El NobleCORÁN القرآن الكريم Fuentes
10 referencias 5 suras 2 citadas en bloque
Capítulos citados5 de 24 · la altura indica cuántas referencias

Josué 7

Leer el capítulo
Josué 7 Mención en el comentario

…tres mil, y luego a cinco mil ángeles (cf. 8:9, que menciona mil), sin embargo, sugieren cierta influencia del libro bíblico de Josué. En Josué 7 los israelitas atacan la ciudad cananea de Hai con tres mil hombres y son derrotados (Jos 7:3–5). En Josué 8 (tras la muerte del…

Josué 7 en la Biblia de Jerusalén

Violación del anatema

1Pero los israelitas cometieron un delito en relación con el anatema. Acán, hijo de Carmí, hijo de Zabdí, hijo de Zéraj, de la tribu de Judá, se quedó con algo del anatema, y la ira de Yahvé se encendió contra los israelitas.

Derrota ante Ay, castigo del sacrilegio

2Josué envió unos cuantos hombres de Jericó a Ay, que está (junto a Bet Avén) al oriente de Betel, con la orden de que subieran a explorar el país. Los hombres subieron y exploraron Ay.

3Volvieron donde Josué y le dijeron: «No hace falta que suba toda la gente; para atacar a Ay basta con que suban dos o tres mil hombres. No molestes a toda la gente haciéndolos subir hasta allí, porque ellos son pocos.»

4Subieron a Ay unos tres mil hombres del pueblo, pero tuvieron que huir ante los hombres de la ciudad.

5Los hombres de Ay les mataron unos treinta y seis hombres; los persiguieron fuera de la puerta, hasta Sebarín, y los derrotaron en la bajada. Entonces desfalleció el corazón del pueblo y se derritió como agua.

Oración de Josué

6Josué desgarró sus vestidos, se postró rostro en tierra delante del arca de Yahvé hasta la tarde, junto con los ancianos de Israel, y todos esparcieron polvo sobre sus cabezas.

7Dijo Josué: «¡Ah, Señor Yahvé! ¿Por qué has hecho pasar el Jordán a este pueblo, para entregarnos en manos de los amorreos y destruirnos? ¡Ojalá nos hubiésemos empeñado en establecernos al otro lado del Jordán!

8¡Perdón, Señor! ¿Qué puedo decir ahora que Israel ha vuelto la espalda ante sus enemigos?

9Se enterarán los cananeos y todos los habitantes del país: se aliarán contra nosotros y borrarán nuestro nombre de la tierra. ¿Qué harás tú entonces por tu gran nombre?»

Respuesta de Yahvé

10Yahvé respondió a Josué: «¡Levántate! ¿Por qué estás así rostro en tierra?

11Israel ha pecado, y también ha violado la alianza que yo le había impuesto: se han quedado con algo del anatema. Lo han robado, lo han escondido y lo han puesto entre sus utensilios.

12Los israelitas no podrán resistir ante sus enemigos; volverán la espalda ante sus enemigos, porque se han convertido en anatema. Yo no estaré ya con vosotros, si no hacéis desaparecer el anatema de en medio de vosotros.

13Prepárate para purificar al pueblo, y diles lo siguiente: ‘Purificaos para mañana, porque así dice Yahvé, el Dios de Israel: El anatema está dentro de ti, Israel; no podrás resistir ante tus enemigos hasta que extirpéis el anatema de entre vosotros’.

14Os presentaréis, pues, mañana por la mañana, por tribus: la tribu que Yahvé designe por la suerte se presentará por clanes, el clan que Yahvé designe se presentará por familias, y la familia que Yahvé designe se presentará hombre por hombre.

15El designado por la suerte en lo del anatema será arrojado al fuego con todo lo que le pertenece, por haber violado la alianza de Yahvé y cometido una infamia en Israel.»

Descubrimiento y castigo del culpable

16Josué se levantó de mañana y mandó que se acercara Israel por tribus, y fue designada por la suerte la tribu de Judá.

