El NobleCORÁN القرآن الكريم Biblioteca · 00

Introducción

Introduction

Pocos libros han ejercido una influencia más amplia o profunda sobre el espíritu del hombre que el Qur’ān. Los musulmanes lo consideran una revelación de Dios. Se emplea en sus devociones públicas y privadas, y se recita en festividades y ocasiones familiares. Es el fundamento de sus creencias religiosas, de su ritual y de su ley; la guía de su conducta, tanto pública como privada. Modela su pensamiento, y sus expresiones se incorporan a la literatura y al habla cotidiana. Un libro reverenciado de este modo por más de cuatrocientos millones de nuestros semejantes es digno de atención. Exige asimismo un estudio riguroso, pues de ningún modo es una obra fácil de comprender. No es un tratado de teología, ni un código de leyes, ni una recopilación de sermones, sino más bien una amalgama de los tres, con otros elementos entremezclados. Su ‘revelación’ se extendió a lo largo de un período de unos veinte años, en cuyo transcurso Muḥammad pasó de la posición de un oscuro reformador religioso en su Meca natal a la de gobernante virtual de Medina y de la mayor parte de Arabia. Al reflejar las circunstancias cambiantes, las necesidades y los propósitos de los musulmanes durante estos años, varía naturalmente de manera sustancial en estilo y contenido, e incluso en su doctrina. Su disposición carece de sistema y, aunque el árabe en el que está escrito es, en términos generales, inteligible, contiene pasajes difíciles cuyo significado, como dicen los árabes, solo Dios conoce. Uno de los rasgos característicos de la segunda mitad del siglo XX es el notable incremento de los contactos entre los fieles de diferentes religiones. Como consecuencia de ello, ya no le es posible al erudito occidental pontificar sobre las religiones de Asia como lo hacía en el siglo XIX. Los seguidores de estas religiones pertenecen hoy al mismo mundo intelectual que el especialista occidental, y lo censurarán si no logra comprender y valorar su religión en tanto que religión. El término ‘diálogo’ se aplica con frecuencia a esta nueva relación entre creyentes de diversas confesiones. Aunque el término es impreciso, implica, en lo que concierne al Qur’ān en particular, una actitud reverente hacia él como libro sagrado y el respeto por las convicciones musulmanas en torno a él, aun cuando estas no se compartan.