Biblia de Jerusalén › Salmos
Salmos 131
Con espíritu de infancia
1 Canción de las subidas. De David.
Mi corazón, Yahvé, no es engreído,
ni son mis ojos altaneros.
No doy vía libre a la grandeza,
ni a prodigios que me superan.
2 No, me mantengo en paz y silencio,
como niño en el regazo materno.
¡Mi deseo no supera al de un niño!
Notas de la Biblia de Jerusalén 1
- 131,3 Salmo mesiánico, ver sobre todo vv. 17-18. Las promesas hechas por Dios, 2 S 7 1+, se presentan como la respuesta divina a un juramento hecho por David. Un elemento procesional, vv. 6s, evoca el hallazgo y el traslado del arca, 1 S 6 13s; 2 S 6.