…contexto de este pasaje, a saber, el Éxodo de los israelitas (cf. 5:21–26). En la Biblia, los israelitas entran en Jerusalén únicamente en Jueces 1 (y entonces para destruirla). No obstante, el Qurʾān parece reflejar aquí el anuncio profético de Moisés en Éxodo 15 (cuando los…
Jueces 1 en la Biblia de Jerusalén
Establecimiento de Judá, Simeón, Caleb y los quenitas
1Después de la muerte de Josué, los israelitas hicieron esta consulta a Yahvé: «¿Quién de nosotros subirá el primero a combatir a los cananeos?»
2Yahvé respondió: «Subirá Judá. He puesto el país en sus manos.»
3Judá dijo a su hermano Simeón: «Sube conmigo al territorio que me ha tocado. Atacaremos al cananeo, y luego yo también iré contigo a tu territorio.» Simeón marchó con él.
4Cuando subió Judá, Yahvé puso en sus manos a los cananeos y a los perizitas. Derrotaron en Bézec a diez mil hombres.
5Como encontraran en Bézec a Adoni Bézec, le atacaron y derrotaron a los cananeos y a los perizitas.
6Aunque Adoni Bézec huyó, le persiguieron, lo capturaron y le cortaron los pulgares de manos y pies.
7Entonces dijo Adoni Bézec: «Setenta reyes, con los pulgares de manos y pies cortados, andaban recogiendo migajas bajo mi mesa. Según lo que yo hice, así me ha pagado Dios.» Lo llevaron a Jerusalén, donde murió.
8(Los de Judá atacaron Jerusalén, la tomaron, la pasaron a cuchillo y prendieron fuego a la ciudad).
9Después, los de Judá bajaron a atacar a los cananeos, que ocupaban la Montaña, el Negueb y la Tierra Baja.
10Luego Judá marchó contra los cananeos que habitaban en Hebrón (el nombre de Hebrón era antes Quiriat Arbá) y derrotó a Sesay, Ajimán y Talmay.
11De allí marchó contra los habitantes de Debir (el nombre de Debir era antes Quiriat Séfer).
12Caleb dijo: «Al que derrote a Quiriat Séfer y la tome, le daré mi hija Acsá por mujer.»
13La tomó Otniel, hijo de Quenaz, el hermano menor de Caleb. Y éste le dio su hija Acsá por mujer.
14Cuando ella vino donde el marido, le incitó a que pidiera a su padre un campo. Ella se apeó del asno, y Caleb le preguntó: «¿Qué quieres?»
15Ella respondió: «Hazme un regalo. Ya que me has dado la tierra del Negueb, dame fuentes de agua.» Y Caleb le dio las fuentes de arriba y las fuentes de abajo.
16Los hijos de Jobab el quenita, suegro de Moisés, subieron con los de Judá de la ciudad de las Palmeras al desierto de Judá, que está en el Negueb de Arad, y fueron a habitar con ellos.
17Judá acompañó a su hermano Simeón, derrotaron a los cananeos que habitaban en Sefat y consagraron la ciudad al anatema. Por eso la ciudad se llamó Jormá.
18Judá se apoderó de Gaza y su comarca, de Ascalón y su comarca, de Ecrón y su comarca.
19Yahvé estuvo del lado de Judá, que conquistó la montaña; pero no pudo expulsar a los habitantes del llano, porque tenían carros de hierro.
20A Caleb le asignaron Hebrón, según el mandato de Moisés; y él arrojó de allí a los tres hijos de Anac.
21Los de Benjamín no expulsaron a los jebuseos que habitaban en Jerusalén; por eso los je buseos siguen habitando en Jerusalén con los benjaminitas, hasta el día de hoy.
Toma de Betel
22También la casa de José subió a Betel. (Yahvé estaba de su lado.)
23La casa de José hizo una exploración por Betel. (Antes la ciudad se llamaba Luz.)
24Los espías vieron a un hombre que salía de la ciudad y le dijeron: «Indícanos la entrada de la ciudad y te lo agradeceremos.»
25Él les enseñó la entrada de la ciudad: la pasaron a cuchillo, pero dejaron libre a aquel hombre con toda su familia.
26El hombre se fue al país de los hititas y construyó una ciudad, a la que llamó Luz. Es el nombre que tiene hasta la fecha.
Las tribus septentrionales
27Manasés no se apoderó de Betsán y sus filiales, ni de Tanac y sus filiales. No expulsó a los habitantes de Dor y sus filiales, ni a los de Yibleán y sus filiales, ni a los de Meguidó y sus filiales: los cananeos siguieron ocupando el territorio.
28Sin embargo, cuando Israel cobró más fuerza, sometió a los cananeos a tributo, aunque no llegó a expulsarlos.
29Tampoco Efraín expulsó a los cananeos que habitaban en Guézer, de manera que éstos siguieron viviendo en Guézer, entre los israelitas.
30Zabulón no expulsó a los habitantes de Catat, ni a los de Nahalal. Los cananeos se quedaron entre los de Zabulón, pero fueron sometidos a tributo.