17Mandó que se acercaran los clanes de Judá, y fue designado por la suerte el clan de Zéraj. Mandó que se acercara el clan de Zéraj por familias, y fue designado por la suerte Zabdí.

18Mandó que se acercara la familia de Zabdí, hombre por hombre, y fue designado por la suerte Acán, hijo de Carmí, hijo de Zabdí, hijo de Zéraj, de la tribu de Judá.

19Dijo entonces Josué a Acán: «Hijo mío, da gloria a Yahvé, Dios de Israel, y tribútale alabanza; declárame lo que has hecho, no me lo ocultes.»

20Acán respondió a Josué: «En verdad, yo soy el que ha pecado contra Yahvé, Dios de Israel; esto y esto es lo que he hecho:

21Vi entre el botín un hermoso manto de Senaar, doscientos siclos de plata y un lingote de oro de cincuenta siclos de peso, me gustaron y me los guardé. Están escondidos en la tierra en medio de mi tienda, y la plata debajo.»

22Josué envió emisarios, que fueron corriendo a la tienda, y en efecto el manto estaba escondido en la tienda, y la plata debajo.

23Lo sacaron de la tienda, y se lo llevaron a Josué y a todos los israelitas, y fue depositado delante de Yahvé.

24Entonces Josué tomó a Acán, hijo de Zéraj, con la plata, el manto y el lingote de oro, a sus hijos, sus hijas, su toro, su asno y su oveja, su tienda y todo lo suyo, y los hizo subir al valle de Acor. Todo Israel le acompañaba.

25Josué dijo: «¿Por qué nos has traído la desgracia? Que Yahvé te haga desgraciado en este día.» Y todo Israel lo apedreó (y los quemaron en la hoguera y los apedrearon).

26Levantaron sobre él un gran montón de piedras, que existe todavía hoy. Así Yahvé se calmó del furor de su cólera. Por eso se llama aquel lugar Valle de Acor hasta el día de hoy.

Notas de la BJ (10)

7,2 Ay (nombre que significa «La Ruina») es hoy et-Tell (que, en árabe, tiene el mismo sentido). El lugar se hallaba en ruinas en la época de Josué, y es difícil conceder valor histórico a este relato. Es paralelo al relato de la toma de Guibeá, Jc 20, y pudo haber sido narrado en Betel, para contrapesar el recuerdo de la derrota de Benjamín en Guibeá con el relato de una acción gloriosa que se atribuía a la época de la conquista. —«que está junto a Bet Avén», glosa que introdujo en el texto el mote de «casa de vanidad», que se aplicaba a Betel, Os 4 15, etc.; ver Am 5 5.

7,5 Esta oración recuerda la de Moisés en circunstancias semejantes, Ex 32 11; Nm 14 13-16; Dt 9 6, pero con diferencias importantes: especialmente la de que Yahvé ofrecía a Moisés darle otro pueblo y Moisés lo rechazaba e intercedía, mientras que aquí Josué es el que cede al desaliento y Yahvé quien lo reanima: ver 1 R 19 4; Jr 15 10.18; 20 7.4-16.

7,12 La violación del anatema es un sacrilegio, 6 17+, y toda la comunidad queda manchada, convertida en «anatema», por la presencia de los objetos robados. Para que aquélla quede liberada, es preciso que el anatema se ejecute sobre el mismo culpable.

7,14 Compárese Saúl designado rey por la suerte, 1 S 10 20-21, Jonatán señalado como culpable, 1 S 14 40-42. Explícitamente en este último caso y probablemente en los otros, esta designación se hace por medio de las suertes sagradas con las que se consulta a Dios, ver 1 S 2 28+. Ver también Jon 1 7.

7,17 «por familias» mss hebr., sir., Vulg.; «hombre por hombre» hebr.

