El NobleCORÁN القرآن الكريم Sabiduría 8

1 Se propaga decidida de uno al otro confín
y gobierna todo con acierto.

La Sabiduría, esposa ideal para Salomón

2 Yo la amé y la pretendí desde mi juventud;
me empeñé en hacerla mi esposa,
enamorado de su belleza.

3 Su intimidad con Dios ennoblece su linaje,
pues el dueño de todo la ama.*

4 Está iniciada en el conocimiento de Dios
y es la que elige sus obras.

5 Si la riqueza es un bien apetecible en la vida,
¿qué cosa es más rica que la sabiduría, que todo lo hace?

6 Si la inteligencia trabaja,
¿quién sino la sabiduría es el artífice de cuanto existe?

7 Si alguien ama la justicia,
las virtudes son su especialidad,
pues ella enseña templanza y prudencia,
justicia y fortaleza;
para el ser humano no hay en la vida nada más provechoso.*

8 Si alguien anhela una gran experiencia,
ella conoce el pasado y adivina el futuro,
comprende dichos agudos y resuelve enigmas,
conoce de antemano signos y prodigios
y la oportunidad de momentos y tiempos.*

La Sabiduría, indispensable a los soberanos

9 Así, pues, decidí tomarla por compañera,
consciente de que sería mi consejera en la dicha
y mi alivio en las preocupaciones y penas.

10 Gracias a ella obtendré gloria entre la gente
y, aunque joven, el aprecio de los ancianos.

11 Apareceré agudo en el juicio
y seré la admiración de los poderosos.

12 Cuando calle, esperarán;
cuando hable, prestarán atención;
y si me alargo hablando, se llevarán la mano a la boca.*

13 Gracias a ella alcanzaré la inmortalidad
y legaré perpetuo recuerdo a la posteridad.

14 Gobernaré a los pueblos y someteré naciones.

15 Soberanos terribles se asustarán al oír hablar de mí.
Me mostraré generoso con las multitudes y valiente en la guerra.

16 Al volver a casa, descansaré a su lado,
pues su compañía no produce amargura
ni su intimidad entristece,
sino que contenta y alegra.

Salomón va a pedir la Sabiduría

17 Reflexionando sobre estas cosas,
consideré en mi interior
que la inmortalidad reside en emparentar con la Sabiduría,*

18 que su amistad es un gran placer,
que hay riqueza inagotable en el trabajo de sus manos,
prudencia en su trato asiduo
y prestigio en la conversación con ella;
y me puse a dar vueltas, tratando de apropiármela.

19 Yo era un muchacho de buen natural,
dotado de un alma buena,

20 o más bien, siendo bueno, vine a un cuerpo sin tara;*

21 pero, comprendiendo que no la conseguiría, si Dios no me la daba
—y ya era un signo de sensatez saber de quién procedía tal don—,
acudí al Señor y le supliqué,
diciéndole de todo corazón:*

Notas de la Biblia de Jerusalén 8
  1. 8,3 La Sabiduría sigue manifestándose al joven Salomón como esposa ideal que no sólo posee la belleza (v. 2), sino también una nobleza divina, luego (vv. 4-8) la fuente misma del saber, de la riqueza, de la eficacia, de la virtud y de la experiencia.
  2. 8,7 «Especialidad», lit.: «sus tareas» o «su ocupación». Quizá, el autor vuelve sobre una interpretación alegórica de Pr 31 10-31, aplicada a la Sabiduría (ver Pr 31 30+). Luego, enumera las cuatro grandes virtudes de los filósofos griegos, que más adelante vendrán a ser las «virtudes cardinales» de la teología cristiana.
  3. 8,8 «dichos agudos» y «enigmas» se refieren a sentencias expresadas en términos voluntariamente oscuros. Ver Jc 14 12; Pr 1 6; Si 39 2-3; Ez 17 2. Salomón se distinguió en esto, 1 R 5 12; 10 1-3; Qo 12 9; Si 47 1517. Los términos asociados «signos» y «prodigios» remiten sobre todo a los milagros del Éxodo, ver 10 16. Según el uso griego, más bien designarían fenómenos naturales extraordinarios o excepcionales, considerados como difícilmente previsibles.
  4. 8,8 O: «los resultados, las soluciones». El texto considera los momentos favorables para las iniciativas o empresas humanas, ver Qo 3 1-8. —Esta descripción de la «gran experiencia» de la Sabiduría completa el cuadro de 7 17-21.
  5. 8,12 Actitud de silencio, Pr 30 32; Si 5 12, por efecto del estupor o de la confusión, Mi 7 16; Jb 21 5; 40 4, o bien de la admiración, Jb 29 9.
  6. 8,17 Un «emparentar» conferido graciosamente (ver v. 21). La inmortalidad que produce es ante todo la del recuerdo (ver v. 13), pero probablemente también la inmortalidad personal (ver 4 1), porque la sabiduría debe comunicar lo que posee por naturaleza.
  7. 8,20 Este texto no enseña la preexistencia del alma, como pudiera creerse aislándolo del contexto. Corrige la expresión del v. 19, que parecía otorgar prioridad al cuerpo, como sujeto personal, y subraya la preeminencia del alma.
  8. 8,21 Esta oración se inspira libremente en la que se expone en 1 R 3 6-9 y 2 Cro 1 8-10. Salomón recuerda mediante rasgos diversos su condición histórica, vv. 5c.7-8.12, pero se amplía la perspectiva hasta la condición humana a que pertenece Salomón, vv. 1-3.5b.6.13-17. Esta oración comprende tres secciones (vv. 1-6; 7-12; 1318), con mutuas correspondencias y la triple mención (4.10.17) del envío de la Sabiduría.