vv. 25-26; 32-33; 14 1-3; 5-10 (adición de Josué a Caleb, ver v. 30) y 26-38. El resto pertenece a la tradición antigua, yahvista y elohísta. Los demás textos concernientes a este reconocimiento de Canaán por Caleb, 32 6-15; Dt 1 19-46; Jos 14 6-14 (ver 6 1+) dependen de éste, que conserva el recuerdo histórico de la penetración del grupo calebita en Palestina sin dar la vuelta por Transjordania. Sobre los vv. 39-45, ver 39+.

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Números 12:1–8 Mención en el comentario

…a cara, claramente y no en enigmas, y él contempla la forma del Señor. ¿Cómo, pues, os habéis atrevido a criticar a mi siervo Moisés?». (Num 12:1–8)

Números 12:1–8 en la Biblia de Jerusalén

Quejas de María y Aarón

1María habló con Aarón criticando a Moisés a propósito de la mujer cusita que había tomado por esposa: porque se había casado con una cusita.

2Decían: «¿Es que Yahvé sólo ha hablado por medio de Moisés? ¿No ha hablado también por medio de nosotros?» Pero Yahvé lo oyó.

3Moisés era un hombre muy humilde, más que hombre alguno sobre la faz de la tierra.

Respuesta divina

4De improviso, Yahvé dijo a Moisés, a Aarón y a María: «Salid los tres hacia la Tienda del Encuentro.» Salieron los tres.

5Bajó Yahvé en la columna de Nube y se quedó a la puerta de la Tienda. Llamó a Aarón y a María, y se adelantaron los dos.

6Dijo Yahvé: «Escuchad mis palabras:
Si hay entre vosotros un profeta,
en visión me revelo a él,
y hablo con él en sueños.

7No así con mi siervo Moisés:
él es de toda confianza en mi casa;

8boca a boca hablo con él,
abiertamente y no en enigmas,
y contempla la imagen de Yahvé.
¿Por qué, pues, habéis osado criticar a mi siervo Moisés?»

Notas de la BJ (4)

12,1 Según el sentido ordinario de Cus, sería una etíope; pero en Ha 3 7, Cusán es nombrado con Madián. El matrimonio cusita de Moisés debe de ser una variante de la tradición del matrimonio madianita, ver Ex 2 18+, y esta mujer sería Seforá.

12,6 «Dijo Yahvé... si hay entre vosotros un profeta» conj., ver Vulg.; «dijo... si está vuestro profeta, Yahvé» hebr.

12,7 Esto responde a la queja de Aarón y de María, v. 2: al modo ordinario del profetismo, v. 6 (María también era profetisa, Ex 15 20), Dios contrapone la intimidad que tiene con Moisés, ver Ex 33 11+ y Ex 33 20+. Otros han recibido excepcionalmente una parte de su espíritu, 11 25. Sin duda, tras la muerte de Moisés, Dios suscitará una serie de profetas, Dt 18 15.18+, pero Moisés seguirá siendo el más grande, Dt 34 10, hasta Juan Bautista, el Precursor de la Nueva Alianza, Mt 11 9-11p.

12,8 En vez de «imagen», griego y sir. dicen «gloria».

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Reynolds la cita a propósito de
Números 12:4–8 Mención en el comentario

…Moisés y Jesús. Los profetas a quienes se otorgó «preeminencia» son presumiblemente Moisés —con quien Dios habló (al respecto véase Num 12:4–8; cf. 4:164; 7:143)— y Jesús, quien se distingue por su relación con el Espíritu Santo (señaladamente en su bautismo, véase Mat…

Números 12:4–8 en la Biblia de Jerusalén

Respuesta divina

4De improviso, Yahvé dijo a Moisés, a Aarón y a María: «Salid los tres hacia la Tienda del Encuentro.» Salieron los tres.

5Bajó Yahvé en la columna de Nube y se quedó a la puerta de la Tienda. Llamó a Aarón y a María, y se adelantaron los dos.

6Dijo Yahvé: «Escuchad mis palabras:
Si hay entre vosotros un profeta,
en visión me revelo a él,
y hablo con él en sueños.

7No así con mi siervo Moisés:
él es de toda confianza en mi casa;

8boca a boca hablo con él,
abiertamente y no en enigmas,
y contempla la imagen de Yahvé.
¿Por qué, pues, habéis osado criticar a mi siervo Moisés?»

Notas de la BJ (3)

12,6 «Dijo Yahvé... si hay entre vosotros un profeta» conj., ver Vulg.; «dijo... si está vuestro profeta, Yahvé» hebr.

12,7 Esto responde a la queja de Aarón y de María, v. 2: al modo ordinario del profetismo, v. 6 (María también era profetisa, Ex 15 20), Dios contrapone la intimidad que tiene con Moisés, ver Ex 33 11+ y Ex 33 20+. Otros han recibido excepcionalmente una parte de su espíritu, 11 25. Sin duda, tras la muerte de Moisés, Dios suscitará una serie de profetas, Dt 18 15.18+, pero Moisés seguirá siendo el más grande, Dt 34 10, hasta Juan Bautista, el Precursor de la Nueva Alianza, Mt 11 9-11p.

12,8 En vez de «imagen», griego y sir. dicen «gloria».

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:253 · comentario de Reynolds

    253 Esos mensajeros: hemos favorecido a unos sobre otros. Entre ellos están aquellos a quienes Dios habló, y a algunos elevó en grados. Y dimos a Jesús, hijo de María, las pruebas claras y lo fortalecimos con el Espíritu Santo. Si Dios hubiera querido, quienes vinieron después de ellos no habrían luchado unos contra otros después de haberles llegado las pruebas claras; sin embargo, discreparon: entre ellos hubo quienes creyeron y entre ellos hubo quienes no creyeron. Y si Dios hubiera querido, no habrían luchado unos contra otros; pero Dios hace lo que quiere.

  • 4 al-Nisāʾ4:163–65 · comentario de Reynolds

    163 En verdad, te hemos revelado a ti como revelamos a Noé y a los profetas que le sucedieron, y como revelamos a Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y las Tribus, y a Jesús, Job, Jonás, Aarón y Salomón; y a David le concedimos los Salmos;

Números 13

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Números 13 Mención en el comentario

La referencia a los doce líderes (ár. naqīb; Qarai traduce «jefes») de Israel puede estar relacionada con Números 13, donde Dios hace que Moisés elija a doce hombres (uno de cada tribu) para reconocer Canaán, o con la designación de ancianos…

Números 13 en la Biblia de Jerusalén

Exploración de Canaán

1Yahvé dijo a Moisés:

2«Envía algunos hombres, uno por cada tribu patriarcal, para que exploren la tierra de Canaán que voy a dar a los israelitas. Que sean todos príncipes entre ellos.»

3Moisés los envió, según la orden de Yahvé, desde el desierto de Parán. Todos ellos eran jefes de los israelitas.

4Sus nombres eran éstos:
por la tribu de Rubén, Samúa, hijo de Zacur;

5por la tribu de Simeón, Safat, hijo de de Jorí;

6por la tribu de Judá, Caleb, hijo de Jefoné;

7por la tribu de Isacar, Yigal, hijo de José;

8por la tribu de Efraín, Hosea, hijo de Nun;

9por la tribu de Benjamín, Paltí, hijo de Rafú;

10por la tribu de Zabulón, Gadiel, hijo de Sodí;

11por la tribu de José: por la tribu de Manasés, Gadí, hijo de Susí;

12por la tribu de Dan, Amiel, hijo de Guemalí;

13por la tribu de Aser, Setur, hijo de Miguel;

14por la tribu de Neftalí, Najbí, hijo de Vafsí;

15por la tribu de Gad, Gueuel, hijo de Maquí.

16Éstos son los nombres de los que envió Moisés a explorar el país. Pero a Hosea, hijo de Nun, Moisés le llamo Josué.

17Al enviarlos a explorar el país de Canaán, les dijo Moisés: «Dirigíos allá por el Negueb, y después subís a la montaña.

18Observad el país, a ver qué tal es, y al pueblo que lo habita, si es fuerte o débil, escaso o numeroso.

