El NobleCORÁN القرآن الكريم Fuentes
7 referencias 4 suras 2 citadas en bloque
Capítulos citados2 de 4 · la altura indica cuántas referencias
23

Filipenses 2

Leer el capítulo
Filipenses 2 Mención en el comentario

En este versículo (cf. 13:15; 17:44; 22:18), el Qurʾān parece hacer que Dios ocupe el lugar de Jesús en Filipenses 2, donde Pablo (citando en parte Is 45:23–24) declara que todas las cosas en los cielos y en la tierra se postran ante Cristo:

Filipenses 2 en la Biblia de Jerusalén

La unidad en la humildad

1Así pues, si hay una exhortación en nombre de Cristo, un estímulo de amor, una comunión en el Espíritu, una entrañable misericordia,

2colmad mi alegría, teniendo un mismo sentir, un mismo amor, un mismo ánimo, y buscando todos lo mismo.

3No hagáis nada por ambición o vanagloria, sino con humildad, considerando a los demás superiores a uno mismo,

4y sin buscar el propio interés, sino el de los demás.

5Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:

6El cual, siendo de condición divina,
no reivindicó su derecho
a ser tratado igual a Dios,

7sino que se despojó de sí mismo
tomando condición de esclavo.
Asumiendo semejanza humana
y apareciendo en su porte como hombre,

8se rebajó a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la muerte,
y una muerte de cruz.

9Por eso Dios lo exaltó
y le otorgó el Nombre,
que está sobre todo nombre.

10Para que al nombre de Jesús
toda rodilla se doble
en los cielos, en la tierra y en los abismos,

11y toda lengua confiese
que Cristo Jesús es el SEÑOR
para gloria de Dios Padre.

Trabajar en la obra de la salvación

12Así pues, queridos míos, de la misma manera que habéis obedecido siempre —no sólo cuando estaba presente, sino mucho más ahora que estoy ausente—, trabajad con sumo cuidado por vuestra salvación,

13pues es Dios quien, por su benevolencia, realiza en vosotros el querer y el obrar.

14Hacedlo todo sin murmuraciones ni discusiones,

15para que seáis irreprochables y sencillos hijos de Dios sin tacha, en medio de una generación perversa y depravada, en medio de la cual brilláis como estrellas en el mundo,

16manteniendo en alto la palabra de la vida. Así, en el Día de Cristo, seréis mi orgullo, ya que sentiré que no he corrido ni me he fatigado en vano.

17Y aunque mi sangre se derrame como libación sobre el sacrificio y la ofrenda de vuestra fe, me alegro y congratulo con vosotros.

18De igual manera, también vosotros alegraos y congratulaos conmigo.

Misión de Timoteo y Epafrodito

19Espero que el Señor Jesús me permita poder enviaros pronto a Timoteo, para sentirme también yo animado al tener noticias vuestras.

20Pues a nadie tengo que se le iguale en la sincera preocupación por vuestros intereses,

21ya que todos buscan su propio interés, y no el de Cristo Jesús.

22Pero vosotros conocéis su probada virtud, pues, como un hijo junto a su padre, ha sido mi compañero en el servicio del Evangelio.

23A él, pues, espero enviaros tan pronto como vea clara mi situación.

24Incluso confío en el Señor en que yo mismo podré ir pronto.

25Entretanto, he juzgado necesario devolveros a Epafrodito, mi hermano, colaborador y compañero de armas, a quien me enviasteis con la encomienda de que atendiese a mis necesidades.

26Lo he hecho porque os añoraba a todos y se sentía angustiado porque os habéis enterado de su enfermedad.

27Es cierto que estuvo enfermo y a la muerte, pero Dios se compadeció de él. Bueno, no sólo de él, sino también de mí, pues Dios evitó así que yo acumulase tristeza sobre tristeza.

28Así que voy a enviarlo inmediatamente, para que, al verle de nuevo, os llenéis de alegría, y yo quede aliviado de la tristeza que me embarga.

29Recibidle, pues, en el nombre del Señor, con toda alegría. Y tened en estima a hombres como él,

30porque, por la obra de Cristo, ha estado a punto de morir, arriesgando su vida para servirme, ya que vosotros, al estar ausentes, no podíais hacerlo.