31Aser no expulsó a los habitantes de Aco, ni a los de Sidón, de Majaleb, de Aczib, de Jelbá, de Afec, ni de Rejob.
32Los aseritas se establecieron, pues, entre los cananeos que habitaban en el país, porque no los expulsaron.
33Neftalí no expulsó a los habitantes de Bet Semes, ni a los de Bet Anat, así que se estableció entre los cananeos que habitaban en el país; pero los habitantes de Bet Semes y de Bet Anat fueron sus tributarios.
34Los amorreos rechazaron hacia la montaña a los hijos de Dan, sin dejarles bajar a la llanura.
35Los amorreos se mantuvieron en Har Jeres, en Ayalón y en Saalbín, pero luego cargó pesadamente sobre ellos la mano de la casa de José y fueron reducidos a tributo.
36(La frontera de los edomitas va desde la Cuesta de los Escorpiones, desde la Peña, hacia arriba.)
Notas de la BJ (15)
1,3 Se trata de las dos tribus del Sur, ver v. 17s, que probablemente entraron en Canaán sin haber dado el rodeo por Transjordania, y cuya historia fue independiente por mucho tiempo de la de las otras tribus, ver cap 5; Nm 14 39; 21 1.
1,5 Parece como si hubiera habido alguna confusión entre este Adoni-Bézec, rey de Bézec, y Adoni-Sédec, rey de Jerusalén, ver Jos 10 1-3; de ahí la mención de esta ciudad, v. 7, y la glosa posterior del v. 8, que se contradice con el v. 21 (y ver 2 S 5 6s). La victoria de Bézec plantea por lo demás un problema: la única ciudad con este nombre que se conoce se halla situada entre Siquén y Betsán, en la región donde efectivamente se hallaban los perizitas, pero lejos del territorio de Judá y Simeón.
1,9 Introducción redaccional a la continuación del relato, que atribuye a Judá conquistas llevadas a cabo, de hecho, por grupos que sólo más tarde se le incorporaron: Caleb (conquista de Hebrón, v. 20, ver Jos 14 16s), Otniel (toma de Debir, v. 13, ver Jos 15 15-17), los quenitas (ocupación del Negueb de Arad, v. 16) y Simeón (toma de Jormá, v. 17). El texto revela la supremacía de la tribu de Judá.
1,14 «(Otniel) le incitó» griego, Vulg.; «(ella) le incitó» hebr.
1,16 «Los hijos de Jobab el quenita» versiones, ver 4 11; «los hijos de un quenita» hebr.
1,16 El griego dice aquí «con Amalec», una antigua lectura que ofrece el nombre del peor enemigo de Israel, ver 1 S 15 6; «con ellos» es una corrección para evitar este nombre en aplicación de Dt 25 19 («borrarás el recuerdo de Amalec»).
1,18 Judá no conquistó esas ciudades de Filistea ni en el momento del establecimiento ni más tarde, y este v. se contradice con 19b. Los Setenta eluden la dificultad añadiendo una negación: «Judá no pudo apoderarse...» Es posible que el texto hebreo refleje, amplificándolas, las victorias de David sobre los filisteos, 2 S 5 17-25; 8 1.
1,21 En efecto, se contará a Jerusalén entre las ciudades de Benjamín, Jos 18 28, pero David será quien la conquiste, 2 S 5 6-9. Esta noticia ha sido interpolada en Jos 15 63, sustituyendo Benjamín por Judá.
1,21 Esta toma de Betel, gracias a la traición de uno de sus habitantes, no figura en el relato de la conquista del libro de Josué.
1,26 En contraste con los triunfos atribuidos a Judá en la primera parte del capítulo, la segunda no conserva más que los fracasos de las tribus septentrionales.
1,28 En realidad estas ciudades no fueron conquistadas hasta los tiempos de los primeros reyes, 1 R 9 15-22.
1,29 La ciudad, en el camino de Jerusalén a Jafa, dominaba la llanura filistea. Por lo mismo, las relaciones se hallaban prácticamente cortadas entre las tribus del norte y del sur.
1,31 «Majaleb», según Jos 19 20; «Ahlab» hebr.; «Jelbá» es sin duda un duplicado.
1,36 «edomitas» griego; «amorreos» hebr. —El v. es una glosa.
1,36 El redactor deuteronomista, que ha añadido el cap 1 al libro, da aquí una razón teológica del fracaso parcial de la conquista y concuerda con Jos 23 12-13. Empalma esta enseñanza con la explicación de un nombre de lugar de la región de Betel, vv. 4-5.
- 2 al-Baqarah2:58–59 · comentario de Reynolds
58 Y cuando dijimos: «Entrad en esta ciudad y comed generosamente de cuanto hay en ella donde queráis, y entrad por la puerta postrándoos y decid: “¡Alivia la carga!”, y perdonaremos vuestros pecados; y aumentaremos [la recompensa] a los que hacen el bien».
59 Mas los transgresores cambiaron la palabra por otra distinta de la que se les había dicho; así que hicimos descender sobre los transgresores un castigo del Cielo por la iniquidad que cometían.