19Ved si el país en que viven es bueno o malo; cómo son las ciudades en que habitan, abiertas o fortificadas;

20y cómo es la tierra, fértil o pobre, si tiene árboles o no. Tened valor y traed algunos productos del país.»
Era el tiempo de las primeras uvas.

21Subieron y exploraron el país, desde el desierto de Sin hasta Rejob, a la Entrada de Jamat.

22Subieron por el Negueb y llegaron hasta Hebrón, donde residían Ajimán, Sesay y Talmay, descendientes de Anac. Hebrón había sido fundada siete años antes que Tanis de Egipto.

23Llegaron al Valle de Escol y cortaron allí un sarmiento con un racimo de uva, que transportaron con una pértiga entre dos, y también cogieron granadas e higos.

24Aquel lugar fue llamado Valle del Racimo, por el racimo que cortaron allí los israelitas.

Relato de los enviados

25Al cabo de cuarenta días, volvieron de explorar la tierra.

26Fueron y se presentaron a Moisés, a Aarón y a toda la comunidad de los israelitas, en el desierto de Parán, en Cades. Les hicieron una relación a ellos y a toda la comunidad, y les mostraron los productos del país.

27Les contaron lo siguiente: «Fuimos al país al que nos enviaste, y en verdad que mana leche y miel; éstos son sus productos.

28Sólo que el pueblo que habita en el país es poderoso; las ciudades, fortificadas y muy grandes; hasta hemos visto allí descendientes de Anac.

29Los amalecitas ocupan la región del Negueb; los hititas, los amorreos y los jebuseos ocupan la montaña; los cananeos, la orilla del mar y la ribera del Jordán.»

30Caleb acalló al pueblo delante de Moisés, diciendo: «Subamos y conquistemos el país; sin duda podremos con él.»

31Pero los hombres que le habían acompañado dijeron: «No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros.»

32Y empezaron a desacreditar ante los israelitas el país que habían explorado, diciendo: «El país que hemos recorrido y explorado es un país que devora a sus propios habitantes. Toda la gente que hemos visto allí es gente alta.

33Hemos visto también gigantes, hijos de Anac, de la raza de los gigantes. Nosotros nos veíamos ante ellos como saltamontes, y seguro que eso mismo les parecíamos a ellos.»

Notas de la BJ (6)

13,4 Esta lista, que comienza con Rubén, debe relacionarse con la del cap. 1; pero los nombres son diferentes; varios de ellos los llevaron algunos contemporáneos de David.

13,16 Esto es, «Yahvé salva».

13,17 Comparar los exploradores enviados por Josué, Jos 2 1, y los enviados por los Danitas, Jc 18. Ver también Nm 21 32; Jos 7 2; Jc 1 23.

13,21 El extremo norte de la Tierra Prometida, véase nota al cap. 34 y a Jc 20 1. En el v. 22, la expedición se detiene en los alrededores de Hebrón.

13,24 Valle del Racimo, en hebr. Eškol, cercano a Hebrón.

13,26 No una ciudad o un punto preciso, sino una región; se trata del principal oasis del norte del Sinaí, a 75 km. al sudoeste de Berseba. Se conserva el nombre en la fuente de Ayn Qedes. Este oasis fue siempre una etapa para las caravanas.

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  • 5 al-Māʾidah5:12 · comentario de Reynolds

    12 Dios concertó un pacto con los Hijos de Israel y suscitamos entre ellos a doce jefes. Y dijo Dios: «¡En verdad estoy con vosotros! Ciertamente, si establecéis la oración, dais la limosna preceptiva, creéis en Mis mensajeros y los secundáis, y prestáis a Dios un préstamo generoso, Yo sin duda expiaré vuestras malas acciones y os haré entrar en Jardines por cuyos bajos fluyen ríos. Mas quienquiera de vosotros no crea después de esto, ciertamente se habrá extraviado del camino recto».

Números 13:31–33 Mención en el comentario

En Números 13:31–33 algunos de los israelitas que habían sido enviados a reconocer Canaán (incidente al que quizás se aluda en 5:12) informan…

Números 13:31–33 en la Biblia de Jerusalén

31Pero los hombres que le habían acompañado dijeron: «No podemos subir contra ese pueblo, porque es más fuerte que nosotros.»

32Y empezaron a desacreditar ante los israelitas el país que habían explorado, diciendo: «El país que hemos recorrido y explorado es un país que devora a sus propios habitantes. Toda la gente que hemos visto allí es gente alta.

33Hemos visto también gigantes, hijos de Anac, de la raza de los gigantes. Nosotros nos veíamos ante ellos como saltamontes, y seguro que eso mismo les parecíamos a ellos.»

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  • 5 al-Māʾidah5:20–26 · comentario de Reynolds

    20 Y cuando Moisés dijo a su pueblo: «¡Oh, pueblo mío! Recordad la Gracia de Dios sobre vosotros, cuando dispuso profetas entre vosotros, os hizo reyes y os concedió lo que no había concedido a nadie en todos los mundos.

    21 ¡Oh, pueblo mío! Entrad en la Tierra Santa que Dios os ha prescrito y no retrocedáis, pues pasaríais a ser perdedores».

    22 Dijeron: «¡Oh, Moisés! En ella habita un pueblo dominador. No entraremos jamás en ella hasta que salgan de allí. Pero si salen de allí, entonces entraremos».

    23 Dos hombres de entre los que temían [a Dios], a quienes Dios había agraciado, dijeron: «Entradles por la puerta, pues en cuanto la traspaséis seréis vencedores. Y en Dios encomendaos, si sois creyentes».

    24 Dijeron: «¡Oh, Moisés! Jamás entraremos en ella mientras ellos permanezcan en su interior. ¡Ve, pues, tú con tu Señor y combatid ambos! Nosotros nos quedaremos aquí sentados».

    25 Dijo: «¡Señor mío! No tengo poder sobre nadie sino sobre mí mismo y sobre mi hermano; ¡establece, pues, una separación entre nosotros y el pueblo perverso!».

    … 1 versículos más

Números 14

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Números 14:5–9 Mención en el comentario

…temor de los israelitas en el versículo 22. Los «dos hombres» del versículo siguiente son Josué y Caleb, quienes animan a los israelitas (Num 14:5–9) a confiar en que, aun así, Dios los conducirá a la victoria. El castigo impuesto por Dios a los israelitas, consistente en…

Números 14:5–9 en la Biblia de Jerusalén

5Moisés y Aarón cayeron rostro en tierra delante de toda la asamblea de la comunidad de los israelitas.

6Pero Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefoné, que eran de los que habían explorado el país, rasgaron sus vestiduras

7y dijeron a toda la comunidad de los israelitas: «La tierra que hemos recorrido y explorado es muy buena tierra.

8Si Yahvé nos es favorable, nos llevará a esa tierra y nos la entregará. Es una tierra que mana leche y miel.

9No os rebeléis contra Yahvé, ni temáis a la gente del país, porque son pan comido. Se ha retirado de ellos su sombra protectora, y en cambio Yahvé está con nosotros. No les tengáis miedo.»

Notas de la BJ (1)

14,9 Designación de las divinidades, que las contrapone al terrible ardor del sol. En lugar de «su sombra», el griego dice «tiempo (oportuno)».

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  • 5 al-Māʾidah5:20–26 · comentario de Reynolds

    20 Y cuando Moisés dijo a su pueblo: «¡Oh, pueblo mío! Recordad la Gracia de Dios sobre vosotros, cuando dispuso profetas entre vosotros, os hizo reyes y os concedió lo que no había concedido a nadie en todos los mundos.

    21 ¡Oh, pueblo mío! Entrad en la Tierra Santa que Dios os ha prescrito y no retrocedáis, pues pasaríais a ser perdedores».

    22 Dijeron: «¡Oh, Moisés! En ella habita un pueblo dominador. No entraremos jamás en ella hasta que salgan de allí. Pero si salen de allí, entonces entraremos».

    23 Dos hombres de entre los que temían [a Dios], a quienes Dios había agraciado, dijeron: «Entradles por la puerta, pues en cuanto la traspaséis seréis vencedores. Y en Dios encomendaos, si sois creyentes».