Notas de la BJ (18)

2,1 Lit.: «Si hay alguna exhortación apremiante...»; especie de conjuro afectuoso que tiene el sentido de: «Si alguna fuerza tiene una exhortación en Cristo...»

2,2 Esta apremiante exhortación a la unidad permite adivinar que existían divisiones internas que amenazaban la paz de la comunidad de Filipos. Véase también 1 15-17.27; 2 14; 4 2, y nótese la insistencia que pone Pablo en interpelar a «todos» en común: 1 1 4.7.8.25; 2 17.26; 4 21.

2,5 Los vv. 6-11 son probablemente un primitivo himno cristiano, semejante a Col 1 15-20; 1 Tm 3 16; 2 Tm 2 11-13, que Pablo transcribe. Tradicionalmente ha sido interpretado en función de un esquema de descenso-ascenso divino, Gn 11 5; 17 22; 28 12; Is 55 10-11, según el cual la kénosis de Cristo fue la renuncia a su gloria divina con el fin de vivir una vida humana y asumir el sufrimiento. Sin embargo, su estructura se basa manifiestamente en el esquema bíblico de la humillación (vv. 6-8) seguida de la exaltación (vv. 9-11), según el cual un justo atribulado es premiado por Dios, Sal 49 15-16; Si 49 14; Ez 21 31; Lc 14 11; 18 14; Mt 23 12; St 4 10. Es, pues, más probable que Jesús, como segundo o último Adán, 1 Co 15 45, sea implícitamente puesto en parangón con el primer Adán, Gn 3 4-5.

2,6 Lit. «en la forma de Dios». La misma palabra griega (morphê) es utilizada en el v. 7 (lit. «tomando la forma de esclavo»). Su significado es casi idéntico al de «imagen» (eikôn), y los dos términos son utilizados indistintamente por los LXX. La «forma de Dios» es, pues, sinónimo de «imagen de Dios», que es el predicado aplicado a Adán, Gn 1 27; 1 Co 11 7, y a Cristo, 2 Co 4 4.

2,6 Cristo, al no tener pecado, 2 Co 5 21; Jn 8 46; 1 Jn 3 5; Hb 4 15; 1 P 2 22, no tenía que morir, Gn 3 3, Is 54 16; Sb 1 12-14; 2 23-24 (idéntica idea aparece en algunos apócrifos, como Henoc, IV Esdras o II Baruc). Tenía, pues, el derecho a vivir eternamente, algo propio de la divinidad, Gn 3 4-5. Otras traducciones posibles: «No retuvo celosamente el rango que le igualaba a Dios» o «No consideró como presa el ser igual a Dios». En este último caso, habría una oposición implícita entre Jesús, segundo o último Adán, 1 Co 15 45, y el primer Adán, Gn 3 4-5.

2,7 Lit.: «Se vació a sí mismo». El término kénosis procede de una raíz que significa «vaciar». La fórmula está tomada de Is 53 12. El pronombre reflexivo, que aparece en el v. 7 (y ver Ga 2 20), subraya la decisión del mismo Cristo, que optó por la muerte.

2,7 Este modo de existencia, a la luz de la alusión a Is 53 12, sólo puede ser el del humillado Siervo paciente de Yahvé, que murió por los demás, Is 53 3. 5. 7. Nótese el contraste con Señor, v. 11.

2,7 No hay intención de atenuar la humanidad de Jesús, Ga 4 4; Rm 1 3; 9 5; Hb 2 17. No obstante, si no hubiera sido diferente, no habría podido salvarnos. Él, que estaba «vivo», 2 Co 4 10-11, resucitó a los que estaban «muertos», Rm 6 4; Col 2 13. Él no tenía necesidad de ser reconciliado con Dios, 2 Co 8 9, mientras todos los demás la tenían, 2 Co 5 18-19.

2,7 Aunque diferente en su modo de existencia, Cristo compartió la naturaleza humana común a todos.

2,8 Al envío del Hijo por el Padre para salvar a la humanidad, Rm 8 3. 29-30; 2 Co 5 21, corresponde, de parte de Cristo, la obediencia, Rm 5 19; 1 Co 15 27-28; Hb 5 8.

