Salmos 84
Canto de peregrinación
1 Del maestro de coro. Según la... de Gat. De los hijos de Coré. Salmo.
2 ¡Qué amables son tus moradas,
Yahvé Sebaot!
3 Mi ser languidece anhelando
los atrios de Yahvé;
mi mente y mi cuerpo se alegran
por el Dios vivo.
4 Hasta el gorrión ha encontrado una casa,
para sí la golondrina un nido
donde poner a sus crías:
¡Tus altares, Yahvé Sebaot,
rey mío y Dios mío!
5 Dichosos los que moran en tu casaPausa.
y pueden alabarte siempre;
6 dichoso el que saca de ti fuerzas
cuando piensa en las subidas.*
7 Al pasar por el valle del Bálsamo,
lo van transformando en hontanar
y las lluvias lo cubren de albercas.*
8 Caminan de altura en altura,
y Dios se les muestra en Sión.*
9 ¡Yahvé, Dios Sebaot, escucha mi plegaria,Pausa.
hazme caso, oh Dios de Jacob!
10 Oh Dios, nuestro escudo, mira,
fíjate en el rostro de tu ungido.*
11 Vale más un día en tus atrios
que mil en mis mansiones,
pisar el umbral de la Casa de mi Dios
que habitar en la tienda del malvado.*
12 Porque Yahvé es almena y escudo,
él otorga gracia y gloria;
Yahvé no niega la felicidad
al que camina con rectitud.
Notas de la Biblia de Jerusalén 7
- 84,6 «subidas» griego; «senderos» hebr. —Los peregrinos cantaban durante la marcha los salmos llamados «graduales» o «de las subidas» (a Jerusalén), Sal 120s.
- 84,7 En 7 mss y las versiones, «valle de las lágrimas» (las dos palabras suenan idénticas), ver Jc 2 5. El «Bálsamo» (o el «Llorón») parece ser aquí el loto, ver 2 S 5 23-24. El «valle del Loto», al norte del valle de Hinón (Gehenna), era la última etapa de la peregrinación, en el cruce de los caminos procedentes del norte, del oeste y del sur, ver 2 S 5 17-25.
- 84,7 Texto dudoso; griego: «el legislador dará bendiciones». Se puede corregir y leer: «el guía proclamará bendiciones». Conservamos el texto hebreo. La alusión a las primeras lluvias de otoño permitiría referir el salmo a la fiesta de las Tiendas, Ex 23 14+.
- 84,8 «de altura en altura»; también se traduce: «de apoyo en apoyo», o (Targ.): «de muralla en muralla». —«les» ’ălˆehem conj.; «(Dios) de dioses» ’e˘lo-hîm hebr.
- 84,10 Aquí, el «ungido» o «mesías» es probablemente el sumo sacerdote, jefe de la comunidad después del destierro.
- 84,11 «en mis mansiones» beḥedrî conj.; «he escogido» ba-ḥartî hebr.
- 84,13 Este salmo promete a los repatriados la paz mesiánica anunciada por Isaías y Zacarías.