El NobleCORÁN القرآن الكريم Eclesiástico (Sirácida) 17

1 El Señor creó al hombre de la tierra,
y a ella le hará volver de nuevo.*

2 Asignó a los hombres días contados y un plazo fijo,
y les concedió también el dominio de la tierra.

3 Los revistió de una fuerza como la suya,
a su propia imagen los creó.

4 Hizo que todo ser viviente le temiese,
para que dominara sobre fieras y aves.*

6 Les formó lengua, ojos y oídos,
y les dio un corazón para pensar.*

7 Los llenó de saber e inteligencia,
les enseñó el bien y el mal.

8 Fijó su mirada en sus corazones,
para mostrarles la grandeza de sus obras.*

10 Por eso alabarán su santo nombre
y proclamarán la grandeza de sus obras.

11 Les concedió además el conocimiento
y les dejó en herencia una ley de vida.

12 Estableció con ellos una alianza eterna
y les enseñó sus mandamientos.*

13 Sus ojos vieron la grandeza de su gloria,
sus oídos oyeron su voz majestuosa.

14 Les dijo: «Guardaos de toda iniquidad»,
y a cada uno le dio preceptos acerca de su prójimo.

El juez divino

15 El Señor percibe siempre la conducta de los hombres:
no puede ocultarse a sus ojos.*

17 Asignó un jefe a cada nación,
pero Israel es la porción del Señor.*

19 Todas sus obras son para el Señor como el sol,
sus ojos observan siempre su conducta;

20 no se le pueden ocultar sus maldades,
todos sus pecados están delante del Señor.*

22 El Señor guarda la limosna del hombre como un sello,
y su generosidad como la niña de sus ojos.*

23 Al final se levantará y les retribuirá,
dará a cada uno su recompensa.*

24 Pero a los que se arrepienten les permite volver,
y consuela a los que perdieron la esperanza.

Llamada a la conversión

25 Conviértete al Señor y abandona tus pecados,
suplica ante su rostro y quita los obstáculos.

26 Vuélvete al Altísimo y apártate de la injusticia,
detesta de corazón la iniquidad.*

27 ¿Quién alabará al Altísimo en el abismo,
si los vivientes no le dan gloria?

28 La alabanza no puede venir de un muerto que ya no existe;
sólo el que vive y goza de salud puede alabar al Señor.

29 ¡Qué grande es la misericordia del Señor,
y su perdón para los que se convierten a él!

30 El hombre no puede tenerlo todo,
porque los humanos no son inmortales.

31 ¿Qué hay más luminoso que el sol? Y, sin embargo, a veces se eclipsa;
pero la carne y la sangre sólo maquinan el mal.

32 Dios pasa revista al ejército celeste,
pero los hombres sólo son polvo y ceniza.*

Notas de la Biblia de Jerusalén 12
  1. 17,1 Ben Sirá sigue el orden del relato de Gn 1: creación de los astros, de las plantas y animales, del hombre.
  2. 17,4 Griego II añade: «5 Recibieron el uso de los cinco poderes del Señor, como sexto les fue dada la inteligencia y como séptimo la razón, intérprete de sus poderes». Al parecer glosa de origen estoico, quizá a través de Aristóbulo, judío alejandrino del siglo II a.C., que se basó en Gn 1 para hacer especulaciones de tipo pitagórico sobre el número siete.
  3. 17,6 «Les formó» wayyiṣer conj.; «Un consejo» diabulion = weyeṣer griego. —En la antropología israelita, el corazón es la sede de la inteligencia, ver Gn 8 21+.
  4. 17,8 Griego II añade: «9 y les concedió que se gloriaran eternamente en sus maravillas».
  5. 17,12 Es la ley de Moisés: los vv. siguientes describen la revelación del Sinaí.
  6. 17,15 Griego II añade: «16 Desde la juventud sus caminos tienden al mal y no pueden cambiar su corazón de piedra en un corazón de carne, 17 porque en el reparto de las naciones de toda la tierra...» Quizás glosa inspirada en Ez 11 19; 36 26, y que afirma la imposibilidad para el hombre de obrar el bien. El texto mismo parece menos pesimista.
  7. 17,17 Griego II añade: «18 su primogénito a quien nutre de disciplina y, haciéndole partícipe de la luz de su amor, no le abandona». —En la época de Ben Sirá ninguna dinastía reina sobre Israel. Por lo demás, la oposición a la realeza, muy antigua, 1 S 8, debió de existir con mucha más razón a raíz de la restauración macabea.
  8. 17,20 Griego II añade: «21 Pero bueno es el Señor y conoce a sus criaturas, no los deja ni los abandona, sino que les perdona».
  9. 17,22 Griego II añade: «impartiendo a sus hijos e hijas el arrepentimiento».
  10. 17,23 No se ve aquí con exactitud cuándo y en qué forma tendrá lugar la retribución.
  11. 17,26 Griego II añade aquí: «porque él es quien te sacará de las tinieblas para guiarte a la luz de la salvación». Subyace en esta frase una perspectiva escatológica. Ver 1 P 2 9.
  12. 17,32 Probablemente los astros, ver 16 28; Is 24 21-23.