2,8 Mientras que la tradición primitiva sólo insistía en el efecto salvífico de la muerte de Cristo, Rm 1 3-4; 4 25; 8 34; 10 8-9; 1 Co 15 3; Ga 1 3-4; 1 Ts 1 10, Pablo subraya lógicamente que el valor ejemplar de esta muerte está en el cruel castigo de la crucifixión, 1 Co 1 23; 2 2. 8; 2 Co 13 4; Ga 3 1; 5 11; 6 12. 14; Flp 3 18; Col 1 20.

2,9 Lit.: «sobre-exaltó». El verbo griego hypsoô, que significa normalmente elevar, se traduce a menudo por «exaltar». Aquí lleva además el prefijo hyper (del que se forma el mismo verbo), que redobla su significado, por el hecho de que, si es cierto que todos los justos serán exaltados, Is 52 13; Sb 3 1-8, Cristo es superior a todos ellos.

2,9 El nombre es el de «Señor», como explica el v. 11. Se trata aquí de un término funcional que no se refiere precisamente a la naturaleza de Cristo; es un título que Cristo lo consigue por su pasión y resurrección, Rm 14 9. A pesar de su uso cotidiano, y de su frecuente aplicación a Cristo a lo largo de todo el NT, aquí se toma como un título «que está sobre todo nombre»; la razón es que el NT lo reserva para Dios.

2,10 La humanidad entera reconoce la nueva dignidad de Jesús, como estaba anunciado que las naciones reconocerían a Yahvé, Is 45 23; Rm 14 11. El nombre propio de «Jesús» —sin más añadiduras— se usa aquí deliberadamente (ver v. 11), para evocar la figura humillada y paciente de los vv. 6-8.

2,10 Estas frases, que alteran la cuidada estructura del himno, fueron probablemente añadidas por Pablo con el fin de poner de relieve tanto el ilimitado alcance de la autoridad de Cristo, Col 1 16, como la dependencia respecto de su Padre, 1 Co 15 27-28.

2,11 Es la profesión de fe esencial del cristianismo, Rm 10 9; 1 Co 12 3; Col 2 6.

2,17 Pablo alude a la costumbre (judía y griega) de las libaciones en los sacrificios, aplicándola metafóricamente al culto espiritual de los tiempos nuevos: la sangre derramada en el martirio vendría a añadirse al sacrificio que entre los cristianos constituye el servicio de la fe, ver 3 3; 4 18; Rm 1 9+.

2,30 Var.: «la obra del Señor», o: «la obra».

Leer Filipenses 2 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
Filipenses 2:3–9 Mención en el comentario

…sí mismos únicamente siervos de Dios (al respecto, véase 19:30; 43:59). Este versículo podría considerarse como una especie de respuesta a Filipenses 2:3–9, donde, según la comprensión cristiana tradicional de este pasaje, Pablo presenta a Jesús como el Hijo de Dios que estuvo…

Filipenses 2:3–9 en la Biblia de Jerusalén

3No hagáis nada por ambición o vanagloria, sino con humildad, considerando a los demás superiores a uno mismo,

4y sin buscar el propio interés, sino el de los demás.

5Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:

6El cual, siendo de condición divina,
no reivindicó su derecho
a ser tratado igual a Dios,

7sino que se despojó de sí mismo
tomando condición de esclavo.
Asumiendo semejanza humana
y apareciendo en su porte como hombre,

8se rebajó a sí mismo,
haciéndose obediente hasta la muerte,
y una muerte de cruz.

9Por eso Dios lo exaltó
y le otorgó el Nombre,
que está sobre todo nombre.

Notas de la BJ (11)

2,5 Los vv. 6-11 son probablemente un primitivo himno cristiano, semejante a Col 1 15-20; 1 Tm 3 16; 2 Tm 2 11-13, que Pablo transcribe. Tradicionalmente ha sido interpretado en función de un esquema de descenso-ascenso divino, Gn 11 5; 17 22; 28 12; Is 55 10-11, según el cual la kénosis de Cristo fue la renuncia a su gloria divina con el fin de vivir una vida humana y asumir el sufrimiento. Sin embargo, su estructura se basa manifiestamente en el esquema bíblico de la humillación (vv. 6-8) seguida de la exaltación (vv. 9-11), según el cual un justo atribulado es premiado por Dios, Sal 49 15-16; Si 49 14; Ez 21 31; Lc 14 11; 18 14; Mt 23 12; St 4 10. Es, pues, más probable que Jesús, como segundo o último Adán, 1 Co 15 45, sea implícitamente puesto en parangón con el primer Adán, Gn 3 4-5.

