El NobleCORÁN القرآن الكريم Santiago 5

1 Así que vosotros, los ricos, llorad y dad alaridos por las desgracias que van a caer sobre vosotros.

2 Vuestra riqueza está podrida, y vuestros vestidos, apolillados.

3 Vuestro oro y vuestra plata están llenos de herrumbre, y esta herrumbre será vuestro testigo de cargo y devorará vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado riquezas en estos días, que son los últimos.*

4 Tened en cuenta que el salario de los obreros que segaron vuestros campos y que no habéis pagado clama al cielo; y que los gritos de los segadores han llegado a los oídos del Señor todopoderoso.

5 Habéis vivido sobre la tierra lujosamente y os habéis entregado a los placeres; habéis hartado vuestros corazones para el día de la matanza.*

6 Condenasteis y matasteis al justo, que no opuso resistencia.

La Venida del Señor

7 Hermanos, tened, pues, paciencia hasta la Venida del Señor. Fijaos en el labrador, que espera con paciencia que la tierra dé su precioso fruto, hasta recibir las lluvias tempranas y tardías.*

8 Tened también vosotros paciencia y fortaleced vuestro ánimo, porque la Venida del Señor está cerca.*

9 Hermanos, no os quejéis unos de otros, para no ser juzgados. Tened presente que el Juez está ya a las puertas.

10 Hermanos, tomad como modelo de sufrimiento y de paciencia a los profetas, que hablaron en nombre del Señor.

11 Ya sabéis que solemos proclamar felices a los que sufrieron con paciencia. Habéis oído hablar de la paciencia de Job, y ya sabéis el final que el Señor le dio; porque el Señor es compasivo y misericordioso.

Exhortaciones finales

12 Ante todo, hermanos, no juréis ni por el cielo ni por la tierra, ni por ninguna otra cosa. Que vuestro sí sea sí, y vuestro no, no. Así no incurriréis en juicio.

13 ¿Sufre alguno entre vosotros? Que ore. ¿Está alguno alegre? Que cante salmos.*

14 ¿Está enfermo alguno entre vosotros? Que llame a los presbíteros de la Iglesia, para que oren por él y le unjan con óleo en el nombre del Señor.*

15 La oración hecha con fe salvará al enfermo, y el Señor hará que se levante; y, si hubiera cometido pecados, le serán perdonados.

16 Confesaos, pues, mutuamente vuestros pecados y orad los unos por los otros, para que seáis curados.
La oración ferviente del justo tiene mucho poder.*

17 Elías era un hombre de igual condición que nosotros; oró insistentemente para que no lloviese, y no llovió sobre la tierra durante tres años y seis meses.*

18 Después oró de nuevo y el cielo dio lluvia y la tierra produjo su fruto.

19 Hermanos míos, si alguno de vosotros se desvía de la verdad y otro le convierte,

20 sepa que el que convierte a un pecador de su camino desviado se salvará de la muerte y cubrirá multitud de pecados.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 10
  1. 5,3 La perspectiva es escatológica: las calamidades que aguardan a los ricos se sitúan en la perspectiva del Juicio, 5 7-9, ver Mt 6 19; Is 5 8-10; Am 2 6-7; 8 4-8; etc. Pero nos encontramos ya en los «últimos tiempos», ver 2 Co 6 2+.
  2. 5,5 Quizá alusión a las violencias con que los ricos han abrumado a los justos, v. 6,ver Sal 44 23; Sb 2 10-20; Jr 12 1-3.
  3. 5,7 Var.: «frutos».
  4. 5,8 La espera de la Venida (Parusía, 1 Co 15 23+) es el motivo último de la paciencia cristiana, 1 2-4.12; 1 Ts 3 13; 1 P 4 7; 5 10. La comparación del labrador, v. 7, sugiere a Mc 4 26-29.
  5. 5,13 El rasgo común de los vv. 13-18 es la oración, con insistencia en los casos del enfermo y del pecador, y luego, vv. 16b-18, en el poder del que ora bien.
  6. 5,14 Om.: «del Señor». - Santiago da por conocida la práctica de que habla. En esta unción hecha en nombre del Señor, acompañada de oraciones recitadas por los «presbíteros», Hch 11 30+, para alivio del enfermo y remisión de los pecados, la Iglesia ha visto una forma inicial de la «Unción de los enfermos». Esta identificación tradicional fue definida por el Concilio de Trento.
  7. 5,16 La confesión de las faltas, aquí asociada a la oración, debía recomendarse a los enfermos, v. 15; lo mismo se pide a todo cristiano, especialmente en el marco de la liturgia. No se da aquí ninguna precisión sobre la confesión sacramental.
  8. 5,16 Vulg.: «asidua».
  9. 5,17 La figura de Elías, muy popular en la tradición judía, lo ha sido también entre los cristianos. Santiago subraya que este hombre de oración, cuya intercesión era tan poderosa, era semejante a nosotros.
  10. 5,20 Var. : «sabed». —La caridad fraterna y el perdón pueden recuperar a los extraviados, ver Mt 18 15.21-22+; 1 Ts 5 14, y a su vez beneficiará, en el día del juicio, al que los ejerce, 1 P 4 8; ver Dn 12 3; Ez 3 19; 33 9. La epístola concluye así, carente de todos los saludos usuales.