…de Ester, en el cual Amán, consejero del rey persa Asuero, conspira para la caída de Mardoqueo y la masacre de los judíos de Persia (véase Est 3:8–11). En este sentido, es revelador que el Corán en otros pasajes (28:8, 38; 40:24, 36) dé el nombre de Amán a un consejero de…
Ester 3:8–11 en la Biblia de Jerusalén
8Amán dijo al rey Asuero: «Hay un pueblo disperso y diseminado entre los pueblos de todas las provincias de tu reino, con sus leyes, distintas de las de todas las naciones, y que no cumplen las leyes reales. No conviene al rey dejarlos en paz.
9Si el rey juzga conveniente publicar un decreto para exterminarlos, yo haré que se entreguen diez mil talentos de plata a los intendentes, para que los ingresen en la cámara del tesoro.»
10El rey sacó el anillo de su dedo, se lo entregó a Amán, hijo de Hamdatá, de Agag, enemigo de los judíos,
11y dijo el rey a Amán: «La plata, te la regalo; y pongo también ese pueblo en tus manos, para que hagas lo que te parezca.»
Notas de la BJ (2)
3,8 Luciano parafrasea como sigue: «Amán, celoso y excitados todos sus sentimientos, enrojeció del todo y apartó de él sus ojos. Luego, con perverso corazón habló por mal de Israel al rey: Hay un pueblo, le dijo, disperso por todos los reinos, un pueblo belicoso y rebelde, que tiene leyes muy especiales. Pero de tus leyes, oh rey, no hacen caso, conocidos como son en todos los pueblos como gente perversa. Violan tus decretos para reducir a la nada tu gloria».
3,8 Estas quejas contra los judíos se hallan en diversos escritos de la época helenística, ver 3 13d—e; Dn 1 8; 3 8-12; Jdt 12 2; Esd 4 12s; Sb 2 14s y el apócrifo 3 Macabeos.
- 7 al-Aʿrāf7:109–10 · comentario de Reynolds
109 Los dignatarios del pueblo de Faraón dijeron: «En verdad, este es un mago consumado.