2,6 Lit. «en la forma de Dios». La misma palabra griega (morphê) es utilizada en el v. 7 (lit. «tomando la forma de esclavo»). Su significado es casi idéntico al de «imagen» (eikôn), y los dos términos son utilizados indistintamente por los LXX. La «forma de Dios» es, pues, sinónimo de «imagen de Dios», que es el predicado aplicado a Adán, Gn 1 27; 1 Co 11 7, y a Cristo, 2 Co 4 4.

2,6 Cristo, al no tener pecado, 2 Co 5 21; Jn 8 46; 1 Jn 3 5; Hb 4 15; 1 P 2 22, no tenía que morir, Gn 3 3, Is 54 16; Sb 1 12-14; 2 23-24 (idéntica idea aparece en algunos apócrifos, como Henoc, IV Esdras o II Baruc). Tenía, pues, el derecho a vivir eternamente, algo propio de la divinidad, Gn 3 4-5. Otras traducciones posibles: «No retuvo celosamente el rango que le igualaba a Dios» o «No consideró como presa el ser igual a Dios». En este último caso, habría una oposición implícita entre Jesús, segundo o último Adán, 1 Co 15 45, y el primer Adán, Gn 3 4-5.

2,7 Lit.: «Se vació a sí mismo». El término kénosis procede de una raíz que significa «vaciar». La fórmula está tomada de Is 53 12. El pronombre reflexivo, que aparece en el v. 7 (y ver Ga 2 20), subraya la decisión del mismo Cristo, que optó por la muerte.

2,7 Este modo de existencia, a la luz de la alusión a Is 53 12, sólo puede ser el del humillado Siervo paciente de Yahvé, que murió por los demás, Is 53 3. 5. 7. Nótese el contraste con Señor, v. 11.

2,7 No hay intención de atenuar la humanidad de Jesús, Ga 4 4; Rm 1 3; 9 5; Hb 2 17. No obstante, si no hubiera sido diferente, no habría podido salvarnos. Él, que estaba «vivo», 2 Co 4 10-11, resucitó a los que estaban «muertos», Rm 6 4; Col 2 13. Él no tenía necesidad de ser reconciliado con Dios, 2 Co 8 9, mientras todos los demás la tenían, 2 Co 5 18-19.

2,7 Aunque diferente en su modo de existencia, Cristo compartió la naturaleza humana común a todos.

2,8 Al envío del Hijo por el Padre para salvar a la humanidad, Rm 8 3. 29-30; 2 Co 5 21, corresponde, de parte de Cristo, la obediencia, Rm 5 19; 1 Co 15 27-28; Hb 5 8.

2,8 Mientras que la tradición primitiva sólo insistía en el efecto salvífico de la muerte de Cristo, Rm 1 3-4; 4 25; 8 34; 10 8-9; 1 Co 15 3; Ga 1 3-4; 1 Ts 1 10, Pablo subraya lógicamente que el valor ejemplar de esta muerte está en el cruel castigo de la crucifixión, 1 Co 1 23; 2 2. 8; 2 Co 13 4; Ga 3 1; 5 11; 6 12. 14; Flp 3 18; Col 1 20.

2,9 Lit.: «sobre-exaltó». El verbo griego hypsoô, que significa normalmente elevar, se traduce a menudo por «exaltar». Aquí lleva además el prefijo hyper (del que se forma el mismo verbo), que redobla su significado, por el hecho de que, si es cierto que todos los justos serán exaltados, Is 52 13; Sb 3 1-8, Cristo es superior a todos ellos.