7,21 Región de la Alta Mesopotamia (hoy Yébel Sinyar); pero en la Biblia, este término designa ordinariamente a Babilonia, Gn 10 10; 11 2; Dn 1 2. Éste es también aquí su sentido, ya que Babilonia tenía fama por su lujo.

7,25 «todo Israel lo apedreó» implica que Acán es el único responsable del castigo. El final del v. evoca una responsabilidad colectiva; de ahí el plural. El castigo por el fuego había sido previsto por Yahvé en el v. 15.

7,25 Glosa que se refiere a la familia y a los bienes de Acán.

7,26 Sepultura de un criminal, ver el rey de Ay, 8 29, Absalón, 2 S 18 17; trato análogo para los cinco reyes cananeos, Jos 10 27.

7,26 Ver Is 65 10; Os 2 17. El nombre se explica aquí por medio de ‘ākar, «traer la desgracia», v. 25. El valle de Acor es la llanura que se extiende por encima del acantilado de Qumrán; pertenecía a Judá, pero estaba en los confines de Benjamín, ver 7+. Este nombre geográfico ha influido en la lectura del nombre de Acán: Acar en el griego de este cap. y en el hebr. de 1 Cro 2 7.

Leer Josué 7 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
Josué 7:3–5 Mención en el comentario

…influencia del libro bíblico de Josué. En Josué 7 los israelitas atacan la ciudad cananea de Hai con tres mil hombres y son derrotados (Jos 7:3–5). En Josué 8 (tras la muerte del transgresor Acán), los israelitas atacan Hai con cinco mil hombres y resultan victoriosos (Jos…

Josué 7:3–5 en la Biblia de Jerusalén

3Volvieron donde Josué y le dijeron: «No hace falta que suba toda la gente; para atacar a Ay basta con que suban dos o tres mil hombres. No molestes a toda la gente haciéndolos subir hasta allí, porque ellos son pocos.»

4Subieron a Ay unos tres mil hombres del pueblo, pero tuvieron que huir ante los hombres de la ciudad.

5Los hombres de Ay les mataron unos treinta y seis hombres; los persiguieron fuera de la puerta, hasta Sebarín, y los derrotaron en la bajada. Entonces desfalleció el corazón del pueblo y se derritió como agua.

Notas de la BJ (1)

7,5 Esta oración recuerda la de Moisés en circunstancias semejantes, Ex 32 11; Nm 14 13-16; Dt 9 6, pero con diferencias importantes: especialmente la de que Yahvé ofrecía a Moisés darle otro pueblo y Moisés lo rechazaba e intercedía, mientras que aquí Josué es el que cede al desaliento y Yahvé quien lo reanima: ver 1 R 19 4; Jr 15 10.18; 20 7.4-16.

Leer Josué 7 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de

Josué 8

Leer el capítulo
Josué 8 Mención en el comentario

…libro bíblico de Josué. En Josué 7 los israelitas atacan la ciudad cananea de Hai con tres mil hombres y son derrotados (Jos 7:3–5). En Josué 8 (tras la muerte del transgresor Acán), los israelitas atacan Hai con cinco mil hombres y resultan victoriosos (Jos 8:12; cf. Lev…

Josué 8 en la Biblia de Jerusalén

Orden dada a Josué

1Yahvé dijo entonces a Josué: «¡No tengas miedo ni te asustes! Toma contigo a toda la gente de armas; y disponte a atacar Ay, pues entrego en tus manos al rey de Ay, a sus súbditos, su ciudad y su territorio.

2Harás con Ay y con su rey lo que has hecho con Jericó y con su rey. Pero como botín sólo tomaréis los despojos y el ganado. Pon una emboscada a espaldas de la ciudad.»

Maniobra de Josué

3Josué, al mando de toda la gente de armas, se dispuso a marchar sobre Ay. Escogió Josué treinta mil guerreros valientes y los hizo salir de noche,

4dándoles esta orden: «Mirad, vosotros vais a estar emboscados a espaldas de la ciudad, pero no os alejéis mucho de ella, y estad todos alerta.