    24 Dijeron: «¡Oh, Moisés! Jamás entraremos en ella mientras ellos permanezcan en su interior. ¡Ve, pues, tú con tu Señor y combatid ambos! Nosotros nos quedaremos aquí sentados».

    25 Dijo: «¡Señor mío! No tengo poder sobre nadie sino sobre mí mismo y sobre mi hermano; ¡establece, pues, una separación entre nosotros y el pueblo perverso!».

    … 1 versículos más

Números 14:20–23

9 Increpó al mar Rojo y se secó, los hizo marchar por los abismos como por un desierto; 10 los salvó de manos del adversario, los libró de las garras del enemigo. 11 Las aguas cubrieron a sus adversarios, no quedó de ellos ni uno solo. 12 Entonces creyeron en sus palabras y cantaron sus alabanzas. 13 Bien pronto olvidaron sus obras, no tuvieron paciencia para esperar su designio; . . . 19 Fabricaron un becerro en el Horeb, se postraron ante una estatua de metal fundido; 20 cambiaron su gloria por la imagen de un buey que come hierba. 21 Se olvidaron del Dios que los salvaba, que había hecho grandes portentos en Egipto . . . (Psa 106:9–13; 19–21; cf. Exo 32:1–6, 23; Num 14:20–23; Psa 95:8–11; Jer 31:31–32)

Números 14:20–23 en la Biblia de Jerusalén

Perdón y castigo

20Dijo Yahvé: «Le perdono, según tus palabras.

21Pero por vida mía y la gloria de Yahvé que llena toda la tierra,

22que ninguno de los que han visto mi gloria y las señales que he realizado en Egipto y en el desierto, que me han puesto a prueba ya diez veces y no han escuchado mi voz,

23verá la tierra que prometí con juramento a sus padres. No la verá ninguno de los que me han despreciado.

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  • 2 al-Baqarah2:47–74 · comentario de Reynolds

    47 ¡Oh, Hijos de Israel! Recordad Mi favor con que os agracié y que os favorecí sobre los mundos.

    48 Y guardaos de un día en que ningún alma podrá responder por otra en nada, ni se aceptará de ella intercesión alguna, ni se admitirá de ella rescate, ni serán auxiliados.

    49 Y [recordad] cuando os libramos de la gente de Faraón, que os infligía un castigo atroz, degollando a vuestros hijos varones y dejando con vida a vuestras mujeres; en ello hubo una gran prueba procedente de vuestro Señor.

    50 Y cuando abrimos para vosotros el mar y os salvamos, y ahogamos a la gente de Faraón mientras vosotros mirabais.

    51 Y [recordad] cuando fijamos para Moisés cuarenta noches, y adoptasteis el becerro en su ausencia, siendo transgresores.

    52 Luego os perdonamos después de aquello, para que tal vez fuerais agradecidos.

    … 22 versículos más

Números 14:26–35 Mención en el comentario

…impuesto por Dios a los israelitas, consistente en vagar por el desierto durante cuarenta años más, se menciona en el versículo 26 (cf. Num 14:26–35).

Números 14:26–35 en la Biblia de Jerusalén

26Yahvé habló así a Moisés y a Aarón:

27«¿Hasta cuándo esta comunidad perversa murmurará contra mí? He oído las quejas de los israelitas, que no dejan de murmurar contra mí.

28Diles: Por mi vida, oráculo de Yahvé, que he de portarme con vosotros a tenor de lo que me habéis dicho.

29Por haber murmurado contra mí, todos los que fuisteis censados y contados, de veinte años para arriba, dejaréis vuestras vidas en este desierto.

30Juro que no entraréis en la tierra en la que, mano en alto, juré estableceros. Sólo a Caleb, hijo de Jefoné, y a Josué, hijo de Nun,

31y a vuestros pequeñuelos, de los que dijisteis que caerían en cautiverio, los introduciré, y conocerán la tierra que vosotros habéis despreciado.

32Vuestros cadáveres caerán en este desierto,

33y vuestros hijos andarán nomadeando por él durante cuarenta años, cargando con vuestra infidelidad, hasta que no hayan caído todos vuestros cadáveres en el desierto.

34Según los cuarenta días que empleasteis en explorar el país, cargaréis cuarenta años con vuestros pecados, un año por cada día. Así sabréis lo que es rebelarse contra mí.

35Yo, Yahvé, he hablado. Eso es lo que haré con toda esta comunidad perversa, amotinada contra mí. En este desierto no quedará ni uno: en él habrán de morir.»

Notas de la BJ (2)

14,26 Los vv. 26-38 son paralelos a los vv. 11-25, pero redactados con el espíritu del relato sacerdotal, para el cual el pueblo elegido es una comunidad empadronada.

14,34 O bien: «lo que es caer en mi desgracia».

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Reynolds la cita a propósito de
  • 5 al-Māʾidah5:20–26 · comentario de Reynolds

    20 Y cuando Moisés dijo a su pueblo: «¡Oh, pueblo mío! Recordad la Gracia de Dios sobre vosotros, cuando dispuso profetas entre vosotros, os hizo reyes y os concedió lo que no había concedido a nadie en todos los mundos.

    21 ¡Oh, pueblo mío! Entrad en la Tierra Santa que Dios os ha prescrito y no retrocedáis, pues pasaríais a ser perdedores».

    22 Dijeron: «¡Oh, Moisés! En ella habita un pueblo dominador. No entraremos jamás en ella hasta que salgan de allí. Pero si salen de allí, entonces entraremos».

    23 Dos hombres de entre los que temían [a Dios], a quienes Dios había agraciado, dijeron: «Entradles por la puerta, pues en cuanto la traspaséis seréis vencedores. Y en Dios encomendaos, si sois creyentes».

    24 Dijeron: «¡Oh, Moisés! Jamás entraremos en ella mientras ellos permanezcan en su interior. ¡Ve, pues, tú con tu Señor y combatid ambos! Nosotros nos quedaremos aquí sentados».

    25 Dijo: «¡Señor mío! No tengo poder sobre nadie sino sobre mí mismo y sobre mi hermano; ¡establece, pues, una separación entre nosotros y el pueblo perverso!».

    … 1 versículos más

Números 14:40 Mención en el comentario

…de trigo». Con todo, el Qurʾān no parece estar interesado en el trigo aquí. Speyer (BEQ, 337) explica este término con una referencia a Números 14:40, donde los israelitas, refiriéndose a la tierra, declaran que han pecado (hb. ḥāṭāʾnū; compárese también el siriaco: ḥṭīn):…

Números 14:40 en la Biblia de Jerusalén

40Madrugaron y, tras subir a la cumbre del monte, dijeron: «Aquí estamos. Vamos a subir a ese lugar respecto del cual ha dicho Yahvé que hemos pecado.»

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Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:58–59 · comentario de Reynolds

    58 Y cuando dijimos: «Entrad en esta ciudad y comed generosamente de cuanto hay en ella donde queráis, y entrad por la puerta postrándoos y decid: “¡Alivia la carga!”, y perdonaremos vuestros pecados; y aumentaremos [la recompensa] a los que hacen el bien».

    59 Mas los transgresores cambiaron la palabra por otra distinta de la que se les había dicho; así que hicimos descender sobre los transgresores un castigo del Cielo por la iniquidad que cometían.

Números 15

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Números 15 Mención en el comentario

…de Dios sobre quienes quebrantaron el sábado. La idea de una maldición por quebrantar el sábado se fundamenta en última instancia en Números 15 (32–36), que relata cómo un hombre sorprendido recogiendo leña en sábado fue lapidado hasta la muerte. En 2:65, al igual que en…

Números 15 en la Biblia de Jerusalén

La oblación correspondiente a los sacrificios

1Yahvé dijo a Moisés:

2«Comunica esto a los israelitas: Cuando entréis en la tierra que voy a daros por morada

3y ofrezcáis manjares abrasados a Yahvé en holocausto o sacrificio de comunión, para cumplir un voto, o como ofrenda voluntaria, o con ocasión de vuestras fiestas, ofreciendo así, de vuestros bueyes u ovejas, calmante aroma para Yahvé,

4el oferente presentará, para su ofrenda a Yahvé, una oblación de una décima de flor de harina amasada con un cuarto de sextario de aceite.