2,9 El nombre es el de «Señor», como explica el v. 11. Se trata aquí de un término funcional que no se refiere precisamente a la naturaleza de Cristo; es un título que Cristo lo consigue por su pasión y resurrección, Rm 14 9. A pesar de su uso cotidiano, y de su frecuente aplicación a Cristo a lo largo de todo el NT, aquí se toma como un título «que está sobre todo nombre»; la razón es que el NT lo reserva para Dios.

Leer Filipenses 2 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 4 al-Nisāʾ4:172 · comentario de Reynolds

    172 Jamás el Mesías desdeñaría ser un siervo de Dios, ni tampoco los ángeles allegados. Y a quienquiera que desdeñe Su servidumbre y sea arrogante, Él los congregará a todos ante Sí.

Filipenses 2:5–7

5 Tened entre vosotros los mismos sentimientos de Cristo Jesús: 6 El cual, siendo de condición divina, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse. 7 Sino que se despojó a sí mismo, tomando la condición de esclavo, haciéndose semejante a los seres humanos; y presentándose en todo aspecto como un ser humano. (Phi 2:5–7)

Filipenses 2:5–7 en la Biblia de Jerusalén

5Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:

6El cual, siendo de condición divina,
no reivindicó su derecho
a ser tratado igual a Dios,

7sino que se despojó de sí mismo
tomando condición de esclavo.
Asumiendo semejanza humana
y apareciendo en su porte como hombre,

Notas de la BJ (7)

2,5 Los vv. 6-11 son probablemente un primitivo himno cristiano, semejante a Col 1 15-20; 1 Tm 3 16; 2 Tm 2 11-13, que Pablo transcribe. Tradicionalmente ha sido interpretado en función de un esquema de descenso-ascenso divino, Gn 11 5; 17 22; 28 12; Is 55 10-11, según el cual la kénosis de Cristo fue la renuncia a su gloria divina con el fin de vivir una vida humana y asumir el sufrimiento. Sin embargo, su estructura se basa manifiestamente en el esquema bíblico de la humillación (vv. 6-8) seguida de la exaltación (vv. 9-11), según el cual un justo atribulado es premiado por Dios, Sal 49 15-16; Si 49 14; Ez 21 31; Lc 14 11; 18 14; Mt 23 12; St 4 10. Es, pues, más probable que Jesús, como segundo o último Adán, 1 Co 15 45, sea implícitamente puesto en parangón con el primer Adán, Gn 3 4-5.

2,6 Lit. «en la forma de Dios». La misma palabra griega (morphê) es utilizada en el v. 7 (lit. «tomando la forma de esclavo»). Su significado es casi idéntico al de «imagen» (eikôn), y los dos términos son utilizados indistintamente por los LXX. La «forma de Dios» es, pues, sinónimo de «imagen de Dios», que es el predicado aplicado a Adán, Gn 1 27; 1 Co 11 7, y a Cristo, 2 Co 4 4.

2,6 Cristo, al no tener pecado, 2 Co 5 21; Jn 8 46; 1 Jn 3 5; Hb 4 15; 1 P 2 22, no tenía que morir, Gn 3 3, Is 54 16; Sb 1 12-14; 2 23-24 (idéntica idea aparece en algunos apócrifos, como Henoc, IV Esdras o II Baruc). Tenía, pues, el derecho a vivir eternamente, algo propio de la divinidad, Gn 3 4-5. Otras traducciones posibles: «No retuvo celosamente el rango que le igualaba a Dios» o «No consideró como presa el ser igual a Dios». En este último caso, habría una oposición implícita entre Jesús, segundo o último Adán, 1 Co 15 45, y el primer Adán, Gn 3 4-5.

2,7 Lit.: «Se vació a sí mismo». El término kénosis procede de una raíz que significa «vaciar». La fórmula está tomada de Is 53 12. El pronombre reflexivo, que aparece en el v. 7 (y ver Ga 2 20), subraya la decisión del mismo Cristo, que optó por la muerte.

2,7 Este modo de existencia, a la luz de la alusión a Is 53 12, sólo puede ser el del humillado Siervo paciente de Yahvé, que murió por los demás, Is 53 3. 5. 7. Nótese el contraste con Señor, v. 11.

