El NobleCORÁN القرآن الكريم 1 Corintios 7

1 En cuanto a lo que me habéis escrito, bien le está al hombre abstenerse de mujer.*

2 No obstante, por razón de la incontinencia, tenga cada hombre su mujer, y cada mujer su marido.*

3 Que el marido cumpla su deber con la mujer; de igual modo la mujer con su marido.

4 La mujer no dispone de su propio cuerpo, sino el marido; igualmente, el marido no dispone de su propio cuerpo, sino la mujer.*

5 No os neguéis el uno al otro, a no ser que lo hagáis de mutuo acuerdo y por cierto tiempo para entregaros a la oración. Pero luego, volved a juntaros, para que Satanás no os tiente por vuestra incontinencia.

6 Lo que os digo es una concesión, no un mandato.*

7 Mi deseo sería que todos fueran como yo; mas cada cual tiene de Dios su gracia particular: unos de una manera, otros de otra.*

8 No obstante, digo a los solteros y a las viudas que estaría bien que se quedasen como yo.*

9 Pero si no pueden contenerse, que se casen; mejor es casarse que abrasarse.

10 En cuanto a los casados, les ordeno —no yo, sino el Señor—: que la mujer no se separe del marido;

11 pero, en el caso de que lo haga, que no vuelva a casarse, o que se reconcilie con su marido; y que el marido no se divorcie de su mujer.*

12 En cuanto a los demás, digo yo —no el Señor—: si un hermano tiene una mujer no creyente y ella consiente en vivir con él, que no se divorcie de ella;

13 y si una mujer tiene un marido no creyente que consiente en vivir con ella, que no se divorcie.

14 Pues el marido no creyente queda santificado por su mujer, y la mujer no creyente queda santificada por el marido creyente. De otro modo, vuestros hijos serían impuros, mas ahora son santos.*

15 Pero si la parte no creyente quiere separarse, que se separe; en ese caso, el hermano o la hermana no están obligados. Dios os ha llamado para vivir en paz.*

16 Pues, ¿qué sabes tú, mujer, si salvarás a tu marido? ¿Y qué sabes tú, marido, si salvarás a tu mujer?

17 Por lo demás, que cada cual viva conforme le asignó el Señor, cada cual como le haya llamado Dios. Es lo que ordeno en todas las iglesias.

18 ¿Que uno fue llamado siendo circunciso? Que no lo disimule. ¿Que fue llamado siendo incircunciso? Que no se circuncide.

19 La circuncisión no es nada, y nada la incircuncisión; lo que importa es el cumplimiento de los mandamientos de Dios.

20 Que permanezca cada cual en el estado en que se hallaba cuando Dios lo llamó.

21 ¿Eras esclavo cuando fuiste llamado? No te preocupes. Y, aunque puedas conseguir la libertad, aprovecha más bien tu condición de esclavo.*

22 Pues el que recibió la llamada del Señor siendo esclavo, es un liberto del Señor; igualmente, el que era libre cuando recibió la llamada, es un esclavo de Cristo.

23 ¡Habéis sido bien comprados! No os hagáis esclavos de los hombres.*

24 Hermanos, permanezca cada cual ante Dios en el estado en que fue llamado.

25 Acerca de la virginidad, no tengo un precepto concreto de parte del Señor. Doy, no obstante, un consejo, como quien, por la misericordia de Dios, es digno de crédito.*

26 Pienso que, en vista de la angustia presente, es bueno que el hombre siga como está.*

27 ¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿No estás unido a mujer? No la busques.

28 Mas, si te casas, no pecas; y, si la joven se casa, no peca. Pero todos ellos padecerán tribulaciones, que yo os querría evitar.*

29 Os digo, pues, hermanos que el tiempo apremia. Por tanto, los que tienen mujer, que vivan como si no la tuviesen;*

30 los que lloran, como si no llorasen; los que están alegres, como si no lo estuviesen; los que compran, como si no poseyesen;

31 los que disfrutan del mundo, como si no lo disfrutasen. Porque la representación de este mundo va pasando.*

32 Me gustaría veros libres de preocupaciones. El soltero se preocupa de las cosas del Señor, de cómo agradarle.

33 El casado se preocupa de las cosas del mundo y de cómo agradar a su mujer,

34 lo que le obliga a estar dividido. La mujer soltera, lo mismo que la doncella, se preocupa de las cosas del Señor, de ser santa de cuerpo y de espíritu. Mas la casada se preocupa de las cosas del mundo y de cómo agradar a su marido.*

35 Os digo esto para vuestro bien, no para tenderos un lazo; sólo pretendo que accedáis a lo más digno y al trato asiduo con el Señor, sin distracciones.

36 Si alguien teme faltar a la conveniencia respecto de su doncella, por estar en la flor de la edad, y cree que conviene actuar en consecuencia, puede hacer lo que quiera: no peca; cásense.

37 Pero si alguien, sin presión alguna y en el pleno uso de su libertad, ha tomado una decisión firme y bien pensada, y está resuelto interiormente a respetar a su doncella, hará bien.

