El rey Alejandro se inclinó y rindió reverencia, diciendo: «Oh Dios, Señor de reyes y jueces, tú que estableces a los reyes y destruyes su poder, sé en mi interior que me has exaltado por encima de todos los reyes, y me has puesto cuernos sobre la cabeza, con los cuales he de derribar los reinos del mundo; dame poder desde tus santos cielos para que reciba una fuerza mayor que [la de] los reinos del mundo y pueda humillarlos, y engrandeceré tu nombre, oh Señor, para siempre, y tu memoria será de eternidad en eternidad, y escribiré el nombre de Dios en la carta fundacional de mi reino, para que haya para Ti un memorial perpetuo. Y si el Mesías, que es el Hijo de Dios, viene en mis días, yo y mis tropas le adoraremos».
- 18 al-Kahf18:83–84 · comentario de Reynolds
83 Y te preguntan acerca de Ḏū-l-Qarnayn. Di: «Os recitaré un recuerdo de él».
84 En verdad lo consolidamos en la tierra y le dimos los medios para todas las cosas.