2,7 No hay intención de atenuar la humanidad de Jesús, Ga 4 4; Rm 1 3; 9 5; Hb 2 17. No obstante, si no hubiera sido diferente, no habría podido salvarnos. Él, que estaba «vivo», 2 Co 4 10-11, resucitó a los que estaban «muertos», Rm 6 4; Col 2 13. Él no tenía necesidad de ser reconciliado con Dios, 2 Co 8 9, mientras todos los demás la tenían, 2 Co 5 18-19.

2,7 Aunque diferente en su modo de existencia, Cristo compartió la naturaleza humana común a todos.

Leer Filipenses 2 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 4 al-Nisāʾ4:172 · comentario de Reynolds

    172 Jamás el Mesías desdeñaría ser un siervo de Dios, ni tampoco los ángeles allegados. Y a quienquiera que desdeñe Su servidumbre y sea arrogante, Él los congregará a todos ante Sí.

Filipenses 2:9–11 Mención en el comentario

…ante Adán. Desde una perspectiva cristiana, esta adoración angélica de Adán prefigura la adoración de Cristo descrita en Filipenses (Phi 2:9–11; cf. Heb 1:6). En la obra cristiana siriaca Cueva de los Tesoros —al igual que en el Corán (v. 12)— los ángeles se postran ante…

Filipenses 2:9–11 en la Biblia de Jerusalén

9Por eso Dios lo exaltó
y le otorgó el Nombre,
que está sobre todo nombre.

10Para que al nombre de Jesús
toda rodilla se doble
en los cielos, en la tierra y en los abismos,

11y toda lengua confiese
que Cristo Jesús es el SEÑOR
para gloria de Dios Padre.

Notas de la BJ (5)

2,9 Lit.: «sobre-exaltó». El verbo griego hypsoô, que significa normalmente elevar, se traduce a menudo por «exaltar». Aquí lleva además el prefijo hyper (del que se forma el mismo verbo), que redobla su significado, por el hecho de que, si es cierto que todos los justos serán exaltados, Is 52 13; Sb 3 1-8, Cristo es superior a todos ellos.

2,9 El nombre es el de «Señor», como explica el v. 11. Se trata aquí de un término funcional que no se refiere precisamente a la naturaleza de Cristo; es un título que Cristo lo consigue por su pasión y resurrección, Rm 14 9. A pesar de su uso cotidiano, y de su frecuente aplicación a Cristo a lo largo de todo el NT, aquí se toma como un título «que está sobre todo nombre»; la razón es que el NT lo reserva para Dios.

2,10 La humanidad entera reconoce la nueva dignidad de Jesús, como estaba anunciado que las naciones reconocerían a Yahvé, Is 45 23; Rm 14 11. El nombre propio de «Jesús» —sin más añadiduras— se usa aquí deliberadamente (ver v. 11), para evocar la figura humillada y paciente de los vv. 6-8.

2,10 Estas frases, que alteran la cuidada estructura del himno, fueron probablemente añadidas por Pablo con el fin de poner de relieve tanto el ilimitado alcance de la autoridad de Cristo, Col 1 16, como la dependencia respecto de su Padre, 1 Co 15 27-28.

2,11 Es la profesión de fe esencial del cristianismo, Rm 10 9; 1 Co 12 3; Col 2 6.

Leer Filipenses 2 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
  • 7 al-Aʿrāf7:11–12 · comentario de Reynolds

    11 En verdad, os creamos, luego os formamos, luego dijimos a los ángeles: «Postraos ante Adán». Y todos se postraron, salvo Iblīs; él no estuvo entre los que se postraron.

    12 Dijo: «¿Qué te impidió postrarte cuando te lo ordené?». Dijo: «Yo soy mejor que él. Me creaste de fuego, mientras que a él lo creaste de arcilla».

Filipenses 2:9–10

9 Y por esto Dios lo exaltó a lo sumo, y le dio el nombre que es sobre todo nombre; 10 para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra. (Fil 2:9–10)

Filipenses 2:9–10 en la Biblia de Jerusalén

9Por eso Dios lo exaltó
y le otorgó el Nombre,
que está sobre todo nombre.