5Harás una libación de un cuarto de sextario de vino por cada cordero, además del holocausto o sacrificio de comunión.

6Si es un carnero, la oblación será de dos décimas de flor de harina amasada con un tercio de sextario de aceite,

7y la libación, de un tercio de sextario de vino, que ofrecerás como calmante aroma para Yahvé.

8Y si ofreces a Yahvé un novillo en holocausto o sacrificio, para cumplir un voto, o como sacrificio de comunión,

9se ofrecerá además del novillo una oblación de tres décimas de flor de harina amasada con medio sextario de aceite,

10y una libación de medio sextario de vino, como manjar abrasado de calmante aroma para Yahvé.

11Así se hará con cada novillo y con las reses menores, cordero o cabrito.

12Haréis así con cada uno de los que inmoléis, con tantos como hubiere.

13Así hará todo hombre de vuestro pueblo, cuando ofrezca un manjar abrasado como calmante aroma para Yahvé.

14Y si reside entre vosotros o entre vuestros descendientes un forastero, y ofrece un manjar abrasado como calmante aroma para Yahvé, hará lo mismo que vosotros.

15En la asamblea no habrá más que una norma para vosotros y para el forastero residente. Es decreto perpetuo para vuestros descendientes: será igual delante de Yahvé para vosotros y para el forastero.

16Una sola ley y una sola norma regirá para vosotros y para el forastero que reside entre vosotros.»

Las primicias del pan

17Yahvé dijo a Moisés:

18«Comunica esto a los israelitas: Cuando entréis en la tierra a la que os voy a llevar,

19y comáis el pan del país, reservaréis primero la ofrenda para Yahvé.

20Como primicias de vuestra molienda reservaréis como ofrenda una torta; la reservaréis como reserva de la era.

21Reservaréis a Yahvé una ofrenda de las primicias de vuestra molienda, por todas vuestras generaciones.

Expiación de las faltas de inadvertencia

22«Cuando por inadvertencia no cumpláis alguno de estos preceptos que Yahvé ha comunicado a Moisés,

23algo de lo que os ha mandado Yahvé por medio de Moisés, desde que Yahvé lo ordenó en adelante, por todas vuestras generaciones,

24en el caso de que la inadvertencia se haya cometido por descuido de la comunidad, toda la comunidad ofrecerá un novillo en holocausto, como calmante aroma para Yahvé, con su correspondiente oblación y libación según costumbre, y un macho cabrío en sacrificio por el pecado.

25El sacerdote hará la expiación por toda la comunidad de los israelitas, y se les perdonará, porque ha sido un descuido. Cuando presenten sus ofrendas, como manjar abrasado a Yahvé, y su sacrificio por el pecado delante de Yahvé por su descuido,

26se le perdonará a la comunidad de los israelitas y al forastero que reside entre ellos, pues el pueblo entero lo ha hecho por inadvertencia.

27«En el caso de que una sola persona haya pecado por inadvertencia, ofrecerá en sacrificio por el pecado una cabrita de un año.

28El sacerdote hará la expiación delante de Yahvé por la persona que se ha descuidado con ese pecado de inadvertencia; cuando se haga expiación por ella, se le perdonará,

29lo mismo al ciudadano israelita que al forastero residente entre vosotros. No tendréis más que una sola ley para el que obra por inadvertencia.

30«Pero el que obra a conciencia, sea ciudadano o forastero, ultraja a Yahvé. Tal individuo será excluido de su pueblo,

31por haber despreciado la palabra de Yahvé y quebrantado su mandato. Será excluido tal individuo: su pecado pesa sobre él.»

Violación del sábado

32Cuando los israelitas estaban en el desierto, encontraron a un hombre que andaba buscando leña en día de sábado.

33Los que lo encontraron buscando leña lo presentaron a Moisés, a Aarón y a toda la comunidad.

34Lo pusieron en presidio, porque no estaba determinado lo que había que hacer con él.

35Yahvé dijo a Moisés: «Que muera ese hombre. Que lo apedree toda la comunidad fuera del campamento.»

36La comunidad lo sacó fuera del campamento y lo apedrearon hasta que murió, según había mandado Yahvé a Moisés.

Los flecos de los vestidos

37Yahvé dijo a Moisés:

38«Di a los israelitas que ellos y sus descendientes se hagan flecos en los bordes de sus vestidos, y que pongan en el fleco de sus vestidos un hilo de púrpura violeta.

39Llevaréis, pues, flecos para que, cuando los veáis, os acordéis de todos los preceptos de Yahvé. Así los cumpliréis y no seguiréis los caprichos de vuestros corazones y de vuestros ojos, siguiendo a los cuales os prostituís.

40Así os acordaréis de todos mis mandamientos y los cumpliréis, y seréis hombres consagrados a vuestro Dios.

41Yo, Yahvé, vuestro Dios, que os saqué de Egipto para ser vuestro Dios. Yo, Yahvé, vuestro Dios.»

Notas de la BJ (3)

15,31 Ley muy importante, que parece excluir toda remisión en caso de falta deliberada (lit. «a mano alzada»). Pero no se profundiza aún mucho en el análisis del acto voluntario.

15,38 El fleco con un hilo de púrpura violeta (que juega un papel importante en los paños cultuales) debe recordar el carácter sagrado de la comunidad. En las reproducciones antiguas del vestido palestinense, y según Dt 22 12, estos flecos guarnecen todo el faldón. En la época judía no se los colocará más que en los bordes. Cristo se acomodó a la costumbre, Mt 9 20, pero censuró la afectación en su práctica, Mt 23 5. Los vv. 37-41 constituyen la última parte de la oración del Šema, Dt 6 4+.

15,41 La mayoría de los críticos admiten que en estos caps. hay dos relatos paralelos imbricados uno en otro. Uno (yahvista o elohísta, vv. 1b.2.12-15.25-34) se refiere a la rebelión política de los rubenitas Datán y Abirón; el otro (sacerdotal, vv. 1a.2b-11.16-24.27a.35) a las pretensiones religiosas de los queatitas, frente a los aarónidas.

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  • 7 al-Aʿrāf7:163–66 · comentario de Reynolds

    163 Y pregúntales acerca de la ciudad que estaba junto al mar, cuando transgredieron el sábado. Sus peces venían a ellos, saliendo a la superficie el día de su sábado, pero el día en que no guardaban el sábado, no venían a ellos. Así los probamos por haber sido perversos.

Números 16

Leer el capítulo
Números 16:28–33

28 Moisés dijo: «En esto conoceréis que el Señor mismo me ha enviado para realizar todas estas obras y que no las hago por mi propia voluntad. 29 Si estas personas mueren de muerte natural como habitualmente muere la gente, entonces el Señor no me ha enviado. 30 Pero si el Señor hace algo totalmente nuevo, si la tierra abre su boca y se los traga con todas sus pertenencias, de modo que desciendan vivos al Seol, entonces sabréis que han despreciado al Señor». 31 Apenas terminó de decir todo esto, el suelo se resquebrajó bajo sus pies, 32 la tierra abrió su boca y se los tragó, a ellos, a sus familias, a toda la gente de Coré y a todos sus bienes. 33 Descendieron vivos al Seol con todas sus pertenencias. La tierra se cerró sobre ellos y desaparecieron de en medio de la comunidad. (Núm 16:28–33; cf. Sal 55:15)

Números 16:28–33 en la Biblia de Jerusalén

28Moisés dijo: «En esto conoceréis que Yahvé me ha enviado para hacer todas estas obras, y que no es ocurrencia mía:

29si mueren estos hombres como muere cualquier mortal, alcanzados por la sentencia común a todo hombre, es que Yahvé no me ha enviado.

30Pero si Yahvé obra algo portentoso, si la tierra abre su boca y los traga con todo lo que les pertenece, y bajan vivos al Seol, sabréis que esos hombres han despreciado a Yahvé.»

