El NobleCORÁN القرآن الكريم Apocalipsis 5

1 Vi también que el que estaba sentado en el trono sujetaba con su mano derecha un libro, escrito por el anverso y el reverso, y sellado con siete sellos.*

2 Y vi a un ángel poderoso que proclamaba con voz potente: «¿Quién es digno de abrir el libro y arrancar sus sellos?»*

3 Pero nadie era capaz —ni en el cielo ni en la tierra ni bajo tierra— de abrir el libro ni de leerlo.*

4 Yo no paraba de llorar, porque no se podía encontrar a nadie digno de abrir el libro ni de leerlo.

5 Pero uno de los Ancianos me dice: «No llores, pues ha triunfado el León de la tribu de Judá, el Retoño de David. Él podrá abrir el libro y sus siete sellos.»*

6 Entonces vi, de pie, en medio del trono y de los cuatro Vivientes y de los Ancianos, un Cordero, que parecía degollado. Tenía siete cuernos y siete ojos, que son los siete espíritus de Dios, enviados a toda la tierra.*

7 Entonces se acercó y tomó el libro de la mano derecha del que está sentado en el trono.

8 Cuando lo tomó, los cuatro Vivientes y los veinticuatro Ancianos se postraron delante del Cordero. Tenía cada uno una cítara y copas de oro llenas de perfumes, que son las oraciones de los santos.

9 Y cantan un cántico nuevo diciendo:
«Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y compraste para Dios con tu sangre
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;*

10 y has hecho de ellos para nuestro Dios
  un Reino de sacerdotes, que reinan sobre la tierra.»*

11 La visión seguía, y oí la voz de una multitud de ángeles alrededor del trono, de los Vivientes y de los Ancianos. Eran miriadas de miriadas y millares de millares,

12 y decían con voz potente:
«Digno es el Cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría,
la fuerza, el honor, la gloria y la alabanza.»*

13 Y oí que todas las criaturas —del cielo, de la tierra, de debajo de la tierra y del mar, y todo lo que hay en ellos— respondían:
«Al que está sentado en el trono y al Cordero,
alabanza, honor, gloria y poder
por los siglos de los siglos.»

14 Los cuatro Vivientes decían: «Amén»; y los Ancianos se postraron para adorar.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 11
  1. 5,1 Los decretos divinos referentes a los acontecimientos de los últimos tiempos. En los caps. 6-9 se romperán los sellos y se descubrirán los secretos. La presentación del Cordero ante el trono de Dios, 5, es un acontecimiento que sucede en la liturgia eterna de 4.
  2. 5,2 Sólo será «digno» el que en la prueba se haya mostrado capaz por sus actos: 5 9.12.
  3. 5,3 En el Hades, 1 18+.
  4. 5,5 Sobre Satanás y el mundo, ver Jn 3 35+; 1 Jn 2 14+.
  5. 5,6 Después de los títulos mesiánicos del v. 5, aparece aquí el título de Cordero, que en el Ap se le dará a Cristo unas treinta veces. Es el Cordero que ha sido inmolado para salvación del pueblo elegido, ver Jn 1 29+; Is 53 7. Lleva las huellas de su suplicio, pero está de pie, triunfante, ver Hch 7 55, vencedor de la muerte, 1 18, y por esto asociado a Dios como dueño de toda la humanidad, v. 13. etc.; ver 21-22; Rm 1 4+, etc.
  6. 5,6 Símbolos del poder (cuernos) y del conocimiento (ojos) que Cristo posee en plenitud (cifra 7).
  7. 5,9 Var.: «nos compraste», «nos compraste para Dios». La lectura «nos» supone que los Ancianos son hombres, quizá los Patriarcas del AT.
  8. 5,9 Expresión estereotipada de la universalidad. Ver Dn 3 4.7.96; 6 26.
  9. 5,10 Vulg.: «has hecho de nosotros... reinaremos...». —«Reino de sacerdotes», lit.: «Reino y sacerdotes», ver 1 16+.
  10. 5,12 Vulg.: «divinidad».
  11. 5,14 Los caps. 6-9 forman un todo. A medida que el Cordero abre los sellos del libro, 6-8 1, y que resuenan las trompetas, 8 7-9, se desarrolla la visión de los acontecimientos que anuncian y preparan el desastre del Imperio romano, prototipo de los enemigos de Dios. Ver Mt 24p. —Los cuatro jinetes de esta primera visión están inspirados en Za 1 8-10 y 6 1-3, pero simbolizan también las cuatro plagas con que los Profetas amenazaban al Israel infiel: fieras salvajes, guerra, hambre y peste, ver Lv 26 21-26; Dt 32 34; Ez 5 17; 14 13-21; y también: Ez 6 11-12; 7 14-15; 12 16; 33 27.