Biblia de Jerusalén › Salmos
Salmos 129
Contra los enemigos de Sión
1 Canción de las subidas.
Mucho me han atacado desde mi juventud
–que lo diga Israel–,*
2 mucho me han atacado desde mi juventud,
pero no han podido conmigo.
3 Mi espalda araron aradores,
y alargaron sus surcos.
4 Yahvé, que es justo, rompió
las coyundas de los malvados.
5 ¡Queden avergonzados, retrocedan
todos los que odian a Sión;
6 sean como hierba del tejado,
que se seca antes de arrancarla!*
7 El segador no llena con ella su mano
ni su regazo el gavillador;
8 y no dicen tampoco los que pasan:
«Que Yahvé os colme de bendición».
Nosotros os bendecimos en el nombre de Yahvé.*
Notas de la Biblia de Jerusalén 3
- 129,1 La época de la estancia en Egipto y de la entrada en Canaán.
- 129,6 Traducción dudosa. «antes» es un hápax. Algunos proponen corregir según Targ., sir. e Is 37 27 (1QIsa) y entender: «que el viento del este chamusca».
- 129,8 Salmo penitencial, ver 6 1, pero más aún salmo de esperanza. La liturgia cristiana de difuntos lo emplea ampliamente, no como lamentación, sino como oración en que se expresa la confianza en el Dios redentor.