31A continuación, nada más terminar de decir estas palabras, se abrió el suelo debajo de ellos;

32la tierra abrió su boca y se los tragó, con todas sus familias, así como a todos los hombres de Coré, con todos sus bienes.

33Bajaron vivos al Seol con todo lo que tenían. Los cubrió la tierra y desaparecieron de la asamblea.

Notas de la BJ (2)

16,32 El relato de la rebelión de Datán y Abirón, más antiguo que el otro (ver 16 1+) ignora todavía la responsabilidad individual. El final de este v. fue añadido al fusionarse los dos relatos.

16,33 Palabra de origen desconocido, que designa las profundidades de la tierra, Dt 32 22; Is 14 9, etc., a donde «bajan» los muertos, Gn 37 35; 1 S 2 6, etc., y donde buenos y malos mezclados, 1 S 28 19; Sal 89 49; Ez 32 17-32, tienen una lúgubre supervivencia, Qo 9 10, donde no se alaba a Dios, Sal 6 6; 88 6.12-13; 115 19; Is 38 18. Sin embargo, el poder del Dios vivo, ver Dt 5 26+, se ejerce incluso en aquella desolada mansión, 1 S 2 6; Sb 16 13; Am 9 2. La doctrina de las recompensas y de las penas de ultratumba y la de la resurrección, preparadas por la esperanza de los salmistas, Sal 16 10-11; 49 16, no aparecen claramente hasta el final del AT, Sb 3-5 (en conexión con la creencia en la inmortalidad, véase Sb 3 4+); 2 M 12 38+.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 28 al-Qaṣaṣ28:76–81 · comentario de Reynolds

    76 Ciertamente Coré era del pueblo de Moisés, pero se insolentó contra ellos. Y le habíamos concedido de tesoros cuyas llaves habrían sido una pesada carga para una multitud de hombres forzudos. Cuando su pueblo le dijo: «¡No te envanezcas! Ciertamente Dios no ama a los engreídos.

    77 Y busca con lo que Dios te ha dado la Morada del Más Allá, y no olvides tu porción de este mundo. Y sé bueno como Dios ha sido bueno contigo. Y no pretendas sembrar la corrupción en la tierra. Ciertamente Dios no ama a los corruptores».

    78 Dijo: «Solo se me ha concedido en virtud de un conocimiento que poseo». ¿Acaso no sabía que Dios ya había destruido antes de él a generaciones más poderosas que él en fuerza y de mayor acumulación [de riquezas]? Y a los culpables no se les interrogará sobre sus pecados.

    79 Y salió ante su pueblo con su pompa. Quienes deseaban la vida de este mundo dijeron: «¡Ojalá tuviéramos lo semejante a lo que le ha sido dado a Coré! ¡Ciertamente es dueño de una inmensa fortuna!»

    80 Pero aquellos a quienes se les había dado el conocimiento dijeron: «¡Ay de vosotros! La Recompensa de Dios es mejor para quien cree y obra rectitud, y nadie la alcanzará salvo los pacientes».

    81 Entonces hicimos que la tierra se lo tragara a él y a su morada. Y no tuvo bando alguno que le auxiliara frente a Dios, ni pudo auxiliarse a sí mismo.

Números 16:31–33 Mención en el comentario

…referencias). En el versículo 40 el Corán se refiere específicamente a los desastres que sobrevinieron a Coré (tragado por la tierra; cf. Num 16:31–33) y a Faraón (ahogado en el mar; cf. Exo 14:27–28). Los dos primeros desastres («una lluvia de piedras» y «el Clamor») parecen…

Números 16:31–33 en la Biblia de Jerusalén

31A continuación, nada más terminar de decir estas palabras, se abrió el suelo debajo de ellos;

32la tierra abrió su boca y se los tragó, con todas sus familias, así como a todos los hombres de Coré, con todos sus bienes.

33Bajaron vivos al Seol con todo lo que tenían. Los cubrió la tierra y desaparecieron de la asamblea.

Notas de la BJ (2)

16,32 El relato de la rebelión de Datán y Abirón, más antiguo que el otro (ver 16 1+) ignora todavía la responsabilidad individual. El final de este v. fue añadido al fusionarse los dos relatos.

16,33 Palabra de origen desconocido, que designa las profundidades de la tierra, Dt 32 22; Is 14 9, etc., a donde «bajan» los muertos, Gn 37 35; 1 S 2 6, etc., y donde buenos y malos mezclados, 1 S 28 19; Sal 89 49; Ez 32 17-32, tienen una lúgubre supervivencia, Qo 9 10, donde no se alaba a Dios, Sal 6 6; 88 6.12-13; 115 19; Is 38 18. Sin embargo, el poder del Dios vivo, ver Dt 5 26+, se ejerce incluso en aquella desolada mansión, 1 S 2 6; Sb 16 13; Am 9 2. La doctrina de las recompensas y de las penas de ultratumba y la de la resurrección, preparadas por la esperanza de los salmistas, Sal 16 10-11; 49 16, no aparecen claramente hasta el final del AT, Sb 3-5 (en conexión con la creencia en la inmortalidad, véase Sb 3 4+); 2 M 12 38+.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 29 al-ʿAnkabūt29:39–40 · comentario de Reynolds

    39 ¡y Coré, y Faraón, y Hāmān! Ciertamente Moisés les trajo pruebas claras, pero se ensoberbecieron en la tierra, y no pudieron escapar.

    40 A cada uno lo sorprendimos por su pecado. Entre ellos hubo sobre quienes enviamos una tempestad de piedras, y entre ellos hubo a quienes sorprendió el Clamor, y entre ellos hubo a quienes hicimos que la tierra los tragara, y entre ellos hubo a quienes ahogamos. Dios no les hizo injusticia, sino que ellos mismos se hicieron injusticia.

Números 16:32–33 Mención en el comentario

La alusión a las posesiones de Coré (Núm 16:32–33) fue interpretada por los exegetas judíos como señal de que se había enriquecido: «Las llaves del tesoro de Coré suponían una…

Números 16:32–33 en la Biblia de Jerusalén

32la tierra abrió su boca y se los tragó, con todas sus familias, así como a todos los hombres de Coré, con todos sus bienes.

33Bajaron vivos al Seol con todo lo que tenían. Los cubrió la tierra y desaparecieron de la asamblea.

Notas de la BJ (2)

16,32 El relato de la rebelión de Datán y Abirón, más antiguo que el otro (ver 16 1+) ignora todavía la responsabilidad individual. El final de este v. fue añadido al fusionarse los dos relatos.

16,33 Palabra de origen desconocido, que designa las profundidades de la tierra, Dt 32 22; Is 14 9, etc., a donde «bajan» los muertos, Gn 37 35; 1 S 2 6, etc., y donde buenos y malos mezclados, 1 S 28 19; Sal 89 49; Ez 32 17-32, tienen una lúgubre supervivencia, Qo 9 10, donde no se alaba a Dios, Sal 6 6; 88 6.12-13; 115 19; Is 38 18. Sin embargo, el poder del Dios vivo, ver Dt 5 26+, se ejerce incluso en aquella desolada mansión, 1 S 2 6; Sb 16 13; Am 9 2. La doctrina de las recompensas y de las penas de ultratumba y la de la resurrección, preparadas por la esperanza de los salmistas, Sal 16 10-11; 49 16, no aparecen claramente hasta el final del AT, Sb 3-5 (en conexión con la creencia en la inmortalidad, véase Sb 3 4+); 2 M 12 38+.

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  • 28 al-Qaṣaṣ28:76–81 · comentario de Reynolds

    76 Ciertamente Coré era del pueblo de Moisés, pero se insolentó contra ellos. Y le habíamos concedido de tesoros cuyas llaves habrían sido una pesada carga para una multitud de hombres forzudos. Cuando su pueblo le dijo: «¡No te envanezcas! Ciertamente Dios no ama a los engreídos.

    77 Y busca con lo que Dios te ha dado la Morada del Más Allá, y no olvides tu porción de este mundo. Y sé bueno como Dios ha sido bueno contigo. Y no pretendas sembrar la corrupción en la tierra. Ciertamente Dios no ama a los corruptores».