5Yo y el resto de la tropa que me acompaña nos acercaremos a la ciudad y, cuando la gente de Ay salga a nuestro encuentro como la primera vez, huiremos ante ellos.

6Saldrán tras de nosotros hasta que los alejemos de la ciudad, porque pensarán que huimos ante ellos como la primera vez.

7Entonces vosotros saldréis de la emboscada y os apoderaréis de la ciudad; Yahvé, vuestro Dios, la pondrá en vuestras manos.

8En cuanto toméis la ciudad, la incendiaréis. Lo haréis según la orden de Yahvé. Mirad que os lo mando yo.»

9Después que Josué los hubo despachado, se dirigieron al lugar de la emboscada, y se apostaron entre Betel y Ay, al occidente de Ay. Josué pasó aquella noche con la tropa.

10Se levantó de mañana Josué, revistó la tropa y subió contra Ay, con los ancianos de Israel al frente de la tropa.

11Todos los guerreros que le acompañaban se acercaron hasta llegar ante la ciudad. Acamparon al norte de Ay. El valle quedaba entre ellos y la ciudad.

12Tomó unos cinco mil hombres y tendió con ellos una emboscada entre Betel y Ay, al oeste de la ciudad.

13Pero el grueso de la tropa acampó al norte de la ciudad, quedando la emboscada al oeste. Josué pasó aquella noche en el valle.

Batalla de Ay

14En cuanto advirtió esto el rey de Ay, se dieron prisa, se levantaron temprano y salieron él y toda su tropa a presentar batalla a Israel en la bajada, frente a la Arabá, sin saber que tenía una emboscada a espaldas de la ciudad.

15Josué y todos los israelitas se hicieron los derrotados y huyeron camino del desierto.

16Toda la gente que estaba en la ciudad se puso a dar grandes alaridos y salió tras ellos; pero, al perseguir a Josué, se alejaron de la ciudad.

17No quedó un solo hombre en Ay (ni en Betel) que no saliera en persecución de Israel; pero, por perseguir a los israelitas, dejaron la ciudad abierta.

18Yahvé dijo entonces a Josué: «Tiende hacia Ay la jabalina que tienes en tu mano, porque en tu mano te la entrego.» Josué tendió la jabalina que tenía en la mano hacia la ciudad.

19Tan pronto como extendió la mano, los emboscados surgieron rápidamente de su puesto, corrieron y entraron en la ciudad, se apoderaron de ella y a toda prisa la incendiaron.

Desastre de la gente de Ay

20Los hombres de Ay volvieron la vista atrás y vieron la humareda que subía de la ciudad hacia el cielo; no tenían posibilidad de escapar ni por un lado ni por otro. La gente que iba huyendo hacia el desierto se volvió contra los perseguidores.

21Viendo Josué y todos los israelitas que los emboscados habían tomado la ciudad y que subía de ella una humareda, se volvieron y atacaron a los hombres de Ay.

22Los otros salieron de la ciudad a su encuentro, de modo que los hombres de Ay se encontraron rodeados por los israelitas, unos por un lado y otros por otro. Éstos los derrotaron hasta que no quedó superviviente ni fugitivo.

23Pero al rey de Ay lo prendieron vivo y lo condujeron ante Josué.

24Cuando Israel acabó de matar a todos los habitantes de Ay en el campo y en el desierto, hasta donde habían salido en su persecución, y todos ellos cayeron a filo de espada hasta no quedar uno, todos los israelitas volvieron a Ay y pasaron a su población a filo de espada.

25El total de los que cayeron aquel día, entre hombres y mujeres, fue doce mil: todos los habitantes de Ay.

El anatema y la ruina

26Josué no retiró la mano que tenía extendida con la jabalina hasta que consagró al anatema a todos los habitantes de Ay.

27Israel se repartió solamente el ganado y los despojos de dicha ciudad, según la orden que Yahvé había dado a Josué.