10Para que al nombre de Jesús
toda rodilla se doble
en los cielos, en la tierra y en los abismos,

Notas de la BJ (4)

2,9 Lit.: «sobre-exaltó». El verbo griego hypsoô, que significa normalmente elevar, se traduce a menudo por «exaltar». Aquí lleva además el prefijo hyper (del que se forma el mismo verbo), que redobla su significado, por el hecho de que, si es cierto que todos los justos serán exaltados, Is 52 13; Sb 3 1-8, Cristo es superior a todos ellos.

2,9 El nombre es el de «Señor», como explica el v. 11. Se trata aquí de un término funcional que no se refiere precisamente a la naturaleza de Cristo; es un título que Cristo lo consigue por su pasión y resurrección, Rm 14 9. A pesar de su uso cotidiano, y de su frecuente aplicación a Cristo a lo largo de todo el NT, aquí se toma como un título «que está sobre todo nombre»; la razón es que el NT lo reserva para Dios.

2,10 La humanidad entera reconoce la nueva dignidad de Jesús, como estaba anunciado que las naciones reconocerían a Yahvé, Is 45 23; Rm 14 11. El nombre propio de «Jesús» —sin más añadiduras— se usa aquí deliberadamente (ver v. 11), para evocar la figura humillada y paciente de los vv. 6-8.

2,10 Estas frases, que alteran la cuidada estructura del himno, fueron probablemente añadidas por Pablo con el fin de poner de relieve tanto el ilimitado alcance de la autoridad de Cristo, Col 1 16, como la dependencia respecto de su Padre, 1 Co 15 27-28.

Leer Filipenses 2 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de

Filipenses 3

Leer el capítulo
Filipenses 3:2 Mención en el comentario

…Timoteo 4:10 (que habla de Demas, quien abandonó a Pablo); 1 Timoteo 1:20 (que alude a hombres a quienes Pablo «entregó a Satanás»), o con Filipenses 3:2 («¡Guardaos de los perros! ¡Guardaos de los malos obreros! ¡Guardaos de los que mutilan el cuerpo!»).

Filipenses 3:2 en la Biblia de Jerusalén

2Atención con los perros; atención con los embusteros; atención con la mutilación.

Notas de la BJ (2)

3,2 Epíteto que los judíos daban a los gentiles, ver Mt 15 26, y quizá 7 6, y que Pablo les devuelve irónicamente.

3,2 Lit.: «con la incisión». Mediante un juego de palabras despectivo, Pablo equipara la «circuncisión» carnal de los judíos a las «incisiones» sangrientas de los cultos paganos, ver 1 R 18 28. Comparar Ga 5 12.

Leer Filipenses 3 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de
Filipenses 3:3 Mención en el comentario

(Lv 26,41; Dt 10,16; Jr 4,4; 9,26; Ez 44,9; Hch 7,51–53; Rm 2,28–29; Flp 3,3; Col 2,11)

Filipenses 3:3 en la Biblia de Jerusalén

3Tened en cuenta que los verdaderos circuncisos somos nosotros, los que damos culto en el Espíritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jesús, sin poner nuestra confianza en la carne,

Notas de la BJ (2)

3,3 Var. (Vulg.): «nosotros que damos culto a Dios en espíritu».

3,3 La «carne» designa aquí todo el régimen de la antigua Ley, con sus observancias «carnales» de las que la circuncisión es como símbolo, ver Rm 7 5+. Pablo ha recordado en varias ocasiones su pasado judío, 2 Co 11 21+, pero nunca con tantos detalles.

Leer Filipenses 3 completo (BJ) →
Reynolds la cita a propósito de 2 pasajes
  • 2 al-BaqarahQ 2:88 Christianity and the Qur'an, cap. 2

    88 Y dicen: «Nuestros corazones están incircuncisos». ¡Al contrario! Dios los ha maldecido por su incredulidad, pues qué poco es lo que creen.

  • 4 al-NisāʾQ 4:155 Christianity and the Qur'an, cap. 2

    155 Y por haber quebrantado su pacto, y haber descreído de los signos de Dios, y haber matado a los profetas sin derecho, y haber dicho: «Nuestros corazones están incircuncisos» —¡No! Sino que Dios ha sellado sus corazones a causa de su incredulidad, de modo que no creen, salvo unos pocos—,