Biblia de Jerusalén › Salmos
Salmos 1
Los dos caminos
1 Feliz quien no sigue consejos de malvados
ni anda mezclado con pecadores
ni en grupos de necios toma asiento,
2 sino que se recrea en la ley de Yahvé,
susurrando su ley día y noche.*
3 Será como árbol plantado entre acequias,
da su fruto en sazón, su fronda no se agosta.
Todo cuanto emprende prospera:
4 pero no será así con los malvados.
Serán como tamo impulsado por el viento.
5 No se sostendrán los malvados en el juicio,
ni los pecadores en la reunión de los justos.*
6 Pues Yahvé conoce el camino de los justos,
pero el camino de los malvados se extravía.*
Notas de la Biblia de Jerusalén 3
- 1,2 Esta recitación en voz baja es una meditación, ver Sal 63 7; 77 13; 143 5, que se contrapone al clamor de la oración en la prueba, ver Sal 3 5; 5 3; etc.
- 1,5 El juicio escatológico, según el texto masorético; un juicio cualquiera de Dios en esta vida, según el griego.
- 1,6 Las tradiciones judía y cristiana consideran mesiánico este salmo, por los mismos motivos que el Sal 110, del que podría depender. Sus perspectivas son mesiánicas y escatológicas.