28Josué incendió Ay y la convirtió para siempre en una ruina, en desolación hasta el día de hoy.

29Al rey de Ay lo colgó de un árbol hasta la tarde; y a la puesta del sol ordenó Josué que bajaran el cadáver del árbol. Lo echaron luego a la entrada de la puerta de la ciudad y apilaron sobre él un gran montón de piedras, que existe todavía hoy.

El altar de piedras sin labrar

30Entonces Josué construyó un altar a Yahvé, Dios de Israel, en el monte Ebal,

31como había mandado Moisés, siervo de Yahvé, a los israelitas, según está escrito en el libro de la Ley de Moisés: un altar de piedras sin labrar, a las que no haya tocado el hierro. Ofrecieron sobre él holocaustos a Yahvé e inmolaron sacrificios de comunión.

Lectura de la Ley

32Josué escribió allí mismo, sobre las piedras, una copia de la Ley que Moisés había escrito delante de los israelitas.

33Y todo Israel, sus ancianos, sus escribas y sus jueces, de pie a los lados del arca, delante de los sacerdotes levitas que llevaban el arca de la alianza de Yahvé, todos, tanto forasteros como ciudadanos, se colocaron la mitad en la falda del monte Garizín y la otra mitad en la falda del monte Ebal, según la orden de Moisés, siervo de Yahvé, para bendecir por primera vez al pueblo de Israel.

34Luego, Josué leyó todas las palabras de la Ley, la bendición y la maldición, a tenor de cuanto está escrito en el libro de la Ley.

35No hubo ni una palabra de cuanto Moisés había mandado que no la leyera Josué en presencia de toda la asamblea de Israel, incluidas las mujeres, los niños y los forasteros que vivían en medio de ellos.

Notas de la BJ (9)

8,5 «la gente de Ay» griego; «ellos» hebr.

8,6 Al final del v., el hebr. añade: «huiremos ante ellos», ditografía del v. 5.

8,12 Cifra más probable que la de 30.000 en el v. 3.

8,14 «bajada» môrād conj., ver 7 5; «lugar de la cita» mô‘ēd.

8,17 «ni en Betel» glosa omitida por griego.

8,18 No una simple señal, sino un gesto eficaz por sí mismo, como el de Moisés, Ex 17 9.11.

8,29 Este trato ignominioso, que a veces seguía a la ejecución de un enemigo, ver 10 26-27, era una señal de infamia que también practicaban otros pueblos, ver 1 S 31 10. Pero, según la ley del Dt 21 22-23, los ajusticiados debían ser bajados antes de la noche, de ahí Jn 19 31.

8,29 Los vv. 30-35, que interrumpen los relatos de la conquista (en 9 6, Josué se encontrará aún en el campamento de Guilgal), son de un redactor que se inspira en los caps. 11, 27 y 31 del Dt. Quizá tienen como finalidad recordar la alianza y la bendición concedidas a Israel antes de que éste pacte una alianza con un grupo extranjero (cap. 9).

8,33 Esta escena tiene lugar al oeste de Siquén, dominada al norte por el Ebal y al sur por el Garizín. Sobre el Garizín se levantará el templo cismático de los samaritanos, quizá desde la época de Nehemías. Será profanado por Antíoco Epífanes, 2 M 6 2; ver 5 23. Jesús alude a este culto en Jn 4 21.

Leer Josué 8 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
Josué 8:12 Mención en el comentario

…(Jos 7:3–5). En Josué 8 (tras la muerte del transgresor Acán), los israelitas atacan Hai con cinco mil hombres y resultan victoriosos (Jos 8:12; cf. Lev 26:7–8; Jos 23:10) (cr. Matthew Kuiper).

Josué 8:12 en la Biblia de Jerusalén

12Tomó unos cinco mil hombres y tendió con ellos una emboscada entre Betel y Ay, al oeste de la ciudad.

Notas de la BJ (1)

8,12 Cifra más probable que la de 30.000 en el v. 3.

