El NobleCORÁN القرآن الكريم Santiago 4

Contra las discordias

1 ¿De dónde proceden las guerras y contiendas que hay entre vosotros, sino de los deseos de placer que luchan en vuestros miembros?

2 ¿Codiciáis y no poseéis? Pues matáis. ¿Envidiáis y no podéis conseguir? Pues combatís y hacéis la guerra. No tenéis porque no pedís.*

3 Pedís y no recibís porque pedís mal, con la intención de malgastarlo en vuestros deseos de placer.

4 ¡Adúlteros!, ¿no sabéis que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Cualquiera, pues, que desee ser amigo del mundo se constituye en enemigo de Dios.*

5 ¿Pensáis que la Escritura dice en vano “Tiene deseos ardientes el espíritu que él ha hecho habitar en nosotros”?*

6 Más aún, nos concede una gracia mayor cuando dice: Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes.

7 Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo y él huirá de vosotros.

8 Acercaos a Dios y él se acercará a vosotros. Que los pecadores limpien sus manos; y que purifiquen sus corazones los hombres irresolutos.

9 Lamentad vuestra miseria, entristeceos y llorad. Que vuestra risa se cambie en llanto y vuestra alegría en tristeza.*

10 Humillaos ante el Señor y él os ensalzará.

11 Hermanos, no habléis mal unos de otros. El que habla mal de un hermano o juzga a su hermano, habla mal de la Ley y juzga a la Ley; y si juzgas a la Ley, ya no eres un cumplidor de la Ley, sino un juez.

12 Uno solo es legislador y juez, el que puede salvar o perder. En cambio tú, ¿quién eres para juzgar al prójimo?*

Advertencias a los ricos

13 Tened en cuenta una cosa los que decís: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, pasaremos allí el año, negociaremos y ganaremos dinero».

14 ¿Cómo habláis así, si ni siquiera sabéis qué será mañana de vuestra vida? ¡Sois vapor de agua que aparece un momento y después desaparece!*

15 En lugar de decir: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello»,

16 os jactáis y fanfarroneáis, sin advertir que toda jactancia de este tipo es mala.

17 Aquel, pues, que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado.

Notas de la Biblia de Jerusalén 7
  1. 4,2 Otra traducción (corr.): «Deseáis y no tenéis; codiciáis y envidiáis, y no podéis conseguir; combatís y hacéis la guerra». - La «guerra» no designa aquí las luchas interiores de cada hombre, ver Rm 7 23; 1 P 2 11, sino las disensiones o rencillas entre los fieles, quizá verdaderos conflictos, en los que se supone que los cristianos tomaban parte activa.
  2. 4,4 El término griego está aquí en femenino (moichalídes). Evoca la imagen tradicional de Israel, esposa infiel de Yahvé, Os 1 2+, ver Mt 12 39; Mc 8 38; 2 Co 11 2.
  3. 4,5 Var. (Vulg.): «que habita en vosotros». - Es difícil identificar la cita. Sobre los celos de Dios, Dt 4 24+. Probablemente se trata de reminiscencias contenidas por ejemplo en Gn 2 7; 6 3, o Ez 36 27, ver 1 Ts 4 8. Idéntica fuente de inspiración en Rm 8 26-27: Dios nos ha hecho participar de su Espíritu, que nos hace desear lo que Dios desea; por eso nuestras peticiones son atendidas, ver Mt 18 19-20; Jn 14 13+.
  4. 4,9 Ver Is 32 11s; Mi 2 4; Za 11 2s.
  5. 4,12 Var.: «Es el legislador».
  6. 4,12 El juicio está reservado a Dios, 1 12; 2 4; 5 7-8; Mt 7 1p+; Rm 2 1; ver Sal 5 11+; 9 9+. El que juzga al prójimo desafía la «ley regia» del amor, 2 8, y suplanta indebidamente a la justicia divina.
  7. 4,14 Tema sapiencial de la caducidad humana, Sal 39 6-7.12; 102 4; Sb 2 4; 5 9-14, que obliga a confiar o someterse a Dios.