38 Por tanto, el que se casa con su doncella, actúa bien; y el que no se casa, actúa mejor.*

39 La mujer está obligada a su marido mientras él viva; pero, una vez fallecido el marido, queda libre para casarse con quien quiera, pero sólo en el Señor.*

40 Sin embargo, será más feliz si permanece así según mi consejo; que también yo creo tener el Espíritu de Dios.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 22
  1. 7,1 Pablo cita una frase de la Carta de los Corintios. A pesar de que apoya el principio, v. 7, se abstiene de cualquier aplicación racional.
  2. 7,2 Invitación a los casados a usar del matrimonio, más bien que consejo dirigido a los que no han recibido la vocación del celibato.
  3. 7,4 Se excluye cualquier uso egoísta del matrimonio; lo que se exige es el don de sí mismo. En Ef 5 25, se propone a los esposos el ejemplo de Cristo en su entrega.
  4. 7,6 La concesión se refiere a los momentos de abstinencia en el matrimonio.
  5. 7,7 Para Pablo, la virginidad no se distingue del matrimonio precisamente porque sea un don especial de Dios, puesto que ambos estados son dones de Dios.
  6. 7,8 Lit.: «no casados». Pablo coloca en esta categoría a todos los que están sin consorte, incluidos los esposos separados, ver v. 11, donde recurre la misma palabra.
  7. 7,8 La frase evoca a Gn 2 18, a la que parece contradecir: «No es bueno que el hombre esté solo». Pero esta contradicción es sólo aparente, porque la soledad de Adán no existe para el cristiano unido a Cristo y con sus hermanos.
  8. 7,11 Pablo se sirve del precepto del Señor (Jesús) para negar un ulterior matrimonio para el caso particular en que las razones para el divorcio no eran válidas.
  9. 7,14 Para Pablo la santidad se manifestaba por el comportamiento. La parte no creyente actuaba en cristiano conforme a Gn 2 24 y Mt 19 9. Los hijos no bautizados ajustaban su conducta al modelo de la de sus padres.
  10. 7,15 Pablo permite aquí un divorcio en sentido pleno con derecho de volver a casarse.
  11. 7,15 Var.: «nos».
  12. 7,21 Algunos completan:« esta ocasión». Pero el contexto no lo consiente.
  13. 7,23 Esclavos espiritualmente: de sus criterios y de sus costumbres.
  14. 7,25 De los dos sexos.
  15. 7,26 La que pesa durante el tiempo que corre entre la primera venida de Cristo y la Parusía, ver 2 Co 6 2+.
  16. 7,28 No las tribulaciones procedentes de la concupiscencia, 7 2.9, sino las preocupaciones de la vida conyugal.
  17. 7,29 Término técnico de la náutica. Lit.: «el tiempo ha plegado velas». Sea cual fuere el intervalo entre el momento presente y la Parusía, el tiempo pierde toda importancia, puesto que el mundo futuro está ya presente en Cristo resucitado.
  18. 7,31 Estilo oratorio en que las expresiones genéricas perjudican al uso preciso de cada término. Pablo no invita a la indiferencia con respecto a las realidades terrestres. Quiere evitar que nos sumerjamos en ellas y que olvidemos su carácter relativo en relación con Cristo y su Reino que viene.
  19. 7,34 Var.: 33 « ... de cómo agradar a su mujer. 34Y hay una diferencia entre la mujer casada y la virgen. La mujer no casada se preocupa de las cosas del Señor...».
  20. 7,38 «Su doncella», lit.: «su virgen». —La interpretación antigua veía aquí el caso de conciencia de un padre que se pregunta si va a casar o no a su hija. Para esa interpretación la traducción sería la siguiente: «36Si, a pesar de todo, alguien cree faltar a la conveniencia respecto de su hija dejando pasar su edad, y que las cosas sigan su curso, haga lo que quiera, no peca; cásense. 37Mas el que permanece firme en su corazón, y sin presión alguna y en pleno uso de su libertad está resuelto en su interior a guardar a su hija, hará bien. 38Así, pues, el que casa a su hija, obra bien. Y el que no la casa, obra mejor». Pero son tan grandes las dificultades con que tropieza esta interpretación, que cada vez tiene menos partidarios.Tampoco trata de jóvenes que ponían su virginidad bajo la protección de un hombre de confianza con quien aquéllas vivían en una peligrosa cercanía, sino de novias. Después de hablar de los esposos, de las vírgenes, y antes de considerar el caso de las viudas, Pablo trata de los que eran novios en el momento de su conversión, estado al que evidentemente no se puede aplicar el principio tres veces repetido (vv. 17.20.24): «permanezca cada cual ante Dios en el estado en que fue llamado». La solución de Pablo está de acuerdo con lo que se dice en los vv. 8-9.
  21. 7,39 Debe tomar un marido cristiano.
  22. 7,40 «Inmolado a los ídolos» (lit.: idolótitos) El término griego eidôlóthyton designaba la carne de los animales sacrificados a los ídolos y cuyos restos, no utilizados en los banquetes sagrados, se vendían en el mercado, 10 25, o se consumían en las dependencias del templo, 8 10. Sobre ellos los corintios estaban divididos: ¿podían comerlos sin contemporizar con la idolatría? Pablo cita, para clarificar las cosas, los argumentos de los fuertes, vv. 1.4.8, y responde como en Rm 14-15: el cristiano es libre, pero la caridad exige de él que respete la opinión de los escrupulosos y que evite el escándalo. Pablo no hace uso del decreto de Jerusalén, Hch 15 20.29, y hasta parece ignorarlo, Hch 15+.