Leer Josué 8 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de

Josué 11

Leer el capítulo
Josué 11:18–20 Mención en el comentario

…ante el Faraón, pero yo mismo lo obstinaré [lit. ‘endureceré su corazón’], y no dejará ir al pueblo”» (Exo 4:21; cf. Exo 7:3; 14:17; Jos 11:18–20; Isa 6:9–13; Rom 9:18).

Josué 11:18–20 en la Biblia de Jerusalén

18Largo tiempo estuvo Josué haciendo la guerra a todos estos reyes;

19no hubo ciudad que hiciera paz con los israelitas, excepto los jivitas que vivían en Gabaón: de todas se apoderaron por la fuerza.

20Porque era Yahvé quien endurecía su corazón para que combatieran a Israel y fueran así consagradas al anatema sin remisión y exterminadas, como había mandado Yahvé a Moisés.

Notas de la BJ (2)

11,20 Ver Dt 7 2s y 20 16-18, donde se han dado las razones de este exterminio: la conquista es una guerra santa, el país de Yahvé debe ser purificado de toda presencia pagana, Israel es un pueblo santo, y por tanto separado, Dt 7 6+, que debe ser preservado de todo compromiso que le haga infiel. Esto no se ha realizado, ver notas a Jos 10 y Jc 1. El motivo de este fracaso (pecados de Israel) y la razón porque Dios lo ha permitido (prueba impuesta al pueblo) se exponen en Jc 2 20 - 3 4; ver Jc 2 6+.

11,20 Sobre los anaquitas, ver Dt 1 28+. Esta noticia redaccional no concuerda con la conquista de Hebrón por Caleb, Jos 15 13-14; ver 10 28+.

Leer Josué 11 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:101 · comentario de Reynolds

    101 Estas son las ciudades cuyas historias te hemos relatado. Sus mensajeros ciertamente les trajeron pruebas claras, pero no estaban dispuestos a creer en lo que antes habían desmentido. Así sella Dios los corazones de los incrédulos.

Josué 23

Leer el capítulo
Josué 23:10 Mención en el comentario

…8 (tras la muerte del transgresor Acán), los israelitas atacan Hai con cinco mil hombres y resultan victoriosos (Jos 8:12; cf. Lev 26:7–8; Jos 23:10) (cr. Matthew Kuiper).

Josué 23:10 en la Biblia de Jerusalén

10Uno solo de vosotros perseguía a mil, porque Yahvé mismo, vuestro Dios, peleaba por vosotros, como os lo había prometido.

Leer Josué 23 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de

Josué 24

Leer el capítulo
Josué 24:2 Mención en el comentario

…de Abraham, Eliezer, que aparece en los Tárgumes, la Septuaginta y la Peshitta de Gen 15:2), es él mismo un «fabricante de ídolos» (cf. Jos 24:2).

Josué 24:2 en la Biblia de Jerusalén

2Josué dijo a todo el pueblo: «Esto dice Yahvé el Dios de Israel: Al otro lado del Río habitaban antaño vuestros antepasados, Téraj, padre de Abrahán y de Najor, y daban culto a otros dioses.

Leer Josué 24 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 6 al-Anʿām6:74–83 · comentario de Reynolds

    74 Y cuando Abraham dijo a su padre Āzar: «¿Tomas ídolos por dioses? En verdad te veo a ti y a tu pueblo en un extravío manifiesto».

    75 Así mostramos a Abraham el reino supremo de los cielos y de la tierra para que fuera de los que poseen certidumbre.

    76 Cuando la noche le cubrió con sus sombras, vio una estrella. Dijo: «¡Este es mi Señor!». Mas cuando se puso, dijo: «No amo a los que se ponen».

    77 Luego, cuando vio la luna asomando, dijo: «¡Este es mi Señor!». Pero cuando se puso, dijo: «Si mi Señor no me guía, seré ciertamente del pueblo extraviado».

