Adán dijo de nuevo a Dios: «Señor mío, te suplico, dame del árbol de la vida, para que pueda comer antes de que haya salido del Jardín». Dios dijo a Adán: «No puedes tomar de él durante tu vida, porque he dado orden a los Serafines de guardarlo en derredor con armas por tu causa, no sea que comas más de él y te vuelvas inmortal y digas: “He aquí que no moriré”; y te envanezcas de ello y salgas victorioso en la guerra que el enemigo ha trabado contigo. Antes bien, cuando salgas del Jardín, guárdate de la calumnia, de la fornicación, del adulterio, de la hechicería, del amor al dinero, de la avaricia y de todo pecado. Entonces te levantarás de la muerte, en la resurrección que ha de tener lugar. En aquel tiempo, te daré del árbol de la vida y serás eternamente inmortal».
- 7 al-Aʿrāf7:23–25 · comentario de Reynolds
23 Dijeron: «¡Señor nuestro! Nos hemos perjudicado a nosotros mismos. Si no nos perdonas y tienes Misericordia de nosotros, ciertamente estaremos entre los perdedores».
24 Dijo: «¡Descended, siendo enemigos unos de otros! Habrá para vosotros en la tierra morada y disfrute por un tiempo».
25 Dijo: «En ella viviréis, en ella moriréis y de ella seréis sacados».