    78 Dijo: «Solo se me ha concedido en virtud de un conocimiento que poseo». ¿Acaso no sabía que Dios ya había destruido antes de él a generaciones más poderosas que él en fuerza y de mayor acumulación [de riquezas]? Y a los culpables no se les interrogará sobre sus pecados.

    79 Y salió ante su pueblo con su pompa. Quienes deseaban la vida de este mundo dijeron: «¡Ojalá tuviéramos lo semejante a lo que le ha sido dado a Coré! ¡Ciertamente es dueño de una inmensa fortuna!»

    80 Pero aquellos a quienes se les había dado el conocimiento dijeron: «¡Ay de vosotros! La Recompensa de Dios es mejor para quien cree y obra rectitud, y nadie la alcanzará salvo los pacientes».

    81 Entonces hicimos que la tierra se lo tragara a él y a su morada. Y no tuvo bando alguno que le auxiliara frente a Dios, ni pudo auxiliarse a sí mismo.

Números 17

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Números 17:25 Mención en el comentario

…Moisés colocar en el arca: las tablas de la Ley (Exo 25:16, 21; 40:20; cf. Deu 10:2, 5; 1Ki 8:9), el maná (Exo 16:33) y la vara de Aarón (Num 17:25; cf. Heb 9:4). La referencia a los ángeles parece reflejar el diseño del arca, que contaba con una figura angélica a cada lado…

Números 17:25 en la Biblia de Jerusalén

25Entonces dijo Yahvé a Moisés: «Vuelve a poner la rama de Aarón delante del Testimonio, para guardarla como señal para los rebeldes: acabará con las murmuraciones, que no llegarán ya hasta mí, y así no morirán.»

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Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:248 · comentario de Reynolds

    248 Y su profeta les dijo: «Ciertamente el signo de su soberanía será que os llegará el arca trayendo sosiego de vuestro Señor y una reliquia dejada por la Casa de Moisés y la Casa de Aarón, transportada por los ángeles. En verdad, en ello hay un signo para vosotros, si sois creyentes».

Números 19

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Números 19 Mención en el comentario

…residir en que, mientras Deuteronomio 21 describe un ritual en torno al cadáver de una víctima de asesinato hallado en campo abierto, Números 19 explica que el agua con las cenizas de la vaca roja debe utilizarse para purificar a quienes toquen un cadáver (v. 11), y…

Números 19 en la Biblia de Jerusalén

Las cenizas de la vaca roja

1Dijo Yahvé a Moisés y a Aarón:

2«Éste es uno de los preceptos de la ley, prescrito por Yahvé con estas palabras: Di a los israelitas que te traigan una vaca roja, sin defecto, que no tenga mancha alguna, y que no haya llevado yugo.

3Dádsela al sacerdote Eleazar. Que la saquen fuera del campamento y sea inmolada en su presencia.

4Entonces el sacerdote Eleazar untará su dedo en la sangre de la vaca y hará con la sangre siete aspersiones hacia la entrada de la Tienda del Encuentro.

5Luego será quemada la vaca en su presencia, con su piel, su carne, su sangre e incluso sus excrementos.

6Tomará el sacerdote leña de cedro, hisopo y grana, y la echará en medio de la hoguera de la vaca.

7El sacerdote purificará sus vestidos y se lavará el cuerpo con agua. Luego ya podrá entrar en el campamento, pero será impuro el sacerdote hasta la tarde.

8El que haya quemado la vaca purificará sus vestidos con agua y lavará su cuerpo con agua, pero será impuro hasta la tarde.

9Un hombre puro recogerá las cenizas de la vaca y las depositará fuera del campamento, en lugar puro. Servirán a la comunidad de los israelitas para el rito de agua lustral: es un sacrificio por el pecado.

10El que haya recogido las cenizas de la vaca lavará sus vestidos y será impuro hasta la tarde. Éste será decreto perpetuo tanto para los israelitas como para el forastero residente entre ellos.

Casos de impureza

11«El que toque un muerto, cualquier cadáver humano, será impuro siete días.

12Se purificará con aquella agua los días tercero y séptimo, y quedará puro. Pero si no se ha purificado los días tercero y séptimo, no quedará puro.

13Todo el que toca un muerto, un cadáver humano, y no se purifica, mancha la Morada de Yahvé; ese individuo será excluido de Israel, porque las aguas lustrales no han corrido sobre él. Es impuro; su impureza sigue sobre él.

14«Ésta es la ley para cuando uno muere en la tienda. Todo el que entre en la tienda, y todo el que esté en la tienda, será impuro siete días.

15Y todo recipiente descubierto, que no esté cerrado con tapa o cuerda, será impuro.

16«Todo el que toque, en pleno campo, a uno víctima de la espada, o a un muerto, o huesos de hombre, o una sepultura, será impuro siete días.

El ritual de las aguas lustrales

17«Se tomará para el impuro ceniza de la víctima inmolada en sacrificio por el pecado, y se verterá encima agua corriente de una vasija.

18Un hombre puro tomará el hisopo, lo mojará en agua y rociará la tienda y todos los objetos y personas que había en ella, e igualmente al que tocó los huesos o al asesinado, o al muerto, o la sepultura.

19El hombre puro rociará al impuro los días tercero y séptimo: el séptimo día le habrá limpiado de su pecado. Lavará el impuro sus vestidos, se lavará con agua, y será puro por la tarde.

20Pero el hombre que quedó impuro y no se purificó será excluido de la asamblea, pues ha manchado el santuario de Yahvé. Las aguas lustrales no han corrido sobre él: es un impuro.

21«Éste será para vosotros decreto perpetuo. El que haga la aspersión con las aguas lustrales lavará sus vestidos, y el que haya tocado las aguas lustrales será impuro hasta la tarde.

22Y todo lo que haya sido tocado por el impuro será impuro; y la persona que le toque a él será impura hasta la tarde.»

Notas de la BJ (1)

19,10 Las reglas de pureza de Lv 11-16 no mencionan el contacto con un muerto.

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Reynolds la cita a propósito de
Números 19:1–3 Mención en el comentario

El Corán (vv. 67, 71) muestra aquí a los israelitas resistiéndose a la orden (cf. Núm 19:1–3) de sacrificar una vaca, mientras que habían llevado a cabo con presteza el impío rito de adorar a otra vaca: el becerro de oro.…

Números 19:1–3 en la Biblia de Jerusalén

Las cenizas de la vaca roja

1Dijo Yahvé a Moisés y a Aarón:

2«Éste es uno de los preceptos de la ley, prescrito por Yahvé con estas palabras: Di a los israelitas que te traigan una vaca roja, sin defecto, que no tenga mancha alguna, y que no haya llevado yugo.

3Dádsela al sacerdote Eleazar. Que la saquen fuera del campamento y sea inmolada en su presencia.

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Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 2 al-Baqarah2:67–71 · comentario de Reynolds

    67 Y cuando Moisés dijo a su pueblo: «Dios os ordena degollar una vaca», dijeron: «¿Te burlas de nosotros?». Dijo: «Me refugio en Dios de ser de los ignorantes».

    68 Dijeron: «Ruega a tu Señor por nosotros para que nos aclare cómo ha de ser». Dijo: «Él dice que es una vaca ni vieja ni bisoña, de edad media entre ambas: haced, pues, lo que se os ordena».

    69 Dijeron: «Ruega a tu Señor por nosotros para que nos aclare cuál ha de ser su color». Dijo: «Él dice que es una vaca amarilla, de color brillante, que deleita a quienes la miran».

    70 Dijeron: «Suplica a tu Señor por nosotros para que nos aclare cómo ha de ser, pues para nosotros todas las vacas se parecen; y ciertamente, si Dios quiere, seremos guiados».

    71 Dijo: «Él dice que es una vaca no domada para arar la tierra ni para regar el sembrado, sana y sin tacha». Dijeron: «Ahora has traído la verdad». Y la degollaron, aunque a punto estuvieron de no hacerlo.