    78 Luego, cuando vio el sol radiante, dijo: «¡Este es mi Señor! ¡Este es más grande!». Pero cuando se puso, dijo: «¡Oh, pueblo mío! En verdad soy ajeno a lo que asociáis.

    79 En verdad, como ḥanīf, he vuelto mi rostro hacia Quien originó los cielos y la tierra, y no soy de los idólatras».

    … 4 versículos más

Josué 24:6–7

13 Dividió el Mar de las Cañas en dos partes, porque para siempre es su misericordia. 14 E hizo pasar a Israel por en medio de él, porque para siempre es su misericordia. 15 Y arrojó a Faraón y a todo su ejército, porque para siempre es su misericordia. (Sal 136:13–15; cf. Éx 14:21–22, 27, 30; cf. también Jos 24:6–7; Sal 77:16–20, 106:7–11; 1 Cor 10:1; Heb 11:29)

Josué 24:6–7 en la Biblia de Jerusalén

6Saqué a vuestros antepasados de Egipto y llegasteis al mar; los egipcios persiguieron a vuestros padres con sus carros y guerreros hasta el mar de Suf.

7Clamaron entonces a Yahvé, el cual tendió unas densas nieblas entre vosotros y los egipcios, e hizo volver sobre ellos el mar, que los cubrió. Visteis con vuestros propios ojos lo que hice con Egipto; luego habitasteis largo tiempo en el desierto.

Leer Josué 24 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
Josué 24:19–20

12 Ten cuidado de no hacer pacto con los habitantes de la tierra a la que estás a punto de entrar, no sea que resulten un lazo en medio de ti. 13 Derribaréis sus altares, quebraréis sus piedras cúlticas y talaréis sus postes sagrados, 14 porque no adorarás a ningún otro dios, pues el nombre del Señor es Celoso; Él es un Dios celoso. (Exo 34:12–14; cf. Ex 20:5; Deu 4:23–25, 5:9, 6:15; Jos 24:19–20)

Josué 24:19–20 en la Biblia de Jerusalén

19Entonces Josué dijo al pueblo: «No podréis servir a Yahvé, porque es un Dios santo, un Dios celoso, que no perdonará ni vuestras rebeldías ni vuestros pecados.

20Si abandonáis a Yahvé para servir a los dioses del extranjero, él a su vez traerá el mal sobre vosotros y acabará con vosotros, después de haberos hecho tanto bien.»

Leer Josué 24 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 4 al-Nisāʾ4:171 · comentario de Reynolds

    171 ¡Oh, Gente del Libro! No exageréis en vuestra religión ni digáis sobre Dios nada salvo la verdad. En verdad, el Mesías, Jesús, hijo de María, fue únicamente un mensajero de Dios, y Su Palabra, que Él depositó en María, y un Espíritu procedente de Él. Creed, pues, en Dios y en Sus mensajeros, y no digáis: «Tres». ¡Desistid! Es mejor para vosotros. Dios es un Dios Único; ¡Gloria a Él por encima de tener un hijo! A Él pertenece cuanto hay en los cielos y cuanto hay en la tierra, y Dios basta como Protector.

Josué 24:22 Mención en el comentario

La declaración del versículo 172 en la que se hace testificar a toda la humanidad que Dios será su Señor refleja asimismo Josué 24:22: «Josué dijo entonces al pueblo: “Vosotros sois testigos contra vosotros mismos de que habéis elegido al Señor para servirle”.…

Josué 24:22 en la Biblia de Jerusalén

22Josué dijo al pueblo: «Vosotros sois testigos contra vosotros mismos de que habéis elegido a Yahvé para servirle.» Respondieron ellos: «¡Testigos somos!»

Leer Josué 24 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:171–74 · comentario de Reynolds

    171 Y cuando elevamos la montaña por encima de ellos cual si fuera un dosel, y creyeron que caería sobre ellos: «¡Asid con fuerza lo que os hemos concedido y recordad lo que hay en ello, para que tal vez seáis temerosos [de Dios]!».