El NobleCORÁN القرآن الكريم Sabiduría 6

Los reyes deben buscar la Sabiduría

1 Escuchad, reyes, y entended. Aprended, gobernantes
de los confines de la tierra.*

2 Estad atentos los que domináis multitudes
y presumís de tener muchos pueblos.

3 Pues recibisteis el poder del Señor
y la soberanía del Altísimo;
él investigará vuestras acciones
y examinará vuestros proyectos.*

4 Ya que, siendo ministros de su reino, no juzgasteis rectamente,
ni guardasteis la ley,
ni actuasteis de acuerdo con la voluntad de Dios,*

5 terrible y repentino caerá sobre vosotros,
pues un juicio implacable aguarda a los grandes.

6 Porque al más humilde se le perdona por piedad,
pero los poderosos serán poderosamente examinados.

7 El Señor de todos no retrocede ante nadie,
ni la grandeza le intimida;
que él mismo hizo a pequeños y grandes
y de todos cuida por igual;

8 pero a los poderosos les aguarda una investigación rigurosa.

9 A vosotros, pues, soberanos, se dirigen mis palabras,
para que aprendáis sabiduría y no pequéis.

10 Porque los que guarden santamente las cosas santas, serán santificados,
y los que las aprendan encontrarán defensa.*

11 Así, pues, ansiad mis palabras;
anheladlas y recibiréis instrucción.*

La sabiduría se deja hallar

12 La sabiduría es radiante e inmarcesible.
Se deja ver fácilmente por los que la aman
y encontrar por los que la buscan.

13 Se adelanta a manifestarse a los que la desean.

14 Quien madruga para buscarla, no se cansa,
pues la encuentra sentada a su puerta.

15 Meditar sobre ella es sensatez consumada,
quien se desvela por ella pronto se ve libre de preocupaciones.

16 Pues ella misma va buscando a los que son dignos de ella,
se les muestra benévola por los caminos
y sale al encuentro de todos sus pensamientos.

17 Su verdadero comienzo es el afán de instrucción,
el interés por la instrucción es amor,*

18 el amor es la observancia de sus leyes,
la atención a las leyes es garantía de inmortalidad,*

19 y la inmortalidad acerca a Dios;

20 por tanto, el afán de la sabiduría conduce al reino.

21 Así que, si queréis tronos y cetros, soberanos de los pueblos,
apreciad la sabiduría y reinaréis eternamente.*

Salomón va a describir la Sabiduría

22 Os voy a explicar la esencia y el origen de la sabiduría;
no os ocultaré secretos,
sino que rastrearé sus huellas desde su origen
y pondré de manifiesto su conocimiento,
sin eludir la verdad.*

23 No compartiré el camino con la envidia corrosiva,
pues nada tiene que ver con la Sabiduría.

24 En la abundancia de sabios está la salvación del mundo,
y en un rey sensato, el bienestar del pueblo.

25 Así, pues, dejaos instruir por mis palabras y sacaréis provecho.

Notas de la Biblia de Jerusalén 12
  1. 6,1 Lat. comienza el cap. con una adición que sin duda es un título: «La Sabiduría es mejor que la fuerza, y el hombre prudente mejor que el poderoso». Esta adición es el v. 1 de la Vulgata.
  2. 6,1 A diferencia de 1 1, la atención se fija en la condición de los soberanos y en sus responsabilidades. La perspectiva es claramente universalista.
  3. 6,3 Esta doctrina del origen divino del poder se hallaba ya afirmada de diferentes formas en la Escritura, especialmente en Pr 8 15-16; Dn 2 37; 5 18; 1 Cro 29 12; Si 10 4. El autor la precisa mucho más (ver también Rm 13 1; Jn 19 11) y la amplía, haciendo a todos los príncipes sin excepción «ministros» de la realeza de Dios (v. 4).
  4. 6,4 Ante todo la ley natural, cuyo intérprete es la conciencia, ver Rm 2 14, pero también probablemente las diferentes legislaciones positivas que la concretan, y que los reyes paganos deben observar para distinguirse de los tiranos.
  5. 6,10 Es decir: los que cumplen religiosamente la voluntad divina y que serán reconocidos como «santos» (5 5) en el juicio.
  6. 6,11 La palabra «sabiduría» designa ahora no tanto una doctrina (v. 9) cuanto la verdad divina que brilla a través de aquella y que solicita al hombre interiormente, v. 13. Ver Jn 6 44; Flp 2 13; 1 Jn 4 19.
  7. 6,17 Los vv. 17-20 imitan libremente el razonamiento griego llamado «sorites», en el que el atributo de cada proposición es el sujeto de la siguiente y la conclusión (v. 20) enlaza al sujeto inicial (aquí: «el afán de instrucción») con el penúltimo atributo (aquí: «acerca a Dios», traducido por «reino»).
  8. 6,17 O bien: «Su comienzo, muy verdadero, es el afán de instrucción».
  9. 6,18 El amor incluye la obediencia, Ex 20 6; Dt 5 10; 11 1; Si 2 15; Jn 14 15, etc. Las «leyes» de la Sabiduría se identifican con las grandes obligaciones religiosas y morales contenidas en la Revelación; y acaso también con leyes no escritas, dictadas por la conciencia y manifestadas por la Sabiduría divina.
  10. 6,18 Aquí, el término se emplea en sentido jurídico. El esmero en el cumplimiento de las leyes de la Sabiduría no basta para dar la incorruptibilidad, pero crea un título real e innegable para conseguir de Dios la incorruptibilidad bienaventurada o la inmortalidad, ver 2 23; 3 4.
  11. 6,21 Buen número de mss lat. añaden aquí: «amad la luz de la Sabiduría, todos los que gobernáis a los pueblos». Este v., suplemento en la Vulg. (23), es una glosa marginal o un duplicado.
  12. 6,22 Alusión al secreto celosamente guardado en las religiones mistéricas o en las doctrinas esotéricas: la revelación sólo se comunicaba a los iniciados.