El NobleCORÁN القرآن الكريم Salmos 122

Saludo a Jerusalén

1 Canción de las subidas. De David.
¡Qué alegría cuando me dijeron:
Vamos a la Casa de Yahvé!

2 ¡Finalmente pisan nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén!

3 Jerusalén, ciudad edificada
toda en perfecta armonía,*

4 adonde suben las tribus,
las tribus de Yahvé,
según costumbre en Israel,
a dar gracias al nombre de Yahvé.*

5 Allí están los tronos para el juicio,
los tronos de la casa de David.

6 Invocad la paz sobre Jerusalén,
vivan tranquilos los que te aman,*

7 haya calma dentro de tus muros,
que tus palacios estén en paz.

8 Por amor de mis hermanos y amigos
quiero decir: ¡La paz contigo!

9 Por la Casa de Yahvé, nuestro Dios,
pediré todo bien para ti.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 4
  1. 122,3 Jerusalén sólidamente restaurada, Ne 2 17s, es el símbolo de la unidad del pueblo elegido (versiones: «donde la comunidad es una») y figura de la unidad de la Iglesia. — Otra interpretación podría ser: “sólidamente unificada”, aludiendo a la sólida muralla, construida por Ezequías y hallada en las excavaciones de Jerusalén, mediante la cual se unían a la ciudad los antiguos barrios extramuros.
  2. 122,4 Lit. «testimonio para Israel, para que dé gracias»: la ciudad santa es signo visible de los beneficios divinos, prenda de las promesas mesiánicas.
  3. 122,6 Para respetar el paralelismo, algunos prefieren corregir «los que te aman» ’õhăbãyik (hebr.) por «tus tiendas» ’õholayik.
  4. 122,9 Este salmo data sin duda de los tiempos siguientes a la vuelta del destierro o de la época de Nehemías, cuando la comunidad renaciente se hallaba expuesta al desprecio y a los ataques de los paganos, ver Ne 2 19; 3 36.