Biblia de Jerusalén › Salmos
Salmos 130
De profundis
1 Canción de las subidas.
Desde lo hondo a ti grito, Yahvé:
2 ¡Señor, escucha mi clamor!
¡Estén atentos tus oídos
a la voz de mis súplicas!
3 Si retienes las culpas, Yahvé,
¿quién, Señor, resistirá?
4 Pero el perdón está contigo,
para ser así respetado.*
5 Aguardo anhelante a Yahvé,
espero en su palabra;
6 mi ser aguarda al Señor
más que el centinela a la aurora;
más que el centinela a la aurora,
7 aguarde Israel a Yahvé.
Yahvé está lleno de amor,
su redención es abundante;*
Notas de la Biblia de Jerusalén 3
- 130,4 El griego ha traducido «a causa de tu ley», relectura jurídica.
- 130,7 Traducido según el griego. El hebr., corrompido, se traduciría lit.: «Espero en Yahvé, espera mi alma y su palabra he aguardado. Mi alma por el Señor más que los centinelas la aurora, los centinelas la aurora. Aguarde Israel a Yahvé».
- 130,8 El alma en paz se abandona a Dios, sin inquietud ni ambición. La misma confianza filial se pide (v. 3) a todo el pueblo de Dios.