El NobleCORÁN القرآن الكريم Oseas 11

Yahvé va a vengar su amor despreciado

1 Cuando Israel era niño, lo amé,
y de Egipto llamé a mi hijo.*

2 Y cuanto más los llamaba,
más se alejaban de mí:
ofrecían sacrificios a los Baales
e incienso a los ídolos.*

3 Yo enseñé a caminar a Efraín,
tomándole por los brazos,
pero no sabían que yo los cuidaba.

4 Los atraía con cuerdas humanas,
con lazos de amor;
yo era para ellos como las personas
que alzan a un niño contra su mejilla;
me inclinaba y le daba de comer.*

5 Pues volverá al país de Egipto,
y Asur será su rey,
porque se han negado a convertirse.*

6 La espada dejará indefensas
a sus ciudades,
aniquilará sus cerrojos,
y devorará por sus maquinaciones.

Pero el amor triunfará

7 Mi pueblo está acostumbrado
a apostatar de mí;
cuando invocan a lo alto,
nadie los levanta.*

8 ¿Cómo voy a entregarte, Efraín?,
¿cómo dejarte a tu suerte, Israel?
¿Voy a entregarte como a Admá,
y tratarte como a Seboín?
Mi corazón se convulsiona
dentro de mí,
y al mismo tiempo
se estremecen mis entrañas.*

9 No daré curso al furor de mi cólera,
no volveré a destruir a Efraín,
porque soy Dios, no un hombre;
el Santo en medio de ti,
y no es mi deseo aniquilar.*

Vuelta del destierro

10 Marcharán tras Yahvé,
y él rugirá como león;
y cuando ruja, los hijos
vendrán temblando de occidente:

11 cuando vengan de Egipto,
temblarán como un pajarillo;
cuando lleguen de Asiria,
temblarán como una paloma.
Y yo los haré habitar en sus casas
—oráculo de Yahvé—.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 11
  1. 11,1 Tenemos aquí el primer testimonio del tema del amor de Dios como causa de la elección de Israel, doctrina que será abundantemente desarrollada por el Deuteronomio: Dt 4 37; 7 7-9; 10 15, etc. Para Oseas, la verdadera historia de Israel comienza con la salida de Egipto. Todo este pasaje describe la edad de oro del desierto, ver 2 16+. De la gesta de los Patriarcas, parece que Oseas no ha conocido —o retenido— más que los rasgos desfavorables, 12 4-5.13.
  2. 11,2 «cuanto más los llamaba, más se alejaban de mí» griego; «se les llamaba, y así se apartaron de ellos» hebr.
  3. 11,4 «niño» ‘ul conj.; «yugo» ‘õl hebr. —«le daba de comer» conj. trayendo al v. 4 la primera palabra del v. 5 y leyendo lô («le») en lugar de lõ’ («no»). —Todo este pasaje (vv. 3-4) muestra a Yahvé como educador de Israel niño: tema de la pedagogía divina recogido por el Deuteronomio: Dt 8 5-6.
  4. 11,5 Hebr. dice «no volverá», pero el «no» se ha llevado al v. precedente. La cautividad en Asiria va a producir una situación idéntica a la antigua servidumbre en Egipto; ver también 8 13.
  5. 11,7 Traducción dudosa de un texto corrompido.
  6. 11,8 Admá y Seboín, dos de las cinco ciudades de la Pentápolis, Gn 10 19; 14 2.8; Dt 29 22, que probablemente ocupaban Sodoma y Gomorra en la tradición «yahvista», Is 1 9-10.
  7. 11,8 La palabra es muy fuerte; precisamente la que se emplea a propósito de la destrucción de las ciudades culpables, Gn 19 25; Dt 29 22. Oseas deja entender que el castigo anunciado es como vivido de antemano en el corazón de Dios. Ver el grito de David a la muerte de Absalón, 2 S 19 1.
  8. 11,9 Se subraya con fuerza la trascendencia de Dios. Pero, al revés que en otros textos más antiguos (Ex 19 2+; 2 S 6 6-8, etc.) o más recientes que éste (Is 6 3+), aquí se la despoja de todo carácter terrorífico y se expresa en términos de amor. La santidad divina se manifiesta por la misericordia que perdona, en tanto que el hombre, habitualmente, da libre curso a la ira.
  9. 11,9 Texto corregido. El hebr. «y no entraré en la ciudad» carece de sentido.
  10. 11,9 Los vv. 10-11 son probablemente una relectura posterior, de la época del destierro en Babilonia; desarrollan en esta perspectiva las ideas de los vv. 8-9.
  11. 11,11 Cap. difícil en el que se entremezclan la exposición de hechos contemporáneos y el recuerdo de algunos episodios de la vida de los Patriarcas. Para el profeta y para sus contemporáneos, el conjunto de las generaciones sucesivas salidas de los patriarcas era como una sola persona. El patriarca seguía en cierto modo viviendo en sus descendientes, y éstos estaban ya presentes en él, ver Hb 7 9s.