  • 2 al-Baqarah2:72–3 · comentario de Reynolds

    72 Y cuando matasteis a una persona y os culpasteis unos a otros acerca de ello —y Dios saca a la luz lo que ocultabais—:

Números 20

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Números 20:1–22 Mención en el comentario

El Qurʾān integra aquí el relato de Moisés golpeando una roca en Masah y Meriba (Exo 17:1–7; cf. Num 20:1–22; Deu 33:8; Psa 95:8) con un detalle de Éxodo 15 en el que los israelitas (un pueblo dividido en doce tribus) encuentran doce…

Números 20:1–22 en la Biblia de Jerusalén

Las aguas de Meribá

1El mes primero llegaron los israelitas (toda la comunidad) al desierto de Sin. Todo el pueblo se instaló en Cades. Allí murió María y allí la enterraron.

2La comunidad, al ver que no había agua, se amotinó contra Moisés y contra Aarón.

3El pueblo protestó contra Moisés, diciéndole: «Ojalá hubiéramos perecido igual que perecieron nuestros hermanos delante de Yahvé.

4¿Por qué habéis traído a la asamblea de Yahvé a este desierto, para que muramos en él nosotros y nuestros ganados?

5¿Por qué nos habéis subido de Egipto, para traernos a este lugar pésimo: un lugar donde no hay sembrado, ni higuera, ni viña, ni granado, y donde no hay ni agua para beber?»

6Moisés y Aarón dejaron la asamblea, se fueron a la entrada de la Tienda del Encuentro y cayeron rostro en tierra. Entonces se les apareció la gloria de Yahvé.

7Yahvé habló con Moisés y le dijo:

8«Toma la vara y reúne a la comunidad, y que te acompañe tu hermano Aarón. Hablad luego a la peña en presencia de ellos, y ella dará sus aguas. Harás brotar para ellos agua de la peña, y darás de beber a la comunidad y a sus ganados.»

9Tomó Moisés la vara de la presencia de Yahvé, como se lo había mandado.

10Moisés y Aarón convocaron a la asamblea ante la peña; él les dijo: «Escuchadme, rebeldes. ¿Haremos brotar de esta peña agua para vosotros?»

11A continuación Moisés alzó la mano y golpeó la peña con su vara dos veces. El agua brotó en abundancia, y bebió la comunidad y su ganado.

Castigo de Moisés y Aarón

12Dijo Yahvé a Moisés y Aarón: «Por no haber confiado en mí y reconocido mi santidad ante los israelitas, os aseguro que no guiaréis a esta asamblea hasta la tierra que les he dado.»

13Éstas son las aguas de Meribá, donde protestaron los israelitas contra Yahvé, y con las que él manifestó su santidad.

Edom no permite el paso

14Moisés envió mensajeros desde Cades: «Al rey de Edom. Esto dice tu hermano Israel: Ya sabes por qué gran calamidad hemos pasado.

15Nuestros padres bajaron a Egipto y nos quedamos allí mucho tiempo. Pero los egipcios nos trataron mal, lo mismo a nosotros que a nuestros padres.

16Clamamos entonces a Yahvé, que escuchó nuestra voz: envió un ángel y nos sacó de Egipto. Ahora estamos en Cades, ciudad fronteriza de tu territorio.

17Déjanos, por favor, pasar por tu tierra. No cruzaremos por campo ni por viñedo, ni beberemos agua de pozo alguno. Seguiremos el camino real, sin torcer ni a la derecha ni a la izquierda, hasta que crucemos tus fronteras.»

18Edom le respondió: «No pasarás por mi tierra. Si lo haces, saldré espada en mano a tu encuentro.»

19Le respondieron los israelitas: «Seguiremos por la calzada, y si yo y mis rebaños bebemos agua tuya, pagaremos su precio. Se trata sólo de pasar a pie.»

20Respondió él: «No pasarás.» Y salió Edom a su encuentro con mucha gente y bien pertrechado.

21Como Edom negó el paso a Israel por su territorio, Israel dio un rodeo.

Muerte de Aarón

22Los israelitas (toda la comunidad) partieron de Cades y llegaron al monte Hor.

Notas de la BJ (4)

20,11 Esta falta de Moisés y de Aarón queda en el misterio. Moisés ¿habría faltado a la fe golpeando dos veces la roca, lo cual no se encuentra en el paralelo de Ex 17? Quizá el redactor sacerdotal tratara de explicar por qué Moisés y Aarón no entraron en la Tierra Prometida: sería esta la razón que le obligó a situar este relato, modificado (v. 11), antes de la muerte de Aarón, vv. 22s, y lo recordará antes de la muerte de Moisés, Dt 32 51. Según Dt 1 37; 3 26; 4 21, Moisés es castigado a causa del pueblo, que rehusó subir de Cades a Canaán, ver Nm 14.

20,13 Las fuentes antiguas reanudan aquí su relato y hacen referencia a la partida de Cades, 14 25 y 14 39+. Pero Cades, en esta época, está lejos de la frontera de Edom (pese al v. 16). La demanda debió de ser presentada de camino, pero la tradición más antigua no ofrece ningún detalle sobre el itinerario seguido.

20,14 El sam. y la sir. hex. añaden al principio de este v. algunas frases sacadas del Dt 3 24-28 y 2 2-6.

20,21 Relato sacerdotal. Hor de la Montaña no ha sido localizada. La precisión «en la frontera de Edom» procede de la época exílica, en que los edomitas, originariamente establecidos al este de la Arabá, se habían extendido al oeste, a expensas de Judá, ver Dt 2 1+.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:60 · comentario de Reynolds

    60 Y cuando Moisés pidió agua para su pueblo, dijimos: «Golpea la roca con tu vara». Y brotaron de ella doce manantiales; cada tribu conoció su abrevadero: «Comed y bebed de la provisión de Dios, y no obréis perversamente en la tierra corrompiéndola».

Números 20:10ss. Mención en el comentario

…entre las doce fuentes y las doce tribus fue deliberada); el episodio en que Moisés golpea la roca para hacer brotar agua en Meribá (Núm 20:10ss.); la manifestación de la presencia de Yahveh en la columna de nube (Éxo 13:21); la donación del maná (Éxo 16:9ss.) y de las…

Números 20:10ss. en la Biblia de Jerusalén

10Moisés y Aarón convocaron a la asamblea ante la peña; él les dijo: «Escuchadme, rebeldes. ¿Haremos brotar de esta peña agua para vosotros?»

11A continuación Moisés alzó la mano y golpeó la peña con su vara dos veces. El agua brotó en abundancia, y bebió la comunidad y su ganado.

Castigo de Moisés y Aarón

12Dijo Yahvé a Moisés y Aarón: «Por no haber confiado en mí y reconocido mi santidad ante los israelitas, os aseguro que no guiaréis a esta asamblea hasta la tierra que les he dado.»

13Éstas son las aguas de Meribá, donde protestaron los israelitas contra Yahvé, y con las que él manifestó su santidad.

Edom no permite el paso

14Moisés envió mensajeros desde Cades: «Al rey de Edom. Esto dice tu hermano Israel: Ya sabes por qué gran calamidad hemos pasado.

15Nuestros padres bajaron a Egipto y nos quedamos allí mucho tiempo. Pero los egipcios nos trataron mal, lo mismo a nosotros que a nuestros padres.

16Clamamos entonces a Yahvé, que escuchó nuestra voz: envió un ángel y nos sacó de Egipto. Ahora estamos en Cades, ciudad fronteriza de tu territorio.

17Déjanos, por favor, pasar por tu tierra. No cruzaremos por campo ni por viñedo, ni beberemos agua de pozo alguno. Seguiremos el camino real, sin torcer ni a la derecha ni a la izquierda, hasta que crucemos tus fronteras.»

18Edom le respondió: «No pasarás por mi tierra. Si lo haces, saldré espada en mano a tu encuentro.»

19Le respondieron los israelitas: «Seguiremos por la calzada, y si yo y mis rebaños bebemos agua tuya, pagaremos su precio. Se trata sólo de pasar a pie.»

20Respondió él: «No pasarás.» Y salió Edom a su encuentro con mucha gente y bien pertrechado.

21Como Edom negó el paso a Israel por su territorio, Israel dio un rodeo.

Muerte de Aarón

22Los israelitas (toda la comunidad) partieron de Cades y llegaron al monte Hor.

