Biblia de Jerusalén › Salmos
Salmos 82
Contra los príncipes paganos
1 Salmo. De Asaf.
Dios se alza en la asamblea divina,
para juzgar en medio de los dioses:
2 «¿Hasta cuándo juzgaréis injustamentePausa.
y haréis acepción de los malvados?*
3 Defended al débil y al huérfano,
haced justicia al humilde y al pobre;
4 liberad al débil y al indigente,
arrancadle de la mano del malvado».
5 No saben ni entienden, caminan a oscuras,
vacilan los cimientos de la tierra.
6 Yo había dicho: «Vosotros sois dioses,
todos vosotros, hijos del Altísimo».*
7 Pero ahora moriréis como el hombre,
caeréis como un príncipe cualquiera.
8 ¡Álzate, oh Dios, juzga a la tierra,
pues tú eres el señor de las naciones!*
Notas de la Biblia de Jerusalén 3
- 82,2 Requisitoria frecuente en los profetas, Is 1 17s; Jr 5 28; 21 12; 22 3; Ez 22 27.29; Mi 3 1-11; Za 7 9-10; ver Jb 29 12; Pr 18 5; 24 11-12.
- 82,6 A los príncipes y a los jueces se les equipara con los «hijos del Altísimo», miembros de la corte divina, ver Jb 1 6+. Cristo aplica este pasaje, en un contexto distinto, a los judíos instruidos por la palabra de Dios.
- 82,8 Este salmo, sin designar ninguna coalición en concreto, enumera diez enemigos tradicionales de Israel, cuya hostilidad se prolongó hasta una época tardía, ver 2 Cro 20 1s; Ne 2 19; 1 M 5 3s.