23Yahvé dijo a Moisés y a Aarón en el monte Hor, en la frontera del país de Edom:

24«Que se reúna Aarón con los suyos, porque no debe entrar en la tierra que he dado a los israelitas, por haberos rebelado contra mi voz en las aguas de Meribá.

25Toma a Aarón y a su hijo Eleazar y súbelos al monte Hor.

26Le quitarás a Aarón sus vestiduras y se las revestirás a su hijo Eleazar. Entonces Aarón se reunirá con los suyos: allí morirá.»

27Moisés hizo como le había mandado Yahvé. Subieron al monte Hor en presencia de toda la comunidad.

28Quitó Moisés a Aarón sus vestiduras y se las puso a su hijo Eleazar. Y allí murió Aarón, en la cumbre del monte. Moisés y Eleazar bajaron de la montaña.

29Toda la comunidad se dio cuenta de que había fallecido Aarón, y los israelitas hicieron duelo por él durante treinta días.

Notas de la BJ (5)

20,11 Esta falta de Moisés y de Aarón queda en el misterio. Moisés ¿habría faltado a la fe golpeando dos veces la roca, lo cual no se encuentra en el paralelo de Ex 17? Quizá el redactor sacerdotal tratara de explicar por qué Moisés y Aarón no entraron en la Tierra Prometida: sería esta la razón que le obligó a situar este relato, modificado (v. 11), antes de la muerte de Aarón, vv. 22s, y lo recordará antes de la muerte de Moisés, Dt 32 51. Según Dt 1 37; 3 26; 4 21, Moisés es castigado a causa del pueblo, que rehusó subir de Cades a Canaán, ver Nm 14.

20,13 Las fuentes antiguas reanudan aquí su relato y hacen referencia a la partida de Cades, 14 25 y 14 39+. Pero Cades, en esta época, está lejos de la frontera de Edom (pese al v. 16). La demanda debió de ser presentada de camino, pero la tradición más antigua no ofrece ningún detalle sobre el itinerario seguido.

20,14 El sam. y la sir. hex. añaden al principio de este v. algunas frases sacadas del Dt 3 24-28 y 2 2-6.

20,21 Relato sacerdotal. Hor de la Montaña no ha sido localizada. La precisión «en la frontera de Edom» procede de la época exílica, en que los edomitas, originariamente establecidos al este de la Arabá, se habían extendido al oeste, a expensas de Judá, ver Dt 2 1+.

20,29 Relato de tradición antigua, pero que se encuentra aquí fuera de su contexto. Jormá, ver 14 45+, fue tomada por los simeonitas, que subían directamente del sur, Jc 1 16-17+. La derrota de Jormá, Nm 14 39+, es posterior.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:160 · comentario de Reynolds

    160 Y los dividimos en doce tribus, comunidades. Y revelamos a Moisés, cuando su pueblo le pidió agua: «Golpea la roca con tu vara». Entonces brotaron de ella doce manantiales: toda la gente conoció su lugar de abrevar. Y los cubrimos con la sombra de las nubes e hicimos descender sobre ellos el maná y las codornices: «Comed de las cosas buenas con las que os hemos provisto». Y no Nos perjudicaron a Nosotros, sino que se perjudicaban a sí mismos.

Números 20:11

5 Entonces el Señor dijo a Moisés: «Pasa delante del pueblo y toma contigo a algunos de los ancianos de Israel; toma también en tu mano la vara con la que golpeaste el Río, y marcha. 6 He aquí, yo estaré allí delante de ti sobre la roca (en Horeb); y golpearás la roca, y saldrá de ella agua para que beba el pueblo». Y Moisés lo hizo así a la vista de los ancianos de Israel. (Exo 17:5–6; cf. Num 20:11) Llegaron luego a Elim, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras; y acamparon allí junto a las aguas. (Exo 15:27)

Números 20:11 en la Biblia de Jerusalén

11A continuación Moisés alzó la mano y golpeó la peña con su vara dos veces. El agua brotó en abundancia, y bebió la comunidad y su ganado.

Notas de la BJ (1)

20,11 Esta falta de Moisés y de Aarón queda en el misterio. Moisés ¿habría faltado a la fe golpeando dos veces la roca, lo cual no se encuentra en el paralelo de Ex 17? Quizá el redactor sacerdotal tratara de explicar por qué Moisés y Aarón no entraron en la Tierra Prometida: sería esta la razón que le obligó a situar este relato, modificado (v. 11), antes de la muerte de Aarón, vv. 22s, y lo recordará antes de la muerte de Moisés, Dt 32 51. Según Dt 1 37; 3 26; 4 21, Moisés es castigado a causa del pueblo, que rehusó subir de Cades a Canaán, ver Nm 14.

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  • 2 al-Baqarah2:60 · comentario de Reynolds

    60 Y cuando Moisés pidió agua para su pueblo, dijimos: «Golpea la roca con tu vara». Y brotaron de ella doce manantiales; cada tribu conoció su abrevadero: «Comed y bebed de la provisión de Dios, y no obréis perversamente en la tierra corrompiéndola».

Números 21

Leer el capítulo
Números 21:5 Mención en el comentario

…del éxodo de los israelitas, a saber, sus declaraciones de pesar por haber sido sacados de Egipto (como en Num 11:4–6; también Exo 16:3; Num 21:5), donde comían bien. La traducción de Qarai hace que Dios declare en respuesta: «Descended a cualquier ciudad». La palabra…

Números 21:5 en la Biblia de Jerusalén

5y empezó a protestar contra Dios y contra Moisés: «¿Por qué nos habéis subido de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y estamos hastiados de ese manjar miserable.»

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Reynolds la cita a propósito de
  • 2 al-Baqarah2:61 · comentario de Reynolds

    61 Y cuando dijisteis: «¡Oh, Moisés! No podremos soportar una sola comida; ruega, pues, a tu Señor por nosotros para que nos haga brotar de lo que produce la tierra: sus hortalizas, sus pepinos, sus ajos, sus lentejas y sus cebollas». Dijo: «¿Acaso queréis cambiar lo que es mejor por lo que es inferior? Descended a una ciudad y tendréis lo que pedís». Y cayeron sobre ellos la humillación y la miseria, y se hicieron acreedores a la ira de Dios. Ello porque no creían en los signos de Dios y mataban a los profetas sin derecho; ello porque desobedecían y eran transgresores.

Números 26

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Números 26:59 Mención en el comentario

El nombre ʿImrān (v. 33) parece corresponderse con el bíblico Amram, el padre de Moisés, Aarón y Miriam (la forma hebrea de «María») (cf. Num 26:59; 1Ch 5:29; también Exo 15:20). Aquí (cf. Q 66:12), sin embargo, aparece como el padre de María, la madre de Jesús. El Corán…

Números 26:59 en la Biblia de Jerusalén

59La mujer de Amrán se llamaba Yoquébed, hija de Leví, que le nació a Leví en Egipto. Amrán tuvo de ella a Aarón, a Moisés y a María, su hermana.

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Reynolds la cita a propósito de

Números 33

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Números 33:9 Mención en el comentario

…el comentario a dicho versículo, y cf. 20:80). El Corán alude aquí a diversos relatos del Pentateuco: las doce fuentes de Elim (Éxo 15:27; Núm 33:9; a diferencia de la Biblia, el Corán explicita que la correspondencia entre las doce fuentes y las doce tribus fue deliberada); el…

Números 33:9 en la Biblia de Jerusalén

9Partieron de Mará y llegaron a Elín. Acamparon en Elín, donde había doce fuentes de agua y setenta palmeras.

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Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:160 · comentario de Reynolds

    160 Y los dividimos en doce tribus, comunidades. Y revelamos a Moisés, cuando su pueblo le pidió agua: «Golpea la roca con tu vara». Entonces brotaron de ella doce manantiales: toda la gente conoció su lugar de abrevar. Y los cubrimos con la sombra de las nubes e hicimos descender sobre ellos el maná y las codornices: «Comed de las cosas buenas con las que os hemos provisto». Y no Nos perjudicaron a Nosotros, sino que se perjudicaban a sí mismos.